{"id":4100,"date":"2023-09-08T15:14:12","date_gmt":"2023-09-08T15:14:12","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1346920-06-01\/"},"modified":"2023-09-08T15:14:12","modified_gmt":"2023-09-08T15:14:12","slug":"1346920-06-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1346920-06-01\/","title":{"rendered":"13469(20-06-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 13469 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.88 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. \u00a0 \u00a0 FERNANDO \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., veinte de junio del dos mil \u00a0uno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal de la causa contra la sentencia de 19 de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01997, \u00a0mediante la cual el Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0Medell\u00edn \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0a \u00a0NIDIA \u00a0STELLA \u00a0URREGO \u00a0ARENAS \u00a0de los delitos de homicidio y porte ilegal de armas de \u00a0fuego \u00a0 de \u00a0 defensa \u00a0personal, \u00a0y \u00a0JOSE \u00a0LIBARDO \u00a0RUA \u00a0VARGAS \u00a0del \u00a0delito \u00a0de encubrimiento, imputados en la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos \u00a0y \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 30 de diciembre de 1995, en las horas de la \u00a0madrugada, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Libardo \u00a0Rua \u00a0Vargas, \u00a0conductor \u00a0del taxi de placas TMD-893, \u00a0recogi\u00f3 \u00a0en \u00a0sus \u00a0lugares \u00a0de \u00a0trabajo \u00a0de la ciudad de Itag\u00fc\u00ed a Nidia Stella \u00a0Urrego \u00a0Arenas, Sandra Milena Carmona S\u00e1nchez, Adriana Mar\u00eda Garc\u00eda Arroyave, \u00a0y \u00a0Jes\u00fas \u00a0Mar\u00eda V\u00e1squez Varela (chucho), quienes laboraban en distintos bares \u00a0del \u00a0sector, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0trasladarlos \u00a0a \u00a0sus respectivas residencias, en \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0un \u00a0convenio \u00a0celebrado \u00a0con \u00a0ellos. \u00a0En \u00a0esta \u00a0oportunidad se \u00a0integr\u00f3 \u00a0al \u00a0grupo \u00a0Luz Mariela Bol\u00edvar Mej\u00eda (Zulma), amiga de Nidia Stella. \u00a0Las \u00a0dos \u00a0ocuparon la parte delantera del veh\u00edculo en compa\u00f1\u00eda del conductor. \u00a0Los \u00a0 \u00a0restantes \u00a0 \u00a0(Adriana, \u00a0 Chucho \u00a0 y \u00a0 Sandra \u00a0 Milena), \u00a0 la \u00a0 parte \u00a0 de \u00a0atr\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Antes de iniciarse el recorrido, se present\u00f3 \u00a0una \u00a0discusi\u00f3n \u00a0entre \u00a0Sandra Milena y Nidia Stella que las llev\u00f3 a agresiones \u00a0f\u00edsicas \u00a0mutuas en el interior del mismo veh\u00edculo. Superado este incidente, se \u00a0dirigieron \u00a0a \u00a0la \u00a0residencia de la primera con el fin de dejarla, pero all\u00ed se \u00a0suscit\u00f3 \u00a0 una \u00a0nueva \u00a0discusi\u00f3n \u00a0entre \u00a0ellas, \u00a0que \u00a0hizo \u00a0que \u00a0Sandra \u00a0Milena \u00a0desistiera \u00a0del \u00a0prop\u00f3sito de quedarse. Con el fin de calmar los \u00e1nimos, Jos\u00e9 \u00a0Libardo \u00a0Rua \u00a0Vargas (taxista)\u00a0 invit\u00f3\u00a0 a todos los ocupantes a tomar \u00a0media \u00a0de \u00a0aguardiente \u00a0en \u00a0la \u00a0terminal \u00a0de \u00a0transportes. \u00a0Despu\u00e9s de un rato, \u00a0dejaron \u00a0en \u00a0sus \u00a0residencias a Jes\u00fas Mar\u00eda V\u00e1squez Varela (Chucho) y Adriana \u00a0Mar\u00eda \u00a0Garc\u00eda \u00a0Arroyave, y se dirigieron a la casa de\u00a0\u00a0 Nidia Stella \u00a0Urrego \u00a0Arenas, \u00a0ubicada \u00a0en\u00a0 \u00a0la carrera 69 No.101-10, donde Sandra Milena \u00a0Carmona \u00a0fue \u00a0ultimada \u00a0a \u00a0tiros \u00a0en el interior del veh\u00edculo (fls.1-3, 27, 32, \u00a087\/1). \u00a0En \u00a0versi\u00f3n \u00a0rendida \u00a0ante \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0que \u00a0practic\u00f3 la diligencia de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Libardo \u00a0Rua Vargas (taxista) manifest\u00f3 que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0dispon\u00eda \u00a0a \u00a0dejar \u00a0a \u00a0Nidia \u00a0Stella \u00a0frente a su residencia,\u00a0 \u00a0apareci\u00f3 \u00a0una \u00a0persona \u00a0y dispar\u00f3 contra Sandra Milena, quien ocupaba la parte \u00a0trasera del veh\u00edculo.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0bajo juramento Adriana \u00a0Mar\u00eda \u00a0Garc\u00eda \u00a0Arroyave \u00a0y \u00a0Jes\u00fas Mar\u00eda V\u00e1squez Varela \u00a0(Chucho), \u00a0 hacen \u00a0un \u00a0pormenorizado \u00a0relato \u00a0de \u00a0las \u00a0incidencias \u00a0que \u00a0se \u00a0presentaron \u00a0durante \u00a0el \u00a0recorrido, \u00a0hasta \u00a0cuando fueron \u00a0dejados \u00a0en \u00a0sus \u00a0respectivas residencias. Ambos coinciden en se\u00f1alar que Nidia \u00a0Stella \u00a0y \u00a0Sandra \u00a0Milena \u00a0no \u00a0se \u00a0ca\u00edan \u00a0bien, \u00a0y \u00a0que \u00a0desde que iniciaron el \u00a0recorrido \u00a0se insultaron y agredieron mutuamente. Tambi\u00e9n, que entre el taxista \u00a0y Nidia Stella exist\u00eda una relaci\u00f3n amorosa (fls.12\/1 y 17\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 proceso \u00a0 fueron \u00a0vinculados \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0Nidia Stella Urrego Arenas y Jos\u00e9 Libardo \u00a0Rua \u00a0Vargas. \u00a0La primera neg\u00f3 inicialmente los hechos. \u00a0Argument\u00f3 \u00a0no \u00a0conocer \u00a0a la v\u00edctima, ni al taxista, y haber llegado a su casa \u00a0alrededor \u00a0de \u00a0las \u00a02:30 \u00a0de la ma\u00f1ana, luego de trabajar en el bar \u201cLUCES DE \u00a0NUW \u00a0YORK\u201d, ubicado en el centro de Medell\u00edn, en condici\u00f3n de \u201csalonera\u201d \u00a0(fls.42-47\/1). \u00a0En \u00a0ampliaci\u00f3n, \u00a0acept\u00f3 \u00a0haber \u00a0hecho \u00a0el \u00a0recorrido \u00a0con \u00a0las \u00a0personas \u00a0mencionadas, \u00a0y \u00a0haber \u00a0mantenido una permanente discusi\u00f3n con Sandra \u00a0Milena \u00a0durante \u00a0el mismo, pero no haberle disparado, ni haber tenido relaciones \u00a0sentimentales \u00a0con \u00a0el \u00a0taxista. \u00a0Sobre \u00a0lo ocurrido frente a su casa, precis\u00f3: \u00a0\u201cEn \u00a0la \u00a0parte \u00a0delantera del carro (llora la sindicada) estaba la amiga m\u00eda, \u00a0el \u00a0conductor \u00a0y yo. En la parte de atr\u00e1s se qued\u00f3 la otra ni\u00f1a (se refiere a \u00a0Sandra \u00a0Milena, \u00a0aclara \u00a0la \u00a0Sala), yo me baj\u00e9 y aunque yo acostumbro tener mis \u00a0propias \u00a0llaves, \u00a0ese \u00a0d\u00eda \u00a0le timbr\u00e9 a mi mam\u00e1 para que me abriera. Dej\u00e9 la \u00a0puerta \u00a0abierta \u00a0y me regres\u00e9 por mi amiga, la baj\u00e9 casi a rastras porque ella \u00a0pesaba \u00a0mucho \u00a0y \u00a0como \u00a0ya \u00a0dije, \u00a0ella estaba bastante alicorada y no se pod\u00eda \u00a0sostener. \u00a0Yo \u00a0la \u00a0baj\u00e9 a rastras y la entr\u00e9 para mi casa. Cuando yo ya hab\u00eda \u00a0pisado \u00a0la \u00a0primera \u00a0baldosa para entrar a mi casa se escucharon unos disparos y \u00a0mi \u00a0mam\u00e1 \u00a0como \u00a0le \u00a0dio \u00a0susto \u00a0de un solo golpe cerr\u00f3 la puerta y despu\u00e9s se \u00a0escuch\u00f3 \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 carro \u00a0se \u00a0alejaba \u00a0de \u00a0la \u00a0casa. \u00a0Pero \u00a0nosotros \u00a0no \u00a0nos \u00a0asomamos\u2026\u201d (fls.112\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Jos\u00e9 \u00a0 Libardo \u00a0 Rua \u00a0 Vargas, \u00a0por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0hizo \u00a0el \u00a0siguiente \u00a0relato \u00a0sobre \u00a0lo sucedido: \u00a0\u201ccuando \u00a0yo \u00a0par\u00e9 \u00a0entonces \u00a0Nidia \u00a0se baj\u00f3 del carro abri\u00f3 la puerta de la \u00a0casa \u00a0como \u00a0a \u00a0dejar el bolso no s\u00e9, yo no repar\u00e9 bien ah\u00ed, en todo caso ella \u00a0fue \u00a0y \u00a0abri\u00f3 la puerta, yo estaba todo entretenido ah\u00ed con el radio, entonces \u00a0luego \u00a0Nidia \u00a0cogi\u00f3 \u00a0a \u00a0\u00e9sta, \u00a0a esta pelada esa que estaba m\u00e1s prendida, que \u00a0estaba \u00a0dormida \u00a0ah\u00ed, \u00a0o sea estaba siempre borracha, entonces ya ella cogi\u00f3 a \u00a0bajarla, \u00a0en \u00a0esas que la estaba bajando ella la estaba bajando cuando apareci\u00f3 \u00a0un \u00a0tipo \u00a0ah\u00ed \u00a0por \u00a0la puerta de atr\u00e1s, no s\u00e9 si \u00e9l abri\u00f3 la puerta o qu\u00e9, \u00a0pero \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0vi \u00a0fue \u00a0que le estaba disparando ah\u00ed con un rev\u00f3lver. Yo lo \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0hice fue ah\u00ed mismo arrancar de una. Arranqu\u00e9 de una y me vine con \u00a0el \u00a0carro \u00a0con \u00a0esas \u00a0puertas hasta abiertas, entonces o sea sin ajustar o no se \u00a0bien, \u00a0entonces \u00a0en todo caso me toc\u00f3 ponerme a cerrar las puertas, entonces ya \u00a0mir\u00e9 \u00a0para \u00a0atr\u00e1s, para la banca de atr\u00e1s a la, a Sandra que ven\u00eda atr\u00e1s, y \u00a0ya \u00a0la \u00a0vi desmayada cierto, se hab\u00eda desmayado, entonces se hab\u00eda desmayado y \u00a0ya \u00a0vi, \u00a0me \u00a0imagin\u00e9 que le hab\u00edan dado a ella y ah\u00ed mismo arranqu\u00e9 con ella \u00a0para \u00a0la \u00a0policl\u00ednica\u201d \u00a0(fls.95 y 96\/1). Agrega que despu\u00e9s acompa\u00f1\u00f3 a las \u00a0autoridades \u00a0hasta \u00a0las \u00a0residencias \u00a0de \u00a0la familia de Sandra Milena y de Nidia \u00a0Stella,\u00a0 \u00a0pero que esta \u00faltima no fue localizada. Manifiesta que con Nidia \u00a0Stella \u00a0 manten\u00eda \u00a0 una \u00a0\u201cpeque\u00f1a\u201d \u00a0relaci\u00f3n \u00a0amorosa \u00a0(fls.89 \u00a0y \u00a097\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La diligencia de necropsia estableci\u00f3 que la \u00a0v\u00edctima \u00a0recibi\u00f3 3 impactos, as\u00ed: 1) Orificio de entrada en el cuarto espacio \u00a0intercostal \u00a0 izquierdo \u00a0 con \u00a0 l\u00ednea \u00a0paraesternal \u00a0izquierda, \u00a0trayecto \u00a0seno \u00a0izquierdo \u00a0hacia \u00a0afuera \u00a0con salida en la parte externa. 2) Orificio de entrada \u00a0oval \u00a0a \u00a0nivel \u00a0dorsal \u00a05 \u00a0derecho \u00a0con \u00a0l\u00ednea escapular externa, trayecto a la \u00a0izquierda \u00a0&#8211; \u00a0arriba \u00a0y \u00a0salida \u00a0a nivel dorsal 2 izquierdo con l\u00ednea escapular \u00a0izquierda. \u00a03) \u00a0Orificio de entrada circular en parieto occipital lado izquierdo \u00a0abajo \u00a0&#8211; \u00a0adelante \u00a0&#8211; \u00a0derecha. \u00a0Se \u00a0recupera \u00a0proyectil \u00a0en el lado derecho del \u00a0agujero \u00a0occipital. Tambi\u00e9n presentaba un roce de proyectil de arma de fuego en \u00a0la \u00a0 \u00a0 cara \u00a0 \u00a0 anterior \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0tercio \u00a0 \u00a0medio \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0brazo \u00a0 \u00a0izquierdo \u00a0(fls.33).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0inspecci\u00f3n\u00a0 practicada al veh\u00edculo \u00a0con \u00a0la \u00a0asistencia \u00a0del \u00a0procesado \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Libardo \u00a0Rua Vargas y de expertos de \u00a0bal\u00edstica, \u00a0se \u00a0estableci\u00f3 la existencia de dos orificios en la parte interior \u00a0de \u00a0la puerta trasera izquierda, y uno m\u00e1s en el espaldar de la silla del mismo \u00a0lado, \u00a0que \u00a0el \u00a0indagado \u00a0manifest\u00f3 \u00a0haber \u00a0sido \u00a0causados el d\u00eda del atentado \u00a0(fls.125 \u00a0y \u00a0148\/1). \u00a0Preguntados \u00a0los \u00a0peritos \u00a0sobre la probable posici\u00f3n del \u00a0autor \u00a0de \u00a0los \u00a0disparos, \u00a0y \u00a0el \u00a0orden \u00a0de \u00a0los \u00a0mismos, teniendo en cuenta los \u00a0orificios \u00a0ubicados \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0interior \u00a0de la puerta trasera izquierda del \u00a0veh\u00edculo, \u00a0la posici\u00f3n de la v\u00edctima, y trayectoria de los proyectiles que se \u00a0anuncia en la necropsia, respondieron: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c \u00a0se observa como m\u00e1s probable ubicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0victimario \u00a0para \u00a0disparar, \u00a0desde la puerta trasera derecha del automotor, \u00a0parte \u00a0externa, \u00a0debiendo \u00a0necesariamente \u00a0estar \u00a0cerrada \u00a0la susodicha puerta y \u00a0bajado \u00a0el \u00a0vidrio de la misma, existiendo en este caso una distancia de m\u00e1s de \u00a0un \u00a0metro\u2026 \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0ello \u00a0entonces \u00a0se \u00a0observa como probable primer \u00a0disparo \u00a0el que atraviesa el seno izquierdo, rozando el antebrazo del mismo lado \u00a0e \u00a0incrust\u00e1ndose en el paral de la puerta y ventanilla izquierda, parte interna \u00a0del \u00a0veh\u00edculo. Es probable que este impacto produjo movimiento del cuerpo de la \u00a0occisa \u00a0consistente en inclinarse un poco hacia adelante, arqueando levemente su \u00a0espalda, \u00a0sitio \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0se ubica el segundo impacto que atraviesa los dos \u00a0l\u00f3bulos \u00a0de \u00a0los pulmones de la occisa en su recorrido y da igualmente sobre la \u00a0puerta \u00a0trasera izquierda, parte interna del veh\u00edculo. El impacto de la regi\u00f3n \u00a0occipital \u00a0pudo \u00a0muy \u00a0bien obedecer a la l\u00f3gica reacci\u00f3n de intentar salir del \u00a0veh\u00edculo, \u00a0para lo cual le dio la espalda al victimario, proyectil este que fue \u00a0recuperado \u00a0tal \u00a0y como lo anuncia la necropsia\u2026Sobre al agujero que hay en el \u00a0espaldar \u00a0del \u00a0asiento \u00a0trasero \u00a0derecho\u2026 \u00a0la \u00a0trayectoria \u00a0del \u00a0proyectil \u00a0es \u00a0diferente \u00a0a \u00a0la de los dem\u00e1s, pues es recta, lo que implica que debi\u00f3 hacerse \u00a0desde \u00a0el \u00a0interior \u00a0del \u00a0automotor, asiento delantero\u201d (fls.149 y 150\/1). Del \u00a0estudio \u00a0hacen \u00a0parte registros fotogr\u00e1ficos y topogr\u00e1ficos, realizados por el \u00a0Cuerpo \u00a0T\u00e9cnico \u00a0de \u00a0Investigaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0General \u00a0de \u00a0la Naci\u00f3n \u00a0(fls.167-175, 180-184 y 186-194\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luz \u00a0Mariela \u00a0Bol\u00edvar \u00a0Mej\u00eda \u00a0(Zulma) \u00a0rindi\u00f3 \u00a0versi\u00f3n \u00a0en \u00a0dos \u00a0oportunidades. \u00a0En \u00a0la \u00a0primera \u00a0afirm\u00f3 \u00a0conocer \u00a0a \u00a0Nidia Stella y Sandra Milena, pero no haber estado presente \u00a0en \u00a0el lugar de los hechos, ni visitado la casa de la primera (fls.143\/1). En la \u00a0segunda, \u00a0rendida \u00a0ocho \u00a0d\u00edas despu\u00e9s, reconoci\u00f3 haber realizado el recorrido \u00a0en \u00a0el \u00a0taxi, \u00a0y\u00a0 \u00a0presenciado \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n entre aqu\u00e9llas, pero no los \u00a0hechos \u00a0que terminaron con la vida de Sandra Milena. Explica que Nidia Stella la \u00a0invit\u00f3 \u00a0esa \u00a0noche \u00a0a su casa, y que al llegar la entr\u00f3 pr\u00e1cticamente cargada \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0su avanzado estado de ebriedad, y se acostaron. No recuerda haber \u00a0escuchado disparos (fls.153\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelta la situaci\u00f3n jur\u00eddica, y cerrada la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0la Fiscal\u00eda, en decisi\u00f3n de 20 de junio de 1996, la calific\u00f3 \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0por \u00a0los delitos de homicidio agravado y porte \u00a0ilegal \u00a0 de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal \u00a0respecto \u00a0de \u00a0Nidia \u00a0Stella Urrego Arenas, de conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en los art\u00edculos 323 y 324.7 del C\u00f3digo Penal (modificados \u00a0por \u00a0el \u00a029 \u00a0y \u00a030 \u00a0de la ley 40 de 1993), y 1\u00ba del Decreto 3664 de 1986; y por \u00a0encubrimiento \u00a0por \u00a0favorecimiento \u00a0respecto \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Libardo \u00a0Rua \u00a0Vargas, \u00a0acorde con lo establecido en el \u00a0art\u00edculo \u00a0176 del primer estatuto (fls.200-219\/1). Dicho pronunciamiento caus\u00f3 \u00a0formalmente ejecutoria el 4 de julio siguiente (fls.221\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Celebrada la audiencia p\u00fablica, el Juzgado de \u00a0conocimiento, \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0de 10 de diciembre de 1996, conden\u00f3 a Nidia \u00a0Stella \u00a0a la pena principal de 25 a\u00f1os y 6 meses de prisi\u00f3n, y a Jos\u00e9 Libardo \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0ocho meses, como autores responsables de los delitos \u00a0imputados \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n (fls.313\/1). Apelado este fallo por \u00a0la \u00a0procesada y su defensor, el Tribunal Superior de Medell\u00edn, mediante el suyo \u00a0de \u00a019 \u00a0de \u00a0marzo de 1997, que ahora recurre en casaci\u00f3n la Fiscal de la causa, \u00a0lo \u00a0revoc\u00f3 \u00a0en \u00a0todas \u00a0sus \u00a0partes, \u00a0y \u00a0en \u00a0su lugar absolvi\u00f3 a los procesados \u00a0(fls.329, 335, 337, 343, 347 vuelto y 360\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Encontr\u00e1ndose \u00a0pendiente \u00a0de \u00a0resolver \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de primer grado, el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0la \u00a0acusada present\u00f3 a la Fiscal\u00eda un memorial informando que el \u00a0autor \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 muerte \u00a0 de \u00a0Nidia \u00a0Stella \u00a0Urrego \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0Elkin \u00a0Fernando \u00a0Urrego \u00a0Arenas, hermano de \u00a0la \u00a0 acusada, \u00a0 y \u00a0que \u00a0ped\u00eda \u00a0escucharlo \u00a0en \u00a0indagatoria. \u00a0En \u00a0apoyo \u00a0de \u00a0sus \u00a0afirmaciones \u00a0anex\u00f3 \u00a0un escrito signado por el\u00a0 implicado, donde acepta el \u00a0hecho. \u00a0Dichos documentos fueron remitidos por la Fiscal\u00eda al Tribunal, para lo \u00a0pertinente \u00a0(fls.349, 351y 355\/1). D\u00edas despu\u00e9s, Elkin Fernando hizo llegar un \u00a0nuevo \u00a0memorial, \u00a0reiterando\u00a0 \u00a0lo \u00a0afirmado \u00a0(fls.359 y vuelto\/1). Por esta \u00a0raz\u00f3n, \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0al \u00a0decidir el recurso, dispuso, adicionalmente, expedir \u00a0copias \u00a0de lo pertinente con destino a la Fiscal\u00eda, para investigar su conducta \u00a0(fls.12 del fallo).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La demanda. \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo segundo, la demandante plantea violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial, \u00a0producto \u00a0de \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho por falsos juicios de existencia y \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba indiciaria y \u00a0pericial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que con fundamento en los elementos \u00a0probatorios \u00a0aportados al proceso (versiones de Adriana Mar\u00eda Garc\u00eda Arroyave, \u00a0Jes\u00fas \u00a0Mar\u00eda \u00a0V\u00e1squez \u00a0Varela, Nidia Stella Urrego Arenas y Jos\u00e9 Libardo Rua \u00a0Vargas, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0del dictamen de los peritos de bal\u00edstica), se dedujeron en \u00a0contra \u00a0de los implicados los indicios de m\u00f3vil, mentira y malas explicaciones, \u00a0y \u00a0presencia \u00a0en \u00a0el lugar de los acontecimientos, pero que el Tribunal Superior \u00a0de \u00a0Medell\u00edn, al proferir fallo absolutorio, solo analiz\u00f3 los dos primeros: EL \u00a0MOVIL\u00a0 Y LA MENTIRA Y LAS MALAS EXPLICACIONES. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de esto, al estudiar el MOVIL, lo hace \u00a0sin \u00a0advertir \u00a0\u201cun \u00a0solo \u00a0contraindicio\u201d, \u00a0y \u00a0concluye, con fundamento en un \u00a0\u00fanico \u00a0 motivo \u00a0 infirmante \u00a0 (haber \u00a0el \u00a0taxista \u00a0ofrecido \u00a0media \u00a0botella \u00a0de \u00a0aguardiente \u00a0con \u00a0\u00e1nimo \u00a0conciliador, y haber pretendido Nidia Stella continuar \u00a0sola \u00a0hacia \u00a0su \u00a0casa), que se est\u00e1 en presencia de un indicio CONTINGENTE, con \u00a0el \u00a0argumento \u00a0de que \u201cno tiene la envergadura suficiente para la realizaci\u00f3n \u00a0de tan macabro plan\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0observa \u00a0as\u00ed, sin mayor esfuerzo, que el \u00a0fallador \u00a0\u201cdesatendi\u00f3 \u00a0los \u00a0subindicios\u201d inferidos de la prueba testimonial \u00a0que \u00a0da \u00a0cuenta de la ri\u00f1a que se present\u00f3 entre Nidia Stella y Sandra Milena, \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n, que duda, sin motivo alguno, de la amenaza previa lanzada por la \u00a0primera \u00a0a \u00a0la \u00a0segunda, traducida en la frase \u201ceso no se queda as\u00ed\u201d, de la \u00a0cual \u00a0informa \u00a0la \u00a0testigo \u00a0Adriana \u00a0Mar\u00eda \u00a0Garc\u00eda \u00a0Arroyave, \u00a0y \u00a0que \u00a0\u201chizo \u00a0igualmente \u00a0caso omiso del testimonio de Jes\u00fas Mar\u00eda V\u00e1squez Varela\u201d, quien \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0Sandra \u00a0Milena \u00a0no \u00a0se \u00a0qued\u00f3 \u00a0en su casa porque Nidia Stella la \u00a0provoc\u00f3 al gritarle que le daba miedo seguir en su compa\u00f1\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0analizar \u00a0el \u00a0indicio \u00a0de MENTIRA Y MALAS \u00a0EXPLICACIONES, \u00a0solo \u00a0toma \u00a0la \u00a0segunda \u00a0versi\u00f3n \u00a0de la procesada, donde afirma \u00a0\u201cquererse \u00a0sincerar \u00a0con \u00a0la \u00a0justicia\u201d, olvidando que continuaba negando su \u00a0relaci\u00f3n \u00a0\u00edntima \u00a0con \u00a0el taxista, y que este \u00faltimo, la ubica en el lugar al \u00a0momento \u00a0de los hechos, circunstancia que hace surgir en su contra el INDICIO DE \u00a0PRESENCIA \u00a0Y \u00a0DE \u00a0OPORTUNIDAD, \u00a0que \u00a0tiene la connotaci\u00f3n de GRAVE, pero que el \u00a0fallador \u00a0solo \u00a0tuvo en cuenta para sostener que\u00a0\u00a0 concurr\u00eda en igual \u00a0medida para el conductor del rodante.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0puede \u00a0verse, \u00a0busc\u00f3 \u00a0CONVENCIMIENTOS \u00a0FRACCIONADOS \u00a0DE \u00a0INDICIOS \u00a0CONSIDERANDOLOS PARTICULARMENTE, para llegar en esta \u00a0forma \u00a0a \u00a0una conclusi\u00f3n que no es posible sino frente a valores homog\u00e9neos, y \u00a0los \u00a0indicios, \u00a0como \u00a0valores \u00a0probatorios, son heterog\u00e9neos, en cuanto \u201cunos \u00a0hace \u00a0referencia al delito por un aspecto y otros se relacionan con \u00e9l por otro \u00a0lado\u201d. \u00a0El Tribunal desvirtu\u00f3 la credibilidad de estos indicios, sin realizar \u00a0el\u00a0 \u00a0raciocinio \u00a0especial \u00a0que \u00a0amerita \u00a0el \u00a0concurso \u00a0de \u00a0varias \u00a0pruebas, \u00a0ejercicio \u00a0que \u00a0como \u00a0lo explica el doctrinante Framarino Dei Malatesta, se basa \u00a0en la CONVERGENCIA DE LAS PRUEBAS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Queda \u00a0demostrado, \u00a0de \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0que el \u00a0juzgador, \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0de \u00a0estos \u00a0indicios, desatendi\u00f3 los \u00a0principios \u00a0que \u00a0disciplinan su apreciaci\u00f3n racional, quebrantando las leyes de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la \u00a0ciencia o la experiencia, y que al hacerlo, incurri\u00f3 en ERROR \u00a0DE \u00a0HECHO \u00a0POR FALSO JUICIO DE IDENTIDAD, con violaci\u00f3n de los art\u00edculos 254 y \u00a0303 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La convergencia de la prueba indiciaria hacia \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n de la responsabilidad de la acusada en los hechos, se acent\u00faa \u00a0a\u00fan \u00a0m\u00e1s \u00a0si \u00a0es \u00a0tomado \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0los \u00a0peritos de bal\u00edstica informan \u00a0que\u00a0 \u00a0los \u00a0disparos \u00a0fueron realizados desde el lado derecho del automotor, \u00a0en \u00a0donde \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0precisamente la acusada, seg\u00fan la versi\u00f3n del taxista. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0debe \u00a0resaltarse \u00a0que \u00a0uno \u00a0de los disparos, seg\u00fan el mismo dictamen, \u00a0hizo \u00a0blanco en el espaldar del puesto donde se encontraba la v\u00edctima, y que el \u00a0mismo \u00a0fue \u00a0efectuado \u00a0en forma horizontal, es decir, desde el asiento delantero \u00a0del \u00a0automotor. \u00a0Esto \u00a0significa que la persona que dispar\u00f3 ten\u00eda libre acceso \u00a0al \u00a0rodante, \u00a0condici\u00f3n que resulta predicable de la acusada, no de un extra\u00f1o \u00a0que \u00a0no \u00a0conoc\u00eda \u00a0la \u00a0pasajera, ni ten\u00eda m\u00f3vil para agredirla, pues las pocas \u00a0joyas que ten\u00eda le fueron devueltas a su progenitora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese \u00a0que en ning\u00fan momento se atent\u00f3 \u00a0contra \u00a0la \u00a0vida \u00a0del \u00a0conductor, \u00a0o \u00a0contra \u00a0sus bienes, actitud que devendr\u00eda \u00a0l\u00f3gica \u00a0si \u00a0el \u00a0autor \u00a0hubiese \u00a0sido \u00a0un \u00a0desconocido, o si se tratara, como lo \u00a0supone \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0de \u00a0una sector convulsionado, afirmaci\u00f3n esta \u00faltima que \u00a0resulta \u00a0por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s \u00a0alejada \u00a0de la realidad, puesto que basta observar las \u00a0fotograf\u00edas \u00a0tomadas en el lugar para concluir que se trata de un sector normal \u00a0popular, \u00a0no \u00a0de \u00a0un \u00a0barrio \u00a0subnormal, como lo pudo constatar personalmente la \u00a0Fiscal\u00eda en la inspecci\u00f3n judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que, en relaci\u00f3n con este elemento \u00a0de \u00a0juicio \u00a0(dictamen \u00a0de los peritos de bal\u00edstica), se incurri\u00f3, entonces, en \u00a0UN \u00a0ERRROR \u00a0DE \u00a0HECHO \u00a0POR \u00a0FALSO JUICIO DE EXISTENCIA, y que esta prueba,\u00a0 \u00a0aunada \u00a0a \u00a0la \u00a0indiciaria, cuya existencia no desconoce el Tribunal, pero valora \u00a0incorrectamente \u00a0 en \u00a0 forma \u00a0fraccionada, \u00a0permite \u00a0que \u00a0la \u00a0procesada \u00a0resulte \u00a0estrechamente \u00a0ligada \u00a0con \u00a0los \u00a0acontecimientos. Lo inaceptable ser\u00eda ligarlos \u00a0con \u00a0hechos \u00a0distintos, \u00a0como \u00a0lo hace la sentencia impugnada, pues repugna a la \u00a0l\u00f3gica \u00a0que \u00a0un extra\u00f1o diese muerte a Sandra Milena. Esta inferencia, no cabe \u00a0siquiera en la mente de un ciudadano com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, el ad quem, en lugar de aplicar \u00a0el \u00a0m\u00e9todo \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatorio \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, \u201cbusc\u00f3 en el \u00a0cuadernillo \u00a0aquella prueba que otrora la ley trajera como indispensable para la \u00a0emisi\u00f3n \u00a0de \u00a0sentencia \u00a0condenatoria, como si estuviese aplicando el m\u00e9todo de \u00a0tarifa \u00a0 \u00a0 legal. \u00a0 \u00a0 Advi\u00e9rtase \u00a0 \u00a0c\u00f3mo \u00a0 \u00a0habla \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0\u2018no \u00a0hay \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0prueba \u00a0completa, \u00a0emanada \u00a0de testimonios \u00a0serios \u00a0y certeros o de indicios necesarios \u00a0 e \u00a0 inequ\u00edvocos \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 la \u00a0joven \u00a0ejecut\u00f3 \u00a0la \u00a0reprobable \u00a0acci\u00f3n\u2019. En su an\u00e1lisis, \u00a0se \u00a0dedic\u00f3 \u00a0a desvirtuar algunos de los indicios que sirvieron para edificar la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0condena, \u00a0sin detenerse a pensar que el camino \u201cm\u00e1s racional y \u00a0l\u00f3gico \u00a0para \u00a0resolver el caso\u201d, era afirmar la\u00a0 autor\u00eda material de la \u00a0procesada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Preciso \u00a0es \u00a0sostener \u00a0que \u00a0los \u00a0memoriales \u00a0enviados \u00a0por \u00a0el \u00a0hermano \u00a0de \u00a0Nidia, \u00a0donde \u00a0afirma \u00a0haber sido el autor de la \u00a0conducta \u00a0investigada, \u00a0y \u00a0que \u00a0motivaron \u00a0al \u00a0parecer \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0a tomar la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0impugnada, en nada favorecen la situaci\u00f3n de Nidia Stella, porque si \u00a0es \u00a0aceptado \u00a0hipot\u00e9ticamente \u00a0que \u00a0este \u00a0sujeto dice la verdad, \u201ctendr\u00edamos \u00a0tambi\u00e9n \u00a0que \u00a0pensar \u00a0qui\u00e9n \u00a0fue \u00a0la \u00a0\u2018determinadora\u2019 \u00a0de \u00a0dicha \u00a0conducta, \u00a0sin \u00a0que \u00a0en \u00a0momento \u00a0alguno \u00a0se desdibuje o se diluya la \u00a0responsabilidad penal de aqu\u00e9lla\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0expuesto, \u00a0muestra \u00a0c\u00f3mo \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0quebrant\u00f3 \u00a0los \u00a0tres \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0conforman \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica: \u00a0Las leyes de la l\u00f3gica, pues \u00a0se \u00a0dice \u00a0que \u00a0nadie \u00a0act\u00faa sin una raz\u00f3n valedera, y la \u00fanica persona que el \u00a0d\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0ten\u00eda \u00a0motivos \u00a0para \u00a0eliminar \u00a0a \u00a0Sandra Milena, era la \u00a0procesada. \u00a0Las \u00a0leyes \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia, \u00a0porque \u00a0la prueba pericial desvirtu\u00f3 plenamente la existencia de un \u00a0tercero. \u00a0De \u00a0la experiencia, \u00a0porque \u00a0como \u00a0lo \u00a0anot\u00f3 \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de conocimiento, \u201csi bien es cierto que el \u00a0barrio \u00a0Castilla\u00a0 \u00a0de \u00a0esta \u00a0ciudad, \u00a0no \u00a0se \u00a0caracteriza por su seguridad, \u00a0tampoco \u00a0 \u00a0es \u00a0 que \u00a0 all\u00ed \u00a0 maten \u00a0 \u2018por \u00a0ver \u00a0caer\u2019. \u00a0Se \u00a0requiere \u00a0un \u00a0motivo mucho m\u00e1s valedero -dentro de la escala de valores que \u00a0los \u00a0habitantes de ese sector poseen, valga aclarar- para ejecutar un acto de la \u00a0gravedad del que nos ocupa\u201d (fls.16 de la demanda). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuente con sus planteamientos, solicita a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la sentencia impugnada y condenar, en su lugar, a Nidia Stella \u00a0Urrego \u00a0Arenas \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 Libardo Rua Vargas, en los t\u00e9rminos de la sentencia de \u00a0primera instancia (fls.379-395\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concepto \u00a0del Ministerio P\u00fablico.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador Tercero Delegado considera que \u00a0la \u00a0demanda debe ser desestimada porque presenta deficiencias de orden t\u00e9cnico, \u00a0y \u00a0porque \u00a0el \u00a0actor no logra demostrar que el Tribunal hubiese incurrido en los \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0denunciados. \u00a0En \u00a0torno \u00a0al \u00a0primer \u00a0aspecto, destaca que la \u00a0demandante, \u00a0lejos \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0existencia de un error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0lo \u00a0que hace es tratar de desvirtuar la poca convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0le \u00a0ofrecieron \u00a0al Tribunal los indicios obtenidos del material probatorio. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0falla \u00a0la \u00a0libelista \u00a0en \u00a0la \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0de las normas objeto de \u00a0quebranto, \u00a0pues \u00a0solo \u00a0alude \u00a0a \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0254, \u00a0303 \u00a0y 247 del estatuto \u00a0procesal penal, ninguna de las cuales tiene contenido sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En lo que toca con la demostraci\u00f3n del cargo, \u00a0acude \u00a0al \u00a0contenido de ciertas pruebas para dar por demostrado hechos que tiene \u00a0como \u00a0indicadores \u00a0del \u00a0compromiso \u00a0penal \u00a0de \u00a0la \u00a0acusada (hechos que no fueron \u00a0ignorados \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 impugnada), \u00a0 y \u00a0 predicar \u00a0tres \u00a0indicios \u00a0de \u00a0responsabilidad: \u00a0a) \u00a0m\u00f3vil, \u00a0b) mentira y malas explicaciones, y) presencia en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0acontecimientos. Luego acusa al juzgador de haber omitido en \u00a0sus \u00a0consideraciones \u00a0el \u00a0tercero, \u00a0y \u00a0calificado err\u00f3neamente los restantes al \u00a0tildarlos \u00a0de \u00a0CONTINGENTES, \u00a0en \u00a0una \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0devela \u00a0su verdadera \u00a0inconformidad: \u00a0\u201cla \u00a0divergencia con el valor que en su convencimiento otorg\u00f3 \u00a0el juzgador a las llamadas pruebas indirectas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Calificar \u00a0 un \u00a0 indicio \u00a0 de \u00a0contingente, \u00a0necesario, \u00a0grave, \u00a0o \u00a0leve, \u00a0no \u00a0es \u00a0incurrir \u00a0en \u00a0error \u00a0de apreciaci\u00f3n de su \u00a0materialidad, \u00a0que \u00a0es \u00a0en lo que consiste el error de hecho por falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0sino \u00a0valorar las deducciones de acuerdo con los elementos de juicio \u00a0de \u00a0que \u00a0dispone \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0en \u00a0un \u00a0momento \u00a0determinado. \u00a0Advi\u00e9rtase, para \u00a0descartar \u00a0la \u00a0primera hip\u00f3tesis, que el tribunal no desconoci\u00f3 su existencia, \u00a0ni \u00a0modific\u00f3 \u00a0el \u00a0hecho \u00a0que \u00a0a \u00a0juicio de la censura se demuestra a trav\u00e9s de \u00a0ellos; \u00a0 simplemente \u00a0 consider\u00f3 \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 necesariamente \u00a0 apuntaban \u00a0a \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0acusada, sino tambi\u00e9n a otras conclusiones, igualmente \u00a0aceptables. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0m\u00f3vil, \u00a0por ejemplo, \u00a0juzg\u00f3 \u00a0los \u00a0hechos \u00a0conocidos \u00a0(condici\u00f3n \u00a0de \u00a0coperas \u00a0de \u00a0las protagonistas, \u00a0conflicto \u00a0entre \u00a0ellas,\u00a0 \u00a0y \u00a0condici\u00f3n de amantes de Nidia Stella y Jos\u00e9 \u00a0Libardo), \u00a0y \u00a0acept\u00f3 \u00a0que Nidia Stella pudo haber disparado contra su ocasional \u00a0compa\u00f1era, \u00a0pero \u00a0estim\u00f3 que los motivos que se esbozaban resultaban demasiado \u00a0f\u00fatiles, \u00a0e \u00a0insuficientes \u00a0para \u00a0admitir \u00a0que se hubiesen erigido en causa del \u00a0hecho \u00a0punible, \u00a0sobre \u00a0todo \u00a0si se ten\u00eda en cuenta que\u00a0 Sandra Milena fue \u00a0quien \u00a0decidi\u00f3 \u00a0permanecer en el veh\u00edculo con \u00e1nimo retaliatorio, y que Nidia \u00a0Stella \u00a0insisti\u00f3 \u00a0en abandonar el grupo, actitud que demuestra su intenci\u00f3n de \u00a0dar \u00a0 por \u00a0 terminado \u00a0 el \u00a0 incidente, \u00a0y \u00a0no \u00a0de\u00a0 \u00a0tomar \u00a0venganza.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otro tanto sucedi\u00f3 con el indicio de mentira \u00a0y \u00a0malas \u00a0explicaciones. Para el Tribunal, la mentira inicial de la procesada se \u00a0explica \u00a0no \u00a0solo \u00a0por el prop\u00f3sito de ocultar el delito, sino el miedo, aunque \u00a0tambi\u00e9n \u00a0hubiese \u00a0podido \u00a0postular \u00a0la \u00a0deficiente \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica. De igual \u00a0manera, \u00a0tom\u00f3 \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 Libardo Rua Vargas, y la \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0que \u00a0prest\u00f3 \u00a0el mismo d\u00eda de los hechos a las autoridades en la \u00a0b\u00fasqueda \u00a0de \u00a0evidencias \u00a0y \u00a0en \u00a0la \u00a0localizaci\u00f3n de la procesada. Sobre estas \u00a0bases \u00a0entendi\u00f3, \u00a0sin violentar las reglas de la l\u00f3gica, que los hechos objeto \u00a0del \u00a0proceso \u00a0pudieron \u00a0haber sucedido como lo relat\u00f3 dicho testigo, pues si su \u00a0versi\u00f3n \u00a0estaba \u00a0dirigida, \u00a0como \u00a0lo \u00a0postulaba la acusaci\u00f3n, a favorecer a su \u00a0amante, \u00a0no \u00a0se \u00a0explicaba \u00a0que Nidia Stella, en su primera indagatoria, hubiese \u00a0negado \u00a0su \u00a0presencia \u00a0en el lugar de los hechos, contradiciendo abiertamente su \u00a0relato.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 suma, \u00a0 tampoco \u00a0 dicho \u00a0 indicio \u00a0fue \u00a0tergiversado. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0admiti\u00f3 \u00a0su \u00a0existencia, \u00a0empero \u00a0no lo consider\u00f3 \u00a0contundente \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0citada \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0quedando \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0el \u00a0problema \u00a0 no \u00a0toca \u00a0con \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0del \u00a0mismo, \u00a0sino \u00a0con \u00a0su \u00a0poder \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0Mientras \u00a0el \u00a0Juez \u00a0a \u00a0quo \u00a0lo consider\u00f3 suficiente para proferir \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0condena, \u00a0el Tribunal estim\u00f3 que no lo era, por surgir dudas que \u00a0imped\u00edan llegar a una declaraci\u00f3n de certeza.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El indicio de presencia en el lugar, no puede \u00a0reputarse, \u00a0por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0ignorado. \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0\u00e9l, tambi\u00e9n el Tribunal \u00a0admiti\u00f3 \u00a0su \u00a0existencia, \u00a0pero \u00a0estim\u00f3 \u00a0que \u00a0ese \u00a0solo \u00a0hecho \u00a0(los \u00a0otros los \u00a0descart\u00f3 \u00a0como \u00a0base \u00a0de \u00a0la \u00a0certeza \u00a0para condenar) no permit\u00eda sustentar la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0responsabilidad, \u00a0entre \u00a0otras cosas porque su presencia en el \u00a0lugar \u00a0no \u00a0pod\u00eda ligarse con la voluntad de realizar el acto homicida, sino con \u00a0el deseo de llegar a su casa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Persistiendo \u00a0en \u00a0su \u00a0empe\u00f1o, \u00a0la recurrente \u00a0considera \u00a0 que \u00a0 todos \u00a0 los \u00a0indicios \u00a0convergen \u00a0a \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0 penal \u00a0 de \u00a0la \u00a0acusada, \u00a0pero \u00a0en \u00a0procura \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0toma \u00a0parcialmente \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0t\u00e9cnicas, y a partir de una sola \u00a0hip\u00f3tesis, \u00a0que \u00a0no \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0posibilidad \u00a0de direcci\u00f3n del \u00a0disparo \u00a0que \u00a0propusieron \u00a0los \u00a0peritos, asegura que el fallo debe ser infirmado \u00a0para \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar condenar a la procesada. Advi\u00e9rtase c\u00f3mo la demandante, al \u00a0hacer \u00a0alusi\u00f3n \u00a0al \u00a0disparo que hizo impacto en la silla trasera del veh\u00edculo, \u00a0sostiene \u00a0que provino del puesto del conductor, lo cual\u00a0 demuestra el libre \u00a0acceso \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0la procesada al interior del rodante, propio de quien asume \u00a0tener \u00a0 derechos \u00a0sobre \u00a0algo, \u00a0comprometi\u00e9ndose, \u00a0de \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0con \u00a0unas \u00a0conclusiones que no acredita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Llama la atenci\u00f3n que al analizar este punto, \u00a0no \u00a0tome en cuenta la distancia que exist\u00eda entre el asiento del conductor y la \u00a0silla \u00a0trasera, como tampoco la compatibilidad de esta distancia con las huellas \u00a0dejadas \u00a0por \u00a0los impactos en el cuerpo de la v\u00edctima (no presentaba tatuaje ni \u00a0residuos \u00a0de \u00a0p\u00f3lvora), \u00a0ni \u00a0que \u00a0explique, dentro de una secuencia l\u00f3gica, de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera se realiz\u00f3 en concreto el ataque: si desde el asiento delantero, o \u00a0desde \u00a0un \u00a0sitio \u00a0diverso, posibilidad esta \u00faltima que manejan los peritos como \u00a0probable, \u00a0seg\u00fan el acta incorporada al proceso. Adem\u00e1s, omite tener en cuenta \u00a0que \u00a0los \u00a0peritos \u00a0al analizar el impacto que aparece en el espaldar de la silla \u00a0trasera, \u00a0admiten \u00a0tambi\u00e9n \u00a0como hip\u00f3tesis que hubiese sido realizado desde la \u00a0parte \u00a0externa \u00a0del automotor, lado izquierdo (fls.192\/1, fotograf\u00eda inferior). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0diciendo \u00a0que las pruebas no pueden \u00a0ser \u00a0evaluadas \u00a0desde \u00a0una perspectiva comprometida, como lo hace la impugnante. \u00a0Lo \u00a0que \u00a0corresponde hacer, en estos casos, es analizarlas\u00a0 sin prejuicios, \u00a0no \u00a0para \u00a0comprobar \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0sino para extractar de sus \u00a0contenidos \u00a0 materiales \u00a0objetivamente \u00a0estudiados, \u00a0conclusiones \u00a0que \u00a0permitan \u00a0identificar \u00a0el autor del hecho investigado, independientemente de que haya sido \u00a0acusado como posible responsable de la conducta criminal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0sustent\u00f3 \u00a0su \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0no \u00a0en \u00a0enunciados \u00a0ni \u00a0supuestos \u00a0preconcebidos, sino en un estudio \u00a0razonable \u00a0de \u00a0las pruebas incorporadas al proceso, respetando, en todo momento, \u00a0su \u00a0contenido. \u00a0Por \u00a0ende, \u00a0solicita a la Corte, desestimar la censura (fls.5-22 \u00a0del cuaderno de la Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERA:\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0propuesta de ataque se sustenta en cuatro \u00a0consideraciones \u00a0b\u00e1sicas: \u00a01) \u00a0Que \u00a0las pruebas allegadas al proceso develan la \u00a0existencia \u00a0 de \u00a0 tres \u00a0indicios \u00a0que \u00a0comprometen, \u00a0en \u00a0grado \u00a0de \u00a0certeza, \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0la procesada, a saber: a) m\u00f3vil para delinquir; b) mentira \u00a0y \u00a0malas \u00a0explicaciones; \u00a0y \u00a0c) \u00a0presencia \u00a0en el lugar de los hechos. 2) Que el \u00a0Tribunal, \u00a0al proferir fallo absolutorio, solo analiz\u00f3 los dos primeros. 3) Que \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0que hizo de ellos, desatendi\u00f3 los principios que disciplinan \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n racional, incurriendo, de esta manera, en un error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad; y, 4) Que tambi\u00e9n ignor\u00f3 el dictamen emitido por \u00a0los \u00a0peritos \u00a0de \u00a0bal\u00edstica \u00a0sobre \u00a0la \u00a0trayectoria \u00a0de \u00a0los disparos y posible \u00a0posici\u00f3n \u00a0del \u00a0agresor, incurriendo, as\u00ed mismo, en un error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia. \u00a0Separadamente \u00a0se \u00a0estudiar\u00e1n \u00a0cada uno de los errores \u00a0denunciados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Falso juicio de identidad. Inobservancia de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica en la apreciaci\u00f3n de los indicios de m\u00f3vil \u00a0para \u00a0delinquir y mentira y malas explicaciones. Desconocimiento de su verdadera \u00a0fuerza persuasiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0deja \u00a0de \u00a0tener raz\u00f3n la Delegada cuando \u00a0sostiene \u00a0 que \u00a0las \u00a0alegaciones \u00a0en \u00a0las \u00a0cuales \u00a0se \u00a0sustenta \u00a0la \u00a0censura \u00a0no \u00a0corresponden \u00a0al \u00a0error de hecho por falso juicio de identidad denunciado, y que \u00a0lo \u00a0planteado \u00a0realmente \u00a0por la demandante es un ataque a la valoraci\u00f3n que el \u00a0Tribunal \u00a0hizo \u00a0del \u00a0m\u00e9rito \u00a0persuasivo \u00a0de las pruebas, espec\u00edficamente de la \u00a0indiciaria.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0errores de hecho, son de tres clases: 1) \u00a0De \u00a0existencia. \u00a02) \u00a0De identidad. 3) De raciocinio. El \u00a0de \u00a0existencia \u00a0se \u00a0presenta cuando el juzgador ignora \u00a0una \u00a0determinada \u00a0prueba \u00a0que \u00a0obra \u00a0materialmente \u00a0en el proceso, o cuando, sin \u00a0aparecer \u00a0incorporada,\u00a0 \u00a0afirma \u00a0su \u00a0existencia \u00a0y le hace producir efectos \u00a0probatorios. \u00a0En \u00a0el \u00a0primer \u00a0supuesto, \u00a0se \u00a0estar\u00e1 en presencia de un error de \u00a0existencia \u00a0 por \u00a0 omisi\u00f3n. \u00a0 En \u00a0el \u00a0segundo, \u00a0por \u00a0suposici\u00f3n. \u00a0El \u00a0de \u00a0identidad surge cuando el juzgador, \u00a0al \u00a0apreciar una determinada prueba, altera su texto o\u00a0 contenido material, \u00a0poni\u00e9ndola \u00a0 a \u00a0 decir \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 ella \u00a0literalmente \u00a0no \u00a0dice. \u00a0El \u00a0 de \u00a0raciocinio, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0desconoce \u00a0las \u00a0reglas de la persuasi\u00f3n racional o sana cr\u00edtica al apreciar el \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0la \u00a0pruebas, \u00a0o \u00a0en \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0de las inferencias l\u00f3gicas \u00a0derivadas de ellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Confrontados \u00a0 estos \u00a0 conceptos \u00a0 con \u00a0 la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0propuesta \u00a0de \u00a0ataque \u00a0presentada \u00a0por \u00a0la \u00a0recurrente, \u00a0se \u00a0concluye, sin mayor esfuerzo, que lo invocado por ella no es un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, sino uno de raciocinio, por \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas de sana cr\u00edtica en la apreciaci\u00f3n del m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0de \u00a0los \u00a0indicios de cargo, planteamiento que impon\u00eda demostrar que \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0realizada \u00a0por el Tribunal contraven\u00eda, de manera grosera, los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica, las reglas de la experiencia, o los principios de la \u00a0ciencia, \u00a0y \u00a0que \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0esta \u00a0errada \u00a0apreciaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0lleg\u00f3 a una \u00a0decisi\u00f3n ilegal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0ejercicio \u00a0demostrativo no es realizado \u00a0por \u00a0la \u00a0casacionista. \u00a0Sus alegaciones, como con acierto lo destaca la Delegada \u00a0en \u00a0 su \u00a0concepto, \u00a0se \u00a0sustentan \u00a0en \u00a0apreciaciones \u00a0indemostradas, \u00a0cuando \u00a0no \u00a0interesadas, \u00a0 sobre \u00a0la \u00a0incorrecci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0probatorias \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0que \u00a0toma \u00a0como verdades absolutas para contraponerlas a las del ente \u00a0acusador, \u00a0olvid\u00e1ndose que la casaci\u00f3n es un juicio de derecho a la sentencia, \u00a0que \u00a0presupone \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0incorrecci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la decisi\u00f3n, no la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0prueba \u00a0que \u00a0pueda \u00a0respaldar \u00a0o \u00a0no \u00a0una determinada hip\u00f3tesis \u00a0investigativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0referirse, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0al \u00a0indicio de \u00a0m\u00f3vil \u00a0para \u00a0delinquir, \u00a0sostiene\u00a0 que el Tribunal viol\u00f3 las reglas de la \u00a0l\u00f3gica \u00a0 porque \u00a0 nadie \u00a0 act\u00faa \u00a0 sin \u00a0raz\u00f3n \u00a0valedera, \u00a0y \u00a0que \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0persona \u00a0que \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0de los \u00a0hechos \u00a0ten\u00eda \u00a0motivos para \u00a0eliminar \u00a0 a \u00a0Sandra \u00a0Milena, \u00a0era \u00a0la \u00a0acusada. \u00a0Esta \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0debi\u00f3 \u00a0ser \u00a0demostrada, \u00a0y \u00a0adem\u00e1s confrontada con el an\u00e1lisis que del citado indicio hizo \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0evidenciar \u00a0la incorrecci\u00f3n de su apreciaci\u00f3n, si \u00a0pretend\u00eda \u00a0el \u00a0estudio de la censura. Con mayor raz\u00f3n si se toma en cuenta que \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0probatorias \u00a0sobre \u00a0las \u00a0cuales \u00a0se estructura el ataque, son \u00a0totalmente \u00a0distintas \u00a0de \u00a0las \u00a0que \u00a0sirvieron \u00a0de \u00a0fundamento \u00a0a \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mientras \u00a0la \u00a0demandante \u00a0considera \u00a0que \u00a0la \u00a0pendencia \u00a0entre \u00a0Nidia \u00a0Stella \u00a0y \u00a0Sandra \u00a0Milena \u00a0revest\u00eda, \u00a0de suyo, entidad \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0erigirse \u00a0en \u00a0motivo \u00a0determinante \u00a0del homicidio, y que Nidia \u00a0Stella \u00a0era \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0persona \u00a0que \u00a0ese \u00a0d\u00eda ten\u00eda motivos para matarla, el \u00a0Tribunal, \u00a0al \u00a0establecer \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0persuasivo \u00a0del \u00a0indicio como categor\u00eda \u00a0totalizada, \u00a0 y \u00a0negarle \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0necesario, \u00a0parti\u00f3 \u00a0de \u00a0supuestos \u00a0sustancialmente \u00a0distintos: \u00a0que \u00a0los \u00a0motivos \u00a0aducidos por el ente acusador no \u00a0ten\u00edan \u00a0la \u00a0envergadura \u00a0suficiente para establecer una relaci\u00f3n de causalidad \u00a0exclusiva \u00a0y \u00a0excluyente \u00a0con \u00a0el \u00a0resultado \u00a0muerte, \u00a0y \u00a0que adem\u00e1s, no pod\u00eda \u00a0descartarse \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0f\u00e1ctica \u00a0tra\u00edda al proceso por el coacusado Jos\u00e9 \u00a0Libardo Rua Vargas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a \u00a0la \u00a0citada \u00a0motivaci\u00f3n, era deber \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0lo \u00a0afirmado \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0correspond\u00eda \u00a0a los hechos \u00a0probados \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, o que sus inferencias probatorias se apartaban de las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica, y ello solo resultaba posible hacerlo desvirtuando \u00a0sus \u00a0conclusiones \u00a0probatorias, \u00a0no confront\u00e1ndolas, pues no debe olvidarse que \u00a0la \u00a0 sentencia \u00a0 de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0amparada \u00a0por \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de acierto y legalidad, y que esto implica\u00a0 que las decisiones \u00a0y \u00a0argumentaciones que contiene se consideran ajustadas a la verdad probatoria y \u00a0al ordenamiento jur\u00eddico, mientras no se demuestre lo contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este concreto error incurre en el presente \u00a0caso \u00a0la \u00a0demandante, \u00a0al \u00a0pretender \u00a0derruir \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0el Tribunal \u00a0realiz\u00f3 \u00a0del \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0la prueba negando la validez de sus razonamientos, o \u00a0partiendo \u00a0de supuestos f\u00e1cticos distintos de los considerados en el fallo (que \u00a0Nidia \u00a0Stella albergaba motivos suficientes para matar a Sandra Milena ese d\u00eda, \u00a0y \u00a0que \u00a0era la \u00fanica persona que los ten\u00eda), sin entrar a demostrar la validez \u00a0de \u00a0sus \u00a0asertos, \u00a0ni se\u00f1alar los postulados de la l\u00f3gica cuyo quebrantamiento \u00a0afirma, ni la forma como fueron violados.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0la \u00a0recurrente \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal, al \u00a0estudiar \u00a0 el \u00a0indicio \u00a0de \u00a0m\u00f3vil \u00a0para \u00a0delinquir, \u00a0hizo \u00a0caso \u00a0omiso \u00a0de \u00a0los \u00a0\u201csubindicios\u201d \u00a0inferidos \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial, \u00a0que dan cuenta de la \u00a0ri\u00f1a \u00a0que se present\u00f3 entre Nidia Stella y Sandra Milena; de la amenaza previa \u00a0lanzada \u00a0por \u00a0la \u00a0primera \u00a0a \u00a0la \u00a0segunda; \u00a0y, \u00a0del \u00a0testimonio de Jes\u00fas Mar\u00eda \u00a0V\u00e1squez \u00a0Varela, \u00a0quien \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0Sandra \u00a0Milena \u00a0no se qued\u00f3 en la casa \u00a0porque \u00a0Nidia \u00a0Stella \u00a0la \u00a0provoc\u00f3 \u00a0al \u00a0gritarle \u00a0que \u00a0\u201cten\u00eda miedo\u201d. Este \u00a0planteamiento, \u00a0lejos de apuntar a la demostraci\u00f3n del error de hecho por falso \u00a0raciocinio \u00a0que sirve de marco a la censura, se orienta hacia la formulaci\u00f3n de \u00a0uno \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n en la apreciaci\u00f3n de los supuestos f\u00e1cticos \u00a0del mismo indicio, que la impugnante tampoco acredita.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0sido \u00a0insistente \u00a0en \u00a0se\u00f1alar \u00a0que cuando se ataca en casaci\u00f3n la prueba indiciaria, \u00a0debe \u00a0ser \u00a0precisado \u00a0con \u00a0total \u00a0claridad \u00a0si \u00a0la equivocaci\u00f3n del juzgador se \u00a0present\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de los medios de prueba que demuestran el hecho \u00a0indicador, \u00a0en \u00a0la \u00a0obtenci\u00f3n \u00a0de \u00a0las inferencias l\u00f3gicas, o en el proceso de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del \u00a0m\u00e9rito probatorio del indicio como categor\u00eda totalizada, sin \u00a0que \u00a0sea \u00a0dable atacar simult\u00e1neamente, las distintas fases de la construcci\u00f3n \u00a0indiciaria, \u00a0por \u00a0resultar \u00a0contrario \u00a0a \u00a0la \u00a0l\u00f3gica del recurso, si se toma en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0entre \u00a0ellas \u00a0se presenta un encadenamiento secuencial que hace que \u00a0cada \u00a0una \u00a0sea \u00a0presupuesto \u00a0necesario de la siguiente, y que su validez l\u00f3gico \u00a0jur\u00eddica \u00a0dependa \u00a0de \u00a0la \u00a0validez \u00a0de \u00a0la anterior. En este orden de ideas, la \u00a0inferencia \u00a0 l\u00f3gica \u00a0 ser\u00e1 \u00a0leg\u00edtima \u00a0si \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0demostrado, \u00a0y \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0sobre la fuerza vinculante del indicio ser\u00e1n \u00a0v\u00e1lidas, \u00a0si la inferencia l\u00f3gica es adem\u00e1s correcta (Cfr. Casaci\u00f3n de 11 de \u00a0julio \u00a0 del \u00a02000, \u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0Dr. \u00a0Fernando \u00a0Arboleda \u00a0Ripoll, \u00a0entre \u00a0otras).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce tambi\u00e9n la impugnante que el Tribunal, \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0hizo \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0bal\u00edstica, \u00a0desconoci\u00f3 los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la ciencia,\u00a0 porque la citada prueba pericial desvirtu\u00f3 la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0tercero \u00a0en \u00a0la \u00a0escena \u00a0del crimen. Esta afirmaci\u00f3n, no es \u00a0cierta. \u00a0En \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0estudios \u00a0realizados \u00a0por \u00a0los peritos del Cuerpo \u00a0T\u00e9cnico \u00a0de \u00a0Investigaci\u00f3n de la Fiscal\u00eda se lleg\u00f3 a tal conclusi\u00f3n, ni del \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0su \u00a0contenido, \u00a0resulta \u00a0posible \u00a0inferirla. \u00a0Lo \u00a0que el dictamen \u00a0sostiene \u00a0es \u00a0que estudiadas las distintas hip\u00f3tesis sobre la posible posici\u00f3n \u00a0del \u00a0agresor \u00a0(en \u00a0relaci\u00f3n al menos con los disparos que hicieron blanco en el \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0interior de la puerta trasera izquierda del \u00a0veh\u00edculo),\u00a0 \u00a0la \u00a0que \u00a0mayor \u00a0consistencia \u00a0tiene \u00a0es la que lo ubica en la \u00a0parte \u00a0externa \u00a0del \u00a0mismo, \u00a0lado \u00a0derecho. \u00a0Por \u00a0parte alguna se afirma que los \u00a0disparos \u00a0los \u00a0hubiese \u00a0realizado \u00a0la \u00a0procesada, o que desde esa posici\u00f3n solo \u00a0ella \u00a0hubiese \u00a0podido \u00a0hacerlo. \u00a0Esto \u00a0no \u00a0lo \u00a0dice \u00a0el dictamen, ni los peritos \u00a0estaban \u00a0en \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0afirmarlo \u00a0a \u00a0partir \u00a0del estudio realizado.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0refiere \u00a0despu\u00e9s \u00a0la \u00a0casacionista \u00a0al \u00a0orificio \u00a0de \u00a0impacto \u00a0ubicado \u00a0en \u00a0la \u00a0silla \u00a0trasera \u00a0del \u00a0lado \u00a0izquierdo del \u00a0veh\u00edculo, \u00a0para sostener que el disparo, seg\u00fan el dictamen de los peritos, fue \u00a0efectuado \u00a0en \u00a0forma \u00a0horizontal desde el asiento delantero del automotor, y que \u00a0esta \u00a0circunstancia confirma que quien accion\u00f3 el arma no era un extra\u00f1o, sino \u00a0una \u00a0persona \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0libre \u00a0acceso \u00a0al \u00a0rodante, \u00a0condici\u00f3n \u00a0que \u00a0solo es \u00a0predicable \u00a0de \u00a0la procesada, no de un tercero. Esta forma de apreciar la prueba \u00a0revela \u00a0el \u00a0claro \u00a0inter\u00e9s de la demandante en defender una hip\u00f3tesis a partir \u00a0de \u00a0apreciaciones \u00a0despojadas de objetividad, pues omite tener en cuenta que los \u00a0peritos \u00a0 manejaron \u00a0tres \u00a0alternativas\u00a0 \u00a0probables \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0trayectoria \u00a0de \u00a0este proyectil, y que ninguna de ellas descarta que un tercero, \u00a0distinto \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada, hubiese intervenido en el hecho: 1. Que provino del \u00a0puesto \u00a0del conductor (fls.1, 173), hip\u00f3tesis que involucrar\u00eda no solo a Nidia \u00a0Stella \u00a0sino \u00a0a \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Libardo, \u00a0quien \u00a0ocupaba \u00a0dicho \u00a0lugar (fls.173); 2) Que \u00a0provino \u00a0del \u00a0lado \u00a0izquierdo \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0parte \u00a0externa \u00a0(fls.192 \u00a0infra): \u00a0y,\u00a0 \u00a03) \u00a0Que \u00a0provino del lado derecho, parte externa (fls.193), hip\u00f3tesis \u00a0estas \u00a0\u00faltimas \u00a0que, \u00a0como \u00a0ya \u00a0se \u00a0dijo, \u00a0no \u00a0necesariamente \u00a0involucran \u00a0a la \u00a0procesada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 autora \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 del \u00a0hecho.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0otra afirmaci\u00f3n en la cual se soporta la \u00a0censura, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0tribunal, \u00a0al apreciar la prueba indiciaria, \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0realidad \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0las reglas de la experiencia porque el \u00a0barrio \u00a0donde sucedieron los hechos no es, como se da a entender en el fallo, un \u00a0sector \u00a0convulsionado, \u00a0ni all\u00ed se mata \u201cpor ver caer\u201d, escapa tambi\u00e9n del \u00a0\u00e1mbito \u00a0del \u00a0error \u00a0propuesto, \u00a0pues \u00a0si lo planteado es que el ad quem omiti\u00f3 \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0demostraba \u00a0lo contrario (que se trata de un \u00a0barrio \u00a0normal) \u00a0el \u00a0ataque debi\u00f3 orientarse por la v\u00eda del error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia por omisi\u00f3n, y demostrarse que la prueba ignorada, \u00a0ten\u00eda \u00a0la \u00a0virtualidad \u00a0de \u00a0derruir las conclusiones del fallo en este concreto \u00a0punto, labor que en manera alguna cumple la libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sus \u00a0alegaciones \u00a0sobre \u00a0el \u00a0particular \u00a0se \u00a0sustentan \u00a0en \u00a0dos \u00a0afirmaciones: \u00a0Que basta observar las fotograf\u00edas del lugar \u00a0para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0se \u00a0trata \u00a0de un sector normal popular, no de un barrio sub \u00a0normal, \u00a0y \u00a0que \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0pudo \u00a0constatar \u00a0directamente \u00a0este \u00a0hecho en la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0al \u00a0lugar. \u00a0Dichos \u00a0argumentos muestran, una vez m\u00e1s, el \u00a0compromiso \u00a0personal de la impugnante con una postura probatoria desestimada por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0y \u00a0su \u00a0empe\u00f1o por sacarla adelante, apoyada solo en conjeturas y \u00a0apreciaciones personales, por varias razones:\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En primer lugar, porque omite tener en cuenta \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0que \u00a0informa \u00a0sobre \u00a0la \u00a0inseguridad \u00a0del sector, y con \u00a0fundamento \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0hizo \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0objeto \u00a0de \u00a0cuestionamiento. \u00a0En \u00a0segundo \u00a0t\u00e9rmino, porque la seguridad o inseguridad de un \u00a0barrio \u00a0 no \u00a0 es \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0que \u00a0pueda \u00a0ser \u00a0captada \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0registro \u00a0fotogr\u00e1fico \u00a0de \u00a0una determinada calle o edificaci\u00f3n; y, finalmente, porque en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0principio de necesidad de la prueba, las percepciones personales de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0de \u00a0hechos \u00a0relacionados con la investigaci\u00f3n, que no \u00a0hayan \u00a0sido \u00a0incorporadas al proceso a trav\u00e9s de un medio regular de prueba, no \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0considerados \u00a0como \u00a0fundamento de la decisi\u00f3n, cualquiera que ella \u00a0sea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0es \u00a0cierto, \u00a0finalmente, \u00a0que el Tribunal \u00a0hubiese \u00a0dejado de apreciar el indicio de presencia en el lugar de los hechos, u \u00a0omitido \u00a0interrelacionar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria \u00a0en \u00a0procura \u00a0de \u00a0establecer su \u00a0m\u00e9rito \u00a0persuasivo. \u00a0Del \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la sentencia se establece que los tres \u00a0indicios \u00a0(m\u00f3vil, \u00a0mentira \u00a0y \u00a0presencia \u00a0en \u00a0el lugar) fueron analizados en el \u00a0fallo, \u00a0tanto \u00a0en su estructuraci\u00f3n l\u00f3gica, como en su fuerza demostrativa. Lo \u00a0que \u00a0ocurre \u00a0es \u00a0que el Tribunal los consider\u00f3 insuficientes para sustentar una \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 certeza \u00a0 que \u00a0 permitiera \u00a0emitir \u00a0un \u00a0juicio \u00a0positivo \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0en contra de la acusada, como claramente surge del contenido de \u00a0los siguiente aparte de la sentencia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa responsabilidad de NIDIA en el homicidio \u00a0de \u00a0SANDRA MILENA no es tan clara como lo predic\u00f3 el juzgador de instancia y la \u00a0fiscal \u00a0acusadora. \u00a0Aunque es cierto que contra ella se levantan los indicios de \u00a0mentira \u00a0y \u00a0malas \u00a0explicaciones, \u00a0de \u00a0presencia en el \u00a0lugar \u00a0 del \u00a0 sangriento \u00a0 episodio, \u00a0y \u00a0de \u00a0m\u00f3vil \u00a0para \u00a0delinquir, \u00a0esos \u00a0hechos \u00a0indicantes, por s\u00ed solos, no le permiten a la Sala \u00a0concluir, \u00a0al \u00a0menos \u00a0con \u00a0la \u00a0seguridad \u00a0y \u00a0certeza \u00a0que exige una sentencia de \u00a0condena \u00a0a \u00a0tan rigurosa pena, que la URREGO ARENAS fue realmente la matadora de \u00a0SANDRA MILENA\u2026\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0tales \u00a0condiciones, ni los prolongados \u00a0enfrentamientos \u00a0verbales \u00a0y de hecho que sostuvieron las protagonistas de estos \u00a0hechos; \u00a0ni las mentiras que introdujo, en principio, la imputada al proceso; ni \u00a0su \u00a0 presencia \u00a0 obligada \u00a0-all\u00ed \u00a0era \u00a0su \u00a0residencia- \u00a0en \u00a0el \u00a0teatro \u00a0de \u00a0los \u00a0acontecimientos, \u00a0 ni \u00a0las \u00a0manifestaciones \u00a0proferidas \u00a0por \u00a0ella \u00a0\u2018que \u00a0eso no se quedaba as\u00ed\u2019, \u00a0si \u00a0es \u00a0que \u00a0ellas \u00a0fueron \u00a0ciertas, \u00a0porque \u00a0 solo \u00a0 las \u00a0 menciona \u00a0 ADRIANA \u00a0 MARIA \u00a0 GARCIA \u00a0 (fls.14), \u00a0 conducen \u00a0inequ\u00edvocamente \u00a0 a \u00a0 predicar \u00a0 que \u00a0NIDIA \u00a0STELLA, \u00a0mujer \u00a0que \u00a0nunca \u00a0hab\u00eda \u00a0delinquido, \u00a0 materializ\u00f3 \u00a0 el \u00a0homicidio \u00a0investigado\u201d \u00a0(fls.8 \u00a0y \u00a09 \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia. Haber sido \u00a0ignorado \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0de \u00a0bal\u00edstica \u00a0sobre \u00a0la \u00a0posible \u00a0trayectoria \u00a0de \u00a0los \u00a0proyectiles y la probable posici\u00f3n del agresor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cierto es, como lo sostiene la impugnante, que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0hizo \u00a0referencia \u00a0expresa en el fallo impugnado al dictamen de \u00a0bal\u00edstica, \u00a0y \u00a0que \u00a0formalmente, \u00a0podr\u00eda \u00a0estarse \u00a0en presencia de un error de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de existencia. Sin embargo, la casacionista no demuestra \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0omisi\u00f3n \u00a0en el an\u00e1lisis general de la prueba, ni sus \u00a0implicaciones \u00a0en el sentido de la decisi\u00f3n impugnada. Simplemente sostiene que \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0de \u00a0la \u00a0pericia sobre la posible ubicaci\u00f3n del agresor (lado \u00a0derecho \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0del \u00a0veh\u00edculo), comprometen la responsabilidad de \u00a0Nidia \u00a0Stella, porque, de acuerdo con la versi\u00f3n del conductor, la procesada se \u00a0encontraba \u00a0a \u00a0ese \u00a0lado, \u00a0pero \u00a0esto, \u00a0como \u00a0ya \u00a0se \u00a0dej\u00f3 dicho en el ac\u00e1pite \u00a0anterior, \u00a0 no \u00a0prueba \u00a0que \u00a0hubiese \u00a0sido \u00a0la \u00a0autora \u00a0de \u00a0los \u00a0disparos.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aparte \u00a0de \u00a0la \u00a0intrascendencia del cargo, el \u00a0planteamiento \u00a0no \u00a0deja \u00a0de ser contradictorio, pues mientras en algunos apartes \u00a0del \u00a0libelo \u00a0se \u00a0afirma \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0pericial \u00a0fue ignorada,\u00a0 y que se \u00a0incurri\u00f3, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0en un error de hecho por falso juicio de existencia, en \u00a0otros \u00a0se \u00a0asegura \u00a0que \u00a0en \u00a0su an\u00e1lisis fueron desconocidas \u201clas leyes de la \u00a0ciencia\u201d, \u00a0planteamiento \u00a0que supone que fue tenida en cuenta, y que descarta, \u00a0de \u00a0 \u00a0suyo, \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0error \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0omisi\u00f3n \u00a0 de \u00a0prueba.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas consideraciones, y las expuestas por el \u00a0Procurador \u00a0Tercero \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con los distintos \u00a0aspectos \u00a0de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0que la Sala comparte, resultan suficientes para \u00a0desestimar de la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre de la \u00a0rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 E \u00a0 S \u00a0 U \u00a0 E \u00a0 L \u00a0 V \u00a0 E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Devu\u00e9lvase \u00a0 al \u00a0 Tribunal \u00a0 de \u00a0 origen. \u00a0CUMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS E. MEJIA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALAN \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALVEZ\u00a0 \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 O. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PEREZ \u00a0PINZON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Teresa Ruiz\u00a0 Nu\u00f1ez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 SECRETARIA \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 13469 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.88 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-4100","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-9"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4100","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4100"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4100\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4100"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4100"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4100"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}