{"id":51197,"date":"2023-09-15T20:51:43","date_gmt":"2023-09-15T20:51:43","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/15\/stp1167-2020\/"},"modified":"2023-09-15T20:51:43","modified_gmt":"2023-09-15T20:51:43","slug":"stp1167-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/15\/stp1167-2020\/","title":{"rendered":"STP1167-2020"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO \u00a0FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0Ponente \u00a0<\/p>\n<p>STP1167 \u00a0&#8211; 2020 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 108541. \u00a0<\/p>\n<p>Acta \u00a0n.\u00b0 21 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., cuatro (4) de febrero de dos mil veinte (2020). \u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala resuelve la impugnaci\u00f3n propuesta por el accionante, \u00a0PATROCINIO \u00a0CH\u00c1VEZ CABRERA, \u00a0contra el fallo proferido por el Tribunal Superior de Neiva, Sala de \u00a0Decisi\u00f3n Penal, el 21 de agosto de 2019, por cuyo medio \u00a0declar\u00f3 improcedente la tutela instaurada contra el Juzgado 4\u00b0 \u00a0de Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de Seguridad de aquella \u00a0capital, por la presunta vulneraci\u00f3n de los derechos \u00a0fundamentales de su menor hija. \u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0Y FUNDAMENTOS DE LA ACCI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0resumidos as\u00ed por el A \u00a0quo: \u00a0<\/p>\n<p>\u00ab\u2026 \u00a0El \u00a0accionante se encuentra inconforme porque el Juzgado 4\u00b0 de EPMS \u00a0de Neiva, al resolver sobre la concesi\u00f3n de prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria al tenor de lo previsto en la Ley 750 de 2002, no tuvo \u00a0en cuenta los intereses superiores del menor, su estado de \u00a0incapacidad y la necesidad de protecci\u00f3n por parte de los \u00a0padres. \u00a0<\/p>\n<p>Pretende, \u00a0que se le conceda la prisi\u00f3n domiciliaria, la que considera \u00a0necesaria para la protecci\u00f3n de su hija\u2026\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>TR\u00c1MITE \u00a0DE LA ACCI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0auto de 8 de agosto de 20191, \u00a0una Magistrado de la Sala Penal del Tribunal de Neiva asumi\u00f3 \u00a0el conocimiento de la demanda y vincul\u00f3 a la Procuradur\u00eda \u00a0268 Penal I. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juez 4\u00b0 de Ejecuci\u00f3n de Penas de Neiva inform\u00f3 que \u00a0CHAVEZ \u00a0CABRERA \u00a0fue condenado a 72 meses de prisi\u00f3n por el delito de extorsi\u00f3n \u00a0agravada y que solicit\u00f3 la prisi\u00f3n domiciliaria por ser \u00a0padre de la menor L.M.C.P., de 8 a\u00f1os de edad, abandonada por \u00a0su madre y actualmente a cargo de su t\u00eda. Explic\u00f3 \u00a0deneg\u00f3 la petici\u00f3n por la prohibici\u00f3n consagrada \u00a0en el art\u00edculo 1, inciso 3\u00b0, de la Ley 750 de 2002, \u00a0decisi\u00f3n confirmada por el Juzgado 9\u00b0 Penal Municipal con \u00a0funciones de Conocimiento de la misma urbe, el 18 de marzo de 20192. \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su parte, el Procurador 268 Judicial I Penal argument\u00f3 que los \u00a0hechos y fundamentos materia de la acci\u00f3n constitucional \u00a0fueron debidamente resueltos por el despacho judicial accionado. \u00a0<\/p>\n<p>EL \u00a0FALLO IMPUGNADO \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala de Decisi\u00f3n Penal del Tribunal de Neiva, mediante fallo \u00a0de 21 de agosto de 20193, \u00a0declar\u00f3 improcedente la tutela tras considerar que no hubo \u00a0vulneraci\u00f3n de los derechos fundamentales del se\u00f1or \u00a0CH\u00c1VEZ, \u00a0pues las providencias cuestionadas no son arbitrarias o caprichosas, \u00a0en tanto respetaron la restricci\u00f3n prevista en el inciso 3\u00b0 \u00a0del art\u00edculo 1\u00b0 de la Ley 750 de 2002. \u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0IMPUGNACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0accionante, inconforme con lo decidido en primera instancia, aleg\u00f3 \u00a0que la prohibici\u00f3n contenida en la Ley 750 de 2002 es de \u00a0car\u00e1cter estrictamente procesal y, por ende, no puede \u00a0prevalecer sobre los derechos fundamentales de su hija. \u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0pidi\u00f3 que se le informe de \u00a0la posibilidad de declarar condicionalmente exequible, o de la \u00a0inexequibilidad del inciso 3\u00b0 del art\u00edculo 1 de la Ley 750 \u00a0del a\u00f1o 2002, ya \u00a0que esta obliga al juez ejecutor a apegarse a la norma y no a los \u00a0precedentes jurisprudenciales. \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0conformidad con lo establecido en el art\u00edculo \u00a02.2.3.1.2.1 del Decreto 1069 de 2015, modificado por el art\u00edculo \u00a01\u00ba del Decreto 1983 de 2017, \u00a0en concordancia con el art\u00edculo 32 del Decreto 2591 de 1991, \u00a0es competente esta Sala para pronunciarse sobre la impugnaci\u00f3n \u00a0interpuesta contra la sentencia adoptada en primera instancia por la \u00a0Sala Penal \u00a0del Tribunal de Neiva. \u00a0<\/p>\n<p>Cuesti\u00f3n \u00a0previa. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fallo de primera instancia fue notificado personalmente al tutelante \u00a0el 22 de agosto de 20194, \u00a0en las instalaciones del Establecimiento Penitenciario y Carcelario \u00a0de la capital de Huila. El 29 del mismo mes y a\u00f1o5, \u00a0como la decisi\u00f3n no fue impugnada, la Secretaria de la Sala \u00a0Penal del Tribunal de Neiva remiti\u00f3 el asunto a la Corte \u00a0Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0un memorial fechado el 26 de agosto de 2019 &#8211; pero radicado en la \u00a0Corte Constitucional el 4 de septiembre siguiente6 \u00a0&#8211; el actor impugn\u00f3 la determinaci\u00f3n del Tribunal; \u00a0empero, la Sala Plena de la Corte Constitucional, por auto de 11 de \u00a0septiembre de 20197, \u00a0envi\u00f3 el documento a la Sala Penal del Tribunal de Neiva, tras \u00a0entender que se trataba de una nueva acci\u00f3n de tutela. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0prenombrada Corporaci\u00f3n, al advertir que no se trataba de una \u00a0tutela diferente sino de la impugnaci\u00f3n de una sentencia \u00a0anterior, por medio de auto de 16 de octubre de 20198, \u00a0solicit\u00f3 al M\u00e1ximo Tribunal Constitucional la \u00a0devoluci\u00f3n del expediente para tramitar a la alzada; no \u00a0obstante, recibi\u00f3 respuesta negativa por parte de la \u00a0Secretar\u00eda General de esa Corporaci\u00f3n9, \u00a0puesto que la carpeta hab\u00eda ingresado a la Sala de Selecci\u00f3n \u00a0para estudio, el 1\u00b0 de octubre de 2019. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, la Sala de Selecci\u00f3n de Tutelas de la Honorable Corte \u00a0Constitucional, el 18 de octubre de 201910, \u00a0excluy\u00f3 de revisi\u00f3n la providencia en menci\u00f3n y \u00a0devolvi\u00f3 el proceso al despacho de origen, el cual concedi\u00f3 \u00a0la alzada el 5 de diciembre de 201911. \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo con el acontecer procesal, en criterio de esta Sala de \u00a0Decisi\u00f3n de Tutelas, la Corte Constitucional se anticip\u00f3 \u00a0al excluir el fallo de revisi\u00f3n, pues lo que correspond\u00eda \u00a0era la devoluci\u00f3n del expediente al Tribunal de origen para \u00a0que all\u00ed se emitiera un pronunciamiento sobre procedencia de \u00a0la impugnaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal de Neiva, acertadamente, opt\u00f3 por conceder la \u00a0apelaci\u00f3n, de manera que lo que ahora corresponde es conocer \u00a0el asunto de fondo y, luego, remitirlo una vez m\u00e1s a la Corte \u00a0Constitucional para lo de su competencia. \u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0el art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n de 1991 que aquella \u00a0persona cuyas garant\u00edas fundamentales sean desconocidas por la \u00a0acci\u00f3n u omisi\u00f3n de cualquier autoridad p\u00fablica, \u00a0o de particulares en los casos expresamente se\u00f1alados en la \u00a0Ley, cuenta con la v\u00eda preferente de la tutela, cuyos \u00a0requisitos de interposici\u00f3n son m\u00ednimos. \u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0este mecanismo se dirige en contra de providencias judiciales su \u00a0procedencia es excepcional\u00edsima, tanto, que su \u00e9xito \u00a0depende del cumplimiento de estrictos requisitos, unos generales y \u00a0otros espec\u00edficos, ampliamente decantados por la \u00a0jurisprudencia constitucional12. \u00a0<\/p>\n<p>Uno \u00a0de los requisitos generales de procedencia consiste en \u00a0que la cuesti\u00f3n que se discuta resulte de evidente relevancia \u00a0constitucional. Otro, que se hayan agotado todos los medios &#8211; \u00a0ordinarios y extraordinarios &#8211; de defensa judicial al alcance de la \u00a0persona afectada, salvo que se trate de evitar la consumaci\u00f3n \u00a0de un perjuicio irremediable, evento en el cual esta herramienta se \u00a0utiliza transitoriamente para evitarlo. \u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0se exige que la tutela se haya instaurado en un t\u00e9rmino \u00a0razonable y proporcionado a partir del hecho que origin\u00f3 la \u00a0vulneraci\u00f3n; asimismo, cuando se trate de una irregularidad \u00a0procesal, debe quedar claro que tiene un efecto decisivo o \u00a0determinante en la sentencia que se impugna y que afecta los derechos \u00a0fundamentales de la parte actora. \u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0se requiere que el accionante \u00abidentifique \u00a0de manera razonable tanto los hechos que generaron la vulneraci\u00f3n \u00a0como los derechos vulnerados y que hubiere alegado tal vulneraci\u00f3n \u00a0en el proceso judicial siempre que esto hubiere sido posible\u00bb13. \u00a0Finalmente, \u00a0es indispensable que no se trate de sentencias de tutela. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el presente caso, PATROCINIO \u00a0CH\u00c1VEZ CABRERA \u00a0&#8211; condenado a 72 meses de prisi\u00f3n por extorsi\u00f3n \u00a0agravada \u00a0 -solicita la concesi\u00f3n de la prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria como padre cabeza de familia, bajo el amparo de la Ley \u00a0750 de 2002. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0art\u00edculo 1\u00b0, inciso 3\u00b0, de la norma en menci\u00f3n \u00a0prev\u00e9 que ese instituto no \u00a0se aplicar\u00e1 a los autores o part\u00edcipes de los delitos \u00a0de genocidio, homicidio, delitos contra las cosas o personas y bienes \u00a0protegidos por el Derecho Internacional Humanitario, extorsi\u00f3n, \u00a0secuestro o desaparici\u00f3n forzada o quienes registren \u00a0antecedentes penales, salvo por delitos culposos o delitos pol\u00edticos. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0prohibici\u00f3n trascrita fue el argumento principal que emplearon \u00a0los jueces ordinarios para denegar el mecanismo deprecado por el \u00a0tutelante, de manera que su conclusi\u00f3n, bajo ning\u00fan \u00a0motivo, puede ser calificada como caprichosa o inconsulta y, menos \u00a0a\u00fan, lesiva de garant\u00edas fundamentales. \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra parte, es imposible, desde el punto de vista Constitucional, \u00a0analizar la \u00a0posibilidad de declarar condicionalmente exequible la \u00a0norma en cuesti\u00f3n, debido a que esa es una tarea que el \u00a0constituyente encomend\u00f3 de forma exclusiva a la Corte \u00a0Constitucional, seg\u00fan el art\u00edculo 241 de la Carta. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0conclusi\u00f3n, ninguna de las autoridades convocadas quebrant\u00f3 \u00a0las prerrogativas fundamentales de PATROCINIO \u00a0CH\u00c1VEZ, \u00a0por lo que no existe opci\u00f3n diferente a confirmar el fallo \u00a0objeto de alzada. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0Sala Primera de Decisi\u00f3n de Tutelas, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0E S U E L V E: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Confirmar \u00a0la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Remitir \u00a0las diligencias a la Corte Constitucional, para su eventual revisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0y c\u00famplase \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0FRANCISCO ACU\u00d1A VIZCAYA \u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO \u00a0FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA \u00a0YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ver folio 7 del cuaderno de primera instancia. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ver folio 23 del cuaderno de primera instancia. \u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Visible a folios 36 a 39 del cuaderno de primera instancia. \u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Visible a folio 42 del cuaderno de primera instancia. \u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Visible a folio 43 del cuaderno de primera instancia. \u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ver folios 45 a 48 del cuaderno de primera instancia. \u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Visible a folio 49 del cuaderno de primera instancia. \u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Visible a folio 52 del cuaderno de primera instancia. \u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Mediante Oficio de 24 de octubre de 2019, visible a folio 55 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuaderno de primera instancia. \u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ver folio 59 del cuaderno de primera instancia. \u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ver folio 62 del cuaderno de primera instancia. \u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fallos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0C-590\/05 y T-332\/06. \u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fallos C-590\/05 y T-332\/06. \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 EUGENIO \u00a0FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0 Magistrado \u00a0Ponente \u00a0 STP1167 \u00a0&#8211; 2020 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 108541. \u00a0 Acta \u00a0n.\u00b0 21 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. C., cuatro (4) de febrero de dos mil veinte (2020). \u00a0 VISTOS \u00a0 La \u00a0Sala resuelve la impugnaci\u00f3n propuesta por el accionante, \u00a0PATROCINIO \u00a0CH\u00c1VEZ CABRERA, \u00a0contra el fallo proferido por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[29],"tags":[],"class_list":["post-51197","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-29"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51197","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=51197"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51197\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=51197"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=51197"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=51197"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}