{"id":4419,"date":"2023-09-08T15:14:32","date_gmt":"2023-09-08T15:14:32","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1628007-12-01\/"},"modified":"2023-09-08T15:14:32","modified_gmt":"2023-09-08T15:14:32","slug":"1628007-12-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1628007-12-01\/","title":{"rendered":"16280(07-12-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0de \u00a0Colombia \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema de Justicia \u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 16280 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 192 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 D.C., \u00a0 siete \u00a0 (07) \u00a0 de \u00a0 diciembre \u00a0de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0uno \u00a0(2001). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0los \u00a0recursos \u00a0de casaci\u00f3n interpuestos por el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0y \u00a0por el representante del Ministerio P\u00fablico \u00a0contra \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 absolutoria \u00a0 que \u00a0a \u00a0favor \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0ALBERTO \u00a0 YEPES \u00a0 BARREIRO \u00a0 dict\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Neiva el 27 de enero de 1999. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0la \u00a0tarde \u00a0del \u00a031 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01995, \u00a0en \u00a0la v\u00eda que del \u00a0municipio \u00a0de Gigante conduce al de Hobo, ambos en el departamento del Huila, se \u00a0accident\u00f3 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0veh\u00edculo \u00a0 \u00a0conducido \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 abogado \u00a0 ALBERTO \u00a0YEPES \u00a0BARREIRO, hecho en el que \u00a0muri\u00f3 \u00a0MIGUEL \u00a0\u00c1NGEL \u00a0BAUTISTA SALAS y sufri\u00f3 lesiones JORGE COVALEDA TAMAYO, \u00a0quienes viajaban en el automotor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Novena Seccional de Neiva inici\u00f3 la instrucci\u00f3n el \u00a08 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01995 \u00a0(fl. \u00a013 \u00a0vto.), \u00a0escuch\u00f3 \u00a0en indagatoria al se\u00f1or \u00a0ALBERTO \u00a0YEPES \u00a0BARREIRO el \u00a019 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0siguiente \u00a0(fl. 52) y el 4 de septiembre de 1996 resolvi\u00f3 su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con \u00a0medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0y lesiones personales culposos (fl. 76). Cerrada la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0el \u00a029 de octubre del mismo a\u00f1o (fl. 91), el 11 de diciembre de \u00a01996 se calific\u00f3 su m\u00e9rito con resoluci\u00f3n acusatoria (fl. 97). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0Juzgado \u00a04\u00ba. \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Neiva dict\u00f3 sentencia \u00a0condenatoria \u00a0el \u00a018 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01998 \u00a0y \u00a0le \u00a0impuso al se\u00f1or YEPES \u00a0BARREIRO \u00a0la pena de dos a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0multa \u00a0de \u00a0mil \u00a0pesos, \u00a0suspensi\u00f3n en el ejercicio de conducci\u00f3n de \u00a0veh\u00edculos \u00a0automotores \u00a0por el t\u00e9rmino de un a\u00f1o, interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0un \u00a0per\u00edodo \u00a0de \u00a0dos \u00a0a\u00f1os \u00a0e indemnizaci\u00f3n de los \u00a0perjuicios \u00a0causados \u00a0con \u00a0el delito de homicidio culposo, y ces\u00f3 procedimiento \u00a0por el il\u00edcito contra la integridad personal (fl. 235). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Apelada \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0el defensor del procesado, el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Neiva \u00a0revoc\u00f3 \u00a0las condenas el 27 de enero de 1999 (fl. 42 C.T.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS \u00a0DEMANDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0I. Parte civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la parte civil acusa la sentencia por violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0derivada de errores en la apreciaci\u00f3n de la \u00a0prueba, debido a falsos juicios de identidad y de existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sobre \u00a0los \u00a0primeros, \u00a0despu\u00e9s de afirmar que se tergiversaron los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0H\u00c9CTOR \u00a0OLARTE \u00a0y \u00a0JAVIER \u00a0HERNANDO \u00a0GARC\u00cdA, algunos de cuyos \u00a0apartes \u00a0transcribe, \u00a0le critica al Tribunal que no les hubiera dado importancia \u00a0a \u00a0ellos y s\u00ed a lo manifestado por el procesado y por RUFINO MAC\u00cdAS, sin tener \u00a0en \u00a0cuenta los principios de la sana cr\u00edtica. Concluye que respecto de aquellos \u00a0declarantes \u00a0el \u00a0fallador \u00a0incurri\u00f3 en omisi\u00f3n parcial y error de l\u00f3gica, que \u00a0lo llev\u00f3 a encontrar una verdad diferente de la real. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0los \u00a0segundos, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0no se apreci\u00f3 el \u00a0documento \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0contiene \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0croquis \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0accidente \u00a0 \u2013que \u00a0no se valor\u00f3 en debida forma ni \u00a0se \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta-, ni la inspecci\u00f3n judicial realizada al lugar donde \u00e9ste \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0ni un memorial del procesado en el que reconoce que la causa del mismo \u00a0fue el involuntario volcamiento del veh\u00edculo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como el juzgador no apreci\u00f3 los testimonios \u00a0y \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0pruebas \u00a0en \u00a0su \u00a0conjunto de acuerdo con el principio de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0inclin\u00f3 \u00a0su \u00a0criterio \u00a0a \u00a0favor \u00a0del procesado violando por falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a026, 329 y 340 del C\u00f3digo Penal entonces vigente y \u00a0el \u00a0 445 \u00a0 del \u00a0 estatuto \u00a0 procesal \u00a0de \u00a01991, \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0solicita \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia y, en la que debe reemplazarla, se \u00a0condene al procesado por los cargos que se le formularon. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0II. Ministerio P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0Procurador \u00a0137 \u00a0Judicial II Penal ante el Tribunal Superior de \u00a0Neiva \u00a0formula \u00a0dos \u00a0cargos \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia, ambos con apoyo en la causal \u00a0primera de casaci\u00f3n, cuerpo segundo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Primer cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0fallador cometi\u00f3 evidentes errores de hecho por falsos juicios \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0pues \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0y \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0el contenido material de los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0JORGE COVALEDA, H\u00c9CTOR OLARTE y JAVIER HERNANDO GARC\u00cdA, y del \u00a0informe \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0accidente, \u00a0 \u00a0desconociendo \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0reglas \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0este sentido, sobre la versi\u00f3n de COVALEDA TAMAYO, dice que el \u00a0Tribunal \u00a0dedujo \u00a0equivocadamente que el accidente se produjo despu\u00e9s de que el \u00a0veh\u00edculo \u00a0conducido \u00a0por \u00a0el procesado hab\u00eda adelantado al que le anteced\u00eda y \u00a0hab\u00eda \u00a0tomado \u00a0nuevamente \u00a0su carril, el cual fue invadido por el automotor con \u00a0que \u00a0colisiona,\u00a0 \u00a0pues \u00a0lo \u00a0que \u00a0sostiene \u00a0el \u00a0testigo \u00a0es que el choque se \u00a0produjo \u00a0en el momento mismo en que se pretend\u00eda hacer el sobrepaso. Tampoco es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0en \u00a0su segunda deponencia el testigo hubiera sido reiterativo sobre \u00a0aquel \u00a0aspecto \u00a0porque \u00a0en \u00a0la primera no se refiri\u00f3 al tema, ni que de acuerdo \u00a0con \u00a0su \u00a0dicho \u00a0el \u00a0adelantamiento \u00a0se hubiera realizado en un sector permitido, \u00a0porque en este punto el declarante es contradictorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 a \u00a0 los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0OLARTE \u00a0y \u00a0GARC\u00cdA, \u00a0el \u00a0Ad \u00a0quem \u00a0puso en duda que \u00a0hubiesen \u00a0sido \u00a0testigos \u00a0presenciales y les hizo decir cosas que no expresaron, \u00a0como \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 veh\u00edculo \u00a0 con \u00a0el \u00a0que \u00a0colision\u00f3 \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0YEPES \u00a0BARREIRO \u00a0hubiera \u00a0asomado en una \u00a0curva. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0puede \u00a0descalificarlos con argumentos simples como que \u00a0deb\u00edan \u00a0estar \u00a0mirando \u00a0para \u00a0el lado contrario, pues sus dichos est\u00e1n acordes \u00a0con \u00a0los del procesado en cuanto a la forma como aconteci\u00f3 el accidente y a las \u00a0circunstancias \u00a0 posteriores, \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 suficiente \u00a0 para \u00a0 que \u00a0se \u00a0les \u00a0diera \u00a0credibilidad. \u00a0Si \u00a0no \u00a0la merec\u00edan mintieron y se debi\u00f3 ordenar la compulsa de \u00a0copias \u00a0 para \u00a0 investigarlos \u00a0 por \u00a0falso \u00a0testimonio, \u00a0como \u00a0lo \u00a0solicit\u00f3 \u00a0la \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Respecto \u00a0de la huella de frenada que figura en el croquis, se dice \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0bien \u00a0pudo ocasionarla no el carro del procesado sino la \u00a0camioneta, \u00a0pero \u00a0no \u00a0se tiene en cuenta que el sitio donde se produjo ya hab\u00eda \u00a0sido \u00a0pasado \u00a0por \u00a0\u00e9sta, \u00a0de \u00a0una \u00a0parte, \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0rastro \u00a0coincide \u00a0con la \u00a0trayectoria de aqu\u00e9l, por otra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Concluye \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0hubiera \u00a0valorado \u00a0las \u00a0pruebas de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0hubiese tenido en cuenta los \u00a0art\u00edculos \u00a037 y 329 del C\u00f3digo Penal, en lugar de los art\u00edculos 294, 254, 445 \u00a0y \u00a0 \u00a0 247 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Procedimiento \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0aplic\u00f3 \u00a0indebidamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Segundo cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0sustento \u00a0en la misma causal primera, cuerpo segundo, se ataca \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial que produjo el \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de existencia por omisi\u00f3n en la valoraci\u00f3n de \u00a0la \u00a0indagatoria y las diferentes intervenciones del procesado, las que considera \u00a0suficiente \u00a0prueba \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0y \u00a0que por servir de apoyo a la condena \u00a0impuesta \u00a0 por \u00a0el \u00a0A \u00a0quo \u00a0debieron \u00a0ser \u00a0examinadas por el Tribunal, pues la explicaci\u00f3n de la forma como \u00a0ocurrieron \u00a0los \u00a0hechos \u00a0que suministra aqu\u00e9l, avalada por la huella de frenada \u00a0que \u00a0muestra \u00a0la \u00a0excesiva \u00a0velocidad \u00a0a \u00a0la \u00a0que conduc\u00eda, permite concluir su \u00a0actuar culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Es \u00a0igualmente imprecisa la sentencia porque inicialmente adecua el \u00a0hecho \u00a0 dentro \u00a0 de \u00a0una \u00a0causal \u00a0de \u00a0inculpabilidad, \u00a0pero \u00a0luego \u00a0absuelve \u00a0en \u00a0aplicaci\u00f3n del in dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Considera \u00a0que \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0se\u00f1alada \u00a0condujo \u00a0al \u00a0Tribunal a no \u00a0aplicar \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a037 y 329 del C\u00f3digo Penal y a la indebida aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos 246, 247, 254 y 445 del estatuto procesal, y solicita que se \u00a0case \u00a0el \u00a0fallo y en su lugar declare la responsabilidad del doctor YEPES \u00a0BARREIRO como autor del delito de \u00a0homicidio culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ESTUDIO \u00a0 DEL \u00a0 NO \u00a0RECURRENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Sobre la demanda de la parte civil: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que el cargo por error de hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0lo desarrolla el demandante como un yerro por \u00a0omisi\u00f3n, \u00a0pues \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de demostrar que los testimonios de OLARTE y GARC\u00cdA \u00a0fueron \u00a0apreciados \u00a0parcialmente \u00a0o se les hizo decir m\u00e1s de lo que en realidad \u00a0informaron, \u00a0reprocha que el Tribunal no hubiera apreciado el relato del momento \u00a0preciso en que ocurrieron los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Si \u00a0la \u00a0cr\u00edtica porque el fallador no tuvo en cuenta la constancia \u00a0de \u00a0la \u00a0citaci\u00f3n que se le hizo al testigo RUFINO MAC\u00cdAS y de su excusa por su \u00a0ausencia \u00a0se \u00a0pretende \u00a0presentar \u00a0como \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio de identidad, como al \u00a0parecer \u00a0se \u00a0advierte, \u00a0se equivoca igualmente el censor en su reclamo porque no \u00a0se\u00f1ala \u00a0 la \u00a0 importancia \u00a0 probatoria \u00a0 de \u00a0 esos \u00a0 folios, \u00a0ni \u00a0c\u00f3mo \u00a0fueron \u00a0tergiversados, \u00a0ni \u00a0que \u00a0incidencia tuvieron en la valoraci\u00f3n de ese testimonio \u00a0ni la trascendencia del error en el sentido de la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Considera \u00a0que \u00a0el \u00a0reproche \u00a0porque \u00a0el \u00a0fallador \u00a0no \u00a0aplic\u00f3 los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0es \u00a0un cargo adicional que debi\u00f3 \u00a0presentar \u00a0por \u00a0separado, \u00a0sino \u00a0que \u00a0no \u00a0demuestra \u00a0c\u00f3mo \u00a0pudo \u00a0incidir \u00a0en la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Al \u00a0referirse \u00a0al \u00a0error \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia que el \u00a0casacionista \u00a0le \u00a0atribuye \u00a0al \u00a0Tribunal, \u00a0dice \u00a0que lo desarrolla como un falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad porque lamenta que el croquis no hubiera sido apreciado en \u00a0debida \u00a0forma, adem\u00e1s de que presenta su propia interpretaci\u00f3n sobre la huella \u00a0de \u00a0frenada, \u00a0lo que constituye un alegato por tergiversaci\u00f3n de la prueba pero \u00a0no por su omisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sobre \u00a0las referencias a la diligencia de inspecci\u00f3n judicial y al \u00a0escrito \u00a0presentado por el procesado en el que alude al involuntario volcamiento \u00a0de \u00a0su \u00a0veh\u00edculo, \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0el \u00a0censor no indica si se trata de pruebas \u00a0omitidas o distorsionadas ni demuestra el error. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Concluye \u00a0que \u00a0como \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0puede \u00a0subsanar los defectos de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0incurre \u00a0 el \u00a0 demandante, \u00a0 los \u00a0 cargos \u00a0 no \u00a0 pueden \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. Sobre la demanda del Ministerio P\u00fablico: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Respecto \u00a0del \u00a0primer \u00a0cargo, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0se \u00a0present\u00f3 de manera \u00a0inadecuada \u00a0porque \u00a0es \u00a0distinto \u00a0el falso juicio de identidad que el desacato a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0De todas formas, la valoraci\u00f3n probatoria \u00a0hecha \u00a0por \u00a0el Ad quem no es \u00a0desacertada \u00a0ni \u00a0irreal \u00a0ni \u00a0carece de fundamento porque as\u00ed lo diga el censor, \u00a0quien \u00a0debe \u00a0explicar \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consiste \u00a0la debida apreciaci\u00f3n de la prueba y \u00a0luego \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el fallador no procedi\u00f3 as\u00ed. Y cuando se alega falta de \u00a0fundamento \u00a0jur\u00eddico \u00a0en \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n, \u00a0se deben se\u00f1alar las normas que le \u00a0sirven \u00a0de \u00a0sustento, \u00a0caso \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0el \u00a0error \u00a0no ser\u00eda de hecho sino de \u00a0derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sobre \u00a0el segundo cargo, sostiene que las intervenciones procesales \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0son \u00a0fundamentalmente \u00a0medios \u00a0de \u00a0defensa \u00a0y \u00a0no de prueba y la \u00a0cr\u00edtica \u00a0probatoria que hace el fallador apunta a confirmar o desvirtuar lo que \u00a0aqu\u00e9l \u00a0dice \u00a0en \u00a0esas oportunidades, pues la valoraci\u00f3n se hace en funci\u00f3n de \u00a0demostrar \u00a0el hecho y la responsabilidad del sindicado, de manera que a pesar de \u00a0que \u00a0en la sentencia no se haga referencia expresa a esas versiones, no se puede \u00a0afirmar que fueron omitidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Finalmente, \u00a0si \u00a0la pretensi\u00f3n del Procurador recurrente es que se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0para \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0de reemplazo se condene al procesado, no \u00a0ten\u00eda \u00a0que \u00a0protestar por la imprecisi\u00f3n que le atribuye al fallo en cuanto al \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0duda \u00a0o \u00a0de \u00a0una \u00a0causal \u00a0de \u00a0inculpabilidad, porque las \u00a0consecuencias pr\u00e1cticas y jur\u00eddicas son las mismas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, como corolario de lo anterior, que \u00a0se desestimen los cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01. Demanda del apoderado de la parte civil: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0la \u00a0advertencia inicial de que las pretensiones de este sujeto \u00a0procesal \u00a0 son \u00a0leg\u00edtimas \u00a0porque \u00a0de \u00a0la \u00a0condena \u00a0del \u00a0procesado \u00a0depende \u00a0la \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0que \u00a0reclama, \u00a0el Delegado aborda el estudio del \u00a0cargo \u00a0referido al error de hecho por falso juicio de identidad, para anotar que \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0del \u00a0demandante \u00a0es el de presentar su propia apreciaci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0destacando \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0rendidas \u00a0por \u00a0H\u00c9CTOR \u00a0OLARTE \u00a0y JAVIER \u00a0HERNANDO \u00a0GARC\u00cdA \u00a0y \u00a0criticando \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0del \u00a0testigo MAC\u00cdAS ALVIRA, sin \u00a0demostrar \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consiste \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n que le reprocha al fallador y, en \u00a0\u00faltimas, \u00a0desviando \u00a0la \u00a0v\u00eda escogida para entrar en terrenos del falso juicio \u00a0de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0al falso juicio de existencia respecto del croquis, \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0la carencia de fundamento del ataque -pues en el fallo se alude \u00a0varias \u00a0veces \u00a0a \u00a0esta \u00a0prueba- \u00a0y la indicaci\u00f3n de otros medios de convicci\u00f3n \u00a0ciertamente \u00a0omitidos \u00a0pero \u00a0irrelevantes \u00a0para \u00a0la decisi\u00f3n, demuestran que el \u00a0censor, \u00a0abandonando \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica del recurso, veladamente intenta presentar su \u00a0particular \u00a0 visi\u00f3n \u00a0 probatoria \u00a0 orientada \u00a0a \u00a0favorecer \u00a0los \u00a0intereses \u00a0que \u00a0defiende. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Agrega \u00a0que el demandante excede su inter\u00e9s cuando solicita que se \u00a0condene \u00a0al \u00a0procesado \u00a0tambi\u00e9n \u00a0por las lesiones personales causadas al se\u00f1or \u00a0COVALEDA \u00a0 TAMAYO, \u00a0 respecto \u00a0 de \u00a0 lo \u00a0cual \u00a0el \u00a0Ad \u00a0quem \u00a0ces\u00f3 \u00a0procedimiento, \u00a0pues \u00a0no \u00a0act\u00faa \u00a0en \u00a0su \u00a0representaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Estima la Delegada que el cargo no debe prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. Demanda del Agente del Ministerio P\u00fablico: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0a. Primer cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Desatiende \u00a0el \u00a0libelista la t\u00e9cnica del recurso, pues en lugar de \u00a0sustentar \u00a0el \u00a0cargo \u00a0se\u00f1alando \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0producida por el Tribunal, se \u00a0dedica \u00a0a ofrecer su propia apreciaci\u00f3n sobre los medios de prueba. Adem\u00e1s, se \u00a0equivoca \u00a0cuando \u00a0le \u00a0reprocha \u00a0al Ad quem \u00a0haber \u00a0construido \u00a0una \u00a0causal \u00a0de \u00a0inculpabilidad a partir de la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0JORGE COVALEDA, cuando en realidad la sentencia absolutoria se \u00a0funda \u00a0en la falta de certeza sobre la causa del accidente, conclusi\u00f3n a la que \u00a0contribuye \u00a0 adem\u00e1s \u00a0 la \u00a0 imposibilidad \u00a0 de \u00a0 determinar \u00a0a \u00a0cu\u00e1l \u00a0veh\u00edculo \u00a0corresponden \u00a0las \u00a0huellas de frenada. Si se hubiera demostrado que el choque se \u00a0produjo \u00a0por \u00a0la \u00a0s\u00fabita \u00a0aparici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0camioneta, \u00a0la absoluci\u00f3n deb\u00eda \u00a0basarse \u00a0en \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0culpabilidad. \u00a0Y si, por el contrario, se hubiese \u00a0acreditado \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0prudencia, \u00a0pericia \u00a0u observancia de reglamentos, la \u00a0sentencia \u00a0ser\u00eda \u00a0de \u00a0condena \u00a0por \u00a0comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0delito \u00a0con \u00a0culpa. \u00a0Las \u00a0declaraciones \u00a0 de \u00a0 OLARTE \u00a0 y \u00a0 GARC\u00cdA, \u00a0 que \u00a0 permitir\u00edan \u00a0 sustentar \u00a0 la \u00a0responsabilidad \u00a0penal, \u00a0son \u00a0criticadas \u00a0por \u00a0el fallador al punto de dudar que \u00a0hubiesen sido testigos presenciales de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Los \u00a0reproches \u00a0que \u00a0le \u00a0hace \u00a0el \u00a0censor al testimonio de COVALEDA \u00a0resultan \u00a0intrascendentes, \u00a0pues \u00a0el \u00a0fallo no se apoy\u00f3 en esa prueba porque la \u00a0causa \u00a0real \u00a0del \u00a0accidente no se pudo acreditar, de manera que no es cierto que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0le \u00a0d\u00e9 credibilidad a este testigo o que construya la absoluci\u00f3n \u00a0rest\u00e1ndole m\u00e9rito a las declaraciones de OLARTE y GARC\u00cdA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Destaca \u00a0el \u00a0delegado \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica en que incurre el \u00a0casacionista, \u00a0quien \u00a0antepone \u00a0su valoraci\u00f3n para que se case la sentencia con \u00a0fundamento \u00a0 en \u00a0estos \u00a0testimonios, \u00a0sin \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0la \u00a0detallada \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0de ellos hizo el Tribunal impidi\u00f3 darles cr\u00e9dito, aunque no \u00a0hasta el punto de ordenar la investigaci\u00f3n por falso testimonio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Respecto \u00a0del croquis, reitera la Delegada que no hay prueba de que \u00a0la \u00a0huella \u00a0de \u00a0frenada \u00a0pertenezca al carro que manejaba el doctor YEPES BARREIRO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El cargo, concluye, no debe prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0b. Segundo cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Comparte \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n del no recurrente en el sentido de que no \u00a0es \u00a0posible \u00a0omitir \u00a0las \u00a0intervenciones \u00a0del imputado porque, aunque no se haga \u00a0expresa \u00a0referencia \u00a0a \u00a0ellas, \u00a0todo \u00a0el \u00a0proceso \u00a0y \u00a0por \u00a0supuesto \u00a0tambi\u00e9n la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0 probatoria, \u00a0 giran \u00a0 en \u00a0 torno \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 demostraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0su \u00a0responsabilidad. \u00a0Anota \u00a0que \u00a0como se puso en duda la explicaci\u00f3n del procesado \u00a0sobre \u00a0 la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0caso \u00a0fortuito, \u00a0el \u00a0sustento \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0absolutoria \u00a0no \u00a0es su versi\u00f3n sino la falta de certeza. Solicita desestimar el \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0I. Demanda del apoderado de la parte civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Bastante \u00a0se \u00a0ha \u00a0dicho, \u00a0y \u00a0ahora \u00a0se reitera, que existe error de \u00a0hecho \u00a0 por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0cuando \u00a0el fallador tergiversa el contenido material de la prueba \u00a0haci\u00e9ndole \u00a0expresar \u00a0algo que no dec\u00eda, en cuyo caso la censura debe se\u00f1alar \u00a0de \u00a0manera \u00a0espec\u00edfica \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0el \u00a0medio de convicci\u00f3n que distorsion\u00f3 o \u00a0desfigur\u00f3 \u00a0el \u00a0juez \u00a0porque \u00a0le \u00a0quit\u00f3 \u00a0o \u00a0agreg\u00f3 \u00a0una \u00a0parte \u00a0al \u00a0hecho o lo \u00a0sectoriz\u00f3 \u00a0o \u00a0parcel\u00f3, en tanto que cuando ignora, desconoce u omite reconocer \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de una prueba v\u00e1lidamente producida o cuando supone o imagina un \u00a0hecho \u00a0porque \u00a0cree equivocadamente que la prueba obra en el proceso se trata de \u00a0un \u00a0 \u00a0falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0 existencia \u00a0y \u00a0quien \u00a0lo \u00a0invoca \u00a0debe \u00a0indicar cu\u00e1l fue la prueba que no se \u00a0apreci\u00f3 o que se supuso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Un \u00a0tercer \u00a0tipo \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0conocido como error \u00a0 de \u00a0 raciocinio, \u00a0 alude \u00a0a \u00a0la \u00a0contemplaci\u00f3n \u00a0que \u00a0hace el juez de los hechos en s\u00ed mismos considerados, pero \u00a0que \u00a0como \u00a0consecuencia de ello plasma en la sentencia inferencias err\u00f3neas por \u00a0inexacta \u00a0observaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los elementos de la sana cr\u00edtica, evento en el cual \u00a0al \u00a0casacionista \u00a0le \u00a0corresponde \u00a0se\u00f1alar \u00a0con precisi\u00f3n cu\u00e1les reglas de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0o \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0fueron \u00a0desconocidas \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0en todos los casos, el demandante \u00a0debe \u00a0desarrollar \u00a0la \u00a0censura \u00a0acreditando \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0error \u00a0y la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0de \u00a0causalidad \u00a0entre \u00e9ste y la parte resolutiva de la sentencia, de \u00a0manera \u00a0que aparezca evidente c\u00f3mo, de no haberse cometido aqu\u00e9l, la decisi\u00f3n \u00a0hubiera sido sustancialmente diferente de la que se adopt\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Pues \u00a0bien: no se ajusta a estas premisas aducir un falso juicio de \u00a0identidad \u00a0porque el Ad quem \u00a0\u201cresta \u00a0importancia\u201d \u00a0a \u00a0unos \u00a0testimonios \u00a0que para el demandante son \u201cde \u00a0excepci\u00f3n\u201d \u00a0y \u00a0en \u00a0cambio \u00a0acoge otro distinto y la versi\u00f3n del procesado; o \u00a0reprochar \u00a0 seguidamente, \u00a0 sin \u00a0 ning\u00fan \u00a0 desarrollo \u00a0 y \u00a0como \u00a0complemento \u00a0o \u00a0prolongaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la censura, que no se tuvieron en cuenta los principios de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0\u2013lo \u00a0que \u00a0constituir\u00eda \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0raciocinio- \u00a0sin expresar siquiera las razones del \u00a0ataque; \u00a0o \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0aludi\u00f3 \u00a0a \u00a0unos \u00a0medios de convicci\u00f3n que en \u00a0realidad \u00a0fueron \u00a0considerados \u00a0y \u00a0valorados por el Tribunal, como ocurre con el \u00a0croquis \u00a0al que se refiere la sentencia en su p\u00e1gina 30; o se\u00f1alar pruebas que \u00a0s\u00ed \u00a0fueron \u00a0omitidas \u00a0pero guardar silencio sobre la incidencia que, de haberse \u00a0apreciado, tendr\u00edan en el sentido de la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Ciertamente, \u00a0todo \u00a0el esfuerzo del demandante se orienta a valorar \u00a0la \u00a0prueba desde su personal \u00f3ptica, reclamando que se les otorgue credibilidad \u00a0a \u00a0unos \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0cuya \u00a0veracidad \u00a0o \u00a0fidelidad \u00a0dud\u00f3 \u00a0el \u00a0Ad \u00a0quem, \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0que, como en otras \u00a0ocasiones \u00a0 \u00a0 lo \u00a0 \u00a0 ha \u00a0 \u00a0 dicho \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 Sala1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>, \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0de suyo controvertida en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0dada \u00a0la \u00a0abolici\u00f3n \u00a0en \u00a0nuestro \u00a0ordenamiento del sistema de tarifa \u00a0legal para la evaluaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En consecuencia, no prospera el cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0II. Demanda del Procurador 137 Judicial II Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Primer cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Planteada \u00a0la \u00a0censura \u00a0desde la perspectiva del error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio de identidad, el libelista debe orientar de inmediato su escrito a \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de la tergiversaci\u00f3n o distorsi\u00f3n de la prueba, para lo que \u00a0le \u00a0bastar\u00eda \u00a0simplemente confrontar lo que \u00e9sta dice con lo que le hizo decir \u00a0el \u00a0fallador, \u00a0y \u00a0luego \u00a0mostrar \u00a0la \u00a0trascendencia del error, su magnitud, y la \u00a0incidencia que tuvo en el sentido de la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0lugar de proceder as\u00ed, el demandante mezcla varias especies de \u00a0error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 porque \u00a0 simult\u00e1neamente \u00a0 le \u00a0 reprocha \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de unas declaraciones \u2013falso \u00a0juicio \u00a0de identidad- y \u201cel desconocimiento abierto de las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica\u201d \u00a0en \u00a0su valoraci\u00f3n -error de raciocinio- y no \u00a0intenta \u00a0siquiera \u00a0demostrar \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0dos, \u00a0porque prefiere ensayar su \u00a0propia \u00a0interpretaci\u00f3n. \u00a0En \u00a0tal \u00a0cometido, pretende darle a las palabras de un \u00a0testigo \u00a0el alcance que estima adecuado a la finalidad que persigue, ocup\u00e1ndose \u00a0de \u00a0nimiedades \u00a0como \u00a0se\u00f1alar que no se puede reiterar lo que s\u00f3lo se dice una \u00a0vez, \u00a0y destaca una aparente contradicci\u00f3n del declarante, pero en ning\u00fan caso \u00a0indica \u00a0con \u00a0precisi\u00f3n \u00a0y \u00a0claridad c\u00f3mo se tergivers\u00f3 ese testimonio, ni los \u00a0otros \u00a0dos, provenientes de H\u00c9CTOR OLARTE y JAVIER HERNANDO GARC\u00cdA, dichos que \u00a0de \u00a0acuerdo con las propias afirmaciones del recurrente en verdad no aparece que \u00a0hubiesen \u00a0 sido \u00a0 distorsionados \u00a0 sino \u00a0 que \u00a0 simplemente \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 les \u00a0dio \u00a0cr\u00e9dito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0tambi\u00e9n \u00a0sucede \u00a0con \u00a0la apreciaci\u00f3n que consigna el censor \u00a0respecto \u00a0de \u00a0las huellas de frenada, enfrentando la suposici\u00f3n que le reprocha \u00a0al \u00a0Ad \u00a0quem con la que \u00e9l \u00a0mismo \u00a0elabora \u00a0pero \u00a0que \u00a0reputa \u00a0m\u00e1s \u00a0l\u00f3gica \u00a0siempre \u00a0que \u00a0se admita que la \u00a0camioneta \u00a0 no \u00a0 invadi\u00f3 \u00a0 el \u00a0 carril \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 que \u00a0 transitaba \u00a0 el \u00a0otro \u00a0veh\u00edculo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En consecuencia, el cargo ser\u00e1 desestimado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Segundo cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0 prosperar\u00e1 \u00a0esta \u00a0censura \u00a0fundada \u00a0en \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0 respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0que \u00a0a \u00a0juicio \u00a0del \u00a0demandante \u00a0 ignor\u00f3 \u00a0 el \u00a0 fallador, \u00a0 pues \u00a0el \u00a0cargo \u00a0carece \u00a0de \u00a0fundamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Al \u00a0 \u00a0efecto, \u00a0 \u00a0baste \u00a0 indicar \u00a0 que \u00a0 cuando \u00a0 el \u00a0 Ad \u00a0quem le atribuye al declarante JORGE \u00a0COVALEDA \u00a0TAMAYO \u00a0la \u00a0calidad \u00a0de \u00a0testigo \u00a0de \u00a0descargos \u201cpues coincide en lo \u00a0esencial \u00a0 de \u00a0 su \u00a0versi\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0del \u00a0procesado \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0narra \u00a0lo \u00a0siguiente\u2026\u201d \u00a0(fl. \u00a065 \u00a0C.T.), forzosamente ha considerado el contenido de la \u00a0indagatoria \u00a0para \u00a0efectuar \u00a0la \u00a0comparaci\u00f3n y llegar a la conclusi\u00f3n anotada. \u00a0As\u00ed \u00a0tambi\u00e9n \u00a0cuando \u00a0se \u00a0afirma \u00a0que, \u201cconforme a la versi\u00f3n de COVALEDA y \u00a0procesado\u201d, \u00a0\u00e9ste \u00a0sobrepas\u00f3 \u00a0un veh\u00edculo antes del puente El Pescador (fl. \u00a067 \u00a0ib.), \u00a0o que el abogado YEPES BARREIRO \u00a0no \u00a0menciona \u00a0a \u00a0los \u00a0se\u00f1ores OLARTE y GARC\u00cdA como personas que \u00a0estuvieran \u00a0presentes \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los hechos (fl. 69), o que el indagado \u00a0cit\u00f3 \u00a0como \u00a0testigo \u00a0en \u00a0su \u00a0exposici\u00f3n \u00a0al m\u00e9dico RUFINO MAC\u00cdAS ALVIRA (fl. \u00a070). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Como \u00a0se \u00a0desprende \u00a0de \u00a0todo \u00a0lo \u00a0anterior es indiscutible que los \u00a0juzgadores \u00a0no \u00a0solamente observaron, tuvieron en cuenta la injurada sino que, a \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a0ello, la examinaron con suficiencia, la necesaria para extraer de ella \u00a0las consecuencias que plasmaron en su decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0se repite, los falladores no ignoraron tal pieza \u00a0probatoria \u00a0y por consiguiente mal pod\u00eda el casacionista predicar e insistir en \u00a0un \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0existencia \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0misma. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0lo \u00a0anterior, no se casar\u00e1 la providencia impugnada, conforme \u00a0con \u00a0la \u00a0normatividad \u00a0vigente \u00a0para \u00a0los \u00a0d\u00edas \u00a0de \u00a0la sentencia impugnada, el \u00a0C\u00f3digo Penal de 1980 y el Decreto 2700 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 \u00a0 CASAR\u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Contra esta decisi\u00f3n no procede recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, c\u00famplase y devu\u00e9lvase al Tribunal \u00a0de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0 CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Cfr., \u00a0por ejemplo, autos de 13 y 14 de marzo y 16 de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02000, \u00a0radicados \u00a015.878, \u00a015.753 \u00a0y \u00a016.397, \u00a0M.P. Dr. \u00c9dgar Lombana \u00a0Trujilo, \u00a0y \u00a0del \u00a011 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02000, \u00a0radicado 15.400, M.P. Dr. Jorge \u00a0An\u00edbal \u00a0G\u00f3mez \u00a0Gallego; \u00a0y \u00a0sentencias del 16 y 29 de marzo de 2000, radicados \u00a010.963 \u00a0y \u00a010.858, \u00a0MM.PP. \u00a0Drs. \u00a0Jorge \u00a0An\u00edbal G\u00f3mez Gallego y Carlos Eduardo \u00a0Mej\u00eda Escobar, respectivamente. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0de \u00a0Colombia \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Corte Suprema de Justicia \u00a0 Proceso No 16280 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 APROBADO ACTA No. 192 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 D.C., \u00a0 siete \u00a0 (07) \u00a0 de \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-4419","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-9"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4419","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4419"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4419\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4419"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4419"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4419"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}