{"id":4045,"date":"2023-09-08T15:14:09","date_gmt":"2023-09-08T15:14:09","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1285219-12-01\/"},"modified":"2023-09-08T15:14:09","modified_gmt":"2023-09-08T15:14:09","slug":"1285219-12-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1285219-12-01\/","title":{"rendered":"12852(19-12-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12852 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente: \u00a0Nilson \u00a0 \u00a0Pinilla \u00a0Pinilla \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 201 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., diciembre diecinueve (19) de \u00a0dos mil uno (2001). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>Se procede a resolver la casaci\u00f3n interpuesta \u00a0en \u00a0defensa \u00a0de \u00a0ORLANDO \u00a0BERR\u00cdOS \u00a0MANCERA, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cundinamarca \u00a0que \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0condena proferida por el Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Girardot, \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio y \u00a0tentativa \u00a0de homicidio, ambos agravados, en concurso con\u00a0 hurto calificado \u00a0agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Hacia las dos y media de la ma\u00f1ana del 10 de \u00a0julio \u00a0de \u00a01995, \u00a0a \u00a0la vivienda de los esposos Abel Mendoza Boh\u00f3rquez y Helena \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0de \u00a0Mendoza, \u00a0ubicada en la vereda Quitasol del municipio de Viot\u00e1, \u00a0Cundinamarca, \u00a0ingresaron \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0ORLANDO \u00a0y \u00a0JACINTO \u00a0BERR\u00cdOS MANCERA, \u00a0agrediendo \u00a0con machete a la pareja, ocasionando la muerte de Helena y heridas a \u00a0Abel, \u00a0quien \u00a0conducido a un centro asistencial pudo recuperarse y dar cuenta de \u00a0lo \u00a0sucedido, \u00a0que incluy\u00f3 la sustracci\u00f3n de un equipo de sonido, un televisor \u00a0y \u00a0una licuadora, electrodom\u00e9sticos que fueron abandonados en una alcantarilla, \u00a0donde los encontraron terceras personas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0PROCESALES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Abierta investigaci\u00f3n y o\u00eddo en indagatoria \u00a0ORLANDO \u00a0BERR\u00cdOS \u00a0MANCERA, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a025 \u00a0Seccional \u00a0de Girardot le impuso \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0el \u00a04 de septiembre de 1995, medida que adicion\u00f3 el 24 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0siguiente\u00a0 \u00a0(fs. \u00a0108 y Ss. y 262 y Ss. cd. 1). Al demostrarse \u00a0que \u00a0JACINTO \u00a0BERR\u00cdOS \u00a0MANCERA \u00a0era \u00a0menor \u00a0de edad al tiempo de los hechos, se \u00a0orden\u00f3 \u00a0compulsar copias con destino al Juzgado competente (f. 84 ib.). Cerrada \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, el 15 de diciembre de 1995 profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0el \u00a0indagado, \u00a0por homicidio agravado, tentativa de homicidio agravado y \u00a0hurto \u00a0calificado \u00a0agravado, \u00a0enjuiciamiento \u00a0que \u00a0no \u00a0fue \u00a0recurrido, \u00a0cobrando \u00a0ejecutoria el 29 de los mismos (fs. 293 y Ss. ib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Correspondi\u00f3 \u00a0adelantar el juicio al Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de Girardot, que decret\u00f3 algunas pruebas pedidas \u00a0por \u00a0el \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0y el defensor del procesado y \u00a0realiz\u00f3 \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0condenando \u00a0el 16 de julio de 1996 a ORLANDO \u00a0BERR\u00cdOS \u00a0MANCERA \u00a0por \u00a0los \u00a0cargos \u00a0de la acusaci\u00f3n, imponi\u00e9ndole 55 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0 10 \u00a0 de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0y \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0indemnizar los perjuicios respectivos (fs. 390 y Ss. ib), fallo \u00a0apelado \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0y \u00a0confirmado \u00a0el \u00a019 de septiembre siguiente por el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cundinamarca (fs. 3 y Ss. cd. 2), mediante sentencia que \u00a0es objeto de casaci\u00f3n interpuesta por la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0 cargo.- \u00a0La defensora sostiene que el fallo viol\u00f3 directamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0por \u00a0falta de aplicaci\u00f3n de los \u00a0art\u00edculos \u00a016, 29 y 228 de la Constituci\u00f3n y 1, 2, 4, 6, 9 y 10 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal que entonces reg\u00eda. No obstante iniciar el ataque con esta \u00a0aseveraci\u00f3n, \u00a0termina reclamando la nulidad del proceso desde la apertura de la \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0 En \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0la \u00a0impugnante \u00a0efect\u00faa \u00a0las \u00a0siguientes afirmaciones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a01.- \u00a0Algunas pruebas decretadas no fueron \u00a0practicadas; \u00a0en \u00a0otros \u00a0casos, \u00a0se \u00a0omiti\u00f3 \u00a0por los funcionarios judiciales la \u00a0actividad \u00a0probatoria \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0elementos hallados en el lugar de los \u00a0hechos, \u00a0que \u00a0resultaban \u00a0de \u00a0vital \u00a0importancia \u00a0para \u00a0determinar la autor\u00eda y \u00a0culpabilidad \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0As\u00ed, \u00a0no \u00a0fueron \u00a0objeto \u00a0de prueba t\u00e9cnica una \u00a0peinilla, \u00a0un \u00a0cuchillo, \u00a0una \u00a0funda \u00a0de \u00a0peinilla, \u00a0una \u00a0linterna y un llavero, \u00a0quedando \u00a0sin \u00a0establecer por qu\u00e9 estaban all\u00ed, a qui\u00e9n pertenec\u00edan, cu\u00e1les \u00a0eran \u00a0instrumentos de ataque, el tipo de sangre que en ellos se encontraba, toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0el \u00a0se\u00f1or Abel Mendoza Boh\u00f3rquez se\u00f1al\u00f3 que su esposa agredi\u00f3 con \u00a0machete \u00a0a \u00a0uno de los atacantes. Tampoco se hizo peritaci\u00f3n m\u00e9dica al acusado \u00a0para determinar el origen de la herida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. 2.- La prueba practicada por Medicina Legal \u00a0sobre \u00a0los \u00a0cabellos \u00a0encontrados \u00a0en las manos de la occisa no fue considerada, \u00a0evidencia \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0determin\u00f3 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0\u201cno \u00a0 \u00a0correspond\u00edan\u201d \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0los \u00a0implicados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a03.- \u00a0Los \u00a0apoderados \u00a0no \u00a0ejercieron \u00a0con \u00a0dedicaci\u00f3n \u00a0su \u00a0funci\u00f3n, \u00a0especialmente en materia de controversia probatoria, \u00a0petici\u00f3n \u00a0de pruebas (env\u00edo de los elementos referidos a Medicina Legal), y en \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0previa al fallo el defensor realiz\u00f3 una asistencia al procesado \u00a0fundada \u00a0en \u00a0la \u00a0reclamaci\u00f3n \u00a0de \u00a0atenuantes, \u00a0sin \u00a0desvirtuar \u00a0los \u00a0cargos, \u00a0o \u00a0denunciar las falacias del proceso y los yerros probatorios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a04.- Algunos interrogatorios desconocieron \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal. \u00a0Por ejemplo, en una de las preguntas a JACINTO BERR\u00cdOS \u00a0MANCERA \u00a0se le hizo saber que los hechos ocurrieron a las 10 de la noche, cuando \u00a0el \u00a0acontecimiento \u00a0se \u00a0produjo entre las dos y dos media de la ma\u00f1ana. De otra \u00a0parte, \u00a0no \u00a0se \u00a0registraron \u00a0las respuestas de JACINTO BERR\u00cdOS MANCERA como las \u00a0pronunci\u00f3. \u00a0 Tambi\u00e9n \u00a0 se \u00a0 interrog\u00f3 \u00a0 a \u00a0Abel \u00a0Mendoza \u00a0Boh\u00f3rquez \u00a0por \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0del \u00a0acusado \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0siendo \u00a0que el testigo hasta ese \u00a0instante de la diligencia no hab\u00eda sindicado a nadie. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.5.- Seg\u00fan la libelista, con los argumentos \u00a0expuestos \u00a0 se \u00a0 demuestra \u00a0 el \u00a0quebrantamiento \u00a0del \u00a0libre \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0personalidad \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al debido proceso, la \u00a0libertad, \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia, \u00a0la dignidad humana, el imperio de la \u00a0ley, la contradicci\u00f3n de la prueba y la favorabilidad normativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo.- Bajo \u00a0la \u00a0premisa \u00a0de \u00a0carecer \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0validez, \u00a0por \u00a0haberse adelantado con \u00a0ausencia \u00a0 de \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica \u00a0y \u00a0con \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0ignorando \u00a0hechos \u00a0\u201creveladores\u201d \u00a0y asignando m\u00e9rito probatorio a otros que \u00a0no \u00a0lo tienen, refiere la demandante que la Fiscal\u00eda, con resoluciones de fecha \u00a018 \u00a0y \u00a026 \u00a0de julio de 1995, dispuso enviar a Medicina Legal evidencias para que \u00a0se \u00a0efectuara \u00a0el \u00a0respectivo \u00a0examen \u00a0comparativo, \u00a0sin \u00a0que \u00a0tales \u00a0pruebas se \u00a0hubiesen llevado a efecto, lesion\u00e1ndose el derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0Claudina \u00a0Portes \u00a0y \u00a0Fabio \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0no fueron citados a declarar, cuando el proceso registra que estaban \u00a0presentes \u00a0en el lugar y momento de los acontecimientos, compartiendo la casa de \u00a0la occisa y su esposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0responsables \u00a0del crimen pronunciaron el \u00a0nombre \u00a0de \u00a0\u201cMargarita\u201d, lo cual llev\u00f3 a Abel Mendoza Boh\u00f3rquez a abrir la \u00a0puerta \u00a0de \u00a0la casa. Qui\u00e9n era ella, qu\u00e9 relaci\u00f3n tuvo con los hechos, fueron \u00a0interrogantes \u00a0que \u00a0no se despejaron. El establecimiento de tales circunstancias \u00a0hubiese \u00a0cambiado \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n, hacia otras personas de cierta confianza con \u00a0las v\u00edctimas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0se\u00f1or \u00a0Mendoza \u00a0Boh\u00f3rquez se\u00f1ala en su \u00a0primera \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0que \u00a0los \u00a0atacantes no ten\u00edan armas, pero posteriormente \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que JACINTO BERR\u00cdOS MANCERA lleg\u00f3 portando un machete. Se pregunta la \u00a0casacionista \u00a0de \u00a0d\u00f3nde \u00a0salieron las armas utilizadas por quienes agredieron a \u00a0los \u00a0esposos \u00a0MENDOZA \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0y \u00a0a \u00a0qui\u00e9nes \u00a0pertenec\u00edan \u00a0el cuchillo, la \u00a0linterna \u00a0y el llavero hallados en el lugar de los hechos. As\u00ed como \u00e9stos, son \u00a0innumerables \u00a0los \u00a0interrogantes \u00a0que se dejaron de resolver, hall\u00e1ndose raz\u00f3n \u00a0suficiente \u00a0con \u00a0\u201cla identificaci\u00f3n que de uno de los posibles atacantes hace \u00a0don ABEL\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las pruebas dejadas de practicar demostraban, \u00a0seg\u00fan \u00a0arguye, \u00a0la inculpabilidad de ORLANDO BERR\u00cdOS MANCERA y, de otra parte, \u00a0la \u00a0prueba \u00a0t\u00e9cnica \u00a0sobre \u00a0los \u00a0cabellos \u00a0encontrados \u00a0en la mano de la occisa \u00a0determin\u00f3 \u00a0que no correspond\u00edan a los hermanos BERR\u00cdOS MANCERA, evidencia que \u00a0sin formula de juicio desech\u00f3 el juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0apoyo \u00a0de \u00a0la pretensi\u00f3n, la defensora \u00a0invoca \u00a0sentencia de esta corporaci\u00f3n en la que se sostiene que la omisi\u00f3n del \u00a0examen \u00a0m\u00e9dico \u00a0para \u00a0determinar la inimputabilidad del sindicado puede generar \u00a0nulidad, \u00a0tesis \u00a0que, a criterio de ella, resulta aplicable al presente caso, ya \u00a0que \u00a0la \u00a0carencia \u00a0de prueba para determinar si la lesi\u00f3n, probablemente la del \u00a0procesado \u00a0 pues \u00a0no \u00a0la \u00a0refiere \u00a0a \u00a0otra \u00a0persona, \u00a0fue \u00a0ocasionada \u00a0por \u00a0arma \u00a0contundente \u00a0o \u00a0cortopunzante, aspecto que impidi\u00f3 desvirtuar el indicio tomado \u00a0por los juzgadores para responsabilizar al acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer \u00a0cargo.- \u00a0La \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0viol\u00f3 directamente la ley sustancial, por aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de los art\u00edculos 324, 350.1, 351.9, 372.1 del C\u00f3digo Penal anterior, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que los hechos dados por demostrados no corresponden a la adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0referida \u00a0en \u00a0las \u00a0decisiones de instancia contra el procesado BERR\u00cdOS \u00a0MANCERA. \u00a0El ad quem debi\u00f3 aplicar por favorabilidad los art\u00edculos 10 y 36 del \u00a0decreto \u00a0 2700 \u00a0 de \u00a0 1991, \u00a0 en \u00a0 concordancia \u00a0 con \u00a0 los \u00a0art\u00edculos \u00a06 \u00a0y \u00a09 \u00a0ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0 demostrar \u00a0 semejante \u00a0reproche, \u00a0la \u00a0demandante \u00a0efect\u00faa \u00a0una \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las informaciones que suministr\u00f3 \u00a0Abel \u00a0 Mendoza \u00a0 Boh\u00f3rquez \u00a0 en \u00a0 las \u00a0declaraciones \u00a0y \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0personas, \u00a0para \u00a0concluir, \u00a0a trav\u00e9s de lo que expresamente \u00a0admite \u00a0como \u201chip\u00f3tesis\u201d, que el hecho se present\u00f3 de la siguiente manera: \u00a0\u00c9l \u00a0fue \u00a0sacado \u00a0de la habitaci\u00f3n por ORLANDO BERR\u00cdOS MANCERA, a donde entr\u00f3 \u00a0JACINTO \u00a0BERR\u00cdOS \u00a0MANCERA \u00a0para \u00a0atacar \u00a0a \u00a0Helena Rodr\u00edguez, existiendo otras \u00a0personas \u00a0fuera \u00a0de \u00a0la \u00a0casa. \u00a0Con esta manera de razonar, se pregunta cu\u00e1l de \u00a0ellas \u00a0ocasion\u00f3 \u00a0la \u00a0muerte \u00a0y \u00a0las lesiones, en qu\u00e9 momento se arm\u00f3 ORLANDO, \u00a0qu\u00e9 \u00a0hizo \u00a0don \u00a0Abel, \u00a0para concluir ante estos interrogantes, que el inculpado \u00a0fue \u00a0un \u201cc\u00f3mplice innecesario\u201d en el homicidio y el intento de homicidio, y \u00a0un part\u00edcipe en el hurto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto \u00a0cargo.- Bajo \u00a0el \u00a0aserto de dejarse de practicar pruebas de vital importancia para decidir los \u00a0hechos \u00a0materia del proceso y que la sentencia de segundo grado le dio a algunos \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0un \u00a0valor \u00a0del \u00a0cual \u00a0carec\u00edan, \u00a0se \u00a0acusa el fallo \u00a0impugnado \u00a0de \u00a0violar \u00a0directamente \u00a0la ley sustancial por aplicaci\u00f3n indebida, \u00a0sin \u00a0citar \u00a0las \u00a0disposiciones sobre las cuales se vincula el error. Adem\u00e1s, se \u00a0quebraron \u00a0 los \u00a0principios \u00a0de \u00a0libertad \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos 246 a 250 del estatuto procesal penal anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0decisiones de la Fiscal\u00eda, el Juzgado y \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0desconocieron \u00a0la \u00a0peritaci\u00f3n \u00a0m\u00e9dica legal que, con base en las \u00a0muestras \u00a0de cabello halladas en las manos de la occisa, estableci\u00f3 que no eran \u00a0de \u00a0JACINTO \u00a0ni \u00a0ORLANDO \u00a0BERR\u00cdOS \u00a0MANCERA, \u00a0prueba \u00a0que no fue valorada en las \u00a0instancias \u00a0y \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0se afirma en la demanda, conforme a lo dispuesto en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0254 \u00a0del \u00a0anterior \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal y 262 del de \u00a0Procedimiento \u00a0Civil, \u00a0constituye plena demostraci\u00f3n, condici\u00f3n que los jueces \u00a0no \u00a0pod\u00edan \u00a0desconocer, \u00a0pues \u00a0se \u00a0trata de un documento p\u00fablico, expedido por \u00a0servidores p\u00fablicos en ejercicio de sus funciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0dispuso \u00a0en \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del 18 de julio de 1995 la pr\u00e1ctica de pruebas t\u00e9cnicas sobre los \u00a0elementos \u00a0recopilados \u00a0en \u00a0el \u00a0teatro \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0que \u00a0no se realizaron. \u00a0Principalmente \u00a0se \u00a0omiti\u00f3 \u00a0o\u00edr \u00a0en \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0a \u00a0Claudina \u00a0Portes y Fabio \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0quienes habitaban la casa donde se cometieron los delitos y, por la \u00a0misma \u00a0raz\u00f3n, \u00a0son conocedores de los autores. Tampoco se practic\u00f3 prueba para \u00a0establecer \u00a0el \u00a0origen \u00a0de la herida sufrida por el procesado, dando por sentado \u00a0los \u00a0falladores \u00a0que \u00a0fue producida por la reacci\u00f3n de la se\u00f1ora cuando sali\u00f3 \u00a0en defensa de su esposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0solicita a la Corte proferir el fallo que \u00a0en derecho corresponda.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quinto \u00a0cargo.- \u00a0Al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0por \u00a0error de hecho, se \u00a0sostiene \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda que el Tribunal ignor\u00f3 pruebas legalmente aportadas y \u00a0tergivers\u00f3 otras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0haberse \u00a0estimado \u00a0la \u00a0prueba de medicina \u00a0legal, \u00a0que \u00a0seg\u00fan \u00a0dice \u00a0estableci\u00f3 \u00a0la no correspondencia del cabello de los \u00a0hermanos \u00a0BERR\u00cdOS \u00a0MANCERA \u00a0con \u00a0el \u00a0encontrado \u00a0en \u00a0las manos de la occisa, se \u00a0hubiese \u00a0tenido \u00a0que \u00a0desvincular \u00a0de \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0delictiva \u00a0al \u00a0procesado. \u00a0Igualmente, \u00a0tal \u00a0situaci\u00f3n \u00a0obligaba \u00a0a \u00a0desestimar \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de Abel \u00a0Mendoza \u00a0 \u00a0Boh\u00f3rquez, \u00a0 \u00a0\u00fanica \u00a0 \u00a0versi\u00f3n \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 bas\u00f3 \u00a0 la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para la impugnante no es viable admitir que un \u00a0crimen \u00a0como \u00a0el que dio lugar a la presente actuaci\u00f3n, se hubiese cometido con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de hurtar unos electrodom\u00e9sticos, que luego fueron abandonados, \u00a0y \u00a0sin \u00a0armas, pues el testigo de cargo advierte que se usaron las existentes en \u00a0la \u00a0morada. \u00a0Tampoco \u00a0encuentra \u00a0la \u00a0demandante \u00a0una \u00a0respuesta probatoria en el \u00a0proceso \u00a0acerca \u00a0de por qu\u00e9 se cit\u00f3 a \u201cMargarita\u201d, para procurar el acceso \u00a0a \u00a0la \u00a0vivienda. \u00a0La falta de claridad en estos temas es atribuida a inactividad \u00a0probatoria de los funcionarios judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0hace \u00a0en \u00a0el \u00a0cargo \u00a0un \u00a0resumen \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Abel \u00a0Mendoza \u00a0Boh\u00f3rquez, \u00a0para \u00a0anotar que no es coherente e \u00a0incurre \u00a0en \u00a0contradicciones y que de haberse apreciado conforme a las reglas de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, permitir\u00eda establecer que el deponente no sabe con certeza a \u00a0qui\u00e9n \u00a0vio \u00a0en \u00a0la \u00a0puerta \u00a0de \u00a0entrada \u00a0de \u00a0la \u00a0vivienda \u00a0y \u00a0cu\u00e1les \u00a0son \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0de \u00a0ORLANDO \u00a0BERR\u00cdOS \u00a0MANCERA, \u00a0sobre las cuales efect\u00faa una \u00a0descripci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0referidas \u00a0por \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Carlos \u00a0Garz\u00f3n, \u00a0Comandante de la \u00a0Polic\u00eda y las citadas por el Juzgado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma que en el proceso no existe prueba que \u00a0involucre \u00a0a \u00a0su \u00a0defendido en el deceso de Helena Rodr\u00edguez de Mendoza, siendo \u00a0JACINTO \u00a0BERR\u00cdOS \u00a0MANCERA \u00a0quien \u00a0la \u00a0mat\u00f3 y, en el peor de los casos, ORLANDO \u00a0ser\u00eda autor de la tentativa contra Abel Mendoza Boh\u00f3rquez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indistintamente, \u00a0 cuestiona \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0de la judicatura por hacer caso omiso del art\u00edculo 290 del estatuto \u00a0procesal \u00a0penal \u00a0de \u00a0entonces, \u00a0en \u00a0cuanto al deber de no sugerir respuestas, ni \u00a0hacer \u00a0preguntas \u00a0capciosas \u00a0o \u00a0ejercer \u00a0violencia. \u00a0Igualmente \u00a0critica \u00a0lo que \u00a0considera \u00a0como \u00a0falta \u00a0de \u00a0objetividad \u00a0en \u00a0el \u00a0interrogatorio formulado a Abel \u00a0Mendoza \u00a0Boh\u00f3rquez \u00a0y \u00a0vuelve a lamentar que no se recibieran las declaraciones \u00a0de quienes dice que habitaban con las v\u00edctimas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Termina \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n planteando que las \u00a0explicaciones \u00a0del \u00a0inculpado \u00a0no constituyen una coartada, debi\u00e9ndose casar la \u00a0sentencia, \u00a0disponer \u00a0su \u00a0libertad \u00a0y \u00a0reiniciar \u00a0el \u00a0proceso para descubrir los \u00a0verdaderos \u00a0 autores \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0fueron \u00a0objeto \u00a0de \u00a0esta \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DEL \u00a0MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 Procurador \u00a0 Tercero \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0lo \u00a0Penal,\u00a0 emiti\u00f3 concepto as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0cargo.- \u00a0No \u00a0es \u00a0labor de la \u00a0Corte \u00a0asumir las funciones del fallador de instancia, menos descubrir el querer \u00a0del \u00a0impugnante, \u00a0como \u00a0en \u00a0este caso se presenta, al desconocerse la autonom\u00eda \u00a0que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0previ\u00f3 \u00a0para \u00a0reclamar \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0indirecta \u00a0y \u00a0nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La demostraci\u00f3n a la que se acudi\u00f3 no tiene \u00a0relaci\u00f3n \u00a0directa con el art\u00edculo 228 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, menos con \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a016 \u00a0y \u00a029 \u00a0ib\u00eddem, \u00a0ni respecto a las pruebas echadas de menos \u00a0sobre los elementos hallados en el lugar de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0falta \u00a0de claridad en la enunciaci\u00f3n del \u00a0cargo y las deficiencias de sustentaci\u00f3n, imponen desestimarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0 cargo.- \u00a0Inicialmente \u00a0pareciera \u00a0que la casacionista aborda la censura por violaci\u00f3n al \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0fundamento traslada su pretensi\u00f3n a la omisi\u00f3n de \u00a0una \u00a0pericia \u00a0con relaci\u00f3n a elementos hallados en el lugar de los hechos, pese \u00a0a \u00a0que \u00a0fue \u00a0ordenada \u00a0y \u00a0que para la demandante eran evidencias necesarias para \u00a0elaborar el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Presenta \u00a0una \u00a0serie \u00a0de \u00a0interrogantes, \u00a0sin \u00a0demostrar \u00a0c\u00f3mo \u00a0las \u00a0respuestas \u00a0habr\u00edan \u00a0variado \u00a0la condici\u00f3n procesal del \u00a0acusado, \u00a0content\u00e1ndose \u00a0con \u00a0aseverar \u00a0que \u00a0no \u00a0fue \u00a0uno \u00a0de los autores de la \u00a0conducta \u00a0investigada, \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual \u00a0lo \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0logra \u00a0es \u00a0desconocer el \u00a0an\u00e1lisis probatorio de los juzgadores de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se \u00a0logra \u00a0en \u00a0este reproche descubrir el \u00a0sentido \u00a0del \u00a0error, \u00a0aspecto que realza como antit\u00e9cnico e impreciso el cargo, \u00a0lo cual constituye la raz\u00f3n de su improsperidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer \u00a0cargo.- \u00a0El \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0la \u00a0demandante \u00a0es \u00a0desconocer la coautor\u00eda de ORLANDO BERR\u00cdOS \u00a0MANCERA \u00a0con \u00a0el \u00a0argumento \u00a0simplista \u00a0de \u00a0no \u00a0haber \u00a0sido visto por el testigo \u00a0ocasion\u00e1ndole \u00a0la \u00a0muerte \u00a0a Helena Rodr\u00edguez, cuando esta circunstancia no lo \u00a0releva \u00a0de \u00a0responsabilidad, \u00a0pues \u00a0el declarante lo se\u00f1ala como uno de los que \u00a0ingresaron \u00a0a \u00a0la \u00a0casa \u00a0con \u00a0el \u00a0otro \u00a0individuo, \u00a0con quien persegu\u00edan un fin \u00a0\u00fanico, \u00a0frente \u00a0al \u00a0cual \u00a0no \u00a0los \u00a0detuvo \u00a0la oposici\u00f3n de la v\u00edctima, siendo \u00a0imputable la responsabilidad a t\u00edtulo de coautor\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0tiene sustento admitir la condena por una \u00a0presunta \u00a0complicidad, \u00a0sin \u00a0otra \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0que \u00a0la simple interpretaci\u00f3n \u00a0personal que hace de las pruebas la impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto cargo.- Luego \u00a0de \u00a0enunciarlo \u00a0por violaci\u00f3n directa y aplicaci\u00f3n indebida, desv\u00eda el ataque \u00a0a \u00a0la indirecta, al censurar la valoraci\u00f3n de las pruebas y no haber practicado \u00a0algunas que considera importantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Invoca \u00a0como sustento del yerro denunciado la \u00a0pericia \u00a0practicada \u00a0a \u00a0las \u00a0muestras \u00a0de cabello encontradas en las manos de la \u00a0occisa, \u00a0haci\u00e9ndose ininteligible el prop\u00f3sito de la demandante, pues pasa por \u00a0alto \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba y su resultado no merecen reparo alguno, y que el juzgador \u00a0no \u00a0se \u00a0ocup\u00f3 \u00a0de \u00a0ella \u00a0porque \u00a0no \u00a0hace \u00a0aporte \u00a0a \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0motivo de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0experticia deja la \u00a0posibilidad de que la muestra sea de la misma occisa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0declaraciones de Claudina Portes y Fabio \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0no \u00a0fueron \u00a0solicitadas ni decretadas en el proceso, sin que de esta \u00a0situaci\u00f3n \u00a0se \u00a0derive \u00a0una irregularidad sustancial, dado que en el plenario no \u00a0se \u00a0 advierte \u00a0que \u00a0las \u00a0mencionadas \u00a0personas \u00a0hayan \u00a0presenciado \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0exponiendo la censora s\u00f3lo sus personales inferencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nuevamente \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica impide la \u00a0prosperidad de esta censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quinto \u00a0cargo.- \u00a0Se \u00a0advierten \u00a0dos sentidos de violaci\u00f3n indirecta: el falso juicio de existencia y \u00a0el falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al demostrar los reparos se refiere nuevamente \u00a0a \u00a0la \u00a0falta \u00a0de valoraci\u00f3n de la prueba pericial sobre las muestras de cabello \u00a0y, \u00a0por \u00a0esta \u00a0v\u00eda, \u00a0concluye \u00a0que \u00a0se \u00a0destruye \u00a0la \u00a0credibilidad del testigo, \u00a0opiniones \u00a0que \u00a0carecen \u00a0de \u00a0solidez \u00a0y \u00a0no \u00a0logran apartar del escenario de los \u00a0hechos \u00a0al \u00a0procesado. \u00a0Ignor\u00f3 \u00a0la \u00a0demandante \u00a0que \u00a0dicha \u00a0prueba \u00a0carec\u00eda de \u00a0trascendencia, \u00a0con \u00a0miras a modificar la prueba de la autor\u00eda del incriminado, \u00a0pues \u00a0en \u00a0las diversas ocasiones en las que declar\u00f3 Abel Mendoza Boh\u00f3rquez fue \u00a0claro \u00a0en \u00a0afirmar la participaci\u00f3n del acusado en la agresi\u00f3n. De esta manera \u00a0la \u00a0incertidumbre \u00a0planteada \u00a0en \u00a0el \u00a0ataque \u00a0es \u00a0vano intento de desvirtuar las \u00a0razonadas deducciones del juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La comparaci\u00f3n del testimonio de Abel Mendoza \u00a0Boh\u00f3rquez \u00a0con \u00a0otras \u00a0declaraciones, \u00a0no resaltan un falso juicio de identidad \u00a0por \u00a0tergiversaci\u00f3n, \u00a0sino \u00a0una \u00a0cr\u00edtica \u00a0a \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n, que pertenece al \u00a0\u00e1mbito de las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n antit\u00e9cnica del cargo, \u00a0tampoco debe prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0cargo.- \u00a0El \u00a0desconocimiento \u00a0 de \u00a0 los \u00a0principios \u00a0de \u00a0autonom\u00eda \u00a0de \u00a0las \u00a0causales \u00a0y \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0y \u00a0la falta de comprobaci\u00f3n de error alguno trascendente en el \u00a0fallo \u00a0impugnado, enmendable por v\u00eda de casaci\u00f3n, obligan a la Sala a declarar \u00a0la improsperidad de este cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demandante \u00a0sostuvo \u00a0que \u00a0la decisi\u00f3n de \u00a0segunda \u00a0instancia viol\u00f3 directamente la ley sustancial y tambi\u00e9n adujo, en el \u00a0mismo \u00a0cargo, que el ad quem hab\u00eda incurrido en error de derecho, para terminar \u00a0el \u00a0reparo \u00a0reclamando la nulidad del proceso desde la apertura de instrucci\u00f3n. \u00a0En \u00a0sustento, denunci\u00f3 que no se practicaron pruebas decretadas (investigaci\u00f3n \u00a0integral), \u00a0no \u00a0se \u00a0apreci\u00f3 \u00a0la \u00a0prueba t\u00e9cnica legal y oportunamente allegada \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia) y el incumplimiento de los deberes profesionales \u00a0de \u00a0 los \u00a0 abogados \u00a0 que \u00a0 asumieron \u00a0 la \u00a0 defensa \u00a0 del \u00a0 inculpado \u00a0(defensa \u00a0t\u00e9cnica). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0rige \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda \u00a0de \u00a0las \u00a0causales, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0cual \u00a0cada una tiene particular \u00a0estructura, \u00a0porque se apoyan en diferentes motivos, est\u00e1n sometidas a precisas \u00a0formalidades \u00a0en su demostraci\u00f3n y generan sus propias consecuencias, de manera \u00a0que \u00a0es \u00a0errado \u00a0mezclar \u00a0en una misma censura cargos de distintas causales, con \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0pretenda \u00a0debatir \u00a0una \u00a0misma situaci\u00f3n f\u00e1ctica, como en este \u00a0asunto \u00a0hizo la demandante, que menciona simult\u00e1neamente todas las alternativas \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0referidas, \u00a0impropiedad \u00a0que\u00a0 \u00a0le \u00a0impide \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0un \u00a0pronunciamiento \u00a0de \u00a0fondo, \u00a0porque \u00a0para \u00a0ello ser\u00eda necesario reemplazar a la \u00a0casacionista \u00a0para \u00a0seleccionar el motivo y el sentido del ataque y buscar entre \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0expuestos los que podr\u00edan servir de fundamento, facultades que \u00a0le \u00a0est\u00e1n \u00a0vedadas \u00a0a \u00a0la \u00a0corporaci\u00f3n, \u00a0en una impugnaci\u00f3n que es rogada por \u00a0naturaleza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esas \u00a0razones inhiben a la Sala de ahondar en \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0abord\u00f3 \u00a0la \u00a0demandante \u00a0y el cargo queda sin \u00a0prosperidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo.- En \u00a0este \u00a0reproche, \u00a0para \u00a0quebrar \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad de la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0sostiene \u00a0la demandante que tal decisi\u00f3n se dict\u00f3 en un \u00a0proceso \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0por ausencia de defensa t\u00e9cnica y violaci\u00f3n del \u00a0debido \u00a0proceso, y sin raz\u00f3n atendible abandona este prop\u00f3sito para atribuirle \u00a0al fallo de segunda instancia omisi\u00f3n y distorsi\u00f3n de pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0censura \u00a0ofrece \u00a0insalvables \u00a0desatinos \u00a0t\u00e9cnicos, \u00a0que \u00a0la \u00a0conducen \u00a0al fracaso. As\u00ed, hace indistintas referencias al \u00a0debido \u00a0 proceso \u00a0 y \u00a0 al \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0debiendo \u00a0se\u00f1alarse \u00a0que \u00a0los \u00a0entremezcl\u00f3 \u00a0sin \u00a0observar \u00a0que \u00a0si \u00a0bien el segundo se deriva del primero, han \u00a0sido \u00a0claramente \u00a0diferenciados \u00a0por \u00a0la \u00a0ley y la jurisprudencia, raz\u00f3n por la \u00a0cual \u00a0su vulneraci\u00f3n amerita postulaci\u00f3n y desarrollo aut\u00f3nomo, sin descartar \u00a0que \u00a0 hay \u00a0irregularidades \u00a0que \u00a0al \u00a0mismo \u00a0tiempo \u00a0afectan \u00a0los \u00a0dos \u00a0derechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dada la naturaleza y alcances espec\u00edficos, no \u00a0se \u00a0debi\u00f3 plantear de manera conjunta con la vulneraci\u00f3n de los derechos antes \u00a0referidos \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0principio de investigaci\u00f3n integral,\u00a0 \u00a0menos \u00a0cuando no se comprob\u00f3 en qu\u00e9 modificaba lo acreditado y la orientaci\u00f3n \u00a0eventualmente \u00a0favorable de las pruebas que echa de menos, que fueron dispuestas \u00a0en las resoluciones de 18 y 26 de julio de 1995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No precisa de d\u00f3nde infiere que tales pruebas \u00a0habr\u00edan \u00a0tenido \u00a0efectos \u00a0trascendentes favorables al procesado, bien apuntando \u00a0al \u00a0grado \u00a0de \u00a0autor\u00eda, \u00a0la \u00a0exenci\u00f3n \u00a0o \u00a0atenuaci\u00f3n de responsabilidad, o la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0pena. \u00a0Sobre \u00a0estas \u00a0premisas \u00a0deviene \u00a0intrascendente \u00a0cuestionar \u00a0 la \u00a0 legalidad \u00a0 de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0porque \u00a0no \u00a0se \u00a0ordenaron \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Claudina \u00a0Portes y Fabio Rodr\u00edguez, de quienes como\u00a0 lo \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0\u201cno \u00a0se \u00a0advierte \u00a0en el plenario que las \u00a0mencionadas \u00a0personas \u00a0hayan \u00a0sido \u00a0testigos de los hechos, conclusi\u00f3n a la que \u00a0llega \u00a0la \u00a0censora \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0sus \u00a0personales \u00a0inferencias\u201d \u00a0(fl. 24 cd. \u00a0Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D\u00edgase adem\u00e1s que los argumentos utilizados \u00a0en \u00a0 el \u00a0 desarrollo \u00a0 del \u00a0cargo \u00a0dejan \u00a0perpleja \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0al \u00a0sostenerse \u00a0inmotivadamente \u00a0que \u00a0de haberse indagado por \u201cMargarita\u201d y su relaci\u00f3n con \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0desvinculado \u00a0de la investigaci\u00f3n a ORLANDO BERR\u00cdOS \u00a0MANCERA \u00a0 para \u00a0encaminarla \u00a0hac\u00eda \u00a0otras \u00a0personas, \u00a0raciocinio \u00a0absolutamente \u00a0infundado \u00a0e \u00a0irresponsable, brotado de la ficci\u00f3n, pues nada tiene que ver que \u00a0los \u00a0asaltantes hubieran mencionado un nombre, seguramente de confianza para las \u00a0v\u00edctimas, \u00a0para \u00a0hacerse \u00a0abrir \u00a0la \u00a0puerta, \u00a0con \u00a0que \u00a0otros hubieren sido los \u00a0autores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Tercer \u00a0 \u00a0 \u00a0cargo.- \u00a0 \u00a0 \u00a0Pretende \u00a0la demandante que la Corte case la sentencia del Tribunal, \u00a0porque \u00a0aplic\u00f3 \u00a0indebidamente \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0324, \u00a0350.1, \u00a0351.9 y 372.1 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0anterior, \u00a0yerro \u00a0propuesto \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de la casual primera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0pero \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0como ha ocurrido con las \u00a0censuras \u00a0anteriores, \u00a0se \u00a0ve \u00a0en la imposibilidad de asumir el estudio de fondo \u00a0del \u00a0reproche \u00a0que \u00a0se \u00a0hace \u00a0en este cargo, en raz\u00f3n al desconocimiento de las \u00a0reglas \u00a0m\u00ednimas \u00a0de \u00a0orden \u00a0t\u00e9cnico \u00a0y \u00a0l\u00f3gico \u00a0que \u00a0regulan \u00a0el \u00a0ataque \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n directa de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 libelista, \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0yerro \u00a0atribuido \u00a0al \u00a0fallo, \u00a0ignora los fundamentos f\u00e1cticos que dio por establecidos \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0y\u00a0 \u00a0acude a un replanteamiento de los mismos, labor en la que \u00a0desconoce \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0del \u00a0error \u00a0y \u00a0el principio de no contradicci\u00f3n, por \u00a0cuanto \u00a0presenta \u00a0como supuesto la falta de prueba sobre los autores del hecho y \u00a0espec\u00edficamente \u00a0que \u00a0vinculen a ORLANDO BERR\u00cdOS MANCERA como tal. No obstante \u00a0esta \u00a0aseveraci\u00f3n, consecuente con la tesis sostenida en los anteriores cargos, \u00a0presentados \u00a0todos como principales,\u00a0 insin\u00faa a manera de conclusi\u00f3n, con \u00a0dial\u00e9ctica \u00a0 \u00a0excluyente, \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0acusado \u00a0 solamente \u00a0 fue \u00a0 c\u00f3mplice \u00a0\u201cinnecesario\u201d \u00a0en el homicidio consumado y el tentado, y un part\u00edcipe en el \u00a0hurto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0sabido que en la violaci\u00f3n directa no se \u00a0puede \u00a0cuestionar \u00a0los \u00a0hechos \u00a0ni las pruebas que le sirvieron de fundamento al \u00a0fallo, \u00a0realidad \u00a0procesal \u00a0que fue desconocida sin cortapisa por la demandante, \u00a0quien \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0quedarse en el campo de la estricta alegaci\u00f3n de derecho, \u00a0como \u00a0era \u00a0lo \u00a0debido, \u00a0sustenta \u00a0su \u00a0posici\u00f3n \u00a0apoy\u00e1ndose \u00a0en \u00a0la manera como \u00a0entiende \u00a0que ocurrieron los sucesos y en el alcance que le asigna al testimonio \u00a0de \u00a0Abel \u00a0Mendoza Boh\u00f3rquez, apart\u00e1ndose radicalmente de las exigencias de ley \u00a0en relaci\u00f3n con la v\u00eda de ataque elegida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0manera de discurrir, propia de una v\u00eda \u00a0indirecta, \u00a0resulta \u00a0contradictoria \u00a0con \u00a0la causal elegida por la casacionista, \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 directa \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0 sustancial, \u00a0 desacierto \u00a0que \u00a0impone \u00a0la \u00a0desestimaci\u00f3n del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto cargo.- Repite \u00a0la \u00a0demanda \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0con \u00a0base \u00a0en los cuales acus\u00f3 la sentencia en los \u00a0reproches \u00a0primero \u00a0y \u00a0segundo, \u00a0para acudir igualmente a la violaci\u00f3n directa, \u00a0manifestando \u00a0inconformidad \u00a0por haberse dejado de practicar pruebas y asignar a \u00a0las \u00a0que \u00a0se \u00a0incorporaron \u00a0al \u00a0proceso \u00a0un \u00a0valor \u00a0que no les correspond\u00eda. Un \u00a0reproche \u00a0as\u00ed debe desestimarse en casaci\u00f3n, pues las facultades de la Sala no \u00a0le \u00a0permiten apartarse de lo enfocado en la demanda, menos en este asunto que no \u00a0ata\u00f1e a los que imponen un pronunciamiento oficioso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La libelista manifiesta que la prueba t\u00e9cnica \u00a0de \u00a0medicina \u00a0legal \u00a0sobre \u00a0los \u00a0cabellos \u00a0hallados \u00a0en \u00a0las \u00a0manos de la occisa \u00a0constituye \u00a0plena \u00a0prueba, \u00a0al \u00a0tenor \u00a0de \u00a0las \u00a0respectivas disposiciones de los \u00a0c\u00f3digos \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0penal \u00a0y \u00a0civil. \u00a0Agrega \u00a0que \u00a0el Tribunal dej\u00f3 de \u00a0apreciarla \u00a0y, \u00a0por \u00a0ende, \u00a0de asignarle el alcance jur\u00eddico que le atribuye la \u00a0demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el enfoque, lo primero que se advierte es \u00a0el \u00a0distanciamiento \u00a0con \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n directa, cuando el raciocinio denota un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de existencia (omisi\u00f3n de prueba). Pero es, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0may\u00fasculo \u00a0el \u00a0desacierto \u00a0al \u00a0dar \u00a0razones relacionadas con el valor \u00a0legal \u00a0de \u00a0la \u00a0evidencia, \u00a0de \u00a0plena \u00a0prueba \u00a0para \u00a0el \u00a0proceso, como si en esta \u00a0regulaci\u00f3n rigiese el sistema de tarifa legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0sistem\u00e1tica procesal penal colombiana no \u00a0fija \u00a0 un \u00a0valor \u00a0preestablecido \u00a0a \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0quedando \u00a0su \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0sometida a las reglas de la sana cr\u00edtica. Por tanto, resulta ajeno \u00a0al \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0el \u00a0valor \u00a0de \u00a0plena \u00a0prueba que se reclama para el \u00a0dictamen \u00a0m\u00e9dico legal, sugiriendo indebidamente su obligatorio acogimiento por \u00a0la administraci\u00f3n de justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Complement\u00e1ndose \u00a0con lo que a continuaci\u00f3n \u00a0se expondr\u00e1, este cargo no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quinto \u00a0cargo.- Como \u00a0bien \u00a0destaca el representante del Ministerio P\u00fablico en su concepto, el libelo \u00a0padece, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0este reproche, desaciertos t\u00e9cnicos y de fundamentaci\u00f3n \u00a0que impiden su prosperidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demandante \u00a0acudi\u00f3 \u00a0al \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0(falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia \u00a0y de identidad), para reprochar al fallador de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0haber \u00a0ignorado \u00a0pruebas \u00a0legalmente \u00a0aportadas \u00a0al proceso, \u00a0distorsionando \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0otras. \u00a0El \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0propuesta \u00a0no \u00a0comprob\u00f3 \u00a0lo \u00a0uno \u00a0ni \u00a0lo \u00a0otro y las censuras quedaron en el simple enunciado, \u00a0apoyadas \u00a0en \u00a0la \u00a0inconformidad \u00a0en cuanto a la apreciaci\u00f3n que de la evidencia \u00a0hizo \u00a0 el \u00a0Tribunal, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0ponerse \u00a0de \u00a0presente \u00a0alg\u00fan \u00a0verdadero \u00a0error \u00a0trascendente en la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0reprocha \u00a0una \u00a0vez \u00a0m\u00e1s la sentencia por \u00a0haber \u00a0omitido la apreciaci\u00f3n de la prueba pericial sobre los cabellos hallados \u00a0en \u00a0las \u00a0manos \u00a0de la occisa, para deducir de esta circunstancia prueba sobre la \u00a0inocencia \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0argumento \u00a0para \u00a0desestimar la credibilidad que el \u00a0juzgador \u00a0otorg\u00f3 \u00a0a la declaraci\u00f3n de Abel Mendoza Boh\u00f3rquez, pues a decir de \u00a0la \u00a0 casacionista, \u00a0 a \u00a0esta \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0se \u00a0llegaba \u00a0luego \u00a0de \u00a0excluirse \u00a0la \u00a0uniprocedencia \u00a0de aqu\u00e9llos en su confrontaci\u00f3n con las muestras de cabello de \u00a0los hermanos BERR\u00cdOS MANCERA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0alcance \u00a0que le otorga la demandante a la \u00a0prueba \u00a0es \u00a0sesgado y no asume con objetividad la realidad procesal, dado que el \u00a0bacteri\u00f3logo \u00a0 forense, \u00a0 al \u00a0 realizar \u00a0 el \u00a0cotejo \u00a0de \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0morfol\u00f3gicas \u00a0y \u00a0estructurales del cabello de la occisa con el que se encontr\u00f3 \u00a0arrancado, estableci\u00f3 \u201cimportante\u201d uniprocedencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Significa \u00a0lo dicho, que la prueba pericial a \u00a0la \u00a0 que \u00a0se \u00a0acude \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0como \u00a0soporte \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0carece \u00a0de \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0que \u00a0le asigna la libelista, constituyendo la sustentaci\u00f3n, como \u00a0con \u00a0raz\u00f3n \u00a0resalta \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda, \u00a0una \u00a0prolongaci\u00f3n \u00a0de los alegatos de \u00a0instancia, que no logra producir otro sentido en la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fundamento \u00a0del \u00a0cargo \u00a0se \u00a0erige \u00a0sobre \u00a0argumentos \u00a0similares \u00a0a \u00a0los \u00a0esbozados en el reproche anterior, atac\u00e1ndose la \u00a0misma \u00a0prueba \u00a0(el \u00a0peritaje \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0legal sobre el cabello) a trav\u00e9s de \u00a0distintas \u00a0modalidades \u00a0de \u00a0error. En efecto, en el cargo cuarto hizo referencia \u00a0al \u00a0valor \u00a0tarifado \u00a0de \u00a0plena prueba que la ley supuestamente le otorga a dicha \u00a0experticia \u00a0 y \u00a0 en \u00a0esta \u00a0oportunidad \u00a0lo \u00a0sugiere \u00a0como \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El raciocinio del sentenciador simplemente se \u00a0cuestion\u00f3 \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0las \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0que \u00a0a su conveniencia construye la \u00a0demandante, \u00a0por \u00a0ejemplo \u00a0al \u00a0desconocer \u00a0el \u00a0hurto \u00a0como \u00a0un prop\u00f3sito de los \u00a0autores, \u00a0o \u00a0sugerir la incertidumbre probatoria repitiendo los cuestionamientos \u00a0formulados \u00a0en \u00a0el \u00a0cargo \u00a0segundo, \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0inactividad probatoria para \u00a0establecer \u00a0la identidad de \u201cMargarita\u201d y su fantasiosa vinculaci\u00f3n con los \u00a0hechos, \u00a0aseveraciones presentadas como una diversidad de criterio, m\u00e1s no como \u00a0un \u00a0quebranto \u00a0del \u00a0juzgador en la estimaci\u00f3n de la prueba, por lo que el cargo \u00a0resulta infundado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0al igual que el de existencia, corresponde a un yerro de hecho en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0vicios que afectan de manera diferente la evidencia y \u00a0no \u00a0pueden \u00a0formularse y desarrollarse bajo un mismo cargo, como lo ha reiterado \u00a0la jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0las \u00a0comparaciones \u00a0que \u00a0la \u00a0libelista \u00a0realiz\u00f3 \u00a0con base en las versiones que al proceso suministraron Abel \u00a0Mendoza \u00a0Boh\u00f3rquez \u00a0y \u00a0otros \u00a0declarantes, \u00a0no \u00a0establecen \u00a0tergiversaci\u00f3n del \u00a0contenido \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 pruebas, \u00a0 como \u00a0tampoco \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0leyes \u00a0cient\u00edficas, \u00a0 los \u00a0 principios \u00a0l\u00f3gicos \u00a0o \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Le correspond\u00eda a la demandante demostrar el \u00a0error \u00a0endilgado \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia del Tribunal, sin que le fuera posible suplir \u00a0esa \u00a0 exigencia \u00a0presentando \u00a0su \u00a0simple \u00a0desacuerdo \u00a0frente \u00a0al \u00a0an\u00e1lisis \u00a0del \u00a0fallador, \u00a0apoy\u00e1ndose \u00a0en \u00a0observaciones \u00a0que \u00a0corresponden \u00a0\u00fanicamente \u00a0a \u00a0su \u00a0criterio \u00a0personal, pero sin aportar elemento alguno en orden a demostrar que en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0se incurri\u00f3 efectivamente en el invocado falso juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0de \u00a0existencia \u00a0o de raciocinio, por lo que el reparo qued\u00f3 sin \u00a0demostraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el asunto examinado, el acopio probatorio \u00a0no \u00a0dej\u00f3 \u00a0duda \u00a0a \u00a0la \u00a0judicatura \u00a0sobre \u00a0la \u00a0materialidad \u00a0de los delitos y la \u00a0responsabilidad, \u00a0opt\u00e1ndose \u00a0certeramente \u00a0por \u00a0la \u00a0sentencia de condena. As\u00ed, \u00a0ninguna \u00a0 \u00a0procedencia \u00a0 \u00a0tienen \u00a0 los \u00a0 reproches \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 no \u00a0 ser\u00e1 \u00a0casado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En otro aspecto, ha venido se\u00f1alando la Sala, \u00a0frente \u00a0a decisiones como \u00e9sta, que el ajuste punitivo que pudiere derivarse de \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0por favorabilidad de los preceptos respectivos de la ley 599 de \u00a02000, \u00a0debe ser considerado por el correspondiente Juez de Ejecuci\u00f3n de Penas y \u00a0Medidas de Seguridad (art. 79-7 L. 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es de anotar, finalmente, que al decidirse la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0sin \u00a0sustituir \u00a0el \u00a0fallo contra el cual iba dirigida, esta sentencia \u00a0queda \u00a0ejecutoriada \u00a0el d\u00eda en que es suscrita (art. 187 de la ley 600 de 2000, \u00a0anteriormente \u00a0 197 \u00a0 del \u00a0 decreto \u00a0 2700 \u00a0 de \u00a0 1991) \u00a0 y \u00a0no \u00a0admite \u00a0recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR la sentencia condenatoria objeto de \u00a0impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0providencia \u00a0no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS EDUARDO MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c9DGAR LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON\u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12852 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado ponente: \u00a0Nilson \u00a0 \u00a0Pinilla \u00a0Pinilla \u00a0\u00a0 Aprobado Acta N\u00b0 201 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. C., diciembre diecinueve (19) de \u00a0dos mil uno (2001). \u00a0\u00a0 ASUNTO \u00a0 Se procede a resolver la casaci\u00f3n interpuesta \u00a0en \u00a0defensa \u00a0de \u00a0ORLANDO \u00a0BERR\u00cdOS \u00a0MANCERA, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-4045","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-9"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4045","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4045"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4045\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4045"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4045"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4045"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}