{"id":4242,"date":"2023-09-08T15:14:22","date_gmt":"2023-09-08T15:14:22","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1460510-05-01\/"},"modified":"2023-09-08T15:14:22","modified_gmt":"2023-09-08T15:14:22","slug":"1460510-05-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1460510-05-01\/","title":{"rendered":"14605(10-05-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 14605 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.65 (mayo 8\/2001) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., diez (10) de mayo de dos mil \u00a0uno (2001). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>1-. \u00a0Mediante \u00a0sentencia \u00a0del 28 de mayo de \u00a01997 \u00a0un \u00a0Juez \u00a0Regional \u00a0de Medell\u00edn conden\u00f3 a las siguientes penas al se\u00f1or \u00a0MANUEL \u00a0CESAR BUITRAGO MART\u00cdNEZ, como autor responsable del concurso de delitos \u00a0conformado \u00a0por \u00a0falsedad \u00a0personal \u00a0y \u00a0extorsi\u00f3n en la modalidad de tentativa, \u00a0agravada \u00a0por \u00a0la \u00a0cuant\u00eda \u00a0seg\u00fan el numeral 1\u00b0 del art\u00edculo 372 del C\u00f3digo \u00a0Penal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) \u00a0A \u00a0la principal de treinta y siete (37) \u00a0meses de prisi\u00f3n, y le concedi\u00f3 libertad por pena cumplida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) \u00a0Por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0lapso a la accesoria de \u00a0interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c) \u00a0Solidariamente \u00a0con \u00a0los que resultaren \u00a0condenados \u00a0por \u00a0estos \u00a0mismo hechos, al pago de indemnizaci\u00f3n equivalente a un \u00a0mil gramos oro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2-. \u00a0Al desatar la apelaci\u00f3n que interpuso \u00a0la \u00a0defensa \u00a0contra \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0por tratarse de una \u00a0providencia \u00a0consultable, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0la revis\u00f3 \u00edntegramente y en \u00a0fallo \u00a0del \u00a018 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01997 \u00a0la \u00a0confirm\u00f3, \u00a0con \u00a0las modificaciones \u00a0consistentes \u00a0en \u00a0aumentar \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal a cuarenta y cinco (45) meses de \u00a0prisi\u00f3n; \u00a0extender \u00a0a \u00a0este \u00a0mismo \u00a0t\u00e9rmino \u00a0la \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas; revocar la libertad; y expedir boleta de captura contra el \u00a0se\u00f1or MANUEL CESAR BUITRAGO MART\u00cdNEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3-. En esta oportunidad la Corte Suprema de \u00a0Justicia \u00a0resuelve \u00a0de \u00a0fondo \u00a0sobre \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Nacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Los acontecimientos que dieron origen a este \u00a0proceso penal fueron resumidos as\u00ed por el Tribunal Nacional: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLuz Elena Rend\u00f3n Posada, denunci\u00f3 ante \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0que entre el 2 y 3 de Enero de 1995, recibi\u00f3 algunas llamadas \u00a0telef\u00f3nicas \u00a0en las que le dec\u00edan que como hab\u00eda quedado con plata ten\u00eda que \u00a0entregar \u00a0las \u00a0suma \u00a0de veinte millones de pesos que les hab\u00eda quedado debiendo \u00a0su \u00a0esposo \u00a0Elkin \u00a0Jaime \u00a0Escobar V\u00e9lez y su hermano Juan Pablo Rend\u00f3n Posada, \u00a0ambos \u00a0muertos \u00a0en forma violenta. Para la entrega del dinero le exigieron abrir \u00a0una \u00a0cuenta \u00a0en \u00a0Davivienda \u00a0y \u00a0depositar en ella la mencionada suma. Como en el \u00a0municipio \u00a0de Rionegro no existe tal Corporaci\u00f3n, le pidieron que la abriera en \u00a0CONAVI \u00a0y \u00a0que \u00a0les \u00a0remitiera \u00a0la \u00a0tarjeta \u00a0con \u00a0su \u00a0respectiva clave del banco \u00a0Ganadero \u00a0de la cuenta Ganadiario Nro. 75703669-4 la cual puede ser utilizada en \u00a0los \u00a0cajeros \u00a0de \u00a0Redeban. \u00a0Tal remisi\u00f3n deber\u00eda hacerla por Servientrega para \u00a0reclamar en su agencia de la carrera 57 # 48-95 de Medell\u00edn. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCon \u00a0base en dicha informaci\u00f3n, agentes \u00a0del \u00a0C.T.I. \u00a0montaron un operativo en la se\u00f1alada agencia de servientrega y fue \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0el \u00a025 \u00a0de \u00a0Enero \u00a0de \u00a01995 lograron dar captura a Luis Mar\u00eda R\u00edos \u00a0Yepes, \u00a0poco \u00a0despu\u00e9s \u00a0que \u00a0reclamara \u00a0la esperada remesa y luego de arrojar la \u00a0c\u00e9dula \u00a0 de \u00a0ciudadan\u00eda \u00a0Nro \u00a071.050.542 \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Mar\u00eda \u00a0Zapata \u00a0Cartagena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0capturado \u00a0dijo a los investigadores \u00a0que \u00a0la \u00a0misi\u00f3n de reclamar esa encomienda le hab\u00eda sido asignada por miembros \u00a0del \u00a0Grupo \u00a0UNASE \u00a0que \u00a0se encontraban vigilando en ese mismo lugar, pero que al \u00a0advertir \u00a0la \u00a0acci\u00f3n de los sabuesos alcanzaron a huir. No obstante, llevado el \u00a0capturado \u00a0a \u00a0las \u00a0dependencias \u00a0del UNASE logr\u00f3 reconocer all\u00ed a HECTOR FABIO \u00a0VERGARA \u00a0 \u00a0y \u00a0 MANUEL \u00a0 BUITRAGO \u00a0 MART\u00cdNEZ \u00a0 como \u00a0 los \u00a0 determinadores \u00a0 del \u00a0hecho.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACION PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1-. Con base en los informes de las unidades \u00a0investigativas \u00a0del \u00a0Cuerpo \u00a0T\u00e9cnico \u00a0de la Fiscal\u00eda de Rionegro (Antioquia) y \u00a0Medell\u00edn, \u00a0asumi\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento del asunto una Fiscal\u00eda Regional de dicha \u00a0ciudad, \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante \u00a0indagatoria a los se\u00f1ores LUIS MAR\u00cdA R\u00cdOS YEPES, \u00a0MANUEL \u00a0CESAR BUITRAGO MART\u00cdNEZ y HECTOR FABIO VERGARA RIVERA, a quienes impuso \u00a0medida \u00a0 \u00a0de \u00a0 aseguramiento \u00a0 consistente \u00a0 en \u00a0 detenci\u00f3n \u00a0 preventiva, \u00a0 sin \u00a0excarcelaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0su \u00a0presunta \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0los \u00a0delitos de falsedad \u00a0personal \u00a0 y \u00a0 extorsi\u00f3n \u00a0 en \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0tentativa. \u00a0(folio \u00a055 \u00a0cdno. \u00a01) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Avanzada la investigaci\u00f3n, el 6 de octubre \u00a0de \u00a01995 se produjo el cierre del ciclo instructivo, y, posteriormente, el 13 de \u00a0diciembre \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Regional \u00a0de Medell\u00edn calific\u00f3 el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario, \u00a0afectando \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n a los se\u00f1ores \u00a0LUIS \u00a0MAR\u00cdA R\u00cdOS YEPES, MANUEL CESAR BUITRAGO MART\u00cdNEZ y HECTOR FABIO VERGARA \u00a0RIVERA, \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de falsedad personal y extorsi\u00f3n en la modalidad de \u00a0tentativa. (folio 196 cdno. 2) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Iniciado \u00a0el juicio por un Juzgado Regional \u00a0de \u00a0Medell\u00edn, en forma separada, los acusados LUIS MAR\u00cdA R\u00cdOS YEPES, primero, \u00a0y \u00a0HECTOR \u00a0FABIO \u00a0VERGARA RIVERA, despu\u00e9s, solicitaron que se diera aplicaci\u00f3n \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a037 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, manifestando su intenci\u00f3n \u00a0de aceptar los cargos para efectos de sentencia anticipada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0petici\u00f3n \u00a0les fue acogida, de suerte \u00a0que \u00a0el \u00a0Juez \u00a0Regional \u00a0profiri\u00f3 \u00a0sendas \u00a0sentencias \u00a0anticipadas, \u00a0el \u00a024 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01996 \u00a0y el 20 de marzo de 1997, condenando respectivamente a los \u00a0se\u00f1ores \u00a0LUIS \u00a0MAR\u00cdA \u00a0R\u00cdOS \u00a0YEPES \u00a0y \u00a0HECTOR \u00a0FABIO \u00a0VERGARA RIVERA a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0treinta (30) meses m\u00e1s veinticinco (25) d\u00edas de prisi\u00f3n a cada \u00a0uno, \u00a0e \u00a0imponi\u00e9ndoles \u00a0adem\u00e1s \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0pagar solidariamente a la \u00a0v\u00edctima \u00a0una indemnizaci\u00f3n de perjuicios equivalente a mil gramos oro. (folios \u00a0412 cdno. 2 y 73 cdno. 3) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0causa \u00a0contra \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0MANUEL CESAR \u00a0BUITRAGO \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0sigui\u00f3 \u00a0su \u00a0tr\u00e1mite ordinario y culmin\u00f3 con la sentencia \u00a0del \u00a028 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01997, \u00a0mediante \u00a0la cual el Juez Regional de Medell\u00edn lo \u00a0conden\u00f3, en los t\u00e9rminos se\u00f1alados en precedencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aquella sentencia fue apelada sobre la base \u00a0de \u00a0la \u00a0inexistencia de prueba para condenar, buscando la absoluci\u00f3n, inclusive \u00a0con \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n subsidiaria del principio in dubio pro reo. No obstante, el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional, \u00a0en \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del 18 de diciembre de 1997, no se limit\u00f3 a \u00a0estudiar \u00a0las \u00a0cuestiones materia de la impugnaci\u00f3n, sino que, actuando con las \u00a0atribuciones \u00a0que le otorgaba el grado jurisdiccional de consulta, la revis\u00f3 en \u00a0su \u00a0integridad \u00a0y \u00a0la \u00a0confirm\u00f3, \u00a0pero \u00a0incrementando \u00a0la \u00a0punibilidad \u00a0en \u00a0las \u00a0proporciones \u00a0anotadas anteriormente; neg\u00f3 la condena de ejecuci\u00f3n condicional \u00a0y orden\u00f3 capturar al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifestando \u00a0su inconformidad con el fallo \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Nacional, \u00a0el defensor del se\u00f1or MANUEL CESAR BUITRAGO MART\u00cdNEZ \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de casaci\u00f3n que ahora resuelve la Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0cargos \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo del Tribunal \u00a0Nacional \u00a0propone el defensor del procesado, con fundamento en la causal primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0prevista \u00a0en el art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0por \u00a0ser violatorio de normas de derecho sustancial. El primero, por aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, y el segundo, por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARGO: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0vulner\u00f3 \u00a0directamente \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0227 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0norma aplicada \u00a0indebidamente, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional conden\u00f3 al se\u00f1or MANUEL \u00a0CESAR \u00a0BUITRAGO \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0por el delito de falsedad personal, considerando que \u00a0este \u00a0tipo \u00a0penal converg\u00eda de manera aut\u00f3noma, cuando en realidad se trata de \u00a0un \u00a0il\u00edcito \u00a0subsidiario, \u00a0que en este evento quedaba subsumido en el delito de \u00a0extorsi\u00f3n, que tiene mayor riqueza descriptiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0apoyo en doctrina nacional y extrajera \u00a0que \u00a0cita \u00a0para \u00a0ilustrar sus argumentos aduce que la falsedad personal requiere \u00a0el \u00a0fin \u00a0subjetivo de obtener provecho para s\u00ed o para otro, y podr\u00eda adecuarse \u00a0t\u00edpicamente \u00a0\u201csiempre \u00a0que \u00a0el \u00a0hecho \u00a0no \u00a0constituye \u00a0otro delito\u201d, lo que \u00a0significa que se trata de un tipo subsidiario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0que \u00a0desde \u00a0la \u00a0definici\u00f3n \u00a0de \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0se \u00a0imput\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0sindicados \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0personal, \u00a0 tipificado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0227 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0por \u00a0haber \u00a0suplantado \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0JOS\u00c9 \u00a0MAR\u00cdA \u00a0ZAPATA CARTAGENA, utilizando para ello su \u00a0c\u00e9dula \u00a0de \u00a0ciudadan\u00eda, \u00a0a \u00a0sabiendas \u00a0de \u00a0que \u00a0no les pertenec\u00eda, con el fin \u00a0reclamar \u00a0en \u00a0Servientrega \u00a0la \u00a0tarjeta \u00a0de operaciones bancarias enviada por la \u00a0v\u00edctima de la extorsi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica que cuando una persona con el fin de \u00a0obtener \u00a0un \u00a0provecho \u00a0il\u00edcito, \u00a0ingrediente \u00a0propio \u00a0de delitos de extorsi\u00f3n, \u00a0estafa \u00a0y hurto, sustituye o suplanta a otra persona o se atribuye nombre, edad, \u00a0estado \u00a0civil, o calidad que pueda tener efectos jur\u00eddicos, \u00fanicamente incurre \u00a0en el delito cuya consumaci\u00f3n persigue. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 este \u00a0evento, \u00a0la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0los \u00a0implicados \u00a0\u00fanicamente \u00a0pod\u00eda adecuarse en el delito de extorsi\u00f3n, tipificado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 355 del C\u00f3digo Penal, en cuyo texto se exige el prop\u00f3sito de \u00a0obtener \u00a0provecho \u00a0il\u00edcito, \u00a0de \u00a0donde \u00a0resulta que la suplantaci\u00f3n del se\u00f1or \u00a0ZAPATA \u00a0CARTAGENA \u00a0no pod\u00eda sancionarse como falsedad personal, sino que debi\u00f3 \u00a0asumirse \u00a0como \u00a0un \u00a0acto ejecutivo dise\u00f1ado para consumar la extorsi\u00f3n, delito \u00a0\u00e9ste \u00a0que \u00a0subsume \u00a0al \u00a0otro, \u00a0por \u00a0contener \u00a0mayor \u00a0n\u00famero \u00a0de \u00a0posibilidades \u00a0f\u00e1cticas y porque se sanciona con pena mayor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0dice, el Tribunal ten\u00eda \u00a0que \u00a0absolver \u00a0al \u00a0procesado \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de falsedad personal, en tanto el \u00a0concurso \u00a0con \u00a0la extorsi\u00f3n en la modalidad de tentativa era s\u00f3lo aparente. No \u00a0obstante, \u00a0al confirmar la condena, el fallo persisti\u00f3 en la violaci\u00f3n directa \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n indebida de los art\u00edculos 26, 41, 42, 45, 50, 52, 56, 61 y 227 \u00a0del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO: \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista afirma que la sentencia es \u00a0violatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0por \u00a0err\u00f3nea \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de normas sustanciales, \u00a0falencias que se verifican en las siguientes actuaciones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1-. Al motivar el fallo el Tribunal Nacional \u00a0explic\u00f3 \u00a0que \u00a0revisar\u00eda la decisi\u00f3n del Juez Regional sin limitaci\u00f3n alguna, \u00a0como \u00a0en \u00a0efecto \u00a0lo \u00a0hizo, \u00a0por \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0que no ten\u00eda el \u00a0car\u00e1cter \u00a0de \u00a0anticipada, y en consecuencia, a pesar de que su competencia como \u00a0juez \u00a0de segunda instancia fue otorgada por el recurso de apelaci\u00f3n interpuesto \u00a0\u00fanicamente \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0en lugar de ce\u00f1irse a los aspectos impugnados, \u00a0ejercit\u00f3 \u00a0 el \u00a0grado \u00a0jurisdiccional \u00a0de \u00a0consulta, \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0reflexiones \u00a0distorsionadas \u00a0por \u00a0la err\u00f3nea interpretaci\u00f3n de los art\u00edculos 206 y 217 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con apoyo en las sentencias C-499 de 1996 y \u00a0C-583 \u00a0de \u00a01997 \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, que transcribe en lo pertinente, \u00a0aduce \u00a0que la competencia del superior la confiere el recurso de apelaci\u00f3n y no \u00a0la \u00a0consulta, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0al \u00a0interponerse el recurso, la consulta pierde su \u00a0raz\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0ser, \u00a0 pues \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 impugnaci\u00f3n \u00a0 se \u00a0 cumple \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0finalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal Nacional, en cambio, al actuar \u00a0como \u00a0lo \u00a0hizo, \u00a0es \u00a0decir \u00a0al \u00a0asumir \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0la sentencia de primera \u00a0instancia \u00a0en \u00a0el \u00a0grado \u00a0jurisdiccional \u00a0de \u00a0consulta, \u00a0ignor\u00f3 por completo el \u00a0recurso \u00a0 de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0dio \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0que \u00a0no \u00a0hubiese \u00a0sido \u00a0interpuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2-. \u00a0Como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0la \u00a0falencia \u00a0anterior, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0vulner\u00f3 \u00a0el art\u00edculo 31 de la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0que \u00a0consagra \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus, pues \u00a0aument\u00f3 \u00a0la \u00a0pena \u00a0que \u00a0el \u00a0Juez \u00a0Regional de Medell\u00edn impuso al se\u00f1or MANUEL \u00a0CESAR \u00a0 BUITRAGO \u00a0 MART\u00cdNEZ, \u00a0so \u00a0pretexto \u00a0de \u00a0ajustar \u00a0dicha \u00a0sanci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por haber incurrido en tal error de juicio, \u00a0agrega \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0se infringi\u00f3 por mala interpretaci\u00f3n el art\u00edculo 206 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal; fue indebidamente aplicada la primera parte \u00a0del \u00a0art\u00edculo 217 ib\u00eddem; y se dejaron de aplicar los art\u00edculos 29 y 31 de la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, y 17 y 217 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, a pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0este \u00a0\u00faltimo \u00a0precepto \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0\u201ccuando \u00a0se trate de sentencia \u00a0condenatoria \u00a0no se podr\u00e1 en caso alguno agravar la pena impuesta, salvo que el \u00a0Fiscal \u00a0o \u00a0el \u00a0Agente \u00a0del \u00a0Ministerio P\u00fablico o la parte civil, cuando tuviere \u00a0inter\u00e9s para ello, la hubiere recurrido\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3-. \u00a0El \u00a0aumento \u00a0de \u00a0la pena de treinta y \u00a0siete \u00a0(37) \u00a0a cuarenta y cinco (45) meses de prisi\u00f3n dispuesto por el Tribunal \u00a0Nacional \u00a0conllev\u00f3 \u00a0la revocatoria de la libertad por pena cumplida, que hab\u00eda \u00a0sido \u00a0 otorgada \u00a0al \u00a0procesado \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Regional \u00a0de \u00a0Medell\u00edn. \u00a0Esta \u00a0particular \u00a0circunstancia es una nueva manifestaci\u00f3n de la reformatio in pejus, \u00a0pues \u00a0el se\u00f1or BUITRAGO MART\u00cdNEZ confiaba en que la apelaci\u00f3n interpuesta por \u00a0la \u00a0 \u00a0defensa, \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0ninguna \u00a0 \u00a0manera \u00a0 \u00a0iba \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0producirle \u00a0 resultados \u00a0perjudiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PETICIONES: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con base en sus planteamientos solicita a \u00a0la \u00a0Sala casar la sentencia materia del recurso extraordinario, en el sentido de \u00a0absolver \u00a0al \u00a0procesado \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de falsedad personal y declarar que el \u00a0incremento \u00a0de \u00a0pena \u00a0determinado \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Nacional es ilegal en tanto \u00a0vulnera \u00a0 el \u00a0 principio \u00a0 constitucional \u00a0 que \u00a0 prohibe \u00a0 la \u00a0 reformatio \u00a0 in \u00a0pejus. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acorde con lo anterior, solicita a la Sala \u00a0realizar \u00a0una \u00a0doble disminuci\u00f3n sobre la pena que impuso el Tribunal Nacional: \u00a0en \u00a0primer lugar, por el incremento de cinco (5) meses m\u00e1s quince (15) d\u00edas de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0correspondientes \u00a0al \u00a0delito \u00a0de \u00a0extorsi\u00f3n, \u00a0y en segundo lugar, por \u00a0cinco \u00a0(5) \u00a0meses \u00a0de prisi\u00f3n que fueron aplicados por el concurso heterog\u00e9neo \u00a0entre dicho il\u00edcito y el de falsedad personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aclara, \u00a0pues, \u00a0que \u00a0la \u00a0pena \u00a0definitiva \u00a0deber\u00e1 \u00a0tasase \u00a0en \u00a0treinta \u00a0y \u00a0cuatro \u00a0(34) \u00a0meses \u00a0m\u00e1s \u00a0quince (15) d\u00edas de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0 teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0los \u00a0descuentos \u00a0anteriores \u00a0y \u00a0siguiendo \u00a0los \u00a0lineamientos \u00a0 que \u00a0 para \u00a0 la \u00a0 dosificaci\u00f3n \u00a0 traz\u00f3 \u00a0 el \u00a0Juez \u00a0Regional \u00a0de \u00a0Medell\u00edn. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO PUBLICO \u00a0<\/p>\n<p>El Procurador Tercero Delegado en lo Penal \u00a0se \u00a0refiere \u00a0separadamente \u00a0a \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de los cargos, verificando prosperidad \u00a0\u00fanicamente en el segundo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n al primer cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0que el \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0tiene \u00a0raz\u00f3n en la manera de fundamentar su censura, en tanto \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0desplegada \u00a0para \u00a0afectar \u00a0el \u00a0patrimonio econ\u00f3mico de la v\u00edctima \u00a0estuvo \u00a0compuesta por varios actos, en los que intervino la voluntad de cada uno \u00a0de los acusados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica que el concurso aparente de tipos \u00a0que \u00a0plantea \u00a0el \u00a0demandante \u00a0no \u00a0se \u00a0da en el caso sub examine, debido a que la \u00a0falsedad \u00a0personal \u00a0investigada \u00a0constituye uno de los actos de la multiplicidad \u00a0que \u00a0fueran \u00a0desplegados \u00a0por los procesados, es decir, que no se confunde ni en \u00a0su \u00a0descripci\u00f3n \u00a0ni \u00a0por \u00a0los bienes jur\u00eddicos que tutelan ni al aplicarlos se \u00a0incurrir\u00eda en violaci\u00f3n del principio non bis in \u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0realizar \u00a0una \u00a0conducta \u00a0extorsiva, \u00a0contin\u00faa, \u00a0no \u00a0se \u00a0requiere \u00a0en \u00a0su \u00a0producci\u00f3n \u00a0acudir \u00a0al delito de falsedad \u00a0personal, \u00a0al \u00a0que \u00a0s\u00f3lo se llega de manera opcional o alternativa, pero no por \u00a0requerimiento \u00a0inevitable \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0encaminada \u00a0a \u00a0lograr \u00a0un \u00a0beneficio \u00a0patrimonial il\u00edcito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0procesados utilizaron la c\u00e9dula del \u00a0se\u00f1or \u00a0ZAPATA \u00a0CARTAGENA \u00a0no \u00a0para \u00a0consumar \u00a0la \u00a0extorsi\u00f3n, \u00a0ya \u00a0que \u00a0ten\u00edan \u00a0m\u00faltiples \u00a0alternativas, \u00a0sino \u00a0para no dejar huella o rastro de su actuar, por \u00a0lo cual los delitos son aut\u00f3nomos y concursan materialmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, la subsidiariedad no opera \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0porque la expresi\u00f3n \u201csiempre que el hecho no constituya otro \u00a0delito\u201d \u00a0inserta \u00a0en \u00a0el \u00a0tipo de falsedad personal hace referencia expresa al \u00a0resto \u00a0de \u00a0comportamientos t\u00edpicos pertenecientes a su mismo cap\u00edtulo. De otra \u00a0parte, \u00a0la \u00a0extorsi\u00f3n \u00a0no \u00a0es un tipo b\u00e1sico respecto del il\u00edcito de falsedad \u00a0personal, por manera que aquel no puede subsumir a \u00e9ste. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye que el art\u00edculo 227 del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0fue correctamente aplicado en el fallo y por tanto las \u00a0falencias \u00a0que \u00a0denuncia \u00a0el \u00a0demandante \u00a0se descartan, sin que la censura pueda \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n al segundo cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Reiterando la postura vertida en conceptos \u00a0anteriores \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0sostiene que el demandante atina en cuanto \u00a0afirma \u00a0que \u00a0la \u00a0consulta \u00a0constituye \u00a0un \u00a0mecanismo \u00a0subsidiario \u00a0al recurso de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 procesos \u00a0 que \u00a0 adelantaba \u00a0la \u00a0justicia \u00a0regional, \u00a0y \u00a0concretamente \u00a0 en \u00a0lo \u00a0concerniente \u00a0a \u00a0las \u00a0cesaciones \u00a0de \u00a0procedimiento, \u00a0la \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0la investigaci\u00f3n, la devoluci\u00f3n a particulares de bienes cuyo \u00a0origen \u00a0proviniera \u00a0de \u00a0hechos \u00a0punibles, as\u00ed como las sentencias que no fueren \u00a0proferidas \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite anticipado, criterio adoptado tambi\u00e9n por la Corte \u00a0Constitucional en Sentencia C-583 de 1997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0se \u00a0extralimit\u00f3\u00a0 \u00a0al \u00a0adentrarse \u00a0en el tema de la dosificaci\u00f3n \u00a0punitiva, \u00a0que \u00a0no \u00a0fue \u00a0objeto \u00a0del \u00a0recurso de apelaci\u00f3n, y al discurrir as\u00ed \u00a0olvid\u00f3 \u00a0el \u00a0alcance \u00a0y \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0impuestos por la Corte Constitucional al \u00a0texto \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0206 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, norma que fue \u00a0interpretada \u00a0err\u00f3neamente \u00a0por \u00a0el \u00a0Ad-quem, al creer que pod\u00eda discernir sin \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0como \u00a0si se tratara del grado jurisdiccional de consulta, y \u00a0entonces \u00a0agrav\u00f3 \u00a0la \u00a0pena \u00a0impuesta \u00a0al \u00a0procesado, ignorando que ostentaba la \u00a0calidad de apelante \u00fanico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0esta \u00a0perspectiva, acota el se\u00f1or \u00a0Procurador, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0debe \u00a0prosperar y por consiguiente corresponde a la Sala \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte Suprema de Justicia casar la sentencia y dictar el fallo de \u00a0reemplazo, \u00a0en \u00a0el que imponga como pena principal treinta y siete (37) meses de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0ajuste \u00a0a \u00a0este \u00a0l\u00edmite \u00a0la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas, \u00a0y \u00a0mantenga el subrogado de libertad condicional otorgado \u00a0por el juez de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA SALA \u00a0<\/p>\n<p>SOBRE EL PRIMER CARGO: \u00a0<\/p>\n<p>Propone \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que \u00a0entre \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0personal \u00a0y \u00a0extorsi\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0tentativa \u00a0endilgados \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0MANUEL \u00a0CESAR \u00a0BUITRAGO \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0se \u00a0presenta \u00a0lo que \u00a0doctrinalmente \u00a0se \u00a0denomina concurso aparente, pues aquel es asumido por \u00e9ste, \u00a0dada su mayor riqueza descriptiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0planteamiento \u00a0torna \u00a0indispensable \u00a0delimitar \u00a0los \u00a0conceptos \u00a0de \u00a0concurso \u00a0aparente y de subsunci\u00f3n, varias veces \u00a0tratados \u00a0por la jurisprudencia de esta Sala, para contrastar luego su contenido \u00a0y \u00a0alcances \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0del cargo y de cara a las conductas \u00a0desplegadas \u00a0por \u00a0el se\u00f1or BUITRAGO MART\u00cdNEZ, para decidir si le asiste raz\u00f3n \u00a0o no al casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Corte ha reiterado, y en esto concuerda \u00a0con \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0mayoritaria, \u00a0que el concurso aparente de delitos tiene lugar \u00a0cuando \u00a0una \u00a0misma \u00a0situaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0generada \u00a0por \u00a0la \u00a0conducta \u00a0del autor \u00a0pareciera \u00a0poderse \u00a0adecuar a las previsiones de varios tipos penales, cuando en \u00a0realidad \u00a0una \u00a0sola \u00a0de estas normas es aplicable al caso concreto, debido a que \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0resultan \u00a0descartables \u00a0por \u00a0defecto \u00a0en \u00a0su descripci\u00f3n legal, o, \u00a0contrario \u00a0sensu, \u00a0porque \u00a0las \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0que \u00a0contienen \u00a0van \u00a0m\u00e1s \u00a0all\u00e1 del \u00a0comportamiento exteriorizado por el sujeto activo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales \u00a0eventos, cuando el concurso es \u00a0aparente, \u00a0el \u00a0int\u00e9rprete \u00a0debe seleccionar la \u00fanica norma a la cual de verdad \u00a0se \u00a0adecua \u00a0t\u00edpicamente \u00a0la \u00a0conducta, pues verificada la unidad de acci\u00f3n los \u00a0aplicadores \u00a0del \u00a0derecho \u00a0penal \u00a0deben \u00a0evitar \u00a0que \u00a0una persona sea sancionada \u00a0varias \u00a0veces \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0haber \u00a0desarrollado \u00a0una \u00a0sola \u00a0conducta penalmente \u00a0relevante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para solucionar racionalmente el concurso \u00a0aparente \u00a0de \u00a0tipos, en el sentido de seleccionar la norma que resulte adecuada, \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0ha \u00a0depurado \u00a0varios \u00a0criterios, \u00a0entre \u00a0ellos \u00a0los \u00a0principios de \u00a0especialidad, \u00a0 subsidiariedad \u00a0 y \u00a0 consunci\u00f3n, \u00a0 aceptados \u00a0tambi\u00e9n \u00a0por \u00a0la \u00a0jurisprudencia de la Sala: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cUna \u00a0norma \u00a0penal \u00a0es \u00a0especial cuando \u00a0describe \u00a0conductas \u00a0contenidas en un tipo b\u00e1sico, con supresi\u00f3n, agregaci\u00f3n, \u00a0o \u00a0concreci\u00f3n \u00a0de alguno de sus elementos estructurales. Por consiguiente, para \u00a0que \u00a0un tipo penal pueda ser considerado especial respecto de otro, es necesario \u00a0que \u00a0se \u00a0cumplan \u00a0tres \u00a0supuestos fundamentales: 1) que la conducta que describe \u00a0est\u00e9 \u00a0referida \u00a0a \u00a0un \u00a0tipo \u00a0b\u00e1sico; \u00a0b) \u00a0Que \u00a0entre \u00a0ellos \u00a0se establezca una \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 g\u00e9nero \u00a0 a \u00a0 especie; \u00a0 y, \u00a0c) \u00a0Que \u00a0protejan \u00a0el \u00a0mismo \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico.\u00a0 \u00a0Si estos presupuestos concurren, se estar\u00e1 en presencia de un \u00a0concurso \u00a0aparente \u00a0de \u00a0tipos, \u00a0que \u00a0debe \u00a0ser resuelto conforme al principio de \u00a0especialidad: lex specialis derogat legi generali. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0tipo penal es subsidiario cuando solo \u00a0puede \u00a0ser aplicado si la conducta no logra subsunci\u00f3n en otro que sancione con \u00a0mayor \u00a0severidad \u00a0la \u00a0transgresi\u00f3n del mismo bien jur\u00eddico. Se caracteriza por \u00a0ser \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0residual, \u00a0y porque el legislador, en la misma consagraci\u00f3n \u00a0del \u00a0precepto, advierte generalmente sobre su car\u00e1cter accesorio se\u00f1alando que \u00a0solo \u00a0puede \u00a0ser \u00a0aplicado \u00a0si \u00a0el \u00a0hecho no est\u00e1 sancionado especialmente como \u00a0delito, \u00a0o no constituye otro il\u00edcito, como acontece, por ejemplo, con el abuso \u00a0de \u00a0autoridad (art.152, modificado por el 32 de la ley 190 de 1995), o el empleo \u00a0o \u00a0lanzamiento de sustancias u objetos peligrosos (art\u00edculo 198 ejusdem), entre \u00a0otros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 acuerdo \u00a0 con \u00a0lo \u00a0expresado, \u00a0dos \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0pueden \u00a0llegar \u00a0a \u00a0presentarse \u00a0en el proceso de adecuaci\u00f3n t\u00edpica \u00a0frente \u00a0a disposiciones subsidiarias: 1) Que la conducta investigada corresponda \u00a0a \u00a0la \u00a0del \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0subsidiario \u00a0exclusivamente; y, 2) Que simult\u00e1neamente \u00a0aparezca \u00a0definida \u00a0en \u00a0otro tipo penal de mayor jerarqu\u00eda (b\u00e1sico o especial) \u00a0que \u00a0 protege \u00a0 el \u00a0 mismo \u00a0 bien \u00a0jur\u00eddico. \u00a0En \u00a0el \u00a0primer \u00a0supuesto \u00a0ning\u00fan \u00a0inconveniente \u00a0se \u00a0presenta, \u00a0pues siendo una la norma que tipifica la conducta, \u00a0se \u00a0impone \u00a0su \u00a0aplicaci\u00f3n. \u00a0En el segundo, surge un concurso aparente de tipos \u00a0que \u00a0debe \u00a0ser \u00a0resuelto \u00a0con \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0la norma accesoria, en virtud del \u00a0principio \u00a0 de \u00a0 subsidiariedad: \u00a0 lex \u00a0 primaria \u00a0derogat \u00a0legis \u00a0subsidiariae. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente se tiene el tipo penal complejo \u00a0o \u00a0consuntivo, \u00a0que por regla general se presenta cuando su definici\u00f3n contiene \u00a0todos \u00a0los \u00a0elementos \u00a0constitutivos \u00a0de \u00a0otro de menor relevancia jur\u00eddica. Se \u00a0caracteriza \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 guardar \u00a0 \u00a0 con \u00a0 \u00a0\u00e9ste\u00a0 \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0extensi\u00f3n-comprensi\u00f3n, \u00a0y \u00a0porque \u00a0no \u00a0necesariamente \u00a0protege \u00a0el \u00a0mismo bien \u00a0jur\u00eddico. \u00a0Cuando \u00a0esta situaci\u00f3n ocurre, surge un concurso aparente de normas \u00a0que \u00a0debe \u00a0ser \u00a0resuelto en favor del tipo penal de mayor riqueza descriptiva, o \u00a0tipo \u00a0penal complejo, en aplicaci\u00f3n del principio de consunci\u00f3n: lex consumens \u00a0derogat \u00a0legis \u00a0consumptae. \u00a0(Radicaci\u00f3n 12.820. Sentencia del 18 de febrero de \u00a02000. M.P. Dr. Fernando Arboleda Ripoll) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Raz\u00f3n \u00a0asiste \u00a0al Procurador Delegado en \u00a0tanto \u00a0afirma que el cargo debe desestimarse puesto que el caso que involucra al \u00a0se\u00f1or \u00a0MANUEL \u00a0CESAR \u00a0BUITRAGO \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0configura \u00a0un \u00a0concurso \u00a0material \u00a0y \u00a0heterog\u00e9neo \u00a0entre \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0personal \u00a0y \u00a0extorsi\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0tentativa, \u00a0debiendo, \u00a0en consecuencia, desecharse la aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0subsidiariedad \u00a0como soluci\u00f3n al conflicto aparente aducido \u00a0por el demandante, ya que la disyuntiva es francamente inexistente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1-. El demandante parte de un supuesto no \u00a0demostrado \u00a0y \u00a0por \u00a0ello \u00a0sof\u00edstico \u00a0consistente en dar por sentado que todas y \u00a0cada \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0acciones \u00a0llevadas \u00a0a \u00a0cabo \u00a0por \u00a0los \u00a0implicados \u00a0en \u00a0estos \u00a0acontecimientos \u00a0ten\u00edan \u00a0como \u00a0finalidad \u00a0\u00fanica \u00a0la \u00a0de \u00a0obtener \u00a0un \u00a0provecho \u00a0il\u00edcito, \u00a0a \u00a0costa \u00a0de \u00a0la \u00a0exacci\u00f3n \u00a0del \u00a0patrimonio \u00a0de la se\u00f1ora LUZ ELENA \u00a0REND\u00d3N \u00a0POSADA. \u00a0Vale \u00a0decir, \u00a0que \u00a0las \u00a0conductas \u00a0desplegadas \u00a0rumbo \u00a0a \u00a0esta \u00a0finalidad quedan recogidas por completo en el delito de extorsi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, como advierte el Procurador \u00a0Delegado, \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0la \u00a0suplantaci\u00f3n \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0JOS\u00c9 \u00a0MAR\u00cdA \u00a0ZAPATA \u00a0CARTAGENA, \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0cuando \u00a0la \u00a0extorsi\u00f3n \u00a0ya \u00a0hab\u00eda iniciado a ejecutarse y \u00a0alcanzado \u00a0el \u00a0grado \u00a0de \u00a0tentativa, pues este delito contra el patrimonio es de \u00a0peligro, \u00a0no \u00a0de \u00a0resultado; \u00a0y, \u00a0de \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0aquel \u00a0il\u00edcito contra la fe \u00a0p\u00fablica \u00a0tuvo \u00a0una \u00a0finalidad \u00a0adicional \u00a0y \u00a0distinta \u00a0al \u00a0provecho econ\u00f3mico, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0ocultar \u00a0la \u00a0identidad \u00a0de \u00a0los \u00a0implicados \u00a0para \u00a0eludir a las \u00a0autoridades \u00a0 y \u00a0 as\u00ed \u00a0poder \u00a0usufructuar \u00a0el \u00a0dinero \u00a0que \u00a0pensaban \u00a0conseguir \u00a0ilegalmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0desvirt\u00faa \u00a0as\u00ed \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0concurso \u00a0aparente \u00a0de \u00a0tipos, \u00a0y \u00a0de \u00a0paso \u00a0el principio de subsidiariedad como \u00a0mecanismo para su soluci\u00f3n, por varias razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1-. \u00a0En este evento no existe unidad de \u00a0acci\u00f3n \u00a0debido \u00a0a que los coautores desplegaron m\u00e1s de una conducta penalmente \u00a0relevante, \u00a0 en \u00a0 tiempos \u00a0 diversos \u00a0 y \u00a0 situaciones \u00a0f\u00e1cticas \u00a0completamente \u00a0escindibles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0conjunto de llamadas telef\u00f3nicas que \u00a0hicieron \u00a0desde \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0de Medell\u00edn a la se\u00f1ora LUZ ELENA REND\u00d3N POSADA, \u00a0radicada \u00a0en R\u00edo Negro (Antioquia), para presionarla hasta que consiguieron por \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0la intimidaci\u00f3n que ella les remitiera la tarjeta y la clave de \u00a0su \u00a0cuenta de ahorros, constituyen los elementos t\u00edpicos de la extorsi\u00f3n en la \u00a0modalidad de tentativa que se les imputa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otra \u00a0acci\u00f3n \u00a0al \u00a0margen \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0perfectamente \u00a0diferenciable de la anterior, ocurri\u00f3 cuando el cosindicado LUIS \u00a0MAR\u00cdA \u00a0R\u00cdOS \u00a0YEPES, \u00a0fingiendo \u00a0que \u00a0era \u00a0otra persona (el se\u00f1or JOS\u00c9 MAR\u00cdA \u00a0ZAPATA \u00a0CARTAGENA) acudi\u00f3 a la agencia de Servientrega a reclamar la encomienda \u00a0despachada \u00a0desde \u00a0R\u00edo Negro. En este momento se concret\u00f3 en el\u00a0 campo de \u00a0lo f\u00e1ctico y en lo jur\u00eddico el delito de falsedad personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2-. \u00a0 El \u00a0acontecer \u00a0delictivo \u00a0antes \u00a0se\u00f1alado \u00a0indica \u00a0que \u00a0para \u00a0satisfacer \u00a0las \u00a0finalidades \u00a0de \u00a0obtener provecho \u00a0il\u00edcito \u00a0y \u00a0de \u00a0eludir \u00a0a \u00a0las \u00a0autoridades, los procesados afectaron distintos \u00a0bienes \u00a0 jur\u00eddicos: \u00a0 iniciaron \u00a0 los \u00a0 actos \u00a0ejecutivos \u00a0de \u00a0una \u00a0extorsi\u00f3n, \u00a0comprometiendo \u00a0el \u00a0patrimonio \u00a0econ\u00f3mico \u00a0de \u00a0la v\u00edctima, y suplantaron a una \u00a0tercera persona, con evidente lesi\u00f3n a la fe p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3-. No se presenta el concurso aparente \u00a0que \u00a0reclama el demandante, puesto que en el caso que se estudia no se despleg\u00f3 \u00a0una \u00a0sola \u00a0conducta \u00a0il\u00edcita, \u00a0sino \u00a0las \u00a0dos \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0refieren \u00a0los puntos \u00a0anteriores, \u00a0y, \u00a0en \u00a0aquellas precisas circunstancias no es correcto afirmar que \u00a0el \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0de extorsi\u00f3n abarque o comprenda tambi\u00e9n la suplantaci\u00f3n del \u00a0se\u00f1or \u00a0ZAPATA \u00a0CARTAGENA, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0esta \u00a0modalidad \u00a0delictiva contra el \u00a0patrimonio \u00a0en ninguna parte de su estructura t\u00edpica requiere, exige o comporta \u00a0a su vez una lesi\u00f3n a la fe p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2-. \u00a0La \u00a0subsidiariedad \u00a0es un m\u00e9todo de \u00a0soluci\u00f3n \u00a0al \u00a0concurso \u00a0aparente de tipos penales al que se puede acudir cuando \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0realmente \u00a0cometida pareciera acomodarse al mismo \u00a0tiempo \u00a0a \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0f\u00e1cticos de dos normas penales, con la condici\u00f3n de \u00a0que \u00a0una \u00a0de ellas sea subsidiaria respecto de la otra, que se considera b\u00e1sica \u00a0o especial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El tipo catalogado como principal contiene \u00a0en \u00a0su \u00a0redacci\u00f3n \u00a0m\u00e1s \u00a0amplitud en las hip\u00f3tesis conductuales que describe y \u00a0generalmente \u00a0prev\u00e9 mayor punibilidad para la misma conducta, porque a \u00e9sta se \u00a0a\u00f1aden \u00a0notas o ingredientes que la hacen especial. El otro, en cambio, ha dado \u00a0en \u00a0llamarse \u00a0subsidiario \u00a0debido a que el legislador en su propio texto hace la \u00a0salvedad \u00a0de \u00a0que \u00a0ser\u00e1 \u00a0aplicado \u00a0siempre \u00a0y \u00a0cuando no constituya otro delito \u00a0sancionado \u00a0con \u00a0pena \u00a0mayor, \u00a0pero \u00a0con relaci\u00f3n al bien jur\u00eddico de la misma \u00a0naturaleza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este evento es claro que el delito de \u00a0extorsi\u00f3n \u00a0protege \u00a0el \u00a0patrimonio \u00a0econ\u00f3mico y el de falsedad personal, la fe \u00a0p\u00fablica. \u00a0 Esta \u00a0 realidad \u00a0 incontrovertible \u00a0 desvanece \u00a0 la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0seleccionar \u00a0 uno \u00a0 de \u00a0ellos \u00a0para \u00a0reprimir \u00a0un \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0comportamientos \u00a0t\u00edpicamente \u00a0relevantes, \u00a0como si se tratara de uno solo, puesto que se pone de \u00a0manifiesto \u00a0que \u00a0no existe unidad de acci\u00f3n, sino, por el contrario, pluralidad \u00a0de \u00a0 conductas \u00a0 al \u00a0 margen \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0que \u00a0lesionaron \u00a0distintos \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3-. \u00a0No \u00a0se puede admitir que la falsedad \u00a0personal \u00a0consistente en suplantar al se\u00f1or ZAPATA CARTAGENA es un hecho previo \u00a0y \u00a0preparatorio \u00a0de \u00a0la \u00a0extorsi\u00f3n \u00a0que recay\u00f3 en la se\u00f1ora LUZ ELENA REND\u00d3N \u00a0POSADA, \u00a0como \u00a0se \u00a0plantea en el libelo, pues, se insiste, el il\u00edcito contra el \u00a0patrimonio \u00a0alcanz\u00f3 \u00a0el \u00a0grado \u00a0de \u00a0tentativa \u00a0con \u00a0antelaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el tiempo, \u00a0precisamente \u00a0 cuando \u00a0 la \u00a0 mencionada \u00a0 se\u00f1ora, \u00a0movida \u00a0por \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0del \u00a0constre\u00f1imiento \u00a0acat\u00f3 las instrucciones impartidas por quienes la presionaban \u00a0telef\u00f3nicamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0s\u00edntesis, \u00a0 si \u00a0 se \u00a0 constata \u00a0comparativamente \u00a0la configuraci\u00f3n t\u00edpica de estos dos delitos, resulta f\u00e1cil \u00a0comprender \u00a0que \u00a0sus \u00a0elementos \u00a0son totalmente distintos; que entre ellos no se \u00a0establecen \u00a0referentes \u00a0estructurales \u00a0que \u00a0permitan \u00a0afirmar \u00a0que se encuentran \u00a0vinculados \u00a0por \u00a0una \u00a0relaci\u00f3n \u00a0de \u00a0g\u00e9nero \u00a0a especie; y que uno no constituye \u00a0simple modalidad de la otra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este orden de ideas, el cargo no puede \u00a0prosperar \u00a0en \u00a0tanto \u00a0su \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0no \u00a0se \u00a0compadece \u00a0con \u00a0la situaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0realmente \u00a0acontecida, \u00a0ni \u00a0con \u00a0el entendimiento de las instituciones \u00a0jur\u00eddicas \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0pretende \u00a0valerse: \u00a0concurso \u00a0aparente \u00a0de \u00a0tipos y \u00a0principio de la subsidiariedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE EL SEGUNDO CARGO: \u00a0<\/p>\n<p>En cuanto el reproche se estructura sobre \u00a0la \u00a0base \u00a0de la vulneraci\u00f3n del art\u00edculo 31 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, que \u00a0consagra \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n de la reformatio in pejus, se precisa verificar si la \u00a0sentencia \u00a0del Tribunal Nacional se produjo o no con desconocimiento de derechos \u00a0fundamentales del procesado garantizados en la Carta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0orden \u00a0a \u00a0alcanzar \u00a0ese \u00a0objetivo \u00a0se \u00a0analizar\u00e1 \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron \u00a0los \u00a0elementos de juicio que tuvo en cuenta el Juez \u00a0Regional \u00a0de \u00a0Medell\u00edn \u00a0para \u00a0tasar \u00a0la \u00a0pena \u00a0como \u00a0lo \u00a0hizo, \u00a0y \u00a0cu\u00e1les \u00a0los \u00a0razonamientos \u00a0del \u00a0Tribunal Nacional para arribar a la decisi\u00f3n de incrementar \u00a0dicha \u00a0sanci\u00f3n, \u00a0produciendo \u00a0un \u00a0resultado \u00a0objetivamente \u00a0m\u00e1s \u00a0grave para el \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1-. En la sentencia del 28 de mayo de 1997 \u00a0el \u00a0Juez \u00a0Regional \u00a0de Medell\u00edn reitera en varias oportunidades que procede por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0endilgados \u00a0por la Fiscal\u00eda en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. Esto \u00a0es el concurso heterog\u00e9neo conformado por: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0Falsedad \u00a0personal, \u00a0consagrado en el \u00a0art\u00edculo 227 del C\u00f3digo Penal; y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0Extorsi\u00f3n, \u00a0previsto en el art\u00edculo \u00a0355 \u00a0ib\u00eddem, \u00a0como \u00a0fue modificado por el art\u00edculo 32 la Ley 40 de 1993, en la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0tentativa, \u00a0con \u00a0la \u00a0circunstancia espec\u00edfica de agravaci\u00f3n que \u00a0contempla \u00a0el \u00a0inciso \u00a0primero \u00a0del art\u00edculo 372 del C\u00f3digo Penal por el monto \u00a0del il\u00edcito contra el patrimonio econ\u00f3mico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0ac\u00e1pite \u00a0denominado \u00a0dosimetr\u00eda \u00a0penal \u00a0el \u00a0Juez \u00a0Regional \u00a0razon\u00f3 de la siguiente manera, tomando como punto de \u00a0partida el delito de extorsi\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cse parte de 48 meses de prisi\u00f3n, m\u00e1s \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0especial para esta clase de hechos \u00a0punibles, \u00a0se\u00f1alada \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 372, inc. 1\u00b0, se adiciona la anterior en \u00a018 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n para un primer subtotal de 66 meses de prisi\u00f3n, m\u00e1s el \u00a0concurso \u00a0de \u00a0hechos \u00a0punibles de falsedad personal, se incrementa en 5 meses de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0 para \u00a0un \u00a0segundo \u00a0subtotal \u00a0de \u00a071 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0m\u00e1s \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitivas generales de las previstas en el art. \u00a066, \u00a0numerales \u00a01\u00ba, \u00a07\u00ba \u00a0y \u00a011\u00b0, \u00a0por \u00a0la \u00a0comunicabilidad \u00a0de circunstancias \u00a0consagradas \u00a0en el art. 25 del C. Penal, se incrementa lo anterior en 3 meses de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0para \u00a0un tercer subtotal de 74 meses de prisi\u00f3n. Como se trata de un \u00a0delito \u00a0tentado, \u00a0se \u00a0disminuye \u00a0en 37 meses de prisi\u00f3n, para un subtotal de 37 \u00a0meses de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo \u00a0se \u00a0le \u00a0condena \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0en el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas, \u00a0por el mismo t\u00e9rmino de la pena principal.\u201d (folio 181 cdno. 3) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2-. A su turno el Tribunal Nacional en su \u00a0fallo del 18 de diciembre de 1997 expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSin embargo, la dosificaci\u00f3n punitiva \u00a0efectuada \u00a0por \u00a0el \u00a0a-quo \u00a0deber\u00e1 \u00a0ser \u00a0modificada \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0no consulta los \u00a0par\u00e1metros \u00a0legales \u00a0establecidos para el efecto, siendo necesario prevenir que \u00a0el \u00a0incremento \u00a0de \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0no \u00a0implica \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0la garant\u00eda \u00a0fundamental \u00a0inherente a la prohibici\u00f3n de la reformatio in pejus, pues como se \u00a0indic\u00f3 \u00a0al \u00a0inicio \u00a0de \u00a0estas \u00a0consideraciones, \u00a0la \u00a0presente \u00a0revisi\u00f3n \u00a0no se \u00a0efect\u00faa \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0formulada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0sino \u00a0en \u00a0cumplimiento \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0206 \u00a0del \u00a0C.P.P. \u00a0que \u00a0ordena \u00a0consultar todas las \u00a0sentencias \u00a0ordinarias \u00a0proferidas \u00a0por \u00a0los \u00a0jueces \u00a0regionales, y como es bien \u00a0sabido, \u00a0en trat\u00e1ndose de dicho grado jurisdiccional no opera aquella garant\u00eda \u00a0propia de los apelantes \u00fanicos.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8230; \u00a0<\/p>\n<p>\u201cRetomando \u00a0el \u00a0hilo, \u00a0se afirma que la \u00a0pena \u00a0graduada \u00a0en \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0no \u00a0se \u00a0adecua a las previsiones legales \u00a0porque \u00a0de una parte, el juzgador aplic\u00f3 la reducci\u00f3n punitiva que corresponde \u00a0a \u00a0la tentativa frente a los dos delitos configurados, siendo que el de falsedad \u00a0personal \u00a0alcanz\u00f3 plena consumaci\u00f3n, y en segundo t\u00e9rmino, omiti\u00f3 considerar \u00a0las \u00a0circunstancias que rodearon la comisi\u00f3n del concurso delictual, las cuales \u00a0inciden notablemente en la fijaci\u00f3n de la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0manera \u00a0que \u00a0siguiendo los criterios \u00a0se\u00f1alados \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a026, 61 y 67 del C.P., seguidamente se har\u00e1 una \u00a0nueva \u00a0dosificaci\u00f3n \u00a0punitiva. \u00a0Lo \u00a0primero que debe definirse es que el delito \u00a0base \u00a0ser\u00e1 el de extorsi\u00f3n porque a\u00fan en la modalidad imperfecta de tentativa \u00a0amerita \u00a0pena \u00a0ostensiblemente m\u00e1s grave que el de falsedad personal. De suerte \u00a0que \u00a0los \u00a0extremos \u00a0punitivos iniciales son 4 a 20 a\u00f1os de prisi\u00f3n (art. 355 C \u00a0P), \u00a0los \u00a0cuales deben modificarse conforme al art\u00edculo 372-1 del C.P., dada la \u00a0cuant\u00eda \u00a0de \u00a0lo exigido, quedando entonces en 64 meses el m\u00ednimo y 30 a\u00f1os el \u00a0m\u00e1ximo. \u00a0Pero \u00a0como \u00a0este \u00a0delito qued\u00f3 en grado de tentativa, debe hacerse la \u00a0reducci\u00f3n \u00a0se\u00f1alada \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 22 del C.P., quedando dichos extremos en \u00a0la \u00a0mitad, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0en \u00a032 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0el \u00a0m\u00ednimo \u00a0y \u00a015 \u00a0a\u00f1os el \u00a0m\u00e1ximo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Establecido \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0corresponde \u00a0individualizar \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n, para lo cual deber\u00e1 tenerse en cuenta lo indicado \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos 61 y 67 del C.P., siendo lo ecu\u00e1nime incrementar el m\u00ednimo \u00a0predeterminado \u00a0 en \u00a0 ocho \u00a0(8) \u00a0meses, \u00a0pues \u00a0aunque \u00a0el \u00a0acusado \u00a0no \u00a0registra \u00a0antecedentes \u00a0es \u00a0innegable \u00a0que \u00a0en la ejecuci\u00f3n del il\u00edcito concurrieron las \u00a0circunstancias \u00a0previstas \u00a0en \u00a0los numerales 4\u00b0 y 11 del art\u00edculo 66 del C.P., \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que es manifiesta la preparaci\u00f3n ponderada del hecho punible y no se \u00a0puede \u00a0ignorar \u00a0que \u00a0dada \u00a0su condici\u00f3n de detective del DAS el acusado ocupaba \u00a0una posici\u00f3n distinguida en la sociedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0se \u00a0obtiene \u00a0una \u00a0pena \u00a0parcial \u00a0de \u00a040 \u00a0meses de prisi\u00f3n, que deber\u00e1 incrementarse en cinco (5) meses \u00a0m\u00e1s \u00a0por \u00a0el \u00a0concurso con el delito de falsedad personal consumado, resultando \u00a0en \u00a0definitiva que la pena principal imponible a MANUEL CESAR BUITRAGO MART\u00cdNEZ \u00a0es \u00a0la \u00a0de \u00a0cuarenta \u00a0y \u00a0cinco \u00a0(45) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0y \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones p\u00fablicas ser\u00e1 por igual t\u00e9rmino.\u201d \u00a0(folio 18 cdno. Tribunal) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Coherente \u00a0con \u00a0su raciocinio el Tribunal \u00a0Nacional \u00a0neg\u00f3 \u00a0el subrogado de la condena de ejecuci\u00f3n condicional, porque al \u00a0ser \u00a0la \u00a0condena \u00a0de \u00a0cuarenta \u00a0y \u00a0cinco \u00a0(45) meses de prisi\u00f3n no se cumple el \u00a0requisito \u00a0objetivo \u00a0exigido por el art\u00edculo 68 del C\u00f3digo Penal, y porque tal \u00a0beneficio \u00a0fue \u00a0excluido \u00a0para \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0extorsi\u00f3n, \u00a0por \u00a0la \u00a0Ley \u00a040 de \u00a01993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3-. \u00a0En \u00a0realidad \u00a0el \u00a0n\u00facleo \u00a0del cargo \u00a0plantea \u00a0el \u00a0problema \u00a0jur\u00eddico consistente en definir si la interposici\u00f3n del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0\u00fanicamente \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0contra la sentencia de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Juez \u00a0Regional de Medell\u00edn, providencia \u00a0sometida \u00a0al \u00a0grado \u00a0jurisdiccional \u00a0de consulta en virtud de la ley, privaba al \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0la \u00a0facultad \u00a0de conocer las actuaciones sin limitaci\u00f3n \u00a0alguna. \u00a0En \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0se \u00a0trata de dilucidar si por obra del recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0A-quo \u00a0dejaba de ser consultable o ya no quedaba \u00a0sometida al grado jurisdiccional de consulta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre este t\u00f3pico la jurisprudencia de la \u00a0Sala, \u00a0acorde \u00a0con la Corte Constitucional, ha reiterado de tiempo atr\u00e1s que la \u00a0correcta \u00a0hermen\u00e9utica \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0206 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 de la Ley 81 de 1993, permite inferir que las \u00a0sentencias \u00a0no \u00a0anticipadas \u00a0proferidas \u00a0por \u00a0los \u00a0jueces regionales siempre son \u00a0consultables, \u00a0 a\u00fan \u00a0 cuando \u00a0 contra \u00a0 ellas \u00a0 se \u00a0interponga \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La frase \u201cson consultables cuando contra \u00a0ellas \u00a0no \u00a0se interponga recurso alguno\u201d contenida en dicha norma establece el \u00a0deber \u00a0que \u00a0tiene \u00a0el \u00a0superior \u00a0funcional \u00a0de \u00a0revisar \u00a0oficiosamente \u00a0y \u00a0en su \u00a0integridad \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0procesales \u00a0en \u00a0los \u00a0eventos \u00a0que \u00a0contempla, \u00a0sin \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0esperar \u00a0que las diligencias le sean enviadas con ocasi\u00f3n de los \u00a0recursos ordinarios interpuestos por los sujetos procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dando \u00a0alcance \u00a0a \u00a0la \u00a0citada \u00a0frase, con \u00a0ponencia \u00a0del \u00a0H. \u00a0Magistrado \u00a0Fernando \u00a0Arboleda Ripoll, en sentencia del 21 de \u00a0octubre de 1998, la Sala indic\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0expresi\u00f3n \u00a0\u201cson \u00a0consultables \u00a0cuando \u00a0contra \u00a0ellas \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiere \u00a0interpuesto el recurso de apelaci\u00f3n\u201d, \u00a0utilizada \u00a0en \u00a0normatividades anteriores (ley 17 de 1975, art. 1\u00ba y Decreto 050 \u00a0de \u00a01987, \u00a0art.210), \u00a0e \u00a0incorporada \u00a0hoy \u00a0con algunas variantes en el texto del \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a081 \u00a0de 1993, ten\u00eda entonces raz\u00f3n de ser porque el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0otorgaba \u00a0competencia \u00a0al \u00a0ad \u00a0quem \u00a0para \u00a0conocer \u00a0sin \u00a0limitaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0providencia \u00a0impugnada (Ley 17 de 1975, art. 3\u00ba y Decreto \u00a0050 \u00a0de \u00a01987, \u00a0art. \u00a0538), \u00a0tornando \u00a0por \u00a0contera \u00a0innecesaria \u00a0la consulta, e \u00a0imprimi\u00e9ndole a \u00e9sta un verdadero car\u00e1cter subsidiario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cFrente a la normatividad actual, en que \u00a0el \u00a0 recurso \u00a0 de \u00a0 apelaci\u00f3n \u00a0otorga \u00a0competencia \u00a0al \u00a0superior \u00a0para \u00a0decidir \u00a0\u00fanicamente \u00a0sobre \u00a0los \u00a0aspectos impugnados, una consideraci\u00f3n de esta \u00edndole \u00a0pierde \u00a0vigencia, \u00a0no \u00a0siendo posible postular que la consulta es subsidiaria de \u00a0la apelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0supletoriedad \u00a0del instituto de la \u00a0consulta \u00a0ha \u00a0de \u00a0ser \u00a0entendida \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con los aspectos que no han sido \u00a0objeto \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0sin \u00a0que la interposici\u00f3n del recurso comprometa la \u00a0potestad \u00a0del \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0derivada \u00a0de la ley, de poder reformar sin limitaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n consultada, a\u00fan en los aspectos impugnados y en perjuicio \u00a0del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTotalmente \u00a0equivocado \u00a0resulta, \u00a0por \u00a0consiguiente, \u00a0impugnar \u00a0un \u00a0determinado aspecto de la decisi\u00f3n consultable, en \u00a0el \u00a0entendido de que as\u00ed se impide su examen integral por la segunda instancia, \u00a0o \u00a0que \u00a0de \u00a0esta \u00a0manera \u00a0el \u00a0procesado \u00a0en cuyo nombre se apela amparado por el \u00a0principio de no reformatio in pejus\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0la Sala en repetidas \u00a0ocasiones \u00a0que \u00a0el \u00a0instituto \u00a0procesal \u00a0de \u00a0la \u00a0consulta \u00a0no \u00a0es \u00a0un \u00a0medio \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0ni \u00a0un \u00a0recurso, sino un mecanismo de revisi\u00f3n de la legalidad de \u00a0ciertas \u00a0decisiones \u00a0judiciales, \u00a0que opera por ministerio de la ley, y que debe \u00a0cumplir \u00a0ex oficio el superior funcional de quien la ha proferido, pues se funda \u00a0en razones de inter\u00e9s general y es de car\u00e1cter imperativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De no ser as\u00ed bastar\u00eda que el interesado \u00a0interpusiera \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0la providencia que de suyo es \u00a0consultable, \u00a0para \u00a0extraerle \u00a0de \u00a0un tajo tal car\u00e1cter, dando al traste con el \u00a0grado \u00a0jurisdiccional \u00a0de \u00a0consulta, \u00a0que \u00a0en \u00a0manera alguna fue previsto por el \u00a0legislador \u00a0como \u00a0un \u00a0mecanismo destinado a operar dependiendo de la voluntad de \u00a0los sujetos procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4-. \u00a0 Cabe \u00a0 recordar \u00a0 que \u00a0 la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0en sentencia C-583 del 13 de noviembre de 1997, (M.P. Dr. Carlos \u00a0Gaviria \u00a0D\u00edaz) declar\u00f3 exequible el art\u00edculo 217 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a034 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 81 de 1993, en cuanto la \u00a0consulta \u00a0habilita \u00a0al \u00a0superior \u00a0para \u00a0decidir \u00a0sin limitaci\u00f3n alguna sobre la \u00a0providencia \u00a0consultada \u00a0o \u00a0la \u00a0parte \u00a0pertinente \u00a0de \u00a0ella. \u00a0A diferencia de la \u00a0apelaci\u00f3n que permite revisar \u00fanicamente los aspectos impugnados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, no puede compartirse la \u00a0postura \u00a0del \u00a0demandante, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que la simple interposici\u00f3n del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0consultable, \u00a0cualquiera sea el \u00a0aspecto \u00a0impugnado, \u00a0enerva \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0que el superior pueda entrar a \u00a0considerar \u00a0 los \u00a0 aspectos \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 han \u00a0 sido \u00a0 objeto \u00a0de \u00a0tacha \u00a0por \u00a0el \u00a0apelante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0manera, no pueden acogerse los \u00a0planteamientos \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador Delegado, pues en esencia el cargo no se \u00a0cimienta, \u00a0como \u00a0pareciera, simplemente en la vulneraci\u00f3n de la prohibici\u00f3n de \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus, \u00a0sino \u00a0en \u00a0premisas \u00a0que \u00a0no \u00a0compaginan con el recto \u00a0entendimiento \u00a0de la normatividad que regula lo atinente al grado jurisdiccional \u00a0de consulta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5-. \u00a0Al margen de los anteriores asertos, \u00a0si \u00a0bien \u00a0se \u00a0constata \u00a0objetivamente \u00a0que \u00a0el Tribunal Nacional agrav\u00f3 la pena \u00a0impuesta \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0MANUEL CESAR BUITRAGO MART\u00cdNEZ, el fallo no es violatorio \u00a0del art\u00edculo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>31 \u00a0de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, ni del \u00a0art\u00edculo \u00a0217 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, puesto que era deber del \u00a0Tribunal \u00a0ajustar la pena al principio de legalidad, para aplicar, como lo hizo, \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0penal \u00a0condigna \u00a0a \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0en \u00a0que \u00a0fueron cometidos \u00a0los\u00a0 \u00a0il\u00edcitos y de conformidad con los preceptos que regulan el concurso, \u00a0el \u00a0dispositivo \u00a0amplificador \u00a0de \u00a0la \u00a0tentativa y las agravantes espec\u00edficas y \u00a0gen\u00e9ricas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No pod\u00eda el superior funcional pasar por \u00a0alto \u00a0los \u00a0desaciertos \u00a0en \u00a0el \u00a0c\u00e1lculo \u00a0de la pena vertidos en la sentencia de \u00a0primera \u00a0instancia, so pretexto de la prohibici\u00f3n de la no reformatio in pejus, \u00a0pues \u00a0esta \u00a0veda \u00a0jur\u00eddica \u00a0no \u00a0tiene \u00a0cabida \u00a0cuando el A-quo haya ignorado el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0los delitos y de las penas, y de contera el debido \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0instituci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0com\u00fanmente \u00a0denominada \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus, o reforma peyorativa, o \u00a0reforma \u00a0en \u00a0lo \u00a0peor ha sido ampliamente alinderada por la jurisprudencia de la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, especialmente en cuanto a explicar que, a pesar de su \u00a0constitucionalizaci\u00f3n, \u00a0el art\u00edculo 31 de la Carta no ha consagrado un derecho \u00a0absoluto \u00a0y \u00a0sin \u00a0excepci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0para \u00a0los condenados que apelan como parte \u00a0\u00fanica la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6-. \u00a0La \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0sido \u00a0reiterativa \u00a0en \u00a0determinar \u00a0que \u00a0la prohibici\u00f3n de la reformatio in pejus no tiene lugar cuando \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0materia \u00a0del recurso de apelaci\u00f3n ha desconocido el principio de \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ejemplar y de enorme valor ilustrativo es \u00a0la \u00a0Sentencia \u00a0del \u00a028 de octubre de 1997, con ponencia del Honorable Magistrado \u00a0Dr. Carlos E. Mej\u00eda Escobar. En ella se expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa Sala ha venido considerando que dada \u00a0la \u00a0constitucionalizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0habida \u00a0cuenta del \u00a0mandato \u00a0que \u00a0sobre \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0normativo \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0contiene la propia \u00a0Constituci\u00f3n, \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0sostener \u00a0la \u00a0prevalencia de la prohibici\u00f3n de \u00a0reforma \u00a0en \u00a0peor \u00a0de \u00a0las \u00a0sentencias (Art 31 C.P.), para aplicar \u00e9sta \u00faltima \u00a0disposici\u00f3n \u00a0en \u00a0prejuicio \u00a0de \u00a0aquel. \u00a0La garant\u00eda fundamental que implica el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0(C:P. \u00a0art \u00a029) \u00a0no \u00a0se \u00a0puede \u00a0agotar en la recortada \u00a0perspectiva \u00a0de \u00a0la \u00a0\u201cprotecci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado\u201d en un evento determinado, \u00a0sino \u00a0que ella trasciende en general a todos los destinatarios de la ley penal a \u00a0fin \u00a0de \u00a0que \u00a0el Estado ( a trav\u00e9s de los funcionarios que aplican la ley, esto \u00a0es, \u00a0los jueces ) no pueda sustraerse de los marcos b\u00e1sicos (m\u00ednimo y m\u00e1ximo) \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0declarada por el legislador para cada tipo penal o para cada clase \u00a0de hecho punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cGrave perjuicio a la igualdad de todos \u00a0ante \u00a0la \u00a0ley \u00a0penal (basilar en el Estado de Derecho) se originar\u00eda de admitir \u00a0que \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0particular \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0un sujeto de derecho pudiese \u00a0recibir \u00a0penas m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites m\u00e1ximos dispuestos por el legislador, \u00a0o \u00a0que \u00a0est\u00e9n \u00a0por debajo de sus l\u00edmites m\u00ednimos, o no consagrados en ley. De \u00a0ah\u00ed \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 acuda \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0coexistencia \u00a0de \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0constitucionales \u00a0para \u00a0intentar \u00a0un \u00a0marco \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no sacrifique \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas (legalidad de la pena y exclusi\u00f3n de reformatio in \u00a0pejus) \u00a0en \u00a0detrimento \u00a0de la otra, y que de paso tampoco desconozca principios, \u00a0valores \u00a0y \u00a0derechos \u00a0tambi\u00e9n \u00a0fundamentales como los de separaci\u00f3n de poderes \u00a0(arts. \u00a01 \u00a0y \u00a0113 C.P.), sometimiento del juez al imperio de la ley (entendiendo \u00a0en \u00a0ella \u00a0a la constituci\u00f3n misma) (arts 4 y 230 C.P.), primac\u00eda y aplicaci\u00f3n \u00a0inmediata \u00a0de \u00a0los derechos fundamentales (arts 84,93, y 94 C.P.), y reserva del \u00a0legislador \u00a0para \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0de \u00a0c\u00f3digos \u00a0(arts. 28 y 150 C:P) entre otros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el Tribunal Nacional, se insiste, era \u00a0imperativo \u00a0restablecer \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0ignorada, es decir aplicar las sanciones \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los par\u00e1metros previstos por el legislador. Al enmendar el desatino \u00a0palpable \u00a0en \u00a0la sentencia de primera instancia, consistente en reprimir como si \u00a0fuera \u00a0tentado \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0personal, a pesar de haber admiti\u00f3 su \u00a0consumaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0fijar desfasadamente los m\u00ednimos punitivos, si bien es cierto \u00a0se \u00a0vio \u00a0obligado \u00a0a \u00a0aumentar \u00a0la \u00a0pena \u00a0hasta \u00a0empalmarla con la legalidad, no \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0desconocimiento \u00a0de la prohibici\u00f3n de la reformatio in pejus. De \u00a0modo \u00a0 que \u00a0 bajo \u00a0 este \u00a0 supuesto \u00a0 la \u00a0 censura \u00a0 tampoco \u00a0 est\u00e1 \u00a0llamada \u00a0a \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NO \u00a0 CASAR \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS E. MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Aclaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0voto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0 CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Salvamento de voto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 A. \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0 O. \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Salvamento de voto \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Confrontar: \u00a0Radicaci\u00f3n 12.741. Sentencia del 5 de septiembre de 2000. M.P. Dr. \u00a0Edgar Lombana Trujillo. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 14605 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.65 (mayo 8\/2001) \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., diez (10) de mayo de dos mil \u00a0uno (2001). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 1-. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-4242","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-9"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4242","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4242"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4242\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4242"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4242"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4242"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}