{"id":4332,"date":"2023-09-08T15:14:27","date_gmt":"2023-09-08T15:14:27","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1548816-07-01\/"},"modified":"2023-09-08T15:14:27","modified_gmt":"2023-09-08T15:14:27","slug":"1548816-07-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1548816-07-01\/","title":{"rendered":"15488(16-07-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 15488 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No. 98 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. \u00a0 \u00a0 FERNANDO \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., diecis\u00e9is de julio del dos \u00a0mil uno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la sentencia de 28 de julio de 1998, mediante la \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0LUIS \u00a0ENRIQUE \u00a0TRIANA TRIVI\u00d1O a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0de \u00a036 meses de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0como \u00a0autor \u00a0responsable \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0y lesiones \u00a0personales culposos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos \u00a0y \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a014 de agosto de 1994, en la intersecci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0calle \u00a0(diagonal) \u00a017 \u00a0con \u00a0carrera \u00a032 \u00a0de la ciudad de Bogot\u00e1, siendo \u00a0aproximadamente \u00a0la \u00a0una \u00a0de \u00a0la \u00a0tarde, colisionaron la camioneta de transporte \u00a0colectivo \u00a0(Sport Van) de placas SRC-974, afiliada a la empresa \u201cExpreso de la \u00a0Sabana \u00a0S. \u00a0A.\u201d, \u00a0conducida \u00a0por \u00a0Luis Enrique Triana \u00a0Trivi\u00f1o,\u00a0 y el taxi de placas SEE-802, conducido \u00a0por \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0 Raimundo \u00a0Fonseca \u00a0D\u00edaz. \u00a0A \u00a0causa \u00a0del \u00a0impacto \u00a0falleci\u00f3 este \u00faltimo, y resultaron heridos \u00a0Mar\u00eda \u00a0Gloria \u00a0Agudelo \u00a0de \u00a0Zea, \u00a0Claudia \u00a0Mercedes \u00a0Zea \u00a0Agudelo \u00a0(hija \u00a0de la \u00a0anterior),\u00a0 \u00a0y \u00a0el \u00a0menor \u00a0de \u00a0dos \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0edad Juan Camilo Vargas Zea, \u00a0quienes \u00a0en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0William \u00a0Alexander Zea Agudelo (hijo tambi\u00e9n de la \u00a0primera), \u00a0se \u00a0desplazaban \u00a0en el taxi (fls.2\/1, 136\/1, 139-144\/1, 418\/2, 419\/2, \u00a0502\/2, 584\/2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n estableci\u00f3 que la camioneta \u00a0Sport \u00a0Van \u00a0se \u00a0desplazaba \u00a0por \u00a0la \u00a0calle \u00a0(diagonal) \u00a017 en direcci\u00f3n oriente \u00a0occidente, \u00a0y \u00a0que \u00a0el taxi lo hac\u00eda por la carrera 32 en direcci\u00f3n norte sur, \u00a0donde \u00a0exist\u00eda \u00a0una \u00a0se\u00f1al \u00a0de \u00a0PARE \u00a0sobre \u00a0el costado derecho. Tambi\u00e9n, que \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0veh\u00edculos \u00a0se \u00a0detuvo \u00a0al llegar a la intersecci\u00f3n, y que la \u00a0camioneta \u00a0embisti\u00f3 \u00a0al \u00a0taxi impact\u00e1ndolo en el lado izquierdo a la altura de \u00a0la \u00a0puerta \u00a0del \u00a0conductor, \u00a0dejando huellas de arrastre de entre 12 y 15 metros \u00a0aproximadamente\u00a0 (fls.18 y 19\/1, 141 a 144\/1, 157\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Escuchado \u00a0 Luis \u00a0Enrique \u00a0Triana \u00a0Trivi\u00f1o en indagatoria, explic\u00f3 que \u00a0la \u00a0calzada \u00a0por \u00a0la \u00a0cual se desplazaba (calle o diagonal 17) ten\u00eda prelaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la \u00a0carrera, \u00a0y \u00a0que la culpa del accidente la tuvo el conductor del taxi \u00a0porque \u00a0se \u00a0desplazaba \u00a0a \u00a0alta \u00a0velocidad, \u00a0y \u00a0porque \u00a0no respet\u00f3 la se\u00f1al de \u00a0\u201cPARE\u201d \u00a0ubicada \u00a0sobre \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0que utilizaba (fls.74\/1). Los ex\u00e1menes de \u00a0alcoholemia \u00a0y \u00a0psicof\u00e1rmacos \u00a0que \u00a0le fueron practicados, arrojaron resultados \u00a0negativos\u00a0 (fls.17, 126, 137, 138\/1).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0juramentada, \u00a0Mar\u00eda Gloria \u00a0Agudelo \u00a0de \u00a0Zea \u00a0y \u00a0Claudia \u00a0Mercedes Zea Agudelo (lesionadas), manifestaron no \u00a0haberse \u00a0percatado \u00a0realmente de lo ocurrido, y solo haber percibido el impacto. \u00a0Claudia \u00a0Mercedes \u00a0explica \u00a0que \u00a0en el momento del accidente ocupaba con su hijo \u00a0Juan \u00a0Camilo \u00a0el \u00a0puesto trasero izquierdo; que Mar\u00eda Gloria (mam\u00e1) ocupaba el \u00a0del \u00a0centro; \u00a0y, \u00a0William \u00a0Alexander \u00a0(hermano) \u00a0el del lado derecho. Acerca del \u00a0momento \u00a0del \u00a0impacto, \u00a0precis\u00f3: \u00a0\u201ccuando \u00edbamos por la 32 yo alcanc\u00e9 a ver \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0unos \u00a0carros \u00a0detenidos \u00a0en \u00a0la \u00a0calle \u00a017 \u00a0creo \u00a0que era, o sea la \u00a0camioneta \u00a0no \u00a0la \u00a0vi \u00a0sino \u00a0hasta \u00a0cuando \u00a0ya se vino, si pr\u00e1cticamente cuando \u00a0estaba \u00a0encima \u00a0del \u00a0carro, \u00a0hasta ah\u00ed recuerdo\u201d (fls.88). Ambas coinciden en \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0el \u00a0taxista \u00a0era \u00a0cuidadoso, \u00a0y\u00a0 se desplazaba a velocidades \u00a0normales (fls.79\/1 y 88\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>William \u00a0Alexander Zea Agudelo, por su parte, \u00a0relat\u00f3 \u00a0lo \u00a0ocurrido \u00a0en \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0t\u00e9rminos: \u201cTomamos un taxi con mi \u00a0mam\u00e1, \u00a0mi \u00a0hermana, \u00a0y mi sobrino\u2026 a la altura de la carrera 32 con calle 17, \u00a0se \u00a0detuvieron \u00a0los \u00a0carros \u00a0que iban por la calle, el veh\u00edculo en que nosotros \u00a0\u00edbamos \u00a0cruz\u00f3 \u00a0la \u00a0calle \u00a0a \u00a0unos \u00a040 \u00a0kl\/h, \u00a0porque los carros de la calle se \u00a0detuvieron, \u00a0en \u00a0la \u00a0mitad de la calle yo vi que se acercaba una camioneta Chivi \u00a0Van \u00a0(sic) \u00a0blanca \u00a0a \u00a0alta \u00a0velocidad, \u00a0esa \u00a0camioneta ven\u00eda por un carril que \u00a0qued\u00f3 \u00a0desocupado \u00a0por \u00a0la \u00a0calle, \u00a0aproximadamente \u00a0a i0 (sic) kil\u00f3metros por \u00a0hora, \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0conductor \u00a0del \u00a0taxi \u00a0no \u00a0vio \u00a0este \u00a0carro, y la camioneta no \u00a0intent\u00f3 \u00a0ni frenar ni esquivar el taxi en que viaj\u00e1bamos, fue cuando sent\u00ed el \u00a0golpe \u00a0que \u00a0nos mand\u00f3 contra un poste, inmediatamente voltie (sic) a mirar a mi \u00a0familia \u00a0encontr\u00e1ndolos \u00a0en \u00a0estado \u00a0de \u00a0inconsciencia\u2026el \u00a0se\u00f1or \u00a0taxista al \u00a0observar \u00a0que \u00a0se \u00a0detuvieron dos carros por dos carriles en la calle, \u00e9l pas\u00f3 \u00a0tranquilamente \u00a0y \u00a0no \u00a0observ\u00f3 \u00a0que \u00a0viniera \u00a0ning\u00fan \u00a0veh\u00edculo, \u00a0entonces \u00e9l \u00a0asumi\u00f3 \u00a0que \u00a0en \u00a0esos \u00a0momentos llevaba la v\u00eda, pero era tan alta la velocidad \u00a0que \u00a0ven\u00eda \u00a0la \u00a0camioneta \u00a0que \u00a0ni siquiera el se\u00f1or conductor del taxi se dio \u00a0cuenta \u00a0en qu\u00e9 momento nos estrellaron\u201d (fls.82, 84\/1). Agrega que el taxista \u00a0era prudente, y se ve\u00eda sobrio (fls.82 a 86\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Jacqueline \u00a0G\u00f3mez Olaya, Agente de Tr\u00e1nsito \u00a0que \u00a0suscribe \u00a0el \u00a0informe, \u00a0se \u00a0ratific\u00f3 \u00a0bajo la gravedad del juramento en el \u00a0mismo. \u00a0Precis\u00f3 \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0actualidad \u00a0existen \u00a0se\u00f1ales de PARE sobre ambas \u00a0v\u00edas, \u00a0pero \u00a0que \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0del accidente solo exist\u00eda sobre la carrera, y que \u00a0esto \u00a0obligaba \u00a0al taxista a disminuir la velocidad. Agrega, sin embargo, que el \u00a0accidente \u00a0se \u00a0present\u00f3 por falta de precauci\u00f3n de los dos conductores, ya que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0llega a un cruce se debe disminuir la velocidad, \u201ccosa que ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0dos hizo, el uno confiado de que llevaba la prelaci\u00f3n y el otro de que \u00a0no vio el pare\u201d (fls.153-154\/1).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en la informaci\u00f3n aportada al \u00a0proceso, \u00a0el \u00a0Instituto \u00a0de Medicina Legal, Laboratorio de F\u00edsica, a instancias \u00a0del \u00a0funcionario \u00a0instructor, \u00a0practic\u00f3 \u00a0una estudio t\u00e9cnico cient\u00edfico\u00a0 \u00a0con \u00a0el \u00a0fin de calcular la velocidad probable de cada uno de los automotores al \u00a0momento \u00a0del \u00a0accidente, \u00a0y sus posibles causas. Dicha pericia concluy\u00f3 que las \u00a0velocidades \u00a0m\u00ednima \u00a0y m\u00e1xima variaban dependiendo del \u00e1ngulo de colisi\u00f3n, y \u00a0que \u00a0las \u00a0obtenidas \u00a0para \u00e1ngulos de colisi\u00f3n de 70 y 90 grados, indicaban que \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0automotores \u00a0detuvo \u00a0su \u00a0marcha \u00a0en \u00a0el momento de llegar a la \u00a0intersecci\u00f3n (fls.485-491\/2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0protocolo \u00a0de necropsia de Jos\u00e9 Raimundo \u00a0Fonseca \u00a0D\u00edaz \u00a0dictamin\u00f3 \u00a0como \u00a0causa \u00a0de \u00a0su \u00a0muerte \u00a0Shock \u00a0traum\u00e1tico \u00a0por \u00a0politraumatismo \u00a0en \u00a0accidente de tr\u00e1nsito. Los ex\u00e1menes de sangre practicados \u00a0arrojaron \u00a0resultados \u00a0positivos \u00a0para \u00a0alcohol \u00a0et\u00edlico \u00a0en \u00a0concentraci\u00f3n de \u00a014.243 \u00a0 mg\/100 \u00a0 ml. \u00a0(fls.136\/1). \u00a0Del \u00a0proceso \u00a0hacen \u00a0igualmente \u00a0parte \u00a0los \u00a0reconocimientos \u00a0 m\u00e9dico \u00a0 legales \u00a0 de \u00a0los \u00a0lesionados, \u00a0con \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0resultados: \u00a0Claudia \u00a0Mercedes Zea Agudelo: \u00a0incapacidad \u00a0m\u00e9dico \u00a0legal \u00a0definitiva \u00a0de 28 d\u00edas y deformidad \u00a0f\u00edsica \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0permanente \u00a0(fls.419\/2). \u00a0Juan \u00a0Camilo \u00a0 Vargas \u00a0 Zea: \u00a0 Incapacidad \u00a0 m\u00e9dico \u00a0legal \u00a0definitiva \u00a0de \u00a070 \u00a0d\u00edas \u00a0y \u00a0deformidad \u00a0f\u00edsica facial de car\u00e1cter permanente \u00a0(fls.502\/2). \u00a0Mar\u00eda Gloria Agudelo de Zea: \u00a0Incapacidad \u00a0m\u00e9dico \u00a0legal \u00a0definitiva \u00a0de 45 d\u00edas sin secuelas \u00a0(fls.584\/2).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0curso \u00a0del \u00a0sumario, \u00a0Alcira Rubio de \u00a0Fonseca, \u00a0 esposa \u00a0del \u00a0occiso,\u00a0 \u00a0otorg\u00f3 \u00a0poder \u00a0a \u00a0un \u00a0abogado \u00a0para \u00a0que \u00a0presentara \u00a0demanda \u00a0de \u00a0constituci\u00f3n \u00a0de \u00a0parte \u00a0civil \u00a0a \u00a0su \u00a0nombre, \u00a0siendo \u00a0reconocida \u00a0como \u00a0tal \u00a0por auto de 23 de septiembre de 1994 (fls.101\/1 y 118\/1). \u00a0Otro \u00a0tanto \u00a0hicieron \u00a0las \u00a0lesionadas \u00a0Mar\u00eda \u00a0Gloria \u00a0Agudelo de Zea y Claudia \u00a0Mercedes \u00a0Zea Agudelo, esta \u00faltima, en nombre propio y en representaci\u00f3n de su \u00a0hijo \u00a0Juan \u00a0Camilo Vargas Zea, quienes decidieron demandar conjuntamente, siendo \u00a0reconocidas en decisi\u00f3n de febrero 20 de 1995 (fls.179, 196\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 30 \u00a0 de \u00a0 abril \u00a0 de \u00a01996, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio del sumario con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en contra del procesado, por el delito de homicidio \u00a0en \u00a0Jos\u00e9 Raimundo Fonseca D\u00edaz, y lesiones personales en Mar\u00eda Gloria Agudelo \u00a0de \u00a0Zea, \u00a0Claudia \u00a0Mercedes \u00a0Zea Agudelo, y Juan Camilo Vargas Zea, a t\u00edtulo de \u00a0culpa \u00a0 (fls.324-333\/1). \u00a0Apelado \u00a0este \u00a0pronunciamiento \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0 Delegada \u00a0 ante \u00a0 el \u00a0 Tribunal, \u00a0 mediante \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a019 \u00a0de julio siguiente, la confirm\u00f3 en \u00a0todas sus partes (fls.5-10 cuaderno de la Delegada). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0fase \u00a0del \u00a0juicio, \u00a0los \u00a0apoderados \u00a0judiciales \u00a0de las personas reconocidas parte civil en el proceso, solicitaron y \u00a0obtuvieron \u00a0la vinculaci\u00f3n de la empresa transportadora \u201cEXPRESO DE LA SABANA \u00a0S. \u00a0A.\u201d, como tercero civilmente responsable (fls.2 y 17 del cuaderno 5, y 1-5 \u00a0del \u00a0cuaderno \u00a0No.6). \u00a0Su \u00a0representante \u00a0judicial, \u00a0al \u00a0contestar las demandas, \u00a0propuso \u00a0excepciones \u00a0\u201cde \u00a0fondo\u201d, \u00a0y \u00a0en \u00a0escritos \u00a0separados, \u00a0excepciones \u00a0previas\u00a0 \u00a0(fls.40, \u00a048\/5 \u00a0y \u00a040 \u00a0y 48\/6). El Juzgado, en prove\u00eddo de 22 de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01996, \u00a0declar\u00f3 \u00a0no probadas las \u00faltimas, y, agotado el per\u00edodo \u00a0probatorio, \u00a0dispuso \u00a0diferir \u00a0para el momento de dictar sentencia, la decisi\u00f3n \u00a0sobre las primeras\u00a0 (fls.103\/5 y 12 del cuaderno No.3). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Celebrada \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0(fls.20, \u00a027\/3), \u00a0el \u00a0Juzgado Noveno Penal del Circuito, mediante sentencia de 30 de enero \u00a0de \u00a01998 \u00a0(fls.47\/3), \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0Luis Enrique Triana \u00a0Trivi\u00f1o \u00a0a la pena principal de 36 meses de prisi\u00f3n, \u00a0multa \u00a0de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0pesos, \u00a0y \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0del \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la actividad de \u00a0conducci\u00f3n \u00a0de \u00a0automotores \u00a0por \u00a0dos a\u00f1os, y la accesoria de interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas por un t\u00e9rmino igual al de la pena aflictiva, \u00a0como \u00a0autor \u00a0responsable \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0y lesiones personales \u00a0culposos, imputados en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en los art\u00edculos 106 y 107 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0 Penal, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0tas\u00f3 \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0causados \u00a0a \u00a0Elcira \u00a0 Rubio \u00a0 de \u00a0Fonseca \u00a0(esposa \u00a0del \u00a0occiso), \u00a0en \u00a03.500 gramos oro (3000 por concepto de perjuicios materiales y 500 \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0morales); a\u00a0 Mar\u00eda \u00a0Gloria \u00a0Agudelo \u00a0de \u00a0Zea, \u00a0en \u00a0110 \u00a0gramos (100 por concepto de perjuicios materiales \u00a0y \u00a010 \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de perjuicios morales); a Claudia \u00a0Mercedes \u00a0 Zea \u00a0Agudelo, \u00a0en \u00a0180 \u00a0gramos (150 por concepto de perjuicios materiales \u00a0y \u00a030 \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de perjuicios morales); y, a Juan \u00a0Camilo \u00a0 Vargas \u00a0 Zea, \u00a0 en \u00a0550 \u00a0gramos \u00a0oro \u00a0(500 \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0materiales \u00a0y \u00a050 \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0morales), \u00a0y \u00a0conden\u00f3 \u00a0solidariamente \u00a0al \u00a0procesado \u00a0y la empresa transportadora \u201cEXPRESO DE LA SABANA S. A.\u201d (fls.47- \u00a068\/3). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0dicho \u00a0fallo interpusieron recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado (fl.73\/3), los apoderados de las partes \u00a0civiles \u00a0reconocidas \u00a0(fls.71 \u00a0y \u00a072\/3), \u00a0y \u00a0el apoderado del tercero civilmente \u00a0responsable \u00a0 (fls.74\/3). \u00a0El \u00a0primero, \u00a0para \u00a0demandar \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0representado \u00a0por \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0(fls.82\/4); \u00a0el \u00a0apoderado del \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable \u00a0por \u00a0considerar exorbitantes los montos en los \u00a0cuales \u00a0fueron \u00a0tasados \u00a0los \u00a0perjuicios materiales y morales (fls.76\/4); y, los \u00a0restantes, por considerarlos exiguos (fls.79, 86, 97\/4). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a028 \u00a0de \u00a0julio \u00a0siguiente, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera instancia, con modificaciones en cuanto al \u00a0monto \u00a0de \u00a0los \u00a0da\u00f1os \u00a0y perjuicios decretados en ella, los cuales fij\u00f3 en los \u00a0siguientes \u00a0 \u00a0valores: \u00a0 \u00a0Alcira \u00a0 Rubio \u00a0 Viuda \u00a0 de \u00a0Fonseca: \u00a0$69\u2019860.000.oo \u00a0por concepto de perjuicios materiales, y 1000 gramos oro \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0morales. \u00a0Mar\u00eda Gloria \u00a0Agudelo \u00a0de \u00a0Zea: \u00a0300 \u00a0gramos \u00a0oro \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0 materiales, \u00a0 y \u00a0 100 \u00a0 por \u00a0 concepto \u00a0 de \u00a0morales. \u00a0Claudia \u00a0Mercedes \u00a0Zea \u00a0Agudelo: 50 gramos \u00a0oro \u00a0 por \u00a0 perjuicios \u00a0 materiales, \u00a0 y \u00a0 100 \u00a0 por \u00a0morales. \u00a0Y, \u00a0Juan \u00a0Camilo \u00a0Vargas \u00a0Zea: 2000 gramos oro \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0materiales, \u00a0y 500 por morales (fls.113 a 131\/4). \u00a0Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0interpusieron \u00a0oportunamente \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0y \u00a0el apoderado judicial de la empresa de transportes \u00a0\u201cEXPRESO \u00a0 DE \u00a0LA \u00a0SABANA \u00a0S. \u00a0A\u201d., \u00a0en \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable (fls.138, 139, 147, 155 y 171\/4). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Demanda \u00a0 \u00a0presentada \u00a0 \u00a0a \u00a0 nombre \u00a0 del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo primero, el demandante acusa la sentencia impugnada de violar \u00a0de \u00a0manera directa la ley sustancial, por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea del art\u00edculo \u00a037 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0\u201cpuesto \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0dio \u00a0un \u00a0alcance \u00a0diferente al \u00a0fundamentar \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0actuar \u00a0imprudente \u00a0en \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0deber de \u00a0cuidado, \u00a0m\u00e1s \u00a0all\u00e1 \u00a0de \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0razonables \u00a0del \u00a0mismo, \u00a0esto \u00a0es, sin \u00a0detenerse \u00a0a revisar sus fronteras conforme al riesgo permitido, para as\u00ed poder \u00a0afirmar \u00a0con \u00a0certeza \u00a0la creaci\u00f3n del peligro jur\u00eddicamente desaprobado, y su \u00a0car\u00e1cter \u00a0 \u00a0 \u00a0determinante \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 producci\u00f3n \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 resultado \u00a0antijur\u00eddico\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0llega \u00a0a esta conclusi\u00f3n si es tomado en \u00a0cuenta \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 Tribunal, \u00a0 no \u00a0 obstante \u00a0 reconocer \u00a0 que \u00a0 Triana \u00a0Trivi\u00f1o \u00a0llevaba la prelaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0v\u00eda; que la se\u00f1al de pare ubicada sobre la carrera 32 no fue respetada por \u00a0el \u00a0conductor del taxi; y que ninguno de los dos conductores detuvo la marcha al \u00a0entrar \u00a0en \u00a0la \u00a0intersecci\u00f3n, \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado viol\u00f3 el deber de \u00a0cuidado \u00a0que \u00a0le \u00a0era \u00a0exigible, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0conducci\u00f3n \u00a0es una actividad \u00a0peligrosa, \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que debi\u00f3 prever que el conductor del otro veh\u00edculo no \u00a0acatar\u00eda \u00a0la se\u00f1al de tr\u00e1nsito que lo conminaba a detener la marcha antes del \u00a0cruce, para de esta forma evitar el resultado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A causa de este error, el ad quem transgredi\u00f3 \u00a0colateralmente \u00a0los art\u00edculos 3\u00ba, 329, 332 y 33 del C\u00f3digo Penal, al proferir \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0condenatorio \u00a0por \u00a0un \u00a0hecho \u00a0que no corresponde a las \u00a0previsiones \u00a0legales \u00a0del \u00a0delito culposo, y tambi\u00e9n el art\u00edculo 5\u00ba del mismo \u00a0estatuto, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0la \u00a0atribuci\u00f3n del resultado lesivo en cabeza del \u00a0acusado \u00a0se \u00a0revela \u00a0como \u00a0una \u00a0forma t\u00edpica de responsabilidad objetiva.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En desarrollo de la censura, argumenta que los \u00a0esquemas \u00a0causalista \u00a0y \u00a0finalista \u00a0de \u00a0la \u00a0teor\u00eda \u00a0del \u00a0delito, \u00a0reconocen, en \u00a0t\u00e9rminos \u00a0generales, \u00a0y \u00a0con las conocidas diferencias respecto a la ubicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0culpa, \u00a0ya \u00a0como \u00a0forma de culpabilidad, ora como elemento del tipo, que \u00a0dicha \u00a0modalidad \u00a0del \u00a0injusto \u00a0se \u00a0caracteriza \u00a0por \u00a0la infracci\u00f3n al deber de \u00a0cuidado, \u00a0la \u00a0previsibilidad \u00a0y \u00a0evitabilidad \u00a0del \u00a0resultado, y la relaci\u00f3n de \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0entre lo que era evitable o previsible y no se evit\u00f3 o previ\u00f3, \u00a0tambi\u00e9n denominada conexi\u00f3n de antijuridicidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicho \u00a0concepto del deber de cuidado, ofrece, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0serias \u00a0dificultades, \u00a0como \u00a0quiera que no existe una definici\u00f3n \u00a0legal \u00a0que \u00a0indique \u00a0cu\u00e1l es en concreto el comportamiento que se espera de las \u00a0personas, \u00a0constituy\u00e9ndose, \u00a0de esta manera, en un elemento normativo del tipo, \u00a0cuyo \u00a0alcance \u00a0depende \u00a0de \u00a0la valoraci\u00f3n que de \u00e9l haga el juzgador, pero que \u00a0por \u00a0regla \u00a0general \u00a0se \u00a0define \u00a0como \u00a0\u201cla \u00a0observancia \u00a0de aquella particular \u00a0diligencia, \u00a0pericia, \u00a0examen \u00a0racional \u00a0o \u00a0deliberaci\u00f3n que tiende a evitar el \u00a0peligro de da\u00f1o sobre un bien jur\u00eddico\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para efectos de determinar los l\u00edmites de lo \u00a0permitido \u00a0y lo prohibido, a trav\u00e9s del concepto de deber de cuidado, se afirma \u00a0en \u00a0su \u00a0tendencia \u00a0m\u00e1s \u00a0generalizada \u00a0que est\u00e1 delimitado por lo que un hombre \u00a0capaz \u00a0y \u00a0cuidadoso \u00a0har\u00eda \u00a0en \u00a0la \u00a0misma situaci\u00f3n que se juzga, reput\u00e1ndose \u00a0descuidada, \u00a0por \u00a0ende, \u00a0cualquier \u00a0conducta \u00a0que \u00a0sea ejecutada con un esfuerzo \u00a0menor \u00a0del \u00a0que \u00a0habr\u00eda \u00a0puesto un hombre modelo (siendo, desde luego, mayor el \u00a0cuidado \u00a0exigible \u00a0a \u00a0sujetos con capacidades especiales o mayor pericia), tesis \u00a0que \u00a0ha \u00a0sido \u00a0denominada \u00a0generalizadora del deber, y que parece ser la acogida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0\u201cen \u00a0tanto \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0un deber gen\u00e9rico de cuidado, \u00a0mencionado \u00a0como \u00a0aquella \u00a0precauci\u00f3n \u00a0que \u00a0todo \u00a0conductor \u00a0debe tener para ir \u00a0esquivando \u00a0los \u00a0obst\u00e1culos \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0presentan \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0evitar resultados \u00a0da\u00f1inos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0todo, existe consenso en relaci\u00f3n a que \u00a0es \u00a0el riesgo permitido lo que \u00a0marca \u00a0el \u00a0l\u00edmite \u00a0entre lo que es o no conducta imprudente, concepto al que se \u00a0alude, \u00a0o como criterio orientador en el caso de la teor\u00eda de la acci\u00f3n final, \u00a0o \u00a0como \u00a0verdadero \u00a0elemento \u00a0del \u00a0injusto que reemplaza al concepto de deber de \u00a0cuidado, \u00a0para \u00a0quienes \u00a0abogan \u00a0por \u00a0la teor\u00eda de la imputaci\u00f3n objetiva, que \u00a0acude \u00a0a \u00a0toda \u00a0una \u00a0serie \u00a0de \u00a0principios, \u00a0desarrollados \u00a0por la doctrina y la \u00a0jurisprudencia, \u00a0entre \u00a0ellos \u00a0el \u00a0de \u00a0confianza, \u00a0y \u00a0el \u00a0referido \u00a0a las normas \u00a0jur\u00eddicas \u00a0de \u00a0circulaci\u00f3n que han sido previstas como prohibiciones a puestas \u00a0en \u00a0peligro \u00a0abstractas, \u00a0que \u00a0define \u00a0acudiendo \u00a0a \u00a0transcripciones \u00a0de la obra \u00a0Derecho Penal, Parte General, de Claus Roxin. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0dichos \u00a0criterios orientadores \u00a0fueron \u00a0obviados \u00a0por \u00a0el Tribunal, y que esto lo llev\u00f3 a afirmar la existencia \u00a0de \u00a0una \u00a0conducta \u00a0culposa,\u00a0 \u00a0cuando \u00a0en \u00a0realidad no tuvo relevancia en la \u00a0producci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0resultados \u00a0punibles. \u00a0En lo que ata\u00f1e al\u00a0 principio \u00a0referido \u00a0a \u00a0las normas jur\u00eddicas de circulaci\u00f3n, \u201cel Tribunal le asigna una \u00a0funci\u00f3n \u00a0meramente \u00a0auxiliar \u00a0que \u00a0permite un tr\u00e1fico automotor medianamente fluido, pero que en su criterio, \u00a0de \u00a0modo \u00a0alguno \u00a0autoriza relajar la atenci\u00f3n por las posibles violaciones que \u00a0puedan \u00a0suceder\u201d, \u00a0derivando, \u00a0de \u00a0una \u00a0tal \u00a0concepci\u00f3n \u00a0el alcance de lo que \u00a0considera \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del deber, para admitir que el taxista debi\u00f3 respetar la \u00a0se\u00f1al \u00a0de \u00a0PARE, \u00a0pero \u00a0que \u00a0al no hacerlo, el conductor de la camioneta debi\u00f3 \u00a0realizar una conducta adecuada\u00a0 para evitar la colisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este planteamiento resulta desafortunado, por \u00a0aparecer \u00a0de \u00a0espaldas \u00a0a \u00a0lo \u00a0reglado \u00a0a trav\u00e9s del principio de confianza, de \u00a0especial \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0en \u00a0casos \u00a0de circulaci\u00f3n, porque si quienes desarrollan \u00a0alg\u00fan \u00a0tipo de actividad l\u00edcita que entra\u00f1a alto riesgo, no pueden confiar en \u00a0que \u00a0otros \u00a0sujetos que tambi\u00e9n la cumplen har\u00e1n lo que les corresponde, tales \u00a0actividades \u00a0no podr\u00edan realizarse. En el caso espec\u00edfico de la conducci\u00f3n de \u00a0veh\u00edculos, \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0planteada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal vendr\u00eda a suponer que \u00a0todos \u00a0los \u00a0conductores \u00a0deben \u00a0detener la marcha, o disminuir la velocidad a\u00fan \u00a0teniendo \u00a0prelaci\u00f3n de la v\u00eda, puesto que es previsible que quienes no cuentan \u00a0con \u00a0la \u00a0preferencia \u00a0desatiendan \u00a0las \u00a0se\u00f1ales \u00a0respectivas, \u00a0postura \u00a0que, de \u00a0acogerse, \u00a0har\u00eda \u00a0pr\u00e1cticamente \u00a0imposible \u00a0la \u00a0actividad \u00a0de \u00a0la conducci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque es cierto que el principio de confianza \u00a0pierde \u00a0vigencia \u00a0cuando \u00a0hay \u00a0motivos \u00a0que \u00a0revelan \u00a0que \u00a0otro \u00a0sujeto no est\u00e1 \u00a0cumpliendo \u00a0lo \u00a0que \u00a0le corresponde, esta situaci\u00f3n est\u00e1 condicionada a que el \u00a0sujeto, \u00a0de \u00a0alg\u00fan modo, pueda apreciar que tal desatenci\u00f3n se ha producido, o \u00a0prever \u00a0el \u00a0hecho. \u00a0Pero \u00a0esta \u00a0previsi\u00f3n no puede ser sostenida en el presente \u00a0caso, \u00a0ya \u00a0que \u00a0de \u00a0acuerdo con el resultado del dictamen de f\u00edsica, ninguno de \u00a0los \u00a0automotores \u00a0advirti\u00f3 la inminencia del accidente, y as\u00ed lo reconoci\u00f3 el \u00a0Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0el punto de vista causal es claro, por \u00a0supuesto, \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0procesado hubiese detenido la marcha, el accidente no se \u00a0habr\u00eda \u00a0presentado. \u00a0No obstante, cabe preguntarse si le era realmente exigible \u00a0que \u00a0detuviera \u00a0o disminuyera la velocidad, teniendo, como ten\u00eda, la prelaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00eda, y no existiendo obst\u00e1culo alguno en la intersecci\u00f3n, aspecto que \u00a0se \u00a0evidencia \u00a0si \u00a0es tomado en cuenta que la colisi\u00f3n vino a producirse cuando \u00a0la \u00a0camioneta \u00a0hab\u00eda \u00a0ya \u00a0superado m\u00e1s de la mitad del \u00e1rea que constituye el \u00a0cruce. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De lo dicho se concluye que Triana Trivino no \u00a0elev\u00f3 \u00a0el \u00a0riesgo normal\u00a0 permitido en su actividad, en tanto se limit\u00f3 a \u00a0atravesar \u00a0la \u00a0intersecci\u00f3n \u00a0al no observar obst\u00e1culo alguno que lo impidiera, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0traduce \u00a0en que no adecu\u00f3 su comportamiento a las previsiones del \u00a0homicidio \u00a0culposo, \u00a0ni \u00a0de \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0tambi\u00e9n \u00a0culposas, ya que no actu\u00f3 \u00a0imprudentemente, \u00a0ni \u00a0super\u00f3 \u00a0el \u00a0riesgo \u00a0permitido \u00a0en \u00a0ejercicio \u00a0de la\u00a0 \u00a0conducci\u00f3n vehicular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A esta conclusi\u00f3n se llega a\u00fan aceptando que \u00a0se \u00a0desplazaba a una velocidad superior de la reglamentaria, como lo sostiene el \u00a0Tribunal \u00a0con \u00a0apoyo \u00a0en la prueba testimonial, pues, a\u00fan en tales condiciones, \u00a0es \u00a0posible afirmar el principio de confianza como l\u00edmite del riesgo permitido, \u00a0ya \u00a0que \u00a0las \u00a0huellas \u00a0que \u00a0demuestran \u00a0que \u00a0los \u00a0conductores \u00a0no advirtieron el \u00a0accidente, \u00a0sino \u00a0en \u00a0el momento de la colisi\u00f3n, aunado a la escasa visibilidad \u00a0de \u00a0los \u00a0veh\u00edculos \u00a0que \u00a0transitan \u00a0por \u00a0la \u00a0carrera \u00a032 respecto de los que se \u00a0desplazan \u00a0por \u00a0la \u00a0calle \u00a017, \u00a0permiten \u00a0corroborar \u00a0que \u00a0la \u00a0evitabilidad \u00a0del \u00a0accidente \u00a0estaba condicionada a que se respetara la se\u00f1al de PARE por parte de \u00a0quien \u00a0ten\u00eda \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0hacerlo, \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0el \u00a0conductor del \u00a0taxi. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 \u00a0fundamento \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0las \u00a0 anotadas \u00a0consideraciones, \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la sentencia impugnada, y en su \u00a0lugar, \u00a0 absolver \u00a0al \u00a0procesado \u00a0por \u00a0atipicidad \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0(fls.155 \u00a0a \u00a0169\/4). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Demanda \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del \u00a0tercero \u00a0responsable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tres \u00a0cargos, uno principal con fundamento en \u00a0la \u00a0causal \u00a0segunda \u00a0de casaci\u00f3n del art\u00edculo 368 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Civil \u00a0(modificado \u00a0por \u00a0el Decreto 2282 de 1989, art\u00edculo 1\u00ba, numeral 183), y \u00a0dos \u00a0 subsidiarios \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0presenta \u00a0el \u00a0demandante contra la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 principal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0estar la sentencia en consonancia con las \u00a0pretensiones \u00a0de \u00a0las \u00a0demandas donde se solicit\u00f3 la vinculaci\u00f3n de la empresa \u00a0\u201cEXPRESO \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SABANA \u00a0S. A.\u201d como tercero civilmente responsable, ni con \u00a0las \u00a0excepciones \u00a0de \u00a0m\u00e9rito \u00a0propuestas \u00a0por \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0al \u00a0momento de su \u00a0contestaci\u00f3n, \u00a0 en \u00a0cuanto \u00a0no \u00a0fueron \u00a0resueltas \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0positiva \u00a0ni \u00a0negativamente. \u00a0Como \u00a0normas \u00a0violadas \u00a0relaciona los art\u00edculos 6\u00ba, 304 inciso \u00a0segundo, \u00a0 305 \u00a0inciso \u00a0primero, \u00a0306 \u00a0inciso \u00a0primero \u00a0y \u00a0307 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Civil, \u00a0y \u00a02347 \u00a0in \u00a0fine, y 2349 segunda parte, del Civil, cuyos \u00a0contenidos transcribe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto de las pretensiones de las demandas, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0en \u00a0ellas \u00a0se solicita vincular a \u201cEXPRESO DE LA SABANA S.A.\u201d \u00a0como \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable, \u00a0pero \u00a0no \u00a0se \u00a0precisa en forma clara el \u00a0objetivo \u00a0buscado, \u00a0como \u00a0lo \u00a0exige \u00a0el art\u00edculo 75, numeral 5\u00ba del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Civil. \u00a0Siendo ello as\u00ed, en el fallo se incurri\u00f3 en un vicio de \u00a0incongruencia, \u00a0porque \u00a0se \u00a0fall\u00f3 en exceso respecto de las pretensiones de los \u00a0demandantes, \u00a0y \u00a0por \u00a0fuera \u00a0de \u00a0la \u00a0causa \u00a0petendi, \u00a0al \u00a0condenar \u00a0a la empresa \u00a0vinculada \u00a0al \u00a0pago solidario de unos perjuicios, sin existir petici\u00f3n en dicho \u00a0concreto \u00a0sentido. Ninguno de los apoderados que representan los intereses de la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0precis\u00f3 \u00a0sus \u00a0pretensiones; \u00a0no obstante, el juzgador procedi\u00f3 a \u00a0suplir \u00a0 dicho \u00a0 vac\u00edo, \u00a0 para \u00a0 terminar \u00a0 cuantificando \u00a0unos \u00a0perjuicios \u00a0no \u00a0solicitados, y condenando a su pago.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto dice relaci\u00f3n con las excepciones \u00a0de \u00a0m\u00e9rito, \u00a0se tiene que en el momento de la contestaci\u00f3n de las demandas, el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0empresa \u00a0vinculada \u00a0como \u00a0tercero \u00a0responsable, \u00a0propuso \u00a0las \u00a0siguientes:\u00a0 \u00a01) \u00a0Falta \u00a0de legitimidad en la causa por activa y pasiva. 2) \u00a0Falta \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de los perjuicios. Y, 3) Excepci\u00f3n de culpa exclusiva \u00a0de \u00a0 un \u00a0 tercero. \u00a0 Dichas \u00a0 excepciones, \u00a0no \u00a0fueron \u00a0resueltas, \u00a0negativa \u00a0ni \u00a0positivamente \u00a0en las sentencias, no obstante haberse proferido decisi\u00f3n por el \u00a0Juez \u00a0a \u00a0quo \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0diferir \u00a0su \u00a0decisi\u00f3n \u00a0para el momento de la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0procura \u00a0de \u00a0demostrar el reproche,\u00a0 \u00a0confronta \u00a0la \u00a0parte resolutiva de las sentencias de primera y segunda instancia \u00a0con \u00a0el \u00a0contenido de las excepciones, y precisa que igual omisi\u00f3n se present\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0motiva, \u00a0donde \u00a0se \u00a0las \u00a0ignor\u00f3 \u00a0por completo. Al referirse a su \u00a0trascendencia, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0si el juzgador no hubiese desbordado los l\u00edmites \u00a0de \u00a0su \u00a0potestad, \u00a0demarcado \u00a0por \u00a0las \u00a0pretensiones \u00a0de las demandas, o hubiese \u00a0resuelto \u00a0las excepciones de m\u00e9rito, la condena al pago de los perjuicios no se \u00a0hubiera presentado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0 \u00a0cargo \u00a0 subsidiario: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, por \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de la prueba. Como normas sustanciales \u00a0transgredidas \u00a0relaciona \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a02347 \u00a0incisos primero y sexto, y 2349 \u00a0segunda \u00a0parte \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Civil, y como normas medio violadas los art\u00edculos \u00a0174, \u00a0175 \u00a0inciso primero, 183 inciso primero y 307 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Civil, \u00a0en \u00a0concordancia \u00a0con \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a07\u00ba, \u00a0246, \u00a0247, \u00a0446 \u00a0y 447 del \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que el apoderado de la se\u00f1ora Alcira \u00a0Rubio \u00a0de \u00a0Fonseca \u00a0(esposa \u00a0del \u00a0occiso), reconocida parte civil en el proceso, \u00a0aport\u00f3, \u00a0en \u00a0forma \u00a0extempor\u00e1nea, \u00a0es \u00a0decir \u00a0por \u00a0fuera \u00a0de las oportunidades \u00a0procesales, \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0documentos, \u00a0que \u00a0fueron \u00a0tenidos en cuenta por el \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0tasar \u00a0los \u00a0perjuicios, \u00a0no obstante su aducci\u00f3n \u00a0ilegal: \u00a01) \u00a0Con \u00a0memorial \u00a0de \u00a04 de agosto de 1997, 33 \u00a0recibos\u00a0 por concepto de pago de parqueo del taxi \u00a0involucrado \u00a0en \u00a0el accidente (fls.591 a 603\/2). 2) Con memorial de 27 \u00a0 de \u00a0 octubre \u00a0de \u00a01997, \u00a06 \u00a0recibos \u00a0m\u00e1s \u00a0(fls.181 a 184\/2). 3) Con \u00a0memorial \u00a0 de \u00a0 19 \u00a0 de \u00a0enero \u00a0de \u00a01998, \u00a03 \u00a0recibos \u00a0adicionales. \u00a0Y, 4) Una tabla de probabilidad de vida, \u00a0expedida \u00a0al \u00a0parecer \u00a0por \u00a0el DANE, que no se sabe qui\u00e9n ni cu\u00e1ndo la aport\u00f3 \u00a0(fls.37 a 40\/3). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0las anotadas condiciones resulta evidente \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0documental referenciada fue aportada al proceso sin el lleno de \u00a0las \u00a0formalidades \u00a0legales, \u00a0pues la \u00faltima oportunidad que ten\u00edan los sujetos \u00a0procesales \u00a0para solicitar pruebas precluy\u00f3 el 10 de octubre de 1996, cuando se \u00a0agot\u00f3 \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0traslado consagrado en el art\u00edculo 446 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0 penal. \u00a0 Las \u00a0aducidas \u00a0con \u00a0posterioridad, \u00a0son \u00a0inoportunas \u00a0e \u00a0ilegales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En punto a la incidencia del yerro, afirma que \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0al \u00a0cuantificar \u00a0los perjuicios, consider\u00f3 las referidas pruebas \u00a0documentales, \u00a0no obstante haber sido aportadas sin el lleno de las formalidades \u00a0legales, \u00a0como \u00a0se \u00a0infiere \u00a0de \u00a0los \u00a0siguientes apartes, donde se refiere a los \u00a0recibos \u00a0 de \u00a0 pago \u00a0 de \u00a0 parqueadero,\u00a0 \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 constancia \u00a0 del \u00a0DANE, \u00a0respectivamente: \u00a0\u201cEl \u00a0valor \u00a0del \u00a0parqueo \u00a0del \u00a0taxi \u00a0durante el lapso que ha \u00a0transcurrido \u00a0desde \u00a0el accidente investigado hasta ahora ha significado, seg\u00fan \u00a0la \u00a0prueba \u00a0documental \u00a0aportada, \u00a0un \u00a0desembolso de\u2026\u201d (fls.127 del cuaderno \u00a0No.3). \u00a0Y \u00a0en torno a la certificaci\u00f3n del DANE, dijo: \u201cRealmente no es dable \u00a0se\u00f1alar \u00a0como \u00a0tope \u00a0de \u00a0la \u00a0vida \u00a0laboral activa del interfecto la de 65 a\u00f1os \u00a0puesto \u00a0que \u00a0esta \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0una limitaci\u00f3n legal (\u2026) Por tanto es m\u00e1s \u00a0razonable \u00a0tomar \u00a0como \u00a0gu\u00eda las tablas de supervivencia elaboradas por el DANE \u00a0que \u00a0ha \u00a0sido \u00a0aportada al expediente, sin que con este aporte se haya formulado \u00a0alguna \u00a0objeci\u00f3n \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0correcci\u00f3n de ellas, las cuales asignan a \u00a0personas \u00a0de \u00a0edad \u00a0como \u00a0la que ten\u00eda Fonseca D\u00edaz al morir una supervivencia \u00a0probable de 21.5 a\u00f1os\u201d (fls.127 ib\u00eddem). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0diciendo que si el Tribunal hubiese \u00a0advertido \u00a0la \u00a0ilegalidad \u00a0de \u00a0las referidas pruebas, y las hubiese excluido del \u00a0debate, \u00a0como \u00a0correspond\u00eda \u00a0hacerlo, \u00a0no \u00a0habr\u00eda tasado los perjuicios en los \u00a0montos \u00a0que \u00a0fueron \u00a0reconocidos \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, si se tiene en cuenta que en el \u00a0proceso \u00a0no \u00a0existe \u00a0ning\u00fan otro medio de convicci\u00f3n que hubiese podido servir \u00a0de \u00a0 soporte \u00a0para \u00a0determinar \u00a0el \u00a0valor \u00a0de \u00a0los \u00a0referidos \u00a0rubros \u00a0(pago \u00a0de \u00a0parqueadero y probabilidad de supervivencia de la v\u00edctima). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0 cargo \u00a0 subsidiario: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, por \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falsos juicios de existencia por suposici\u00f3n,\u00a0 y de \u00a0identidad \u00a0 en \u00a0 la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas. \u00a0Como \u00a0normas \u00a0sustanciales \u00a0quebrantadas \u00a0relaciona \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a02347 \u00a0incisos \u00a0primero y sexto, y 2349 \u00a0segunda \u00a0parte \u00a0del \u00a0C\u00f3digo civil; y como normas medio los art\u00edculos 175, 220, \u00a0233, \u00a0236, 237 y 241 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, en concordancia con los \u00a0art\u00edculos 247, 248, 254 y 294 de Procedimiento Penal.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0al concretar el \u00a0valor \u00a0de \u00a0la \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0del \u00a0taxi, \u00a0y el valor comercial del cupo del mismo, \u00a0hizo, \u00a0en \u00a0su \u00a0orden, \u00a0las \u00a0siguientes \u00a0precisiones: 1) \u201cEn cuanto al costo de \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0ya \u00a0se \u00a0anot\u00f3 que pericialmente fue estimado en el a\u00f1o de 1996 en \u00a0$3\u2019800.000.oo, sin incluir \u00a0en \u00a0esa \u00a0cantidad \u00a0da\u00f1os \u00a0internos que el perito no pod\u00eda apreciar porque ello \u00a0depende \u00a0del \u00a0mec\u00e1nico \u00a0que \u00a0realice \u00a0el trabajo correspondiente, de manera que \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca actual esta reparaci\u00f3n, sobre lo cual \u00a0no \u00a0existe \u00a0constancia \u00a0de \u00a0que se haya efectuado, bien \u00a0puede \u00a0 ascender \u00a0 a \u00a0 seis \u00a0millones \u00a0de \u00a0pesos\u201d \u00a02) \u00a0\u201cA \u00a0un \u00a0taxi \u00a0de \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0del \u00a0conocido \u00a0en \u00a0el proceso, cuya destinaci\u00f3n a un servicio \u00a0p\u00fablico \u00a0implica \u00a0al \u00a0mismo \u00a0tiempo \u00a0una inversi\u00f3n por concepto de cupo, se le \u00a0puede \u00a0asignar \u00a0un \u00a0valor \u00a0comercial \u00a0actual \u00a0de \u00a0ocho \u00a0millones \u00a0de \u00a0pesos, que \u00a0naturalmente \u00a0era \u00a0inferior \u00a0para la \u00e9poca de los hechos\u201d\u00a0 (Las subrayas \u00a0pertenecen al texto. Fls. 14 de la sentencia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica \u00a0que, \u00a0en \u00a0el \u00a0primer \u00a0caso, \u00a0resulta \u00a0evidente \u00a0la \u00a0suposici\u00f3n \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0puesto que el tribunal entr\u00f3 a tasar el \u00a0valor \u00a0de \u00a0la \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0mec\u00e1nica \u00a0del \u00a0veh\u00edculo, \u00a0sin \u00a0existir \u00a0bases para \u00a0hacerlo, \u00a0dado \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0no \u00a0existe prueba pericial al respecto, ni \u00a0constancia \u00a0de \u00a0que \u00a0dicha \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0hubiese \u00a0sido \u00a0efectuada.\u00a0 \u00a0En \u00a0el \u00a0segundo, \u00a0supone \u00a0que \u00a0el \u00a0valor \u00a0del \u00a0cupo \u00a0del \u00a0taxi asciende a $8\u2019000.000.oo, \u00a0pues \u00a0al informativo no se \u00a0encuentra \u00a0incorporado \u00a0elemento \u00a0de \u00a0juicio alguno que as\u00ed lo demuestre.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Paralelamente, \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0el \u00a0contenido \u00a0material \u00a0de \u00a0prueba \u00a0que \u00a0acredita \u00a0la \u00a0edad occiso, y el testimonio de Claudia \u00a0Mercedes \u00a0Zea \u00a0Agudelo \u00a0en \u00a0punto \u00a0a \u00a0sus \u00a0afirmaciones sobre el salario mensual \u00a0devengado, \u00a0incurriendo, \u00a0de \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0en manifiestos errores de hecho por \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad. \u00a0En cuanto a la edad del occiso, sostiene que la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0demostr\u00f3 \u00a0que ten\u00eda 58 a\u00f1os, pero que el Tribunal, al aplicar \u00a0las \u00a0tablas \u00a0de \u00a0supervivencia, \u00a0la fij\u00f3 en 54 a\u00f1os: \u201c\u2026como quiera que las \u00a0antedichas \u00a0tablas \u00a0de \u00a0supervivencia \u00a0le conceden 28 a\u00f1os adicionales a los 54 \u00a0a\u00f1os que ella ten\u00eda para 1994\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0al \u00a0cuantificar \u00a0los perjuicios \u00a0correspondientes \u00a0a \u00a0la \u00a0lesionada \u00a0Claudia Merecedes Zea Agudelo, le asign\u00f3 un \u00a0salario \u00a0muy \u00a0distinto \u00a0del \u00a0que \u00a0ella dijo estar devengando. Al ser interrogada \u00a0sobre \u00a0el \u00a0particular, \u00a0la \u00a0testigo \u00a0manifest\u00f3: \u00a0\u201cyo \u00a0trabajaba \u00a0en refuerzos \u00a0escolares \u00a0ah\u00ed \u00a0en el conjunto donde vivo, eran ingresos de cinco mil por hora, \u00a0eran \u00a0de \u00a0dos \u00a0a \u00a0tres \u00a0horas \u00a0diarias, \u00a0de \u00a0lunes \u00a0a \u00a0viernes\u201d. Y el Tribunal \u00a0precis\u00f3: \u00a0\u201cLas \u00a0lesionadas \u00a0Agudelo \u00a0de \u00a0Zea y Zea Agudelo se\u00f1alaron que sus \u00a0ingresos \u00a0 laborales \u00a0 eran \u00a0para \u00a0la \u00a0primera \u00a0de \u00a0$216.000.oo \u00a0mensuales \u00a0como \u00a0geront\u00f3loga, \u00a0y \u00a0para \u00a0la \u00a0segunda de aproximadamente $450.000.oo en calidad de \u00a0docente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0orden de ideas, no resulta dif\u00edcil \u00a0concluir \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0los \u00a0mencionados \u00a0medios \u00a0de prueba, \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0su contenido f\u00e1ctico, haci\u00e9ndole producir efectos probatorios no \u00a0derivados \u00a0de \u00a0su \u00a0contexto, como acontece cuando afirma que el occiso ten\u00eda 54 \u00a0a\u00f1os, \u00a0y \u00a0que la lesionada Claudia Mercedes Zea devengaba un salario mensual de \u00a0$450.000.oo. \u00a0La \u00a0incidencia \u00a0de estos errores en la decisi\u00f3n impugnada resulta \u00a0tambi\u00e9n \u00a0evidente, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que en el proceso no existen medios de prueba \u00a0distintos \u00a0que \u00a0permitan \u00a0llegar \u00a0a \u00a0las \u00a0conclusiones probatorias cuestionadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 \u00a0fundamento \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0las \u00a0 anotadas \u00a0consideraciones, \u00a0solicita \u00a0a la Corte casar el fallo impugnado, y absolver a la \u00a0empresa \u00a0 transportadora \u00a0 \u201cEXPRESO \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SABANA \u00a0S. \u00a0A.\u201d, \u00a0de \u00a0cualquier \u00a0responsabilidad \u00a0 civil \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 hechos \u00a0 (fls.171 \u00a0 a \u00a0 185 \u00a0 del \u00a0cuaderno \u00a0No.4).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Alegatos \u00a0 \u00a0 apreciatorios: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 \u00a0apoderados \u00a0 judiciales \u00a0 de \u00a0 las \u00a0lesionadas,\u00a0 \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0esposa \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 Raimundo Fonseca D\u00edaz (occiso), \u00a0reconocidas \u00a0partes \u00a0civiles en el proceso, presentaron separadamente dentro del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0traslado \u00a0a \u00a0los \u00a0no \u00a0recurrentes \u00a0sendos \u00a0escritos \u00a0de \u00a0contenido \u00a0literalmente \u00a0id\u00e9ntico, \u00a0donde \u00a0se \u00a0oponen a las pretensiones del tercero civil \u00a0mente \u00a0responsable, \u00a0y \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0Por econom\u00eda, la Sala se \u00a0referir\u00e1 a ellos de manera conjunta.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. En relaci\u00f3n con la demanda presentada a \u00a0nombre del \u00a0tercero\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0civilmente responsable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Antes \u00a0de \u00a0referirse en concreto a los cargos \u00a0propuestos \u00a0en \u00a0esta \u00a0demanda, \u00a0los \u00a0memorialistas \u00a0sostienen \u00a0que el impugnante \u00a0carece \u00a0de \u00a0inter\u00e9s para recurrir, y que adem\u00e1s no explica por qu\u00e9 raz\u00f3n las \u00a0pruebas \u00a0cuya \u00a0legalidad \u00a0cuestiona \u00a0no le permit\u00edan a los juzgadores tasar los \u00a0perjuicios \u00a0en \u00a0el valor finalmente determinado. Explican que al justipreciar la \u00a0cuant\u00eda \u00a0el \u00a0demandante \u00a0suma \u00a0las \u00a0cuatro \u00a0condenas \u00a0por perjuicios que fueron \u00a0decretadas \u00a0en \u00a0la \u00a0misma \u00a0sentencia, \u00a0sin \u00a0considerar \u00a0que se trata de condenas \u00a0distintas, \u00a0y \u00a0que \u00a0son \u00a0cuatro las personas beneficiadas, y lo m\u00e1s importante, \u00a0sin \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0\u201cque \u00a0la condena la deben pagar dos sujetos procesales \u00a0mancomunadamente \u00a0 y \u00a0 no \u00a0\u00e9l \u00a0solo, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0\u00e9sta \u00a0que \u00a0por \u00a0el \u00a0momento, \u00a0eventualmente \u00a0le \u00a0est\u00e1 \u00a0condenando en la mitad de lo que se fall\u00f3 en favor de \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0lesionados y la viuda, sumas estas que en ning\u00fan momento le \u00a0permitir\u00edan \u00a0llegar \u00a0al \u00a0justiprecio \u00a0para \u00a0recurrir en casaci\u00f3n\u201d (fls.3 del \u00a0escrito). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Complementariamente \u00a0 se \u00a0 refieren \u00a0a \u00a0las \u00a0facultades \u00a0del \u00a0Juez \u00a0Penal en materia probatoria, la oportuna vinculaci\u00f3n del \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable, \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir, el principio de \u00a0congruencia, \u00a0y \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas allegadas a la actuaci\u00f3n, para \u00a0demandar, \u00a0a \u00a0manera de petici\u00f3n inicial, la \u201cinadmisibilidad y desajuste del \u00a0recurso\u201d. \u00a0Al \u00a0margen \u00a0de \u00a0estas \u00a0consideraciones, \u00a0precisan que los cargos no \u00a0deben prosperar, por las siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0primero: Las \u00a0excepciones \u00a0propuestas \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0del \u00a0tercero civilmente responsable \u00a0(falta \u00a0de \u00a0legitimaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0causa \u00a0por \u00a0activa \u00a0y \u00a0por \u00a0pasiva, \u00a0falta de \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios, \u00a0y \u00a0culpa \u00a0exclusiva \u00a0de \u00a0un \u00a0tercero), \u00a0son \u00a0totalmente \u00a0improcedentes, \u00a0puesto \u00a0que a dicho sujeto procesal, en estos casos, \u00a0solo \u00a0le \u00a0es dado invocar ausencia de nexo laboral o de \u00a0dependencia con el sindicado.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco puede advertirse claramente la raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0aunque \u00a0el demandante cita el art\u00edculo 368.2 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Civil, no precisa si el vicio de inconsonancia de la \u00a0sentencia \u00a0se presenta con las pretensiones de la demanda, o con las excepciones \u00a0propuestas \u00a0por \u00a0el \u00a0tercero, \u00a0o \u00a0si \u00a0el \u00a0Juez \u00a0no \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0de oficio alguna \u00a0excepci\u00f3n, \u00a0 debiendo \u00a0hacerlo. \u00a0Sus \u00a0argumentaciones \u00a0se \u00a0circunscriben \u00a0a \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0las \u00a0excepciones \u00a0propuestas no se resolvieron, positiva o \u00a0negativamente, situaci\u00f3n que no se enmarca en la causal alegada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicha \u00a0causal, \u201cpor la naturaleza jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0en que nos encontramos, no es procedente, puesto que como \u00a0ya \u00a0se \u00a0dijo, \u00a0el \u00a0Juez \u00a0para \u00a0condenar \u00a0al \u00a0tercero \u00a0vinculado como responsable \u00a0civilmente, \u00a0solo le basta, que se le haya notificado la demanda en legal forma, \u00a0al \u00a0tiempo que tal sujeto procesal haya podido controvertir la prueba, y como lo \u00a0vemos, \u00a0tuvo \u00a0todo \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0para \u00a0controvertir \u00a0las \u00a0allegadas, decretadas y \u00a0recepcionadas \u00a0para \u00a0el \u00a0proceso, tanto es as\u00ed, que en ning\u00fan momento se queja \u00a0porque \u00a0no \u00a0se \u00a0le \u00a0permiti\u00f3 \u00a0controvertir legal y oportunamente las pruebas\u201d \u00a0(fls.15 ib\u00eddem). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del estudio de los fallos se observa, adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0t\u00e1citamente \u00a0se \u00a0pronunciaron respecto de las excepciones \u00a0propuestas \u00a0por \u00a0el \u00a0tercero civilmente responsable, neg\u00e1ndolas, sin ser esa su \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0dentro \u00a0del procedimiento penal, por lo que el cargo, aparte de ser \u00a0antit\u00e9cnico \u00a0en \u00a0su \u00a0formulaci\u00f3n, \u00a0es infundado. A esto se suma que las normas \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Civil que se invocan como violadas, no fueron en \u00a0manera alguna infringidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente sostienen que las afirmaciones del \u00a0casacionista, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0no haber sido resueltas, \u00a0positiva \u00a0o \u00a0negativamente, \u00a0las \u00a0excepciones de m\u00e9rito propuestas, dio lugar a \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0citra petita, \u00a0son \u00a0equivocadas, \u00a0porque por \u00e9sta se entiende, \u201cel fallo judicial incompleto \u00a0por \u00a0olvidar \u00a0o \u00a0eludir \u00a0el caso principal debatido o por omitir pronunciamiento \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los \u00a0puntos \u00a0propuestos \u00a0y ventilados debidamente por las partes\u201d, \u00a0definici\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere \u00a0exclusivamente a las sentencias proferidas dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0civil, \u00a0ya \u00a0que en el proceso penal existen sujetos procesales, no \u00a0partes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0\u201csi \u00a0fuera \u00a0el \u00a0caso adecuar esta \u00a0definici\u00f3n \u00a0al \u00a0proceso \u00a0penal, \u00a0la \u00a0misma nos indica que debe ser el olvidar o \u00a0eludir \u00a0el \u00a0caso \u00a0principal debatido, lo que definitivamente dentro del caso sub \u00a0lite, \u00a0podemos \u00a0ver \u00a0que \u00a0lo \u00a0principal \u00a0cual \u00a0es \u00a0los \u00a0delitos cometidos por el \u00a0sindicado, \u00a0no \u00a0se \u00a0omitieron \u00a0u \u00a0olvidaron, pues aqu\u00ed la citaci\u00f3n del tercero \u00a0civilmente \u00a0 responsable \u00a0es \u00a0secundaria, \u00a0por \u00a0tanto \u00a0ni \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0ni \u00a0los \u00a0Magistrados del Tribunal han incurrido en el precitado tipo \u00a0de sentencia\u201d (fls.19 ib\u00eddem). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 segundo: \u00a0Afirman \u00a0que este reparo debe ser desestimado ab initio, porque las pruebas cuya \u00a0legalidad \u00a0 se \u00a0 cuestiona \u00a0 (certificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0DANE \u00a0y \u00a0recibos) \u00a0no \u00a0fueron \u00a0rechazadas, \u00a0ni \u00a0cuestionadas \u00a0por \u00a0el demandante en el curso del proceso, y que \u00a0esta \u00a0actitud \u00a0suya \u00a0habr\u00eda \u00a0hecho, \u00a0en \u00a0el \u00a0peor \u00a0de \u00a0los \u00a0casos, que quedasen \u00a0convalidadas, \u00a0no si\u00e9ndole permitido, ahora, impugnar en casaci\u00f3n la sentencia \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0algo \u00a0que \u00a0pudiendo \u00a0haber \u00a0hecho, no hizo, por traducir un \u00a0atentado \u00a0a \u00a0los \u00a0principios \u00a0de econom\u00eda procesal, y de lealtad de los sujetos \u00a0procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0todo, \u00a0no es cierto que las pruebas sean \u00a0ilegales, \u00a0ni \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0apoyado \u00a0en \u00a0ellas para tasar los \u00a0perjuicios. \u00a0El censor pretende que las etapas procesales del proceso civil sean \u00a0una \u00a0camisa \u00a0de \u00a0fuerza \u00a0para \u00a0el \u00a0Juez \u00a0Penal, \u00a0lo cual resulta il\u00f3gico por la \u00a0naturaleza \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 del \u00a0 proceso \u00a0penal, \u00a0donde \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0solicitadas, \u00a0practicadas y aportadas en la fase de la indagaci\u00f3n previa, en la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0en \u00a0el\u00a0 juzgamiento, teniendo los sujetos procesales la \u00a0facultad \u00a0de \u00a0aportar las que consideren necesarias para probar sus cometidos. Y \u00a0no \u00a0por \u00a0haber \u00a0dejado \u00a0la \u00a0contraparte de controvertirlas, puede sostenerse que \u00a0fueron aportadas soterradamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la certificaci\u00f3n del DANE, se \u00a0tiene \u00a0que el Tribunal no valor\u00f3 la resoluci\u00f3n sobre el \u00edndice de inflaci\u00f3n, \u00a0sino \u00a0a \u00a0las \u00a0tablas de mortalidad Colombia 1995-2000, \u00a0prueba \u00a0esta \u00a0que \u00a0resulta \u00a0ser \u00a0muy \u00a0diferente \u00a0a \u00a0la \u00a0indicada \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista. \u00a0Inclusive, la primera de ellas, fue solicitada \u00a0legalmente, \u00a0y \u00a0el \u00a0actor \u00a0no \u00a0la \u00a0rebati\u00f3. \u00a0M\u00e1s \u00a0a\u00fan, en el desarrollo de la \u00a0censura, \u00a0alude \u00a0ya \u00a0no \u00a0a \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de \u00edndice de inflaci\u00f3n como prueba \u00a0aportada \u00a0extempor\u00e1neamente, \u00a0sino a la tabla de probabilidad de supervivencia, \u00a0que \u00a0es \u00a0muy \u00a0diferente, \u00a0con \u00a0una inconsistencia adicional, como es afirmar que \u00a0\u201cEN \u00a0 \u00a0 EL \u00a0 \u00a0PLENARIO \u00a0 \u00a0NO \u00a0 \u00a0EXISTEN \u00a0 \u00a0DICHAS \u00a0PRUEBAS\u201d, \u00a0planteamiento que hace que se desborde el \u00a0marco del error invocado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0tercero: \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0supuso \u00a0pruebas \u00a0inexistentes \u00a0ni distorsion\u00f3 el contenido de las \u00a0allegadas \u00a0al \u00a0proceso. \u00a0La \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0los \u00a0Magistrados \u00a0asignaron \u00a0un valor de ocho millones al cupo del taxi, sin existir prueba, no es \u00a0cierta. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0lo \u00a0que dice es que a un taxi de las caracter\u00edsticas del \u00a0accidentado, \u00a0que \u00a0est\u00e1 destinado al servicio p\u00fablico, y sobre el cual se hizo \u00a0una \u00a0inversi\u00f3n \u00a0para \u00a0obtener \u00a0su \u00a0cupo, se le puede asignar un valor comercial \u00a0actual \u00a0de \u00a0ocho millones de pesos. En manera alguna, que el cupo tenga un valor \u00a0comercial de ocho millones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0mec\u00e1nica del \u00a0veh\u00edculo, \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0inventaron \u00a0pruebas. \u00a0Lo \u00a0que ocurre es que los peritos \u00a0avaluaron \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 a\u00f1o \u00a0 de \u00a0 1996 \u00a0 dichos \u00a0 da\u00f1os \u00a0 en \u00a0 $3\u2019800.000.oo, \u00a0y el Tribunal, al proferir \u00a0sentencia, \u00a0se \u00a0limit\u00f3 a actualizar esos valores, fij\u00e1ndolos en $6\u2019000.000, \u00a0sin \u00a0afirmar, como lo sugiere \u00a0el demandante, que la reparaci\u00f3n ascienda a ese monto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0contenido \u00a0material \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0demuestra \u00a0la \u00a0edad \u00a0del \u00a0occiso, y la versi\u00f3n de Claudia Mercedes Zea Agudelo, \u00a0tampoco \u00a0fueron \u00a0distorsionados, \u00a0pues, \u00a0en el primer caso, se trat\u00f3 solo de un \u00a0error \u00a0de \u00a0mecanograf\u00eda \u00a0que \u00a0no \u00a0alter\u00f3 \u00a0la \u00a0objetividad \u00a0del \u00a0medio, y en el \u00a0segundo, \u00a0porque \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0lo \u00a0que \u00a0hizo \u00a0fue una operaci\u00f3n matem\u00e1tica, a \u00a0partir \u00a0de \u00a0los \u00a0datos \u00a0suministrados \u00a0por \u00a0la \u00a0testigo \u00a0(fls.188 \u00a0a 215 y 243 a \u00a0264\/4). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n con la demanda presentada \u00a0por el defensor del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirman \u00a0que \u00a0el actor no puede plantear como \u00a0fundamento \u00a0para \u00a0solicitar \u00a0la infirmaci\u00f3n del fallo, que el procesado mantuvo \u00a0su \u00a0conducta \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0marcos \u00a0del \u00a0riesgo permitido, porque las pruebas \u00a0aportadas \u00a0al \u00a0proceso \u00a0(injurada, \u00a0\u00e1lbum \u00a0fotogr\u00e1fico, \u00a0croquis de tr\u00e1nsito, \u00a0informes, \u00a0y \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0William \u00a0Zea) \u00a0demuestran \u00a0que \u00a0no \u00a0actu\u00f3 \u00a0con la \u00a0observancia \u00a0del \u00a0deber \u00a0de \u00a0cuidado, \u00a0y que desatendi\u00f3 las precauciones que le \u00a0impon\u00edan \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0conductor, \u00a0al \u00a0cruzar \u00a0la \u00a0v\u00eda a velocidades no \u00a0permitidas, \u00a0manejando \u00a0un veh\u00edculo que mec\u00e1nicamente no conoc\u00eda, e ignorando \u00a0que \u00a0otros \u00a0automotores \u00a0que \u00a0se \u00a0desplazaban por el mismo carril, detuvieron su \u00a0marcha \u00a0en \u00a0la \u00a0intersecci\u00f3n para permitir el paso del taxi conducido por Jos\u00e9 \u00a0Raimundo Fonseca D\u00edaz. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0prelaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0que \u00a0alega \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0derivada de la existencia sobre la carrera de una se\u00f1al de PARE, no \u00a0lo \u00a0facultaba para \u201crelajar su atenci\u00f3n\u201d, y penetrar en el cruce, sin tomar \u00a0las \u00a0medidas \u00a0de \u00a0precauci\u00f3n \u00a0o \u00a0cuidado \u00a0que \u00a0deben \u00a0presidir el desarrollo de \u00a0actividades \u00a0peligrosas, \u00a0como \u00a0es \u00a0la conducci\u00f3n de automotores, m\u00e1xime si se \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta, \u00a0como \u00a0ya \u00a0se \u00a0anot\u00f3, que delante suyo hab\u00eda dos veh\u00edculos \u00a0detenidos, \u00a0que \u00a0con \u00a0su actuar lo estaban advirtiendo que hab\u00eda otro automotor \u00a0pasando por el frente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el prop\u00f3sito de demostrar que el art\u00edculo \u00a037 \u00a0del C\u00f3digo Penal fue correctamente interpretado, y que las afirmaciones del \u00a0demandante, \u00a0relativas \u00a0a \u00a0que \u00a0el Tribunal false\u00f3 su alcance al fundamentar el \u00a0supuesto \u00a0actuar \u00a0imprudente \u00a0del \u00a0procesado \u00a0en \u00a0exigencias \u00a0que \u00a0desbordan los \u00a0l\u00edmites \u00a0de lo razonable, los no recurrentes transcriben apartes de la demanda, \u00a0que \u00a0luego \u00a0confrontan con apreciaciones personales y doctrinales, para concluir \u00a0en \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0se \u00a0ajusta \u00a0al \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumentan \u00a0que \u00a0la tesis del casacionista se \u00a0construye \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0que \u00a0las \u00a0se\u00f1ales \u00a0para el control del \u00a0tr\u00e1nsito, \u00a0o \u00a0elementos auxiliares del tr\u00e1fico vehicular, por el solo hecho de \u00a0estar \u00a0colocadas \u00a0en una determinada v\u00eda, autorizan al conductor a no conservar \u00a0el \u00a0m\u00ednimo \u00a0de \u00a0seguridad o cuidado, y disponer de ella como si fuese suya, sin \u00a0ninguna \u00a0prevenci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0resulta \u00a0equivocado, puesto que son s\u00f3lo\u00a0 \u00a0elementos \u00a0auxiliares \u00a0de \u00a0control, que deben ser atendidos con las precauciones \u00a0debidas, \u00a0sin menosprecio del deber de cuidado, porque es el oficio de conducir, \u00a0en \u00a0 \u00a0cuanto \u00a0 \u00a0actividad \u00a0 \u00a0peligrosa, \u00a0 \u00a0el \u00a0 que \u00a0 impone \u00a0 un \u00a0 m\u00ednimo \u00a0 de \u00a0prudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explican \u00a0que el Tribunal, al precisar que la \u00a0se\u00f1alizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0v\u00edas \u00a0constituye una funci\u00f3n auxiliar que facilita el \u00a0flujo \u00a0automotor, \u00a0no \u00a0le \u00a0est\u00e1 \u00a0asignando \u00a0una \u00a0funci\u00f3n auxiliar a las normas \u00a0jur\u00eddicas \u00a0de \u00a0circulaci\u00f3n, como lo pretende hacer ver el impugnante, ni mucho \u00a0menos \u00a0est\u00e1 \u00a0derivando \u00a0de \u00a0all\u00ed el alcance de lo que se considera el deber de \u00a0cuidado, \u00a0pues \u00a0este, \u00a0deriva del riesgo permitido, que est\u00e1 dado por el MINIMO \u00a0DE \u00a0SEGURIDAD \u00a0SOCIALMENTE \u00a0ACEPTADO, \u00a0y \u00a0no \u00a0por el alcance que se le de a unos \u00a0signos \u00a0o \u00a0convenciones \u00a0que \u00a0hacen parte de la pedagog\u00eda que exige utilizar la \u00a0normatividad jur\u00eddica que regula el tr\u00e1nsito automotor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0defensa \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0confianza \u00a0solo pierde vigencia cuando hay motivos para creer que otro sujeto no \u00a0est\u00e1 \u00a0cumpliendo \u00a0con la conducta que se espera de \u00e9l, situaci\u00f3n que no puede \u00a0ser \u00a0predicada \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0sub \u00a0examine.\u00a0 \u00a0Para \u00a0derruir este argumento, \u00a0bastar\u00eda \u00a0recordar \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia impugnada, afirma que \u00a0Fonseca \u00a0D\u00edaz cruz\u00f3 la calzada, no porque estuviese desconociendo la se\u00f1al de \u00a0PARE, \u00a0sino \u00a0porque dos veh\u00edculos que se encontraban sobre la diagonal le\u00a0 \u00a0otorgaron \u00a0la \u00a0preferencia \u00a0del \u00a0cruce. \u00a0Esto \u00a0impide \u00a0afirmar un supuesto cruce \u00a0indebido \u00a0del \u00a0taxista, \u00a0e \u00a0invocar \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0confianza \u00a0en \u00a0favor del \u00a0procesado, \u00a0pues \u00a0en \u00a0tales condiciones, le correspond\u00eda a este \u00faltimo guardar \u00a0la \u00a0previsi\u00f3n \u00a0que \u00a0le impon\u00edan los dos veh\u00edculos estacionados sobre la misma \u00a0calzada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0expuesto, \u00a0permite \u00a0concluir \u00a0que \u00a0Triana \u00a0Trivi\u00f1o \u00a0adecu\u00f3 su conducta a la descripci\u00f3n t\u00edpica culposa del art\u00edculo 37 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0tal como lo reconoci\u00f3 el Tribunal en la sentencia, donde, \u00a0en \u00a0su \u00a0parte \u00a0expositiva,\u00a0 \u00a0englob\u00f3, \u00a0enlaz\u00f3 \u00a0y \u00a0armoniz\u00f3 \u00a0las pruebas, \u00a0encontrando \u00a0que \u00a0el resultado lesivo objeto de investigaci\u00f3n, le era imputable \u00a0al \u00a0procesado \u00a0a \u00a0t\u00edtulo de imprudencia, por inobservancia del deber de cuidado \u00a0(fls.216 \u00a0 a \u00a0 242, \u00a0 265 \u00a0 a \u00a0283, \u00a0286 \u00a0a \u00a0306).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concepto \u00a0del Ministerio P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Segundo \u00a0Delegado \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0(E), \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la Corte desestimar la demanda presentada a \u00a0nombre \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0y \u00a0declarar \u00a0la \u00a0improcedencia \u00a0de \u00a0la formulada por el \u00a0apoderado \u00a0judicial del tercero civilmente responsable, por ausencia de inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir. \u00a0De \u00a0manera subsidiaria, y solo para el caso que la Corte afirme \u00a0la \u00a0existencia de inter\u00e9s del tercero, sugiere los siguientes pronunciamientos: \u00a01) \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el primer cargo (incongruencia de la sentencia), casar la \u00a0sentencia \u00a0para \u00a0aplicar \u00a0los \u00a0correctivos pertinentes. 2) Respecto del segundo, \u00a0mantener \u00a0 la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0impugnada. \u00a0Y, \u00a03) \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0tercero, \u00a0se \u00a0case \u00a0parcialmente \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a la estimaci\u00f3n de los perjuicios decretados en favor \u00a0de \u00a0Claudia \u00a0Mercedes \u00a0Zea. \u00a0Dichas \u00a0propuestas, \u00a0las sustenta en las siguientes \u00a0consideraciones: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Demanda presentada por el defensor del procesado. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0la propuesta de ataque, desde el \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0t\u00e9cnico, \u00a0est\u00e1 \u00a0mal estructurada, porque el casacionista, al \u00a0tiempo \u00a0que \u00a0invoca \u00a0interpretaci\u00f3n err\u00f3nea del art\u00edculo 37 del C\u00f3digo Penal \u00a0como \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n, \u00a0demanda \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado por \u00a0ausencia \u00a0de culpa, de donde surge claro que la inconformidad se sustenta, no en \u00a0una \u00a0indebida \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0del \u00a0precepto, sino en la circunstancia de\u00a0 \u00a0haber \u00a0sido \u00a0aplicado al caso, planteamiento que resulta contrario al sentido de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0propuesto, \u00a0que \u00a0supone que la norma fue correctamente seleccionada, \u00a0pero \u00a0 \u00a0equivocadamente \u00a0 entendida. \u00a0 Considera, \u00a0 no \u00a0 obstante, \u00a0 que \u00a0 dicha \u00a0inconsistencia \u00a0t\u00e9cnica \u00a0no \u00a0redunda en la debida comprensi\u00f3n de la propuesta, \u00a0ni enerva su an\u00e1lisis.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0punto \u00a0a \u00a0la \u00a0estructuraci\u00f3n l\u00f3gica del \u00a0cargo, \u00a0argumenta \u00a0que el censor, muy a pesar de aducir violaci\u00f3n directa de la \u00a0ley, \u00a0y \u00a0anunciar \u00a0con \u00a0insistencia \u00a0su \u00a0sometimiento \u00a0a la apreciaci\u00f3n que los \u00a0juzgadores \u00a0hicieron \u00a0de la prueba, termina trasladando la discusi\u00f3n al \u00e1mbito \u00a0f\u00e1ctico \u00a0probatorio, \u00a0pues \u00a0aunque \u00a0en \u00a0apariencia \u00a0pareciera \u00a0respetar \u00a0dichos \u00a0contenidos, \u00a0omite \u00a0considerar \u00a0que \u00a0otros conductores detuvieron la marcha para \u00a0permitir \u00a0el \u00a0paso \u00a0del \u00a0taxi, y que esta circunstancia fue tenida en cuenta por \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de \u00a0instancia \u00a0para afirmar la violaci\u00f3n del deber de cuidado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0inconsistencia \u00a0del \u00a0planteamiento \u00a0del \u00a0libelista, \u00a0es \u00a0manifiesta: \u00a0La \u00a0tesis \u00a0que \u00a0defiende, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0transgredi\u00f3 los lindes del riesgo permitido dentro de la \u00f3rbita \u00a0de \u00a0la teor\u00eda de la imputaci\u00f3n objetiva, por estar amparado en el principio de \u00a0confianza, \u00a0 la \u00a0 elabora \u00a0 omitiendo \u00a0por \u00a0completo \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0probatorios \u00a0reconocidos \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, que revelan la existencia de elementos de juicio que \u00a0har\u00edan \u00a0prever \u00a0fundadamente \u00a0que \u00a0el \u00a0otro \u00a0sujeto, \u00a0por \u00a0cualquier raz\u00f3n, no \u00a0acatar\u00eda \u00a0los reglamentos de tr\u00e1nsito, en la medida que los dos veh\u00edculos que \u00a0lo preced\u00edan detuvieron su marcha para que el taxi pasara. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicha \u00a0situaci\u00f3n adquiere real trascendencia \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0analizado, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0el \u00a0principio de confianza, ya como \u00a0criterio \u00a0orientador \u00a0en \u00a0el \u00a0establecimiento \u00a0del \u00a0deber \u00a0de \u00a0cuidado \u00a0(escuela \u00a0finalista), \u00a0ora \u00a0como \u00a0elemento delimitador del riesgo jur\u00eddicamente permitido \u00a0(escuela \u00a0funcionalista), no es ilimitado ni absoluto. Exponentes de una y otra, \u00a0con \u00a0una \u00a0perspectiva \u00a0distinta \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0estructura dogm\u00e1tica del hecho \u00a0punible, \u00a0han concluido que el referido principio tiene un l\u00edmite que es fijado \u00a0por \u00a0la \u00a0existencia de elementos de juicio que hagan suponer fundadamente que en \u00a0un \u00a0momento \u00a0dado \u00a0se \u00a0defraudar\u00e1 \u00a0el \u00a0comportamiento sujeto a los reglamentos, \u00a0puesto que si ello acontece, el agente debe modificar su conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal, al declarar demostrado de manera \u00a0\u201cincontrovertible\u201d \u00a0en el fallo impugnado, que dos veh\u00edculos que preced\u00edan \u00a0en \u00a0su \u00a0marcha a la camioneta de servicio p\u00fablico de pasajeros conducida por el \u00a0procesado, \u00a0se \u00a0detuvieron \u00a0en \u00a0la \u00a0intersecci\u00f3n, \u00a0para \u00a0dar \u00a0paso \u00a0al taxi que \u00a0transitaba \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0que no gozaba de prelaci\u00f3n, admite igualmente que se \u00a0dio \u00a0un hecho de notoriedad, que hac\u00eda suponer el quebranto del reglamento, por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0le \u00a0era exigible al procesado modificar su conducta, hasta ese momento \u00a0amparada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0principio \u00a0de \u00a0confianza, \u00a0para \u00a0asumir \u00a0una \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0preventivo, \u00a0que no adopt\u00f3, como lo demostr\u00f3 la ausencia de huellas de frenado \u00a0de su parte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0actor, \u00a0empero, \u00a0parcela el contenido del \u00a0fallo, \u00a0al \u00a0omitir \u00a0hacer alusi\u00f3n a la situaci\u00f3n f\u00e1ctica tenida en cuenta por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0para, en su lugar, presentar el hecho bajo su particular \u00f3ptica, \u00a0tomando \u00a0sesgadamente \u00a0solo \u00a0unos \u00a0aspectos \u00a0del \u00a0mismo, \u00a0con \u00a0prescindencia del \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0la \u00a0actitud \u00a0asumida \u00a0por los otros conductores, que permit\u00eda \u00a0suponer \u00a0una \u00a0efectiva \u00a0o \u00a0eventual violaci\u00f3n del reglamento por parte del otro \u00a0conductor \u00a0del \u00a0taxi, \u00a0y \u00a0desvirtuaba \u00a0el \u00a0principio \u00a0de confianza, que ahora el \u00a0demandante \u00a0plantea \u00a0en \u00a0favor \u00a0del \u00a0acusado. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0solicita \u00a0a la Corte \u00a0desestimar la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Demanda \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0judicial \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 tercero \u00a0 \u00a0 \u00a0 civilmente \u00a0 \u00a0 \u00a0 responsable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Antes \u00a0de \u00a0analizar los cargos que la demanda \u00a0contiene, \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0hace alusi\u00f3n al inter\u00e9s para recurrir, atendiendo las \u00a0inquietudes \u00a0 que \u00a0 en \u00a0torno \u00a0al \u00a0punto \u00a0plantean \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0no \u00a0recurrentes \u00a0en \u00a0sus alegatos apreciatorios. En cumplimiento de este prop\u00f3sito, \u00a0afirma \u00a0 la \u00a0 necesidad \u00a0de \u00a0estudiar \u00a0separadamente \u00a0dos \u00a0aspectos: \u00a0la \u00a0unidad \u00a0sustancial \u00a0de \u00a0materia \u00a0que \u00a0debe \u00a0existir entre el tema cuestionado ante el ad \u00a0quem \u00a0y \u00a0el \u00a0que \u00a0se discute en casaci\u00f3n; y la cuant\u00eda para recurrir cuando el \u00a0ataque versa sobre aspectos civiles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Unidad \u00a0sustancial \u00a0de \u00a0materia: \u00a0Argumenta \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0en \u00a0recientes \u00a0pronunciamientos (Cfr. \u00a0Sentencia \u00a0de \u00a031 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0del \u00a02000, \u00a0Magistrado Ponente Dr. Carlos Augusto \u00a0G\u00e1lvez \u00a0Argote), \u00a0ha hecho claridad en el sentido de que para la procedencia al \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0es necesario que la sentencia de primera instancia haya \u00a0sido \u00a0apelada, \u00a0y \u00a0que exista unidad sustancial de materia entre el tema que fue \u00a0objeto \u00a0de \u00a0cuestionamiento \u00a0en \u00a0esa \u00a0oportunidad \u00a0y \u00a0el \u00a0que se propone en sede \u00a0extraordinaria \u00a0como \u00a0motivo \u00a0de \u00a0agravio. \u00a0Dicha \u00a0postura, \u00a0es \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0denominado \u00a0principio \u00a0preclusivo \u00a0de \u00a0los \u00a0actos \u00a0procesales, conforme al cual, \u00a0dentro \u00a0de \u00a0nuestra \u00a0sistem\u00e1tica \u00a0procesal, \u00a0concebida \u00a0en pro de avanzar de un \u00a0estado \u00a0 incipiente \u00a0 de \u00a0conocimiento \u00a0hacia \u00a0un \u00a0estado \u00a0de \u00a0certeza, \u00a0resulta \u00a0indispensable, \u00a0para \u00a0acceder \u00a0a las siguientes fases procesales, el agotamiento \u00a0de \u00a0una \u00a0fase previa, o el cumplimiento de determinados actos, sin los cuales no \u00a0es posible proseguir la actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien. \u00a0El agotamiento de la alzada, no \u00a0solo \u00a0implica \u00a0interponer \u00a0el \u00a0recurso \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista formal, sino \u00a0tambi\u00e9n, \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una sustentaci\u00f3n que en forma clara y precisa \u00a0permita \u00a0comprender \u00a0las \u00a0razones \u00a0del \u00a0disentimiento. Dicha motivaci\u00f3n, por su \u00a0parte, \u00a0se \u00a0erige \u00a0en \u00a0marco de competencia del funcionario ad quem, conforme lo \u00a0prev\u00e9 \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0217 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, en la medida que \u00a0solo \u00a0tendr\u00e1 \u00a0facultad \u00a0para \u00a0revisar \u00a0dichos \u00a0aspectos, \u00a0salvo que se trate de \u00a0sentencias \u00a0consultables, \u00a0a \u00a0tenor \u00a0de \u00a0lo \u00a0estipulado por la misma norma, y la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 mayoritariamente \u00a0 ha \u00a0 tenido \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0 sobre \u00a0 la \u00a0materia.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo \u00a0ello as\u00ed, no resulta posible imputar \u00a0al \u00a0ad \u00a0quem errores sobre temas que no fueron motivo de decisi\u00f3n, por no haber \u00a0sido \u00a0objeto \u00a0de \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0y porque la determinaci\u00f3n del apelante de no \u00a0incluirlos \u00a0en \u00a0su \u00a0protesta, \u00a0es \u00a0indicativa \u00a0de \u00a0su \u00a0entera conformidad con lo \u00a0resuelto.\u00a0 \u00a0Este \u00a0principio, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0solo \u00a0puede \u00a0operar \u00a0cuando el \u00a0apelante \u00a0y \u00a0el \u00a0casacionista son la misma persona (identidad subjetiva), ya que \u00a0en \u00a0estos \u00a0eventos, \u00a0si \u00a0el \u00a0tema \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0plantearse \u00a0en la instancia, puede \u00a0afirmarse \u00a0con \u00a0certeza \u00a0que fue por omisi\u00f3n o voluntad del impugnante, pero el \u00a0mismo \u00a0razonamiento \u00a0no cabe aplicar cuando son personas distintas, en cuyo caso \u00a0resulta \u00a0viable \u00a0plantear nuevos aspectos, puesto que ser\u00eda inconcebible que el \u00a0nuevo \u00a0 apoderado \u00a0 deba \u00a0sujetarse \u00a0al \u00a0criterio \u00a0expuesto \u00a0por \u00a0su \u00a0antecesor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto respecta a la situaci\u00f3n analizada, \u00a0se \u00a0puede \u00a0apreciar, \u00a0siguiendo los derroteros expuestos, que el profesional que \u00a0represent\u00f3 \u00a0los \u00a0intereses \u00a0del tercero civilmente responsable en la apelaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0es \u00a0el \u00a0mismo \u00a0que \u00a0ahora acude a la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0consiguiente, estaba compelido a guardar unidad tem\u00e1tica entre \u00a0los \u00a0argumentos de su protesta en apelaci\u00f3n y los que originan su inconformidad \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, restando determinar si dicha exigencia se cumpli\u00f3 en el presente \u00a0caso, \u00a0y \u00a0consecuencialmente, \u00a0si \u00a0tiene \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 sustentar \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0citado \u00a0apoderado \u00a0( \u00a0ver acta de sustentaci\u00f3n oral) impugn\u00f3 la cuantificaci\u00f3n de los \u00a0perjuicios, \u00a0porque \u00a0le \u00a0parec\u00edan \u00a0exagerados, en raz\u00f3n a la avanzada edad del \u00a0occiso \u00a0(58 \u00a0a\u00f1os) frente al promedio de vida laboral (65 a\u00f1os), y la falta de \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0verdaderos ingresos que pod\u00eda percibir como empleado, y \u00a0taxista. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0discrep\u00f3 \u00a0de \u00a0la \u00a0tasaci\u00f3n hecha en favor de Mar\u00eda Gloria \u00a0Agudelo \u00a0de \u00a0Zea, \u00a0por \u00a0no \u00a0considerarlos \u00a0acordes \u00a0con \u00a0la \u00a0actividad \u00a0que dijo \u00a0desarrollar, \u00a0e \u00a0igual cuestionamiento present\u00f3 en relaci\u00f3n con los perjuicios \u00a0liquidados \u00a0en \u00a0favor \u00a0de \u00a0Claudia \u00a0Mercedes \u00a0Zea Agudelo. Finalmente atac\u00f3 los \u00a0tasados \u00a0en favor del menor Juan Camilo Vargas Zea, pues estim\u00f3 que por su edad \u00a0no \u00a0era \u00a0productivo \u00a0laboralmente, \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0dej\u00f3 de considerar la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0que \u00a0su \u00a0rostro \u00a0pudiese ser restaurado a trav\u00e9s de un proceso \u00a0quir\u00fargico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la demanda de casaci\u00f3n, el actor plante\u00f3 \u00a0tres \u00a0cargos, \u00a0uno \u00a0principal \u00a0y \u00a0dos \u00a0subsidiarios. \u00a0En \u00a0el cargo principal, se \u00a0postula \u00a0la \u00a0causal \u00a0segunda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 368 del \u00a0estatuto \u00a0procesal civil, por no encontrarse la sentencia en congruencia con las \u00a0pretensiones \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0y \u00a0las excepciones planteadas por el tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable, \u00a0discusi\u00f3n \u00a0que no hizo parte de la apelaci\u00f3n, por lo \u00a0que \u00a0en \u00a0principio \u00a0debe \u00a0concluirse que carec\u00eda de inter\u00e9s para plantearla en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0dado \u00a0que \u00a0no se agot\u00f3 la instancia previa, siendo imposible que el \u00a0Tribunal \u00a0hubiese incurrido en un error respecto de un tema que no fue objeto de \u00a0pronunciamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ha sido postura reiterada de la Corte, que la \u00a0congruencia \u00a0es \u00a0un error in procedendo (de estructura conceptual), que se puede \u00a0formular \u00a0independientemente \u00a0por \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0las dos causales de casaci\u00f3n \u00a0se\u00f1aladas \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del estatuto procesal penal, la segunda o la \u00a0tercera, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0que \u00a0entra\u00f1a una violaci\u00f3n al derecho de defensa por \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0sorprende \u00a0con \u00a0una \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0diferente \u00a0a \u00a0la \u00a0contenida \u00a0en la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0se yergue como marco absoluto del juicio y la \u00a0sentencia, \u00a0y si ello es as\u00ed, no resulta dable exigir unidad de materia, porque \u00a0las \u00a0nulidades pueden ser propuestas en cualquier momento de la actuaci\u00f3n (Cfr. \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0de \u00a030 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01999, \u00a0Magistrado \u00a0Ponente Dr. Nilson Pinilla \u00a0Pinilla). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empero, sucede que la incongruencia planteada \u00a0no \u00a0es \u00a0de \u00a0\u00edndole \u00a0penal, sino civil, y la Sala de Casaci\u00f3n Civil, a pesar de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0enf\u00e1tica \u00a0en sostener que este vicio es in procedendo, tambi\u00e9n ha \u00a0dicho \u00a0que \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0causal \u00a0que \u00a0se \u00a0prev\u00e9 para acometer este ataque, es la \u00a0segunda \u00a0del \u00a0citado \u00a0art\u00edculo \u00a0368, y no la quinta que contiene las nulidades. \u00a0Esta \u00a0disparidad de criterios tiene desde luego su explicaci\u00f3n en la naturaleza \u00a0de \u00a0las \u00a0dos ramas del derecho, pues mientras en el proceso penal es una nulidad \u00a0con \u00a0causal \u00a0propia, \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0civil \u00a0no constituye una nulidad, sino el \u00a0desacato \u00a0a \u00a0un mandato legal. Por tanto, era necesario agotar la instancia para \u00a0poder \u00a0acceder \u00a0en casaci\u00f3n, cuesti\u00f3n que, como se dej\u00f3 visto, no se cumpli\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0de \u00a0donde se sigue que el demandante carece de inter\u00e9s \u00a0para recurrir este aspecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Algo similar acaece con el segundo cargo de la \u00a0demanda, \u00a0donde \u00a0se \u00a0plantea violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial por error \u00a0de \u00a0 derecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 legalidad \u00a0respecto \u00a0algunas \u00a0pruebas \u00a0(certificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0DANE y recibos de pago de parqueadero). Este ataque no fue \u00a0propuesto \u00a0con \u00a0la \u00a0suficiencia \u00a0necesaria \u00a0en \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0pues si bien el \u00a0disenso \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0en relaci\u00f3n con la cuantificaci\u00f3n de los perjuicios, y \u00a0el \u00a0censor \u00a0hizo \u00a0referencia \u00a0a varios medios de prueba, no relacion\u00f3 de manera \u00a0espec\u00edfica \u00a0los \u00a0que ahora impugna, y cuando abord\u00f3 el tema de la legalidad de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0no \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0en \u00a0forma \u00a0puntual \u00a0y \u00a0concreta, \u00a0ni con \u00a0suficiencia, \u00a0limit\u00e1ndose a sostener que \u201csi bien es cierto en la etapa de la \u00a0causa \u00a0se \u00a0han \u00a0aportado \u00a0algunos \u00a0documentos, estos documentos no se encuentran \u00a0debida y legalmente aportados al proceso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, habr\u00eda de colegirse que, como \u00a0el \u00a0aspecto \u00a0en \u00a0particular \u00a0no \u00a0fue planteado en la apelaci\u00f3n, el casacionista \u00a0carece \u00a0de inter\u00e9s para impugnarlo en casaci\u00f3n. Mas como quiera que la segunda \u00a0instancia \u00a0increment\u00f3 \u00a0ostensiblemente la condena en perjuicios en desmedro del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0el \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable, \u00a0se \u00a0estructura \u00a0uno \u00a0de los \u00a0supuestos \u00a0de hecho que facultan para recurrir directamente en casaci\u00f3n, seg\u00fan \u00a0reiterada \u00a0doctrina \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte.\u00a0 En consecuencia, debe aceptarse que se \u00a0est\u00e1 \u00a0en presencia de una excepci\u00f3n al principio de identidad tem\u00e1tica, y que \u00a0la impugnaci\u00f3n resultaba procedente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Situaci\u00f3n \u00a0af\u00edn \u00a0se \u00a0observa \u00a0en \u00a0el tercer \u00a0cargo, \u00a0dentro \u00a0del \u00a0cual \u00a0se propone violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, \u00a0por \u00a0errores de hecho derivados de falsos juicios de existencia por suposici\u00f3n, \u00a0y \u00a0de identidad por distorsi\u00f3n de su contenido f\u00e1ctico, pues si bien es cierto \u00a0no \u00a0existe una total identidad tem\u00e1tica con los argumentos de la apelaci\u00f3n, no \u00a0lo \u00a0es \u00a0menos \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0al desatar los recursos, irrog\u00f3 un perjuicio \u00a0mayor \u00a0en \u00a0esa \u00a0materia \u00a0al tercero responsable. Por ende, debe aceptarse que en \u00a0este \u00a0 punto, \u00a0 le \u00a0 asiste \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuant\u00eda \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0recurrir: \u00a0Sobre \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0que \u00a0todos los cargos est\u00e1n dirigidos a \u00a0cuestionar \u00a0la indemnizaci\u00f3n de perjuicios decretados en la sentencia, y que en \u00a0estos \u00a0casos, \u00a0acorde \u00a0con \u00a0lo \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0221 \u00a0del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0debe \u00a0ser \u00a0tenida \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0cuant\u00eda \u00a0del inter\u00e9s \u00a0establecido \u00a0para \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0civil, \u00a0precisa\u00a0 que dicho monto, para la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0libelo (1998), se encontraba fijado en la suma de \u00a0$53\u2019.790.000.oo, \u00a0y que es \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo, \u00a0que \u00a0debe \u00a0determinarse \u00a0la \u00a0procedencia del recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para ello, lo primero a tener en cuenta es que \u00a0las \u00a0pretensiones \u00a0deben \u00a0mirarse en forma separada, y no acumulativamente, como \u00a0se \u00a0aduce \u00a0por \u00a0quienes \u00a0recurren, habida cuenta que los ofendidos en el caso en \u00a0estudio \u00a0conforman \u00a0un \u00a0litis \u00a0consorcio facultativo, y que cuando han tomado la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0presentar \u00a0una sola demanda, debe tenerse en cuenta, para efectos \u00a0de \u00a0la \u00a0cuant\u00eda, \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0mayor (Cfr. Casaci\u00f3n de 30 de septiembre de \u00a01997, \u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0doctor \u00a0Jorge \u00a0An\u00edbal G\u00f3mez Gallego). Esto permite \u00a0sostener \u00a0que \u00a0el \u00a0actor \u00a0incurre \u00a0en \u00a0error al justificar su acceso a esta sede \u00a0sumando \u00a0el \u00a0valor \u00a0de las distintas condenas, cuando debi\u00f3 hacerlo con base en \u00a0cada \u00a0una \u00a0de ellas, individualmente consideradas, en raz\u00f3n a ser distintos los \u00a0ofendidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La determinaci\u00f3n de la cuant\u00eda para recurrir \u00a0debe \u00a0hacerse, \u00a0de otra parte, en estricta correspondencia \u201ccon el aspecto que \u00a0se \u00a0discuta \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda; \u00a0as\u00ed, \u00a0por \u00a0ejemplo \u00a0si \u00a0el \u00a0motivo de discusi\u00f3n \u00a0exclusivamente \u00a0es \u00a0el \u00a0atinente \u00a0a \u00a0los perjuicios de orden material, a ello se \u00a0limitar\u00e1 \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0cuant\u00eda, \u00a0o si en relaci\u00f3n con ellos se \u00a0discute \u00a0\u00fanicamente \u00a0el \u00a0monto \u00a0del lucro cesante, \u00e9ste ser\u00e1 el \u00fanico factor \u00a0que \u00a0se \u00a0deber\u00e1 \u00a0establecer \u00a0en \u00a0orden \u00a0a establecer (sic) la cuant\u00eda, como lo \u00a0acot\u00f3 \u00a0la \u00a0Sala \u00a0en \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a025 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01999, con ponencia del \u00a0Magistrado \u00a0 doctor \u00a0 Jorge \u00a0 C\u00f3rdoba \u00a0 Poveda, \u00a0 cuyos \u00a0 apartes \u00a0 pertinentes \u00a0transcribe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a estas premisas, se concluye que, en \u00a0principio, \u00a0el \u00a0tercero \u00a0responsable \u00a0tendr\u00eda \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir, habida \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0fue \u00a0condenado \u00a0a \u00a0pagar \u00a0en \u00a0forma \u00a0solidaria \u00a0con el procesado la \u00a0totalidad \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios, \u00a0y \u00a0no \u00a0solo \u00a0la \u00a0mitad, como equivocadamente lo \u00a0esbozan \u00a0los \u00a0no \u00a0recurrentes, \u00a0al \u00a0sostener que, por ser dos los condenados, el \u00a0monto \u00a0de \u00a0la \u00a0condena \u00a0se divide en igual n\u00famero, postura que resulta en total \u00a0contrav\u00eda \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0efectos \u00a0 inherentes \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 responsabilidad \u00a0 in \u00a0solidum.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Restar\u00eda \u00a0determinar el inter\u00e9s espec\u00edfico \u00a0perseguido \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante, lo cual solo es posible hacer frente a cada uno \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos.\u00a0 \u00a0En \u00a0cuanto al primero, por incongruencia, la cuant\u00eda se \u00a0satisface \u00a0solo \u00a0parcialmente, \u00a0pues \u00a0siguiendo los derroteros de la Corte, debe \u00a0tomarse \u00a0el \u00a0monto \u00a0total de los perjuicios irrogados con el fallo para cada uno \u00a0de \u00a0los \u00a0ofendidos, \u00a0y \u00a0tomar \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n mayor. En este orden de ideas, el \u00a0casacionista \u00a0tendr\u00eda \u00a0inter\u00e9s \u00a0en cuanto a la condena en perjuicios decretada \u00a0en \u00a0favor \u00a0de \u00a0Alcira \u00a0Rubio de Ospina, puesto que supera con creces la cuant\u00eda \u00a0para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 recurrir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0($83\u2019544.670.oo incluidos perjuicios materiales y morales). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n con los perjuicios ordenados en \u00a0favor \u00a0de \u00a0Mar\u00eda \u00a0Gloria \u00a0Agudelo \u00a0de \u00a0Zea, Claudia Mercedes Zea Agudelo y Juan \u00a0Camilo\u00a0 \u00a0Vargas \u00a0Zea, es menester determinar cu\u00e1l es la pretensi\u00f3n mayor. \u00a0En \u00a0favor \u00a0de \u00a0la \u00a0primera \u00a0fueron \u00a0reconocidos 1.300 gramos oro que equivalen a \u00a0$17\u2019790.1071.oo \u00a0 \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con el valor al momento de la presentaci\u00f3n de la demanda. En favor \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0segunda \u00a0 \u00a0150 \u00a0 gramos \u00a0 oro \u00a0 que \u00a0 equivalen \u00a0 a \u00a0 $2\u2019052.700.oo, \u00a0y \u00a0en \u00a0favor \u00a0del \u00a0tercero \u00a01.700 \u00a0gramos \u00a0oro \u00a0que \u00a0representan $23\u2019263.939.oo, \u00a0suma \u00a0que viene a erigirse en la pretensi\u00f3n mayor. Por \u00a0consiguiente, \u00a0respecto \u00a0de este reproche, solo le asiste inter\u00e9s por raz\u00f3n de \u00a0la \u00a0cuant\u00eda \u00a0en lo que concierne a los perjuicios decretados en favor de Alcira \u00a0Rubio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0segundo \u00a0cargo \u00a0(error de derecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0en la apreciaci\u00f3n de la certificaci\u00f3n del DANE y \u00a0los \u00a0recibos \u00a0de pago de parqueadero), tambi\u00e9n la asiste inter\u00e9s para recurrir \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0cuant\u00eda, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0estos \u00a0factores \u00a0tuvieron notoria \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0la \u00a0concreci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0rebasan \u00a0con \u00a0suficiencia \u00a0el \u00a0quantum \u00a0para \u00a0acceder \u00a0a casaci\u00f3n. Y, en el tercer cargo, por \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria, la exigencia de la cuant\u00eda \u00a0solo \u00a0se \u00a0cumple \u00a0en \u00a0lo atinente a los perjuicios decretados en favor de Alcira \u00a0Rubio \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0del valor del cupo del taxi y la edad de la v\u00edctima, mas no \u00a0en \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 los \u00a0 tasados \u00a0 en \u00a0 favor \u00a0 de \u00a0 Claudia \u00a0 Mercedes \u00a0Zea \u00a0Agudelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respuesta \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 Delegada \u00a0 a \u00a0 las \u00a0censuras: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0primero (Incongruencia): Se trata de determinar si las \u00a0pretensiones \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0y \u00a0las \u00a0excepciones \u00a0propuestas \u00a0por \u00a0el \u00a0tercero \u00a0responsable, \u00a0fueron \u00a0resultas \u00a0o \u00a0no por los juzgadores, y si en dicha labor se \u00a0desbord\u00f3 \u00a0por acci\u00f3n (ultra petita) o por omisi\u00f3n (infra petita) dicho marco, \u00a0no \u00a0 de \u00a0 entrar \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0del \u00a0contenido \u00a0de \u00a0las \u00a0excepciones, \u00a0como \u00a0equivocadamente \u00a0lo postulan los no recurrentes, cuando sostienen que ninguna de \u00a0las que fueron propuestas resultaba viable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0lo primero (desbordamiento del \u00a0\u00e1mbito \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 pretensiones) \u00a0 por \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0condenados \u00a0solidariamente \u00a0el \u00a0procesado y el tercero responsable, el vicio no se presenta, \u00a0porque \u00a0 dicha \u00a0condena \u00a0se \u00a0hizo \u00a0en \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0una \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0legal \u00a0(art\u00edculo \u00a0105 \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0y normas civiles\u00a0 concordantes), no siendo \u00a0necesario, \u00a0por \u00a0tanto, para que el juzgador la ordene, que haya sido solicitada \u00a0expresamente por el interesado en el escrito respectivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0 de \u00a0 las \u00a0excepciones \u00a0de \u00a0fondo \u00a0presentadas \u00a0por \u00a0el \u00a0tercero \u00a0civilmente responsable al dar contestaci\u00f3n a las \u00a0demandas, \u00a0le \u00a0asiste raz\u00f3n al libelista, ya que no fueron resueltas en ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0fallos, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0haber \u00a0sido \u00a0anunciado \u00a0por el Juez a quo que se \u00a0ocupar\u00eda \u00a0de \u00a0ellas \u00a0al momento de dictar sentencia. Esta situaci\u00f3n evidencia, \u00a0en \u00a0palabras \u00a0del \u00a0actor, que se est\u00e1 en presencia de una sentencia cifra (sic) \u00a0petita \u00a0o m\u00ednima petita, por ausencia de respuesta, que impone la casaci\u00f3n del \u00a0fallo \u00a0para \u00a0enmendar \u00a0la \u00a0incorrecci\u00f3n, \u00a0dispens\u00e1ndose uno congruente con las \u00a0excepciones, las cuales deben ser resueltas en debida forma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo (Error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso juicio de legalidad): Considera que debe ser desestimado \u00a0porque \u00a0la \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0del tercero civilmente responsable en el presente caso \u00a0acaeci\u00f3 \u00a0dentro \u00a0del \u00a0per\u00edodo \u00a0de \u00a0traslado \u00a0del \u00a0art\u00edculo 446 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0habiendo \u00a0tenido, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0solicitar \u00a0pruebas, \u00a0como en efecto lo hizo en el escrito de contestaci\u00f3n de la \u00a0demanda. \u00a0Lo \u00a0que \u00a0acontece, es que el actor confunde el concepto inherente a la \u00a0oportuna \u00a0vinculaci\u00f3n del tercero, con la posibilidad de contradictorio, que se \u00a0puede \u00a0extender hasta la audiencia p\u00fablica. En consecuencia, no por el hecho de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0aportadas \u00a0despu\u00e9s \u00a0del \u00a0vencimiento del t\u00e9rmino de \u00a0traslado \u00a0para \u00a0preparaci\u00f3n \u00a0de audiencia, puede sostenerse que fueron ilegal e \u00a0inoportunamente allegadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 tercero \u00a0(Errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia \u00a0y \u00a0falsos \u00a0juicios de \u00a0identidad): \u00a0El \u00a0primer \u00a0error \u00a0(de \u00a0existencia) \u00a0debe ser descartado, porque lo \u00a0denominado \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante \u00a0suposici\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0no \u00a0es \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0el \u00a0resultado \u00a0del \u00a0ejercicio \u00a0discrecional \u00a0con que cuenta el operador jur\u00eddico en \u00a0aras \u00a0de fijar el monto de los perjuicios en el proceso, cuando no existen bases \u00a0suficientes \u00a0para establecerlos por medio de peritos. Al advertir el juzgador la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0dictamen \u00a0sobre \u00a0los gastos de reparaci\u00f3n del veh\u00edculo, decidi\u00f3 \u00a0tasarlos \u00a0prudencialmente \u00a0haciendo uso de la previsi\u00f3n consagrada en el inciso \u00a0segundo \u00a0del art\u00edculo 107 del C\u00f3digo Penal. E igual aconteci\u00f3 en la tasaci\u00f3n \u00a0que se hizo del valor correspondiente al cupo del taxi. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0segundo reparo (falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0en torno a la edad del occiso y tiempo probable de vida), \u00a0debe \u00a0aclararse que en\u00a0 el estimativo correspondiente al tiempo probable de \u00a0vida, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0aludi\u00f3 \u00a0en \u00a0dos \u00a0oportunidades \u00a0a \u00a021 \u00a0a\u00f1os, solo que mas \u00a0adelante \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0lapsus, \u00a0al \u00a0asegurar que eran 28, pero sin ninguna \u00a0trascendencia \u00a0en \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios. \u00a0Y \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0dice \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0edad de la v\u00edctima, el actor asegura que fue alterada, pero \u00a0no \u00a0realiza \u00a0esfuerzo \u00a0alguno en individualizar la prueba objeto de distorsi\u00f3n, \u00a0no \u00a0siendo \u00a0dable, \u00a0por ende, en virtud del principio de limitaci\u00f3n, suplir los \u00a0vac\u00edos de la propuesta.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0el libelista asegura que el ad \u00a0quem \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0la declaraci\u00f3n rendida por la ofendida Claudia Mercedes Zea \u00a0Agudelo, \u00a0al \u00a0afirmar \u00a0en el contexto de la sentencia que sus ingresos laborales \u00a0mensuales \u00a0ascend\u00edan \u00a0a la suma de $450.000.oo. Aqu\u00ed realmente se incurri\u00f3 en \u00a0una \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0dicho, \u00a0porque \u00a0la \u00a0testigo simplemente manifest\u00f3 que \u00a0trabajaba \u00a0en \u00a0refuerzos \u00a0escolares en el conjunto donde viv\u00eda, con ingresos de \u00a0cinco \u00a0mil pesos hora durante dos o tres horas diarias, de lunes a viernes, y si \u00a0es \u00a0realizada \u00a0la \u00a0operaci\u00f3n \u00a0respectiva, \u00a0conforme a los mencionados datos, se \u00a0establece \u00a0que, \u00a0a \u00a0lo \u00a0sumo, por concepto de dicha actividad, habr\u00eda devengado \u00a0$300.000.oo. \u00a0Esta \u00a0falencia, \u00a0por tanto, debe ser remediada, ajustando el monto \u00a0de los perjuicios al valor dado a conocer por la testigo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Demanda \u00a0 \u00a0presentada \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0nombre \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0procesado. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Cuesti\u00f3n previa. Sentido de la violaci\u00f3n. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0escogencia \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0hace del \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n, \u00a0es \u00a0equivocada. \u00a0La \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0sido insistente en \u00a0sostener \u00a0que \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea, en cuanto concepto o sentido de la \u00a0violaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0presenta \u00a0cuando \u00a0el Juzgador selecciona correctamente la norma \u00a0que \u00a0debe regir el caso, y la aplica, pero le otorga unos alcances que no tiene, \u00a0o \u00a0unos \u00a0efectos jur\u00eddicos que no causa (Cfr. Casaci\u00f3n de 26 de septiembre del \u00a02000, \u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0Dr. \u00a0Fernando \u00a0E. \u00a0Arboleda \u00a0Ripoll, \u00a0citada \u00a0por el \u00a0Ministerio P\u00fablico). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0caso \u00a0sub \u00a0judice, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0estructura \u00a0el \u00a0ataque \u00a0sobre \u00a0la \u00a0base \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0interpretaron \u00a0err\u00f3neamente \u00a0el art\u00edculo 37 del C\u00f3digo Penal, que define la culpa como forma \u00a0de \u00a0culpabilidad. \u00a0Dicho \u00a0planteamiento, en estricto rigor t\u00e9cnico, implicar\u00eda \u00a0aceptar, \u00a0acorde \u00a0con \u00a0lo \u00a0que se deja visto, que los juzgadores acertaron en la \u00a0selecci\u00f3n \u00a0del precepto, pero que al aplicarlo lo hicieron dentro de un \u00e1mbito \u00a0de \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0distinto \u00a0del \u00a0que legalmente corresponde. Es decir, que la \u00a0conducta \u00a0investigada \u00a0es \u00a0de \u00a0todas formas punible a t\u00edtulo de culpa, lo cual, \u00a0desde \u00a0 luego, \u00a0 no \u00a0 corresponde \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0pretende.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su \u00a0propuesta \u00a0de \u00a0ataque se estructura sobre \u00a0supuestos \u00a0bien \u00a0diferentes: que la conducta no es culposa, y que los juzgadores \u00a0erraron \u00a0 al \u00a0 dar \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 al \u00a0 art\u00edculo \u00a0 37 \u00a0 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0y, \u00a0consecuencialmente, \u00a0a los art\u00edculos 329, 332, 332, 333 y 340 ejusdem. En otros \u00a0t\u00e9rminos, \u00a0que \u00a0el \u00a0acusado no es responsable de los hechos, y que la sentencia \u00a0debi\u00f3 \u00a0ser \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0absolutorio. \u00a0Siendo ello as\u00ed, debi\u00f3 haber alegado \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo 37 del C\u00f3digo Penal, y no interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea, \u00a0porque \u00a0la \u00a0invocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0este \u00a0concepto de la violaci\u00f3n impon\u00eda \u00a0aceptar \u00a0que \u00a0la norma fue correctamente seleccionada, y debidamente aplicada al \u00a0caso, \u00a0y \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta, \u00a0por \u00a0consiguiente, \u00a0es punible a t\u00edtulo de culpa, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 que, \u00a0 como \u00a0se \u00a0deja \u00a0visto, \u00a0ninguna \u00a0relaci\u00f3n \u00a0guarda \u00a0con \u00a0los \u00a0fundamentos y pretensi\u00f3n de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mas \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que esta inconsistencia de \u00a0car\u00e1cter \u00a0t\u00e9cnico \u00a0no \u00a0redunda \u00a0en la adecuada comprensi\u00f3n de la propuesta de \u00a0controversia, \u00a0claramente enmarcada dentro del concepto de aplicaci\u00f3n indebida, \u00a0es \u00a0necesario avanzar hacia el estudio del cargo, como lo solicita el Procurador \u00a0en su concepto.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Respuesta a la censura. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial. \u00a0Infracci\u00f3n del deber de cuidado. Principio de confianza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0deja \u00a0de \u00a0tener raz\u00f3n la Delegada cuando \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0censor, \u00a0muy \u00a0a \u00a0pesar de aducir violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial, \u00a0y \u00a0anunciar \u00a0con \u00a0insistencia que acepta los hechos probados en los \u00a0fallos, \u00a0termina \u00a0trasladando \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0hacia \u00a0el \u00e1mbito probatorio, con \u00a0evidente \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los requerimientos de t\u00e9cnica casacional que ense\u00f1an \u00a0que \u00a0cuando se plantea esta clase de infracci\u00f3n, el debate debe centrarse en el \u00a0marco \u00a0de \u00a0lo estrictamente jur\u00eddico, sin desconocer las declaraciones f\u00e1ctico \u00a0probatorias \u00a0que \u00a0sustentan la decisi\u00f3n que es objeto de cuestionamiento.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0cargo, \u00a0como \u00a0ya \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0anotado, \u00a0se \u00a0estructura \u00a0sobre \u00a0la \u00a0base \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0tribunal, no obstante reconocer que el \u00a0procesado \u00a0ten\u00eda \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0prelaci\u00f3n sobre la v\u00eda, y que la se\u00f1al de \u00a0\u201cPARE\u201d \u00a0ubicada \u00a0sobre \u00a0la carrera fue desconocida por el taxista, concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0hecho \u00a0le \u00a0era \u00a0imputable \u00a0y, por tanto, que era responsable, por haber \u00a0violado \u00a0el deber de cuidado que le era exigible, desconociendo, de esta manera, \u00a0que \u00a0su \u00a0conducta \u00a0se \u00a0ubicaba \u00a0dentro de los l\u00edmites del riesgo permitido, por \u00a0tener \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0prelaci\u00f3n \u00a0en virtud de los reglamentos de tr\u00e1nsito, y \u00a0estar amparado por el principio de confianza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empero, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0omite \u00a0considerar, \u00a0quiz\u00e1s \u00a0el principal argumento tenido en cuenta por el Tribunal para afirmar la \u00a0responsabilidad \u00a0 culposa \u00a0 de \u00a0su \u00a0defendido: \u00a0Que \u00a0otros \u00a0conductores \u00a0que \u00a0se \u00a0desplazaban \u00a0por \u00a0la \u00a0misma \u00a0calzada \u00a0(carriles central y derecho) detuvieron su \u00a0marcha \u00a0al llegar a la intersecci\u00f3n, para permitir el paso del veh\u00edculo que se \u00a0desplazaba \u00a0por \u00a0la \u00a0carrera \u00a0(el \u00a0taxi), y que el procesado, sin preocuparse de \u00a0verificar \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0raz\u00f3n \u00a0dichos \u00a0automotores \u00a0hab\u00edan \u00a0detenido \u00a0la marcha, \u00a0decidi\u00f3 \u00a0irrumpir \u00a0intempestivamente en el cruce, por el carril izquierdo de la \u00a0calzada, con\u00a0 los resultados conocidos.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0forma \u00a0de \u00a0configurar el ataque resulta \u00a0contraria \u00a0a \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0del \u00a0reproche, \u00a0pues cuando se plantea \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0se \u00a0impone, \u00a0como \u00a0ya \u00a0se \u00a0dijo, acatar en su \u00a0integridad \u00a0el sustrato f\u00e1ctico de la sentencia, esto es, los hechos declarados \u00a0probados, \u00a0y \u00a0las \u00a0conclusiones probatorias, obligaci\u00f3n que se incumple no solo \u00a0cuando \u00a0se \u00a0los \u00a0cuestiona, sino cuando la censura se estructura sobre supuestos \u00a0de \u00a0hecho \u00a0distintos \u00a0de \u00a0los \u00a0que sirvieron de fundamento a los juzgadores para \u00a0llegar \u00a0a \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0impugnada, \u00a0como ocurre en el caso analizado, donde el \u00a0casacionista, \u00a0por razones que se desconocen, pero que bien pueden obedecer a un \u00a0inter\u00e9s \u00a0de parte, omite hacer alusi\u00f3n a uno de los aspectos principales de la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0haciendo \u00a0que su contenido resulte \u00a0falseado.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0torna \u00a0el \u00a0cargo \u00a0inestudiable, por dos \u00a0razones \u00a0b\u00e1sicas: \u00a0En \u00a0primer \u00a0lugar, porque era deber del demandante demostrar \u00a0que \u00a0a\u00fan \u00a0frente \u00a0al \u00a0mencionado supuesto f\u00e1ctico que sirvi\u00f3 de sustrato a la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0impugnada, y que en la demanda se omite, la conducta del procesado no \u00a0era \u00a0punible, \u00a0por \u00a0encontrarse dentro de los lindes del riesgo permitido, tarea \u00a0que \u00a0en \u00a0manera alguna intenta realizar, pues sus conclusiones parten de la sola \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado ten\u00eda el derecho de prelaci\u00f3n, y que el \u00a0taxista \u00a0 no \u00a0 detuvo \u00a0 la \u00a0marcha, \u00a0debiendo \u00a0hacerlo, \u00a0al \u00a0llegar \u00a0a \u00a0la\u00a0 \u00a0intersecci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En segundo t\u00e9rmino, porque si consideraba que \u00a0el\u00a0 \u00a0hecho \u00a0en \u00a0el cual el Tribunal sustent\u00f3 la decisi\u00f3n cuestionada (que \u00a0otros \u00a0veh\u00edculos \u00a0cedieron el derecho de prelaci\u00f3n al que se desplazaba por la \u00a0carrera), \u00a0no \u00a0aparec\u00eda acreditada en el proceso, debi\u00f3 orientar el ataque por \u00a0la \u00a0v\u00eda de la violaci\u00f3n indirecta, en orden a demostrar que en la apreciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0hizo \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0errores \u00a0de hecho o de derecho, que lo \u00a0llevaron \u00a0a \u00a0declarar \u00a0debidamente demostrada dicha situaci\u00f3n, sin estarlo, mas \u00a0no \u00a0evitar \u00a0el \u00a0punto, \u00a0omitiendo hacer referencia al\u00a0 mismo, como lo hace, \u00a0puesto que deja el cargo sin fundamentaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0margen \u00a0de estas consideraciones, de suyo \u00a0suficientes \u00a0para \u00a0desestimar \u00a0la censura, no es cierto que los juzgadores hayan \u00a0omitido \u00a0detenerse \u00a0a revisar los l\u00edmites del deber de cuidado, frente al\u00a0 \u00a0principio \u00a0de \u00a0confianza. \u00a0Lo que ocurre, es que lo hacen sin la afectaci\u00f3n del \u00a0lenguaje \u00a0que \u00a0emplea \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0injusto \u00a0en \u00a0la \u00a0teor\u00eda \u00a0de la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0objetiva, pero si es analizado el contenido de sus argumentaciones, \u00a0sin \u00a0mayor \u00a0esfuerzo \u00a0se entiende que cuando el Tribunal contrasta el derecho de \u00a0prelaci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0con \u00a0el \u00a0deber \u00a0de cuidado que le era exigible\u00a0 \u00a0frente \u00a0a \u00a0las\u00a0 \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0hac\u00edan \u00a0prever razonablemente que un \u00a0veh\u00edculo \u00a0se \u00a0dispon\u00eda \u00a0a \u00a0cruzar la carrera, est\u00e1 aludiendo, expresamente, a \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0el \u00a0actor \u00a0afirma \u00a0omitidos. \u00a0Los \u00a0siguientes \u00a0apartes de la \u00a0decisi\u00f3n impugnada, muestran esto con nitidez: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAparte de que no es probable que el taxista \u00a0Fonseca \u00a0D\u00edaz se lanzara despreocupadamente contra una fila de carros en marcha \u00a0perpendicular \u00a0al \u00a0sentido \u00a0en que \u00e9l se desplazaba, existe el dicho de William \u00a0Alexander \u00a0Zea \u00a0Agudelo \u00a0que \u00a0refiere, \u00a0en forma incontrovertida, que veh\u00edculos \u00a0llegados \u00a0a \u00a0la \u00a0citada \u00a0intersecci\u00f3n \u00a0de \u00a0v\u00edas \u00a0en \u00a0instantes \u00a0inmediatamente \u00a0anteriores \u00a0a \u00a0aqu\u00e9l en el cual la buseta conducida por TRIANA TRIVI\u00d1O arrib\u00f3 \u00a0al \u00a0mismo \u00a0punto \u00a0detuvieron \u00a0la \u00a0marcha, sin penetrar en la intersecci\u00f3n, para \u00a0permitirle \u00a0al \u00a0taxi continuar su recorrido, en tanto que la buseta no se detuvo \u00a0sino \u00a0que \u00a0raudamente \u00a0penetr\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0confluencia \u00a0de \u00a0v\u00edas \u00a0y \u00a0ocasion\u00f3 el \u00a0accidente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0versi\u00f3n \u00a0de Zea Agudelo indica, pues, \u00a0que \u00a0mientras \u00a0algunos \u00a0conductores de veh\u00edculos s\u00ed fueron prudentes al llegar \u00a0al \u00a0citado \u00a0cruce \u00a0de \u00a0v\u00edas, por lo cual se detuvieron moment\u00e1neamente, TRIANA \u00a0TRIVINO \u00a0impetuosamente \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0cruzar \u00a0la \u00a0carrera \u00a032 \u00a0y, por ende, no se \u00a0preocup\u00f3 \u00a0de \u00a0verificar \u00a0la causa por la cual quienes lo anteced\u00edan se hab\u00edan \u00a0detenido \u00a0ni \u00a0por \u00a0examinar \u00a0visualmente \u00a0la \u00a0carrera \u00a032, \u00a0antes \u00a0de \u00a0tratar de \u00a0atravesarla, \u00a0a fin de determinar si le conven\u00eda o no a su propia seguridad y a \u00a0la de sus pasajeros realizar la maniobra de cruce\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas \u00a0consideraciones, y las expuestas tanto \u00a0por \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado en su concepto, como por los sujetos procesales no \u00a0recurrentes \u00a0en \u00a0sus respectivos alegatos, en torno al principio de confianza, y \u00a0sus \u00a0 limitaciones \u00a0 frente \u00a0 a \u00a0 circunstancias \u00a0especiales \u00a0que \u00a0hacen \u00a0pensar \u00a0fundadamente \u00a0que \u00a0otros \u00a0participantes del tr\u00e1fico no ajustar\u00e1n su conducta a \u00a0los \u00a0reglamentos, \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista omite considerar en la demanda,\u00a0 y \u00a0que \u00a0impl\u00edcitamente \u00a0sirvieron de fundamento en el presente caso para reconocer \u00a0que \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de\u00a0 \u00a0prelaci\u00f3n que le otorgaban las normas jur\u00eddicas al \u00a0procesado \u00a0hab\u00eda \u00a0dejado \u00a0de tener vigencia en virtud de la actitud asumida por \u00a0los \u00a0conductores \u00a0que \u00a0se \u00a0desplazaban por la misma calzada, la relevan de tener \u00a0que incursionar en el marco de la propuesta de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hacerlo, \u00a0ser\u00eda \u00a0una \u00a0especial acci\u00f3n en el \u00a0vac\u00edo, \u00a0pues \u00a0los principios y reglas que rigen los presupuestos de imputaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0paradigma \u00a0porque \u00a0opta \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0de \u00a0examinar \u00a0la \u00a0conducta en \u00a0referencia \u00a0a \u00a0los \u00a0fines de las normas, de todas formas presuponen una realidad \u00a0(objeto \u00a0 de \u00a0juicio \u00a0cient\u00edfico \u00a0y\/o \u00a0normativo-jur\u00eddico \u00a0o \u00a0legal) \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0traiciona \u00a0en \u00a0su \u00a0constataci\u00f3n \u00a0hist\u00f3rica, \u00a0como\u00a0 ya se dej\u00f3 precisado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Demanda presentada \u00a0a nombre del tercero responsable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Cuesti\u00f3n previa. Inter\u00e9s para recurrir. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Procurador Delegado solicita a la Corte, a \u00a0manera \u00a0de \u00a0petici\u00f3n \u00a0principal, \u00a0declarar \u00a0la improcedencia de la impugnaci\u00f3n \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0primer \u00a0cargo \u00a0(vicios \u00a0de \u00a0incongruencia), \u00a0por \u00a0ausencia de \u00a0identidad \u00a0tem\u00e1tica \u00a0entre \u00a0los motivos que dieron origen a la apelaci\u00f3n de la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0y \u00a0los \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0de \u00a0la relacionada con \u00a0los\u00a0 \u00a0perjuicios \u00a0decretados \u00a0en \u00a0favor \u00a0de los lesionados, por ausencia de \u00a0inter\u00e9s \u00a0por \u00a0raz\u00f3n de la cuant\u00eda. Separadamente la Corte se referir\u00e1 a cada \u00a0uno de estos aspectos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.1. \u00a0 Identidad \u00a0 tem\u00e1tica. Identidad subjetiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Principios \u00a0generales \u00a0de teor\u00eda del proceso \u00a0ense\u00f1an \u00a0que \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0solo \u00a0puede ser ejercido por quien \u00a0siendo \u00a0parte, \u00a0ha sufrido un agravio con la decisi\u00f3n, y que este aspecto es lo \u00a0que \u00a0 \u00a0determina \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0existencia \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0inexistencia \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir. En este orden de \u00a0ideas, \u00a0ha \u00a0sido \u00a0entendido \u00a0que un sujeto procesal tiene inter\u00e9s para impugnar \u00a0cuando \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0es \u00a0de \u00a0alg\u00fan \u00a0modo desfavorable, y que carece del mismo \u00a0cuanto \u00a0es \u00a0totalmente \u00a0favorable. \u00a0Tambi\u00e9n, \u00a0que el inter\u00e9s para recurrir una \u00a0determinada \u00a0decisi\u00f3n \u00a0se \u00a0pierde cuando siendo desfavorable, es consentida por \u00a0el interesado.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0renuncia \u00a0impl\u00edcita \u00a0al \u00a0inter\u00e9s, el C\u00f3digo de procedimiento Civil, en su art\u00edculo 369 \u00a0inciso \u00a0segundo \u00a0(modificado \u00a0por \u00a0el \u00a01\u00ba \u00a0del \u00a0Decreto Especial 2282 de 1989), \u00a0establece \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n no podr\u00e1 ser interpuesto por quien no \u00a0apel\u00f3 \u00a0de \u00a0la sentencia de primer grado, ni adhiri\u00f3 a la apelaci\u00f3n de la otra \u00a0parte, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0haya \u00a0sido \u00a0exclusivamente \u00a0confirmatoria \u00a0de \u00a0aqu\u00e9lla. \u00a0En \u00a0materia \u00a0penal, no existe previsi\u00f3n legal en dicho sentido, pero \u00a0esto \u00a0no \u00a0quiere \u00a0decir \u00a0que \u00a0el \u00a0principio \u00a0en \u00a0cuesti\u00f3n no tenga aplicaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La jurisprudencia de la Corte ha precisado que \u00a0para \u00a0recurrir \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0es \u00a0necesario \u00a0que \u00a0la \u00a0parte que lo intenta haya \u00a0apelado \u00a0la decisi\u00f3n de primera instancia, y que solo puede prescindirse de una \u00a0tal \u00a0exigencia, \u00a0en \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0casos: 1) Cuando el fallo de segundo grado \u00a0modifique \u00a0su situaci\u00f3n jur\u00eddica, haci\u00e9ndola m\u00e1s gravosa; 2) Cuando se trate \u00a0de \u00a0fallos \u00a0consultables; \u00a0y, 3) Cuando la casaci\u00f3n verse sobre nulidades (Cfr. \u00a0Auto \u00a0de 11 de febrero de 1999, Magistrado Ponente Dr. Fernando Arboleda Ripoll, \u00a0y \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0de \u00a013 \u00a0de febrero del 2001, Magistrado Ponente Dr. Nilson Pinilla \u00a0Pinilla, entre otras). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n ha sostenido que para la procedencia \u00a0del \u00a0recurso \u00a0no \u00a0basta \u00a0que \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0haya \u00a0formalmente apelado la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0sino \u00a0que \u00a0es necesario que exista identidad \u00a0tem\u00e1tica \u00a0entre \u00a0los \u00a0motivos \u00a0que \u00a0dieron origen a la apelaci\u00f3n, y los que se \u00a0exponen \u00a0como \u00a0fundamento \u00a0para \u00a0solicitar \u00a0la \u00a0infirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo en sede \u00a0casacional. \u00a0\u00bfPero \u00a0qu\u00e9 debe ser entendido por identidad tem\u00e1tica? \u00bfCu\u00e1l el \u00a0verdadero \u00a0alcance \u00a0de \u00a0este concepto? \u00bfPuede sostenerse, como lo da a entender \u00a0el \u00a0Procurador Delegado en su escrito, que la unidad sustancial implica absoluta \u00a0coincidencia \u00a0entre \u00a0las \u00a0falencias denunciadas en la apelaci\u00f3n y los invocados \u00a0luego \u00a0en casaci\u00f3n, al extremo de considerar que si un determinado error no fue \u00a0alegado \u00a0en la instancia (verbigracia, la ignorancia de una determinada prueba), \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0invocado \u00a0en casaci\u00f3n? \u00bfO que si el planteamiento jur\u00eddico no \u00a0fue \u00a0desarrollado \u00a0con suficiencia en la apelaci\u00f3n, no puede ser replanteado en \u00a0sede extraordinaria? \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0luego \u00a0que \u00a0no. La Corte, en recientes \u00a0pronunciamientos \u00a0(Casaciones de 14 de diciembre de 1999, Magistrado Ponente Dr. \u00a0Carlos \u00a0Augusto \u00a0G\u00e1lvez \u00a0Argote, \u00a0y \u00a0enero \u00a029 del 2001, Magistrado Ponente Dr. \u00a0Jorge \u00a0An\u00edbal \u00a0G\u00f3mez \u00a0Gallego, \u00a0entre \u00a0otras), \u00a0ha \u00a0sostenido que la unidad de \u00a0materia \u00a0entre \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n y la casaci\u00f3n, no\u00a0 guarda relaci\u00f3n con los \u00a0fundamentos \u00a0de \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n, \u00a0sino a las pretensiones propiamente dichas, y \u00a0que \u00a0es, por tanto, a la luz de estas \u00faltimas, que debe determinarse si el tema \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0es \u00a0el \u00a0mismo. \u00a0En \u00a0este \u00a0orden \u00a0de ideas, existir\u00e1 unidad de \u00a0materia \u00a0si \u00a0lo \u00a0discutido \u00a0en \u00a0la apelaci\u00f3n y la casaci\u00f3n es, por ejemplo, la \u00a0inocencia \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0o su responsabilidad, o la dosificaci\u00f3n punitiva, o \u00a0el \u00a0monto \u00a0de la condena por los da\u00f1os y perjuicios, aunque los fundamentos que \u00a0se \u00a0esbocen en apoyo de cada una de estas tesis no sean literalmente los mismos. \u00a0Para \u00a0mayor \u00a0ilustraci\u00f3n, \u00a0veamos lo dicho sobre el particular en la \u00faltima de \u00a0las decisiones citadas: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026el \u00a0genuino \u00a0sentido de la restricci\u00f3n \u00a0para \u00a0acceder \u00a0a \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria \u00a0no \u00a0puede estar basado en el \u00a0equivocado \u00a0 \u00a0 entendimiento \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0t\u00e9rminos \u00a0 \u00a0\u2018errores \u00a0 \u00a0del \u00a0 tribunal\u2019 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2018espec\u00edfico \u00a0 \u00a0 \u00a0objeto\u2019 \u00a0hacen \u00a0relaci\u00f3n a una yuxtaposici\u00f3n \u00a0autom\u00e1tica \u00a0y \u00a0no \u00a0a una identidad tem\u00e1tica entre los yerros denunciados en la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0y \u00a0acusados \u00a0luego \u00a0en \u00a0la casaci\u00f3n, puesto esto llevar\u00eda al falso \u00a0postulado \u00a0de \u00a0que \u00a0la controversia en esta \u00faltima sede se reduce a los errores \u00a0sobre \u00a0los \u00a0medios aislada y espec\u00edficamente impugnados en la sustentaci\u00f3n del \u00a0recurso \u00a0ante el ad quem, olvidando que el cometido de esta dial\u00e9ctica no es el \u00a0insular \u00a0e \u00a0inerte \u00a0ataque \u00a0a \u00a0una prueba por la prueba misma, sino el ejercicio \u00a0epistemol\u00f3gico \u00a0de \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0sobre lo que es objeto del conocimiento \u00a0para \u00a0procurar \u00a0un fin sustantivo en favor, como ser\u00eda \u00a0por \u00a0ejemplo la absoluci\u00f3n del acusado, siendo esto \u00faltimo lo que para efectos \u00a0de \u00a0la identidad tem\u00e1tica entre el recurso y la casaci\u00f3n constituye el alcance \u00a0o \u00a0se\u00f1ala \u00a0en \u00a0definitiva \u00a0el verdadero sentido de las expresiones \u2018errores \u00a0 del \u00a0 tribunal\u2019 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2018espec\u00edfico \u00a0 \u00a0 objeto\u2019 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0ha \u00a0 \u00a0aludido \u00a0 \u00a0la \u00a0Corte\u201d. (negrillas fuera de texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0adicionalmente \u00a0el Procurador Delegado \u00a0que \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0identidad tem\u00e1tica \u00a0solo \u00a0es \u00a0exigible \u00a0como \u00a0requisito \u00a0de \u00a0procedencia \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0 cuando \u00a0 existe \u00a0identidad \u00a0subjetiva \u00a0entre \u00a0el \u00a0apelante y el casacionista, entendido dicho \u00a0concepto \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0impugnante en ambos eventos sea la misma \u00a0persona, \u00a0\u00f3nticamente hablando, porque en estos casos es deber suyo mantener la \u00a0coherencia \u00a0en \u00a0el \u00a0ataque, mas no cuando uno es el apoderado de la apelaci\u00f3n y \u00a0otro \u00a0el \u00a0casacionista, aunque se trate del mismo sujeto procesal, porque ser\u00eda \u00a0inconcebible \u00a0que \u00a0el nuevo apoderado deba sujetarse al criterio expuesto por su \u00a0antecesor. \u00a0Dicho \u00a0en \u00a0otros \u00a0t\u00e9rminos, \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0apoderado es el mismo, la \u00a0alegaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0lo atan, pero si es diferente, goza de absoluta \u00a0libertad \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0 hacer \u00a0 \u00a0 las \u00a0 \u00a0propuestas \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0quiera \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0sede \u00a0extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0 postura \u00a0 resulta \u00a0 extravagante, \u00a0y \u00a0contrar\u00eda \u00a0los principios de preclusi\u00f3n de los actos procesales, y de igualdad \u00a0de \u00a0las \u00a0partes \u00a0en \u00a0el proceso, que con tanto ah\u00ednco la Delegada defiende. Los \u00a0apoderados \u00a0designados \u00a0para actuar en un proceso ya iniciado, deben enfrentarlo \u00a0en\u00a0 \u00a0 el \u00a0estado \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0encuentra, \u00a0y \u00a0someterse \u00a0al \u00a0rito \u00a0procesal \u00a0correspondiente, \u00a0sin \u00a0prerrogativas, \u00a0ni \u00a0ventajas \u00a0sobre \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0sujetos \u00a0procesales. \u00a0 Pretender, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0la \u00a0repetici\u00f3n \u00a0de \u00a0estadios \u00a0procesales \u00a0superados, \u00a0 o \u00a0 el \u00a0otorgamiento \u00a0de \u00a0oportunidades \u00a0indebidas, \u00a0a \u00a0los \u00a0nuevos \u00a0apoderados, \u00a0nuevos \u00a0Fiscales, \u00a0o \u00a0nuevos Representantes del Ministerio Publico, \u00a0cada \u00a0vez \u00a0que \u00a0son \u00a0relevados de sus cargos, por el solo hecho de ser nuevos, y \u00a0porque \u00a0debe entenderse que la actuaci\u00f3n de sus antecesores no lo vincula, como \u00a0lo \u00a0plantea \u00a0la \u00a0Delegada, \u00a0es \u00a0postura \u00a0que \u00a0ab \u00a0initio debe rechazarse, por no \u00a0corresponder a los postulados del proceso debido.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechas estas precisiones, restar\u00eda establecer \u00a0si \u00a0por \u00a0el \u00a0aspecto \u00a0que \u00a0es \u00a0objeto \u00a0de \u00a0estudio, le asiste o no inter\u00e9s para \u00a0recurrir \u00a0al \u00a0tercero civilmente responsable. Pues bien: Ya se dijo que para que \u00a0exista \u00a0inter\u00e9s \u00a0se \u00a0requiere, \u00a0ante \u00a0todo, \u00a0la \u00a0causaci\u00f3n de un agravio. Esta \u00a0primera \u00a0exigencia \u00a0aparece \u00a0inequ\u00edvocamente \u00a0establecida \u00a0en el presente caso, \u00a0habida \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0la \u00a0empresa transportadora \u201cEXPRESO DE LA SABANA S. A.\u201d \u00a0fue \u00a0condenada \u00a0en ambas instancias a pagar solidariamente con el procesado, los \u00a0da\u00f1os \u00a0 y \u00a0perjuicios \u00a0causados \u00a0con \u00a0los \u00a0delitos \u00a0objeto \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0segunda \u00a0exigencia, consistente en que el \u00a0impugnante \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no hubiese consentido la decisi\u00f3n de primer grado, y \u00a0de \u00a0esta \u00a0manera \u00a0renunciado \u00a0al inter\u00e9s que le asist\u00eda, igualmente se cumple, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0del tercero responsable apel\u00f3 la decisi\u00f3n, y la \u00a0sustent\u00f3 \u00a0oportunamente \u00a0(fls.74\/3 y 76\/4). Tambi\u00e9n existe identidad tem\u00e1tica \u00a0entre \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la casaci\u00f3n, como quiera que en ambas se cuestiona la \u00a0condena \u00a0al \u00a0pago \u00a0de los da\u00f1os y perjuicios, y a\u00fan cuando en la apelaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0nada \u00a0se dijo sobre el vicio de inconsonancia, es claro que dicho \u00a0ataque, \u00a0que \u00a0se \u00a0incluy\u00f3 en la casaci\u00f3n, est\u00e1 dirigido a cuestionar el mismo \u00a0aspecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s \u00a0a\u00fan. En la sentencia de segundo grado, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0increment\u00f3 significativamente el monto de la condena por da\u00f1os y \u00a0perjuicios \u00a0 \u00a0(en \u00a0 \u00a0cerca \u00a0 \u00a0de \u00a0 $65\u2019000.000.oo), \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que, \u00a0en \u00a0principio, habilitaba al tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable \u00a0para \u00a0recurrir \u00a0directamente \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0aunque no \u00a0hubiese \u00a0apelado \u00a0el \u00a0fallo de primera instancia. Es decir, que el inter\u00e9s para \u00a0recurrir \u00a0en \u00a0el \u00a0presente caso surge en doble sentido:\u00a0 haber impugnado en \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0la condena al pago solidario de los da\u00f1os y perjuicios decretado en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado; \u00a0y, \u00a0haber \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0hecho mas gravosa su \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.2. \u00a0 Cuant\u00eda \u00a0 del \u00a0 inter\u00e9s \u00a0 para \u00a0recurrir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0tiene \u00a0por \u00a0objeto \u00a0lo \u00a0referente \u00a0a \u00a0la \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0decretados en la sentencia, es \u00a0principio, \u00a0no \u00a0basta \u00a0que \u00a0el \u00a0impugnante haya sufrido un perjuicio. Adem\u00e1s es \u00a0necesario \u00a0que \u00a0el \u00a0valor actual de la resoluci\u00f3n desfavorable al recurrente se \u00a0ajuste \u00a0a \u00a0la \u00a0cuant\u00eda del inter\u00e9s para impugnar establecida en las normas que \u00a0regulan \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n civil, para la fecha de presentaci\u00f3n de la demanda (art. \u00a0221 C. P. P.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acorde \u00a0con \u00a0lo dispuesto en el art\u00edculo 3\u00ba \u00a0del \u00a0Decreto 522 de 1988, la cuant\u00eda del inter\u00e9s para recurrir en casaci\u00f3n en \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la demanda (diciembre 18 de 1988), ascend\u00eda a \u00a0$53\u2019790.000.oo. \u00a0 Dicho \u00a0monto, \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0confundido con la cuant\u00eda de la demanda, como pareciera \u00a0que \u00a0es entendido por los sujetos procesales no recurrentes, pues\u00a0 mientras \u00a0el \u00a0primero \u00a0se establece, en cada caso concreto, por el valor de la resoluci\u00f3n \u00a0desfavorable \u00a0al \u00a0impugnante, \u00a0y \u00a0sirve \u00a0para \u00a0determina \u00a0la \u00a0procedencia \u00a0de la \u00a0casaci\u00f3n; \u00a0el \u00a0segundo \u00a0corresponde al valor de la pretensi\u00f3n, y se traduce en \u00a0factor \u00a0 \u00a0determinante \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 competencia, \u00a0 y \u00a0 del \u00a0 tr\u00e1mite \u00a0 de \u00a0 cada \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta, entonces, que la cuant\u00eda \u00a0del \u00a0 inter\u00e9s \u00a0 para \u00a0 recurrir \u00a0 se \u00a0 encontraba \u00a0 fijada \u00a0en \u00a0$53\u2019790.000.oo, \u00a0habr\u00eda \u00a0que determinar si \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0sub \u00a0judice, \u00a0el valor de la resoluci\u00f3n desfavorable permit\u00eda al \u00a0impugnante \u00a0acceder \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0Pues \u00a0bien; \u00a0la primera precisi\u00f3n que debe \u00a0hacerse \u00a0es \u00a0que \u00a0la \u00a0condena \u00a0al pago de da\u00f1os y perjuicios por cada delito es \u00a0independiente, \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto, no resulta posible sumar las distintas condenas a \u00a0efectos \u00a0de \u00a0determinar \u00a0el \u00a0monto \u00a0del \u00a0inter\u00e9s \u00a0para recurrir, sino que deben \u00a0tomarse \u00a0separadamente, \u00a0como con acierto lo sostienen la Delgada en su concepto \u00a0y \u00a0 los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0no \u00a0recurrentes \u00a0en \u00a0sus \u00a0escritos \u00a0apreciatorios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otra \u00a0regla \u00a0a \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta, \u00a0es que el \u00a0n\u00famero \u00a0de \u00a0condenados \u00a0no \u00a0incide \u00a0en la determinaci\u00f3n del monto del inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir \u00a0cuando \u00a0la \u00a0condena al pago se hace en forma solidaria, pues, en \u00a0estos \u00a0casos, \u00a0el \u00a0acreedor puede dirigirse contra todos los deudores solidarios \u00a0conjuntamente, \u00a0o \u00a0contra \u00a0cualquiera de ellos, a su arbitrio, sin que sea dable \u00a0oponer \u00a0beneficio \u00a0de \u00a0divisi\u00f3n (art\u00edculo 1571 C. C.). En este punto, la Corte \u00a0se \u00a0aparta \u00a0de \u00a0las \u00a0alegaciones \u00a0de los no recurrentes, quienes equivocadamente \u00a0sostienen \u00a0que \u00a0el \u00a0monto \u00a0de \u00a0la \u00a0condena \u00a0al \u00a0pago de da\u00f1os y perjuicios debe \u00a0dividirse \u00a0por \u00a0dos \u00a0para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0determinar la cuant\u00eda del inter\u00e9s para \u00a0recurrir, \u00a0por \u00a0ser \u00a0dos \u00a0los \u00a0condenados \u00a0a \u00a0su pago (el procesado y el tercero \u00a0civilmente responsable). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D\u00edgase, tambi\u00e9n, que cuando en contra de una \u00a0misma \u00a0decisi\u00f3n \u00a0se \u00a0plantean varios cargos, que involucran aspectos distintos, \u00a0el \u00a0monto \u00a0del \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir \u00a0no \u00a0se \u00a0determina, como lo entiende la \u00a0Delegada, \u00a0por \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0econ\u00f3mica \u00a0que \u00a0es \u00a0perseguida con cada uno de \u00a0ellos, \u00a0sino por la suma de todos.\u00a0 Por consiguiente, si uno de los ataques \u00a0se \u00a0dirige \u00a0a \u00a0cuestionar, verbigracia, el valor de los perjuicios materiales, y \u00a0otro \u00a0el \u00a0monto \u00a0de \u00a0los \u00a0morales, \u00a0las \u00a0pretensiones \u00a0deber\u00e1n ser sumadas para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0determinar \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir. \u00a0E igual acontece si, por \u00a0ejemplo, \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0ataques \u00a0discute el valor del da\u00f1o emergente, y otro el \u00a0monto del lucro cesante.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el caso sub judice, las condenas al pago de \u00a0da\u00f1os \u00a0y \u00a0perjuicios \u00a0por \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos, \u00a0fueron \u00a0como sigue: 1) \u00a0Homicidio \u00a0de Jos\u00e9 Raimundo Fonseca D\u00edaz: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 $69\u2019860.000.oo \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0perjuicios materiales, y 1.000 gramos \u00a0oro \u00a0 por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0morales, \u00a0para \u00a0un \u00a0total \u00a0de \u00a0$83\u2019544.670.oo, \u00a0si \u00a0se \u00a0toma \u00a0el \u00a0gramo oro a \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0$13.684.67, valor que ten\u00eda para la fecha de la presentaci\u00f3n de la \u00a0demanda.\u00a0 \u00a02) Lesiones personales en Mar\u00eda Gloria \u00a0Agudelo \u00a0 de \u00a0 Zea: \u00a0300 \u00a0gramos \u00a0oro \u00a0por \u00a0perjuicios \u00a0materiales, \u00a0y \u00a0100 \u00a0gramos \u00a0por \u00a0morales, \u00a0para \u00a0un \u00a0total \u00a0de \u00a0400 gramos, que \u00a0equivalen \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 $5\u2019473.868.oo.\u00a0 \u00a0 \u00a0 3) \u00a0Lesiones \u00a0personales a Claudia Mercedes \u00a0Zea \u00a0Agudelo: 50 gramos oro por perjuicios materiales, \u00a0y \u00a0100 \u00a0por \u00a0morales, \u00a0para un total de 150 gramos, que equivalen a $2\u2019052.700.50. \u00a04) Lesiones en Juan Camilo Vargas Zea: 2000 gramos oro \u00a0por \u00a0perjuicios \u00a0materiales, \u00a0y \u00a0500 por morales, para un total de 2.500 gramos, \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0 equivalen \u00a0 \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 $34\u2019211.675.oo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0nos \u00a0indica \u00a0que, \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0cuant\u00eda, \u00a0el tercero civilmente responsable solo tiene inter\u00e9s para cuestionar \u00a0la \u00a0condena \u00a0al \u00a0pago \u00a0de \u00a0los \u00a0da\u00f1os \u00a0y \u00a0perjuicios \u00a0derivados \u00a0del \u00a0delito de \u00a0homicidio, \u00a0por \u00a0ser \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0que \u00a0supera el monto requerido por la ley para \u00a0acceder \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 ($53\u2019790.000.oo). \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n con las restantes (condenas derivadas de \u00a0las \u00a0lesiones personas causadas a Mar\u00eda Cloria Agudelo de Zea, Claudia Mercedes \u00a0Zea \u00a0Agudelo, \u00a0y \u00a0Juan \u00a0Camilo Vargas Zea) carece de inter\u00e9s para recurrir. Por \u00a0consiguiente, \u00a0los cargos relacionados con dichas condenas (Segundo subsidiario: \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido \u00a0del \u00a0testimonio de Claudia Mercedes Zea Agudelo, en \u00a0cuanto \u00a0 dice \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 monto \u00a0de \u00a0sus \u00a0ingresos), \u00a0deber\u00e1n \u00a0ser \u00a0desestimados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Respuesta a las censuras: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Cargo principal: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que \u00a0la sentencia no \u00a0est\u00e1 \u00a0en \u00a0consonancia \u00a0con las pretensiones de las demandas de vinculaci\u00f3n del \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable, \u00a0ni con las excepciones de fondo oportunamente \u00a0propuestas \u00a0por \u00a0la \u00a0empresa transportadora \u201cEXPRESO DE LA SABANA S. A.\u201d. En \u00a0el \u00a0 primer \u00a0 caso, \u00a0 por \u00a0 ultra \u00a0petita, \u00a0porque \u00a0los \u00a0demandantes solicitaron la vinculaci\u00f3n del tercero, \u00a0pero \u00a0no \u00a0su \u00a0condena, \u00a0y \u00a0el Tribunal, decidi\u00f3 condenarlos. En el segundo, por \u00a0citra \u00a0 \u00a0petita \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0m\u00ednima \u00a0 petita, \u00a0 por \u00a0 haber \u00a0 los \u00a0juzgadores \u00a0omitido \u00a0pronunciarse \u00a0sobre \u00a0las \u00a0excepciones \u00a0de \u00a0fondo. \u00a0Separadamente \u00a0la \u00a0Corte \u00a0se \u00a0referir\u00e1 \u00a0a \u00a0cada uno de \u00a0ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Pronunciamiento \u00a0 \u00a0 \u00a0ultra \u00a0 \u00a0 \u00a0petita: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Examinado \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0las \u00a0demandas \u00a0presentadas \u00a0por \u00a0los\u00a0 \u00a0apoderados \u00a0de \u00a0las \u00a0personas \u00a0perjudicadas con los \u00a0delitos, \u00a0 donde \u00a0 solicitan \u00a0 la \u00a0 vinculaci\u00f3n \u00a0 al \u00a0 proceso \u00a0de \u00a0la \u00a0empresa \u00a0transportadora \u00a0 \u201cEXPRESO \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SABANA \u00a0S.A.\u201d, \u00a0como \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable \u00a0(fls.2 \u00a0y \u00a017 \u00a0del \u00a0cuaderno No.5 y 1 a 5 del cuaderno No. 6), y el \u00a0escrito \u00a0de \u00a0correcciones hechas por el apoderado de los lesionados en virtud de \u00a0las \u00a0excepciones \u00a0previas \u00a0propuestas \u00a0por \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0(fls.64 \u00a0y \u00a067\/6), se \u00a0establece \u00a0que \u00a0en \u00a0ellas los interesados no presentan ciertamente una solicitud \u00a0expresa \u00a0de \u00a0condena \u00a0de \u00a0la citada empresa al pago solidario de los perjuicios, \u00a0pero \u00a0es \u00a0de \u00a0obviedad \u00a0suma \u00a0entender que el fin buscado con su vinculaci\u00f3n no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0diferente, \u00a0si \u00a0se \u00a0da \u00a0en \u00a0considerar \u00a0que por definici\u00f3n legal el \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable es quien, sin haber participado en la comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible, tiene la obligaci\u00f3n de indemnizar \u00a0los perjuicios (art\u00edculo 153 C. P. P.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0del \u00a0estudio \u00a0las \u00a0demandas \u00a0en \u00a0su \u00a0contexto \u00a0se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0los \u00a0accionantes \u00a0hacen \u00a0referencia \u00a0expresa \u00a0a \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0empresa \u00a0de \u00a0responder \u00a0como tercero, dada su condici\u00f3n de \u00a0administradora \u00a0de \u00a0la \u00a0camioneta y empleadora del procesado, al igual que a las \u00a0normas \u00a0jur\u00eddicas en las cuales sustentan su petici\u00f3n de vinculaci\u00f3n, y desde \u00a0luego, \u00a0de \u00a0condena, \u00a0y \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0entendi\u00f3 \u00a0el Juzgado de conocimiento al \u00a0resolver \u00a0sobre \u00a0su \u00a0admisi\u00f3n, \u00a0y \u00a0ordenar, mediante auto de 9 de septiembre de \u00a01996,\u00a0 \u00a0tener \u00a0a \u00a0\u201cEXPRESO \u00a0DE LA SABANA S. A.\u201d como tercero civilmente \u00a0responsable, \u00a0\u201ca \u00a0fin \u00a0de \u00a0que \u00a0indemnice \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0ocasionados con el \u00a0punible \u00a0 de \u00a0 lesiones \u00a0personales \u00a0y \u00a0homicidio \u00a0respectivamente \u00a0imputados \u00a0a \u00a0LUIS \u00a0 ENRIQUE \u00a0 TRIANA \u00a0 TRIVI\u00d1O\u201d, \u00a0 sin \u00a0que los sujetos procesales, y concretamente el representante de \u00a0la \u00a0 \u00a0 empresa, \u00a0 \u00a0 manifestaron \u00a0 \u00a0 inconformidad \u00a0 \u00a0 alguna \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0respecto \u00a0(Fls.17\/5). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se desestima el reproche. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Pronunciamiento \u00a0 \u00a0 \u00a0citra \u00a0 \u00a0 \u00a0petita: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cierto es que las excepciones de fondo, acorde \u00a0con \u00a0lo \u00a0dispuesto en el art\u00edculo 304 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, deben \u00a0ser \u00a0 resueltas \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0resolutiva \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0Mas \u00a0no \u00a0por \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido omitida esta exigencia (pronunciarse expresamente \u00a0sobre \u00a0ellas \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0dispositiva), \u00a0puede \u00a0afirmarse, \u00a0como \u00a0lo \u00a0hace el \u00a0casacionista, \u00a0que \u00a0se \u00a0ha \u00a0incurrido en un vicio de incongruencia por omisi\u00f3n. \u00a0Para \u00a0que \u00a0la informalidad se configure es necesario establecer, adicionalmente, \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0parte expositiva de la decisi\u00f3n tampoco se haya hecho referencia a \u00a0ellas, \u00a0ya \u00a0en \u00a0forma \u00a0expl\u00edcita, \u00a0ora \u00a0de \u00a0manera impl\u00edcita, para acogerlas o \u00a0desestimarlas, \u00a0 pues \u00a0 solo \u00a0 frente \u00a0 a \u00a0dicho \u00a0supuesto, \u00a0es \u00a0dable \u00a0sostener \u00a0que\u00a0\u00a0 \u00a0los juzgadores omitieron pronunciarse sobre uno de los extremos \u00a0de la controversia.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el escrito de contestaci\u00f3n de la demanda, \u00a0la \u00a0empresa \u00a0transportadora \u00a0\u201cEXPRESO \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SABANA \u00a0S. A.\u201d present\u00f3 tres \u00a0excepciones \u00a0\u201cperentorias \u00a0o \u00a0de \u00a0fondo\u201d, \u00a0as\u00ed: 1) \u00a0Falta \u00a0 de \u00a0 legitimidad \u00a0en \u00a0la \u00a0causa \u00a0por \u00a0activa \u00a0y \u00a0por \u00a0pasiva, \u00a0sustentada \u00a0en \u00a0las siguientes premisas:\u00a0 ausencia de poder; \u00a0no \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la relaci\u00f3n existente \u201centre el da\u00f1o y los perjuicios \u00a0aducidos\u201d \u00a0por \u00a0los \u00a0demandantes; \u00a0y \u00a0falta de indicaci\u00f3n de la raz\u00f3n por la \u00a0cual \u00a0la \u00a0empresa \u00a0\u201cestaba llamada a responder civilmente como sujeto causante \u00a0de \u00a0los \u00a0da\u00f1os\u201d. \u00a02) \u00a0Falta de demostraci\u00f3n de los \u00a0perjuicios, \u00a0apoyada \u00a0en \u00a0la \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0que \u00a0los \u00a0accionantes \u00a0 se \u00a0 limitaron\u00a0 \u00a0 en \u00a0 sus \u00a0 demandas \u00a0a \u00a0hacer \u00a0afirmaciones \u00a0cuantitativas \u00a0y \u00a0cualitativas \u00a0sobre \u00a0los \u00a0mismos, totalmente divorciadas de la \u00a0realidad. \u00a0Y, \u00a03) \u00a0Excepci\u00f3n de culpa exclusiva de un \u00a0tercero, porque el verdadero responsable del hecho fue \u00a0el \u00a0 \u00a0conductor \u00a0 del \u00a0 taxi, \u00a0 quien \u00a0 omiti\u00f3 \u00a0 observar \u00a0 las \u00a0 se\u00f1ales \u00a0 de \u00a0tr\u00e1nsito.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Confrontado \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de los fallos, se \u00a0constata, \u00a0sin mayor esfuerzo, que las \u00faltimas (demostraci\u00f3n de los perjuicios \u00a0y \u00a0culpa \u00a0exclusiva \u00a0de \u00a0un \u00a0tercero), \u00a0fueron \u00a0objeto \u00a0de amplio an\u00e1lisis, por \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0aspectos \u00a0propios \u00a0del thema decidendum (responsabilidad penal del \u00a0procesado \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0cuantificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los perjuicios causados), de \u00a0suerte \u00a0que, \u00a0cualquier cuestionamiento que pretenda ser planteado sobre la base \u00a0de los juzgadores omitieron su estudio, carece de fundamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0ser analizado, por ejemplo, el compromiso \u00a0penal \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0desestimaron \u00a0la \u00a0tesis \u00a0de ausencia de \u00a0culpabilidad \u00a0planteada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que el resultado se \u00a0produjo \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0marcos \u00a0propios del caso fortuito, debido a la acci\u00f3n \u00a0imprudente \u00a0y \u00a0exclusiva \u00a0de \u00a0un \u00a0tercero \u00a0(el taxista), quedando de esta manera \u00a0resuelto, \u00a0no \u00a0solo \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0sino \u00a0el \u00a0del \u00a0tercero \u00a0civilmente, \u00a0concretado \u00a0en \u00a0la \u00a0mencionada \u00a0excepci\u00f3n. \u00a0E \u00a0igual \u00a0acontece \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0causados con los hechos \u00a0punibles \u00a0y \u00a0su \u00a0demostraci\u00f3n, pues tambi\u00e9n estos aspectos fueron estudiados y \u00a0definidos \u00a0en los fallos. Tanto es as\u00ed que el propio casacionista los impugn\u00f3, \u00a0no \u00a0 por \u00a0 considerar \u00a0 que \u00a0no \u00a0se \u00a0causaron, \u00a0sino \u00a0por \u00a0excesivos \u00a0(fls.76 \u00a0y \u00a077\/4). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0torno a la excepci\u00f3n fundada en ausencia \u00a0de \u00a0legitimidad \u00a0por \u00a0activa \u00a0y \u00a0por \u00a0pasiva \u00a0(inexistencia \u00a0de \u00a0poder, falta de \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0nexo \u00a0\u201centre \u00a0el \u00a0da\u00f1o y los perjuicios aducidos\u201d, y no \u00a0indicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0porqu\u00e9 \u00a0la empresa transportada \u201cEXPRESO DE LA SABANA S. A. \u00a0estaba \u00a0obligada como tercero civilmente responsable), se tiene que la misma fue \u00a0tambi\u00e9n \u00a0planteada \u00a0como excepci\u00f3n previa (fls.48\/5), y oportunamente resuelta \u00a0en decisi\u00f3n de 22 de noviembre de 1996 (fls.103-108\/5).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0lo \u00a0discutido \u00a0no es la pertinencia o \u00a0impertinencia \u00a0de las excepciones de fondo plantadas por el tercero responsable, \u00a0sino \u00a0la ausencia de pronunciamiento expreso sobre las mismas, no puede dejar de \u00a0precisarse \u00a0 que \u00a0en \u00a0materia \u00a0penal \u00a0el \u00a0tercero \u00a0carece \u00a0de \u00a0legitimidad \u00a0para \u00a0controvertir \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal del procesado, como tambi\u00e9n la validez \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0relacionada \u00a0con \u00a0el mismo, y que esto hace que la \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0 orientada \u00a0 a \u00a0 controvertir \u00a0dichos \u00a0aspectos, \u00a0deba \u00a0adem\u00e1s \u00a0ser \u00a0desestimada \u00a0por \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0inter\u00e9s. \u00a0Su actuaci\u00f3n en el proceso penal, ha \u00a0sido \u00a0dicho \u00a0por la Corte, est\u00e1 circunscrita a los aspectos relacionados con su \u00a0responsabilidad \u00a0 civil, \u00a0 y \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0su \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0(Cfr. \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0de \u00a015 de diciembre del 2000, Magistrado Ponente \u00a0doctor Jorge C\u00f3rdoba Poveda, entre otras). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se desestima la censura. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Cargos subsidiarios. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial por \u00a0errores \u00a0de \u00a0derecho \u00a0y \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las pruebas, as\u00ed: \u00a0Errores \u00a0de \u00a0derecho:\u00a0 \u00a0inoportuna \u00a0adjunci\u00f3n de la tabla de supervivencia del DANE y de los recibos de \u00a0pago \u00a0que \u00a0acreditan los gastos de parqueadero. Errores \u00a0de \u00a0 hecho:\u00a0 \u00a0 Suposici\u00f3n \u00a0 del \u00a0 valor \u00a0de \u00a0la \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 del \u00a0 cupo \u00a0 del \u00a0 taxi, \u00a0y \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0edad \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0diferencia \u00a0del \u00a0cargo \u00a0anterior, donde se \u00a0discute \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0civil \u00a0de la empresa transportadora en el hecho, y \u00a0por \u00a0ende, \u00a0la \u00a0condena \u00a0al pago solidario de todos los perjuicios, en estos dos \u00a0\u00faltimos \u00a0se\u00a0 \u00a0dirige \u00a0a \u00a0cuestionar \u00a0solo \u00a0parcialmente la cuant\u00eda de los \u00a0mismos. \u00a0Esto \u00a0impon\u00eda al censor tener que demostrar las implicaciones que cada \u00a0uno \u00a0 de \u00a0 errores \u00a0 denunciados \u00a0 tuvo, \u00a0 en \u00a0 t\u00e9rminos \u00a0 econ\u00f3micos, \u00a0en \u00a0la \u00a0cuantificaci\u00f3n \u00a0que \u00a0de los perjuicios realizaron los juzgadores, con el fin no \u00a0solo \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0su trascendencia, sino de acreditar que la diferencia entre \u00a0los \u00a0montos \u00a0declarados \u00a0en \u00a0los \u00a0fallos, y las cantidades por las cuales debi\u00f3 \u00a0haberse \u00a0 condenado,\u00a0 \u00a0 superaba \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0 exigencia \u00a0 es \u00a0desatendida \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0quien \u00a0se limita a denunciar los diferentes errores, sin precisar \u00a0de \u00a0qu\u00e9 manera\u00a0 repercuti\u00f3 cada uno de ellos en la cuantificaci\u00f3n de los \u00a0perjuicios, \u00a0ni \u00a0el monto por el cual debi\u00f3 dictarse fallo de condena, omisi\u00f3n \u00a0que \u00a0impide \u00a0el \u00a0estudio de las censuras, pues la Corte, en virtud del principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n que preside el recurso, no puede entrar suplir los vac\u00edos de la \u00a0demanda, ni a suplantar el actor en una funci\u00f3n que les propia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, \u00a0o\u00eddo \u00a0el concepto del Procurador Segundo \u00a0Delegado, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la rep\u00fablica y por autoridad de \u00a0la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 E \u00a0 S \u00a0 U \u00a0 E \u00a0 L \u00a0 V \u00a0 E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Devu\u00e9lvase \u00a0 al \u00a0 Tribunal \u00a0 de \u00a0 origen. \u00a0CUMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS E. MEJIA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALAN \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALVEZ\u00a0 \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 O. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PEREZ \u00a0PINZON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Teresa Ruiz\u00a0 Nu\u00f1ez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 SECRETARIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 15488 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No. 98 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-4332","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-9"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4332","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4332"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4332\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4332"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4332"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4332"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}