{"id":3958,"date":"2023-09-08T15:14:04","date_gmt":"2023-09-08T15:14:04","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1126603-12-01\/"},"modified":"2023-09-08T15:14:04","modified_gmt":"2023-09-08T15:14:04","slug":"1126603-12-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1126603-12-01\/","title":{"rendered":"11266(03-12-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0de \u00a0Colombia \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema de Justicia \u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 11266 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 188 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 D.C., \u00a0 tres \u00a0 (03) \u00a0 de \u00a0 diciembre \u00a0 de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0uno \u00a0(2001). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Se \u00a0pronuncia \u00a0la \u00a0Sala \u00a0sobre \u00a0el \u00a0fondo \u00a0del recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del se\u00f1or PEDRO PABLO \u00a0ENCHIMA \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0contra la sentencia dictada por el \u00a0Tribunal Superior de Bogot\u00e1 el 10 de agosto de 1995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a015 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01989 \u00a0PEDRO PABLO \u00a0ENCHIMA \u00a0 RAM\u00cdREZ, \u00a0 en \u00a0medio \u00a0de \u00a0una \u00a0discusi\u00f3n \u00a0familiar, \u00a0le \u00a0hizo \u00a0un \u00a0disparo \u00a0a \u00a0su \u00a0hermana, \u00a0ANA CECILIA ENCHIMA DE NI\u00d1O, \u00a0ocasion\u00e1ndole \u00a0una \u00a0ligera \u00a0herida \u00a0en \u00a0la cabeza. La oportuna intervenci\u00f3n de \u00a0otros \u00a0 hermanos \u00a0 impidi\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0ENCHIMA \u00a0continuara \u00a0 disparando \u00a0 y \u00a0 le \u00a0 diera \u00a0 muerte \u00a0a \u00a0aqu\u00e9lla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a030 \u00a0de \u00a0marzo de 1989, el Juzgado 35 Penal Municipal de Bogot\u00e1 \u00a0declar\u00f3 \u00a0abierta \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0orden\u00f3 escuchar en injurada al se\u00f1or \u00a0PEDRO \u00a0 \u00a0 PABLO \u00a0 \u00a0ENCHIMA \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0(fl. 10 C.1), diligencia que se realiz\u00f3 el 12 de junio (fl. 42). \u00a0El \u00a06 \u00a0de \u00a0julio \u00a0se \u00a0le \u00a0impuso \u00a0medida de aseguramiento de conminaci\u00f3n por el \u00a0delito \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0(fl. \u00a079) \u00a0y \u00a0por esa ilicitud fue convocado a \u00a0juicio \u00a0el \u00a020 de febrero de 1990 (fl. 121). Celebrada la audiencia p\u00fablica, el \u00a0Despacho \u00a0declar\u00f3 \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0del \u00a0proceso \u00a0a \u00a0partir del auto que dispuso el \u00a0cierre \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0considerar \u00a0que \u00a0el \u00a0hecho \u00a0se \u00a0adecuaba \u00a0a la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0del \u00a0homicidio, \u00a0en \u00a0su \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0tentativa, \u00a0remitiendo \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0a \u00a0un \u00a0juzgado \u00a0de instrucci\u00f3n criminal que nuevamente clausur\u00f3 el \u00a0ciclo \u00a0averiguatorio \u00a0(fl. 251) y el 8 de enero de 1991 acus\u00f3 al procesado (fl. \u00a0253), \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0sin \u00a0embargo el mismo funcionario repuso el 30 de abril y \u00a0orden\u00f3 la reapertura de la investigaci\u00f3n (fl. 269). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Creada \u00a0la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n, \u00a0el \u00a0asunto fue remitido a un fiscal de la unidad primera de vida quien, luego de \u00a0declarar \u00a0concluida \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0calific\u00f3 \u00a0su m\u00e9rito el 24 de agosto de \u00a01994 \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria por tentativa de homicidio agravado (fl. 342). \u00a0La \u00a0Juez \u00a016 \u00a0Penal del Circuito de Bogot\u00e1, a la que le correspondi\u00f3 adelantar \u00a0la \u00a0etapa \u00a0del \u00a0juicio, \u00a0declar\u00f3 \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado \u00a0a \u00a0partir de la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0porque consider\u00f3 que se trataba de un delito de lesiones personales \u00a0con \u00a0perturbaci\u00f3n ps\u00edquica transitoria (fl. 398), auto que fue revocado por el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0el \u00a021 \u00a0de \u00a0enero de 1995 (fl. 3 C.T.). Pudo as\u00ed finalmente \u00a0dictarse \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a015 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01995 mediante la cual el se\u00f1or \u00a0ENCHIMA \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 fue \u00a0condenado \u00a0a \u00a0la pena de 8 a\u00f1os de prisi\u00f3n por el delito de homicidio agravado \u00a0en \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0tentativa, \u00a0a \u00a0la \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el mismo t\u00e9rmino y al pago de los perjuicios ocasionados con la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0(fl. \u00a0487), \u00a0providencia que fue confirmada en su integridad por el \u00a0Tribunal Superior el 10 de agosto de 1995 (fl. 15 C.T.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0invocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0segunda \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0causal primera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0 el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0sustancial \u00a0porque \u00a0el \u00a0Ad \u00a0quem \u00a0 incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0m\u00e9dicos en los que se hace referencia a las \u00a0heridas \u00a0sufridas \u00a0por la v\u00edctima, a la forma como pudieron ser ocasionadas y a \u00a0la incapacidad que de ellas se deriv\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Se\u00f1ala \u00a0que seg\u00fan la primera experticia no fue posible determinar \u00a0la \u00a0causa \u00a0de \u00a0la \u00a0herida, \u00a0pero \u00a0en \u00a0la \u00a0segunda \u00a0se dijo que de acuerdo con la \u00a0historia \u00a0cl\u00ednica \u00a0\u00e9sta \u00a0fue \u00a0producida con arma de fuego y en la tercera que, \u00a0teniendo \u00a0de \u00a0presente \u00a0las \u00a0anteriores, \u00a0se \u00a0puede \u00a0deducir que fue causada por \u00a0proyectil \u00a0de \u00a0arma de fuego, de lo cual se concluye que el \u00fanico fundamento de \u00a0los \u00a0dos \u00a0dict\u00e1menes \u00a0que \u00a0aluden \u00a0a \u00a0\u00e9ste \u00a0es la informaci\u00f3n contenida en la \u00a0historia cl\u00ednica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Como \u00a0en \u00a0los \u00a0mencionados documentos no se explican los ex\u00e1menes, \u00a0experimentos \u00a0e \u00a0investigaciones \u00a0realizados por los m\u00e9dicos para llegar a esas \u00a0conclusiones, \u00a0como lo exige el art\u00edculo 267 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0entonces \u00a0vigente, \u00a0ellos \u00a0no pod\u00edan ser valorados por el Tribunal por tratarse \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0obtenidas \u00a0con violaci\u00f3n del debido proceso, lo que las hace nulas \u00a0de \u00a0pleno derecho a voces del art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. Por lo \u00a0tanto, \u00a0su \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0Ad quem \u00a0desconoce \u00a0estos \u00a0preceptos \u00a0y \u00a0el del art\u00edculo 246 del estatuto \u00a0procesal, \u00a0lo \u00a0que \u00a0hace \u00a0manifiesto \u00a0el \u00a0error de derecho por violaci\u00f3n de los \u00a0ritos de formaci\u00f3n del medio probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sobre \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del error, manifiesta que de manera\u00a0 \u00a0expresa \u00a0el \u00a0fallador \u00a0sostuvo haberle dado credibilidad a uno de los dos grupos \u00a0de \u00a0declarantes \u00a0que \u00a0hab\u00edan ofrecido versiones contrapuestas sobre la causa de \u00a0la \u00a0lesi\u00f3n, \u00a0precisamente \u00a0porque \u00a0\u201csus dichos tienen respaldo en las pruebas \u00a0periciales \u00a0allegadas \u00a0al encuadernamiento\u201d, como lo reconoce al folio 4 de la \u00a0providencia. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0concluye el demandante, \u201cde no haber sido por \u00a0la \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0mencionados \u00a0dict\u00e1menes periciales, seguramente el \u00a0fallador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0no habr\u00eda podido despejar dudas tan evidentes \u00a0como \u00a0las \u00a0que \u00a0se \u00a0desprend\u00edan del dicho de la propia v\u00edctima y de la testigo \u00a0Luceli \u00a0Betancourt de Granados\u2026\u201d y tampoco \u201chabr\u00eda podido otorgar m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0a \u00a0la \u00a0historia cl\u00ednica de la v\u00edctima\u201d porque, como consta en el \u00a0informe \u00a0suscrito \u00a0por \u00a0el m\u00e9dico tratante, la causa de la herida se determin\u00f3 \u00a0\u201cseg\u00fan informaci\u00f3n de la misma\u201d paciente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0lo \u00a0tanto, la apreciaci\u00f3n de los dict\u00e1menes fue determinante \u00a0para \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0confirmara la sentencia de primera instancia, de manera \u00a0que \u00a0si \u00a0no \u00a0los \u00a0hubiera \u00a0valorado \u00a0no \u00a0habr\u00eda \u00a0existido prueba que permitiera \u00a0establecer \u00a0el \u00a0origen \u00a0de \u00a0la \u00a0herida \u00a0ni \u00a0los \u00a0elementos \u00a0constitutivos \u00a0de la \u00a0tentativa de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Cita \u00a0como \u00a0normas \u00a0violadas, de car\u00e1cter procesal, los art\u00edculos \u00a0246 \u00a0y \u00a0267 del Decreto 2.700 de 1991; y sustanciales, por aplicaci\u00f3n indebida, \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a022, 41, 45 y 324, y por falta de aplicaci\u00f3n el 2\u00ba., todos del \u00a0Decreto 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Finalmente, \u00a0solicita \u00a0casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0y, en su lugar, \u00a0dictar sentencia absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Considera \u00a0el se\u00f1or Procurador Tercero delegado en lo Penal que si \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0del casacionista era desvirtuar el valor probatorio otorgado por \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0a \u00a0algunas \u00a0pruebas \u00a0testimoniales, \u00a0con \u00a0lo que la situaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0quedar\u00eda \u00a0cobijada por la duda por falta de evidencia sobre el origen \u00a0causal \u00a0de \u00a0la \u00a0herida, \u00a0su planteamiento es incompleto porque debi\u00f3 invocar el \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0445 \u00a0 \u00a0del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0 Penal \u00a0 para \u00a0 entonces \u00a0vigente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Y \u00a0aunque \u00a0el \u00a0demandante \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0la falta de pruebas para \u00a0condenar, \u00a0esta \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0no \u00a0es \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0superar \u00a0la falla que se \u00a0advierte \u00a0porque \u00a0el \u00a0fallo \u00a0contiene otros argumentos adicionales que avalan la \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0le dio a algunos testimonios, como la historia cl\u00ednica, cuya \u00a0validez \u00a0no fue cuestionada, o la circunstancia de que una de las testigos fuera \u00a0precisamente la madre del procesado y de la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Destaca \u00a0el \u00a0Delegado \u00a0que \u00a0la cr\u00edtica de la historia cl\u00ednica por \u00a0consignar \u00a0una informaci\u00f3n suministrada por la ofendida obedece a un equivocado \u00a0examen \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0pues aunque es cierto que el perito psiquiatra hizo esa \u00a0aseveraci\u00f3n, \u00a0el \u00a0m\u00e9dico que la atendi\u00f3 el mismo d\u00eda del ataque anot\u00f3 en el \u00a0documento, \u00a0como \u00a0resultado \u00a0del \u00a0examen \u00a0cl\u00ednico \u00a0de \u00a0la \u00a0paciente, \u00a0que \u00a0ella \u00a0registraba una \u201cherida por proyectil en cuero cabelludo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0aun \u00a0si \u00a0se acogieran los argumentos de la demanda \u00a0sobre \u00a0la desestimaci\u00f3n de los dict\u00e1menes periciales, el fallo conservar\u00eda su \u00a0integridad \u00a0porque \u00a0contiene \u00a0pruebas, \u00a0valoraciones \u00a0y \u00a0fundamentos \u00a0jur\u00eddicos \u00a0suficientes para sustentar su contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Los \u00a0 alegados \u00a0 vicios, \u00a0 sin \u00a0embargo, \u00a0no \u00a0existen, \u00a0porque \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0consultaron \u00a0los elementos cient\u00edficos en ellos enunciados. Lo que \u00a0ocurre \u00a0es \u00a0que el censor entiende mal la norma probatoria al considerar que las \u00a0experiencias \u00a0y \u00a0an\u00e1lisis \u00a0que les sirven de apoyo tienen que ser realizados al \u00a0momento \u00a0 del \u00a0peritaje \u00a0y \u00a0no \u00a0derivados \u00a0del \u00a0conocimiento \u00a0propio \u00a0o \u00a0de \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0o \u00a0descripciones \u00a0que \u00a0otros \u00a0expertos hubieran realizado sobre el \u00a0mismo \u00a0objeto \u00a0de \u00a0estudio, \u00a0como \u00a0las \u00a0contenidas \u00a0en la historia cl\u00ednica. Tan \u00a0serios \u00a0son \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0cuestionados, \u00a0que s\u00f3lo despu\u00e9s de conocerse la \u00a0historia \u00a0cl\u00ednica levantada en el Hospital San Juan de Dios, donde inicialmente \u00a0se atendi\u00f3 a la v\u00edctima, pudo establecerse la causa de la herida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Concluye \u00a0el \u00a0Delegado \u00a0que, \u00a0como \u00a0no \u00a0se observa ilegalidad en la \u00a0prueba pericial, no se debe casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01. \u00a0Independientemente \u00a0de \u00a0las \u00a0reflexiones \u00a0que se podr\u00edan hacer \u00a0sobre \u00a0la proposici\u00f3n integral en cuanto el censor omiti\u00f3 referirse a la norma \u00a0que \u00a0para la fecha de presentaci\u00f3n de la demanda consagraba el principio del in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo -art\u00edculo 445 del anterior estatuto procesal que corresponde al \u00a07\u00ba. \u00a0del actual-, estima la Sala que el reproche formulado por el demandante es \u00a0infundado \u00a0e \u00a0intrascendente. Lo primero, porque es falsa la premisa a partir de \u00a0la \u00a0cual \u00a0lo \u00a0edifica; \u00a0y \u00a0lo \u00a0segundo \u00a0porque, \u00a0aun si prosperara el ataque, no \u00a0tendr\u00eda la virtualidad de derruir el fallo de condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0Recu\u00e9rdese \u00a0inicialmente \u00a0que, \u00a0seg\u00fan el casacionista, \u201c\u2026 \u00a0como \u00a0el \u00a0primer dictamen evidenciaba la imposibilidad de establecer la causa de \u00a0la \u00a0herida, \u00a0y el segundo la determinaba con apoyo en la historia cl\u00ednica de la \u00a0paciente \u00a0en \u00a0el \u00a0Hospital \u00a0San \u00a0Juan de Dios, el \u00fanico fundamento \u2018cient\u00edfico\u2019 \u00a0de \u00a0los \u00a0dos dict\u00e1menes periciales \u00a0que \u00a0aluden a un proyectil como causa de la herida que la v\u00edctima presentaba en \u00a0la \u00a0cabeza, \u00a0es la informaci\u00f3n contenida en la mencionada historia cl\u00ednica\u201d, \u00a0no \u00a0los \u00a0experimentos \u00a0o \u00a0pruebas \u00a0t\u00e9cnicas que hubiesen realizado los m\u00e9dicos \u00a0(fl. \u00a049 C.T.). Y agrega que \u201c\u2026 sin el respaldo de los referidos dict\u00e1menes \u00a0periciales \u00a0el \u00a0fallador \u00a0de segunda instancia no habr\u00eda podido otorgar m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0a la historia cl\u00ednica de la v\u00edctima, en donde se hizo referencia a \u00a0que \u00a0la \u00a0herida que presentaba en la cabeza hab\u00eda sido causada por un proyectil \u00a0de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego, \u00a0pues tal como consta en el informe obrante a folio 199 del \u00a0cuaderno \u00a0original, suscrito por el m\u00e9dico encargado de tratar a la paciente en \u00a0el \u00a0Hospital \u00a0San \u00a0Juan \u00a0de Dios, la causa de la herida en la cabeza (esto es la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0que le hubiera sido ocasionada con un proyectil de un arma de \u00a0fuego) \u00a0 \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0 \u00a0determin\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u2018seg\u00fan \u00a0 \u00a0 \u00a0 informaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 misma\u2019 \u00a0(se refiere a la paciente).\u201d (fl. \u00a055 ib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dicho \u00a0en \u00a0otros \u00a0t\u00e9rminos, \u00a0los peritajes se basan en la historia \u00a0cl\u00ednica \u00a0y \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0de \u00a0\u00e9sta se respalda en aqu\u00e9llos, aunque \u00a0carece \u00a0de \u00a0todo \u00a0sustento porque el m\u00e9dico tratante inform\u00f3 que el dato de la \u00a0causa \u00a0de \u00a0la \u00a0lesi\u00f3n \u00a0fue \u00a0manifestado \u00a0por \u00a0la paciente, de lo que habr\u00eda de \u00a0concluirse, \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0toda la prueba pericial se bas\u00f3 en su afirmaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0otra \u00a0cosa \u00a0acredita \u00a0el \u00a0proceso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0a. \u00a0El \u00a015 \u00a0de \u00a0marzo de 1989, media hora despu\u00e9s de sucedidos los \u00a0hechos, \u00a0la \u00a0ofendida \u00a0recibi\u00f3 atenci\u00f3n en el Hospital San Juan de Dios, donde \u00a0se \u00a0diagnostic\u00f3 \u00a0\u201cHerida \u00a0por proyectil en cuero cabelludo\u201d, como se lee en \u00a0la \u00a0certificaci\u00f3n \u00a0que con base en la historia cl\u00ednica K06386 expidi\u00f3 la Jefe \u00a0del \u00a0Departamento \u00a0de \u00a0Inform\u00e1tica \u00a0y \u00a0Admisiones \u00a0de \u00a0ese \u00a0centro \u00a0(fls. \u00a037 y \u00a048). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0b. \u00a0El \u00a0mismo d\u00eda, remitida al Instituto de Medicina Legal por una \u00a0comisar\u00eda \u00a0nacional \u00a0de \u00a0polic\u00eda, el perito m\u00e9dico inform\u00f3 haber apreciado a \u00a0las \u00a023.40 \u00a0horas \u00a0una \u00a0\u201cherida suturada, oblicua, de tres (3) cms. en regi\u00f3n \u00a0fronto-parietal \u00a0paramediana \u00a0derecha\u201d, \u00a0cuya \u00a0causa \u00a0no es posible determinar \u00a0debido a su reparaci\u00f3n (fl. 6). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0c. \u00a0El \u00a0segundo reconocimiento m\u00e9dico practicado en este instituto \u00a0el \u00a025 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01989, \u00a0transcribe la informaci\u00f3n contenida en la historia \u00a0cl\u00ednica \u00a0y \u00a0ratifica \u00a0la \u00a0incapacidad provisional de 10 d\u00edas, ahora calificada \u00a0como definitiva (fl. 41). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0d. \u00a0El \u00a0informe del folio 199 a que alude el demandante, en el cual \u00a0se \u00a0anota \u00a0que \u00a0la \u00a0causa de la herida fue expresada por la paciente, nada tiene \u00a0que \u00a0ver \u00a0con los anteriores reconocimientos ni con la historia cl\u00ednica K06386, \u00a0pues \u00a0proviene \u00a0del \u00a0m\u00e9dico \u00a0siquiatra \u00a0que \u00a0la \u00a0atend\u00eda en la Unidad de Salud \u00a0Mental \u00a0del \u00a0Hospital \u00a0San Juan de Dios, en la que registra la historia cl\u00ednica \u00a0922095 (fl. 199). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0e. \u00a0Si \u00a0en \u00a0t\u00e9rminos \u00a0del \u00a0Diccionario de la Academia de la Lengua \u00a0Espa\u00f1ola \u00a0(21\u00aa. \u00a0edici\u00f3n, \u00a0Espasa-Calpe) diagn\u00f3stico significa en su segunda \u00a0acepci\u00f3n \u00a0\u201carte o acto de conocer la naturaleza de una enfermedad mediante la \u00a0observaci\u00f3n \u00a0de \u00a0sus \u00a0s\u00edntomas y signos\u201d y nada en el proceso hace dudar que \u00a0la \u00a0anotaci\u00f3n \u00a0consignada \u00a0en \u00a0la historia cl\u00ednica el mismo d\u00eda de los hechos \u00a0haya \u00a0sido \u00a0producto \u00a0del \u00a0examen ilustrado del galeno, quien podr\u00eda distinguir \u00a0sin \u00a0dificultad \u00a0entre \u00a0una \u00a0herida \u00a0causada \u00a0por \u00a0el \u00a0roce \u00a0de \u00a0una bala y otra \u00a0ocasionada \u00a0por \u00a0el \u00a0golpe contra una parte de un automotor, debe admitirse como \u00a0v\u00e1lida esa conclusi\u00f3n profesional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0f. \u00a0Ciertamente \u00a0los \u00a0dos \u00a0peritos \u00a0m\u00e9dicos \u00a0no pudieron verificar \u00a0directamente \u00a0la \u00a0causa \u00a0de \u00a0la \u00a0herida, \u00a0el primero porque \u00e9sta ya hab\u00eda sido \u00a0tratada \u00a0y \u00a0el segundo porque se encontraba satisfactoriamente reparada. De ah\u00ed \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0revisi\u00f3n \u00a0definitiva \u00a0se \u00a0hubiere \u00a0remitido el experto a los datos \u00a0consignados \u00a0en \u00a0la \u00a0historia cl\u00ednica de la v\u00edctima, que constituye, contra el \u00a0querer \u00a0del \u00a0recurrente, \u00a0la expresi\u00f3n del examen cient\u00edfico que le practicara \u00a0un \u00a0profesional \u00a0de \u00a0la \u00a0medicina \u00a0cuya \u00a0formaci\u00f3n \u00a0e \u00a0idoneidad \u00a0no \u00a0han \u00a0sido \u00a0cuestionadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0g. \u00a0En realidad, dadas las imposibilidades advertidas, el origen de \u00a0la \u00a0lesi\u00f3n \u00a0no \u00a0fue cient\u00edficamente identificado en los dict\u00e1menes sino en la \u00a0revisi\u00f3n \u00a0inicial que de la herida hiciera el m\u00e9dico que atendi\u00f3 a la se\u00f1ora \u00a0ENCHIMA \u00a0DE \u00a0NI\u00d1O \u00a0pocos minutos despu\u00e9s de haberse producido, y as\u00ed tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0entendi\u00f3 \u00a0el Tribunal cuando sostuvo que gracias a ese reconocimiento \u201cse \u00a0diagnostic\u00f3 \u00a0que la herida en el cuero cabelludo fue realizada por proyectil de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego, \u00a0aspecto posteriormente ratificado por el Instituto de Medicina \u00a0Legal\u201d (fl. 19 C.T.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0h. \u00a0No \u00a0es cierto, entonces, que el valor probatorio de la historia \u00a0cl\u00ednica \u00a0se \u00a0respalde \u00a0en \u00a0los peritajes, pues aquella tiene una entidad propia \u00a0que \u00a0permanece inc\u00f3lume, como que su validez ni siquiera fue cuestionada por el \u00a0demandante. \u00a0Y \u00a0si \u00a0la prueba, impropiamente\u00a0 englobada por el Ad \u00a0quem dentro del concepto de pericial \u00a0junto \u00a0a \u00a0las experticias del Instituto de Medicina Legal -cuando en realidad se \u00a0trata \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 documento \u00a0que \u00a0contiene \u00a0el \u00a0resultado \u00a0de \u00a0una \u00a0observaci\u00f3n \u00a0cient\u00edfica- \u00a0\u201cest\u00e1 \u00a0ratificando \u00a0los \u00a0dichos \u00a0de \u00a0los declarantes del primer \u00a0grupo\u201d \u00a0que \u00a0se\u00f1alan \u00a0que el procesado dispar\u00f3 a la cabeza de su hermana, la \u00a0intrascendencia \u00a0del ataque deviene evidente pues aun si prosperara el reproche, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0permanecer\u00eda \u00a0enhiesta \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de la restante \u00a0prueba recaudada en el proceso.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El cargo, en consecuencia, ser\u00e1 desestimado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 \u00a0 CASAR\u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 c\u00famplase \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. \u00a0C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0 CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0de \u00a0Colombia \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Corte Suprema de Justicia \u00a0 Proceso No 11266 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 APROBADO ACTA No. 188 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 D.C., \u00a0 tres \u00a0 (03) \u00a0 de \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-3958","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-9"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3958","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3958"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3958\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3958"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3958"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3958"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}