{"id":3939,"date":"2023-09-08T15:14:03","date_gmt":"2023-09-08T15:14:03","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1106703-05-01\/"},"modified":"2023-09-08T15:14:03","modified_gmt":"2023-09-08T15:14:03","slug":"1106703-05-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1106703-05-01\/","title":{"rendered":"11067(03-05-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 11067 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACION \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Dr. JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0 64 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0tres \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0uno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JAIRO \u00a0 ENRIQUE \u00a0 LUGO \u00a0VILLAMARIN \u00a0result\u00f3 \u00a0condenado \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de diez (10) a\u00f1os de prisi\u00f3n, a la accesoria de interdicci\u00f3n en el \u00a0ejercicio \u00a0de los derechos y funciones p\u00fablicas por el mismo t\u00e9rmino y al pago \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0materiales \u00a0y morales como autor penalmente responsable del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0seg\u00fan \u00a0sentencia proferida en primera instancia el 9 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01995 \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado Penal del Circuito de Pacho (Cundinamarca) y \u00a0confirmada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad \u00a0el \u00a027 \u00a0de \u00a0abril del mismo a\u00f1o por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito Judicial de Cundinamarca, fallo \u00e9ste sometido ahora por \u00a0iniciativa \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0defensor \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0sentenciado \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 impugnaci\u00f3n \u00a0 en \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cumplido \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0en \u00a0esta \u00a0sede extraordinaria, resolver\u00e1 la \u00a0Corte como sigue. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Los present\u00f3 as\u00ed el Tribunal en el fallo impugnado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn el establecimiento p\u00fablico de propiedad \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0CRISTO \u00a0ALVAREZ, \u00a0ubicado \u00a0en \u00a0la vereda Terama del Municipio de El \u00a0Pe\u00f1\u00f3n \u00a0(Cundinamarca), \u00a0el d\u00eda veinticinco (25) de octubre de mil novecientos \u00a0ochenta \u00a0y siete (1987), siendo aproximadamente las cinco (5) de la tarde, JAIRO \u00a0ENRIQUE \u00a0LUGO \u00a0VILLAMARIN \u00a0accion\u00f3 \u00a0en \u00a0repetidas \u00a0ocasiones \u00a0un \u00a0arma de fuego \u00a0-rev\u00f3lver- \u00a0contra la humanidad de LUIS ALFONSO GOMEZ SUAREZ, impact\u00e1ndolo por \u00a0tres \u00a0ocasiones \u00a0en \u00a0diferentes \u00a0partes \u00a0de \u00a0su cuerpo, caus\u00e1ndole lesiones que \u00a0condujeron \u00a0a su deceso en forma inmediata, por shock neurog\u00e9nico producido por \u00a0destrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0masa \u00a0encef\u00e1lica, \u00a0y \u00a0shock \u00a0hipovol\u00e9mico por lesi\u00f3n de \u00a0p\u00e1ncreas y arteria mesent\u00e9rica superior\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACION \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Correspondi\u00f3 \u00a0al \u00a0Juzgado Promiscuo Municipal de El Pe\u00f1\u00f3n (Cund.) \u00a0adelantar \u00a0la \u00a0indagaci\u00f3n preliminar, en cuyo desarrollo escuch\u00f3 en versi\u00f3n a \u00a0JAIRO \u00a0ENRIQUE \u00a0LUGO \u00a0VILLAMARIN, \u00a0puesto \u00a0a su disposici\u00f3n por la polic\u00eda del \u00a0lugar \u00a0bajo la imputaci\u00f3n de homicidio en Luis Alfonso G\u00f3mez Su\u00e1rez; de all\u00ed \u00a0pasaron \u00a0las \u00a0diligencias al otrora Juzgado 67 de Instrucci\u00f3n Criminal de Pacho \u00a0(Cund.) \u00a0a \u00a0cuyo \u00a0cargo, \u00a0luego \u00a0de \u00a0ordenar \u00a0la \u00a0apertura de la investigaci\u00f3n, \u00a0corri\u00f3 \u00a0la \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0formal del inculpado mediante indagatoria, resultando \u00a0luego \u00a0afectado con medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva sin derecho \u00a0al beneficio de la libertad provisional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Una \u00a0vez \u00a0perfeccionada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0el \u00a0Juzgado 106 de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0de la misma municipalidad quien profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0LUGO \u00a0VILLAMARIN \u00a0y \u00a0otro procesado, por el cargo de \u00a0homicidio. \u00a0En \u00a0firme \u00a0tal \u00a0determinaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0remiti\u00f3 \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0a los \u00a0juzgados \u00a0superiores de esta ciudad, correspondiendo por reparto al 14, despacho \u00a0judicial \u00a0que \u00a0por auto de fecha 12 de febrero de 1989 declar\u00f3 la nulidad de lo \u00a0actuado \u00a0incluyendo \u00a0la providencia por medio de la cual se orden\u00f3 el cierre de \u00a0la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Subsanadas \u00a0las irregularidades advertidas por el fallador,\u00a0 la \u00a0Unidad \u00a0de Fiscal\u00edas de Pacho, mediante resoluci\u00f3n del 2 de noviembre de 1993, \u00a0acus\u00f3 \u00a0formalmente \u00a0a \u00a0los \u00a0sindicados por el delito de homicidio. Ejecutoriado \u00a0este \u00a0prove\u00eddo y remitidas las diligencias al juez del conocimiento, nuevamente \u00a0se\u00a0 \u00a0decret\u00f3 \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0esta \u00a0vez \u00a0a \u00a0partir de la \u00a0notificaci\u00f3n de la resoluci\u00f3n acusatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Rituado \u00a0el \u00a0juicio \u00a0por el juzgado penal del circuito del municipio \u00a0que \u00a0se \u00a0viene \u00a0citando, \u00a0tras \u00a0el \u00a0decreto \u00a0y pr\u00e1ctica de algunas pruebas y la \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0respectiva diligencia de audiencia p\u00fablica, se profiri\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia con condena a diez (10) a\u00f1os de prisi\u00f3n para \u00a0JAIRO ENRIQUE LUGO VILLAMARIN y absoluci\u00f3n para su compa\u00f1ero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Inconforme \u00a0con lo anteriormente resuelto, el defensor del condenado \u00a0recurri\u00f3 \u00a0en \u00a0alzada \u00a0ante \u00a0el Tribunal Superior de Cundinamarca, con lo que se \u00a0produjo \u00a0la \u00a0confirmaci\u00f3n \u00a0\u00edntegra de la sentencia de primer grado, siendo esa \u00a0la raz\u00f3n para que se presentara la impugnaci\u00f3n extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0las causales tercera y primera del art\u00edculo 220 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0formula tres cargos contra el \u00a0fallo condenatorio, que presenta as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo primero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0aduce \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0que la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0se \u00a0emiti\u00f3 \u00a0\u201ccon comprobadas \u00a0falencias \u00a0que \u00a0atentan \u00a0contra \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0el \u00a0derecho de defensa, \u00a0gener\u00e1ndose \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0ello \u00a0 \u00a0 nulidad \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 car\u00e1cter \u00a0 \u00a0 legal \u00a0 \u00a0 y \u00a0constitucional\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0se \u00a0viol\u00f3 \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0de la prueba porque ninguna se decret\u00f3 previamente, y recrimina \u00a0que \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0del \u00a010 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01987 \u00a0se \u00a0hayan recepcionado, \u00a0\u201cal \u00a0parecer \u00a0sin \u00a0ning\u00fan \u00a0control\u201d, \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0forma \u00a0 \u00a0simult\u00e1nea\u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0juzgar \u00a0 \u00a0\u201cpor \u00a0los \u00a0car\u00e1cteres (sic) gr\u00e1ficos de una y otra declaraci\u00f3n \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0indiscriminada combinaci\u00f3n de horas\u201d, sin \u00a0que \u00a0se \u00a0permitiera \u00a0al \u00a0sindicado \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0ejercer \u00a0su \u00a0derecho \u00a0a \u00a0contrainterrogar. \u00a0Y \u00a0concluye: \u00a0\u201clas \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0sirvieron \u00a0de \u00a0sustento \u00a0a \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0condenatorias \u00a0son \u00a0a \u00a0todas \u00a0luces \u00a0nulas&#8230;como \u00a0bien \u00a0se sabe, la bilateralidad de la audencia (sic) es uno de los \u00a0presupuestos \u00a0procesales \u00a0orientadores de nuestro ordenamiento procesal, el cual \u00a0se \u00a0 desconoci\u00f3 \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0 absoluta \u00a0 y \u00a0 arbitraria \u00a0 en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0marras\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0solicita \u00a0de la Corte se decrete la nulidad de la \u00a0sentencia \u00a0acusada, \u00a0se \u00a0proceda \u00a0conforme \u00a0al art\u00edculo 229 del C. de P.P. y se \u00a0aproveche \u00a0la oportunidad \u201cpara fijar los derroteros \u00a0de \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la prueba, olvidados en la inexplicable l\u00f3gica y sentido \u00a0jur\u00eddico \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0algunos \u00a0 \u00a0 \u00a0funcionarios \u00a0 \u00a0 \u00a0judiciales\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo segundo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0invocaci\u00f3n \u00a0de la causal primera de casaci\u00f3n, cuerpo segundo, \u00a0el \u00a0 impugnante \u00a0 dice \u00a0atacar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0\u201cDE \u00a0MANERA \u00a0PRINCIPAL\u201d, \u00a0por \u00a0la \u00a0pretendida existencia de un error de derecho consistente \u00a0en \u00a0falso \u00a0juicio de legalidad de toda la prueba testimonial, lo que conllev\u00f3 a \u00a0una \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0323 \u00a0del C\u00f3digo Penal, \u201clo \u00a0cual \u00a0a \u00a0su \u00a0turno \u00a0produjo \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a040 \u00a0numeral \u00a03\u00b0 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0texto \u00a0legal, \u00a0247 y 445 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal y 81 de la Ley 190 de 1995\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Argumenta \u00a0que \u00a0los juzgadores de instancia, por virtud de la prueba \u00a0testimonial \u00a0aducida \u00a0al \u00a0proceso \u00a0restaron todo cr\u00e9dito a la posible causal de \u00a0inculpabilidad \u00a0propuesta \u00a0como medio defensivo por el procesado desde la propia \u00a0injurada \u00a0y \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0en la recepci\u00f3n de los testimonios \u201cse \u00a0pretermiti\u00f3 \u00a0de \u00a0manera \u00a0burda \u00a0y flagrante el principio de \u00a0contradicci\u00f3n\u201d, \u00a0 dichas \u00a0 pruebas \u00a0 son \u00a0 nulas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Considera \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 importancia \u00a0que \u00a0merece \u00a0el \u00a0\u201csagrado \u00a0principio \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n\u201d \u00a0s\u00f3lo \u00a0podr\u00eda recuperarse si se reconoce la existencia del error de derecho que \u00a0propone. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0\u201cla \u00a0sentencia \u00a0de reemplazo \u00a0deber\u00eda \u00a0 ser \u00a0reconociendo \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0inculpabilidad \u00a0propuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0en \u00a0su defensa, y cuya veracidad no pudo derrumbar el Estado, titular \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n penal a quien correspond\u00eda la carga de la prueba. En el peor de \u00a0los \u00a0 casos, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0reemplazo \u00a0deber\u00eda \u00a0ser \u00a0absolviendo \u00a0dada \u00a0la \u00a0existencia \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 duda, \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 ha \u00a0 de \u00a0 reconocerse \u00a0en \u00a0favor \u00a0del \u00a0reo&#8230;\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo tercero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tras \u00a0 advertir \u00a0 que \u00a0el \u00a0cargo \u00a0que \u00a0propone \u00a0en \u00a0este \u00a0cap\u00edtulo, \u00a0\u201ces \u00a0subsidiario, vale decir, en el evento\u00a0 en \u00a0que \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0otros dos obtengan \u00e9xito\u201d, se \u00a0remite \u00a0de \u00a0nuevo a la causal primera de casaci\u00f3n por considerar que, de manera \u00a0directa, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0acusada es violatoria de la ley sustancial por falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del art\u00edculo 299 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, al abstenerse \u00a0el \u00a0fallador \u00a0de \u00a0conceder a JAIRO ENRIQUE LUGO VILLAMARIN la reducci\u00f3n de pena \u00a0por confesi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Luego \u00a0de \u00a0presentar \u00a0sus consideraciones en torno de la confesi\u00f3n, \u00a0asevera \u00a0que \u00a0su \u00a0defendido debi\u00f3 verse favorecido con la reducci\u00f3n de pena de \u00a0que \u00a0trata \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0299 del C. de P. P., porque si bien la conducta de su \u00a0patrocinado \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0del \u00a0anterior c\u00f3digo de procedimiento \u00a0penal \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0art\u00edculo \u00a0301 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0consagraba una rebaja punitiva por \u00a0confesi\u00f3n, \u00a0aunque \u00a0en \u00a0una \u00a0proporci\u00f3n \u00a0mayor, \u00a0pues antes era de una tercera \u00a0parte \u00a0y \u00a0ahora \u00a0se \u00a0redujo a una sexta, lo m\u00e1s importante de la reforma es que \u00a0\u201cya \u00a0no exige en manera alguna que la sentencia sea \u00a0fundamentada \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 confesi\u00f3n\u201d; \u00a0 y \u00a0 agrega: \u00a0\u201cTampoco \u00a0 exige \u00a0la \u00a0norma \u00a0en \u00a0comento \u00a0para \u00a0el \u00a0otorgamiento \u00a0 de \u00a0la \u00a0reducci\u00f3n \u00a0el \u00a0que \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0deba \u00a0ser \u00a0simple \u00a0o \u00a0calificada\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Y \u00a0concluye \u00a0que \u00a0\u201cJAIRO \u00a0ENRIQUE \u00a0LUGO \u00a0VILLAMARIN \u00a0re\u00fane \u00a0todos los requisitos exigidos para la reducci\u00f3n de pena por \u00a0confesi\u00f3n \u00a0contenidos en el art\u00edculo 299 del C. de P. P. motivo por el cual ha \u00a0debido \u00a0reconoc\u00e9rsele \u00a0dicha \u00a0gracia \u00a0(derecho \u00a0del \u00a0sindicado y de obligatoria \u00a0concesi\u00f3n \u00a0cuando \u00a0se \u00a0satisfagan los requisitos contenidos en el art\u00edculo 299 \u00a0del \u00a0 estatuto \u00a0 adjetivo \u00a0 penal), \u00a0 sin \u00a0 que \u00a0 sean \u00a0 legales \u00a0ni \u00a0admisibles \u00a0interpretaciones \u00a0que \u00a0restrinjan \u00a0tal \u00a0derecho, dada la excesiva claridad de la \u00a0norma \u00a0a \u00a0su \u00a0simple \u00a0observaci\u00f3n, \u00a0adem\u00e1s de la comparaci\u00f3n con el art\u00edculo \u00a0correspondiente \u00a0del \u00a0anterior \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0corolario \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a0propio \u00a0censor \u00a0llama \u201cestos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0breves \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 comentarios\u201d, \u00a0 \u00a0reclama \u00a0la\u00a0 \u00a0casaci\u00f3n \u00a0parcial \u00a0de \u00a0la sentencia para que la Corte \u201cproceda \u00a0 conforme \u00a0lo \u00a0determina \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0229 \u00a0(sic) \u00a0 del \u00a0 C. \u00a0 de \u00a0P. \u00a0P.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CRITERIO \u00a0 DEL \u00a0 NO \u00a0RECURRENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0Procurador \u00a023 \u00a0en \u00a0lo \u00a0Judicial \u00a0Penal \u00a0descorri\u00f3 en tiempo el \u00a0traslado \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0diera \u00a0de \u00a0la \u00a0anterior demanda, expresando que seg\u00fan su \u00a0parecer la sentencia no merece ser casada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se\u00f1ala \u00a0en \u00a0primer \u00a0t\u00e9rmino \u00a0que \u00a0el hecho de no disponerse en una \u00a0providencia \u00a0la \u00a0fecha \u00a0y \u00a0hora \u00a0en \u00a0que \u00a0habr\u00e1 \u00a0de recibirse un testimonio, es \u00a0circunstancia \u00a0que \u00a0en \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0alcanza \u00a0la entidad necesaria\u00a0 para \u00a0catalogarla \u00a0violatoria \u00a0del \u00a0derecho de defensa, sobre todo cuando el principio \u00a0de \u00a0 la \u00a0 contradicci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0es \u00a0integral, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0\u201cabarca \u00a0 \u00a0 desde \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0principio \u00a0 \u00a0hasta \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0final \u00a0 \u00a0del \u00a0proceso\u201d, \u00a0principio \u00a0que aqu\u00ed no se ha desconocido \u00a0ya \u00a0que \u201cno se puede afirmar categ\u00f3ricamente que el \u00a0ejercicio \u00a0del \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la defensa haya quedado mutilado por el hecho de una \u00a0omisi\u00f3n \u00a0formal \u00a0de \u00a0la \u00a0fecha y hora de las diligencias prementadas, ya que la \u00a0misma \u00a0din\u00e1mica procesal obliga al procesado o defensor a ejercer dicho derecho \u00a0durante \u00a0las \u00a0diferentes \u00a0etapas \u00a0procesales, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0el ejercicio al\u00a0 \u00a0derecho \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0supeditado \u00a0a \u00a0lo probado en preliminares o \u00a0instrucci\u00f3n&#8230;\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0cuanto \u00a0al segundo de los cargos se refiere, es del criterio que \u00a0\u00e9ste \u00a0 debi\u00f3 \u00a0ser \u00a0formulado \u00a0como \u00a0subsidiario \u00a0y \u00a0no \u00a0como \u00a0principal, \u00a0pues \u00a0\u201cel \u00a0haz probatorio esgrimido por el censor en este \u00a0cargo \u00a0es el mismo expuesto en el cargo primero, adem\u00e1s la consecuencia l\u00f3gica \u00a0del \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0art. \u00a0323, \u00a040 \u00a0num. 3o., del C.P., 247 y 445 del \u00a0C.P.P. \u00a0y \u00a081 de la ley 190-95, se fundamenta en la ilegalidad de toda la prueba \u00a0testimonial \u00a0como producto del desconocimiento del principio de contradicci\u00f3n y \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0derecho \u00a0de defensa alegada como ya se dijo, en el primer cargo; \u00a0en \u00a0t\u00e9rminos \u00a0sencillos esta causal depende del \u00e9xito de la primera, lo que le \u00a0origina la subsidiaridad&#8230;\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0estima \u00a0que tambi\u00e9n el cargo tercero debe rechazarse \u00a0ya \u00a0que \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0plenamente \u00a0identificado el procesado en el \u00a0momento \u00a0de \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del punible, es circunstancia que lo hace incurso en \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0flagrancia. \u00a0Por tanto, no se re\u00fanen en su favor las exigencias \u00a0demandadas \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo 299 del C. de P. P. para reconocerle el beneficio \u00a0de rebaja de pena all\u00ed previsto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DEL \u00a0MINISTERIO \u00a0PUBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0obstante \u00a0denotar \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador Segundo Delegado en lo \u00a0Penal \u00a0algunas \u00a0fallas de t\u00e9cnica en la demanda, atiende la censura y encuentra \u00a0que \u00a0en \u00a0el cargo primero, relacionado con la causal tercera, el casacionista no \u00a0logra \u00a0escindir \u00a0la violaci\u00f3n del principio de contradicci\u00f3n con la del debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, lo que en rigor t\u00e9cnico le era imperativo \u00a0efectuar.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Agrega \u00a0el \u00a0representante \u00a0de \u00a0la \u00a0sociedad \u00a0que \u00a0de \u00a0acuerdo con el \u00a0art\u00edculo \u00a0304 \u00a0del \u00a0C. \u00a0P. P. las violaciones al debido proceso y al derecho de \u00a0defensa \u00a0\u201cse proyectan como causales independientes \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0lo \u00a0que \u00a0significa que en debida t\u00e9cnica de casaci\u00f3n, habr\u00e1n de \u00a0proponerse \u00a0 dentro \u00a0 de \u00a0 sus \u00a0 propios \u00a0 \u00e1mbitos, \u00a0 o \u00a0 en \u00a0matiz\u201d, \u00a0lo que debiendo hacer no hizo el casacionista, sin que de otra \u00a0parte \u00a0indique \u00a0en forma concreta de qu\u00e9 manera se ha desquiciado la estructura \u00a0b\u00e1sica \u00a0del \u00a0proceso \u00a0ni \u00a0precise \u00a0el \u00a0momento a partir del cual debe operar la \u00a0pretendida \u00a0invalidaci\u00f3n. \u00a0Y \u00a0por \u00a0si \u00a0lo \u00a0anterior fuera poco, en su af\u00e1n por \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0la \u00a0pretendida violaci\u00f3n al principio de \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0entremezcl\u00f3 \u00a0censuras que son propias del error de derecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0mixturas \u00a0que constituyen insalvable equ\u00edvoco de \u00a0t\u00e9cnica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Resulta \u00a0claro \u00a0para el Procurador Delegado que la prueba que milita \u00a0en \u00a0el \u00a0expediente \u00a0es \u00a0generosa \u00a0en \u00a0punto \u00a0de establecer que siempre estuvo el \u00a0procesado \u00a0debida \u00a0y \u00a0legalmente \u00a0asistido \u00a0por un apoderado judicial a quien en \u00a0todo \u00a0momento \u00a0se \u00a0respet\u00f3 \u00a0su \u00a0derecho \u00a0de \u00a0solicitar, \u00a0aportar y controvertir \u00a0pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0abordar \u00a0el \u00a0estudio \u00a0del segundo cargo, encuentra el Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0que \u00a0el recurrente lo \u00fanico que en esta oportunidad hace es ubicar su \u00a0censura \u00a0en otra de las causales, \u201cesta vez acusando \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta, falsos juicios de legalidad con respecto a las pruebas \u00a0generado \u00a0 (sic) \u00a0por \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Continuando \u00a0en \u00a0su \u00a0cr\u00edtica \u00a0considera \u00a0equivocada \u00a0la \u00a0v\u00eda ahora \u00a0escogida \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante \u00a0para \u00a0atacar \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0pues ignora que los \u00a0conflictos \u00a0generados \u00a0por el desconocimiento del principio de la contradicci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0 son \u00a0 ajenos \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 hip\u00f3tesis \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Desacierta \u00a0de nuevo el censor al plantear el cargo tercero, dice el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, porque en el caso presente s\u00ed se aplic\u00f3 el art\u00edculo 299 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de P. P. s\u00f3lo que en forma denegativa; por lo tanto, no puede acusarse \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por falta de aplicaci\u00f3n, como \u00a0predica \u00a0 el \u00a0casacionista. \u00a0Debi\u00f3, \u00a0si \u00a0lo \u00a0que \u00a0pretend\u00eda \u00a0era \u00a0discutir \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 denegativa \u00a0 de \u00a0 dicha \u00a0 norma, \u00a0 acudir \u00a0 a \u00a0la \u00a0especie \u00a0de \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n err\u00f3nea y demostrarla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0 \u00a0todo \u00a0 lo \u00a0 anterior, \u00a0 sugiere \u00a0 no \u00a0 casar \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Puestas \u00a0 en \u00a0raz\u00f3n \u00a0resultan \u00a0la \u00a0mayor\u00eda \u00a0de \u00a0las \u00a0apreciaciones \u00a0cr\u00edticas \u00a0que \u00a0el \u00a0Ministerio P\u00fablico hace a la demanda en cuanto el libelista \u00a0revela \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0elementales \u00a0requisitos \u00a0y \u00a0principios \u00a0que \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0impone \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n para la acusaci\u00f3n de un fallo, al punto que, de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0forma \u00a0en \u00a0que \u00a0presenta \u00a0los \u00a0cargos, uno de ellos devendr\u00eda \u00a0excluido \u00a0si \u00a0se tiene en cuenta que los dos restantes se formulan, en su orden, \u00a0como principal y subsidiario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0al \u00a0margen \u00a0de \u00a0esta falencia, de suyo \u00a0grave, \u00a0 tampoco \u00a0 le \u00a0 asiste \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 al \u00a0 impugnante \u00a0 por \u00a0otras \u00a0razones, \u00a0veamos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0El \u00a0primer \u00a0cargo, \u00a0presentado \u00a0bajo el \u00a0auspicio \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0para \u00a0plantear inicialmente la \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0una \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n del debido proceso y el derecho de \u00a0defensa \u00a0por \u00a0el \u00a0presunto desconocimiento del principio de contradicci\u00f3n de la \u00a0prueba, \u00a0\u201cporque ninguna fue previamente decretada y \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0porque \u00a0(sic) el defensor conocer la existencia de la intenci\u00f3n del \u00a0funcionario \u00a0 instructor \u00a0 de \u00a0 practicar \u00a0una \u00a0u \u00a0otra \u00a0probanza\u201d, no est\u00e1 llamado a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 efecto, \u00a0 cuando \u00a0 se \u00a0 pretende \u00a0 en \u00a0 sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0el \u00a0desquiciamiento \u00a0de \u00a0un fallo con invocaci\u00f3n de la causal tercera del art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del C. de P. P., debe demostrar el demandante no s\u00f3lo que la irregularidad \u00a0es \u00a0sustancial, \u00a0sino \u00a0adem\u00e1s \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0afecta \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0o \u00a0que \u00a0desconoce las bases fundamentales del proceso, se\u00f1alando en \u00a0todo caso las consecuencias que un tal vicio acarrea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 Con \u00a0todo, \u00a0al \u00a0referirse \u00a0indiscriminadamente \u00a0el \u00a0censor \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0al \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa \u00a0por el aducido \u00a0desconocimiento \u00a0 del \u00a0 principio \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0que \u00a0hace \u00a0consistir \u00a0en \u00a0supuestos \u00a0 vicios \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 diligenciamiento \u00a0 de \u00a0 la \u00a0prueba, \u00a0bien \u00a0porque \u00a0\u201cninguna \u00a0fue \u00a0previamente decretada\u201d, \u00a0ora porque \u201clos deponentes vierten su \u00a0conocimiento \u00a0 de \u00a0 los \u00a0hechos \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0manera \u00a0ilegal\u201d, \u00a0o \u00a0tambi\u00e9n \u00a0\u201cporque \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0escuch\u00f3 \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0testimonios \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0menci\u00f3n, \u00a0 al \u00a0 parecer \u00a0 sin \u00a0 ning\u00fan \u00a0control\u201d; es evidente que enfoca mal el cargo porque \u00a0una \u00a0censura \u00a0de \u00a0esta \u00a0naturaleza \u00a0no \u00a0se puede hacer con auspicio en la causal \u00a0tercera, \u00a0sino \u00a0en \u00a0la primera, cuerpo segundo, m\u00e1s concretamente como error de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0toda vez que el desatino se habr\u00eda \u00a0presentado \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0en \u00a0el \u00a0momento en que para fundamentar la condena el \u00a0sentenciador \u00a0le atribuye m\u00e9rito a las probanzas no obstante haberse practicado \u00a0\u00e9stas \u00a0con \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0ritualidades previstas para su existencia \u00a0legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Es \u00a0claro \u00a0que \u00a0un \u00a0error \u00a0como \u00a0este \u00a0es \u00a0en principio in \u00a0procedendo, \u00a0o \u00a0sea \u00a0de \u00a0actividad, \u00a0de rito o de tr\u00e1mite, y no in \u00a0iudicando \u00a0o de juicio que son los que se presentan en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0est\u00e1n \u00a0relacionados \u00a0con \u00a0el \u00a0m\u00e9rito de la decisi\u00f3n. Lo que \u00a0ocurre \u00a0es que el yerro no se queda en la simple irregularidad de la producci\u00f3n \u00a0del \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0sino \u00a0que \u00a0el \u00a0juez, \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0desestimarlo por su \u00a0irritualidad, \u00a0lo \u00a0aprecia y le da valor suasorio para fundamentar la sentencia, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0el desatino se presenta es en el sentido del fallo, en la \u00a0modalidad \u00a0de un error de derecho por falso juicio de legalidad que conduce a la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial, cuya enmienda halla sustento en el \u00a0segundo \u00a0apartado \u00a0de \u00a0la \u00a0causal primera y no en el motivo tercero de casaci\u00f3n \u00a0como equivocadamente lo plante\u00f3 el impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.- \u00a0Aunque \u00a0por \u00a0diferente \u00a0raz\u00f3n el segundo cargo no merece mejor \u00a0suerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0efecto, \u00a0no obstante el acierto de la demanda al escoger la v\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0por error de derecho, debido a un falso juicio de \u00a0legalidad \u00a0en \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n de la prueba testimonial, el cargo se queda en el \u00a0simple \u00a0enunciado \u00a0pues \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0fracasa \u00a0en \u00a0el empe\u00f1o de demostrar la \u00a0ilegalidad \u00a0 en \u00a0la \u00a0formaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0glosadas \u00a0tanto \u00a0como \u00a0en \u00a0el \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0trascendencia que el indemostrado vicio habr\u00eda tenido en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0pues \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0se \u00a0toma el trabajo de se\u00f1alar en \u00a0concreto \u00a0con fundamento en cu\u00e1les pruebas el tribunal fulmin\u00f3 la condena y de \u00a0ellas \u00a0cu\u00e1les adolec\u00edan del vicio arg\u00fc\u00eddo, omisi\u00f3n que termina por sumir al \u00a0casacionista \u00a0en \u00a0la \u00a0explicable pero il\u00f3gica conclusi\u00f3n de solicitar un fallo \u00a0sustitutivo \u00a0de absoluci\u00f3n por motivos excluyentes, pues sobre la hip\u00f3tesis de \u00a0la \u00a0prosperidad \u00a0del \u00a0mismo cargo, esto es, por supuestamente haberse dictado la \u00a0sentencia \u00a0 \u201ccon \u00a0 fundamento \u00a0 en\u00a0 \u00a0 pruebas \u00a0ilegalmente \u00a0 practicadas \u00a0 y \u00a0 por \u00a0 tanto \u00a0 inexistentes \u00a0 seg\u00fan \u00a0el \u00a0mandato \u00a0constitucional\u201d, \u00a0pide a la Corte que \u201cla \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0remplazo deber\u00eda ser reconociendo la existencia \u00a0de \u00a0 la\u00a0 \u00a0causal \u00a0de \u00a0inculpabilidad \u00a0propuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0en \u00a0su \u00a0defensa..\u201d, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0otra \u00a0motivaci\u00f3n a rengl\u00f3n \u00a0seguido \u00a0 demanda \u00a0una \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0distinta \u00a0al \u00a0supuesto \u00a0agravio, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0que \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 de \u00a0 reemplazo \u00a0deber\u00eda \u00a0ser \u00a0absolviendo \u00a0 \u00a0 dada \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0existencia \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0duda\u2026\u201d.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Es \u00a0que \u00a0la actuaci\u00f3n adelantada para el allegamiento de la prueba, \u00a0que \u00a0 despert\u00f3 \u00a0 la \u00a0inconformidad \u00a0del \u00a0impugnante, \u00a0en \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0acusa \u00a0irregularidad \u00a0que \u00a0implique \u00a0lesi\u00f3n grave u ostensible a su debido proceso o a \u00a0la \u00a0legalidad de la misma, pues como concept\u00faa la Procuradur\u00eda, ninguna raz\u00f3n \u00a0acompa\u00f1a \u00a0al \u00a0libelista \u00a0al \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0no \u00a0fue \u00a0\u201cpreviamente \u00a0 decretada\u201d \u00a0 cuando \u00a0 lo \u00a0contrario \u00a0puede \u00a0verificarse \u00a0a \u00a0folios \u00a07 \u00a0y 35 (providencias por medio de las \u00a0cuales \u00a0se dispone la pr\u00e1ctica de diligencias de orden preliminar y se dicta el \u00a0entonces denominado \u201cauto cabeza de proceso\u201d, respectivamente). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0desarrollar \u00a0el \u00a0cargo \u00a0el \u00a0censor en momento alguno se ocupa de \u00a0demostrar, \u00a0como ya se dijo, los fen\u00f3menos relacionados con la ilegalidad de la \u00a0prueba \u00a0incorporada \u00a0a \u00a0los \u00a0autos, \u00a0sino \u00a0de \u00a0argumentar \u00a0gratuitamente \u00a0que la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de la ley sustancial se gener\u00f3 por el desconocimiento del principio \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n de la prueba porque supuestamente su pr\u00e1ctica no se decret\u00f3 \u00a0previamente, lo que, se repite, aqu\u00ed no sucedi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0el se\u00f1alamiento del d\u00eda y la hora en que se llevar\u00e1 \u00a0a \u00a0cabo \u00a0el diligenciamiento de la prueba testimonial en ejercicio del postulado \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral, \u00a0aunque puede corresponder a una previsi\u00f3n legal, \u00a0no \u00a0hace \u00a0parte \u00a0del \u00a0rito propio de este medio de convicci\u00f3n ni es presupuesto \u00a0para \u00a0su validez como equivocadamente piensa el censor; al contrario, cuando los \u00a0testimonios \u00a0se \u00a0recogen \u00a0oficiosamente, aunque lo ideal es avisar anteladamente \u00a0su \u00a0pr\u00e1ctica, \u00a0no \u00a0siempre\u00a0 \u00a0es aconsejable hacerlo por auto o resoluci\u00f3n \u00a0espec\u00edfica \u00a0y \u00a0previa, \u00a0pues \u00a0ello \u00a0multiplicar\u00eda \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0y har\u00eda m\u00e1s \u00a0engorrosa \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0en \u00a0perjuicio \u00a0de \u00a0la \u00a0din\u00e1mica \u00a0de \u00a0la \u00a0actividad \u00a0probatoria \u00a0en \u00a0una etapa como la de instrucci\u00f3n que debe caracterizarse por su \u00a0agilidad \u00a0y \u00a0continuidad, \u00a0pues para ello tales diligencias est\u00e1n precedidas de \u00a0un \u00a0decreto \u00a0general de pruebas, que eso y no otra cosa significa la resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0apertura \u00a0de \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0en \u00a0la cual, como en el caso que ahora ocupa la \u00a0atenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la Corte, no s\u00f3lo se dispuso en concreto la pr\u00e1ctica de algunos \u00a0testimonios \u00a0 sino \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 ordenaron \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0pruebas \u00a0\u201cque \u00a0sean \u00a0pertinentes y conducentes para el esclarecimiento de los \u00a0hechos\u201d (Fl. 35). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aquella \u00a0 espec\u00edfica \u00a0 actuaci\u00f3n \u00a0 previa \u00a0 s\u00f3lo \u00a0se \u00a0impone \u00a0por \u00a0disposici\u00f3n \u00a0expresa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0en dos casos: primero, en trat\u00e1ndose de una \u00a0prueba \u00a0pericial \u00a0(art. \u00a0264 \u00a0del \u00a0C.P.P.), \u00a0lo \u00a0que \u00a0resulta \u00a0obvio frente a la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0indicarle \u00a0al \u00a0perito \u00a0los puntos sobre los cuales debe versar su \u00a0dictamen \u00a0(art. \u00a0368 C.P.P.), y segundo, en el caso de una inspecci\u00f3n dispuesta \u00a0en \u00a0la \u00a0causa \u00a0o \u00a0en la fase de instrucci\u00f3n, pero a\u00fan en esta \u00faltima se puede \u00a0obviar \u00a0la \u00a0providencia \u00a0que \u00a0expresamente \u00a0la \u00a0ordena \u00a0con \u00a0tal \u00a0de que una vez \u00a0practicada \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0quede \u00a0garantizada \u00a0la controversia de los elementos \u00a0probatorios recaudados en ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0si \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0echa \u00a0de \u00a0menos \u00a0es la posibilidad de \u00a0controvertir \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0incorporados \u00a0al \u00a0proceso \u00a0no \u00a0a \u00a0espaldas de la \u00a0defensa, \u00a0como \u00a0sin \u00a0fundamento \u00a0se \u00a0ha dicho, pero s\u00ed sin su previa y especial \u00a0citaci\u00f3n, \u00a0 bueno \u00a0 es \u00a0 advertir \u00a0 que \u00a0 la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0prueba \u00a0causal \u00a0o \u00a0controvertida, \u00a0en oposici\u00f3n a la sumaria, deviene no de la real participaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos procesales en su pr\u00e1ctica sino de la posibilidad en que \u00e9stos \u00a0se \u00a0encuentran \u00a0para discutirla en el proceso, garant\u00eda que por el principio de \u00a0publicidad \u00a0que \u00a0le \u00a0es \u00a0inherente \u00a0est\u00e1 \u00a0a \u00a0salvo \u00a0siempre \u00a0que su aducci\u00f3n o \u00a0diligenciamiento \u00a0 se \u00a0cumplan \u00a0en \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0fase \u00a0instructiva \u00a0o \u00a0la \u00a0probatoria del juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ahora \u00a0 \u00a0bien, \u00a0 si \u00a0 el \u00a0 interrogatorio \u00a0 dispuesto \u00a0 ex \u00a0officio para los testimoniantes por el \u00a0instructor \u00a0no \u00a0agot\u00f3 \u00a0todos \u00a0los \u00a0cuestionamientos \u00a0que la defensa consideraba \u00a0pertinentes, \u00a0bien \u00a0pudo ella o el propio procesado solicitar posteriormente una \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0o \u00a0un \u00a0contrainterrogatorio \u00a0que \u00a0satisficiera sus \u00a0inquietudes. \u00a0Pero \u00a0si \u00a0lo \u00a0que \u00a0se extra\u00f1a no es el insuficiente examen de los \u00a0testigos \u00a0sino \u00a0la \u00a0oportunidad de replicar o contradecir sus asertos, la verdad \u00a0es \u00a0que \u00a0nada \u00a0ha sido dicho por el demandante acerca de que, una vez legalmente \u00a0recogidas \u00a0las \u00a0atestaciones \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0le \u00a0hubiese \u00a0sido entorpecida la \u00a0opci\u00f3n \u00a0de \u00a0confrontarlas con otros medios de prueba o con el rigor dial\u00e9ctico \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica; \u00a0manifestaci\u00f3n esta del ejercicio de contradicci\u00f3n que \u00a0por \u00a0ser \u00a0aneja al derecho de defensa y no a la regularidad en la formaci\u00f3n del \u00a0medio \u00a0probatorio, \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0realmente conculcado, habr\u00eda dado lugar al \u00a0ataque \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por la v\u00eda de la causal tercera y no de la primera, como \u00a0equivocadamente \u00a0se \u00a0hizo \u00a0bajo \u00a0la \u00a0fementida \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0error de \u00a0derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0 fundamentaci\u00f3n, \u00a0 este \u00a0 cargo \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 debe \u00a0desestimarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo tercero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0la \u00a0misma \u00a0suerte \u00a0de \u00a0las \u00a0anteriores est\u00e1 llamada esta \u00faltima \u00a0censura, \u00a0formulada \u00a0con \u00a0car\u00e1cter subsidiario por violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial \u00a0 por \u00a0 falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0299 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Reiteradamente \u00a0ha sido dicho por la jurisprudencia de esta Sala que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0invoca \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0es \u00a0deber del \u00a0demandante \u00a0partir \u00a0de \u00a0la aceptaci\u00f3n sin reparos de los hechos y del an\u00e1lisis \u00a0probatorio \u00a0tal \u00a0como los concibi\u00f3 el sentenciador, porque esta modalidad de la \u00a0causal \u00a0primera no tolera discusiones f\u00e1cticas sino puramente jur\u00eddicas, sobre \u00a0las \u00a0normas \u00a0sustantivas, \u00a0bien \u00a0sea \u00a0porque \u00a0se dejan de aplicar por exclusi\u00f3n \u00a0evidente, \u00a0o \u00a0bien \u00a0porque \u00a0se \u00a0han \u00a0aplicado \u00a0indebidamente \u00a0por un error en su \u00a0selecci\u00f3n \u00a0ora \u00a0por \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0del \u00a0precepto correctamente \u00a0escogido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues \u00a0bien, lo primero que se advierte en el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0este \u00a0cargo es que el casacionista ignora, para desconocerlo por \u00a0completo, \u00a0uno de los presupuestos de hecho enervantes de la rebaja punitiva del \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0299 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0C.P.P. \u00a0 \u00a0\u2013norma \u00a0 procesal \u00a0 de \u00a0 evidente \u00a0 contenido \u00a0sustancial- \u00a0dado \u00a0por \u00a0demostrado \u00a0en la sentencia atacada y considerado por el tribunal como argumento \u00a0toral \u00a0para \u00a0no acceder a la desvigorizaci\u00f3n de la pena. Este no es otro que el \u00a0sorprendimiento \u00a0del \u00a0acusado \u00a0por \u00a0un \u00a0testigo \u00a0en \u00a0plena ejecuci\u00f3n del reato, \u00a0fen\u00f3meno \u00a0que \u00a0contemplado \u00a0paladinamente \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, con su \u00a0silencio \u00a0da \u00a0por \u00a0inexistente \u00a0el libelista, para glosar apenas el criterio del \u00a0ad-quem \u00a0en \u00a0punto \u00a0a \u00a0la \u00a0trascendencia de la confesi\u00f3n por ser cualificada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0en \u00a0la \u00a0p\u00e1gina 14 del fallo de \u00a0segunda instancia (fl. 85) se lee textualmente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cConsidera \u00a0la Colegiatura que tal petitum \u00a0no \u00a0puede ser acogido, toda vez que, conforme lo precept\u00faa el art\u00edculo 299 del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0P., \u00a0el reconocimiento de la reducci\u00f3n de \u00a0pena \u00a0 en \u00a0 caso \u00a0 de \u00a0confesi\u00f3n \u00a0s\u00f3lo \u00a0es \u00a0posible \u00a0fuera \u00a0de \u00a0los \u00a0casos \u00a0de \u00a0flagrancia, \u00a0adem\u00e1s de los otros dos presupuestos que \u00a0tal \u00a0norma \u00a0exige. En el asunto que ocupa la atenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0es claro el estado de flagrancia en que actu\u00f3 el procesado, pues \u00a0el \u00a0testigo \u00a0PARMENIO \u00a0PULIDO, en forma directa, tuvo la oportunidad de observar \u00a0c\u00f3mo \u00a0LUGO VILLAMARIN fue quien realiz\u00f3 los disparos que hicieron blanco en la \u00a0humanidad \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0v\u00edctima\u201d \u00a0 (subraya la Sala). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0puede \u00a0verse \u00a0f\u00e1cilmente, \u00a0una vez m\u00e1s yerra el casacionista \u00a0porque \u00a0si \u00a0lo \u00a0pretendido \u00a0era \u00a0alegar la falta de aplicaci\u00f3n de la diminuente \u00a0punitiva \u00a0debido \u00a0a \u00a0la \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0del \u00a0sentenciador \u00a0al \u00a0dar al testimonio \u00a0de \u00a0visu \u00a0la \u00a0connotaci\u00f3n \u00a0excluyente \u00a0del \u00a0fen\u00f3meno \u00a0de la flagrancia, as\u00ed debi\u00f3 alegarlo y demostrarlo \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0escogida, que bajo este supuesto ser\u00eda la adecuada. \u00a0Empero, \u00a0 si \u00a0 la \u00a0 consideraci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 censor \u00a0era \u00a0la \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0t\u00e1cito \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0flagrancia \u00a0como evidencia procesal correspond\u00eda a que \u00a0indebidamente \u00a0obstru\u00eda la rebaja de pena por un supuesto yerro del tribunal en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del testimonio en que aqu\u00e9lla se apoya, lo debido era enrutar \u00a0la \u00a0censura \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n indirecta de la norma sustancial, \u00a0demostrando, \u00a0claro est\u00e1, la presencia del error de hecho (bien por suposici\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio en que el tribunal fund\u00f3 la flagrancia, o por distorsi\u00f3n de su \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico, o por haberse estimado aqu\u00e9l sin sujeci\u00f3n a las reglas de \u00a0la \u00a0 sana \u00a0cr\u00edtica) \u00a0o \u00a0de \u00a0derecho \u00a0(porque \u00a0el \u00a0medio \u00a0apreciado \u00a0se \u00a0alleg\u00f3 \u00a0ilegalmente \u00a0al \u00a0proceso), \u00a0y \u00a0en \u00a0todo \u00a0caso \u00a0dejando establecida la incidencia \u00a0trascendente \u00a0del \u00a0supuesto \u00a0vicio \u00a0en \u00a0la \u00a0negativa \u00a0de \u00a0la reducci\u00f3n punitiva \u00a0consagrada en la norma dejada de aplicar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ni \u00a0lo \u00a0uno \u00a0ni \u00a0lo \u00a0otro \u00a0siquiera intent\u00f3 \u00a0esbozar \u00a0el \u00a0censor, \u00a0quien \u00a0abandon\u00f3 \u00a0el cargo a la suerte de un planteamiento \u00a0incompleto, \u00a0referido \u00a0tan s\u00f3lo a uno de los dos extremos tenidos en cuenta por \u00a0el \u00a0sentenciador para no aplicar la norma cuyos ben\u00e9ficos efectos echa de menos \u00a0la demanda de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente a una tal falencia nada distinto a la \u00a0desestimaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0puede \u00a0hacer \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0por \u00a0imped\u00edrselo tanto el \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n que rige el extraordinario medio de impugnaci\u00f3n como \u00a0su reconocido car\u00e1cter rogado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La demanda no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0a \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0 casar \u00a0 la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, devu\u00e9lvase al tribunal de origen y \u00a0c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CARLOS E. MEJIA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0E.\u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE E. CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GALAN \u00a0 CASTELLANOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 GALVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ANIBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0ORLANDO \u00a0PEREZ \u00a0PINZON \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 11067 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACION \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Dr. JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0\u00a0 Aprobado acta N\u00b0 64 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0tres \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0uno. \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JAIRO \u00a0 ENRIQUE \u00a0 LUGO \u00a0VILLAMARIN [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-3939","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-9"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3939","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3939"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3939\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3939"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3939"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3939"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}