{"id":4317,"date":"2023-09-08T15:14:26","date_gmt":"2023-09-08T15:14:26","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1535414-11-01\/"},"modified":"2023-09-08T15:14:26","modified_gmt":"2023-09-08T15:14:26","slug":"1535414-11-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1535414-11-01\/","title":{"rendered":"15354(14-11-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 15354 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Nilson Pinilla Pinilla \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 174 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., noviembre catorce (14) de dos \u00a0mil uno (2001). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>Se procede a resolver la casaci\u00f3n interpuesta \u00a0en \u00a0defensa \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0JOS\u00c9 \u00a0RICARDO \u00a0OLAYA \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0y JOS\u00c9 EFRA\u00cdN \u00a0BARAHONA \u00a0RAM\u00cdREZ, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia del Tribunal Superior de Cundinamarca \u00a0que \u00a0confirm\u00f3, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a ellos, la condena impuesta por el Juzgado Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Soacha, como culminaci\u00f3n de tres procesos acumulados, \u00a0por \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0y \u00a0destrucci\u00f3n, \u00a0supresi\u00f3n y ocultamiento de \u00a0documento p\u00fablico, en concurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0 \u00a0 Primer \u00a0 \u00a0 proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0El \u00a04 de julio de 1995, el se\u00f1or Jos\u00e9 \u00a0Rafael \u00a0Mayorga Luque cancel\u00f3 en la Tesorer\u00eda Municipal de Sibat\u00e9 $1.240.700, \u00a0que \u00a0correspond\u00edan \u00a0a \u00a0la \u00a0mensualidad \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a0ese a\u00f1o del contrato de \u00a0concesi\u00f3n \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0el \u00a0matadero municipal y deg\u00fcello de ganado, pago \u00a0que \u00a0hizo \u00a0mediante \u00a0cheque \u00a0que la Cooperativa de Ahorro y Cr\u00e9dito Coopsibat\u00e9 \u00a0hab\u00eda \u00a0girado \u00a0a \u00a0su \u00a0favor, \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0le expidi\u00f3 el comprobante N\u00b0 \u00a0K900975. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0pago \u00a0lo \u00a0recibi\u00f3 \u00a0JOS\u00c9 \u00a0RICARDO OLAYA \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0cuando \u00a0se \u00a0desempe\u00f1aba \u00a0como \u00a0Recaudador \u00a0de \u00a0Impuestos; el mencionado \u00a0cheque \u00a0fue \u00a0sustra\u00eddo \u00a0de \u00a0la Tesorer\u00eda y posteriormente cobrado por Luz Mery \u00a0Camacho \u00a0P\u00e1rraga, hermana del Contador del Municipio Gilberto Camacho P\u00e1rraga, \u00a0a trav\u00e9s de una cuenta corriente en el Banco de Colombia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0cheque \u00a0y \u00a0el \u00a0comprobante \u00a0de \u00a0ingreso o \u00a0\u201crecibo \u00a0universal\u201d \u00a0no \u00a0fueron \u00a0reportados \u00a0en el bolet\u00edn diario de caja y \u00a0bancos \u00a0de \u00a0esa \u00a0fecha. Posteriormente, OLAYA L\u00d3PEZ busc\u00f3 a Mayorga Luque y le \u00a0entreg\u00f3 \u00a0$1.240.700, \u00a0con \u00a0el \u00a0pretexto \u00a0de \u00a0que \u00a0el cheque se hab\u00eda perdido y \u00a0pidi\u00e9ndole \u00a0que \u00a0efectuara \u00a0nuevamente \u00a0el \u00a0pago, lo que as\u00ed hizo con el visto \u00a0bueno \u00a0de \u00a0JOS\u00c9 \u00a0EFRA\u00cdN \u00a0BARAHONA RAM\u00cdREZ, Secretario de Hacienda de Sibat\u00e9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. Con fecha 14 de julio de 1995, la empresa \u00a0Eternit \u00a0Colombiana \u00a0S.A. \u00a0cancel\u00f3 la segunda cuota del impuesto de industria y \u00a0comercio \u00a0mediante \u00a0cheque \u00a0N\u00b0 \u00a00018900 \u00a0por valor de $75.316.033, que recibi\u00f3 \u00a0JOS\u00c9 \u00a0RICARDO \u00a0OLAYA \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0y \u00a0expidi\u00f3 el comprobante de ingreso o \u201crecibo \u00a0universal\u201d N\u00b0 K900979. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0cheque \u00a0tambi\u00e9n \u00a0fue \u00a0sustra\u00eddo \u00a0de la \u00a0Tesorer\u00eda \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Sibat\u00e9 y a pesar de la restricci\u00f3n \u201cP\u00c1GUESE SOLO \u00a0AL \u00a0PRIMER \u00a0BENEFICIARIO\u201d, \u00a0se \u00a0hizo \u00a0efectivo a favor de la ya mencionada Luz \u00a0Mery \u00a0Camacho \u00a0P\u00e1rraga, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0una \u00a0cuenta \u00a0corriente \u00a0del \u00a0Banco \u00a0de \u00a0Occidente, \u00a0Sucursal \u00a0Santa \u00a0B\u00e1rbara \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0cuya \u00a0titular \u00a0era Luz Mery \u00a0Pach\u00f3n \u00a0Zamudio, \u00a0previa \u00a0certificaci\u00f3n \u00a0hecha \u00a0al \u00a0parecer por LIBARDO LOZANO \u00a0RODR\u00cdGUEZ, \u00a0Inspector \u00a0de Caja del Banco, en el sentido de que se consignaba en \u00a0la cuenta del primer beneficiario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como ocurri\u00f3 en el caso anterior, los dineros \u00a0no \u00a0ingresaron \u00a0a \u00a0las arcas del municipio de Sibat\u00e9 y la copia del comprobante \u00a0que \u00a0deb\u00eda sustentar el bolet\u00edn diario de caja y bancos no fue reportada en el \u00a0movimiento \u00a0del \u00a0d\u00eda, \u00a0trat\u00e1ndose de recibos de un talonario oculto,\u00a0 que \u00a0se \u00a0 utilizaba \u00a0 s\u00f3lo \u00a0 para \u00a0 posibilitar \u00a0 la \u00a0sustracci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0dineros \u00a0p\u00fablicos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con la falsedad documental, se \u00a0orden\u00f3 \u00a0compulsar copias y por los mismos hechos se dict\u00f3 sentencia anticipada \u00a0contra los hermanos LUZ MERY y GILBERTO CAMACHO P\u00c1RRAGA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- Segundo proceso. \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fechas \u00a08 \u00a0de \u00a0marzo, 18 de abril, 16 de \u00a0mayo, \u00a018 \u00a0de \u00a0mayo y 6 de junio de 1995, JOS\u00c9 RICARDO OLAYA L\u00d3PEZ, ejerciendo \u00a0el \u00a0cargo \u00a0de \u00a0Recaudador \u00a0de \u00a0Impuestos \u00a0de \u00a0Sibat\u00e9, \u00a0recibi\u00f3 \u00a0las \u00a0sumas \u00a0de \u00a0$1.828.843, \u00a0$224.484, \u00a0$644.672, \u00a0$193.706 \u00a0y \u00a0$310.824, \u00a0que correspond\u00edan al \u00a0valor \u00a0del \u00a0pago \u00a0de \u00a0cuotas de pavimentaci\u00f3n de los contribuyentes Alcib\u00edades \u00a0Vel\u00e1squez \u00a0 Olarte, \u00a0 Leonor \u00a0 Moreno \u00a0de \u00a0Morales, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Agripina \u00a0Ib\u00e1\u00f1ez \u00a0Contreras, \u00a0Antonio\u00a0 \u00a0M. \u00a0S\u00e1enz \u00a0y \u00a0Santos \u00a0M. \u00a0Quintero, \u00a0expidiendo \u00a0los \u00a0\u201crecibos \u00a0 universales\u201d \u00a0 K900951, \u00a0K900961, \u00a0K900963, \u00a0K900966 \u00a0y \u00a0K900967, \u00a0respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esos dineros tampoco ingresaron al erario del \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Sibat\u00e9 \u00a0y el mecanismo para ocultar la apropiaci\u00f3n indebida fue \u00a0no \u00a0reportar, \u00a0ocultando \u00a0o \u00a0destruyendo, \u00a0las \u00a0copias \u00a0de \u00a0los \u00a0recibos \u00a0que se \u00a0destinaban \u00a0a \u00a0la \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0boletines \u00a0de caja y bancos y para los \u00a0controles administrativos correspondientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 \u201crecibos \u00a0 universales\u201d \u00a0 que \u00a0se \u00a0utilizaron \u00a0en \u00a0este \u00a0caso,\u00a0 \u00a0corresponden al mismo talonario oculto, s\u00f3lo \u00a0utilizado al efecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0 \u00a0 Tercer \u00a0 \u00a0 proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 18 de abril de 1995, la empresa Hardys S.A. \u00a0cancel\u00f3 \u00a0en \u00a0la Secretar\u00eda de Hacienda de Sibat\u00e9 $5.147.367, correspondientes \u00a0a \u00a0impuesto \u00a0de \u00a0industria y comercio. Esa suma estaba representada en el cheque \u00a0N\u00b0 \u00a0G0747626 \u00a0del Banco de Colombia, sucursal El Poblado de Medell\u00edn, girado a \u00a0favor \u00a0del \u00a0municipio de Sibat\u00e9 -Tesorer\u00eda Distrital, con sello restrictivo de \u00a0\u201cP\u00c1GUESE \u00a0AL \u00a0PRIMER \u00a0BENEFICIARIO\u201d. \u00a0Tal \u00a0cheque lo recibi\u00f3 JOS\u00c9 RICARDO \u00a0OLAYA \u00a0L\u00d3PEZ, \u00a0cuando desempe\u00f1aba transitoriamente las funciones de Recaudador \u00a0Municipal, quien expidi\u00f3 el recibo universal K900960. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El mencionado t\u00edtulo valor fue consignado en \u00a0la \u00a0cuenta \u00a0de ahorros que GILBERTO CAMACHO P\u00c1RRAGA, Contador Municipal, ten\u00eda \u00a0en \u00a0Coopsibat\u00e9, \u00a0entidad que certific\u00f3 que hab\u00eda sido consignado en la cuenta \u00a0del \u00a0primer \u00a0beneficiario, \u00a0logr\u00e1ndose de esta manera defraudar al municipio de \u00a0Sibat\u00e9, \u00a0pues ese dinero del impuesto de industria y comercio no ingres\u00f3 a sus \u00a0arcas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en este caso se ocult\u00f3 el \u201crecibo \u00a0universal\u201d \u00a0de \u00a0pago \u00a0que \u00a0constitu\u00eda \u00a0el \u00a0soporte \u00a0para \u00a0la contabilidad del \u00a0Municipio \u00a0y \u00a0para \u00a0el \u00a0control \u00a0fiscal \u00a0posterior, \u00a0que \u00a0llevar\u00eda \u00a0a \u00a0cabo \u00a0la \u00a0Contralor\u00eda Municipal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con GILBERTO CAMACHO P\u00c1RRAGA, \u00a0por estos hechos tambi\u00e9n se dict\u00f3 sentencia anticipada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0PROCESALES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0Primer Proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Delitos \u00a0Financieros \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0General \u00a0de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n abri\u00f3 investigaci\u00f3n y oy\u00f3 en indagatoria, \u00a0entre \u00a0otros, \u00a0a \u00a0JOS\u00c9 \u00a0RICARDO OLAYA L\u00d3PEZ, JOS\u00c9 EFRA\u00cdN BARAHONA RAM\u00cdREZ y \u00a0LIBARDO \u00a0LOZANO \u00a0RODR\u00cdGUEZ, \u00a0a \u00a0quienes \u00a0con \u00a0fecha \u00a022 de agosto y\u00a0 12 de \u00a0octubre \u00a0de 1995 decret\u00f3 su detenci\u00f3n preventiva por peculado por apropiaci\u00f3n \u00a0(fs. 86 a 92, 395 a 401 cd. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cerrada \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a076 \u00a0Seccional \u00a0dict\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0el \u00a01\u00b0 de abril de 1996, contra \u00a0JOS\u00c9 \u00a0EFRA\u00cdN \u00a0BARAHONA \u00a0RAM\u00cdREZ, \u00a0JOS\u00c9 RICARDO OLAYA L\u00d3PEZ y LIBARDO LOZANO \u00a0RODR\u00cdGUEZ, \u00a0los \u00a0dos \u00a0primeros \u00a0como \u00a0coautores \u00a0de \u00a0las \u00a0conductas punibles de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n agravado por la cuant\u00eda, y destrucci\u00f3n, supresi\u00f3n \u00a0y \u00a0ocultamiento \u00a0de \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0ambas \u00a0infracciones en concurso, y en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0LOZANO \u00a0RODR\u00cdGUEZ como c\u00f3mplice del peculado por apropiaci\u00f3n, \u00a0referente \u00a0a \u00a0los \u00a0dineros \u00a0pagados \u00a0por la empresa Eternit de Colombia S.A.; de \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0dispuso \u00a0la \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n a favor de Luz Mery \u00a0Pach\u00f3n \u00a0Zamudio \u00a0(fs. \u00a0456 \u00a0a \u00a0482 cd. 2). Esta calificaci\u00f3n no fue recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Correspondi\u00f3 \u00a0 inicialmente \u00a0 al \u00a0 Juzgado \u00a0Promiscuo \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Soacha \u00a0adelantar el juicio y, surtido el traslado \u00a0previsto \u00a0en el art\u00edculo 446 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal anterior, el 12 \u00a0de \u00a0julio de 1996 se declar\u00f3 la nulidad de lo actuado desde antes del cierre de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, en relaci\u00f3n con los delitos contra la fe p\u00fablica imputados a \u00a0OLAYA \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0y \u00a0BARAHONA \u00a0RAM\u00cdREZ, \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0les \u00a0indague, \u00a0resuelva la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0y \u00a0califique \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0por esos comportamientos. \u00a0Declar\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0proceso \u00a0continuaba \u00a0por el peculado que involucra a los tres \u00a0sindicados \u00a0y \u00a0orden\u00f3 \u00a0compulsar \u00a0las \u00a0copias \u00a0correspondientes \u00a0(fs. 532 a 537 \u00a0ib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Iniciada \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0el \u00a09 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0siguiente \u00a0se \u00a0decret\u00f3 la acumulaci\u00f3n con el proceso seguido contra \u00a0JOS\u00c9 \u00a0RICARDO \u00a0OLAYA \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0por \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0y destrucci\u00f3n, \u00a0supresi\u00f3n \u00a0y \u00a0ocultamiento \u00a0de documento p\u00fablico que conoc\u00eda el Juzgado Penal \u00a0del Circuito de Soacha (fs. 842 y 843 cd. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a013 de enero de 1997, el Juzgado Promiscuo \u00a0del \u00a0 Circuito \u00a0 de \u00a0Soacha, \u00a0convertido \u00a0en \u00a0Juzgado \u00a0Civil \u00a0del \u00a0Circuito, \u00a0en \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0lo dispuesto en los acuerdos 228 del 25 de septiembre y 55 del \u00a02 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01996, \u00a0el \u00a0primero \u00a0de \u00a0la Sala Administrativa del Consejo \u00a0Superior \u00a0de \u00a0la \u00a0Judicatura y el segundo del Tribunal Superior de Cundinamarca, \u00a0decidi\u00f3 \u00a0enviar \u00a0el \u00a0asunto al Juzgado Penal del Circuito de esa localidad, por \u00a0competencia (f. 855 ib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0Juzgado el 10 de marzo de 1997, orden\u00f3 \u00a0acumular \u00a0el \u00a0proceso \u00a0que \u00a0adelantaba \u00a0contra \u00a0JOS\u00c9 \u00a0RICARDO \u00a0OLAYA L\u00d3PEZ por \u00a0peculado \u00a0 por \u00a0 apropiaci\u00f3n \u00a0y \u00a0destrucci\u00f3n, \u00a0supresi\u00f3n \u00a0y \u00a0ocultamiento \u00a0de \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0disponiendo \u00a0que \u00a0una \u00a0vez \u00a0los \u00a0tres \u00a0juicios quedaran en \u00a0igualdad \u00a0procesal, \u00a0se \u00a0continuar\u00edan \u00a0bajo \u00a0un \u00a0mismo \u00a0tr\u00e1mite (fs. 873 a 875 \u00a0ib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- Segundo proceso. \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base en la denuncia formulada por \u00d3scar \u00a0Danilo \u00a0Cantor \u00a0P\u00e1rraga, \u00a0Jefe de la Unidad de Control Interno del municipio de \u00a0Sibat\u00e9, \u00a0el \u00a01\u00b0 \u00a0de abril de 1996 la Fiscal\u00eda 28 Seccional de Soacha declar\u00f3 \u00a0la \u00a0apertura \u00a0de \u00a0la instrucci\u00f3n, practic\u00f3 pruebas, escuch\u00f3 en indagatoria al \u00a0imputado \u00a0JOS\u00c9 \u00a0RICARDO OLAYA L\u00d3PEZ y el 10 de julio\u00a0 siguiente le dict\u00f3 \u00a0medida \u00a0de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva, sin derecho a excarcelaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0las \u00a0conductas \u00a0punibles \u00a0de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0y \u00a0destrucci\u00f3n, \u00a0supresi\u00f3n \u00a0y \u00a0ocultamiento \u00a0de \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0falso, en relaci\u00f3n con la \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0del \u00a0dinero \u00a0cancelado \u00a0por algunos contribuyentes sobre cuotas de \u00a0pavimentaci\u00f3n (fs. 74 a 82 cd. respectivo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cerrada la investigaci\u00f3n, el 1\u00b0 de noviembre \u00a0de \u00a01996 \u00a0se \u00a0dict\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0OLAYA \u00a0L\u00d3PEZ, por el \u00a0concurso \u00a0de \u00a0conductas punibles objeto de la medida de aseguramiento (fs. 142 a \u00a0156 ib.), enjuiciamiento no recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0asunto \u00a0pas\u00f3 \u00a0a conocimiento del Juzgado \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Soacha \u00a0que, \u00a0en \u00a0la \u00a0forma antes indicada, dispuso la \u00a0acumulaci\u00f3n de procesos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0 \u00a0 Tercer \u00a0 \u00a0 proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base \u00a0en la denuncia formulada por JOS\u00c9 \u00a0JAIRO \u00a0LINARES \u00a0RODR\u00cdGUEZ, \u00a0Alcalde \u00a0de \u00a0Sibat\u00e9, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a076 \u00a0Seccional \u00a0declar\u00f3 \u00a0la \u00a0apertura \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0escuch\u00f3 \u00a0en indagatoria, entre \u00a0otros, \u00a0a \u00a0JOS\u00c9 \u00a0RICARDO OLAYA L\u00d3PEZ y el 17 de abril de 1996 le dict\u00f3 medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0por \u00a0las \u00a0conductas \u00a0punibles de \u00a0peculado \u00a0 por \u00a0 apropiaci\u00f3n \u00a0y \u00a0destrucci\u00f3n, \u00a0supresi\u00f3n \u00a0y \u00a0ocultamiento \u00a0de \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0en \u00a0concurso \u00a0(fs. \u00a0126 \u00a0a 132). Sometido GILBERTO CAMACHO \u00a0P\u00c1RRAGA \u00a0a \u00a0sentencia \u00a0anticipada y cerrada en lo dem\u00e1s la instrucci\u00f3n, el 21 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0siguiente se calific\u00f3 con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n contra OLAYA \u00a0L\u00d3PEZ, \u00a0por los cargos de la medida de aseguramiento (fs. 273 a 287), decisi\u00f3n \u00a0que tampoco fue recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El asunto pas\u00f3 al Juzgado Penal del Circuito \u00a0de \u00a0Soacha, \u00a0procedi\u00e9ndose \u00a0a \u00a0la \u00a0acumulaci\u00f3n de los tres procesos y quedando \u00a0luego \u00a0en \u00a0el \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0esa localidad, que culmin\u00f3 la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0y el 16 de diciembre de 1997 profiri\u00f3 sentencia, adoptando \u00a0las siguientes determinaciones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a-). \u00a0Conden\u00f3 a JOS\u00c9 RICARDO OLAYA L\u00d3PEZ a \u00a0las \u00a0penas \u00a0principales \u00a0de \u00a0216 \u00a0meses de prisi\u00f3n, interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0igual \u00a0per\u00edodo y multa de $79.712.595, \u201ccomo autor \u00a0responsable \u00a0de \u00a0ocho (8) delitos de peculado cometidos en concurso homog\u00e9neo y \u00a0sucesivo \u00a0y \u00a0seis \u00a0(6) \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0por \u00a0ocultamiento \u00a0de \u00a0documento p\u00fablico, \u00a0cometidos \u00a0en \u00a0concurso \u00a0homog\u00e9neo y sucesivo y en heterog\u00e9neo respecto de los \u00a0peculados\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b-). \u00a0Conden\u00f3 \u00a0a \u00a0JOS\u00c9 \u00a0EFRA\u00cdN \u00a0BARAHONA \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0a \u00a0las \u00a0penas \u00a0principales \u00a0de 116 meses de prisi\u00f3n, interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0igual \u00a0per\u00edodo \u00a0y multa de $73.626.208, \u00a0\u201ccomo \u00a0autor responsable de dos delitos de peculado por apropiaci\u00f3n cometidos \u00a0en concurso homog\u00e9neo y sucesivo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c-). Conden\u00f3 a LIBARDO LOZANO RODR\u00cdGUEZ a 42 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de derechos y funciones p\u00fablicas por igual \u00a0per\u00edodo \u00a0 y \u00a0 multa \u00a0 de \u00a0 $36.658.016, \u00a0\u201ccomo \u00a0c\u00f3mplice \u00a0de \u00a0un \u00a0delito \u00a0de \u00a0peculado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>d-). \u00a0Declar\u00f3 \u00a0que ninguno de los procesados \u00a0tiene derecho a la ejecuci\u00f3n condicional de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>e-). \u00a0Les impuso la obligaci\u00f3n de indemnizar \u00a0solidariamente \u00a0 los \u00a0perjuicios \u00a0causados \u00a0al \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Sibat\u00e9, \u00a0en \u00a0las \u00a0cuant\u00edas \u00a0 all\u00ed \u00a0 determinadas \u00a0 en \u00a0 cada \u00a0 caso \u00a0 (fs. \u00a0 549 \u00a0a \u00a0591 \u00a0cd. \u00a03 \u00a0respectivo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El fallo fue apelado por los procesados JOS\u00c9 \u00a0EFRA\u00cdN \u00a0BARAHONA RAM\u00cdREZ y JOS\u00c9 RICARDO OLAYA L\u00d3PEZ y por sus defensores, al \u00a0igual \u00a0que por el defensor de Libardo Lozano Rodr\u00edguez, alzada que con fecha 30 \u00a0de \u00a0abril de 1998 resolvi\u00f3 el Tribunal Superior de Cundinamarca, confirmando en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los dos primeros y revocando, por mayor\u00eda, la condena proferida \u00a0contra \u00a0el \u00a0\u00faltimo, \u00a0a quien absolvi\u00f3 de los cargos (fs. 112 a 151 cd. segunda \u00a0instancia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0pronunciamiento es objeto de casaci\u00f3n, \u00a0sustentada \u00a0por \u00a0los \u00a0defensores \u00a0de \u00a0OLAYA \u00a0L\u00d3PEZ y BARAHONA RAM\u00cdREZ, como en \u00a0seguida pasa a verse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS \u00a0DEMANDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- Demanda a nombre de JOS\u00c9 EFRA\u00cdN BARAHONA \u00a0RAM\u00cdREZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPRIMER \u00a0CARGO\u201d.- \u00a0Al amparo de la causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, sostiene el demandante que acusa el fallo por violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0error de derecho, consistente en falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0porque el juez apreci\u00f3 una prueba quebrantando en forma \u00a0manifiesta \u00a0los \u00a0presupuestos esenciales que la ley exige para su incorporaci\u00f3n \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0desconociendo \u00a0de \u00a0plano \u00a0los \u00a0ritos \u00a0propios \u00a0de \u00a0su formaci\u00f3n y \u00a0\u201cotorg\u00e1ndole \u00a0 un \u00a0 valor \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0 no \u00a0le \u00a0asigna\u201d \u00a0(f. \u00a0216 \u00a0cd. \u00a0Trib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que en el fallo se dijo que \u201cCAMACHO \u00a0P\u00c1RRAGA \u00a0le manifest\u00f3 telef\u00f3nicamente a URIBE CUERVO, en el sentido de que si \u00a0llamaban \u00a0al \u00a0Secretario \u00a0de Hacienda no hab\u00eda problema porque el hombre estaba \u00a0metido\u201d. \u00a0Esas \u00a0grabaciones \u00a0telef\u00f3nicas, dice el impugnante, fueron urdidas, \u00a0preparadas \u00a0 y \u00a0realizadas \u00a0por \u00a0William \u00a0Uribe \u00a0Cuervo, \u00a0persona \u00a0encargada \u00a0de \u00a0consignar \u00a0el \u00a0cheque \u00a0fiscal \u00a0en \u00a0la cuenta corriente de su esposa, despu\u00e9s de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0sustra\u00eddo \u00a0de la Tesorer\u00eda de Sibat\u00e9 por los hermanos Luz Mery y \u00a0Gilberto \u00a0Camacho \u00a0P\u00e1rraga, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0no \u00a0se necesita imaginaci\u00f3n para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0Uribe \u00a0Cuervo es \u201cc\u00f3mplice necesario del delito\u201d, pero\u00a0 \u00a0curiosamente no se le vincul\u00f3 al proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 las \u00a0cosas, \u00a0tales \u00a0grabaciones \u00a0son \u00a0ilegales, \u00a0porque no se realizaron de conformidad con la ley y fueron efectuadas \u00a0\u201centre \u00a0 delincuentes \u00a0y \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0involucrar \u00a0a \u00a0terceros\u201d, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0resulta \u00a0extremadamente \u00a0injusta, \u00a0\u201cmucho m\u00e1s cuando la base \u00a0para \u00a0 \u00a0condenar, \u00a0 \u00a0fue \u00a0 una \u00a0 prueba \u00a0 ilegalmente \u00a0 producida\u201d \u00a0 (f. \u00a0 218 \u00a0ib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSEGUNDO \u00a0 CARGO\u201d.- \u00a0 En \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0al \u00a0decir del censor, se incurri\u00f3 en violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0consistente \u00a0en falso juicio de \u00a0legalidad, \u00a0porque \u00a0se \u00a0apreci\u00f3 \u00a0como \u201cplena prueba, el indicio de presencia, \u00a0quebrantando \u00a0de manera manifiesta, los presupuestos esenciales que la ley exige \u00a0para \u00a0tenerla \u00a0como plena prueba de la responsabilidad y le otorg\u00f3 un valor que \u00a0la ley no le asigna\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma que en el proceso no existe la \u201cplena \u00a0prueba \u00a0de la responsabilidad\u201d de JOS\u00c9 EFRA\u00cdN BARAHONA RAM\u00cdREZ, entonces se \u00a0recurri\u00f3 \u00a0al \u00a0indicio de \u201cmanifestaciones anteriores y posteriores, presencia \u00a0y \u00a0oportunidad \u00a0delictual\u201d, \u00a0los \u00a0que \u00a0se \u00a0pueden \u00a0predicar \u00a0de los verdaderos \u00a0culpables \u00a0(\u201cGILBERTO \u00a0CAMACHO \u00a0P\u00c1RRAGA, \u00a0LUZ \u00a0MERY \u00a0CAMACHO \u00a0P\u00c1RRAGA, JOS\u00c9 \u00a0RICARDO \u00a0OLAYA \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0(quien \u00a0exped\u00eda \u00a0los recibos y luego los ocultaba) y el \u00a0c\u00f3mplice \u00a0necesario WILLIAM URIBE\u201d), pero endilgarle esos indicios a BARAHONA \u00a0RAM\u00cdREZ \u201ces poco menos que injusto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0no le aparecen a su acudido cargos \u00a0concretos \u00a0y \u00a0no existe prueba para condenar, como lo exige el art\u00edculo 247 del \u00a0estatuto \u00a0procesal \u00a0penal \u00a0anterior \u00a0y \u00a0entonces \u00a0se \u00a0busc\u00f3, \u00a0para sustentar la \u00a0condena, unas grabaciones ilegales y unos indicios no probados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTERCER \u00a0CARGO\u201d.- \u00a0De \u00a0conformidad con lo \u00a0instituido \u00a0en \u00a0la segunda causal establecida en el art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0anterior, \u00a0aduce \u00a0que la sentencia dictada por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cundinamarca, no est\u00e1 en consonancia con los cargos formulados en \u00a0la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que \u00a0en \u00a0el fallo \u00a0recurrido \u00a0se \u00a0dijo \u00a0que \u00a0su representado no formul\u00f3 oportunamente la denuncia, \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0 intervenir \u00a0 ante \u00a0 el \u00a0 Banco \u00a0 y \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0para \u00a0evitar \u00a0el \u00a0adelantamiento \u00a0de \u00a0las investigaciones respectivas, y luego se dijo que prest\u00f3 \u00a0voluntariamente \u00a0su concurso para la perpetraci\u00f3n de los il\u00edcitos y particip\u00f3 \u00a0activamente \u00a0en \u00a0ellos, \u00a0haciendo \u00a0entrega \u00a0del \u00a0talonario de recibos utilizados \u00a0fraudulentamente, que se hallaban a su cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguna de estas afirmaciones, dice el censor, \u00a0aparece \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0y desde luego no corresponden a la \u00a0verdad, \u00a0porque \u00a0as\u00ed \u00a0no \u00a0ocurrieron \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0como lo est\u00e1 suponiendo el \u00a0Tribunal, present\u00e1ndose entonces la incongruencia alegada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tal \u00a0manera, \u00a0solicita casar la sentencia \u00a0recurrida \u00a0y, \u00a0en su lugar, \u201cdejarla sin valor y efecto y como consecuencia de \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0absolver \u00a0a \u00a0mi \u00a0defendido \u00a0EFRA\u00cdN \u00a0BARAHONA RAM\u00cdREZ, por estar \u00a0demostrado que no cometi\u00f3 delito alguno\u201d (f. 224 ib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0Demanda \u00a0a nombre de JOS\u00c9 RICARDO OLAYA \u00a0L\u00d3PEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPRIMER \u00a0 CARGO. \u00a0CAUSAL \u00a0TERCERA\u201d. \u00a0El \u00a0demandante \u00a0anuncia \u00a0que \u00a0la sentencia se dict\u00f3 en un juicio viciado de nulidad \u00a0que \u00a0afecta el debido proceso, vicio que \u201cse remonta en los casos deg\u00fcello de \u00a0ganado \u00a0y \u00a0de \u00a0cuotas \u00a0de pavimentaci\u00f3n a partir de la audiencia de juzgamiento \u00a0inclusive, \u00a0y \u00a0el \u00a0caso \u00a0Hardys S. A., hasta la diligencia anterior al cierre de \u00a0investigaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Transcribe apartes del fallo impugnado y cita \u00a0algunos \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0para \u00a0decir que \u201cen modo alguno puede tenerse la \u00a0indagatoria \u00a0del \u00a0procesado \u00a0GILBERTO \u00a0CAMACHO P\u00c1RRAGA como prueba en la medida \u00a0que \u00a0como \u00a0confesi\u00f3n \u00a0solo \u00a0puede \u00a0esgrimirse en su contra\u201d; tampoco se puede \u00a0considerar \u00a0como \u00a0testimonio, \u00a0ante \u00a0la falta de la f\u00f3rmula del juramento y, de \u00a0paso, \u00a0a \u00a0su \u00a0asistido \u00a0no se le permiti\u00f3 ejercer el derecho de contradicci\u00f3n. \u00a0Similar \u00a0an\u00e1lisis \u00a0y \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0cabe \u00a0ante \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n certificada del \u00a0Alcalde \u00a0de \u00a0Sibat\u00e9, \u00a0la cual fue acopiada en la audiencia p\u00fablica, cuando los \u00a0sujetos procesales no ten\u00edan oportunidad de debatirla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta, \u00a0as\u00ed, \u00a0\u201cque \u00a0se \u00a0violaron \u00a0los \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, arts. 1\u00b0, 7\u00b0, 246, 251, 282, 285, 292, \u00a0304 numerales 2\u00b0 y 3\u00b0 del C. P. P. y 172 del C. P.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide \u00a0que se decrete la nulidad \u201cen el caso \u00a0Hardys \u00a0S. A., a partir de la diligencia anterior al cierre de la investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0en los casos de deg\u00fcello de ganado y cuotas de pavimentaci\u00f3n a partir de la \u00a0audiencia \u00a0 de \u00a0 juzgamiento \u00a0 inclusive. \u00a0 Remitiendo \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0a \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0 correspondientes, \u00a0 seg\u00fan \u00a0 la \u00a0 instancia \u00a0en \u00a0que \u00a0queden \u00a0los \u00a0procesos\u201d (f. 247 cd. segunda inst.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSEGUNDO \u00a0CARGO (SUBSIDIARIO)\u201d. Al amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0el \u00a0demandante acusa la sentencia de \u00a0incurrir \u00a0en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial, por error de hecho al \u00a0apreciar \u00a0las pruebas, pues el juzgador incurri\u00f3 en falso juicio de existencia, \u00a0al \u00a0ignorar \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de importantes elementos de convicci\u00f3n que obran \u00a0materialmente \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0y \u00a0suponiendo \u00a0\u201cotra (sic) que no existe en el \u00a0proceso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Transcribi\u00f3 algunos apartes de los fallos de \u00a0instancia, \u00a0para \u00a0decir \u00a0que \u00a0ignoraron \u00a0la \u00a0\u201cdenuncia\u201d formulada por Samuel \u00a0Vargas, \u00a0 funcionario \u00a0 del \u00a0DAS, \u00a0quien \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento \u00a0mencion\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0representado \u00a0como \u00a0implicado en el asunto; la versi\u00f3n de William Uribe Cuervo, \u00a0que \u00a0relat\u00f3 \u00a0la forma como llegaron y fueron cobrados el cheque correspondiente \u00a0al \u00a0deg\u00fcello \u00a0de \u00a0ganado \u00a0y el de la firma Eternit S.A.; lo expuesto sobre este \u00a0mismo \u00a0punto \u00a0por \u00a0los \u00a0procesados \u00a0Gilberto \u00a0Camacho P\u00e1rraga, Luz Mery Pach\u00f3n \u00a0Zamudio, \u00a0JOS\u00c9 \u00a0EFRA\u00cdN \u00a0BARAHONA \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0y \u00a0Libardo \u00a0Lozano Rodr\u00edguez, que \u00a0relevan \u00a0a\u00a0 \u00a0OLAYA \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0de \u00a0su participaci\u00f3n en esas dos apropiaciones \u00a0indebidas, \u00a0responsabilidad \u00a0que \u00a0queda descartada si se tiene en cuenta que los \u00a0hermanos \u00a0Luz \u00a0Mery \u00a0y \u00a0Gilberto \u00a0Camacho \u00a0P\u00e1rraga, \u00a0se \u00a0sometieron a sentencia \u00a0anticipada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0ignor\u00f3 \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u201cacta de visita\u201d \u00a0realizada \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0a Eternit S. A., consta que Rafael Antonio Toca y \u00a0Glor\u00eda \u00a0Luc\u00eda \u00a0Fonseca \u00a0se \u00a0trasladaron a las dependencias de la Tesorer\u00eda de \u00a0Sibat\u00e9 \u00a0y \u00a0comprobaron \u00a0la \u00a0veracidad del recibo expedido a esa empresa; en esa \u00a0oportunidad \u00a0el \u00a0Tesorero y el Contador Municipal, conoc\u00edan de la desaparici\u00f3n \u00a0del \u00a0cheque a que hac\u00eda referencia el recibo original no consecutivo, y a pesar \u00a0de ello certificaron su \u201cveracidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0juzgadores \u00a0de instancia no consideraron \u00a0las \u00a0ampliaciones \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0de Gilberto Camacho P\u00e1rraga y JOS\u00c9 EFRA\u00cdN \u00a0BARAHONA \u00a0RAM\u00cdREZ, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0las \u00a0transcripciones de unas \u00a0conversaciones \u00a0 telef\u00f3nicas, \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 hacen \u00a0referencia \u00a0a \u00a0OLAYA \u00a0L\u00d3PEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0ignoradas \u00a0las \u00a0declaraciones de Juan \u00a0Ram\u00f3n \u00a0Caldas \u00a0y \u00a0del \u00a0Secretario \u00a0de \u00a0Desarrollo Social Nelson Dar\u00edo Ram\u00edrez \u00a0Rojas, \u00a0quienes \u00a0afirmaron \u00a0que a las dependencias de la Secretar\u00eda de Hacienda \u00a0de Sibat\u00e9 ten\u00edan acceso propios y extra\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nohora Ni\u00f1o Hern\u00e1ndez, quien para la \u00e9poca \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0era Jefe de la Unidad de Control Fiscal y Finanzas P\u00fablicas de \u00a0la \u00a0Contralor\u00eda \u00a0de \u00a0Sibat\u00e9, \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0en \u00a0ese \u00a0municipio no se llev\u00f3 \u00a0contabilidad hasta 1996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1ngel Alberto Aguilar \u00c1lvarez, Investigador \u00a0del \u00a0C.T.I., \u00a0quien actu\u00f3 en la peritaci\u00f3n contable realizada a la Secretar\u00eda \u00a0de \u00a0Hacienda de Sibat\u00e9, al referirse a los 50 recibos faltantes, respondi\u00f3 que \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0preguntado \u00a0al \u00a0Tesorero \u00a0y \u00a0\u00e9l \u00a0dijo que no sab\u00eda como se hab\u00edan \u00a0extraviado, \u00a0\u201cme \u00a0parece \u00a0que \u00a0\u00e9l no lleva ning\u00fan control sobre la entrega o \u00a0manejo \u00a0de \u00a0estos \u00a0talonarios, \u00a0se \u00a0pudo \u00a0ver \u00a0que \u00a0no \u00a0los \u00a0utilizan \u00a0en \u00a0forma \u00a0secuencial\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comenta que en la declaraci\u00f3n de Juan Ram\u00f3n \u00a0Caldas, \u00a0como \u00a0en la indagatoria de BARAHONA RAM\u00cdREZ, se observa que las copias \u00a0del \u00a0recibo \u00a0universal \u00a0K900979, \u00a0permanecieron en el escritorio del primero; no \u00a0las \u00a0archiv\u00f3 \u00a0en \u00a0las del mes de julio de 1995, por cuanto su orden consecutivo \u00a0era \u00a0bastante \u00a0adelantado, \u00a0procediendo \u00a0a dejarlas en la carpeta de industria y \u00a0comercio. \u00a0Para \u00a0el \u00a0libelista, esto demuestra que el procesado OLAYA L\u00d3PEZ s\u00ed \u00a0dejaba \u00a0las \u00a0copias \u00a0de los recibos universales que exped\u00eda en las ocasiones en \u00a0que \u00a0reemplazaba a la recaudadora titular, resultando extra\u00f1o que aparezcan las \u00a0copias \u00a0del recibo por $75.316.033 y no ocurra lo mismo con las correspondientes \u00a0a ingresos inferiores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade \u00a0que \u00a0el \u00a0control \u00a0y \u00a0custodia \u00a0de los \u00a0talonarios \u00a0universales, estaba bajo la responsabilidad exclusiva del Secretario \u00a0de \u00a0Hacienda y de la Recaudadora titular, quienes eran los \u00fanicos que conoc\u00edan \u00a0la clave de la caja fuerte donde se guardaban. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se queja de que los juzgadores no le \u00a0dieron \u00a0\u201cespecial consideraci\u00f3n\u201d a las aseveraciones de su representado, en \u00a0cuanto \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0al \u00a0cheque por el deg\u00fcello de ganado, hizo el reintegro \u00a0determinado \u00a0por la angustia de sufrir consecuencias jur\u00eddico-penales injustas, \u00a0como \u00a0las \u00a0que acababa de pasar en el caso de Eternit S.A., convencido de que su \u00a0conducta \u00a0se \u00a0ajustaba \u00a0a \u00a0lo establecido en el numeral 4\u00b0 del art\u00edculo 40 del \u00a0C\u00f3digo Penal anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El censor plantea, as\u00ed mismo, que si bien su \u00a0acudido \u00a0admiti\u00f3 espont\u00e1neamente que los d\u00edas 4 y 14 de julio de 1995, fechas \u00a0en \u00a0las \u00a0que \u00a0reemplaz\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0Recaudadora \u00a0titular, \u00a0recibi\u00f3 de Jos\u00e9 Rafael \u00a0Mayorga \u00a0Luque \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0empresa \u00a0Eternit \u00a0S. A., los cheques por $1.240.700 y \u00a0$75.316.033, \u00a0respectivamente, \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a \u00a0expedir \u00a0los \u00a0recibo \u00a0de pago, sin \u00a0percatarse \u00a0si \u00a0en \u00a0el \u00a0talonario \u00a0a \u00a0utilizar hab\u00eda o no un orden consecutivo; \u00a0ambos \u00a0cheques \u00a0fueron \u00a0sustra\u00eddos \u00a0de \u00a0la \u00a0Tesorer\u00eda \u00a0de Sibat\u00e9 por Gilberto \u00a0Camacho \u00a0P\u00e1rraga, entregados a su hermana Luz Mery Camacho P\u00e1rraga, para luego \u00a0ser \u00a0cobrados. \u00a0Al \u00a0momento \u00a0de \u00a0decidirse \u00a0el \u00a0asunto, \u00a0las explicaciones de su \u00a0defendido \u00a0fueron \u00a0apreciadas \u00a0parcialmente \u00a0y \u00a0no \u00a0en forma integral, en cuanto \u00a0estaban robustecidas por las pruebas que fueron ignoradas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, afirma el demandante que los \u00a0juzgadores \u00a0de instancia, a efectos de endilgarle responsabilidad a OLAYA L\u00d3PEZ \u00a0en \u00a0los \u00a0cargos \u00a0formulados, \u00a0tuvieron \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0\u201cla \u00a0prueba \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0presencia \u00a0y oportunidad, m\u00f3vil y manifestaciones posteriores; y la testimonial \u00a0recogida \u00a0de \u00a0los \u00a0dichos \u00a0de \u00a0GILBERTO \u00a0CAMACHO P\u00c1RRAGA, RUTH MARITZA CANTOR y \u00a0MAR\u00cdA \u00a0EUGENIA \u00a0FERN\u00c1NDEZ \u00a0GARZ\u00d3N\u201d, \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que se pueden \u00a0demeritar, seg\u00fan el demandante, por lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a-) \u00a0La presencia de OLAYA L\u00d3PEZ en el lugar \u00a0donde, \u00a0para \u00a0su \u00a0pesar, \u00a0ocurrieron actos delictivos, obedeci\u00f3 a la calidad de \u00a0empleado \u00a0 p\u00fablico \u00a0 acreditada \u00a0 en \u00a0 el \u00a0proceso, \u00a0cumpliendo \u00a0funciones \u00a0que \u00a0justificaban \u00a0esa \u00a0concurrencia, \u00a0de manera que el indicio de presencia lejos de \u00a0la \u00a0gravedad \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 en la sentencia, se ofrece contingente, dando \u00a0as\u00ed margen a la duda y a la perplejidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b-) \u00a0El \u00a0\u201cindicio \u00a0de \u00a0la \u00a0oportunidad para \u00a0delinquir\u201d \u00a0se \u00a0estructura, \u00a0seg\u00fan \u00a0la sentencia, en el mismo \u201cindicante\u201d \u00a0anterior, \u00a0pero \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de instancia no establecieron que el procesado \u00a0haya \u00a0recibido \u00a0alg\u00fan \u00a0provecho \u00a0de \u00a0las \u00a0conductas punibles por las cuales fue \u00a0condenado, \u00a0aspecto que es demostrado por los extractos de su cuenta de ahorros, \u00a0que obran en la actuaci\u00f3n y no fueron apreciados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c-) \u201cIndicio del modus operandi o similitud \u00a0de \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0delictiva\u201d. Critica que la sentencia considere que cada vez \u00a0que \u00a0OLAYA L\u00d3PEZ estaba encargado de la recaudaci\u00f3n, aparec\u00edan los recibos de \u00a0la \u00a0serie \u00a0extraviada, \u00a0se \u00a0exped\u00edan \u00a0entregando \u00a0el original al contribuyente, \u00a0ocurr\u00eda \u00a0un \u00a0apoderamiento \u00a0de caudales p\u00fablicos y desaparec\u00edan las copias de \u00a0los \u00a0recibos. \u00a0Lo anterior se desvanece si al efecto se tiene en cuenta que, por \u00a0ejemplo, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0cheque \u00a0de \u00a0Eternit, \u00a0no \u00a0fueron refundidos ni \u00a0ocultados \u00a0los \u00a0recibos, \u00a0la \u00a0Secretar\u00eda \u00a0de \u00a0Hacienda \u00a0de Sibat\u00e9 no los usaba \u00a0estrictamente, \u00a0en \u00a0orden \u00a0consecutivo \u00a0y \u00a0las \u00a0copias \u00a0de \u00a0esos documentos eran \u00a0manipuladas \u00a0por \u00a0varias \u00a0personas, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de su \u00a0asistido debi\u00f3 descartarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>d-) \u00a0 \u00a0\u201cIndicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 manifestaciones \u00a0posteriores\u201d, \u00a0que \u00a0se \u00a0hace \u00a0consistir en la entrega que el procesado hizo al \u00a0se\u00f1or \u00a0Mayorga Luque del dinero equivalente al cheque que se hab\u00eda extraviado, \u00a0pretendiendo \u00a0reintegrar \u00a0ese \u00a0valor, \u00a0actitud \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0le puede reprochar, \u00a0\u201cporque \u00a0es \u00a0natural \u00a0que \u00a0se \u00a0realice \u00a0cuando \u00a0una persona que maneja dineros \u00a0ajenos \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0descuadrada, \u00a0as\u00ed no se haya apropiado de ellos\u201d, pues \u00a0del \u00a0paradero \u00a0del \u00a0referido cheque, dentro del proceso, ya se conoc\u00eda y sab\u00eda \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0cobrado \u00a0en \u00a0una \u00a0cuenta corriente, por orden de Mery Camacho \u00a0P\u00e1rraga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con las manifestaciones que hacen \u00a0Mayorga \u00a0Luque \u00a0y \u00a0Mar\u00eda \u00a0Eugenia \u00a0Fern\u00e1ndez Cantor, en cuanto a recriminarles \u00a0OLAYA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0haberlo \u00a0\u201cembalado\u201d, \u00a0no \u00a0puede \u00a0llevar \u00a0a \u00a0concluir, para el \u00a0casacionista, \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0est\u00e9 \u00a0reconociendo \u00a0autor\u00eda \u00a0en \u00a0los hechos \u00a0investigados, \u00a0ni \u00a0ese \u00a0hecho \u00a0en \u00a0s\u00ed lo demuestra. Se trat\u00f3 simplemente de un \u00a0justo \u00a0reclamo, \u00a0con \u00a0un \u00a0t\u00e9rmino \u00a0utilizado \u00a0en \u00a0la \u00a0costumbre popular, cuando \u00a0alguien acusa a otro injustamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En las sentencias se tuvo en cuenta tambi\u00e9n, \u00a0como \u00a0otro indicio de manifestaci\u00f3n posterior, la petici\u00f3n que OLAYA L\u00d3PEZ le \u00a0hiciera \u00a0a \u00a0Ruth \u00a0Maritza Cantor Salazar, para que antes de declarar hablara con \u00a0BARAHONA \u00a0RAM\u00cdREZ, \u00a0por \u00a0aquel entonces Secretario de Hacienda Municipal. En el \u00a0supuesto \u00a0caso \u00a0de \u00a0que \u00a0eso \u00a0hubiera sido cierto, afirma el demandante, ello no \u00a0contiene \u00a0ninguna \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de \u00a0compromiso \u00a0de \u00a0su \u00a0defendido \u00a0en los hechos \u00a0averiguados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0est\u00e1 \u00a0de \u00a0acuerdo con la acogida que los \u00a0jueces \u00a0de \u00a0instancia \u00a0le \u00a0dieron \u00a0a las manifestaciones del coprocesado CAMACHO \u00a0P\u00c1RRAGA, \u00a0Contador \u00a0del \u00a0Municipio \u00a0de \u00a0Sibat\u00e9, \u00a0quien desde los albores de la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0 se \u00a0 propuso \u00a0 mentirle \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 justicia \u00a0 para \u00a0 eludir \u00a0su \u00a0responsabilidad, \u00a0primero aseverando que el cheque de Eternit S.A., se lo hab\u00eda \u00a0entregado JOS\u00c9 RICARDO OLAYA L\u00d3PEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente \u00a0neg\u00f3 \u00a0ese \u00a0cargo \u00a0y, ante la \u00a0evidencia, \u00a0opt\u00f3 \u00a0por someterse a sentencia anticipada, pretendiendo beneficios \u00a0por \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0eficaz, \u00a0formulando imputaciones a OLAYA L\u00d3PEZ, carentes de \u00a0veracidad \u00a0si \u00a0se \u00a0tiene en cuenta que William Uribe Cuervo relat\u00f3 que tanto el \u00a0cheque \u00a0de \u00a0Eternit como el de deg\u00fcello de ganado, llegaron a manos de Luz Mery \u00a0Camacho \u00a0P\u00e1rraga \u00a0por \u00a0conducto de su hermano Gilberto, a la saz\u00f3n Contador de \u00a0la \u00a0Secretar\u00eda \u00a0de \u00a0Hacienda \u00a0de \u00a0Sibat\u00e9, lo que demuestra que es falso que su \u00a0acudido hubiera participado en los hechos analizados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tenerse en cuenta lo anterior, se habr\u00eda \u00a0concluido \u00a0que \u00a0JOS\u00c9 \u00a0RICARDO \u00a0OLAYA L\u00d3PEZ es inocente de los cargos que se le \u00a0imputan \u00a0o, \u00a0por \u00a0lo \u00a0menos, \u00a0que debe resolverse en su favor el beneficio de la \u00a0duda (fs. 263 y 264 cd. Trib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTERCER \u00a0CARGO \u00a0(SUBSIDIARIO)\u201d. \u00a0Pone \u00a0de \u00a0presente \u00a0el \u00a0defensor, que en la sentencia se incurri\u00f3 en violaci\u00f3n indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0motivado \u00a0en \u00a0falso \u00a0juicio de \u00a0identidad, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de la prueba, \u201cal tener como \u00a0indicios \u00a0graves respecto de la responsabilidad del condenado los que no superan \u00a0la calificaci\u00f3n de contingentes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma, como lo hiciera en el cargo anterior, \u00a0que \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado \u00a0se \u00a0bas\u00f3, seg\u00fan la sentencia, en los \u00a0\u201cindicios \u00a0de \u00a0presencia \u00a0y \u00a0oportunidad \u00a0para \u00a0delinquir, \u00a0indicio \u00a0de \u00a0modus \u00a0operandi \u00a0o \u00a0similitud \u00a0en \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0delictiva, \u00a0e \u00a0indicio de m\u00f3vil para \u00a0delinquir, \u00a0referido \u00a0este \u00a0\u00faltimo \u00a0especialmente \u00a0a \u00a0los \u00a0delitos contra la fe \u00a0p\u00fablica\u201d (f. 266 ib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a estos indicios, sostiene el \u00a0demandante \u00a0 que \u00a0 si \u00a0 bien \u00a0 OLAYA \u00a0 L\u00d3PEZ \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0funciones \u00a0reemplazando \u00a0espor\u00e1dicamente \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 Recaudadora \u00a0 titular, \u00a0 no \u00a0 es \u00a0 dable \u00a0 deducirle \u00a0responsabilidad \u00a0en \u00a0las \u00a0conductas \u00a0imputadas, \u00a0debido a que su tarea era la de \u00a0Visitador \u00a0de \u00a0Impuestos \u00a0y \u00a0por \u00a0la brevedad de los reemplazos, no se le hac\u00eda \u00a0necesario \u00a0ni \u00a0posible \u00a0cumplir \u00a0con \u00a0la \u00a0entrega \u00a0de \u00a0las \u00a0sumas \u00a0recibidas \u00a0al \u00a0Secretario \u00a0de \u00a0Hacienda, \u00a0menos \u00a0con la elaboraci\u00f3n del respectivo bolet\u00edn de \u00a0ingresos, pues esto le correspond\u00eda a la titular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la sentencia se dedujo que al desempe\u00f1ar \u00a0transitoriamente \u00a0las \u00a0funciones \u00a0de \u00a0Recaudador \u00a0de \u00a0Impuestos \u00a0y \u00a0expedir \u00a0los \u00a0recibos, \u00a0necesariamente OLAYA L\u00d3PEZ se apropiaba de los efectos y ocultaba las \u00a0copias \u00a0de \u00a0los recibos, apreciaci\u00f3n que queda desvirtuada en la medida que los \u00a0cheques \u00a0de Eternit Colombiana S.A. y el correspondiente al deg\u00fcello de ganado, \u00a0fueron \u00a0sustra\u00eddos por Gilberto Camacho P\u00e1rraga, Contador de la Secretar\u00eda de \u00a0Hacienda \u00a0y \u00a0entregados \u00a0a \u00a0su \u00a0hermana \u00a0Luz Mery Camacho P\u00e1rraga, para que los \u00a0consignara \u00a0en \u00a0forma \u00a0irregular, \u00a0como \u00a0as\u00ed tambi\u00e9n sucedi\u00f3 con el cheque de \u00a0Hardys S. A. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma que no se puede aceptar gravedad de los \u00a0indicios \u00a0citados en la sentencia, para condenar a su representado, porque ellos \u00a0no \u00a0son \u00a0predicables \u00a0exclusivamente \u00a0de \u00a0OLAYA \u00a0L\u00d3PEZ, \u00a0sino tambi\u00e9n de otros \u00a0empleados \u00a0de \u00a0las \u00a0dependencias \u00a0donde \u00a0ocurrieron \u00a0los hechos, al igual que de \u00a0personas \u00a0extra\u00f1as \u00a0y contribuyentes, de las cuales se puede pregonar id\u00e9ntica \u00a0presunci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido \u00a0vuelve sobre las mismas \u00a0apreciaciones \u00a0que \u00a0hiciera en relaci\u00f3n con el cargo anterior, para afirmar que \u00a0los \u00a0indicios \u00a0citados \u00a0fueron distorsionados en su contenido, acomod\u00e1ndoles la \u00a0gravedad \u00a0 que \u00a0 sin \u00a0fundamento \u00a0alguno \u00a0se \u00a0les \u00a0dedujo, \u00a0cuando \u00a0los \u00a0efectos \u00a0probatorios pueden ser dis\u00edmiles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0tal \u00a0raciocinio, \u00a0pide \u00a0que \u00a0se \u00a0case la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0para, \u00a0en \u00a0su lugar, \u201cdejarla sin valor y efecto y, como \u00a0consecuencia \u00a0de lo anterior, absolver a Jos\u00e9 Ricardo Olaya L\u00f3pez o, reconocer \u00a0en su favor el beneficio de la duda\u201d (f. 274 cd. Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DEL \u00a0MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Segundo Delegado en lo Penal, \u00a0encargado, emiti\u00f3 concepto as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- Demanda a nombre de JOS\u00c9 EFRA\u00cdN BARAHONA \u00a0RAM\u00cdREZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER \u00a0CARGO.- \u00a0El \u00a0reparo \u00a0se \u00a0aleja de los \u00a0lineamientos \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0que \u00a0rigen \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, pues el recurrente \u00a0olvid\u00f3 \u00a0enunciar \u00a0las \u00a0normas \u00a0sustanciales \u00a0que estimaba conculcadas y en qu\u00e9 \u00a0forma \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0producido \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n, fuere por falta de aplicaci\u00f3n, \u00a0aplicaci\u00f3n\u00a0 \u00a0 indebida \u00a0 o \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea; \u00a0no \u00a0individualiz\u00f3 \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0omitidos \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador \u00a0en \u00a0el proceso de \u00a0aducci\u00f3n \u00a0y formaci\u00f3n de la prueba; no se ocup\u00f3 de demostrar la trascendencia \u00a0del \u00a0error \u00a0de derecho, consistente en sustentar c\u00f3mo, de no haberse acogido el \u00a0elemento \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0llama \u00a0ilegal \u00a0y \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta el acervo \u00a0probatorio legalmente producido, otra ser\u00eda la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera el representante de la sociedad que \u00a0las \u00a0grabaciones \u00a0telef\u00f3nicas \u00a0a que alude el recurrente se obtuvieron en forma \u00a0subrepticia, \u00a0sin \u00a0que \u00a0los \u00a0intervinientes \u00a0tuviesen \u00a0oportunidad de decidir si \u00a0pod\u00edan \u00a0divulgarse, \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0que no se puede justificar con el argumento de \u00a0que \u00a0 el \u00a0fin \u00a0pretendido \u00a0era \u00a0la \u00a0obtenci\u00f3n \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0de los interlocutores en el il\u00edcito, puesto que los medios as\u00ed \u00a0obtenidos \u00a0se \u00a0sustentan \u00a0en \u00a0una \u00a0clara \u00a0violaci\u00f3n al derecho fundamental a la \u00a0intimidad, \u00a0lo \u00a0que \u00a0a \u00a0su \u00a0vez \u00a0no \u00a0permite \u00a0tenerlas como pruebas dentro de la \u00a0actuaci\u00f3n, debido a que son nulas de pleno derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0pesar \u00a0de \u00a0ser \u00a0nulas esas grabaciones, en \u00a0opini\u00f3n \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, el juicio de responsabilidad construido por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0contra BARAHONA no resulta afectado pues la \u201cnulidad\u201d s\u00f3lo se \u00a0predica \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0que \u00a0en \u00a0este caso no afecta las que s\u00ed son \u00a0legales \u00a0y \u00a0constituyen \u00a0elementos fundamentales de la decisi\u00f3n, esto es, \u201cla \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Uribe \u00a0Cuervo \u00a0y \u00a0los \u00a0indicios de manifestaciones anteriores, \u00a0posteriores de presencia y oportunidad delictual\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO \u00a0 CARGO.- \u00a0Esta \u00a0censura \u00a0no \u00a0tiene \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0\u00e9xito, \u00a0porque el demandante advierte la presencia de un error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de legalidad puesto que el ad quem apreci\u00f3 como \u00a0plena \u00a0prueba \u00a0el \u00a0indicio de presencia, enunciado incorrecto si se repara en el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0construcci\u00f3n del indicio, de manera que el ataque debe concretarse \u00a0sobre \u00a0alguna de sus etapas y no formularse como lo hace el libelista, de manera \u00a0abstracta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de \u00a0legalidad \u00a0en \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria, \u00a0s\u00f3lo \u00a0puede \u00a0predicarse \u00a0de las pruebas \u00a0fundantes \u00a0del hecho indicador, cuando sobre \u00e9stas recaiga alguna irregularidad \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0su \u00a0formaci\u00f3n \u00a0o aducci\u00f3n, pero no es admisible atacar por esta \u00a0v\u00eda \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n que realiza el Tribunal sobre el indicio porque dentro de \u00a0nuestro \u00a0esquema procesal penal, el funcionario goza de discrecionalidad para la \u00a0valoraci\u00f3n de esa clase de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0el \u00a0Delegado que en el desarrollo del \u00a0cargo, \u00a0el \u00a0impugnador \u00a0antes \u00a0que \u00a0atacar \u00a0con \u00a0objetividad \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0fallador, \u00a0se \u00a0dedica \u00a0a exponer su personal y subjetiva estimaci\u00f3n sobre c\u00f3mo \u00a0debi\u00f3 \u00a0decidir, olvidando que no est\u00e1 en una tercera instancia. Lo anterior se \u00a0refleja \u00a0cuando \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0quienes \u00a0participaron \u00a0en \u00a0los hechos fueron los \u00a0hermanos \u00a0P\u00e1rraga \u00a0y William Uribe Cuervo, siendo a ellos a quienes se les debe \u00a0atribuir esos indicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0resulta \u00a0acertada \u00a0la \u00a0cr\u00edtica \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0hace \u00a0al \u00a0ad quem, en cuanto no debi\u00f3 acudir a la prueba indiciaria \u00a0para \u00a0proferir \u00a0la sentencia en contra de su defendido, puesto que el C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal autoriza al fallador para su utilizaci\u00f3n cuando la incluye \u00a0d\u00e1ndole \u00a0connotaci\u00f3n \u00a0de \u00a0prueba \u00a0y regul\u00e1ndola en forma aut\u00f3noma, a trav\u00e9s \u00a0del \u00a0establecimiento \u00a0de \u00a0principios \u00a0y \u00a0exigencias \u00a0de \u00a0orden \u00a0t\u00e9cnico \u00a0en \u00a0su \u00a0formaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, la censura no espec\u00edfica la \u00a0parte \u00a0de la estructura indiciaria afectada por tal falencia, que para este caso \u00a0ser\u00edan \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0soportan el hecho indicador, deficiencia a la que se \u00a0suma \u00a0que \u00a0ni \u00a0siquiera argumenta contra cu\u00e1les de los indicios esbozados en la \u00a0sentencia est\u00e1 dirigiendo la cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCER \u00a0CARGO.- \u00a0Esta \u00a0censura \u00a0desconoce los \u00a0principios \u00a0 de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0y \u00a0prioridad \u00a0que \u00a0informan \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0Concept\u00faa \u00a0el \u00a0Procurador encargado que \u201cel censor realiza este planteamiento \u00a0de \u00a0manera principal y simult\u00e1nea\u201d con los anteriores cargos, que constituyen \u00a0errores \u00a0in \u00a0iudicando, por estar referidos a yerros de derecho por falso juicio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0olvid\u00e1ndose \u00a0que \u00a0en estos se parte de aceptar la validez de la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0no sucede con la causal segunda, \u201cen la que se ataca el \u00a0fallo \u00a0por estar viciado de nulidad, al no haberse respetado el marco conceptual \u00a0plasmado \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, \u00a0lo \u00a0que \u00a0no permite formularlos como \u00a0principales \u00a0por \u00a0ser \u00a0excluyentes\u201d. \u00a0Si \u00a0en \u00a0sentir del actor se present\u00f3 la \u00a0mencionada \u00a0incongruencia \u00a0debi\u00f3 \u00a0proponerla \u00a0como \u00a0principal, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0prioridad, ya que en caso de prosperar, tendr\u00eda que reemplazarse \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo grado, lo que har\u00eda nugatoria la formulaci\u00f3n de los \u00a0errores de derecho enunciados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, no resulta admisible el reproche, \u00a0referido \u00a0a \u00a0que el ad quem endilg\u00f3 en su decisi\u00f3n que no se haya formulado la \u00a0denuncia \u00a0 correspondiente \u00a0y \u00a0se \u00a0intentara \u00a0evitar \u00a0el \u00a0adelantamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0situaciones \u00a0que \u00a0no \u00a0constituyen \u00a0cargos, \u00a0sino \u00a0que responden \u00a0simplemente \u00a0a \u00a0motivaciones \u00a0efectuadas \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0 del \u00a0 acusado, \u00a0que \u00a0no \u00a0necesariamente \u00a0deben \u00a0guardar \u00a0total \u00a0identidad con las formuladas en su momento por el Fiscal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0Demanda \u00a0a nombre de JOS\u00c9 RICARDO OLAYA \u00a0L\u00d3PEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER \u00a0 CARGO. \u00a0Al \u00a0proponer el recurrente una vulneraci\u00f3n al derecho \u00a0de \u00a0defensa y al debido proceso, desconoce el principio de autonom\u00eda que impera \u00a0en \u00a0sede de casaci\u00f3n puesto que, a pesar de ser dos variantes de afectaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0validez \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0responden a distintos motivos, por lo cual han \u00a0debido ser objeto de censuras separadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n con las dos irregularidades que \u00a0se\u00f1ala \u00a0el \u00a0actor, \u00a0\u201c(acoger la indagatoria de Camacho P\u00e1rraga como medio de \u00a0prueba, \u00a0e \u00a0imposibilidad de ejercer el derecho de contradicci\u00f3n con respecto a \u00a0\u00e9sta \u00a0y la declaraci\u00f3n del Alcalde)\u201d, no atin\u00f3 a demostrar la trascendencia \u00a0para \u00a0invalidar \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0c\u00f3mo \u00a0estos vicios desequilibraron el proceso \u00a0penal \u00a0o \u00a0qu\u00e9 garant\u00edas fundamentales le fueron conculcadas al procesado OLAYA \u00a0L\u00d3PEZ. \u00a0 Menos \u00a0 se \u00a0ocup\u00f3 \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0de \u00a0esas \u00a0presuntas \u00a0irregularidades en la estructura procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0criticado \u00a0por \u00a0el demandante, respecto a \u00a0acoger \u00a0la \u00a0indagatoria de P\u00e1rraga Camacho como medio de prueba, \u201ces un error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por falso juicio de convicci\u00f3n, puesto que est\u00e1 censurando que el \u00a0ad \u00a0 \u00a0quem \u00a0 le \u00a0 haya \u00a0 concedido \u00a0 valor \u00a0 a \u00a0 una \u00a0 diligencia \u00a0 \u2013la \u00a0 indagatoria- \u00a0 cuando \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0procedimental \u00a0no \u00a0le ha conferido esta calidad, censura que igualmente estar\u00eda \u00a0condenada \u00a0al \u00a0fracaso, \u00a0puesto que en nuestro sistema los medios de convicci\u00f3n \u00a0no tienen un valor preestablecido por el legislador.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0discusi\u00f3n acerca de si la indagatoria es \u00a0un \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0ya \u00a0ha sido agotada por la jurisprudencia y la doctrina, \u00a0considerando \u00a0que \u00a0constituye \u00a0no \u00a0solo \u00a0una forma de vinculaci\u00f3n procesal y un \u00a0mecanismo \u00a0a \u00a0trav\u00e9s del cual el sindicado ejerce su defensa material, sino que \u00a0adem\u00e1s \u00a0proporciona \u00a0al funcionario derroteros para realizar la investigaci\u00f3n, \u00a0aclarar \u00a0lo sucedido e inclusive derivar elementos de prueba a favor o en contra \u00a0de quien la rinde. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que no puede afirmarse, como lo hace \u00a0el \u00a0actor, \u00a0que \u00a0su \u00a0defendido \u00a0no \u00a0haya \u00a0tenido \u00a0oportunidad de controvertir la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0certificada \u00a0rendida por el Alcalde, por haber sido acopiada en la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que es en ese estadio procesal donde no solo se \u00a0debaten \u00a0aspectos \u00a0referidos \u00a0a \u00a0las circunstancias de modo, tiempo y lugar como \u00a0ocurrieron \u00a0los hechos materia del juicio, la responsabilidad del sindicado y la \u00a0concreci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0sino \u00a0que \u00a0es adem\u00e1s el \u00e1mbito propicio para \u00a0controvertir \u00a0 las \u00a0 pruebas, \u00a0 debido \u00a0 a \u00a0que \u00a0todos \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0participan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO. El defensor acusa la sentencia \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la causal primera, cuerpo segundo, por violaci\u00f3n indirecta \u00a0por \u00a0errores de hecho referidos a un falso juicio de existencia por preterici\u00f3n \u00a0y \u00a0suposici\u00f3n \u00a0de pruebas, se\u00f1alando la violaci\u00f3n de varias normas, muchas de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0no \u00a0tienen \u00a0car\u00e1cter sustancial, perdiendo de vista que en sede de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 s\u00f3lo \u00a0es \u00a0posible \u00a0hablar \u00a0de \u00a0la \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0de \u00a0ese \u00a0tipo \u00a0de \u00a0preceptos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0desarrollar el cargo, la demanda presenta \u00a0una \u00a0serie \u00a0de \u00a0falencias \u00a0que \u00a0impiden \u00a0su \u00a0prosperidad. \u00a0En concreto, el actor \u00a0sostiene \u00a0la omisi\u00f3n de varias pruebas, pero revisando los fallos de instancia, \u00a0se \u00a0observa que varias de ellas s\u00ed fueron tenidas en cuenta por los falladores, \u00a0como \u00a0la \u00a0\u201cdenuncia\u201d \u00a0formulada \u00a0por \u00a0Samuel Vargas Cubides, funcionario del \u00a0DAS, \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0William \u00a0Uribe Cuervo y su esposa Luz Mery Pach\u00f3n \u00a0Zamudio, \u00a0el \u201cacta de visita\u201d practicada por la Fiscal\u00eda, la indagatoria de \u00a0Gilberto \u00a0Camacho \u00a0P\u00e1rraga \u00a0y \u00a0las \u00a0versiones \u00a0de \u00a0JOS\u00c9 \u00a0RICARDO OLAYA L\u00d3PEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El demandante omiti\u00f3 demostrar qu\u00e9 diferente \u00a0hubiese \u00a0sido \u00a0la \u00a0orientaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0en caso de apreciarse otras \u00a0pruebas, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0implica \u00a0dejar sin fuerza los fundamentos que sirvieron para \u00a0proferir la decisi\u00f3n de responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En lugar de desdibujar la doble presunci\u00f3n de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0acierto \u00a0que acompa\u00f1a al fallo, el demandante cae en una serie de \u00a0tropiezos, \u00a0tales \u00a0como \u00a0no \u00a0se\u00f1alar la fase en la construcci\u00f3n del indicio en \u00a0donde \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en error. Antes que desvirtuar la responsabilidad de OLAYA \u00a0L\u00d3PEZ, \u00a0el \u00a0casacionista trata de persuadir sobre la de otras personas, como el \u00a0Contador \u00a0Gilberto \u00a0Camacho \u00a0P\u00e1rraga, \u00a0la hermana de \u00e9ste de nombre Luz Mery y \u00a0otros, \u00a0que de una u otra forma tuvieron acceso a la oficina de la Tesorer\u00eda de \u00a0Sibat\u00e9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Confunde el error de hecho por falso juicio de \u00a0existencia, \u00a0 pues \u00a0 si \u00a0 admite \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0apreci\u00f3 \u00a0parcialmente \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0de \u00a0su defendido, est\u00e1 aceptando que s\u00ed estim\u00f3 la prueba, s\u00f3lo \u00a0que \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0en \u00a0forma equivocada, ya sea porque la distorsion\u00f3 en su sentido \u00a0f\u00e1ctico, \u00a0o \u00a0porque \u00a0la \u00a0fraccion\u00f3, \u00a0aspectos \u00a0que no guardan relaci\u00f3n con lo \u00a0anunciado en la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u201cllama la atenci\u00f3n que el \u00a0actor \u00a0al formular su censura sobre el indicio de oportunidad para delinquir, se \u00a0refiera \u00a0a \u00a0un \u00a0aspecto que no guarda ninguna relaci\u00f3n con este, como es el que \u00a0su \u00a0procurado \u00a0no \u00a0obtuvo provecho il\u00edcito, puesto que la prueba se soporta con \u00a0base \u00a0en las especiales circunstancias en que se encuentra el sujeto activo, que \u00a0permiten \u00a0inferir \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0hecho \u00a0investigado \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0explicaron \u00a0tanto \u00a0el \u00a0a \u00a0quo \u00a0como el ad quem, y no con base en el provecho que \u00a0pueda obtener el sujeto activo\u201d (fs. 201 y 202 cd. Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCER \u00a0CARGO. \u00a0Frente \u00a0a \u00a0esta \u00a0censura, \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico concept\u00faa que el impugnante alega una violaci\u00f3n indirecta \u00a0a \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, porque en su criterio se tergivers\u00f3 la prueba al acoger \u00a0los \u00a0indicios \u00a0como \u00a0graves, \u00a0cuando \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0alcanzan a ser contingentes, \u00a0\u201ccensura \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0fundamentaci\u00f3n se construye con argumentos similares a \u00a0los \u00a0esbozados \u00a0en \u00a0el \u00a0anterior cargo, asumiendo as\u00ed la reprochable postura de \u00a0atacar \u00a0las \u00a0mismas \u00a0pruebas \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de las distintas modalidades de error, \u00a0censura \u00a0colmada \u00a0de \u00a0protuberantes \u00a0fallas \u00a0de \u00a0orden t\u00e9cnico y sustancial\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resulta equivocado hacer ver el indicio grave \u00a0y \u00a0el contingente como dos factores opuestos, \u201ccuando en realidad los indicios \u00a0graves \u00a0responden \u00a0a \u00a0una \u00a0clasificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0contingentes \u00a0que si bien en \u00a0particular \u00a0no \u00a0conducen \u00a0a \u00a0la \u00a0certeza \u00a0necesaria \u00a0para proferir una sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0en \u00a0conjunto \u00a0s\u00ed \u00a0puede proporcionar la certeza \u00a0suficiente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Refiere \u00a0que el demandante nuevamente se\u00f1ala \u00a0como \u00a0transgredidas \u00a0varias \u00a0normas \u00a0que \u00a0no contienen car\u00e1cter sustancial, sin \u00a0indicar de qu\u00e9 manera se produjo su vulneraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otra \u00a0de \u00a0las falencias consiste en propugnar \u00a0porque \u00a0se \u00a0reconozca \u00a0a \u00a0su \u00a0representado \u00a0la \u00a0duda, \u00a0solicitud \u00a0que \u00a0no guarda \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0lo \u00a0alegado, \u00a0y \u00a0que \u00a0adem\u00e1s \u00a0debi\u00f3 \u00a0construir \u00a0en otro cargo, \u00a0acudiendo \u00a0a \u00a0las \u00a0dos \u00a0v\u00edas \u00a0posibles, \u00a0es decir violaci\u00f3n directa, cuando el \u00a0fallador \u00a0reconoce \u00a0la \u00a0duda en la parte motiva pero al concluir la decisi\u00f3n no \u00a0la \u00a0plasma, \u00a0o \u00a0indirecta, cuando hay un error en la apreciaci\u00f3n probatoria que \u00a0no \u00a0permite \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0se \u00a0percate \u00a0de la incertidumbre que reina en la \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0Falta \u00a0as\u00ed \u00a0al principio de unidad tem\u00e1tica, que exige que no \u00a0se \u00a0 incluyan \u00a0 argumentaciones \u00a0 ajenas \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0constituye \u00a0el \u00a0objeto \u00a0de \u00a0reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0finalizar \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de este cargo, el \u00a0Delegado \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0en \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de instancia se realiz\u00f3 el proceso de \u00a0construcci\u00f3n \u00a0de \u00a0cada \u00a0indicio \u00a0y \u00a0el \u00a0mismo \u00a0fallador hace la salvedad cuando \u00a0maneja \u00a0el \u00a0tema del de \u201cmodus operandi o modalidad semejante\u201d, diciendo que \u00a0pareciese \u00a0que \u00a0se \u00a0funda \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0hecho \u00a0indicador que el de presencia y \u00a0oportunidad, \u00a0pero a rengl\u00f3n seguido expone por qu\u00e9 no es as\u00ed, separando cada \u00a0uno de los indicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por todo lo anterior, \u201cante las deficiencias \u00a0resaltadas \u00a0y \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0raz\u00f3n \u00a0del libelista, el cargo no prospera\u201d, en \u00a0concepto del representante de la sociedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CASACI\u00d3N \u00a0 \u00a0OFICIOSA.- \u00a0 \u00a0Finalmente, \u00a0plantea \u00a0la Procuradur\u00eda Delegada la casaci\u00f3n parcial \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0por \u00a0estimar \u00a0que se presenta una ostensible vulneraci\u00f3n al \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, al impon\u00e9rsele al acusado JOS\u00c9 RICARDO \u00a0OLAYA \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0la \u00a0\u201caccesoria\u201d \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0igual \u00a0t\u00e9rmino \u00a0a la sanci\u00f3n principal (18 a\u00f1os de prisi\u00f3n), \u00a0cuando \u00a0el art\u00edculo 44 del C\u00f3digo Penal (el entonces vigente) dispon\u00eda que la \u00a0duraci\u00f3n m\u00e1xima para esa clase de pena es de 10 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0sugiere que se desestimen las \u00a0demandas \u00a0presentadas \u00a0por \u00a0los \u00a0defensores de JOS\u00c9 EFRA\u00cdN BARAHONA RAM\u00cdREZ y \u00a0JOS\u00c9 \u00a0RICARDO \u00a0OLAYA \u00a0L\u00d3PEZ, pero se case parcial y oficiosamente la decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0 Tribunal \u00a0 Superior \u00a0 de \u00a0Cundinamarca, \u00a0rebajando \u00a0a \u00a010 \u00a0a\u00f1os \u00a0la \u00a0pena \u00a0\u201caccesoria\u201d \u00a0 de \u00a0 interdicci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 derechos \u00a0 y \u00a0 funciones \u00a0 p\u00fablicas \u00a0impuesta\u00a0 a OLAYA L\u00d3PEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- Demanda a nombre \u00a0de JOS\u00c9 EFRA\u00cdN BARAHONA RAM\u00cdREZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGO \u00a0 \u00a0PRIMERO.- \u00a0 \u00a0El \u00a0 \u00a0error \u00a0 de \u00a0 derecho \u00a0 por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0que frente a las grabaciones de conversaciones telef\u00f3nicas entre \u00a0William \u00a0Uribe \u00a0Cuervo \u00a0y \u00a0Gilberto \u00a0Camacho \u00a0P\u00e1rraga, esboza el demandante que \u00a0habr\u00edan \u00a0sido obtenidas de manera ilegal, desconoci\u00e9ndose los ritos propios de \u00a0su \u00a0formaci\u00f3n, por lo cual en la sentencia se les habr\u00eda otorgado un valor que \u00a0la ley no les asigna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista \u00a0no explica las razones por las \u00a0cuales \u00a0las \u00a0grabaciones \u00a0de \u00a0las voces de los interlocutores en cuesti\u00f3n, sean \u00a0ilegales. \u00a0Sus \u00a0argumentaciones \u00a0se \u00a0circunscriben \u00a0a \u00a0que fueron efectuadas por \u00a0William \u00a0Uribe \u00a0Cuervo, \u00a0encargado \u00a0de \u00a0consignar \u00a0en \u00a0la cuenta corriente de su \u00a0esposa \u00a0uno de los cheques sustra\u00eddos de la Tesorer\u00eda de Sibat\u00e9, pretendiendo \u00a0con \u00a0ello \u00a0involucrar \u00a0a \u00a0terceros, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0califica de extremadamente \u00a0injusta, \u00a0 y \u00a0 que \u00a0 su \u00a0aducci\u00f3n \u00a0al \u00a0proceso \u00a0se \u00a0produjo \u00a0desconociendo \u00a0las \u00a0ritualidades \u00a0establecidas \u00a0al efecto, sin precisar cu\u00e1les, ni por qu\u00e9 motivo, \u00a0en \u00a0su \u00a0apreciaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0les \u00a0haya \u00a0otorgado \u00a0\u201cun \u00a0valor \u00a0que \u00a0la \u00a0ley no le \u00a0asigna\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a \u00a0uno \u00a0de \u00a0estos \u00a0planteamientos, el \u00a0Ministerio \u00a0 P\u00fablico \u00a0es \u00a0del \u00a0criterio \u00a0que \u00a0las \u00a0grabaciones \u00a0as\u00ed \u00a0obtenidas \u00a0transgreden \u00a0el \u00a0derecho fundamental a la intimidad, en la medida que uno de los \u00a0intervinientes \u00a0no \u00a0tuvo la oportunidad de decidir si pod\u00edan divulgarse, lo que \u00a0las \u00a0hace \u00a0nulas \u00a0de pleno derecho, sin que se pueda justificar con el argumento \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0fin \u00a0pretendido \u00a0era \u00a0la \u00a0obtenci\u00f3n \u00a0de \u00a0pruebas para demostrar la \u00a0participaci\u00f3n en el delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrario \u00a0a \u00a0este pensamiento, la Sala tiene \u00a0definido \u00a0que \u00a0no se necesita autorizaci\u00f3n judicial para grabar y dejar conocer \u00a0las \u00a0propias \u00a0conversaciones, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0puede \u00a0efectuar \u00a0uno \u00a0cualquiera de los \u00a0interlocutores, \u00a0as\u00ed \u00a0no \u00a0se \u00a0cuente \u00a0con el consentimiento del otro, con mayor \u00a0raz\u00f3n \u00a0si \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0contrarrestar un comportamiento ajeno il\u00edcito (cfr.: \u00a0segunda \u00a0inst., \u00a0rad. \u00a01.634, \u00a0marzo \u00a016\/88, \u00a0M. P. Lisandro Mart\u00ednez Z\u00fa\u00f1iga; \u00a0\u00fanica \u00a0inst., \u00a0octubre \u00a022\/96, \u00a0rad. \u00a09.579, M. P. Fernando E. Arboleda Ripoll; \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0noviembre \u00a015 \u00a0de \u00a02000, rad. 10.656, M.P. Jorge E. C\u00f3rdoba Poveda; \u00a0segunda \u00a0inst., \u00a0rad. \u00a014.661, \u00a0julio \u00a017 de 2001, M. P. Nilson Pinilla Pinilla; \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0rad \u00a015.119, \u00a0agosto 15 de 2001, M. P. Fernando E. Arboleda Ripoll). \u00a0As\u00ed expres\u00f3 en la \u00faltima providencia citada: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0Corte \u00a0tiene dicho que las grabaciones \u00a0magnetof\u00f3nicas \u00a0realizadas \u00a0por \u00a0quien \u00a0est\u00e1 \u00a0siendo \u00a0v\u00edctima de una conducta \u00a0punible \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0llamadas \u00a0telef\u00f3nicas \u00a0a \u00a0su \u00a0abonado, no requieren de \u00a0autorizaci\u00f3n \u00a0judicial previa para su validez y eficacia probatoria, puesto que \u00a0siendo \u00a0destinatario \u00a0de la llamada, est\u00e1 facultado para grabarla y difundirla, \u00a0en \u00a0virtud del principio de autonom\u00eda individual, sin que con ello se afecte la \u00a0\u00f3rbita de la intimidad ajena, ni el orden jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0prohibido&#8230; \u00a0es \u00a0la \u00a0grabaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0interceptaci\u00f3n \u00a0de \u00a0terceros, \u00a0pues \u00a0se entiende que el inter\u00e9s \u00a0protegido \u00a0en \u00a0lo \u00a0material \u00a0es \u00a0la \u00a0injerencia \u00a0indebida \u00a0de \u00a0una persona en la \u00a0comunicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0otra, \u00a0de \u00a0la cual no hace parte. Por tanto, si un tercero se \u00a0inmiscuye \u00a0en una conversaci\u00f3n ajena, y la graba, la prueba as\u00ed obtenida ser\u00e1 \u00a0il\u00edcita, \u00a0pero \u00a0si \u00a0la \u00a0grabaci\u00f3n es realizada por quien participa en ella, no \u00a0habr\u00e1 \u00a0motivos \u00a0para \u00a0afirmar su ilicitud, menos a\u00fan, si est\u00e1 siendo v\u00edctima \u00a0de un delito.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0no \u00a0comparte \u00a0el \u00a0criterio \u00a0de \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0Delegada, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de que al efectuarse la grabaci\u00f3n de \u00a0esas \u00a0conversaciones \u00a0se \u00a0haya podido atentar contra el derecho fundamental a la \u00a0intimidad y que, de contera, la prueba sea nula de pleno derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el presente caso, las grabaciones aportadas \u00a0a \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0por \u00a0los \u00a0esposos William Uribe Cuervo y Luz Mery Pach\u00f3n \u00a0Zamudio, \u00a0 fueron \u00a0obtenidas \u00a0directamente \u00a0por \u00a0ellos, \u00a0de \u00a0las \u00a0conversaciones \u00a0telef\u00f3nicas \u00a0del primero con los hermanos Luz Mery y Gilberto Camacho P\u00e1rraga, \u00a0referentes \u00a0a la consignaci\u00f3n y pago de cheques que hab\u00edan sido sustra\u00eddos de \u00a0la \u00a0Tesorer\u00eda Municipal de Sibat\u00e9. Su obtenci\u00f3n y divulgaci\u00f3n, realizada por \u00a0quienes \u00a0primero \u00a0denunciaron \u00a0los hechos al percatarse del enga\u00f1o, no lesion\u00f3 \u00a0la intimidad ajena, ni transgredi\u00f3 el ordenamiento jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0le asiste raz\u00f3n al defensor, cuando \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de aducci\u00f3n de esas pruebas se desconocieron las \u00a0exigencias \u00a0previstas \u00a0por \u00a0la \u00a0ley, \u00a0requisitos que no atin\u00f3 a precisar. En el \u00a0proceso \u00a0se \u00a0aprecia \u00a0que esas grabaciones fueron aportadas desde los albores de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n; efectuada la trascripci\u00f3n por la Divisi\u00f3n de Criminal\u00edstica \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Judicial \u00a0(fs. \u00a0166 \u00a0y \u00a0Ss. cd. 1, primer proceso), se corri\u00f3 \u00a0traslado \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 sujetos \u00a0procesales \u00a0que, \u00a0incluida \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0tuvieron \u00a0oportunidad de informarse y controvertir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la formaci\u00f3n, aducci\u00f3n y apreciaci\u00f3n de \u00a0esa \u00a0prueba, no se advierte la irregularidad demandada, siendo de a\u00f1adir que la \u00a0sistem\u00e1tica \u00a0procesal \u00a0penal \u00a0colombiana \u00a0no fija un valor preestablecido a los \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, dejando su estimaci\u00f3n sometida a las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00fan \u00a0m\u00e1s, \u00a0aparte \u00a0de \u00a0la \u00a0legalidad de las \u00a0grabaciones \u00a0en \u00a0cuesti\u00f3n, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0no \u00a0demostr\u00f3 c\u00f3mo el sentido de la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0distinto, \u00a0al \u00a0s\u00f3lo \u00a0apreciarse \u00a0el restante material \u00a0probatorio \u00a0a \u00a0que \u00a0se hizo alusi\u00f3n en los fallos de instancia, particularmente \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0William \u00a0Uribe \u00a0Cuervo \u00a0y los indicios de \u201cmanifestaciones \u00a0anteriores y posteriores, presencia y oportunidad delictual\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGO \u00a0SEGUNDO.- \u00a0As\u00ed \u00a0mismo \u00a0reprocha \u00a0el \u00a0demandante \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0 porque \u00a0en la sentencia se apreci\u00f3 como \u201cplena prueba, el indicio \u00a0de \u00a0presencia, \u00a0quebrantando \u00a0de \u00a0manera manifiesta, los presupuestos esenciales \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0exige \u00a0para \u00a0tenerla \u00a0como plena prueba de la responsabilidad y le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0un \u00a0valor que la ley no le asigna\u201d, y que al no existir en el proceso \u00a0prueba \u00a0directa \u00a0sobre \u00a0el \u00a0compromiso \u00a0penal de BARAHONA RAM\u00cdREZ en los cargos \u00a0imputados, \u00a0se \u00a0acudi\u00f3 \u00a0a \u00a0unos \u00a0indicios \u00a0no probados, que eran predicables de \u00a0otros part\u00edcipes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando la censura va dirigida a la manera como \u00a0fueron \u00a0apreciados \u00a0unos \u00a0indicios, \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0debe \u00a0diferenciar si lo que \u00a0cuestiona \u00a0es \u00a0la prueba del hecho indicador, el proceso de inferencia l\u00f3gica o \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0fuerza demostrativa, ya que los errores en que se puede \u00a0incurrir en cada una de esos enfoques son de distinta \u00edndole. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba del hecho \u00a0indicador, \u00a0el \u00a0yerro \u00a0puede \u00a0ser \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o \u00a0de derecho en cualquiera de sus \u00a0modalidades, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0en la fase intelectiva de inferencia y apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0demostrativa del indicio, se puede incurrir en errores de hecho, \u00a0siendo \u00a0actividades \u00a0que deben realizarse con ce\u00f1imiento a los derroteros de la \u00a0sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si se trata de falencias en la valoraci\u00f3n de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0del hecho indicador, hay que identificar el medio de convicci\u00f3n que \u00a0le \u00a0sirve \u00a0de soporte y precisar y comprobar el yerro cometido. De censurarse la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0el \u00a0valor \u00a0probatorio dado al indicio, se demostrar\u00e1 el \u00a0quebrantamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, o sea, se acreditar\u00e1 que la deducci\u00f3n \u00a0declarada \u00a0en el fallo es diferente a la que debi\u00f3 derivarse seg\u00fan la l\u00f3gica, \u00a0la ciencia o la experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este reproche, el demandante no precis\u00f3 en \u00a0que \u00a0parte \u00a0del \u00a0proceso \u00a0de \u00a0construcci\u00f3n \u00a0del \u00a0indicio \u00a0se incurri\u00f3 en cu\u00e1l \u00a0desatino; \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0argumenta \u00a0a \u00a0qu\u00e9 \u00a0indicios, \u00a0de \u00a0los \u00a0plasmados en la \u00a0sentencia, \u00a0va \u00a0dirigida \u00a0la \u00a0cr\u00edtica, \u00a0limit\u00e1ndose \u00a0a \u00a0exponer \u00a0su personal y \u00a0subjetiva \u00a0estimaci\u00f3n sobre c\u00f3mo se debi\u00f3 decidir, desconociendo de tal forma \u00a0que \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no \u00a0es \u00a0una tercera instancia, a la que se pueda acudir para \u00a0sacar \u00a0avante \u00a0la \u00a0particular visi\u00f3n que se tenga sobre determinado tema objeto \u00a0del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0indicio se halla expresamente previsto en \u00a0la \u00a0ley \u00a0como medio de convicci\u00f3n (arts. 248 y 300 a 303 D. 2700 de 1991; 233 y \u00a0284 \u00a0a \u00a0287 \u00a0L. \u00a0600 \u00a0de \u00a02000), sometido a reglas en su formaci\u00f3n, aducci\u00f3n y \u00a0valoraci\u00f3n, \u00a0de manera que resulta desacertada la cr\u00edtica que el demandante le \u00a0formula \u00a0a \u00a0la sentencia en cuanto, seg\u00fan dice, no se debi\u00f3 acudir a esa clase \u00a0de prueba para proferir condena en contra de su representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que el juicio de \u00a0responsabilidad \u00a0endilgado \u00a0a \u00a0BARAHONA RAM\u00cdREZ se sustent\u00f3 en algunas pruebas \u00a0indiciarias \u00a0pero, \u00a0en \u00a0lo \u00a0esencial, \u00a0fue \u00a0de pruebas directas que se dedujo la \u00a0certeza, seg\u00fan se aprecia en el fallo de segunda instancia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo \u00a0puede \u00a0sostenerse v\u00e1lidamente que el \u00a0se\u00f1or \u00a0juez \u00a0del \u00a0conocimiento conden\u00f3 a BARAHONA RAM\u00cdREZ por el simple hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0cuando \u00a0\u00e9ste \u00a0se \u00a0enter\u00f3 de la desaparici\u00f3n del talonario de recibos \u00a0consecutivos \u00a0 y \u00a0de \u00a0los \u00a0cheques \u00a0de \u00a0Eternit \u00a0S.A. \u00a0y \u00a0RAFAEL \u00a0MAYORGA \u00a0LUQUE \u00a0\u2018no \u00a0corri\u00f3\u2019 a formular la denuncia, pues lo cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0su actividad posterior, como la de pretender intervenir ante el banco y \u00a0ante \u00a0 la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0para \u00a0evitar \u00a0el \u00a0adelantamiento \u00a0de \u00a0las \u00a0investigaciones \u00a0respectivas, \u00a0como \u00a0lo \u00a0sostuvo \u00a0en su presencia WILLIAM URIBE CUERVO durante la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0y \u00a0lo \u00a0dijo \u00a0tambi\u00e9n \u00a0GILBERTO \u00a0CAMACHO P\u00c1RRAGA al rendir \u00a0indagatoria, \u00a0 unida \u00a0 \u00e9sta \u00a0 a \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 CAMACHO \u00a0 P\u00c1RRAGA \u00a0le \u00a0manifest\u00f3 \u00a0telef\u00f3nicamente \u00a0a \u00a0URIBE CUERVO en el sentido de que si llamaban al Secretario \u00a0de \u00a0Hacienda no hab\u00eda problema porque el hombre estaba metido, prueba que no se \u00a0puede \u00a0desconocer \u00a0por \u00a0el \u00a0simple \u00a0hecho \u00a0de \u00a0no \u00a0haber \u00a0sido sometida a examen \u00a0espectrogr\u00e1fico, \u00a0pues \u00a0los \u00a0propios interlocutores no la tacharon de falsa, da \u00a0lugar \u00a0a concluir que BARAHONA RAM\u00cdREZ prest\u00f3 voluntariamente su concurso para \u00a0la \u00a0perpetraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0il\u00edcitos y particip\u00f3 activamente en ellos haciendo \u00a0entrega \u00a0del \u00a0talonario \u00a0de \u00a0recibos \u00a0utilizados fraudulentamente, pues era a su \u00a0cargo que se hallaban tales libretas\u201d (fs. 144 y 145 cd. Trib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tal \u00a0forma \u00a0la \u00a0demanda \u00a0no \u00a0prospera, en \u00a0ninguno de sus enfoques por la causal primera de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CAUSAL \u00a0 \u00a0 \u00a0SEGUNDA, \u00a0 \u00a0 incongruencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 entre \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0pretende fundar en que en el fallo se manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0su \u00a0defendido \u00a0no formul\u00f3 oportunamente denuncia, pretendi\u00f3 intervenir en \u00a0el \u00a0Banco \u00a0y la Fiscal\u00eda para evitar el adelantamiento de las investigaciones y \u00a0prest\u00f3 \u00a0voluntariamente \u00a0su \u00a0concurso \u00a0para \u00a0la perpetraci\u00f3n de los il\u00edcitos, \u00a0afirmaciones \u00a0que, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0no \u00a0ser \u00a0ciertas, \u00a0no \u00a0aparecen plasmadas en la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aparte \u00a0de \u00a0las \u00a0fallas \u00a0de \u00a0orden \u00a0t\u00e9cnico \u00a0destacadas \u00a0por la Procuradur\u00eda Delegada, es de ver que la falta de consonancia \u00a0entre \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n es un error que afecta el \u00a0debido \u00a0proceso, situaci\u00f3n que separadamente ha sido establecida como causal de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0que \u00a0se \u00a0corrige \u00a0casando \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0para \u00a0proferir \u00a0la \u00a0de \u00a0reemplazo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0se invoca esta causal, tiene definido \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que, \u00a0como \u00a0es \u00a0natural, su demostraci\u00f3n debe hacerse confrontando la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin de verificar si se ha \u00a0condenado \u00a0por \u00a0cargos no incluidos en aqu\u00e9lla o si, eventualmente, se dej\u00f3 de \u00a0resolver \u00a0 alguno \u00a0o \u00a0algunos \u00a0expresamente \u00a0formulados. \u00a0Esta \u00a0censura \u00a0implica \u00a0demostrarle \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte que la condena no corresponde a la realidad f\u00e1ctica y \u00a0jur\u00eddica \u00a0tenida \u00a0en \u00a0cuenta en la acusaci\u00f3n, resultando evidente que el fallo \u00a0la desbord\u00f3 o desestim\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0primer \u00a0proceso que involucra a JOS\u00c9 \u00a0EFRA\u00cdN \u00a0BARAHONA \u00a0RAM\u00cdREZ, \u00a0se \u00a0tiene \u00a0que \u00a0con \u00a0fecha 1\u00b0 de abril de 1996 la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a076 \u00a0Seccional \u00a0le \u00a0dict\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, como presunto \u00a0coautor \u00a0de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n agravado, en concurso, en relaci\u00f3n con \u00a0las \u00a0sumas \u00a0de \u00a0$1.240.700 \u00a0y \u00a0$75.316.033, \u00a0que Jos\u00e9 Rafael Mayorga Luque y la \u00a0empresa \u00a0Eternit \u00a0Colombiana \u00a0S.A., \u00a0pagaron \u00a0el \u00a04 \u00a0y \u00a0el \u00a014 de julio de 1995, \u00a0respectivamente, \u00a0en la Tesorer\u00eda Municipal de Sibat\u00e9, el primero por concepto \u00a0de \u00a0una \u00a0mensualidad \u00a0del \u00a0contrato \u00a0de concesi\u00f3n relacionado con el matadero y \u00a0deg\u00fcello \u00a0de ganado, y la segunda referida a la cuota del impuesto de industria \u00a0y comercio (fs. 456 a 482 cd. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0sentencias \u00a0de fechas 16 de diciembre de \u00a01997 \u00a0y \u00a030 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01998, \u00a0proferidas \u00a0por \u00a0el Juzgado Segundo Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Soacha \u00a0y \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Cundinamarca, Sala Penal, que \u00a0integran \u00a0unidad \u00a0inescindible \u00a0en lo confirmado, endilgaron a BARAHONA RAM\u00cdREZ \u00a0responsabilidad \u00a0\u201ccomo \u00a0autor \u00a0responsable \u00a0de \u00a0dos \u00a0delitos \u00a0de \u00a0peculado por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0cometidos \u00a0en concurso\u201d, cargos que corresponden a los imputados \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n, en sus connotaciones personales, f\u00e1cticas y \u00a0jur\u00eddicas, \u00a0 de \u00a0manera \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0da \u00a0la \u00a0incongruencia \u00a0planteada \u00a0por \u00a0el \u00a0actor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La causal segunda de casaci\u00f3n no opera cuando \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0las motivaciones consignadas por el juez, en orden a demostrar la \u00a0concurrencia \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible o la responsabilidad del acusado, que no \u00a0necesariamente \u00a0deben \u00a0guardar \u00a0identidad \u00a0con las expuestas por el Fiscal en el \u00a0momento \u00a0de \u00a0calificar la instrucci\u00f3n. As\u00ed lo ha sostenido la Corte (sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, noviembre 3\/99, rad. 13.588, M. P. Carlos Eduardo Mej\u00eda \u00a0Escobar): \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo \u00a0hay incongruencia cuando la sentencia \u00a0se \u00a0 apoya \u00a0 en \u00a0 argumentos \u00a0 o \u00a0 razonamientos \u00a0 distintos \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 de \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso, \u00a0qued\u00f3 \u00a0visto \u00a0que \u00a0BARAHONA \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0fue \u00a0enjuiciado \u00a0por \u00a0dos \u00a0delitos \u00a0de peculado por apropiaci\u00f3n, y la \u00a0sentencia guard\u00f3 cabal armon\u00eda con esa imputaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 consecuencia, \u00a0tampoco \u00a0prospera \u00a0este \u00a0reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0 \u00a0Demanda \u00a0presentada \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0nombre \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0RICARDO \u00a0 OLAYA \u00a0 L\u00d3PEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CAUSAL \u00a0 \u00a0 \u00a0TERCERA: \u00a0 \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso y al derecho de defensa. \u00a0Manifiesta \u00a0el \u00a0censor \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia se dict\u00f3 en un proceso \u00a0viciado \u00a0de nulidad, por afectaci\u00f3n del debido proceso y el derecho de defensa, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida en que no se pod\u00eda tener como prueba la indagatoria que rindiera \u00a0el \u00a0coprocesado \u00a0GILBERTO CAMACHO P\u00c1RRAGA, que tampoco se puede considerar como \u00a0testimonio \u00a0en la medida que no se cumpli\u00f3 la exigencia del juramento, mientras \u00a0a \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0representado \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 le \u00a0 permiti\u00f3 \u00a0 ejercer \u00a0 el \u00a0 derecho \u00a0 de \u00a0contradicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Similar \u00a0an\u00e1lisis \u00a0y \u00a0conclusi\u00f3n intenta en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n certificada que rindiera el Alcalde de Sibat\u00e9, \u00a0que \u00a0dice \u00a0fue \u00a0aportada en la audiencia p\u00fablica, cuando los sujetos procesales \u00a0no ten\u00edan oportunidad de debatirla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0censura \u00a0ofrece \u00a0insalvables \u00a0desatinos \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0que \u00a0la \u00a0conducen al fracaso, partiendo de entremezclar los conceptos \u00a0de \u00a0debido \u00a0proceso y de derecho de defensa, sin observar que si bien el segundo \u00a0se \u00a0deriva \u00a0del \u00a0primero, \u00a0han \u00a0sido \u00a0claramente \u00a0diferenciados \u00a0por la ley y la \u00a0jurisprudencia, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0su \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0amerita postulaci\u00f3n y \u00a0desarrollo \u00a0aut\u00f3nomo, sin descartar que hay irregularidades que al mismo tiempo \u00a0afectan \u00a0los dos derechos, sin que se argumente que \u00e9ste sea uno de esos casos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el \u00a0motivo \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0formulado \u00a0es la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, como no toda irregularidad tiene virtud para \u00a0afectar \u00a0la \u00a0validez del tr\u00e1mite, le resulta obligado al actor demostrar que la \u00a0alegada \u00a0es \u00a0realmente \u00a0sustancial, es decir, que al conculcar garant\u00edas de los \u00a0sujetos \u00a0procesales, \u00a0para \u00a0el \u00a0caso \u00a0del acusado en cuya defensa va dirigida la \u00a0demanda \u00a0 objeto \u00a0 de \u00a0estudio, \u00a0se \u00a0ha \u00a0socavado \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0desquiciando las bases mismas de la instrucci\u00f3n o el juzgamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y si el vicio alegado apunta a la vulneraci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de defensa, le corresponde precisar en cu\u00e1l aspecto de la defensa \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0o \u00a0la \u00a0material, radica la transgresi\u00f3n, indicando la actividad o la \u00a0oportunidad \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0vio entorpecida o sufri\u00f3 menoscabo, con se\u00f1alamiento \u00a0adicional \u00a0e \u00a0inequ\u00edvoco \u00a0de la trascendencia del error en la parte dispositiva \u00a0de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente a la afirmaci\u00f3n del demandante, acerca \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no pod\u00eda tener como prueba la indagatoria rendida por el \u00a0coprocesado \u00a0GILBERTO \u00a0CAMACHO P\u00c1RRAGA, ni siquiera como testimonio por carecer \u00a0del \u00a0requisito \u00a0del juramento, la Sala ha expresado que aunque la indagatoria es \u00a0en \u00a0principio \u00a0un \u00a0medio \u00a0de \u00a0defensa a trav\u00e9s del cual la persona vinculada al \u00a0proceso \u00a0penal tiene la oportunidad de explicar lo relativo a unos hechos que se \u00a0le \u00a0atribuyen, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0obra \u00a0\u201ccomo \u00a0medio \u00a0de prueba en cuanto contribuye a \u00a0aclarar \u00a0y \u00a0a \u00a0reconstruir \u00a0lo \u00a0sucedido\u201d, agregando: \u201cEn tal orden de ideas \u00a0resulta \u00a0absurdo \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0cuando \u00a0el imputado relata un acontecer y en su \u00a0exposici\u00f3n \u00a0declara \u00a0en \u00a0contra \u00a0de otro o de otros, la circunstancia de no ser \u00a0juramentado \u00a0 para \u00a0 volverlo \u00a0 a \u00a0interrogar \u00a0sobre \u00a0el \u00a0particular \u00a0impide \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0indagatoria \u00a0y la circunstancia eventual de utilizarla como \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0para \u00a0edificar \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto de vista probatorio una \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0judicial\u201d (sentencia de casaci\u00f3n, octubre 22\/98, rad. 10.934, \u00a0M. P. Carlos Eduardo Mej\u00eda Escobar). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0 manifestaciones \u00a0hechas \u00a0por \u00a0CAMACHO \u00a0P\u00c1RRAGA \u00a0obraban \u00a0en \u00a0el \u00a0primer proceso desde su inicio, relatando a su manera \u00a0algunos \u00a0sucesos, luego frente al compromiso deducido en los fallos de instancia \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0OLAYA \u00a0L\u00d3PEZ, \u00a0no \u00a0resulta \u00a0cierto \u00a0que se le privara de su \u00a0derecho \u00a0a contradecir, aspecto que igualmente es predicable en relaci\u00f3n con la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0certificada del Alcalde de Sibat\u00e9, prueba que seg\u00fan el actor fue \u00a0acopiada \u00a0 cuando \u00a0 los \u00a0 sujetos \u00a0 procesales \u00a0no \u00a0ten\u00edan \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0debatirla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a \u00a0esto \u00a0\u00faltimo, \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de un \u00a0supuesto \u00a0vicio de aducci\u00f3n, la censura deb\u00eda enmarcarse en la causal primera, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial, en hipot\u00e9tico error de derecho \u00a0por \u00a0falso juicio de legalidad, toda vez que de hallarse demostrado, no tendr\u00eda \u00a0el \u00a0efecto de invalidar el proceso, como vicio in procedendo, sino que por darle \u00a0valor \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0a \u00a0la prueba allegada sin el cumplimiento de los requisitos \u00a0que \u00a0le \u00a0son \u00a0propios, \u00a0el \u00a0error \u00a0se \u00a0traslada \u00a0a \u00a0la sentencia donde haya sido \u00a0apreciado \u00a0indebidamente \u00a0el \u00a0medio \u00a0de convicci\u00f3n (vicio in iudicando), con la \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0cambiar \u00a0el sentido de la decisi\u00f3n si, de prosperar el cargo, \u00a0el \u00a0resto \u00a0del \u00a0material \u00a0probatorio \u00a0no \u00a0resulta \u00a0suficiente \u00a0para sustentar la \u00a0adoptada en el fallo objeto de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco le asiste raz\u00f3n al casacionista sobre \u00a0la \u00a0supuesta aducci\u00f3n extempor\u00e1nea de la declaraci\u00f3n certificada que rindiera \u00a0el \u00a0Alcalde \u00a0de \u00a0Sibat\u00e9, pues en el tercer proceso la investigaci\u00f3n se inici\u00f3 \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0denuncia \u00a0formulada \u00a0por ese Alcalde de entonces, Jos\u00e9 Jairo \u00a0Linares \u00a0Rodr\u00edguez; en el traslado para pedir pruebas en el juicio, el defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0JOS\u00c9 \u00a0RICARDO \u00a0OLAYA \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0pidi\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0escuchara en \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0denuncia, petici\u00f3n a la que el Juzgado accedi\u00f3 en auto de \u00a0fecha \u00a03 \u00a0de \u00a0mayo de 1997 (fs. 305 a 308), precisando que de conformidad con lo \u00a0establecido \u00a0en el art\u00edculo 287 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal anterior, su \u00a0testimonio \u00a0lo \u00a0ser\u00eda \u00a0por \u00a0certificaci\u00f3n \u00a0jurada, \u00a0allegada \u00a0el \u00a02 \u00a0de \u00a0julio \u00a0siguiente \u00a0(fs. \u00a0279 \u00a0y \u00a0280 \u00a0cd. \u00a03); \u00a0la audiencia p\u00fablica, ya sobre los tres \u00a0procesos \u00a0acumulados, \u00a0se \u00a0reanud\u00f3 \u00a0el \u00a025 \u00a0de julio del mismo (f. 297 ib.), de \u00a0manera \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba en cuesti\u00f3n fue oportunamente acopiada y OLAYA L\u00d3PEZ y \u00a0su defensor, tuvieron ocasi\u00f3n de conocerla y controvertirla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CAUSAL \u00a0PRIMERA, CUERPO SEGUNDO: error \u00a0 de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia. \u00a0Sostiene \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que \u00a0en la sentencia se omiti\u00f3 considerar \u00a0algunos \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0y, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la indiciaria, anota que la \u00a0responsabilidad \u00a0apuntaba \u00a0a \u00a0los \u00a0hermanos CAMACHO P\u00c1RRAGA y a otras personas, \u00a0que \u00a0de \u00a0una \u00a0u otra forma tuvieron acceso a la Tesorer\u00eda de Sibat\u00e9, y que las \u00a0afirmaciones de su defendido s\u00f3lo fueron apreciadas parcialmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0bien \u00a0destaca \u00a0el \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto, \u00a0el \u00a0libelo \u00a0padece, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0este \u00a0ac\u00e1pite, \u00a0 de \u00a0desaciertos \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0y \u00a0de \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0impiden \u00a0su \u00a0prosperidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estudiados \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de primera y segunda \u00a0instancia, \u00a0que \u00a0conforman unidad inescindible en la medida de la confirmaci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0que encuentra la Sala es que varias de las pruebas que el impugnante se\u00f1ala \u00a0como \u00a0omitidas, \u00a0s\u00ed \u00a0fueron \u00a0tenidas \u00a0en cuenta por los juzgadores, tal como se \u00a0aprecia \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0informe \u00a0suscrito \u00a0por \u00a0Samuel \u00a0Vargas Cubides, \u00a0funcionario \u00a0del \u00a0DAS; las declaraciones de William Uribe Cuervo y su esposa Luz \u00a0Mery \u00a0Pach\u00f3n \u00a0Zamudio; \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial realizada por la Fiscal\u00eda 76 \u00a0Seccional; \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0Gilberto \u00a0Camacho \u00a0P\u00e1rraga; y las versiones de \u00a0JOS\u00c9 RICARDO OLAYA L\u00d3PEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Trat\u00e1ndose \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0le \u00a0corresponde \u00a0al \u00a0casacionista no solo denunciar las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0no \u00a0fueron \u00a0tenidas \u00a0en cuenta por el juzgador, sino demostrar que \u00a0otro \u00a0habr\u00eda sido el sentido de la decisi\u00f3n, en caso de ser apreciadas, lo que \u00a0traduce \u00a0en derruir los fundamentos que sirvieron para proferir la decisi\u00f3n, en \u00a0este caso de responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0 el \u00a0demandante \u00a0incumpli\u00f3 \u00a0con \u00a0esa \u00a0obligaci\u00f3n, \u00a0limit\u00e1ndose \u00a0a controvertir desde su particular visi\u00f3n la prueba \u00a0indiciaria \u00a0tenida en cuenta por los juzgadores de instancia, sin precisar si el \u00a0cuestionamiento \u00a0apuntaba \u00a0contra el hecho indicador, o a la inferencia l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0al poder de convicci\u00f3n del indicio y su apreciaci\u00f3n conjunta con los dem\u00e1s \u00a0medios de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0reproche \u00a0atina \u00a0a \u00a0persuadir \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0otras \u00a0personas, antes que a desvirtuar la de OLAYA L\u00d3PEZ, \u00a0sustentada, \u00a0 entre \u00a0 otros \u00a0aspectos, \u00a0en \u00a0que \u00a0cada \u00a0vez \u00a0que \u00a0ocurrieron \u00a0las \u00a0apropiaciones \u00a0de \u00a0caudales \u00a0p\u00fablicos, el procesado desempe\u00f1aba la funci\u00f3n de \u00a0Recaudador \u00a0Municipal, \u00a0recibi\u00f3 \u00a0el \u00a0pago de los contribuyentes, aparec\u00edan los \u00a0recibos \u00a0 del \u00a0talonario \u00a0oculto \u00a0de \u00a0numeraci\u00f3n \u00a0no \u00a0consecutiva \u00a0a \u00a0la \u00a0usada \u00a0regularmente \u00a0y los comprobantes desaparec\u00edan, a efecto de evadir los controles \u00a0fiscales, \u00a0con \u00a0el \u00a0consiguiente \u00a0desmedro contra el patrimonio del municipio de \u00a0Sibat\u00e9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El censor tambi\u00e9n sostiene que los juzgadores \u00a0de \u00a0instancia \u00a0apreciaron \u00a0parcialmente \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0de \u00a0su representado, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0plantea \u00a0como \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso juicio de existencia, \u00a0planteamiento \u00a0que no corresponde a ninguna de las manifestaciones de esta clase \u00a0de \u00a0yerro, \u00a0porque \u00a0para \u00a0que \u00a0se materialice, resulta necesario que el juzgador \u00a0ignore \u00a0la \u00a0existencia de una prueba que obra materialmente en el proceso, o que \u00a0de \u00a0por \u00a0existente la que no hace parte del mismo. En el primer caso, se estar\u00e1 \u00a0en \u00a0presencia \u00a0de \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n; \u00a0en \u00a0el segundo, de \u00a0existencia por suposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0el \u00a0error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0que al igual que el de existencia corresponde a un yerro \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n probatoria, est\u00e1 relacionado con el contenido material, por \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0o distorsi\u00f3n de su expresi\u00f3n literal, al hacerle decir lo que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0no \u00a0dice \u00a0o restarle su verdadero alcance. Por tanto, tales yerros \u00a0afectan \u00a0de manera diferente la evidencia y no pueden formularse y desarrollarse \u00a0bajo un mismo cargo, como lo ha reiterado la jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0el censor lejos de demostrar \u00a0c\u00f3mo \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0en \u00a0su sentir omitidas, ten\u00edan virtualidad suficiente para \u00a0desquiciar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0e \u00a0indiciaria, \u00a0se \u00a0dedic\u00f3 a cuestionar la \u00a0credibilidad \u00a0dada \u00a0a \u00a0las \u00a0versiones de Gilberto Camacho P\u00e1rraga, Ruth Maritza \u00a0Cantor \u00a0 y \u00a0 Mar\u00eda \u00a0 Eugenia \u00a0 Fern\u00e1ndez \u00a0 Garz\u00f3n, \u00a0 y \u00a0 a \u00a0los \u00a0indicios \u00a0de \u00a0\u201cpresencia\u201d, \u00a0 \u201coportunidad \u00a0 para \u00a0 delinquir\u201d, \u00a0 \u201cmodus \u00a0operandi \u00a0o \u00a0similitud \u00a0de la modalidad delictiva\u201d y \u201cmanifestaciones posteriores\u201d, sin \u00a0percatarse \u00a0que \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0otorgada \u00a0a \u00a0un \u00a0elemento de demostraci\u00f3n no \u00a0constituye \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia, en tanto el \u00a0juzgador \u00a0goza \u00a0de \u00a0discreci\u00f3n \u00a0razonada \u00a0para \u00a0su \u00a0evaluaci\u00f3n, respetando los \u00a0postulados de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0lo pretendido por el actor era acusar que \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0al \u00a0valorar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito de los testimonios citados, vulner\u00f3 tal \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica y ese desatino lo llev\u00f3 a declarar una verdad distinta de la que \u00a0revela \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0ha \u00a0debido \u00a0orientar \u00a0el reproche por la v\u00eda del error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, indicando cu\u00e1les fueron las leyes cient\u00edficas o \u00a0los \u00a0principios \u00a0l\u00f3gicos \u00a0o \u00a0las reglas de la experiencia quebrantadas, de qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0lo \u00a0fueron \u00a0y cu\u00e1l fue su incidencia en la parte dispositiva del fallo, \u00a0labor que no cumpli\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0desgaire, \u00a0plantea as\u00ed mismo que, por lo \u00a0menos, \u00a0a \u00a0su representado se le debi\u00f3 reconocer el \u201cbeneficio de la duda\u201d. \u00a0No \u00a0 obstante, \u00a0 no \u00a0 discurri\u00f3 \u00a0 en \u00a0la \u00a0forma \u00a0que \u00a0lo \u00a0demanda \u00a0el \u00a0eventual \u00a0establecimiento \u00a0de \u00a0una \u00a0conculcaci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, que \u00a0requiere \u00a0un \u00a0desarrollo \u00a0espec\u00edfico \u00a0y \u00a0acorde \u00a0con \u00a0la \u00a0v\u00eda extraordinaria a \u00a0trav\u00e9s de la cual se pretende derruir la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los errores frente a la duda probatoria suelen \u00a0ocurrir \u00a0por \u00a0una \u00a0de \u00a0estas \u00a0dos \u00a0hip\u00f3tesis: la primera, cuando el juzgador, a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0reconocer \u00a0la ausencia de certeza, no falla a favor del procesado. En \u00a0este \u00a0caso, \u00a0se \u00a0debi\u00f3 \u00a0demandar \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa del art\u00edculo 445 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0 Penal \u00a0 anterior, \u00a0 7\u00b0 \u00a0 actual, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0segunda, \u00a0se \u00a0presenta cuando el Tribunal \u00a0supone \u00a0certeza, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de que la prueba incorporada al proceso no permit\u00eda \u00a0llegar \u00a0a ese grado de convencimiento. En esta hip\u00f3tesis la violaci\u00f3n a la ley \u00a0sustancial \u00a0 ocurre \u00a0 por \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta \u00a0y \u00a0los \u00a0cargos \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0deben \u00a0estructurarse a trav\u00e9s de cualquiera de sus hip\u00f3tesis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0asunto \u00a0examinado, \u00a0para \u00a0el Tribunal \u00a0Superior \u00a0 de \u00a0 Cundinamarca \u00a0el \u00a0acopio \u00a0probatorio \u00a0no \u00a0dej\u00f3 \u00a0duda \u00a0sobre \u00a0la \u00a0materialidad \u00a0de los delitos y la responsabilidad y as\u00ed lo declar\u00f3 en el texto \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, optando por condenar ante su convicci\u00f3n, con certidumbre. Si \u00a0lo \u00a0que \u00a0el demandante pretend\u00eda era demostrar la ausencia de esa certeza sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad de su defendido, debi\u00f3 adentrarse en el an\u00e1lisis global de \u00a0la prueba, pero no lo hizo, como ya se explic\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CAUSAL \u00a0PRIMERA, CUERPO SEGUNDO: error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante \u00a0no \u00a0distingue entre preceptos \u00a0sustanciales \u00a0y \u00a0procesales, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0que \u00a0le da el car\u00e1cter de tales a \u00a0normas \u00a0de \u00a0naturaleza \u00a0procesal como los art\u00edculos \u201c247, 248, 249, 251, 254, \u00a0259, \u00a0274, \u00a0260, \u00a0282, \u00a0294, \u00a0295, \u00a0296, \u00a0298, \u00a0300 \u00a0a \u00a0306\u201d \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0anterior, omitiendo la cita de las normas sustanciales que \u00a0aluden \u00a0a los tipos penales imputados a su asistido, y as\u00ed mismo el sentido del \u00a0quebrantamiento, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0si lo fue por falta de aplicaci\u00f3n, por aplicaci\u00f3n \u00a0indebida o por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0del cargo se erige sobre \u00a0argumentos \u00a0similares a los esbozados en el reproche anterior, incurriendo en el \u00a0desatino \u00a0de \u00a0atacar \u00a0las \u00a0mismas \u00a0pruebas a trav\u00e9s de distintas modalidades de \u00a0error, \u00a0al igual que pedir que a su defendido se le reconozca la duda, solicitud \u00a0que \u00a0no \u00a0guarda \u00a0armon\u00eda con lo alegado y que, como ya se dijo, debi\u00f3 postular \u00a0en \u00a0otro \u00a0cargo, \u00a0acudiendo a alguna de las dos v\u00edas posibles cuando quiera que \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0se dirija al reconocimiento del in dubio pro \u00a0reo, seg\u00fan sea del caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal como lo destaca el Ministerio P\u00fablico, le \u00a0correspond\u00eda \u00a0al \u00a0demandante \u00a0demostrar en qu\u00e9 sentido el juzgador tergivers\u00f3 \u00a0el \u00a0contenido \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0sin \u00a0que \u00a0le fuera posible suplir esta \u00a0exigencia \u00a0 presentando \u00a0 su \u00a0simple \u00a0discrepancia \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0frente \u00a0al \u00a0an\u00e1lisis \u00a0 del \u00a0 fallador, \u00a0 apoy\u00e1ndose \u00a0 en \u00a0 observaciones \u00a0 subjetivas \u00a0que \u00a0corresponden \u00a0\u00fanicamente \u00a0a \u00a0su \u00a0criterio \u00a0personal, \u00a0pero sin aportar elemento \u00a0alguno \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0se incurri\u00f3 \u00a0efectivamente \u00a0en el invocado falso juicio de identidad, reparo que qued\u00f3 en un \u00a0simple enunciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguna \u00a0procedencia tienen estos reproches y \u00a0el fallo no ser\u00e1 casado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CASACI\u00d3N OFICIOSA.- \u00a0Plantea \u00a0 el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0parcial \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0que \u00a0se \u00a0decretar\u00eda \u00a0de \u00a0manera \u00a0oficiosa, \u00a0por \u00a0presentar \u00a0una violaci\u00f3n ostensible al \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la pena, al imponerse al procesado OLAYA L\u00d3PEZ la \u00a0\u201caccesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas por t\u00e9rmino \u00a0igual \u00a0a \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0principal \u00a0(18 \u00a0a\u00f1os) \u00a0cuando nuestro estatuto punitivo \u00a0dispone \u00a0en \u00a0el \u00a0art. \u00a044 \u00a0que \u00a0la \u00a0duraci\u00f3n \u00a0m\u00e1xima \u00a0para \u00a0esta pena es de 10 \u00a0a\u00f1os\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La petici\u00f3n resulta improcedente, al tomar en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0el \u00a0delito \u00a0de peculado por apropiaci\u00f3n, que es el tipo penal m\u00e1s \u00a0grave, \u00a0de \u00a0cuya \u00a0previsi\u00f3n punitiva parti\u00f3 el juzgador para la dosificaci\u00f3n, \u00a0seg\u00fan \u00a0preve\u00eda el inciso primero del art\u00edculo 133 del C\u00f3digo Penal anterior, \u00a0con \u00a0la \u00a0modificaci\u00f3n introducida por el 19 de la ley 190 de 1995, y as\u00ed mismo \u00a0ocurre \u00a0en el 397 de la ley 599 de 2000, para la cuant\u00eda por la que se procede, \u00a0tiene \u00a0fijada la interdicci\u00f3n o inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0como \u00a0pena principal, de 6 a 15 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El art\u00edculo 42-3 del decreto 100 de 1980, que \u00a0para \u00a0el \u00a0caso \u00a0resulta \u00a0m\u00e1s \u00a0favorable, \u00a0pues \u00a0ahora \u00a0el \u00a0tope m\u00e1ximo para la \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas ascendi\u00f3 a \u00a020 \u00a0a\u00f1os \u00a0(arts. 51 y 52 L. 599 de 2000), se\u00f1alaba como pena accesoria, cuando \u00a0no \u00a0se \u00a0establezca \u00a0como \u00a0principal, \u00a0la \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas. \u00a0De \u00a0tal \u00a0manera, la condena a esa clase de sanci\u00f3n por el delito de \u00a0peculado \u00a0por apropiaci\u00f3n, debe ser impuesta como principal, concurrente con la \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0y la multa, como lo disponen los preceptos citados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0fue, \u00a0tambi\u00e9n en esto, \u00a0consecuente \u00a0con lo instituido en la ley, pues no se puede olvidar que se juzg\u00f3 \u00a0un \u00a0concurso \u00a0de \u00a0peculados \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n, a consecuencia de lo cual pod\u00eda \u00a0aumentarse la pena \u201chasta en otro tanto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ha \u00a0de advertirse, finalmente, que este fallo \u00a0no \u00a0admite recurso alguno, al no ser revocable ni reformable, por regla general, \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0Juez o Sala que la profiri\u00f3 (art. 412 L. 600 de \u00a02000, \u00a0anteriormente \u00a0art. \u00a0211 D. 2700 de 1991) y dictarse \u00e9sta por el m\u00e1ximo \u00a0\u00f3rgano \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0ordinaria, para resolver la casaci\u00f3n, decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0conlleva \u00a0ejecutoria \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0en \u00a0que \u00a0es suscrita (art. 187 del estatuto \u00a0procesal penal actual, 197 anterior). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR la sentencia condenatoria objeto de \u00a0impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0providencia \u00a0no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS EDUARDO MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c9DGAR LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON\u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 15354 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado ponente: \u00a0 Nilson Pinilla Pinilla \u00a0 Aprobado Acta N\u00b0 174 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C., noviembre catorce (14) de dos \u00a0mil uno (2001). \u00a0\u00a0 ASUNTO \u00a0 Se procede a resolver la casaci\u00f3n interpuesta \u00a0en \u00a0defensa \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0JOS\u00c9 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-4317","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-9"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4317","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4317"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4317\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4317"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4317"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4317"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}