{"id":4600,"date":"2023-09-08T15:14:43","date_gmt":"2023-09-08T15:14:43","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1699819-12-01\/"},"modified":"2023-09-08T15:14:43","modified_gmt":"2023-09-08T15:14:43","slug":"1699819-12-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1699819-12-01\/","title":{"rendered":"16998(19-12-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a016998 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0ORLANDO \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado \u00a0 Acta \u00a0 No. \u00a0201 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0diecinueve (19) de diciembre de dos mil uno (2001). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se \u00a0ocupa \u00a0la \u00a0Sala \u00a0del \u00a0estudio \u00a0de \u00a0los requisitos formales de la \u00a0demanda \u00a0 \u00a0de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 presentada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0 de \u00a0 Johanna Marya Manzur Harf. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sucedieron \u00a0en Cali el \u00a014 \u00a0de junio de 1995, aproximadamente a la 7 de la noche, en la intersecci\u00f3n de \u00a0la \u00a0calle \u00a039 \u00a0con \u00a0carrera \u00a011, \u00a0cuando el veh\u00edculo Renault 4, modelo 1986, de \u00a0placas \u00a0NGA- \u00a0066, \u00a0conducido por la joven Johanna \u00a0Marya \u00a0Manzur \u00a0Harf, \u00a0colision\u00f3 \u00a0con la motocicleta Suzuki AX 100 de placas DN-223, en la \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0movilizaba \u00a0 el \u00a0 se\u00f1or \u00a0 Argemiro \u00a0 Abad\u00a0 \u00a0 \u00a0 Buitrago \u00a0Garc\u00eda. \u00a0A \u00a0consecuencia del accidente pereci\u00f3 el se\u00f1or \u00a0Buitrago \u00a0Garc\u00eda y result\u00f3 lesionada la se\u00f1ora Elsa Gloria Gil Rend\u00f3n, quien \u00a0iba como pasajera en el puesto delantero del autom\u00f3vil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a027 \u00a0de Junio de 1995, la fiscal\u00eda orden\u00f3 la apertura y el 4 de \u00a0julio \u00a0siguiente \u00a0escuch\u00f3 \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0a \u00a0Johanna \u00a0Marya \u00a0Manzur \u00a0Harf, a quien le resolvi\u00f3 su situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0 \u00a0 \u00a0 absteni\u00e9ndose \u00a0 \u00a0 \u00a0 de\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0imponerle \u00a0 \u00a0 \u00a0medida \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0aseguramiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Cerrada \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0calific\u00f3 el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario \u00a0el \u00a020 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01997. Acus\u00f3 a la procesada por los \u00a0delitos \u00a0de homicidio y lesiones personales culposas. Apelada esta decisi\u00f3n, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada ante el Tribunal Superior de Cali la confirm\u00f3 el 6 de marzo \u00a0de 1998. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0etapa \u00a0del \u00a0juicio \u00a0fue \u00a0adelantada \u00a0por el Juzgado 21 Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0despacho \u00a0que \u00a0el \u00a018 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01998 decret\u00f3 la \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0a favor de la procesada en relaci\u00f3n con el delito \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales\u00a0 \u00a0por \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0integral. El 14 de julio de \u00a01999,la \u00a0conden\u00f3 a dos a\u00f1os de prisi\u00f3n, multa de $1.000.00, interdicci\u00f3n del \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas, as\u00ed como a la suspensi\u00f3n en el \u00a0oficio \u00a0de \u00a0conducir \u00a0por el t\u00e9rmino de un a\u00f1o como autora del\u00a0 delito de \u00a0homicidio \u00a0culposo; \u00a0igualmente la conden\u00f3 al pago de 200 gramos oro a favor de \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0del \u00a0occiso \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0y le concedi\u00f3 el \u00a0subrogado \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 suspensi\u00f3n \u00a0 condicional \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ejecuci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a04. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Apelada \u00a0la sentencia, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0Cali la confirm\u00f3 el 4 de octubre de 1999. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0defensor \u00a0interpuso \u00a0el recurso de casaci\u00f3n el 13 de octubre de \u00a01999 y present\u00f3 en tiempo el escrito correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0defensor invoc\u00f3 la causal primera de casaci\u00f3n, cuerpo segundo. \u00a0Dijo \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia era violatoria de la ley sustancial \u201cal incurrirse en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0motivado en falso juicio de identidad; en cuanto hubo error de \u00a0convicci\u00f3n\u201d, \u00a0que llev\u00f3 al Tribunal a aplicar indebidamente el art\u00edculo 247 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal anterior y a dejar de aplicar el art\u00edculo \u00a0445 ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0reproche expuso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0a) \u00a0 El \u00a0 Tribunal \u00a0interpret\u00f3 \u00a0 err\u00f3neamente \u00a0 el \u00a0croquis \u00a0del \u00a0accidente, \u00a0pues \u00a0la \u00a0se\u00f1al \u00a0de \u00a0\u201cPARE\u201d \u00a0que en \u00e9l se registra est\u00e1 dirigida a los veh\u00edculos que salen por \u00a0la \u00a0carrera \u00a011 \u00a0para \u00a0acceder \u00a0a \u00a0la calle 39 y, por lo tanto, no obligaba a la \u00a0procesada, \u00a0dado \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0marchaba por la calle 39 para tomar la carrera 11, \u00a0que es de doble v\u00eda.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0b) \u00a0 La \u00a0defensa \u00a0no \u00a0discute \u00a0que el motociclista tuviera la prelaci\u00f3n en el cruce. Lo que cuestiona \u00a0es \u00a0el \u00a0fundamento \u00a0probatorio \u00a0en que el Tribunal se apoya para sostener que la \u00a0incriminada \u00a0omiti\u00f3 \u00a0hacer \u00a0el \u00a0\u201cpare\u201d, \u00a0pues \u00a0se \u00a0basa \u00a0en \u00a0una equivocada \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0del croquis del accidente y en el testimonio del se\u00f1or Richard \u00a0Nelson \u00a0Salazar \u00a0Esc\u00e1rraga, \u00a0el cual considera que a la luz de las reglas de la \u00a0sana \u00a0 cr\u00edtica \u00a0 no \u00a0 merece \u00a0 ninguna \u00a0 credibilidad, \u00a0 dadas \u00a0las \u00a0m\u00faltiples \u00a0contradicciones \u00a0en \u00a0que incurre y los serios elementos que permiten inferir que \u00a0no fue un testigo presencial de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0c) Considera que dadas \u00a0las \u00a0falencias \u00a0referidas \u00a0en relaci\u00f3n con las pruebas de cargo, debe aceptarse \u00a0la \u00a0exculpaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que fue prudente en la \u00a0maniobra \u00a0del cruce pero que hubo factores externos que impidieron que observara \u00a0al \u00a0motociclista, \u00a0tales \u00a0como \u00a0la mala iluminaci\u00f3n , la poca visibilidad, y el \u00a0hecho \u00a0 de \u00a0 que \u00a0aqu\u00e9l \u00a0marchara \u00a0a \u00a0gran \u00a0velocidad \u00a0y\u00a0 \u00a0con \u00a0las \u00a0luces \u00a0apagadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0atenci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0la demanda no re\u00fane los requisitos formales, \u00a0regidos \u00a0por la normatividad vigente al momento de la emisi\u00f3n de la sentencia y \u00a0que \u00a0acompa\u00f1a \u00a0todo \u00a0este \u00a0tr\u00e1mite, \u00a0ser\u00e1 \u00a0inadmitida. Estas son las razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sostiene el censor que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0errores \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad porque se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0al \u00a0interpretar \u00a0el \u00a0croquis \u00a0del \u00a0accidente y le dio credibilidad al \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Richard \u00a0Nelson \u00a0Salazar \u00a0Esc\u00e1rraga, no obstante sus m\u00faltiples \u00a0contradicciones \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0en \u00a0que ocurrieron los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0los \u00a0elementos que permit\u00edan inferir que no fue realmente un testigo \u00a0presencial del siniestro automovil\u00edstico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Hace \u00a0coexistir, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0en \u00a0el \u00a0marco \u00a0del \u00a0mismo \u00a0cargo, \u00a0los errores de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0y por falso raciocinio, circunstancia que no coincide con \u00a0la l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 \u00a0efecto, \u00a0 es \u00a0cierto\u00a0 \u00a0que estos dos tipos de equ\u00edvocos est\u00e1n referidos a los medios de \u00a0prueba, \u00a0pero \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0ellos \u00a0obedece \u00a0a diversa naturaleza y acontece en \u00a0momentos \u00a0l\u00f3gicamente \u00a0distintos. \u00a0Mientras \u00a0que \u00a0el \u00a0primero \u00a0(falso juicio de \u00a0identidad) \u00a0es \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0objetivo, \u00a0contemplativo, versa sobre la realidad \u00a0material \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0y \u00a0surge \u00a0cuando al apreciarla se falsea su expresi\u00f3n \u00a0literal \u00a0poni\u00e9ndola a decir lo que su texto no reza, el segundo es de car\u00e1cter \u00a0valorativo \u00a0y\u00a0 \u00a0ocurre \u00a0cuando el juzgador no obstante apreciar el medio de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0 en \u00a0 su \u00a0exacta \u00a0dimensi\u00f3n \u00a0objetiva, \u00a0al \u00a0analizarlo \u00a0se \u00a0aparta \u00a0manifiestamente de los postulados de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pero con independencia \u00a0de \u00a0ser \u00a0contradictorio \u00a0el enunciado del cargo, observa la Sala que el defensor \u00a0no \u00a0despleg\u00f3 \u00a0ning\u00fan \u00a0esfuerzo \u00a0argumentativo \u00a0tendiente \u00a0a \u00a0demostrar la real \u00a0existencia \u00a0de \u00a0uno \u00a0u \u00a0otro \u00a0tipo \u00a0de yerro, pues no super\u00f3 el escenario de la \u00a0simple \u00a0 discusi\u00f3n \u00a0 sobre \u00a0 la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0del \u00a0croquis \u00a0referido \u00a0y \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0otorgada \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0invocada; \u00a0simplemente opuso \u00a0sus\u00a0 \u00a0conclusiones \u00a0personales \u00a0a \u00a0las \u00a0de \u00a0los falladores, al estilo de un \u00a0escrito de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0expres\u00f3 de manera \u00a0clara \u00a0y \u00a0precisa, mediante las indicaciones correspondientes, qu\u00e9 es lo que en \u00a0concreto \u00a0dicen \u00a0los \u00a0elementos de convicci\u00f3n aludidos, qu\u00e9 afirmaron de ellos \u00a0los \u00a0 falladores, \u00a0 en \u00a0 qu\u00e9 \u00a0 forma \u00a0 fueron \u00a0 tergiversados, \u00a0 cercenados \u00a0 o \u00a0adicionados\u00a0 \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0tales medios haci\u00e9ndoles producir efectos que \u00a0objetivamente \u00a0no \u00a0se \u00a0establecen \u00a0de \u00a0ellos \u00a0y, \u00a0lo \u00a0m\u00e1s \u00a0importante, cu\u00e1l la \u00a0repercusi\u00f3n \u00a0definitiva \u00a0de \u00a0su \u00a0adulteraci\u00f3n \u00a0en la decisi\u00f3n adoptada por la \u00a0justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tampoco indic\u00f3 cu\u00e1l o \u00a0cu\u00e1les \u00a0principios \u00a0l\u00f3gicos, \u00a0leyes \u00a0cient\u00edficas \u00a0o \u00a0reglas de la experiencia \u00a0fueron \u00a0mal \u00a0interpretadas \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0la estimaci\u00f3n de las pruebas \u00a0referidas \u00a0y, \u00a0por supuesto, al no hacerlo, mal pod\u00eda arribar a la consecuencia \u00a0elemental \u00a0de \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del yerro,\u00a0 es decir, a comprobar cu\u00e1l o \u00a0cu\u00e1les \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, la l\u00f3gica, el sentido com\u00fan y la ciencia \u00a0han debido ser\u00a0 las utilizadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En realidad no \u00a0hizo \u00a0otra cosa que cuestionar la valoraci\u00f3n dada por los falladores al croquis \u00a0elaborado \u00a0 por \u00a0 el \u00a0\u201cGuarda \u00a0Bachiller\u201d \u00a0y \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0otorgada \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0 de \u00a0 Richard \u00a0 Nelson \u00a0 Salazar \u00a0Esc\u00e1rraga, \u00a0al \u00a0que \u00a0califica \u00a0de \u00a0contradictorio \u00a0y \u00a0mentiroso, \u00a0para \u00a0concluir que el accidente no se debi\u00f3 a la \u00a0imprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0imputada \u00a0sino \u00a0a \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0cuidado del motociclista, \u00a0debiendo \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto \u00a0prevalecer la versi\u00f3n del procesado, en virtud del in \u00a0dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0tales \u00a0circunstancias, \u00a0al se\u00f1alar el actor como error de hecho \u00a0el \u00a0grado \u00a0de \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas, es \u00a0claro\u00a0 \u00a0que \u00a0comete \u00a0grave error conceptual. Olvid\u00f3 que ante la abolici\u00f3n \u00a0del \u00a0sistema \u00a0de \u00a0tarifa legal para la evaluaci\u00f3n de las pruebas, esta tarea la \u00a0debe \u00a0asumir \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0\u00fanicamente con sujeci\u00f3n a los principios de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0racional \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0por lo cual la mera \u00a0\u201ccredibilidad\u201d ya no es, de suyo, censurable en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tampoco tuvo en cuenta \u00a0que \u00a0el yerro en la apreciaci\u00f3n judicial del m\u00e9rito de las pruebas no surge de \u00a0la \u00a0simple disparidad de criterios entre la valoraci\u00f3n realizada por los jueces \u00a0y \u00a0la \u00a0pretendida \u00a0por \u00a0los sujetos procesales, sino de la comprobada y grotesca \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0entre \u00a0aquella y las reglas que informan la valoraci\u00f3n racional \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba. \u00a0Si un contraste de tales caracter\u00edsticas no se presenta porque \u00a0los \u00a0juzgadores, \u00a0en \u00a0ejercicio de esta funci\u00f3n, han respetado los l\u00edmites que \u00a0prescriben \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, ser\u00e1 su criterio, no el de las \u00a0partes, \u00a0el \u00a0llamado a prevalecer, por virtud de la doble presunci\u00f3n de acierto \u00a0y \u00a0 \u00a0legalidad \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0est\u00e1 \u00a0 amparada \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 de \u00a0 segunda \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Lo \u00a0anterior \u00a0es suficiente para concluir que en el desarrollo de la \u00a0censura \u00a0no \u00a0se \u00a0demostr\u00f3 ning\u00fan error en concreto en el que haya incurrido el \u00a0Tribunal. \u00a0Sus \u00a0fundamentos \u00a0carecen \u00a0de \u00a0nitidez \u00a0y \u00a0exactitud; \u00a0constituyen un \u00a0discurso \u00a0marginal \u00a0y de libre elaboraci\u00f3n a los planteamientos de la sentencia \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0realizada \u00a0por los juzgadores, comportamiento \u00a0defensivo \u00a0que \u00a0hace impr\u00f3spera la demanda, pues la casaci\u00f3n no es una tercera \u00a0instancia \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0contin\u00fae \u00a0libremente \u00a0el \u00a0debate probatorio.\u00a0 Este \u00a0naturalmente \u00a0es \u00a0posible, \u00a0s\u00f3lo \u00a0que su referente obligatorio es la sentencia, \u00a0sus \u00a0 fundamentos \u00a0y \u00a0sus \u00a0declaraciones, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0implica \u00a0destruir \u00a0total \u00a0o \u00a0parcialmente \u00a0su \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0ello, \u00a0como es obvio, exige mostrar el error o los \u00a0errores que condujeron al desacierto judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0obs\u00e9rvese, c\u00f3mo el casacionista afirma que el error \u00a0llev\u00f3 \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0a \u00a0aplicar \u00a0indebidamente \u00a0el art\u00edculo 247 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0y a no aplicar el art\u00edculo 445 del mismo. Sin embargo, se \u00a0le \u00a0escap\u00f3 \u00a0que \u00a0la primera norma no es sustancial, y en cuanto a la segunda no \u00a0intent\u00f3 \u00a0desarrollar lo m\u00e1s m\u00ednimo de la \u201cpresunci\u00f3n de inocencia\u201d y del \u00a0\u201cin \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo\u201d, principios que escasamente menciona para ubicarlos en \u00a0las disposiciones citadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0el censor no despleg\u00f3 una labor ajustada a los requerimientos \u00a0de las formas casacionales, su demanda debe ser inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte \u00a0Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Inadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada por el defensor de \u00a0Johanna Marya Manzur Harf. En \u00a0consecuencia, declarar desierto el recurso interpuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0providencia no procede recurso \u00a0alguno \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Retornar \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0EDUARDO \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE ENRIQUE \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0 \u00a0POVEDA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0 CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS AUGUSTO \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0ORLANDO \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0 E. \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0 \u00a0 RUIZ \u00a0NU\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a016998 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0 \u00c1LVARO \u00a0ORLANDO \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 Aprobado \u00a0 Acta \u00a0 No. \u00a0201 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0diecinueve (19) de diciembre de dos mil uno (2001). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-4600","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-9"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4600","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4600"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4600\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4600"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4600"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4600"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}