{"id":4376,"date":"2023-09-08T15:14:29","date_gmt":"2023-09-08T15:14:29","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1587619-12-01\/"},"modified":"2023-09-08T15:14:29","modified_gmt":"2023-09-08T15:14:29","slug":"1587619-12-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1587619-12-01\/","title":{"rendered":"15876(19-12-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 15876 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. CARLOS E. MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 201 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0 D.C.,\u00a0 \u00a0diecinueve \u00a0(19) \u00a0de \u00a0diciembre de dos mil uno\u00a0 (2001). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0Santa \u00a0 Marta, \u00a0 mediante \u00a0providencia \u00a0del \u00a0once \u00a0(11) \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a0mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0ocho \u00a0(1998) \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0su integridad la sentencia \u00a0proferida \u00a0 por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Primero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0esa \u00a0ciudad \u00a0el \u00a0veintinueve \u00a0(29)\u00a0 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de ese a\u00f1o, por medio de la cual conden\u00f3 a \u00a0MARIA \u00a0TERESA \u00a0GARCIA \u00a0VILLARRAGA \u00a0y \u00a0a Victoria Herrera de Hern\u00e1ndez a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0doce (12) meses de prisi\u00f3n, como autoras responsables del delito \u00a0de \u00a0Hurto, a la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por \u00a0tiempo \u00a0 igual \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 pena \u00a0principal \u00a0y \u00a0al \u00a0pago \u00a0dos \u00a0millones \u00a0de \u00a0pesos \u00a0($2\u2019000.000.oo) \u00a0 \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0materiales \u00a0a \u00a0favor \u00a0de la persona jur\u00eddica SOMESA &#8211; \u00a0Cl\u00ednica El Prado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0 Y \u00a0 ACTUACION \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en la denuncia formulada por la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Zoila \u00a0Rosa \u00a0Vives Lacouture, representante legal de la sociedad SOMESA \u00a0\u2013 \u00a0Cl\u00ednica \u00a0El \u00a0Prado, se \u00a0tuvo \u00a0en conocimiento que en el mes de enero de 1993, fecha en que asumi\u00f3 dicho \u00a0cargo, \u00a0contrat\u00f3 \u00a0una auditor\u00eda externa para la revisi\u00f3n de la documentaci\u00f3n \u00a0correspondiente \u00a0a los a\u00f1os 1992 y 1993 con el fin de establecer el real estado \u00a0financiero \u00a0de la cl\u00ednica, encargo que fue cumplido por Miriam Garc\u00eda Orozco e \u00a0Iv\u00e1n \u00a0Alejandro \u00a0Rivas Perdomo, quienes detectaron una serie de irregularidades \u00a0e inconsistencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0iniciada la auditor\u00eda, la se\u00f1ora \u00a0MARIA \u00a0TERESA \u00a0GARCIA VILLARRAGA, quien hab\u00eda desempe\u00f1ado el cargo de cajera y \u00a0auxiliar \u00a0contable \u00a0en \u00a0la \u00a0entidad \u00a0hospitalaria, present\u00f3 una incapacidad que \u00a0venc\u00eda \u00a0el 5 de junio de 1993, pero en lugar de reintegrarse envi\u00f3 carta en la \u00a0que \u00a0presentaba \u00a0renunciaba irrevocable del \u00faltimo cargo se\u00f1alado. Adem\u00e1s les \u00a0hizo \u00a0 saber \u00a0a \u00a0los \u00a0se\u00f1ores \u00a0de \u00a0la \u00a0auditor\u00eda \u00a0externa \u00a0que \u00a0era \u00a0su \u00a0deseo \u00a0colaborarles \u00a0con \u00a0el \u00a0objeto de que la exoneraran de los cargos que encontraran \u00a0en \u00a0su \u00a0contra. \u00a0Ocurri\u00f3 entonces que el 13 de junio de 1993 se reunieron en la \u00a0casa \u00a0de \u00a0la \u00a0auditora \u00a0y \u00a0all\u00ed MARIA TERESA GARCIA les manifest\u00f3 haber tomado \u00a0unos \u00a0dineros, \u00a0por lo que levantaron un acta de di\u00e1logo que suscribieron MARIA \u00a0TERESA \u00a0GARCIA \u00a0y \u00a0los \u00a0auditores \u00a0Miriam Garc\u00eda Orozco e Iv\u00e1n Rivas Perdomo a \u00a0quienes \u00a0les \u00a0solicit\u00f3 que conversaran con la Representante Legal de la entidad \u00a0para \u00a0que \u00a0no la denunciara. Se\u00f1al\u00f3 la quejosa que al poner en conocimiento de \u00a0los \u00a0socios de la Cl\u00ednica tales hechos, en asamblea del 29 de junio de ese a\u00f1o \u00a0se tom\u00f3 la decisi\u00f3n de formular la respectiva denuncia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0indic\u00f3 \u00a0que \u00a0mediante \u00a0un \u00a0escrito \u00a0enviado \u00a0a \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0MARIA \u00a0TERESA \u00a0GARCIA \u00a0VILLARRAGA \u00a0le comunicaba que su \u00a0renuncia \u00a0intempestiva \u00a0le causaba perjuicios a la Cl\u00ednica y no la exoneraba de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0en \u00a0los \u00a0que \u00a0resultara \u00a0implicada \u00a0en \u00a0la auditor\u00eda que se estaba \u00a0realizando. \u00a0Sin \u00a0embargo \u00a0dicha \u00a0comunicaci\u00f3n \u00a0no \u00a0pudo \u00a0ser \u00a0entregada por el \u00a0mensajero, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0destinataria \u00a0ya \u00a0no viv\u00eda en la direcci\u00f3n que \u00a0aparec\u00eda registrada en la entidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo \u00a0inform\u00f3 que la se\u00f1ora Victoria \u00a0Herrera \u00a0de Hern\u00e1ndez, persona a quien se menciona en el acta de di\u00e1logo de la \u00a0se\u00f1ora \u00a0GARCIA \u00a0VILLARRAGA, renunci\u00f3 a su cargo de auxiliar contable o jefe de \u00a0contabilidad el 28 de febrero de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Fiscal\u00eda Tercera de la Unidad de Delitos \u00a0contra \u00a0el \u00a0Patrimonio \u00a0Econ\u00f3mico orden\u00f3 la apertura de investigaci\u00f3n el 9 de \u00a0julio \u00a0de \u00a01993 y vincul\u00f3 mediante indagatoria a MARIA TERESA GARCIA VILLARRAGA \u00a0y a Victoria Herrera de Hern\u00e1ndez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a016 \u00a0de septiembre de ese a\u00f1o admiti\u00f3 la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0constituci\u00f3n \u00a0de \u00a0parte \u00a0civil \u00a0presentada \u00a0por el apoderado de la \u00a0denunciante, Zoila Rosa Vives Lacouture. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0resoluci\u00f3n del 21 de febrero de 1994 la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0instructora \u00a0se \u00a0abstuvo \u00a0de dictarle medida de aseguramiento a MARIA \u00a0TERESA \u00a0GARCIA \u00a0VILLARRAGA, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0a Victoria Herrera de Hern\u00e1ndez le \u00a0impuso \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0con derecho a la \u00a0libertad provisional garantizada mediante cauci\u00f3n prendaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior, \u00a0al \u00a0desatar \u00a0el recurso de apelaci\u00f3n interpuesto por la apoderada de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0revoc\u00f3 \u00a0parcialmente \u00a0esa \u00a0decisi\u00f3n y en su lugar profiri\u00f3 \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva contra MARIA TERESA GARCIA \u00a0VILLARRAGA \u00a0como presunta responsable del delito de hurto agravado. Le concedi\u00f3 \u00a0el \u00a0beneficio \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0provisional \u00a0mediante \u00a0cauci\u00f3n \u00a0prendaria, \u00a0en \u00a0providencia del 2 de junio de 1994. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 posterioridad \u00a0 fue \u00a0vinculada \u00a0a \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Marlene Cecilia Quiroz Varela, respecto de quien la \u00a0fiscal\u00eda se abstuvo de dictarle medida de aseguramiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n se declar\u00f3 cerrada el 7 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01995 y el m\u00e9rito del sumario se calific\u00f3 el 17 de enero de 1996 \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0MARIA \u00a0TERESA \u00a0GARCIA VILLARRAGA y \u00a0Victoria \u00a0 Herrera \u00a0 de \u00a0 Hern\u00e1ndez, \u00a0 como \u00a0 coautoras \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0hurto \u00a0agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto de Marlene Quiroz Varela se profiri\u00f3 \u00a0preclusi\u00f3n de la instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0decisi\u00f3n fue confirmada por la Fiscal\u00eda \u00a0Delegada ante el Tribunal, el 27 de diciembre de 1996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Avocado \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0de la causa por el \u00a0Juzgado \u00a0Primero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Santa Marta, celebr\u00f3 la diligencia de \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0y \u00a0dict\u00f3 el fallo de primer grado que fue confirmado en su \u00a0integridad \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de esa ciudad, contra el cual el defensor \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada \u00a0MARIA \u00a0TERESA GARCIA VILLARRAGA interpuso la casaci\u00f3n que se \u00a0procede a desatar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SINTESIS DEL FALLO IMPUGNADO \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la certeza de la comisi\u00f3n del \u00a0hecho \u00a0punible, se refiri\u00f3 el juzgador de instancia a la denuncia formulada por \u00a0la \u00a0 Representante \u00a0 Legal \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 persona \u00a0 jur\u00eddica \u00a0SOMESA \u00a0\u2013 \u00a0Cl\u00ednica \u00a0El Prado, con fundamento en \u00a0una \u00a0auditor\u00eda \u00a0contable \u00a0realizada \u00a0sobre \u00a0los \u00a0movimientos \u00a0financieros de la \u00a0entidad \u00a0en \u00a0la que se detect\u00f3 un faltante de dineros, los cuales se reflejaban \u00a0en \u00a0los \u00a0libros \u00a0de contabilidad y sus respectivos balances. Todo ello debido al \u00a0desorden \u00a0administrativo \u00a0en \u00a0que se encontraba la contabilidad de dicha entidad \u00a0hospitalaria, \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0la \u00a0falta de un manejo prudente y diligente y a \u00a0los \u00a0mecanismos \u00a0de \u00a0control \u00a0que \u00a0deb\u00eda aplicar el titular del Departamento de \u00a0Contabilidad, Se\u00f1or Miguel Ponzon Deluque. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A ello agreg\u00f3 la aceptaci\u00f3n que MARIA TERESA \u00a0GARCIA \u00a0VILLARRAGA \u00a0efectu\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0inicial \u00a0indagatoria \u00a0de que era cierto el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0un \u00a0documento \u00a0privado \u00a0suscrito \u00a0por ella y los contadores Iv\u00e1n \u00a0Rivas \u00a0Perdomo y Miriam Garc\u00eda Orozco, quienes efectuaron la auditor\u00eda que dio \u00a0origen \u00a0a \u00a0la \u00a0denuncia, \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0escrito \u00a0se hab\u00eda elaborado en casa de la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Garc\u00eda \u00a0de \u00a0manera \u00a0libre \u00a0y \u00a0voluntaria, \u00a0as\u00ed \u00a0posteriormente \u00a0en su \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0haya \u00a0tratado de justificarse indicando que hab\u00eda sido asaltada en \u00a0su \u00a0buena \u00a0fe, \u00a0porque \u00a0lo \u00a0contenido \u00a0en el documento no era lo que ella hab\u00eda \u00a0dicho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destac\u00f3 \u00a0 como \u00a0 una \u00a0 verdad \u00a0procesal \u00a0e \u00a0incontrovertible \u00a0el \u00a0caos \u00a0administrativo \u00a0y \u00a0contable \u00a0reinante \u00a0en la entidad \u00a0hospitalaria, \u00a0seg\u00fan \u00a0los testimonios de la administradora Maira Royero P\u00e9rez, \u00a0de \u00a0la \u00a0auxiliar contable Marlene Quiroz, de los m\u00e9dicos Horacio Ferrin y Jaime \u00a0Smith \u00a0y \u00a0del \u00a0contador \u00a0Miguel \u00a0Ponz\u00f3n \u00a0Deluque. \u00a0Y aunque si bien no hicieron \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0directo \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0los hechos il\u00edcitos ocurridos, \u00a0ello \u00a0 es \u00a0deducible \u00a0del \u00a0resultado \u00a0que \u00a0arroj\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0contable \u00a0realizada por Myriam Garc\u00eda e Iv\u00e1n Rivas Perdomo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a la conducta de la procesada MARIA \u00a0TERESA \u00a0GARCIA \u00a0refiri\u00f3 \u00a0que se le imput\u00f3 el delito de hurto con fundamento en \u00a0los \u00a0hechos \u00a0irregulares \u00a0deducidos \u00a0en \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n contable y que \u00e9sta \u00a0acept\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0acta \u00a0suscrita de su pu\u00f1o y letra, de la cual se colige que en \u00a0dos \u00a0oportunidades \u00a0dispuso \u00a0de \u00a0los \u00a0dineros que manejaba y que estaban bajo su \u00a0custodia, \u00a0contando con la complicidad de Victoria Herrera, auxiliar contable de \u00a0la \u00a0cl\u00ednica. \u00a0Sin embargo, que con fundamento en lo normado en el art\u00edculo 161 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a01991, \u00a0el acta referida por s\u00ed sola \u00a0carec\u00eda de todo valor como medio de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Que \u00a0en \u00a0esas \u00a0condiciones \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0deb\u00eda \u00a0hacerse era distinta, ya que la encartada en su primera \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria, \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0estuvo \u00a0acompa\u00f1ada \u00a0de \u00a0su defensor, \u00a0admiti\u00f3 \u00a0haber \u00a0estado \u00a0en \u00a0casa de la se\u00f1ora Miriam Garc\u00eda, haber firmado el \u00a0acta \u00a0que all\u00ed se levant\u00f3 en relaci\u00f3n con los faltantes que se encontraron en \u00a0la \u00a0auditor\u00eda \u00a0externa y haberla firmado e impreso su huella, de manera libre y \u00a0voluntaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estim\u00f3 \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0admitidos \u00a0en \u00a0la \u00a0injurada \u00a0y \u00a0contenidos en el acta adquir\u00edan mayor dimensi\u00f3n por coincidir con \u00a0las \u00a0inexactitudes \u00a0e \u00a0inconsistencias \u00a0contables \u00a0detectadas \u00a0por los auditores \u00a0externos \u00a0que \u00a0posteriormente \u00a0se \u00a0corroboraron \u00a0con \u00a0el \u00a0informe rendido por la \u00a0investigadora del C.T.I., Seccional Santa Marta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0pese \u00a0a \u00a0que \u00a0en \u00a0ninguno \u00a0de los estudios \u00a0contables \u00a0 realizados \u00a0 se \u00a0 pudo \u00a0determinar \u00a0cu\u00e1l \u00a0era \u00a0la \u00a0cuant\u00eda \u00a0de \u00a0lo \u00a0indebidamente \u00a0sustra\u00eddo, \u00a0las pruebas aportadas al proceso permit\u00edan concluir \u00a0que \u00a0hubo apoderamiento de esos dineros o de una parte de ellos, con ocasi\u00f3n de \u00a0la \u00a0actividad \u00a0punitiva \u00a0realizada \u00a0por MARIA TERESA GARCIA VILLARRAGA. El cargo \u00a0que \u00a0desempe\u00f1aba \u00a0le \u00a0daba \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de tener acceso de manera f\u00e1cil y \u00a0tangible, \u00a0en \u00a0todo \u00a0momento, al dinero que ingresaba a la cl\u00ednica por concepto \u00a0de \u00a0 la \u00a0 prestaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 servicios \u00a0m\u00e9dicos, \u00a0contando \u00a0para \u00a0ello \u00a0con \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Victoria Herrera de Hern\u00e1ndez, con quien recib\u00eda los pagos \u00a0por \u00a0tales \u00a0servicios, \u00a0exped\u00eda \u00a0los \u00a0cheques, \u00a0realizaba \u00a0las consignaciones y \u00a0efectuaba \u00a0el \u00a0asiento \u00a0contable \u00a0de \u00a0dichas \u00a0operaciones. \u00a0De esa manera pod\u00eda \u00a0apropiarse \u00a0f\u00edsicamente de los dineros que ingresaban o hacer efectivo el cobro \u00a0de t\u00edtulos valores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con tales fundamentos, estim\u00f3 acreditadas las \u00a0exigencias \u00a0para \u00a0proferir \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0contra \u00a0MARIA TERESA GARCIA \u00a0VILLARRAGA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0los \u00a0cargos \u00a0formulados \u00a0a \u00a0la \u00a0encartada \u00a0Victoria \u00a0Herrera \u00a0de Hern\u00e1ndez no dud\u00f3 que su conducta encajaba en \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0del hurto (art\u00edculo 349 del C\u00f3digo Penal anterior). \u00a0El \u00a0fallador \u00a0estim\u00f3 \u00a0procedente \u00a0tomar \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n el valor probatorio \u00a0otorgado \u00a0al \u00a0acta \u00a0suscrita \u00a0por \u00a0MARIA \u00a0TERESA \u00a0GARCIA, \u00a0en \u00a0la \u00a0que consta la \u00a0sustracci\u00f3n \u00a0de \u00a0un cheque para repart\u00edrselo entre las dos y tambi\u00e9n, en otra \u00a0oportunidad, \u00a0la disposici\u00f3n de la suma de doscientos mil pesos para cubrir una \u00a0necesidad \u00a0personal. \u00a0Advirti\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0relevancia de este documento no estaba \u00a0constituida \u00a0por su contenido literal, sino porque las irregularidades cometidas \u00a0por \u00a0 \u00a0ambas \u00a0 \u00a0procesadas \u00a0 \u00a0estaban \u00a0 \u00a0determinadas \u00a0 \u00a0por \u00a0 las \u00a0 auditor\u00edas \u00a0contables. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, \u00a0que \u00a0resultaba \u00a0m\u00e1s \u00a0relevante \u00a0y \u00a0comprometedor \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0Victoria Herrera no hubiese podido justificar \u00a0ante \u00a0la Fiscal\u00eda las razones por las cuales consign\u00f3 un cheque de la Cl\u00ednica \u00a0El \u00a0Prado en su cuenta personal, que se hab\u00eda girado para el pago de honorarios \u00a0profesionales del m\u00e9dico Tomas Charris Casta\u00f1eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACION \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista \u00a0formula \u00a0tres cargos contra el \u00a0fallo del Tribunal, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO. Causal Primera. \u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0ser \u00a0violatoria \u00a0de \u00a0art\u00edculo \u00a01o \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de 1991, que consagra el principio rector del \u00a0debido \u00a0 proceso, \u00a0al \u00a0tenerse \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0una \u00a0diligencia \u00a0que \u00a0se \u00a0consider\u00f3 \u00a0inexistente \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0Fiscal \u00a0instructor \u00a0y \u00a0que corresponde al di\u00e1logo \u00a0sostenido \u00a0entre \u00a0su \u00a0defendida \u00a0y \u00a0los \u00a0se\u00f1ores \u00a0Iv\u00e1n \u00a0Rivas Perdomo y Miriam \u00a0Garc\u00eda \u00a0Orozco, \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0admite \u00a0haber \u00a0realizado \u00a0maniobras \u00a0dolosas para \u00a0apropiarse \u00a0de dineros de la Cl\u00ednica El Prado como represalia contra la entidad \u00a0que no le colabor\u00f3 cuando le fue hurtada su motocicleta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0 que \u00a0 para \u00a0 todos \u00a0los \u00a0efectos \u00a0procesales, \u00a0es \u00a0inexistente \u00a0toda \u00a0diligencia \u00a0practicada con la asistencia del \u00a0imputado \u00a0sin \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de su defensor y que quienes estaban realizando la \u00a0auditor\u00eda \u00a0 externa \u00a0de \u00a0la \u00a0cl\u00ednica \u00a0no \u00a0ten\u00edan \u00a0facultad \u00a0para \u00a0recibir \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0consignada \u00a0en \u00a0el \u00a0acta \u00a0de \u00a0fecha \u00a0junio \u00a0de \u00a01993, \u00a0la cual fue \u00a0utilizada \u00a0como \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0dentro \u00a0del proceso. Entonces se vulner\u00f3 el \u00a0debido proceso al admitirse pruebas consideradas inexistentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra parte se\u00f1ala que las inspecciones y \u00a0estudios \u00a0contables \u00a0que \u00a0reposan \u00a0en \u00a0el \u00a0expediente \u00a0no re\u00fanen las exigencias \u00a0necesarias \u00a0 para \u00a0 determinar \u00a0una \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0en \u00a0cabeza \u00a0de \u00a0las \u00a0procesadas, \u00a0 ya \u00a0 que, \u00a0 como \u00a0 lo \u00a0confirmaron \u00a0los \u00a0auditores \u00a0externos, \u00a0las \u00a0irregularidades \u00a0detectadas \u00a0se \u00a0deb\u00edan \u00a0m\u00e1s que todo a la irresponsabilidad y \u00a0malos \u00a0 manejos \u00a0de \u00a0personas \u00a0que \u00a0ten\u00edan \u00a0que \u00a0velar \u00a0directamente \u00a0por \u00a0esas \u00a0actuaciones \u00a0administrativas \u00a0y \u00a0contables, \u00a0que en este caso vendr\u00edan a ser el \u00a0Gerente, \u00a0el \u00a0Administrador y el Contador. Y, respecto a la investigaci\u00f3n de la \u00a0funcionaria \u00a0 del \u00a0 C.T.I., \u00a0se \u00a0observa \u00a0que \u00a0informa \u00a0de \u00a0un \u00a0simple \u00a0desorden \u00a0administrativo \u00a0y \u00a0de \u00a0un \u00a0faltante \u00a0de \u00a0dinero, \u00a0pero \u00a0desde \u00a0el punto de vista \u00a0jur\u00eddico \u00a0no indica el origen directo de los faltantes y la persona responsable \u00a0de los mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0que \u00a0se \u00a0vulner\u00f3 \u00a0el \u00a0derecho a la \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de \u00a0las \u00a0procesadas, porque falt\u00f3 eficacia y profundidad por \u00a0parte \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 funcionaria \u00a0 investigadora \u00a0 para \u00a0 descubrir \u00a0 al \u00a0verdadero \u00a0culpable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO. Causal Segunda. \u00a0<\/p>\n<p>Estima el censor que la sentencia del Tribunal \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0en \u00a0consonancia \u00a0con \u00a0los \u00a0cargos \u00a0formulados \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0que en la providencia emitida por el \u00a0Fiscal \u00a0Tercero \u00a0de \u00a0la Unidad de Delitos contra el Patrimonio Econ\u00f3mico, donde \u00a0se \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0las \u00a0implicadas, \u00a0se \u00a0dijo que las \u00a0personas \u00a0encargadas \u00a0de \u00a0averiguar las irregularidades en el manejo contable de \u00a0la \u00a0cl\u00ednica \u00a0efectivamente \u00a0confirmaron \u00a0su existencia, pero no indicaron en el \u00a0estudio \u00a0evaluativo \u00a0ni en su declaraci\u00f3n la responsabilidad de \u00e9stas frente a \u00a0las anomal\u00edas detectadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A pesar de que MARIA TERESA GARCIA VILLARRAGA \u00a0acept\u00f3 \u00a0haberse \u00a0apoderado \u00a0de algunos t\u00edtulos valores y de dinero en efectivo \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0ella \u00a0y \u00a0de la otra procesada Victoria Herrera de Hern\u00e1ndez, lo \u00a0consignado \u00a0en \u00a0el \u00a0acta \u00a0de di\u00e1logo del 13 de junio es inexistente, por cuanto \u00a0los auditores externos no ten\u00edan facultad para recepcionarla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la indagatoria su representada neg\u00f3 todos \u00a0los \u00a0cargos elevados en su contra y no existe en el proceso medio probatorio que \u00a0desvirt\u00fae \u00a0 sus \u00a0 exculpaciones. \u00a0 Los \u00a0 aspectos \u00a0 contradictorios \u00a0no \u00a0pueden \u00a0considerarse como indicio en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de prueba tenidos en \u00a0cuenta \u00a0en \u00a0el \u00a0calificatorio \u00a0del 17 de enero de 1996, se encontraba el estudio \u00a0contable \u00a0realizado \u00a0por una investigadora del CTI, el cual fue notificado a las \u00a0partes, y ninguna expres\u00f3 su inconformidad al respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0libelista, \u00a0 \u201cla \u00a0 inconsonancia \u00a0 entre \u00a0 el \u00a0 funcionario \u00a0 instructor \u00a0y \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0 \u00a0juzgador, \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0puede \u00a0 \u00a0analizar \u00a0 \u00a0desde \u00a0 el \u00a0 inicio \u00a0 del \u00a0proceso\u201d, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0primero \u00a0se abstuvo de dictar \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0en contra de la encartada GARCIA VILLARRAGA, luego le \u00a0dict\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0y ya en la diligencia de audiencia p\u00fablica \u00a0solicit\u00f3 \u00a0su \u00a0absoluci\u00f3n, \u00a0con \u00a0fundamento en que en el informe y los estudios \u00a0contables \u00a0realizados \u00a0por la investigadora del C.T.I. no se determin\u00f3 el monto \u00a0del \u00a0faltante ni las personas que se apropiaron de los dineros de la Cl\u00ednica El \u00a0Prado, \u00a0y \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0comprob\u00f3 \u00a0un desorden administrativo y contable y la \u00a0existencia de faltantes, lo cual era revisado por el contador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resalta que en alguna oportunidad el defensor \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada GARCIA VILLARRAGA aclar\u00f3 que \u00e9sta, en su funci\u00f3n de cajera, \u00a0recib\u00eda \u00a0el \u00a0dinero que ingresaba a la Cl\u00ednica el Prado y que no se consignaba \u00a0porque \u00a0se \u00a0utilizaba como caja menor para compras de elementos quir\u00fargicos por \u00a0parte de la administraci\u00f3n de la sociedad SOMESA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el Juzgado \u00a0Primero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito se realiza la valoraci\u00f3n integral de las pruebas, \u00a0partiendo \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u201cemitida por un fiscal \u00a0instructor \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0en \u00a0 dos \u00a0 grandes \u00a0 oportunidades \u00a0 exonera \u00a0 y \u00a0 en \u00a0 una \u00a0acusa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en lo anterior, manifiesta que \u00a0la \u00a0 sentencia \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0en \u00a0consonancia \u00a0con \u00a0los \u00a0cargos \u00a0formulados \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCER CARGO. Causal Tercera. \u00a0<\/p>\n<p>Afirma el libelista, que la sentencia dictada \u00a0por el Tribunal se dict\u00f3 en un juicio viciado de nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fundamento del reproche lo hace consistir \u00a0en \u00a0que \u00a0las pruebas obrantes en las diligencias, \u201cno \u00a0son \u00a0 \u00a0los \u00a0 elementos \u00a0 de \u00a0 juicio \u00a0 para \u00a0 poder \u00a0 condenar \u00a0 a \u00a0 determinada \u00a0persona\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0el \u00a0informe \u00a0No \u00a0049 \u00a0rendido \u00a0por \u00a0la \u00a0investigadora \u00a0judicial \u00a0determin\u00f3 \u00a0una \u00a0diferencia \u00a0contable \u00a0de seis millones \u00a0novecientos \u00a0 veinti\u00fan \u00a0 mil \u00a0ochocientos \u00a0cuarenta \u00a0pesos \u00a0con \u00a0doce \u00a0centavos \u00a0($6\u2019921.840.12) \u00a0ya que no \u00a0fue \u00a0posible \u00a0establecer \u00a0con \u00a0exactitud \u00a0el \u00a0faltante \u00a0y \u00a0qui\u00e9n \u00a0tom\u00f3 \u00a0dichos \u00a0dineros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0acta \u00a0firmada \u00a0por \u00a0MARIA \u00a0TERESA \u00a0GARCIA \u00a0VILLARRAGA \u00a0 es \u00a0 inexistente, \u00a0al \u00a0tenor \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0161 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a01991 y sentencia del 22 de abril de 1993 proferida por \u00a0la Corte Constitucional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0los \u00a0compa\u00f1eros \u00a0de \u00a0trabajo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 procesada, \u00a0 hacen \u00a0 referencia \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 honorabilidad \u00a0 y \u00a0responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0auditoria externa y la declaraci\u00f3n de la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Miriam \u00a0Garc\u00eda Orozco demuestran un desorden administrativo y contable \u00a0por \u00a0parte de quienes ocupaban esos cargos, pero no por parte de las procesadas, \u00a0cuyo \u00fanico delito fue cumplir con las \u00f3rdenes de sus superiores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior, a juicio del libelista, demuestra \u00a0la \u00a0nulidad alegada ante la existencia de irregularidades que afectan el derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa \u00a0con pruebas que no son demostrativas del hecho y la inexistencia \u00a0de \u00a0un \u00a0testimonio \u00a0que ofrezca serios motivos de credibilidad o cualquier medio \u00a0probatorio que comprometa la responsabilidad de las procesadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0afirma que en lo relativo al factor \u00a0de \u00a0la \u00a0competencia \u00a0del \u00a0funcionario judicial, conforme al acta firmada por las \u00a0procesadas, \u00a0 la \u00a0 apropiaci\u00f3n \u00a0 ser\u00eda \u00a0 la \u00a0 suma \u00a0de \u00a0quinientos \u00a0mil \u00a0pesos \u00a0($500.000.oo); \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0informe \u00a0del C.T.I., vendr\u00eda a ser de seis millones \u00a0novecientos \u00a0 veinti\u00fan \u00a0 mil \u00a0ochocientos \u00a0cuarenta \u00a0pesos \u00a0con \u00a0doce \u00a0centavos \u00a0($6\u2019921.840.12) \u00a0 y \u00a0 de \u00a0acuerdo \u00a0a \u00a0la \u00a0pena impuesta por el juez de la causa, esto es, por dos millones \u00a0de \u00a0pesos \u00a0($2\u2019000.000.oo), \u00a0se \u00a0desprende \u00a0que \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0estas cantidades de dinero dar\u00edan el tope para \u00a0tener \u00a0como \u00a0competente al Juzgado Penal del Circuito de Santa Marta para fallar \u00a0el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DE \u00a0LA PROCURADURIA CUARTA DELEGADA \u00a0PARA LA CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0esa \u00a0representaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0la \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre de la procesada MARIA TERESA GARCIA \u00a0VILLARRAGA \u00a0no \u00a0satisface \u00a0los requisitos formales consagrados en la ley para su \u00a0admisibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a los cargos formulados contra el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0se refiri\u00f3 inicialmente al invocado con fundamento en la \u00a0causal tercera, sobre la cual \u00a0record\u00f3 \u00a0que su demostraci\u00f3n no escapa a las exigencias t\u00e9cnicas previstas en \u00a0el art\u00edculo 304 del Decreto 2700 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conforme \u00a0a \u00a0las \u00a0orientaciones \u00a0que sobre la \u00a0materia \u00a0se \u00a0han \u00a0rese\u00f1ado \u00a0en la jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n, destac\u00f3 \u00a0que \u00a0en el asunto en examen el demandante no identific\u00f3 la causal de nulidad en \u00a0que \u00a0funda \u00a0su \u00a0pedimento, \u00a0ni \u00a0demostr\u00f3 \u00a0la existencia de una irregularidad de \u00a0car\u00e1cter \u00a0sustancial \u00a0con \u00a0capacidad \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0afectar \u00a0las garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0de \u00a0las \u00a0sindicadas \u00a0o \u00a0que implicara vulneraci\u00f3n esencial de la \u00a0estructura \u00a0del debido proceso. Se dedic\u00f3 a criticar las pruebas apreciadas por \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0sin \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta que para cuestionar el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio otorgado por el funcionario, es necesario acudir a la causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0cuerpo segundo, para acreditar que se incurri\u00f3 en error \u00a0de hecho por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la ausencia de competencia del \u00a0Juzgado \u00a0Penal del Circuito para dictar sentencia, a que se refiere el libelista \u00a0en \u00a0el \u00a0\u00faltimo p\u00e1rrafo de la censura, aparte de las deficiencias t\u00e9cnicas que \u00a0contiene \u00a0el \u00a0reproche, \u00a0opin\u00f3 \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda que no le asiste raz\u00f3n en su \u00a0planteamiento \u00a0si se tiene en cuenta que en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n se hace \u00a0referencia \u00a0a \u00a0un \u00a0delito \u00a0de \u00a0hurto \u00a0agravado \u00a0cuya \u00a0cuant\u00eda, \u00a0seg\u00fan dictamen \u00a0pericial \u00a0obrante \u00a0en \u00a0las \u00a0diligencias, fue tasada en seis millones novecientos \u00a0veinti\u00fan \u00a0mil \u00a0ochocientos \u00a0cuarenta \u00a0pesos \u00a0con \u00a0doce centavos ($6\u2019 \u00a0921.840.12), \u00a0cantidad que de acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0normatividad \u00a0vigente \u00a0para \u00a0la \u00e9poca de los hechos determinaba que la \u00a0competencia \u00a0radicaba \u00a0en \u00a0los Juzgados Penales del Circuito. (arts. 72 y 73 del \u00a0Decreto 2700 de 1991). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 cuanto \u00a0 a \u00a0 la \u00a0referencia \u00a0del \u00a0acta \u00a0extraprocesal \u00a0en \u00a0que la sindicada acept\u00f3 la apropiaci\u00f3n de dineros, destac\u00f3 \u00a0que \u00a0para \u00a0esos \u00a0efectos, \u00a0al \u00a0tenor \u00a0de \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en el art\u00edculo 295 del \u00a0anterior \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, en ning\u00fan momento se admite que la \u00a0cuant\u00eda \u00a0pueda \u00a0ser \u00a0fijada \u00a0por \u00a0el procesado y que como en el expediente obra \u00a0dictamen \u00a0rendido \u00a0por \u00a0la experta del Cuerpo T\u00e9cnico de Investigaciones, es el \u00a0valor \u00a0all\u00ed \u00a0expresado el que se toma como base para determinar la cuant\u00eda del \u00a0il\u00edcito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco es acertada la referencia que para el \u00a0mismo \u00a0efecto \u00a0hace \u00a0el \u00a0libelista \u00a0sobre \u00a0el valor de los perjuicios materiales \u00a0se\u00f1alado \u00a0por \u00a0el \u00a0juez de primera instancia, porque este no es posible tomarlo \u00a0como \u00a0un \u00a0factor \u00a0determinante \u00a0de \u00a0la \u00a0competencia, en cuanto su funci\u00f3n est\u00e1 \u00a0encaminada \u00a0al reconocimiento y satisfacci\u00f3n de los derechos del ofendido, como \u00a0una consecuencia civil del delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto al reproche formulado al amparo de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, indic\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0se \u00a0limit\u00f3 a expresar que se quebrant\u00f3 la ley sustancial, \u00a0sin \u00a0especificar \u00a0si \u00a0a \u00a0dicha \u00a0violaci\u00f3n \u00a0se \u00a0lleg\u00f3 \u00a0por la v\u00eda directa o la \u00a0indirecta, \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0que se\u00f1al\u00f3 como vulnerado el art\u00edculo 1\u00ba del C\u00f3digo \u00a0del \u00a0Procedimiento \u00a0Penal anterior, norma rectora que consagra el debido proceso \u00a0y \u00a0cuyo \u00a0desconocimiento \u00a0debe \u00a0alegarse \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 demanda \u00a0 desconoce \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda \u00a0de \u00a0las \u00a0causales \u00a0pues, \u00a0aparte \u00a0de \u00a0lo \u00a0dicho, tambi\u00e9n expresa un \u00a0desacuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0realizada \u00a0por los funcionarios de \u00a0instancia \u00a0para \u00a0luego \u00a0el libelista presentar su criterio personal acerca de lo \u00a0que \u00a0 \u00a0demostraba \u00a0 \u00a0cada \u00a0 uno \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 elementos \u00a0 de \u00a0 juicio \u00a0 por \u00a0 \u00e9l \u00a0aducidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si \u00a0bien \u00a0su pretensi\u00f3n estaba dirigida a \u00a0acreditar \u00a0que \u00a0se \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta una diligencia que deb\u00eda considerarse como \u00a0inexistente \u00a0para \u00a0efectos \u00a0procesales, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0no \u00a0cuenta con la claridad y \u00a0precisi\u00f3n \u00a0que permita a la Corte emitir un pronunciamiento de fondo, porque el \u00a0libelista \u00a0no especifica si se desconocieron las normas que regulan la aducci\u00f3n \u00a0formal \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0caso \u00a0en \u00a0el cual se generar\u00eda un error de derecho por \u00a0falso \u00a0juicio de legalidad, o si fue que los funcionarios de instancia aceptaron \u00a0su \u00a0capacidad \u00a0probatoria, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0una \u00a0prueba practicada o \u00a0allegada \u00a0al \u00a0proceso con el lleno de las formalidades legales, pero obtenida de \u00a0manera \u00a0ilegal, \u00a0caso \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0estar\u00eda \u00a0frente \u00a0a \u00a0un falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante estim\u00f3 que el cargo est\u00e1 llamado \u00a0al \u00a0fracaso, \u00a0pues \u00a0frente \u00a0a \u00a0un \u00a0posible \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso juicio de \u00a0legalidad, \u00a0ninguna de las normas que regulan la producci\u00f3n formal de la prueba \u00a0fue \u00a0desconocida, \u00a0si \u00a0se \u00a0tiene \u00a0en cuenta que el documento fue aportado por la \u00a0denunciante \u00a0quien \u00a0se \u00a0encontraba facultada para hacerlo, y ning\u00fan impedimento \u00a0ten\u00edan \u00a0los funcionarios de instancia para admitir el acta como prueba. Pero no \u00a0se \u00a0le \u00a0puede \u00a0otorgar \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0de acto procesal propuesto por el censor, \u00a0porque \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0trat\u00f3 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0 informal \u00a0 realizada \u00a0 entre \u00a0particulares. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cambio, si se admite que la inconsistencia \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere \u00a0el \u00a0demandante \u00a0se relaciona con la eficacia probatoria \u00a0otorgada \u00a0por \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0de \u00a0instancia \u00a0al \u00a0acta en menci\u00f3n, estima la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0que \u00a0el \u00a0documento debi\u00f3 ser desestimado por los juzgadores, por \u00a0cuanto \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0realizadas \u00a0extraprocesalmente \u00a0en la que una persona \u00a0reconoce, \u00a0de \u00a0manera \u00a0verbal \u00a0o escrita, su participaci\u00f3n en un hecho punible, \u00a0podr\u00eda \u00a0 considerarse \u00a0 como \u00a0 prueba \u00a0 indiciaria. \u00a0Y \u00a0para \u00a0que \u00a0adquiera \u00a0la \u00a0connotaci\u00f3n \u00a0propia \u00a0de \u00a0un elemento de juicio, requiere que haya sido obtenido \u00a0de \u00a0manera \u00a0l\u00edcita \u00a0o \u00a0en \u00a0forma \u00a0tal \u00a0que \u00a0no \u00a0implique desconocimiento de las \u00a0garant\u00edas fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso, \u00a0las manifestaciones de MARIA \u00a0TERESA \u00a0GARCIA \u00a0VILLARRAGA \u00a0fueron \u00a0producto \u00a0de \u00a0su \u00a0convencimiento \u00a0de \u00a0que lo \u00a0consignado \u00a0en \u00a0el \u00a0acta en ning\u00fan momento ser\u00eda utilizado en su contra dentro \u00a0de \u00a0una \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0pues la condici\u00f3n impuesta a los encargados de \u00a0adelantar \u00a0la \u00a0auditoria \u00a0para \u00a0informarles \u00a0acerca \u00a0de \u00a0las irregularidades que \u00a0conoc\u00eda, \u00a0 era \u00a0 no \u00a0 aparecer \u00a0 implicada \u00a0 y \u00a0llegar \u00a0a \u00a0un \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0cl\u00ednica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esas condiciones no era factible otorgarle \u00a0eficacia \u00a0probatoria a la mencionada acta, que si bien se alleg\u00f3 conforme a las \u00a0exigencias \u00a0legales \u00a0para \u00a0su \u00a0incorporaci\u00f3n, \u00a0su \u00a0contenido \u00a0fue \u00a0obtenido \u00a0en \u00a0condiciones \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 concuerdan \u00a0 con \u00a0 los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0licitud \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0 embargo, \u00a0 de \u00a0haberse \u00a0efectuado \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0del \u00a0cargo \u00a0de \u00a0manera \u00a0adecuada, \u00a0tampoco habr\u00eda tenido ninguna \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0condena, \u00a0ya \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0se fundament\u00f3 en otros \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0como \u00a0los \u00a0testimonios de Miriam del Carmen Garc\u00eda \u00a0Orozco \u00a0e \u00a0Iv\u00e1n \u00a0Alejandro \u00a0Rivas, \u00a0las \u00a0indagatorias \u00a0de \u00a0las procesadas y las \u00a0pruebas \u00a0mediante \u00a0las \u00a0cuales \u00a0encontr\u00f3 \u00a0acreditada la tipicidad de los hechos \u00a0investigados y la responsabilidad de las encartadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 consecuencia, \u00a0 por \u00a0las \u00a0deficiencias \u00a0t\u00e9cnicas anotadas el cargo no puede prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, en cuanto al reproche formulado al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la causal segunda, \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0escapaba a los desaciertos t\u00e9cnicos que caracterizan la \u00a0demanda, \u00a0pues \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0del \u00a0libelista \u00a0en \u00a0momento alguno se dirigen a \u00a0evidenciar \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0articulaci\u00f3n \u00a0entre \u00a0los \u00a0cargos \u00a0deducidos en la \u00a0acusaci\u00f3n y los endilgados en la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0la Procuradur\u00eda el censor se equivoc\u00f3 \u00a0al \u00a0pretender \u00a0condicionar \u00a0la \u00a0armon\u00eda \u00a0del \u00a0fallo a lo resuelto por el Fiscal \u00a0instructor \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0pronunciarse \u00a0sobre \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica de la \u00a0procesada \u00a0MARIA \u00a0TERESA \u00a0GARCIA \u00a0VILLARRAGA \u00a0y \u00a0a \u00a0lo \u00a0alegado \u00a0por \u00a0este mismo \u00a0funcionario \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia de audiencia p\u00fablica, situaciones que no forman \u00a0parte \u00a0de \u00a0la consonancia entre la acusaci\u00f3n y la sentencia. El hecho de que el \u00a0instructor \u00a0no hubiera proferido medida de aseguramiento a la sindicada y por el \u00a0contrario \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0haya \u00a0decido \u00a0condenarla, \u00a0en \u00a0manera alguna constituye \u00a0circunstancia que estructure un vicio de congruencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0se \u00a0rompe \u00a0la \u00a0unidad \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0pensamiento \u00a0que \u00a0debe existir entre el fallo y la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n por \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de que el juez no acoja los argumentos expuestos por las partes en la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0ya \u00a0que \u00a0los funcionarios judiciales, en sus providencias, \u00a0s\u00f3lo est\u00e1n sometidos al imperio de la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contenida \u00a0en \u00a0la \u00a0providencia \u00a0calificatoria \u00a0se \u00a0refiere \u00a0al \u00a0delito \u00a0de hurto \u00a0agravado, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se emiti\u00f3 por el de hurto simple, esta \u00a0circunstancia \u00a0tampoco \u00a0rompe \u00a0la \u00a0consonancia \u00a0que \u00a0debe \u00a0existir entre las dos \u00a0decisiones, \u00a0porque \u00a0no \u00a0hubo \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la denominaci\u00f3n jur\u00eddica, ni \u00a0variaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0procesadas \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0sentido \u00a0desfavorable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0virtud de que ninguno de los cargos est\u00e1 \u00a0llamado \u00a0 a \u00a0 prosperar, \u00a0 solicit\u00f3 \u00a0 no \u00a0 casar \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 objeto \u00a0 de \u00a0impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>En virtud del principio de prioridad que rige \u00a0en \u00a0materia \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0incursionar\u00e1 \u00a0en el estudio del reproche \u00a0formulado \u00a0con \u00a0fundamento en la causal de nulidad, ya que de llegar a prosperar \u00a0no \u00a0habr\u00eda \u00a0lugar \u00a0a \u00a0estudiar \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0cargos que por estar propuestos al \u00a0amparo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0causales \u00a0 \u00a0diferentes, \u00a0 \u00a0presuponen \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0validez \u00a0 de \u00a0 la \u00a0actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCER CARGO. Causal Tercera. \u00a0<\/p>\n<p>Afirma el libelista que la sentencia proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior del Distrito Judicial de Santa Marta se dict\u00f3 en un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad, por desconocimiento del derecho a la defensa de la \u00a0procesada \u00a0MARIA \u00a0TERESA \u00a0GARCIA \u00a0VILLARRAGA, \u00a0porque \u00a0las pruebas en las que se \u00a0respald\u00f3 \u00a0el \u00a0fallador \u00a0\u201cno \u00a0son \u00a0los \u00a0elementos de \u00a0juicio \u00a0 \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0 \u00a0condenar \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 determinada \u00a0 \u00a0 persona\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0materia \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0resulta \u00a0plenamente \u00a0inaceptable \u00a0que \u00a0se impetre su declaratoria sin el rigor y la precisi\u00f3n que se \u00a0demanda \u00a0en esta sede de casaci\u00f3n, en la que es necesario concretar la clase de \u00a0nulidad \u00a0que \u00a0se \u00a0invoca, \u00a0sus consecuencias frente a la actuaci\u00f3n procesal, su \u00a0incidencia \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0es \u00a0objeto \u00a0de \u00a0reproche y el momento \u00a0procesal a partir del cual debe hacerse su declaraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este caso el libelista no solo omiti\u00f3 el \u00a0cumplimiento \u00a0 de \u00a0 tales \u00a0postulados, \u00a0sino \u00a0que \u00a0fundament\u00f3 \u00a0la \u00a0censura \u00a0con \u00a0argumentos \u00a0 que \u00a0 resultan \u00a0 totalmente \u00a0 ajenos \u00a0 al \u00a0 motivo \u00a0 de \u00a0 invalidez \u00a0deprecado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 bien \u00a0 es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0postul\u00f3 \u00a0como \u00a0desconocido \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0no \u00a0demostr\u00f3 \u00a0de \u00a0manera \u00a0puntual el \u00a0menoscabo \u00a0de \u00a0las garant\u00edas de su representada. Ninguna referencia hizo acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0imposibilidad de que MARIA TERESA GARCIA hubiese podido intervenir en la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0manera \u00a0plena \u00a0y \u00a0permanentemente, \u00a0ejerciendo \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0frente \u00a0a \u00a0las imputaciones y las pruebas que se aportaron en su \u00a0contra \u00a0e \u00a0impugnando \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0que \u00a0no compart\u00eda, o que se le impidi\u00f3 \u00a0designar \u00a0a \u00a0su \u00a0defensor \u00a0de \u00a0confianza \u00a0o \u00a0que \u00a0a \u00a0dicho \u00a0profesional no se le \u00a0permiti\u00f3 \u00a0ejercer \u00a0libremente \u00a0la funci\u00f3n encomendada, o que, dado el caso, no \u00a0se le hubiese designado a un defensor de oficio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De manera desacertada radic\u00f3 su inconformidad \u00a0en \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0otorgado \u00a0a \u00a0los elementos de juicio obrantes en el \u00a0diligenciamiento, \u00a0aspecto \u00a0que debi\u00f3 formular por la v\u00eda del error de hecho y \u00a0s\u00f3lo \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0de las pruebas el \u00a0juzgador \u00a0se \u00a0apart\u00f3 \u00a0de las reglas de la sana cr\u00edtica (falso raciocinio). Sin \u00a0embargo, \u00a0como la censura parece orientarse a presentar una simple disparidad de \u00a0criterios \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0capacidad \u00a0probatoria \u00a0de \u00a0los \u00a0informes contables \u00a0presentados \u00a0por \u00a0los auditores externos y la funcionaria del Cuerpo T\u00e9cnico de \u00a0Investigaci\u00f3n, \u00a0respectivamente, \u00a0as\u00ed como de los testimonios rendidos por los \u00a0compa\u00f1eros \u00a0de \u00a0trabajo \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada y el acta de di\u00e1logo suscrita entre \u00a0\u00e9sta \u00a0y \u00a0los \u00a0auditores \u00a0externos, \u00a0debe \u00a0se\u00f1alarse \u00a0que \u00a0tal circunstancia no \u00a0configura \u00a0vicio \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0naturaleza, \u00a0porque \u00a0en \u00a0estos casos prevalece el \u00a0criterio \u00a0del \u00a0fallador \u00a0por venir amparado de la doble presunci\u00f3n de acierto y \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El desatino del libelista se hace m\u00e1s patente \u00a0cuando \u00a0propone \u00a0dentro \u00a0del \u00a0mismo cargo la falta de competencia del Juez Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0para \u00a0dictar el fallo correspondiente. De una parte, desconoce el \u00a0principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos, debido a que al interior de la misma \u00a0censura \u00a0entremezcla \u00a0diferentes \u00a0motivos \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0que \u00a0debi\u00f3 presentar de \u00a0manera \u00a0separada, atendiendo a su prioridad, as\u00ed como a su naturaleza y alcance \u00a0invalidatorios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra, los distintos aspectos en los que el \u00a0censor \u00a0pretende \u00a0hacer \u00a0recaer la supuesta falta de competencia del funcionario \u00a0que \u00a0adelant\u00f3 \u00a0la \u00a0etapa \u00a0de \u00a0la \u00a0causa, \u00a0no \u00a0son los que de acuerdo con la ley \u00a0determinan dicho factor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0empezar, no es posible atender al monto \u00a0de \u00a0lo que el sujeto agente acepte como apropiado. En los hechos punibles contra \u00a0el \u00a0patrimonio \u00a0econ\u00f3mico, lo que consagra la ley es que la cuant\u00eda y el monto \u00a0de \u00a0la indemnizaci\u00f3n podr\u00e1 ser la que fije el perjudicado bajo la gravedad del \u00a0juramento, \u00a0 siempre \u00a0que \u00a0no \u00a0sea \u00a0impugnada \u00a0por \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales, \u00a0caso en el cual se ordenar\u00e1 una prueba pericial para establecerla, \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0efecto \u00a0aqu\u00ed \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0y que se fij\u00f3 en la suma de seis millones \u00a0novecientos \u00a0 veinti\u00fan \u00a0 mil \u00a0ochocientos \u00a0cuarenta \u00a0pesos \u00a0con \u00a0doce \u00a0centavos \u00a0($6\u2019921.840.12). (art\u00edculo \u00a0295 del C\u00f3digo de 1991, hoy art\u00edculo 278 de la ley 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s se debe aclarar que si bien en el acta \u00a0de \u00a0di\u00e1logo \u00a0que \u00a0aparece \u00a0suscrita \u00a0por la procesada MARIA TERESA GARCIA y los \u00a0contadores \u00a0Miriam Garc\u00eda Orozco e Iv\u00e1n Rivas Perdomo, aquella acept\u00f3 haberse \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0varias \u00a0sumas \u00a0de \u00a0dinero, \u00a0en definitiva no especific\u00f3 el monto \u00a0total \u00a0de lo apropiado (cfr fls 5 y 6 c.o 1). Por lo tanto no es posible afirmar \u00a0con \u00a0certeza, \u00a0como \u00a0lo \u00a0hace \u00a0el censor, que de acuerdo a lo se\u00f1alado en dicho \u00a0documento \u00a0 se \u00a0 tendr\u00eda \u00a0que \u00a0hablar \u00a0de \u00a0la \u00a0suma \u00a0de \u00a0quinientos \u00a0mil \u00a0pesos \u00a0($500.000.oo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0es con fundamento en el monto fijado \u00a0por \u00a0el juez por concepto de perjuicios materiales que se determina el factor de \u00a0la \u00a0competencia, \u00a0como igualmente lo destaca el libelista, pues estos obedecen a \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0persona \u00a0que \u00a0es \u00a0declarada \u00a0penalmente \u00a0responsable de \u00a0indemnizar \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 v\u00edctimas \u00a0 del \u00a0 hecho \u00a0 punible \u00a0 por \u00a0 los \u00a0perjuicios \u00a0causados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conforme \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a072 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0la \u00a0ley \u00a081 \u00a0de \u00a01993, art\u00edculo 10 (hoy \u00a0art\u00edculo \u00a077 \u00a0de la Ley 600 de 2000) los Jueces Penales del Circuito conocen de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0cuyo \u00a0juzgamiento \u00a0no \u00a0est\u00e9 atribuido a otra autoridad. Seg\u00fan el \u00a0art\u00edculo \u00a073 \u00a0de \u00a0la \u00a0misma normatividad (hoy art\u00edculo 78 ib\u00eddem), los Jueces \u00a0Penales \u00a0Municipales \u00a0conocen \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos contra el patrimonio econ\u00f3mico, \u00a0cuya cuant\u00eda no exceda de cincuenta salarios m\u00ednimos mensuales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, para el a\u00f1o de 1992, en el \u00a0que \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0la \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0dineros \u00a0pertenecientes \u00a0a la Sociedad \u00a0SOMESA, \u00a0Cl\u00ednica El Prado, el salario m\u00ednimo era de sesenta y cinco mil ciento \u00a0noventa \u00a0 pesos \u00a0 ($65.190.oo), \u00a0 conforme \u00a0 al \u00a0Decreto \u00a02867 \u00a0de \u00a01991, \u00a0tales \u00a0funcionarios \u00a0conoc\u00edan \u00a0de \u00a0los \u00a0il\u00edcitos \u00a0cuya \u00a0cuant\u00eda no excediera de tres \u00a0millones \u00a0doscientos \u00a0cincuenta \u00a0y \u00a0nueve \u00a0mil quinientos pesos ($ 3\u2019 \u00a0 259.500.oo), \u00a0 monto \u00a0 ampliamente \u00a0superado \u00a0por \u00a0el \u00a0calculado \u00a0en \u00a0el \u00a0respectivo \u00a0informe del Cuerpo T\u00e9cnico de \u00a0Investigaci\u00f3n, \u00a0por lo que la competencia para conocer del asunto correspond\u00eda \u00a0a los Jueces Penales del Circuito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El sustento del cargo es equivocado y por ello \u00a0es evidente su fracaso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO. Causal Primera. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0prop\u00f3sito \u00a0del libelista en esta censura \u00a0resulta \u00a0bien \u00a0confuso, \u00a0pues \u00a0acusa el fallo del Tribunal por violaci\u00f3n de una \u00a0norma \u00a0de \u00a0derecho \u00a0sustancial \u00a0sin \u00a0determinar \u00a0si \u00a0\u00e9sta \u00a0ocurri\u00f3 por la v\u00eda \u00a0directa \u00a0o la indirecta. Adem\u00e1s invoca como desconocido el mandato que contiene \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso, reproche que debi\u00f3 proponer al amparo de la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0contener \u00a0el \u00a0cat\u00e1logo \u00a0de postulados que \u00a0determinan \u00a0las \u00a0formas \u00a0propias \u00a0del \u00a0juicio \u00a0y \u00a0su \u00a0desconocimiento, por ende, \u00a0configura un error in procedendo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los desatinos contin\u00faan al paso que se avanza \u00a0en \u00a0la \u00a0lectura del cargo, ya que se da a la tarea de analizar prueba por prueba \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0ninguna tiene el m\u00e9rito suficiente como para sustentar el \u00a0fallo \u00a0de condena, tal como lo pregona respecto de las inspecciones judiciales y \u00a0estudios \u00a0contables \u00a0que \u00a0reposan \u00a0en \u00a0el \u00a0expediente. \u00a0As\u00ed, \u00a0orientado por ese \u00a0prop\u00f3sito, \u00a0y \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0podr\u00eda \u00a0llamarse \u00a0un t\u00edpico alegato de instancia, \u00a0aborda \u00a0de \u00a0manera desordenada y gen\u00e9rica diversos aspectos de orden probatorio \u00a0sin \u00a0detenerse \u00a0a \u00a0acreditar, \u00a0en \u00a0definitiva, el supuesto yerro que atribuye al \u00a0fallador. \u00a0De \u00a0esa manera deja incompleta la censura formulada y sin posibilidad \u00a0de \u00a0abordar \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0en \u00a0determinado sentido, porque si bien se refiere a \u00a0ciertos \u00a0elementos de juicio, no manifiesta si respecto de ellos se incurri\u00f3 en \u00a0yerros \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria y si ello ocurri\u00f3 a causa de los errores de \u00a0hecho o de derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apenas atina a se\u00f1alar que se tuvo en cuenta \u00a0una \u00a0 diligencia \u00a0que \u00a0se \u00a0consider\u00f3 \u00a0inexistente \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0funcionario \u00a0instructor \u00a0y \u00a0que \u00a0corresponde al acta de di\u00e1logo sostenido entre la procesada \u00a0GARCIA \u00a0VILLARRAGA \u00a0y \u00a0los \u00a0auditores \u00a0Iv\u00e1n \u00a0Rivas \u00a0Perdomo \u00a0y \u00a0Miriam \u00a0Garc\u00eda \u00a0Orozco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0 argumento \u00a0 de \u00a0 tal \u00a0especie \u00a0podr\u00eda \u00a0corresponder \u00a0a \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de legalidad que hace \u00a0referencia \u00a0a la validez jur\u00eddica de la prueba o a su existencia jur\u00eddica y se \u00a0configura \u00a0cuando \u00a0el fallo de instancia se sustenta en una prueba que no re\u00fane \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0legales \u00a0para \u00a0su \u00a0aducci\u00f3n, \u00a0o cuando se le niega esa validez \u00a0porque \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0err\u00f3neamente \u00a0considera que no re\u00fane esas exigencias. \u00a0Desde \u00a0luego \u00a0que \u00a0una \u00a0completa \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de esta especie de reproches lo \u00a0constituye \u00a0tambi\u00e9n \u00a0el ejercicio de demostrar que el yerro detectado es de tal \u00a0magnitud \u00a0que \u00a0podr\u00eda cambiar el sentido de la decisi\u00f3n, habida consideraci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0restante \u00a0material \u00a0probatorio \u00a0no \u00a0tiene \u00a0la capacidad suficiente para \u00a0mantener lo resulto en el fallo de condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde otra perspectiva hay que se\u00f1alar que se \u00a0equivoca \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0al \u00a0calificar \u00a0dicha \u201cacta de di\u00e1logo\u201d como una \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0procesal, \u00a0si \u00a0se \u00a0tiene en cuenta que \u00e9stas son las \u00a0practicadas \u00a0dentro \u00a0de una actuaci\u00f3n judicial y por el funcionario competente, \u00a0lo cual no ocurri\u00f3 en este caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0manifest\u00f3 \u00a0la \u00a0denunciante \u00a0y \u00a0quienes \u00a0suscribieron \u00a0ese \u00a0documento \u00a0con \u00a0la \u00a0procesada, Iv\u00e1n Rivas Perdomo y \u00a0Miriam \u00a0Garc\u00eda \u00a0Orozco, \u00a0cuando \u00a0estos se encontraban adelantando la auditor\u00eda \u00a0externa \u00a0en la Cl\u00ednica El Prado, recibieron una raz\u00f3n de parte de MARIA TERESA \u00a0GARCIA \u00a0quien les quer\u00eda colaborar a condici\u00f3n de no aparecer implicada en las \u00a0irregularidades \u00a0que en tal procedimiento pudieran detectarse. Por ese motivo se \u00a0reunieron \u00a0en la casa de la se\u00f1ora Garc\u00eda Orozco donde se levant\u00f3 el acta que \u00a0fue \u00a0firmada \u00a0por los tres que intervinieron y en la que la encartada reconoci\u00f3 \u00a0haberse \u00a0apropiado \u00a0de \u00a0dineros \u00a0de \u00a0la \u00a0cl\u00ednica \u00a0junto \u00a0con \u00a0la otra procesada \u00a0Victoria \u00a0Herrera \u00a0de Hern\u00e1ndez quien se desempe\u00f1aba como auxiliar contable, y \u00a0la \u00a0 forma \u00a0 como \u00a0 proced\u00edan \u00a0 para \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 se \u00a0viera \u00a0reflejado \u00a0en \u00a0los \u00a0libros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte el acta no fue tenida en cuenta \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador \u00a0de \u00a0instancia \u00a0al momento de valorar las pruebas arrimadas al \u00a0plenario, \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0de \u00a0manera \u00a0err\u00f3nea \u00a0lo \u00a0afirma \u00a0el libelista. En la \u00a0sentencia \u00a0de primera instancia se se\u00f1ala expresamente que el acta en cuesti\u00f3n \u00a0no \u00a0reun\u00eda los atributos propios de un documento privado que sirviera de prueba \u00a0para \u00a0ser \u00a0valorada \u00a0legalmente \u00a0y conforme a lo establecido en el art\u00edculo 161 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, concluy\u00f3 que por s\u00ed sola carec\u00eda de todo \u00a0valor como prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0este \u00a0aspecto \u00a0en \u00a0particular \u00a0hay que \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0resultan \u00a0acertadas \u00a0las \u00a0apreciaciones hechas al respecto por la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0en \u00a0su concepto. Si nos atenemos a la realidad de lo ocurrido, la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0suministrada \u00a0por \u00a0MARIA \u00a0TERESA \u00a0GARCIA \u00a0VILLARRAGA y que se hizo \u00a0constar \u00a0en \u00a0el \u00a0acta \u00a0en \u00a0cuesti\u00f3n, \u00a0estaba \u00a0condicionada \u00a0a \u00a0que \u00a0no se viera \u00a0involucrada \u00a0en \u00a0las \u00a0irregularidades contables que se llegaran a detectar en la \u00a0auditor\u00eda \u00a0 externa, \u00a0 y \u00a0para \u00a0que \u00a0los \u00a0mismos \u00a0auditores \u00a0mediaran \u00a0ante \u00a0la \u00a0Representante \u00a0Legal del la Cl\u00ednica El Prado para que no la denunciara. A pesar \u00a0de \u00a0ello, \u00a0el \u00a0documento \u00a0fue \u00a0aportado \u00a0con \u00a0la \u00a0denuncia \u00a0instaurada. Si bien, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0su \u00a0aducci\u00f3n \u00a0no surge ning\u00fan reparo, pues la quejosa la aport\u00f3 \u00a0como \u00a0respaldo \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0puso \u00a0en \u00a0conocimiento, lo que descarta la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0falso juicio de legalidad, era indispensable que el fallador \u00a0no \u00a0lo \u00a0valorara, como en efecto ocurri\u00f3, por desatender el mandato de rechazar \u00a0las \u00a0pruebas obtenidas en forma ilegal, conforme al art\u00edculo 250 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a01991( \u00a0hoy \u00a0art. 235 de la ley 600 de 2000), lo que en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0ser\u00eda objetable por la v\u00eda del error de derecho por falso \u00a0juicio \u00a0de convicci\u00f3n, que se configura cuando el juzgador desconoce las normas \u00a0que \u00a0preestablecen \u00a0su \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio o su eficacia jur\u00eddica.1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo ninguna de tales hip\u00f3tesis tuvo \u00a0efectiva \u00a0configuraci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0valor\u00f3, adem\u00e1s de la \u00a0prueba \u00a0testimonial, \u00a0fue \u00a0el \u00a0reconocimiento que MARIA TERESA GARCIA hizo en su \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0haber \u00a0estado \u00a0en \u00a0la \u00a0casa de la se\u00f1ora Miriam Garc\u00eda, haber \u00a0firmado \u00a0el \u00a0acta \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0se elabor\u00f3 en relaci\u00f3n con los faltantes que se \u00a0encontraron \u00a0en la auditor\u00eda externa y haber impreso su firma y huella en forma \u00a0voluntaria. \u00a0A \u00a0ello agreg\u00f3 la coincidencia palpable entre los hechos admitidos \u00a0en \u00a0la \u00a0injurada \u00a0y consignados en el acta y las inexactitudes e inconsistencias \u00a0contables \u00a0encontradas \u00a0inicialmente \u00a0por \u00a0la \u00a0auditor\u00eda externa y corroboradas \u00a0posteriormente por la investigadora del C.T.I. (fls 164 y 165). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo \u00a0a \u00a0la situaci\u00f3n procesal que se \u00a0pone \u00a0de presente, lo que surge claro son las insalvables inconsistencias de las \u00a0que \u00a0adolece \u00a0el \u00a0cargo. El que el libelista no solo omite precisar el motivo de \u00a0ataque \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0la presunta vulneraci\u00f3n de la ley sustancial, sino que \u00a0presenta \u00a0argumentos \u00a0que no consultan la realidad procesal de la actuaci\u00f3n. Y, \u00a0como \u00a0ha \u00a0sido \u00a0una constante a lo largo del libelo, en contrav\u00eda del principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda \u00a0de \u00a0las \u00a0causales, \u00a0involucra reproches por desconocimiento a la \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental \u00a0del debido proceso el cual tambi\u00e9n dej\u00f3 sin desarrollo \u00a0de su demostraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dedica, \u00a0eso \u00a0s\u00ed, \u00a0unos \u00a0pocos \u00a0renglones \u00a0a \u00a0criticar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0los \u00a0estudios contables contenidos en el expediente \u00a0porque, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0carecen \u00a0de \u00a0aptitud probatoria para deducirles \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0a las procesadas. Sin embargo, los argumentos en los que \u00a0soporta \u00a0dicha \u00a0afirmaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0se \u00a0ajustan \u00a0a \u00a0lo realmente detectado por los \u00a0encargados de elaborarlos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0el \u00a0libelista \u00a0que seg\u00fan los auditores \u00a0externos \u00a0Iv\u00e1n \u00a0Rivas \u00a0Perdomo \u00a0y \u00a0Miriam \u00a0Garc\u00eda \u00a0Orozco, las irregularidades \u00a0detectadas \u00a0se \u00a0deb\u00edan \u00a0a \u00a0la irresponsabilidad y malos manejos del Gerente, la \u00a0Administradora y el Contador de la Cl\u00ednica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La anterior es una visi\u00f3n fraccionada de las \u00a0declaraciones \u00a0rendidas \u00a0por \u00a0los citados contadores. La se\u00f1ora Garc\u00eda Orozco, \u00a0mencion\u00f3 \u00a0entre \u00a0las \u00a0irregularidades \u00a0encontradas, que en el libro de caja del \u00a0a\u00f1o \u00a01992, que lo manejaba MARIA TERESA GARCIA, encontr\u00f3 dos valores que suman \u00a0quinientos \u00a0setenta \u00a0mil pesos ($570.000.oo) que aparecen como consignados y que \u00a0al \u00a0verificar \u00a0con \u00a0los extractos y giros de bancos no aparecen registrados. Que \u00a0en \u00a0los \u00a0libros de bancos encontr\u00f3 registrada como salida del Banco Cafetero la \u00a0suma \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 un \u00a0 \u00a0 mill\u00f3n \u00a0 \u00a0setecientos \u00a0 \u00a0mil \u00a0 \u00a0pesos \u00a0 \u00a0($1\u2019700.000.oo) \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0pago de \u00a0tarjetas \u00a0\u201cDINERS\u201d \u00a0y \u00a0\u201cBIC\u201d, \u00a0lo \u00a0que \u00a0es \u00a0irregular porque ese tipo de \u00a0comisiones \u00a0siempre \u00a0se \u00a0contabilizan \u00a0como gastos de la empresa, pero no tienen \u00a0porqu\u00e9 \u00a0afectar \u00a0cuentas \u00a0bancarias. \u00a0As\u00ed mismo, que en las cuentas de algunos \u00a0clientes \u00a0aparec\u00edan \u00a0unas \u00a0sumas que luego se modificaban y al confrontar tales \u00a0datos, \u00a0algunos \u00a0de \u00a0ellos \u00a0respondieron que no deb\u00edan nada, present\u00e1ndose una \u00a0diferencia \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0dos \u00a0 \u00a0millones \u00a0 quinientos \u00a0 mil \u00a0 pesos \u00a0 ($2\u2019 \u00a0500.000.oo). \u00a0Que \u00a0en \u00a0su \u00a0informe de \u00a0auditor\u00eda \u00a0 solicit\u00f3 \u00a0 a \u00a0 la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0que \u00a0estas \u00a0anomal\u00edas \u00a0fueran \u00a0investigadas \u00a0y \u00a0al Contador de la entidad que verificara cada uno de los saldos \u00a0del \u00a0balance que \u00e9l mismo firm\u00f3 y se\u00f1al\u00f3 que los estados financieros a 31 de \u00a0diciembre \u00a0de 1992 no eran confiables ni reflejaban la realidad de la situaci\u00f3n \u00a0econ\u00f3mica, \u00a0anomal\u00eda \u00a0que \u00a0proven\u00eda \u00a0del Departamento de Caja y Contabilidad. \u00a0Finalmente \u00a0que \u00a0para \u00a0determinar \u00a0el \u00a0monto \u00a0espec\u00edfico \u00a0de \u00a0los \u00a0faltantes se \u00a0requer\u00eda \u00a0de \u00a0una \u00a0auditor\u00eda \u00a0exhaustiva, \u00a0donde \u00a0se \u00a0revisara \u00a0documento \u00a0por \u00a0documento \u00a0tanto \u00a0contable \u00a0como \u00a0administrativo. \u00a0En \u00a0sentido \u00a0similar \u00a0rindi\u00f3 \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0su \u00a0compa\u00f1ero \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Iv\u00e1n Rivas Perdomo. (fls 28 a 31 c.o. \u00a01). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0es \u00a0inexacto \u00a0lo \u00a0que \u00a0se\u00f1ala \u00a0el \u00a0libelista \u00a0respecto \u00a0del \u00a0informe suscrito por la funcionaria del C.T.I., de que \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0menciona \u00a0un desorden administrativo y un faltante de dinero pero sin \u00a0determinar su origen y a manos de quien fue a caer. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0investigadora \u00a0que \u00a0fue \u00a0comisionada para \u00a0determinar \u00a0la cuant\u00eda de los dineros faltantes en la Cl\u00ednica El Prado, en una \u00a0primera \u00a0 oportunidad \u00a0hizo \u00a0referencia \u00a0a \u00a0las \u00a0anomal\u00edas \u00a0presentadas \u00a0en \u00a0la \u00a0contabilidad \u00a0de \u00a0esa \u00a0entidad, \u00a0debido \u00a0al exceso de confianza depositada en el \u00a0personal \u00a0encargado \u00a0de \u00a0manejar \u00a0los dineros y transacciones contables (fl 90), \u00a0pero \u00a0al \u00a0momento de ampliar su informe se\u00f1al\u00f3 como responsable a MARIA TERESA \u00a0GARCIA \u00a0VILLAREAL \u00a0quien para la \u00e9poca de los hechos ocupaba el cargo de cajera \u00a0y \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0sus \u00a0funciones deb\u00eda recibir los dineros que ingresaban a la \u00a0entidad \u00a0hospitalaria y posteriormente enviar la consignaci\u00f3n de esos dineros a \u00a0los \u00a0bancos \u00a0y \u00a0registrar los movimientos en los libros de caja y banco que eran \u00a0llevados \u00a0por \u00a0ella. Que por alguna raz\u00f3n las mencionadas cantidades aparec\u00edan \u00a0saliendo \u00a0de caja con destino a los bancos, pero en \u00e9stos \u00faltimos no aparec\u00eda \u00a0registrado el ingreso de dichos dineros. (fls 94 y 95). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 resumen \u00a0 el \u00a0libelista \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0inaceptable \u00a0pr\u00e1ctica, no solo porque se apart\u00f3 de imprescindibles par\u00e1metros \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0para \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del reproche, sino porque los \u00a0fundamentos \u00a0aducidos \u00a0no consultan la realidad procesal que reflejan los autos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO. Causal Segunda. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista acusa la sentencia por no estar \u00a0en \u00a0 \u00a0consonancia \u00a0 con \u00a0 los \u00a0 cargos \u00a0 formulados \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0 de \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Antes de hacer referencia al desarrollo de la \u00a0censura, \u00a0debe \u00a0se\u00f1alarse \u00a0que \u00a0la \u00a0estructura \u00a0arm\u00f3nica de la actuaci\u00f3n debe \u00a0preservarse \u00a0en \u00a0aras \u00a0de \u00a0proteger las garant\u00edas de los sujetos procesales. La \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, \u00a0como pieza fundamental del proceso, es la que delimita \u00a0el \u00a0\u00e1mbito \u00a0del \u00a0contradictorio y garantiza un adecuado ejercicio del derecho a \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0respecto \u00a0de los cargos all\u00ed formulados es que el \u00a0procesado \u00a0se \u00a0debe defender. De all\u00ed que la sentencia debe ser consecuente con \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0elevada \u00a0y \u00a0al \u00a0acusado \u00a0no \u00a0se le puede sorprender con hechos o \u00a0circunstancias \u00a0que no hayan sido previstas en el calificatorio, caso en el cual \u00a0se configura la incongruencia entre una y otra pieza procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0 la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0reproche \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0es \u00a0indispensable que el libelista confronte ambas piezas procesales \u00a0a \u00a0fin \u00a0de acreditar cu\u00e1les fueron los cargos imputados que se desconocieron en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0o \u00a0los \u00a0hechos \u00a0nuevos \u00a0que se incorporaron o las circunstancias \u00a0agravantes \u00a0espec\u00edficas \u00a0que \u00a0no \u00a0fueron \u00a0deducidas \u00a0en \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0o \u00a0las \u00a0atenuantes \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0reconocidas \u00a0all\u00ed que no se tuvieron en cuenta \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador, \u00a0o \u00a0cualquier otro factor que haga m\u00e1s gravosa la situaci\u00f3n \u00a0del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguno de estos aspectos fue abordado por el \u00a0actor, \u00a0quien \u00a0en \u00a0un \u00a0equivocado \u00a0entendimiento \u00a0del objeto y fin del motivo de \u00a0reproche \u00a0invocado, \u00a0fundament\u00f3 la supuesta inconsonancia entre la acusaci\u00f3n y \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0\u00faltima se bas\u00f3 en una resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0\u201cemitida por un Fiscal instructor que en dos grandes \u00a0oportunidades exonera y en una acusa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Independientemente \u00a0del desacierto conceptual \u00a0en \u00a0que \u00a0incurre el censor para alegar el reproche elevado, lo que es suficiente \u00a0para \u00a0desestimar la censura, debe se\u00f1alarse que si bien el funcionario que tuvo \u00a0a \u00a0cargo \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0este \u00a0asunto opt\u00f3 inicialmente por no imponerle \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento a MARIA TERESA GARCIA VILLARRAGA, luego proferir en su \u00a0contra \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0y finalmente, en la diligencia de audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0solicitar \u00a0su \u00a0absoluci\u00f3n, no constituye motivo de objeci\u00f3n, porque \u00a0el \u00a0criterio \u00a0de \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales en torno a un mismo asunto puede \u00a0variar \u00a0en \u00a0virtud \u00a0m\u00faltiples \u00a0factores \u00a0sin \u00a0que \u00a0con \u00a0ello \u00a0se comprometan la \u00a0estructura del proceso o la legalidad de la actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0el \u00a0deber \u00a0del \u00a0fallador al \u00a0momento \u00a0de \u00a0dictar sentencia, para el tema que nos ocupa, es el de preservar la \u00a0congruencia \u00a0f\u00e1ctica \u00a0y \u00a0jur\u00eddica \u00a0de la resoluci\u00f3n acusatoria, bien sea para \u00a0absolver \u00a0o \u00a0para condenar. Si acoge o no las posturas de los sujetos procesales \u00a0es \u00a0asunto \u00a0que \u00a0no \u00a0tiene \u00a0ninguna \u00a0incidencia \u00a0para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0demostrar el \u00a0rompimiento de la estructura l\u00f3gica del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no puede prosperar. \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 CASAR \u00a0 la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CUMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>CARLOS E. MEJIA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GALAN \u00a0 CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 AUGUSTO \u00a0 GALVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 ANIBAL \u00a0GOMEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0ORLANDO \u00a0PEREZ \u00a0PINZON \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Sentencia \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a027-07-2001., \u00a0Magistrado \u00a0Ponente, \u00a0Dr. \u00a0Fernando \u00a0Arboleda Ripoll. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 15876 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. CARLOS E. MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0 Aprobado Acta No. 201 \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0 D.C.,\u00a0 \u00a0diecinueve \u00a0(19) \u00a0de \u00a0diciembre de dos mil uno\u00a0 (2001). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 El Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0Santa \u00a0 Marta, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-4376","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-9"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4376","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4376"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4376\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4376"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4376"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4376"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}