{"id":4163,"date":"2023-09-08T15:14:16","date_gmt":"2023-09-08T15:14:16","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1395608-11-01\/"},"modified":"2023-09-08T15:14:16","modified_gmt":"2023-09-08T15:14:16","slug":"1395608-11-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1395608-11-01\/","title":{"rendered":"13956(08-11-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 13956 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Dr. Carlos E. Mej\u00eda Escobar \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado\u00a0 Acta No. 172 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0 D.C., \u00a0 ocho \u00a0(8)\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0noviembre\u00a0 de dos\u00a0 mil\u00a0 uno\u00a0 (2001). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V\u00a0\u00a0 \u00a0I\u00a0\u00a0 \u00a0S\u00a0\u00a0 \u00a0T\u00a0\u00a0 O\u00a0\u00a0 S\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0Fiscal 3\u00b0 Delegado ante el Tribunal Superior del Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0y por el apoderado de la parte civil, en contra del fallo \u00a0de \u00a0ese \u00a0Tribunal \u00a0por \u00a0medio \u00a0del \u00a0cual \u00a0absolvi\u00f3 a la doctora MIRIAM PATRICIA \u00a0VALENCIA \u00a0GARCIA \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0prevaricato \u00a0por \u00a0acci\u00f3n del que hab\u00eda sido \u00a0acusada por el Fiscal apelante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>H\u00a0 \u00a0E\u00a0 \u00a0C\u00a0 \u00a0H\u00a0 \u00a0O\u00a0 \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0la \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0negocios \u00a0automotrices \u00a0Elbert \u00a0Beltr\u00e1n \u00a0y Compa\u00f1\u00eda Limitada de Bogot\u00e1 D.C., acudieron en febrero de \u00a01994\u00a0 \u00a0los \u00a0se\u00f1ores \u00a0Policarpo \u00a0Camacho \u00a0Blanco, \u00a0Dar\u00edo Camargo Rico y la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Dormileni \u00a0Ter\u00e1n, \u00a0quienes \u00a0ofrecieron \u00a0en \u00a0venta \u00a0una camioneta marca \u00a0Toyota, \u00a0modelo \u00a01993, \u00a0tipo \u00a0burbuja, \u00a0de placas BDO 431.\u00a0 Valorada por la \u00a0empresa \u00a0en la suma de $30.000.000.oo, fue permutada por una camioneta marca Kia \u00a0de \u00a0servicio p\u00fablico avaluada en $22.000.000.oo.\u00a0 Los due\u00f1os de la Toyota \u00a0recibieron \u00a0la \u00a0camioneta \u00a0Kia, \u00a0m\u00e1s \u00a0$10.000.000.oo y el saldo en su contra se \u00a0comprometieron a pagarlo en sumas mensuales de $520.000.oo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente regresaron para que la empresa \u00a0Elbert \u00a0Beltr\u00e1n \u00a0y Compa\u00f1\u00eda Limitada les tomara nuevamente la camioneta marca \u00a0Kia, \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0les \u00a0 fue \u00a0 recibida \u00a0 por \u00a0 $20.000.000.oo \u00a0 y \u00a0 cancelada \u00a0inmediatamente.\u00a0 \u00a0Tiempo \u00a0despu\u00e9s \u00a0se \u00a0remiti\u00f3 \u00a0la Toyota a la DIJIN para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0la \u00a0revisi\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0legalidad, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0hubo \u00a0necesidad de \u00a0reclamarle \u00a0a \u00a0los \u00a0vendedores \u00a0de \u00a0\u00e9sta la entrega de la factura original y el \u00a0manifiesto \u00a0de \u00a0importaci\u00f3n de tal veh\u00edculo.\u00a0 Policarpo Camacho advirti\u00f3 \u00a0no \u00a0tener \u00a0tales \u00a0documentos, \u00a0pero \u00a0ofreci\u00f3 como alternativa que la empresa le \u00a0entregara \u00a0la \u00a0camioneta \u00a0Toyota, \u00a0ya \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0ten\u00eda un comprador dispuesto a \u00a0adquirirla \u00a0en \u00a0tales \u00a0condiciones.\u00a0\u00a0 \u00a0Elbert \u00a0Beltr\u00e1n \u00a0y \u00a0Compa\u00f1\u00eda \u00a0Limitada \u00a0accedi\u00f3 \u00a0a \u00a0entregarle \u00a0la camioneta para que Camacho la vendiera, lo \u00a0que \u00a0efectivamente \u00a0hizo \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0se \u00a0lo inform\u00f3 al representante legal de esa \u00a0empresa, \u00a0a quien llam\u00f3 para enterarlo de tal cosa, aunque nunca se present\u00f3 a \u00a0entregar \u00a0el \u00a0dinero \u00a0de \u00a0la \u00a0venta \u00a0de \u00a0la \u00a0camioneta Toyota.\u00a0 A esa misma \u00a0empresa \u00a0acudi\u00f3 \u00a0la se\u00f1ora Dormileni Ter\u00e1n a manifestar que ella responder\u00eda \u00a0por \u00a0la \u00a0plata, pero ni uno ni otra lo hicieron y finalmente, 6 meses despu\u00e9s y \u00a0ante \u00a0la \u00a0desaparici\u00f3n de esas personas, la empresa decidi\u00f3 formular denuncia, \u00a0a trav\u00e9s de apoderado judicial, por el presunto delito de estafa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0denuncia \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0Policarpo \u00a0Camacho \u00a0Blanco \u00a0el \u00a02 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01995 y le correspondi\u00f3 a la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0170 \u00a0Delegada \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a07\u00aa \u00a0de \u00a0Delitos \u00a0contra el Patrimonio \u00a0Econ\u00f3mico \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0a \u00a0cargo \u00a0de la doctora MIRIAM PATRICIA VALENCIA \u00a0GARCIA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a016 de febrero de 1995 se orden\u00f3 apertura \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0previa, \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0se escuch\u00f3 el testimonio del \u00a0representante \u00a0legal \u00a0de \u00a0la \u00a0empresa \u00a0denunciante. \u00a0Luego \u00a0de una petici\u00f3n del \u00a0abogado \u00a0de \u00a0\u00e9sta \u00a0se \u00a0orden\u00f3, \u00a0el \u00a010 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0siguiente, \u00a0la \u00a0apertura de \u00a0instrucci\u00f3n.\u00a0 \u00a0Dentro \u00a0de \u00a0esa resoluci\u00f3n se dispuso que por el momento y \u00a0con \u00a0miras \u00a0a \u00a0establecer \u00a0el \u00a0paradero del veh\u00edculo, la tenencia del mismo, la \u00a0calidad \u00a0de \u00a0quien \u00a0la \u00a0est\u00e1 \u00a0ejerciendo, \u00a0se \u00a0ordena oficiar a las autoridades \u00a0respectivas \u00a0a \u00a0fin \u00a0de \u00a0que \u00a0sea \u00a0retenido el automotor (&#8230;) toda vez que este \u00a0rodante es objeto de controversia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a01 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01995 \u00a0se \u00a0libr\u00f3 oficio \u00a0dirigido \u00a0a \u00a0la \u00a0Jefatura \u00a0del Cuerpo T\u00e9cnico de Investigaci\u00f3n de la Fiscal\u00eda \u00a0General \u00a0de \u00a0la Naci\u00f3n en Villavicencio (Meta), en el que se dispuso la captura \u00a0y \u00a0retenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0camioneta \u00a0mencionada.\u00a0 \u00a0Al \u00a0d\u00eda siguiente\u00a0 se \u00a0retuvo \u00a0la \u00a0camioneta, \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0en poder del se\u00f1or Rafael Antonio \u00a0Ronderos \u00a0quien \u00a0acredit\u00f3 una licencia de tr\u00e1nsito expedida por la oficina del \u00a0autom\u00f3vil \u00a0club \u00a0de \u00a0Colombia, \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0figuraba \u00a0como \u00a0propietario de ese \u00a0automotor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a05 \u00a0de \u00a0junio de 1995 un agente del CTI se \u00a0hizo \u00a0presente, \u00a0en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0del \u00a0due\u00f1o \u00a0registrado \u00a0de \u00a0la\u00a0 camioneta \u00a0retenida, \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 Fiscal\u00eda \u00a0 170 \u00a0 para \u00a0 dejarla \u00a0a \u00a0disposici\u00f3n \u00a0de \u00a0ese \u00a0Despacho.\u00a0 \u00a0Ese \u00a0mismo d\u00eda se le recepcion\u00f3 declaraci\u00f3n al se\u00f1or Rafael \u00a0Antonio \u00a0Ronderos, \u00a0quien manifest\u00f3 ser el propietario del veh\u00edculo, present\u00f3 \u00a0los \u00a0documentos \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0acreditaban \u00a0y \u00a0reclam\u00f3 \u00a0que se le entregara el \u00a0automotor \u00a0en \u00a0dep\u00f3sito, \u00a0con \u00a0el \u00a0compromiso \u00a0de \u00a0ponerlo a disposici\u00f3n de la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0cuando \u00a0fuera \u00a0necesario.\u00a0 \u00a0La \u00a0Fiscal \u00a0170 \u00a0Delegada \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0mediante \u00a0auto \u00a0interlocutorio ese mismo d\u00eda entregar en forma provisional y en \u00a0dep\u00f3sito \u00a0la \u00a0camioneta al se\u00f1or Ronderos, levantando simult\u00e1neamente el acta \u00a0de \u00a0entrega. \u00a0Ese \u00a0mismo d\u00eda se hab\u00eda presentado demanda de parte civil por el \u00a0apoderado \u00a0de la empresa denunciante, la que el 9 de junio siguiente se pas\u00f3 al \u00a0despacho \u00a0de la Fiscal, admiti\u00e9ndose inmediatamente, por lo que el ahora sujeto \u00a0procesal \u00a0interpuso \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra del auto que orden\u00f3 la \u00a0entrega \u00a0de la camioneta retenida, el que se concedi\u00f3 el 11 de julio de 1995 en \u00a0el \u00a0efecto devolutivo.\u00a0 Al conocer la Unidad de Fiscal\u00eda Delegada ante los \u00a0Tribunales \u00a0Superiores de Bogot\u00e1 D.C. y Cundinamarca del recurso, se abstuvo de \u00a0resolverlo \u00a0por \u00a0estimar \u00a0que \u00a0dada \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0del \u00a0auto, \u00a0el efecto de la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0ha \u00a0debido \u00a0ser \u00a0en \u00a0el \u00a0diferido \u00a0y \u00a0no \u00a0en el devolutivo como se \u00a0concedi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a08 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01995, la Fiscal\u00eda 170 \u00a0Delegada \u00a0orden\u00f3 \u00a0obedecer lo resuelto por el superior funcional , concedi\u00f3 el \u00a0recurso \u00a0en el efecto diferido y advirti\u00f3 que \u201catendiendo el cumplimiento del \u00a0auto \u00a0atacado, \u00a0esto \u00a0es, la entrega del veh\u00edculo en dep\u00f3sito provisional a su \u00a0tenedor, \u00a0por \u00a0ser un hecho superado, por sustracci\u00f3n de materia y de acuerdo a \u00a0lo \u00a0ordenado \u00a0en \u00a0resoluci\u00f3n del 21 de julio \u00faltimo, no procede la suspensi\u00f3n \u00a0del \u00a0mandato \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n impugnada hasta tanto se produzca la decisi\u00f3n \u00a0del superior\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0el \u00a011 de agosto \u00a0siguiente \u00a0y \u00a0despu\u00e9s de que el apoderado de la parte civil le reclamara por no \u00a0ordenar \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0de la orden de entrega del veh\u00edculo, decide, para dar \u00a0cumplimiento \u00a0a \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0ordenado \u00a0en la resoluci\u00f3n impugnada, \u00a0ordenar \u00a0que Rafael Antonio Ronderos Ferro, ponga a disposici\u00f3n de la Fiscal\u00eda \u00a0la camioneta que se le entreg\u00f3 en dep\u00f3sito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El depositario cumpli\u00f3 efectivamente la orden \u00a0el \u00a014 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0siguiente, \u00a0d\u00eda \u00a0en \u00a0que \u00a0entreg\u00f3 \u00a0el \u00a0veh\u00edculo en la \u00a0Direcci\u00f3n \u00a0Seccional \u00a0Administrativa y Financiera de la Fiscal\u00eda General de la \u00a0Naci\u00f3n en Villavicencio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACION PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0denuncia formulada por el apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0en el proceso a que aluden los hechos, el Fiscal 3\u00b0 de la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante los Tribunales Superiores de los Distritos \u00a0Judiciales \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0y \u00a0Cundinamarca, \u00a0orden\u00f3 \u00a0apertura \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0previa. (folio 32) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a031 \u00a0de \u00a0agosto de 1995 (folios 150 a \u00a0162, \u00a0cuaderno \u00a0original 1), el Fiscal instructor dict\u00f3 resoluci\u00f3n inhibitoria \u00a0en \u00a0favor \u00a0de la denunciada.\u00a0 El inhibitorio estim\u00f3 razonable la decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal \u00a0denunciada \u00a0de \u00a0entregar \u00a0de \u00a0plano \u00a0el \u00a0automotor reclamado. La \u00a0razonabilidad \u00a0se \u00a0fund\u00f3 \u00a0en \u00a0la caracter\u00edstica del tipo de entrega, dep\u00f3sito \u00a0provisional \u00a0y \u00a0la \u00a0calidad \u00a0de \u00a0tenedor \u00a0leg\u00edtimo y propietario inscrito de la \u00a0persona a la que se le devolvi\u00f3 la camioneta.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0descart\u00f3 \u00a0como prevaricador el \u00a0error \u00a0en \u00a0el \u00a0efecto \u00a0del \u00a0recurso \u00a0concedido &#8211; devolutivo, cuando deber\u00eda ser \u00a0diferido \u00a0-, \u00a0pues \u00a0tal \u00a0yerro \u00a0fue \u00a0subsanado por la Unidad ante el Tribunal, y \u00a0\u201c(&#8230;) \u00a0esta \u00a0irregularidad no podr\u00eda tampoco dar bases s\u00f3lidas y jur\u00eddicas \u00a0a \u00a0la \u00a0posible \u00a0existencia \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0prevaricato \u00a0por parte de la Fiscal \u00a0(&#8230;)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque encontr\u00f3 algunas irregularidades en lo \u00a0atinente \u00a0a \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de la demanda de parte civil y a su conocimiento \u00a0por \u00a0parte \u00a0de la Fiscal denunciada, antes de que decidiera sobre la entrega del \u00a0veh\u00edculo, \u00a0estima \u00a0que \u00a0las \u00a0explicaciones \u00a0a \u00a0que \u00a0haya \u00a0lugar son del \u00e1mbito \u00a0disciplinario y no del penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Contra \u00a0esa \u00a0providencia \u00a0inhibitoria \u00a0interpuso \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0el \u00a0denunciante.\u00a0 El 28 de noviembre de \u00a01995, \u00a0un \u00a0Fiscal \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0la \u00a0Corte Suprema de Justicia \u00a0defini\u00f3 \u00a0el \u00a0recurso, revocando la resoluci\u00f3n inhibitoria y ordenando apertura \u00a0de instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a0Fiscal Delegado ante la \u00a0Corte, \u00a0limita \u00a0la providencia exclusivamente a lo que determin\u00f3 como impugnado \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente. \u00a0De \u00a0acuerdo \u00a0a \u00a0ello, \u00a0concret\u00f3 \u00a0el objeto procesal de la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0que \u00a0orden\u00f3 \u00a0abrir, al hecho de la err\u00f3nea concesi\u00f3n del efecto \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la resoluci\u00f3n que orden\u00f3 la \u00a0entrega \u00a0de \u00a0la camioneta Toyota.\u00a0 Estim\u00f3 el Fiscal ante la Corte que hubo \u00a0una \u00a0abierta \u00a0pretermisi\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0norma \u00a0que \u00a0no \u00a0admit\u00eda \u00a0sino \u00a0una \u00fanica \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0 (art\u00edculo \u00a0 204, \u00a0literal \u00a0b, \u00a0ordinal \u00a04\u00b0 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal), \u00a0que \u00a0ello \u00a0no \u00a0aparec\u00eda \u00a0seriamente \u00a0explicado \u00a0por \u00a0la \u00a0denunciada \u00a0 y \u00a0 que, \u00a0a\u00fan \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0hab\u00e9rsele \u00a0puesto \u00a0de \u00a0presente \u00a0esa \u00a0irregularidad persisti\u00f3 infundadamente en ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0aunque \u00a0la \u00a0Fiscal \u00a0VALENCIA \u00a0GARCIA \u00a0orden\u00f3 \u00a0la correcci\u00f3n del efecto en que deb\u00eda conceder el recurso, no \u00a0dispuso \u00a0cesar \u00a0las consecuencias del efecto devolutivo y, si bien es cierto que \u00a0posteriormente \u00a0 corrigi\u00f3 \u00a0 esa \u00a0 omisi\u00f3n, \u00a0\u201cque \u00a0si \u00a0bien \u00a0no \u00a0se \u00a0presenta \u00a0abiertamente \u00a0il\u00edcita, \u00a0si \u00a0{es} \u00a0indicativa \u00a0de \u00a0querer mantener la situaci\u00f3n \u00a0irregular \u00a0derivada \u00a0del prove\u00eddo que orden\u00f3 la restituci\u00f3n del veh\u00edculo\u201d. \u00a0(folios \u00a04 \u00a0a \u00a010, \u00a0cuaderno \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad de Fiscal\u00eda Delegada ante la Corte \u00a0Suprema de Justicia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El 4 de diciembre de 1995, el Fiscal 3\u00b0 \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0los \u00a0Tribunales de Bogot\u00e1 D.C. y \u00a0Cundinamarca \u00a0orden\u00f3 \u00a0&#8211; \u00a0nuevamente \u00a0&#8211; \u00a0apertura \u00a0de \u00a0instrucci\u00f3n (folio 1|93, \u00a0cuaderno \u00a01) \u00a0y \u00a0determin\u00f3 \u00a0vincular \u00a0mediante \u00a0indagatoria a la doctora MIRIAM \u00a0PATRICIA VALENCIA GARCIA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a019 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0se \u00a0defini\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la \u00a0indagada, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0imposici\u00f3n de medida de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n preventiva como presunta responsable del delito de \u00a0prevaricato \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n. En la misma providencia se le concedi\u00f3 el beneficio \u00a0de la libertad provisional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Interpuesto recurso de reposici\u00f3n y en \u00a0subsidio \u00a0apelaci\u00f3n, un Fiscal de la Unidad de Fiscal\u00eda Delegada ante la Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia lo resolvi\u00f3 mediante resoluci\u00f3n del 27 de febrero de 1996 \u00a0con la que revoc\u00f3 la medida de aseguramiento impuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante que en la resoluci\u00f3n que revoc\u00f3 \u00a0la \u00a0inhibitoria \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el Fiscal ante el Tribunal,\u00a0 el de la Unidad \u00a0ante \u00a0la \u00a0Corte \u00a0hab\u00eda \u00a0limitado \u00a0el \u00a0objeto \u00a0procesal \u00a0al \u00a0hecho \u00a0de la errada \u00a0concesi\u00f3n \u00a0del \u00a0efecto \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0concedido \u00a0por \u00a0la Fiscal \u00a0denunciada, \u00a0ahora \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis del comportamiento de la Fiscal \u00a0VALENCIA \u201cdebe realizarse atendiendo esta triple imputaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c1.- \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Haberle \u00a0dado \u00a0curso \u00a0a \u00a0la solicitud de \u00a0entrega \u00a0del \u00a0veh\u00edculo, \u00a0con extrema e inusual celeridad y sin que la solicitud \u00a0tuviera \u00a0nota \u00a0secretarial \u00a0de \u00a0entrada. \u00a02.- \u00a0No \u00a0haber \u00a0hecho lo propio con la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0parte \u00a0civil \u00a0presentada \u00a0el \u00a0mismo d\u00eda. 3.- Haber concedido en el \u00a0efecto \u00a0devolutivo el recurso de apelaci\u00f3n contra la resoluci\u00f3n que orden\u00f3 la \u00a0devoluci\u00f3n \u00a0del \u00a0veh\u00edculo y cuando la segunda instancia corrigi\u00f3 el error, no \u00a0haber \u00a0hecho \u00a0cesar \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0del \u00a0efecto \u00a0devolutivo\u201d. \u00a0(folio 27, \u00a0cuaderno de la Unidad de Fiscal\u00eda ante la Corte) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 punto \u00a01 \u00a0lo \u00a0encuentra \u00a0adecuadamente \u00a0explicado \u00a0con \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0la \u00a0auxiliar de la Fiscal\u00eda 170 y de un \u00a0empleado \u00a0de la secretar\u00eda com\u00fan, as\u00ed como las explicaciones brindadas por la \u00a0denunciada tanto en su versi\u00f3n como en la indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0del \u00a0punto \u00a02, \u00a0aunque no encuentra \u00a0dolosa \u00a0esa \u00a0conducta, como quiera que las declaraciones recaudadas permiten tal \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0tampoco \u00a0es \u00a0claro \u00a0que sea totalmente at\u00edpico su comportamiento, \u00a0pues \u00a0no est\u00e1 suficientemente aclarado el por qu\u00e9 no conoci\u00f3 de la demanda de \u00a0parte \u00a0civil.\u00a0 \u00a0En \u00a0lo \u00a0atinente \u00a0al \u00a0punto \u00a03, aunque la inaplicaci\u00f3n del \u00a0ordinal \u00a04\u00b0 del literal b, del art\u00edculo 204 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0puede \u00a0ser \u00a0errada, no es extravagante, teniendo en cuenta la situaci\u00f3n alegada \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal, lo que impide predicar la existencia de dolo.\u00a0 No obstante \u00a0ello, \u00a0dado \u00a0el \u00a0laconismo \u00a0de \u00a0sus \u00a0explicaciones, no es posible determinar con \u00a0precisi\u00f3n \u00a0las razones de tal conducta, por lo que considera menester continuar \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0(folios \u00a020 \u00a0a \u00a031, \u00a0cuaderno de la Fiscal\u00eda ante la \u00a0Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a030 de octubre de 1996, el Fiscal 3\u00b0 \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0los \u00a0Tribunales Superiores de los \u00a0Distritos \u00a0Judiciales \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 D.C. y Cundinamarca, profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la \u00a0doctora \u00a0MIRIAM \u00a0PATRICIA \u00a0VALENCIA \u00a0GARCIA como \u00a0presunta responsable del il\u00edcito de prevaricato por omisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 Fiscal \u00a0 hace \u00a0consistir \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0presuntamente \u00a0prevaricadora en haberse concedido de manera equivocada el efecto \u00a0del \u00a0recurso \u00a0contra el auto de junio 5 de 1995 y rehusarse de manera consciente \u00a0y \u00a0voluntaria \u00a0a \u00a0corregir \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0de esa apelaci\u00f3n mal concedida, \u00a0dejando sin efectos la entrega material del carro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal acusaci\u00f3n la sostiene probatoriamente en \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0auxiliar de la Fiscal VALENCIA GARCIA, del cual concluye \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0tuvo \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda de parte civil antes de resolver \u00a0sobre \u00a0la \u00a0entrega del automotor a un tercero, en la acelerada devoluci\u00f3n de la \u00a0camioneta \u00a0Toyota \u00a0y \u00a0en \u00a0la \u00a0falta de claridad de sus explicaciones, las que le \u00a0parecen lac\u00f3nicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0mismo Fiscal de la Unidad Delegada \u00a0ante \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0que conoci\u00f3 de todas las actuaciones en \u00a0segunda \u00a0 instancia,\u00a0 \u00a0 confirm\u00f3 \u00a0 la \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, \u00a0mediante \u00a0providencia \u00a0del \u00a015 \u00a0de \u00a0enero de 1997, resolviendo de esa manera el recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0la acusada, su defensor y el Agente del Ministerio \u00a0P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la decisi\u00f3n de segunda instancia se vari\u00f3 \u00a0la \u00a0denominaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta, \u00a0de \u00a0prevaricato \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0a \u00a0prevaricato \u00a0por \u00a0acci\u00f3n, \u00a0se\u00f1al\u00e1ndose \u00a0el origen de tal en \u201cdos decisiones \u00a0suyas \u00a0consistentes, en conceder la apelaci\u00f3n en un efecto que no correspond\u00eda \u00a0y \u00a0haber corregido la irregularidad, por orden de su superior, pero denegando la \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0de las consecuencias que tra\u00eda el efecto procedente\u201d (folio 13 del \u00a0cuaderno de segunda instancia) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Previo agotamiento del tr\u00e1mite se\u00f1alado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0446 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, la Sala Penal del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del Distrito Judicial de Bogot\u00e1 D.C., celebr\u00f3 la audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0en la que se practicaron pruebas, intervinieron el Fiscal Delegado, el \u00a0Agente \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0y el defensor del procesado, luego de lo cual \u00a0dict\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0objeto de la impugnaci\u00f3n que aqu\u00ed se \u00a0resuelve. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA SENTENCIA Y SUS FUNDAMENTOS \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0a \u00a0la doctora MIRIAM PATRICIA \u00a0VALENCIA \u00a0GARCIA \u00a0por \u00a0encontrar \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0la \u00a0que \u00a0fue acusada es \u00a0at\u00edpica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal contrasta la definici\u00f3n legal del \u00a0prevaricato \u00a0con \u00a0el \u00a0curso \u00a0procesal \u00a0de \u00a0la investigaci\u00f3n para concluir en la \u00a0complejidad \u00a0del \u00a0punto \u00a0jur\u00eddico, \u00a0al \u00a0punto \u00a0que \u00a0no \u00a0se ha tenido una \u00fanica \u00a0opini\u00f3n \u00a0sobre \u00a0\u00e9l \u00a0durante \u00a0la etapa sumarial.\u00a0 Para el efecto, recuerda \u00a0que \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0inicialmente consider\u00f3 la conducta como at\u00edpica, luego que \u00a0era \u00a0 una \u00a0gesti\u00f3n \u00a0posiblemente \u00a0desleal, \u00a0luego \u00a0que \u00a0era \u00a0un \u00a0comportamiento \u00a0il\u00edcito, \u00a0despu\u00e9s que no lo era por ausencia de dolo y finalmente se le acus\u00f3 \u00a0por ello. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En todo caso, el Tribunal no encuentra que la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0doctora \u00a0VALENCIA GARCIA de entregar la camioneta Toyota, sea \u00a0manifiestamente \u00a0contraria \u00a0a \u00a0la \u00a0ley, \u00a0pues \u00a0vista \u00a0dentro del contexto de los \u00a0hechos, era una opci\u00f3n aceptable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0la \u00a0entrega \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0antes \u00a0de que hubiera llegado al Despacho la demanda de \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0por \u00a0lo que la Fiscal no tuvo conocimiento de la solicitud de ese \u00a0sujeto \u00a0procesal.\u00a0 \u00a0Adicionalmente \u00a0trae \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n los argumentos de la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Civil de la Corte Suprema de Justicia expresados en el fallo \u00a0que \u00a0declar\u00f3 \u00a0improcedente la acci\u00f3n de tutela iniciada en contra de la Fiscal \u00a0acusada.\u00a0 \u00a0All\u00ed \u00a0se indic\u00f3 la pertinencia del art\u00edculo 65 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0para \u00a0justificar \u00a0la \u00a0entrega \u00a0de \u00a0plano \u00a0que \u00a0realiz\u00f3 la \u00a0Funcionaria \u00a0accionada y se advirti\u00f3 que tal pronunciamiento no fue caprichoso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a la concesi\u00f3n de la apelaci\u00f3n en \u00a0el \u00a0efecto \u00a0diferido \u00a0(tal \u00a0como \u00a0lo hab\u00eda ordenado el superior funcional) pero \u00a0absteni\u00e9ndose \u00a0de suspender el mandato de la resoluci\u00f3n impugnada, el Tribunal \u00a0estim\u00f3 \u00a0que tal conducta era entendible teniendo en cuenta que la Fiscal crey\u00f3 \u00a0que \u00a0al haber concedido el recurso hab\u00eda perdido la competencia\u00a0 frente al \u00a0aspecto \u00a0objeto \u00a0de \u00a0censura.\u00a0\u00a0 \u00a0Es \u00a0decir \u00a0que \u00a0ella \u00a0valor\u00f3 \u00a0que la \u00a0competencia \u00a0para \u00a0decidir \u00a0sobre \u00a0la entrega del automotor era &#8211; por virtud del \u00a0recurso \u00a0concedido &#8211; de la exclusiva competencia del superior funcional. En todo \u00a0caso, \u00a0hace \u00a0notar \u00a0que \u00a0tres (3) d\u00edas despu\u00e9s corrigi\u00f3 esa actuaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal encuentra que efectivamente hubo \u00a0una \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0errada \u00a0del tr\u00e1mite del recurso, pero no encontr\u00f3 probada la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0da\u00f1ina \u00a0o \u00a0el \u00a0\u00e1nimo \u00a0prevenido \u00a0para \u00a0contrariar la ley.\u00a0 Ni \u00a0siquiera \u00a0bajo \u00a0los t\u00e9rminos de la acusaci\u00f3n, sobre la supuesta claridad de la \u00a0norma \u00a0infringida \u00a0puede \u00a0hablarse \u00a0de \u00a0prevaricato, conclusi\u00f3n a la que arriba \u00a0citando \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de \u00a0Justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>L \u00a0O \u00a0S\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0R \u00a0E C U R S O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del Fiscal Acusador. \u00a0<\/p>\n<p>Se opone a la absoluci\u00f3n de la doctora MIRIAM \u00a0PATRICIA \u00a0VALENCIA \u00a0GARCIA, \u00a0por \u00a0estimar \u00a0que \u00a0su \u00a0conducta \u00a0es manifiestamente \u00a0contraria \u00a0a \u00a0la ley, espec\u00edficamente en cuanto vulner\u00f3 los art\u00edculos 65, 203 \u00a0ordinal \u00a02\u00b0 \u00a0y \u00a0204, literal b, ordinal 4\u00b0 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0su evidente y consciente voluntad de favorecer al se\u00f1or \u00a0Ronderos con la entrega irregular del veh\u00edculo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fundamenta \u00a0su \u00a0oposici\u00f3n \u00a0al \u00a0fallo \u00a0en que \u00a0cuando \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0Ronderos \u00a0formul\u00f3 \u00a0la \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0entrega \u00a0de la \u00a0camioneta \u00a0Toyota, ya hab\u00eda sido presentada la demanda de parte civil por parte \u00a0de \u00a0la \u00a0compa\u00f1\u00eda Helbert Beltr\u00e1n y all\u00ed tambi\u00e9n se reclamaba la devoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0ese \u00a0veh\u00edculo.\u00a0 \u00a0De \u00a0acuerdo \u00a0a \u00a0ello y a que el poder otorgado por el \u00a0se\u00f1or \u00a0Ronderos era para proponer incidente de entrega, no proced\u00eda la entrega \u00a0de \u00a0plano \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a065 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sustentado en el testimonio de Blanca Luz Mota \u00a0&#8211; \u00a0auxiliar \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal absuelta &#8211; y en el de Nicomedes Avila &#8211; empleado que \u00a0recibi\u00f3 \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Ronderos -, afirma el conocimiento previo que la \u00a0Fiscal \u00a0VALENCIA \u00a0GARCIA \u00a0ten\u00eda \u00a0de \u00a0la petici\u00f3n de entrega de la firma Elbert \u00a0Beltr\u00e1n \u00a0y \u00a0Compa\u00f1\u00eda, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0le \u00a0imped\u00eda \u00a0entregar \u00a0de \u00a0plano ese \u00a0veh\u00edculo a quien era un tercero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra parte, tampoco pod\u00eda conceder en el \u00a0efecto \u00a0devolutivo la apelaci\u00f3n en contra del auto que orden\u00f3 la entrega de la \u00a0camioneta \u00a0Toyota \u00a0a \u00a0Ronderos, pues para ese momento ya hab\u00eda oposici\u00f3n de la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0y \u00a0entonces \u00a0tal \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0solo \u00a0se \u00a0explica \u00a0en \u00a0su \u00a0decisi\u00f3n \u00a0consciente \u00a0de \u00a0vulnerar \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0203 \u00a0y \u00a0204, literal b, ordinal 4 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Fiscal recurrente critica al Tribunal por \u00a0estimar \u00a0que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal \u00a0VALENCIA \u00a0GARCIA al no suspender el \u00a0mandato \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0impugnada \u00a0a pesar de que el superior funcional le \u00a0orden\u00f3 \u00a0modificar \u00a0el \u00a0efecto \u00a0en que concedi\u00f3 la apelaci\u00f3n, del devolutivo a \u00a0diferido, \u00a0 \u00a0era \u00a0 \u00a0entendible \u00a0 porque \u00a0 ella \u00a0 crey\u00f3 \u00a0 que \u00a0 hab\u00eda \u00a0 perdido \u00a0competencia.\u00a0 \u00a0En \u00a0contrario \u00a0estima \u00a0que esa actuaci\u00f3n es demostrativa de \u00a0una \u00a0intenci\u00f3n \u00a0maliciosa \u00a0y de su marcado deseo de violar la ley, pues para el \u00a0recurrente \u00a0el \u00a0texto \u00a0legal no admite discusiones y considera que de esa manera \u00a0se \u00a0perjudicaron \u00a0\u201cen \u00a0cierta \u00a0forma\u201d \u00a0los intereses de la parte civil, pues \u00a0\u00e9sta \u00a0reclam\u00f3 \u00a0\u201cdesde \u00a0tempranas horas del d\u00eda 5 de junio de 1995, tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0entrega \u00a0del \u00a0carro,\u00a0 \u00a0como \u00a0lo \u00a0respaldan \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Jaime \u00a0Gonz\u00e1lez y Carola Cantor\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0reconoce \u00a0que \u00a0en \u00a0un \u00a0principio \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0decisi\u00f3n \u00a0inhibitoria a favor de la doctora VALENCIA GARCIA y que la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela \u00a0concluye \u00a0que \u00a0ella \u00a0no incurri\u00f3 en ninguna v\u00eda de hecho, \u00a0insiste \u00a0en \u00a0que la equivocada concesi\u00f3n del efecto del recurso y la negativa a \u00a0suspender \u00a0los \u00a0efectos de la entrega plasmada en su resoluci\u00f3n del 8 de agosto \u00a0de \u00a01995, \u00a0son \u00a0abiertamente \u00a0ilegales, sin que tal situaci\u00f3n pueda descartarse \u00a0porque \u00a0finalmente \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0incidental se haya ordenado la entrega del \u00a0automotor \u00a0 al \u00a0 mismo \u00a0 Ronderos, \u00a0 al \u00a0 que \u00a0ella \u00a0inicialmente \u00a0y \u00a0de \u00a0manera \u00a0sospechosamente acelerada lo hab\u00eda devuelto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finaliza \u00a0concluyendo \u00a0que el hecho de que el \u00a0apoderado \u00a0del se\u00f1or Ronderos hubiera recibido poder para adelantar un tr\u00e1mite \u00a0incidental, \u00a0que \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil le haya advertido sobre el \u00a0efecto \u00a0en \u00a0que \u00a0deb\u00eda conceder la apelaci\u00f3n y que hubiera resuelto no solo de \u00a0manera \u00a0inusualmente \u00a0acelerada\u00a0 \u00a0\u201csino \u00a0tambi\u00e9n al parecer influenciada \u00a0por \u00a0entrega \u00a0de \u00a0considerable \u00a0suma de dinero a la Fiscal\u201d, son elementos que \u00a0demuestran \u00a0su \u00e1nimo torcido de violentar la ley para favorecer a Ronderos, por \u00a0lo \u00a0que \u00a0debe \u00a0revocarse \u00a0el \u00a0fallo \u00a0y \u00a0condenarse \u00a0a la doctora MIRIAM PATRICIA \u00a0VALENCIA \u00a0 \u00a0GARCIA \u00a0 \u00a0como \u00a0 responsable \u00a0 del \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 prevaricato \u00a0 por \u00a0acci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De la Parte Civil. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0hace \u00a0un \u00a0recuento \u00a0pormenorizado \u00a0de los hechos que considera relevantes de la actuaci\u00f3n \u00a0procesal, \u00a0para \u00a0culminar \u00a0pidiendo \u00a0la revocatoria del fallo absolutorio.\u00a0 \u00a0Estima \u00a0que \u00a0la \u00a0errada \u00a0concesi\u00f3n \u00a0del \u00a0efecto del recurso y la insistencia en \u00a0mantener \u00a0las consecuencias de ese error, a pesar de las advertencias del propio \u00a0recurrente, \u00a0son \u00a0elementos \u00a0demostrativos \u00a0de la tipicidad de la conducta de la \u00a0doctora VALENCIA GARCIA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LOS ALEGATOS DE LOS NO RECURRENTES \u00a0<\/p>\n<p>Del Abogado Defensor. \u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0anotar \u00a0la \u00a0s\u00edntesis \u00a0de \u00a0la \u00a0estructura \u00a0de \u00a0la sentencia de primera instancia, solicita su confirmaci\u00f3n por \u00a0estar \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta investigada fue una simple equivocaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0 tantas \u00a0 que \u00a0son \u00a0propias \u00a0de \u00a0la \u00a0actividad \u00a0humana, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0ninguna \u00a0connotaci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Llama \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la \u00a0que califica \u00a0malintencionada \u00a0 argumentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Fiscal \u00a0recurrente, \u00a0espec\u00edficamente \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0hace \u00a0afirmaciones \u00a0que \u00a0podr\u00edan \u00a0hacer \u00a0incurrir en error a la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal.\u00a0 \u00a0No \u00a0es cierto &#8211; como lo dice el Fiscal &#8211; que al momento \u00a0de \u00a0entregar el veh\u00edculo en dep\u00f3sito, la doctora VALENCIA GARCIA supiera de la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0reclam\u00e1ndolo.\u00a0 \u00a0Tampoco \u00a0es \u00a0verdad y en \u00a0contrario \u00a0es \u00a0en \u00a0extremo \u00a0lamentable que el Fiscal afirme que la entrega de la \u00a0camioneta \u00a0 a \u00a0 Ronderos \u00a0haya \u00a0sido \u00a0a \u00a0cambio \u00a0de \u00a0una \u00a0considerable \u00a0suma \u00a0de \u00a0dinero.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente \u00a0y \u00a0para \u00a0demostrar que nunca pudo \u00a0demostrarse \u00a0dolo \u00a0en la actuaci\u00f3n de la Fiscal VALENCIA GARCIA, hace notar que \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0en \u00a0un \u00a0primer \u00a0momento \u00a0dict\u00f3 \u00a0auto \u00a0inhibitorio \u00a0por \u00a0falta de \u00a0tipicidad. \u00a0Que \u00a0esa providencia fue posteriormente revocada porque en sentir de \u00a0la \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0podr\u00eda \u00a0ser t\u00edpica. Luego el Fiscal profiere medida de \u00a0aseguramiento, \u00a0pero \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0de segunda instancia la revoca por falta de \u00a0prueba \u00a0del actuar doloso y, sin existir variaci\u00f3n probatoria desde tal estadio \u00a0procesal, \u00a0se \u00a0profiere \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0Todo \u00a0ello \u00a0pone de \u00a0manifiesto \u00a0que \u00a0no \u00a0hay evidencia de manifiesta contrariedad con la ley, de las \u00a0providencias de la Fiscal acusada . \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Agente del Ministerio P\u00fablico. \u00a0<\/p>\n<p>Solicita la confirmaci\u00f3n del fallo objeto del \u00a0recurso, \u00a0 por \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0una \u00a0providencia \u00a0que \u00a0se \u00a0funda \u00a0en \u00a0la \u00a0adecuada \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 haz \u00a0probatorio \u00a0recaudado.\u00a0 \u00a0Estima \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0atribuida \u00a0a \u00a0la \u00a0doctora \u00a0VALENCIA GARCIA estuvo alejada de un querer da\u00f1oso y \u00a0que \u00a0por \u00a0tanto \u00a0no \u00a0se \u00a0re\u00fanen \u00a0los \u00a0elementos \u00a0descriptivos \u00a0del \u00a0punible \u00a0de \u00a0prevaricato, \u00a0 por \u00a0lo \u00a0que \u00a0lo \u00a0pertinente \u00a0y \u00a0ajustado \u00a0a \u00a0la \u00a0equidad \u00a0es \u00a0la \u00a0confirmaci\u00f3n de la sentencia de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C O N S I D E R A C I O N E S \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Los \u00a0recursos de apelaci\u00f3n interpuestos \u00a0por \u00a0el \u00a0se\u00f1or Fiscal 3 Delegado de la Unidad ante los Tribunales Superiores de \u00a0los \u00a0Distritos \u00a0Judiciales \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 D.C. y Cundinamarca y el apoderado de la \u00a0parte \u00a0civil,\u00a0 \u00a0pretenden \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte la revocatoria de la sentencia que \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0a la doctora MIRIAM PATRICIA VALENCIA GARCIA del cargo de prevaricato \u00a0por acci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tal \u00a0prop\u00f3sito, \u00a0Fiscal \u00a0y \u00a0parte \u00a0civil \u00a0coinciden \u00a0 en \u00a0 la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso, \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0responde \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0delito de prevaricato, por el que el \u00a0Fiscal \u00a0recurrente \u00a0acus\u00f3 a la entonces Fiscal 170 Delegada de la Unidad 7\u00aa de \u00a0Delitos \u00a0contra \u00a0la \u00a0Fe \u00a0P\u00fablica \u00a0y \u00a0el \u00a0Patrimonio Econ\u00f3mico de Bogot\u00e1 D.C., \u00a0supuestamente \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0en \u00a0dos \u00a0etapas: \u00a0el \u00a011 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de 1995, cuando se \u00a0concedi\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0efecto equivocado el recurso de apelaci\u00f3n interpuesto contra \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0(5 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01995) que orden\u00f3 la entrega de la camioneta \u00a0Toyota \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0Rafael \u00a0Antonio \u00a0Ronderos \u00a0Ferro; \u00a0y el 8 de agosto de 1995, \u00a0cuando \u00a0esa \u00a0Funcionaria \u00a0Judicial determin\u00f3 obedecer y cumplir lo resuelto por \u00a0su \u00a0superior funcional respecto de la correcci\u00f3n del efecto en que concedi\u00f3 la \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0pero \u00a0advirti\u00f3 \u00a0la \u00a0improcedencia de la suspensi\u00f3n del mandato de \u00a0entrega del automotor, por tratarse de un hecho superado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El prevaricato por acci\u00f3n definido en el \u00a0art\u00edculo \u00a0149 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal (413 del actual), con la modificaci\u00f3n que le \u00a0introdujera \u00a0la Ley 190 de 1995, consiste en el proferimiento de una resoluci\u00f3n \u00a0o dictamen manifiestamente contrario a la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0hip\u00f3tesis acusatoria de la Fiscal\u00eda que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0desech\u00f3 al absolver a la doctora VALENCIA GARCIA, hace referencia \u00a0al \u00a0proferimiento de 2 resoluciones que consider\u00f3 manifiestamente contrarias al \u00a0art\u00edculo \u00a0204, \u00a0literal \u00a0b, \u00a0ordinal \u00a04\u00b0 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal \u00a0(art\u00edculo 193, literal b, ordinal 4\u00b0 del actual). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dada \u00a0 la \u00a0 naturaleza \u00a0 judicial \u00a0 de \u00a0las \u00a0resoluciones \u00a0que \u00a0se \u00a0tildaron \u00a0de \u00a0prevaricadoras, el an\u00e1lisis de la presunta \u00a0ilicitud \u00a0en que se incurri\u00f3 al proferirlas no puede dejar de lado el contenido \u00a0intr\u00ednseco \u00a0de ellas. As\u00ed entonces, resulta equivocado simplemente aislar esas \u00a0providencias \u00a0judiciales \u00a0para \u00a0contrastarlas con la fuente formal que el Fiscal \u00a0acusador \u00a0consideraba \u00a0pertinente \u00a0a \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n que resolv\u00eda y concluir, a \u00a0continuaci\u00f3n, que hay una manifiesta oposici\u00f3n entre una y otra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En contrario el juicio de prevaricato respecto \u00a0de \u00a0una \u00a0providencia \u00a0judicial \u00a0no \u00a0puede \u00a0hacerse de otra manera que incluyendo \u00a0dentro \u00a0de tal an\u00e1lisis las circunstancias de hecho concretas dentro de las que \u00a0se \u00a0adopt\u00f3 \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n.\u00a0 \u00a0La \u00a0ley \u00a0a \u00a0cuyo imperio est\u00e1n sometidos los \u00a0Funcionarios \u00a0Judiciales en sus decisiones, no surge pertinente al caso concreto \u00a0de \u00a0manera autom\u00e1tica, sino como fruto de un proceso racional que le permite al \u00a0Juez \u00a0o al Fiscal determinar la validez, vigencia y pertinencia de la norma a la \u00a0que se adecua el supuesto de hecho que pretende resolver. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0esa \u00a0que \u00a0es, \u00a0o intenta ser, la verdad \u00a0jur\u00eddica, \u00a0es apenas una parte del contenido de una providencia judicial.\u00a0 \u00a0Esta \u00a0se \u00a0halla \u00a0igualmente \u00a0conformada \u00a0por \u00a0la \u00a0verdad \u00a0f\u00e1ctica. Tal concepto \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0reconstrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con la prueba \u00a0recaudada, \u00a0 siendo \u00a0 necesario \u00a0 que \u00a0 entre \u00a0 \u00e9sta \u00a0 y \u00a0 aquella \u00a0exista \u00a0una \u00a0correspondencia \u00a0objetiva \u00a0en \u00a0cuanto las espec\u00edficas circunstancias de tiempo, \u00a0modo \u00a0 y \u00a0 lugar \u00a0en \u00a0que \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0el \u00a0acontecimiento \u00a0f\u00e1ctico, \u00a0deben \u00a0estar \u00a0demostradas \u00a0con \u00a0el material probatorio recaudado en la actuaci\u00f3n.\u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0prevaricato \u00a0puede \u00a0entonces \u00a0ocurrir \u00a0en \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0dos \u00a0aspectos de la \u00a0soluci\u00f3n \u00a0del \u00a0problema jur\u00eddico.\u00a0 En el f\u00e1ctico o en el jur\u00eddico. O en \u00a0los \u00a0dos \u00a0simult\u00e1neamente, \u00a0pero \u00a0en \u00a0todo caso, el uno no puede desligarse del \u00a0otro \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0la funci\u00f3n judicial consiste precisamente en determinar cu\u00e1l \u00a0es el derecho que corresponde a los hechos.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Frente \u00a0a \u00a0tales \u00a0premisas, la decisi\u00f3n \u00a0absolutoria \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal \u00a0del Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0D.C.\u00a0 \u00a0consulta \u00a0la evidencia procesal sobre las circunstancias de \u00a0modo \u00a0tiempo \u00a0y \u00a0lugar \u00a0que \u00a0antecedieron \u00a0a \u00a0la \u00a0emisi\u00f3n \u00a0de \u00a0las providencias \u00a0reputadas \u00a0 por \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0como \u00a0prevaricadoras, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0impone \u00a0su \u00a0confirmaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El Tribunal determin\u00f3 la absoluci\u00f3n de \u00a0la \u00a0Fiscal \u00a0VALENCIA \u00a0GARCIA \u00a0por \u00a0atipicidad \u00a0de la conducta, a lo que Fiscal y \u00a0parte \u00a0civil \u00a0se \u00a0oponen \u00a0afirmando que la actuaci\u00f3n de ella es manifiestamente \u00a0contraria \u00a0a \u00a0la \u00a0ley, \u00a0pues cuando concedi\u00f3 el recurso de apelaci\u00f3n contra la \u00a0providencia \u00a0que orden\u00f3 la entrega de la camioneta Toyota, ya hab\u00eda oposici\u00f3n \u00a0y \u00a0por tanto era imperativo conceder el recurso en el efecto diferido y no en el \u00a0devolutivo.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa afirmaci\u00f3n del Fiscal recurrente y de la \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0as\u00ed de escueta y lineal, es cierta.\u00a0 Pero de all\u00ed no surge \u00a0necesariamente \u00a0que \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n del 11 de julio de 1995 (folio 83, cuaderno \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda 170), por medio de la cual la Fiscal 170 Delegada de la Unidad \u00a07\u00aa \u00a0de \u00a0Delitos \u00a0contra \u00a0la Fe P\u00fablica y el Patrimonio Econ\u00f3mico concedi\u00f3 el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0sea \u00a0prevaricadora.\u00a0 Ello solo podr\u00eda sostenerse \u00a0tomando \u00a0esa providencia de manera insular y aislada.\u00a0 Si, como lo exige la \u00a0racionalidad, \u00a0se \u00a0integra dentro de la actuaci\u00f3n en la que se produjo, resulta \u00a0que \u00a0era \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0probable \u00a0o, lo que es lo mismo, que su contradicci\u00f3n \u00a0con \u00a0 el \u00a0 ordenamiento \u00a0 no \u00a0 era \u00a0 manifiesta, \u00a0lo \u00a0que \u00a0de \u00a0suyo \u00a0excluye \u00a0la \u00a0prevaricaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0que \u00a0adelantaba la Fiscal \u00a0VALENCIA \u00a0GARCIA \u00a0se inici\u00f3 por denuncia que se formulara el 2 de mayo de 1995, \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0Policarpo \u00a0Camacho \u00a0Blanco \u00a0(folios\u00a0 \u00a02 y 3, cuaderno de la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0170).\u00a0 \u00a0A \u00a0partir \u00a0de \u00a0ella y de la declaraci\u00f3n rendida el 7 de \u00a0marzo \u00a0de 1995 por Elbert Antonio Beltr\u00e1n Rodr\u00edguez, representante legal de la \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0defraudada \u00a0por \u00a0Camacho Blanco, se orden\u00f3 apertura de instrucci\u00f3n \u00a0mediante resoluci\u00f3n del 31 de marzo de 1995 (folio 25). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esas piezas procesales permit\u00edan concluir que \u00a0la \u00a0empresa \u00a0denunciante Elbert Beltr\u00e1n y Compa\u00f1\u00eda Limitada, hab\u00eda entregado \u00a0voluntariamente \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0Policarpo \u00a0Camacho \u00a0Blanco \u00a0la \u00a0camioneta Toyota de \u00a0placas \u00a0BDO-431 \u00a0para \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0la \u00a0vendiera por $33.000.000.oo de los cuales \u00a0deb\u00eda \u00a0retornar \u00a0a la compa\u00f1\u00eda denunciante $30.000.000.oo, lo que nunca hizo, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0haber informado que en efecto hab\u00eda vendido la camioneta y estaba \u00a0pendiente de que se la pagaran. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0tal conocimiento, la Fiscal 170 Delegada \u00a0orden\u00f3 \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0apertura \u00a0de instrucci\u00f3n y respecto del veh\u00edculo \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0la \u00a0denuncia \u00a0dispuso que,\u00a0 \u201cpor el momento y con miras \u00a0esencialmente \u00a0a establecer el paradero del veh\u00edculo, la tenencia del mismo, la \u00a0calidad \u00a0de \u00a0quien \u00a0la \u00a0est\u00e1 \u00a0ejerciendo \u00a0se \u00a0ordena \u00a0oficiar a las autoridades \u00a0respectivas \u00a0a \u00a0fin \u00a0de \u00a0que \u00a0sea \u00a0retenido \u00a0el \u00a0automotor \u00a0distinguido \u00a0con las \u00a0siguientes \u00a0caracter\u00edsticas:\u00a0 \u00a0Camioneta \u00a0marca: \u00a0Toyota. \u00a0L\u00ednea \u00a0Station \u00a0Wagon, \u00a0modelo \u00a01994, \u00a0color \u00a0gris \u00a0tormenta, Nro. De motor 1FZ 0068759, Nro. de \u00a0serie \u00a0FZJ \u00a0809003504, de placas BDO 431, toda vez que este rodante es objeto de \u00a0controversia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0fue \u00a0la \u00a0orden \u00a0que \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0el Cuerpo \u00a0T\u00e9cnico \u00a0 de \u00a0 Investigaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0General \u00a0de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n \u00a0en \u00a0Villavicencio \u00a0el 2 de junio de 1995 (viernes).\u00a0 All\u00ed encontraron en poder \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Rafael Antonio Ronderos, en la empresa Proavin, el veh\u00edculo atr\u00e1s \u00a0detallado, \u00a0 respecto \u00a0 del \u00a0 cual \u00a0el \u00a0tenedor \u00a0acredit\u00f3 \u00a0ser \u00a0su \u00a0propietario \u00a0registrado. (folio 40, cuaderno de la Fiscal\u00eda 170). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 5 de junio (lunes) siguiente, el automotor \u00a0fue \u00a0tra\u00eddo \u00a0a \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0y \u00a0entregado \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0que hab\u00eda ordenado su \u00a0retenci\u00f3n.\u00a0 \u00a0A \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0170 \u00a0llegaron en horas de la ma\u00f1ana de ese \u00a0d\u00eda \u00a0y \u00a0de \u00a0manera \u00a0simult\u00e1nea, el se\u00f1or Ronderos y el agente del CTI que fue \u00a0comisionado para ese efecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0en \u00a0la misma resoluci\u00f3n de apertura de \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0se orden\u00f3 la retenci\u00f3n de la camioneta, tambi\u00e9n se \u00a0determin\u00f3 \u00a0que \u00a0\u201cuna \u00a0vez \u00a0establecido el paradero del automotor, rec\u00edbasele \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0persona \u00a0que \u00a0lo \u00a0tenga \u00a0en \u00a0su \u00a0poder \u00a0a fin de decidir la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0provisional \u00a0del \u00a0mismo\u201d (folios 25 y 26, cuaderno de la Fiscal\u00eda \u00a0170), \u00a0all\u00ed \u00a0mismo \u00a0se \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0tal \u00a0disposici\u00f3n, \u00a0oyendo \u00a0a Ronderos, quien \u00a0explic\u00f3 \u00a0los \u00a0pormenores \u00a0de \u00a0la \u00a0transacci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0camioneta y reclam\u00f3 su \u00a0entrega, \u00a0agregando \u00a0los \u00a0documentos \u00a0que \u00a0demostraba \u00a0su \u00a0compra, \u00a0as\u00ed como la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0legal \u00a0de \u00a0la \u00a0tarjeta \u00a0que \u00a0lo \u00a0acreditaba \u00a0como \u00a0propietario \u00a0del \u00a0automotor. (folios 32 a 48). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con esa informaci\u00f3n y en ese contexto es que \u00a0la \u00a0Fiscal \u00a0170 \u00a0Delegada decidi\u00f3 mediante resoluci\u00f3n de ese mismo d\u00eda (folio \u00a049), \u00a0la \u00a0entrega \u00a0en forma provisional y en dep\u00f3sito al se\u00f1or Ronderos, quien \u00a0adquiri\u00f3 \u00a0el compromiso de no enajenarlo, de no variar las condiciones f\u00edsicas \u00a0del \u00a0automotor \u00a0y \u00a0de \u00a0ponerlo \u00a0a \u00a0disposici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0cuando fuera \u00a0requerido \u00a0(folio \u00a051).\u00a0 Hasta ese momento los hechos probados daban cuenta \u00a0de \u00a0una \u00a0negociaci\u00f3n \u00a0comercial \u00a0perfectamente legal entre quien fue autorizado \u00a0por \u00a0la \u00a0denunciante \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0Elbert \u00a0Beltr\u00e1n \u00a0para vender la camioneta \u00a0Toyota \u00a0y \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Rafael \u00a0Antonio Ronderos quien verific\u00f3 la legalidad del \u00a0automotor, lo compr\u00f3 y pag\u00f3 por el. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente a esos hechos probados, a la petici\u00f3n \u00a0del \u00a0 propietario \u00a0 inscrito \u00a0de \u00a0la \u00a0camioneta \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0documentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0acreditaba tal condici\u00f3n por parte del se\u00f1or Ronderos, la \u00a0Fiscal \u00a0170 \u00a0Delegada \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0tomar \u00a0otra determinaci\u00f3n que la que adopt\u00f3 \u00a0mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del 5 de junio de 1995.\u00a0 Esa fue una interpretaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0aceptable \u00a0del \u00a0art\u00edculo 65 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Civil de la Corte Suprema de \u00a0Justicia \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo del 10 de agosto de 1995 con el que resolvi\u00f3 la segunda \u00a0instancia \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela \u00a0invocada en contra de la Fiscal VALENCIA \u00a0GARCIA (folio 107, cuaderno 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0la acusaci\u00f3n aclara que no considera \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0que \u00a0orden\u00f3 la entrega como una providencia prevaricadora, s\u00ed \u00a0valora \u00a0tal \u00a0hecho \u00a0como \u00a0indiciario \u00a0del \u00a0af\u00e1n \u00a0de \u00a0favorecimiento \u00a0del se\u00f1or \u00a0Ronderos, \u00a0que \u00a0supuestamente caracteriz\u00f3 la actuaci\u00f3n de la Fiscal.\u00a0 Tal \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0apelantes \u00a0&#8211; \u00a0parte \u00a0civil \u00a0y Fiscal 3 &#8211; se funda en que a \u00a0juicio \u00a0de ellos, para ese momento ya hab\u00eda sido presentada la demanda de parte \u00a0civil \u00a0por \u00a0parte del apoderado de Elbert Beltr\u00e1n y Compa\u00f1\u00eda y que la doctora \u00a0VALENCIA GARCIA ten\u00eda conocimiento de ello. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0recurrentes \u00a0no es \u00a0cierta, \u00a0no \u00a0hay \u00a0pruebas \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0desde \u00a0las \u00a0cuales \u00a0pueda \u00a0concluirse, \u00a0en \u00a0la \u00a0manera \u00a0cierta \u00a0e inequ\u00edvoca en que ello es necesario para \u00a0emitir \u00a0 una \u00a0sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0que \u00a0la \u00a0doctora \u00a0VALENCIA \u00a0GARCIA \u00a0haya \u00a0escamoteado \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda de parte civil para favorecer a quien \u00a0reclamaba la camioneta en su condici\u00f3n de due\u00f1o de la misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 se \u00a0 atiende \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0meramente \u00a0documental, \u00a0se \u00a0tiene \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0civil \u00a0fue \u00a0remitida \u00a0a \u00a0la Fiscal 170 \u00a0Delegada\u00a0 \u00a0el \u00a09 de junio de 1995 (folio 61, cuaderno de la Fiscal\u00eda 170), \u00a0esto \u00a0es \u00a0con \u00a0posterioridad \u00a0a la orden de entrega en dep\u00f3sito de la camioneta \u00a0Toyota.\u00a0 \u00a0Y \u00a0si \u00a0se \u00a0tienen \u00a0en \u00a0cuenta los testimonios de las personas que \u00a0tuvieron \u00a0que \u00a0ver \u00a0con \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0de recepci\u00f3n y traslado de la demanda al \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal \u00a0170, \u00a0se \u00a0concluye \u00a0que \u00a0ella \u00a0no \u00a0conoci\u00f3 \u00a0de la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0esa \u00a0demanda \u00a0de \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0sino \u00a0con \u00a0posterioridad \u00a0a \u00a0su \u00a0providencia de entrega en dep\u00f3sito provisional.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Blanca \u00a0Luz \u00a0Motta \u00a0Motta \u00a0declar\u00f3 \u00a0el 11 de \u00a0agosto \u00a0de 1995, durante la investigaci\u00f3n previa (folios 79 a 84, cuaderno 1) y \u00a0el \u00a028 \u00a0de \u00a0julio de 1997 en la audiencia p\u00fablica (folio 85, cuaderno 3).\u00a0 \u00a0En \u00a0las \u00a02 ocasiones advirti\u00f3 que la demanda de parte civil hab\u00eda llegado a la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0170 en horas de la tarde del 5 de junio de 1995 y con posterioridad a \u00a0cuando \u00a0se \u00a0hab\u00eda verificado la entrega del automotor.\u00a0 Igualmente afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0de esa demanda \u201cdi noticia a la se\u00f1ora Fiscal\u201d.\u00a0 Ni de una, ni de \u00a0otra \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0puede \u00a0concluirse \u00a0inequ\u00edvocamente \u00a0que \u00a0la \u00a0doctora \u00a0MIRIAM \u00a0PATRICIA \u00a0 VALENCIA \u00a0 GARCIA, \u00a0haya \u00a0tenido \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0esa \u00a0demanda \u00a0con \u00a0anterioridad \u00a0a \u00a0la \u00a0emisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0providencia \u00a0que orden\u00f3 la entrega de la \u00a0camioneta \u00a0Toyota \u00a0a \u00a0Ronderos. O que estuviera enterada antes de tal decisi\u00f3n, \u00a0que \u00a0 esa \u00a0 acci\u00f3n \u00a0 civil \u00a0 conten\u00eda \u00a0 una \u00a0 petici\u00f3n \u00a0 de \u00a0entrega \u00a0de \u00a0ese \u00a0automotor.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco puede arribarse a esa conclusi\u00f3n con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Nicomedes \u00a0Avila Ram\u00edrez, empleado que tom\u00f3 la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 se\u00f1or \u00a0Rafael \u00a0Antonio \u00a0Ronderos \u00a0Ferro.\u00a0 \u00a0El \u00a0Fiscal \u00a0recurrente \u00a0 y \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0coinciden \u00a0en \u00a0esgrimir \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Avila \u00a0como prueba de que la Fiscal s\u00ed ten\u00eda conocimiento de \u00a0otra \u00a0petici\u00f3n de entrega de la camioneta Toyota, hecha por persona diferente a \u00a0Ronderos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los recurrentes incurren en error al se\u00f1alar \u00a0que \u00a0Avila \u00a0declar\u00f3 \u00a0que \u00a0\u201ca \u00e9l se le dijo que Ronderos y otra parte estaban \u00a0reclamando \u00a0el \u00a0carro\u201d \u00a0(folio \u00a0244, \u00a0fundamento \u00a0jur\u00eddico \u00a01 \u00a0del recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Fiscal).\u00a0 \u00a0Tal afirmaci\u00f3n de ese testigo solo existi\u00f3 en \u00a0la \u00a0imaginaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Fiscal \u00a0y \u00a0de su compa\u00f1ero de recurso el apoderado de la \u00a0parte \u00a0civil.\u00a0 \u00a0Avila \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n lo siguiente, ante la \u00a0pregunta \u00a0de si revis\u00f3 el expediente: \u201crealmente no recuerdo en este momento, \u00a0qu\u00e9 \u00a0documentos \u00a0estaban \u00a0en \u00a0ese \u00a0momento, creo que se trataba de un carro que \u00a0estaba \u00a0en \u00a0Villavicencio \u00a0y \u00a0al \u00a0se\u00f1or Ronderos, fue a quien se le entreg\u00f3 el \u00a0carro que estaba reclamando otro se\u00f1or\u201d (folio 119). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente \u00a0 el \u00a0Fiscal \u00a0recurrente \u00a0le \u00a0pregunta: \u00a0\u201cC\u00f3mo fue para enterarse usted que otra persona distinta al se\u00f1or \u00a0Ronderos \u00a0hab\u00eda \u00a0formulado \u00a0tambi\u00e9n \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0entrega \u00a0en relaci\u00f3n a la \u00a0entrega \u00a0(sic). \u00a0Contest\u00f3: Yo nunca dije que yo supiera que hab\u00eda otra persona \u00a0que \u00a0estuviera \u00a0solicitando \u00a0la \u00a0entrega \u00a0del veh\u00edculo\u201d (folio 120).\u00a0 En \u00a0similar \u00a0forma \u00a0se \u00a0refiri\u00f3 luego a pregunta del defensor que intentaba aclarar \u00a0la \u00a0aparente \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0entre \u00a0las \u00a0dos \u00a0respuestas anteriores, advirti\u00f3: \u00a0\u201cno \u00a0recuerdo \u00a0qu\u00e9 \u00a0otra \u00a0persona, ni para qu\u00e9 lo estaban pidiendo\u201d (folio \u00a0121). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0hay \u00a0entonces evidencia de que la doctora \u00a0MIRIAM \u00a0PATRICIA \u00a0VALENCIA \u00a0GARCIA tuviera conocimiento de alguna otra petici\u00f3n \u00a0diferente \u00a0de \u00a0la \u00a0del se\u00f1or Rafael Ronderos, para cuando decidi\u00f3 entregarle a \u00a0\u00e9ste \u00a0en \u00a0dep\u00f3sito \u00a0provisional \u00a0la \u00a0camioneta Toyota.\u00a0 Comprobado que la \u00a0camioneta \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0encontrado \u00a0en \u00a0poder \u00a0de Ronderos, demostrado que \u00e9l la \u00a0hab\u00eda \u00a0adquirido \u00a0de \u00a0manera \u00a0legal \u00a0y figuraba registrado como su propietario, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0que \u00a0se trataba de la \u00fanica persona que en ese momento reclamaba su \u00a0entrega, \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0otra opci\u00f3n legal que la de entreg\u00e1rsela, en la forma en \u00a0que lo hizo la Fiscal.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dentro \u00a0de \u00a0esa \u00a0misma \u00a0din\u00e1mica de los \u00a0hechos \u00a0es que se ubican los siguientes pasos dados dentro de ese tr\u00e1mite y que \u00a0fueron \u00a0considerados \u00a0por el Fiscal recurrente y el apoderado de la parte civil, \u00a0como prevaricadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a09 de junio de 1995 se admiti\u00f3 la demanda \u00a0de \u00a0parte \u00a0civil \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado de Elbert Beltr\u00e1n y Compa\u00f1\u00eda \u00a0Limitada \u00a0y \u00a0se \u00a0defini\u00f3 \u00a0en \u00a0tal \u00a0resoluci\u00f3n que respecto de la entrega de la \u00a0camioneta \u00a0Toyota \u00a0deb\u00eda \u00a0estarse \u00a0a \u00a0lo resuelto en providencia del 5 de junio \u00a0(folios \u00a062 \u00a0y \u00a063, \u00a0cuaderno \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0170).\u00a0 \u00a0Formulado \u00a0por el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte civil recurso de apelaci\u00f3n en contra de la resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0entrega \u00a0del \u00a0automotor, \u00a0la Fiscal 170 Delegada lo concedi\u00f3 el 11 de julio \u00a0(folio 83) en el efecto devolutivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0providencia \u00a0la \u00a0califica \u00a0el Fiscal 3\u00b0 \u00a0Delegado \u00a0 de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0ante \u00a0los \u00a0Tribunales \u00a0Superiores \u00a0de \u00a0los \u00a0Distritos \u00a0Judiciales \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0D.C. y Cundinamarca como prevaricadora, e insiste en el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0&#8211; \u00a0al \u00a0un\u00edsono \u00a0con la parte civil &#8211; en afirmar que es \u00a0manifiesta \u00a0su contradicci\u00f3n con los art\u00edculos 203, ordinal 2\u00b0 y 204, literal \u00a0b, \u00a0 ordinal \u00a04\u00b0 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal.\u00a0 \u00a0Sostienen \u00a0los \u00a0recurrentes \u00a0tal conclusi\u00f3n en que se trataba del recurso concedido respecto de \u00a0una \u00a0providencia \u00a0que \u00a0ordenaba \u00a0la \u00a0entrega \u00a0de \u00a0bienes a una de las partes o a \u00a0terceros, cuando exist\u00eda oposici\u00f3n de la parte civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Semejante sustentaci\u00f3n del recurso por parte \u00a0del \u00a0Fiscal desconoce lo que su propio superior funcional (el Fiscal Delegado de \u00a0la \u00a0Unidad ante la Corte) concluy\u00f3 respecto de la providencia del 5 de junio de \u00a01995 \u00a0emitida \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal \u00a0170 \u00a0Delegada.\u00a0 \u00a0Tal Funcionario acept\u00f3 la \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal \u00a0acusada \u00a0sobre \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0de oposici\u00f3n al \u00a0momento \u00a0del \u00a0proferimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0providencia \u00a0que \u00a0orden\u00f3 \u00a0la \u00a0entrega \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0(folio \u00a011 \u00a0del \u00a0cuaderno \u00a0de la Unidad de Fiscal\u00eda ante la Corte) y \u00a0aunque \u00a0reconoce que la oposici\u00f3n de la parte civil fue posterior, reprocha que \u00a0no se le tuviera como tal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0decisi\u00f3n objeto del recurso no era, como \u00a0lo \u00a0identifican \u00a0los \u00a0recurrentes, una de aquellas que \u201cdisponga la entrega de \u00a0bienes \u00a0a \u00a0una \u00a0de \u00a0las partes o a terceros, cuando haya oposici\u00f3n o las partes \u00a0sustenten \u00a0pretensiones \u00a0diferentes \u00a0sobre ellos\u201d (ordinal 4\u00b0, literal b, del \u00a0art\u00edculo \u00a0204 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal), respecto de las cuales era \u00a0imperativo \u00a0conceder \u00a0la impugnaci\u00f3n en el efecto diferido.\u00a0 Atr\u00e1s qued\u00f3 \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0emiti\u00f3 \u00a0esa \u00a0resoluci\u00f3n el 5 de junio de 1995, no \u00a0hab\u00eda \u00a0oposici\u00f3n a la entrega.\u00a0 La oposici\u00f3n fue posterior, a partir del \u00a09 \u00a0de \u00a0junio siguiente.\u00a0 Esa situaci\u00f3n no encajaba a priori en el supuesto \u00a0de \u00a0hecho \u00a0sobre \u00a0el \u00a0cual \u00a0est\u00e1 \u00a0definida la norma que se acaba de citar y por \u00a0tanto \u00a0la \u00a0concesi\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso \u00a0en \u00a0un \u00a0efecto \u00a0diverso del diferido no era \u00a0ilegal, \u00a0no \u00a0por lo menos de la manera abierta y manifiesta como debe serlo para \u00a0que pueda edificarse un juicio de prevaricaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0efecto \u00a0en \u00a0el que se deb\u00eda conceder ese \u00a0recurso \u00a0 depend\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0de \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0que \u00a0resolv\u00eda \u00a0la \u00a0providencia \u00a0que \u00a0era \u00a0objeto \u00a0de la impugnaci\u00f3n. As\u00ed, uno era el efecto si la \u00a0devoluci\u00f3n \u00a0ordenada \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0oposici\u00f3n \u00a0(devolutivo) \u00a0y \u00a0otro, \u00a0si hab\u00eda \u00a0oposici\u00f3n \u00a0 o \u00a0las \u00a0partes \u00a0sustentaban \u00a0pretensiones \u00a0diferentes \u00a0sobre \u00a0ellos \u00a0(diferido).\u00a0 \u00a0Por ello le asiste raz\u00f3n al Tribunal a quo al estimar que la \u00a0supuestamente \u00a0equivocada \u00a0concesi\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal 170 Delegada en el efecto \u00a0devolutivo \u00a0del recurso interpuesto contra su providencia del 5 de junio de 1995 \u00a0no fue manifiestamente contraria a la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Tampoco \u00a0 lo \u00a0 fue \u00a0 la \u00a0 providencia \u00a0posterior,\u00a0 \u00a0la \u00a0del \u00a08 de agosto de 1995 en la que se abstuvo de suspender \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n del 5 de junio de 1995, por estimar que deb\u00eda esperar hasta que \u00a0resolviera \u00a0el \u00a0superior, \u00a0pues la entrega ya hab\u00eda ocurrido y era por tanto un \u00a0hecho superado. (folio 1, cuaderno 2 de la Fiscal\u00eda 170). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0providencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal \u00a0se explica \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0propia din\u00e1mica en que se ven\u00edan desarrollando los hechos y no \u00a0como \u00a0la \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0tozuda \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0violar la ley, como lo \u00a0identifican los recurrentes.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0situaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica hasta ese momento se \u00a0desarrollaba \u00a0as\u00ed: \u00a01.- \u00a0Se entreg\u00f3 la camioneta el 5 de junio de 1995 sin que \u00a0hubiera \u00a0 oposici\u00f3n; \u00a0 2.- \u00a0se \u00a0interpuso \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0esa \u00a0providencia \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0apoderado \u00a0de la parte civil, con el fin de que se \u00a0revocara \u00a0esa \u00a0entrega \u00a0y se adelantara el tr\u00e1mite incidental; 3.- se concedi\u00f3 \u00a0el \u00a0recurso \u00a0en \u00a0el \u00a0efecto \u00a0devolutivo \u00a0por \u00a0parte de la Fiscal por cuanto ella \u00a0estim\u00f3 \u00a0que \u00a0\u201cpara \u00a0el \u00a0momento en que se realiz\u00f3 la entrega provisional del \u00a0automotor \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0oposici\u00f3n\u201d \u00a0(folio \u00a095, \u00a0cuaderno \u00a01. \u00a0Versi\u00f3n \u00a0de la \u00a0acusada); \u00a04.- \u00a0Un Fiscal de la Unidad de Fiscal\u00eda Delegada ante los Tribunales \u00a0Superiores \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 D.C. y Cundinamarca se abstuvo el 31 de julio de 1995 de \u00a0conocer \u00a0de ese recurso de apelaci\u00f3n por estimar que deb\u00eda ser concedido en el \u00a0efecto \u00a0diferido y no en el devolutivo y por ello devolvi\u00f3 las diligencias a la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0170 \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0corrigiera \u00a0el \u00a0yerro. \u00a0(folio \u00a01, cuaderno de la \u00a0actuaci\u00f3n de esa Fiscal\u00eda). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0evoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0los hechos es que la \u00a0doctora \u00a0VALENCIA GARCIA emite la providencia del 8 de agosto de 1995 que ordena \u00a0obedecer \u00a0y cumplir lo resuelto por el superior funcional, aunque absteni\u00e9ndose \u00a0de \u00a0suspender \u00a0el \u00a0mandato \u00a0de \u00a0entrega \u00a0contenido \u00a0en la resoluci\u00f3n objeto del \u00a0recurso.\u00a0 \u00a0Esa \u00a0actitud \u00a0est\u00e1 \u00a0explicada \u00a0en \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la propia \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a08 \u00a0y \u00a0en \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0que ella rindiera el 11 del mismo mes de \u00a0marzo.\u00a0 \u00a0All\u00e1 \u00a0y aqu\u00ed manifest\u00f3 que deb\u00eda esperar a que la Fiscal\u00eda de \u00a0segunda instancia resolviera el recurso interpuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la forma como ven\u00edan desarroll\u00e1ndose los \u00a0hechos, \u00a0ese \u00a0tipo \u00a0de \u00a0providencia no se muestra manifiestamente contrario a la \u00a0ley.\u00a0 \u00a0La \u00a0Fiscal \u00a0entreg\u00f3 real y materialmente la camioneta Toyota por no \u00a0encontrar \u00a0oposici\u00f3n \u00a0anterior \u00a0a \u00a0la providencia que as\u00ed lo orden\u00f3.\u00a0 En \u00a0tal \u00a0sentido, para el 8 de agosto era evidentemente cierto que la entrega era un \u00a0hecho superado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante ello, el acatamiento de la orden \u00a0del \u00a0superior \u00a0funcional \u00a0como \u00a0de \u00a0simple correcci\u00f3n del efecto del recurso de \u00a0devolutivo \u00a0a \u00a0diferido, sin adoptar ninguna decisi\u00f3n para retrotraer esa orden \u00a0de \u00a0entrega, aunque equivocado,\u00a0 se entiende dentro de la evoluci\u00f3n de los \u00a0hechos, \u00a0en \u00a0el contexto de las actuaciones que ella hab\u00eda desarrollado antes y \u00a0de acuerdo a las propias explicaciones de la Fiscal acusada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los recurrentes Fiscal y apoderado de la parte \u00a0civil \u00a0se\u00f1alaron \u00a0como \u00a0indicio \u00a0del \u00a0dolo \u00a0del \u00a0actuar de la\u00a0 acusada, la \u00a0apresurada \u00a0entrega \u00a0del veh\u00edculo, sin tener en cuenta la petici\u00f3n de la parte \u00a0civil, \u00a0presentando finalmente los hechos como una manifiesta intencionalidad de \u00a0perjudicar \u00a0a \u00a0la \u00a0parte civil.\u00a0 En contra de tales afirmaciones ha quedado \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0la \u00a0Fiscal \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0conocimiento previo de la solicitud de la \u00a0parte \u00a0civil y que por tanto el acto de la entrega, en s\u00ed mismo considerado, no \u00a0pod\u00eda \u00a0ser estimado como prevaricador y menos a\u00fan como indicio de una conducta \u00a0de tal tenor.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco puede llegarse a esa conclusi\u00f3n desde \u00a0la \u00a0\u00f3ptica \u00a0de \u00a0la celeridad con la que se resolvi\u00f3 la solicitud de entrega de \u00a0la \u00a0 camioneta \u00a0 Toyota \u00a0 que \u00a0 hiciera \u00a0 su \u00a0propietario \u00a0registrado, \u00a0mediante \u00a0resoluci\u00f3n\u00a0 \u00a0 que \u00a0 se \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0inmediatamente. \u00a0Ha \u00a0quedado \u00a0igualmente \u00a0demostrado \u00a0que no hab\u00eda oposici\u00f3n al momento de la entrega y que por ello esa \u00a0decisi\u00f3n \u00a0es \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0aceptable.\u00a0 \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0desde \u00a0un \u00e1mbito \u00a0puramente \u00a0f\u00e1ctico, \u00a0la \u00a0celeridad \u00a0con \u00a0la \u00a0que \u00a0fue entregada la camioneta se \u00a0explica \u00a0en la percepci\u00f3n personal que la Fiscal VALENCIA GARCIA hab\u00eda acabado \u00a0de \u00a0tener \u00a0acerca \u00a0del \u00a0deterioro \u00a0y \u00a0desvalijamiento \u00a0a \u00a0que \u00a0son sometidos los \u00a0automotores \u00a0que \u00a0se \u00a0guardan \u00a0en \u00a0los patios de los organismos de seguridad del \u00a0Estado, \u00a0comoquiera \u00a0que \u00a0en \u00a0la ma\u00f1ana de ese d\u00eda (5 de junio de 1995) hab\u00eda \u00a0practicado \u00a0una \u00a0inspecci\u00f3n judicial dentro del proceso con la radicaci\u00f3n 4270 \u00a0a \u00a0un \u00a0veh\u00edculo \u00a0ingresado al patio de la Dijin.\u00a0 Esa experiencia personal \u00a0no \u00a0puede \u00a0dejar \u00a0de ser reconocida por la Corte como elemento explicativo de su \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0agilizar \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0de entrega del automotor que se le estaba \u00a0solicitando \u00a0por \u00a0su \u00a0leg\u00edtimo propietario.\u00a0 Aun cuando se aceptara que la \u00a0regla \u00a0de \u00a0experiencia \u00a0en \u00a0ese \u00a0tipo \u00a0de \u00a0tr\u00e1mites \u00a0es \u00a0la \u00a0mora, \u00a0su presunta \u00a0infracci\u00f3n \u00a0encuentra as\u00ed una adecuada explicaci\u00f3n, en la que se reconoce que \u00a0las \u00a0vivencias \u00a0personales del Juez pueden influir sobre la forma como se adopte \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0determinada, pues sobre el fondo est\u00e1 constitucionalmente atado \u00a0de \u00a0manera \u00a0exclusiva \u00a0a \u00a0la \u00a0ley, la que en este caso concreto no infringi\u00f3 de \u00a0manera manifiesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0ese mismo argumento que los recurrentes \u00a0usan \u00a0como indiciario de dolo, el de la acelerada resoluci\u00f3n de la solicitud de \u00a0entrega, \u00a0lo \u00a0desconocen \u00a0ellos \u00a0mismos \u00a0para \u00a0aplicarlo a la tambi\u00e9n acelerada \u00a0forma \u00a0como \u00a0se \u00a0decidi\u00f3 \u00a0la aceptaci\u00f3n de la demanda de parte civil.\u00a0 La \u00a0\u00fanica \u00a0raz\u00f3n de semejante omisi\u00f3n de los recurrentes es que al ser aplicado a \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0se \u00a0convierte en un contraindicio del dolo, pues \u00a0resulta \u00a0en \u00a0indicador \u00a0de \u00a0la \u00a0ausencia del mismo.\u00a0 Si la intenci\u00f3n de la \u00a0Fiscal \u00a0VALENCIA \u00a0GARCIA \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0entregar \u00a0a \u00a0toda \u00a0costa la camioneta y \u00a0avasallar \u00a0los \u00a0presuntos \u00a0derechos \u00a0que sobre la misma aleg\u00f3 posteriormente el \u00a0apoderado \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 parte \u00a0 civil, \u00a0 no \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0apresurado \u00a0a \u00a0aceptarla \u00a0inmediatamente \u00a0tuvo \u00a0conocimiento de ella (9 de junio, folios 61 y 62, cuaderno \u00a0de la actuaci\u00f3n de la Fiscal\u00eda 170). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0aceptaci\u00f3n de la demanda de parte civil \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0valorada \u00a0de \u00a0manera \u00a0insular \u00a0desde \u00a0la exclusiva \u00f3ptica de la \u00a0materialidad \u00a0de la inmediata emisi\u00f3n de la resoluci\u00f3n respectiva, sino que su \u00a0mayor \u00a0valor \u00a0como \u00a0contraindicio \u00a0surge \u00a0de \u00a0la \u00a0consecuencia \u00a0jur\u00eddica que la \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0llevaba aparejada, que no era otra que la de \u00a0habilitarla \u00a0para \u00a0presentar \u00a0los recursos que considerara pertinentes en contra \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0que \u00a0orden\u00f3 la entrega del automotor sobre el que estimaba \u00a0tener derechos.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0hay duda que si la Fiscal hubiera querido \u00a0real \u00a0y \u00a0conscientemente \u00a0violar \u00a0la \u00a0ley \u00a0y escamotear los derechos de la parte \u00a0civil, \u00a0simplemente se hubiera tomado el t\u00e9rmino completo para decidir sobre la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0su constituci\u00f3n, para de esa manera permitir que transcurriera sin \u00a0oposici\u00f3n \u00a0 el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0ejecutoria \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0supuestamente \u00a0desfavorec\u00eda su posici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la \u00a0Fiscal \u00a0emiti\u00f3 \u00a0inmediatamente \u00a0la \u00a0providencia \u00a0de \u00a0aceptaci\u00f3n de la demanda de parte civil para habilitar a \u00e9sta \u00a0en \u00a0el uso de los derechos que se derivaban de su condici\u00f3n de sujeto procesal, \u00a0no \u00a0tiene \u00a0ninguna \u00a0l\u00f3gica valorar su afirmaci\u00f3n en el auto del 8 de agosto de \u00a01995 \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0cumpliendo \u00a0la \u00a0orden \u00a0del \u00a0superior \u00a0vari\u00f3 \u00a0el efecto de la \u00a0concesi\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso de apelaci\u00f3n, de que la entrega de la camioneta era un \u00a0hecho \u00a0superado \u00a0y \u00a0por \u00a0ello \u00a0no \u00a0proced\u00eda \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0\u201chasta tanto se \u00a0produzca \u00a0la decisi\u00f3n del superior\u201d como un acto de rebeld\u00eda que pondr\u00eda de \u00a0presente su manifiesta intenci\u00f3n de violar la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No; \u00a0aunque \u00a0tal \u00a0menci\u00f3n \u00a0es equivocada, la \u00a0Corte \u00a0encuentra \u00a0que \u00a0dentro \u00a0del \u00a0contexto \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0es \u00a0aceptable \u00a0la \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0que \u00a0en \u00a0esa \u00a0misma \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0se da (folio 1, cuaderno 2 de la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda 170) y que se reitera en la versi\u00f3n que la Fiscal \u00a0acusada \u00a0rindiera \u00a0el \u00a011 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01995, \u00a0justo \u00a0el mismo d\u00eda en el que \u00a0corrigi\u00f3 el error cometido el 8 de agosto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La doctora VALENCIA GARCIA estim\u00f3 que como ya \u00a0hab\u00eda \u00a0concedido el recurso y entregado materialmente el automotor, carec\u00eda de \u00a0competencia \u00a0 para \u00a0 revocar \u00a0 esa \u00a0entrega, \u00a0y \u00a0que \u00a0esa \u00a0competencia \u00a0radicaba \u00a0exclusivamente \u00a0en \u00a0la \u00a0segunda \u00a0instancia.\u00a0 \u00a0Nada \u00a0hay \u00a0de \u00a0rebeld\u00eda o de \u00a0manifiesta \u00a0contrariedad \u00a0con \u00a0la \u00a0ley \u00a0en \u00a0la \u00a0providencia \u00a0que se adopt\u00f3 como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0esa \u00a0forma \u00a0de \u00a0razonar.\u00a0 Era err\u00f3nea la posici\u00f3n, pero \u00a0ello \u00a0no \u00a0convierte \u00a0el \u00a0desatino \u00a0en \u00a0prevaricador.\u00a0 \u00a0Tan \u00a0era fruto de la \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0esa \u00a0providencia, \u00a0y no de la mala fe, que el mismo 11 de agosto, \u00a0luego \u00a0de \u00a0las \u00a0preguntas \u00a0que se le hacen en la diligencia de versi\u00f3n y de las \u00a0consultas \u00a0que ella misma dice que hizo despu\u00e9s con otros Fiscales de la Unidad \u00a0de \u00a0segunda instancia, se apresur\u00f3 a enmendarla.\u00a0 Para el efecto profiri\u00f3 \u00a0otra \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0en la que dispuso ordenarle al depositario de la camioneta su \u00a0devoluci\u00f3n \u00a0 a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0para \u00a0lo \u00a0cual \u00a0libr\u00f3 \u00a0las \u00a0comunicaciones \u00a0de \u00a0rigor.\u00a0 \u00a0El \u00a014 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0siguiente \u00a0la \u00a0camioneta fue devuelta a la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0donde \u00a0se \u00a0tramit\u00f3 el incidente correspondiente que culmin\u00f3 con la \u00a0entrega \u00a0del automotor un a\u00f1o despu\u00e9s ( 22 de agosto de 1996, folio 53, copias \u00a0del \u00a0cuaderno \u00a0del \u00a0incidente) \u00a0a \u00a0la \u00a0misma persona a la que la Fiscal VALENCIA \u00a0GARCIA \u00a0hab\u00eda \u00a0ordenado \u00a0entregarlo \u00a0provisionalmente \u00a0desde \u00a0el \u00a05 de junio de \u00a01995.\u00a0 \u00a0En \u00a0consecuencia \u00a0por \u00a0ello \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0confirmar\u00e1 la decisi\u00f3n \u00a0absolutoria \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal \u00a0del Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0Bogot\u00e1 D.C. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La revisi\u00f3n detallada del expediente le \u00a0ha \u00a0permitido \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0constatar \u00a0algunas \u00a0inadvertencias en que incurre el \u00a0Fiscal \u00a0instructor \u00a0de este proceso, que al tiempo es el recurrente, destacables \u00a0en \u00a0cuanto se trata de un funcionario de segunda instancia en esa Instituci\u00f3n y \u00a0denotan \u00a0un aparente apasionamiento por su\u00a0 hip\u00f3tesis investigativa.\u00a0 \u00a0Esa \u00a0situaci\u00f3n \u00a0subjetiviza \u00a0su \u00a0posici\u00f3n \u00a0funcional\u00a0 \u00a0y\u00a0 lo lleva a \u00a0negarse \u00a0a reconocer otras alternativas de soluci\u00f3n y en tal sentido a destacar \u00a0todo \u00a0aquello \u00a0del \u00a0expediente \u00a0que \u00a0respalde \u00a0su hip\u00f3tesis y a relativizar las \u00a0evidencias que pudieran debilitarla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La calidad que se espera del servicio p\u00fablico \u00a0de \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia \u00a0debe \u00a0ser m\u00e1s exigente en cuanto ascienda la \u00a0categor\u00eda \u00a0del Funcionario Judicial que lo presta.\u00a0 Por ello es mayormente \u00a0destacable \u00a0que sea un Fiscal con categor\u00eda de segunda instancia el que termine \u00a0involucrado \u00a0de \u00a0tal \u00a0manera con su teor\u00eda de soluci\u00f3n del problema jur\u00eddico, \u00a0pues \u00a0de \u00a0tal nivel de funcionarios es de los que se espera mayor ponderaci\u00f3n y \u00a0son \u00a0ellos \u00a0los \u00a0que, \u00a0en t\u00e9rminos del C\u00f3digo de Procedimiento derogado, deben \u00a0hacer \u00a0prevalecer \u00a0el \u00a0principio \u00a0de investigaci\u00f3n integral o, en los t\u00e9rminos \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0actual, \u00a0de imparcialidad del funcionario judicial en la b\u00fasqueda \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas. \u00a0Tanto en vigencia del anterior C\u00f3digo como en la del actual, \u00a0el \u00a0compromiso del instructor sigue siendo el establecimiento de la verdad real, \u00a0\u00fanica \u00a0manera de asegurar la vigencia de un orden justo que es uno de los fines \u00a0esenciales del Estado en nombre del cual act\u00faan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, La Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0Justicia \u00a0en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>CONFIRMAR \u00a0la \u00a0sentencia del 29 de octubre de \u00a01997, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0la \u00a0cual la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0doctora MIRIAM PATRICIA VALENCIA \u00a0GARCIA del cargo de prevaricato por acci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIFIQUESE Y CUMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>CARLOS EDUARDO MEJIA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JORGE E. \u00a0CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALAN \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS A. GALVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0No hay firma\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 O. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PEREZ \u00a0PINZON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GLADYS MARTINEZ ALZATE \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria (e) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 13956 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Dr. Carlos E. Mej\u00eda Escobar \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado\u00a0 Acta No. 172 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0 D.C., \u00a0 ocho \u00a0(8)\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0noviembre\u00a0 de dos\u00a0 mil\u00a0 uno\u00a0 (2001). \u00a0\u00a0 V\u00a0\u00a0 \u00a0I\u00a0\u00a0 \u00a0S\u00a0\u00a0 \u00a0T\u00a0\u00a0 O\u00a0\u00a0 S\u00a0 \u00a0\u00a0 Decide [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-4163","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-9"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4163","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4163"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4163\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4163"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4163"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4163"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}