{"id":3986,"date":"2023-09-08T15:14:06","date_gmt":"2023-09-08T15:14:06","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1173423-07-01\/"},"modified":"2023-09-08T15:14:06","modified_gmt":"2023-09-08T15:14:06","slug":"1173423-07-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1173423-07-01\/","title":{"rendered":"11734(23-07-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 11734 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. CARLOS E. MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 103 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C., veintitr\u00e9s (23) de julio de dos \u00a0mil uno (2001). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de Segovia \u00a0(Antioquia), \u00a0mediante \u00a0providencia \u00a0del \u00a014 \u00a0de \u00a0junio de 1995 conden\u00f3 a JAIRO \u00a0ALONSO \u00a0RESTREPO ESTRADA a la pena de 12 a\u00f1os y 6 meses de prisi\u00f3n, como autor \u00a0responsable \u00a0de los delitos de homicidio simple atenuado por el art\u00edculo 60 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0y \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0atenuadas, \u00a0agotados \u00a0en Apolinar Cano \u00a0Vidales \u00a0y \u00a0Piedad \u00a0del \u00a0Socorro \u00a0Marulanda \u00a0Mu\u00f1oz, respectivamente, al pago de \u00a0perjuicios \u00a0causados con las infracciones y a la pena accesoria de interdicci\u00f3n \u00a0de derechos y funciones p\u00fablicas por un lapso de 10 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal Superior de Antioquia, al conocer \u00a0del \u00a0fallo \u00a0del \u00a0a \u00a0quo \u00a0por \u00a0v\u00eda de apelaci\u00f3n, mediante providencia del 13 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01995, \u00a0lo \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0lo \u00a0que respecta al delito de homicidio \u00a0simple \u00a0atenuado \u00a0y \u00a0se \u00a0abstuvo \u00a0de revisarlo en lo concerniente al de lesiones \u00a0personales \u00a0para \u00a0en su lugar decretar la nulidad de lo actuado desde el auto de \u00a0cierre \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0de \u00a0fecha \u00a030 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a0ese a\u00f1o, a fin de que \u00a0efectuado \u00a0 lo \u00a0 pertinente, \u00a0 dicha \u00a0 investigaci\u00f3n \u00a0fuera \u00a0conocida \u00a0por \u00a0los \u00a0Inspectores de Polic\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0 Y \u00a0ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aquellos \u00a0ocurrieron el 30 de octubre de 1994 \u00a0en \u00a0la \u00a0vereda \u00a0Ca\u00f1averal del Municipio de Remedios (A), cuando varias personas \u00a0se \u00a0 encontraban \u00a0departiendo, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Piedad \u00a0del \u00a0Socorro \u00a0Marulanda \u00a0preparaba \u00a0un \u00a0almuerzo. \u00a0En \u00a0el \u00a0lugar se hizo presente JAIRO ALONSO \u00a0RESTREPO \u00a0ESTRADA \u00a0quien acab\u00f3 con la vida de Apolinar Cano Vidales y le caus\u00f3 \u00a0lesiones \u00a0a \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Marulanda, \u00a0debido a un enfrentamiento que se suscit\u00f3 \u00a0entre \u00a0los \u00a0dos \u00a0mencionados \u00a0sujetos.Tambi\u00e9n \u00a0result\u00f3 \u00a0lesionado el agresor a \u00a0causa \u00a0de un machetazo que Apolinar Cano le alcanz\u00f3 a propinar en defensa de su \u00a0vida y la de Piedad del Socorro Vidales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0diligenciamiento \u00a0se \u00a0pudo \u00a0establecer \u00a0que \u00a0RESTREPO \u00a0ESTRADA, \u00a0quien \u00a0hab\u00eda \u00a0convivido \u00a0con \u00a0la \u00a0dama \u00a0en \u00a0menci\u00f3n, \u00a0sent\u00eda \u00a0celos \u00a0del \u00a0hoy \u00a0occiso y que esa fue la causa de los hechos \u00a0objeto de investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Fiscal\u00eda 41 Seccional de Segovia orden\u00f3 \u00a0la \u00a0apertura de la correspondiente investigaci\u00f3n, vincul\u00f3 mediante indagatoria \u00a0al \u00a0imputado \u00a0y \u00a0le resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica el 9 de noviembre de 1994, \u00a0con medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n se declar\u00f3 cerrada el 30 de \u00a0enero \u00a0de \u00a01995 \u00a0y la calificaci\u00f3n del m\u00e9rito del sumario se efectu\u00f3 el 23 de \u00a0febrero \u00a0siguiente con resoluci\u00f3n acusatoria en contra de JAIRO ALONSO RESTREPO \u00a0ESTRADA por los delitos de homicidio y lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a028 \u00a0de marzo de 1995 el Juzgado Penal del \u00a0Circuito \u00a0de Segovia asumi\u00f3 el conocimiento del asunto y agotados los tr\u00e1mites \u00a0pertinentes \u00a0celebr\u00f3 \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0audiencia p\u00fablica al cabo de la cual \u00a0dict\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de primer grado que fue confirmado, con las modificaciones ya \u00a0se\u00f1aladas, \u00a0por \u00a0el Tribunal Superior de Antioquia, contra el cual se interpuso \u00a0el recurso de casaci\u00f3n que se procede a desatar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SINTESIS DEL FALLO IMPUGNADO \u00a0<\/p>\n<p>Consider\u00f3 \u00a0el juzgador demostrada la certeza \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible, \u00a0con \u00a0la diligencia de levantamiento de cad\u00e1ver del se\u00f1or \u00a0Apolinar \u00a0Cano \u00a0Vidales, la diligencia de indagatoria y posterior ampliaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0misma \u00a0de \u00a0JAIRO ALONSO RESTREPO ESTRADA, el protocolo de necropsia donde se \u00a0concluye \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 deceso \u00a0 es \u00a0 consecuencia \u00a0natural \u00a0y \u00a0directa \u00a0de \u00a0Shock \u00a0Hipovol\u00e9mico, \u00a0debido a m\u00faltiples heridas con arma cortopunzante de naturaleza \u00a0mortal, \u00a0 el \u00a0 Registro \u00a0 Civil \u00a0 de \u00a0 Defunci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 las \u00a0diferentes \u00a0pruebas \u00a0testimoniales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Descart\u00f3 \u00a0en el comportamiento del encartado \u00a0la \u00a0inimputabilidad \u00a0y \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0impetradas \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0y \u00a0encontr\u00f3 \u00a0acreditada \u00a0con \u00a0certeza \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0hecho punible, de \u00a0acuerdo con los siguientes razonamientos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0levantamiento \u00a0de \u00a0cad\u00e1ver \u00a0de \u00a0Apolinar \u00a0Cano \u00a0se ten\u00eda conocimiento que el autor material de la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0\u00e9ste \u00a0era \u00a0JAIRO \u00a0ALONSO RESTREPO ESTRADA, quien le propin\u00f3 varias \u00a0pu\u00f1aladas \u00a0en \u00a0diferentes \u00a0partes \u00a0del \u00a0cuerpo \u00a0y lesion\u00f3 a Piedad del Socorro \u00a0Marulanda, \u00a0quien \u00a0explic\u00f3 \u00a0ante \u00a0la Inspecci\u00f3n de Polic\u00eda que encontr\u00e1ndose \u00a0ella \u00a0donde su prima Olga, fue atacada por RESTREPO quien tambi\u00e9n acab\u00f3 con la \u00a0vida del muchacho apodado \u201cIndio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de \u00a0las \u00a0explicaciones dadas por el \u00a0imputado \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0y ampliaci\u00f3n de la misma diligencia, se\u00f1al\u00f3 el \u00a0fallador \u00a0que no eran dignas de credibilidad. En primer lugar, neg\u00f3 como cierto \u00a0que \u00a0no \u00a0conociera \u00a0a \u00a0Apolinar \u00a0Cano, \u00a0pues \u00a0se distingu\u00edan de tiempo atr\u00e1s y \u00a0viv\u00edan \u00a0en la misma regi\u00f3n e incluso celaba a Piedad Marulanda con \u00e9l. No era \u00a0cierto \u00a0que \u00a0solo \u00a0asestara \u00a0al \u00a0occiso una pu\u00f1alada cuando \u00e9ste se encontraba \u00a0dentro \u00a0de la habitaci\u00f3n de ella conversando, porque el proceso mostraba que el \u00a0interfecto \u00a0recibi\u00f3 \u00a010 \u00a0heridas, \u00a0la \u00a0mayor\u00eda \u00a0de \u00a0ellas dirigidas en su lado \u00a0izquierdo \u00a0y \u00a0el \u00a0obituado \u00a0no se encontr\u00f3 en el cuarto donde el implicado dijo \u00a0que \u00a0le hab\u00eda dado muerte, sino afuera, cerca un palo que estaba atravesado. No \u00a0estim\u00f3 \u00a0 posible \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de \u00a0que \u00a0una \u00a0persona \u00a0gravemente \u00a0lesionada, \u00a0desangrada, \u00a0con \u00a0el \u00a0brazo \u00a0derecho \u00a0completamente destrozado, pueda reaccionar \u00a0ante \u00a0sus \u00a0supuestos \u00a0provocadores, \u00a0que est\u00e1n a prudente distancia de \u00e9l y se \u00a0dejen \u00a0lesionar, \u00a0hasta \u00a0el \u00a0punto \u00a0de \u00a0causarle \u00a0la \u00a0muerte \u00a0al var\u00f3n y varias \u00a0lesiones \u00a0a \u00a0la \u00a0dama. \u00a0Si \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0tan \u00a0embriagado \u00a0y obnubilado por el \u00a0alcohol, \u00a0c\u00f3mo \u00a0iba a ser posible que describiera con tanta claridad los hechos \u00a0y \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0reaccion\u00f3 contra su agresor y que luego fuera a parar a una \u00a0ca\u00f1ada \u00a0a \u00a0pedir \u00a0agua. \u00a0No \u00a0encontr\u00f3 \u00a0conforme a la realidad que hubiese sido \u00a0atacado \u00a0primero \u00a0por \u00a0Apolinar Cano y eso se pudo comprobar en la diligencia de \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0donde \u00a0se \u00a0le \u00a0solicit\u00f3 \u00a0hacer \u00a0una \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de los \u00a0movimientos \u00a0que \u00a0hizo \u00a0con \u00a0su \u00a0mano \u00a0izquierda, la que result\u00f3 contraria a la \u00a0forma como se le causaron las heridas al interfecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0historia \u00a0cl\u00ednica \u00a0y \u00a0los reconocimientos m\u00e9dicos practicados a la se\u00f1ora Marulanda, se \u00a0concluye \u00a0que su lesi\u00f3n fue intencional y no, como lo se\u00f1al\u00f3 el imputado, que \u00a0estando \u00a0el \u00a0cuchillo \u00a0\u201cparado\u201d \u00a0en \u00a0el \u00a0suelo, \u00a0esta \u00a0se hiri\u00f3; es que una \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ese tenor es rayana con lo inveros\u00edmil si se atiende a que la \u00a0lesi\u00f3n \u00a0recibida \u00a0fue \u00a0penetrante \u00a0en cavidad tor\u00e1cica y en regi\u00f3n paralumbar \u00a0izquierda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las distintas declaraciones que se aportaron a \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n demuestran que JAIRO ALONSO RESTREPO pose\u00eda un rev\u00f3lver con \u00a0el \u00a0cual amedrentaba a su concubina a que en ocasiones la obligaba cohabitar con \u00a0\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0primer \u00a0reconocimiento \u00a0m\u00e9dico que se le \u00a0practic\u00f3 \u00a0al \u00a0encartado demuestra que est\u00e1 mintiendo, y ese ocultamiento de la \u00a0verdad, es precisamente indiciario del la culpabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Encontr\u00f3 \u00a0el Tribunal plenamente cre\u00edble el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Piedad \u00a0del \u00a0Socorro \u00a0Marulanda, de acuerdo con los \u00a0criterios \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0y resalt\u00f3 que no por tratarse del \u00a0dicho \u00a0 de \u00a0 quien \u00a0result\u00f3 \u00a0ofendido, \u00a0ha \u00a0de \u00a0descalificarse \u00a0o \u00a0tildarse \u00a0de \u00a0sospechoso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0fin, \u00a0para \u00a0el \u00a0fallador, \u00a0el \u00a0conjunto \u00a0probatorio \u00a0analizado \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0la providencia, genera la certeza del \u00a0hecho \u00a0punible. \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la responsabilidad del sentenciado, se tiene que \u00a0frente \u00a0a \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0por \u00a0la testigo de visu y ofendida con los hechos, cuya \u00a0versi\u00f3n \u00a0encuentra \u00a0respaldo \u00a0probatorio \u00a0en otros elementos de convicci\u00f3n, el \u00a0acusado \u00a0se \u00a0empecina \u00a0por \u00a0sostener \u00a0que \u00a0actu\u00f3 \u00a0en \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa lo que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0fue \u00a0descartado \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia e igual ocurri\u00f3 con la tesis de la \u00a0inimputabilidad por celotipia o embriaguez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recalc\u00f3 \u00a0que \u00a0no \u00a0debi\u00f3 \u00a0reconoc\u00e9rsele \u00a0la \u00a0atenuante \u00a0de \u00a0que trata el art\u00edculo 60 del C\u00f3digo Penal por celotipia, porque \u00a0si \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0descart\u00f3 \u00a0que el primer ataque provino del interfecto, no se \u00a0v\u00e9 \u00a0de \u00a0d\u00f3nde \u00a0sac\u00f3 \u00a0los elementos de la ira e intenso dolor. Sin embargo, ya \u00a0era \u00a0posible \u00a0desconocerla en ese estado procesal porque se atentar\u00eda contra el \u00a0derecho \u00a0 \u00a0a \u00a0 la \u00a0 defensa \u00a0 del \u00a0 encartado \u00a0 y \u00a0 contra \u00a0 el \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Dos cargos f\u00f3rmula el defensor del procesado \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0instancia al amparo de las causales tercera y primera del \u00a0art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO. CAUSAL TERCERA. \u00a0<\/p>\n<p>Aduce el censor que la sentencia se dict\u00f3 en \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de nulidad porque desconoci\u00f3 las garant\u00edas consagradas en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica \u00a0relativas \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso y la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia, \u00a0as\u00ed como el principio del in dubio pro reo. (arts. \u00a029 de la C.N., 1\u00ba, 2\u00ba, 329, 333, 439 y 445 del C de P.P.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0 refiere \u00a0 primero \u00a0a \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia \u00a0indicando \u00a0que \u00a0desde \u00a0el \u00a0momento \u00a0en que la Fiscal Seccional 41 de Segovia le dict\u00f3 medida de \u00a0aseguramiento \u00a0a JAIRO ALONSO RESTREPO con fundamento en que la \u00fanica prueba de \u00a0responsabilidad \u00a0que \u00a0se \u00a0ten\u00eda \u00a0era \u00a0la \u00a0incriminaci\u00f3n \u00a0hecha por la ofendida \u00a0Piedad \u00a0del \u00a0Socorro \u00a0Marulanda, \u00a0toda \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0se \u00a0dirigi\u00f3 \u00a0en ese \u00a0sentido. \u00a0Para \u00a0nada \u00a0import\u00f3 \u00a0el \u00a0esclarecimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0circunstancias que \u00a0rodearon \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0su \u00a0defendido \u00a0tambi\u00e9n fue herido de \u00a0gravedad, \u00a0lo \u00a0que \u00a0constitu\u00eda \u00a0un indicio serio acerca de la existencia de una \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0-que \u00a0fue \u00a0confesado \u00a0y \u00a0aceptado por el \u00a0agresor- \u00a0 \u00a0y \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0 tanto \u00a0 se \u00a0 debi\u00f3 \u00a0 profundizar \u00a0 m\u00e1s \u00a0 en \u00a0 dicha \u00a0circunstancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reprocha que la investigaci\u00f3n se haya apoyado \u00a0en \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0lesionada \u00a0Piedad \u00a0Marulanda \u00a0y \u00a0en algunos detalles \u00a0marginales \u00a0de \u00a0otras \u00a0dos \u00a0testigos, \u00a0y \u00a0que \u00a0apenas \u00a0transcurridos \u00a03 meses el \u00a0instructor \u00a0se haya apresurado a decretar el cierre de la investigaci\u00f3n, pese a \u00a0que \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0329 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal otorga un t\u00e9rmino de \u00a018 \u00a0meses \u00a0para \u00a0adelantar la instrucci\u00f3n. Con esa actuaci\u00f3n estima vulnerados \u00a0el \u00a0 \u00a0principio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0inocencia, \u00a0 respecto \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 aludida \u00a0 causal \u00a0 de \u00a0justificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la violaci\u00f3n del derecho \u00a0a la defensa, comenta que en enero \u00a0de \u00a01995 \u00a0\u00e9sta solicit\u00f3 la pr\u00e1ctica de unas pruebas que estim\u00f3 conducentes y \u00a0de \u00a0importancia \u00a0para el investigativo. La instructora accedi\u00f3 a lo solicitado, \u00a0ofici\u00f3 \u00a0a \u00a0una emisora para que por su intermedio citara a Piedad Marulanda y a \u00a0Juan \u00a0 Pulgar\u00edn, \u00a0 y \u00a0sin \u00a0realizar \u00a0ning\u00fan \u00a0otro \u00a0esfuerzo \u00a0para \u00a0que \u00a0\u00e9stos \u00a0comparecieran, \u00a0dispuso \u00a0el \u00a0cierre \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0dejando en el aire esa \u00a0solicitud \u00a0 de \u00a0 pruebas, \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0se \u00a0constituye \u00a0en \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0en \u00a0una \u00a0\u201cDENEGACION\u201d. \u00a0Tales \u00a0testimonios \u00a0eran pertinentes e indispensables y al no \u00a0haberse \u00a0pronunciado \u00a0el fiscal acerca de su conducencia o no, se desconoci\u00f3 el \u00a0derecho a la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto al debido \u00a0proceso \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0que en contrav\u00eda de lo preceptuado \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos 249 y 333 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal la fiscal\u00eda de \u00a0Segovia \u00a0a sabiendas de la de la importancia probatoria del testimonio de Wilson \u00a0Bedoya, \u00a0quien \u00a0como \u00a0consta \u00a0en el expediente ten\u00eda conocimiento directo de lo \u00a0acontecido, \u00a0no \u00a0se \u00a0hizo \u00a0nada \u00a0para \u00a0formalizar su testimonio dada la aparente \u00a0confusi\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0produjo entre el mencionado y otra persona de nombre Wilson \u00a0Rivera. 4). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, en lo atinente al deber de allegar \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0atenuantes \u00a0y favorables al sindicado, no se practic\u00f3 inspecci\u00f3n \u00a0ocular \u00a0al \u00a0sitio \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0ni \u00a0se \u00a0procur\u00f3 \u00a0establecer un aspecto tan \u00a0importante \u00a0como \u00a0era \u00a0determinar \u00a0si \u00a0realmente \u00a0la fonda donde se present\u00f3 el \u00a0enfrentamiento \u00a0entre \u00a0Cano \u00a0y RESTREPO serv\u00eda de habitaci\u00f3n a su representado \u00a0en \u00a0su \u00a0convivencia con Piedad del Socorro Marulanda. El instructor no busc\u00f3 la \u00a0verdad \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0hecho de que \u201cJAIRO ALONSO RESTREPO fue llamado por la \u00a0f\u00e9mina \u00a0&#8211;\u00a0 \u00a0causante del insuceso \u2013 \u00a0MARIA \u00a0DEL \u00a0SOCORRO \u00a0MARULANDA \u00a0a que ese fin de semana le llevara \u00a0mercado\u201d \u00a0lo que determinaba, a\u00a0 juicio\u00a0 del\u00a0 censor, una\u00a0 \u00a0premeditaci\u00f3n\u00a0 \u00a0de la concubina de RESTREPO y su nuevo amante para atentar \u00a0contra su defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0estim\u00f3 \u00a0desconocida esta garant\u00eda \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0porque \u00a0su \u00a0representado \u00a0fue asistido en la \u00a0indagatoria \u00a0por \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Consuelo \u00a0Restrepo \u00a0quien \u00a0no \u00a0acredit\u00f3 \u00a0t\u00edtulo \u00a0profesional de abogada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por todo lo anterior, solicit\u00f3 se invalidara \u00a0lo \u00a0actuado \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0practicada \u00a0el 4 de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01994 \u00a0y \u00a0se \u00a0devolviera \u00a0el \u00a0expediente a la Fiscal\u00eda de Segovia \u00a0(Antioquia) a efecto de que se repongan las anomal\u00edas citadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO \u00a0 \u00a0CARGO. \u00a0 \u00a0CAUSAL \u00a0 \u00a0PRIMERA. \u00a0(Subsidiario). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0se \u00a0desconocieron los \u00a0art\u00edculos \u00a017 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal y 31 de la Carta Pol\u00edtica, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia vulner\u00f3 el principio de la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus \u00a0frente \u00a0a \u00a0la situaci\u00f3n del \u00fanico \u00a0recurrente \u00a0en \u00a0este \u00a0juicio, \u00a0al \u00a0ordenar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de lo actuado frente al \u00a0lesionamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Marulanda \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0para \u00a0que \u00a0respecto \u00a0de dicho \u00a0comportamiento \u00a0conocieran las autoridades de polic\u00eda. Estima que se desmejor\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su representado por cuanto el ad quem se\u00f1al\u00f3 que no hab\u00eda \u00a0lugar \u00a0al reexamen de la libertad, habida cuenta que el funcionario de instancia \u00a0no \u00a0impuso \u00a0al procesado pena alguna por las lesiones que le caus\u00f3 a la se\u00f1ora \u00a0Marulanda \u00a0Mu\u00f1oz. Entonces, no solo se desconoci\u00f3 que el a quo s\u00ed impuso pena \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de lesiones personales, sino que al decretar esa nulidad cre\u00f3 y \u00a0promovi\u00f3 \u00a0otro \u00a0juicio, una nueva penalizaci\u00f3n por dicho delito, haciendo m\u00e1s \u00a0gravosa la situaci\u00f3n de su defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra parte, reprocha que el fallador haya \u00a0tenido \u00a0el \u00a0dicho \u00a0de \u00a0Piedad \u00a0Marulanda \u00a0como digno de cr\u00e9dito, porque si bien \u00a0disfrutaba \u00a0de \u00a0capacidades \u00a0mentales \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0los hechos, no garantiza \u00a0fidelidad \u00a0en \u00a0el \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0de \u00a0lo \u00a0acontecido, dado su inter\u00e9s en que su \u00a0\u201cex \u00a0amante\u201d \u00a0fuera \u00a0condenado \u00a0a \u00a0largos \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n. Por encima del \u00a0inter\u00e9s \u00a0de \u00a0que \u00a0se sancione a quien caus\u00f3 la muerte de su \u201camigo-amante\u201d \u00a0lo \u00a0que \u00a0le \u00a0interesa a la testigo de cargo es \u201caprovechar la oportunidad para \u00a0alejar \u00a0de \u00a0su \u00a0vida, \u00a0a \u00a0quien \u00a0ya \u00a0hab\u00eda abandonado hac\u00eda un mes\u201d. Para el \u00a0libelista, \u00a0la personalidad de \u00e9sta declarante queda en entredicho no tanto por \u00a0el \u00a0herimiento \u00a0de \u00a0que \u00a0fue victima, \u201csino porque se trata de una mujer\u00a0 \u00a0que \u00a0jam\u00e1s \u00a0ha \u00a0conformado un hogar estable con var\u00f3n alguno, bajo matrimonio, \u00a0sino \u00a0que m\u00e1s bien \u2013 en sus \u00a030 \u00a0 a\u00f1os \u00a0 \u2013 \u00a0gusta \u00a0de \u00a0cohabitar \u00a0con \u00a0hombres \u00a0menores \u00a0que \u00a0ella\u201d. \u00a0La \u00a0negaci\u00f3n de las relaciones \u00a0amorosas \u00a0con \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Apolinar como no puede tomarse de manera ol\u00edmpica, siendo \u00a0que por ello surgi\u00f3 el altercado entre victima y victimario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda la renuencia de la se\u00f1ora Marulanda \u00a0para \u00a0ampliar \u00a0su \u00a0testimonio, \u00a0que \u00a0en definitiva no se realiz\u00f3, y por ello no \u00a0encuentra \u00a0razonable \u00a0la \u00a0evidencia \u00a0del \u00e1nimo desprevenido con que el juzgador \u00a0califica \u00a0la \u00a0actitud de esta testigo, quien no acudi\u00f3 por temor a caer en m\u00e1s \u00a0contradicciones \u00a0\u201cpor que estim\u00f3 que ya hab\u00eda sembrado suficiente ciza\u00f1a y, \u00a0calculando \u00a0lo \u00a0precario \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0porque estaba segura de que nadie m\u00e1s \u00a0hab\u00eda declarado sobre los hechos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0el \u00a0censor \u00a0que \u00a0se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0247 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0al momento de estimar la \u00a0\u00fanica \u00a0prueba existente para valorar el grado de responsabilidad del procesado, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de Piedad del Socorro Marulanda, respecto del cual se \u00a0err\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0y \u00a0observaci\u00f3n. \u00a0Destaca, para demostrarlo, algunos \u00a0apartes \u00a0de \u00a0lo se\u00f1alado por la deponente, espec\u00edficamente los que a su juicio \u00a0presentan contradicci\u00f3n, y a rengl\u00f3n seguido de cada uno comenta: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>a. Que \u00a0no \u00a0estaba de visita donde un familiar, como lo hab\u00eda dicho en \u00a0un \u00a0principio, sino trabajando en el Kiosko o fonda que le hab\u00eda alquilado Olga \u00a0a Jairo Alonso, que constitu\u00eda la habitaci\u00f3n com\u00fan. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>a. Se \u00a0contradice \u00a0porque \u00a0primero \u00a0afirma \u00a0que \u00a0estaba \u00a0sentada cuando \u00a0lleg\u00f3 \u00a0JAIRO ALONSO RESTREPO y le peg\u00f3 una pu\u00f1alada, y posteriormente asegura \u00a0que \u00a0estaba \u00a0parada \u00a0viendo \u00a0la \u00a0olla, \u00a0cuando \u00a0lleg\u00f3 \u00a0el \u00a0imputado y cogi\u00f3 el \u00a0cuchillo y \u201cle tir\u00f3\u201d. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>a. Que \u00a0existe \u00a0una \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0sustancial \u00a0cuando \u00a0afirm\u00f3 que de \u00a0regreso \u00a0a la cocina hab\u00eda ocurrido el hecho y luego asegur\u00f3 que cuando estaba \u00a0en \u00a0la \u00a0cocina \u00a0fue \u00a0cuando \u00a0ingres\u00f3 el agresor quien tom\u00f3 el cuchillo y \u201cle \u00a0tir\u00f3\u201d; \u00a0entonces, \u00a0si el suceso aconteci\u00f3 despu\u00e9s de haber ido a la cocina, \u00a0ello significa que el acusado no hab\u00eda tomado el arma. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>a. Califica \u00a0de incoherente el hecho de que siendo el lugar un ranchito \u00a0peque\u00f1o, \u00a0la \u00a0testigo \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiese percatado del momento del herimiento, ni \u00a0tampoco que Apolinar Cano macheteaba a su contrincante. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>a. Finalmente, \u00a0que \u00a0la citada no fue testigo presencial del herimiento \u00a0mortal \u00a0de \u00a0Apolinar \u00a0Cano, porque su versi\u00f3n sobre ese momento se la cont\u00f3 un \u00a0sujeto \u00a0 \u00a0Wilson \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0ella \u00a0 \u00a0mencion\u00f3 \u00a0 \u00a0varias \u00a0 \u00a0veces \u00a0 \u00a0en \u00a0 su \u00a0declaraci\u00f3n. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0de \u00a0lo \u00a0transcrito \u00a0que \u00a0la testigo \u00a0miente \u00a0en \u00a0sus \u00a0manifestaciones \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0respecta \u00a0al \u00a0momento \u00a0mismo \u00a0del \u00a0herimiento, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0en sus aseveraciones sobre los antecedentes de amenazas \u00a0las cuales, no merecen cr\u00e9dito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0ning\u00fan \u00a0tipo \u00a0de \u00a0se\u00f1alamiento destaca \u00a0c\u00f3mo \u00a0en los fallos de instancia se parte de tres factores: la materializaci\u00f3n \u00a0del \u00a0reato, la confesi\u00f3n del procesado RESTREPO ESTRADA &#8211; que debe tomarse como \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0&#8211; \u00a0y \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0ofendida \u00a0Piedad \u00a0del \u00a0Socorro \u00a0Marulanda. \u00a0La \u00a0leg\u00edtima defensa es desvirtuada por el Tribunal, con fundamento \u00a0en \u00a0cinco \u00a0consideraciones, tres de las cuales nacen de la versi\u00f3n de la citada \u00a0testigo, \u00a0siendo \u00a0ellas, \u00a0las \u00a0amenazas previas, la posesi\u00f3n del arma por parte \u00a0del \u00a0RESTREPO ESTRADA desde las horas de la ma\u00f1ana y el acometimiento hacia sus \u00a0presuntas v\u00edctimas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, objeta que se haya ignorado la \u00a0gravedad \u00a0de \u00a0las \u00a0heridas padecidas por el procesado, minimizando la actuaci\u00f3n \u00a0del \u00a0occiso \u00a0con \u00a0el \u00a0argumento \u00a0de \u00a0que como era un arriero, su machete era muy \u00a0filoso \u00a0y por tanto, no exig\u00eda mayor esfuerzo en el golpe. Cuestiona que siendo \u00a0el \u00a0arma \u00a0tan letal, se le restara importancia al ataque de Apolinar Cano contra \u00a0JAIRO \u00a0 ALONSO \u00a0RESTREPO, \u00a0a\u00fan \u00a0visto \u00a0el \u00a0resultado \u00a0de \u00a0herida \u00a0con \u00a0fractura \u00a0abierta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0anteriores \u00a0desaciertos, \u00a0respecto \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0cargo, \u00a0condujeron \u00a0a \u00a0no \u00a0reconocer \u00a0el \u00a0derecho a la leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0en \u00a0cabeza \u00a0de \u00a0su \u00a0defendido, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual se desconoci\u00f3 el \u00a0art\u00edculo \u00a0247 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, porque con el error de hecho \u00a0se \u00a0dedujo \u00a0un juicio de reproche a quien realiz\u00f3 la conducta, al amparo de una \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n, \u00a0dando \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0al \u00a0art\u00edculo 323 del \u00a0C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicit\u00f3 se casara la sentencia, dictando en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0la \u00a0que \u00a0deba \u00a0reemplazarla, \u00a0de conformidad con el art\u00edculo 229 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL PROCURADOR TERCERO DELEGADO EN LO \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0 \u00a0la \u00a0 Delegada \u00a0 el \u00a0 cargo \u00a0 principal, \u00a0que \u00a0consiste \u00a0en \u00a0la \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0declaratoria de nulidad del tr\u00e1mite a partir de la diligencia de \u00a0indagatoria \u00a0con \u00a0fundamento en cuatro aspectos diferentes, no solo no se adecua \u00a0a \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de presentarlos en cargos diferentes, sino que su desarrollo no \u00a0pasa \u00a0de \u00a0ser \u00a0el \u00a0criterio \u00a0particular \u00a0del \u00a0abogado, \u00a0ajeno \u00a0a \u00a0las exigencias \u00a0requeridas por este recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, respecto de la situaci\u00f3n que considera \u00a0desconocedora \u00a0del \u00a0principio de la presunci\u00f3n de inocencia, incorpora el hecho \u00a0de \u00a0haberse \u00a0cerrado \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n en un tiempo inferior al que se\u00f1ala la \u00a0ley \u00a0como \u00a0l\u00edmite para ello, cuando solo aparec\u00eda un elemento incriminatorio y \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0profundizar en la concreci\u00f3n de una causal de justificaci\u00f3n, lo \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0tener \u00a0como \u00a0satisfecha \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de la \u00a0censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda que no cualquier actitud exculpativa \u00a0del \u00a0acriminado \u00a0o \u00a0hecho \u00a0externo \u00a0puede \u00a0ser \u00a0considerada \u00a0como indicio del no \u00a0compromiso \u00a0de \u00a0este \u00a0frente \u00a0a la ley, pues dentro de la gama de facultades del \u00a0funcionario, \u00a0est\u00e1 \u00a0la \u00a0de \u00a0esforzarse \u00a0en \u00a0l\u00f3gica \u00a0para \u00a0que \u00a0sus \u00a0decisiones \u00a0respondan \u00a0a la m\u00e1s clara acci\u00f3n de razonabilidad, sin desconocer los derechos \u00a0del vinculado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El censor, en este caso, lo \u00fanico que resalta \u00a0es \u00a0la \u00a0inadecuada \u00a0forma \u00a0como se instruy\u00f3 el sumario, sin destacar las normas \u00a0que \u00a0dej\u00f3 \u00a0de aplicar el fiscal en el procedimiento o demostrar que por ello se \u00a0haya \u00a0desconocido \u00a0la garant\u00eda ya aludida. Adem\u00e1s, se limita a controvertir la \u00a0credibilidad \u00a0otorgada \u00a0por \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0a \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de la ofendida \u00a0Piedad \u00a0Marulanda, \u00a0sobreponiendo \u00a0iniciales \u00a0manifestaciones \u00a0del procesado, de \u00a0quien \u00a0recuerda, \u00a0en \u00a0su \u00a0primera \u00a0indagatoria refiri\u00f3 expresiones de leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0pero luego en su ampliaci\u00f3n vari\u00f3 sustancialmente el relato al punto \u00a0que \u00a0manifest\u00f3 no acordarse de nada y por ello se debi\u00f3 realizar el respectivo \u00a0examen \u00a0 \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0 determinar \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0 estado \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 imputabilidad \u00a0 \u00a0 o \u00a0inimputabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, no existe raz\u00f3n v\u00e1lida para \u00a0pensar \u00a0que el funcionario dej\u00f3 de buscar las pruebas de un hecho justificativo \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0agente \u00a0sino \u00a0que \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0la \u00a0actividad del \u00a0funcionario \u00a0respondi\u00f3 \u00a0a \u00a0las \u00a0necesidades \u00a0reclamadas \u00a0en \u00a0su \u00a0momento por la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0acreditada la capacidad de comprensi\u00f3n del sujeto acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0ilicitud de su comportamiento, emergieron a su turno elementos de juicio \u00a0indicadores \u00a0de \u00a0la no existencia de la causal excluyente de antijuridicidad que \u00a0quiso \u00a0dejar \u00a0ver \u00a0inicialmente \u00a0en \u00a0su \u00a0indagatoria y de all\u00ed la viabilidad de \u00a0haber \u00a0 cerrado \u00a0 la \u00a0 investigaci\u00f3n \u00a0 antes \u00a0 del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0previsto \u00a0por \u00a0la \u00a0ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a la denegaci\u00f3n de pruebas aludida \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0recuerda \u00a0el Procurador que no basta la relaci\u00f3n de los \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que se consideran omitidos o denegados, ya que la tarea \u00a0se \u00a0extiende \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0c\u00f3mo \u00a0las pruebas excluidas eran de tal entidad que \u00a0bien pod\u00edan desquiciar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0no \u00a0puede acreditarse que por la no \u00a0practica \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0pedidas \u00a0por \u00a0el defensor se desconoci\u00f3 garant\u00eda alguna \u00a0cuando, \u00a0de un lado, se observa que el funcionario no solo las decret\u00f3 sino que \u00a0procedi\u00f3 \u00a0al \u00a0aviso \u00a0respectivo a trav\u00e9s de una emisora y, de otro, el abogado \u00a0permaneci\u00f3 \u00a0anuente \u00a0ante \u00a0lo \u00a0ocurrido \u00a0procesalmente, \u00a0como \u00a0que no interpuso \u00a0recurso \u00a0alguno \u00a0contra \u00a0el auto de cierre, que ahora no comparte, y en la etapa \u00a0del \u00a0juicio se mostr\u00f3 partidario de la pronta celebraci\u00f3n de la audiencia, sin \u00a0aprovechar los t\u00e9rminos previstos para la solicitud de pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es inaceptable que ahora intente remediar esa \u00a0situaci\u00f3n \u00a0en \u00a0este \u00a0sede, la cual requiere de precisas pautas que el libelista \u00a0dej\u00f3 de lado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destac\u00f3 que el testimonio de Wilson Bedoya no \u00a0fue \u00a0una \u00a0prueba \u00a0denegada \u00a0&#8211; \u00a0porque \u00a0ni fue pedida, ni omitida, lo que permite \u00a0colegir \u00a0que \u00a0la \u00a0cr\u00edtica del memorialista se encuentra alejada de las opciones \u00a0de \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0termina por exponer su \u00a0personal \u00a0criterio respecto de una prueba que considera mereci\u00f3 evacuarse, pero \u00a0sin \u00a0demostrar \u00a0su trascendencia respecto del juicio de responsabilidad deducido \u00a0a su defendido y por el cual fue condenado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0endebles \u00a0razonamientos ofrecidos por el \u00a0censor \u00a0no revelan la incidencia en la situaci\u00f3n procesal cuando afirma que los \u00a0testimonios \u00a0de Piedad del Socorro Marulanda y Juan Pulgar\u00edn eran pertinentes e \u00a0indispensables \u00a0y \u00a0que \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0solicitados, \u00a0el fiscal no se \u00a0pronunci\u00f3 \u00a0sobre \u00a0su \u00a0conducencia. \u00a0Tampoco respecto de la inspecci\u00f3n judicial \u00a0echada \u00a0de \u00a0menos, con la cual, seg\u00fan el defensor, se hubiese podido esclarecer \u00a0si \u00a0la \u00a0fonda \u00a0serv\u00eda \u00a0de habitaci\u00f3n a la pareja y si el procesado hab\u00eda sido \u00a0llamado \u00a0por \u00a0la \u00a0dama para que le llevara un mercado, con lo que advendr\u00eda una \u00a0premeditaci\u00f3n \u00a0delictual, \u00a0reparo que en nada afectar\u00eda la reconocida autor\u00eda \u00a0del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0del \u00a0\u00faltimo \u00a0reproche efectuado al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la causal tercera, que tiene que ver con el derecho a la defensa por \u00a0falta \u00a0 de \u00a0nombramiento \u00a0de \u00a0un \u00a0abogado \u00a0que \u00a0asistiera \u00a0al \u00a0encartado \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria, \u00a0siendo \u00a0elegida \u00a0una \u00a0se\u00f1ora \u00a0carente de esa calidad, record\u00f3 el \u00a0Delegado \u00a0que \u00a0las \u00a0situaciones acaecidas con anterioridad al pronunciamiento de \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0y \u00a0resueltas \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0las \u00a0leyes \u00a0vigentes en ese \u00a0momento, \u00a0no \u00a0pueden generar nulidad alguna, si se tiene en cuenta que la citada \u00a0decisi\u00f3n no tiene efectos retroactivos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales \u00a0condiciones \u00a0la designaci\u00f3n de la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Consuelo \u00a0Restrepo \u00a0V\u00e9lez \u00a0como \u00a0defensora \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0el \u00a04 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01994, \u00a0no \u00a0constituye irregularidad porque para ese momento no se \u00a0hab\u00eda \u00a0 proferido \u00a0 la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0inconstitucionalidad \u00a0de \u00a0las \u00a0normas \u00a0reguladoras \u00a0 de \u00a0esa \u00a0materia. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0en \u00a0las \u00a0posteriores \u00a0diligencias \u00a0el \u00a0procesado \u00a0cont\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0asistencia \u00a0de \u00a0abogado titulado y nombr\u00f3 su propio \u00a0defensor de confianza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto al segundo \u00a0cargo, estima el Procurador que en esta oportunidad no \u00a0endereza \u00a0el \u00a0censor \u00a0su \u00a0actitud \u00a0para \u00a0ce\u00f1irse \u00a0a \u00a0la t\u00e9cnica exigida por el \u00a0recurso, \u00a0pues \u00a0cuando \u00a0se \u00a0refiere \u00a0al \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus, \u00a0no \u00a0precisa \u00a0la modalidad mediante la cual se produjo el \u00a0quebranto \u00a0y \u00a0cuando \u00a0alude \u00a0a \u00a0los \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de identidad supuestamente \u00a0cometidos \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 testimonio \u00a0 de \u00a0Piedad \u00a0del \u00a0Socorro \u00a0Marulanda, \u00a0termina \u00a0involucrando \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio de existencia respecto de las lesiones inferidas \u00a0al \u00a0procesado, con lo que torna la demanda en un texto antit\u00e9cnico por falta de \u00a0claridad y precisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte no puede complementar o ajustar los \u00a0comentarios \u00a0vertidos \u00a0por \u00a0los censores en aras de garantizar sus aspiraciones, \u00a0en \u00a0virtud del principio de limitaci\u00f3n que rige el recurso. A ellos corresponde \u00a0el \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0de \u00a0los \u00a0temas\u00a0 \u00a0por \u00a0los cuales acudieron a esta v\u00eda y \u00a0ubicarlos \u00a0en \u00a0la respectiva causal, so pena de que la censura quede desprovista \u00a0de tales condicionamientos que conllevan a su improsperidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es lo que ocurre en este caso. Y el argumento \u00a0del \u00a0libelista \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a que seg\u00fan el Tribunal el a quo no hab\u00eda impuesto \u00a0pena \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0se desmejor\u00f3 la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0al \u00a0tener \u00a0que \u00a0responder ante otro juzgador por esa \u00a0ilicitud, \u00a0es \u00a0un \u00a0razonamiento \u00a0alejado de las premisas indicadoras de la forma \u00a0como se alega la transgresi\u00f3n de los derechos del acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Record\u00f3 \u00a0que es la causal tercera la v\u00eda de \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus, pues probado el desconocimiento de la \u00a0garant\u00eda \u00a0que \u00a0forma \u00a0parte \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0recae sobre la \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0de \u00a0 segunda \u00a0 instancia, \u00a0 acto \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 genera \u00a0 la \u00a0irregularidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, como se deduce del ac\u00e1pite que \u00a0contiene \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0dosificaci\u00f3n \u00a0punitiva, \u00a0es \u00a0posible \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0a \u00a0RESTREPO \u00a0VELEZ \u00a0solo \u00a0se \u00a0le \u00a0conden\u00f3 \u00a0por \u00a0el \u00a0homicidio, \u00a0dejando a salvo la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 por \u00a0 las \u00a0 lesiones \u00a0deber\u00e1n \u00a0iniciar \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0correspondientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto al falso juicio de identidad sobre \u00a0la \u00a0prueba testimonial rendida por la se\u00f1ora Marulanda Mu\u00f1oz, se constituye en \u00a0una \u00a0arremetida en la que se discute la credibilidad otorgada por las instancias \u00a0a \u00a0una \u00a0persona \u00a0de la cual nada diferente a su p\u00e9sima urbanidad se encuentra a \u00a0dem\u00e1s de las contradicciones que plantea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El libelista se involucra en la actividad que \u00a0exclusiva \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0quien depende la calificaci\u00f3n y valoraci\u00f3n de la \u00a0versi\u00f3n de la testigo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recalc\u00f3 que todas las circunstancias delatan \u00a0al \u00a0acusado como el autor material de lo acontecido, para cuya ejecuci\u00f3n port\u00f3 \u00a0el \u00a0arma \u00a0desde \u00a0tempranas \u00a0horas. \u00a0Y \u00a0respecto \u00a0del desarrollo de los hechos la \u00a0versi\u00f3n \u00a0m\u00e1s \u00a0pr\u00f3xima \u00a0a la del procesado era la de Wilson Bedoya, que no fue \u00a0cre\u00edda por el juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0 la \u00a0 Delegada \u00a0 ninguno \u00a0 de \u00a0 los \u00a0argumentos\u00a0 \u00a0presentados \u00a0por \u00a0el \u00a0actor \u00a0es \u00a0capaz de remover las probadas \u00a0circunstancias \u00a0dentro \u00a0de las cuales el actor ejecut\u00f3 el hecho, adem\u00e1s de que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0acogi\u00f3 lo manifestado por el sujeto Wilson Bedoya de quien ni \u00a0siquiera \u00a0se \u00a0puede \u00a0predicar \u00a0su \u00a0calidad \u00a0de \u00a0testimoniante, \u00a0pues \u00a0no \u00a0se \u00a0le \u00a0jurament\u00f3, \u00a0su \u00a0relato \u00a0fue \u00a0recibido \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0levantamiento de \u00a0cad\u00e1ver \u00a0y \u00a0fue \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0apreci\u00f3 \u00a0el testimonio de la citada \u00a0Marulanda \u00a0Mu\u00f1oz, \u00a0no \u00a0precisamente \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en los datos recibidos de \u00a0Bedoya, sino como testigo y ofendida del delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Opina \u00a0entonces que el camino escogido por el \u00a0libelista \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0desatino \u00a0de \u00a0las \u00a0instancias en no reconocer la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0es \u00a0equivocado, pues trat\u00e1ndose de una prueba sometida a la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0juez, solo un desatino de este podr\u00eda acreditar la solicitud \u00a0del \u00a0censor. Como as\u00ed no ocurri\u00f3, prevalece la decisi\u00f3n del funcionario sobre \u00a0la opini\u00f3n del casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0conforme \u00a0se desprende de la \u00a0misma \u00a0sentencia, \u00a0la \u00a0propuesta \u00a0de \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia sobre las \u00a0heridas \u00a0causadas \u00a0al \u00a0acriminado \u00a0es \u00a0el resultado de la indebida lectura de la \u00a0misma \u00a0y \u00a0del \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0consecuencias de la confirmaci\u00f3n de un \u00a0fallo de primer grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como ning\u00fan error demostr\u00f3 el demandante, es \u00a0su criterio que el cargo no debe prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, solicita la Procuradur\u00eda\u00a0 \u00a0casar \u00a0 parcialmente \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0porque si bien en el fallo de segunda instancia se dispuso \u00a0que \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0por el delito de lesiones personales fuera conocida por \u00a0los \u00a0Inspectores \u00a0de \u00a0Polic\u00eda, \u00a0d\u00edas \u00a0despu\u00e9s \u00a0la Ley 228 de 1995 vari\u00f3 esta \u00a0competencia \u00a0que \u00a0estaba \u00a0consagrada \u00a0en\u00a0 \u00a0el art\u00edculo 1\u00ba de la Ley 23 de \u00a01991, \u00a0radic\u00e1ndola \u00a0en \u00a0los Jueces Penales o Promiscuos Municipales, por lo que \u00a0el fallo en ese aspecto merece casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO. CAUSAL TERCERA. \u00a0<\/p>\n<p>Incumpli\u00f3 el censor con ineludibles reglas de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0que efectivamente la sentencia se dict\u00f3 en un juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad. \u00a0Si bien es cierto que la inobservancia de principios como \u00a0el \u00a0debido proceso, la investigaci\u00f3n integral y el derecho a la defensa generan \u00a0irregularidades \u00a0que \u00a0solo pueden ser subsanadas mediante la invalidaci\u00f3n de la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0puede \u00a0sustraerse \u00a0el \u00a0censor \u00a0de acreditar que a causa de esos \u00a0desaciertos \u00a0se \u00a0produjo un da\u00f1o que trasciende la sentencia misma, bien por el \u00a0conculcamiento \u00a0concreto \u00a0de \u00a0una \u00a0garant\u00eda \u00a0bien \u00a0porque se afect\u00f3, de manera \u00a0esencial, la estructura misma del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 esas \u00a0condiciones, \u00a0cada \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0objeciones \u00a0elevadas \u00a0por \u00a0el \u00a0libelista \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0debi\u00f3 \u00a0presentarlas en cargos separados de acuerdo al orden de \u00a0importancia, \u00a0como bien lo destac\u00f3 la procuradur\u00eda, se quedaron simplemente en \u00a0el \u00a0enunciado, \u00a0pues \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0expuestos \u00a0no \u00a0son \u00a0m\u00e1s que una cr\u00edtica \u00a0incompleta al fallo de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Depreca \u00a0el \u00a0libelista \u00a0el desconocimiento al \u00a0principio \u00a0 de \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia, \u00a0porque a pesar de que en el desenvolvimiento de la investigaci\u00f3n \u00a0se \u00a0conoci\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0tambi\u00e9n result\u00f3 herido de gravedad y que esa \u00a0circunstancia \u00a0se \u00a0constitu\u00eda \u00a0en \u00a0un \u00a0indicio serio sobre la existencia de una \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho, \u00a0se \u00a0debi\u00f3 \u00a0profundizar \u00a0acerca \u00a0de \u00a0su \u00a0concreci\u00f3n. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0el \u00a0fiscal, \u00a0presumiendo \u00a0que \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0perfeccionada \u00a0con \u00a0el testimonio de la lesionada Piedad del Socorro \u00a0Marulanda, \u00a0se \u00a0apresur\u00f3 \u00a0a \u00a0cerrar \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0s\u00f3lo \u00a0hab\u00edan \u00a0transcurrido \u00a0tres (3) meses, de los dieciocho (18) que consagra la ley para ese \u00a0efecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0el \u00a0fondo de la cr\u00edtica parece \u00a0apuntar \u00a0al incumplimiento del principio de investigaci\u00f3n integral, que tampoco \u00a0desarrolla \u00a0el \u00a0casacionista porque deja de se\u00f1alar qu\u00e9 pruebas se omitieron y \u00a0c\u00f3mo \u00a0ellas, de ordenarse y realizarse, hubieran determinado un fallo favorable \u00a0al acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a la presunci\u00f3n de inocencia, un \u00a0desconocimiento \u00a0del in dubio pro reo, su alegaci\u00f3n procede en casaci\u00f3n pero a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de la causal primera: como violaci\u00f3n directa, por falta de aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0445 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal y aplicaci\u00f3n indebida de \u00a0las \u00a0respectivas \u00a0normas sustanciales que determinan la sentencia de condena, en \u00a0los \u00a0eventos \u00a0en que el fallador, no obstante reconocer la existencia de duda no \u00a0eliminable \u00a0razonadamente, \u00a0produce \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0condena. \u00a0Y \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0cuando \u00a0a causa de errores de hecho o de derecho en la estimaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0concluye \u00a0en \u00a0certeza \u00a0de responsabilidad siendo que a ella no se \u00a0pod\u00eda arribar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0encuentra \u00a0la Sala el punto de referencia \u00a0entre \u00a0este \u00a0planteamiento y el desconocimiento de un principio cuyo objetivo es \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0de \u00a0que goza toda persona a no ser considerada culpable, mientras \u00a0no \u00a0se \u00a0declare lo contrario mediante una sentencia definitiva. Y, ya dentro del \u00a0mismo \u00a0proceso \u00a0penal, \u00a0procurar \u00a0que no se desconozca ese supuesto de inocencia \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0no \u00a0afloren \u00a0pruebas de responsabilidad que permitan \u00a0tener por desquiciada esa presunci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre el punto de la leg\u00edtima defensa, basta \u00a0observar \u00a0que \u00a0de acuerdo a las pruebas recopiladas en la etapa instructiva, esa \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0referida \u00a0por el encartado en su ampliaci\u00f3n de \u00a0indagatoria, \u00a0en \u00a0la que cambi\u00f3 sustancialmente su primera intervenci\u00f3n cuando \u00a0dej\u00f3 \u00a0ver \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0acordaba \u00a0de \u00a0nada de lo ocurrido debido a su estado de \u00a0ebriedad y que no conoc\u00eda a los ofendidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 esas \u00a0 condiciones, \u00a0ninguna \u00a0omisi\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0se \u00a0puede \u00a0radicar \u00a0en \u00a0cabeza \u00a0del \u00a0instructor, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando el \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0hace \u00a0el \u00a0menor \u00a0esfuerzo \u00a0por \u00a0identificar \u00a0los \u00a0elementos de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0hubiesen \u00a0cambiado \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0reconocer \u00a0una \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa en el comportamiento de JAIRO ALONSO RESTREPO \u00a0ESTRADA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, el t\u00e9rmino fijado en la ley \u00a0para \u00a0el \u00a0cierre de investigaci\u00f3n no supedita al funcionario al vencimiento del \u00a0mismo, \u00a0sino \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0haya \u00a0recaudado \u00a0la prueba necesaria para calificar el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario. \u00a0En \u00a0este \u00a0caso \u00a0el \u00a0fiscal, \u00a0como \u00a0director del proceso, \u00a0consider\u00f3 \u00a0oportuno \u00a0declarar \u00a0clausurado el ciclo investigativo cuando contaba \u00a0con \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0acreditaban \u00a0la \u00a0materialidad \u00a0del \u00a0hecho \u00a0y compromet\u00edan la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0como eran el acta de levantamiento de cad\u00e1ver y \u00a0la \u00a0necropsia \u00a0practicada \u00a0al \u00a0occiso \u00a0y adem\u00e1s contaba con las versiones de la \u00a0lesionada \u00a0Piedad \u00a0del \u00a0Socorro \u00a0Marulanda, \u00a0la indagatoria y su ampliaci\u00f3n por \u00a0parte \u00a0del \u00a0inculpado \u00a0RESTREPO ESTRADA, la declaraci\u00f3n de los padres de este y \u00a0de \u00a0las \u00a0testigos \u00a0Aseneth \u00a0Cifuentes \u00a0y \u00a0Socorro \u00a0Marulanda y el reconocimiento \u00a0medico-legal \u00a0sobre \u00a0el \u00a0estado de embriaguez en que se encontraba el agresor al \u00a0momento \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 hechos, \u00a0 \u00e9sta \u00a0 \u00faltima \u00a0importante \u00a0para \u00a0determinar \u00a0su \u00a0imputabilidad o inimputabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 modo \u00a0que \u00a0es \u00a0al \u00a0instructor \u00a0al \u00a0que \u00a0corresponde \u00a0analizar si con la prueba recopilada es procedente la calificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario, sin que por anticiparse al t\u00e9rmino conferido por la \u00a0ley, \u00a0se \u00a0pueda \u00a0pregonar \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0procesales \u00a0del \u00a0imputado \u00a0y \u00a0siempre \u00a0que \u00a0con ello no desconozca el principio de investigaci\u00f3n \u00a0integral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En lo que ata\u00f1e a la presunta violaci\u00f3n del \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la defensa \u201cpor \u00a0denegaci\u00f3n \u00a0de prueba\u201d, d\u00e9bese aclarar que si bien el se\u00f1or defensor, aqu\u00ed \u00a0recurrente, \u00a0solicit\u00f3 \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Piedad del Socorro \u00a0Marulanda \u00a0y \u00a0Juan \u00a0Pulgar\u00edn, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0es \u00a0que \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda accedi\u00f3 de \u00a0inmediato \u00a0a \u00a0dicha \u00a0petici\u00f3n \u00a0y \u00a0para \u00a0el \u00a0efecto ofici\u00f3 al director de Radio \u00a0Segovia \u00a0para \u00a0que \u00a0por \u00a0ese medio hiciera saber a los citados, residentes en la \u00a0vereda \u00a0 Ca\u00f1averal, \u00a0 que \u00a0 deb\u00edan \u00a0 comparecer \u00a0 a \u00a0 la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0en \u00a0forma \u00a0inmediata.(cfr fls 152, 164 y 165). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0es \u00a0posible \u00a0atribuir desconocimiento del \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa cuando la prueba no s\u00f3lo fue concedida sino ordenada su \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0y \u00a0como \u00a0l\u00f3gica \u00a0consecuencia, \u00a0habiendo \u00a0sido \u00a0dispuesta tampoco se \u00a0requer\u00eda \u00a0de \u00a0pronunciamiento \u00a0alguno \u00a0en cuanto a su conducencia o no, como lo \u00a0reclama el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, dicha hip\u00f3tesis qued\u00f3 hu\u00e9rfana de \u00a0la \u00a0 correspondiente \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0que \u00a0para fundamentar la petici\u00f3n de nulidad que por denegaci\u00f3n de \u00a0pruebas se exige en esta sede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es lo que sucede tambi\u00e9n con la objeci\u00f3n que \u00a0a \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido \u00a0hace el libelista en cuanto al presunto desconocimiento al \u00a0debido \u00a0proceso, porque no se \u00a0practicaron \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que, seg\u00fan \u00e9l, eran favorables a su defendido, como \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Wilson Bedoya y la pr\u00e1ctica de una inspecci\u00f3n ocular en el \u00a0sitio de los acontecimientos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Rep\u00e1rese por un momento, que si el juicio de \u00a0reproche \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0del fallo deviene de un tr\u00e1mite viciado de \u00a0nulidad \u00a0porque \u00a0no se practicaron determinadas pruebas, es necesario establecer \u00a0si \u00a0se \u00a0conculcaron \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0por \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral. \u00a0Es decir, que con los nuevos elementos \u00a0probatorios \u00a0era \u00a0posible \u00a0obtener informaci\u00f3n no conocida acerca de los hechos \u00a0materia \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0con \u00a0incidencia \u00a0favorable \u00a0en \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0del \u00a0encartado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Totalmente \u00a0ajena \u00a0a \u00a0estos \u00a0requerimientos \u00a0resulta \u00a0la disertaci\u00f3n del recurrente quien se limita a se\u00f1alar, respecto del \u00a0Wilson \u00a0Bedoya, \u00a0que \u00a0este \u00a0ten\u00eda conocimiento directo sobre lo acontecido. Tal \u00a0vez \u00a0lo \u00a0que \u00a0motiv\u00f3 \u00a0al \u00a0denunciante \u00a0a \u00a0elevar \u00a0este reparo, es que cuando se \u00a0efectuaba \u00a0la diligencia de levantamiento del cad\u00e1ver de Apolinar Cano Vidales, \u00a0este \u00a0individuo \u00a0suministr\u00f3 \u00a0una \u00a0versi\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0acomodaba \u00a0al \u00a0relato \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0por \u00a0ello estim\u00f3 importante que se hubiera formalizado su relato, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0recepci\u00f3n de una declaraci\u00f3n juramentada y con el lleno de todos \u00a0los requisitos de ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n no puede ser m\u00e1s desalentadora \u00a0cuando \u00a0el \u00a0libelista \u00a0reprocha \u00a0que \u00a0no \u00a0se practic\u00f3 diligencia de inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0al sitio de los hechos ni se procur\u00f3 establecer si realmente la fonda \u00a0donde \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0el \u00a0enfrentamiento \u00a0entre \u00a0agresor \u00a0y \u00a0occiso, \u00a0serv\u00eda de \u00a0habitaci\u00f3n \u00a0a \u00a0su defendido en su convivencia con Piedad del Socorro Marulanda. \u00a0Tampoco \u00a0se \u00a0busc\u00f3 la verdad en cuanto al hecho grave de que la citada llam\u00f3 a \u00a0JAIRO \u00a0ALONSO \u00a0RESTREPO \u00a0para que ese fin de semana le llevara mercado, pues con \u00a0ello \u00a0se \u00a0determinar\u00eda \u00a0una premeditaci\u00f3n de la concubina de su defendido y el \u00a0occiso para atentar contra RESTREPO ESTRADA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Parece \u00a0entender \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0de \u00a0manera \u00a0equivocada, \u00a0que \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0de \u00a0investigar \u00a0lo \u00a0favorable \u00a0al \u00a0encartado se \u00a0extiende \u00a0 a \u00a0tal \u00a0punto \u00a0que \u00a0resulta \u00a0posible \u00a0reclamar \u00a0tantas \u00a0pruebas \u00a0como \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0defensivas \u00a0se propongan, lo que en sana l\u00f3gica har\u00eda interminable \u00a0una \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0de \u00a0las \u00a0instancias \u00a0y en esta sede \u00a0extraordinaria \u00a0 incontables \u00a0 ser\u00edan \u00a0 las \u00a0objeciones \u00a0presentadas \u00a0por \u00a0este \u00a0motivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0ley otorga al funcionario, juez o fiscal, \u00a0como \u00a0director \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0determinar \u00a0si \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0solicitadas \u00a0 son \u00a0conducentes, \u00a0pertinentes \u00a0y \u00a0procedentes \u00a0y \u00a0si \u00a0contribuyen \u00a0realmente \u00a0al \u00a0esclarecimiento \u00a0de \u00a0los hechos y a determinar la responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0todo \u00a0ello \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta que en nuestro sistema rige el \u00a0principio \u00a0de \u00a0la libertad probatoria (arts. 248 inciso 2\u00ba y 253 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal) conforme al cual el funcionario puede encontrar demostrado \u00a0o \u00a0desvirtuado \u00a0el \u00a0hecho \u00a0que \u00a0se reclama con cualquier medio probatorio de los \u00a0consagrados en la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n habr\u00eda sido indispensable acreditar \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0reclamada ten\u00eda la capacidad de desvirtuar las consideraciones \u00a0del \u00a0fallador \u00a0en \u00a0torno a las cuales se determin\u00f3 que el inicial provocador de \u00a0la \u00a0reyerta \u00a0fue \u00a0JAIRO \u00a0ALONSO \u00a0RESTREPO \u00a0ESTRADA \u00a0quien inicialmente golpe\u00f3 a \u00a0Socorro \u00a0Marulanda \u00a0y \u00a0luego se dirigi\u00f3 contra Apolinar Cano para acabar con la \u00a0vida \u00a0de \u00a0\u00e9ste. \u00a0Parece \u00a0que \u00a0el censor no se percat\u00f3 de que las disculpas del \u00a0encartado \u00a0 acerca \u00a0un \u00a0acuerdo \u00a0previo \u00a0entre \u00a0los \u00a0lesionados \u00a0para \u00a0atacarlo, \u00a0resultaron \u00a0 mendaces \u00a0para \u00a0el \u00a0fallador \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0disimilitud \u00a0y \u00a0a \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0en \u00a0sus \u00a0intervenciones, \u00a0as\u00ed como por la carencia de respaldo \u00a0probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco constituye irregularidad con capacidad \u00a0de \u00a0invalidar \u00a0lo actuado, que el procesado haya sido asistido en su indagatoria \u00a0por \u00a0una \u00a0ciudadana que no ten\u00eda la calidad de abogada, porque para la fecha en \u00a0que \u00a0la diligencia se efectu\u00f3, 4 de noviembre de 1994, se encontraba vigente el \u00a0art\u00edculo \u00a0148, \u00a0inciso \u00a01\u00ba \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, que as\u00ed lo \u00a0permit\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0bien lo se\u00f1al\u00f3 la Procuradur\u00eda en su \u00a0concepto, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0que declar\u00f3 inconstitucional esta norma (C-049) s\u00f3lo \u00a0tiene \u00a0efectos \u00a0hacia \u00a0el \u00a0futuro \u00a0y \u00a0\u00e9sta \u00a0se \u00a0expidi\u00f3 \u00a0el \u00a08 de diciembre de \u00a01996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante la falta de raz\u00f3n del libelista respecto \u00a0de \u00a0las hip\u00f3tesis de nulidad elevadas contra el fallo de instancia, no prospera \u00a0el cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO. CAUSAL PRIMERA. \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera \u00a0subsidiaria acusa el libelista el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0instancia \u00a0por \u00a0la v\u00eda de la causal primera de casaci\u00f3n, a causa de \u00a0errores \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0hecho \u00a0 derivados \u00a0 de \u00a0 falsos \u00a0 juicios \u00a0 de \u00a0 existencia \u00a0 e \u00a0identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, incurre en los mismos defectos de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0detectados \u00a0en el cargo principal, pues nuevamente acumula en un mismo \u00a0reproche \u00a0censuras \u00a0que \u00a0debieron \u00a0ser \u00a0propuestas \u00a0de manera separada, para una \u00a0mejor comprensi\u00f3n de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s omiti\u00f3 identificar las pruebas sobre \u00a0las \u00a0cuales \u00a0recaen \u00a0los \u00a0yerros denunciados y obviamente dej\u00f3 de lado tambi\u00e9n \u00a0los \u00a0otros \u00a0requerimientos de orden t\u00e9cnico, tales como el se\u00f1alamiento de las \u00a0normas \u00a0 procesales \u00a0 y \u00a0 sustanciales \u00a0 vulneradas \u00a0 pero \u00a0fundamentalmente \u00a0la \u00a0trascendencia del yerro endilgado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, reprocha que se desconoci\u00f3 el principio \u00a0de \u00a0la prohibici\u00f3n de la reformatio in pejus, el cual, como de manera reiterada \u00a0lo \u00a0viene \u00a0sosteniendo la jurisprudencia de la Sala, por tratarse de un error in \u00a0iudicando \u00a0que nada tiene que ver con la valoraci\u00f3n probatoria, debe formularse \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de la causal primera, por la v\u00eda de la violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial \u00a0en \u00a0tanto \u00a0consagra \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0para \u00a0el \u00a0encartado \u00a0de \u00a0que \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0no \u00a0se \u00a0vea \u00a0desmejorada \u00a0cuando \u00a0se \u00a0trate \u00a0de \u00a0apelante \u00a0\u00fanico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0todo, adem\u00e1s del irreparable desacierto \u00a0en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el censor al formular el ataque por la v\u00eda equivocada, debe \u00a0la \u00a0Sala \u00a0aclarar \u00a0que \u00a0conforme \u00a0al \u00a0fallo \u00a0de instancia, es cierto el Tribunal \u00a0determin\u00f3 \u00a0que \u00a0de \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0causadas \u00a0a \u00a0Piedad \u00a0del Socorro \u00a0Marulanda \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0deb\u00edan \u00a0conocer \u00a0las autoridades de polic\u00eda, al tenor de lo \u00a0normado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a01\u00ba, \u00a0numeral 9\u00ba de la ley 23 de 1991. Lo que no se \u00a0ajusta \u00a0a \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal, \u00a0es el se\u00f1alamiento de que el funcionario de \u00a0instancia \u00a0impuso \u00a0pena privativa de la libertad por este punible y que por ello \u00a0se desmejor\u00f3 la situaci\u00f3n del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0momento \u00a0de \u00a0tasar la pena el fallador de \u00a0primera instancia se\u00f1al\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0este \u00a0caso \u00a0el \u00a0homicidio, \u00a0o \u00a0sea, de \u00a0veinticinco \u00a0(25 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n (300 meses). Pena que se aumenta en un mes \u00a0m\u00e1s \u00a0por \u00a0las lesiones personales, quedando la pena en trescientos (300) un (1) \u00a0mes \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y multa de mil pesos(1.000.oo). Sanci\u00f3n que se disminuye por \u00a0la \u00a0atenuante \u00a0de \u00a0la \u00a0ira \u00a0e \u00a0intenso dolor del art\u00edculo 60 ib\u00eddem, en ciento \u00a0cincuenta \u00a0y \u00a0un \u00a0(151) \u00a0MESES \u00a0DE PRISION y QUINIENTOS (500.oo) pesos de multa, \u00a0quedando \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0definitiva \u00a0a imponer en CIENTO CINCUENTA (150) MESES DE \u00a0PRISI\u00d3N \u00a0y \u00a0QUINIENTOS \u00a0PESOS \u00a0(500.oo) DE MULTA como pena principal. Como pena \u00a0accesoria \u00a0se \u00a0le \u00a0asigna \u00a0al \u00a0mismo \u00a0condenado, \u00a0la \u00a0INTERDICCION DE DERECHOS Y \u00a0FUNCIONES \u00a0 PUBLICAS \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 lapso \u00a0 de \u00a0 DIEZ \u00a0(10) \u00a0A\u00d1OS\u2026\u201d \u00a0(cfr \u00a0fl \u00a0274). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aparte de lo se\u00f1alado, en lo que concierne a \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a0multa \u00a0impuesta \u00a0por ese delito por valor de quinientos ($500.oo), \u00a0as\u00ed \u00a0como la obligaci\u00f3n de pagar a la se\u00f1ora Marulanda Mu\u00f1\u00f3z el equivalente \u00a0a \u00a0un salario m\u00ednimo mensual, es decir $118.933.oo, vale la pena aclarar que la \u00a0nulidad \u00a0decretada por el Tribunal abarc\u00f3 esos extremos de la sentencia, cuando \u00a0en la parte resolutiva se\u00f1al\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCONFIRMA \u00a0la sentencia de la procedencia, \u00a0naturaleza \u00a0y \u00a0fecha \u00a0conocidas, en lo que respecta al \u00a0delito \u00a0de \u00a0Homicidio Simple atenuado, en la persona de \u00a0JOSE \u00a0APOLINAR \u00a0CANO \u00a0VIDALES; \u00a0SE \u00a0ABSTIENE \u00a0de \u00a0revisar \u00a0la \u00a0misma, \u00a0en lo que \u00a0concierne \u00a0al \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0de \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0personales de que fue v\u00edctima \u00a0PIEDAD \u00a0DEL \u00a0SOCORRO \u00a0MARULANDA \u00a0MU\u00d1OZ, \u00a0y en su lugar DECRETA LA NULIDAD de lo \u00a0actuado \u00a0 en \u00a0 este \u00a0 proceso \u00a0 desde \u00a0el \u00a0auto \u00a0de \u00a0cierre \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0inclusive\u2026\u201d (fl 311). (negrillas fuera del texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones no hay lugar a expresar \u00a0que \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0yerro \u00a0sustancial \u00a0o \u00a0vicio \u00a0de \u00a0actividad por parte del \u00a0fallador \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0quien \u00a0dej\u00f3 \u00a0sin \u00a0efectos \u00a0todas \u00a0las decisiones \u00a0adoptadas por el a quo respecto del delito de lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El segundo reproche contiene en su desarrollo \u00a0una \u00a0generalizada critica a la evaluaci\u00f3n probatoria efectuada por el juzgador, \u00a0en \u00a0especial \u00a0al \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0se le otorg\u00f3 a la testigo de cargo, \u00a0Piedad del Socorro Marulanda, el cual no comparte el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante, resulta inadmisible cuestionar la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0salvo \u00a0que \u00a0la censura est\u00e9 \u00a0dirigida \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0un desapego a las pautas de la sana critica, que son las \u00a0que \u00a0rigen \u00a0el \u00a0sistema \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria, lo que en manera alguna se \u00a0vislumbra a lo largo del reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si \u00a0nos \u00a0atenemos \u00a0al enunciado del cargo, \u00a0tampoco \u00a0cumple \u00a0con \u00a0identificar \u00a0cu\u00e1les \u00a0pruebas \u00a0fueron distorsionadas en su \u00a0contenido \u00a0objetivo \u00a0otorg\u00e1ndoles \u00a0efectos distintos a los realmente contenidos \u00a0en \u00a0ellas. \u00a0Su \u00a0tarea, \u00a0como \u00a0ya \u00a0se dijo, se limit\u00f3 a la cr\u00edtica inclemente y \u00a0exorbitante \u00a0de \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0personales de la se\u00f1ora Marulanda Mu\u00f1oz, la \u00a0que \u00a0utiliza \u00a0como \u00a0excusa para crear una situaci\u00f3n de sospecha en cuanto a sus \u00a0declaraciones. \u00a0De \u00a0all\u00ed \u00a0en \u00a0adelante \u00a0elabora \u00a0su \u00a0particular versi\u00f3n de los \u00a0hechos, \u00a0para oponerla a la opini\u00f3n de los sentenciadores, lo que evidentemente \u00a0no \u00a0causa \u00a0ning\u00fan \u00a0efecto \u00a0en \u00a0el \u00a0contenido \u00a0del \u00a0fallo, cuyas consideraciones \u00a0prevalecen \u00a0sobre las del censor, por estar amparadas de la doble presunci\u00f3n de \u00a0acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con esa misma postura asegura que se vulner\u00f3 \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0247 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal porque se le otorg\u00f3 a \u00a0dicho \u00a0testimonio \u00a0un \u00a0grado de certeza y dignidad de cr\u00e9dito que no tiene y se \u00a0err\u00f3 en su valoraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0fuera \u00a0realmente \u00a0cierto \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0pretend\u00eda \u00a0acreditar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o de derecho o de \u00a0raciocinio \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0no se habr\u00eda limitado a se\u00f1alar \u00a0supuestas \u00a0 contradicciones, \u00a0 incoherencias \u00a0o \u00a0mentiras \u00a0de \u00a0la \u00a0testigo, \u00a0sin \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo atacado. De una manera seria y ordenada \u00a0habr\u00eda \u00a0comprobado, \u00a0como \u00a0era \u00a0su \u00a0deber, a partir de una visi\u00f3n global de la \u00a0estructura \u00a0del fallo, que el juicio cr\u00edtico efectuado por el fallador respecto \u00a0del \u00a0 \u00a0testimonio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0ofendida \u00a0 \u00a0Marulanda \u00a0 \u00a0Mu\u00f1oz, \u00a0 no \u00a0 aparece \u00a0razonable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>In\u00fatil \u00a0resulta \u00a0entonces \u00a0resaltar \u00a0que \u00a0la \u00a0agredida \u00a0primero \u00a0dijo \u00a0que \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0se \u00a0encontraba donde un \u00a0familiar, \u00a0que estaba sentada y que no sab\u00eda quien hab\u00eda herido al procesado y \u00a0que \u00a0luego, \u00a0en \u00a0su \u00a0segunda \u00a0intervenci\u00f3n, \u00a0ya \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0que se encontraba en \u00a0Gallineta \u00a0en \u00a0un \u00a0kioskito, que estaba parada viendo la olla donde preparaba el \u00a0almuerzo, \u00a0y \u00a0que \u00a0el occiso ten\u00eda un machete y le dio en la mano al encartado. \u00a0Tampoco \u00a0produce \u00a0ning\u00fan \u00a0efecto \u00a0si \u00a0la descripci\u00f3n de los hechos o del lugar \u00a0donde \u00a0ocurrieron \u00a0no \u00a0la \u00a0hizo \u00a0de \u00a0manera \u00a0exacta, siempre que de todo ello no \u00a0resulta \u00a0acreditada \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de lo esencial del testimonio. No se logra \u00a0ese \u00a0objetivo \u00a0analizando \u00a0aisladamente algunos apartes de la declaraci\u00f3n de la \u00a0testigo \u00a0y \u00a0utilizarlos, como lo hizo el censor, para pretender sacar partido de \u00a0ellos \u00a0 en \u00a0 aras \u00a0 de \u00a0 generar \u00a0 una \u00a0 incertidumbre \u00a0 que \u00a0 a \u00a0la \u00a0postre \u00a0no \u00a0exist\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todo \u00a0lo \u00a0contrario: \u00a0entera \u00a0credibilidad le \u00a0ofreci\u00f3 \u00a0al juzgador el dicho de la ofendida porque percibi\u00f3 los hechos cuando \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0pleno \u00a0uso \u00a0de \u00a0sus \u00a0facultades \u00a0y \u00a0adem\u00e1s fue protagonista \u00a0principal \u00a0de \u00a0ellos. \u00a0No \u00a0denot\u00f3, \u00a0contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0se\u00f1alado \u00a0en la censura, \u00a0animadversi\u00f3n \u00a0contra \u00a0el \u00a0procesado; \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0recoger \u00a0lo \u00a0narrado sin \u00a0exagerar \u00a0ning\u00fan \u00a0acontecimiento, no se percat\u00f3 de contradicciones insalvables \u00a0que \u00a0desvirtuaran \u00a0la \u00a0seriedad de las afirmaciones de la testigo, las cuales se \u00a0adecuaban \u00a0a \u00a0lo \u00a0demostrado \u00a0en \u00a0el proceso a trav\u00e9s de la prueba documental y \u00a0testimonial de o\u00eddas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor sin enfrentar estas apreciaciones, \u00a0en \u00a0su \u00a0empe\u00f1o \u00a0porque \u00a0se acojan sus infundadas hip\u00f3tesis defensivas, destaca \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0desech\u00f3 \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0basando la mayor\u00eda de sus \u00a0fundamentos \u00a0en el dicho de la ofendida, lo que si se aceptara de plano, tampoco \u00a0tiene \u00a0ninguna \u00a0incidencia \u00a0como \u00a0para \u00a0propiciar \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0fondo a la \u00a0situaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0raz\u00f3n l\u00f3gica de esta premisa, radica en \u00a0la \u00a0necesidad de acreditar un yerro en la apreciaci\u00f3n probatoria que sirvi\u00f3 de \u00a0respaldo \u00a0al \u00a0fallador \u00a0para desvirtuar la existencia de la leg\u00edtima defensa en \u00a0cabeza \u00a0de su defendido, lo que por ning\u00fan lado se acredita en la censura. Como \u00a0as\u00ed \u00a0no \u00a0ocurri\u00f3, \u00a0permanecen \u00a0inc\u00f3lumes \u00a0las razones consignadas en el fallo \u00a0para \u00a0no \u00a0reconocer \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0y que se concretaron en las \u00a0amenazas \u00a0de muerte que el procesado hab\u00eda hecho a Piedad del Socorro Marulanda \u00a0y \u00a0al \u00a0interfecto \u00a0Apolinar \u00a0Cano, \u00a0antes de la fecha de los acontecimientos. La \u00a0posesi\u00f3n \u00a0del \u00a0arma \u00a0letal por parte del encartado, desde tempranas horas de la \u00a0ma\u00f1ana, \u00a0como \u00a0lo \u00a0inform\u00f3 \u00a0la \u00a0misma \u00a0Marulanda \u00a0y \u00a0con \u00a0la cual atac\u00f3 a sus \u00a0v\u00edctimas, \u00a0constituy\u00e9ndose en el provocador del incidente que termin\u00f3 con los \u00a0resultados \u00a0ya conocidos; el n\u00famero de lesiones inferidas a ambos ofendidos, lo \u00a0que \u00a0antes \u00a0de \u00a0evidenciar \u00a0una \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, pone de presente que actu\u00f3 \u00a0movido \u00a0por \u00a0los \u00a0celos \u00a0y, \u00a0finalmente, \u00a0la \u00a0postura \u00a0mendaz que asumi\u00f3 en sus \u00a0intervenciones procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0es \u00a0f\u00e1cil \u00a0advertir, \u00a0lo \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0acredit\u00f3 \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0es \u00a0su \u00a0inconformidad \u00a0frente \u00a0al fallo y no, como lo \u00a0enunci\u00f3, \u00a0la \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0a \u00a0la \u00a0ley sustancial, lo que de manera \u00a0evidente impide la prosperidad del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acerca \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 oficiosa \u00a0 impetrada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 se\u00f1or \u00a0Procurador \u00a0Delegado, a efectos de que se disponga que la investigaci\u00f3n por las \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0sea \u00a0conocida por las autoridades judiciales se\u00f1aladas en \u00a0la \u00a0Ley 228 de 1995 y por las policivas, la Corte tiene dicho que la casaci\u00f3n a \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0228 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal por \u00a0quebrantamiento \u00a0 ostensible \u00a0 de \u00a0 las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales, \u00a0exige \u00a0como \u00a0presupuesto \u00a0que \u00a0la \u00a0solicitud \u00a0se \u00a0derive \u00a0de \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n y examen de un \u00a0libelo, \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0desprende del contenido de la misma norma. En este caso, el \u00a0punto \u00a0que \u00a0a juicio del se\u00f1or Procurador Delegado (e) merece casaci\u00f3n, no fue \u00a0motivo \u00a0de reproche en la demanda estudiada que motivara examen alguno por parte \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0porque \u00a0no \u00a0comporta \u00a0un \u00a0defecto \u00a0de \u00a0la sentencia. El cambio de \u00a0competencia \u00a0implica \u00a0una \u00a0variaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0procedimiento y como tal debe ser \u00a0acatado en su momento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto vale la pena hacer referencia a un \u00a0pronunciamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0ocup\u00f3 de la participaci\u00f3n del \u00a0Ministerio P\u00fablico en el tr\u00e1mite de casaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0lo que tiene que ver con la solicitud \u00a0oficiosa \u00a0que \u00a0curiosa e inusitadamente eleva el delegado, a partir de una serie \u00a0de \u00a0postulados \u00a0te\u00f3ricos \u00a0que no logra dinamizar frente al proceso, y previa la \u00a0aclaraci\u00f3n \u00a0que \u00a0como \u00a0el \u00a0demandante \u00a0no desarroll\u00f3 correctamente la censura, \u00a0har\u00e1 \u00a0lo \u00a0propio \u00a0para, \u00a0por la v\u00eda de la oficiosidad, deprecar de la Corte la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado, \u00a0desbordando \u00a0en \u00a0forma, \u00a0por \u00a0dem\u00e1s, \u00a0reprochable la \u00a0funci\u00f3n \u00a0que \u00a0le \u00a0compete \u00a0llevar \u00a0a \u00a0cabo \u00a0al Ministerio P\u00fablico al rendir el \u00a0concepto \u00a0a \u00a0que se refiere el art\u00edculo 226 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0huelga \u00a0precisar, \u00a0como \u00a0ya lo ha sostenido en reiteradas oportunidades la Sala, \u00a0que \u00a0debe \u00a0contraerse \u00a0en \u00a0primer \u00a0lugar \u00a0al \u00a0estudio \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda y solo en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0los \u00a0cargos y en los t\u00e9rminos en ella propuesta, pues este sujeto \u00a0procesal, \u00a0igual \u00a0est\u00e1 obligado a respetar el principio de limitaci\u00f3n que rige \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n, y por lo mismo, no puede pretextar el deber-facultad a \u00a0que \u00a0se \u00a0contrae \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0228 \u00a0ib\u00eddem, \u00a0para \u00a0subsanar \u00a0las deficiencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0y \u00a0argumentativas \u00a0del casacionista, y que se evidencia la existencia \u00a0de \u00a0alguna nulidad, ello puede hacerlo una vez respondida la demanda, pero nunca \u00a0vali\u00e9ndose \u00a0de \u00a0los argumentos del casacionista que propuestos por otra v\u00eda lo \u00a0lleve \u00a0a encuadrarlos de tal manera que corrigi\u00e9ndolos posibiliten la petici\u00f3n \u00a0de \u00a0invalidez&#8230;\u201d \u00a0(Casaci\u00f3n \u00a0del \u00a015 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de 1999, M. P. Dr. Carlos \u00a0Augusto G\u00e1lvez Argote, Radicaci\u00f3n No. 11220). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuente \u00a0con \u00a0lo \u00a0transcrito, \u00a0la Sala no \u00a0acceder\u00e1 a la solicitud del Ministerio P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR \u00a0el fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CUMPLASE, \u00a0<\/p>\n<p>CARLOS E. MEJIA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GALAN \u00a0 CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 AUGUSTO \u00a0 GALVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 ANIBAL \u00a0GOMEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0ORLANDO \u00a0PEREZ \u00a0PINZON \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 11734 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. CARLOS E. MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0 Aprobado Acta No. 103 \u00a0 Bogot\u00e1 D.C., veintitr\u00e9s (23) de julio de dos \u00a0mil uno (2001). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 El \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de Segovia \u00a0(Antioquia), \u00a0mediante \u00a0providencia \u00a0del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-3986","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-9"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3986","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3986"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3986\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3986"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3986"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3986"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}