{"id":3911,"date":"2023-09-08T15:14:01","date_gmt":"2023-09-08T15:14:01","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1064331-05-01\/"},"modified":"2023-09-08T15:14:01","modified_gmt":"2023-09-08T15:14:01","slug":"1064331-05-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1064331-05-01\/","title":{"rendered":"10643(31-05-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 10643 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. \u00a0EDGAR \u00a0LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Aprobado Acta \u00a0No. 80 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., treinta y uno (31) de mayo de \u00a0dos mil uno (2001). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0decide \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0contra \u00a0la sentencia del 9 de marzo de \u00a01996, \u00a0por medio de la cual el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 confirm\u00f3 la condena \u00a0impuesta \u00a0por el Juzgado Quinto Penal del Circuito de esta ciudad a los hermanos \u00a0WILSON \u00a0MANUEL \u00a0y JOSE MAURICIO MORALES SANCHEZ, en su condici\u00f3n de autores del \u00a0homicidio de Jairo Alberto Jim\u00e9nez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0los \u00a0resumi\u00f3 el Tribunal Superior de \u00a0Bogot\u00e1: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;En \u00a0la \u00a0noche \u00a0del 27 de diciembre de 1992, \u00a0Jairo \u00a0 Alberto \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0sali\u00f3 \u00a0de \u00a0una \u00a0reuni\u00f3n \u00a0familiar \u00a0en \u00a0casa \u00a0de \u00a0su \u00a0progenitora \u00a0Ana \u00a0Sof\u00eda \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0de \u00a0Jim\u00e9nez, \u00a0mont\u00f3 en su bicicleta con su \u00a0hijita \u00a0Ingrid \u00a0Maryori hacia su residencia. Al pasar por frente de las casas de \u00a0las \u00a0familias \u00a0Ramos Baquero y Morales, les cay\u00f3 cerca una mecha de la p\u00f3lvora \u00a0que \u00a0quemaban \u00a0por \u00a0ser \u00a0\u00e9poca \u00a0navide\u00f1a, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que Jim\u00e9nez se disgust\u00f3, \u00a0discuti\u00f3 \u00a0con \u00a0las \u00a0personas \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0estaban \u00a0y \u00a0los \u00a0hermanos Morales, lo \u00a0agredieron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Jim\u00e9nez \u00a0 fue \u00a0hasta \u00a0su \u00a0casa, \u00a0regres\u00f3 \u00a0profiriendo \u00a0insultos \u00a0y con un machete rompi\u00f3 los vidrios de las puertas de la \u00a0residencia \u00a0de \u00a0los \u00a0Ramos y de los Morales, marcadas con los Nos. 76-30 y 76-34 \u00a0de \u00a0la \u00a0carrera \u00a061, \u00a0respectivamente, \u00a0enseguida \u00a0los \u00a0Morales \u00a0dieron golpes y \u00a0patadas \u00a0a Jim\u00e9nez, lo entraron a su casa, apagaron la luz, cerraron el port\u00f3n \u00a0y solo abrieron m\u00e1s tarde cuando lleg\u00f3 la Polic\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0agentes \u00a0hicieron \u00a0que \u00a0Wilson Manuel y \u00a0Nelson \u00a0Mauricio subieran el cuerpo a la radiopatrulla, los llevaron al CAMI del \u00a0barrio \u00a0Las \u00a0Ferias donde se descubri\u00f3 que Jim\u00e9nez ten\u00eda herida producida por \u00a0arma \u00a0corto-punzante \u00a0a la altura del est\u00f3mago, lo condujeron hasta el hospital \u00a0donde \u00a0se \u00a0produjo \u00a0su muerte por shock hipovol\u00e9mico por lesi\u00f3n de vena cava o \u00a0arteria \u00a0ileoc\u00f3lica; \u00a0adem\u00e1s, \u00a0present\u00f3 tres escoriaciones en el dorso nasal, \u00a0dos en la parte cut\u00e1nea, labio superior, lado derecho.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0partir de la inspecci\u00f3n del cad\u00e1ver de \u00a0Jairo \u00a0Alberto Jim\u00e9nez, realizada el 28 de diciembre de 1992, las Fiscal\u00edas de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Segunda \u00a0de \u00a0Investigaci\u00f3n \u00a0previa y permanente adelantaron algunas \u00a0diligencias \u00a0preliminares, \u00a0y \u00a0el 25 de febrero siguiente se dispuso la apertura \u00a0de la instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Fiscal\u00eda 97 de la Unidad Dos del Grupo \u00a0de \u00a0Delitos \u00a0contra \u00a0la \u00a0Vida, \u00a0asumi\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0las diligencias y \u00a0vincul\u00f3 \u00a0al \u00a0proceso \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0a \u00a0los se\u00f1ores TITO MORALES DIAZ, \u00a0WILSON \u00a0MANUEL \u00a0Y \u00a0JOSE \u00a0MAURICIO \u00a0MORALES \u00a0SANCHEZ, en diligencia cumplidas los \u00a0d\u00edas 6 y 7 de mayo de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0providencia \u00a0del \u00a014 \u00a0de mayo del mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 Fiscal\u00eda \u00a0 \u00a0instruc\u00adtora \u00a0 resolvi\u00f3 \u00a0 la \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0los \u00a0sindicados, \u00a0ordenando \u00a0medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva contra WILSON MANUEL \u00a0Y \u00a0JOSE MAURICIO MORALES SANCHEZ, como presuntos autores del homicidio agravado, \u00a0del \u00a0cual \u00a0result\u00f3 \u00a0v\u00edctima \u00a0Jairo Alberto Jim\u00e9nez; no as\u00ed en contra de TITO \u00a0MORALES DIAZ.(folios 169 a 187). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recaudados \u00a0otros elementos de convicci\u00f3n, \u00a0el \u00a020 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01993, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a097 \u00a0Delegada \u00a0declar\u00f3 \u00a0cerrada la \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 3 de septiembre siguiente, se concedi\u00f3 a \u00a0los \u00a0detenidos \u00a0la \u00a0libertad \u00a0provisional \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en la causal 4a. del \u00a0art\u00edculo 415 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0sumario \u00a0consta \u00a0en \u00a0prove\u00eddo \u00a0del \u00a025 de octubre de 1993, en el cual se profiri\u00f3 acusaci\u00f3n contra \u00a0los \u00a0procesados \u00a0WILSON \u00a0MANUEL \u00a0y JOSE MAURICIO MORALES SANCHEZ, como coautores \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0simple \u00a0consumado \u00a0en \u00a0la \u00a0persona \u00a0de Jairo Alberto \u00a0Jim\u00e9nez; \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0les \u00a0revoc\u00f3 \u00a0la libertad provisional y se \u00a0dispuso \u00a0su \u00a0captura. \u00a0A \u00a0la vez se precluy\u00f3 la investigaci\u00f3n en favor de TITO \u00a0MORALES DIAZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a08 \u00a0de noviembre de 1993 la se\u00f1oras Ana \u00a0Sof\u00eda \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0y Luz Marina Granada Gallego, madre y compa\u00f1era del \u00a0occiso, \u00a0 respectivamente, \u00a0 fueron \u00a0 reconocidas \u00a0 como \u00a0parte \u00a0civil \u00a0en \u00a0este \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro de la etapa de la causa, dirigida por \u00a0la \u00a0Juez \u00a0Quinta \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de Bogot\u00e1, se decretaron, practicaron y \u00a0allegaron \u00a0diversas \u00a0pruebas; \u00a0entre \u00a0ellas, \u00a0copia \u00a0de los folios del &#8220;libro de \u00a0poblaciones&#8221; \u00a0de \u00a0la \u00a0D\u00e9cima \u00a0Segunda \u00a0Estaci\u00f3n de Polic\u00eda, en donde se dej\u00f3 \u00a0constancia \u00a0de \u00a0los \u00a0casos \u00a0que \u00a0la \u00a0Instituci\u00f3n conoci\u00f3 el 27 de diciembre de \u00a01992. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica se inici\u00f3 el 29 de \u00a0septiembre \u00a0de 1994 y concluy\u00f3 el 3 de noviembre siguiente; en ella se recaud\u00f3 \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de Ana Sof\u00eda Jim\u00e9nez, y se ampliaron los testimonios de Wilson \u00a0Barrero \u00a0Romero \u00a0y Jos\u00e9 Olivo Reyes Maldonado, miembros de la Polic\u00eda Nacional \u00a0que \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 noche \u00a0 del \u00a0 27 \u00a0 de \u00a0 diciembre \u00a0de \u00a01992 \u00a0conocieron \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a029 \u00a0de noviembre de 1994 la Juez Quinta \u00a0Penal \u00a0 del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0profiri\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0condenando \u00a0a \u00a0WILSON MANUEL Y JOSE MAURICIO MORALES SANCHEZ a la pena principal \u00a0de \u00a0once \u00a0(11) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n como autores del homicidio investigado; a la \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas por el lapso de 10 a\u00f1os; a la \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0morales \u00a0y \u00a0materiales \u00a0causados con la conducta \u00a0il\u00edcita, \u00a0en \u00a0cuant\u00edas \u00a0fijadas \u00a0en gramos oro; neg\u00f3 la condena de ejecuci\u00f3n \u00a0condicional; \u00a0y \u00a0orden\u00f3 \u00a0compulsar \u00a0copias \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n con destino a la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0Delegada \u00a0para la Polic\u00eda Nacional y a la Justicia Penal Militar \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0investigue la conducta del Suboficial Wilson Barreto Romero y del \u00a0agente \u00a0Idelfonso \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Cruz por la presunta comisi\u00f3n de un delito contra \u00a0la administraci\u00f3n de justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los defensores de los procesados apelaron la \u00a0sentencia, \u00a0propiciando \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, que \u00a0el \u00a09 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01995, \u00a0en \u00a0Sala de Decisi\u00f3n Penal, confirm\u00f3 en todas sus \u00a0partes la providencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0actor \u00a0formula \u00a0dos \u00a0cargos \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia proferida por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1; \u00a0el \u00a0primero, por violaci\u00f3n indirecta; y el segundo, por \u00a0violaci\u00f3n en forma directa de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER \u00a0CARGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este ataque, por violaci\u00f3n indirecta de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, el demandante atribuye al sentenciador la incursi\u00f3n en dos \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0que \u00a0de \u00a0no haber sido cometidos, lo habr\u00edan conducido a la \u00a0duda \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto \u00a0a \u00a0la absoluci\u00f3n de los implicados; uno basado en un falso \u00a0juicio de identidad, y el otro en un falso juicio de existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1-. \u00a0El \u00a0falso juicio de identidad, a decir \u00a0del \u00a0libelista, \u00a0est\u00e1 relacionado con la valoraci\u00f3n parcial de los testimonios \u00a0de \u00a0los \u00a0agentes de polic\u00eda que conocieron del asunto, en cuyo caso el Tribunal \u00a0falt\u00f3 \u00a0a \u00a0la l\u00f3gica y a la sana cr\u00edtica exigidas por los art\u00edculos 254 y 294 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0desarrollar \u00a0la censura el recurrente \u00a0cita apartes de las versiones rendidas por los uniformados as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-Wilson Barreto Romero, cabo de la Polic\u00eda, \u00a0dijo \u00a0que \u00a0el cuerpo de Jim\u00e9nez estaba frente &#8220;a la casa de las personas que lo \u00a0auxiliaron&#8221; \u00a0mediante \u00a0el \u00a0suministro \u00a0de \u00a0agua; \u00a0que \u00a0el \u00a0herido \u00a0se encontraba \u00a0borracho \u00a0y &#8220;ten\u00eda en la mano un machete y un form\u00f3n&#8221;; que voluntariamente los \u00a0procesados \u00a0fueron con la patrulla hasta el centro m\u00e9dico a donde se condujo el \u00a0lesionado; \u00a0y \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0no \u00a0presentaba \u00a0muestras \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0arrastrado \u00a0(fols.271 y 272). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-Jos\u00e9 Alirio Reyes Maldonado, conductor de \u00a0la \u00a0patrulla policial, declar\u00f3 que tan pronto los MORALES abrieron la puerta se \u00a0echaron \u00a0hacia \u00a0atr\u00e1s, \u00a0pensando \u00a0que \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0los \u00a0iba \u00a0a \u00a0agredir \u00a0y que el \u00a0lesionado \u00a0cay\u00f3 al suelo sin que los MORALES supieran de qu\u00e9 se trataba. Ellos \u00a0ayudaron \u00a0a \u00a0subir \u00a0al \u00a0herido a la patrulla y se fueron con \u00e9l. Refiere que el \u00a0agredido \u00a0portaba \u00a0machete \u00a0y \u00a0form\u00f3n \u00a0y adujo que &#8220;las personas con las cuales \u00a0hab\u00eda \u00a0 \u00a0re\u00f1ido \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0occiso \u00a0 \u00a0ya \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0encontraban \u00a0 por \u00a0 ah\u00ed&#8221; \u00a0(fols.45,46). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-Idelfonso Gonz\u00e1lez Cruz, tripulante de la \u00a0patrulla, \u00a0relat\u00f3 que seg\u00fan dijeron los presentes, los procesados se limitaron \u00a0a \u00a0auxiliar \u00a0a \u00a0Jim\u00e9nez quien ya estaba en el suelo cuando los MORALES abrieron \u00a0la \u00a0puerta de su casa y que los presentes &#8220;no manifestaron nada sobre la persona \u00a0que \u00a0hubiera \u00a0causado \u00a0las heridas al lesionado&#8221;. As\u00ed mismo aludi\u00f3 al machete, \u00a0al \u00a0form\u00f3n \u00a0y \u00a0a la embriaguez del herido declarando que los MORALES no dijeron \u00a0que \u00a0 Jim\u00e9nez \u00a0se \u00a0propon\u00eda \u00a0cometer \u00a0un \u00a0hurto \u00a0en \u00a0su \u00a0residencia.(fol.26 \u00a0y \u00a0ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el demandante, la descalificaci\u00f3n que \u00a0de \u00a0esos \u00a0testimonios hizo el juez de primer grado al considerar que los agentes \u00a0de \u00a0 polic\u00eda \u00a0trataron \u00a0de \u00a0desviar \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0por \u00a0favorecer \u00a0a \u00a0los \u00a0inculpados, \u00a0por \u00a0haber \u00a0consignado \u00a0lo contrario a la verdad investigada, es un \u00a0atentado \u00a0contra \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y la sana cr\u00edtica, porque entra\u00f1a un desacuerdo \u00a0total o una falta de identidad con la realidad procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0efecto, \u00a0anota \u00a0que \u00a0en \u00a0principio \u00a0los \u00a0uniformados \u00a0son \u00a0los \u00a0\u00fanicos \u00a0testigos imparciales, por cuanto no pertenecen a \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0grupos contendientes y no se ve por qu\u00e9 tendr\u00edan inter\u00e9s en \u00a0falsear \u00a0la \u00a0verdad, cuando con ello se expon\u00edan a incurrir en falso testimonio \u00a0y \u00a0a \u00a0ser \u00a0expulsado \u00a0de \u00a0la instituci\u00f3n; agrega que son meras suposiciones del \u00a0fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Propone como evidencia procesal el hecho de \u00a0que \u00a0nadie \u00a0vio \u00a0qui\u00e9n \u00a0hiri\u00f3 \u00a0con \u00a0cuchillo al se\u00f1or Jairo Alberto Jim\u00e9nez. \u00a0Luego, \u00a0dejando en plano de discusi\u00f3n la ri\u00f1a entre los procesados y el occiso \u00a0y \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0aquellos \u00a0hubieran \u00a0trasladado \u00a0a \u00e9ste al interior de su \u00a0residencia, \u00a0 el \u00a0impugnante \u00a0encuentra \u00a0explicable \u00a0esa \u00a0\u00faltima \u00a0actitud \u00a0como \u00a0realizada &#8220;para curarse en salud&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el recurrente no es racional inferir la \u00a0lesi\u00f3n \u00a0mortal \u00a0a partir del arrastramiento y de la ri\u00f1a, m\u00e1xime cuando est\u00e1 \u00a0demostrado \u00a0que con anterioridad el se\u00f1or Jim\u00e9nez hab\u00eda peleado con los Ramos \u00a0y \u00a0sus \u00a0visitantes, \u00a0y hab\u00eda resultado lesionado. Aqu\u00ed, concluye que el se\u00f1or \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0&#8220;obviamente&#8221; fue acuchillado en el abdomen en la pelea inicial, siendo \u00a0una \u00a0evidencia \u00a0procesal \u00a0que en ella los inculpados y familiares son totalmente \u00a0ajenos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0al \u00a0fallador de cometer un &#8220;error de \u00a0existencia&#8221; \u00a0por \u00a0no \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0en sus declaraciones los polic\u00edas \u00a0coincidieron \u00a0en \u00a0que \u00a0pasados \u00a0los \u00a0hechos \u00a0en \u00a0las \u00a0dos etapas, nadie se\u00f1al\u00f3 \u00a0gen\u00e9ricamente \u00a0a \u00a0los \u00a0causantes \u00a0de \u00a0la agresi\u00f3n y nadie vio causar la herida \u00a0mortal, todo lo cual habla en pro de los acusados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Enseguida \u00a0 el \u00a0 libelista \u00a0se \u00a0dedica \u00a0a \u00a0controvertir \u00a0la \u00a0consideraci\u00f3n del Tribunal en el sentido de que lo anotado en \u00a0el \u00a0libro \u00a0de \u00a0poblaci\u00f3n \u00a0desmiente \u00a0a los policiales; admite s\u00ed que seg\u00fan la \u00a0inscripci\u00f3n \u00a0el \u00a0lesionado fue sacado de la residencia ubicada en la carrera 61 \u00a0n\u00famero \u00a071-34, que en realidad corresponde a los Ramos, la cual fue contradicha \u00a0por \u00a0los \u00a0mismos policiales, y atribuye el origen de esa informaci\u00f3n a personas \u00a0interesadas \u00a0que \u00a0luego \u00a0declararon \u00a0lo \u00a0mismo. \u00a0Considera que haber colocado al \u00a0se\u00f1or \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0en el zagu\u00e1n de la casa de los MORALES no significa que ellos \u00a0lo hubieran apu\u00f1alado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comenta que en el mismo libro de poblaci\u00f3n \u00a0se \u00a0anot\u00f3 \u00a0que \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0lleg\u00f3 ya herido a la residencia a causar da\u00f1os y el \u00a0Tribunal \u00a0ignor\u00f3 \u00a0la \u00a0parte \u00a0de \u00a0esa \u00a0prueba \u00a0que \u00a0favorece \u00a0a \u00a0los procesados, \u00a0cometiendo \u00a0error \u00a0de existencia, dejando d\u00e9biles las consideraciones que adujo \u00a0para desechar los testimonios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0los \u00a0yerros \u00a0advertidos, \u00a0aclara \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0falso \u00a0juicio de identidad en la parte \u00a0apreciada, \u00a0y \u00a0falso juicio de existencia en la parte que dej\u00f3 de apreciar, los \u00a0cuales \u00a0conducen \u00a0a \u00a0la \u00a0duda \u00a0sobre la responsabilidad de los procesados por la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Jairo \u00a0Jim\u00e9nez, \u00a0duda \u00a0que, \u00a0por \u00a0mandato constitucional, impone la \u00a0absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.-. \u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0el \u00a0falso Juicio de \u00a0existencia \u00a0est\u00e1 \u00a0basado en la supuesta omisi\u00f3n del sentenciador en considerar \u00a0hechos \u00a0que \u00a0son fuente de indicios obrantes en el proceso y que favorecen a los \u00a0implicados. Ellos son: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1-. Los procesados continuaron residiendo \u00a0en \u00a0la \u00a0misma \u00a0casa \u00a0y \u00a0con despliegue de sus actividades normales, como si nada \u00a0hubiera pasado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2-. \u00a0Todo \u00a0el proceso dice que el se\u00f1or \u00a0Jairo \u00a0Alberto \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0no \u00a0presentaba \u00a0muestras \u00a0de \u00a0haber sido arrastrado al \u00a0interior \u00a0de la casa de los MORALES; el sentenciador se equivoc\u00f3 al afirmar que \u00a0as\u00ed hab\u00eda sido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3-. \u00a0El \u00a0Tribunal ignor\u00f3 circunstancias \u00a0como \u00a0que \u00a0la v\u00edctima fue vecino de los procesados durante muchos a\u00f1os, que la \u00a0esposa \u00a0del se\u00f1or Jim\u00e9nez vivi\u00f3 en la casa de los MORALES cuando ni\u00f1a, y que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0JOSE \u00a0MAURICIO MORALES le ayud\u00f3 a renovar el pase. Por tanto, si \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0golpe\u00f3 \u00a0la \u00a0puerta \u00a0de \u00a0la \u00a0casa de los MORALES en lugar de la de los \u00a0Ramos, \u00a0no \u00a0pudo \u00a0suscitar \u00a0una \u00a0reacci\u00f3n \u00a0tan desproporcionada, cuando aquella \u00a0familia carec\u00eda de antecedentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4-. Sucedidos los hechos, nadie acus\u00f3 a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0de haber matado al se\u00f1or Jim\u00e9nez. Quienes vieron y declararon \u00a0despu\u00e9s, por qu\u00e9 no lo hicieron ante la Polic\u00eda? \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.5-. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0ignor\u00f3 \u00a0un \u00a0aspecto \u00a0importante: \u00a0el \u00a0del \u00a0disparo, \u00a0porque \u00a0varios \u00a0testigos \u00a0mencionan \u00a0que hubo un \u00a0disparo, \u00a0pero \u00a0resulta \u00a0que \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0no recibi\u00f3 ning\u00fan impacto, \u00a0ignorando que los procesados son expertos en el manejo de armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0concluye \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0no \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0con la exigencia de examinar la prueba en conjunto y \u00a0de \u00a0modo \u00a0sistem\u00e1tico \u00a0y \u00a0arm\u00f3nico. Tambi\u00e9n lo acusa por haber desconocido la \u00a0evidencia \u00a0procesal \u00a0sobre \u00a0la \u00a0pelea \u00a0inicial \u00a0que \u00a0sostuvo \u00a0la v\u00edctima con el \u00a0peluquero \u00a0y \u00a0su \u00a0gente, \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0declara \u00a0Luz Marina Morales, pero que el \u00a0Tribunal \u00a0ignora \u00a0descalificando el testimonio, a\u00fan cuando en segunda instancia \u00a0expresamente se reconoce esa pelea inicial con los Ramos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que el Ad-quem se limit\u00f3 a repetir \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0a \u00a0manera \u00a0de \u00a0resumen, \u00a0pero sin hacer un estudio cr\u00edtico, y \u00a0termina \u00a0\u00e9ste \u00a0ac\u00e1pite \u00a0aclarando \u00a0que \u00a0no \u00a0pretende \u00a0censurar la credibilidad \u00a0testimonial porque sabe que no existe tarifa legal probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO \u00a0CARGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0oportunidad \u00a0el demandante aduce \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la ley sustancial por falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo \u00a060 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, que erige la circunstancia de la ira en atenuante de la \u00a0pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0sustentarlo \u00a0argumenta \u00a0que el fallo \u00a0impugnado \u00a0en \u00a0forma \u00a0repetida \u00a0y prolija acepta que la v\u00edctima la emprendi\u00f3 a \u00a0machete \u00a0contra el port\u00f3n de la casa de los MORALES, sin que \u00e9stos le hubieran \u00a0hecho \u00a0absolutamente \u00a0nada; \u00a0que \u00a0rompi\u00f3 vidrios y taj\u00f3 la puerta de madera en \u00a0una \u00a0agresi\u00f3n \u00a0grave \u00a0e injusta que el Tribunal no contradijo. Por tanto, en la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0MORALES \u00a0hubieran \u00a0dado \u00a0muerte al se\u00f1or Jim\u00e9nez, lo \u00a0habr\u00edan hecho dentro de la atenuante de la disposici\u00f3n citada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El censor agrega que, seg\u00fan lo informa el \u00a0proceso, \u00a0el occiso estaba embriagado y \u201ccomo loco\u201d, tal como lo reconoce el \u00a0juez de primer grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0su opini\u00f3n, entonces, el sentenciador \u00a0cometi\u00f3 \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0existencia \u00a0sobre la ley cuando \u00e9sta ordena atenuar el \u00a0quehacer \u00a0del procesado envuelto en la ira, yerro que la Corte debe reparar para \u00a0condenar atenuadamente a los procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PETICIONES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0 que, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0prosperidad \u00a0 del \u00a0 primer \u00a0cargo, \u00a0se \u00a0profiera \u00a0el \u00a0correspondiente \u00a0fallo \u00a0de \u00a0sustituci\u00f3n \u00a0y se absuelva a los procesados \u201ccon el invocado motivo jur\u00eddico \u00a0de la DUDA\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el supuesto de no salir avante el primer \u00a0cargo, \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la Sala condenar a los procesados reconociendo el estado de \u00a0ira, con la rebaja de pena inherente a dicho estado emocional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1-. \u00a0En \u00a0opini\u00f3n \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador \u00a0Primero \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0lo Penal, la censura que denuncia la violaci\u00f3n indirecta \u00a0de \u00a0la ley por falsos juicios de existencia originados en la omisi\u00f3n parcial de \u00a0la prueba, y por falso juicio de identidad, es infundada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Delegado \u00a0no \u00a0encuentra \u00a0en la demanda \u00a0precisi\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la \u00a0forma c\u00f3mo el juzgador habr\u00eda omitido considerar alguna \u00a0parte \u00a0determinada \u00a0de \u00a0un \u00a0elemento \u00a0de convicci\u00f3n o tergiversado las pruebas, \u00a0porque \u00a0en \u00a0manera alguna desbord\u00f3 los principios de la sana cr\u00edtica (l\u00f3gica, \u00a0experiencia y datos de ciencia), al evaluar el caudal probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0concluye \u00a0que \u00a0existe inconformidad del recurrente con el valor que el \u00a0sentenciador \u00a0otorg\u00f3 \u00a0a \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0los \u00a0policiales Wilson Barreto \u00a0Moreno, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Alirio \u00a0Reyes \u00a0Maldonado \u00a0e \u00a0Idelfonso \u00a0Gonz\u00e1lez Cruz, y con la \u00a0anotaci\u00f3n \u00a0del \u00a0libro \u00a0de poblaci\u00f3n respecto del lugar en donde fue hallado el \u00a0cuerpo \u00a0del \u00a0se\u00f1or Jairo Alberto Jim\u00e9nez. Pero tal motivo, el de la disparidad \u00a0de \u00a0criterios \u00a0por \u00a0no \u00a0coincidir \u00a0los \u00a0planteamientos \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0con \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0no permite afirmar que se est\u00e9 en presencia de un error \u00a0susceptible de enmendar en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que la fundamentaci\u00f3n de los cargos \u00a0se \u00a0redujo \u00a0a los apartes de la sentencia que interesaban a las pretensiones del \u00a0demandante, \u00a0dejando \u00a0de \u00a0lado \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis de conjunto del acervo probatorio, \u00a0como \u00a0debe \u00a0hacerse cuando se acude al in dubio pro reo. As\u00ed mismo, expresa que \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0no \u00a0hubo duda para el sentenciador, que es la \u00fanica que cuenta, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0ella \u00a0no es objetiva y no se encuentra en la prueba, de modo que la \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0subjetiva \u00a0del \u00a0recurrente \u00a0no \u00a0suple \u00a0la \u00a0potestad \u00a0judicial de \u00a0valorar. \u00a0 \u00a0Por \u00a0 \u00a0todo \u00a0 \u00a0ello, \u00a0 \u00a0concept\u00faa \u00a0 que \u00a0 este \u00a0 cargo \u00a0 debe \u00a0 ser \u00a0desestimado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2-. \u00a0En \u00a0lo \u00a0que \u00a0toca \u00a0con la censura por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0generada \u00a0en \u00a0la inaplicaci\u00f3n del art\u00edculo 60 del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0 el \u00a0 Delegado \u00a0rememora\u00a0 \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0legales, \u00a0ampliamente \u00a0desarrollados \u00a0por la jurisprudencia de la Corte, que presiden el reconocimiento \u00a0de \u00a0dicha atenuante en sede de casaci\u00f3n. Posteriormente afirma que no es cierto \u00a0que \u00a0los jueces hubiesen reconocido que los procesados actuaron en estado de ira \u00a0e \u00a0intenso \u00a0dolor, \u00a0como \u00a0lo \u00a0asegura \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0toda vez que &#8220;en ning\u00fan \u00a0momento \u00a0evaluaron \u00a0que \u00a0el \u00a0enfrentamiento entre los procesados y el hoy occiso \u00a0hubiera \u00a0generado \u00a0en \u00a0el \u00a0\u00e1nimo \u00a0de \u00a0los \u00a0homicidas un estado de ira o intenso \u00a0dolor, \u00a0ni \u00a0que \u00a0tuviera \u00a0la \u00a0connotaci\u00f3n \u00a0de \u00a0grave \u00a0e \u00a0injusto, como exige la \u00a0ley.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el \u00a0aspecto f\u00e1ctico el Delegado se \u00a0suma \u00a0a las conclusiones del juez de primera instancia, en cuanto afirm\u00f3 que el \u00a0se\u00f1or \u00a0Jairo Alberto Jim\u00e9nez fue atacado en dos oportunidades por los hermanos \u00a0WILSON \u00a0MANUEL \u00a0y \u00a0JOSE MAURICIO MORALES SANCHEZ; de ah\u00ed que su presencia en el \u00a0escenario \u00a0de los acontecimientos, en la segunda oportunidad, no constituy\u00f3 una \u00a0grave e injusta provocaci\u00f3n hacia los acusados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0los \u00a0anteriores \u00a0presupuestos, \u00a0el \u00a0Procurador Delegado pide a la Sala no casar el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0 EL \u00a0 PRIMER \u00a0CARGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0jurisprudencia de la Sala ha reiterado \u00a0en \u00a0multiplicidad \u00a0de \u00a0ocasiones que puede demandarse la casaci\u00f3n del fallo con \u00a0fundamento \u00a0en la causal primera, por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0en la apreciaci\u00f3n probatoria haya incurrido en errores de \u00a0hecho o de derecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0de hecho, camino seguido por el \u00a0casacionista, \u00a0puede \u00a0estar \u00a0determinado \u00a0por: falso juicio de existencia, falso \u00a0juicio de identidad y falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Incurre en error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0el \u00a0juez \u00a0que \u00a0omite \u00a0apreciar una prueba legalmente aportada al \u00a0proceso, \u00a0o \u00a0cuando, contrario sensu, infiere consecuencias valorativas a partir \u00a0de \u00a0un \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que no forma parte del proceso por no haber sido \u00a0legal y oportunamente incorporado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de \u00a0identidad \u00a0supone, \u00a0en \u00a0cambio, \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0si \u00a0tiene en cuenta el medio \u00a0probatorio \u00a0legal \u00a0y \u00a0oportunamente \u00a0practicado; \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0al sopesarlo lo \u00a0distorsiona, \u00a0tergiversa, \u00a0recorta o adiciona en su contenido literal, de suerte \u00a0que \u00a0arriba \u00a0a \u00a0conclusiones \u00a0que \u00a0real \u00a0y \u00a0objetivamente \u00a0no \u00a0se \u00a0desprenden de \u00a0\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la \u00a0prueba \u00a0existe \u00a0legalmente \u00a0y \u00a0es \u00a0valorada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0pero \u00a0se \u00a0le asigna una fuerza de convicci\u00f3n que \u00a0vulnera \u00a0los \u00a0postulados de la sana cr\u00edtica, es decir, las reglas fundamentales \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de la experiencia y los aportes de las ciencias \u00a0aceptados \u00a0como \u00a0vigentes, \u00a0se \u00a0incurre \u00a0entonces \u00a0en \u00a0error \u00a0de hecho por falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1-. El demandante enfoca el primer ataque, \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0por \u00a0la presunta incursi\u00f3n del fallador en \u00a0falsos \u00a0juicios de identidad y de existencia; sin embargo, de la fundamentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0da \u00a0a \u00a0la demanda, se colige que no dirigi\u00f3 la demostraci\u00f3n hacia ese \u00a0tipo \u00a0de \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho, sino que sus argumentos se enfilan contra el valor \u00a0suasorio \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0atribuy\u00f3 \u00a0a \u00a0algunas \u00a0pruebas, \u00a0como si tratase de \u00a0proponer veladamente un error por falso juicio de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0tipo \u00a0de \u00a0error \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n) \u00a0no \u00a0es \u00a0admisible \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0Si \u00a0el \u00a0problema \u00a0radica \u00a0en la \u00a0credibilidad, \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0o \u00a0el \u00a0poder \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n que el \u00a0Tribunal \u00a0otorg\u00f3 \u00a0al \u00a0acopio \u00a0probatorio, \u00a0este tema es extra\u00f1o a la casaci\u00f3n \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0no \u00a0existe \u00a0tarifa legal o asignaci\u00f3n ex ante del m\u00e9rito a las \u00a0pruebas, \u00a0sino \u00a0que \u00a0con \u00a0la adopci\u00f3n del m\u00e9todo de interpretaci\u00f3n denominado \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, art\u00edculos \u00a0254 \u00a0y \u00a0294 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, el juez tiene cierto grado de \u00a0libertad \u00a0o \u00a0discrecionalidad \u00a0frente \u00a0al \u00a0conjunto de pruebas para arribar a un \u00a0estado \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0acerca \u00a0de \u00a0los sucesos y de la responsabilidad penal, \u00a0estado \u00a0 que \u00a0 puede \u00a0ser \u00a0de \u00a0certeza \u00a0o \u00a0de \u00a0duda \u00a0seg\u00fan \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0espec\u00edficas \u00a0de \u00a0cada evento concreto. Ese margen para la movilidad intelectual \u00a0en \u00a0la asignaci\u00f3n del m\u00e9rito a las pruebas encuentra l\u00edmite en los postulados \u00a0de \u00a0las \u00a0ciencias, \u00a0las \u00a0reglas de la l\u00f3gica y las m\u00e1ximas de la experiencia o \u00a0sentido com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, si la pretensi\u00f3n consiste en \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0quebrant\u00f3 definitivamente los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica y produjo una decisi\u00f3n a todas luces desfasada \u00a0y \u00a0por \u00a0ello \u00a0arbitraria, \u00a0el camino a seguir en b\u00fasqueda de la casaci\u00f3n es el \u00a0del \u00a0error \u00a0por falso raciocinio, que tiene su propia t\u00e9cnica, especialmente en \u00a0cuanto exige al demandante: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a-. se\u00f1alar cu\u00e1l postulado cient\u00edfico, o \u00a0cu\u00e1l \u00a0 principio \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0fue \u00a0desconocido por fallador; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b-. indicar entonces cu\u00e1l ha debido ser el \u00a0aporte \u00a0cient\u00edfico \u00a0correcto, \u00a0la regla de la l\u00f3gica apropiada o la m\u00e1xima de \u00a0la \u00a0experiencia que debi\u00f3 tenerse en cuenta para esclarecer el asunto debatido; \u00a0y finalmente, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c-. demostrar la trascendencia de ese error \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0si \u00a0no \u00a0se hubiera incurrido en \u00e9l la decisi\u00f3n del juez hubiera \u00a0sido radicalmente distinta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0yerro \u00a0demostrado \u00a0en \u00a0la \u00a0forma antes \u00a0se\u00f1alada, \u00a0en \u00a0operaci\u00f3n \u00a0de \u00a0causa a efecto, debe enlazarse con la violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0determinada \u00a0ley sustancial por falta de aplicaci\u00f3n, aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o \u00a0interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, todo en procura de verificar que el fallo \u00a0impugnado es manifiestamente contrario a derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0 \u00a0El \u00a0 \u00a0demandante \u00a0 postula \u00a0 la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de los testimonios vertidos al proceso por el suboficial Wilson \u00a0Barreto \u00a0Romero y los agentes Jos\u00e9 Alirio Reyes Maldonado e Idelfonso Gonz\u00e1lez \u00a0Cruz, \u00a0pero, \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0exponer \u00a0la \u00a0forma como tales pruebas habr\u00edan sido \u00a0traicionadas \u00a0por \u00a0el \u00a0evaluador, \u00a0cita \u00a0los \u00a0apartes \u00a0que refieren lo ocurrido, \u00a0dejando \u00a0de \u00a0lado \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0que su relato no concuerda con el de \u00a0otros \u00a0declarantes, \u00a0hall\u00e1ndose \u00a0all\u00ed \u00a0la raz\u00f3n por la cual fueron desechadas \u00a0como \u00a0elemento demostrativo de la conducta investigada y el motivo que condujo a \u00a0los \u00a0jueces \u00a0a \u00a0disponer \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0de \u00a0copias \u00a0para \u00a0que las autoridades \u00a0competentes \u00a0investiguen la posible responsabilidad penal y disciplinaria de los \u00a0agentes Barreto y Gonz\u00e1lez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De este modo, el censor no logra descubrir \u00a0ni \u00a0presentar a la Sala un distanciamiento real, objetivo y verificable entre el \u00a0alcance \u00a0probatorio de las versiones juradas y la conclusi\u00f3n judicial, pues, en \u00a0el \u00a0 fondo, \u00a0la \u00a0cr\u00edtica \u00a0a \u00a0esa \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0representada \u00a0por \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0en \u00a0s\u00ed sino por la incredulidad que le mereci\u00f3 al \u00a0juzgador, \u00a0sin \u00a0que exista en la legislaci\u00f3n vigente alg\u00fan precepto que fuerce \u00a0a \u00a0otorgar \u00a0mayor \u00a0cr\u00e9dito \u00a0a \u00a0unos \u00a0agentes \u00a0del \u00a0orden sobre el dicho serio y \u00a0cre\u00edble de otros declarantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0 se \u00a0est\u00e1 \u00a0ante \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0existencia \u00a0que \u00a0pregona \u00a0el impugnante bas\u00e1ndose en una valoraci\u00f3n parcial de \u00a0los \u00a0 testimonios \u00a0 en \u00a0referencia, \u00a0porque \u00a0sencillamente, \u00a0las \u00a0secciones \u00a0que \u00a0supuestamente \u00a0no \u00a0fueron \u00a0apreciadas corresponden a fragmentos declarativos que \u00a0los jueces desecharon por no merecer credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0la \u00a0sola \u00a0discrepancia entre las \u00a0opiniones \u00a0jur\u00eddicas \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0y de la defensa no implica vulneraci\u00f3n de \u00a0los \u00a0principios de la l\u00f3gica, la ciencia o la experiencia, que son las bases de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0opci\u00f3n \u00a0que se escoja es el resultado del \u00a0proceso \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0racional \u00a0y fundada del juez; y para poder afirmar que \u00a0aquellos \u00a0principios \u00a0fueron \u00a0conculcados, ser\u00eda necesario contar con puntos de \u00a0referencia \u00a0que \u00a0permitieran \u00a0deducir \u00a0del \u00a0razonamiento \u00a0judicial el atentado a \u00a0verdades \u00a0 incontrovertibles \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0lo \u00a0que \u00a0comporta \u00a0deformaci\u00f3n en el contenido de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esos \u00a0han \u00a0debido \u00a0ser \u00a0los \u00a0objetivos \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0 a \u00a0 desarrollar \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0quien, \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0escuetamente \u00a0aport\u00f3 \u00a0un \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0distinto \u00a0al \u00a0de los juzgadores, en \u00a0procedimiento inocuo para probar la causal de casaci\u00f3n alegada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal desv\u00edo t\u00e9cnico en manera alguna se ve \u00a0subsanado \u00a0por \u00a0la aclaraci\u00f3n que hace para tratar de convencer de que no est\u00e1 \u00a0atacando \u00a0la \u00a0credibilidad testimonial, en la medida en que su argumentaci\u00f3n se \u00a0aparta de su propia advertencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3-. \u00a0Igual tacha se debe formular al cargo \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0atribuye \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0un \u00a0yerro \u00a0por \u00a0concluir \u00a0que \u00a0la anotaci\u00f3n \u00a0efectuada \u00a0en \u00a0el \u00a0&#8220;libro \u00a0de poblaci\u00f3n&#8221; desmiente a los polic\u00edas, entendiendo \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante se refiere a la constancia de que el cuerpo del se\u00f1or Jairo \u00a0Alberto \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0fue \u00a0sacado \u00a0de \u00a0una residencia, nota que en su opini\u00f3n, fue \u00a0controvertida \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0manifestaciones \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 propios \u00a0 servidores \u00a0p\u00fablicos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La desestimaci\u00f3n de esta censura, desde el \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0t\u00e9cnico, \u00a0obedece \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0reproche \u00a0ya \u00a0no \u00a0se orienta a \u00a0establecer \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido de la prueba documental, sino que al \u00a0contrario, \u00a0lo \u00a0que \u00a0pretende el defensor es convencer del supuesto error en que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0juez al tener por veraz la constancia aludida, con la aspiraci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0d\u00e9 \u00a0prevalencia \u00a0a \u00a0las \u00a0versiones \u00a0de los miembros de la polic\u00eda \u00a0rendidas \u00a0en \u00a0sentidos \u00a0diversos, \u00a0informaci\u00f3n \u00a0que \u00a0como \u00a0ya \u00a0se \u00a0conoce, \u00a0fue \u00a0desechada \u00a0 por \u00a0no \u00a0aparecer \u00a0cre\u00edble. \u00a0Es \u00a0decir, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0propone \u00a0una \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0distinta, \u00a0\u00e9sta \u00a0s\u00ed \u00a0al \u00a0margen \u00a0de \u00a0lo que la prueba \u00a0documental \u00a0revela, \u00a0alej\u00e1ndose \u00a0de los presupuestos t\u00e9cnicos de una propuesta \u00a0en esta sede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4-. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0resulta ajena a la t\u00e9cnica \u00a0propia \u00a0 del \u00a0 recurso \u00a0extraordinario \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida en que no se predica en concreto respecto de pruebas \u00a0cuya \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0omitida \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0sino sobre \u00a0supuestos \u00a0hechos \u00a0cuya \u00a0trascendencia final no se concreta respecto del sentido \u00a0del fallo atacado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0inconformidad \u00a0del \u00a0impugnante \u00a0radica \u00a0aqu\u00ed \u00a0en \u00a0que el juez no tuvo en cuenta que los procesados prosiguieron su vida \u00a0normal, \u00a0que \u00a0no \u00a0existe \u00a0evidencia \u00a0procesal \u00a0de que el cuerpo del se\u00f1or Jairo \u00a0Alberto \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0hubiera sido arrastrado; que exist\u00eda conocimiento previo por \u00a0vecindad \u00a0entre \u00a0los \u00a0enjuiciados y la v\u00edctima; que nadie acus\u00f3 a los hermanos \u00a0MORALES \u00a0de \u00a0haber \u00a0matado al se\u00f1or Jim\u00e9nez; y que los testigos hablaron de un \u00a0disparo y el occiso no recibi\u00f3 ning\u00fan impacto de arma de fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cada una de esas circunstancias constituye \u00a0una \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0propia \u00a0del \u00a0demandante, \u00a0m\u00e1s que un hecho objetivo dejado de \u00a0considerar \u00a0por \u00a0los \u00a0falladores, \u00a0y \u00a0por \u00a0ello \u00a0no \u00a0tienen \u00a0trascendencia \u00a0para \u00a0demeritar \u00a0la \u00a0deducci\u00f3n \u00a0de \u00a0responsabilidad, \u00a0y \u00a0en ning\u00fan caso entidad para \u00a0eliminar \u00a0las \u00a0bases de legalidad y acierto que sustentan la condena; por tanto, \u00a0no \u00a0se \u00a0trata \u00a0en \u00a0realidad \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0ignoradas \u00a0por los juzgadores, sino de \u00a0criterios \u00a0evaluativos \u00a0de la cosecha del impugnante, que mal podr\u00edan sustentar \u00a0el error pregonado al amparo de la causal primera de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5-. \u00a0El \u00a0demandante \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la Corte \u00a0resolver \u00a0las \u00a0supuestas dudas que afloran a favor de los hermanos WILSON MANUEL \u00a0y \u00a0JOS\u00c9 MAURICIO MORALES SANCHEZ. Sin embargo, no discurri\u00f3 en armon\u00eda con la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n, \u00a0 pues \u00a0el \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo \u00a0requiere un desarrollo \u00a0espec\u00edfico \u00a0y \u00a0acorde \u00a0a \u00a0\u00e9sta v\u00eda extraordinaria y excepcional con la que se \u00a0pretende anular la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0errores \u00a0frente \u00a0a la duda probatoria \u00a0suelen \u00a0ocurrir \u00a0por \u00a0una \u00a0de \u00a0dos hip\u00f3tesis: la primera, cuando el Tribunal, a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0reconocer en su discurso la ausencia de certeza deja de aplicar el in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo. \u00a0En \u00a0este \u00a0evento \u00a0se \u00a0debe \u00a0demandar la violaci\u00f3n directa del \u00a0art\u00edculo \u00a0445 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, por falta de aplicaci\u00f3n. La \u00a0segunda, \u00a0se presenta cuando el Tribunal supone certeza a pesar de que en verdad \u00a0no \u00a0se puede llegar a este grado de convencimiento. En este caso la violaci\u00f3n a \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0ocurre \u00a0por \u00a0v\u00eda indirecta y los cargos en casaci\u00f3n deben \u00a0estructurarse por error de hecho en cualquiera de sus modalidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0claro que para el Tribunal Superior de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0el acopio probatorio no dej\u00f3 resquicio de duda y as\u00ed lo declara en el \u00a0texto \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que \u00a0opt\u00f3 \u00a0por \u00a0condenar ante su convicci\u00f3n de \u00a0certeza, \u00a0quedando \u00a0\u00fanicamente \u00a0por explorar la violaci\u00f3n indirecta de la ley, \u00a0(articulo \u00a0445 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal), a trav\u00e9s de errores de \u00a0hecho o de derecho en la valoraci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0demanda que se examina, si bien el \u00a0defensor \u00a0seleccion\u00f3 \u00a0la v\u00eda adecuada, se limit\u00f3 a cuestionar algunas pruebas \u00a0sobre \u00a0las \u00a0que hizo recaer los supuestos errores de hecho. No obstante, como lo \u00a0que \u00a0 persegu\u00eda \u00a0 era \u00a0 demostrar \u00a0 la \u00a0 ausencia \u00a0 de \u00a0certeza \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0los procesados, debi\u00f3 adentrarse en el an\u00e1lisis global de \u00a0la prueba, pero no lo hizo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Visto \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la sentencia, es \u00a0claro \u00a0que \u00a0el juzgador tom\u00f3 como base de su conocimiento los testimonios de la \u00a0familia \u00a0Ramos \u00a0Calder\u00f3n; Luis Alberto, Fredy Alejandro, Rebeca Baquero y Marco \u00a0Aurelio; \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n \u00a0las \u00a0declaraciones Javier L\u00f3pez Guti\u00e9rrez, July Granda, \u00a0Ana \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0y \u00a0Maryiori \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0Granda. \u00a0Mas, \u00a0como \u00a0el censor no ataca la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0las pruebas en su conjunto, sino de las que sirven a su prop\u00f3sito, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0no \u00a0sustent\u00f3 \u00a0como \u00a0debiera \u00a0los \u00a0motivos \u00a0que \u00a0lo llevan de \u00a0solicitar \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro reo, y por ello sigue intacto el \u00a0soporte del fallo recurrido, que no podr\u00e1 invalidarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este orden de ideas, se constata que el \u00a0cargo \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la demostraci\u00f3n del in dubio pro reo no fue desarrollado, \u00a0pues, \u00a0como \u00a0se \u00a0ha \u00a0dicho, \u00a0el \u00a0censor \u00a0limit\u00f3 su alegato a indicar lo que \u00e9l \u00a0pensaba \u00a0acerca de algunos medios de prueba, apart\u00e1ndose as\u00ed de la concepci\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal, pero sin llegar de demostrar que el juzgador incurri\u00f3 en errores \u00a0estructurales \u00a0con \u00a0aptitud \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema de Justicia, anule la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0 EL \u00a0SEGUNDO \u00a0CARGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que \u00a0ata\u00f1e \u00a0a la \u00faltima censura, \u00a0atina \u00a0 el \u00a0 Procurador \u00a0Primero \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0lo \u00a0Penal \u00a0al \u00a0advertir \u00a0que \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley impone como presupuesto la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0por \u00a0parte del demandante de la realidad procesal declarada por los \u00a0sentenciadores; \u00a0ello \u00a0significa \u00a0que \u00a0la \u00a0inaplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0atenuante \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a060 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0puede \u00a0ser corregida en esta sede, solamente \u00a0cuando \u00a0la sentencia impugnada tiene por demostrados sus elementos, esto es, que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0haya \u00a0actuado \u00a0en \u00a0estado de ira e intenso dolor, y que este haya \u00a0sido \u00a0causado \u00a0por un comportamiento grave e injusto. De no ser as\u00ed, la censura \u00a0debe \u00a0ser \u00a0encauzada \u00a0por \u00a0la v\u00eda indirecta, por cuanto presupone la discusi\u00f3n \u00a0probatoria sobre la concurrencia de tales supuestos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 este \u00a0 asunto \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0efectivamente \u00a0se refiere a la actitud agresiva de la v\u00edctima cuando atac\u00f3 las \u00a0fachadas \u00a0de \u00a0las \u00a0casas \u00a0habitadas \u00a0por \u00a0las \u00a0familias Ramos y Morales, pero no \u00a0dedujo \u00a0ni \u00a0que el comportamiento fuese grave e injusto, ni que los sentenciados \u00a0hubieren \u00a0actuado \u00a0en \u00a0estado de ira; si del acervo surg\u00eda la veracidad de esos \u00a0elementos, \u00a0es \u00a0tema \u00a0cuya \u00a0comprobaci\u00f3n debi\u00f3 asumir el recurrente, acudiendo \u00a0para \u00a0 ello \u00a0 a \u00a0 la \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta, \u00a0para \u00a0que \u00a0a \u00a0consecuencia\u00a0 \u00a0de \u00a0su \u00a0reconocimiento, \u00a0se \u00a0abriera \u00a0paso \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de la norma que consagra la \u00a0atenuante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0advertidas, \u00a0por \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n, tampoco tiene posibilidad de \u00e9xito este cargo, toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0supuestamente \u00a0origina \u00a0la \u00a0ira \u00a0no es una verdad \u00a0procesal \u00a0declarada, \u00a0sino \u00a0otra \u00a0hip\u00f3tesis propuesta por el impugnante, y que, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0debi\u00f3 demostrarse siguiendo t\u00e9cnicamente la gama de posibilidades \u00a0que ofrece la violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Penal, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR el fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Devu\u00e9lvase \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0 \u00a0de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese \u00a0 \u00a0y \u00a0c\u00famplase \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS E. MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 \u00a0 hay \u00a0firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0 CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 A. \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0 O. \u00a0 P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 10643 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. \u00a0EDGAR \u00a0LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Aprobado Acta \u00a0No. 80 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., treinta y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-3911","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-9"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3911","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3911"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3911\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3911"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3911"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3911"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}