{"id":4265,"date":"2023-09-08T15:14:23","date_gmt":"2023-09-08T15:14:23","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1479817-04-01\/"},"modified":"2023-09-08T15:14:23","modified_gmt":"2023-09-08T15:14:23","slug":"1479817-04-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1479817-04-01\/","title":{"rendered":"14798(17-04-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 14798 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Nilson Pinilla Pinilla \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 57 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., abril diecisiete (17) de dos \u00a0mil uno (2001). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>Se procede a resolver la casaci\u00f3n interpuesta \u00a0en \u00a0defensa \u00a0de EDUARDO DE LA HOZ VI\u00d1AS y WILSON ANTONIO ROCA SARMIENTO, contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0que \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la condena \u00a0impuesta \u00a0por \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n, \u00a0falsedad \u00a0en documentos p\u00fablicos y \u00a0tentativa de peculado por apropiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>EDUARDO DE LA HOZ VI\u00d1AS y WILSON ANTONIO ROCA \u00a0SARMIENTO \u00a0 se \u00a0 desempe\u00f1aban \u00a0 como \u00a0 director \u00a0y \u00a0subdirector \u00a0del \u00a0Fondo \u00a0de \u00a0Cofinanciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Inversi\u00f3n Social (FIS), con sede en Bogot\u00e1. El 22 de mayo \u00a0de \u00a01995 \u00a0aqu\u00e9l \u00a0expidi\u00f3 \u00a0la \u00a0orden \u00a0de \u00a0compra \u00a0N\u00b0 \u00a0032, por $15\u2019000.000, \u00a0 aceptada \u00a0 por \u00a0 Benjam\u00edn \u00a0Cabarcas \u00a0 G\u00f3mez, \u00a0 mediante \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 \u00e9ste \u00a0 se \u00a0obliga \u00a0supuestamente \u00a0a \u00a0\u201cdesarrollar \u00a0un \u00a0esquema \u00a0de \u00a0asignaci\u00f3n de recursos para apoyo y asistencia \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0que \u00a0tenga \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0filosof\u00eda \u00a0de \u00a0proyectos piloto de apoyo \u00a0institucional \u00a0a \u00a0entidades territoriales, talleres learning by doing y software \u00a0mutimedia\u201d \u00a0(f. 20 cd. de anexos 13), objeto contractual pactado para darle un \u00a0soporte \u00a0a \u00a0la \u00a0erogaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0no \u00a0se \u00a0materializ\u00f3 \u00a0pero \u00a0si \u00a0fue pagado el \u00a0precio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0el \u00a01\u00b0 \u00a0de \u00a0agosto de 1995 fue \u00a0firmada \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 orden \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0compra \u00a0 \u00a0N\u00b0 \u00a0 \u00a0081, \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0$4\u2019000.000, \u00a0en \u00a0donde \u00a0se \u00a0contrataba \u00a0al \u00a0abogado \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Ruiz \u00a0para \u00a0prestar \u00a0asesor\u00eda, pero se persegu\u00eda \u00a0pagar \u00a0un \u00a0dinero \u00a0que aparentemente el FIS deb\u00eda a Benjam\u00edn Cabarcas G\u00f3mez y \u00a0Antonio \u00a0Escobar \u00a0de Andreis. La erogaci\u00f3n no se produjo, ante la intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0 la \u00a0Procuradur\u00eda, \u00a0que \u00a0informada \u00a0de \u00a0eventuales \u00a0irregularidades \u00a0hab\u00eda \u00a0iniciado investigaci\u00f3n disciplinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES PROCESALES \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Fiscal\u00eda 192 Seccional de Bogot\u00e1 abri\u00f3 \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0oy\u00f3 \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0a \u00a0varios implicados y el 12 de octubre de \u00a01995 \u00a0profiri\u00f3 \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0contra EDUARDO DE LA HOZ VI\u00d1AS, WILSON \u00a0ANTONIO \u00a0ROCA SARMIENTO, BENJAMIN CABARCAS GOMEZ y LUZ MARINA PARRA DE CABARCAS, \u00a0absteni\u00e9ndose \u00a0de \u00a0imponerla \u00a0sobre \u00a0ALBA STELLA FRANCO DE VALDIVIESO (fs. 41 y \u00a0Ss. cd. 3). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cerrada \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0los \u00a0dos \u00a0primeros y la \u00faltima, el 1\u00b0 de abril de 1996 la Fiscal\u00eda \u00a0precluy\u00f3 \u00a0a favor de \u00e9sta y dict\u00f3 resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n contra EDUARDO DE \u00a0LA \u00a0HOZ \u00a0VI\u00d1AS, \u00a0por peculado por apropiaci\u00f3n, tentativa de dicho delito y dos \u00a0falsedades \u00a0ideol\u00f3gicas \u00a0en documento p\u00fablico, y WILSON ANTONIO ROCA SARMIENTO \u00a0como \u00a0c\u00f3mplice \u00a0de \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0y \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0 \u00a0p\u00fablico \u00a0 \u00a0(fs. \u00a0 389 \u00a0 y \u00a0 Ss., \u00a0 cd. \u00a0 5), \u00a0 enjuiciamiento \u00a0 no \u00a0recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Correspondi\u00f3 al Juzgado 74 Penal del Circuito \u00a0de \u00a0esta \u00a0ciudad \u00a0adelantar \u00a0el \u00a0juicio. \u00a0Ante \u00a0ese \u00a0despacho, \u00a0el \u00a017 \u00a0de enero \u00a0de \u00a01997 el defensor de DE LA \u00a0HOZ \u00a0VI\u00d1AS, \u00a0report\u00f3 \u00a0que su asistido consign\u00f3 \u201cquince millones de pesos, a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0reintegro, de conformidad y para los efectos del inciso segundo del \u00a0art\u00edculo \u00a0139\u201d \u00a0y, en efecto, anex\u00f3 un t\u00edtulo de dep\u00f3sito judicial por ese \u00a0valor (fs. 428 y Ss. cd. 4). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Realizada \u00a0la audiencia p\u00fablica, el Juzgado, \u00a0ya \u00a0convertido \u00a0en \u00a01\u00b0 Penal del Circuito, el 2 de julio de 1997 conden\u00f3 a los \u00a0acusados, \u00a0imponiendo \u00a0a \u00a0EDUARDO \u00a0DE \u00a0LA \u00a0HOZ \u00a0VI\u00d1AS 41 meses de prisi\u00f3n y de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de derechos y funciones p\u00fablicas, y multa de un mill\u00f3n de pesos \u00a0y \u00a0a WILSON ANTONIO ROCA SARMIENTO 40 meses de prisi\u00f3n y de dicha interdicci\u00f3n \u00a0(fs. 34 y Ss., cd. 10). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0fallo \u00a0fue \u00a0apelado \u00a0por \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0sindicados \u00a0y \u00a0ambos \u00a0defensores, \u00a0y \u00a0el 19 de diciembre de 1997 lo confirm\u00f3 el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0mediante sentencia que es objeto de casaci\u00f3n, \u00a0as\u00ed mismo interpuesta por los defensores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS DEMANDAS \u00a0<\/p>\n<p>1\u00b0. \u00a0Demanda en defensa de EDUARDO DE LA HOZ \u00a0VI\u00d1AS. \u00a0Al \u00a0amparo de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0son formulados los siguientes reproches al fallo impugnado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGO \u00a0PRIMERO: \u00a0El \u00a0impugnante indica que se \u00a0cometieron \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0siguientes \u00a0 \u00a0yerros \u00a0 \u00a0de \u00a0 hecho \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice que el \u201cERROR N\u00b0 1\u201d consisti\u00f3 en un \u00a0falso\u00a0 \u00a0juicio de identidad, al distorsionarse el contenido de las \u00f3rdenes \u00a0de \u00a0compra \u00a0031 \u00a0y \u00a0032, \u00a0expedidas \u00a0por \u00a0el \u00a0FIS y aceptadas por Carlos Antonio \u00a0Escobar \u00a0de \u00a0Andreis \u00a0y \u00a0Benjam\u00edn Cabarcas, respectivamente, ya que el juzgador \u00a0consider\u00f3 que se adquir\u00eda dos veces el mismo servicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que la primera ten\u00eda por finalidad la \u00a0\u201cformulaci\u00f3n \u00a0del desarrollo de un software multimedia para la divulgaci\u00f3n y \u00a0capacitaci\u00f3n\u201d \u00a0y \u00a0la segunda buscaba \u201cdesarrollar un esquema de asignaci\u00f3n \u00a0y \u00a0recursos, \u00a0para \u00a0apoyo \u00a0de \u00a0asistencia \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0que \u00a0tenga \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0filosof\u00eda \u00a0 de \u00a0 proyectos \u00a0 pilotos \u00a0 de \u00a0 apoyo \u00a0 institucional \u00a0a \u00a0entidades \u00a0territoriales, \u00a0talleres learning by doing y software multimedia\u201d, por lo cual \u00a0no \u00a0ten\u00edan \u00a0igual \u00a0objeto. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0el \u00a0fallador \u00a0las \u00a0confundi\u00f3 en una \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0a \u00a0desarrollar \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0un \u00a0software \u00a0con \u00a0un \u00a0programa de \u00a0actividades que realizar\u00eda el FIS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa \u00a0que \u00a0el \u00a0\u201cERROR N\u00b0 2\u201d se dio al \u00a0ignorarse \u00a0varios \u00a0apartes \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Roger David Montes Sinning \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia), \u00a0sobre la informaci\u00f3n que suministr\u00f3 a Carlos \u00a0Antonio \u00a0Escobar \u00a0de \u00a0Andreis, \u00a0que \u00a0permiti\u00f3 \u00a0dar inicio a la ejecuci\u00f3n de la \u00a0orden \u00a0de compra 031; la labor de \u00e9ste persegu\u00eda establecer el alcance del uso \u00a0del \u00a0software \u00a0y \u00a0\u201cplanear \u00a0las \u00a0bases \u00a0para un desarrollo de utilidad para el \u00a0FIS\u201d. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0la entidad contaba con un software desarrollado alrededor del \u00a0trabajo preliminar que elabor\u00f3 Escobar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0que \u00a0tal \u00a0omisi\u00f3n \u00a0impidi\u00f3 que el \u00a0Tribunal \u00a0diferenciara \u00a0una orden de la otra, lo cual origin\u00f3 que condenara por \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica en cuanto a la orden 032. As\u00ed, aduce que hubo aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0219 del C\u00f3digo Penal y se violaron los art\u00edculos 250 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 Carta, \u00a0 249, \u00a0 254 \u00a0 y \u00a0 333 \u00a0 del \u00a0 c\u00f3digo \u00a0adjetivo, \u00a0como \u00a0normas \u00a0medio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGO \u00a0 SEGUNDO: \u00a0 Aqu\u00ed \u00a0acusa \u00a0el \u00a0censor \u00a0m\u00faltiples yerros en la apreciaci\u00f3n probatoria, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0como \u00a0\u201cERROR \u00a0N\u00b0 \u00a01\u201d \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0supuso la prueba, por medio de la cual dedujo que Inversiones Cabarcas \u00a0Parra \u00a0Ltda., \u00a0fue \u00a0oferente en la licitaci\u00f3n 003 de 1994, efectuada dentro del \u00a0Programa para la Atenci\u00f3n Materno Infantil (PAMI). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta que los \u201cerrores 2, 3, 4, 5, 6 y \u00a07\u201d \u00a0consistieron \u00a0en \u00a0ignorarse los testimonios de Roger David Montes Sinning, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Eugenia \u00a0L\u00f3pez \u00a0Bedoya, \u00a0Ana \u00a0Luc\u00eda \u00a0Fuentes \u00a0D\u00edaz, \u00a0Maritza Afanador \u00a0G\u00f3mez, \u00a0Fabiola Fuentes Baute y Blanca Ram\u00edrez C\u00f3rdoba, quienes relataron que \u00a0la \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0licitaci\u00f3n relacionada con PAMI, en su parte t\u00e9cnica, \u00a0fue elaborada por el Ministerio de Salud. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que el \u201cERROR N\u00b0 8\u201d se present\u00f3 \u00a0al \u00a0omitirse \u00a0valorar \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Mar\u00eda Eugenia L\u00f3pez Bedoya, quien \u00a0precis\u00f3 \u00a0que \u00a0Cabarcas \u00a0G\u00f3mez, con relaci\u00f3n a la licitaci\u00f3n 003, efectu\u00f3 un \u00a0estudio \u00a0t\u00e9cnico \u00a0de \u00a0las propuestas, teniendo como punto de referencia el PAMI \u00a0para \u00a0cumplir \u00a0con \u00a0la \u00a0orden \u00a0de \u00a0prestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0servicios \u00a0suscrita \u00a0con \u00a0el \u00a0FIS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que no se tuvo en cuenta la atestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Ana \u00a0Luc\u00eda \u00a0Fuentes \u00a0D\u00edaz, \u00a0al \u00a0narrar \u00a0que \u00a0Cabarcas \u00a0tom\u00f3 como punto de \u00a0referencia \u00a0tal \u00a0licitaci\u00f3n para realizar el diagn\u00f3stico del FIS (\u201cERROR N\u00b0 \u00a09\u201d). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa que fue ignorada la prueba documental \u00a0que \u00a0demuestra \u00a0que \u00a0la actividad precontractual de la orden 032 se realiz\u00f3 con \u00a0acatamiento \u00a0de \u00a0todos \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0legales, \u00a0por \u00a0ejemplo \u00a0la garant\u00eda de \u00a0cumplimiento (\u201cERROR N\u00b010\u201d). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que no fue valorado el documento en \u00a0donde \u00a0consta \u00a0que \u00a0el \u00a0contrato con Cabarcas fue intuitu personae (\u201cERROR N\u00b0 \u00a011\u201d). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0que \u00a0fueron \u00a0ignoradas la p\u00f3liza de \u00a0garant\u00eda \u00a0presentada \u00a0por Cabarcas al FIS, la constancia de haber sido pagada y \u00a0el \u00a0 escrito \u00a0 que \u00a0 conten\u00eda \u00a0 sus \u00a0 condiciones \u00a0 y \u00a0alcances \u00a0(\u201cERROR \u00a0N\u00b0 \u00a012\u201d). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, indica que el juzgador no tuvo en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0versi\u00f3n de Maritza Afanador G\u00f3mez, quien expuso que se elabor\u00f3 el \u00a0proyecto \u00a0de \u00a0orden \u00a0de \u00a0compra \u00a0032, \u00a0con \u00a0base en la oferta de Cabarcas al FIS \u00a0(\u201cERROR N\u00b0 13\u201d). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que fue tergiversado el contenido de \u00a0los \u00a0manuscritos \u00a0sobre \u00a0las \u00a0sesiones \u00a0de \u00a0trabajo \u00a0realizadas \u00a0entre Benjam\u00edn \u00a0Cabarcas \u00a0y \u00a0EDUARDO \u00a0DE \u00a0LA HOZ VI\u00d1AS, elaborados en ejecuci\u00f3n de la orden de \u00a0compra \u00a0032, \u00a0pues \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0consider\u00f3 que reflejaban \u201cm\u00e1s una labor de \u00a0estudio \u00a0del \u00a0texto \u00a0que \u00a0cita \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con el FIS y no el \u00a0desarrollo del contrato\u201d (\u201cERROR N\u00b0 14\u201d). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce que fueron distorsionados los dichos de \u00a0Pablo \u00a0Guido Taborda Fern\u00e1ndez, Roger David Montes Sinning y Ana Luc\u00eda Fuentes \u00a0D\u00edaz, \u00a0quienes \u00a0indicaron \u00a0que \u00a0se \u00a0dieron \u00a0cuenta \u00a0del \u00a0trabajo \u00a0realizado por \u00a0Cabarcas \u00a0G\u00f3mez, pero el Tribunal afirm\u00f3 que no pod\u00edan declarar sobre el tema \u00a0porque \u00a0no \u00a0conocieron, \u00a0siquiera, \u00a0el \u00a0contenido de los contratos (\u201cERROR N\u00b0 \u00a015\u201d). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica \u00a0que \u00a0se supuso la prueba pericial, a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0el ad quem dedujo que la \u201cmetodolog\u00eda de ingenier\u00eda de \u00a0conocimientos\u201d \u00a0utilizada por Cabarcas para desarrollar el objeto del contrato \u00a0032 \u00a0 no \u00a0 era \u00a0 id\u00f3nea, \u00a0sino \u00a0que \u00a0el \u00a0m\u00e9todo \u00a0v\u00e1lido \u00a0era \u00a0el \u00a0dial\u00e9ctico \u00a0(tesis-ant\u00edtesis-s\u00edntesis), \u00a0el \u00a0cual se opone, seg\u00fan el censor, al utilizado \u00a0en \u00a0inform\u00e1tica, \u00a0aplicable \u00a0a \u00a0la \u00a0ciencias \u00a0administrativas \u00a0y de ingenier\u00eda \u00a0(\u201cERROR N\u00b0 16\u201d). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que fue tergiversado el contenido de la \u00a0orden \u00a0de \u00a0compra \u00a0032, \u00a0al \u00a0se\u00f1alarse \u00a0que dentro de las obligaciones pactadas \u00a0estaba \u00a0la \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0software multimedia, cuando en realidad no fue \u00a0as\u00ed, \u00a0para \u00a0lo \u00a0cual basta cotejar el objeto del contrato con lo plasmado en el \u00a0fallo (\u201cERROR N\u00b0 17\u201d). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indica \u00a0que \u00a0fue \u00a0distorsionada \u00a0la \u00a0orden de \u00a0compra \u00a0032, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0consider\u00f3 que ese contrato se celebr\u00f3 \u00a0entre \u00a0el \u00a0FIS \u00a0y \u00a0la sociedad Importaciones Cabarcas Parra Ltda., que no pod\u00eda \u00a0ejecutarlo \u00a0porque \u00a0no \u00a0estaba dentro de su objeto social, pero quien acept\u00f3 la \u00a0orden fue la persona natural Cabarcas G\u00f3mez (\u201cERROR N\u00b0 18\u201d). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 demandante \u00a0dice \u00a0que \u00a0dichos \u00a0errores \u00a0generaron las consecuencias siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPRIMERA CONSECUENCIA\u201d: Al apoyarse en que \u00a0la \u00a0orden \u00a0de \u00a0compra \u00a0032 es un duplicado del objeto de la orden de compra 031; \u00a0que \u00a0Cabarcas \u00a0G\u00f3mez, \u00a0por medio de Importaciones Cabarcas Parra Ltda., hubiera \u00a0ofertado \u00a0en la licitaci\u00f3n 003 de 1994 (Proyecto PAMI), sin estar esto probado; \u00a0y \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0participado \u00a0en \u00a0la \u00a0evaluaci\u00f3n, el Tribunal incurri\u00f3 en falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, que llev\u00f3 a deducir la responsabilidad de EDUARDO DE LA \u00a0HOZ VI\u00d1AS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSEGUNDA \u00a0CONSECUENCIA\u201d: \u00a0Expresa \u00a0que la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0examinar \u00a0los \u00a0testimonios indicativos de que la evaluaci\u00f3n de la \u00a0licitaci\u00f3n \u00a0003 \u00a0de 1994 la efectu\u00f3 el Ministerio de Salud, origin\u00f3 que el ad \u00a0quem \u00a0afirmara \u00a0que Cabarcas hab\u00eda evaluado t\u00e9cnicamente una licitaci\u00f3n en la \u00a0que \u00a0previamente \u00a0fue \u00a0oferente \u00a0y \u00a0que, \u00a0por \u00a0lo tanto, har\u00eda pensar que\u00a0 \u00a0incidi\u00f3 \u00a0en los resultados. En tales condiciones, \u201cel sentenciador arguy\u00f3 en \u00a0contra \u00a0de \u00a0De \u00a0La \u00a0Hoz sus il\u00edcitos acuerdos con Cabarcas, de cara al contrato \u00a0032\u201d \u00a0 y \u00a0 de \u00a0 no \u00a0 haberse \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0tales \u00a0yerros, \u00a0el \u00a0fallo \u00a0ser\u00eda \u00a0absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que a pesar de que la orden de compra \u00a0032 \u00a0 cumpli\u00f3 \u00a0 los \u00a0requisitos \u00a0legales, \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0afirm\u00f3 \u00a0lo \u00a0contrario \u00a0(\u201cTERCERA \u00a0CONSECUENCIA\u201d); \u00a0que \u00a0los \u00a0errores \u00a014 \u00a0y \u00a015 \u00a0originaron \u00a0que se \u00a0dedujera \u00a0el incumplimiento de la orden 032, cuando s\u00ed fue ejecutada (\u201cCUARTA \u00a0CONSECUENCIA\u201d) \u00a0y \u00a0esto \u00a0imped\u00eda \u00a0inferir \u00a0que \u00a0falsamente \u00a0se certific\u00f3 que \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0realizado \u00a0el \u00a0objeto contractual para poder pagar el 50% restante \u00a0(\u201cQUINTA \u00a0CONSECUENCIA\u201d); que de no haberse supuesto la prueba que permiti\u00f3 \u00a0establecer \u00a0que \u00a0el \u00a0m\u00e9todo \u00a0aplicable en la ejecuci\u00f3n del contrato 032 era el \u00a0dial\u00e9ctico, \u00a0no se habr\u00eda condenado (\u201cSEXTA CONSECUENCIA\u201d); y que el error \u00a018 \u00a0hizo \u00a0que \u00a0se \u00a0considerara \u00a0que \u00a0el FIS contrat\u00f3 con una persona jur\u00eddica, \u00a0cuando \u00a0fue \u00a0con \u00a0una \u00a0persona natural, y sin esta falla no se hubiera condenado \u00a0(\u201cSEPTIMA CONSECUENCIA\u201d). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0indica \u00a0que se incurri\u00f3 en la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida de los art\u00edculos 219 y 133 del C\u00f3digo Penal, debido a la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de los art\u00edculos 246, 249 y 254 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0250 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta, \u00a03\u00b0 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0855 de 1994 y 25-19 de la Ley 80 de 1993 \u00a0(normas medio). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGO \u00a0TERCERO: \u00a0El \u00a0demandante \u00a0aduce que se \u00a0cometieron los siguientes yerros en la apreciaci\u00f3n probatoria: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0que presenta aqu\u00ed como \u201cERROR N\u00b0 1\u201d \u00a0surge, \u00a0seg\u00fan \u00a0dice, de afirmar el fallador que EDUARDO DE LA HOZ VI\u00d1AS actu\u00f3 \u00a0en \u00a0connivencia \u00a0con \u00a0WILSON DE LA ROCA SARMIENTO, en lo referente a la orden de \u00a0compra \u00a0 081, \u00a0cuando \u00a0\u00e9ste \u00a0jam\u00e1s \u00a0sostuvo, \u00a0en \u00a0la \u00a0entrevista \u00a0especial \u00a0de \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0eficaz, \u00a0que \u00a0su \u00a0otrora \u00a0jefe \u00a0hubiera \u00a0admitido la ficci\u00f3n del \u00a0objeto de tal orden. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Transcribe \u00a0apartes \u00a0de \u00a0las declaraciones de \u00a0Pablo \u00a0Guido \u00a0Taborda, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Eugenia \u00a0L\u00f3pez, \u00a0Ana \u00a0Luc\u00eda \u00a0Fuentes y Maritza \u00a0Afanador \u00a0sobre \u00a0las \u00a0instrucciones \u00a0impartidas por DE LA HOZ a ROCA SARMIENTO y \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0no \u00a0fueron tenidas en cuenta por el juzgador, quien afirm\u00f3 que el \u00a0\u00faltimo \u00a0dijo \u00a0que \u00a0siempre \u00a0actu\u00f3 \u00a0conforme \u00a0a \u00a0las \u00a0directrices \u00a0dadas por el \u00a0director del FIS (\u201cERROR N\u00b0 2\u201d). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0que \u00a0se tergivers\u00f3 el contenido de \u00a0las \u00a0conversaciones \u00a0telef\u00f3nicas \u00a0interceptadas, \u00a0al \u00a0se\u00f1alar \u00a0que de ellas se \u00a0desprend\u00eda \u00a0la responsabilidad de EDUARDO DE LA HOZ, en la falsedad relacionada \u00a0con \u00a0la \u00a0orden 081. Sin embargo, el ad quem indic\u00f3 que \u201csi bien&#8230; no se hace \u00a0menci\u00f3n \u00a0a \u00a0EDUARDO \u00a0DE \u00a0LA \u00a0HOZ VI\u00d1AS en las conversaciones interferidas, por \u00a0ello \u00a0no \u00a0deja \u00a0de \u00a0aparecer en el escenario delictivo, pues al ser indagado por \u00a0los \u00a0investigadores \u00a0de \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0en torno a H\u00e9ctor Rodr\u00edguez y a la \u00a0orden \u00a0de \u00a0compra \u00a0a nombre de \u00e9ste, no se mostr\u00f3 extra\u00f1ado y de una vez hizo \u00a0referencia \u00a0a \u00a0que \u2018luego de \u00a0definir \u00a0con \u00a0el Ministerio de Educaci\u00f3n y el Banco Mundial un nuevo cronograma \u00a0para \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0proceso \u00a0 \u00a0licitatorio \u00a0 se \u00a0 redistribuyeron \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 algunas \u00a0responsabilidades\u2019.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 impugnante \u00a0 se\u00f1ala \u00a0 que, \u00a0 con \u00a0tal \u00a0interpretaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0viol\u00f3 \u00a0\u201cel principio de identidad\u201d, pues frente a una \u00a0cosa \u00a0no \u00a0puede afirmarse que es y no es. Analiza las llamadas y concluye que el \u00a0asunto \u00a0fue manejado directamente entre ROCA SARMIENTO y Cabarcas G\u00f3mez, sin la \u00a0intervenci\u00f3n de su representado (\u201cERROR N\u00b0 3\u201d). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0que \u00a0se \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0el \u00a0di\u00e1logo \u00a0telef\u00f3nico \u00a0de Luz Marina Parra de Cabarcas y Cecilia N., al expresarse que fue \u00a0la \u00a0causa \u00a0para \u00a0que DE LA HOZ hubiera desistido de culminar el procedimiento de \u00a0contrataci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0orden de servicios 081, cuando ellas hac\u00edan referencia a \u00a0la \u00a0 identificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0algunas \u00a0personas \u00a0involucradas \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0de \u00a0los \u00a0\u201cnarcocasetes\u201d, \u00a0informaci\u00f3n \u00a0suministrada \u00a0por \u00a0el \u00a0Noticiero \u00a0TV Hoy y la \u00a0revista Semana (\u201cERROR N\u00b0 4\u201d). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que se desconoci\u00f3 la declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Maritza \u00a0Afanador \u00a0G\u00f3mez, \u00a0quien \u00a0cont\u00f3 \u00a0que WILSON ANTONIO ROCA SARMIENTO \u00a0actu\u00f3 \u00a0aut\u00f3nomamente \u00a0en \u00a0el tr\u00e1mite de la orden de compra 081 y que la fecha \u00a0fue \u00a0sugerida \u00a0por \u00a0\u00e9l; \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0en \u00a0forma \u00a0equivocada se extendi\u00f3 la \u00a0responsabilidad a DE LA HOZ VI\u00d1AS (\u201cERROR N\u00b0 5\u201d). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0juzgador \u00a0se \u00a0imagin\u00f3, \u00a0al \u00a0sentir \u00a0del \u00a0casacionista, \u00a0que \u00a0EDUARDO DE LA HOZ VI\u00d1AS y WILSON ANTONIO ROCA SARMIENTO, en \u00a0agosto \u00a0de \u00a01995, \u00a0estaban \u00a0informados \u00a0de \u00a0las investigaciones penales seguidas \u00a0contra \u00a0los esposos Cabarcas Parra y los allanamientos, lo que llev\u00f3 a desistir \u00a0del \u00a0proceso \u00a0de \u00a0contrataci\u00f3n referente a la orden de compra 081 (\u201cERROR N\u00b0 \u00a06\u201d). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indica \u00a0que \u00a0el fallador supuso que DE LA HOZ \u00a0VI\u00d1AS \u00a0conoc\u00eda \u00a0las causas reales por las cuales H\u00e9ctor Rodr\u00edguez Ruiz no se \u00a0present\u00f3 \u00a0al \u00a0FIS \u00a0a \u00a0legalizar \u00a0la \u00a0orden \u00a0de \u00a0servicios 081, as\u00ed como que el \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0anularla \u00a0radicaba \u00a0en \u00a0relevarse \u00a0del compromiso penal que ella \u00a0significaba (\u201cERROR N\u00b0 7\u201d). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que \u00a0hubo \u00a0tergiversaci\u00f3n, \u00a0al \u00a0afirmar \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0que \u00a0DE \u00a0LA \u00a0HOZ \u00a0conoc\u00eda \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n existente entre \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Ruiz \u00a0y \u00a0la \u00a0orden \u00a0de pago 081, y que ROCA SARMIENTO hab\u00eda actuado \u00a0bajo \u00a0sus \u00a0\u00f3rdenes, \u00a0seg\u00fan \u00a0deducci\u00f3n \u00a0sacada \u00a0del \u00a0interrogatorio \u00a0al que la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0someti\u00f3 \u00a0a \u00a0aqu\u00e9l. \u00a0Argumenta \u00a0que es obvio que su representado \u00a0conociera \u00a0el \u00a0asunto, \u00a0porque \u00a0suscribi\u00f3 \u00a0tal \u00a0documento \u00a0dentro \u00a0del tr\u00e1mite \u00a0respectivo, \u00a0 pero \u00a0 no \u00a0 imparti\u00f3 \u00a0 la \u00a0 orden \u00a0 de \u00a0delinquir \u00a0(\u201cERROR \u00a0N\u00b0 \u00a08\u201d). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Imputa que se ignor\u00f3 el testimonio de Martiza \u00a0Afanador \u00a0G\u00f3mez, \u00a0quien \u00a0explic\u00f3 \u00a0las \u00a0razones \u00a0que \u00a0tuvo \u00a0ROCA SARMIENTO para \u00a0indicar \u00a0que se colocara la fecha 1\u00b0 de agosto de 1995 a la orden de compra 081 \u00a0(\u201cERROR N\u00b0 9\u201d). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0que \u00a0si \u00a0no se hubiera incurrido en \u00a0tales \u00a0yerros, \u00a0no \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0condenado \u00a0su \u00a0representado \u00a0y \u00a0a\u00f1ade que se \u00a0vulner\u00f3 \u00a0indirectamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n indebida de los \u00a0art\u00edculos \u00a0219, \u00a0133 y 22 del C\u00f3digo Penal (normas fin), 250 de la Carta, 246, \u00a0249, 254 y 333 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De tal manera, solicita casar el fallo atacado \u00a0y absolver a su asistido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2\u00b0. \u00a0Demanda \u00a0presentada \u00a0a \u00a0favor de WILSON \u00a0ANTONIO \u00a0ROCA SARMIENTO. Al amparo de la causal primera \u00a0de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 son \u00a0 formulados \u00a0 los \u00a0reproches \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGO \u00a0PRIMERO: \u00a0El censor endilga violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por error de derecho respecto de la orden de \u00a0compra \u00a0081, \u00a0al \u00a0ser \u00a0estimada \u00a0como \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, cuando no ten\u00eda tal \u00a0calidad, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0ley \u00a0civil, lo cual condujo a la incorrecta aplicaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0219 \u00a0y \u00a024 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, yerro que permiti\u00f3 condenar a \u00a0WILSON ANTONIO ROCA SARMIENTO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0se \u00a0trat\u00f3 de un error de derecho, \u00a0pues \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0el \u00a0escrito \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0aplicar, al objeto de la acci\u00f3n \u00a0punible, \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a01.760 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Civil, \u00a0261 y 266 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que la orden de compra 081 fue creada \u00a0por \u00a0EDUARDO \u00a0DE \u00a0LA \u00a0HOZ \u00a0VI\u00d1AS, \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0director \u00a0del \u00a0FIS, pero no \u00a0concurri\u00f3 \u00a0H\u00e9ctor Rodr\u00edguez Ruiz y, transcurrido m\u00e1s de un mes, fue anulada, \u00a0como \u00a0dispuso \u00a0WILSON ANTONIO ROCA SARMIENTO, por la ausencia de la r\u00fabrica del \u00a0aceptante. \u00a0Se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un \u00a0escrito \u00a0firmado \u00a0por \u00a0un \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico que \u00a0requer\u00eda \u00a0la firma de un particular para su perfeccionamiento y el sentenciador \u00a0lo reput\u00f3 como documento incompleto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa \u00a0que \u00a0no es un documento p\u00fablico, de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0los \u00a0art\u00edculos 251 y 266 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil y \u00a01.760 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Civil. \u00a0Considera \u00a0que \u00a0se \u00a0est\u00e1 \u00a0frente \u00a0a un instrumento \u00a0p\u00fablico, \u00a0pero \u00a0si no aparece la firma de los autores no adquiere la calidad de \u00a0documento, \u00a0pues \u00a0siendo \u00a0un \u00a0instrumento \u00a0de doble autor, surge para el derecho \u00a0cuando \u00a0se \u00a0estampan \u00a0las \u00a0dos \u00a0firmas, \u00a0con \u00a0mayor \u00a0raz\u00f3n si se trata de actos \u00a0contractuales, \u00a0donde \u00a0media acuerdo de voluntades. Luego, el error del juzgador \u00a0consisti\u00f3 \u00a0en \u00a0estimar \u00a0que \u00a0hubo \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0con \u00a0la sola firma y la \u00a0voluntad de documentar del servidor p\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota \u00a0que \u00a0si \u00a0al \u00a0documento \u00a0le \u00a0faltaron \u00a0requisitos \u00a0esenciales \u00a0se\u00a0 \u00a0torna \u00a0defectuoso \u00a0y, al no ser firmado por el \u00a0otro \u00a0autor \u00a0(contratista), \u00a0s\u00f3lo \u00a0vale \u00a0como \u00a0instrumento \u00a0privado \u00a0y \u00a0no como \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0seg\u00fan \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a01.760 del C\u00f3digo Civil y 266 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Civil, pero como ni siquiera fue signado por las dos \u00a0partes, \u00a0no tiene valor de documento privado, por lo cual la adecuaci\u00f3n t\u00edpica \u00a0result\u00f3 err\u00e1tica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota \u00a0que, al faltar requisitos de forma, el \u00a0documento \u00a0ser\u00e1 privado si fue suscrito por los interesados, de lo contrario no \u00a0tiene \u00a0esta \u00a0calidad. \u00a0Cuando \u00a0existe \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n de documentar, la falta de \u00a0firma \u00a0evidencia \u00a0la inexistencia del documento y, en el caso concreto, no fluye \u00a0la \u00a0voluntad \u00a0de \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0a \u00a0quien \u00a0al \u00a0no \u00a0tener conocimiento del \u00a0contrato, no pod\u00eda d\u00e1rsele la calidad de autor documental. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0en que la orden de servicios 081 es \u00a0un \u00a0escrito \u00a0no \u00a0documental, que no es p\u00fablico ni privado; no obstante, a pesar \u00a0de \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0firmas \u00a0de \u00a0las partes, se consider\u00f3 como documento p\u00fablico \u00a0(error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0sobre el escrito), que llev\u00f3 a la aplicaci\u00f3n indebida del \u00a0art\u00edculo \u00a0219 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal. No hay instrumento p\u00fablico de doble autor y \u00a0no \u00a0es \u00a0correcta \u00a0la \u00a0condena \u00a0por \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica en documento p\u00fablico, \u00a0impuesta \u00a0a \u00a0WILSON \u00a0ROCA. \u00a0Al \u00a0desaparecer la falsedad por atipicidad, decae la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0 por \u00a0 tentativa \u00a0de \u00a0peculado, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0debe \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGO \u00a0SEGUNDO: \u00a0En \u00a0censura que formula como \u00a0subsidiaria \u00a0de la anterior, el impugnante acude a la violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0error \u00a0de derecho al darle a la orden de compra 081 valor \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0con capacidad y efectos probatorios, que no \u00a0concuerda \u00a0con el que le da la ley a los documentos defectuosos, por la falta de \u00a0firma, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0condujo \u00a0a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n indebida de los art\u00edculos 219 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal y de su art\u00edculo 133, en concordancia con el 22 y el 26, pues no \u00a0era un medio id\u00f3neo para apropiarse de dineros del Estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0la \u00a0orden \u00a0de \u00a0compra \u00a0081 \u00a0es \u00a0un \u00a0instrumento \u00a0p\u00fablico \u00a0defectuoso, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de firma de uno de los coautores \u00a0documentales, \u00a0como dispone el art\u00edculo 251 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil. \u00a0Los \u00a0art\u00edculos \u00a0266 \u00a0ib\u00eddem \u00a0y \u00a01.760 del C\u00f3digo Civil establecen que ante la \u00a0carencia \u00a0de \u00a0requisitos \u00a0formales, \u00a0como \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de firma, se degrada en \u00a0documento \u00a0privado, \u00a0siempre que est\u00e9n firmados por las partes. Tal ausencia ni \u00a0siquiera \u00a0decrece la capacidad probatoria a documento privado, sino que no tiene \u00a0fuerza \u00a0probatoria \u00a0ninguna, \u00a0por ser documento inexistente, sin que el juzgador \u00a0hubiera \u00a0 \u00a0 precisado \u00a0 \u00a0 c\u00f3mo \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0le \u00a0 \u00a0atribuyen \u00a0 \u00a0efectos \u00a0 \u00a0fiscales \u00a0indeterminados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa \u00a0que el objeto pasible de la falsedad \u00a0es \u00a0el \u00a0documento \u00a0que \u00a0pueda \u00a0servir de prueba y el juzgador, al admitir que la \u00a0orden \u00a0de \u00a0servicios \u00a0081 \u00a0tiene \u00a0efectos \u00a0demostrativos \u00a0en \u00a0cualquier sentido, \u00a0permite \u00a0err\u00f3neamente \u00a0la \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0al tipo de la falsedad ideol\u00f3gica. Tal \u00a0orden \u00a0tend\u00eda \u00a0a probar la existencia de un contrato en el tr\u00e1fico jur\u00eddico y \u00a0no \u00a0otros \u00a0hechos; adem\u00e1s, la ley penal no se refiere a otro contenido distinto \u00a0del persiguido con la creaci\u00f3n del documento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota \u00a0que \u00a0los \u00a0tipos \u00a0penales \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0establecen \u00a0que \u00a0los \u00a0documentos \u00a0puedan \u00a0servir \u00a0de prueba, por lo cual resulta \u00a0esencial \u00a0que \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0recaiga \u00a0en \u00a0un \u00a0documento y sobre los elementos de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0mismo \u00a0contenga \u00a0y, \u00a0como \u00a0en el caso particular, no tiene \u00a0elemento \u00a0alguno \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0es \u00a0un \u00a0instrumento \u00a0que \u00a0no interesa al tr\u00e1fico \u00a0jur\u00eddico ni al derecho penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye que el escrito, al no contar con una \u00a0de \u00a0las \u00a0firmas, \u00a0no ten\u00eda capacidad probatoria alguna \u201crelativa al contenido \u00a0de \u00a0la expresi\u00f3n que se quiso documentar\u201d y de ah\u00ed que no pueda adecuarse al \u00a0art\u00edculo \u00a0219 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0que \u00a0requiere que la falsedad se verifique \u00a0sobre \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0que \u00a0pueda \u00a0servir \u00a0de \u00a0prueba. \u00a0El error de derecho \u00a0permiti\u00f3 \u00a0una \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0que \u00a0no \u00a0corresponde, \u00a0al \u00a0ser \u00a0los hechos \u00a0at\u00edpicos \u00a0 por \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0 aptitud \u00a0probatoria, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0ley \u00a0civil. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0solicita \u00a0casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0por \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0menci\u00f3n \u00a0y la \u00a0tentativa de peculado, al desaparecer la base que les dio origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCER \u00a0 CARGO: \u00a0 El \u00a0 censor, \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0subsidiariamente, \u00a0imputa \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial, por error \u00a0de \u00a0derecho, debido al desconocimiento de los art\u00edculos 1.760 del C\u00f3digo Civil \u00a0y \u00a0266 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Civil, que establecen que un instrumento \u00a0como \u00a0la \u00a0orden de compra 081, no puede introducirse al tr\u00e1fico jur\u00eddico, y si \u00a0se \u00a0usa, \u00a0no \u00a0ser\u00eda \u00a0con efectos documentales ni probatorios, con lo cual no se \u00a0puede \u00a0vulnerar \u00a0el \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0la \u00a0fe \u00a0p\u00fablica. \u00a0Sin embargo, se dio \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0a \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0219 y 4\u00b0 del C\u00f3digo Penal, con violaci\u00f3n del \u00a0sentido \u00a0exacto de la ley, que requiere la injusticia del hecho como elemento de \u00a0su punibilidad objetiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0 que \u00a0 la \u00a0fe \u00a0p\u00fablica \u00a0resulta \u00a0conculcada \u00a0cuando \u00a0entran \u00a0en \u00a0circulaci\u00f3n \u00a0escritos \u00a0falsos, \u00a0que \u00a0afecten la \u00a0colectividad \u00a0en \u00a0su \u00a0calidad \u00a0de \u00a0titular \u00a0del bien jur\u00eddico, al estar toda la \u00a0sociedad \u00a0interesada \u00a0en mantener el contenido genuino y aut\u00e9ntico del conjunto \u00a0de \u00a0comprobaciones \u00a0de \u00a0derechos \u00a0en \u00a0circulaci\u00f3n, \u00a0siendo esencial el uso o su \u00a0prop\u00f3sito \u00a0en \u00a0los \u00a0documentos \u00a0p\u00fablicos, \u00a0a\u00fan \u00a0cuando \u00a0no \u00a0lo \u00a0exija el tipo \u00a0expresamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que la orden de compra 081 no pod\u00eda \u00a0ingresar \u00a0al \u00a0tr\u00e1fico \u00a0jur\u00eddico \u00a0como \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba \u00a0con \u00a0capacidad \u00a0para \u00a0enga\u00f1ar, \u00a0al \u00a0carecer de una de las firmas, omisi\u00f3n f\u00e1cilmente observable por \u00a0cualquiera, \u00a0lo \u00a0que dio lugar a que no se verificara la falsedad, pues \u00e9sta no \u00a0puede \u00a0existir \u00a0sin un riesgo para el tr\u00e1fico jur\u00eddico documental. As\u00ed estima \u00a0que \u00a0hay un error de derecho en el objeto material, ante la inaplicaci\u00f3n de los \u00a0art\u00edculos \u00a01.760 del C\u00f3digo Civil y 266 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, de \u00a0donde \u00a0surge \u00a0que \u00a0carece \u00a0de \u00a0toda \u00a0aptitud para probar, yerro que condujo a la \u00a0subsunci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 219 del C\u00f3digo Penal, sin que el escrito tuviera \u00a0contenido \u00a0de antijuridicidad, por lo cual se aplic\u00f3 indebidamente el art\u00edculo \u00a04\u00b0 ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0que \u00a0si se usara la orden de compra \u00a0081, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0no tendr\u00eda aptitud probatoria por no ser documento, de \u00a0manera que no pod\u00eda lesionar o poner en peligro el bien jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, en consecuencia, casar el fallo por \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0antijuridicidad, que arrastra la tentativa de peculado endilgada a \u00a0WILSON ANTONIO ROCA SARMIENTO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DEL \u00a0MINISTERIO \u00a0PUBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Procuradora \u00a0Cuarta \u00a0Delegada \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal estima que las demandas no est\u00e1n llamadas a prosperar, por las \u00a0razones que se resumen a continuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1\u00b0. \u00a0Demanda \u00a0a \u00a0favor \u00a0de EDUARDO DE LA HOZ \u00a0VI\u00d1AS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGO PRIMERO: Dice, en cuanto al \u201cERROR N\u00b0 \u00a01\u201d, \u00a0que \u00a0el \u00a0objeto \u00a0de \u00a0la \u00a0orden de pago 031 es diferente al de la orden de \u00a0servicios \u00a0032, por lo cual el Tribunal se equivoc\u00f3 al considerarlos id\u00e9nticos \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0al \u00a0impugnante \u00a0en \u00a0este \u00a0aspecto, \u00a0pero esa formal \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido \u00a0de los contratos no tuvo ninguna importancia en \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0definitiva \u00a0de \u00a0que la prestaci\u00f3n incluida en la orden de pago \u00a0032 \u00a0era \u00a0totalmente \u00a0ficticia, pues se utiliz\u00f3 para cancelar la evaluaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0licitaci\u00f3n \u00a0003 \u00a0de \u00a01994, seg\u00fan estableci\u00f3 el juzgador con base en otras \u00a0pruebas, \u00a0no atacadas por el impugnante, como los dichos de Cabarcas G\u00f3mez y de \u00a0ROCA SARMIENTO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0que \u00a0la \u00a0misma \u00a0respuesta \u00a0merece el \u00a0\u201cERROR \u00a0N\u00b0 2\u201d, pues a trav\u00e9s del testimonio de Roger David Montes Sinning, \u00a0no \u00a0valorado \u00a0por \u00a0el \u00a0ad quem, se pretende demostrar que los objetos de los dos \u00a0contratos \u00a0en \u00a0menci\u00f3n son distintos, pues el hecho que lo sean, no le quita el \u00a0car\u00e1cter espurio a la orden 032. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGO SEGUNDO: La representante del Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0observa \u00a0que \u00a0no se presenta la suposici\u00f3n alegada en el \u201cERROR N\u00b0 \u00a01\u201d, \u00a0ya que el impugnante toma un aparte del fallo y lo saca de contexto, para \u00a0concluir \u00a0 que \u00a0 el \u00a0Tribunal \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0Inversiones \u00a0Cabarcas \u00a0Parra \u00a0Ltda. \u00a0particip\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0licitaci\u00f3n 003 de 1994. Una lectura integral ense\u00f1a que el \u00a0ad \u00a0quem sostuvo que Benjam\u00edn Cabarcas G\u00f3mez, por haber sido quien evalu\u00f3 las \u00a0propuestas \u00a0de \u00a0tal \u00a0licitaci\u00f3n \u00a0y \u00a0ser socio de esa compa\u00f1\u00eda, evidenciaba su \u00a0inter\u00e9s \u00a0en \u00a0el \u00a0suministro \u00a0de \u00a0las incubadoras, donde se declar\u00f3 desierta la \u00a0convocatoria \u00a0 y \u00a0 se \u00a0 autoriz\u00f3 \u00a0 la \u00a0 adquisici\u00f3n \u00a0 mediante \u00a0 contrataci\u00f3n \u00a0directa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0los denominados errores 2 a 7, \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0presentan, \u00a0pues \u00a0los testimonios de Mar\u00eda Eugenia L\u00f3pez \u00a0Bedoya \u00a0y Maritza Afanador G\u00f3mez fueron mencionados expresamente en el fallo de \u00a0primera \u00a0instancia y con relaci\u00f3n a los otros, que se dice no fueron valorados, \u00a0si \u00a0aparecen \u00a0contemplados \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia en cuanto a sus contenidos, mas en \u00a0algunos \u00a0casos \u00a0no \u00a0se \u00a0identificaron \u00a0uno \u00a0a \u00a0uno, \u00a0pero no se admitieron en el \u00a0sentido \u00a0elegido \u00a0por la defensa, ya que el fallador prefiri\u00f3 los que indicaban \u00a0que \u00a0Cabarcas \u00a0hab\u00eda intervenido en la evaluaci\u00f3n de la licitacion 003 de 1994 \u00a0y no que realmente el Ministerio de Salud hubiera hecho esa tarea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta que el \u201cERROR N\u00b0 8\u201d no se da, \u00a0porque \u00a0la declaraci\u00f3n de Mar\u00eda Eugenia L\u00f3pez Bedoya, quien testific\u00f3 que la \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de dicha licitaci\u00f3n la realiz\u00f3 el Ministerio de Salud e \u00a0igualmente \u00a0Cabarcas \u00a0hizo \u00a0un \u00a0estudio \u00a0t\u00e9cnico \u00a0de \u00a0las \u00a0propuestas, \u00a0s\u00ed fue \u00a0analizada por el juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indica \u00a0que \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0debe \u00a0pregonarse \u00a0del \u00a0\u201cERROR \u00a0N\u00b0 \u00a09\u201d \u00a0sobre \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de Ana Luc\u00eda Fuentes D\u00edaz, que fue \u00a0estimado \u00a0como \u00a0prueba y en forma antit\u00e9cnica reprocha nuevamente en el llamado \u00a0\u201cERROR \u00a0 \u00a0N\u00b0 \u00a0 \u00a015\u201d, \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0trav\u00e9s\u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 un \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n considera infundado lo concerniente a \u00a0los \u00a0\u201cerrores \u00a010 a 13\u201d, en cuanto a que no haya sido apreciado el documento \u00a0que \u00a0conten\u00eda la oferta de Cabarcas al FIS, previa a la orden de compra 032, ni \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0era \u00a0intuitu personae, ni la p\u00f3liza respectiva, ni lo declarado por \u00a0Maritza \u00a0Afanador \u00a0sobre \u00a0tal punto, en la medida en que el Tribunal no se bas\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0ausencia de requisitos de forma, sino en que el objeto del contracto fue \u00a0ficticio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que el impugnante no pudo demostrar \u00a0el \u00a0\u201cERROR \u00a0N\u00b0 14\u201d, porque se dedic\u00f3 a especular sobre el contenido de los \u00a0manuscritos \u00a0que \u00a0supuestamente reflejaban el cumplimiento de la orden 032, pero \u00a0no logr\u00f3 establecer que hubieran sido tergiversados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte que el denominado \u201cERROR N\u00b0 15\u201d \u00a0adolece \u00a0de fallas t\u00e9cnicas al aducir el censor falsos juicios de identidad con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a los testimonios de Pablo Guido Taborda, Roger Montes y Ana Fuentes, \u00a0sobre \u00a0 los \u00a0que \u00a0antes \u00a0hab\u00eda \u00a0endilgado \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0no \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en el \u00a0\u201cERROR \u00a0N\u00b0 \u00a016\u201d, \u00a0porque \u00a0no \u00a0supuso \u00a0la prueba que establec\u00eda cual era el \u00a0m\u00e9todo \u00a0correcto en la ejecuci\u00f3n de la orden de compra 032, sino que se fund\u00f3 \u00a0en \u00a0las \u00a0leyes \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0(epistemolog\u00eda) y, por lo tanto, no ten\u00eda que \u00a0aportar \u00a0probanza en este sentido. A\u00f1ade que el censor hace referencia al libro \u00a0de \u00a0 David \u00a0 Rolston, \u00a0 en \u00a0donde \u00a0al \u00a0tocar \u00a0el \u00a0tema \u00a0de \u00a0la \u00a0adquisici\u00f3n \u00a0de \u00a0conocimientos, \u00a0 evidencia \u00a0 la \u00a0 necesidad \u00a0de \u00a0investigar, \u00a0fase \u00a0inicial \u00a0que \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la identificaci\u00f3n del problema, a la cual sigue la formulaci\u00f3n \u00a0conceptual \u00a0y \u00a0despu\u00e9s \u00a0la soluci\u00f3n, todo lo cual requiere una representaci\u00f3n \u00a0grabada, \u00a0escrita o en software, de tal manera que este procedimiento contrar\u00eda \u00a0lo manifestado por la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0pesar \u00a0que \u00a0equivocadamente \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0orden de compra 032 inclu\u00eda la elaboraci\u00f3n de un software \u00a0multimedia \u00a0(\u201cERROR \u00a0N\u00b0 \u00a017\u201d), lo estima intrascendente, al tratarse de una \u00a0asunci\u00f3n \u00a0insignificante \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0definitiva \u00a0del car\u00e1cter \u00a0ficticio del objeto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0\u201cERROR \u00a0N\u00b0 18\u201d no est\u00e1 \u00a0llamado \u00a0a prosperar porque el Tribunal no afirm\u00f3 que la orden de compra 032 se \u00a0hubiera \u00a0contratado \u00a0con \u00a0un \u00a0persona jur\u00eddica, sino que si el objeto social de \u00a0Importaciones \u00a0Cabarcas \u00a0Parra \u00a0Ltda. \u00a0no \u00a0se \u00a0relacionaba \u00a0con \u00a0el objeto de la \u00a0prestaci\u00f3n \u00a0contractual, \u00a0se \u00a0deduc\u00eda \u00a0que \u00a0fue un mecanismo ama\u00f1ado para dar \u00a0apariencia de legalidad a la negociaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGO TERCERO: La Procuradora Delegada expresa \u00a0que \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0tom\u00f3 \u00a0un fragmento del dicho de WILSON ROCA SARMIENTO para \u00a0sostener \u00a0que \u00a0simplemente \u00a0pensaba \u00a0que \u00a0EDUARDO \u00a0DE \u00a0LA \u00a0HOZ VI\u00d1AS pretend\u00eda \u00a0utilizar \u00a0la \u00a0orden de compra 081 para pagar una deuda que ten\u00eda con Cabarcas y \u00a0que \u00a0ello \u00a0fue \u00a0tergiversado (\u201cERROR N\u00b0 1\u201d), cuando en realidad el Tribunal \u00a0examin\u00f3 \u00a0integralmente \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0y \u00a0le dio credibilidad a sus afirmaciones \u00a0sobre \u00a0las \u00a0instrucciones \u00a0impartidas \u00a0por \u00a0DE \u00a0LA HOZ para pagar un faltante de \u00a0cuatro millones a Cabarcas y a Carlos Escobar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n al \u201cERROR N\u00b0 2\u201d, anota que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0s\u00ed \u00a0apreciaron los testimonios de Mar\u00eda L\u00f3pez, Ana Fuentes y \u00a0Maritza \u00a0Afanador y aunque no se hubiera valorado el de Pablo Guido Taborda, con \u00a0el \u00a0dicho \u00a0de \u00a0ROCA \u00a0SARMIENTO \u00a0se \u00a0prob\u00f3 \u00a0que \u00a0DE LA HOZ le indic\u00f3 que deb\u00eda \u00a0efectuar \u00a0la \u00a0orden \u00a0de \u00a0compra \u00a0081 \u00a0para \u00a0pagar \u00a0los \u00a0cuatro millones de pesos \u00a0adeudados. \u00a0Aquellos deponentes hicieron referencia a lo que el director del FIS \u00a0aparentaba \u00a0y \u00a0el \u00a0otro \u00a0procesado \u00a0a lo que subrepticiamente adelantaba. Contra \u00a0esta realidad, el libelista quiso imponer su particular visi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El ad quem no tergivers\u00f3 el contenido de las \u00a0conversaciones \u00a0interceptadas en Importaciones Cabarcas Parra Ltda., en donde no \u00a0se \u00a0menciona \u00a0a \u00a0EDUARDO DE LA HOZ VI\u00d1AS (\u201cERROR N\u00b0 3\u201d), sino que lleg\u00f3 a \u00a0la \u00a0concusi\u00f3n \u00a0de que \u00e9l ten\u00eda que ver con el il\u00edcito, de conformidad con la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0conjunta\u00a0 \u00a0de lo expuesto por WILSON SARMIENTO, quien dijo que \u00a0DE \u00a0LA \u00a0HOZ \u00a0le \u00a0encomend\u00f3 contactar a Cabarcas para que suministrara el nombre \u00a0del \u00a0consultor, \u00a0que \u00a0result\u00f3 \u00a0ser \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0y \u00a0de \u00a0esos di\u00e1logos \u00a0telef\u00f3nicos se evidenci\u00f3 el cumplimiento de esa instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta, \u00a0en \u00a0cuanto a la distorsi\u00f3n de la \u00a0conversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Luz Parra de Cabarcas con Cecilia N. (\u201cERROR N\u00b0 4\u201d), que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0hizo \u00a0alusi\u00f3n \u00a0a \u00a0ella al referirse a la orden de compra 032 y no \u00a0respecto \u00a0a \u00a0la orden de servicios 081, que es la constitutiva del delito por el \u00a0que \u00a0fue \u00a0condenado \u00a0su \u00a0asistido, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0no est\u00e1 de acuerdo el censor. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0en cuanto a esta conducta, el Tribunal consider\u00f3 que el despliegue de \u00a0los \u00a0medios \u00a0masivos \u00a0de comunicaci\u00f3n, y no aquel di\u00e1logo, fue lo que llev\u00f3 a \u00a0reversar tal orden. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0referente \u00a0a \u00a0la \u00a0no \u00a0valoraci\u00f3n del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Maritza \u00a0Afanador \u00a0(\u201cERROR \u00a0N\u00b0 \u00a05\u201d), expone que \u00e9sta, como \u00a0subalterna, \u00a0se \u00a0limit\u00f3 a realizar el trabajo que le encomend\u00f3 ROCA SARMIENTO, \u00a0lo \u00a0cual no descarta que previamente DE LA HOZ VI\u00d1AS hubiera instruido a aqu\u00e9l \u00a0sobre el tr\u00e1mite de la mencionada orden de compra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indica, en lo concerniente a que se supuso la \u00a0prueba \u00a0demostrativa \u00a0de \u00a0que \u00a0DE \u00a0LA \u00a0HOZ estaba informado de la investigaci\u00f3n \u00a0adelantada \u00a0contra \u00a0Cabarcas \u00a0y, \u00a0por \u00a0eso, \u00a0se \u00a0revers\u00f3 la orden de compra 081 \u00a0(\u201cERROR \u00a0N\u00b0 \u00a06\u201d), \u00a0que la esencia de la responsabilidad del primero surgi\u00f3 \u00a0por \u00a0haber \u00a0participado \u00a0con ROCA SARMIENTO en la elaboraci\u00f3n de esa orden y no \u00a0en la anulaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a los errores 7 y 8, se\u00f1ala que no \u00a0debe \u00a0prosperar \u00a0lo \u00a0de \u00a0la suposici\u00f3n de prueba indicativa de la raz\u00f3n por la \u00a0cual \u00a0DE LA HOZ sab\u00eda el motivo de la no presentaci\u00f3n de H\u00e9ctor Rodr\u00edguez al \u00a0FIS \u00a0y \u00a0de \u00a0su \u00a0inter\u00e9s \u00a0de \u00a0anular \u00a0la \u00a0orden \u00a0de \u00a0compra \u00a0081, \u00a0ni la alegada \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de EDUARDO DE LA HOZ VI\u00d1AS, pues el conjunto \u00a0probatorio \u00a0apreciado \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0lo \u00a0llev\u00f3 a la convicci\u00f3n de que s\u00ed \u00a0ten\u00eda \u00a0ese \u00a0conocimiento \u00a0y \u00a0actu\u00f3 \u00a0de com\u00fan acuerdo con ROCA SARMIENTO en la \u00a0elaboraci\u00f3n de tal orden. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que no es cierto que no se apreciara el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Maritza \u00a0Afanador \u00a0(\u201cERROR \u00a0N\u00b0 9\u201d), quien declara sobre las \u00a0razones \u00a0que dio ROCA SARMIENTO para colocarle 1\u00b0 de agosto de 1995 a la citada \u00a0orden \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0compra, \u00a0 \u00a0ya \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 a \u00a0 quo \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 examin\u00f3 \u00a0 esta \u00a0declaraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2\u00b0. \u00a0Demanda \u00a0a favor de WILSON ANTONIO ROCA \u00a0SARMIENTO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGO PRIMERO: La representante del Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0considera \u00a0que \u00a0la orden de compra 081 es un instrumento p\u00fablico, que \u00a0al \u00a0no ser suscrito por el contratista, seg\u00fan la legislaci\u00f3n civil, se degrada \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0su fuerza probatoria (validez del negocio \u00a0jur\u00eddico \u00a0que encierra), lo cual no afecta su naturaleza de documento p\u00fablico, \u00a0pues \u00a0fue \u00a0elaborado \u00a0por \u00a0un servidor oficial en ejercicio de sus funciones. De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0no \u00a0sea \u00a0at\u00edpica \u00a0y \u00a0al \u00a0haberse incurrido en falsedad \u00a0ideol\u00f3gica, \u00a0 se \u00a0 mantiene \u00a0la \u00a0condena \u00a0por \u00a0la \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n, \u00a0 pues \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 continu\u00f3 \u00a0 con \u00a0 la \u00a0maniobra \u00a0de \u00a0obtener \u00a0el \u00a0provecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGO \u00a0SEGUNDO: Se\u00f1ala, siempre con apoyo en \u00a0jurisprudencia, \u00a0que \u00a0resulta \u00a0equivocado \u00a0afirmar que la orden de compra 081 no \u00a0era \u00a0 siquiera \u00a0documento \u00a0y \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0efectos \u00a0probatorios \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1fico \u00a0jur\u00eddico, \u00a0pues \u00a0vincula el elemento normativo \u201cque pueda servir de prueba\u201d \u00a0a \u00a0la \u201ceficacia probatoria\u201d del acto que contiene el documento, cuando no se \u00a0trata \u00a0de \u00a0la \u00a0exigibilidad de la obligaciones del presunto contrato, sino de la \u00a0veracidad \u00a0y \u00a0autenticidad \u00a0del \u00a0documento, \u00a0que \u00a0al ser elaborado il\u00edcitamente \u00a0ingres\u00f3 \u00a0al \u00a0derecho \u00a0penal, \u00a0adem\u00e1s \u00a0que, \u00a0desde este punto de vista, se hace \u00a0referencia \u00a0 a \u00a0 la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0que \u00a0pueda \u00a0probar \u00a0algo \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1fico \u00a0jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGO TERCERO: La Procuradora Delegada indica \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0al \u00a0afirmar que la mencionada orden de compra no \u00a0afectaba \u00a0la \u00a0fe \u00a0p\u00fablica, al no tener capacidad de enga\u00f1ar, porque ello no es \u00a0exigido \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0219 del C\u00f3digo Penal, que tampoco establece que se \u00a0requiera \u00a0el \u00a0uso \u00a0o \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0uso \u00a0del \u00a0documento, \u00a0al \u00a0bastar la simple \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0del \u00a0instrumento \u00a0p\u00fablico \u00a0espurio \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0afecte el bien \u00a0jur\u00eddico, \u00a0 \u00a0ante \u00a0 la \u00a0 traici\u00f3n \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 confianza \u00a0 depositada \u00a0 en \u00a0 las \u00a0autoridades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1\u00b0. Demanda presentada en defensa de EDUARDO \u00a0DE LA HOZ VI\u00d1AS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGO \u00a0PRIMERO: El casacionista aduce errores \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0al \u00a0considerar \u00a0tergiversado \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0las \u00a0\u00f3rdenes \u00a0de compra 031 y 032 de 1995, y por falso juicio de \u00a0existencia, \u00a0al \u00a0no \u00a0valorar \u00a0el testimonio de Roger David Montes Sinning, quien \u00a0declar\u00f3 \u00a0sobre \u00a0el \u00a0trabajo \u00a0efectuado \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n a la primera orden, pues \u00a0equivocadamente \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0pagaba \u00a0dos \u00a0veces \u00a0el \u00a0mismo \u00a0servicio, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del art\u00edculo 219 del \u00a0C\u00f3digo Penal en cuanto al contrato 032. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debe aclararse que el Fondo de Cofinanciaci\u00f3n \u00a0para \u00a0la \u00a0Inversi\u00f3n \u00a0Social (FIS) denominaba \u00f3rdenes de compra a los contratos \u00a0estatales \u00a0de consultor\u00eda, que celebraba de conformidad con lo dispuesto por el \u00a0art\u00edculo 32 de la Ley 80 de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0orden \u00a0de \u00a0compra \u00a0031 \u00a0de \u00a01995 \u00a0hac\u00eda \u00a0referencia \u00a0a \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0marco \u00a0te\u00f3rico, \u00a0que posteriormente se \u00a0aplicar\u00eda \u00a0a \u00a0trav\u00e9s, \u00a0entre otros, de un software multimedia, mientras que la \u00a0032 \u00a0ten\u00eda \u00a0por \u00a0finalidad \u00a0dise\u00f1ar un esquema para la asignaci\u00f3n de recursos \u00a0por \u00a0el \u00a0FIS \u00a0a las entidades territoriales, que despu\u00e9s sirviera para efectuar \u00a0un programa de computaci\u00f3n con tal prop\u00f3sito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>O sea que el Tribunal s\u00ed se confundi\u00f3, pues \u00a0los \u00a0objetos \u00a0contractuales \u00a0eran \u00a0distintos, \u00a0y \u00a0adem\u00e1s \u00a0no tom\u00f3 en cuenta la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Roger \u00a0David Montes Sinning en lo referido a la ejecuci\u00f3n del \u00a0contrato \u00a0031, \u00a0pero \u00a0esto \u00a0no \u00a0arroja \u00a0la \u00a0consecuencia \u00a0que \u00a0le \u00a0da el censor, \u00a0resultando \u00a0intrascendente \u00a0frente a la conclusi\u00f3n a la que arrib\u00f3 el juzgador \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0respecta \u00a0a \u00a0la \u00a0orden \u00a0032 de 1995 sobre su objeto, que consider\u00f3 \u00a0ficticio con base en otras pruebas recaudadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera instancia, que \u00a0conforma \u00a0un \u00a0todo \u00a0inescindible \u00a0con la de segundo en cuanto fue confirmada, se \u00a0indic\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPara rematar aparece la versi\u00f3n de WILSON \u00a0ANTONIO \u00a0ROCA, \u00a0ex subdirector del FIS, quien explica c\u00f3mo se cre\u00f3 la orden de \u00a0servicios \u00a0N\u00b0 \u00a0032, \u00a0con un contenido absolutamente falso, con el prop\u00f3sito de \u00a0pagar \u00a0 otros \u00a0 servicios \u00a0ejecutados \u00a0con \u00a0anterioridad \u00a0por \u00a0Cabarcas \u00a0G\u00f3mez, \u00a0relacionados con la evaluaci\u00f3n de unas propuestas.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esas \u00a0labores \u00a0anteriores \u00a0consistieron, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0las apreciaciones del Tribunal, en la valoraci\u00f3n de las ofertas y \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0adjudicaci\u00f3n \u00a0en relaci\u00f3n con la licitaci\u00f3n 003 de 1994, que \u00a0ten\u00eda \u00a0por \u00a0objeto \u00a0adquirir \u00a0incubadoras, \u00a0asesor\u00eda \u00a0prestada \u00a0meses antes de \u00a0haberse \u00a0firmado el contrato 032 de 1995 y por medio de \u00e9ste se busc\u00f3 efectuar \u00a0la \u00a0erogaci\u00f3n \u00a0para \u00a0pagar \u00a0una \u00a0deuda \u00a0anterior, \u00a0por \u00a0lo cual el contenido no \u00a0corresponde a la verdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como el ad quem no parti\u00f3 exclusivamente del \u00a0argumento \u00a0 que \u00a0 critica \u00a0el \u00a0censor, \u00a0para \u00a0dar \u00a0por \u00a0demostrada \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0del \u00a0contrato \u00a0032 \u00a0de \u00a01995, le correspond\u00eda al impugnante atacar \u00a0todas \u00a0las pruebas en que se fundament\u00f3 el fallo condenatorio; como no lo hizo, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0resiste \u00a0el \u00a0parcial \u00a0embate \u00a0efectuado, \u00a0al mantenerse sobre los \u00a0dem\u00e1s soportes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ende, \u00a0el \u00a0reproche \u00a0no \u00a0est\u00e1 llamado a \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGO \u00a0SEGUNDO: \u00a0El \u00a0demandante \u00a0alega falsos \u00a0juicios \u00a0de existencia y de identidad, con el fin de desvirtuar la intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0Benjam\u00edn \u00a0Cabarcas \u00a0G\u00f3mez en la evaluaci\u00f3n de la licitaci\u00f3n 003 de 1994, \u00a0para \u00a0 de \u00a0esa \u00a0manera \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0veracidad \u00a0y \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0del \u00a0objeto \u00a0contractual \u00a0de \u00a0la \u00a0orden de compra 032 de 1995, y que \u00e9sta cumpli\u00f3 con todos \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0forma, \u00a0para colegir que fueron aplicados indebidamente los \u00a0art\u00edculos 219 y 133 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la sentencia de segundo grado no se afirma \u00a0que \u00a0Benjam\u00edn \u00a0Cabarcas \u00a0G\u00f3mez \u00a0hubiera sido oferente en la licitaci\u00f3n 003 de \u00a01994 \u00a0(error \u00a01). El juzgador se\u00f1al\u00f3 que de haber sido necesaria una asesor\u00eda \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0debi\u00f3 \u00a0contratarse \u00a0a \u00a0alguien \u00a0\u201cque \u00a0no tuviera relaci\u00f3n con los \u00a0oferentes\u201d \u00a0en \u00a0dicho concurso, expresi\u00f3n tergiversada por el censor, pues el \u00a0Tribunal \u00a0quiso \u00a0resaltar \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0por \u00a0contratar \u00a0del \u00a0director del FIS y \u00a0Cabarcas, \u00a0pues \u00a0\u00e9ste \u00a0hab\u00eda evaluado las propuestas de la licitaci\u00f3n que fue \u00a0declarada \u00a0desierta, \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0por \u00a0finalidad \u00a0adquirir \u00a0incubadoras \u00a0por \u00a0$ \u00a01.454\u2019000.000, \u00a0 siendo \u00a0adem\u00e1s \u00a0socio \u00a0de \u00a0Cabarcas \u00a0y \u00a0Parra \u00a0Ltda., que posteriormente le vendi\u00f3 los \u00a0equipos m\u00e9dicos, por medio de contrataci\u00f3n directa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a lo que el libelista enumera \u00a0como \u00a0errores \u00a02 \u00a0y 4, se observa que alega que fueron ignorados los testimonios \u00a0de \u00a0Roger \u00a0David \u00a0Montes Sinning y Ana Luc\u00eda Fuentes D\u00edaz, pero en el yerro 15 \u00a0indica \u00a0que fueron tergiversados, en lo cual, como bien se\u00f1ala la representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0no sigui\u00f3 los requisitos t\u00e9cnicos que gobiernan la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0 concretamente \u00a0 el \u00a0postulado \u00a0de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0ya \u00a0que \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0presupone \u00a0que s\u00ed fueron valorados, aunque erradamente y, en otras \u00a0palabras, mal pod\u00eda tergiversarse lo no apreciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0fueron desde\u00f1adas las declaraciones \u00a0de \u00a0Mar\u00eda \u00a0Eugenia \u00a0L\u00f3pez \u00a0Bedoya \u00a0y \u00a0Maritza Afanador G\u00f3mez (errores 3 y 5), \u00a0analizadas \u00a0por el a quo y si consideraba que fueron recortadas en su contenido, \u00a0le correspond\u00eda al censor acudir al falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esas \u00a0cuatro \u00a0personas \u00a0exponen \u00a0que Cabarcas \u00a0G\u00f3mez \u00a0no \u00a0efectu\u00f3 \u00a0la \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0de la licitaci\u00f3n 003 de 1994, porque tal \u00a0labor \u00a0correspond\u00eda \u00a0al \u00a0Ministerio \u00a0de \u00a0Salud. Todos los relatos efectuados en \u00a0este \u00a0sentido \u00a0fueron valorados por el fallador, as\u00ed no hubiera nombrado a cada \u00a0uno \u00a0de los exponentes, pues analiz\u00f3 lo que pretend\u00edan demostrar y lo compar\u00f3 \u00a0con \u00a0 las \u00a0 restantes \u00a0pruebas, \u00a0para \u00a0concluir \u00a0en \u00a0su \u00a0dem\u00e9rito \u00a0y \u00a0otorgarle \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0los \u00a0medios \u00a0indicativos \u00a0de \u00a0que \u00a0Cabarcas \u00a0s\u00ed \u00a0efectu\u00f3 \u00a0esa \u00a0evaluaci\u00f3n, \u00a0as\u00ed \u00a0apareciera \u00a0formalmente \u00a0que \u00a0al Ministerio le incumb\u00eda tal \u00a0misi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0aunque \u00a0la \u00a0atestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Fabiola \u00a0Fuentes \u00a0Baute no fue examinada por el fallador (error 6), no establece \u00a0lo \u00a0alegado \u00a0por \u00a0el impugnante, sino lo contrario, al expresar que \u201cel se\u00f1or \u00a0Cabarcas \u00a0hizo \u00a0un \u00a0estudio \u00a0t\u00e9cnico \u00a0de \u00a0las propuestas de la licitaci\u00f3n\u201d y \u00a0agregar: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa ley establece que el Ministerio de Salud \u00a0debe \u00a0realizar la evaluaci\u00f3n t\u00e9cnica de las licitaciones que realice el FIS en \u00a0ese \u00a0sector, al parecer el director EDUARDO DE LA HOZ, que fue quien me inform\u00f3 \u00a0al \u00a0designarme como miembro del comit\u00e9, me entreg\u00f3 la evaluaci\u00f3n t\u00e9cnica del \u00a0Ministerio \u00a0y \u00a0el \u00a0estudio \u00a0t\u00e9cnico \u00a0o la evaluaci\u00f3n t\u00e9cnica realizada por el \u00a0se\u00f1or \u00a0Cabarcas, \u00a0como una especie de auditoria, \u00e9sta \u00faltima a la evaluaci\u00f3n \u00a0t\u00e9cnica del Ministerio.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0mismo \u00a0ocurre con el testimonio de Mar\u00eda \u00a0Eugenia \u00a0L\u00f3pez \u00a0Bedoya \u00a0(error 8), quien dijo que \u201cel se\u00f1or Cabarcas&#8230; hizo \u00a0un estudio t\u00e9cnico de esas propuestas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De ah\u00ed que esos falsos juicios de existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n, \u00a0aducidos al respecto, no tengan incidencia negativa en el fallo, \u00a0ya \u00a0que \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0desvirtuar \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n a que lleg\u00f3 el ad quem, las \u00a0atestaciones \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 dos \u00a0 \u00faltimas \u00a0 personas \u00a0 en \u00a0 menci\u00f3n \u00a0 vienen \u00a0 a \u00a0robustecerla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal tambi\u00e9n analiz\u00f3 el dicho de Ana \u00a0Luc\u00eda \u00a0Fuentes \u00a0D\u00edaz (error 9), en cuanto se\u00f1al\u00f3 que Cabarcas tom\u00f3 lo de la \u00a0licitaci\u00f3n \u00a0003 \u00a0de 1994 para efectuar el diagn\u00f3stico comercial de la entidad, \u00a0pero \u00a0le rest\u00f3 credibilidad, de conformidad con las dem\u00e1s pruebas que obran en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0como \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0a \u00a0los \u00a0que \u00a0se \u00a0ha hecho referencia en la \u00a0respuesta a los yerros anteriores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0pesar de que el ad quem no hizo menci\u00f3n a \u00a0la \u00a0oferta \u00a0que \u00a0efectu\u00f3 \u00a0Cabarcas al FIS (error 10), ni que la orden de compra \u00a0032 \u00a0era \u00a0intuitu \u00a0personae \u00a0(error \u00a011), ni a la p\u00f3liza respectiva (error 12), \u00a0estas \u00a0omisiones \u00a0tambi\u00e9n \u00a0resultan \u00a0intrascendentes, \u00a0porque \u00a0no se imput\u00f3 ni \u00a0juzg\u00f3 \u00a0al \u00a0sindicado por la celebraci\u00f3n de un contrato sin cumplimiento de los \u00a0requisitos \u00a0legales, \u00a0sino \u00a0por \u00a0el \u00a0objeto \u00a0ficticio, \u00a0al \u00a0haberse efectuado el \u00a0convenio \u00a0estatal para pagar supuestas acreencias anteriores y no corresponder a \u00a0la verdad la prestaci\u00f3n que deb\u00eda realizar el contratista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 contrario \u00a0 de \u00a0lo \u00a0se\u00f1alado \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de Maritza Afanador G\u00f3mez s\u00ed fue apreciada por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0(error \u00a013), \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0no \u00a0se \u00a0presenta \u00a0el \u00a0falso juicio de \u00a0existencia \u00a0por omisi\u00f3n y si estimaba que fue recortada al no examinarse alg\u00fan \u00a0punto \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 relato, \u00a0debi\u00f3 \u00a0formular \u00a0la \u00a0censura \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0como \u00a0se \u00a0ya \u00a0se \u00a0indic\u00f3, \u00a0ninguna \u00a0incidencia \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0considerara \u00a0que ella constat\u00f3 la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0la \u00a0oferta en menci\u00f3n, pues se trata de un aspecto que no guarda \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0las imputaciones por falsedad ideol\u00f3gica en documento p\u00fablico, \u00a0ni en lo f\u00e1ctico, ni en lo jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El impugnante no demuestra que se distorsion\u00f3 \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de los manuscritos aportados por EDUARDO DE LA HOZ, en donde dice \u00a0que \u00a0constaban \u00a0las \u00a0sesiones de trabajo que efectu\u00f3 con Benjam\u00edn Cabarcas, en \u00a0cumplimiento \u00a0del \u00a0contrato 032 de 1995 (error 15), pues se limita a indicar las \u00a0conclusiones \u00a0a \u00a0las \u00a0que arrib\u00f3 el Tribunal, transcribir algunos apartes de la \u00a0versi\u00f3n \u00a0que \u00a0aqu\u00e9l \u00a0rindi\u00f3 en la Procuradur\u00eda y se\u00f1alar que el contrato se \u00a0ejecut\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Efect\u00faa \u00a0un an\u00e1lisis acorde con el inter\u00e9s \u00a0de \u00a0su \u00a0causa, \u00a0para \u00a0oponerlo \u00a0a \u00a0la \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0del ad quem, acerca de no \u00a0haberse \u00a0satisfecho el objeto contractual, con el fin de que aqu\u00e9l sea acogido, \u00a0cuando \u00a0le \u00a0correspond\u00eda \u00a0se\u00f1alar \u00a0la \u00a0realidad \u00a0del \u00a0error de hecho alegado y \u00a0establecer \u00a0su \u00a0incidencia, sin olvidar que la casaci\u00f3n no fue establecida para \u00a0dirimir criterios opuestos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a la distorsi\u00f3n de los testimonios \u00a0de \u00a0Pablo \u00a0Guido \u00a0Taborda \u00a0Fern\u00e1ndez, \u00a0Roger \u00a0David Montes Sinning y Ana Luc\u00eda \u00a0Fuentes \u00a0D\u00edaz \u00a0(error \u00a015), \u00a0debe \u00a0indicarse \u00a0que el demandante se aparta de la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pues en este mismo cargo hab\u00eda endilgado falso juicio \u00a0de existencia por omisi\u00f3n, seg\u00fan antes se hab\u00eda establecido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresamente el Tribunal se refiri\u00f3 al dicho \u00a0de \u00a0Luc\u00eda \u00a0Fuentes \u00a0y \u00a0no \u00a0hizo \u00a0menci\u00f3n \u00a0a los de Pablo Guido y David Montes, \u00a0quienes \u00a0manifiestan \u00a0haber \u00a0tenido conocimiento de las actividades de Banjam\u00edn \u00a0Cabarcas \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n al contrato 032 de 1995, con lo cual el censor pretende \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0cumplimiento, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador tuvo en cuenta la versi\u00f3n de \u00a0quienes \u00a0hac\u00edan \u00a0esta \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0y \u00a0las \u00a0otras \u00a0pruebas \u00a0demostrativas de lo \u00a0contrario, \u00a0para sopesar todo el caudal probatorio y concluir que el contratista \u00a0no hab\u00eda ejecutado\u00a0 la labor convenida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Le incumb\u00eda al impugnante se\u00f1alar cu\u00e1l fue \u00a0la \u00a0prueba \u00a0supuesta \u00a0por \u00a0el fallador que lo llev\u00f3 a inferir que \u201cel m\u00e9todo \u00a0dial\u00e9ctico\u201d \u00a0era \u00a0el que permit\u00eda la ejecuci\u00f3n de la orden de compra 032 de \u00a01995 \u00a0(error \u00a016), \u00a0pero \u00a0no \u00a0desarroll\u00f3 \u00a0a \u00a0cabalidad la censura y se limita a \u00a0descalificar \u00a0el \u00a0m\u00e9todo \u00a0indicado \u00a0por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, tomando como correcto el \u00a0aparentemente \u00a0 \u00a0seguido \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0Cabarcas, \u00a0 \u00a0se\u00f1alado \u00a0 por \u00a0 un \u00a0 ensayista \u00a0extranjero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si, de otra parte, consideraba que el juzgador \u00a0se \u00a0bas\u00f3 \u00a0err\u00f3neamente en una m\u00e1xima de la experiencia, por mal entendimiento \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0com\u00fanmente \u00a0sucede, \u00a0o \u00a0asumi\u00f3 \u00a0una fuente epistemol\u00f3gica que no \u00a0correspond\u00eda, \u00a0le \u00a0correspond\u00eda \u00a0atacar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0por falso raciocinio, para \u00a0hacer ver que se apart\u00f3 ostensiblemente de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la ejecuci\u00f3n del contrato demandaba \u00a0la \u00a0recolecci\u00f3n \u00a0de datos sobre el objeto de estudio, para pasar a plantear las \u00a0soluciones \u00a0al \u00a0problema \u00a0expuesto \u00a0(distribuci\u00f3n eficiente de los recursos del \u00a0FIS), \u00a0que \u00a0el fallador no encontr\u00f3 cre\u00edble en lo referido por Cabarcas G\u00f3mez \u00a0y \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0LA \u00a0 \u00a0HOZ \u00a0 \u00a0VI\u00d1AS, \u00a0 \u00a0acerca \u00a0 \u00a0del \u00a0 m\u00e9todo \u00a0 que \u00a0 dicen \u00a0 haber \u00a0implementado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Procuradora \u00a0Delegada \u00a0realza, \u00a0del libro \u00a0invocado \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0(\u201cPrincipios \u00a0de \u00a0inteligencia \u00a0artificial \u00a0y \u00a0sistemas \u00a0expertos\u201d, \u00a0de \u00a0David Rolston, ed. McGraw-Hill), que en el cap\u00edtulo \u00a0noveno \u00a0sobre \u00a0el \u00a0tema de la adquisici\u00f3n de conocimientos, dice que primero se \u00a0efect\u00faa \u00a0una \u00a0etapa \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0consistente en la identificaci\u00f3n del \u00a0problema, \u00a0despu\u00e9s \u00a0sigue la formulaci\u00f3n conceptual y luego la soluci\u00f3n, todo \u00a0lo \u00a0 cual \u00a0 demanda \u00a0 una \u00a0 representaci\u00f3n \u00a0grabada, \u00a0escrita \u00a0o \u00a0en \u00a0software, \u00a0procedimiento \u00a0que \u00a0se \u00a0aleja \u00a0de lo planteado por el libelista y se acerca a lo \u00a0considerado \u00a0por \u00a0el \u00a0ad quem, sin que al expediente se haya aportado el soporte \u00a0en \u00a0 \u00a0 menci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 demostrar\u00eda \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0cumplimiento \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0objeto \u00a0contractual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0argumentado \u00a0por el \u00a0libelista \u00a0y lo que reproduce del libro citado, la \u201cinteligencia artificial\u201d \u00a0requerir\u00eda \u00a0de \u00a0dos \u00a0fuentes \u00a0del conocimiento: un profesional en sistemas y un \u00a0experto \u00a0en \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0\u00e1rea, \u00a0que \u00a0deben \u00a0interactuar, \u00a0papeles \u00a0que \u00a0habr\u00edan \u00a0sido \u00a0desempe\u00f1ados \u00a0exclusivamente \u00a0por Benjam\u00edn Cabarcas, sin estar \u00a0probado \u00a0que \u00a0tuviera \u00a0las \u00a0dos \u00a0calidades, \u00a0que \u00a0aparentemente \u00a0le permitir\u00edan \u00a0realizar \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0expedita \u00a0el \u00a0objeto \u00a0de \u00a0la \u00a0orden \u00a0de \u00a0compra \u00a0032 \u00a0de \u00a01995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante que el ad quem consider\u00f3 que la \u00a0prestaci\u00f3n \u00a0a \u00a0cargo del contratista comprend\u00eda la elaboraci\u00f3n de un software \u00a0multimedia \u00a0(error \u00a017), cuando tal obligaci\u00f3n no fue pactada, ello no tiene la \u00a0importancia \u00a0que \u00a0le \u00a0otorga \u00a0el \u00a0demandante. \u00a0Esa \u00a0afirmaci\u00f3n no convirti\u00f3 en \u00a0ficticio \u00a0el \u00a0objeto contractual y fueron diversos los aspectos que condujeron a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0se\u00f1alada \u00a0entre \u00a0otras \u00a0pruebas, \u00a0por \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0ROCA \u00a0SARMIENTO, \u00a0quien \u00a0expuso \u00a0que \u00a0la \u00a0orden \u00a0de \u00a0compra se efectu\u00f3 para pagarle a \u00a0Cabarcas el valor de supuestos servicios prestados meses antes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El a quo no tergivers\u00f3 la orden de compra 032 \u00a0de \u00a01995 \u00a0(error \u00a018), \u00a0pues no indic\u00f3 que el contrato se hubiera celebrado con \u00a0una \u00a0persona \u00a0jur\u00eddica, \u00a0sino que el objeto social de Cabarcas y Parra Ltda. no \u00a0coincid\u00eda \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0contractual. \u00a0Es \u00a0la \u00a0censura la que a pesar de \u00a0transcribir \u00a0 lo \u00a0plasmado \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0extrae \u00a0dicha \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0que \u00a0equivocadamente imputa al fallador de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0todo \u00a0lo anterior, este reproche tampoco \u00a0est\u00e1 llamado a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGO \u00a0TERCERO: \u00a0El impugnante endilga varios \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de existencia y de identidad, con los cuales pretende demostrar \u00a0que \u00a0el juzgador se equivoc\u00f3 al considerar que estaba comprobada la connivencia \u00a0entre \u00a0WILSON ANTONIO ROCA SARMIENTO y EDUARDO DE LA HOZ VI\u00d1AS, en la creaci\u00f3n \u00a0de la orden de compra 081 de 1995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Toma apartes de cada una de sus exposiciones, \u00a0para \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0el \u00a0primero \u00a0simplemente \u00a0pensaba \u00a0que \u00a0DE \u00a0LA \u00a0HOZ \u00a0VI\u00d1AS \u00a0pretend\u00eda \u00a0utilizar la citada orden para pagar un supuesta deuda que ten\u00eda con \u00a0Cabarcas \u00a0G\u00f3mez \u00a0y \u00a0Escobar \u00a0de \u00a0Andreis, \u00a0sin \u00a0que de esto se desprenda que le \u00a0hubiera dado instrucciones para cometer el hecho punible (error 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0fue \u00a0tergiversada \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0ROCA \u00a0SARMIENTO, \u00a0quien \u00a0inicialmente se mostr\u00f3 ajeno a los hechos imputados, pero en \u00a0la \u00a0 tercera \u00a0oportunidad \u00a0se\u00f1ala \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0se \u00a0intent\u00f3 \u00a0defraudar \u00a0el \u00a0patrimonio \u00a0del \u00a0Estado \u00a0y los motivos que adujo el otro sindicado, situaci\u00f3n a \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere el a quo de la siguiente manera, en decisi\u00f3n que configura \u00a0unidad \u00a0 inescindible \u00a0 con \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0confirma: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSostiene \u00a0el \u00a0doctor ROCA SARMIENTO&#8230; que \u00a0posteriormente \u00a0estas tres personas Banjam\u00edn Cabarcas, Carlos Escobar y EDUARDO \u00a0DE \u00a0LA \u00a0HOZ \u00a0VI\u00d1AS \u00a0se \u00a0presentaron \u00a0a \u00a0su \u00a0oficina \u00a0y \u00a0le manifest\u00f3 DE LA HOZ \u00a0\u2018que \u00a0hab\u00eda \u00a0ocurrido \u00a0un \u00a0error \u00a0en \u00a0el \u00a0valor \u00a0de \u00a0las \u00a0\u00f3rdenes, \u00a0pues no eran de 15 millones sino de 17 \u00a0millones \u00a0y \u00a0la de Benjam\u00edn Cabarcas no era de 13 millones sino de 15 millones, \u00a0que \u00a0ten\u00edan que buscar la manera de pagar el faltante, es decir dos millones de \u00a0pesos \u00a0a \u00a0cada \u00a0uno&#8230; \u00a0le \u00a0comunic\u00f3 al doctor DE LA HOZ pues era el \u00fanico que \u00a0ten\u00eda \u00a0 \u00a0 potestad \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0 contratar \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0ordenar \u00a0 \u00a0gastos\u2019, se\u00f1al\u00e1ndole \u00e9ste que se comunicara \u00a0con \u00a0Cabarcas \u00a0y \u00a0Escobar para que estos suministraran el nombre de la persona y \u00a0que \u00a0el \u00a0FIS \u00a0pod\u00eda \u00a0pagar \u00a04 \u00a0millones de pesos por este servicio, se\u00f1ala que \u00a0efectivamente \u00a0Cabarcas \u00a0le \u00a0suministr\u00f3 \u00a0los \u00a0datos \u00a0y \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a ordenar la \u00a0elaboraci\u00f3n de la orden de servicios 081&#8230; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduciendo \u00a0obviamente \u00a0como \u00a0defensa \u00a0que fue \u00a0obligado \u00a0a \u00a0recorrer \u00a0este \u00a0camino \u00a0de \u00a0preparaci\u00f3n \u00a0sin \u00a0que \u00a0lo \u00a0haya podido \u00a0demostrar \u00a0a lo largo del proceso y muy por el contrario esta circunstancia bajo \u00a0todo \u00a0an\u00e1lisis sereno y de buen juicio nos lleva a la conclusi\u00f3n de que actu\u00f3 \u00a0en \u00a0connivencia \u00a0con \u00a0el \u00a0doctor \u00a0EDUARDO \u00a0DE \u00a0LA \u00a0HOZ \u00a0VI\u00d1AS, \u00a0para apropiarse \u00a0fraudulentamente de los dineros del FIS\u2026\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0que igualmente arrib\u00f3 el \u00a0Tribunal, \u00a0que \u00a0indic\u00f3 \u00a0que \u00a0ROCA \u00a0SARMIENTO \u00a0siempre \u00a0actu\u00f3 \u00a0conforme \u00a0a \u00a0las \u00a0directrices \u00a0que \u00a0le \u00a0daba \u00a0EDUARDO \u00a0DE \u00a0LA \u00a0HOZ \u00a0VI\u00d1AS, \u00a0lo \u00a0cual se ajusta al \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0lo \u00a0expresado \u00a0por \u00a0aqu\u00e9l, \u00a0sin \u00a0que \u00a0se hubiera incurrido en la \u00a0tergiversaci\u00f3n que aduce el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0no \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de Pablo Guido Taborda Fern\u00e1ndez, Ana Luc\u00eda Fuentes D\u00edaz, Mar\u00eda \u00a0Eugenia \u00a0L\u00f3pez \u00a0Bedoya y Maritza Afanador G\u00f3mez (error 2), debe observarse que \u00a0los \u00a0dos \u00a0\u00faltimos fueron analizados por el a quo en el fallo de primer grado y, \u00a0si \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0estimaba \u00a0que \u00a0fueron \u00a0recortados \u00a0al \u00a0dejar el juzgador sin \u00a0apreciar \u00a0algunos \u00a0de \u00a0sus \u00a0apartes, \u00a0le correspond\u00eda acudir al falso juicio de \u00a0identidad \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 a \u00a0 un \u00a0 infundado \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 existencia \u00a0 por \u00a0omisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tales \u00a0declarantes \u00a0expresan \u00a0lo que les dijo \u00a0EDUARDO \u00a0DE \u00a0LA HOZ sobre la orden de compra 081 de 1995 y si estaba aparentando \u00a0un \u00a0obrar \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la \u00a0ley, \u00a0es \u00a0obvio \u00a0que \u00a0no \u00a0iba \u00a0a manifestarles a los \u00a0subalternos \u00a0 los \u00a0fines \u00a0il\u00edcitos \u00a0que \u00a0persegu\u00eda. \u00a0El \u00a0censor \u00a0destaca \u00a0esas \u00a0atestaciones \u00a0con el objetivo de que prevalezcan sobre las restantes pruebas, no \u00a0obstante \u00a0que, \u00a0como \u00a0ya \u00a0se \u00a0indic\u00f3, \u00a0el fallador se bas\u00f3 especialmente en la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0ROCA \u00a0SARMIENTO, \u00a0quien \u00a0relat\u00f3 \u00a0la \u00a0actividad \u00a0desplegada por el \u00a0director \u00a0del \u00a0FIS para que se elaborara la orden ficticia y hacer aparecer como \u00a0legal \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0erogaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 $ \u00a0 4\u2019000.000 \u00a0que \u00a0se \u00a0efectuar\u00eda a favor de Benjam\u00edn Cabarcas y Carlos \u00a0Escobar, \u00a0quienes \u00a0no \u00a0figurar\u00edan como aceptantes, sino un tercero. De ah\u00ed que \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0imputada carezca de trascendencia, al no desvirtuar la conclusi\u00f3n \u00a0contenida en la sentencia condenatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0las \u00a0conversaciones \u00a0interceptadas, \u00a0entre \u00a0Benjam\u00edn \u00a0Cabarcas \u00a0y \u00a0Luz \u00a0Marina Parra \u00a0(error \u00a03), \u00a0pues \u00a0a\u00a0 \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0no se nombra a EDUARDO DE LA HOZ, el \u00a0Tribunal \u00a0concaten\u00f3 \u00a0tal \u00a0di\u00e1logo \u00a0con \u00a0otras\u00a0 \u00a0pruebas incriminatorias y \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0s\u00ed \u00a0ten\u00eda \u00a0que \u00a0ver \u00a0en \u00a0los \u00a0il\u00edcitos cometidos con la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0orden \u00a0de compra 081 de 1995. Fue as\u00ed, como relacion\u00f3 los \u00a0di\u00e1logos \u00a0telef\u00f3nicos con la versi\u00f3n de ROCA SARMIENTO, por ejemplo, en donde \u00a0relata \u00a0las \u00a0instrucciones impartidas por el director del FIS sobre el nombre de \u00a0la \u00a0persona \u00a0que \u00a0figurar\u00eda \u00a0como \u00a0contratista, que deb\u00eda ser suministrado por \u00a0Cabarcas, requerimiento al cual se refiere la llamada telef\u00f3nica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor \u00a0dice \u00a0que \u00a0fue \u00a0tergiversada \u00a0la \u00a0conversaci\u00f3n \u00a0sostenida \u00a0entre \u00a0Luz \u00a0Marina \u00a0Parra \u00a0de \u00a0Cabarcas y Cecilia, que \u00a0seg\u00fan \u00a0\u00e9l hac\u00edan referencia al denominado proceso ocho mil y los narcocasetes \u00a0(error \u00a04) \u00a0y \u00a0sin \u00a0embargo se estim\u00f3 que daban cuenta del esc\u00e1ndalo de prensa \u00a0por \u00a0las \u00a0actividades \u00a0il\u00edcitas \u00a0de Cabarcas G\u00f3mez y DE LA HOZ VI\u00d1AS, ante lo \u00a0cual \u00a0 \u00e9ste \u00a0 suspendi\u00f3 \u00a0 el \u00a0 tr\u00e1mite \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 orden \u00a0de \u00a0compra \u00a0081 \u00a0de \u00a01995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0observa \u00a0que la transcripci\u00f3n parcial de \u00a0ese \u00a0di\u00e1logo \u00a0fue \u00a0efectuada \u00a0por \u00a0el \u00a0ad quem en forma insular, al analizar lo \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0la \u00a0orden \u00a0de compra 032 y no la 081 de 1995. Al final no hace \u00a0alusi\u00f3n \u00a0a \u00a0dicha \u00a0conversaci\u00f3n \u00a0telef\u00f3nica interceptada y precisa que \u201clos \u00a0medios \u00a0 masivos \u00a0 de \u00a0 comunicaci\u00f3n \u00a0\u2013prensa \u00a0hablada y escrita- que daban a conocer la truculentas formas \u00a0que \u00a0utilizaban para salir avantes en las diferentes licitaciones\u201d los esposos \u00a0Cabarcas \u00a0Parra, \u00a0unidos \u00a0a \u00a0la intervenci\u00f3n de la Procuradur\u00eda, originaron la \u00a0anulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0\u00faltima \u00a0orden, por parte de DE LA HOZ VI\u00d1AS, atendidas las \u00a0fechas de la visita oficial y del oficio invalidante del acto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0impugnante \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0fue ignorada la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Maritza Afanador G\u00f3mez, quien expuso sobre la forma aut\u00f3noma \u00a0como \u00a0actu\u00f3 \u00a0el \u00a0subdirector \u00a0ROCA \u00a0SARMIENTO (error 5) y las razones que \u00e9ste \u00a0adujo \u00a0para \u00a0colocar \u00a0fecha anterior a la orden de compra 081 de 1995 (error 9); \u00a0se \u00a0supuso \u00a0la \u00a0prueba demostrativa de que EDUARDO DE LA HOZ estaba informado de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0y, \u00a0por \u00a0eso, \u00a0se abstuvo de continuar el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0de \u00a0dicha orden (error 6); se imagin\u00f3 el medio demostrativo de que DE \u00a0LA \u00a0HOZ \u00a0VI\u00d1AS \u00a0sab\u00eda \u00a0del \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Rodr\u00edguez Ruiz no \u00a0legaliz\u00f3 \u00a0la \u00a0orden (error 7); y fue tergiversado el dicho de EDUARDO DE LA HOZ \u00a0VI\u00d1AS, \u00a0al \u00a0estimar el ad quem que las instrucciones que imparti\u00f3 comprend\u00edan \u00a0que ROCA SARMIENTO delinquiera (error 8). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe \u00a0repetir \u00a0que \u00a0el \u00a0testimonio de Maritza \u00a0Afanador \u00a0 G\u00f3mez \u00a0 fue \u00a0 valorado \u00a0 en \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0inescindiblemente \u00a0integrada \u00a0a \u00a0la de segundo grado, por lo cual no se presenta \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia por omisi\u00f3n alegado. Si el demandante estimaba \u00a0que \u00a0fue \u00a0recortada \u00a0la declaraci\u00f3n y no fueron estudiados algunos aspectos que \u00a0interesaban \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 representado, \u00a0 debi\u00f3 \u00a0 acudir \u00a0 al \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otros \u00a0dos \u00a0de \u00a0los \u00a0supuestos yerros, el \u00a0casacionista \u00a0no precisa cu\u00e1l fue la prueba supuesta por el juzgador y no tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que el Tribunal infiri\u00f3 de diferentes medios, como las versiones de \u00a0prensa, \u00a0la visita de la Procuradur\u00eda, el testimonio de H\u00e9ctor Rodr\u00edguez y la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0ROCA \u00a0SARMIENTO, \u00a0que \u00a0DE \u00a0LA \u00a0HOZ \u00a0VI\u00d1AS \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a saber que la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0hab\u00eda \u00a0iniciado \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Ruiz no \u00a0firmar\u00eda la aceptaci\u00f3n de la orden de compra 081 de 1995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a todo ese grupo de falencias \u00a0que \u00a0endilga, \u00a0ha de indicarse que, seg\u00fan lo expres\u00f3 el ad quem, si EDUARDO DE \u00a0LA \u00a0HOZ \u00a0estaba seguro de la legalidad de la orden y que el objeto era necesario \u00a0para \u00a0desarrollar \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0funciones \u00a0desempe\u00f1adas \u00a0por el FIS, ha debido \u00a0contratar \u00a0con \u00a0otro, \u00a0pero se limit\u00f3 a invalidar el acto y evitar que siguiera \u00a0produciendo \u00a0 efectos, \u00a0 conducta \u00a0posterior \u00a0asumida \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias \u00a0como \u00a0adicionalmente \u00a0reveladora \u00a0del \u00a0conocimiento \u00a0previo de la pretensi\u00f3n il\u00edcita \u00a0perseguida \u00a0con la expedici\u00f3n de la orden, y en la demanda tampoco se establece \u00a0que tal inferencia haya surgido de alg\u00fan error de juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 conclusi\u00f3n \u00a0 del \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0estar \u00a0demostrada \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de EDUARDO DE LA HOZ, no tergivers\u00f3 su dicho y \u00a0fue \u00a0producida \u00a0por \u00a0el an\u00e1lisis y el cotejo del caudal probatorio en conjunto; \u00a0razonadamente \u00a0rest\u00f3 \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0a unos elementos de convicci\u00f3n y lo \u00a0confiri\u00f3 \u00a0a \u00a0otros, \u00a0como \u00a0la versi\u00f3n de ROCA SARMIENTO, que transcribe en sus \u00a0apartes \u00a0m\u00e1s \u00a0relevantes, \u00a0quien \u00a0indic\u00f3 \u00a0que \u00a0el director del FIS le dijo que \u00a0hab\u00eda \u00a0que \u00a0elaborar \u00a0la orden de compra 081 de 1995 para pagar $ 4\u2019000.000 \u00a0 a \u00a0 Cabarcas \u00a0y \u00a0Escobar \u00a0de \u00a0Andreis, \u00a0pendientes \u00a0de \u00a0contratos \u00a0anteriores, \u00a0que no hab\u00edan sido cabalmente \u00a0sufragados. \u00a0En \u00a0cumplimento \u00a0de \u00a0sus instrucciones contact\u00f3 a Cabarcas, que le \u00a0suministr\u00f3 \u00a0el \u00a0nombre \u00a0de \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Ruiz, \u00a0quien \u00a0figurar\u00eda \u00a0como \u00a0contratista, \u00a0seg\u00fan \u00a0aparece \u00a0en \u00a0la \u00a0reproducci\u00f3n escrita de la comunicaci\u00f3n \u00a0telef\u00f3nica interceptada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0este \u00a0cargo \u00a0tampoco est\u00e1 \u00a0llamado a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2\u00b0. \u00a0Demanda presentada en defensa de WILSON \u00a0ANTONIO \u00a0ROCA \u00a0SARMIENTO. El censor formula tres cargos \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0por \u00a0error de derecho en cuanto a la orden de \u00a0compra \u00a0081 \u00a0de \u00a01995, \u00a0al \u00a0ser \u00a0considerada \u00a0como documento p\u00fablico, cuando no \u00a0ten\u00eda \u00a0esa \u00a0calidad \u00a0seg\u00fan \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a01760 \u00a0del C\u00f3digo Civil y 266 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Civil, pues no fue firmado por el contratista, lo cual \u00a0impidi\u00f3 \u00a0 el \u00a0 perfeccionamiento \u00a0del \u00a0instrumento \u00a0por \u00a0ser \u00a0de \u00a0doble \u00a0autor, \u00a0configur\u00e1ndose \u00a0un \u00a0documento \u00a0incompleto \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, no val\u00eda como \u00a0documento p\u00fablico ni privado, resultando la conducta at\u00edpica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como segundo reproche, se\u00f1ala que se trata de \u00a0un \u00a0instrumento \u00a0p\u00fablico \u00a0defectuoso, \u00a0que \u00a0al \u00a0faltarle la firma de una de las \u00a0partes, \u00a0ni \u00a0siquiera pose\u00eda la calidad de documento, por lo cual estima que se \u00a0aplic\u00f3 \u00a0indebidamente \u00a0el art\u00edculo 219 del C\u00f3digo Penal, que establece que el \u00a0\u201cdocumento \u00a0p\u00fablico \u00a0pueda \u00a0servir de prueba\u201d, lo cual torna en at\u00edpico el \u00a0comportamiento, \u00a0careciendo \u00a0de \u00a0idoneidad para afectar el patrimonio del Estado \u00a0(arts. 22, 26 y 133 ib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0tercera \u00a0censura, \u00a0expresa \u00a0que \u00a0al \u00a0hab\u00e9rsele \u00a0atribuido \u00a0la \u00a0calidad de documento p\u00fablico con aptitud probatoria, \u00a0se \u00a0dejaron \u00a0de \u00a0aplicar los art\u00edculos 1760 del C\u00f3digo Civil y 266 del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Civil, \u00a0que \u00a0imped\u00edan \u00a0que \u00a0pudiera \u00a0servir \u00a0de prueba en el \u00a0tr\u00e1fico \u00a0jur\u00eddico \u00a0ante la falta de una firma, lo cual llev\u00f3 a la aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 4\u00b0, 22, 26, 133 y 219 del C\u00f3digo Penal, ya que en \u00a0esas \u00a0condiciones \u00a0no pod\u00eda vulnerar el bien jur\u00eddico tutelado, adem\u00e1s de ser \u00a0esencial \u00a0la \u00a0utilizaci\u00f3n del documento, aun cuando no lo exija expresamente el \u00a0tipo, uso frustr\u00e1neo al no tener capacidad para enga\u00f1ar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0tres \u00a0reproches \u00a0se basan en la falta de \u00a0firma \u00a0de \u00a0una de las partes contratantes, pero escalonadamente el demandante le \u00a0otorga \u00a0efectos \u00a0diferentes \u00a0sobre \u00a0la \u00a0tipicidad \u00a0o \u00a0la antijuridicidad. De tal \u00a0manera, \u00a0la \u00a0respuesta \u00a0a \u00a0dicho \u00a0aspecto \u00a0se extiende necesariamente a los tres \u00a0cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0acudir a la violaci\u00f3n indirecta de ley \u00a0sustancial, \u00a0en \u00a0la formulaci\u00f3n de todas las censuras, por haberse incurrido en \u00a0un \u00a0error de derecho, pero no se\u00f1al\u00f3 que el escrito contentivo de la orden 081 \u00a0de \u00a01995 \u00a0hubiera \u00a0sido incorporado ilegalmente al proceso, como para generar un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0ni \u00a0que \u00a0se \u00a0restara \u00a0el \u00a0valor establecido en la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0penal u otorgado uno no previsto, en el supuesto caso de \u00a0que \u00a0existiera \u00a0tarifa \u00a0legal \u00a0probatoria, como para dar lugar a falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0Expresamente \u00a0se\u00f1al\u00f3, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0en \u00a0lo \u00a0concerniente \u00a0al primer \u00a0cargo, \u00a0que \u00a0estaba \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador consider\u00f3 \u00a0demostrados \u00a0y que no hab\u00edan sido tergiversadas las pruebas, pero al proponerse \u00a0no \u00a0 atacar \u00a0 los \u00a0 medios \u00a0 de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0debi\u00f3 \u00a0acudir \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0en \u00a0sentencia del 12 \u00a0febrero \u00a0 de \u00a0 1996 \u00a0 (rad. \u00a0 8.958, \u00a0M. \u00a0P. \u00a0Carlos \u00a0Augusto \u00a0G\u00e1lvez \u00a0Argote), \u00a0indic\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo invoca un falso juicio de legalidad, \u00a0significa \u00a0que \u00a0una \u00a0o \u00a0varias \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas sobre las que se fundament\u00f3 la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0inculpado, \u00a0no \u00a0reun\u00edan \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0legales para su \u00a0aducci\u00f3n, \u00a0caso \u00a0en \u00a0el cual no ten\u00eda por qu\u00e9 considerarlas el fallador, o no \u00a0fueron \u00a0tenidas \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0pese \u00a0a \u00a0que \u00a0s\u00ed los pose\u00edan a plenitud, debiendo \u00a0confrontar \u00a0tal \u00a0situaci\u00f3n \u00a0con el sustento f\u00e1ctico en que la sentencia apoy\u00f3 \u00a0la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0desfase \u00a0es \u00a0evidente, \u00a0pues \u00a0la censora \u00a0pretende \u00a0cuestionar \u00a0aqu\u00ed \u00a0la capacidad del acta 26 para servir de prueba ante \u00a0la \u00a0Superintendencia \u00a0y \u00a0no \u00a0si \u00a0el documento&#8230; que demuestra la existencia del \u00a0acta, \u00a0fue allegado con las formalidades legales y, por tanto, pod\u00eda ser tenido \u00a0en cuenta en el momento evaluar el acervo probatorio&#8230; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mejor \u00a0suerte \u00a0le \u00a0hubiera \u00a0acompa\u00f1ado \u00a0si \u00a0hubiese \u00a0elevado \u00a0la \u00a0censura \u00a0en \u00a0el \u00e1mbito de la violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial \u00a0por aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 224 del C. P.,\u00a0 merced a \u00a0la \u00a0atipicidad \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta, ya que el documento carec\u00eda de tal calidad de \u00a0prueba&#8230;\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 otra \u00a0 parte, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0y \u00a0la \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0consideran \u00a0que \u00a0el \u00a0art\u00edculo 251 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Civil establece tres clases de documentos p\u00fablicos: \u00a0los \u00a0p\u00fablicos \u00a0per \u00a0se, \u00a0los \u00a0instrumentos \u00a0p\u00fablicos \u00a0o \u00a0de \u00a0doble autor y las \u00a0escrituras \u00a0p\u00fablicas. \u00a0Esa \u00a0no es la distinci\u00f3n pretendida por la norma, ni su \u00a0contenido. \u00a0Basta \u00a0con \u00a0precisar \u00a0que \u00a0la \u00a0calidad de instrumento la da la forma \u00a0escrita, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0el car\u00e1cter p\u00fablico lo confiere el funcionario que lo \u00a0autoriza. \u00a0As\u00ed, \u00a0es \u00a0instrumento p\u00fablico el escrito autorizado por un servidor \u00a0oficial, \u00a0en \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0sus \u00a0funciones, \u00a0pero \u00a0en \u00a0el concepto de documento \u00a0p\u00fablico \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 caen \u00a0formas \u00a0no \u00a0escritas, \u00a0como \u00a0una \u00a0grabaci\u00f3n \u00a0o \u00a0una \u00a0fotograf\u00eda, \u00a0o textos gr\u00e1ficos diferentes a rasgos escriturales, como un plano \u00a0o mapa, que no necesariamente han de estar suscritos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0impugnante \u00a0acudi\u00f3 \u00a0al art\u00edculo 266 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Civil, \u00a0para concluir que la falta de firma de quien \u00a0ser\u00eda \u00a0el contratista, en la orden de compra 081 de 1995, adolec\u00eda de un vicio \u00a0de \u00a0forma \u00a0y, \u00a0por tanto, no era documento ni pod\u00eda ser tenido como instrumento \u00a0p\u00fablico, \u00a0cuando \u00a0dicho \u00a0precepto \u00a0no \u00a0degrada el documento p\u00fablico a privado, \u00a0sino \u00a0que \u00a0lo \u00a0tiene \u00a0como \u00a0tal \u00a0en cuanto a la fuerza obligatoria y vinculante, \u00a0entre \u00a0las partes, los causahabientes o sucesores, que ser\u00e1 igual a la asignada \u00a0a \u00a0los \u00a0documentos \u00a0privados. Se trata de aspectos distintos, que tuvo en cuenta \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0para \u00a0que \u00a0no se confundiera la calidad del instrumento con lo que \u00a0denomin\u00f3 su \u201ccapacidad probatoria\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el caso concreto, la orden de compra 081 de \u00a01995 \u00a0fue \u00a0expedida \u00a0por \u00a0el director del FIS, servidor p\u00fablico en ejercicio de \u00a0sus \u00a0funciones, \u00a0que \u00a0como \u00a0m\u00e1ximo \u00a0directivo le correspond\u00eda implementar todo \u00a0aquello \u00a0que permitiera al Fondo cumplir las actividades para la cual fue creado \u00a0y \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0hizo \u00a0figurar que ello pretend\u00eda satisfacerse con el objeto de la \u00a0orden. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tal \u00a0manera, al contrario de lo sostenido \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0la \u00a0orden \u00a0en menci\u00f3n s\u00ed es un documento p\u00fablico y, por \u00a0eso, desaparece la base de su argumentaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0 diferencia \u00a0la \u00a0eficacia \u00a0o \u00a0el \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0del documento y su fuerza vinculante u obligatoria entre las partes. \u00a0Aqu\u00e9l \u00a0es un predicado general por ser el documento un elemento de convicci\u00f3n, \u00a0en \u00a0cambio \u00a0\u00e9sta \u00a0es \u00a0de \u00a0car\u00e1cter particular y s\u00f3lo la poseen los documentos \u00a0contentivos de obligaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0documentos \u00a0p\u00fablicos, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0sus \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0 de \u00a0 perdurabilidad, \u00a0 inmutabilidad, \u00a0 innegabilidad \u00a0de \u00a0su \u00a0existencia, \u00a0objetividad y, consecuencialmente, eficacia probatoria, cuentan con \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0autenticidad; \u00a0seg\u00fan la ley, son oponibles frente a todos y de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo 264 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Civil, \u00a0hacen \u00a0fe \u00a0de su otorgamiento, de su fecha y de las declaraciones que en \u00a0ellos \u00a0efect\u00fae \u00a0el funcionario que los autoriza. Con relaci\u00f3n a estos aspectos \u00a0su eficacia probatoria es, por tanto, erga omnes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Algunos \u00a0 documentos \u00a0 p\u00fablicos \u00a0contienen \u00a0obligaciones, \u00a0pues \u00a0adem\u00e1s de las declaraciones hechas por el servidor oficial \u00a0que \u00a0lo autoriza, se plasman manifestaciones de voluntad de los particulares que \u00a0participan \u00a0en \u00a0el \u00a0acto. \u00a0Se \u00a0trata \u00a0de \u00a0instrumentos \u00a0formalmente \u00a0p\u00fablicos y \u00a0sustancialmente \u00a0privados \u00a0y \u00a0dichas \u00a0manifestaciones \u00a0tienen \u00a0fuerza vinculante \u00a0entre las partes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El impugnante se refiere exclusivamente a las \u00a0prestaciones \u00a0que \u00a0surgen de esos instrumentos, olvidando que la caracter\u00edstica \u00a0principal \u00a0del \u00a0documento \u00a0es \u00a0poder \u00a0servir \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0no \u00a0solo \u00a0de derechos \u00a0subjetivos, \u00a0sino de cualquier otra pretensi\u00f3n que tenga trascendencia p\u00fablica \u00a0o privada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala, \u00a0en \u00a0sentencia del 15 de octubre de \u00a01986 \u00a0(rad. \u00a01.986,\u00a0\u00a0 \u00a0M. P. Rodolfo Mantilla J\u00e1come), se\u00f1al\u00f3 sobre \u00a0la tipificaci\u00f3n de la falsedad: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cBusca \u00a0la protecci\u00f3n de un aspecto de la \u00a0fe \u00a0p\u00fablica, referido a la genuinidad y veracidad de la prueba documental, como \u00a0medio \u00a0para \u00a0la preservaci\u00f3n del normal tr\u00e1fico jur\u00eddico. En consecuencia, en \u00a0sus \u00a0disposiciones \u00a0se \u00a0habla \u00a0de \u00a0la \u00a0protecci\u00f3n de los documentos p\u00fablicos y \u00a0privados \u00a0 que \u00a0puedan \u00a0servir \u00a0de \u00a0prueba \u00a0y \u00a0en \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0a \u00a0documentos \u00a0calificados \u00a0por \u00a0alguna \u00a0de \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0que \u00a0deduce el ordenamiento \u00a0procesal \u00a0civil o la doctrina. Para que proceda el amparo penal es suficiente la \u00a0aptitud \u00a0probatoria \u00a0del \u00a0escrito \u00a0que \u00a0ha \u00a0sido \u00a0objeto \u00a0de modificaci\u00f3n en su \u00a0contenido \u00a0o \u00a0en \u00a0su \u00a0forma, \u00a0pues \u00a0dicha \u00a0aptitud \u00a0probatoria \u00a0no depende de la \u00a0naturaleza \u00a0del \u00a0escrito \u00a0o \u00a0de \u00a0las \u00a0solemnidades accesorias de que pueda estar \u00a0rodeado, \u00a0sino \u00a0de \u00a0la posibilidad que le brinda el derecho de ser medio para la \u00a0demostraci\u00f3n de algo.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, en sentencia del 19 de mayo de \u00a01999 \u00a0 \u00a0(rad. \u00a0 \u00a011.280,\u00a0 \u00a0 \u00a0M. \u00a0 \u00a0P. \u00a0 Fernando \u00a0 E. \u00a0 Arboleda \u00a0 Ripoll), \u00a0reiter\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018Todo documento p\u00fablico tiene capacidad \u00a0probatoria, \u00a0consecuencialmente \u00a0toda \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0que \u00a0en \u00a0\u00e9l \u00a0se haga atenta \u00a0contra \u00a0el \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0de la fe p\u00fablica, puesto que por lo menos en forma \u00a0potencial \u00a0 \u00a0 afecta \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 llamado \u00a0 \u00a0 tr\u00e1fico \u00a0 \u00a0jur\u00eddico&#8230;\u2019 \u00a0(sent. \u00a0del 25 de nov. de 1982, M. P. \u00a0Luis \u00a0Enrique Aldana Rozo), con lo cual advierte que lo sancionado penalmente es \u00a0la \u00a0pontencialidad \u00a0lesiva \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0falsaria, \u00a0independientemente \u00a0del \u00a0m\u00e9rito \u00a0que \u00a0pudiere otorg\u00e1rsele al medio en un particular \u00e1mbito, puesto que \u00a0lo \u00a0que \u00a0trasciende \u00a0es la aptitud probatoria frente a la totalidad del tr\u00e1fico \u00a0jur\u00eddico.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0caso concreto, la orden de compra 081 \u00a0era \u00a0un \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0porque \u00a0fue extendido por un servidor p\u00fablico en \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0sus funciones; fue firmado por los jefes de recursos humanos y de \u00a0la \u00a0divisi\u00f3n \u00a0de \u00a0finanzas \u00a0y \u00a0el \u00a0director \u00a0del \u00a0FIS, dentro de la facultad de \u00a0obtener consultor\u00eda en las actividades a cargo del Fondo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0 documento, \u00a0 formalmente \u00a0p\u00fablico \u00a0y \u00a0sustancialmente \u00a0privado, \u00a0no \u00a0fue firmado por el presunto consultor y, as\u00ed, no \u00a0alcanz\u00f3 \u00a0a \u00a0perfeccionarse \u00a0como \u00a0contrato, de conformidad con lo dispuesto por \u00a0los art\u00edculos 39, 40 y 41 de la Ley 80 de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0pesar \u00a0de \u00a0ello, como instrumento p\u00fablico \u00a0hace \u00a0fe de su autorizaci\u00f3n, fecha y las declaraciones del funcionario oficial, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de haberse dado los pasos previos al logro del acuerdo, con seguimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0disposiciones legales, como estar inscrito el particular en el registro \u00a0de \u00a0proponentes (art. 22 L. 80\/93) y la selecci\u00f3n objetiva del contratista y de \u00a0la propuesta m\u00e1s favorable (arts. 25 y 29 ib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, el documento demostraba el acto \u00a0estatal \u00a0tendiente \u00a0a \u00a0la consecuci\u00f3n de una consultor\u00eda y la existencia de la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0 a \u00a0 cargo \u00a0 del \u00a0 FIS \u00a0 de \u00a0 pagar \u00a0 su \u00a0precio \u00a0($ \u00a04\u2019000.000). Tambi\u00e9n revelaba que hubo un \u00a0acuerdo \u00a0sobre \u00a0el \u00a0objeto \u00a0contractual, \u00a0su valor y las prestaciones a cargo de \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0que \u00a0intervendr\u00edan \u00a0en \u00a0la negociaci\u00f3n, que se plasm\u00f3 por \u00a0escrito, \u00a0faltando \u00a0\u00fanicamente la firma de quien ser\u00eda el contratista para que \u00a0se hubiera perfeccionado el contrato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tal \u00a0manera, \u00a0se \u00a0constituye \u00a0la \u00a0aptitud \u00a0probatoria \u00a0del \u00a0documento, \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0hacen \u00a0referencia la jurisprudencia, la \u00a0doctrina \u00a0y \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0219 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, y de all\u00ed emana su fuerza \u00a0vinculante \u00a0y \u00a0obligatoria \u00a0para \u00a0las \u00a0partes, \u00a0la \u00a0cual \u00a0era \u00a0conservada por el \u00a0instrumento \u00a0ideol\u00f3gicamente falso, que pudo presentarse al particular para que \u00a0lo \u00a0signara \u00a0u \u00a0opon\u00e9rselo judicialmente (art. 269 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Civil). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es decir, a\u00fan siguiendo los lineamientos que \u00a0al \u00a0respecto \u00a0consagra la legislaci\u00f3n civil, el documento falso pose\u00eda efectos \u00a0probatorios \u00a0erga \u00a0omnes, \u00a0por \u00a0cuanto era formalmente p\u00fablico, y relativos, ya \u00a0que \u00a0era \u00a0sustancialmente \u00a0privado, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0acuerdo de voluntades y las \u00a0obligaciones \u00a0que \u00a0alcanz\u00f3 \u00a0a \u00a0contener, a pesar de no haberse perfeccionado el \u00a0contrato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed que no es acertado sostener, como lo \u00a0hace \u00a0el \u00a0censor, \u00a0que la conducta de su representado resultase at\u00edpica, por no \u00a0cumplirse el elemento normativo en menci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anotado anteriormente sirve para no acoger \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0del \u00a0impugnante, acerca de la necesidad del uso del documento \u00a0p\u00fablico \u00a0ideol\u00f3gicamente \u00a0falso \u00a0para que as\u00ed se cause un perjuicio, criterio \u00a0basado \u00a0en \u00a0que la falta de firma del particular imped\u00eda su ingreso al tr\u00e1fico \u00a0jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debe recordarse que la falsedad documental no \u00a0es \u00a0un \u00a0delito \u00a0de \u00a0da\u00f1o, \u00a0sino \u00a0de \u00a0peligro, donde no es necesario que se haya \u00a0causado \u00a0un \u00a0deterioro efectivo al bien jur\u00eddico, pues basta la creaci\u00f3n de la \u00a0amenaza directa en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0la \u00a0consumaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0la Corte, en la ya citada sentencia del 19 de mayo de 1999 \u00a0(rad. 11.280, M. P. Fernando E. Arboleda Ripoll), indic\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa descripci\u00f3n comportamental recogida en \u00a0el \u00a0tipo de falsedad ideol\u00f3gica en documento p\u00fablico, alcanza realizaci\u00f3n, ha \u00a0sido \u00a0dicho, cuando el empleado oficial, en ejercicio de sus funciones, extiende \u00a0documento \u00a0que \u00a0pueda \u00a0servir \u00a0de \u00a0prueba y consigna en \u00e9l una falsedad o calla \u00a0total \u00a0o \u00a0parcialmente la verdad, independientemente de los cometidos ulteriores \u00a0que \u00a0hubiese \u00a0perseguido \u00a0con \u00a0su \u00a0conducta, \u00a0pues lo que la norma protege es la \u00a0credibilidad \u00a0en \u00a0el \u00a0contenido de tales documentos dada por el conglomerado, en \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0ha \u00a0convenido \u00a0otorgarles \u00a0el \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0de \u00a0las relaciones \u00a0jur\u00eddico-sociales que all\u00ed se plasman.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0es \u00a0suficiente \u00a0que \u00a0tenga \u00a0aptitud \u00a0para \u00a0generar perjuicio, que sea potencialmente \u00a0da\u00f1oso, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0aconteci\u00f3 en el asunto examinado, porque la orden de compra \u00a0081 \u00a0de 1995 hac\u00eda referencia a un contrato oficial, en donde la ley presume su \u00a0veracidad \u00a0y \u00a0le \u00a0confiere \u00a0la \u00a0capacidad \u00a0de \u00a0probar la relaci\u00f3n que el Estado \u00a0mantuvo \u00a0con \u00a0los \u00a0particulares. \u00a0Sin \u00a0entrar \u00a0a \u00a0considerar \u00a0su \u00a0uso, \u00a0la \u00a0sola \u00a0falsificaci\u00f3n \u00a0gener\u00f3 \u00a0el riesgo de que el instrumento fuera considerado legal \u00a0por \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n y la sociedad, como si se hubiera cumplido el principio \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0transparencia,\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0 \u00a0consecuencias \u00a0 \u00a0 jur\u00eddicas \u00a0respectivas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00fan m\u00e1s, en este caso el instrumento, falso \u00a0en \u00a0su \u00a0contenido \u00a0pero genuino en su producci\u00f3n, gener\u00f3 efectos jur\u00eddicos, a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0no \u00a0haber \u00a0sido firmado por el particular, afectando transitoriamente \u00a0las \u00a0partidas del presupuesto destinadas al pago del precio. Al ser descubierto, \u00a0uno \u00a0de los sindicados lo invalid\u00f3, evitando que se perfeccionara el contrato y \u00a0se consumara la il\u00edcita erogaci\u00f3n del Estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0eso, \u00a0es \u00a0acertada la conclusi\u00f3n del ad \u00a0quem \u00a0de \u00a0haberse incurrido tanto en falsedad ideol\u00f3gica en documento p\u00fablico, \u00a0al \u00a0estipularse \u00a0un \u00a0objeto \u00a0contractual ficticio, como en tentativa de peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n, \u00a0al \u00a0pretenderse \u00a0con \u00a0ese \u00a0instrumento el apoderamiento de $ \u00a04\u2019000.000 \u00a0del \u00a0patrimonio \u00a0oficial, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0no fue logrado al develarse el hecho, cuando evolucionaba la \u00a0ejecuci\u00f3n del delito contra la administraci\u00f3n p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tal manera, ninguno de los tres cargos de \u00a0esta demanda est\u00e1 llamado a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0y atendido el concepto del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica \u00a0y \u00a0por \u00a0autoridad de la \u00a0ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR la sentencia condenatoria objeto de \u00a0impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0EDUARDO \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO ARBOLEDA RIPOLL\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 CORDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 GALVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 ANIBAL \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 PEREZ \u00a0PINZON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0 \u00a0 \u00a0hay \u00a0firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 14798 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado ponente: \u00a0 Nilson Pinilla Pinilla \u00a0 Aprobado Acta N\u00b0 57 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. C., abril diecisiete (17) de dos \u00a0mil uno (2001). \u00a0\u00a0 ASUNTO \u00a0 Se procede a resolver la casaci\u00f3n interpuesta \u00a0en \u00a0defensa \u00a0de EDUARDO DE LA [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-4265","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-9"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4265","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4265"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4265\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4265"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4265"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4265"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}