{"id":3925,"date":"2023-09-08T15:14:02","date_gmt":"2023-09-08T15:14:02","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1086922-10-01\/"},"modified":"2023-09-08T15:14:02","modified_gmt":"2023-09-08T15:14:02","slug":"1086922-10-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1086922-10-01\/","title":{"rendered":"10869(22-10-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 10869 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 162 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. \u00a0C., veintid\u00f3s de octubre de dos \u00a0mil uno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte \u00a0proveer\u00e1 \u00a0sobre \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0propuesta \u00a0en contra de la sentencia de segundo grado fechada el 4 de \u00a0abril \u00a0de \u00a01995, \u00a0por \u00a0cuyo \u00a0medio \u00a0el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 confirm\u00f3 el \u00a0fallo \u00a0 de \u00a0 primera \u00a0 instancia \u00a0 que \u00a0 conden\u00f3 \u00a0 al \u00a0 procesado \u00a0JOSE \u00a0 MARIA \u00a0JIMENEZ \u00a0PACHON \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0veinticinco \u00a0(25) \u00a0a\u00f1os, \u00a0como \u00a0autor penalmente responsable del \u00a0delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Procurador Tercero Delegado en lo Penal ha \u00a0emitido su concepto propicio a no casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACION PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0las \u00a0primeras \u00a0horas de la ma\u00f1ana del 21 de septiembre de 1993, \u00a0cuando \u00a0 Oscar \u00a0 Eduardo \u00a0 Duarte \u00a0Bernal \u00a0sali\u00f3 \u00a0de \u00a0su \u00a0casa de habitaci\u00f3n ubicada en el Barrio San Pedro \u00a0\u2013kil\u00f3metro \u00a09 de la v\u00eda \u00a0que \u00a0de \u00a0la \u00a0capital \u00a0conduce \u00a0a \u00a0Villavicencio-, fue alcanzado por JOSE \u00a0 MARIA \u00a0JIMENEZ \u00a0PACHON, \u00a0quien \u00a0sin \u00a0motivo \u00a0aparente le propin\u00f3 un disparo en la regi\u00f3n supramamaria izquierda que \u00a0le determin\u00f3 su muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n fue vinculado mediante \u00a0indagatoria \u00a0el \u00a0antes \u00a0nombrado, \u00a0y \u00a0en \u00a0su contra, una vez clausurada la etapa \u00a0instructiva, \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 el 11 de julio de 1994 resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n por \u00a0homicidio, decisi\u00f3n contra la cual no se interpuso recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0fase \u00a0de \u00a0juzgamiento estuvo a cargo del \u00a0Juzgado \u00a067 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de Bogot\u00e1, despacho que luego de celebrar la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica dict\u00f3 sentencia imponiendo al acusado la pena ya se\u00f1alada, \u00a0al \u00a0 encontrarlo \u00a0 responsable \u00a0 del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0en \u00a0la \u00a0persona \u00a0de \u00a0Oscar \u00a0Orlando Duarte Bernal, \u00a0fallo \u00a0que impugnado por el defensor, fue confirmado por el Tribunal Superior de \u00a0la misma ciudad el 4 de abril de 1995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0SINTESIS DE LA DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0cargos presenta el demandante contra el \u00a0fallo de segundo grado, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 primero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal primera cuerpo segundo \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0procesal \u00a0penal \u00a0vigente para la fecha de su \u00a0presentaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0de ser \u00a0violatoria \u00a0\u201cfinal \u00a0e \u00a0indirectamente, \u00a0de las (sic) \u00a0norma \u00a0de derecho sustancial contenida en el art\u00edculo 60 del c\u00f3digo penal, por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0o exclusi\u00f3n evidente, en raz\u00f3n a la violaci\u00f3n mediata \u00a0de \u00a0los \u00a0preceptos \u00a0descritos \u00a0en los art\u00edculos 248 inciso 1\u00ba , segunda parte, \u00a0300, 302 y 303 del c\u00f3digo de procedimiento penal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido afirma el libelista que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de \u00a0instancia incurrieron en error de hecho por falso juicio de \u00a0existencia \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0varios \u00a0hechos indicadores, que de haberse \u00a0considerado \u00a0habr\u00edan \u00a0conducido \u00a0al reconocimiento del estado de ira, originado \u00a0por \u00a0grave \u00a0e injusto comportamiento de la v\u00edctima, tal como se expres\u00f3 por el \u00a0procesado \u00a0en \u00a0su \u00a0confesi\u00f3n, \u00a0que \u00a0por \u00a0igual \u00a0error \u00a0probatorio \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0desconoci\u00f3 en su parte pertinente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tales hechos indicadores los puntualiza de la \u00a0siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0Desde \u00a0cuando el procesado JIMENEZ \u00a0 PACHON \u00a0 lleg\u00f3 \u00a0 a \u00a0 vivir \u00a0al \u00a0vecindario \u00a0donde \u00a0se \u00a0desarrollaron \u00a0los hechos, fue objeto de permanente\u00a0 \u00a0perturbaci\u00f3n \u00a0en \u00a0su derecho de dominio del inmueble de su propiedad, e incluso \u00a0de \u00a0agresiones \u00a0f\u00edsicas provenientes de la v\u00edctima y su familia, especialmente \u00a0de su se\u00f1ora madre Petronila Bernal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0estos \u00a0hechos \u00a0surge \u00a0indiscutible \u00a0con las copias allegadas al expediente de las diversas denuncias y \u00a0querellas \u00a0policivas \u00a0que \u00a0el procesado se vio impelido a formular en reiteradas \u00a0ocasiones \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0 se\u00f1ora \u00a0 Petronila \u00a0Bernal \u00a0y \u00a0su \u00a0hijo \u00a0Oscar \u00a0Eduardo \u00a0Bernal, \u00a0entre \u00a0otros, \u00a0sin que los hechos denunciados \u00a0hayan \u00a0sido \u00a0desvirtuados \u00a0pues no existen pronunciamientos al respecto salvo el \u00a0caso \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n adelantada por el delito de calumnia, en el cual se \u00a0declar\u00f3 \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal, de donde tales hechos no pueden \u00a0ser \u00a0 \u00a0 \u00a0 calificados \u00a0 \u00a0 \u00a0 como \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201csupuestos \u00a0atentados\u201d, \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0consign\u00f3 \u00a0en \u00a0la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0Por \u00a0el \u00a0contrario, contra el procesado \u00a0JOSE \u00a0MARIA JIMENEZ PACHON no \u00a0figura \u00a0 que \u00a0 se \u00a0hubiere \u00a0presentado \u00a0denuncio \u00a0alguno \u00a0por \u00a0contravenci\u00f3n \u00a0o \u00a0delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- La calidad de imputable del acusado, que \u00a0fue \u00a0 ampliamente \u00a0 debatida \u00a0 en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0aparece \u00a0indiscutible \u00a0con \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0periciales \u00a0que lo muestran como una persona capaz de comprender la \u00a0ilicitud \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 comportamiento \u00a0 y \u00a0 determinarse \u00a0 de \u00a0 acuerdo \u00a0 con \u00a0esa \u00a0comprensi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- La forma como ocurrieron los hechos, esto \u00a0es \u00a0a \u00a0plena \u00a0luz \u00a0del \u00a0d\u00eda \u00a0y no oculta, pues incluso fueron observados por la \u00a0madre de la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5,- \u00a0 \u00a0 La \u00a0 \u00a0 se\u00f1ora \u00a0 \u00a0Petronila \u00a0Bernal \u00a0fue \u00a0citada \u00a0y o\u00edda en \u00a0indagatoria \u00a0por \u00a0funcionario \u00a0policivo para responder por cargos que le hiciera \u00a0el \u00a0 aqu\u00ed \u00a0 procesado, \u00a0 diligencia \u00a0 que \u00a0 se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0horas \u00a0antes \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0haberse \u00a0tenido \u00a0en \u00a0cuenta los aspectos \u00a0puntualizados, \u00a0 se \u00a0 habr\u00eda \u00a0 inferido \u00a0que \u00a0JIMENEZ \u00a0PACHON \u00a0actu\u00f3 \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0un \u00a0grave motivo que no \u00a0pod\u00eda \u00a0ser \u00a0otro distinto a la ira que le produjeron las expresiones injuriosas \u00a0de \u00a0la v\u00edctima en el momento de los hechos, unidas a los antecedentes conocidos \u00a0y \u00a0a \u00a0la personalidad del mismo procesado, de car\u00e1cter paranoico, de tal manera \u00a0que \u00a0la \u00a0pena \u00a0a \u00a0imponer \u00a0debi\u00f3 \u00a0atenerse a los par\u00e1metros determinados en el \u00a0art\u00edculo \u00a060 \u00a0en concordancia con el art\u00edculo 323 del Decreto 100 de 1980, sin \u00a0el aumento previsto en la ley 40 de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las reglas de la experiencia indican que por \u00a0lo \u00a0general \u00a0las \u00a0personas \u00a0denunciantes \u00a0se convierten en objeto de agresi\u00f3n y \u00a0ofensas \u00a0de \u00a0parte \u00a0de los denunciados o sus familiares, sobre todo en las horas \u00a0inmediatamente \u00a0siguientes \u00a0a aquella en que deben acudir ante las autoridades a \u00a0explicar \u00a0su conducta. Tambi\u00e9n de dichas reglas se infiere que quienes acuden a \u00a0las \u00a0autoridades para zanjar sus diferencias con otros miembros de la comunidad, \u00a0por \u00a0lo general no guardan rencores, de donde el procesado no ten\u00eda motivo para \u00a0dar \u00a0muerte \u00a0a uno de los miembros de la familia Duarte \u00a0Bernal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Insiste en que por la omisi\u00f3n de los hechos \u00a0indicadores \u00a0 derivados \u00a0 de \u00a0las \u00a0anteriores \u00a0circunstancias, \u00a0se \u00a0excluy\u00f3 \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 60 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acepta que si bien en los fallos de instancia \u00a0se \u00a0reconoce \u00a0la \u00a0enemistad que exist\u00eda entre el procesado y la familia del hoy \u00a0occiso, \u00a0sobre \u00a0lo cual invoc\u00f3 entonces la defensa un eventual trastorno mental \u00a0del \u00a0acusado \u00a0-descartado \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias-, debi\u00f3 sin embargo inferirse de \u00a0esta \u00a0circunstancia \u00a0la \u00a0realidad \u00a0de las graves ofensas que la v\u00edctima arroj\u00f3 \u00a0contra el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 segundo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0sustento \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo primero de la \u00a0causal \u00a0 primera \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n, \u00a0 acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0de \u00a0violar \u00a0directamente,\u00a0 \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, el art\u00edculo 29 de la ley 40 de \u00a01993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En orden a demostrar el reproche, manifiesta \u00a0que \u00a0el incremento punitivo establecido en la citada ley s\u00f3lo fue previsto para \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0cometidos \u00a0en conexidad con el secuestro, pues otra \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0ser\u00eda \u00a0violatoria del art\u00edculo 158 de la Carta, que establece \u00a0la \u00a0necesaria referencia de la ley sobre una misma materia. As\u00ed lo entendi\u00f3 la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0al \u00a0declarar la exequibilidad de la Ley 40, de cuyo fallo \u00a0trae algunos apartes.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0se \u00a0configura \u00a0tambi\u00e9n \u00a0por \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0evidente \u00a0del \u00a0art\u00edculo 323 del Decreto 100 de 1980, pues dentro de \u00a0una \u00a0correcta hermen\u00e9utica debe aceptarse la vigencia de la norma para aquellas \u00a0situaciones \u00a0que \u00a0como \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0el \u00a0homicidio no guarda ninguna \u00a0relaci\u00f3n con el secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0 v\u00edctima \u00a0 en \u00a0 el \u00a0homicidio \u00a0que \u00a0se \u00a0imputa \u00a0a \u00a0JIMENEZ \u00a0PACHON no fue privada previamente \u00a0de \u00a0su \u00a0libertad, \u00a0de donde ha debido aplicarse la pena se\u00f1alada en el referido \u00a0decreto 100 de 1980 y no la que estipula la ley 40. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0su \u00a0concepto, \u00a0no \u00a0resulta \u00a0ex\u00f3tico \u00a0sostener \u00a0que \u00a0existan dos \u00a0tratamientos \u00a0para \u00a0un \u00a0homicidio \u00a0com\u00fan, \u00a0seg\u00fan \u00a0guarde o no relaci\u00f3n con el \u00a0secuestro. \u00a0Incluso, \u00a0otro tercer tratamiento para el homicidio est\u00e1 consagrado \u00a0en \u00a0 el \u00a0 c\u00f3digo \u00a0 penal \u00a0 militar \u00a0 \u2013Decreto \u00a0ley \u00a02550 \u00a0de \u00a01988- \u00a0cuando el hecho se comete con causa y \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0del \u00a0servicio, \u00a0caso \u00a0en \u00a0el cual la pena ser\u00e1 la determinada en esta \u00a0especial \u00a0normatividad, \u00a0independientemente \u00a0de \u00a0que tenga o no conexidad con el \u00a0secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0todas \u00a0las \u00a0conductas \u00a0tuviesen \u00a0el \u00a0mismo \u00a0tratamiento \u00a0podr\u00eda \u00a0generarse \u00a0la \u00a0idea \u00a0de \u00a0que \u00a0\u201cresultar\u00eda preferible \u00a0\u2013conforme a no imposibles \u00a0c\u00e1lculos \u00a0 delincuenciales- \u00a0 primero \u00a0 cometer \u00a0 secuestro \u00a0 extorsivo \u00a0contra \u00a0determinada \u00a0persona \u00a0y \u00a0luego consumar contra ella su prop\u00f3sito homicida\u2026\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Finaliza \u00a0solicitando \u00a0a la Corte la revocatoria del fallo impugnado \u00a0para \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0se \u00a0profiera uno sustitutivo en el que se reconozca el \u00a0estado \u00a0de ira y se establezca la pena se\u00f1alada en el art\u00edculo 323 del Decreto \u00a0100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALEGATO \u00a0 DEL \u00a0 NO \u00a0RECURRENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0Procuradora \u00a0Trece \u00a0Judicial \u00a0Penal apoya la pretensi\u00f3n elevada \u00a0por \u00a0el \u00a0censor \u00a0en \u00a0el segundo cargo, al estimar transgredidos directamente los \u00a0art\u00edculos \u00a06\u00ba y 12 del C\u00f3digo Penal, 10\u00ba del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a043 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0153 \u00a0de \u00a01887, \u00a029 \u00a0inciso \u00a03\u00ba, \u00a034 \u00a0y 228 de la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0tesis \u00a0hace \u00a0hincapi\u00e9 \u00a0en la unidad de \u00a0materia \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0antisecuestro, consignando apartes de la sentencia C-565 \u00a0de \u00a01993. \u00a0Tras enumerar puntualmente el objeto de la ley, con auxilio del mismo \u00a0pronunciamiento \u00a0y de la exposici\u00f3n de motivos, infiere que el tratamiento dado \u00a0por \u00a0el \u00a0legislador \u00a0a \u00a0los delitos atroces es diferente a aquellos considerados \u00a0como delitos comunes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cita \u00a0apartes \u00a0y opiniones de las sentencias C-426 de 1993 y 542 del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0para \u00a0reafirmar \u00a0que \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0conexo con el secuestro es el \u00a0\u00fanico \u00a0tratado \u00a0en \u00a0la \u00a0ley 40 de 1993, raz\u00f3n por la cual solicita que se case \u00a0parcialmente \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 impugnado, \u00a0 y \u00a0 en \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0se \u00a0imponga \u00a0una \u00a0pena \u00a0de diez a\u00f1os de prisi\u00f3n, con base en el \u00a0art\u00edculo 323 del decreto 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0 \u00a0DEL \u00a0PROCURADOR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el primer cargo, opina el Ministerio P\u00fablico que \u00a0las \u00a0razones \u00a0que \u00a0presenta \u00a0el \u00a0censor para argumentar el estado de ira, no son \u00a0atendibles \u00a0porque \u00a0no \u00a0demuestran \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0ning\u00fan \u00a0error, \u00a0y s\u00f3lo \u00a0conducen \u00a0a concluir que el recurrente sostiene una diversa y particular visi\u00f3n \u00a0de \u00a0circunstancias \u00a0con \u00a0las \u00a0que \u00a0cree \u00a0derrumbar la apreciaci\u00f3n del fallador, \u00a0olvidando \u00a0que \u00a0el fallo de segundo grado ingresa precedido de la presunci\u00f3n de \u00a0acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0degradante \u00a0de \u00a0la \u00a0ira no se alegara en las \u00a0instancias, \u00a0lleva a pensar sobre su real inexistencia, unido a que el procesado \u00a0en \u00a0sus intervenciones sostuvo insistentemente que nunca quiso causar da\u00f1o, que \u00a0todo \u00a0fue \u00a0accidental,\u00a0 \u00a0o \u00a0como \u00a0lo sugiri\u00f3 en la audiencia p\u00fablica, que \u00a0siempre \u00a0guardaba una actitud defensiva ante los posibles ataques de sus vecinos \u00a0opositores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aunque \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0y \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0han concebido que no es \u00a0forzosa \u00a0la \u00a0inmediatez \u00a0entre la provocaci\u00f3n y la reacci\u00f3n del ofendido, pues \u00a0lo \u00a0importante \u00a0para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0la \u00a0aminorante \u00a0es la relaci\u00f3n de causalidad \u00a0psicol\u00f3gica \u00a0que \u00a0debe \u00a0operar \u00a0entre \u00a0una \u00a0y \u00a0otra, \u00a0en el presente caso dicha \u00a0relaci\u00f3n \u00a0no \u00a0existi\u00f3, \u00a0de \u00a0donde \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0esbozados \u00a0por \u00a0la defensa \u00a0constituyen \u00a0 apenas \u00a0 una \u00a0 hip\u00f3tesis \u00a0 sin \u00a0 fuerza \u00a0ante \u00a0el \u00a0extraordinario \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Adem\u00e1s, \u00a0agrega, las pruebas consideradas como no tenidas en cuenta \u00a0si \u00a0lo \u00a0fueron, \u00a0al \u00a0punto que el recurrente centra su inconformidad en el hecho \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0las haya calificado como supuestos atentados, lo cual pone de \u00a0presente \u00a0lo antit\u00e9cnico del libelo. De otra parte, resulta imposible, bajo las \u00a0circunstancias \u00a0 analizadas, \u00a0 concatenar \u00a0las \u00a0supuestas \u00a0expresiones \u00a0vulgares \u00a0proferidas \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0con ciertos antecedentes personales, cuando estos \u00a0\u00faltimos \u00a0para \u00a0nada \u00a0intervinieron \u00a0en \u00a0el \u00a0desenlace de los hechos, seg\u00fan dio \u00a0cuenta ante la judicatura el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0fallador no dej\u00f3 de lado los aspectos nombrados por el actor en \u00a0el \u00a0comportamiento reprochado, s\u00f3lo que no les asign\u00f3 la connotaci\u00f3n sugerida \u00a0porque \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios y la forma como narr\u00f3 lo acontecido el \u00a0acriminado, \u00a0demuestran que el homicidio no fue otra cosa que el resultado de un \u00a0acto consciente y voluntario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por\u00a0 consiguiente, el cargo no debe prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0la \u00a0segunda \u00a0censura, \u00a0advierte \u00a0el \u00a0Procurador, \u00a0que \u00a0aunque la proposici\u00f3n se encuentra dentro de los lineamientos \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0del \u00a0recurso, \u00a0tal \u00a0acierto \u00a0no \u00a0es \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0concretar \u00a0las \u00a0aspiraciones \u00a0del \u00a0censor, \u00a0pues \u00a0la \u00a0norma \u00a0presuntamente \u00a0dejada \u00a0de \u00a0aplicar, \u00a0\u201cperdi\u00f3 \u00a0vigencia iuris\u201d \u00a0y \u00a0por \u00a0contera, \u00a0resulta inv\u00e1lido sostener que frente a la situaci\u00f3n procesal \u00a0concreta, \u00a0 \u00a0deben \u00a0 \u00a0acogerse \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0comentarios\u00a0 \u00a0 expuestos \u00a0 en \u00a0 el \u00a0libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0sentencia \u00a0C-565\/93, \u00a0es \u00a0tra\u00edda \u00a0por \u00a0el \u00a0censor \u00a0fuera \u00a0de su \u00a0contexto \u00a0natural, \u00a0pues \u00a0del \u00a0texto \u00a0de \u00a0su \u00a0compacta \u00a0estructura \u00a0\u2013el \u00a0 cual \u00a0 cita- \u00a0, \u00a0se \u00a0deduce \u00a0con \u00a0facilidad \u00a0que \u00a0las \u00a0penas \u00a0previstas \u00a0en \u00a0la ley 40 de 1993 si son aplicables a \u00a0aquellos \u00a0casos \u00a0en \u00a0los \u00a0que \u00a0el \u00a0delito de homicidio no tiene relaci\u00f3n con el \u00a0secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Las \u00a0modificaciones \u00a0introducidas \u00a0por la precitada ley a los textos \u00a0de \u00a0los \u00a0preceptos \u00a0323 \u00a0y \u00a0324 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0no permiten su permanencia \u00a0positiva, \u00a0pues \u00a0fueron \u00a0expresamente \u00a0sustituidas, \u00a0y \u00a0al \u00a0declarar la Corte su \u00a0exequibilidad, \u00a0no \u00a0queda \u00a0camino \u00a0diverso \u00a0a afirmar que el caso presente est\u00e1 \u00a0regulado por la ley 40 de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0concluye \u00a0que tampoco puede prosperar este \u00a0segundo \u00a0 cargo \u00a0 y, \u00a0 por \u00a0 ende, \u00a0 sugiere \u00a0 que \u00a0 no \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0demandada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como la impugnaci\u00f3n extraordinaria promovida \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante \u00a0se centra en el reconocimiento que aspira haga la Corte del \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira \u00a0a \u00a0favor\u00a0 \u00a0de \u00a0su representado, y la finalidad de la\u00a0 \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0al\u00a0 \u00a0recurrir \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primera\u00a0 instancia lo fue en \u00a0primer \u00a0 lugar \u00a0 sacar \u00a0 avante \u00a0 un \u00a0 alegado \u00a0estado \u00a0de \u00a0inimputabilidad \u00a0del \u00a0procesado\u00a0 \u00a0y \u00a0subsidiariamente \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0putativa \u00a0que para \u00a0entonces \u00a0pretend\u00eda, \u00a0resulta \u00a0necesario \u00a0que \u00a0la Corte previo a cualquier otro \u00a0pronunciamiento, \u00a0 entre \u00a0 a \u00a0verificar \u00a0si \u00a0realmente\u00a0\u00a0 \u00a0existe\u00a0 \u00a0inter\u00e9s\u00a0 \u00a0jur\u00eddico \u00a0para \u00a0recurrir en quien se\u00a0 reputa agraviado por \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda\u00a0 \u00a0instancia, \u00a0pues \u00a0si \u00a0el tema propuesto extraordinariamente no se debati\u00f3 en la \u00a0apelaci\u00f3n, se carecer\u00eda en principio de decisi\u00f3n por cuestionar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0lo \u00a0ha sostenido la Sala en diferentes \u00a0oportunidades, \u00a0sobre \u00a0todo \u00a0en \u00a0los \u00a0fallos de abril 20 y septiembre 22 de 1999 \u00a0(Rdos. \u00a011.449 \u00a0y 10.510, M.P., donde son ponentes, en su orden, los Magistrados \u00a0D\u00eddimo \u00a0P\u00e1ez \u00a0Velandia \u00a0y Carlos Augusto G\u00e1lvez Argote), cuando interpretando \u00a0el \u00a0alcance \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0217 \u00a0del \u00a0C.P.P. \u00a0dej\u00f3 \u00a0sentado \u00a0que \u00a0la \u00a0falta de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0del \u00a0asunto \u00a0atacado en casaci\u00f3n hace \u00a0surgir \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0acudir a esta sede extraordinaria, porque \u00a0\u201cno \u00a0es \u00a0posible que por v\u00eda de casaci\u00f3n se acusen \u00a0errores \u00a0del Tribunal en que \u00a0no \u00a0 pod\u00eda \u00a0 estar \u00a0incurso \u00a0al \u00a0ejercer \u00a0una \u00a0competencia \u00a0alinderada \u00a0por \u00a0el \u00a0espec\u00edfico \u00a0objeto revelado \u00a0en \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n del apelante\u201d (Rdo. \u00a0 10.510); \u00a0 o \u00a0 porque \u00a0\u201cal \u00a0no \u00a0haber \u00a0sido \u00a0tema de controversia apelacional, no pueden dar \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0a \u00a0errores \u00a0del fallador de segunda instancia susceptibles de enmienda \u00a0en sede casacional\u201d (Rdo. 11.449). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el presente caso, el argumento principal \u00a0del \u00a0ahora \u00a0recurrente \u00a0al impugnar el fallo de primera instancia, se centr\u00f3 en \u00a0reclamar \u00a0para \u00a0el \u00a0procesado el reconocimiento de un estado de inimputabilidad, \u00a0fundamentado \u00a0en \u00a0el \u00a0examen \u00a0de psiquiatr\u00eda que daba raz\u00f3n de la personalidad \u00a0con \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0paranoides \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0circunstancia que aunada a una \u00a0supuesta \u00a0situaci\u00f3n \u00a0acosadora \u00a0y \u00a0provocadora \u00a0por \u00a0parte \u00a0del hoy occiso y su \u00a0familia, \u00a0quienes \u00a0por \u00a0muchos \u00a0a\u00f1os \u00a0lo \u00a0sometieron \u00a0a \u00a0m\u00faltiples \u00a0atropellos \u00a0verbales \u00a0y \u00a0f\u00edsicos, \u00a0hab\u00eda desencadenado un trastorno mental cr\u00f3nico que le \u00a0incapacitaba \u00a0para \u00a0comprender \u00a0la \u00a0ilicitud de sus actos. Igualmente, expuso el \u00a0entonces \u00a0apelante, \u00a0que \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0rodearon \u00a0el desenlace fatal \u00a0permit\u00edan \u00a0deducir \u00a0una \u00a0defensa \u00a0subjetiva puntualizada en el hecho de que por \u00a0los \u00a0repetidos \u00a0enfrentamientos, \u00a0ultrajes y amenazas de la familia Duarte \u00a0 \u00a0 \u00a0Bernal \u00a0 \u00a0 \u00a0hac\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0 se \u00a0produjo \u00a0en \u00a0su s\u00edquis una reacci\u00f3n de \u00a0defensa \u00a0 que \u00a0 gener\u00f3 \u00a0una \u00a0falsa \u00a0percepci\u00f3n, \u00a0determinante \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0homicida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n, retomando \u00a0como \u00a0sustento \u00a0de \u00a0su \u00a0argumentaci\u00f3n el estado emocional del procesado para el \u00a0momento \u00a0 en \u00a0 que \u00a0 exterioriz\u00f3 \u00a0su \u00a0acci\u00f3n \u00a0homicida, \u00a0fundamentado \u00a0en \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0antecedentes y concomitantes al hecho,\u00a0 desiste el defensor \u00a0de \u00a0su \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0instancia para centrar el an\u00e1lisis en el estado de ira e \u00a0intenso \u00a0dolor, \u00a0aclarando que tanto en los fallos del Juzgado como del Tribunal \u00a0se \u00a0reconoce \u00a0la \u00a0grave \u00a0enemistad \u00a0que \u00a0exist\u00eda \u00a0entre la familia Duarte \u00a0 Bernal \u00a0y \u00a0el \u00a0procesado \u00a0JIMENEZ \u00a0PACHON, \u00a0circunstancia \u00a0que si bien hab\u00eda servido a la defensa para fundamentar \u00a0el \u00a0alegado \u00a0trastorno \u00a0mental \u00a0que \u00a0fue \u00a0descartado \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias, tales \u00a0argumentos \u00a0debieron \u00a0sin \u00a0embargo \u00a0considerarse para inferir la realidad de las \u00a0graves \u00a0ofensas \u00a0provenientes \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0que desencadenaron el estado \u00a0emocional cuyo reconocimiento pretende\u00a0 en esta oportunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Siendo \u00a0 as\u00ed \u00a0 las \u00a0cosas, \u00a0no \u00a0puede \u00a0desconocerse \u00a0que el supuesto argumental tanto en la apelaci\u00f3n como en el cargo \u00a0principal \u00a0que \u00a0ahora \u00a0se propone en casaci\u00f3n, guardan comunidad en cuanto a la \u00a0importancia \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0censor \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de los hechos y la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 conducta \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0procesado \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0antecedentes \u00a0que \u00a0supuestamente \u00a0incidieron \u00a0en \u00a0la \u00a0perturbaci\u00f3n emocional de \u00a0aqu\u00e9l, \u00a0raz\u00f3n \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0determinar \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0que \u00a0le \u00a0asiste \u00a0al \u00a0casacionista \u00a0para \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de esta censura, m\u00e1xime cuando la alegada \u00a0atenuante \u00a0bien \u00a0pod\u00eda \u00a0haberse \u00a0considerado por el ad \u00a0quem \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0no \u00a0impetrarse expresamente por el \u00a0apelante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el punto, con ponencia del Magistrado \u00a0Carlos \u00a0Augusto \u00a0G\u00e1lvez \u00a0Argote (sentencia del 14 de diciembre de 1999 Rdo. N\u00b0 \u00a012.343), \u00a0ya \u00a0la Sala hab\u00eda precisado que la correspondencia en el objeto entre \u00a0una \u00a0y \u00a0otra \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0no \u00a0es \u00a0mec\u00e1nica \u00a0o \u00a0producto \u00a0de una constataci\u00f3n \u00a0puramente \u00a0formal, \u00a0en \u00a0t\u00e9rminos \u00a0de \u00a0comparaci\u00f3n de la nomenclatura jur\u00eddica \u00a0dada \u00a0al \u00a0fen\u00f3meno \u00a0en \u00a0la \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0de segunda instancia y en la demanda de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0sino \u00a0que \u00a0debe ser una identidad sustancial, sin que importe que al \u00a0supuesto \u00a0f\u00e1ctico \u00a0o \u00a0jur\u00eddico se le hagan derivar consecuencias diversas o se \u00a0le den enfoques distintos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0este \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0establecido \u00a0que \u00a0s\u00ed hay inter\u00e9s para \u00a0impugnar \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0respecto del primer cargo que apunta a la ocurrencia de \u00a0presuntos \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de existencia por omisi\u00f3n, que \u00a0condujeron \u00a0al \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0atenuante \u00a0de \u00a0la \u00a0ira, entra la Sala a \u00a0responder la demanda en este t\u00f3pico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 primero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0demanda \u00a0en \u00a0este \u00a0primer \u00a0cargo no tiene ninguna posibilidad de \u00a0prosperar \u00a0por \u00a0las \u00a0inconsistencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0en \u00a0que \u00a0incurre el censor para \u00a0tratar de demostrar el yerro enunciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sea \u00a0 lo \u00a0primero \u00a0advertir \u00a0que \u00a0aunque \u00a0el \u00a0demandante \u00a0invoca \u00a0un \u00a0\u201cfalso \u00a0juicio \u00a0de existencia, en la apreciaci\u00f3n de \u00a0varios \u00a0 hechos \u00a0indicadores\u201d, \u00a0el \u00a0censor \u00a0no \u00a0hace \u00a0referencia \u00a0a \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n de unos concretos medios de prueba, sino a una serie \u00a0de \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0a \u00a0su \u00a0modo \u00a0de \u00a0ver \u00a0no fueron tenidas en cuenta en la \u00a0sentencia,\u00a0 \u00a0y \u00a0que \u00a0a \u00a0su \u00a0juicio \u00a0habr\u00edan \u00a0conducido \u00a0a \u00a0inferir \u00a0que el \u00a0homicidio \u00a0fue \u00a0consumado \u00a0en \u00a0un \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira \u00a0causado \u00a0por grave e injusta \u00a0provocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, conforme se afirm\u00f3 por el mismo procesado en su \u00a0confesi\u00f3n, \u00a0pieza \u00a0esta \u00a0que \u00a0por igual yerro en la apreciaci\u00f3n de las pruebas \u00a0tambi\u00e9n fue desconocida en su parte pertinente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pero \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0efectuadas \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista en manera \u00a0alguna \u00a0est\u00e1n \u00a0concatenadas \u00a0con el an\u00e1lisis realizado por el fallador, que no \u00a0encontr\u00f3 \u00a0que en el conjunto probatorio existiera elemento atendible indicativo \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0hubiera \u00a0adoptado \u00a0alg\u00fan \u00a0comportamiento grave e injusto \u00a0contra el enjuiciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En primer lugar, el Tribunal fue enf\u00e1tico en \u00a0manifestar \u00a0que \u00a0exist\u00edan \u00a0dos \u00a0versiones contradictorias en lo relacionado con \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0modales \u00a0en \u00a0que \u00a0ocurri\u00f3 el homicidio juzgado, esto es la \u00a0ofrecida \u00a0por \u00a0el procesado JIMENEZ PACHON, seg\u00fan la cual la v\u00edctima le hab\u00eda \u00a0salido \u00a0al \u00a0camino \u00a0con \u00a0cuchillo \u00a0en \u00a0mano y tras lanzarle improperios intent\u00f3 \u00a0despojarlo \u00a0de \u00a0su \u00a0rev\u00f3lver, \u00a0produci\u00e9ndose \u00a0un forcejeo por la posesi\u00f3n del \u00a0arma, \u00a0en \u00a0el \u00a0curso del cual se produjo el disparo, y la contenida en el relato \u00a0de \u00a0 la \u00a0 se\u00f1ora \u00a0 Petronila \u00a0 Bernal, \u00a0quien \u00a0descarta \u00a0la existencia de cualquier actitud f\u00edsica o verbal \u00a0de \u00a0su \u00a0hijo \u00a0contra \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0previa \u00a0al \u00a0hecho. \u00a0Sobre el punto as\u00ed se \u00a0expres\u00f3 el ad quem: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0se\u00f1ora \u00a0PETRONILA \u00a0BERNAL madre del hoy occiso, testigo presencial de los hechos, narr\u00f3 \u00a0que \u00a0el d\u00eda en que estos ocurrieron, como el aqu\u00ed procesado desde las cinco de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana \u00a0se \u00a0encontraba haciendo disparos, cuando su hijo sali\u00f3 a trabajar, \u00a0aproximadamente \u00a0a \u00a0las seis y diez de la ma\u00f1ana, ella se par\u00f3 en la puerta de \u00a0su \u00a0casa \u00a0temerosa \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0se\u00f1or JIMENEZ PACHON fuera a dispararle cuando \u00a0bajara, \u00a0y \u00a0cuando \u00a0aqu\u00e9l \u00a0lo \u00a0vi\u00f3 \u00a0venir \u00a0le \u00a0oy\u00f3 decir que \u201cAH\u00cd VENIA EL \u00a0HIJUEPUTA \u00a0LADRON \u00a0A \u00a0ATRACARLO \u00a0Y A ROBARLO\u201d, raz\u00f3n por la cual ella \u00a0le \u00a0grit\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0hijo \u00a0que tuviera cuidado y entonces \u00e9ste \u00a0opt\u00f3 \u00a0por cambiar de recorrido pasando una cerca para penetrar a un potrero que \u00a0existe \u00a0frente \u00a0a \u00a0la casa del se\u00f1or JIMENEZ PACHON, empero, \u00e9ste sali\u00f3 de su \u00a0casa, \u00a0cruz\u00f3 \u00a0la calle, pas\u00f3 la cerca, se acerc\u00f3 a OSCAR ORLANDO y sin mediar \u00a0entre \u00a0 \u00a0ellos \u00a0 \u00a0discusi\u00f3n \u00a0 \u00a0alguna \u00a0 \u00a0procedi\u00f3 \u00a0 a \u00a0 dispararle\u2026 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201dAgreg\u00f3, \u00a0que \u00a0la \u00a0posible \u00a0causa de tal \u00a0acci\u00f3n \u00a0fue \u00a0la \u00a0enemistad \u00a0existente \u00a0entre \u00a0su familia y el mencionado se\u00f1or \u00a0originada \u00a0porque \u00a0\u00e9l \u00a0le \u00a0mata y golpea unas ovejas que la familia tiene y que \u00a0deambulan \u00a0por \u00a0el \u00a0sector; \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0que \u00a0su \u00a0hijo \u00a0no \u00a0portaba \u00a0ning\u00fan arma y; que \u00a0entre \u00a0 su \u00a0 hijo \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 victimario \u00a0 no \u00a0 hab\u00edan \u00a0 existido \u00a0anteriormente \u00a0problemas\u201d\u00a0 \u00a0 \u00a0 (fl. \u00a0 \u00a0 19 \u00a0 \u00a0 cuaderno \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0tribunal. \u00a0 \u00a0\u00cbnfasis \u00a0agregado). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal, \u00a0al \u00a0igual que el a \u00a0quo, \u00a0concede \u00a0toda \u00a0credibilidad \u00a0a lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0esta \u00a0testigo \u00a0y \u00a0tras esgrimir una serie de razones regidas por los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la sana critica, que en modo alguno fueron materia de discusi\u00f3n \u00a0en la demanda, concluye que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn este orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0es indudable que los hechos ocurrieron en las circunstancias modales \u00a0relatadas \u00a0por \u00a0la \u00a0testigo \u00a0PETRONILA \u00a0BERNAL, \u00a0y \u00a0como est\u00e1 demostrado que el \u00a0se\u00f1or \u00a0JOSE \u00a0MARIA \u00a0JIMENEZ PACHON para el momento en que ocurrieron los hechos \u00a0investigados \u00a0y \u00a0juzgados \u00a0en \u00a0este asunto consciente y voluntariamente decidi\u00f3 \u00a0realizar \u00a0comportamiento \u00a0t\u00edpico \u00a0y \u00a0antijur\u00eddico, \u00a0debe concluirse que act\u00fao \u00a0dolosamente\u201d.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior \u00a0significa \u00a0que \u00a0el fallador en \u00a0manera \u00a0alguna desconoci\u00f3 la versi\u00f3n del procesado, sino que sopesada frente a \u00a0otras pruebas, la desech\u00f3 al no darle cr\u00e9dito.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igual \u00a0acontece \u00a0con la alegada omisi\u00f3n que \u00a0atribuye \u00a0el \u00a0censor \u00a0a los juzgadores, respecto a los antecedentes conflictivos \u00a0entre \u00a0 la \u00a0 familia \u00a0 Duarte \u00a0 Bernal \u00a0 y \u00a0el procesado JIMENEZ PACHON, los cuales fueron materia de extenso \u00a0an\u00e1lisis en la sentencia de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cIrrefutablemente \u00a0exist\u00eda un conflicto entre la familia del occiso \u00a0y \u00a0\u00e9ste \u00a0mismo \u00a0con \u00a0JOSE MARIA JIMENEZ PACHON, conflicto que dio a conocer con \u00a0gran \u00a0insistencia \u00a0al proceso y que ha llevado, mediante denuncias puestas, ante \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0judiciales \u00a0y \u00a0administrativas, \u00a0sin \u00a0los \u00a0resultados \u00a0por \u00e9l \u00a0esperados. \u00a0Pero \u00a0aqu\u00ed cabe destacar un detalle: En sus intervenciones ha hecho \u00a0referencia \u00a0a una diversidad de atropellos que dice ha sido v\u00edctima, incluso ha \u00a0recibido \u00a0varios \u00a0golpes que le han dejado secuelas en su salud y ello lo achaca \u00a0a \u00a0las \u00a0\u201cpandillas\u201d \u00a0organizadas \u00a0y \u00a0dirigidas \u00a0por la madre del occiso, sin \u00a0destacar \u00a0que \u00a0\u00e9ste es el calificativo que da a los hijos de ella; sin embargo, \u00a0en \u00a0uno \u00a0de \u00a0los relatos que hace donde acusa a esta familia de provocadores, en \u00a0denuncia \u00a0que \u00a0instaura \u00a0por \u00a0tales \u00a0hechos \u00a0(fl. 294 y 311) no la menciona como \u00a0instigadora \u00a0ni \u00a0participantes \u00a0en \u00a0la \u00a0contienda. Tal \u00a0parece \u00a0que \u00a0ahora, \u00a0en \u00a0su \u00a0af\u00e1n \u00a0de buscar argumentaciones para justificar el \u00a0hecho \u00a0y \u00a0mostrarse \u00a0como una persona perseguida y perjudicada, por el acoso del \u00a0occiso \u00a0y \u00a0su \u00a0familia, que aqu\u00ed ya argumenta que todas las inquinas que padece \u00a0en \u00a0 el \u00a0 sector \u00a0 donde \u00a0 vive \u00a0 han \u00a0 sido \u00a0provocados \u00a0por \u00a0estos\u2026\u201d(fl. \u00a0 344 \u00a0 cuaderno \u00a0 del \u00a0 juzgado. \u00a0 \u00cbnfasis \u00a0agregado). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0sola discrepancia de criterios frente al \u00a0an\u00e1lisis \u00a0probatorio no resulta suficiente para cumplir con el objetivo de esta \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0busca remediar los yerros \u00a0judiciales \u00a0cuando \u00a0se \u00a0detecte que \u00e9stos no se ajustan a la realidad procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando el ataque en casaci\u00f3n se hace bajo el \u00a0auspicio \u00a0de \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia por omisi\u00f3n, la obligaci\u00f3n del \u00a0censor \u00a0no \u00a0se \u00a0queda \u00a0en \u00a0la \u00a0simple \u00a0expresi\u00f3n de que un determinado medio de \u00a0prueba \u00a0no \u00a0fue \u00a0apreciado por el sentenciador, cosa que aqu\u00ed no ocurri\u00f3, como \u00a0tampoco \u00a0en \u00a0exponer \u00a0c\u00f3mo \u00a0de \u00a0no \u00a0haber \u00a0sido omitidas las pruebas que reputa \u00a0ignoradas \u00a0sin \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0otro \u00a0hubiera sido el sentido de \u00a0\u00e9sta, \u00a0sino \u00a0que, \u00a0como lo tiene dicho la Sala, el cometido de la censura s\u00f3lo \u00a0se \u00a0logra \u00a0confrontando \u00a0los \u00a0medios \u00a0objetivamente echados de menos con los que \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0juzgador para proferir el fallo controvertido, ejercicio a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0cual \u00a0puede la Corte descubrir la real trascendencia del error -en \u00a0caso \u00a0de \u00a0haber \u00a0existido \u00a0realmente \u00a0\u00e9ste- \u00a0y por ende si la sentencia es o no \u00a0legal.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como en la forma debida nada de esto plantea \u00a0y \u00a0menos \u00a0demuestra \u00a0la demanda, lo que en verdad se descubre en el discurso del \u00a0censor \u00a0es \u00a0la vana pretensi\u00f3n de oponer sus propias conclusiones a las que con \u00a0autoridad \u00a0lleg\u00f3 el Tribunal, con olvido de que en una tal confrontaci\u00f3n estas \u00a0\u00faltimas \u00a0devienen \u00a0prevalentes \u00a0por la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad \u00a0que acompa\u00f1a sus fallos. El cargo no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo segundo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0censura \u00a0consiste \u00a0en que para el demandante el aumento de pena \u00a0que \u00a0dispuso \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 de la ley 40 de 1993, s\u00f3lo tiene aplicaci\u00f3n en \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0tenga \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0secuestro, \u00a0porque el objetivo \u00a0supremo \u00a0y la raz\u00f3n de ser de la ley 40 es perseguir el secuestro y los delitos \u00a0que le sean conexos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0tenido \u00a0oportunidad \u00a0de referirse a esta tem\u00e1tica en \u00a0diversas \u00a0oportunidades, \u00a0y en forma reiterada y un\u00e1nime ha dicho que la ley 40 \u00a0de \u00a01993 \u00a0modific\u00f3 \u00a0expresamente \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0323, \u00a0324 y 355 del anterior \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0sin \u00a0que \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n de las nuevas penas dependa de que el \u00a0homicidio \u00a0o \u00a0la \u00a0extorsi\u00f3n \u00a0sean \u00a0conexos con el secuestro, conclusi\u00f3n que se \u00a0desprende \u00a0no \u00a0s\u00f3lo de la forma clara como la Ley en el cap\u00edtulo VI dispone el \u00a0\u201caumento \u00a0de \u00a0penas\u201d, sino tambi\u00e9n de la circunstancia de que en el numeral \u00a011 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a03\u00ba. \u00a0contempla \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis de \u201ccuando por causa o con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0del \u00a0secuestro \u00a0le \u00a0sobrevenga \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0la \u00a0muerte o lesiones \u00a0personales\u201d, \u00a0 lo \u00a0que \u00a0indica \u00a0que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0tuvo \u00a0presentes \u00a0las \u00a0dos \u00a0situaciones y las regul\u00f3 en forma separada e independiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0por \u00a0ejemplo en la sentencia del 21 \u00a0de noviembre de 1995, dijo lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa ley 40 de 1993 fue expedida, y as\u00ed se \u00a0precisa \u00a0en \u00a0ella, \u00a0para \u00a0adoptar \u00a0el \u00a0estatuto \u00a0nacional \u00a0contra el secuestro y \u00a0\u2018dictar \u00a0 \u00a0 otras \u00a0disposiciones\u2019.\u00a0 Si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto, \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0en \u00a0su \u00a0mayor contenido se ocupa del secuestro, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0cap\u00edtulo \u00a0 VI, \u00a0 denominado \u00a0 \u2018aumento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0penas\u2019 \u00a0y que fuera declarado exequible por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0N\u00b0 \u00a0565 de diciembre 7 de 1993, versa \u00a0sobre \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0extorsi\u00f3n, \u00a0y \u00a0de su texto, sin esfuerzo \u00a0alguno, \u00a0dada \u00a0la claridad meridiana de los mismos, se infiere que la intenci\u00f3n \u00a0y \u00a0lo \u00a0di\u00e1fanamente \u00a0expresado fue modificar los art\u00edculos 323, 324 y 355, sin \u00a0que \u00a0por \u00a0parte \u00a0alguna se aprecie que ese cambio en las penas dependa de alg\u00fan \u00a0tipo de conexidad con el delito de secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAhora, \u00a0 dentro \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 an\u00e1lisis \u00a0sistem\u00e1tico-teleol\u00f3gico \u00a0del estatuto, la inconsistencia del planteamiento del \u00a0libelista \u00a0surge \u00a0de manera contundente, pues en el art\u00edculo 3\u00b0, numeral 11 de \u00a0la \u00a0 citada \u00a0ley \u00a040 \u00a0(circunstancias \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0del \u00a0secuestro \u00a0extorsivo) \u00a0se \u00a0establece \u00a0una \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima \u00a0para \u00a0este delito de sesenta (60) \u00a0a\u00f1os, \u00a0\u2018cuando por causa \u00a0o \u00a0con \u00a0ocasi\u00f3n del secuestro le sobrevengan a la v\u00edctima la muerte o lesiones \u00a0personales\u2019, esto es, que \u00a0al \u00a0recogerse \u00a0aqu\u00ed \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que plantea el censor, de la conexidad del \u00a0secuestro \u00a0con \u00a0los \u00a0delitos \u00a0contra \u00a0la vida y la integridad personal, solo una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0ad \u00a0absurdum \u00a0de \u00a0imposible acatamiento, permitir\u00eda considerar \u00a0que, \u00a0en \u00a0un \u00a0mismo \u00a0estatuto \u00a0legal, el legislador fije dos penas bien diversas \u00a0para \u00a0unos mismos hechos, \u00e9sta que acaba de se\u00f1alarse de un m\u00e1ximo de sesenta \u00a0a\u00f1os, \u00a0y \u00a0la \u00a0otra \u00a0de \u00a0un tope de 40 del art\u00edculo 29, lo que por fuerza de la \u00a0raz\u00f3n \u00a0conduce, \u00a0fatalmente, \u00a0a \u00a0la \u00a0certidumbre de que la pena en este \u00faltimo \u00a0art\u00edculo \u00a0erigida, para nada demanda de correlaci\u00f3n con el secuestro, sino que \u00a0es definitivamente independiente de tal circunstancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor razones de pol\u00edtica criminal que el \u00a0legislador \u00a0entendi\u00f3 \u00a0aplicables, \u00a0legisl\u00f3 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0sobre el homicidio, y si \u00a0bien \u00a0de \u00a0lege \u00a0ferenda \u00a0podr\u00edan \u00a0ser \u00a0discutibles, \u00a0es \u00a0lo \u00a0cierto que ello no \u00a0posibilita \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0del texto legal\u2026\u201d \u00a0(M. \u00a0 P., \u00a0 Carlos \u00a0 A. \u00a0G\u00e1lvez \u00a0Argote). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Este \u00a0criterio \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte ha sido reiterado en muchas decisiones \u00a0posteriores, \u00a0una \u00a0de \u00a0ellas fue adoptada con ponencia de quien ahora act\u00faa por \u00a0id\u00e9ntico encargo, y textualmente se dijo lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0 verdad \u00a0 que \u00a0 son \u00a0 francamente \u00a0pluriofensivas \u00a0las \u00a0arrogantes \u00a0y \u00a0conmovedoras \u00a0modalidades del secuestro y el \u00a0homicidio \u00a0que \u00a0soporta \u00a0nuestro \u00a0pa\u00eds, \u00a0de \u00a0tal \u00a0envergadura que a una persona \u00a0v\u00edctima \u00a0de \u00a0la \u00a0aprehensi\u00f3n violenta no s\u00f3lo se le lesiona la libertad en su \u00a0m\u00e1s \u00a0compleja \u00a0dimensi\u00f3n, \u00a0sino \u00a0que \u00a0de una vez se le pone en grave riesgo su \u00a0vida, \u00a0su \u00a0dignidad \u00a0y \u00a0su integridad familiar, y he ah\u00ed la raz\u00f3n de conexidad \u00a0valorativa \u00a0que \u00a0resalta \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional.\u00a0 \u00a0De igual manera, una \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0coherencia interna del orden jur\u00eddico-penal, llev\u00f3 al legislador a \u00a0equiparar \u00a0las penas del secuestro extorsivo y el homicidio simple, lo mismo que \u00a0las \u00a0 del \u00a0secuestro \u00a0extorsivo-agravado \u00a0y \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0agravado, \u00a0dado \u00a0que \u00a0pol\u00edtico-criminalmente \u00a0era \u00a0parificable \u00a0el \u00a0reproche \u00a0por \u00a0estos \u00a0dos \u00a0graves \u00a0atentados contra la vida y la libertad personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAdicionalmente, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0advierte una \u00a0clara \u00a0sistem\u00e1tica \u00a0en \u00a0la \u00a0Ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993, por medio de la cual no s\u00f3lo se \u00a0dict\u00f3 \u00a0el \u00a0\u201cEstatuto \u00a0Nacional \u00a0contra el secuestro\u201d, sino que se adoptaron \u00a0\u201cotras \u00a0disposiciones\u201d \u00a0axiol\u00f3gicamente \u00a0conectadas con las primeras, tales \u00a0como \u00a0el \u00a0aumento \u00a0de \u00a0penas \u00a0en \u00a0su \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0general como el incremento \u00a0punitivo \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0algunas \u00a0figuras \u00a0delictivas \u00a0de \u00a0la \u00a0parte especial \u00a0(homicidio, \u00a0simple \u00a0y \u00a0agravado, y extorsi\u00f3n).\u00a0 Adem\u00e1s, como lo recuerda \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0si las penas para el homicidio previstas en la Ley 40 \u00a0s\u00f3lo \u00a0operan \u00a0en \u00a0casos de conexidad con el delito de secuestro, a sabiendas de \u00a0que \u00a0tal \u00a0situaci\u00f3n compleja est\u00e1 directamente regulada en los art\u00edculos 3\u00b0, \u00a0numerales \u00a07 \u00a0y \u00a011, \u00a0y \u00a030, \u00a0numeral \u00a02\u00b0 \u00a0de dicho estatuto, se llegar\u00eda a la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0absurda \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0ley no tendr\u00eda \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0en la pr\u00e1ctica.\u201d (Radicado 9772.\u00a0 \u00a0Sentencia de casaci\u00f3n de 22 de octubre de 1997). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0tales bases jurisprudenciales que se \u00a0mantienen vigentes, tampoco prospera esta censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0relaciona \u00a0con \u00a0la eventual \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0favorabilidad \u00a0por el tratamiento punitivo m\u00e1s benigno del \u00a0nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de Seguridad, \u00a0decidir\u00e1 lo pertinente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>No casar la sentencia recurrida. \u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, devu\u00e9lvase al Tribunal de origen \u00a0y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS EDUARDO MEJIA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GALAN \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 CARLOS \u00a0A. \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 ANIBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 PEREZ \u00a0PINZON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teresa Ru\u00edz Nu\u00f1ez \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 10869 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0 Aprobado Acta No. 162 \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. \u00a0C., veintid\u00f3s de octubre de dos \u00a0mil uno. \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 La \u00a0Corte \u00a0proveer\u00e1 \u00a0sobre \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0propuesta \u00a0en contra de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-3925","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-9"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3925","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3925"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3925\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3925"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3925"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3925"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}