{"id":4620,"date":"2023-09-08T15:14:44","date_gmt":"2023-09-08T15:14:44","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1706606-12-01\/"},"modified":"2023-09-08T15:14:44","modified_gmt":"2023-09-08T15:14:44","slug":"1706606-12-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1706606-12-01\/","title":{"rendered":"17066(06-12-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17066 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>Dr. \u00a0 JORGE \u00a0E. \u00a0C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0 191 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. C., seis (6) de diciembre de dos \u00a0mil uno (2001). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0V I S T O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte la admisibilidad formal de \u00a0la \u00a0 demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del \u00a0procesado \u00a0NELSON ACOSTA MU\u00d1OZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0A N T E C E D E N T E S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.-\u00a0 \u00a0Fueron \u00a0resumidos por el Tribunal \u00a0Superior de Cundinamarca, de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEst\u00e1 \u00a0demostrado que el 6 de febrero de \u00a01998, \u00a0en \u00a0la \u00a0vereda Jord\u00e1n del municipio de Fusagasug\u00e1, a las diez y treinta \u00a0de \u00a0la \u00a0noche, \u00a0aproximadamente, cerca del establecimiento p\u00fablico de propiedad \u00a0de \u00a0GEDEON CASTELLANOS, fue \u00a0herido \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0RA\u00daL MAT\u00cdNEZ GUEVARA, \u00a0a \u00a0causa \u00a0de \u00a0un \u00a0impacto \u00a0con \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego, \u00a0accionada \u00a0por \u00a0NELSON \u00a0ACOSTA \u00a0MU\u00d1OZ, el \u00a0cual \u00a0le produjo su deceso posteriormente cuando era atendido en el Hospital San \u00a0Juan \u00a0de \u00a0Dios \u00a0de \u00a0esta \u00a0capital. \u00a0La \u00a0detonaci\u00f3n \u00a0sobrevino \u00a0a \u00a0ra\u00edz \u00a0de que \u00a0MART\u00cdNEZ GUEVARA trat\u00f3 de \u00a0defenderse \u00a0 con \u00a0 una \u00a0 peinilla \u00a0 al \u00a0 recibir \u00a0 un \u00a0 cachazo \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0imputado.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.-\u00a0 \u00a0El Juzgado 2\u00b0 Penal del Circuito \u00a0de \u00a0Fusagasug\u00e1, \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a04 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01999, \u00a0conden\u00f3 a \u00a0NELSON \u00a0ACOSTA \u00a0MU\u00d1OZ a la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de 10 a\u00f1os de prisi\u00f3n y a las accesorias de rigor, como autor \u00a0del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado el fallo por el defensor, el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cundinamarca, \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a08 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01999, \u00a0confirm\u00f3 en su integridad la condena impartida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0cargos formula el demandante, amparado, \u00a0el \u00a0primero, \u00a0en \u00a0la causal tercera de que trataba el art\u00edculo 220 del C. de P. \u00a0P. \u00a0(Decreto \u00a02700 de 1991), vigente para la \u00e9poca, y, el segundo, en el cuerpo \u00a0segundo de la causal primera de esa misma disposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene, \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0primer \u00a0cargo, \u00a0que esta Corporaci\u00f3n ha \u00a0sido \u00a0reiterativa \u00a0en \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0\u201cla \u00a0nulidad \u00a0por omisi\u00f3n de pruebas\u201d \u00a0lesiona \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso y el derecho a la defensa, pues est\u00e1 a cargo de la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0General \u00a0de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n \u00a0la obligaci\u00f3n de investigar lo favorable y \u00a0desfavorable a los intereses del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el proceso adelantado contra su defendido, \u00a0asevera \u00a0el libelista, se omiti\u00f3 el cumplimiento de los derroteros trazados por \u00a0el \u00a0legislador en ese sentido, pues habiendo ocurrido los hechos en el a\u00f1o 1988 \u00a0\u201ctan \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0hubieran recogido las pruebas de cargo como son el testimonio \u00a0del \u00a0denunciante \u00a0y \u00a0sus \u00a0familiares\u201d, \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0vienen \u00a0a \u00a0sustentar \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0que \u00a0\u00fanicamente por solicitud del casacionista, en el a\u00f1o 1999 \u00a0se \u00a0allegaron \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Miguel \u00a0C\u00e1rdenas, Joaqu\u00edn Fl\u00f3rez\u00a0 y \u00a0Dar\u00edo \u00a0Garc\u00eda, los que fueron decretados mediante auto del 27 de junio de 1988 \u00a0y \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0\u201ctacha\u201d \u00a0de \u00a0\u201csospechosos \u00a0o falsos\u201d, sin ning\u00fan \u00a0asidero jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente \u00a0se decretaron los testimonios de \u00a0Mauricio Mart\u00ednez y Luber Romero, los que nunca se recibieron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pone de presente, entonces, lo que considera \u00a0manifiesta \u00a0 omisi\u00f3n \u00a0\u201cinjustificada\u201d \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0por \u00a0allegar \u00a0los \u00a0elementos \u00a0probatorios \u00a0que \u00a0permitieran \u00a0al \u00a0procesado \u00a0ejercer su derecho a la \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0habi\u00e9ndosele \u00a0designado \u00a0una \u00a0defensora \u00a0de oficio, \u00e9sta no solicit\u00f3 pruebas ni present\u00f3 alegaci\u00f3n alguna, \u00a0lo \u00a0que \u00a0revela \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0la falta de cumplimiento a sus deberes profesionales \u00a0sino la transgresi\u00f3n al derecho a la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0que el hecho de que hubiera podido \u00a0actuar \u00a0 dentro \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 audiencia \u00a0 p\u00fablica \u00a0 no \u00a0subsan\u00f3 \u00a0las \u00a0anteriores \u00a0irregularidades, \u00a0pues \u00a0la \u00a0evidente \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0de orden procesal cercen\u00f3 la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las pruebas de descargo, como que no se practic\u00f3 inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0con \u00a0reconstrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0lo \u00a0que \u00a0en criterio del actor \u00a0hubiera \u00a0demostrado \u00a0\u201csin \u00a0duda \u00a0alguna\u201d \u00a0que \u00a0su defendido obr\u00f3 inmerso en \u00a0causal de justificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Motivos \u00a0\u00e9stos \u00a0por \u00a0los \u00a0que \u00a0solicita \u00a0se \u00a0decrete \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0a \u00a0partir del cierre de la investigaci\u00f3n -inclusive- para \u00a0as\u00ed \u00a0poder \u00a0contar \u00a0con \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0tener acceso a una investigaci\u00f3n \u00a0integral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0segundo \u00a0cargo, \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0dice \u00a0atacar \u00a0la sentencia por incurrir en violaci\u00f3n indirecta de los \u00a0art\u00edculos \u00a023, \u00a029, \u00a041, \u00a061, 103, 107 y 323 del C\u00f3digo Penal, por aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0de los art\u00edculos 246, 247, 254, 294, 296, 301, \u00a0302, \u00a0303 \u00a0y \u00a0445 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, lo que se tradujo en error \u00a0de hecho que determin\u00f3 la sentencia condenatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el cap\u00edtulo que titula \u201cDEMOSTRACI\u00d3N \u00a0DEL \u00a0ERROR \u00a0Y \u00a0SU TRASCENDENCIA\u201d asevera que efectuar\u00e1 un estudio de \u201ctodas \u00a0las pruebas\u201d que sirvieron de base a la sentencia condenatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comienza \u00a0por \u00a0advertir \u00a0que la sentencia se \u00a0sustenta \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0Jaime \u00a0Enrique \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0a \u00a0la \u00a0cual \u00a0\u201cerr\u00f3neamente \u00a0 el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0le \u00a0dio \u00a0toda \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0violando \u00a0claros \u00a0principios \u00a0que rigen el valor probatorio de los \u00a0testimonios\u201d, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0se \u00a0olvid\u00f3 la relaci\u00f3n de \u201cparentesco\u201d \u00a0entre \u00a0el \u00a0occiso \u00a0y \u00a0el \u00a0citado denunciante, quien a su vez es cu\u00f1ado de Jos\u00e9 \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0quien hab\u00eda discutido con el procesado sobre la compraventa de una \u00a0yegua, \u00a0circunstancia \u00a0que \u00a0fue \u00a0el verdadero origen de los hechos materia de la \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0el libelista que si bien la denuncia \u00a0es \u00a0 motivo \u00a0 para \u00a0 que \u00a0 la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia \u00a0se \u00a0movilice, \u00a0las \u00a0aseveraciones \u00a0all\u00ed \u00a0contempladas \u00a0deben \u00a0ser probadas, de ah\u00ed que, en el caso \u00a0concreto, \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0ri\u00f1a \u00a0que \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0en \u00a0el establecimiento de Gede\u00f3n \u00a0Castellanos \u00a0no \u00a0tiene \u00a0respaldo probatorio alguno y, antes por el contrario, de \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Gede\u00f3n \u00a0Castellanos, Joaqu\u00edn Fl\u00f3rez, Dar\u00edo Garc\u00eda y \u00a0Miguel Antonio C\u00e1rdenas se colige que este hecho no existi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Califica \u00a0como \u00a0\u201cgrave \u00a0error\u201d que en la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0dado \u00a0por \u00a0sentado \u00a0que existi\u00f3 el \u201ccachazo\u201d por el \u00a0\u201csimple \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que el occiso presenta un extenso hematoma epicraneano\u201d, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0es cierto el m\u00e9dico legista dej\u00f3 constancia de su \u00a0existencia, \u00a0no \u00a0suministr\u00f3 \u00a0el \u00a0origen del mismo, desconociendo que la defensa \u00a0adujo que se produjo al caer luego del disparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota que si hay duda sobre la existencia de \u00a0la \u00a0ri\u00f1a \u00a0y \u00a0sobre \u00a0el \u00a0origen \u00a0del \u00a0hematoma, ha debido absolverse a favor del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0encuentra \u00a0acertado \u00a0que se hubiera \u00a0manifestado \u00a0en \u00a0la sentencia que el \u00fanico testigo presencial era Jaime Enrique \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0lo \u00a0que \u00a0considera \u00a0que \u00a0viola \u00a0en \u00a0\u201cforma \u00a0indirecta \u00a0la ley por \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea\u201d, \u00a0pues \u00a0se \u00a0desconoce que tambi\u00e9n Miguel C\u00e1rdenas \u00a0fue \u00a0testigo presencial. Se le otorg\u00f3 plena credibilidad a la versi\u00f3n de aquel \u00a0declarante \u00a0y se le neg\u00f3 todo valor probatorio a la de \u00e9ste, con el \u201cabsurdo \u00a0argumento\u201d \u00a0de \u00a0que \u00a0habi\u00e9ndose \u00a0aportado \u00a0diez \u00a0a\u00f1os despu\u00e9s de los hechos \u00a0deb\u00eda ser vista con reserva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente se da por demostrado que el occiso \u00a0intent\u00f3 \u00a0defenderse \u00a0con \u00a0una \u00a0peinilla \u00a0o \u00a0machete, que no se sabe de donde lo \u00a0sac\u00f3. \u00a0La \u00a0aparici\u00f3n \u00a0de \u00a0este instrumento en sus manos y de otro en poder del \u00a0denunciante, \u00a0Jaime \u00a0Enrique Rodr\u00edguez, no le mereci\u00f3 ning\u00fan comentario al ad \u00a0quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que el sentenciador olvid\u00f3 que el \u00a0mismo \u00a0denunciante ubica en el lugar de los hechos a un menor, sobrino de Nelson \u00a0Acosta, \u00a0que \u00a0acompa\u00f1aba \u00a0a \u00a0C\u00e1rdenas \u00a0la \u00a0noche \u00a0de autos y quien no pudo ser \u00a0ubicado \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0para \u00a0que \u00a0compareciera al proceso, pues vive en una \u00a0comuna de Medell\u00edn. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No encuentra razonable que se le haya restado \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio a la versi\u00f3n de Gede\u00f3n Castellanos, \u201ccuando dentro de su \u00a0establecimiento \u00a0se \u00a0hallaban \u00a0los \u00a0contrincantes \u00a0y \u00a0dentro de \u00e9l sucedi\u00f3 una \u00a0ri\u00f1a \u00a0y \u00a0el \u00a0hecho \u00a0central \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0cerca del mismo\u201d. Adem\u00e1s, cuando tres \u00a0testigos \u00a0lo \u00a0corroboran \u00a0y desmienten al denunciante sobre la existencia de una \u00a0ri\u00f1a \u00a0o discusi\u00f3n dentro de la tienda, ignorando que el hecho b\u00e1sico ocurri\u00f3 \u00a0en \u00a0una \u00a0carretera p\u00fablica, lo que pone de presente la err\u00f3nea interpretaci\u00f3n \u00a0de las reglas de la experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye afirmando que \u201cle basta agregar a \u00a0la \u00a0defensa\u201d, \u00a0el desconocimiento de las reglas que orientan la sana cr\u00edtica, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia se niega el reconocimiento de la leg\u00edtima defensa con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0negaci\u00f3n \u00a0del valor probatorio del testimonio de Miguel C\u00e1rdenas \u00a0y\u00a0 \u00a0del \u00a0protocolo \u00a0de \u00a0necropsia \u00a0que se\u00f1ala cu\u00e1l fue la trayectoria del \u00a0proyectil \u00a0(antero-posterior, \u00a0infero-superior, derecha-izquierda con huellas de \u00a0tatuaje), \u00a0que \u00a0demuestra la proximidad en que se encontraba el procesado de sus \u00a0atacantes, \u00a0cuando \u00a0hizo \u00a0uso del derecho de leg\u00edtima defensa, que se corrobora \u00a0a\u00fan \u00a0m\u00e1s \u00a0con lo dicho en la \u201cama\u00f1ada\u201d denuncia, cuando se acepta que \u00e9l \u00a0intent\u00f3 \u00a0lesionar o quitarle la vida a Nelson Acosta y que el occiso atac\u00f3 con \u00a0un \u00a0machete \u00a0al \u00a0citado \u00a0procesado, \u00a0hecho \u00a0que \u00a0el sentenciador tergiversa para \u00a0convertirlo \u00a0 en \u00a0 prueba \u00a0 de \u00a0 cargo, \u00a0cuando \u00a0debi\u00f3 \u00a0ser \u00a0valorado \u00a0como \u00a0de \u00a0descargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo tanto, ante la aparici\u00f3n de defectos \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0sirven \u00a0de \u00a0soporte \u00a0a la sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0por desconocimiento de los principios de la \u201csana cr\u00edtica, los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0l\u00f3gica y las reglas de experiencia\u201d que llevaron al \u00a0Tribunal \u00a0a \u00a0tomar \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0con \u00a0base en \u201cpuras conjeturas e ideaciones \u00a0personales\u201d, demanda se case la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0 \u00a0 CORTE \u00a0CONSIDERA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el defensor no \u00a0re\u00fane \u00a0los requisitos de claridad y precisi\u00f3n que estatu\u00eda el numeral 3\u00b0 del \u00a0art\u00edculo \u00a0225 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal para su admisi\u00f3n (Decreto \u00a02700 de 1991). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0al \u00a0primer \u00a0cargo, \u00a0es \u00a0preciso \u00a0reiterar que aunque las censuras \u00a0aducidas \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0permiten \u00a0alguna \u00a0amplitud para su \u00a0proposici\u00f3n \u00a0y \u00a0desarrollo, \u00a0el \u00a0escrito \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0postulen \u00a0no es de libre \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0sino \u00a0que, \u00a0como \u00a0en \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0causales, \u00a0deben cumplirse unos \u00a0insoslayables \u00a0 requisitos, \u00a0 cuya \u00a0inobservancia \u00a0impide \u00a0la \u00a0admisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0alega quebrantamiento del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, por vulneraci\u00f3n del principio de investigaci\u00f3n integral, \u00a0no \u00a0basta \u00a0con afirmar que no se investig\u00f3 lo favorable al acusado, sino que se \u00a0debe \u00a0se\u00f1alar \u00a0cu\u00e1les fueron las pruebas que se dejaron de practicar, cu\u00e1l su \u00a0fuente, \u00a0qu\u00e9 se pretend\u00eda acreditar con ellas, cu\u00e1l su pertinencia y utilidad \u00a0y \u00a0cu\u00e1l \u00a0su \u00a0trascendencia, que no emana de la prueba en s\u00ed misma considerada, \u00a0sino \u00a0de \u00a0su \u00a0confrontaci\u00f3n l\u00f3gica con los elementos que sustentaron el fallo, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0se \u00a0evidencie que de haberse practicado, la orientaci\u00f3n de \u00e9ste \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0distinta, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0la \u00fanica manera de remediar el vicio es \u00a0invalidar lo actuado para que se aduzcan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0cuya omisi\u00f3n acusa, no muestra c\u00f3mo de \u00a0haberse \u00a0 practicado \u00a0 se \u00a0 hubiera \u00a0 demostrado \u00a0 la \u00a0 leg\u00edtima \u00a0 defensa \u00a0que \u00a0proclama. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, cuando se alega que se viol\u00f3 el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, por la aparente inactividad del defensor, no es suficiente \u00a0que \u00a0se \u00a0diga \u00a0que \u00a0no \u00a0hizo nada sino que es preciso indicar cu\u00e1les fueron las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0no \u00a0pidi\u00f3, o los recursos que no interpuso, o los alegatos que no \u00a0present\u00f3 \u00a0y \u00a0c\u00f3mo \u00a0de \u00a0haberlo hecho ello hubiere redundado en beneficio de la \u00a0defensa, \u00a0 frente \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 reales \u00a0 posibilidades \u00a0 para \u00a0 controvertir \u00a0 los \u00a0cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0vulnerando \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda, \u00a0al \u00a0tenor \u00a0del \u00a0cual, \u00a0al \u00a0interior \u00a0de un mismo cargo no se pueden \u00a0entremezclar \u00a0ataques \u00a0correspondientes \u00a0a \u00a0causales \u00a0distintas, se desv\u00eda a la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0al \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho por falso juicio de convicci\u00f3n, cuando \u00a0cuestiona \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0le \u00a0hubiera \u00a0otorgado \u00a0credibilidad a los testimonios de \u00a0Miguel C\u00e1rdenas, Joaqu\u00edn Fl\u00f3rez y Dar\u00edo Garc\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0segundo \u00a0cargo, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0incurre \u00a0en \u00a0insalvables \u00a0 \u00a0desatinos \u00a0 \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0 que \u00a0 tornan \u00a0 inid\u00f3nea \u00a0 la \u00a0 demanda, \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0distingue \u00a0entre normas sustanciales y \u00a0procesales, \u00a0 \u00a0pues \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0enunciar \u00a0 \u00a0las \u00a0 que \u00a0 estima \u00a0 infringidas, \u00a0 las \u00a0entremezcla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se\u00f1ala \u00a0cu\u00e1l fue el falso juicio que \u00a0determin\u00f3 \u00a0el \u00a0error \u00a0de hecho que denuncia, si de existencia o identidad, o si \u00a0se \u00a0debi\u00f3 \u00a0a \u00a0un \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0al desconocerse los postulados de la sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0 al \u00a0final \u00a0de \u00a0la \u00a0disertaci\u00f3n \u00a0pareciera \u00a0orientar \u00a0el \u00a0discurso \u00a0por \u00a0esta \u00faltima modalidad de error, deja el \u00a0reproche \u00a0en \u00a0el \u00a0enunciado, \u00a0ya \u00a0que \u00a0no \u00a0indica cu\u00e1les fueron las leyes de la \u00a0ciencia, \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica o las reglas de la experiencia com\u00fan \u00a0quebrantados, \u00a0de \u00a0qu\u00e9 manera lo fueron y c\u00f3mo este desatino llev\u00f3 a declarar \u00a0una verdad distinta de la que revelaba el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0que \u00a0se \u00a0observa \u00a0en la exposici\u00f3n del \u00a0censor \u00a0 es \u00a0 su \u00a0manifiesta \u00a0oposici\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0otorgada \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0a la versi\u00f3n del denunciante Jaime Enrique Rodr\u00edguez Mart\u00ednez y \u00a0el \u00a0poco cr\u00e9dito conferido a los testimonios que relieva, sin percatarse que la \u00a0simple \u00a0discrepancia \u00a0entre \u00a0el \u00a0fallador \u00a0y \u00a0el \u00a0censor sobre el m\u00e9rito de las \u00a0pruebas \u00a0o \u00a0sobre \u00a0las conclusiones probatorias, no constituye motivo de censura \u00a0casacional, \u00a0pues \u00a0prevalece \u00a0el \u00a0criterio \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l, \u00a0por \u00a0venir la sentencia \u00a0amparada por la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a \u00a0los \u00a0anotados desaciertos de la \u00a0demanda \u00a0y \u00a0dado \u00a0que \u00a0a la Corte no le es permitido, en virtud del principio de \u00a0limitaci\u00f3n, \u00a0corregirlos, se impone su rechazo, de acuerdo con lo dispuesto por \u00a0el art\u00edculo 226 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, LA \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E L V E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0 \u00a0de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 presentada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0 de \u00a0 NELSON \u00a0ACOSTA MU\u00d1OZ. En consecuencia, \u00a0se \u00a0 \u00a0 declara \u00a0 \u00a0desierto \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0recurso \u00a0 \u00a0extraordinario \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede recurso \u00a0alguno, \u00a0al \u00a0tenor de los art\u00edculos 226 y 197 del Decreto 2700 de 1991, vigente \u00a0para la \u00e9poca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>CARLOS EDUARDO MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 AUGUSTO \u00a0 GALVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0ANIBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RU\u00cdZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17066 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 Dr. \u00a0 JORGE \u00a0E. \u00a0C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0 Aprobado acta N\u00b0 191 \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. C., seis (6) de diciembre de dos \u00a0mil uno (2001). \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0V I S T O S \u00a0\u00a0 Resuelve [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-4620","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-9"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4620","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4620"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4620\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4620"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4620"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4620"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}