{"id":4178,"date":"2023-09-08T15:14:17","date_gmt":"2023-09-08T15:14:17","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1404804-07-01\/"},"modified":"2023-09-08T15:14:17","modified_gmt":"2023-09-08T15:14:17","slug":"1404804-07-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1404804-07-01\/","title":{"rendered":"14048(04-07-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 14048 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 94 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Bogot\u00e1 D. C., cuatro de julio de dos mil uno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Mediante sentencia del veintitr\u00e9s (23) \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a0mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0siete \u00a0(1997), \u00a0el Juzgado Penal del \u00a0Circuito \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Ceret\u00e9 \u00a0 \u00a0(C\u00f3rdoba) \u00a0 \u00a0conden\u00f3 \u00a0 al \u00a0 se\u00f1or \u00a0 ROGER \u00a0ENRIQUE \u00a0ARTEAGA ALMARIO a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0ocho \u00a0(8) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, en calidad de autor del delito de \u00a0lesiones \u00a0 personales, \u00a0y \u00a0le \u00a0suspendi\u00f3 \u00a0condicionalmente \u00a0la \u00a0pena; \u00a0adem\u00e1s, \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0y \u00a0le concedi\u00f3 la libertad a GERM\u00c1N JOS\u00c9 \u00a0VILLADIEGO \u00a0ARTEAGA, \u00a0a quien la Fiscal\u00eda General de \u00a0la Naci\u00f3n hab\u00eda acusado por el delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Al desatar la apelaci\u00f3n interpuesta por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0condenado \u00a0y \u00a0por el apoderado de la parte civil, el Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial de Monter\u00eda, en fallo del once (11) de agosto \u00a0de \u00a0mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0siete \u00a0(1997), \u00a0revoc\u00f3 en todas sus partes la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0para \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0absolver \u00a0a \u00a0 ROGER \u00a0ENRIQUE \u00a0ARTEAGA \u00a0ALMARIO \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales, y condenar a GERM\u00c1N \u00a0JOS\u00c9 \u00a0VILLADIEGO \u00a0ARTEAGA \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal de \u00a0veinticinco \u00a0(25) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0como \u00a0autor \u00a0responsable \u00a0del delito de \u00a0homicidio simple, y respecto de \u00e9ste orden\u00f3 la captura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. En esta oportunidad, la Corte resolver\u00e1 \u00a0de \u00a0fondo \u00a0sobre \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto por el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0VILLADIEGO ARTEAGA contra el fallo de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Aproximadamente a las tres de la ma\u00f1ana del \u00a0mi\u00e9rcoles \u00a07 \u00a0de enero de 1996, cuando finalizaba una reuni\u00f3n social llevada a \u00a0cabo \u00a0en \u00a0un \u00a0establecimiento \u00a0p\u00fablico \u00a0ubicado \u00a0en \u00a0el \u00a0caser\u00edo \u00a0San \u00a0Miguel, \u00a0corregimiento \u00a0Bongameya \u00a0del \u00a0municipio \u00a0de San Pelayo (C\u00f3rdoba), se present\u00f3 \u00a0una \u00a0ri\u00f1a entre los se\u00f1ores GERM\u00c1N JOS\u00c9 VILLADIEGO \u00a0ARTEAGA \u00a0y \u00a0ROGER \u00a0ENRIQUE \u00a0ARTEAGA \u00a0ALMARIO, quienes \u00a0ten\u00edan \u00a0antecedentes \u00a0de \u00a0enemistad, \u00a0oportunidad \u00a0en \u00a0la cual ambos resultaron \u00a0lesionados, \u00a0el \u00a0primero \u00a0con \u00a0arma \u00a0de fuego y el segundo con una navaja.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 efecto, \u00a0 habiendo \u00a0 sido \u00a0rechazado \u00a0inicialmente \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 mesa \u00a0 que \u00a0 ocupaba \u00a0 ROGER \u00a0ENRIQUE \u00a0junto \u00a0con \u00a0algunos \u00a0amigos \u00a0y \u00a0su \u00a0esposa, \u00a0GERM\u00c1N JOS\u00c9 aprovech\u00f3 el \u00a0retiro \u00a0moment\u00e1neo \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l \u00a0para \u00a0acercarse de nuevo, ocup\u00f3 el asiento del \u00a0ausente \u00a0y \u00a0entabl\u00f3 \u00a0conversaci\u00f3n \u00a0con \u00a0su \u00a0c\u00f3nyuge, \u00a0actitud \u00a0por la cual el \u00a0primero \u00a0lo \u00a0increp\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0regreso \u00a0y \u00a0comenz\u00f3 entre ellos un intercambio de \u00a0golpes.\u00a0 \u00a0 \u00a0 En \u00a0 \u00a0 desarrollo \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 enfrentamiento, \u00a0 \u00a0 GERM\u00c1N \u00a0VILLADIEGO ARTEAGA esgrimi\u00f3 una \u00a0arma \u00a0cortopunzante \u00a0con \u00a0la \u00a0cual \u00a0lesion\u00f3 \u00a0a \u00a0ROGER \u00a0ENRIQUE \u00a0en \u00a0la regi\u00f3n tor\u00e1xica, momento en el cual \u00a0\u00e9ste \u00a0le \u00a0arrebat\u00f3 \u00a0un \u00a0rev\u00f3lver \u00a0a \u00a0uno de los circunstantes y lesion\u00f3 a su \u00a0contrincante en el lado derecho del cuello. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, como quiera que el se\u00f1or AMADO \u00a0ARTEAGA \u00a0COGOLLO, \u00a0padre de Roger, se aproxim\u00f3 a Germ\u00e1n cuando se hizo un alto \u00a0por \u00a0los contendores, con el aparente prop\u00f3sito de evitar mayores consecuencias \u00a0nocivas, \u00a0\u00e9ste \u00a0le \u00a0asest\u00f3 tres (3) pu\u00f1aladas, una de las cuales comprometi\u00f3 \u00a0vasos \u00a0sangu\u00edneos \u00a0del cuello y le produjo la muerte en el curso de su traslado \u00a0al hospital de Ceret\u00e9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Instituto \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0Medicina Legal \u00a0confiri\u00f3 \u00a0 35 \u00a0 y \u00a0 12 \u00a0 d\u00edas \u00a0 de \u00a0 incapacidad \u00a0 definitiva \u00a0a \u00a0GERM\u00c1N \u00a0JOS\u00c9 \u00a0VILLADIEGO y ROGER \u00a0ENRIQUE \u00a0ARTEAGA, respectivamente; \u00a0adem\u00e1s \u00a0 concluy\u00f3, \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 protocolo \u00a0 de \u00a0 necropsia, \u00a0 que \u00a0AMADO \u00a0ARTEAGA \u00a0COGOLLO \u00a0perdi\u00f3 la vida \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0anemia \u00a0aguda \u00a0por \u00a0el compromiso de vasos importantes a \u00a0nivel del cuello (folios 80, 121 y 157 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0Fiscal\u00eda Veintiuno Seccional de la \u00a0Unidad \u00a0 de \u00a0 Ceret\u00e9 \u00a0 (C\u00f3rdoba) \u00a0 adelant\u00f3 \u00a0 la \u00a0 investigaci\u00f3n, \u00a0hasta \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n del m\u00e9rito del sumario, inclusive. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Culminado \u00a0el \u00a0tratamiento m\u00e9dico, rindi\u00f3 \u00a0indagatoria \u00a0GERM\u00c1N \u00a0VILLADIEGO \u00a0ARTEAGA, \u00a0y \u00a0al definir provisionalmente su situaci\u00f3n jur\u00eddica, el 18 de \u00a0enero \u00a0de \u00a01996, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda le impuso medida de aseguramiento consistente en \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, sin excarcelaci\u00f3n, por el delito de homicidio (folio 28 \u00a0cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, ROGER \u00a0ENRIQUE \u00a0 ARTEAGA \u00a0 ALMARIO \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0ante \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0instructor, \u00a0rindi\u00f3 \u00a0indagatoria, \u00a0y \u00a0el 28 de febrero de 1996, se \u00a0defini\u00f3 \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0con medida de aseguramiento consistente en \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, por el delito de lesiones personales, y le fue concedida \u00a0libertad provisional bajo cauci\u00f3n prendaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a08 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de 1996, la Fiscal\u00eda \u00a0Veintiuno \u00a0Seccional \u00a0de Ceret\u00e9 declar\u00f3 cerrada la investigaci\u00f3n, despu\u00e9s de \u00a0practicar numerosas pruebas (folio 147 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. La misma Fiscal\u00eda Delegada calific\u00f3 el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario \u00a0el \u00a027 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01996, \u00a0profiriendo \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0 \u00a0contra\u00a0 \u00a0 \u00a0GERM\u00c1N \u00a0 \u00a0VILLADIEGO \u00a0ARTEAGA, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0y \u00a0contra \u00a0ROGER \u00a0ARTEAGA ALMARIO, por \u00a0el \u00a0il\u00edcito \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0con \u00a0perturbaci\u00f3n \u00a0funcional permanente \u00a0(folio 188 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0defensores \u00a0impugnaron \u00a0la providencia \u00a0calificatoria \u00a0mediante \u00a0sendos recursos de apelaci\u00f3n, sin alcanzar el cometido \u00a0de \u00a0sus \u00a0pretensiones, porque la Unidad de Fiscal\u00edas Delegadas ante el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Monter\u00eda la confirm\u00f3 sin reparo alguno, seg\u00fan resoluci\u00f3n del 9 \u00a0de julio de 1996 (folio 4 cdno. Fiscal\u00eda de 2\u00aa instancia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Adelantada \u00a0la \u00a0fase \u00a0del \u00a0juzgamiento, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0practicaron varias pruebas, entre ellas reconocimiento psiqui\u00e1trico \u00a0a \u00a0VILLADIEGO \u00a0ARTEAGA, \u00a0y \u00a0finalizada \u00a0la audiencia p\u00fablica, llevada a cabo en varias sesiones, el Juzgado \u00a0Penal \u00a0del Circuito de Ceret\u00e9 dict\u00f3 sentencia el 23 de mayo de 1997, adoptando \u00a0las decisiones anotadas en precedencia (folio 123 cdno. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0 \u00a0absolver \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0GERM\u00c1N \u00a0 \u00a0VILLADIEGO \u00a0 ARTEAGA, \u00a0 el \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0explic\u00f3 que \u00e9l cometi\u00f3 el homicidio bajo el influjo de \u00a0un error invencible, y argument\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed las cosas, se encuentra probado que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0Germ\u00e1n Villadiego Arteaga, incurri\u00f3 en un error de prohibici\u00f3n \u00a0cuando \u00a0creyendo que se defend\u00eda de una muerte inminente por parte del padre de \u00a0Roger \u00a0Enrique \u00a0Arteaga \u00a0Almario, quien previamente hab\u00eda disparado contra \u00e9l, \u00a0le \u00a0caus\u00f3 \u00a0la \u00a0muerte \u00a0confiando \u00a0en \u00a0que \u00a0actuaba \u00a0conforme a los presupuestos \u00a0objetivos \u00a0de \u00a0una causal de justificaci\u00f3n legalmente reconocida. Este proceder \u00a0de \u00a0Germ\u00e1n \u00a0Villadiego Arteaga, aparece descrito en el art\u00edculo 40 del C\u00f3digo \u00a0Penal Ordinal 3 que en su tenor literal expresa: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCausales \u00a0de \u00a0inculpabilidad. \u00a0No \u00a0es \u00a0culpable. \u00a01\u00b0\u20262\u00b0\u2026 \u00a03\u00b0. Quien realice el hecho con la convicci\u00f3n errada e \u00a0invencible \u00a0de \u00a0que \u00a0est\u00e1 amparado por una causal de justificaci\u00f3n y 4\u00b0\u2026\u201d \u00a0(folio 151 cdno. 3) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0 El \u00a0 defensor \u00a0 de \u00a0 ROGER \u00a0 \u00a0ENRIQUE \u00a0 ARTEAGA \u00a0 ALMARIO, \u00a0condenado \u00a0por \u00a0lesiones personales, y el apoderado de la parte civil impugnaron \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0y \u00a0al \u00a0desatar la apelaci\u00f3n el Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial de Monter\u00eda, en fallo del once (11) de agosto \u00a0de \u00a0mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0siete \u00a0(1997), la revoc\u00f3 en todas sus partes, \u00a0seg\u00fan \u00a0 lo \u00a0 relatado \u00a0 al \u00a0 inicio \u00a0 de \u00a0 esta \u00a0providencia. \u00a0(folio \u00a04 \u00a0cdno. \u00a0Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0punto \u00a0de \u00a0la \u00a0condena de VILLADIEGO \u00a0ARTEAGA \u00a0por \u00a0el delito de \u00a0homicidio, el Tribunal Superior acot\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0el caso de autos ocurri\u00f3 todo a la \u00a0inversa, \u00a0porque \u00a0han \u00a0sido, \u00a0primero \u00a0la \u00a0defensa \u00a0t\u00edmidamente y luego el Juez \u00a0francamente, \u00a0 los \u00a0 que \u00a0alegaron \u00a0y \u00a0declararon \u00a0que \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0actuado \u00a0sin \u00a0culpabilidad dolosa y culposa.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>\u201cLo \u00a0evidente, \u00a0en \u00a0s\u00edntesis, es que en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento el se\u00f1or GERM\u00c1N VILLADIEGO ARTEAGA ha dicho, para explicar su \u00a0conducta, \u00a0que \u00a0agredi\u00f3 \u00a0reiteradamente a su v\u00edctima porque crey\u00f3 encontrarse \u00a0en \u00a0 una \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 peligro. \u00a0 Lo \u00a0 que \u00a0 ha \u00a0 afirmado \u00a0en \u00a0todas \u00a0las \u00a0oportunidades\u2026es \u00a0que \u00a0no \u00a0sabe quien le dio muerte al se\u00f1or ARTEAGA COGOLLO, \u00a0porque \u00a0\u00e9l \u00a0se \u00a0encontraba sin conocimiento, por obra del tiro que recibi\u00f3.\u201d \u00a0(folios 20 y 21 cdno. Tribunal) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>. \u00a0<\/p>\n<p>6. Finalmente, el defensor de GERM\u00c1N \u00a0 \u00a0VILLADIEGO \u00a0 ARTEAGA \u00a0interpuso \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0resuelve la Sala en este prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0defensor \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0GERM\u00c1N \u00a0VILLADIEGO ARTEAGA propone dos \u00a0cargos \u00a0contra la sentencia del Tribunal Superior de Monter\u00eda, por las causales \u00a0tercera y primera de casaci\u00f3n, respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER \u00a0CARGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en la causal prevista en el \u00a0numeral \u00a03\u00b0 del art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, el demandante \u00a0asegura \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0proviene \u00a0de \u00a0un \u00a0juicio viciado de nulidad, por cuatro \u00a0motivos \u00a0que \u00a0sustenta en ac\u00e1pites separados, y que , seg\u00fan \u00e9l, dan al traste \u00a0con la legalidad de la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Primer motivo de nulidad \u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0el \u00a0libelista que, de conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a073 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, la competencia para \u00a0conocer \u00a0en \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0el \u00a0delito \u00a0de lesiones personales endilgado al \u00a0se\u00f1or \u00a0ROGER \u00a0ENRIQUE \u00a0ARTEAGA \u00a0ALMARIO \u00a0radicaba \u00a0en \u00a0cabeza del Juez Penal Municipal, y la instrucci\u00f3n \u00a0correspond\u00eda a la Unidad Local de Fiscal\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0 En \u00a0 este \u00a0 evento, \u00a0 dice, \u00a0 la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0estuvo \u00a0a \u00a0cargo de la Fiscal\u00eda Seccional de Ceret\u00e9; el juicio \u00a0lo \u00a0adelant\u00f3 el Juzgado Penal del Circuito de la misma ciudad y se ocup\u00f3 de la \u00a0segunda \u00a0instancia el Tribunal Superior de Monter\u00eda, autoridades que no ten\u00edan \u00a0competencia para conocer del delito de lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicha irregularidad se encuentra sancionada \u00a0como \u00a0causal \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a01\u00b0 \u00a0del art\u00edculo 304 ib\u00eddem, y se \u00a0desprende del art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0Durante \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0juicio \u00a0solicit\u00f3 \u00a0se \u00a0decretara \u00a0la misma nulidad y se rompiera la unidad de proceso y, \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0en \u00a0las \u00a0dos instancias negaron esta pretensi\u00f3n argumentando que \u00a0exist\u00eda conexidad y unidad de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. \u00a0Es trascendente la nulidad originada \u00a0en \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0competencia, \u00a0porque \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0ROGER \u00a0ARTEAGA \u00a0se \u00a0dedic\u00f3 \u00a0a \u00a0buscar \u00a0pruebas \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0contra \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0se\u00f1or \u00a0 \u00a0GERM\u00c1N \u00a0VILLADIEGO, \u00a0o encaminadas a acusarlo, como si fuese \u00a0una \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0perjudic\u00e1ndolo notoriamente. Tal el caso de los testimonios \u00a0de \u00a0las \u00a0se\u00f1oras \u00a0Omaira Arteaga Almario, hija del occiso, y Carmen del Rosario \u00a0P\u00e9rez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4. \u00a0A \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0la nulidad debe \u00a0invalidarse \u00a0 lo \u00a0 actuado \u00a0 a \u00a0 partir \u00a0 de \u00a0 la \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0ROGER \u00a0ARTEAGA \u00a0ALMARIO, puesto que la \u00a0Fiscal\u00eda Seccional, como se dijo, tampoco ten\u00eda competencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Segundo motivo de nulidad \u00a0<\/p>\n<p>Aduce el demandante que otra irregularidad \u00a0sustancial \u00a0que \u00a0socava \u00a0las \u00a0formas propias del proceso, prevista en el numeral \u00a02\u00b0 \u00a0del art\u00edculo 304 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, se gener\u00f3 a ra\u00edz de \u00a0la \u00a0indebida \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0a ROGER ARTEAGA ALMARIO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Como \u00a0lo \u00a0indica \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0440 \u00a0ib\u00eddem, \u00a0aunque \u00a0el \u00a0mencionado se\u00f1or estuviera en libertad, debi\u00f3 ser citado \u00a0por \u00a0el \u00a0medio m\u00e1s eficaz a la \u00faltima direcci\u00f3n que registrara en el proceso, \u00a0y \u00a0 s\u00f3lo \u00a0 despu\u00e9s \u00a0 de \u00a0 ello \u00a0 se \u00a0 pod\u00eda \u00a0 notificar \u00a0personalmente \u00a0a \u00a0su \u00a0defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Si \u00a0bien, \u00a0se enviaron telegramas al \u00a0se\u00f1or \u00a0ROGER ARTEAGA y su \u00a0defensor \u00a0se \u00a0notific\u00f3 \u00a0personalmente, \u00a0en ninguna parte del expediente aparece \u00a0constancia \u00a0de \u00a0que \u00e9ste su hubiese integrado en nombre de aqu\u00e9l, y no se hizo \u00a0notificaci\u00f3n por estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0nunca qued\u00f3 ejecutoriada, no pod\u00eda ser apelada por el defensor del \u00a0se\u00f1or \u00a0ROGER \u00a0ARTEAGA, y \u00a0por \u00a0ello \u00a0la sentencia dictada por el Tribunal qued\u00f3 afectada de nulidad, pues \u00a0la Corporaci\u00f3n no pod\u00eda m\u00e1s que inhibirse de desatar la alzada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0Solicita \u00a0se \u00a0declare \u00a0la nulidad, a \u00a0partir \u00a0del \u00a0acto \u00a0de notificaci\u00f3n de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n inclusive, y \u00a0devolver \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0diligencias \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0la \u00a0 correcci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 se\u00f1alada \u00a0irregularidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Tercer motivo de nulidad \u00a0<\/p>\n<p>En esta oportunidad, reclama la violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0porque \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0no \u00a0se \u00a0realiz\u00f3 en forma \u00a0integral, \u00a0como \u00a0lo \u00a0ordena el art\u00edculo 333 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0de \u00a0modo que se incurri\u00f3 en el motivo de nulidad previsto en el numeral 3\u00b0 del \u00a0art\u00edculo \u00a0304 \u00a0idem, que \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0que \u00a0se examina vicia lo actuado a partir de la clausura del ciclo \u00a0instructivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. \u00a0 \u00a0El \u00a0 \u00a0se\u00f1or \u00a0 \u00a0GERM\u00c1N \u00a0VILLADIEGO ARTEAGA inform\u00f3 en \u00a0su \u00a0indagatoria \u00a0que a partir del momento en que recibi\u00f3 el balazo no recordaba \u00a0nada \u00a0de \u00a0lo acontecido. La defensa solicit\u00f3 se decretaran pruebas destinadas a \u00a0esclarecer \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0porqu\u00e9 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0su \u00a0 amnesia, \u00a0 pero \u00a0 \u00e9stas \u00a0 no \u00a0 fueron \u00a0decretadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2. La ausencia de memoria despu\u00e9s de ser \u00a0herido \u00a0con \u00a0el arma de fuego y con elemento contundente, fue advertida desde la \u00a0indagatoria; \u00a0as\u00ed \u00a0se \u00a0reconoci\u00f3 en varias providencias subsiguientes, como la \u00a0definici\u00f3n \u00a0de \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0en dos instancias, e \u00a0inclusive \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio. \u00a0Sin embargo, no se decretaron pruebas para dilucidar \u00a0este aspecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3. \u00a0Se \u00a0decret\u00f3 \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de los \u00a0m\u00e9dicos \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 prestaron \u00a0 \u00a0 asistencia \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 se\u00f1or \u00a0 \u00a0 VILLADIEGO \u00a0ARTEAGA \u00a0en el hospital de \u00a0Lorica, \u00a0pero sus declaraciones jam\u00e1s se recaudaron. En el juicio se orden\u00f3 un \u00a0reconocimiento \u00a0 psiqui\u00e1trico, \u00a0 sin \u00a0 que \u00a0 los \u00a0 funcionarios \u00a0judiciales \u00a0se \u00a0preocuparan \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0precisar \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0implicaciones \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ausencia \u00a0 de \u00a0memoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.4. El Tribunal Superior se cuestion\u00f3 por \u00a0el \u00a0 grado \u00a0 de \u00a0 conmoci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 que \u00a0pod\u00eda \u00a0estar \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0VILLADIEGO \u00a0ARTEAGA, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de las \u00a0lesiones \u00a0que padeci\u00f3; pese a ello, despreci\u00f3 la incidencia\u00a0 de su estado \u00a0mental \u00a0en \u00a0su \u00a0comportamiento, \u00a0concluyendo \u00a0que \u00a0era consciente de todo lo que \u00a0hac\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0aspecto tan relevante ten\u00eda que ser \u00a0despejado \u00a0 por \u00a0las \u00a0ciencias \u00a0m\u00e9dicas \u00a0y \u00a0por \u00a0ello \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0pronunciarse \u00a0de \u00a0fondo, sin ordenar las pruebas, debiendo para ello decretar la \u00a0nulidad de lo actuado, como \u00fanica soluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Cuarto motivo de nulidad \u00a0<\/p>\n<p>Reclama \u00a0otra \u00a0manera \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0derecho \u00a0de defensa, \u00e9sta vez ocurrida por indebida motivaci\u00f3n de la sentencia \u00a0del \u00a0 Tribunal \u00a0 Superior \u00a0 de \u00a0 Monter\u00eda, \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0 cual \u00a0 debe \u00a0declararse \u00a0nula. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1. \u00a0En \u00a0el \u00a0fallo \u00a0no \u00a0se \u00a0mencionan las \u00a0pruebas \u00a0a \u00a0partir de las cuales la Corporaci\u00f3n arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que \u00a0GERM\u00c1N \u00a0 \u00a0 \u00a0VILLADIEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0ARTEAGA, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0herido, \u00a0sab\u00eda perfectamente lo que \u00a0hac\u00eda, \u00a0y \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0plena \u00a0capacidad \u00a0f\u00edsica \u00a0y mental. Tampoco indic\u00f3 de \u00a0d\u00f3nde \u00a0obtuvo \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0no \u00a0actu\u00f3 \u00a0movido \u00a0por \u00a0el error invencible en que se \u00a0encontraba, \u00a0 \u00a0ni \u00a0 \u00a0que \u00a0 su \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0 personal \u00a0 no \u00a0 revest\u00eda \u00a0 peligro \u00a0inminente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0no \u00a0conocerse \u00a0las \u00a0pruebas que dieron \u00a0origen \u00a0al \u00a0pensamiento \u00a0del \u00a0Tribunal, se dificulta el ejercicio del derecho de \u00a0defensa, \u00a0pues no existe manera de controvertirlas ni de analizar la legalidad y \u00a0oportunidad \u00a0que \u00a0debe \u00a0precederlas, \u00a0y \u00a0puede \u00a0deducirse que la motivaci\u00f3n del \u00a0fallo \u00a0se \u00a0fundamenta \u00a0en el raciocinio particular de los integrantes de la Sala \u00a0de Decisi\u00f3n Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2. La sentencia tampoco alude al m\u00f3vil o \u00a0causa \u00a0que \u00a0impuls\u00f3 \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0GERM\u00c1N VILLADIEGO \u00a0ARTEAGA \u00a0a \u00a0realizar el hecho, cuando es bien sabido \u00a0que \u00a0es \u00a0un requisito indispensable del delito. Se torna complicado desentra\u00f1ar \u00a0el \u00a0pensamiento \u00a0de \u00a0los \u00a0se\u00f1ores \u00a0magistrados, no plasmado en el fallo, y m\u00e1s \u00a0a\u00fan admitir que el homicidio se cometi\u00f3 sin motivo alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO \u00a0CARGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo presenta como violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0consistentes \u00a0en \u00a0falsos \u00a0juicios de \u00a0existencia, \u00a0porque \u201cel sentenciador ha ignorado la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0pruebas t\u00e9cnica-periciales (sic), testimoniales e indicios, que \u00a0si \u00a0 la \u00a0 hubiese \u00a0 (sic) \u00a0valorado \u00a0habr\u00eda \u00a0definido \u00a0el \u00a0proceso \u00a0en \u00a0sentido \u00a0diferente.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0como infringidos, por aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0323 (homicidio) y 36 (dolo) del C\u00f3digo Penal, y 247 \u00a0(prueba para condenar) del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0su \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista, \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0ignoradas \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0est\u00e1n constituidas por: los testimonios de Carmen \u00a0del \u00a0Rosario \u00a0P\u00e9rez, \u00a0Isabel \u00a0Petro, \u00a0Omaira \u00a0Arteaga \u00a0Almario, \u00a0Levis \u00a0Hern\u00e1n \u00a0Mercado, \u00a0 Plinio \u00a0 Pereira, \u00a0 Marcio \u00a0 Galv\u00e1n \u00a0y \u00a0Jes\u00fas \u00a0Hern\u00e1n \u00a0Monroy; \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0psiqui\u00e1trico \u00a0a \u00a0su \u00a0defendido \u00a0GERM\u00c1N \u00a0VILLADIEGO \u00a0ARTEAGA; y \u00a0plurales \u00a0indicios \u00a0que \u00a0corroboran \u00a0el \u00a0estado \u00a0en que se encontraba \u00e9ste como \u00a0consecuencia \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 heridas \u00a0 contusas \u00a0 y \u00a0 por \u00a0 proyectil \u00a0de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Primer error \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0ignor\u00f3 \u00a0el acopio \u00a0probatorio \u00a0y \u00a0debido \u00a0a la incidencia de este error afirm\u00f3 en la sentencia que \u00a0GERM\u00c1N \u00a0 \u00a0 \u00a0VILLADIEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0ARTEAGA \u00a0nunca adujo que atac\u00f3 reiteradas veces a Amado Arteaga Cogollo, \u00a0porque pens\u00f3 que su vida estaba en grave peligro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0el \u00a0libelista que, si bien el se\u00f1or \u00a0GERM\u00c1N \u00a0 \u00a0 \u00a0VILLADIEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0ARTEAGA \u00a0no \u00a0manifest\u00f3 \u00a0haberse \u00a0sentido \u00a0en \u00a0peligro, tal situaci\u00f3n se \u00a0deduce \u00a0 claramente \u00a0 de \u00a0 varios \u00a0 indicios \u00a0 que \u00a0 brotan \u00a0de \u00a0las \u00a0especiales \u00a0circunstancias en que se produjeron los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura c\u00f3mo est\u00e1 plenamente probado que \u00a0el \u00a0 \u00a0 se\u00f1or \u00a0 \u00a0VILLADIEGO \u00a0 \u00a0ARTEAGA \u00a0hab\u00eda ingerido alcohol; que debido a las heridas derram\u00f3 mucha \u00a0sangre; \u00a0que \u00a0fue golpeado en brazos y piernas, y herido con arma de fuego en el \u00a0arco \u00a0intercostal \u00a0derecho, de modo que le concedieron incapacidad por 35 d\u00edas; \u00a0que \u00a0todas \u00a0esas lesiones se las caus\u00f3 el se\u00f1or Roger Arteaga Almario; que fue \u00a0derribado \u00a0por el impacto de la bala y que permaneci\u00f3 varios segundos inm\u00f3vil, \u00a0\u201ccomo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0muerto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De ah\u00ed, afirma que el Tribunal no acierta \u00a0al \u00a0rechazar \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0del \u00a0juez \u00a0de primera instancia, seg\u00fan la cual el \u00a0se\u00f1or \u00a0GERM\u00c1N VILLADIEGO \u00a0actu\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0errada \u00a0e \u00a0invencible \u00a0de que lo que hac\u00eda estaba \u00a0justificado, \u00a0porque, \u00a0aunque \u00a0\u00e9l \u00a0no \u00a0lo \u00a0haya \u00a0expresado, sinti\u00f3 que su vida \u00a0corr\u00eda \u00a0peligro \u00a0cuando \u00a0se \u00a0le \u00a0acerc\u00f3 Amado Arteaga Cogollo, pap\u00e1 de Roger, \u00a0persona con la que estaba peleando. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La negativa del Tribunal a reconocer dicha \u00a0realidad \u00a0se \u00a0fundamenta \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0se\u00f1or GERM\u00c1N \u00a0VILLADIEGO \u00a0ARTEAGA nunca manifest\u00f3 con sus propias \u00a0palabras \u00a0haber \u00a0sentido \u00a0su vida en peligro cuando se le acerc\u00f3 el pap\u00e1 de su \u00a0contendor. \u00a0Este \u00a0silencio, \u00a0agrega \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0obedece a que VILLADIEGO \u00a0 ARTEAGA \u00a0no \u00a0recuerda \u00a0lo \u00a0sucedido \u00a0debido \u00a0al \u00a0influjo del alcohol, y a consecuencia de la hipoxia que le \u00a0produjo \u00a0la \u00a0anemia \u00a0aguda \u00a0secundaria a la herida de bala, como lo corrobora la \u00a0experticia psiqui\u00e1trica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0criterio \u00a0del \u00a0casacionista, \u00a0no \u00a0pude \u00a0predicarse \u00a0dolo \u00a0directo, \u00a0por \u00a0cuanto el Tribunal no hizo referencia al m\u00f3vil \u00a0para \u00a0 el \u00a0 delito, \u00a0 y \u00a0 por \u00a0 otra \u00a0 parte, \u00a0 porque \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0GERM\u00c1N \u00a0 VILLADIEGO \u00a0 ARTEAGA \u00a0nunca \u00a0busc\u00f3 \u00a0a \u00a0Amado \u00a0Arteaga \u00a0Cogollo, \u00a0ni se acerc\u00f3 donde \u00e9l estaba, pues era un \u00a0tercero, ajeno a la pelea que sosten\u00eda con su hijo Roger Arteaga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Culmina \u00a0 proponiendo \u00a0 como \u00a0 \u00faltima \u00a0alternativa \u00a0 para \u00a0 descartar \u00a0 la \u00a0 culpabilidad \u00a0 dolosa, \u00a0 que \u00a0GERM\u00c1N \u00a0 VILLADIEGO \u00a0 ARTEAGA \u00a0 pudo \u00a0haberse \u00a0equivocado y de este modo atacar a Amado Arteaga, pensando que se trata \u00a0de \u00a0su hijo ROGER ARTEAGA, \u00a0quien era su verdadero contrincante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Segundo error \u00a0<\/p>\n<p>Estima el defensor que el Tribunal Superior \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en otro error por falso juicio de existencia, por ignorar las pruebas \u00a0que \u00a0permit\u00edan \u00a0deducir \u00a0que \u00a0al \u00a0momento \u00a0de atacar a Amado Arteaga, el se\u00f1or \u00a0GERM\u00c1N VILLADIEGO estaba \u00a0inconsciente y f\u00edsicamente disminuido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0expediente \u00a0 contaba \u00a0 con \u00a0 dos \u00a0reconocimientos \u00a0m\u00e9dicos \u00a0donde \u00a0se \u00a0describe \u00a0la \u00a0gravedad de las lesiones, el \u00a0compromiso \u00a0de \u00a0la salud y la necesidad de una asistencia continua. Se refiere a \u00a0la \u00a0constancia \u00a0expedida \u00a0por el m\u00e9dico tratante, quien asegura que el hospital \u00a0de \u00a0Lorica \u00a0(C\u00f3rdoba) no era el m\u00e1s adecuado para el tratamiento que requer\u00eda \u00a0el \u00a0 \u00a0 se\u00f1or \u00a0 \u00a0VILLADIEGO \u00a0 \u00a0ARTEAGA; \u00a0y \u00a0al \u00a0reconocimiento del forense, que le concedi\u00f3 35 d\u00edas de \u00a0incapacidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0y la experiencia \u00a0aplicadas \u00a0a \u00a0la prueba pericial y testimonial existentes permit\u00edan inferir que \u00a0debido \u00a0a \u00a0la \u00a0gravedad \u00a0de \u00a0las \u00a0heridas, \u00a0la \u00a0capacidad \u00a0f\u00edsica \u00a0y \u00a0mental de \u00a0GERM\u00c1N \u00a0VILLADIEGO \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0 disminuidas. \u00a0 El \u00a0 Tribunal \u00a0Superior \u00a0omiti\u00f3 \u00a0estos \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0y \u00a0por \u00a0ello \u00a0lo conden\u00f3 por homicidio doloso, con responsabilidad \u00a0objetiva, \u00a0 sin \u00a0 haber \u00a0demostrado \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0matar, \u00a0\u201clo \u00a0cual \u00a0no hubiese acontecido si los medios probatorios obrantes \u00a0en \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 proceso \u00a0 \u00a0hubieren \u00a0 \u00a0sido \u00a0 \u00a0\u00edntegramente \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0correctamente \u00a0valorados.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0casar \u00a0totalmente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y absolver a \u00a0GERM\u00c1N VILLADIEGO ARTEAGA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO \u00a0PUBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Procurador Segundo Delegado en lo Penal \u00a0aborda \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0orden que \u00e9sta plantea los \u00a0supuestos \u00a0desatinos \u00a0del Tribunal Superior, y frente cada uno de ellos advierte \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0incurre \u00a0en \u00a0falencias \u00a0t\u00e9cnicas y de fondo insalvables que \u00a0conducen inexorablemente al fracaso de sus pretensiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0SOBRE \u00a0 \u00a0EL \u00a0 \u00a0PRIMER \u00a0 \u00a0CARGO \u00a0(Nulidad) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. Primer motivo de nulidad \u00a0<\/p>\n<p>Recuerda el Delegado que el supuesto vicio \u00a0por \u00a0falta \u00a0de competencia del Juez Penal del Circuito de Ceret\u00e9 y del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Monter\u00eda \u00a0ya fue dirimido en las instancias, previo planteamiento \u00a0del \u00a0defensor, \u00a0que es el mismo casacionista, sin haber tenido \u00e9xito, aunque en \u00a0tales \u00a0ocasiones \u00a0s\u00ed \u00a0cuestion\u00f3 \u00a0la \u00a0conexidad \u00a0como raz\u00f3n de la competencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta oportunidad, dice, el demandante \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0afirmar que los juzgadores carec\u00edan de competencia, sin haberse \u00a0preocupado \u00a0por \u00a0desvirtuar \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0enlazaban \u00a0los delitos de \u00a0homicidio \u00a0y lesiones personales, en los t\u00e9rminos de los art\u00edculos 87 y 89 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0los cuales, por raz\u00f3n de la \u00a0conexidad, \u00a0el funcionario de mayor jerarqu\u00eda debe asumir el conocimiento de un \u00a0hecho \u00a0delictivo \u00a0\u00edntimamente \u00a0ligado a otro, que en condiciones normales no le \u00a0corresponder\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Carece \u00a0de \u00a0cualquier \u00a0piso \u00a0jur\u00eddico el \u00a0argumento \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual, por no haber roto la unidad de proceso, las pruebas \u00a0pedidas \u00a0por \u00a0el defensor del se\u00f1or Roger Enrique Arteaga Almario, perjudicaron \u00a0notoriamente \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0se\u00f1or \u00a0 GERM\u00c1N \u00a0 VILLADIEGO \u00a0ARTEAGA, \u00a0puesto \u00a0que era imprescindible y leg\u00edtimo \u00a0que \u00a0el \u00a0abogado \u00a0de aqu\u00e9l cuestionara el comportamiento del otro contrincante, \u00a0procurando \u00a0demostrar \u00a0la leg\u00edtima defensa; y de otra parte, porque pruebas tan \u00a0necesarias \u00a0como la declaraci\u00f3n de los\u00a0 testigos presenciales bien pod\u00edan \u00a0decretarse de oficio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, la demanda no se refiere a \u00a0los \u00a0motivos \u00a0jur\u00eddicos \u00a0que hac\u00edan indispensable romper la unidad de proceso, \u00a0ni \u00a0a \u00a0las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0predicarse conexidad entre el \u00a0homicidio \u00a0 \u00a0cometido \u00a0 \u00a0por \u00a0 GERM\u00c1N \u00a0 VILLADIEGO \u00a0ARTEAGA y las lesiones personales endilgadas a Roger \u00a0Arteaga Almario, y por ello la nulidad deprecada no es procedente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. Segundo motivo de nulidad \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0criterio \u00a0del Procurador Delegado, el \u00a0demandante, \u00a0que \u00a0defiende \u00a0los \u00a0intereses de GERM\u00c1N \u00a0VILLADIEGO, \u00a0carece \u00a0de \u00a0legitimidad \u00a0sustancial \u00a0y \u00a0act\u00faa \u00a0con \u00a0extralimitaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0mandato, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0reclama \u00a0una nulidad \u00a0originada \u00a0en la supuesta indebida notificaci\u00f3n de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0al \u00a0coprocesado \u00a0ROGER \u00a0ARTEAGA \u00a0ALMARIO, \u00a0quien fue favorecido con absoluci\u00f3n en la sentencia de segunda \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que el demandante comete un error \u00a0elemental \u00a0al \u00a0pretender \u00a0que se anule todo el proceso desde la notificaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, \u00a0puesto \u00a0que, en el hipot\u00e9tico evento de invalidar \u00a0las \u00a0 \u00a0actuaciones \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0fallas \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 notificaci\u00f3n \u00a0 a \u00a0 ROGER \u00a0 ARTEAGA, \u00a0 tal \u00a0decisi\u00f3n \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento \u00a0afectar\u00eda \u00a0lo \u00a0actuado con relaci\u00f3n a su pupilo GERM\u00c1N VILLADIEGO ARTEAGA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0del \u00a0censor lo lleva a \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0no \u00a0ha cobrado fuerza ejecutoria, \u00a0demostrando \u00a0 aqu\u00ed \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0convalidaci\u00f3n \u00a0y \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0actos \u00a0procesales, \u00a0si \u00a0se \u00a0repara \u00a0en \u00a0que \u00e9l mismo y el \u00a0defensor \u00a0 de \u00a0 ROGER \u00a0ARTEAGA \u00a0ALMARIO \u00a0interpusieron \u00a0el \u00a0recurso de apelaci\u00f3n contra la calificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0sumario, \u00a0resuelta \u00a0desfavorablemente por la Unidad de Fiscal\u00edas Delegadas \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Monter\u00eda, de suerte que cobr\u00f3 ejecutoria con la \u00a0firma \u00a0de la providencia de segunda instancia y dio paso a la fase subsiguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0demostrar \u00a0que la irregularidad por \u00a0indebida \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0existi\u00f3, \u00a0rememora las citaciones que se \u00a0hicieron \u00a0a \u00a0Roger Arteaga Almario, sin que se hubiese logrado su comparecencia, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual, \u00a0pasados ocho d\u00edas, como ense\u00f1a el art\u00edculo 440 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal, se notific\u00f3 personalmente a su defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0este motivo de nulidad \u00a0tampoco puede ser acogido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. Tercer motivo de nulidad \u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0el \u00a0Procurador Delegado que en este \u00a0ac\u00e1pite \u00a0el \u00a0demandante \u00a0se sustrajo a la obligaci\u00f3n de sustentar el cargo, en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0indicar \u00a0cu\u00e1l \u00a0era \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas medico \u00a0psiqui\u00e1tricas de cuya ausencia se duele. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que no corresponde a la realidad el \u00a0aserto \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual \u00a0la \u00a0experticia \u00a0psiqui\u00e1trica \u00a0al \u00a0se\u00f1or VILLADIEGO, \u00a0con miras a establecer su \u00a0estado \u00a0mental \u00a0al \u00a0momento \u00a0del \u00a0hecho, despu\u00e9s de las heridas causadas por su \u00a0contendor, \u00a0y \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0los \u00a0m\u00e9dicos \u00a0que lo asistieron mientras \u00a0estuvo \u00a0en \u00a0el \u00a0hospital, \u00a0hayan \u00a0sido \u00a0omitidas \u00a0en \u00a0forma \u00a0deliberada \u00a0por los \u00a0juzgadores. \u00a0Por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0la \u00a0primera \u00a0se \u00a0practic\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio por \u00a0solicitud \u00a0del \u00a0mismo defensor, quien elabor\u00f3 un cuestionario para la respuesta \u00a0del \u00a0forense \u00a0(folio \u00a049 \u00a0cdno. 2); y las otras, se decretaron a tiempo pero los \u00a0m\u00e9dicos nunca comparecieron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, no se ha vulnerado el principio \u00a0de \u00a0la investigaci\u00f3n integral, concluye el Procurador Delegado, porque no puede \u00a0exigirse \u00a0 a \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales \u00a0que \u00a0detengan \u00a0su \u00a0actividad \u00a0hasta \u00a0conseguir \u00a0 pruebas \u00a0 irrealizables \u00a0o \u00a0que \u00a0persiguen \u00a0el \u00a0logro \u00a0de \u00a0objetivos \u00a0imposibles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4. Cuarto motivo de Nulidad \u00a0<\/p>\n<p>Contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0que piensa el defensor, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0criterio \u00a0del Procurador Delegado, el Tribunal Superior de Monter\u00eda \u00a0s\u00ed \u00a0plasm\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0los \u00a0motivos por los cuales revoc\u00f3 la sentencia de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0en cuanto \u00e9sta reconoc\u00eda como causal de inculpabilidad el \u00a0error \u00a0invencible \u00a0reclamado \u00a0en \u00a0favor \u00a0de \u00a0GERM\u00c1N \u00a0VILLADIEGO. \u00a0Debido \u00a0a \u00a0ello, el pretendido vicio es \u00a0inexistente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota \u00a0que, \u00a0precisamente, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0rechaz\u00f3 \u00a0las \u00a0reflexiones \u00a0del Juez Penal del Circuito de Ceret\u00e9, debido a que \u00a0\u00e9ste \u00a0acept\u00f3 \u00a0la \u00a0mencionada \u00a0causal \u00a0de inculpabilidad, cuando en realidad no \u00a0estaba \u00a0 \u00a0 demostrado \u00a0 \u00a0 probatoriamente \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0se\u00f1or \u00a0 \u00a0VILLADIEGO \u00a0hubiese \u00a0actuado \u00a0con \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0errada \u00a0e invencible de que su comportamiento se justificaba por la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0proteger \u00a0su \u00a0vida, \u00a0al \u00a0punto que ni siquiera el mismo procesado \u00a0aleg\u00f3 esta circunstancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, contin\u00faa el Delegado, siendo \u00a0evidente \u00a0que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0no \u00a0adolece \u00a0de \u00a0falta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0si lo que pretend\u00eda el demandante era discutir las conclusiones a \u00a0las \u00a0 que \u00a0 arrib\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0el \u00a0camino \u00a0adecuado \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0era \u00a0el \u00a0planteamiento de errores de hecho o de derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no hizo \u00a0referencia \u00a0alguna al m\u00f3vil del homicidio cometido por\u00a0\u00a0 GERM\u00c1N \u00a0VILLADIEGO, \u00a0dice el Delegado \u00a0que, \u00a0aunque \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0aludido \u00a0a tal punto en un cap\u00edtulo especial, es \u00a0claro \u00a0que \u00a0las \u00a0causas \u00a0o \u00a0razones para que el il\u00edcito se hubiese consumado se \u00a0deducen \u00a0sin dificultad, porque la providencia gira en torno de la ri\u00f1a y de la \u00a0convicci\u00f3n errada o invencible con que supuestamente actu\u00f3 aquel. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0otra parte, en los eventos en que no \u00a0se \u00a0pudiese \u00a0determinar \u00a0un \u00a0proceso \u00a0motivacional \u00a0concreto \u00a0de la conducta, el \u00a0planteamiento \u00a0necesariamente comprometer\u00eda el fen\u00f3meno de la inimputabilidad, \u00a0discusi\u00f3n \u00a0que \u00a0no es propuesta por el casacionista, por lo cual la nulidad que \u00a0reclama no pude ser atendida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0SOBRE \u00a0EL \u00a0SEGUNDO \u00a0CARGO (Violaci\u00f3n \u00a0indirecta) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0que \u00a0\u00fanicamente \u00a0en \u00a0la \u00a0enunciaci\u00f3n \u00a0del cargo la demanda se refiere a las pruebas \u00a0testimoniales \u00a0y \u00a0periciales supuestamente ignoradas por el Tribunal, y que, sin \u00a0embargo, \u00a0al desarrollar los errores de hecho por falso juicio de existencia, no \u00a0vuelve \u00a0a \u00a0tocar \u00a0el \u00a0tema \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, como era su deber, en atenci\u00f3n al \u00a0principio \u00a0de \u00a0trascendencia \u00a0que rige el recurso extraordinario, qued\u00e1ndose en \u00a0\u00faltimas sin precisar la incidencia de las mismas en el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Correspond\u00eda \u00a0demostrar al libelista que \u00a0una \u00a0correcta \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de las pruebas omitidas, conduc\u00eda necesariamente a \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0de \u00a0que el se\u00f1or GERM\u00c1N VILLADIEGO \u00a0ARTEAGA \u00a0actu\u00f3 en el estado de \u201cleg\u00edtima defensa \u00a0putativa\u201d, \u00a0ya \u00a0que \u00a0ninguna discusi\u00f3n subsiste en el plano de la acci\u00f3n, de \u00a0la tipicidad, ni de la antijuridicidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0anterior \u00a0vac\u00edo \u00a0de la demanda cobra \u00a0mayor \u00a0relieve \u00a0si se tiene en cuenta que el Tribunal, para revocar la sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0no \u00a0puso \u00a0en \u00a0tela \u00a0de \u00a0juicio \u00a0la \u00a0credibilidad de los \u00a0testigos, \u00a0sino \u00a0que se apart\u00f3 de las conclusiones que obtuvo el Juez Penal del \u00a0Circuito, \u00a0debido a que para la Corporaci\u00f3n no era di\u00e1fano ni indiscutible que \u00a0el \u00a0 \u00a0se\u00f1or \u00a0 \u00a0GERM\u00c1N \u00a0 VILLADIEGO \u00a0 hubiese \u00a0actuado bajo la \u201cconvicci\u00f3n \u00a0errada \u00a0e invencible\u201d de que lo amparaba una causal \u00a0de \u00a0 justificaci\u00f3n, \u00a0 cu\u00e1ndo \u00a0 \u00e9l \u00a0 nunca \u00a0 invoc\u00f3 \u00a0 una \u00a0 excusa \u00a0 de \u00a0esta \u00a0naturaleza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por otra parte, agrega el Delegado, en el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0los \u00a0errores \u00a0por \u00a0falso juicio de existencia el casacionista se \u00a0dedica \u00a0a \u00a0resaltar \u00a0su \u00a0desacuerdo \u00a0con \u00a0la apreciaci\u00f3n probatoria que hizo el \u00a0Tribunal, la que califica de err\u00f3nea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0 En \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0el \u00a0primer \u00a0error. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, \u00a0el \u00a0falso juicio de existencia se \u00a0hace \u00a0consistir \u00a0en \u00a0la \u00a0supuesta omisi\u00f3n de varios testimonios y la experticia \u00a0psiqui\u00e1trica, \u00a0debido \u00a0a que el Tribunal no dedujo con base en esas pruebas que \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0GERM\u00c1N \u00a0VILLADIEGO ARTEAGA actu\u00f3 \u00a0bajo \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0errada \u00a0e \u00a0invencible de que estaba \u00a0amparado por una causal de justificaci\u00f3n (leg\u00edtima defensa). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Delegado del Ministerio P\u00fablico hace \u00a0notar \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0para \u00a0abogar \u00a0por \u00a0su \u00a0postura, dedica el discurso a \u00a0elaborar \u00a0varios contraindicios, partiendo de su particular punto de vista y sus \u00a0propias \u00a0 conclusiones \u00a0 sobre \u00a0 la \u00a0 manera \u00a0 c\u00f3mo \u00a0 deber\u00edan \u00a0entenderse \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0m\u00e9dico \u00a0y \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0pericial, especialmente en cuanto a la \u00a0afectaci\u00f3n de la conciencia y de la memoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al margen de lo anterior, asegura que tal \u00a0manera \u00a0de \u00a0sustentar \u00a0ri\u00f1e \u00a0contra la l\u00f3gica y los supuestos esenciales de la \u00a0causal \u00a0de inculpabilidad que alega, pues quien act\u00faa bajo convicci\u00f3n errada e \u00a0invencible \u00a0de que su comportamiento se justifica, lo hace con plena conciencia, \u00a0al \u00a0punto que puede distinguir lo l\u00edcito de lo il\u00edcito, situaci\u00f3n que, seg\u00fan \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0no \u00a0era \u00a0la del se\u00f1or GERM\u00c1N VILLADIEGO, quien habr\u00eda padecido \u00a0inconsciencia \u00a0y \u00a0falta \u00a0de \u00a0memoria \u00a0debido al influjo del licor y a la hipoxia \u00a0seguida a la anemia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0la falta de motivaci\u00f3n del fallo, \u00a0por \u00a0no \u00a0mencionar \u00a0el \u00a0m\u00f3vil \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0endilgado al se\u00f1or GERM\u00c1N \u00a0VILLADIEGO, advierte que no es \u00a0un \u00a0asunto \u00a0que \u00a0deba ser tratado al interior de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0sino \u00a0de \u00a0la \u00a0tercera, \u00a0cuya \u00a0declaraci\u00f3n repercutir\u00eda \u00fanicamente en la misma \u00a0sentencia, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo 229 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0 En \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 segundo \u00a0error. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 criterio \u00a0 del \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0 el \u00a0 libelista \u00a0incurre \u00a0nuevamente \u00a0en \u00a0falencias \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0al \u00a0confundir \u00a0el error por falso juicio de existencia, con el error \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad, toda vez que reprocha una supuesta omisi\u00f3n de \u00a0pruebas, \u00a0y \u00a0sin \u00a0embargo al desarrollar el cargo lo que hace es discrepar de la \u00a0manera \u00a0como \u00a0el \u00a0Tribunal apreci\u00f3 las mismas pruebas que supone omitidas, pero \u00a0adem\u00e1s sin ninguna profundidad y en forma gen\u00e9rica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0el caso del comportamiento del se\u00f1or \u00a0GERM\u00c1N \u00a0 \u00a0 \u00a0VILLADIEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0ARTEAGA \u00a0posterior \u00a0al \u00a0homicidio, \u00a0del \u00a0que \u00a0la Corporaci\u00f3n infiere que \u00a0actu\u00f3 \u00a0con \u00a0plena conciencia por huir del lugar, montar a caballo e ir a buscar \u00a0ayuda \u00a0m\u00e9dica, \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0actividades \u00a0respecto de las cuales el demandante \u00a0pretende \u00a0anteponer \u00a0su \u00a0punto \u00a0de vista por sobre las reflexiones del Tribunal, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0demostrar \u00a0ning\u00fan \u00a0atentado \u00a0contra \u00a0la \u00a0l\u00f3gica con la t\u00e9cnica del \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0igual \u00a0que \u00a0lo \u00a0hizo en las instancias, por lo cual la \u00a0tacha no puede prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Raz\u00f3n \u00a0asiste al Delegado del Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0cuando \u00a0advierte que el libelo fue estructurado de manera diversa a la \u00a0que \u00a0exige \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional \u00a0y \u00a0que \u00a0los \u00a0cargos \u00a0se \u00a0confeccionan \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0antilog\u00edas \u00a0o \u00a0presupuestos \u00a0que \u00a0no compaginan con la realidad \u00a0procesal, por lo cual no est\u00e1n llamados a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0primer \u00a0 \u00a0 \u00a0 cargo \u00a0(Nulidad). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0la causal tercera de casaci\u00f3n, \u00a0vale \u00a0decir cuando la sentencia se haya dictado en un juicio viciado de nulidad, \u00a0aparentemente \u00a0no \u00a0exige \u00a0en \u00a0su \u00a0redacci\u00f3n \u00a0formas \u00a0espec\u00edficas \u00a0en cuanto su \u00a0proposici\u00f3n \u00a0y \u00a0desarrollo, \u00a0la \u00a0demanda no es un escrito de libre confecci\u00f3n, \u00a0como \u00a0parece \u00a0haberse \u00a0entendido, \u00a0pues, \u00a0igual \u00a0que en las otras causales, debe \u00a0ajustarse \u00a0a ciertos par\u00e1metros l\u00f3gicos de modo que se comprendan con claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n \u00a0los \u00a0motivos \u00a0de \u00a0la \u00a0nulidad, \u00a0las \u00a0irregularidades sustanciales \u00a0alegadas, \u00a0la \u00a0manera en que se quebranta la estructura del proceso o se afectan \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0de los sujetos procesales, y la trascendencia de tales defectos \u00a0en el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tales \u00a0lineamientos \u00a0no se observan en la \u00a0demanda, \u00a0 y \u00a0 por \u00a0 ello \u00a0el \u00a0cargo \u00a0en \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0sus \u00a0subdivisiones \u00a0puede \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. El primer \u00a0motivo de nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Lo \u00a0primero que debe resaltarse es que si las nulidades procesales \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0parciales, \u00a0en \u00a0vista de la vigencia de la regla de su car\u00e1cter de \u00a0remedio \u00a0extremo \u00a0y \u00a0alternativo \u00a0(C. P. P., art. 308-5), en principio un sujeto \u00a0procesal, \u00a0concretamente \u00a0el \u00a0defensor, carece de inter\u00e9s para reclamar por los \u00a0vicios \u00a0que aparentemente afectan a otro sujeto procesal de cometidos diferentes \u00a0a \u00a0los \u00a0suyos \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0o \u00a0a \u00a0un \u00a0procesado \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0su \u00a0defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0por \u00a0la din\u00e1mica de los hechos investigados en este \u00a0asunto, \u00a0naturalmente \u00a0la \u00a0defensa \u00a0de \u00a0ROGER ENRIQUE \u00a0ARTEAGA \u00a0 \u00a0ALMARIO \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0pod\u00eda \u00a0 implementarse \u00a0eficientemente \u00a0sin \u00a0alegar \u00a0la \u00a0presunta \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0su \u00a0contendiente \u00a0GERM\u00c1N \u00a0 JOS\u00c9 \u00a0 VILLADIEGO \u00a0 ARTEAGA.\u00a0 \u00a0 As\u00ed \u00a0 entonces, \u00a0 el \u00a0 supuesto \u00a0 perjuicio \u00a0 que \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0 le \u00a0 pudiera \u00a0 acarrear \u00a0la \u00a0defensa \u00a0razonable \u00a0de \u00a0ARTEAGA \u00a0ALMARIO \u00a0a \u00a0la \u00a0posici\u00f3n del \u00a0procesado \u00a0 \u00a0 \u00a0VILLADIEGO \u00a0 \u00a0 ARTEAGA, \u00a0no \u00a0es \u00a0motivo suficiente para destacar que la investigaci\u00f3n y \u00a0el \u00a0juzgamiento \u00a0conjuntos \u00a0afectaron \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0del \u00a0segundo, \u00a0pues ello \u00a0obedece \u00a0 al \u00a0connatural \u00a0juego \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0hace \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0tensi\u00f3n \u00a0dial\u00e9ctica \u00a0entre imputaci\u00f3n y defensa, m\u00e1s evidente a\u00fan en un caso de lucha \u00a0de \u00a0contrarios \u00a0dentro \u00a0del proceso en el que los sindicados ven\u00edan enfrentados \u00a0desde \u00a0el \u00a0mismo \u00a0momento de los hechos acaecidos en una ri\u00f1a protagonizada por \u00a0ellos mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ciertamente, \u00a0el demandante se concentr\u00f3 \u00a0en \u00a0exponer \u00a0su \u00a0opini\u00f3n \u00a0personal acerca de lo inconveniente que result\u00f3 a la \u00a0postre \u00a0para \u00a0su \u00a0defendido, \u00a0GERM\u00c1N \u00a0JOS\u00c9 \u00a0VILLADIEGO, \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de que las \u00a0lesiones \u00a0 personales \u00a0atribuidas \u00a0a \u00a0ROGER \u00a0ENRIQUE \u00a0ARTEAGA \u00a0se hubiesen investigado por la misma cuerda \u00a0con \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0cometido \u00a0por \u00a0aqu\u00e9l.\u00a0 \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0se reserv\u00f3 las \u00a0razones \u00a0por las cuales pensaba que el Tribunal Superior carec\u00eda de competencia \u00a0para juzgar el proceso unificado de aquellos delitos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otras \u00a0palabras, el defensor no dio a \u00a0conocer \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0de \u00a0sus \u00a0aseveraciones, \u00a0seg\u00fan \u00a0las cuales ha debido \u00a0romperse \u00a0la \u00a0unidad \u00a0del \u00a0proceso, para que el Juez Penal Municipal (y no el de \u00a0Circuito) \u00a0se \u00a0encargara \u00a0del juzgamiento, en primera instancia, de las lesiones \u00a0personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0estipula el art\u00edculo 89 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0que \u00a0los hechos punibles conexos, sometidos a \u00a0diversas \u00a0competencias, \u00a0ser\u00e1n fallados por el funcionario de mayor jerarqu\u00eda. \u00a0Por \u00a0consiguiente, quedaba a cargo del casacionista demostrar que el homicidio y \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0de que trata este asunto no eran delitos conexos, por \u00a0no \u00a0concurrir \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los requisitos contemplados en los art\u00edculos 87 y 88 \u00a0ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0censura \u00a0se \u00a0redujo, \u00a0en cambio, a la \u00a0narraci\u00f3n \u00a0del \u00a0punto de vista del defensor sin la estructura completa que debe \u00a0configurar \u00a0un \u00a0cargo \u00a0por \u00a0nulidad \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0pas\u00f3 \u00a0directamente a \u00a0concluir \u00a0en \u00a0la \u00a0presunta \u00a0falta \u00a0de competencia, sin elaborar, aunque fuera en \u00a0m\u00ednima \u00a0parte, \u00a0las \u00a0premisas \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0se \u00a0desprende. Por ello no sale \u00a0avante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 2. \u00a0El \u00a0segundo motivo de nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0igual \u00a0que \u00a0en el reparo anterior, el \u00a0defensor \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0VILLADIEGO \u00a0 ARTEAGA \u00a0carece absolutamente de inter\u00e9s para demandar una anomal\u00eda que \u00a0supuestamente \u00a0 \u00a0resinti\u00f3 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 procesado \u00a0 ARTEAGA \u00a0 ALMARIO, \u00a0quien \u00a0no \u00a0es \u00a0su \u00a0defendido \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0m\u00e1xime \u00a0que \u00a0de \u00a0ser cierto el cargo bastar\u00eda una \u00a0nulidad \u00a0parcial \u00a0del \u00a0proceso \u00a0que \u00a0para \u00a0nada \u00a0incidir\u00eda \u00a0negativamente en la \u00a0posici\u00f3n \u00a0del \u00a0primero, \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto de vista de la regularidad formal del \u00a0procedimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Suficiente entonces el argumento expuesto \u00a0para \u00a0 \u00a0rechazar \u00a0 \u00a0formalmente \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0oposici\u00f3n, \u00a0 \u00a0pues \u00a0 el \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0 convalidaci\u00f3n \u00a0s\u00f3lo \u00a0podr\u00eda \u00a0esgrimirse \u00a0en \u00a0contra \u00a0de la postura de quien supuestamente tuviera la \u00a0condici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0perjudicado, \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 este \u00a0 caso \u00a0 ser\u00eda \u00a0 el \u00a0 procesado \u00a0ARTEAGA \u00a0ALMARIO, \u00a0en \u00a0nombre propio o \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0la \u00a0representaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su defensor, \u00a0y \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0VILLADIEGO \u00a0ARTEAGA, \u00a0conforme \u00a0con \u00a0las \u00a0claras previsiones del \u00a0numeral \u00a04\u00b0 del art\u00edculo 308 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal.\u00a0 Como se \u00a0sabe, \u00a0 a \u00a0 favor \u00a0 de \u00a0ARTEAGA \u00a0ALMARIO, \u00a0 presunto \u00a0 perjudicado \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 hipot\u00e9tica \u00a0anomal\u00eda \u00a0de \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n, no se present\u00f3 impugnaci\u00f3n por la \u00a0v\u00eda de la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. 3. El tercer \u00a0motivo de nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0nulidad \u00a0en \u00a0este \u00a0ac\u00e1pite \u00a0se \u00a0hace \u00a0depender \u00a0de \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0al \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa debido a que los jueces \u00a0supuestamente \u00a0infringieron \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral, por no \u00a0practicar \u00a0pruebas \u00a0destinadas \u00a0a \u00a0esclarecer \u00a0porqu\u00e9 \u00a0se gest\u00f3 la ausencia de \u00a0memoria \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0GERM\u00c1N \u00a0VILLADIEGO y la incidencia de su estado mental en \u00a0las \u00a0 \u00a0agresiones \u00a0 letales \u00a0 que \u00a0 le \u00a0 produjo \u00a0 al \u00a0 se\u00f1or \u00a0 Amado \u00a0 Arteaga \u00a0Cogollo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en esta ocasi\u00f3n el defensor toma \u00a0como \u00a0punto \u00a0de \u00a0partida aseveraciones sin respaldo en la realidad procesal, por \u00a0ejemplo: \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0averigu\u00f3 \u00a0por \u00a0el \u00a0estado mental del se\u00f1or VILLADIEGO \u00a0y \u00a0que \u00a0no \u00a0se recaud\u00f3 el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0los \u00a0m\u00e9dicos que lo intervinieron en el hospital de Ceret\u00e9 por \u00a0inactividad de los funcionarios judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0primer caso, causa perplejidad la \u00a0protesta \u00a0cuando \u00a0se \u00a0verifica \u00a0que \u00a0el \u00a0mismo \u00a0casacionista, \u00a0en \u00a0la \u00a0etapa \u00a0de \u00a0juzgamiento, \u00a0extendi\u00f3 \u00a0cuestionario al perito en psiquiatr\u00eda forense, de modo \u00a0que, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0examinar \u00a0al \u00a0procesado \u00a0GERM\u00c1N \u00a0VILLADIEGO, \u00a0contest\u00f3 \u00a0una \u00a0a \u00a0una \u00a0las \u00a0preguntas \u00a0relativas \u00a0a \u00a0la \u00a0influencia \u00a0del \u00a0alcohol \u00a0y a las consecuencias de la falta de \u00a0oxigeno \u00a0en \u00a0el cerebro, concluyendo sin dubitaci\u00f3n que \u201cno present\u00f3 en esos \u00a0momentos trastorno mental transitorio\u201d (fl. 49 cdno 3) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0segundo \u00a0caso, \u00a0tampoco le asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0al \u00a0demandante, \u00a0pues \u00a0mediante \u00a0auto \u00a0del \u00a012 de septiembre de 1996, el \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del Circuito de Ceret\u00e9 decret\u00f3 los testimonios de los m\u00e9dicos \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0atendieron \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 se\u00f1or \u00a0 \u00a0 GERM\u00c1N \u00a0VILLADIEGO \u00a0en los hospitales de Lorica y Monter\u00eda, \u00a0y \u00a0expidi\u00f3 los oficios tendientes a conseguir sus nombres y ubicaci\u00f3n, pues el \u00a0defensor \u00a0no \u00a0aport\u00f3 \u00a0estos \u00a0datos, \u00a0y al no obtener respuesta oportuna sigui\u00f3 \u00a0adelante con la audiencia p\u00fablica (folio 28 cdno. 2) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 debe \u00a0perderse \u00a0de \u00a0vista \u00a0que \u00a0el \u00a0quebrantamiento \u00a0al \u00a0principio \u00a0contenido \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0333 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0genera \u00a0nulidad \u00a0siempre \u00a0y \u00a0cuando \u00a0la \u00a0prueba o pruebas \u00a0dejadas \u00a0de \u00a0practicar \u00a0por \u00a0la negativa o negligencia del funcionario judicial, \u00a0tengan \u00a0incidencia \u00a0favorable en la situaci\u00f3n del procesado, bien sea en cuanto \u00a0al \u00a0grado de responsabilidad deducida o frente a la sanci\u00f3n punitiva que le fue \u00a0impuesta \u00a0o \u00a0porque \u00a0los \u00a0medios \u00a0de convicci\u00f3n omitidos podr\u00edan desvirtuar la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible o acreditar circunstancias de beneficio frente a \u00a0la imputaci\u00f3n que soporta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este evento se constata sin dificultad \u00a0que \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Ceret\u00e9 \u00a0no \u00a0asumi\u00f3 \u00a0una \u00a0actitud \u00a0pasiva, \u00a0ni \u00a0parcializada, \u00a0ni \u00a0negligente \u00a0frente \u00a0a la potestad de recaudar pruebas. Por el \u00a0contrario, \u00a0estuvo \u00a0atento a las que consider\u00f3 necesario incorporar de oficio y \u00a0decret\u00f3 \u00a0las \u00a0solicitadas \u00a0por \u00a0los sujetos procesales que estim\u00f3 pertinentes. \u00a0Sus \u00a0autos, \u00a0apelados \u00a0por \u00a0quien ahora demanda en casaci\u00f3n, fueron confirmados \u00a0por el Tribunal Superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0no \u00a0logra demostrar la \u00a0incidencia \u00a0que \u00a0tendr\u00edan \u00a0en el fallo las pruebas presuntamente omitidas, pues \u00a0su \u00a0razonamiento \u00a0gira \u00a0en \u00a0torno \u00a0de \u00a0simples \u00a0expectativas \u00a0inciertas \u00a0y no de \u00a0situaciones \u00a0reales \u00a0u \u00a0objetivas, a partir de las cuales pueda establecerse que \u00a0por \u00a0ese \u00a0motivo \u00a0se \u00a0desconoci\u00f3 el derecho de defensa del procesado. Seg\u00fan el \u00a0casacionista \u00a0quiz\u00e1 \u00a0si se contara con otra prueba pericial y con el testimonio \u00a0de \u00a0los \u00a0m\u00e9dicos \u00a0se \u00a0hubiese podido comprender cabalmente el estado mental del \u00a0se\u00f1or \u00a0GERM\u00c1N VILLADIEGO \u00a0al momento de herir de muerte al se\u00f1or Amado Arteaga Cogollo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales \u00a0condiciones, \u00a0su planteamiento \u00a0gen\u00e9rico \u00a0y \u00a0superficial \u00a0no \u00a0demuestra \u00a0el \u00a0menoscabo \u00a0a \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0ni \u00a0ense\u00f1a el modo en que esa anomal\u00eda procesal pudo ocurrir, pues \u00a0se \u00a0apoya \u00a0en \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0y \u00a0conjeturas derivadas de lo eventual, y por ello no \u00a0concreta \u00a0la \u00a0forma \u00a0en \u00a0que \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0extra\u00f1a pudieren incidir en la \u00a0situaci\u00f3n de su representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Que \u00a0la postura del demandante no pasa de \u00a0ser \u00a0una \u00a0intenci\u00f3n personal, arraigada en hip\u00f3tesis de su particular cosecha, \u00a0se \u00a0constata \u00a0en \u00a0diversas \u00a0expresiones \u00a0del \u00a0libelo, como esta: \u201cya \u00a0que \u00a0de \u00a0haberse \u00a0practicado \u00a0es \u00a0muy \u00a0probable que se hubiere \u00a0determinado \u00a0con \u00a0precisi\u00f3n \u00a0la gravedad del estado en que se encontraba GERMAN \u00a0VILLADIEGO \u00a0al \u00a0momento de cometer el hecho, y es muy posible que de existir las \u00a0pruebas \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0tecnicocient\u00edficas \u00a0(sic), \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de \u00a0Monter\u00eda, \u00a0hubiere \u00a0tomado \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de confirmar la sentencia de primera \u00a0instancia.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0se \u00a0percibe con nitidez que en \u00a0criterio \u00a0 del \u00a0 demandante \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0podido \u00a0ahondar \u00a0en \u00a0ciertos \u00a0aspectos \u00a0probatorios, \u00a0que \u00a0a \u00a0su juicio podr\u00edan favorecer los intereses de su pupilo, y \u00a0tal \u00a0expectativa \u00a0la \u00a0expresa equivocadamente en casaci\u00f3n como una vulneraci\u00f3n \u00a0al \u00a0 derecho \u00a0 de \u00a0 defensa \u00a0 por \u00a0 ausencia \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral, \u00a0sin \u00a0posibilidades \u00a0de \u00a0\u00e9xito, \u00a0porque no demuestra ni la desidia, ni la parcialidad \u00a0de \u00a0los \u00a0jueces, \u00a0ni \u00a0complementa \u00a0el cargo con el rigor que requiere el recurso \u00a0extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0que \u00a0lo que hace viable la censura en \u00a0estos \u00a0casos \u00a0es \u00a0la trascendencia del contenido material de la prueba invocada, \u00a0habida \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0se espera de ella, es decir, de aquello que \u00a0quien \u00a0la \u00a0depreca \u00a0o requiere dentro del proceso, afirma que pretende acreditar \u00a0con \u00a0su \u00a0pr\u00e1ctica. \u00a0S\u00f3lo a trav\u00e9s de un contraste de esta naturaleza puede el \u00a0juez \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n sopesar el perjuicio a la garant\u00eda y la favorabilidad de lo \u00a0que se extra\u00f1a frente a las finalidades defensivas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. 4. El cuarto \u00a0motivo de nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se presupone otra violaci\u00f3n al derecho de \u00a0defensa, \u00a0por entorpecimiento de la facultad de controvertir, esta vez originada \u00a0en \u00a0la \u00a0defectuosa \u00a0motivaci\u00f3n del fallo, pues seg\u00fan el censor, el Tribunal no \u00a0indica \u00a0el \u00a0m\u00f3vil del homicidio; no menciona las pruebas a partir de las cuales \u00a0arrib\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de que el se\u00f1or GERM\u00c1N \u00a0VILLADIEGO, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0estar \u00a0gravemente herido, \u00a0sab\u00eda \u00a0perfectamente \u00a0lo \u00a0que \u00a0hac\u00eda, \u00a0y \u00a0que ten\u00eda plena capacidad f\u00edsica y \u00a0mental. \u00a0Tampoco \u00a0se\u00f1ala de d\u00f3nde obtuvo que \u00e9l no actu\u00f3 movido por el error \u00a0invencible \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraba, \u00a0ni que su situaci\u00f3n personal no revest\u00eda \u00a0peligro inminente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte, frente al espec\u00edfico problema \u00a0de \u00a0defectos \u00a0en \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0que \u00a0eventualmente \u00a0podr\u00eda contener el fallo \u00a0impugnado en casaci\u00f3n, indic\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCuando \u00a0se \u00a0plantea \u00a0en \u00a0sede \u00a0de casaci\u00f3n nulidad de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n o de las \u00a0sentencias, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de motivaci\u00f3n,\u00a0 no basta alegar que la decisi\u00f3n, \u00a0en \u00a0su \u00a0conjunto \u00a0o \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0un determinado aspecto, adolece de este \u00a0vicio. \u00a0Es \u00a0preciso demostrar que se est\u00e1 en presencia de una cualquiera de las \u00a0situaciones \u00a0que \u00a0dan \u00a0origen \u00a0a su configuraci\u00f3n, a saber: 1) Que la decisi\u00f3n \u00a0carece \u00a0totalmente \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n; \u00a01) \u00a0Que la fundamentaci\u00f3n que contiene es \u00a0incompleta; y, c) Que es dil\u00f3gica o ambivalente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0primera hip\u00f3tesis surge cuando el \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0omite \u00a0precisar las razones de orden f\u00e1ctico y jur\u00eddico \u00a0que \u00a0sustentan \u00a0su \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0La \u00a0segunda, cuando el an\u00e1lisis que contiene de \u00a0estos \u00a0aspectos \u00a0es \u00a0deficiente, al extremo de no permitir su determinaci\u00f3n. La \u00a0tercera, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0sustenta \u00a0en argumentaciones contradictorias o excluyentes \u00a0que \u00a0impiden \u00a0conocer \u00a0su \u00a0verdadero sentido.\u201c (Sentencia del 27 de febrero de \u00a02001, radicaci\u00f3n 15402, M.P. Dr. Fernando Arboleda Ripoll). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igual \u00a0que \u00a0ocurre \u00a0frente \u00a0a \u00a0todas \u00a0las \u00a0causales \u00a0y \u00a0motivos \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0en este caso la censura debe estructurarse \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0arm\u00f3nicamente \u00a0con \u00a0las exigencias del recurso extraordinario, pues \u00a0los \u00a0planteamientos \u00a0gen\u00e9ricos \u00a0y \u00a0excluyentes \u00a0no satisfacen los principios de \u00a0trascendencia \u00a0y \u00a0autonom\u00eda \u00a0que deben acatarse al denunciar cualquier falencia \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0o de juicio, que eventualmente har\u00edan posible la ruptura del \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0caso \u00a0que \u00a0se \u00a0examina la censura \u00a0pareciera \u00a0desenvolverse \u00a0entre \u00a0la \u00a0primera y la segunda de las situaciones que \u00a0pueden \u00a0dar origen a la estructuraci\u00f3n del vicio reprochado, lo cual ya resulta \u00a0contradictorio; \u00a0es \u00a0decir, \u00a0se \u00a0censura \u00a0la \u00a0sentencia por carencia absoluta de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0dizque porque no cita las pruebas de las que el Tribunal obtuvo sus \u00a0convicciones, \u00a0y \u00a0a la vez, m\u00e1s adelante, protesta porque la fundamentaci\u00f3n le \u00a0parece indebida o insuficiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empero, \u00a0al desarrollar el cargo el mismo \u00a0impugnante \u00a0transcribe \u00a0los \u00a0apartes \u00a0pertinentes \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0en los cuales el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Monter\u00eda, en concreto y en forma clara y manifiesta, se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0pruebas espec\u00edficas y al peso o poder suasorio que reconoce en cada \u00a0una. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0no \u00a0resulta \u00a0dif\u00edcil \u00a0inferir \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0acude \u00a0a un supuesto vicio de procedimiento que en \u00a0realidad \u00a0no \u00a0existe, \u00a0para plantear por esta v\u00eda veladamente su desacuerdo con \u00a0los raciocinios y deducciones del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>T\u00e9ngase en cuenta que fue el apoderado de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0quien \u00a0apel\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Juez \u00a0Penal del Circuito de \u00a0Ceret\u00e9, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0GERM\u00c1N \u00a0VILLADIEGO, \u00a0tras \u00a0reconocer a su favor la causal de \u00a0inculpabilidad \u00a0consistente \u00a0en \u00a0haber \u00a0actuado \u00a0bajo \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0errada o \u00a0invencible de que actuaba en leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0si \u00a0no \u00a0se \u00a0discut\u00eda \u00a0ni \u00a0la \u00a0tipicidad, \u00a0ni \u00a0la antijuridicidad, el Tribunal Superior centr\u00f3 su atenci\u00f3n en \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0cuestionados, \u00a0como \u00a0lo \u00a0ordena \u00a0el \u00a0art\u00edculo 217 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0y \u00a0por ello, b\u00e1sicamente a partir del an\u00e1lisis completo \u00a0de \u00a0la \u00a0indagatoria del se\u00f1or VILLADIEGO \u00a0y de lo relatado por el testigo Levis Hern\u00e1n Mercado, concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0estaba \u00a0inconsciente, ni muy disminuido f\u00edsicamente, al \u00a0punto \u00a0que \u00a0pudo asestar las heridas mortales, abandonar corriendo la escena del \u00a0il\u00edcito \u00a0y \u00a0huir \u00a0montado en un caballo, para dirigirse a buscar ayuda m\u00e9dica. \u00a0Entonces \u00a0se \u00a0pregunt\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal: \u00a0\u00bfQu\u00e9 grado de conmoci\u00f3n podr\u00eda tener \u00a0quien todo eso realiza? \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aparte de la vaguedad en los t\u00e9rminos del \u00a0ataque, \u00a0el \u00a0casacionista no explica las razones de su afirmaci\u00f3n, ni la manera \u00a0en \u00a0 que \u00a0 la \u00a0supuesta \u00a0indebida \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0pudo \u00a0conculcar \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0El \u00a0alegato \u00a0no \u00a0pasa del simple enunciado y de \u00a0lanzar \u00a0afirmaciones \u00a0gen\u00e9ricas, sin precisar\u00a0 de qu\u00e9 manera los aspectos \u00a0supuestamente \u00a0omitidos \u00a0o \u00a0indebidamente \u00a0analizados \u00a0en \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n\u00a0 \u00a0repercutieron \u00a0 negativamente \u00a0 en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0o \u00a0incidieron \u00a0en \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0acusado GERM\u00c1N VILLADIEGO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0 anteriores \u00a0 observaciones \u00a0 son \u00a0suficientes para desestimar la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Sobre \u00a0el \u00a0segundo cargo (violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. Cuestiones \u00a0previas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.1. \u00a0La \u00a0jurisprudencia \u00a0de la Sala ha \u00a0reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples ocasiones que puede pretenderse la casaci\u00f3n del fallo \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley \u00a0sustancial, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0en el ejercicio de la apreciaci\u00f3n probatoria \u00a0haya incurrido en errores de hecho o de derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error de hecho, camino seguido por el \u00a0casacionista, \u00a0puede \u00a0estar \u00a0determinado \u00a0por \u00a0falso juicio de existencia, falso \u00a0juicio de identidad y falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.1.1. \u00a0Incurre \u00a0en \u00a0error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0el \u00a0juez que omite apreciar una prueba legalmente \u00a0aportada \u00a0 al \u00a0 proceso, \u00a0 o \u00a0cuando, \u00a0contrario \u00a0sensu, \u00a0infiere \u00a0consecuencias \u00a0valorativas \u00a0a \u00a0partir de un medio de convicci\u00f3n que no forma parte del proceso \u00a0por no haber sido legal y oportunamente incorporado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el falso juicio de existencia el error \u00a0de \u00a0hecho, por ser protuberante, suele descubrirse con un examen sencillo de las \u00a0actuaciones, \u00a0o \u00a0con \u00a0la confrontaci\u00f3n directa, f\u00edsica del acopio probatorio y \u00a0las \u00a0motivaciones \u00a0del \u00a0fallo. \u00a0Si \u00a0esto \u00a0ocurre, vale decir, si se demuestra la \u00a0presencia \u00a0real \u00a0del \u00a0error, a continuaci\u00f3n debe el demandante acreditar que es \u00a0tan \u00a0grave, \u00a0trascendental e influyente, que de no haberse cometido la sentencia \u00a0habr\u00eda sido de sentido distinto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.1.2. \u00a0El \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0supone, en cambio, que el juzgador s\u00ed tiene en cuenta el \u00a0medio \u00a0probatorio legal y oportunamente practicado; no obstante, al sopesarlo lo \u00a0distorsiona, \u00a0tergiversa, recorta o adiciona en su contenido material, de suerte \u00a0que \u00a0arriba \u00a0a \u00a0conclusiones \u00a0que \u00a0real \u00a0y \u00a0objetivamente \u00a0no \u00a0se \u00a0desprenden de \u00a0\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.1.3. Si la prueba existe legalmente y \u00a0es \u00a0apreciada \u00a0en su integridad, pero se le asigna una fuerza de convicci\u00f3n que \u00a0vulnera \u00a0los postulados de la sana cr\u00edtica, es decir, las reglas elementales de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0y \u00a0los aportes de las ciencias \u00a0aceptados \u00a0como \u00a0vigentes, \u00a0se \u00a0incurre \u00a0entonces \u00a0en \u00a0error \u00a0de hecho por falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la pretensi\u00f3n del libelista tiende a \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0juez \u00a0quebrant\u00f3 \u00a0definitivamente \u00a0los postulados de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0y produjo una decisi\u00f3n a todas luces desfasada y por ello arbitraria, \u00a0el \u00a0camino \u00a0a \u00a0seguir \u00a0en \u00a0b\u00fasqueda \u00a0de \u00a0la casaci\u00f3n es el del error por falso \u00a0raciocinio, \u00a0que \u00a0tiene \u00a0su \u00a0propia \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0especialmente en cuanto exige al \u00a0demandante \u00a0demostrar \u00a0cu\u00e1l \u00a0postulado \u00a0cient\u00edfico, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l \u00a0principio de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0fue desconocido por el juez. A \u00a0continuaci\u00f3n, \u00a0deber\u00e1 \u00a0indicar \u00a0la \u00a0trascendencia de ese error de modo que sin \u00a0\u00e9l \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del fallo habr\u00eda sido diferente, y concomitantemente se\u00f1alar \u00a0cu\u00e1l \u00a0era \u00a0el \u00a0aporte \u00a0cient\u00edfico \u00a0correcto, \u00a0o cu\u00e1l el raciocinio l\u00f3gico, o \u00a0cu\u00e1l \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0por \u00a0experiencia \u00a0que debi\u00f3 aplicarse para esclarecer el \u00a0asunto debatido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.2. \u00a0El \u00a0yerro \u00a0demostrado en la forma \u00a0antes \u00a0se\u00f1alada, \u00a0en \u00a0operaci\u00f3n \u00a0de \u00a0causa \u00a0a \u00a0efecto, \u00a0debe \u00a0enlazarse con la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0determinada ley sustancial por falta de aplicaci\u00f3n, aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o \u00a0interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, todo en procura de verificar que el fallo \u00a0impugnado es manifiestamente contrario a derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.3. \u00a0No es permitido, dentro del mismo \u00a0cargo \u00a0y \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0misma \u00a0prueba, \u00a0mezclar indistintamente argumentos para \u00a0defender \u00a0la \u00a0tesis \u00a0del falso juicio de identidad y la del falso raciocinio, si \u00a0se \u00a0da \u00a0en reconocer que en aqu\u00e9l el yerro recae sobre el contenido material de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0y \u00a0de \u00a0ah\u00ed \u00a0surge \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0en su sentido cabal e \u00edntegro, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0en \u00e9ste el error se produce en el proceso intelectivo por el que \u00a0se \u00a0asigna \u00a0peso \u00a0o \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0a la prueba analizada, sin que sea \u00a0necesario \u00a0verificar \u00a0alguna \u00a0especie \u00a0de \u00a0mengua \u00a0en \u00a0su integridad o contenido \u00a0material u objetivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.4. \u00a0Con frecuencia, y desvirtuando la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0como \u00a0ocurre \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0lo \u00a0que se presenta en realidad es una \u00a0disparidad \u00a0 de \u00a0criterios, \u00a0una \u00a0diversa \u00a0\u00f3ptica \u00a0de \u00a0entendimiento \u00a0entre \u00a0el \u00a0demandante \u00a0y \u00a0el Tribunal, motivo adicional para que el cargo no tenga acogida, \u00a0pues \u00a0en \u00a0los \u00a0dos errores de hecho postulados, como si se tratara de ahondar en \u00a0el \u00a0debate de las instancias, se pretende hacer prevalecer la opini\u00f3n jur\u00eddica \u00a0personal \u00a0 del \u00a0 interesado, \u00a0sobre \u00a0el \u00a0raciocinio \u00a0de \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0seguidamente se verificar\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que \u00a0las pruebas \u00a0ignoradas \u00a0por el Tribunal est\u00e1n constituidas por los testimonios de Carmen del \u00a0Rosario \u00a0P\u00e9rez, \u00a0Isabel \u00a0Petro, \u00a0Omaira Arteaga Almario, Levis Hern\u00e1n Mercado, \u00a0Plinio \u00a0Pereira, \u00a0Marcio \u00a0Galv\u00e1n \u00a0y \u00a0Jes\u00fas \u00a0Hern\u00e1n \u00a0Monroy; el reconocimiento \u00a0psiqui\u00e1trico \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0defendido \u00a0 \u00a0GERM\u00c1N \u00a0VILLADIEGO; \u00a0y \u00a0plurales \u00a0indicios que corroboran el \u00a0estado \u00a0en \u00a0que \u00a0se encontraba \u00e9ste como consecuencia de las heridas contusas y \u00a0por proyectil de arma de fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, no dijo espec\u00edficamente qu\u00e9 \u00a0hechos \u00a0o circunstancias aportadas o derivadas de cada uno de aquellos medios de \u00a0prueba, \u00a0con \u00a0incidencia \u00a0en la atribuci\u00f3n de culpabilidad dolosa y por ende en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0fueron despreciados por el Tribunal.\u00a0 Y de haber ocurrido esto, \u00a0el \u00a0problema \u00a0ofrecido \u00a0ser\u00eda \u00a0de \u00a0falso \u00a0juicio de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0recorte \u00a0material \u00a0de la \u00a0prueba, \u00a0 \u00a0mas \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0existencia por omisi\u00f3n de la misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cambio, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0de \u00a0su propia \u00a0inventiva \u00a0propone \u00a0ciertos \u00a0\u201cindicios\u201d, que para el Delegado del Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0en \u00a0realidad \u00a0son \u00a0\u201ccontraindicios\u201d, \u00a0encaminados \u00a0a desvirtuar el \u00a0razonamiento \u00a0del a-quo, y en este esfuerzo deja al descubierto que su verdadera \u00a0intenci\u00f3n \u00a0es \u00a0continuar luchando porque su forma de pensar prevalezca sobre el \u00a0criterio \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 jueces, \u00a0 como \u00a0 si \u00a0 a\u00fan \u00a0 siguiese \u00a0 litigando \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, el problema subyacente radica en \u00a0la \u00a0credibilidad, \u00a0en\u00a0 \u00a0la \u00a0fuerza de convicci\u00f3n o el poder de persuasi\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0otorg\u00f3 al acopio probatorio, pero este tema es extra\u00f1o a la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0toda vez que no existe tarifa legal o asignaci\u00f3n ex ante del m\u00e9rito \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0sino \u00a0que \u00a0con \u00a0la \u00a0adopci\u00f3n \u00a0del \u00a0m\u00e9todo de interpretaci\u00f3n \u00a0denominado \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 sana \u00a0 \u00a0cr\u00edtica, \u00a0 previsto \u00a0 en \u00a0 los \u00a0art\u00edculos \u00a0254 \u00a0y \u00a0294 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0el juez tiene cierto grado de libertad o discrecionalidad \u00a0frente \u00a0al conjunto de pruebas para arribar a un estado de convicci\u00f3n acerca de \u00a0los \u00a0sucesos \u00a0y de la responsabilidad penal, situaci\u00f3n que puede ser de certeza \u00a0o \u00a0de \u00a0duda, seg\u00fan las circunstancias espec\u00edficas de cada evento concreto. Ese \u00a0margen \u00a0para \u00a0la \u00a0movilidad \u00a0intelectual \u00a0en \u00a0la \u00a0asignaci\u00f3n \u00a0del m\u00e9rito a las \u00a0pruebas \u00a0encuentra \u00a0l\u00edmite \u00a0en los postulados de las ciencias, las reglas de la \u00a0l\u00f3gica y las m\u00e1ximas de la experiencia o del sentido com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De ah\u00ed que, en principio, no se admita en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0error de derecho por \u201cfalso juicio de \u00a0convicci\u00f3n\u201d, \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0ser\u00eda \u00a0 \u00a0propio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0sistema \u00a0 \u00a0probatorio \u00a0tarifado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Primer \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso \u00a0juicio de existencia \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Monter\u00eda \u00a0estudi\u00f3 \u00a0\u00fanicamente \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0de GERM\u00c1N \u00a0VILLADIEGO, \u00a0para inferir que \u00a0no \u00a0actu\u00f3 \u00a0con la convicci\u00f3n errada de que su comportamiento se justificaba, y \u00a0que \u00a0dej\u00f3 de apreciar u omiti\u00f3 otros medios probatorios que permit\u00edan inferir \u00a0o \u00a0deducir \u00a0que \u00a0si \u00a0el procesado despleg\u00f3 la conducta homicida lo hizo bajo la \u00a0influencia \u00a0del \u00a0error \u00a0invencible, \u00a0pero \u00a0que \u00a0as\u00ed no lo recuerda debido a las \u00a0especiales \u00a0 \u00a0circunstancias \u00a0 \u00a0f\u00edsicas \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0mentales \u00a0 \u00a0en \u00a0 las \u00a0 que \u00a0 se \u00a0encontraba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para allanar el camino al reproche asegura \u00a0que \u00a0 est\u00e1 \u00a0 plenamente \u00a0 probado \u00a0 que \u00a0VILLADIEGO \u00a0ARTEAGA \u00a0hab\u00eda \u00a0ingerido \u00a0alcohol; que debido a las \u00a0heridas \u00a0derram\u00f3 \u00a0mucha \u00a0sangre; que fue golpeado en brazos y piernas, y herido \u00a0con \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0en el arco intercostal derecho, de modo que le concedieron \u00a0incapacidad \u00a0por \u00a035 \u00a0d\u00edas; que todas esas lesiones se las caus\u00f3 Roger Arteaga \u00a0Almario; \u00a0que \u00a0fue \u00a0derribado por el impacto de la bala y que permaneci\u00f3 varios \u00a0segundos \u00a0 inm\u00f3vil, \u00a0 \u201ccomo \u00a0 muerto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De estas premisas concluye que el Tribunal \u00a0no \u00a0acierta \u00a0al \u00a0rechazar la inferencia del juez de primera instancia, seg\u00fan la \u00a0cual \u00a0 \u00a0 \u00a0GERM\u00c1N \u00a0 \u00a0 VILLADIEGO \u00a0 \u00a0 actu\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0errada \u00a0e \u00a0invencible \u00a0de que lo que \u00a0hac\u00eda \u00a0estaba justificado, porque, aunque \u00e9l no lo haya expresado, sinti\u00f3 que \u00a0su \u00a0vida \u00a0corr\u00eda \u00a0peligro \u00a0cuando se le acerc\u00f3 Amado Arteaga Cogollo, padre de \u00a0Roger, persona con la que estaba peleando. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0 evidencia \u00a0una \u00a0vez \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0no \u00a0desarrolla \u00a0en \u00a0rigor \u00a0t\u00e9cnico \u00a0el \u00a0error \u00a0por \u00a0falso juicio de \u00a0existencia, \u00a0sino \u00a0que \u00a0discrepa \u00a0de \u00a0las \u00a0convicciones \u00a0finales \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0vali\u00e9ndose \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0\u00e9l denomina otros indicios, m\u00e1s a\u00fan, si se tiene en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0nunca \u00a0se \u00a0ha \u00a0dudado \u00a0de \u00a0las \u00a0circunstancias en que se encontraba \u00a0VILLADIEGO, que esta vez \u00a0el \u00a0libelista \u00a0rememora \u00a0para interpretarlas a su acomodo y tratar de desvirtuar \u00a0as\u00ed las reflexiones de la Corporaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, en cuanto a que no puede predicarse \u00a0dolo \u00a0directo \u00a0porque el Tribunal no hizo referencia al m\u00f3vil para el delito, y \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0otra \u00a0 \u00a0 \u00a0parte, \u00a0 \u00a0 \u00a0porque \u00a0 \u00a0 GERM\u00c1N \u00a0VILLADIEGO \u00a0nunca busc\u00f3 a Amado Arteaga Cogollo, ni \u00a0se \u00a0acerc\u00f3 \u00a0donde \u00e9l estaba, tampoco se plantea en qu\u00e9 consisti\u00f3 el supuesto \u00a0error \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de existencia, al punto que la Sala no encuentra forma \u00a0de responder este aspecto de la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Id\u00e9ntica \u00a0 suerte \u00a0 corre \u00a0la \u00a0\u00faltima \u00a0alternativa \u00a0propuesta para descartar la culpabilidad dolosa, consistente en que \u00a0GERM\u00c1N \u00a0VILLADIEGO pudo \u00a0haberse \u00a0equivocado \u00a0y \u00a0de \u00a0este \u00a0modo \u00a0atacar \u00a0a Amado Arteaga, pensando que se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0su hijo Roger Arteaga, quien era su verdadero contrincante, pues no \u00a0vislumbra \u00a0la \u00a0Corte \u00a0qu\u00e9 \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver \u00a0esta \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0con la violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial por error de hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0Segundo \u00a0 error \u00a0 de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 cr\u00edtica \u00a0consiste, \u00a0a \u00a0decir \u00a0del \u00a0libelista, \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0considerar \u00a0pruebas \u00a0de las que se \u00a0infer\u00eda \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0GERM\u00c1N \u00a0 VILLADIEGO \u00a0 estaba \u00a0 inconsciente \u00a0 y \u00a0f\u00edsicamente \u00a0disminuido \u00a0cuando \u00a0se \u00a0involucr\u00f3 \u00a0en \u00a0el homicidio de Amado Arteaga Cogollo. Los medios de convicci\u00f3n \u00a0supuestamente \u00a0ignorados \u00a0son \u00a0la experticia psiqui\u00e1trica y los reconocimientos \u00a0m\u00e9dicos que determinaron la incapacidad por 35 d\u00edas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0de \u00a0este yerro, la \u00a0demanda \u00a0se \u00a0apart\u00f3 \u00a0completamente \u00a0de \u00a0los \u00a0lineamientos t\u00e9cnicos del recurso \u00a0extraordinario \u00a0contenidos en la ley procesal y ampliamente desarrollados por la \u00a0jurisprudencia, \u00a0y \u00a0por \u00a0ello \u00a0devino en consideraciones subjetivas derivadas de \u00a0las \u00a0expectativas \u00a0personales \u00a0del \u00a0defensor \u00a0por \u00a0oposici\u00f3n \u00a0al \u00a0criterio \u00a0del \u00a0Tribunal de Monter\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0censura, \u00a0sin \u00a0salir \u00a0del \u00a0cargo \u00a0derivado \u00a0del \u00a0error por falso juicio de existencia, dice el casacionista que el \u00a0Juez \u00a0de segunda instancia omiti\u00f3 o dej\u00f3 de considerar las anteriores pruebas, \u00a0y \u00a0seguidamente \u00a0pasa \u00a0a \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0estudio del acopio probatorio se \u00a0quebrantaron \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la raz\u00f3n y la experiencia, como si \u00a0estuviese tratando de sostener un error por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este desacierto de la demanda da al traste \u00a0con \u00a0el \u00a0rigor \u00a0l\u00f3gico \u00a0que \u00a0exige \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0pues no puede \u00a0reprocharse \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0por \u00a0no \u00a0estudiar \u00a0ciertas \u00a0pruebas y al mismo tiempo \u00a0cuestionarlo \u00a0porque \u00a0al analizarlas se alej\u00f3 de los principios que informan la \u00a0sana \u00a0 cr\u00edtica. \u00a0Como \u00a0atinadamente \u00a0lo \u00a0resalta \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0un \u00a0planteamiento \u00a0de tal naturaleza atenta contra el principio de no contradicci\u00f3n \u00a0y \u00a0aqu\u00e9l \u00a0grado \u00a0de \u00a0confusi\u00f3n \u00a0conceptual \u00a0conspira contra la prosperidad del \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, la demanda no \u00a0tiene \u00a0aptitud para demostrar que el Tribunal Superior de Monter\u00eda profiri\u00f3 el \u00a0fallo\u00a0 \u00a0condenatorio \u00a0con \u00a0quebrantamiento \u00a0por la v\u00eda indirecta de normas \u00a0jur\u00eddicas \u00a0de \u00a0imperativa \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0y por ello no es factible acceder a las \u00a0pretensiones de la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, Sala de Casaci\u00f3n Penal, administrando justicia en nombre \u00a0de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0No \u00a0 \u00a0casar \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00f3piese, \u00a0 \u00a0c\u00famplase \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0 \u00a0de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS E. MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0 \u00a0 PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 14048 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 94 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Bogot\u00e1 D. C., cuatro de julio de dos mil uno. \u00a0\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-4178","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-9"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4178","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4178"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4178\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4178"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4178"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4178"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}