{"id":425,"date":"2023-09-07T20:27:23","date_gmt":"2023-09-07T20:27:23","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/11687-06-08-96\/"},"modified":"2023-09-07T20:27:23","modified_gmt":"2023-09-07T20:27:23","slug":"11687-06-08-96","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/11687-06-08-96\/","title":{"rendered":"11687 (06-08-96)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 IN \u00a0DUBIO \u00a0PRO \u00a0REO\/ \u00a0DEMANDA DE CASACION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tesis: \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0trat\u00e1ndose del in dubio pro reo existen \u00a0dos \u00a0 alternativas \u00a0para \u00a0su \u00a0reclamaci\u00f3n: \u00a0la \u00a0primera \u00a0de \u00a0ellas, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0admite \u00a0su \u00a0existencia pero en la parte resolutiva de la decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0la \u00a0reconoce, \u00a0caso en el cual el ataque debe formularse bajo los postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa. La segunda, cuando el fallo no la reconoce, pero el \u00a0recurrente \u00a0demuestra \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0su \u00a0existencia, por haberse incurrido en el \u00a0mismo \u00a0en error de hecho o de derecho, caso en el cual la censura debe dirigirla \u00a0bajo los lineamientos de la violaci\u00f3n indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PROCESO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0: 11687 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Dr. \u00a0JORGE \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No.115 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, D.C., seis (6) de agosto \u00a0de mil novecientos noventa y seis (1996). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0V I S T O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad \u00a0formal \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada por el defensor del procesado \u00a0MARTIN \u00a0ALFREDO \u00a0CASTRO \u00a0MARTINEZ \u00a0contra \u00a0la sentencia del Tribunal Superior de \u00a0Bucaramanga \u00a0que \u00a0lo conden\u00f3 a la pena principal de 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n y a la \u00a0accesoria \u00a0de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por el t\u00e9rmino de \u00a010 a\u00f1os, como autor del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A N T E C E D E N T E S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.-\u00a0 \u00a0Los \u00a0hechos \u00a0los \u00a0sintetiz\u00f3 \u00a0el \u00a0Juzgado Primero Penal del Circuito de M\u00e1laga as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0&#8220;Dan \u00a0cuenta \u00a0los autos que el d\u00eda veintid\u00f3s de septiembre de mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0cuatro, \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Blanca Cecilia Rueda \u00a0Granados \u00a0en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0de su esposo Rafael Granados Caro, y dos hijos menores \u00a0en \u00a0la \u00a0pieza \u00a0de \u00a0habitaci\u00f3n, \u00a0lugar \u00a0de su morada, en la carrera tercera (sin \u00a0nomenclatura), \u00a0del \u00a0per\u00edmetro \u00a0urbano \u00a0del \u00a0municipio \u00a0de Capitanejo, lugar en \u00a0donde \u00a0fue muerta en forma sangrienta de una pu\u00f1alada la se\u00f1ora Blanca Cecilia \u00a0Rueda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0&#8220;Conocida \u00a0p\u00fablicamente \u00a0la \u00a0muerte en las primeras horas del d\u00eda \u00a0siguiente \u00a0se \u00a0supo por comentarios del esposo de la interfecta que entre diez y \u00a0once \u00a0de \u00a0la \u00a0noche \u00a0del \u00a0aludido \u00a0d\u00eda tocaron en la puerta de la habitaci\u00f3n y \u00a0cuando \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Blanca \u00a0indag\u00f3 \u00a0sobre \u00a0el \u00a0solicitante contestaron que era \u00a0Mart\u00edn, \u00a0ella \u00a0abri\u00f3 \u00a0la \u00a0puerta \u00a0y \u00a0despu\u00e9s \u00a0de un cruce de palabras, Blanca \u00a0Cecilia \u00a0recibi\u00f3 una pu\u00f1alada en el cuello que minutos m\u00e1s tarde le ocasion\u00f3 \u00a0la Muerte&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Bucaramanga, \u00a0mediante \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0lleva fecha del 16 de noviembre de 1.995, confirm\u00f3 la \u00a0sentencia \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Primero Penal del Circuito de M\u00e1laga, por \u00a0medio \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0conden\u00f3 al procesado Mart\u00edn Alfredo Castro a las penas ya \u00a0mencionadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inconforme \u00a0con esta decisi\u00f3n, la defensora \u00a0del \u00a0procesado \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n, el cual fue \u00a0concedido. En el t\u00e9rmino legal present\u00f3 la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0LA DEMANDA DE CASACION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0defensora \u00a0del procesado Mart\u00edn Alfredo \u00a0Castro \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0present\u00f3 \u00a0un \u00a0\u00fanico \u00a0cargo \u00a0contra la sentencia de segunda \u00a0instancia, \u00a0por cuanto advierte que el sentenciador viol\u00f3 indirectamente la ley \u00a0sustancial \u00a0al \u00a0otorgarle \u00a0&#8220;plena \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0RAFAEL \u00a0GRANADOS \u00a0CARO, \u00a0GILBERTO BONILLA ALARCON, -&#8220;mu\u00f1eco&#8221;, LEYDI ANDREA GRANADOS, al \u00a0darle \u00a0una \u00a0valoraci\u00f3n equivocada al indicio de presencia en las cercan\u00edas del \u00a0lugar \u00a0del \u00a0hecho \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0manifestaci\u00f3n anterior al delito o declaraci\u00f3n de \u00a0intencionalidad, \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0que \u00a0al \u00a0restarle \u00a0credibilidad a la indagatoria de \u00a0MARTIN \u00a0 ALFREDO \u00a0 CASTRO \u00a0 MARTINEZ \u00a0 y \u00a0una \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0distorsionada \u00a0a \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de IVAN DARIO ARCHILA&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0normas violadas enlista los art\u00edculos \u00a029 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Nacional \u00a0-presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia-, \u00a0254 \u00a0-sana \u00a0cr\u00edtica-, \u00a0294 \u00a0-criterio \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n del testimonio-, y 445 -indubio pro \u00a0reo- del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En lo que denomin\u00f3 &#8220;demostraci\u00f3n del cargo&#8221; \u00a0la \u00a0libelista \u00a0transcribe \u00a0apartes \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0e \u00a0interpreta \u00a0bajo \u00a0su propia \u00f3ptica los alcances de los testimonios relacionados \u00a0en precedencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye afirmando que: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0&#8220;impugno \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n prevista en el art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0case \u00a0la sentencia y d\u00e9 cumplimiento a lo dispuesto en el \u00a0art\u00edculo \u00a0229 \u00a0numeral \u00a0primero \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, por ser \u00a0violatoria \u00a0de \u00a0una \u00a0norma de derecho sustancial en forma indirecta llevando por \u00a0contera \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n del art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n Nacional el 445, el \u00a0254, el 294 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0jurisdiscente de segundo grado dio aplicaci\u00f3n al art\u00edculo 323 \u00a0modificado por la ley 40, art\u00edculo 29 de 1993&#8243;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida \u00a0y dar cumplimiento a lo dispuesto en el numeral primero del art\u00edculo \u00a0229 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0falta \u00a0de \u00a0claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n en la \u00a0demanda \u00a0es \u00a0evidente, \u00a0ya \u00a0que del s\u00f3lo enunciado resulta la confusi\u00f3n de que \u00a0adolece, \u00a0por cuanto que la censora inicia el ataque expresando su inconformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0grado de estimaci\u00f3n que el Tribunal le otorg\u00f3 a los medios de prueba, \u00a0a \u00a0 saber, \u00a0 los \u00a0testimonios, \u00a0de \u00a0los \u00a0que \u00a0afirma \u00a0que \u00a0se \u00a0les \u00a0di\u00f3 \u00a0&#8220;plena \u00a0credibilidad&#8221;; \u00a0y los indicios, de los que argumenta que no los hay necesarios y \u00a0graves, \u00a0&#8220;sino \u00a0una serie de contingentes que tendr\u00e1n que ser analizados por la \u00a0Corte \u00a0con \u00a0los \u00a0pros \u00a0y \u00a0los \u00a0contras para admitir que aunque el hecho criminal \u00a0est\u00e1 \u00a0plenamente \u00a0probado \u00a0la responsabilidad de MARTIN ALFREDO CASTRO MARTINEZ \u00a0no \u00a0lo \u00a0est\u00e1. \u00a0Lo \u00a0anterior \u00a0nos \u00a0est\u00e1 \u00a0indicando \u00a0que en el proceso EXISTE LA \u00a0DUDA&#8230;&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0salta \u00a0a \u00a0la vista, lo que pretende la \u00a0demandante \u00a0es \u00a0que \u00a0la casaci\u00f3n sea una tercera instancia y que la Corte elija \u00a0entre \u00a0su \u00a0criterio \u00a0y \u00a0el \u00a0del \u00a0fallo, ignorando que este viene amparado por la \u00a0doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo \u00a0su desconocimiento del aspecto \u00a0t\u00e9cnico \u00a0formal \u00a0de \u00a0este \u00a0excepcional \u00a0recurso, \u00a0se \u00a0pone de manifiesto cuando \u00a0mezcla, \u00a0sin \u00a0dar \u00a0raz\u00f3n \u00a0l\u00f3gica ni jur\u00eddica, la instituci\u00f3n de la duda y el \u00a0indicio, \u00a0quedando \u00a0todo \u00a0ello \u00a0sin \u00a0rumbo que oriente a la Corte respecto de su \u00a0verdadera pretensi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Olvida \u00a0que en trat\u00e1ndose del in dubio pro \u00a0reo \u00a0existen \u00a0dos alternativas para su reclamaci\u00f3n: la primera de ellas, cuando \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0admite \u00a0su \u00a0existencia \u00a0pero \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0resolutiva \u00a0de la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0la \u00a0reconoce, \u00a0caso en el cual el ataque debe formularse bajo los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa. \u00a0La \u00a0segunda, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0fallo \u00a0no la \u00a0reconoce, \u00a0pero \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0demuestra a la Corte su existencia, por haberse \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o de derecho, caso en el cual la \u00a0censura \u00a0 \u00a0debe \u00a0 \u00a0dirigirla \u00a0 \u00a0bajo \u00a0 los \u00a0 lineamientos \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas \u00a0reglas \u00a0no \u00a0las cumple la demanda en \u00a0estudio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0manera, \u00a0para\u00a0 \u00a0demandar el \u00a0indicio, \u00a0el \u00a0libelo debe ce\u00f1irse a par\u00e1metros t\u00e9cnico formales muy definidos \u00a0que \u00a0son \u00a0de \u00a0riguroso \u00a0cumplimiento en esta sede, y que la censora no respet\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto de las normas procesales que estima \u00a0como \u00a0infringidas \u00a0tampoco \u00a0tiene \u00a0suerte. \u00a0As\u00ed \u00a0enuncia \u00a0el art\u00edculo 29 de la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Nacional \u00a0como precepto transgredido, postulado ajeno a la causal \u00a0invocada, \u00a0por cuanto que \u00e9ste hace relaci\u00f3n a las garant\u00edas judiciales, cuya \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0debe \u00a0ser \u00a0demandada \u00a0sujet\u00e1ndose \u00a0a los par\u00e1metros de la causal \u00a0tercera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente a los anotados yerros de la demanda y \u00a0dado \u00a0que a la Corte no le es permitido, en virtud del principio de limitaci\u00f3n, \u00a0entrar \u00a0a \u00a0suplir \u00a0sus \u00a0inconsistencias, \u00a0se \u00a0impone su rechazo, de acuerdo a lo \u00a0dispuesto en el art\u00edculo 226 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E L V E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RECHAZAR \u00a0 \u00a0 IN \u00a0 \u00a0LIMINE \u00a0 la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensora \u00a0del \u00a0procesado \u00a0MARTIN \u00a0ALFREDO \u00a0CASTRO MARTINEZ. En consecuencia se declara desierto \u00a0el recurso de casaci\u00f3n interpuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00f3piese, \u00a0 \u00a0 \u00a0notif\u00edquese \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 c\u00famplase.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0RICARDO \u00a0 \u00a0 CALVETE \u00a0RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 E. \u00a0 CORDOBA \u00a0 POVEDA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0ANIBAL \u00a0GOMEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0 \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIDIMO \u00a0 \u00a0PAEZ \u00a0 \u00a0VELANDIA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JUAN \u00a0MANUEL \u00a0TORRES \u00a0FRESNEDA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NO \u00a0FIRMO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 IN \u00a0DUBIO \u00a0PRO \u00a0REO\/ \u00a0DEMANDA DE CASACION \u00a0\u00a0 Tesis: \u00a0 En \u00a0trat\u00e1ndose del in dubio pro reo existen \u00a0dos \u00a0 alternativas \u00a0para \u00a0su \u00a0reclamaci\u00f3n: \u00a0la \u00a0primera \u00a0de \u00a0ellas, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0admite \u00a0su \u00a0existencia pero en la parte resolutiva de la decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0la \u00a0reconoce, \u00a0caso en el cual el ataque debe formularse [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-425","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-4"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/425","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=425"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/425\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=425"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=425"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=425"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}