{"id":4075,"date":"2023-09-08T15:14:11","date_gmt":"2023-09-08T15:14:11","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1331028-09-01\/"},"modified":"2023-09-08T15:14:11","modified_gmt":"2023-09-08T15:14:11","slug":"1331028-09-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1331028-09-01\/","title":{"rendered":"13310(28-09-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 13310 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACION \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. Carlos Eduardo Mej\u00eda \u00a0Escobar \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado \u00a0 Acta \u00a0 # \u00a0147 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0septiembre veintiocho (28) de \u00a0dos mil uno (2001). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vistos: \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0los defensores de los procesados OSCAR BENAVIDES MELO, PABLINO \u00a0RODRIGUEZ \u00a0DAZA, \u00a0JOSE \u00a0EDILBERTO \u00a0TORRES \u00a0GARCIA \u00a0y \u00a0LELIO ANTONIO PEDRAZA ROA, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia de julio 30 de 1996, mediante la cual el Tribunal Nacional \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad la condena a 6 a\u00f1os de prisi\u00f3n que a cada uno le \u00a0impuso \u00a0un \u00a0Juez \u00a0Regional \u00a0de Bogot\u00e1, al encontrarlos autores responsables del \u00a0cargo \u00a0de \u00a0tortura (art. 24 del D. 180\/88, adoptado como legislaci\u00f3n permanente \u00a0por el D. 2266 de 1991). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos y actuaci\u00f3n procesal: \u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0hechos \u00a0que originaron la investigaci\u00f3n \u00a0ocurrieron \u00a0en \u00a0la \u00a0tarde \u00a0del \u00a013 \u00a0de \u00a0diciembre de 1991 en la finca de MACARIO \u00a0PUMENE \u00a0PONARE, \u00a0ubicada \u00a0en \u00a0la \u00a0Vereda El M\u00e9dano de Oroc\u00fae (Casanare).\u00a0 \u00a0All\u00ed \u00a0se \u00a0hicieron \u00a0presentes \u00a0cuatro \u00a0desconocidos \u00a0que \u00a0se identificaron como \u00a0agentes \u00a0del \u00a0DAS \u00a0y \u00a0le \u00a0preguntaron \u00a0a \u00a0quien los atendi\u00f3 (ERASMO PUMENE) por \u00a0RUBIEL \u00a0PUMENE, contra quien exist\u00eda una orden de captura.\u00a0 Los hombres no \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0seguros \u00a0de la verdadera identidad de su interlocutor, pensaban \u00a0en \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0tratara \u00a0de la persona que buscaban y entonces \u00a0procedieron \u00a0a \u00a0torturarlo.\u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0las \u00a0manos \u00a0esposadas \u00a0le hicieron \u00a0pr\u00e1cticas \u00a0de ahogamiento y despu\u00e9s, todav\u00eda esposado, lo arrastraron atado a \u00a0un \u00a0caballo.\u00a0 \u00a0Igualmente \u00a0lo golpearon en distintas partes del cuerpo y lo \u00a0amenazaban \u00a0con \u00a0darle \u00a0muerte.\u00a0 \u00a0La \u00a0v\u00edctima \u00a0qued\u00f3 con algunas lesiones \u00a0internas que ameritaron tratamiento m\u00e9dico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PABLINO RODRIGUEZ DAZA, JOSE EDILBERTO TORRES \u00a0GARCIA, \u00a0LELIO \u00a0ANTONIO \u00a0PEDRAZA \u00a0ROA \u00a0y \u00a0OSCAR BENAVIDES MELO, detectives de la \u00a0oficina \u00a0del \u00a0DAS de San Luis de Palenque, a quienes efectivamente se les hab\u00eda \u00a0encomendado \u00a0la \u00a0captura de RUBIEL PUMENE el 11 de diciembre de 1991, resultaron \u00a0ser los autores del hecho.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0vinculados \u00a0al \u00a0proceso \u00a0a trav\u00e9s de \u00a0indagatoria, \u00a0se \u00a0les \u00a0resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica y el 2 de julio de 1994 \u00a0un \u00a0 Fiscal \u00a0 Regional \u00a0 de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0dict\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0favor \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n. \u00a0Esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0fue \u00a0apelada \u00a0por la Procuradur\u00eda y revocada en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0por \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de Fiscal\u00eda ante el Tribunal Nacional, que \u00a0determin\u00f3 \u00a0acusarlos por el cargo de tortura contemplado en el art\u00edculo 24 del \u00a0decreto \u00a0180 \u00a0de 1988, adoptado como legislaci\u00f3n permanente por el decreto 2266 \u00a0de \u00a01991.\u00a0 \u00a0Lo hizo a trav\u00e9s de la providencia del 25 de enero de 1995, la \u00a0cual adquiri\u00f3 ejecutoria el 7 de febrero siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Surtido \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0del \u00a0juicio un Juzgado \u00a0Regional \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 conden\u00f3 a los procesados el 21 de diciembre de 1995 a las \u00a0penas \u00a0de \u00a06 a\u00f1os de prisi\u00f3n e interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0lapso.\u00a0 \u00a0Esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0fue \u00a0confirmada \u00a0por \u00a0el Tribunal \u00a0Nacional a trav\u00e9s de la sentencia objeto del recurso de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las demandas: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Presentada \u00a0a \u00a0nombre del procesado OSCAR \u00a0BENAVIDES MELO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primer cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0apoy\u00f3 \u00a0el \u00a0defensor \u00a0en la causal 3\u00aa de \u00a0casaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0Dice \u00a0que \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la conducta como tortura fue \u00a0err\u00f3nea.\u00a0 \u00a0La norma aplicada por el Tribunal, art\u00edculo 24 del decreto 180 \u00a0de \u00a01988, \u00a0exig\u00eda \u201cfines terroristas\u201d y \u00e9stos no tuvieron ocurrencia en el \u00a0presente \u00a0caso.\u00a0 \u00a0La \u00a0realidad \u201cmaterial y procesal\u201d indica, sin que se \u00a0encuentre \u00a0plenamente \u00a0probado, \u00a0la \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0delito de lesiones \u00a0personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal adujo que aunque el art\u00edculo 24 \u00a0mencionado\u00a0 \u00a0conten\u00eda \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0\u201cen \u00a0cumplimiento \u00a0de actividades \u00a0terroristas\u201d, \u00a0lo \u00a0cual podr\u00eda darle raz\u00f3n a la defensa, lo cierto es que la \u00a0misma \u00a0fue \u00a0suprimida \u00a0al adoptarse la norma como legislaci\u00f3n permanente por el \u00a0art\u00edculo \u00a04\u00ba \u00a0del decreto 2266 de 1991.\u00a0 Para el censor esa circunstancia \u00a0no \u00a0produc\u00eda \u00a0una variaci\u00f3n autom\u00e1tica de los elementos del tipo originales y \u00a0en esa medida cuestiona la interpretaci\u00f3n del juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el libelista la tortura supone un \u00e1nimo \u00a0inequ\u00edvoco \u00a0en el transgresor de generar zozobra social y por lo tanto no puede \u00a0sostenerse, \u00a0como \u00a0lo \u00a0hace \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0que \u00a0no \u00a0requiere \u00a0de \u00a0ning\u00fan \u00a0dolo \u00a0espec\u00edfico \u00a0ya \u00a0que \u00a0ello \u00a0impedir\u00eda \u00a0determinar \u00a0cu\u00e1ndo \u00a0se est\u00e1 ante dicho \u00a0punible \u00a0y cu\u00e1ndo ante lesiones personales, siendo que los dos implican da\u00f1o a \u00a0la salud, un padecimiento por parte de la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La hip\u00f3tesis delictiva en el presente caso es \u00a0la \u00a0de \u00a0lesiones personales, enfatiza el casacionista.\u00a0 En consecuencia, el \u00a0proceso \u00a0fue \u00a0tramitado \u00a0por funcionarios sin competencia y por un delito que no \u00a0tuvo \u00a0ocurrencia, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de prop\u00f3sito terrorista en los \u00a0autores.\u00a0 \u00a0Su solicitud es, entonces, que se case la sentencia y se declare \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de la actuaci\u00f3n desde la resoluci\u00f3n que dispuso la apertura de la \u00a0instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Segundo cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0 sentencia \u00a0 censurada \u00a0\u2013as\u00ed lo enuncia el defensor\u2014viola, \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0prueba, \u00a0los \u00a0art\u00edculos: \u00a0247, \u00a0249, \u00a0254. \u00a0Indirecta \u00a0y \u00a0consecuencialmente \u00a0por indebida aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 24 del decreto 180 de \u00a01988\u201d.\u00a0 \u00a0Anota \u00a0que \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0obedeci\u00f3 a que no se estableci\u00f3 la \u00a0certeza del hecho punible ni la responsabilidad de su representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa \u00a0que \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la raz\u00f3n, del \u00a0conocimiento \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 experiencia \u00a0 no \u00a0 fueron \u00a0 tenidas \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal.\u00a0 \u00a0Se \u00a0apart\u00f3 \u00a0de \u00a0las mismas llegando incluso a invocar un fallo \u00a0del \u00a0Consejo \u00a0de \u00a0Estado, extra\u00f1o al \u00e1mbito penal, seg\u00fan el cual pedir prueba \u00a0directa \u00a0 de \u00a0 los \u00a0hechos \u00a0respecto \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0un \u00a0ciudadano \u00a0\u201cresulta \u00a0sacrificado \u00a0por \u00a0miembros \u00a0de \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0p\u00fablica\u201d \u00a0es \u00a0exigir \u00a0una \u00a0prueba \u00a0imposible.\u00a0 \u00a0Al \u00a0censor \u00a0le \u00a0parece que la aplicaci\u00f3n de esas doctrinas al \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0lesiona \u00a0el principio de inocencia y el derecho de defensa, dado \u00a0que \u00a0su solo enunciado \u201c\u2026significar\u00eda renunciar a la constataci\u00f3n y prueba \u00a0de \u00a0 los \u00a0 cargos \u00a0y \u00a0someternos \u00a0entonces \u00a0a \u00a0una \u00a0especie \u00a0de \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0culpabilidad, \u00a0que \u00a0\u2026de \u00a0ninguna manera puede atentar contra los principios de \u00a0la prueba en materia penal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cita una jurisprudencial de la Sala en la que \u00a0se \u00a0explican los errores de derecho por falso juicio de legalidad y convicci\u00f3n, \u00a0igualmente \u00a0un aparte del fallo en el que se afirma que la certeza para condenar \u00a0se \u00a0adquiri\u00f3 \u00a0luego \u00a0de \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0conjunta \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba testimonial, \u00a0cient\u00edfica \u00a0y documental, y dice que fue aqu\u00ed donde acaeci\u00f3 la violaci\u00f3n que \u00a0denuncia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0esencia \u00a0del hecho punible de tortura son \u00a0los \u00a0da\u00f1os en el cuerpo y en la salud, indicativos de los maltratos imputados a \u00a0los \u00a0procesados, \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales no hay evidencias.\u00a0 Por esto \u2013sigue \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 cargo\u2014 ha sido planteada una tortura s\u00edquica \u00a0\u201cque \u00a0se \u00a0quiere \u00a0inferir \u00a0del estado de aperezamiento o de somnolencia\u201d que \u00a0advirti\u00f3 \u00a0 la \u00a0 m\u00e9dica \u00a0 de \u00a0 Oroc\u00fae \u00a0 que \u00a0 atendi\u00f3 \u00a0 a \u00a0 la \u00a0v\u00edctima \u00a0del \u00a0hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0an\u00e1lisis \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0hace \u00a0el \u00a0fallador \u00a0tanto \u00a0de \u00a0primera \u00a0como \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0sobre \u00a0el particular \u00a0\u2013dice \u00a0 textualmente \u00a0el \u00a0censor\u2014es \u00a0err\u00f3neo \u00a0y \u00a0es \u00a0precisamente \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0que \u00a0hacen \u00a0los \u00a0agentes del DAS sobre el estado \u00a0psicof\u00edsico de ERASMO PUMENE, lo que lleva a ese aserto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi \u00a0se hace la valoraci\u00f3n conjunta de los \u00a0distintos \u00a0medios probatorios como lo pregona la sentencia demandada, es forzoso \u00a0concluir \u00a0que \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0que hacen los procesados, coincide con el de la \u00a0galena \u00a0y \u00a0recordamos \u00a0como \u00a0somnolencia \u00a0significa \u00a0pesadez \u00a0y \u00a0torpeza \u00a0de los \u00a0sentidos \u00a0motivados por el sue\u00f1o.\u00a0 Ganas de dormir.\u00a0 Pereza, falta de \u00a0actividad.\u00a0 \u00a0Mientras \u00a0que \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino estuporoso implica disminuci\u00f3n de \u00a0las \u00a0funciones \u00a0intelectuales acompa\u00f1ada de cierto aire de aspecto de asombro o \u00a0indiferencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTodo \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0anterior \u00a0 \u00a0\u2013finaliza \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 cita\u2014para \u00a0 relievar \u00a0que \u00a0precisamente \u00a0no \u00a0constituye \u00a0 un \u00a0acierto \u00a0legal, \u00a0como \u00a0en \u00a0efecto \u00a0lo \u00a0considera \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0que \u00a0el \u00a0aspecto \u00a0objetivo \u00a0del \u00a0reato \u00a0de \u00a0tortura se prueba con la \u00a0constancia \u00a0en \u00a0la \u00a0historia \u00a0cl\u00ednica, sobre el estado somnoliento y estuporoso \u00a0del \u00a0paciente.\u00a0 \u00a0Es \u00a0la \u00a0propia \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0quien \u00a0admite \u00a0que \u00a0la \u00a0directora \u00a0del \u00a0centro \u00a0de \u00a0salud \u00a0de \u00a0Oruc\u00fae (Casanare), advierte en su primer \u00a0reconocimiento \u00a0m\u00e9dico \u00a0legal, \u00a0que \u00a0las \u00a0dolencias que presenta el paciente no \u00a0guardan \u00a0correlaci\u00f3n \u00a0con \u00a0signos f\u00edsicos de violencia del afectado y de c\u00f3mo \u00a0es \u00a0la \u00a0misma profesional quien sugiere se realice una evaluaci\u00f3n especializada \u00a0y \u00a0de \u00a0ser \u00a0posible \u00a0un examen paracl\u00ednico.\u00a0 Lo anterior ser\u00eda suficiente \u00a0para \u00a0descartar \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista de la cientificidad, la certeza que \u00a0demanda el art\u00edculo 247 del C. de P.P. sobre el hecho punible\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pasa \u00a0el \u00a0defensor \u00a0a \u00a0referirse \u00a0a la prueba \u00a0testimonial.\u00a0 \u00a0Critica, \u00a0de un lado, que se desconozca la importancia de la \u00a0retractaci\u00f3n \u00a0hecha \u00a0por \u00a0el denunciante MACARIO PUMENE PONARE y, del otro, que \u00a0se \u00a0haya \u00a0otorgado \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0los \u00a0testigos ROGER ERNESTO, KETTY y WILSON \u00a0ARCADIO \u00a0 PUMENE.\u00a0 \u00a0 Sus \u00a0dichos \u00a0\u2013dice\u2014fueron \u00a0desvirtuados \u00a0en \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n.\u00a0 El primero anota que a ERASMO PUMENE \u00a0PONARE \u00a0lo \u00a0colgaron \u00a0del \u00a0cuello \u00a0a \u00a0un \u00a0\u00e1rbol \u00a0y de haber sido cierto hubiera \u00a0resultado \u00a0ahorcado.\u00a0 \u00a0Lo \u00a0que \u00a0dijo, de otra parte, choca con lo sostenido \u00a0por \u00a0el \u00a0testigo \u00a0con \u00a0reserva \u00a0de identidad #3, por lo que las dos versiones se \u00a0descalifican \u00a0rec\u00edprocamente.\u00a0 \u00a0Con esta misma l\u00f3gica compara el defensor \u00a0apartes \u00a0de \u00a0los \u00a0dicho \u00a0por \u00a0el testigo oculto #4 y el #1; refiere que no se le \u00a0puede \u00a0creer \u00a0al #5, por cuanto dijo que la v\u00edctima permaneci\u00f3 4 d\u00edas en cama \u00a0cuando \u00a0se \u00a0constat\u00f3 \u00a0que \u00a0fue \u00a0al \u00a0m\u00e9dico \u00a0al tercer d\u00eda siguiente al de los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por otra parte es imposible que los procesados \u00a0hayan \u00a0cometido \u00a0el \u00a0hecho imputado.\u00a0\u00a0 Llegaron seg\u00fan el testigo #6 a \u00a0la \u00a0Finca \u00a0Sardinas \u00a0a las 5:30 P.M. por lo que en atenci\u00f3n a la distancia a la \u00a0que \u00a0se encuentra el sitio de los hechos, no es posible que hayan estado aqu\u00ed a \u00a0las 4 de la tarde como lo dijo ERASMO PUMENE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0prueba, \u00a0en \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0incluyendo las \u00a0versiones \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados, no fue valorada como lo dispone la ley.\u00a0 El \u00a0Tribunal, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0\u201c\u2026incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley\u2026\u201d, finaliza la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error de derecho que invoca la defensa lo \u00a0hace \u00a0consistir \u00a0en \u00a0\u201cel \u00a0valor \u00a0de \u00a0plena \u00a0prueba\u201d \u00a0dado \u00a0a lo dicho por la \u00a0v\u00edctima, \u00a0 \u00a0quien \u00a0 result\u00f3 \u00a0 contradicho \u00a0 por \u00a0 testigos \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 fueron \u00a0descalificados.\u00a0 \u00a0 Tal \u00a0 \u201csobreestimaci\u00f3n\u201d \u00a0 en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0condujo \u00a0a \u00a0deducir \u00a0incorrectamente \u00a0la responsabilidad penal de su \u00a0representado.\u00a0 \u00a0 Y \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0los \u00a0indicios \u00a0que \u00a0sirvieron \u00a0al \u00a0mismo \u00a0prop\u00f3sito \u00a0 \u201cno \u00a0 tienen \u00a0la \u00a0potencialidad \u00a0de \u00a0serlo\u201d, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0\u201cse \u00a0inspiran\u201d \u00a0en \u00a0lo afirmado por el supuesto torturado y en las versiones de sus \u00a0familiares, que fueron ampliamente refutadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cL\u00f3gicamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2013concluye \u00a0 \u00a0el \u00a0 defensor\u2014la \u00a0 \u00a0sumatoria \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0equivocadas \u00a0evaluaciones \u00a0probatorias \u00a0conlleva \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0por \u00a0indebida \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la sanci\u00f3n prevista para el delito de tortura, sin que este se \u00a0hubiese \u00a0cometido, \u00a0lo \u00a0que \u00a0implica \u00a0a su vez producir la sentencia querellada, \u00a0cuando en su lugar ha debido ser absolutoria\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto cargo. \u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0este predica el censor que se \u00a0viol\u00f3 el art\u00edculo 445 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0el \u00a0caso \u00a0sub-ex\u00e1mine \u00a0\u2013expresa\u2014despu\u00e9s \u00a0 del \u00a0 an\u00e1lisis \u00a0probatorio \u00a0realizado, \u00a0se \u00a0concluye \u00a0que \u00a0no \u00a0exist\u00eda \u00a0entonces, \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que exige el \u00a0art\u00edculo \u00a0247 \u00a0para condenar, teni\u00e9ndose que aceptar, en el peor de los casos, \u00a0de \u00a0que \u00a0no est\u00e1 comprobada plenamente la coautor\u00eda, la certeza que demanda la \u00a0norma en cita para condenar\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cQueda \u00a0en \u00a0esta \u00a0forma demostrada entonces \u00a0\u2013finaliza\u2014la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0violar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0censurado, \u00a0normas \u00a0sustanciales, por error de derecho, en la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0de las pruebas, al considerarlas como suficientes para condenar por \u00a0el punible de tortura a \u2026OSCAR BENAVIDES MELO\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Demanda \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0PABLINO RODRIGUEZ DAZA, JOSE EDILBERTO TORRES GARCIA y LELIO ANTONIO \u00a0PREDAZA ROA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0apoya \u00a0en la causal 3\u00aa de casaci\u00f3n y lo \u00a0hace \u00a0consistir \u00a0en \u00a0incompetencia \u00a0del funcionario judicial.\u00a0 La Fiscal\u00eda \u00a0Regional \u00a0 se \u00a0 refiri\u00f3 \u00a0 al \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0tortura \u00a0\u201ccon \u00a0fines \u00a0terroristas \u00a0impl\u00edcitos\u201d \u00a0(art. 24 del D. 180\/88), los cuales no fueron evidenciados en el \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se refiere al art\u00edculo 279 del C\u00f3digo Penal, \u00a0dice \u00a0que \u00a0el \u00a0mismo \u00a0no \u00a0ha \u00a0desaparecido \u00a0del \u00a0ordenamiento jur\u00eddico y que la \u00a0competencia \u00a0para \u00a0conocer de la tortura all\u00ed descrita es de los Jueces Penales \u00a0del Circuito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi \u00a0 bien \u00a0 es \u00a0 cierto \u00a0 \u2013anota\u2014que \u00a0el \u00a0decreto \u00a0180 \u00a0de \u00a01988 \u00a0en \u00a0su \u00a0art\u00edculo \u00a024 \u00a0tipifica la tortura y que el decreto 2266 de 1991, lo adopta como \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente, \u00a0el \u00a0legislador \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0desaparec\u00eda \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0279 del C\u00f3digo Penal, como no desapareci\u00f3 tampoco \u00a0el \u00a0323 \u00a0ib\u00eddem, \u00a0relativo \u00a0al \u00a0homicidio, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0por \u00a0el contrario la \u00a0g\u00e9nesis \u00a0del \u00a0decreto \u00a0180 \u00a0de \u00a01988, \u00a0fueron \u00a0los \u00a0graves \u00a0problemas \u00a0de orden \u00a0p\u00fablico, \u00a0que \u00a0llevaron \u00a0al \u00a0legislador \u00a0a \u00a0proponer \u00a0la \u00a0creaci\u00f3n del llamado \u00a0estatuto \u00a0para la defensa de la democracia, creando una nueva jurisdicci\u00f3n para \u00a0los \u00a0punibles \u00a0consagrados \u00a0en \u00a0\u00e9l \u00a0pero \u00a0dejando \u00a0a \u00a0su vez el conocimiento de \u00a0ciertos punibles a la justicia ordinaria\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acto \u00a0seguido \u00a0se \u00a0refiere \u00a0el \u00a0censor \u00a0a \u00a0la \u00a0definici\u00f3n \u00a0del \u00a0delito de terrorismo seg\u00fan la jurisprudencia de la Sala, a la \u00a0necesidad \u00a0 de\u00a0 \u00a0 \u201cmotivaci\u00f3n \u00a0 terrorista\u201d \u00a0para \u00a0poder \u00a0realizar \u00a0la \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0a algunas de las conductas previstas en el decreto \u00a0180 \u00a0de \u00a01988 \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0en todos los casos, al aplicar dicha ley, de \u00a0recordar \u00a0las \u00a0motivaciones \u00a0gubernamentales \u00a0para \u00a0declarar \u00a0turbado \u00a0el \u00a0orden \u00a0p\u00fablico a trav\u00e9s del decreto 1038 de 1984. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0conclusi\u00f3n, la imputaci\u00f3n de la tortura \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0decreto \u00a0180 \u00a0supone el prop\u00f3sito terrorista y en el presente \u00a0caso \u00a0 \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0 \u00a0tuvo \u00a0 \u00a0 \u00a0ocurrencia.\u00a0 \u00a0 \u00a0 Eventualmente \u00a0 \u00a0 \u2013finaliza \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0censura\u2014se \u00a0afectaron intereses individuales de \u00a0ERASMO \u00a0PUMENE y en tales circunstancias la competencia para conocer del proceso \u00a0radicaba en la justicia ordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0del \u00a0debido proceso que en \u00a0este \u00a0ataque \u00a0propone \u00a0el \u00a0defensor tiene que ver con la circunstancia de que se \u00a0aplic\u00f3 \u00a0indebidamente \u00a0la \u00a0norma \u00a0que \u00a0le \u00a0atribu\u00eda \u00a0competencia \u00a0a los Jueces \u00a0Regionales.\u00a0 \u00a0Dice \u00a0que \u00a0todos \u00a0los \u00a0delitos \u00a0que \u00a0eran \u00a0de su conocimiento \u00a0ten\u00edan \u00a0como \u00a0punto \u00a0com\u00fan la motivaci\u00f3n terrorista, lo cual significa que la \u00a0tortura \u00a0sin \u00a0dicha \u00a0finalidad era competencia de la justicia ordinaria.\u00a0 Y \u00a0como \u00a0no \u00a0fue \u00a0\u00e9sta \u00a0la \u00a0que \u00a0tramit\u00f3 \u00a0el \u00a0proceso \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0nulidad \u00a0supralegal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Cargos 3\u00ba y 4\u00ba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estas \u00a0censuras \u00a0insiste el abogado en la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0del art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n Nacional al haberse tramitado \u00a0el proceso por Fiscal y Juez que no eran los competentes \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concepto \u00a0del \u00a0Procurador \u00a03\u00ba Delegado en lo \u00a0Penal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cumplimiento del principio de prioridad el \u00a0Delegado \u00a0se refiri\u00f3 en primer lugar a los cargos de nulidad propuestos por los \u00a0demandantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el cargo de nulidad presentado por el \u00a0defensor del procesado OSCAR BENAVIDES MELO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La censura desconoce la vigencia aut\u00f3noma del \u00a0art\u00edculo \u00a0279 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0al \u00a0se\u00f1alar \u00a0que el \u00fanico encuadramiento \u00a0posible \u00a0de la conducta del sindicado, a falta de finalidad terrorista, es en el \u00a0delito de lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0para \u00a0el \u00a0Procurador son v\u00e1lidos los \u00a0comentarios \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0relativos \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n de hechos de la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0no \u00a0conten\u00eda \u00a0la \u00a0finalidad incluida en el art\u00edculo 24 del decreto \u00a0180 \u00a0de \u00a01988, \u00a0no \u00a0lo \u00a0es \u00a0la \u00a0soluci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0cual \u00a0pretende \u00a0resolver \u00a0el \u00a0yerro.\u00a0 \u00a0Al \u00a0sostener que la \u00fanica adecuaci\u00f3n posible era la del atentado \u00a0contra \u00a0la \u00a0integridad \u00a0personal \u00a0\u201c\u2026deja \u00a0por \u00a0fuera \u00a0la \u00a0intimidaci\u00f3n \u00a0que \u00a0produc\u00eda \u00a0el sufrimiento f\u00edsico y sicol\u00f3gico infligido por los procesados con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de conseguir informaci\u00f3n sobre el paradero de su hermano RUBIER \u00a0PUMENE, \u00a0elementos \u00a0que \u00a0desbordan \u00a0el \u00a0marco \u00a0f\u00e1ctico \u00a0del \u00a0tipo \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0esta \u00a0forma \u00a0el \u00a0demandante \u00a0no \u00a0logra \u00a0acertar \u00a0la \u00a0clase \u00a0de \u00a0error \u00a0que se produce y con esa inconsistencia el reparo \u00a0propuesto \u00a0tampoco responde al desacierto cometido por el sentenciador, de donde \u00a0se \u00a0colige \u00a0la \u00a0improsperidad \u00a0de \u00a0la \u00a0censura \u00a0ante \u00a0la falta de claridad en su \u00a0reconocimiento y forma de arreglo\u201d, concluye el concepto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre el primer cargo de nulidad propuesto por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0PABLINO RODRIGUEZ DAZA, JOSE EDILBERTO TORRES \u00a0GARCIA y LELIO ANTONIO PREDAZA ROA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque para el Procurador su construcci\u00f3n no \u00a0es \u00a0completamente satisfactoria, su desarrollo contiene los elementos necesarios \u00a0que \u00a0 permiten \u00a0su \u00a0estimaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0Se \u00a0dirigi\u00f3 \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0err\u00f3nea \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0en \u00a0la acusaci\u00f3n y en la sentencia, \u00a0cumpli\u00e9ndose \u00a0perfectamente \u00a0con \u00a0la \u00a0regla de un ataque por v\u00eda directa de no \u00a0discutir los hechos ni los medios de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El parecer del Delegado es que se incurri\u00f3 en \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0denunciada.\u00a0 \u00a0Los hechos que se tuvieron por demostrados \u00a0se \u00a0adecuaban a la tortura prevista en el art\u00edculo 279 del C\u00f3digo Penal y no a \u00a0la \u00a0tortura con fines terroristas descrita en el art\u00edculo 24 del decreto 180 de \u00a01988.\u00a0 \u00a0Hubo entonces error\u00a0 en la denominaci\u00f3n jur\u00eddica del hecho y \u00a0el \u00a0mismo debe ser corregido al amparo de la causal 3\u00aa, que es a la que acudi\u00f3 \u00a0el censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0normas \u00a0mencionadas, pese a contener una \u00a0similar \u00a0 descripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0t\u00edpica \u00a0tutelaban \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos \u00a0diversos \u00a0e implicaban juzgadores diferentes.\u00a0 \u201cSi la conducta reprochada \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0prop\u00f3sitos \u00a0terroristas, mal pod\u00eda la justicia \u00a0regional \u00a0asumir \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la instrucci\u00f3n y juzgamiento, al no ser \u00a0resorte \u00a0de \u00a0sus atribuciones ocuparse de ellos y en su lugar ha debido enviarlo \u00a0al \u00a0funcionario \u00a0competente, \u00a0que \u00a0no \u00a0era \u00a0otro \u00a0que \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Oroc\u00fae\u2026\u201d, \u00a0expresa \u00a0el \u00a0Procurador.\u00a0 \u00a0Se \u00a0vulner\u00f3, \u00a0por \u00a0lo tanto, la \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental \u00a0del debido proceso, debiendo declararse la nulidad de lo \u00a0actuado a partir de la resoluci\u00f3n de cierre de la instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0solicitud \u00a0del \u00a0Agente \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0es, \u00a0por \u00a0lo tanto, que se case la sentencia y se declare prescrita la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0en \u00a0atenci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0transcurri\u00f3 el respectivo t\u00e9rmino legal \u00a0previsto \u00a0para \u00a0el \u00a0delito de tortura consagrado en el art\u00edculo 279 del C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargos \u00a02\u00ba, 3\u00ba y 4\u00ba de nulidad propuestos \u00a0por \u00a0el defensor de los procesados PABLINO RODRIGUEZ DAZA, JOSE EDILBERTO TORRES \u00a0GARCIA y LELIO ANTONIO PREDAZA ROA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto \u00a0todos \u00a0se \u00a0dirigieron a \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0falta \u00a0de competencia del Juez Regional para conocer del proceso, \u00a0no \u00a0 \u00a0fueron \u00a0 formulados \u00a0 t\u00e9cnicamente.\u00a0 \u00a0 Se \u00a0 limitaron \u00a0 \u2013dice \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0procurador\u2014\u201c\u2026a \u00a0 se\u00f1alar \u00a0 las \u00a0 normas \u00a0que \u00a0regulaban \u00a0los \u00a0asuntos \u00a0asignados \u00a0al conocimiento de los jueces regionales o a \u00a0reafirmar \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0del debido proceso contenido en el art\u00edculo 1\u00ba \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0y \u00a029 \u00a0de \u00a0la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, o \u00a0simplemente \u00a0a \u00a0se\u00f1alar la causal de nulidad en que pudo incurrir el instructor \u00a0al \u00a0adelantar \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, desatendiendo las pautas m\u00ednimas exigidas en \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0censura \u00a0y \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0pudieran \u00a0asimilarse \u00a0a un \u00a0desarrollo \u00a0y \u00a0complemento \u00a0del \u00a0primer cargo, motivo por el que la Delegada sin \u00a0ning\u00fan otro comentario considera viable su desestimaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargos \u00a0planteados al amparo de la causal 1\u00aa \u00a0de casaci\u00f3n por el defensor del procesado OSCAR BENAVIDES MELO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fueron tres y en todos notoria la imprecisi\u00f3n \u00a0y \u00a0falta \u00a0de \u00a0claridad \u00a0en \u00a0su \u00a0presentaci\u00f3n, \u00a0anota \u00a0el \u00a0Agente del Ministerio \u00a0P\u00fablico.\u00a0 \u00a0El \u00a0censor \u00a0ten\u00eda el deber de se\u00f1alar el error que produjo la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, pero simplemente se refiri\u00f3 a una supuesta deficiencia \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de la prueba, apoyado en que no se estableci\u00f3 con certeza \u00a0el \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0ni \u00a0la responsabilidad de su representado.\u00a0 Y cuando se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0medios \u00a0de prueba lo que hizo fue presentar su propia lectura, \u00a0pretendiendo \u00a0impropiamente \u00a0que la misma sea preferida a la del juzgador.\u00a0 \u00a0En \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0se trat\u00f3 de simples comentarios o cr\u00edticas sin trascendencia \u00a0alguna, \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 las \u00a0 censuras \u00a0 deben \u00a0 desestimarse, \u00a0 finaliza \u00a0el \u00a0concepto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consideraciones de la Sala: \u00a0<\/p>\n<p>La Corte solamente responder\u00e1, conjuntamente, \u00a0el \u00a0 primer \u00a0 cargo \u00a0 de \u00a0 nulidad \u00a0de \u00a0cada \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0demandas.\u00a0 \u00a0Los \u00a0planteamientos \u00a0all\u00ed \u00a0realizados \u00a0son \u00a0entendibles, \u00a0tienen \u00a0que \u00a0ver \u00a0con \u00a0una \u00a0supuesta \u00a0err\u00f3nea \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica de los hechos y existe coincidencia \u00a0tem\u00e1tica, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de que uno de los demandantes sostenga que la no evidencia \u00a0de \u00a0prop\u00f3sito \u00a0terrorista \u00a0en el comportamiento de los procesados traduc\u00eda que \u00a0se \u00a0estuviera frente la hip\u00f3tesis delictiva de lesiones personales;\u00a0 y que \u00a0el \u00a0otro, \u00a0apoyado \u00a0en \u00a0la \u00a0coexistencia \u00a0de \u00a0dos \u00a0tipos \u00a0penales de tortura (el \u00a0descrito \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 24 \u00a0 del \u00a0 decreto \u00a0180 \u00a0de \u00a01988 \u00a0\u2013recogido \u00a0como \u00a0legislaci\u00f3n permanente \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 decreto \u00a0 2266 \u00a0 de \u00a0 1991\u2014 \u00a0y \u00a0el \u00a0del 279 del C.P.), concluya que el que debi\u00f3 imputarse fue \u00a0el \u00a0\u00faltimo, en consideraci\u00f3n tambi\u00e9n a la ausencia de finalidad terrorista en \u00a0la conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0dem\u00e1s cargos, como en su oportunidad se \u00a0ver\u00e1, \u00a0 no \u00a0son \u00a0susceptibles \u00a0de \u00a0examen.\u00a0 \u00a0Bien \u00a0porque \u00a0s\u00f3lo \u00a0son \u00a0una \u00a0reiteraci\u00f3n \u00a0imperfecta \u00a0del \u00a0que se abordar\u00e1, como pasa con los tres \u00faltimos \u00a0cargos \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0propuestos \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0PABLINO \u00a0RODRIGUEZ \u00a0DAZA, \u00a0JOSE \u00a0EDILBERTO \u00a0TORRES \u00a0y \u00a0LELIO ANTONIO PEDRAZA. O porque su \u00a0contenido \u00a0revela \u00a0s\u00f3lo el prop\u00f3sito de prolongar el debate probatorio agotado \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias \u00a0a partir de la apreciaci\u00f3n probatoria del demandante, como \u00a0pasa \u00a0con \u00a0los \u00a0cargos \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n indirecta realizados por el apoderado del \u00a0procesado OSCAR BENAVIDES MELO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0err\u00f3nea de la conducta atribuida a los procesados? \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0est\u00e1 \u00a0en discusi\u00f3n el supuesto de hecho \u00a0que \u00a0apoy\u00f3 \u00a0la \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica.\u00a0 \u00a0Los \u00a0sindicados, \u00a0agentes del DAS, \u00a0buscando \u00a0la \u00a0efectividad \u00a0de \u00a0un \u00a0mandato \u00a0de \u00a0captura que ten\u00edan en contra de \u00a0RUBIEL \u00a0PUMENE, \u00a0torturaron \u00a0a ERASMO PUMENE para obtener informaci\u00f3n.\u00a0 Lo \u00a0sometieron \u00a0a \u00a0pr\u00e1cticas \u00a0de \u00a0ahogamiento \u00a0mientras \u00a0sus \u00a0manos \u00a0se encontraban \u00a0esposadas, \u00a0lo \u00a0arrastraron \u00a0luego atado a un caballo, lo golpearon en el cuerpo \u00a0sin \u00a0dejar \u00a0muchas \u00a0huellas \u00a0y \u00a0al tiempo lo amenazaron de muerte.\u00a0 Son, no \u00a0cabe \u00a0duda,\u00a0 \u00a0t\u00edpicos \u00a0actos de tortura.\u00a0 Se buscaba con ello someter \u00a0la \u00a0voluntad de la persona infligi\u00e9ndole sufrimiento f\u00edsico y mental, aspectos \u00a0ambos \u00a0que \u00a0caracterizan \u00a0esta \u00a0clase \u00a0de delito y lo distinguen de las lesiones \u00a0personales \u00a0 realizadas \u00a0 con \u00a0 sevicia.\u00a0 \u00a0 De \u00a0 ah\u00ed \u00a0que \u00a0la \u00a0Convenci\u00f3n \u00a0Interamericana \u00a0para \u00a0prevenir \u00a0y \u00a0sancionar \u00a0la \u00a0tortura \u00a0incluye \u00a0los fines de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0criminal, \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0intimidatorio, el castigo personal, la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0como \u00a0medida \u00a0preventiva, \u00a0como \u00a0pena \u00a0o cualquier otro fin, y los \u00a0m\u00e9todos \u00a0tendientes \u00a0a \u00a0la \u00a0anulaci\u00f3n de la personalidad de la v\u00edctima o a la \u00a0disminuci\u00f3n \u00a0de su capacidad f\u00edsica y mental como elementos definitorios de la \u00a0tortura, \u00a0lo \u00a0que \u00a0resulta \u00a0razonable \u00a0si se repara en que con ella se ofende la \u00a0dignidad de la persona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0problema \u00a0a \u00a0resolver es completamente de \u00a0naturaleza \u00a0 jur\u00eddica.\u00a0 \u00a0 Se \u00a0trata \u00a0de \u00a0establecer \u00a0si \u00a0coexisten \u00a0en \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0colombiana \u00a0dos \u00a0tipos \u00a0penales \u00a0de \u00a0tortura, \u00a0como lo sostiene el \u00a0Procurador \u00a0y \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0PABLINO \u00a0RODRIGUEZ \u00a0DAZA, JOSE \u00a0EDILBERTO \u00a0TORRES \u00a0y \u00a0LELIO \u00a0ANTONIO PEDRAZA.\u00a0 O si s\u00f3lo existe la tortura \u00a0con \u00a0fines terroristas, como no muy l\u00f3gicamente lo da a entender el defensor de \u00a0BENAVIDES \u00a0MELO para apoyar su pretensi\u00f3n de que s\u00f3lo se incurri\u00f3 en lesiones \u00a0personales, \u00a0ante \u00a0la evidencia de que un prop\u00f3sito as\u00ed no se evidenci\u00f3 en el \u00a0presente \u00a0caso.\u00a0 \u00a0O \u00a0si \u00a0existe \u00a0un \u00a0solo \u00a0tipo \u00a0de \u00a0tortura a partir de la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0del \u00a0decreto 2266 de 1991, como parece decirlo el Tribunal Nacional \u00a0en la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Obtener \u00a0la \u00a0respuesta \u00a0obliga \u00a0remontarse al \u00a0decreto \u00a01038 de 1984, mediante el cual el Gobierno Nacional declar\u00f3 turbado el \u00a0orden \u00a0p\u00fablico \u00a0y \u00a0en \u00a0estado de sitio todo el territorio nacional.\u00a0 Este, \u00a0que \u00a0tuvo \u00a0como prop\u00f3sito enfrentar la situaci\u00f3n de violencia generalizada que \u00a0atravesaba \u00a0el pa\u00eds y de ataques premeditados a las instituciones democr\u00e1ticas \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0auge de acciones terroristas de la delincuencia organizada, fue \u00a0el \u00a0fundamento \u00a0de la expedici\u00f3n del decreto 180 de 1988.\u00a0 En su art\u00edculo \u00a024 consagr\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTorturas. \u00a0El \u00a0que \u00a0en \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0actividades \u00a0terroristas, \u00a0someta \u00a0a \u00a0otra persona a tortura f\u00edsica o s\u00edquica, \u00a0incurrir\u00e1 \u00a0en \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a05 \u00a0a \u00a010 a\u00f1os, siempre que el hecho no constituya \u00a0delito sancionado con pena mayor\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0exigencia \u00a0de \u00a0que \u00a0la conducta estuviera \u00a0asociada \u00a0al \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0actividades \u00a0terroristas \u00a0como \u00a0condici\u00f3n para su \u00a0imputaci\u00f3n, \u00a0 signific\u00f3 \u00a0 que \u00a0 las \u00a0 dem\u00e1s \u00a0 torturas, \u00a0aquellas \u00a0con \u00a0otras \u00a0finalidades, \u00a0siguieran \u00a0siendo sancionadas con sustento en el art\u00edculo 279 del \u00a0decreto 100 de 1980, cuyo tenor era el siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTortura. \u00a0El \u00a0que \u00a0someta a otro a tortura \u00a0f\u00edsica \u00a0o moral, incurrir\u00e1 en prisi\u00f3n de 1 a 3 a\u00f1os, siempre que el hecho no \u00a0constituya delito sancionado con pena mayor\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es supremamente claro para la Sala, entonces, \u00a0que \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0tortura \u00a0en \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0actividades \u00a0terroristas que \u00a0describi\u00f3 \u00a0el \u00a0decreto \u00a0180 de 1988, que naturalmente estaba en la orientaci\u00f3n \u00a0de \u00a0contrarrestar \u00a0las \u00a0causas \u00a0que \u00a0originaron \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del estado de \u00a0excepci\u00f3n \u00a0constitucional, \u00a0coexisti\u00f3 con el 279 del C\u00f3digo Penal.\u00a0 Y si \u00a0los \u00a0hechos \u00a0del \u00a0presente \u00a0proceso \u00a0hubieran \u00a0tenido ocurrencia en vigencia del \u00a0decreto \u00a0180 es evidente que tendr\u00eda que d\u00e1rsele la raz\u00f3n al Procurador, ante \u00a0la \u00a0circunstancia manifiesta de que los procesados no atormentaron a la v\u00edctima \u00a0en \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0actividades terroristas, sino con el prop\u00f3sito de que les \u00a0procurara \u00a0informaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0Pero \u00a0como no sucedi\u00f3 as\u00ed, sino que ocurrieron \u00a0el \u00a013 \u00a0de \u00a0diciembre de 1991, en vigencia del decreto 2266 del 4 de octubre del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0debe \u00a0evaluarse el impacto de la adopci\u00f3n del citado art\u00edculo 24 \u00a0del decreto 180 como legislaci\u00f3n de car\u00e1cter permanente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Constituyente \u00a0de 1991, consciente de que \u00a0las \u00a0causas \u00a0que originaron el estado de sitio en 1984 no estaban superadas y de \u00a0que \u00a0prescindir \u00a0de la legislaci\u00f3n de excepci\u00f3n expedida para contrarrestarlas \u00a0ser\u00eda \u00a0catastr\u00f3fico \u00a0para \u00a0el pa\u00eds, dict\u00f3 algunas normas de tr\u00e1nsito.\u00a0 \u00a0Una \u00a0de ellas, la 8\u00aa, prolong\u00f3 la vigencia de todos los decretos expedidos por \u00a0el \u00a0Gobierno \u00a0Nacional \u00a0en virtud del estado de sitio por un t\u00e9rmino m\u00e1ximo de \u00a090 \u00a0d\u00edas.\u00a0 \u00a0Y \u00a0se \u00a0dispuso \u00a0paralelamente que en dicho lapso el Ejecutivo, \u00a0mediante \u00a0decreto, \u00a0pod\u00eda \u00a0convertir \u00a0esa legislaci\u00f3n en permanente, siempre y \u00a0cuando \u00a0 la \u00a0 Comisi\u00f3n \u00a0 Especial \u00a0Legislativa \u00a0creada \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00ba \u00a0transitorio diera su aprobaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El procedimiento dise\u00f1ado fue sencillo.\u00a0 \u00a0El \u00a0Gobierno \u00a0le presentaba a la Comisi\u00f3n Legislativa los proyectos de decreto, \u00a0esta \u00a0los examinaba y en virtud de una de las facultades que el Constituyente le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0pod\u00eda \u00a0improbarlos, \u00a0en \u00a0todo \u00a0o \u00a0en \u00a0parte, \u00a0por \u00a0la \u00a0mayor\u00eda de sus \u00a0miembros.\u00a0\u00a0 \u00a0Fue as\u00ed como se expidi\u00f3 el decreto 2266 de 1991 en cuyo \u00a0art\u00edculo \u00a04\u00ba \u00a0se adopt\u00f3 como norma permanente el art\u00edculo 24 del decreto 180 \u00a0de 1988, en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTorturas.\u00a0 \u00a0El \u00a0que \u00a0someta \u00a0a \u00a0otra \u00a0persona \u00a0a \u00a0tortura \u00a0f\u00edsica o s\u00edquica, incurrir\u00e1 en prisi\u00f3n de 5 a 10 a\u00f1os, \u00a0siempre \u00a0 \u00a0que \u00a0 el \u00a0 hecho \u00a0 no \u00a0 constituya \u00a0 delito \u00a0 sancionado \u00a0 con \u00a0 pena \u00a0mayor\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es f\u00e1cilmente identificable que la Comisi\u00f3n \u00a0Legislativa \u00a0 suprimi\u00f3 \u00a0 el \u00a0 elemento \u00a0 \u201cen \u00a0 cumplimiento \u00a0 de \u00a0actividades \u00a0terroristas\u201d.\u00a0 \u00a0Y \u00a0elimin\u00f3 \u00a0igualmente otras expresiones de otras normas \u00a0del \u00a0decreto \u00a0180 \u00a0en \u00a0el proceso de su adopci\u00f3n como legislaci\u00f3n permanente a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del decreto 2266, por lo que se demand\u00f3 la inconstitucionalidad de las \u00a0mismas \u00a0con \u00a0sustento \u00a0en el argumento de que la Comisi\u00f3n Especial s\u00f3lo ten\u00eda \u00a0facultad \u00a0para \u00a0aprobar \u00a0o \u00a0improbar \u00a0los \u00a0proyectos \u00a0del \u00a0Gobierno y no para la \u00a0modificaci\u00f3n de su texto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Corte Constitucional se pronunci\u00f3 sobre el \u00a0particular \u00a0el \u00a017 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01994, \u00a0a trav\u00e9s de la sentencia C-131.\u00a0 \u00a0B\u00e1sicamente \u00a0estim\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0Comisi\u00f3n Especial ten\u00eda car\u00e1cter deliberante, \u00a0que \u00a0no hab\u00eda sido simplemente conformada para darles una nueva denominaci\u00f3n a \u00a0los \u00a0decretos \u00a0expedidos \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0el \u00a0estado \u00a0de \u00a0sitio \u00a0y \u00a0que \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00ba \u00a0transitorio de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, \u00a0literal \u00a0a), \u00a0contaba \u00a0con \u00a0la \u00a0atribuci\u00f3n \u00a0de \u00a0improbaci\u00f3n \u00a0parcial, \u00a0que fue \u00a0exactamente \u00a0 la \u00a0 que \u00a0 ejerci\u00f3 \u00a0 al \u00a0 eliminar \u00a0algunas \u00a0expresiones \u00a0de \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0proyectadas \u00a0por \u00a0el \u00a0Gobierno, entre ellas la que se mencion\u00f3 y \u00a0que \u00a0 hac\u00eda \u00a0 parte \u00a0 del \u00a0contenido \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a024 \u00a0del \u00a0decreto \u00a0180 \u00a0de \u00a01988. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0la expedici\u00f3n del decreto 2266 de 1991, \u00a0entonces, \u00a0surgen \u00a0dos \u00a0nuevos elementos en el an\u00e1lisis que hace la Sala.\u00a0 \u00a0El \u00a0primero \u00a0es \u00a0la \u00a0desconexi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0nueva \u00a0normatividad de las causas que \u00a0originaron \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0estado \u00a0de \u00a0sitio \u00a0en \u00a01984, al expedirse con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 8\u00ba transitorio de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. Este \u00a0cambio \u00a0de \u00a0fuente \u00a0formal \u00a0de \u00a0validez, \u00a0a \u00a0pesar de haber pasado id\u00e9ntica una \u00a0disposici\u00f3n \u00a0del decreto 180 al decreto 2266, hace las normas diferentes.\u00a0 \u00a0Simplemente \u00a0porque \u00a0la del decreto 180 tiene que ser interpretada con relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0las causas que propiciaron la expedici\u00f3n del decreto 1038 de 1984, lo que no \u00a0sucede \u00a0con \u00a0la \u00a0del decreto 2266,\u00a0 en cuanto su fuente es la Constituci\u00f3n \u00a0de 1991.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas \u00a0 consideraciones \u00a0son \u00a0las \u00a0que \u00a0han \u00a0permitido \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0 Constitucional \u00a0 se \u00a0haya \u00a0pronunciado \u00a0sobre \u00a0la \u00a0constitucionalidad \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 normas \u00a0acogidas \u00a0como \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0(confront\u00e1ndolas \u00a0con la Constituci\u00f3n de 1991), a pesar de haberse ejercido en \u00a0su \u00a0momento \u00a0sobre \u00a0las mismas el respectivo control constitucional por parte de \u00a0la \u00a0Corte Suprema de Justicia (el cual se verific\u00f3 frente a la Constituci\u00f3n de \u00a01886 \u00a0y \u00a0frente \u00a0a \u00a0los t\u00e9rminos del decreto de estado de sitio de 1984).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0segundo elemento nuevo en el an\u00e1lisis es \u00a0la \u00a0 modificaci\u00f3n \u00a0realizada \u00a0por \u00a0la \u00a0Comisi\u00f3n \u00a0Legislativa \u00a0al \u00a0improbar \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0\u201cen cumplimiento de actividades terroristas\u201d.\u00a0 No se trat\u00f3 \u00a0a \u00a0juicio de la Corte de una variaci\u00f3n sin consecuencias.\u00a0 Desconectado el \u00a0decreto \u00a02266 \u00a0de 1991 de las causas que motivaron la declaraci\u00f3n del estado de \u00a0sitio \u00a0en 1984, si hubiera sido el prop\u00f3sito del legislador mantener la tortura \u00a0asociada \u00a0 a \u00a0 actividades \u00a0 terroristas \u00a0y \u00a0la \u00a0tortura \u00a0desvinculada \u00a0de \u00a0esas \u00a0actividades, \u00a0es decir continuar con el paralelismo normativo existente entre la \u00a0tortura \u00a0descrita \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 24 del decreto 180 de 1988 y la tortura del \u00a0art\u00edculo \u00a0279 \u00a0del C\u00f3digo Penal, lo m\u00e1s l\u00f3gico es que no hubiera decidido la \u00a0eliminaci\u00f3n \u00a0del elemento aludido del tipo penal objeto de comentario.\u00a0 La \u00a0supresi\u00f3n \u00a0 de \u00a0\u00e9ste, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0significa \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0colombiana, \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0decreto 2266 de 1991, s\u00f3lo existe el tipo penal de \u00a0tortura \u00a0all\u00ed \u00a0descrito, \u00a0produci\u00e9ndose \u00a0entonces la derogatoria del art\u00edculo \u00a0279 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Procuradur\u00eda en el comienzo del concepto, \u00a0antes \u00a0de \u00a0acometer \u00a0el \u00a0examen de los cargos de las demandas, fund\u00f3 la idea de \u00a0que \u00a0siguieron \u00a0coexistiendo \u00a0los \u00a0tipos \u00a0penales \u00a0de \u00a0tortura \u00a0a \u00a0partir \u00a0de la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0decreto \u00a0 \u00a02266 \u00a0 \u00a0de \u00a0 1991 \u00a0 en \u00a0 \u201c\u2026pronunciamientos \u00a0jurisprudenciales \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema de Justicia y los \u00a0obligatorios \u00a0de la Corte Constitucional\u201d.\u00a0 No obstante, no se refiere en \u00a0concreto \u00a0a \u00a0ning\u00fan \u00a0antecedente \u00a0jurisprudencial \u00a0de \u00a0esta Sala de Casaci\u00f3n y \u00a0s\u00f3lo \u00a0transcribe un aparte del fallo C-597\/92 de la Corte Constitucional, en el \u00a0que al referirse al art\u00edculo 279 del C\u00f3digo Penal dijo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAhora \u00a0bien, \u00a0la \u00a0norma \u00a0del C\u00f3digo Penal \u00a0est\u00e1 \u00a0vigente, \u00a0por \u00a0cuanto, \u00a0la Corte Suprema de Justicia ya tiene establecido \u00a0que \u00a0todos \u00a0los \u00a0tipos \u00a0penales \u00a0que \u00a0hacen \u00a0parte de esos decretos de Estado de \u00a0Sitio, \u00a0han \u00a0de \u00a0entenderse \u00a0aplicables \u00a0\u00fanicamente \u00a0para aquellos casos en los \u00a0cuales \u00a0las \u00a0conductas \u00a0se \u00a0cometen \u00a0con fines terroristas, aunque el tipo penal \u00a0expresamente \u00a0no \u00a0lo diga as\u00ed.\u00a0 Si as\u00ed no fuera, la tortura que un marido \u00a0infiere \u00a0a \u00a0su \u00a0mujer \u00a0por \u00a0una venganza pasional, ser\u00eda de conocimiento de los \u00a0jueces \u00a0regionales \u2013antiguos \u00a0Jueces \u00a0de \u00a0Orden P\u00fablico\u2014y \u00a0tendr\u00eda \u00a0una \u00a0pena \u00a0de \u00a05 \u00a0a \u00a010 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n.\u00a0 Por eso, la \u00fanica \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0razonable \u00a0es \u00a0la \u00a0que permite la coexistencia de los dos tipos \u00a0penales, \u00a0aplicando \u00a0de \u00a0preferencia \u00a0el del C\u00f3digo Penal, que hace parte de la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0ordinaria, \u00a0y \u00a0s\u00f3lo \u00a0excepcionalmente, cuando se trata de delitos \u00a0vinculados \u00a0con \u00a0intenciones \u00a0terroristas, \u00a0se \u00a0debe \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0tipo penal de \u00a0tortura contemplado en la legislaci\u00f3n de orden p\u00fablico\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 anterior \u00a0 precisi\u00f3n \u00a0 del \u00a0 Tribunal \u00a0Constitucional, \u00a0en primer lugar, no tiene efecto vinculante en cuanto no guarda \u00a0una \u00a0relaci\u00f3n \u00a0estrecha, directa e inescindible con la decisi\u00f3n adoptada en la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0constitucionalidad.\u00a0 \u00a0A \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0se declar\u00f3 \u00a0exequible \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0279 del C\u00f3digo Penal al concluirse, en desacuerdo con \u00a0el \u00a0 ciudadano \u00a0demandante, \u00a0que \u00a0la \u00a0tortura \u00a0tambi\u00e9n \u00a0pod\u00edan \u00a0cometerla \u00a0los \u00a0particulares.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0 \u00a0 siguiente \u00a0 \u00a0 fue \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 conclusi\u00f3n \u00a0 \u00a0 del \u00a0pronunciamiento: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0art\u00edculo \u00a0279 \u00a0del C\u00f3digo Penal, que \u00a0consagra \u00a0el \u00a0tipo penal de tortura con sujeto activo indeterminado, se ajusta a \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Nacional \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0vinculante de los derechos \u00a0constitucionales \u00a0no \u00a0limita \u00a0su \u00a0alcance a deberes de abstenci\u00f3n por parte del \u00a0Estado;\u00a0 \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0esos \u00a0derechos, \u00a0entre \u00a0los \u00a0cuales est\u00e1 el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0no ser torturado, son susceptibles de violaci\u00f3n por parte tanto del \u00a0Estado como de los particulares. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe otra parte, ni siquiera los instrumentos \u00a0internacionales \u00a0sobre \u00a0derechos \u00a0humanos \u00a0en \u00a0general, \u00a0y \u00a0sobre \u00a0la tortura en \u00a0particular, \u00a0permiten \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0se trata de una conducta susceptible de ser \u00a0realizada \u00a0\u00fanicamente por agentes estatales, pues contienen, como qued\u00f3 visto, \u00a0un concepto amplio de la referida conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor \u00a0\u00faltimo, la redacci\u00f3n del tipo penal \u00a0de \u00a0tortura \u00a0tampoco \u00a0vulnera \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0tipicidad \u00a0y \u00a0el \u00a0de legalidad \u00a0consagrados \u00a0en \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n, \u00a0por \u00a0las razones expuestas por la Honorable \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia , y que esta Corte considera del todo ajustadas a la \u00a0nueva Constituci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se ve, la alusi\u00f3n a la coexistencia de \u00a0los \u00a0tipos \u00a0penales \u00a0de \u00a0tortura \u00a0fue \u00a0simplemente \u00a0un \u00a0comentario \u00a0de \u00a0la Corte \u00a0Constitucional \u00a0(obiter \u00a0dicta) \u00a0y \u00a0en \u00a0consecuencia no vinculante, al no ser ni \u00a0decisi\u00f3n \u00a0o \u00a0parte \u00a0resolutiva (decisum) ni constituir un argumento relacionado \u00a0causalmente \u00a0con \u00a0ella \u00a0(ratio \u00a0decidendi).\u00a0 \u00a0Se \u00a0trat\u00f3 de una motivaci\u00f3n \u00a0innecesaria, \u00a0entonces, \u00a0que por lo mismo no es obligatoria y de la cual la Sala \u00a0se \u00a0aparta, \u00a0apoyada \u00a0en \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0ya \u00a0expresados \u00a0e \u00a0igualmente en las \u00a0siguientes precisiones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.\u00a0 la viabilidad de adecuar una conducta \u00a0a \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0tipos descritos en el decreto 180, cuando tambi\u00e9n cab\u00eda en un \u00a0tipo \u00a0ordinario \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0surg\u00eda \u00a0de \u00a0la relaci\u00f3n directa\u00a0 o \u00a0indirecta \u00a0 con \u00a0 los \u00a0 prop\u00f3sitos \u00a0 para \u00a0los \u00a0cuales \u00a0fue \u00a0expedida\u00a0 \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0excepcional.\u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0lo precis\u00f3 esta Corte en vigencia \u00a0de \u00a0dicho decreto (y lo reiter\u00f3 posteriormente) y fue esa la consideraci\u00f3n que \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0concluir, \u00a0en \u00a0varios \u00a0casos, \u00a0que \u00a0coexist\u00edan \u00a0normas \u00a0ordinarias y \u00a0excepcionales \u00a0referidas \u00a0en \u00a0principio a la misma conducta y que la aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0u \u00a0otra, \u00a0con \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0obvias \u00a0a \u00a0nivel \u00a0de \u00a0competencia \u00a0y \u00a0procedimiento, \u00a0depend\u00eda \u00a0de \u00a0si afectaba o no el orden p\u00fablico que se buscaba \u00a0restablecer. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0La jurisprudencia de la Sala, en vigencia \u00a0del \u00a0Estado \u00a0de \u00a0sitio, \u00a0condicion\u00f3 la aplicaci\u00f3n de las conductas del decreto \u00a0180 \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 inclu\u00edan \u00a0el \u00a0\u00e1nimo \u00a0terrorista\u00a0 \u00a0como \u00a0elemento \u00a0de \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0t\u00edpica, \u00a0a \u00a0que \u00a0tuvieran \u00a0trascendencia \u00a0en \u00a0el \u00a0orden \u00a0p\u00fablico \u00a0(art\u00edculos 13 y 26, por ejemplo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.\u00a0 \u00a0No es cierto, entonces, ni siquiera \u00a0bajo \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0del \u00a0estado \u00a0de \u00a0sitio \u00a0decretado en 1984, que la Corte haya \u00a0establecido \u00a0que \u00a0todos \u00a0los tipos penales que hicieron parte de la legislaci\u00f3n \u00a0excepcional, \u00a0fueran \u00a0\u201c\u00fanicamente\u201d aplicables a condici\u00f3n del cometimiento \u00a0de la conducta \u201ccon fines terroristas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. El decreto 2266 de 1991, lo ha sostenido la \u00a0Sala, \u00a0qued\u00f3 desconectado de las causas que originaron el estado de sitio y que \u00a0orientaban \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de la legislaci\u00f3n de excepci\u00f3n expedida en su \u00a0vigencia, \u00a0al \u00a0operarse \u00a0un \u00a0cambio de fuente formal de validez.\u00a0 Producida \u00a0esa \u00a0ruptura no puede seguirse condicionando la aplicabilidad de sus normas a la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0terrorista, \u00a0salvo \u00a0naturalmente \u00a0cuando \u00a0el tipo penal la contenga \u00a0expl\u00edcitamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 como \u00a0 \u00a0 \u00a0 elemento. \u00a0 \u00a0 \u00a01 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.\u00a0 \u00a0La \u00a0conclusi\u00f3n de que al adoptarse \u00a0como \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0la \u00a0tortura \u00a0del art\u00edculo 24 del decreto 180 de \u00a01988 \u00a0 sin \u00a0 el \u00a0 elemento \u00a0\u201cen \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0actividades \u00a0terroristas\u201d \u00a0signific\u00f3 \u00a0la \u00a0derogatoria \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0279 del C\u00f3digo Penal, no pierde su \u00a0razonabilidad \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0partir \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0ejemplo \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0propone \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0Constitucional.\u00a0 \u00a0Que \u00a0cualquier \u00a0tortura, \u00a0inclusive \u00a0la \u00a0que el marido le \u00a0inflige \u00a0a \u00a0su \u00a0mujer, \u00a0tenga \u00a0la \u00a0misma \u00a0pena, que \u00e9sta sea de 5 a 10 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0del delito haya sido asignado a la justicia \u00a0especializada \u00a0fue \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Comisi\u00f3n \u00a0Especial Legislativa, con \u00a0seguridad \u00a0fundamentada \u00a0en el compromiso internacional del Estado colombiano de \u00a0prevenci\u00f3n \u00a0y sanci\u00f3n de la tortura, lo mismo que en la constitucionalizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0 \u00a0a \u00a0 trav\u00e9s \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 12 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Carta \u00a0Pol\u00edtica.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con la misma directriz el Nuevo C\u00f3digo Penal \u00a0(ley \u00a0599\/2000) \u00a0contempla \u00a0un \u00a0solo \u00a0tipo penal de tortura en el art\u00edculo 178, \u00a0previ\u00e9ndose \u00a0como \u00a0sanci\u00f3n \u00a0para \u00a0la persona que lo cometa, independientemente \u00a0del \u00a0fin, \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a08 \u00a0a 15 a\u00f1os y erigi\u00e9ndose como causal de agravaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0la circunstancia de que \u201cel agente sea integrante del grupo familiar \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima\u201d \u00a0(art. 179-1).\u00a0 El Nuevo C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0(ley \u00a0600\/2000), \u00a0a \u00a0su \u00a0turno, \u00a0le \u00a0atribuy\u00f3 \u00a0el conocimiento del delito a los \u00a0Jueces \u00a0Especializados \u00a0(art. \u00a05\u00ba-1 transitorio), lo cual es demostrativo de la \u00a0orientaci\u00f3n \u00a0legislativa \u00a0de reprimir especialmente esa conducta delictiva y de \u00a0confiarla \u00a0a \u00a0Jueces \u00a0Especiales, dada la gravedad que reviste y que no es menor \u00a0por el hecho de que el torturador sea pariente de la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.\u00a0 \u00a0La \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0pod\u00eda \u00a0examinar \u00a0la \u00a0constitucionalidad \u00a0del art\u00edculo 279 del C\u00f3digo Penal a pesar de \u00a0encontrarse \u00a0derogado, \u00a0dada \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0la producci\u00f3n de efectos por \u00a0parte de la norma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No cabe duda para la Sala, en conclusi\u00f3n, que \u00a0el \u00a0decreto \u00a02266 \u00a0de \u00a01991 \u00a0derog\u00f3 \u00a0el \u00a0art\u00edculo 279 del C\u00f3digo Penal, que a \u00a0partir \u00a0de \u00a0su \u00a0vigencia \u00a0qued\u00f3 unificado el tipo penal de tortura y que en tal \u00a0medida \u00a0no \u00a0tienen \u00a0raz\u00f3n \u00a0los \u00a0censores ni la Procuradur\u00eda al sostener que el \u00a0cargo \u00a0que \u00a0se le imput\u00f3 a los procesados fue equivocado al carecer la conducta \u00a0de contenido terrorista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0no \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0denunciada. \u00a0Los \u00a0actos \u00a0atribuidos \u00a0a los exfuncionarios del Das \u00a0fueron \u00a0t\u00edpicos de tortura, sucedieron en vigencia del decreto 2266 de 1991, la \u00a0\u00fanica \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0legal \u00a0posible \u00a0era \u00a0a \u00a0la \u00a0norma pertinente del mismo y el \u00a0delito \u00a0\u2013seg\u00fan el art\u00edculo \u00a071 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal\u2014era competencia de los Jueces Regionales.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0los \u00a0cargos 2\u00ba, 3\u00ba y 4\u00ba de nulidad \u00a0planteados \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0PABLINO RODRIGUEZ DAZA, JOSE \u00a0EDILBERTO TORRES GARCIA y LELIO ANTONIO PEDRAZA ROA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como ya lo adelant\u00f3 la Sala, y lo observ\u00f3 el \u00a0Delegado, \u00a0son \u00a0inexaminables.\u00a0 \u00a0Independientemente de si fue o no adecuada \u00a0su \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0formal, \u00a0todos \u00a0ellos \u00a0est\u00e1n referidos a la incompetencia del \u00a0Juez \u00a0por \u00a0ausencia \u00a0del \u00a0\u00e1nimo \u00a0terrorista \u00a0en \u00a0la \u00a0conducta \u00a0imputada \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados, \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 simplemente \u00a0 constituyen \u00a0una \u00a0reiteraci\u00f3n \u00a0del \u00a0planteamiento \u00a0hecho en el primer cargo, extensamente respondido por la Corte en \u00a0la presente providencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0los cargos realizados por el defensor \u00a0del \u00a0procesado OSCAR BENAVIDES MELO, con sustento en la causal 1\u00aa de casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo 2\u00ba.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La violaci\u00f3n de la ley sustancial es invocada \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante sobre la base de que en el fallo se incurri\u00f3 en un error de \u00a0derecho.\u00a0 \u00a0Este, \u00a0eso \u00a0se \u00a0sabe, \u00a0recae \u00a0sobre \u00a0los \u00a0medios \u00a0de prueba y se \u00a0estructura \u00a0cuando se aprecia una prueba inv\u00e1lida (falso juicio de legalidad) o \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0le \u00a0otorga \u00a0al \u00a0medio \u00a0demostrativo \u00a0un \u00a0valor o fuerza de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0 distinto \u00a0 al \u00a0 que \u00a0 le \u00a0 asigna \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0 (falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n).\u00a0 \u00a0Al \u00a0intentar \u00a0la \u00a0defensa \u00a0demostrar \u00a0la equivocaci\u00f3n, sin \u00a0embargo, \u00a0lo que en esencia cuestiona es la apreciaci\u00f3n probatoria hecha por el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional, \u00a0que \u00a0como \u00a0lo \u00a0tiene dicho la jurisprudencia \u00fanicamente es \u00a0discutible \u00a0en casaci\u00f3n a condici\u00f3n de que se demuestre que en dicho ejercicio \u00a0se \u00a0vulner\u00f3 \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0(error \u00a0de \u00a0hecho por falso raciocinio).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ning\u00fan \u00a0esfuerzo \u00a0en tal sentido efectu\u00f3 el \u00a0casacionista.\u00a0 \u00a0Le \u00a0bast\u00f3 \u00a0oponerse \u00a0a ciertas consideraciones del fallo a \u00a0partir \u00a0de \u00a0las \u00a0propias \u00a0y \u00a0concluir \u00a0que \u00a0no exist\u00eda la prueba necesaria para \u00a0condenar \u00a0a \u00a0su representado.\u00a0 Con esa l\u00f3gica dice que el dictamen m\u00e9dico \u00a0que \u00a0se le practic\u00f3 a la v\u00edctima y \u201cla valoraci\u00f3n conjunta de los distintos \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba\u201d no demuestran la objetividad del delito, lo que no traduce \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de ning\u00fan error de juicio del juzgador sino una afirmaci\u00f3n \u00a0categ\u00f3rica \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0sujeto \u00a0 \u00a0procesal, \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 pretensi\u00f3n \u00a0 \u2013impropia \u00a0 en \u00a0 casaci\u00f3n\u2014de \u00a0hacer \u00a0prevalecer su criterio sobre \u00a0el \u00a0del \u00a0fallador, que como es bien sabido goza de las presunciones de acierto y \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0parte \u00a0restante del cargo s\u00f3lo evidencia \u00a0a\u00fan \u00a0m\u00e1s su defectuosa presentaci\u00f3n.\u00a0 Que los Jueces no hayan cre\u00eddo en \u00a0la \u00a0retractaci\u00f3n \u00a0del denunciante y que le hayan otorgado credibilidad a varios \u00a0testigos \u00a0que no la merec\u00edan seg\u00fan el censor, sin asociar a su desacuerdo qu\u00e9 \u00a0ley \u00a0cient\u00edfica, \u00a0qu\u00e9 \u00a0regla \u00a0de experiencia\u00a0 o qu\u00e9 principio de l\u00f3gica \u00a0fueron \u00a0transgredidos, as\u00ed como la demostraci\u00f3n de su trascendencia, significa \u00a0simplemente\u00a0 \u00a0el \u00a0deseo \u00a0de continuar un debate probatorio que se agot\u00f3 en \u00a0las \u00a0 instancias \u00a0 y, \u00a0 por \u00a0 ende, \u00a0 absolutamente \u00a0 marginal \u00a0 al \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Segundo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta censura, tambi\u00e9n apoyada en \u201cerror de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba\u201d, se limita a cuestionar que se le \u00a0haya \u00a0 \u00a0otorgado \u00a0 \u00a0credibilidad \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0ERASMO \u00a0 PUMENE, \u00a0 quien \u00a0 \u2013dice \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 defensor\u2014fue \u00a0contradicho \u201cpor testigos que en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento \u00a0han sido descalificados\u201d.\u00a0 Y a afirmar que los indicios \u00a0\u201cno \u00a0tienen la potencialidad de serlo\u201d y que las versiones de los familiares \u00a0de la v\u00edctima est\u00e1n ampliamente refutadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Son \u00a0conclusiones terminantes del abogado que \u00a0en \u00a0absoluto \u00a0indican qu\u00e9 error en concreto le atribuye al fallo, por lo que el \u00a0cargo no puede ser examinado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tercero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0esta \u00a0censura, la \u00faltima, satisface \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0formales de claridad y precisi\u00f3n a que se refiere el art\u00edculo \u00a0225-3 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal.\u00a0 A trav\u00e9s misma el defensor \u00a0simplemente \u00a0plantea, \u00a0sin \u00a0hacer \u00a0subyacer un error de juicio del juzgador, que \u00a0exist\u00eda \u00a0duda \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la responsabilidad penal de su representado y que \u00a0entonces \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 misma \u00a0 \u00a0 debi\u00f3 \u00a0 \u00a0haberse \u00a0 \u00a0resuelto \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0favor, \u00a0absolvi\u00e9ndolo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 realidad \u00a0 no \u00a0hay \u00a0censura \u00a0sino \u00a0una \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0del \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0al margen completamente de la sentencia cuyo \u00a0resquebrajamiento \u00a0busca, \u00a0por \u00a0lo que no existe objeto posible sobre el cual la \u00a0Corte \u00a0 pueda \u00a0 pronunciarse. \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0dispondr\u00e1 \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con lo visto, no \u00a0casar la sentencia objeto del recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En virtud de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve: \u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR la sentencia \u00a0impugnada, \u00a0 proferida \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 Nacional \u00a0 el \u00a0 30 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>CARLOS EDUARDO MEJIA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE E. CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALAN \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 CARLOS \u00a0AUGUSTO GALVEZ ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ANIBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 PEREZ \u00a0PINZON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0. \u00a0Cfr. \u00a0 Sentencia \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0 del \u00a0 26 \u00a0 de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01999. \u00a0Casaci\u00f3n \u00a010.245. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 13310 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACION \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 Magistrado ponente: \u00a0 Dr. Carlos Eduardo Mej\u00eda \u00a0Escobar \u00a0\u00a0 Aprobado \u00a0 Acta \u00a0 # \u00a0147 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0septiembre veintiocho (28) de \u00a0dos mil uno (2001). \u00a0\u00a0 Vistos: \u00a0 Resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-4075","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-9"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4075","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4075"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4075\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4075"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4075"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4075"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}