{"id":5096,"date":"2023-09-08T15:15:13","date_gmt":"2023-09-08T15:15:13","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1881219-12-01\/"},"modified":"2023-09-08T15:15:13","modified_gmt":"2023-09-08T15:15:13","slug":"1881219-12-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1881219-12-01\/","title":{"rendered":"18812(19-12-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18812 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>DR. HERMAN GALAN CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No.201 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., diecinueve (19) de diciembre de \u00a0dos mil uno (2001). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Califica \u00a0la \u00a0Sala \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensora \u00a0del \u00a0procesado \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0LANDAZURY GARCES o \u00a0GARCIA, \u00a0escrito \u00a0con \u00a0el \u00a0que se sustenta la impugnaci\u00f3n interpuesta contra la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia proferida por el Tribunal\u00a0 Superior\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0Cali \u00a0(8 de mayo de 2001), que confirm\u00f3 el fallo del Juzgado 12 Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0dicha \u00a0capital \u00a0(9 \u00a0de agosto de 2000) mediante la\u00a0 cual \u00a0aqu\u00e9l \u00a0fue\u00a0 \u00a0declarado responsable del delito de hurto calificado agravado \u00a0en \u00a0concurso \u00a0con \u00a0el \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal \u00a0(agravado). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En \u00a0horas \u00a0de \u00a0la noche del 6 de marzo de \u00a01999, \u00a0a la altura de la diagonal 26P1 con calle 96 de la ciudad de Cali, cuatro \u00a0sujetos \u00a0exhibiendo \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0amenazaron \u00a0de muerte a dos celadores que \u00a0transitaban por el lugar, despoj\u00e1ndolos de sus bicicletas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0polic\u00eda logr\u00f3 la \u00a0captura \u00a0 en \u00a0 flagrancia \u00a0de \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0LANDAZURY \u00a0GARCIA \u00a0o \u00a0GARCES \u00a0y \u00a0la \u00a0recuperaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0bicicleta \u00a0de \u00a0uno \u00a0de los ofendidos. Cabe anotar que, el \u00a0procesado \u00a0en \u00a0menci\u00f3n, \u00a0opuso \u00a0resistencia \u00a0a su aprehensi\u00f3n\u00a0 disparando \u00a0contra \u00a0la \u00a0patrulla \u00a0que realiz\u00f3 el operativo. \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Abierta la correspondiente investigaci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0la fiscal\u00eda oy\u00f3 en indagatoria al inculpado, imponi\u00e9ndole al resolver \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica detenci\u00f3n preventiva sin excarcelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0instructor \u00a0recibi\u00f3 \u00a0como pruebas, entre \u00a0otras: \u00a0 El \u00a0 informe \u00a0 de \u00a0 polic\u00eda, \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0a \u00a0los \u00a0agentes \u00a0que\u00a0 \u00a0participaron\u00a0 \u00a0en\u00a0 \u00a0el\u00a0 \u00a0operativo\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0captura (HUGO \u00a0SOPINO\u00a0 \u00a0y\u00a0 ROSENDO\u00a0 CAICEDO\u00a0 GAMBOA), los\u00a0 celadores a \u00a0quienes \u00a0despojaron \u00a0de \u00a0las \u00a0bicicletas (GENTIL SALZAR NAVIA y NATIBEL APOLINAR \u00a0PANTOJA), y practic\u00f3 inspecci\u00f3n judicial al arma de fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cerrada \u00a0 la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n (9 de julio de 1999) contra el procesado, acus\u00e1ndolo \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0hurto \u00a0calificado \u00a0agravado \u00a0(art\u00edculo \u00a0350 \u20131 \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0351 \u00a0 \u00a0 \u20139 \u00a0y \u00a010 \u00a0del \u00a0C.P.) y porte ilegal de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego de defensa personal agravada (art\u00edculos 1\u00b0 del D. 3664 de 1986 \u00a0y \u00a01\u00b0 \u00a0del \u00a0D.E. \u00a02266 \u00a0de \u00a01991, \u00a0con \u00a0la \u00a0agravante \u00a0del literal \u2018C\u2019). Tal decisi\u00f3n qued\u00f3 en firme el 22 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01999 al abstenerse de resolver la Fiscal\u00eda Delegada ante el \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0Cali \u00a0el recurso de apelaci\u00f3n interpuesto por la defensora, al no \u00a0haberse sustentado adecuadamente el recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0causa fue rituada por el Juzgado 12 Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Cali, despacho que junto con el Tribunal respectivo profirieron \u00a0los \u00a0 fallos \u00a0de \u00a0primera \u00a0y \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0referidos \u00a0anteriormente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0sentencia de segunda instancia la \u00a0defensora \u00a0del \u00a0procesado interpuso recurso de casaci\u00f3n, presentando la demanda \u00a0de cuyo contenido se hace menci\u00f3n en el siguiente cap\u00edtulo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0defensa \u00a0manifiesta \u00a0su \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0interponer \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n excepcional, por tratarse de delitos cuya \u00a0pena privativa de la libertad no es superior a los ocho a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0demanda se explica que el Tribunal de \u00a0Cali \u00a0confirm\u00f3 la sentencia de primera instancia,\u00a0 violando\u00a0 al\u00a0 \u00a0procesado\u00a0 el\u00a0 principio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>fundamental \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0el \u00a0cual \u00a0considera \u00a0necesario \u00a0garantizar \u00a0en \u00a0sede extraordinaria, as\u00ed como tambi\u00e9n se \u00a0hace \u00a0indispensable \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0para \u00a0determinar el \u00a0alcance \u00a0 de \u00a0 los \u00a0principios \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral \u00a0y \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el pre\u00e1mbulo del escrito en menci\u00f3n, la \u00a0recurrente \u00a0precisa \u00a0el objeto del recurso, la pretensi\u00f3n de que se invalide lo \u00a0actuado \u00a0y \u00a0se absuelva al procesado, as\u00ed como la determinaci\u00f3n de los sujetos \u00a0procesales \u00a0y \u00a0las \u00a0autoridades judiciales que conocieron de las diligencias. En \u00a0el \u00a0cap\u00edtulo \u00a0primero \u00a0presenta un resumen de los hechos y del contenido de las \u00a0pruebas \u00a0incorporadas \u00a0al \u00a0expediente. Los cargos formulados contra la sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0se desarrollan en los cap\u00edtulos segundo y tercero, para \u00a0terminar \u00a0 con \u00a0 un \u00a0 ac\u00e1pite \u00a0 dedicado \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 conclusi\u00f3n \u00a0 y \u00a0 petici\u00f3n \u00a0final. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>El\u00a0 \u00a0fallo \u00a0del \u00a0ad \u00a0quem \u00a0es acusado de \u00a0violar \u00a0los art\u00edculos 246, 247, 254, 294, 303 y 445 del C.P.P., quebrantamiento \u00a0que se\u00a0 atribuye\u00a0 a \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cerr\u00f3nea \u00a0apreciaci\u00f3n de la prueba\u201d. En \u00a0las \u00a0 \u00a0conclusiones \u00a0 \u00a0\u00e9ste \u00a0 \u00a0desacierto \u00a0 es \u00a0 calificado \u00a0 como \u00a0 error \u00a0 de \u00a0derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0del reparo la demandante \u00a0transcribe \u00a0el \u00a0criterio \u00a0del \u00a0juzgador, para se\u00f1alar que las pruebas no fueron \u00a0analizadas \u00a0 en \u00a0 conjunto, \u00a0pasando \u00a0a \u00a0formular \u00a0como \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0dejadas \u00a0de \u00a0establecer \u00a0por los funcionarios judiciales el hecho de no haberse indagado qu\u00e9 \u00a0ciudadano \u00a0alert\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0polic\u00eda \u00a0sobre \u00a0la ocurrencia del delito para que se \u00a0hiciera \u00a0presente, \u00a0pues \u00a0no \u00a0resulta \u00a0admisible para la censura que los agentes \u00a0llegasen al lugar desprevenidamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Refiri\u00e9ndose \u00a0a \u00a0la credibilidad otorgada al \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0los \u00a0policiales, \u00a0cr\u00edtica \u00a0el \u00a0no \u00a0haberse \u00a0tenido en cuenta el \u00a0inter\u00e9s \u00a0de \u00a0\u00e9stos, \u00a0pues \u00a0existe \u00a0por otra parte una investigaci\u00f3n penal por \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0contra \u00a0aqu\u00e9llos, \u00a0siendo ofendido el ac\u00e1 procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0sentencia \u00a0fue dictada por el Tribunal de \u00a0Cali \u00a0en \u00a0un proceso viciado de nulidad por desconocimiento de la investigaci\u00f3n \u00a0integral, como manifestaci\u00f3n del debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales \u00a0no \u00a0realizaron \u00a0ning\u00fan \u00a0 esfuerzo \u00a0 por \u00a0 recaudar \u00a0 la \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0 de\u00a0 \u00a0 \u201cpersonas \u00a0identificadas, individualizadas \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>y \u00a0 localizadas\u201d, \u00a0 como \u00a0 tampoco \u00a0 se \u00a0\u201ccontrainterrog\u00f3 \u00a0a \u00a0mil\u00edmetro\u201d \u00a0por las contradicciones de los polic\u00edas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conclusiones y petici\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0sentencia impugnada err\u00f3 al sustentar la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial, \u00a0con \u00a0respecto a la cual se incurri\u00f3 en \u00a0\u201cERROR \u00a0DE \u00a0DERECHO\u201d, admitiendo que la actuaci\u00f3n est\u00e1 viciada de nulidad. \u00a0Impetra \u00a0la \u00a0revocatoria \u00a0del \u00a0fallo \u00a0recurrido \u00a0y la absoluci\u00f3n de JUAN CARLOS \u00a0LANDAZURY GARCCES. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Antes \u00a0 de \u00a0cualquier \u00a0an\u00e1lisis \u00a0debe \u00a0precisarse \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0procede, \u00a0si \u00a0discrecional u ordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El recurso extraordinario de casaci\u00f3n, cuando \u00a0se \u00a0intenta \u00a0por v\u00eda excepcional, conforme a las disposiciones vigentes para el \u00a0momento \u00a0de \u00a0su \u00a0interposici\u00f3n, \u00a0para \u00a0hacer \u00a0referencia \u00a0exclusivamente \u00a0a \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0corresponde al sub judice, requer\u00eda no s\u00f3lo de cuestionar una \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo grado, estar legitimado, tener inter\u00e9s e interponerla en \u00a0tiempo, \u00a0sino \u00a0que \u00a0adem\u00e1s, \u00a0requer\u00eda que el objeto del fallo correspondiera a \u00a0delitos \u00a0sancionados con privaci\u00f3n de la libertad no superior a los ocho a\u00f1os, \u00a0a \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0por \u00a0los \u00a0que \u00a0se consideraba\u00a0 violada\u00a0 \u00a0una\u00a0 \u00a0garant\u00eda\u00a0 fundamental\u00a0 o la necesidad del desarrollo de la \u00a0jurisprudencia, \u00a0pues \u00a0s\u00f3lo \u00a0a \u00a0esos \u00a0dos \u00a0eventos restringi\u00f3 el legislador la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte examine discrecionalmente un asunto que no puede \u00a0avocar por la v\u00eda ordinaria del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 procesado \u00a0fue \u00a0condenado \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0por el Tribunal superior de Cali\u00a0 por las conductas descritas en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0350 -1 y 351 -9-10 del decreto 100 de 1980 y el art\u00edculo 1 del \u00a0decreto \u00a03664 \u00a0de 1986, adoptado como legislaci\u00f3n permanente por el art\u00edculo 1 \u00a0del \u00a0D.E. \u00a02266 \u00a0de \u00a01991, \u00a0agravado \u00a0por el literal c). En este caso, el delito \u00a0contra \u00a0el patrimonio econ\u00f3mico tiene una pena privativa de la libertad m\u00e1xima \u00a0superior \u00a0a \u00a0los \u00a0ocho \u00a0a\u00f1os y el delito contra la seguridad p\u00fablica est\u00e1 por \u00a0debajo de ese l\u00edmete punitivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0el supuesto expresado, por raz\u00f3n de la \u00a0pena \u00a0del \u00a0delito \u00a0de hurto calificado agravado y la conexidad con este il\u00edcito \u00a0del \u00a0porte ilegal de arma de fuego,\u00a0 procede la casaci\u00f3n ordinaria y no la \u00a0excepcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, aunque en la demanda se haga \u00a0referencia \u00a0a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n discrecional, para preservar el derecho de defensa, \u00a0el \u00a0examen \u00a0del \u00a0escrito \u00a0en \u00a0menci\u00f3n \u00a0se \u00a0hace \u00a0bajo los requisitos de la v\u00eda \u00a0extraordinaria que en este caso proced\u00eda: la casaci\u00f3n com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0La impugnaci\u00f3n se ejercit\u00f3 en este caso \u00a0despu\u00e9s \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0ejecutoriada \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0 C \u00a0 \u00a0 \u2013 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0252 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013 \u00a001 de la Corte Constitucional (16 de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02001) \u00a0y \u00a0antes \u00a0de entrar en vigencia (25 de julio de 2001) el nuevo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal (Ley 600 de \u00a02000). \u00a0Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0obr\u00f3 acertadamente el a ad quem al tramitar el recurso \u00a0por \u00a0los \u00a0par\u00e1metros de la ley 553 de 2000, acudiendo a las disposiciones\u00a0 \u00a0del \u00a0decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991 \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a las normas de aquella ley que fueron \u00a0declaradas inexequibles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0resulta \u00a0consecuente con las \u00a0precisiones \u00a0que \u00a0la \u00a0Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia hizo en auto de \u00a0fecha \u00a022 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02001 \u00a0con \u00a0ponencia del doctor CARLOS AUGUSTO GALVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0(Rdo. 18631), en relaci\u00f3n con el sistema de normas que deben regular la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0habida \u00a0consideraci\u00f3n del tr\u00e1nsito de legislaci\u00f3n impuesto por el \u00a0decreto \u00a02700 de 1991, las leyes 81 de 1993, 553 y 600 de 2000, y los efectos de \u00a0la \u00a0 sentencia \u00a0C \u00a0\u2013 \u00a0252 \u00a0\u2013 \u00a0 01 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0Corte \u00a0Constitucional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Las \u00a0fallas \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0que presenta el primer cargo formulado al \u00a0amparo de la causal primera (cuerpo primero), se resumen as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. \u00a0La \u00a0censura fue vinculada con la prueba \u00a0testimonial, \u00a0calificando \u00a0el \u00a0yerro del fallador como de \u201cDERECHO\u201d, pero al \u00a0mismo \u00a0tiempo \u00a0se \u00a0hizo \u00a0\u00e9nfasis en lo cuestionable que resultaba el raciocinio \u00a0del \u00a0juzgador, \u00a0por \u00a0no \u00a0haberle dado importancia en el an\u00e1lisis de la prueba a \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0de \u00a0los \u00a0declarantes en torno al n\u00famero de asaltantes y a \u00a0las detonaciones de los disparos ejecutados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0argumento \u00a0como \u00a0el que as\u00ed se presenta, \u00a0desconoce \u00a0la \u00a0autonom\u00eda \u00a0de \u00a0los motivos de casaci\u00f3n, por cuanto que se busca \u00a0demostrar \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0con fundamentos propios del falso raciocinio, \u00a0yerros \u00a0que \u00a0dada \u00a0su \u00a0naturaleza, \u00a0alcance \u00a0y \u00a0consecuencias, \u00a0impon\u00edan \u00a0a \u00a0la \u00a0recurrente \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0deber \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0plantearlos \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0manera \u00a0 \u00a0separada \u00a0 \u00a0y \u00a0subsidiaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2. \u00a0 La \u00a0 recurrente \u00a0enunci\u00f3 \u00a0el \u00a0cargo \u00a0inicialmente \u00a0como err\u00f3nea apreciaci\u00f3n de la prueba por parte del ad quem y en \u00a0el \u00a0ac\u00e1pite \u00a0de \u00a0las conclusiones lo calific\u00f3 como error de derecho. Al amparo \u00a0de \u00a0este \u00a0enunciado, \u00a0cit\u00f3 algunos testimonios, como el de los vigilantes y los \u00a0polic\u00edas \u00a0que \u00a0intervinieron el operativo de captura, para proceder a discrepar \u00a0del alcance que les asign\u00f3 el juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte \u00a0no \u00a0puede \u00a0oficiosamente asumir el \u00a0examen \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0asumiendo el deber que le incumbe a la impugnante de ubicar \u00a0el \u00a0yerro \u00a0y \u00a0se\u00f1alar \u00a0la trascendencia del mismo, labor que en este asunto fue \u00a0ignorada \u00a0al \u00a0momento de denunciar el quebrantamiento de la ley sustancia por la \u00a0v\u00eda \u00a0 indirecta, \u00a0 con\u00a0 \u00a0 lo \u00a0cual \u00a0el \u00a0cargo \u00a0qued\u00f3 \u00a0sin \u00a0demostraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0dial\u00e9ctica \u00a0de \u00a0la \u00a0recurrente \u00a0pone \u00a0de \u00a0manifiesto \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0hacer \u00a0prevalecer \u00a0su \u00a0criterio por sobre el del \u00a0juzgador, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0desconoce \u00a0el amparo de la presunci\u00f3n de acierto y \u00a0legalidad del fallo recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3. \u00a0Acerca \u00a0del se\u00f1alamiento, desarrollo y \u00a0comprobaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0proposici\u00f3n \u00a0jur\u00eddica para los efectos de establecer la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0fue tarea que se asumi\u00f3 en la demanda de \u00a0forma \u00a0incompleta. Se citaron las disposiciones por su n\u00famero y codificaci\u00f3n a \u00a0la \u00a0cual \u00a0pertenec\u00edan, \u00a0omiti\u00e9ndose cualquier otra consideraci\u00f3n al respecto, \u00a0quedando \u00a0el \u00a0reproche \u00a0sin la claridad y concreci\u00f3n exigida al respecto por la \u00a0ley procesal penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El \u00a0segundo cargo se hizo al amparo de la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0aduci\u00e9ndose \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0desconocimiento del \u00a0principio de investigaci\u00f3n integral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0reproche, \u00a0al igual que el anterior, no \u00a0supera \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0y \u00a0de t\u00e9cnica. Entre sus inconsistencias, se \u00a0encuentran \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0no contradicci\u00f3n y de \u00a0prioridad, \u00a0as\u00ed como la sustentaci\u00f3n abstracta de la situaci\u00f3n con base en la \u00a0cual se formul\u00f3 el reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0demanda \u00a0se formularon los cargos por \u00a0nulidad \u00a0y \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancia \u00a0como \u00a0principales, en \u00a0detrimento \u00a0del principio de no contradicci\u00f3n. Adem\u00e1s, el ataque por la causal \u00a0tercera \u00a0debi\u00f3 \u00a0hacerse \u00a0como cargo primero, prevalencia \u00e9sta que se le dio al \u00a0reproche \u00a0por \u00a0la \u00a0casual \u00a0primera (cuerpo asegundo), en abierta oposici\u00f3n a la \u00a0prioridad \u00a0que \u00a0ha \u00a0de \u00a0darse \u00a0en la alegaci\u00f3n al error in procedendo frente al \u00a0error in iudicando. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0falta de investigaci\u00f3n integral se quiso \u00a0demostrar \u00a0con \u00a0aseveraciones tales como que se dejaron de recibir declaraciones \u00a0de \u00a0personas \u00a0\u201cidentificadas, individualizadas y localizadas\u201d, con lo que el \u00a0argumento \u00a0expuesto \u00a0en \u00a0abstracto, resulta incoherente y a la vez ineficaz para \u00a0establecer \u00a0con \u00a0claridad \u00a0y precisi\u00f3n el yerro atribuido al ad quem, as\u00ed como \u00a0para \u00a0se\u00f1alar la trascendencia del mismo, condiciones que el legislador demanda \u00a0como \u00a0 ineludibles \u00a0para \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0en\u00a0 \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0La \u00a0petici\u00f3n \u00a0debe \u00a0l\u00f3gicamente \u00a0ser la \u00a0consecuencia \u00a0del \u00a0desarrollo \u00a0y \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo. \u00a0En \u00a0este \u00a0caso \u00a0es \u00a0manifiesta \u00a0la \u00a0incoherencia de la pretensi\u00f3n de la demandante, en la medida en \u00a0que \u00a0sugiri\u00f3 \u00a0a la Sala casar la sentencia para invalidar lo actuado y absolver \u00a0al procesado (fl. 396). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La demanda debe inadmitirse por no superar los \u00a0requisitos formales exigidos por la ley procesal penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>Primero. \u00a0inadmitir \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n \u00a0excepcional \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del procesado JUAN CARLOS LANDAZURY GARCES o \u00a0GARCIA, \u00a0 por \u00a0 las \u00a0 razones \u00a0 expuestas \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 parte \u00a0 motiva \u00a0 de \u00a0 esta \u00a0providencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo. \u00a0Contra \u00a0esta providencia no procede \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercero. En firme esta decisi\u00f3n, devu\u00e9lvase \u00a0el expediente al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>CARLOS EDUARDO MEJIA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 E. \u00a0 CORDOBA \u00a0POVEDA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALAN \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0A. \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 ANIBAL \u00a0GOMEZ \u00a0GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0LOMBANA \u00a0 \u00a0 TRUJILLO \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 O. \u00a0 PEREZ \u00a0 PINZON \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 PINILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18812 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 DR. HERMAN GALAN CASTELLANOS \u00a0 APROBADO ACTA No.201 \u00a0 Bogot\u00e1, D.C., diecinueve (19) de diciembre de \u00a0dos mil uno (2001). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Califica \u00a0la \u00a0Sala \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensora \u00a0del \u00a0procesado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-5096","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-9"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5096","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5096"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5096\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5096"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5096"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5096"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}