{"id":3905,"date":"2023-09-08T15:14:01","date_gmt":"2023-09-08T15:14:01","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1060016-07-01\/"},"modified":"2023-09-08T15:14:01","modified_gmt":"2023-09-08T15:14:01","slug":"1060016-07-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1060016-07-01\/","title":{"rendered":"10600(16-07-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 10600 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 98 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 D. \u00a0 C., \u00a0 diecis\u00e9is \u00a0(16) \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0uno \u00a0(2001).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Examina \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0 el \u00a0 fondo \u00a0 de \u00a0 las \u00a0demandas \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0pre\u00adsentadas \u00a0 por \u00a0 los \u00a0defensores \u00a0de \u00a0EDGAR MAURICIO T\u00c9LLEZ GARC\u00cdA, HERN\u00c1N \u00a0PRIETO \u00a0 \u00a0 \u00a0RUEDA, \u00a0 \u00a0 JUAN \u00a0 \u00a0 BAUTISTA \u00a0 \u00a0 HIDALGO \u00a0 \u00a0 ANGULO \u00a0 \u00a0 y JUAN CARLOS V\u00c9LEZ ZULUAGA, quienes \u00a0fueran \u00a0condenados \u00a0por \u00a0los delitos de homicidio agravado, \u00a0hurto calificado y agravado y porte ilegal de armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0la \u00a0noche \u00a0del \u00a031 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de 1993, los se\u00f1ores Juan Carlos \u00a0V\u00e9lez \u00a0Zuluaga, \u00a0Hern\u00e1n Prieto Rueda y Edgar Mauricio T\u00e9llez Garc\u00eda viajaron \u00a0de \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0La \u00a0Dorada \u00a0(Caldas) \u00a0al \u00a0municipio \u00a0de Honda (Tolima) en un \u00a0autom\u00f3vil \u00a0de \u00a0servicio p\u00fablico conducido por Juan Bautista Hidalgo Angulo con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de hurtar un automotor, tal como lo hab\u00edan acordado d\u00edas antes \u00a0en \u00a0varias \u00a0reuniones \u00a0a \u00a0las que tambi\u00e9n asisti\u00f3 Norbey Jaramillo Bedoya. Una \u00a0vez \u00a0llegaron \u00a0a \u00a0esta \u00a0localidad, \u00a0los tres primeros abordaron el taxi Mazda de \u00a0placas \u00a0W \u00a0W \u00a0F-037 \u00a0manejado \u00a0por \u00a0Omar \u00a0Hernando Rodr\u00edguez Ospina, a quien le \u00a0pidieron \u00a0los \u00a0transportara \u00a0a La Dorada, mientras Hidalgo Angulo los segu\u00eda en \u00a0su veh\u00edculo a prudente distancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0pasar el ret\u00e9n de la aduana localizado a la salida de \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0y cuando marchaban por un lugar despoblado, intimidaron al conductor \u00a0con \u00a0un \u00a0arma \u00a0de fuego, oblig\u00e1ndolo a que entregara las llaves del automotor y \u00a0se \u00a0pasara \u00a0a \u00a0uno de los asientos traseros, donde fue fulminado con un disparo; \u00a0luego \u00a0detuvieron el rodante y lo bajaron, dej\u00e1ndolo a la vera de la carretera, \u00a0donde \u00a0fue \u00a0hallado muerto a la ma\u00f1ana siguiente. Inmediatamente continuaron la \u00a0marcha \u00a0hacia \u00a0La \u00a0Dorada, \u00a0siendo \u00a0conducido \u00a0el automotor por T\u00e9llez Garc\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Horas \u00a0m\u00e1s tarde, aproximadamente a las 9:30 de esa misma noche, la \u00a0Polic\u00eda \u00a0detuvo \u00a0a \u00a0T\u00e9llez \u00a0Garc\u00eda \u00a0y a V\u00e9lez Zuluaga en el corregimiento de \u00a0Norcasia \u00a0(Caldas) cuando se movilizaban en el taxi hurtado, pues al practicarle \u00a0una \u00a0requisa \u00a0de rutina advirtieron huellas de sangre en su interior. Tras hacer \u00a0las \u00a0averiguaciones \u00a0pertinentes \u00a0pudieron \u00a0establecer \u00a0que dicho veh\u00edculo y su \u00a0conductor \u00a0estaban \u00a0reportados \u00a0como \u00a0desaparecidos. \u00a0El \u00a0valor \u00a0del \u00a0autom\u00f3vil \u00a0hurtado fue estimado por su propietario en $8.000.000.00. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a02 \u00a0de febrero de 1993, la Fiscal\u00eda 38 de Honda declar\u00f3 abierta \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0y vincul\u00f3 mediante indagatoria a Juan Bautista Hidalgo Angulo \u00a0( \u00a0Fl. \u00a036, \u00a0C.1), \u00a0Hern\u00e1n \u00a0Prieto Rueda (Fl. 41, C.1), Norbey Jaramillo Bedoya \u00a0(Fl.50, \u00a0C.1), Juan Carlos V\u00e9lez Zuluaga (Fl. 53, C.1) y Edgar Mauricio T\u00e9llez \u00a0Garc\u00eda \u00a0(Fl. \u00a079, \u00a0C.1). \u00a0Al \u00a0resolverles \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica, les impuso \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0mediante prove\u00eddo del 12 de febrero siguiente (Fl.171, \u00a0C.1), \u00a0que \u00a0fue \u00a0confirmado \u00a0en \u00a0segunda instancia el 23 de marzo del mismo a\u00f1o \u00a0(Fl. 250, C.1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 29 \u00a0 de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01993, \u00a0Norbey \u00a0Jaramillo \u00a0Bedoya \u00a0solicit\u00f3 \u00a0terminaci\u00f3n \u00a0prematura \u00a0del \u00a0proceso \u00a0pero \u00a0como \u00a0durante la audiencia especial \u00a0realizada \u00a0ante \u00a0el \u00a0juez \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0no se lleg\u00f3 a ning\u00fan acuerdo, las \u00a0diligencias \u00a0relacionadas \u00a0con \u00e9l fueron asignadas a otro fiscal y se continu\u00f3 \u00a0por separado la investigaci\u00f3n respecto de los otros procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a028 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01993, \u00a0el \u00a0instructor declar\u00f3 el cierre de la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a029 \u00a0de \u00a0julio siguiente calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario. \u00a0Acus\u00f3 \u00a0a \u00a0Juan \u00a0Carlos V\u00e9lez Zuluaga, Edgar Mauricio T\u00e9llez Garc\u00eda y Hern\u00e1n \u00a0Prieto \u00a0Rueda \u00a0como \u00a0coautores \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado, hurto \u00a0calificado \u00a0y agravado y porte ilegal de armas, y a Juan Bautista Hidalgo Angulo \u00a0como \u00a0c\u00f3mplice \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0y hurto calificado y \u00a0agravado \u00a0(Fl.116, \u00a0C. \u00a04). \u00a0Apelada esta decisi\u00f3n por los defensores de Prieto \u00a0Rueda \u00a0y V\u00e9lez Zuluaga, la Fiscal\u00eda 5\u00aa. Delegada ante el Tribunal Superior de \u00a0Ibagu\u00e9 \u00a0la \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en relaci\u00f3n con V\u00e9lez\u00a0 Zuluaga, T\u00e9llez Garc\u00eda y \u00a0Prieto \u00a0Rueda y la reform\u00f3 respecto de Hidalgo Angulo, acus\u00e1ndolo como coautor \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0punibles de homicidio, hurto y porte ilegal de armas de defensa \u00a0personal, \u00a0mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a04 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01993 \u00a0(Fl. \u00a0193, C. \u00a04).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0etapa \u00a0del \u00a0juicio \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a01\u00ba. \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Honda, donde, tras el rito pertinente, se produjo la sentencia del \u00a014 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01994, \u00a0que conden\u00f3 a V\u00e9lez Zuluaga, T\u00e9llez Garc\u00eda, Prieto \u00a0Rueda \u00a0e \u00a0Hidalgo \u00a0Angulo a prisi\u00f3n de 50 a\u00f1os, interdicci\u00f3n del ejercicio de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por un t\u00e9rmino de 10 a\u00f1os, a la suspensi\u00f3n de \u00a0la \u00a0patria \u00a0potestad, \u00a0si la tuvieren, por un per\u00edodo de 15 a\u00f1os, y al pago de \u00a0$15.500.000.00 \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0los \u00a0da\u00f1os \u00a0y \u00a0perjuicios \u00a0causados \u00a0con \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0a \u00a0favor \u00a0de los herederos de Omar Hernando Rodr\u00edguez Ospina, como \u00a0autores materiales de los delitos referidos (Fl. 259, C. 4). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Apelada \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0los \u00a0defensores \u00a0de \u00a0los procesados, el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0la \u00a0reform\u00f3 en el sentido de imponer 47 a\u00f1os de prisi\u00f3n a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0V\u00e9lez \u00a0Zuluaga, \u00a0T\u00e9llez \u00a0Garc\u00eda y Prieto Rueda, y 48 a\u00f1os a \u00a0Hidalgo \u00a0Angulo, \u00a0confirm\u00e1ndola \u00a0en todo lo dem\u00e1s, mediante providencia del 18 \u00a0de agosto de 1994\u00a0 ( Fl. 255, C. 5). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0fallo \u00a0de segunda instancia fue objeto de casaci\u00f3n por parte de \u00a0los \u00a0defensores de los incriminados. La Corte se ocupa, entonces, de resolver el \u00a0fondo del asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS \u00a0DEMANDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0 \u00a0nombre \u00a0 de \u00a0 Edgar \u00a0 Mauricio \u00a0 T\u00e9llez \u00a0 Garc\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0fundamento en la causal 1\u00aa, cuerpo segundo, el censor formul\u00f3 \u00a0tres \u00a0cargos, \u00a0que \u00a0desarroll\u00f3 \u00a0sobre \u00a0la \u00a0base \u00a0de \u00a0una premisa \u00fanica: \u201c La \u00a0sentencia \u00a0es \u00a0violatoria \u00a0de normas de derecho sustancial, proveniente de error \u00a0en la apreciaci\u00f3n de pruebas\u201d. Expuso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. \u00a0 \u00a0\u201cViolaci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0art\u00edculo \u00a0 21 \u00a0 del \u00a0 c\u00f3digo \u00a0 penal \u00a0colombiano\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0fallador \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de las diferentes \u00a0versiones \u00a0rendidas \u00a0por \u00a0T\u00e9llez \u00a0Garc\u00eda, \u00a0porque \u00a0de \u00a0su \u00a0contenido se deduce \u00a0inequ\u00edvocamente \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0\u00e9l \u00a0 \u00a0solo \u00a0 \u00a0le \u00a0 \u00a0propusieron \u00a0 \u00a0\u201crobarse \u00a0un \u00a0carro\u201d \u00a0y \u00a0hacia \u00a0dicho \u00a0objetivo \u00a0dirigi\u00f3 \u00a0todo \u00a0su \u00a0actuar. Por consiguiente, s\u00f3lo es responsable del \u00a0hurto \u00a0del \u00a0taxi, \u00a0pues est\u00e1 demostrado que no fue la persona que seg\u00f3 la vida \u00a0del \u00a0taxista \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Ospina, ni port\u00f3 en ning\u00fan momento el arma de fuego. \u00a0Fue \u00a0otro \u00a0de \u00a0los \u00a0implicados el que la introdujo en el veh\u00edculo y la accion\u00f3 \u00a0accidentalmente \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0en que la v\u00edctima forcejeaba con las personas \u00a0que \u00a0 la \u00a0 reten\u00edan. \u00a0 Estima \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 \u201cprevio \u00a0acuerdo\u201d y \u201clas misiones \u00a0encomendadas \u00a0a \u00a0cada uno\u201d\u00a0\u00a0 a las que hace \u00a0alusi\u00f3n \u00a0la \u00a0sentencia, son meras suposiciones hu\u00e9rfanas de cualquier respaldo \u00a0probatorio. \u00a0Agrega \u00a0que \u00a0su \u00a0representado \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0sancionado\u00a0 por \u00a0\u201chechos ajenos\u201d, pues la \u00a0responsabilidad es personal o individual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a035 \u00a0y \u00a036 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0demostraci\u00f3n del reproche se\u00f1al\u00f3 que T\u00e9llez Garc\u00eda actu\u00f3 \u00a0con \u00a0dolo, \u00a0pues conoc\u00eda el hecho punible de hurtar y procur\u00f3 su realizaci\u00f3n, \u00a0pero \u00a0a\u00f1adi\u00f3: \u00a0\u201c\u2026jam\u00e1s \u00a0quiso, no se represent\u00f3 siquiera la eventualidad \u00a0de \u00a0un \u00a0delito \u00a0de \u00a0la \u00a0magnitud \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0y mucho menos intervino, no se \u00a0represent\u00f3 \u00a0subjetiva \u00a0ni \u00a0objetivamente \u00a0el \u00a0delito \u00a0de porte de armas. Por lo \u00a0tanto, \u00a0no se le puede imponer pena alguna por los delitos de homicidio agravado \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas\u00a0 \u00a0que \u00a0no \u00a0ha \u00a0cometido \u00a0ni \u00a0con \u00a0dolo, culpa o \u00a0preterintenci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Violaci\u00f3n del art\u00edculo 5\u00ba. del C\u00f3digo Penal. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0T\u00e9llez \u00a0Garc\u00eda \u00a0fue \u00a0juzgado \u00a0y \u00a0sentenciado \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos de \u00a0homicidio \u00a0agravado, \u00a0hurto \u00a0agravado \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal de armas no obstante que \u00a0s\u00f3lo \u00a0ten\u00eda \u00a0nexos \u00a0de culpabilidad con el delito de hurto agravado. El Estado \u00a0nunca \u00a0demostr\u00f3 \u00a0que \u00a0hubiera \u00a0actuado \u00a0con \u00a0dolo, \u00a0culpa o preterintenci\u00f3n en \u00a0relaci\u00f3n con los delitos de homicidio y porte de armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0 \u00a0 \u00a0nombre \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0Hern\u00e1n \u00a0 \u00a0 Prieto \u00a0 \u00a0 Rueda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial por aplicaci\u00f3n indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a036 \u00a0del \u00a0C. \u00a0P., \u00a0\u201cal \u00a0calificar de doloso el homicidio que se \u00a0imputa a los sentenciados\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Asegura \u00a0que el concepto de violaci\u00f3n lo contiene el yerro de tomar \u00a0como \u00a0doloso \u00a0un homicidio que, seg\u00fan la prueba,\u00a0 es culposo pues no est\u00e1 \u00a0demostrado \u00a0 que \u00a0Prieto \u00a0Rueda \u00a0quisiera \u00a0dar \u00a0muerte\u00a0 \u00a0al \u00a0conductor \u00a0del \u00a0automotor. \u00a0 \u00a0Por \u00a0 el \u00a0 contrario \u00a0 \u2013a\u00f1ade-,\u00a0 \u00a0todo \u00a0indica \u00a0que el fatal suceso fue producto de su \u00a0conducta imprudente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Considera \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0presumi\u00f3 el dolo homicida al asegurar \u00a0que \u00a0Armando \u00a0Prieto \u00a0como \u00a0propietario \u00a0del \u00a0arma \u00a0ten\u00eda \u00a0la \u00a0misi\u00f3n de\u00a0 \u00a0utilizarla \u00a0 para \u00a0 no \u00a0 dejar \u00a0huella \u00a0o \u00a0testigo \u00a0que \u00a0posteriormente \u00a0pudiera \u00a0comprometerlos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Agrega \u00a0que \u00a0de las versiones de todos los implicados se infiere que \u00a0el \u00a0arma \u00a0se \u00a0dispar\u00f3 \u00a0accidentalmente \u00a0en \u00a0el momento del forcejeo, lo cual es \u00a0corroborado \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho de que los procesados se hubieran tomado la molestia \u00a0de \u00a0pasar \u00a0al \u00a0conductor \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0al \u00a0puesto \u00a0trasero \u00a0y \u00a0que \u00a0su cuerpo \u00a0presentara \u00a0s\u00f3lo \u00a0un \u00a0impacto \u00a0de \u00a0bala, \u00a0dirigido \u00a0no \u00a0a \u00a0la \u00a0cabeza \u00a0sino \u00a0al \u00a0cuerpo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0se \u00a0puede \u00a0presumir \u00a0que \u00a0todo el que se apodera de un automotor \u00a0lleva \u00a0impl\u00edcita \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n de matar a su v\u00edctima. Por el contrario, todo \u00a0indica \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0mayor\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0hurtos \u00a0de veh\u00edculos sus propietarios o \u00a0poseedores \u00a0salen \u00a0ilesos del \u201cimpase\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pidi\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la sentencia y, en su lugar, condenar a \u00a0Prieto \u00a0Rueda \u00a0como \u00a0autor \u00a0de homicidio culposo y no doloso, con la consecuente \u00a0modificaci\u00f3n punitiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 Juan \u00a0 \u00a0 \u00a0 Bautista \u00a0 \u00a0 \u00a0 Hidalgo \u00a0 \u00a0 \u00a0Angulo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial por error de hecho \u201cal \u00a0apreciarse \u00a0err\u00f3neamente \u00a0o haberse hecho un falso juicio de identidad de todas \u00a0las \u00a0pruebas\u201d\u00a0 tenidas \u00a0en cuenta para deducirle responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0demostrar la censura expres\u00f3: \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. \u00a0No \u00a0es \u00a0cierto, \u00a0como \u00a0se \u00a0afirma \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, que de las \u00a0diferentes \u00a0 versiones \u00a0 rendidas \u00a0 por \u00a0Hidalgo \u00a0Angulo \u00a0se \u00a0pueda \u00a0inferir \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n \u00a0criminal. \u00a0Lo \u00a0que \u00a0\u00e9ste ha afirmado es que lo contrataron para \u00a0hacer \u00a0un \u00a0viaje \u00a0a Honda y que nada sab\u00eda de los prop\u00f3sitos delictivos de los \u00a0ocupantes \u00a0del \u00a0veh\u00edculo. \u00a0Es evidente el error de hecho en que se incurri\u00f3 en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0al \u00a0\u201cponer \u00a0en \u00a0boca \u00a0del implicado lo que \u00e9l no ha dicho\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0Las \u00a0versiones rendidas por T\u00e9llez Garc\u00eda en contra de Hidalgo \u00a0Angulo \u00a0no \u00a0merecen \u00a0ninguna \u00a0credibilidad. En su primera injurada reconoci\u00f3 su \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en los hechos y asegur\u00f3, al igual que los otros implicados, que \u00a0aqu\u00e9l \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0contratado \u00a0solo \u00a0para que los transportara a la ciudad de \u00a0Honda. \u00a0Sin \u00a0embargo \u00a0en \u00a0sus \u00a0dos \u00a0\u00faltimas \u00a0ampliaciones \u00a0de indagatoria quiso \u00a0\u201cdesembarazarse\u201d de los \u00a0cargos \u00a0formulados \u00a0en \u00a0su \u00a0contra, \u00a0y por ello result\u00f3 haciendo sindicaciones, \u00a0primero \u00a0en \u00a0contra \u00a0de Norbey Jaramillo y V\u00e9lez Zuluaga y, despu\u00e9s, en contra \u00a0de \u00a0Hidalgo \u00a0Angulo. \u00a0El sentenciador no tuvo en cuenta este aspecto al apreciar \u00a0las \u00a0versiones \u00a0de \u00a0T\u00e9llez \u00a0Garc\u00eda, \u00a0tampoco \u00a0su \u00a0car\u00e1cter \u00a0veleidoso, ni las \u00a0contradicciones \u00a0en \u00a0que incurri\u00f3 al se\u00f1alar en su ampliaci\u00f3n de injurada que \u00a0Hidalgo \u00a0 Angulo \u00a0lo \u00a0hab\u00eda \u00a0buscado \u00a0cuando \u00a0estaba \u00a0en \u00a0el \u00a0polideportivo \u00a0en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0Norbey \u00a0Jaramillo \u00a0y \u00a0V\u00e9lez \u00a0Zuluaga, para que lo acompa\u00f1ara a \u00a0Guarinocito a desvarar un carro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. \u00a0El \u00a0hecho de que Hidalgo Angulo hubiera estado los d\u00edas viernes \u00a0y \u00a0s\u00e1bado inmediatamente anteriores a los hechos en la casa de T\u00e9llez Garc\u00eda, \u00a0donde \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0V\u00e9lez Zuluaga, no demuestra, como lo estima el \u00a0Tribunal, \u00a0que \u00a0hubieran \u00a0estado \u00a0concertando \u00a0la \u00a0empresa \u00a0criminal \u00a0que se les \u00a0atribuye. \u00a0Hidalgo \u00a0Angulo \u00a0estuvo en esa casa porque requer\u00eda los servicios de \u00a0mec\u00e1nico \u00a0de \u00a0T\u00e9llez \u00a0Garc\u00eda, \u00a0mientras \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0V\u00e9lez Zuluaga se \u00a0explica \u00a0porque \u00a0aqu\u00e9l \u00a0es su benefactor. No existe ninguna prueba que acredite \u00a0que \u00a0su \u00a0representado \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0reunido en esos d\u00edas con Norbey Jaramillo y \u00a0Prieto Rueda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a04. \u00a0No \u00a0es cierto que T\u00e9llez Garc\u00eda hubiera indicado la residencia \u00a0de \u00a0Hidalgo \u00a0Angulo \u00a0y \u00a0que \u00a0afirmara \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0particip\u00f3 en los hechos como \u00a0coautor, \u00a0pues \u00a0solamente \u00a0le \u00a0dijo \u00a0a la Polic\u00eda que Hidalgo Angulo los hab\u00eda \u00a0llevado \u00a0a \u00a0Honda \u00a0porque \u00a0\u00e9l lo hab\u00eda buscado para que les hiciera el viaje y \u00a0\u00fanicamente \u00a0colabor\u00f3 \u00a0en la identificaci\u00f3n y captura de los otros implicados, \u00a0m\u00e1s \u00a0 no \u00a0en \u00a0la \u00a0de \u00a0Hidalgo \u00a0Angulo, \u00a0como \u00a0err\u00f3neamente \u00a0se \u00a0afirma \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a05. \u00a0El \u00a0fallo \u00a0acepta \u00a0sin \u00a0ning\u00fan \u00a0an\u00e1lisis \u00a0que \u00a0Hidalgo \u00a0Angulo \u00a0alumbr\u00f3 \u00a0con las luces del taxi a los otros implicados cuando dejaban el cuerpo \u00a0de \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Ospina \u00a0en unos pastizales, sin advertir que aquellos lo hab\u00edan \u00a0se\u00f1alado \u00a0como \u00a0una \u00a0persona ajena a los hechos y que el cuerpo pudo haber sido \u00a0lanzado \u00a0desde \u00a0el \u00a0veh\u00edculo \u00a0en marcha como lo afirmaron los procesados en sus \u00a0injuradas.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0el Tribunal incurri\u00f3 en falso juicio de identidad \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n de la prueba y omiti\u00f3 valorar las que coadyuvaban a mostrar \u00a0la inocencia de Hidalgo Angulo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se\u00f1al\u00f3 \u00a0como \u00a0normas \u00a0violadas \u00a0los art\u00edculos 246, 247, 254 y 294 \u00a0del C. de. P. P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0 nombre \u00a0 de \u00a0 Juan \u00a0 Carlos \u00a0 V\u00e9lez\u00a0 \u00a0Zuluaga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial \u201cpor doble aplicaci\u00f3n \u00a0indebida\u201d \u00a0del art\u00edculo 324 del C\u00f3digo Penal, modificado por el art\u00edculo 30 \u00a0de la ley 40 de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para fundamentar la censura se\u00f1al\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01. \u00a0No \u00a0deb\u00eda \u00a0aplicarse \u00a0el art\u00edculo 30 de la ley 40 de 1993, que \u00a0modific\u00f3 \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0324 \u00a0del C\u00f3digo Penal, porque \u201cel esp\u00edritu de esta \u00a0ley \u00a0tiene \u00a0especiales \u00a0circunstancias \u00a0jur\u00eddicas \u00a0cuyo \u00a0n\u00facleo \u00a0central es la \u00a0defensa \u00a0de \u00a0la \u00a0vida, pero con respecto al secuestro. No puede predicarse de un \u00a0hurto \u00a0agravado \u00a0y \u00a0calificado \u00a0una violaci\u00f3n del \u201cEstatuto Antisecuestro\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0viol\u00f3 \u00a0el principio non \u00a0bis \u00a0in \u00eddem \u201cal acoger el estado de indefensi\u00f3n de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, tanto para el hurto calificado (delito fin) como para el homicidio \u00a0agravado. \u00a0Esto \u00a0aumenta \u00a0la suma punitiva, porque aplica ambos numerales (arts. \u00a0324 \u00a0\u2013 \u00a0inc. \u00a02\u00ba \u00a0&#8211; \u00a0350 \u00a0\u2013 inc. 2\u00ba), cuando s\u00f3lo \u00a0deb\u00eda \u00a0tenerse \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0hurto \u00a0calificado\u201d. As\u00ed mismo desconoci\u00f3 el \u00a0principio \u00a0de favorabilidad, pues es indudable que el art\u00edculo 324 del estatuto \u00a0punitivo hace m\u00e1s gravosa la situaci\u00f3n de V\u00e9lez Zuluaga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03. \u00a0De \u00a0manera \u00a0subsidiaria \u00a0plantea \u00a0que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0viol\u00f3 el \u00a0art\u00edculo \u00a0158 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica que regula el principio de especificidad, \u00a0 pues \u00a0 equivocadamente \u00a0extendi\u00f3 \u00a0la \u00a0punibilidad \u00a0del \u00a0homicidio agravado, que es causa o consecuencia \u00a0del \u00a0secuestro, \u00a0a \u00a0otras hip\u00f3tesis delictivas que no guardan ninguna relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0delito \u00a0de plagio como en el evento en estudio, en el cual el homicidio \u00a0es \u00a0producto \u00a0del \u00a0hurto \u00a0y \u00a0no \u00a0del \u00a0secuestro. \u00a0Se \u00a0equivoc\u00f3 entonces el juez \u00a0colegiado, \u00a0pues debi\u00f3 aplicar el r\u00e9gimen ordinario, esto es,\u00a0 el C\u00f3digo \u00a0Penal\u00a0 \u00a0sin \u00a0las \u00a0modificaciones introducidas por la ley 40 de 1993. Agrega \u00a0que \u00a0 en \u00a0 esta \u00a0 oportunidad\u00a0 \u00a0 es \u00a0 viable \u00a0acudir \u00a0a \u00a0la \u00a0excepci\u00f3n \u00a0de \u00a0inconstitucionalidad \u00a0 \u00a0prevista \u00a0 \u00a0en \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 4\u00ba. \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Norma \u00a0Superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador \u00a0Segundo \u00a0Delegado en lo Penal consider\u00f3 que \u00a0los \u00a0reproches \u00a0formulados \u00a0por \u00a0los \u00a0casacionistas \u00a0deb\u00edan \u00a0ser \u00a0desestimados. \u00a0Expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Sobre \u00a0 \u00a0Edgar \u00a0 Mauricio \u00a0 T\u00e9llez \u00a0Garc\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01. \u00a0 La \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0escrito \u00a0adolece \u00a0de \u00a0graves \u00a0falencias \u00a0t\u00e9cnicas. \u00a0A \u00a0la \u00a0luz de la causal 1\u00aa. el censor plante\u00f3 violaci\u00f3n de la ley \u00a0sustancial, \u00a0pero \u00a0no \u00a0indic\u00f3 \u00a0si fue por la v\u00eda directa o por la indirecta ni \u00a0puntualiz\u00f3 \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la transgresi\u00f3n. Acus\u00f3 una err\u00f3nea apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0sin \u00a0relacionar el medio de convicci\u00f3n\u00a0 objeto del equ\u00edvoco y \u00a0sin \u00a0determinar \u00a0si \u00a0se \u00a0trat\u00f3 \u00a0de \u00a0un falso juicio de existencia o de un falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad. Considera que tales yerros son suficientes para demeritar \u00a0la \u00a0censura, \u00a0pues \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el principio de limitaci\u00f3n y al rigor \u00a0exigido \u00a0en esta extraordinaria sede, le est\u00e1 vedado a la Corte Suprema inferir \u00a0o \u00a0auscultar \u00a0los \u00a0posibles \u00a0motivos \u00a0y sentidos pretendidos por el actor.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0 Los \u00a0 planteamientos \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0causalidad \u00a0evidencian \u00a0su \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0contenido \u00a0 de \u00a0 los \u00a0art\u00edculos \u00a023 \u00a0y \u00a026 \u00a0del \u00a0C. \u00a0P. \u00a0y \u00a0de \u00a0los \u00a0reiterados \u00a0pronunciamientos \u00a0jurisprudenciales \u00a0y \u00a0doctrinales acerca de la coautor\u00eda. Sus \u00a0planteamientos \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 35 y 36 ib\u00eddem \u00a0carecen \u00a0de una seria sustentaci\u00f3n y se pierden en una discursiva extendida que \u00a0tornan \u00a0el escrito en un alegato de instancia, en el que plasma sus criterios de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0apoyados \u00a0por citas jurisprudenciales en relaci\u00f3n con \u00a0la \u00a0categor\u00eda culpabilista del dolo, para anteponerlos a los de las instancias, \u00a0que gozan de la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Hern\u00e1n \u00a0 \u00a0Prieto \u00a0Rueda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01. \u00a0El \u00a0actor omiti\u00f3 presentar una proposici\u00f3n jur\u00eddica completa, \u00a0pues \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a acusar la violaci\u00f3n exclusiva del art\u00edculo 36 del C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0Si \u00a0pretend\u00eda \u00a0atacar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0err\u00f3nea \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0de la \u00a0conducta \u00a0homicida, \u00a0le era menester relacionar como violados los art\u00edculos 324 \u00a0y \u00a0329 que consagran las modalidades agravada y culposa del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0Desacierta igualmente en la fundamentaci\u00f3n del cargo, porque se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0citar y reprochar de manera indefinida toda la prueba que soporta la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal, sin entrar a individualizar el medio probatorio que el \u00a0fallador \u00a0supuso, omiti\u00f3 o valor\u00f3 indebidamente y que tradujo en la violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03. \u00a0No \u00a0abord\u00f3 la categor\u00eda de la \u201cacci\u00f3n culposa\u201d, entendida \u00a0en \u00a0su aspecto esencial como \u201cviolaci\u00f3n de un deber de cuidado\u201d confrontada \u00a0con \u00a0la realidad procesal. Simplemente la plante\u00f3 como una posibilidad, lo cual \u00a0no \u00a0se \u00a0compadece \u00a0con el rigor de la t\u00e9cnica casacional. Se\u00f1ala, adem\u00e1s, que \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0d\u00e9 \u00a0la posibilidad y realidad de una acci\u00f3n culposa como actuar \u00a0violatorio \u00a0de \u00a0un deber de cuidado, debe partirse del hecho cierto y comprobado \u00a0que \u00a0en \u00a0el actuar inicial final\u00edstico hubo un prop\u00f3sito at\u00edpico, esto es, no \u00a0criminoso. \u00a0En \u00a0absoluto \u00a0puede admitirse un actuar culposo, cuando lo inicial y \u00a0final\u00edstico \u00a0 de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0se \u00a0hubiere \u00a0enmarcado \u00a0dentro \u00a0de \u00a0prop\u00f3sitos \u00a0delictivos.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Juan Bautista Hidalgo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01. \u00a0La \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del cargo no es coherente con la forma en que \u00a0\u00e9ste \u00a0fue \u00a0propuesto, \u00a0pues al tiempo que acus\u00f3 a la sentencia por incurrir en \u00a0un \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0de \u00a0\u201ctodas \u00a0las \u00a0pruebas\u201d, \u00a0en el desarrollo de la censura se limit\u00f3 \u00a0a \u00a0criticar \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0confront\u00e1ndolas \u00a0con algunas \u00a0transcripciones \u00a0parciales \u00a0y \u00a0sesgadas \u00a0de \u00a0las versiones de los procesados. En \u00a0lugar \u00a0de \u00a0hacer \u00a0un an\u00e1lisis de todos los medios probatorios y de singularizar \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consistieron \u00a0los \u00a0errores, \u00a0s\u00f3lo \u00a0consign\u00f3 \u00a0un \u00a0elemental ejercicio \u00a0dial\u00e9ctico \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013 \u00a0subjetivista, \u00a0acudiendo \u00a0al \u00a0cercenamiento \u00a0de algunos elementos de convicci\u00f3n \u00a0para \u00a0arribar \u00a0a \u00a0conclusiones \u00a0desacordes \u00a0con \u00a0las apreciaciones del fallador, \u00a0reiterando \u00a0los \u00a0mismos \u00a0planteamientos \u00a0defensivos \u00a0que \u00a0expuso durante toda la \u00a0actuaci\u00f3n procesal.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0Se \u00a0equivoc\u00f3 igualmente al no involucrar dentro del concepto de \u00a0normas \u00a0violadas aquellas que regulan los il\u00edcitos por los cuales se conden\u00f3 a \u00a0su \u00a0procurado, \u00a0se\u00f1alando el sentido de la vulneraci\u00f3n, si lo fue por falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0o \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, \u00a0pues \u00a0solo \u00a0cit\u00f3 \u00a0algunas normas que de \u00a0ninguna manera pueden ser catalogadas como sustanciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03. \u00a0En \u00a0el \u00a0ac\u00e1pite de las conclusiones introdujo la censura en los \u00a0terrenos \u00a0del \u00a0error \u00a0de derecho por falso juicio de convicci\u00f3n, al afirmar que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0adem\u00e1s \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, omiti\u00f3 darle el valor \u00a0probatorio \u00a0a \u00a0las \u00a0evidencias \u00a0que coadyuvan a mostrar la inocencia de\u00a0 su \u00a0representado, \u00a0 pretendiendo \u00a0con \u00a0ello \u00a0resucitar \u00a0el \u00a0sistema \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0tarifaria de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Juan Carlos V\u00e9lez Zuluaga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a01. El contenido y redacci\u00f3n del art\u00edculo 30 de la ley 40 de 1993 \u00a0son \u00a0di\u00e1fanos \u00a0y \u00a0no ofrecen motivos de interpretaci\u00f3n. De su tenor se aprecia \u00a0claramente \u00a0que \u00a0su \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0no est\u00e1 supeditada exclusivamente a la figura \u00a0del \u00a0secuestro \u00a0como \u00a0lo \u00a0pretende el recurrente. De la lectura desprevenida del \u00a0t\u00edtulo \u00a0de la misma ley resultan mayores razones para rechazar el cargo: \u201cPor \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0adopta \u00a0el \u00a0estatuto \u00a0nacional \u00a0contra el secuestro y se \u00a0 \u00a0dictan \u00a0 \u00a0otras \u00a0 \u00a0disposiciones\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0Tampoco le asiste la raz\u00f3n al plantear violaci\u00f3n del principio \u00a0non \u00a0bis \u00a0in \u00a0\u00eddem generado \u00a0por \u00a0la \u00a0doble \u00a0atribuci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0misma circunstancia agravante \u2013 estado de indefensi\u00f3n- dentro de los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0hurto \u00a0y \u00a0homicidio. \u00a0En \u00a0primer \u00a0lugar, \u00a0porque dada la jerarqu\u00eda \u00a0constitucional \u00a0de \u00a0este \u00a0principio, \u00a0la censura debi\u00f3 plantearse por la causal \u00a0tercera. \u00a0Y, \u00a0en \u00a0segundo \u00a0lugar, \u00a0porque \u00a0la circunstancia de agravaci\u00f3n est\u00e1 \u00a0referida \u00a0a \u00a0dos \u00a0situaciones f\u00e1cticas absolutamente diferentes y perfectamente \u00a0delimitadas tanto procesal como natural\u00edsticamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03. \u00a0Tambi\u00e9n se equivoc\u00f3 al acusar por v\u00eda de la causal primera de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0especificidad \u00a0contemplado \u00a0en el \u00a0art\u00edculo \u00a0158 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0atribuye a las \u00a0instancias sino al legislador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a04. \u00a0No \u00a0es \u00a0posible \u00a0pretender \u00a0la aplicaci\u00f3n retroactiva de la ley \u00a0penal, \u00a0m\u00e1xime \u00a0si \u00a0se \u00a0tiene \u00a0en cuenta que para la \u00e9poca de los hechos ya se \u00a0encontraba en vigencia la ley 40 de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0sentencia \u00a0objeto \u00a0de \u00a0estudio \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0casada, \u00a0por las \u00a0siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Demanda \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0Edgar \u00a0Mauricio T\u00e9llez Garc\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Primer \u00a0cargo. Se \u00a0desestima, por lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01. \u00a0La \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0y \u00a0desarrollo \u00a0de la censura se aparta de las \u00a0exigencias \u00a0de \u00a0claridad, precisi\u00f3n y fundamentaci\u00f3n previstas en el art\u00edculo \u00a0225 &#8211; 3 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0manera \u00a0gen\u00e9rica \u00a0sostiene \u00a0el \u00a0defensor \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia es \u00a0violatoria \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a021 \u00a0del\u00a0 C\u00f3digo Penal, yerro \u201cproveniente de \u00a0error \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n de pruebas\u201d. No indic\u00f3 el sentido de la violaci\u00f3n \u00a0-falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0o \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0la \u00a0norma sustancial-, ni \u00a0estableci\u00f3 \u00a0con \u00a0exactitud \u00a0a \u00a0qu\u00e9 forma de error hac\u00eda alusi\u00f3n, si de hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de existencia, falso juicio de identidad o falso raciocinio, o \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de legalidad o de convicci\u00f3n. Tampoco se\u00f1al\u00f3 \u00a0concreta \u00a0y \u00a0n\u00edtidamente cu\u00e1les fueron los elementos de persuasi\u00f3n objeto del \u00a0yerro \u00a0invocado, \u00a0ni \u00a0demostr\u00f3 su trascendencia en la decisi\u00f3n adoptada por la \u00a0justicia.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0Si el actor pens\u00f3 en la violaci\u00f3n indirecta, no hizo, como era \u00a0su \u00a0deber, una revaluaci\u00f3n de la totalidad del caudal probatorio que sirvi\u00f3 de \u00a0sustento \u00a0a la sentencia, para demostrar que las conclusiones del fallo habr\u00edan \u00a0sido \u00a0diferentes \u00a0si \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0el \u00a0equ\u00edvoco \u00a0denunciado. \u00a0Solamente \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0transcribir \u00a0algunos \u00a0apartes de la indagatoria de su \u00a0defendido, \u00a0no \u00a0para \u00a0se\u00f1alar concretos errores cometidos por los falladores en \u00a0su \u00a0 \u00a0apreciaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0sino \u00a0 para\u00a0 \u00a0 presentar \u00a0 su \u00a0 personal \u00a0 criterio, \u00a0anteponi\u00e9ndolo \u00a0al del Tribunal. Olvid\u00f3 que la casaci\u00f3n no es recept\u00e1culo de \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0debate \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, sino un tr\u00e1mite que \u00a0impone \u00a0al \u00a0demandante \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0se\u00f1alar y acreditar errores de los \u00a0juzgadores \u00a0y \u00a0proponer \u00a0su enmienda, para que la Corte los verifique y disponga \u00a0su correcci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03. \u00a0Asegura \u00a0el casacionista que la sentencia se fundamenta \u201csobre \u00a0una \u00a0suposici\u00f3n \u00a0deducida, \u00a0pero \u00a0no \u00a0sobre \u00a0una prueba contundente\u201d, \u00a0 porque, \u00a0seg\u00fan \u00a0\u00e9l, \u00a0no \u00a0existe \u00a0ning\u00fan \u00a0elemento probatorio que acredite el \u201cprevio \u00a0acuerdo\u201d a que hace alusi\u00f3n el Tribunal y en virtud \u00a0del \u00a0cual \u00a0infiri\u00f3 la\u00a0 responsabilidad de su defendido como coautor de los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0hurto \u00a0agravado, \u00a0homicidio \u00a0agravado y porte ilegal de armas. Esta \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0es \u00a0contraria a la versi\u00f3n suministrada por su representado, quien \u00a0relat\u00f3 \u00a0detalladamente \u00a0todo \u00a0el \u00a0desenvolvimiento de los hechos desde el mismo \u00a0momento en que se fragu\u00f3 el plan delictuoso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed se expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c \u2026creo que fue el jueves me dijeron que \u00a0buscara \u00a0a \u00a0alguien que tuviera un rev\u00f3lver\u2026ya el domingo me dijo Juan Carlos \u00a0que \u00a0contratara un taxi\u2026ellos me dijeron con el fin de ver si ellos se pod\u00edan \u00a0traer \u00a0un \u00a0taxi, \u00a0no \u00a0se \u00a0c\u00f3mo, \u00a0lo m\u00e1s era robado \u2026El se\u00f1or Armando Prieto \u00a0sac\u00f3 \u00a0el \u00a0rev\u00f3lver \u00a0y \u00a0apunt\u00f3 al conductor, entonces el conductor se asar\u00f3 y \u00a0comenz\u00f3 \u00a0a \u00a0mover \u00a0el \u00a0carro, \u00a0entonces \u00a0como ellos me hab\u00edan dicho que cuando \u00a0le \u00a0apuntaran al conductor, \u00a0yo \u00a0le \u00a0cogiera las llaves, entonces fue cuando apagu\u00e9 el carro hasta que par\u00f3 \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0solo, ya los tres atr\u00e1s lo pasaron para atr\u00e1s al conductor, entonces \u00a0yo \u00a0cog\u00ed el carro para conducirlo porque ellos me hab\u00edan dicho que yo deber\u00eda \u00a0conducir \u00a0el \u00a0carro. \u00a0Yo ven\u00eda conduciendo cuando hicieron un disparo, entonces \u00a0yo \u00a0par\u00e9 \u00a0el carro y dijeron pilas que hay sangre, entonces entre Armando, Juan \u00a0Carlos y otro much\u2026lo tiraron a la carretera\u2026\u201d (Fl. 7, C.1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Esta \u00a0versi\u00f3n, \u00a0que fue rendida al d\u00eda siguiente de los hechos, es \u00a0confirmada \u00a0en \u00a0sus \u00a0injuradas \u00a0posteriores \u00a0( Fl. 79, C.1; Fl. 82, C.2; Fl. 22, \u00a0C.3; \u00a0Fl.14, C.4). De ella emana n\u00edtidamente la existencia del plan delictivo y \u00a0la \u00a0asignaci\u00f3n \u00a0de funciones\u00a0 espec\u00edficas para cada uno de integrantes de \u00a0la banda.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a04. \u00a0El \u00a0censor se limit\u00f3 a repetir los argumentos que fueron objeto \u00a0de \u00a0amplio \u00a0debate durante las instancias, con miras a que la Corte los enjuicie \u00a0de \u00a0diferente \u00a0manera \u00a0a \u00a0como \u00a0lo \u00a0hiciera \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0que \u00a0replic\u00f3 \u00a0a los \u00a0planteamientos de la defensa en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c \u00a0\u2026 \u00a0si \u00a0bien \u00a0el \u00a0implicado no actu\u00f3 \u00a0contra \u00a0la \u00a0vida del infortunado taxista, si lo es que previo acuerdo y misiones \u00a0encomendadas \u00a0a \u00a0cada uno, realizaron el objetivo con efectividad. Conoc\u00edan con \u00a0antelaci\u00f3n, \u00a0cual \u00a0era \u00a0el \u00a0plan acordado y voluntariamente con conocimiento de \u00a0causa \u00a0prest\u00f3 \u00a0su \u00a0concurso \u00a0porque \u00a0del \u00a0cometido \u00a0criminal obtendr\u00eda ventaja \u00a0patrimonial, \u00a0cual \u00a0era \u00a0el \u00a0de \u00a0obtener \u00a0un \u00a0equipo \u00a0nuevo \u00a0de herramienta para \u00a0mec\u00e1nica \u00a0de \u00a0automotores. \u00a0Es \u00a0cierto, \u00a0que \u00a0su papel se limit\u00f3 a conducir el \u00a0veh\u00edculo \u00a0hurtado, \u00a0pero como ya se dijo atr\u00e1s, cuando varias personas deciden \u00a0cometer \u00a0una \u00a0ilicitud \u00a0y \u00a0cada una de ellas realiza un trabajo diverso, no, por \u00a0ello, \u00a0se \u00a0atribuye \u00a0de su conducta que solamente responda por el trabajo que en \u00a0s\u00ed \u00a0realiz\u00f3, \u00a0sino que todas son autoras del objetivo criminal cristalizado\u201d \u00a0( Fl. 282, C.5).\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0Sala \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0ocup\u00e1ndose \u00a0del \u00a0fen\u00f3meno \u00a0de \u00a0la \u00a0coparticipaci\u00f3n \u00a0criminal \u00a0en \u00a0el \u00a0delito, ha dicho1: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Es verdad que doctrina y jurisprudencia han \u00a0aceptado \u00a0que \u00a0en \u00a0los \u00a0casos \u00a0en \u00a0que \u00a0varias \u00a0personas proceden en una empresa \u00a0criminal, \u00a0con consciente y voluntaria divisi\u00f3n del trabajo para la producci\u00f3n \u00a0del \u00a0resultado t\u00edpico, todos los part\u00edcipes tienen la calidad de autores, as\u00ed \u00a0su \u00a0conducta \u00a0vista \u00a0aisladamente no permita una directa subsunci\u00f3n en el tipo, \u00a0porque \u00a0todos est\u00e1n unidos en el criminal designio y act\u00faan con conocimiento y \u00a0voluntad \u00a0para la producci\u00f3n del resultado com\u00fanmente querido o, por lo menos, \u00a0aceptado \u00a0como \u00a0probable\u2026As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0si \u00a0a \u00a0esa empresa criminal van armados \u00a0porque \u00a0presumen \u00a0que se les puede oponer resistencia o porque quieren intimidar \u00a0con \u00a0el \u00a0uso \u00a0de \u00a0las \u00a0armas \u00a0y como consecuencia de ello se producen lesiones u \u00a0homicidios, \u00a0todos \u00a0ser\u00e1n coautores de hurto y de la totalidad de los atentados \u00a0contra \u00a0la \u00a0vida \u00a0y la integridad personal, a\u00fan cuando no todos hayan llevado o \u00a0utilizado \u00a0armas, \u00a0pues \u00a0participaron \u00a0en \u00a0el \u00a0com\u00fan designio, del cual pod\u00edan \u00a0surgir \u00a0estos \u00a0resultados que, desde luego, se aceptaron como probables desde el \u00a0momento \u00a0mismo \u00a0en \u00a0que \u00a0actuaron en una empresa de la cual se pod\u00edan derivar.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Basados \u00a0 en \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal, \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0ubicaron \u00a0la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0T\u00e9llez \u00a0Garc\u00eda \u00a0dentro \u00a0del \u00a0marco \u00a0de la coautor\u00eda, sin que se \u00a0advierta \u00a0en \u00a0dicho \u00a0proceso \u00a0de \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0la \u00a0presencia de errores \u00a0manifiestos \u00a0 y \u00a0 trascendentes, \u00a0 raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0la \u00a0censura \u00a0debe \u00a0ser \u00a0rechazada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Segundo \u00a0y \u00a0tercer \u00a0cargos. \u00a0Tambi\u00e9n deben ser desestimados, porque: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01. \u00a0 Si \u00a0 bien \u00a0estos \u00a0reproches \u00a0fueron \u00a0formulados \u00a0en \u00a0cap\u00edtulos \u00a0separados, \u00a0en \u00a0esencia \u00a0constituyen \u00a0una \u00a0iteraci\u00f3n \u00a0del primero. No solamente \u00a0presentan \u00a0 los \u00a0 mismos \u00a0 desatinos \u00a0 t\u00e9cnicos \u00a0 por \u00a0 ausencia \u00a0de \u00a0claridad, \u00a0precisi\u00f3n\u00a0 \u00a0y \u00a0fundamentaci\u00f3n, \u00a0sino que parten de id\u00e9ntica premisa: que \u00a0T\u00e9llez \u00a0Garc\u00eda \u00a0s\u00f3lo \u00a0actu\u00f3 \u00a0con \u00a0dolo \u00a0de \u00a0hurtar \u00a0y \u201cjam\u00e1s quiso, no se \u00a0represent\u00f3 \u00a0siquiera la eventualidad de un delito de la magnitud del homicidio, \u00a0ni \u00a0se \u00a0represent\u00f3 subjetiva ni objetivamente el delito de porte de armas\u201d y, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0solamente \u00a0pod\u00eda \u00a0ser \u00a0juzgado y sentenciado por el punible de \u00a0hurto \u00a0calificado \u00a0y \u00a0agravado, porque no tuvo \u201cnexo \u00a0de \u00a0culpabilidad\u201d\u00a0 \u00a0con los otros delitos (Fls. \u00a0318 y 321, C.5) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0La \u00a0Sala tambi\u00e9n ha dicho que \u201cResulta il\u00f3gico e injur\u00eddico \u00a0pretender \u00a0que \u00a0se \u00a0responsabilice \u00a0a cada interviniente en una empresa criminal \u00a0\u00fanicamente \u00a0por la tarea parcial que le correspondi\u00f3 cumplir, pues ello har\u00eda \u00a0imposible \u00a0la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0de la coautor\u00eda impropia, ya que \u00e9sta emerge de \u00a0un \u00a0plan \u00a0com\u00fan, \u00a0del \u00a0dominio \u00a0colectivo \u00a0del \u00a0suceso, \u00a0de la distribuci\u00f3n de \u00a0funciones, \u00a0cada una de las cuales es una pieza de la realizaci\u00f3n del resultado \u00a0com\u00fanmente \u00a0querido, \u00a0la \u00a0que, como tal, no puede ser considerada aisladamente, \u00a0pues \u00a0podr\u00eda \u00a0aparecer \u00a0como despreciable o ineficaz y, por ende, impune, y que \u00a0solo \u00a0adquiere \u00a0relevancia \u00a0en \u00a0el \u00a0conjunto \u00a0y \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n al plan criminal \u00a0propuesto\u201d2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03. \u00a0Al \u00a0igual que en el primer cargo, el censor no demostr\u00f3 ning\u00fan \u00a0yerro \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que pudiera conducir a la violaci\u00f3n de las \u00a0normas \u00a0sustanciales invocadas. Se limit\u00f3 nuevamente a presentar sus personales \u00a0opiniones \u00a0sobre \u00a0los conceptos de culpabilidad, causalidad y dolo, pretendiendo \u00a0con \u00a0 ello \u00a0vanamente \u00a0desvirtuar \u00a0los \u00a0razonamientos \u00a0serios, \u00a0fundamentados \u00a0y \u00a0l\u00f3gicos \u00a0en virtud de los cuales los falladores establecieron la participaci\u00f3n \u00a0criminal de los procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Demanda \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0nombre \u00a0 \u00a0de \u00a0 Hern\u00e1n \u00a0 Prieto \u00a0 Rueda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01. \u00a0El \u00a0actor \u00a0acusa la sentencia por violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del art\u00edculo 36 del C\u00f3digo Penal \u201cal \u00a0calificar \u00a0de \u00a0doloso \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0que \u00a0se imputa a los sentenciados\u2026cuando \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0prueba, es culposo\u201d. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0A \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0dice \u00a0que \u201cacepta \u00a0y \u00a0da \u00a0por \u00a0probados \u00a0todos los fundamentos f\u00e1cticos que \u00a0sustentan \u00a0la \u00a0sentencia\u201d, seguidamente afirma que\u00a0 \u201clo que no comparte \u00a0es \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n probatoria que se le dio a los mismos y que culmin\u00f3 con \u00a0la forma de culpabilidad que se le dio al homicidio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0Es \u00a0evidente \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0cimientos \u00a0de \u00a0la censura sugerida. \u00a0Olvid\u00f3 \u00a0el \u00a0defensor \u00a0que para la correcta propuesta del cargo no es suficiente \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0de \u00a0criterios \u00a0personales acerca de la forma como debi\u00f3 ser \u00a0valorada \u00a0la \u00a0prueba. \u00a0Es \u00a0necesario que el demandante precise de qu\u00e9 manera la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0hecha por el juzgador desconoce los principios que informan la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0y \u00a0c\u00f3mo \u00a0en relaci\u00f3n con el conjunto probatorio, el error desquicia \u00a0la decisi\u00f3n impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03. \u00a0Nada \u00a0de \u00a0ello \u00a0hizo \u00a0el \u00a0actor. Se limit\u00f3 a afirmar que \u201clos \u00a0jueces \u00a0de \u00a0instancia no dudaron en presumir el dolo\u201d al analizar el delito de \u00a0homicidio, \u00a0y \u00a0\u201cque la forma de culpabilidad no se puede agotar en elementales \u00a0enunciados \u00a0gen\u00e9ricos \u00a0inferidos \u00a0de \u00a0la \u00a0forma en que se cometi\u00f3 el hecho sin \u00a0auscultar \u00a0el \u00a0aspecto \u00a0cognoscitivo \u00a0y volitivo del autor del mismo\u201d. No dijo \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron esos \u201cenunciados gen\u00e9ricos\u201d ni por qu\u00e9 de las espec\u00edficas \u00a0circunstancias \u00a0en que ocurrieron los hechos y\u00a0 a las que en forma concreta \u00a0se \u00a0 hace \u00a0 alusi\u00f3n \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 fallo, \u00a0 no \u00a0 era \u00a0 posible \u00a0 deducir \u00a0el \u00a0dolo \u00a0homicida.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a04. \u00a0Precisamente \u00a0por \u00a0ser \u00a0el \u00a0dolo \u00a0un \u00a0fen\u00f3meno psicol\u00f3gico que \u00a0escapa \u00a0 directamente \u00a0 a \u00a0 la \u00a0percepci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0sentidos, \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0desentra\u00f1aron \u00a0su \u00a0presencia \u00a0de \u00a0la \u00a0suma \u00a0de \u00a0circunstancias \u00a0que rodearon la \u00a0acci\u00f3n \u00a0delictiva. \u00a0Para \u00a0su \u00a0deducci\u00f3n \u00a0tuvieron en cuenta la forma ponderada \u00a0como \u00a0 se \u00a0 planific\u00f3 \u00a0 la \u00a0 empresa \u00a0criminal, \u00a0el \u00a0af\u00e1n \u00a0que \u00a0mostraron \u00a0los \u00a0procesados\u00a0 \u00a0por \u00a0conseguir \u00a0un \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego para realizarla, el \u00e1nimo \u00a0lucrativo \u00a0perseguido, \u00a0el hecho de que la v\u00edctima\u00a0 conociera a uno de los \u00a0asaltantes \u00a0y \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0indefensi\u00f3n \u00a0en \u00a0que se encontraba el sujeto \u00a0pasivo que hac\u00eda innecesario el accionar del rev\u00f3lver. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dijo el Tribunal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cPretender \u00a0 \u00a0establecer \u00a0 que \u00a0 llevaron \u00a0 el \u00a0 arma \u00a0 \u00fanica \u00a0 y \u00a0exclusivamente \u00a0con \u00a0el fin de amedrentar al infortunado taxista, no es m\u00e1s que \u00a0un \u00a0sofisma de distracci\u00f3n. Si la intenci\u00f3n no era la de matar para obtener el \u00a0tan \u00a0anhelado \u00a0automotor por el que hab\u00eda obedecido la presencia de Juan Carlos \u00a0V\u00e9lez \u00a0en \u00a0la Dorada, no ten\u00eda por qu\u00e9 haber buscado a la persona que tuviera \u00a0un\u00a0 \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego, \u00a0si \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0fue \u00a0intimidarlo, \u00a0m\u00e1s no la de \u00a0eliminarlo, \u00a0bastaba \u00a0con \u00a0haberlo \u00a0reducido \u00a0a la impotencia, m\u00e1xime cuando la \u00a0v\u00edctima \u00a0estaba \u00a0enfrentada \u00a0a \u00a0tres \u00a0mal \u00a0intencionados \u00a0que \u00a0pod\u00edan \u00a0haberlo \u00a0suficientemente \u00a0arrojado \u00a0a \u00a0la \u00a0vera de la carretera, sin ocasionarle el da\u00f1o \u00a0mortal \u00a0que \u00a0le \u00a0hicieron. \u00a0Pero, \u00a0no pod\u00edan dejarlo vivo, porque en un momento \u00a0dado \u00a0pod\u00edan \u00a0ser \u00a0f\u00e1cilmente \u00a0reconocibles \u00a0y sufrir el rigor de la justicia, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0Edgar \u00a0Mauricio \u00a0T\u00e9llez \u00a0Garc\u00eda \u00a0conoc\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0familia del \u00a0taxista\u2026\u201d (Fl. 276, C.5).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a05. \u00a0 \u00a0A \u00a0 las \u00a0 conclusiones \u00a0 del \u00a0 Ad- \u00a0quem, \u00a0que emanan de un estudio serio y ajustado a las \u00a0prescripciones \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica, que le permiti\u00f3 inferir un s\u00f3lido juicio \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0dolosa,\u00a0 \u00a0intenta el defensor anteponer una hip\u00f3tesis \u00a0de \u00a0conducta \u00a0culposa, \u00a0basada en la mera \u201cposibilidad de que la misma hubiera \u00a0sido \u00a0producto de un accidente, de una fuerza mayor, de un caso fortuito o de un \u00a0hecho \u00a0preterintencional&#8221; \u00a0(Fl. \u00a0343, C. 5). Este tipo de argumentaci\u00f3n basada, \u00a0ella \u00a0s\u00ed, \u00a0en \u00a0simples suposiciones,\u00a0 es suficiente para llevar al fracaso \u00a0la \u00a0censura, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0el \u00a0mismo \u00a0procesado Prieto Rueda\u00a0 de manera \u00a0tajante \u00a0y \u00a0fr\u00eda \u00a0ha \u00a0desvirtuado \u00a0tales \u00a0\u201cposibilidades\u201d al se\u00f1alar en su \u00a0versi\u00f3n inicial:\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u201c\u2026pues de \u00a0aqu\u00ed \u00a0de \u00a0la \u00a0Dorada \u00a0nos \u00a0fuimos \u00a0en un taxi y all\u00e1 nos bajamos en el centro, \u00a0entonces \u00a0uno \u00a0de \u00a0ellos llam\u00f3 a un taxi, entonces en eso nos montamos todos, y \u00a0cogimos \u00a0por \u00a0la \u00a0variante \u00a0de \u00a0Honda \u00a0y esa gente enca\u00f1on\u00f3 al taxista que nos \u00a0estaba \u00a0haciendo la carrera para la Dorada y el taxista \u00a0se \u00a0 resisti\u00f3 \u00a0y \u00a0el \u00a0hombre \u00a0ese \u00a0le \u00a0peg\u00f3 \u00a0un \u00a0tiro \u00a0al \u00a0taxista\u2026\u201d (Fl. 5\u00a0 Vto, C.1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si bien es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0le \u00a0atribuy\u00f3 a un tercero la acci\u00f3n de disparar el arma, el hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0fuera \u00a0\u00e9l \u00a0el que lo hiciera elimina cualquier duda\u00a0 acerca de la \u00a0causa \u00a0real \u00a0para \u00a0que \u00a0tal \u00a0hecho \u00a0ocurriera, \u00a0y\u00a0 \u00a0deja sin piso cualquier \u00a0especulaci\u00f3n sobre la ausencia de dolo homicida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a06. Agr\u00e9guese \u00a0que \u00a0el \u00a0actor \u00a0ha \u00a0esbozado \u00a0infracci\u00f3n indirecta de la ley sustancial pero ha \u00a0omitido \u00a0toda \u00a0referencia \u00a0estricta \u00a0y n\u00edtida a la forma de la violaci\u00f3n, vale \u00a0decir, \u00a0si \u00a0surgi\u00f3 \u00a0de error de hecho o de derecho y si lo fue por falso juicio \u00a0de \u00a0existencia, de identidad, por falso raciocinio o por equivocado an\u00e1lisis de \u00a0legalidad o de convicci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Y, de otra \u00a0parte, \u00a0auncuando muestra su extra\u00f1eza frente a la \u201cinterpretaci\u00f3n\u201d que le \u00a0dio \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0a la prueba, no comprueba c\u00f3mo el colegiado se alej\u00f3 de los \u00a0principios \u00a0l\u00f3gicos, \u00a0las \u00a0leyes \u00a0cient\u00edficas \u00a0o \u00a0las reglas de experiencia y, \u00a0menos, \u00a0cu\u00e1l \u00a0deb\u00edan \u00a0ser \u00a0las leyes, principios o reglas aplicables al asunto \u00a0concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bastan las \u00a0anteriores \u00a0 consideraciones \u00a0 para \u00a0 concluir \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0 debe \u00a0 ser \u00a0desestimada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0A \u00a0nombre de Juan Bautista Hidalgo Angulo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01. \u00a0Se acusa la sentencia de ser violatoria de la ley sustancial por \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta, \u00a0porque \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de \u00a0identidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 de\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 todas\u00a0 \u00a0 las \u00a0 pruebas \u00a0que \u00a0fueron \u00a0tenidas \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0para \u00a0deducir \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0Hidalgo Angulo como \u00a0coautor \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0hurto \u00a0y porte de armas. \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0Es \u00a0evidente que la presentaci\u00f3n de la censura no corresponde a \u00a0su \u00a0 \u00a0desarrollo. \u00a0 \u00a0Si \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0reproche \u00a0 \u00a0reca\u00eda \u00a0 sobre \u00a0 la \u00a0 totalidad \u00a0de la prueba, era menester que \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0analizara \u00a0cada uno de los elementos de persuasi\u00f3n que soportan \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0demostrara en qu\u00e9 forma el Tribunal distorsion\u00f3 su contenido \u00a0material, \u00a0d\u00e1ndole un alcance objetivo que no ten\u00eda, bien porque se le hubiera \u00a0quitado \u00a0o \u00a0agregado \u00a0una \u00a0parte \u00a0al \u00a0hecho \u00a0o \u00a0se \u00a0lo \u00a0sectorizara, parcelara o \u00a0dividiera. \u00a0Unicamente \u00a0intent\u00f3 \u00a0hacer tal ejercicio dial\u00e9ctico respecto de la \u00a0injurada \u00a0rendida \u00a0por \u00a0Hidalgo Angulo. El resto de sus esfuerzos argumentativos \u00a0los \u00a0dedic\u00f3 \u00a0a \u00a0consignar\u00a0 \u00a0su \u00a0personal \u00a0criterio \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con las \u00a0versiones \u00a0suministradas por T\u00e9llez Garc\u00eda y sobre el antecedente penal que le \u00a0aparece \u00a0a \u00a0su representado; ning\u00fan estudio le merecieron los dem\u00e1s medios que \u00a0conforman el haz probatorio en que se apoya el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. El defensor destaca algunas aseveraciones \u00a0hechas \u00a0por \u00a0su \u00a0representado \u00a0en \u00a0el curso de la indagatoria para demostrar que \u00a0resulta \u00a0contrario \u00a0a \u00a0la \u00a0realidad lo afirmado en la sentencia en el sentido de \u00a0que \u00a0\u201cde \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0Juan \u00a0Bautista \u00a0Hidalgo Angulo\u00a0 se concluye que \u00a0trabajaron \u00a0mancomunadamente\u201d \u00a0y que \u00e9ste les sirvi\u00f3 de \u201c retaguardia para \u00a0prestar ayuda\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Es \u00a0n\u00edtido \u00a0que \u00a0el \u00a0reproche del censor descansa sobre una premisa \u00a0equivocada. \u00a0El \u00a0\u201cprevio \u00a0acuerdo\u201d \u00a0y \u00a0el \u201ctrabajo mancomunado\u201d a que se \u00a0hace \u00a0alusi\u00f3n \u00a0en el fallo no son deducidos por el Tribunal, como lo sugiere el \u00a0demandante, \u00a0exclusivamente \u00a0de la indagatoria rendida por Hidalgo Angulo, y mal \u00a0pod\u00eda \u00a0hacerlo \u00a0si \u00a0se \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta que \u00e9ste tozudamente neg\u00f3 cualquier \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0empresa \u00a0 \u00a0delictiva. \u00a0 \u00a0No; \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0Ad-quem \u00a0arrib\u00f3 \u00a0a tal conclusi\u00f3n, como \u00a0n\u00edtidamente \u00a0lo indica en la decisi\u00f3n, \u201c de lo antes consignado\u201d (fl. 268, \u00a0C.1), \u00a0esto \u00a0es, \u00a0de \u00a0las \u00a0versiones \u00a0de todos los implicados ( T\u00e9llez Garc\u00eda, \u00a0Prieto \u00a0Rueda, \u00a0V\u00e9lez \u00a0Zuluaga, \u00a0Norbey \u00a0Jaramillo \u00a0e \u00a0Hidalgo Angulo), quienes \u00a0reconocieron \u00a0que \u00a0en \u00a0los d\u00edas anteriores a los hechos frecuentaron la casa de \u00a0T\u00e9llez \u00a0Garc\u00eda, \u00a0circunstancia \u00a0que no pudo ocultar el mismo Hidalgo Angulo, y \u00a0de \u00a0la cual se infiere el conocimiento mutuo que exist\u00eda entre ellos, y que sus \u00a0actuaciones \u00a0se \u00a0ci\u00f1eron \u00a0a un plan trazado con antelaci\u00f3n, tal como lo relato \u00a0con detalle T\u00e9llez Garc\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a04. \u00a0El \u00a0otro \u00a0punto \u00a0de \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0actor \u00a0se ocupa de \u00a0cuestionar \u00a0la versi\u00f3n que de los hechos hizo\u00a0 el procesado Edgar Mauricio \u00a0T\u00e9llez \u00a0Garc\u00eda, \u00a0espec\u00edficamente \u00a0acerca \u00a0de las reuniones que los implicados \u00a0realizaron \u00a0en \u00a0la \u00a0casa \u00a0de \u00a0\u00e9ste \u00a0y en el polideportivo con antelaci\u00f3n a los \u00a0hechos, \u00a0sobre \u00a0la \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0que el mismo le prest\u00f3 a la Polic\u00eda para la \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0y\/o \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0otros \u00a0part\u00edcipes \u00a0y \u00a0respecto de la \u00a0intervenci\u00f3n de Hidalgo Angulo en la empresa criminosa.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Apart\u00e1ndose \u00a0del \u00a0cargo inicialmente propuesto (error de hecho por falso juicio de identidad) \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0incursiona \u00a0en \u00a0un \u00a0vicio \u00a0por \u00a0falso raciocinio, pues entra a \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0el Tribunal hizo de la declaraci\u00f3n de T\u00e9llez \u00a0Garc\u00eda \u00a0no \u00a0en \u00a0cuanto distorsiona su contenido objetivo, sino por haberle dado \u00a0credibilidad. \u00a0Resulta \u00a0n\u00edtido, entonces, que el equ\u00edvoco que le atribuye a la \u00a0sentencia \u00a0 tiene \u00a0 por \u00a0todo \u00a0sustento \u00a0su \u00a0inconformidad \u00a0con \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0efectuada \u00a0por el juzgador, respecto de la cual no atin\u00f3 a precisar \u00a0ning\u00fan \u00a0desbordamiento de la sana cr\u00edtica, cuyos principios operan como \u00fanico \u00a0l\u00edmite \u00a0de \u00a0la soberan\u00eda del juez en su labor de apreciaci\u00f3n de los elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0dentro \u00a0del \u00a0m\u00e9todo \u00a0de \u00a0la \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0racional que rige en \u00a0nuestro ordenamiento procesal penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0no \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0ning\u00fan quebrantamiento de los principios \u00a0que \u00a0informan \u00a0la sana critica, simplemente trat\u00f3 de justificar la presencia de \u00a0Hidalgo \u00a0Angulo \u00a0en \u00a0la casa de T\u00e9llez Garc\u00eda y su comunicaci\u00f3n con los otros \u00a0integrantes \u00a0del \u00a0grupo, \u00a0argumentando \u00a0que ello obedeci\u00f3 a que su representado \u00a0requiri\u00f3 \u00a0de los servicios de mec\u00e1nica para el autom\u00f3vil. Por lo que respecta \u00a0a \u00a0la \u00a0forma \u00a0en que \u00e9ste acompa\u00f1\u00f3 desde su automotor a los otros implicados, \u00a0sigui\u00e9ndolos\u00a0 \u00a0a \u00a0corta \u00a0distancia \u00a0y \u00a0alumbr\u00e1ndoles \u00a0el camino cuando se \u00a0bajaron \u00a0a dejar a la v\u00edctima a la vera de la carretera, se limit\u00f3 a tratar de \u00a0desvirtuar \u00a0tal aserto con meras disquisiciones, indicando que dada la posici\u00f3n \u00a0en \u00a0que fue encontrado el cad\u00e1ver deb\u00eda inferirse que \u00e9ste fue arrojado desde \u00a0el \u00a0taxi \u00a0en \u00a0marcha, \u00a0siendo innecesaria la colaboraci\u00f3n de su defendido. Este \u00a0tipo \u00a0de \u00a0cuestionamiento \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0es \u00a0extra\u00f1o a la t\u00e9cnica casacional y al \u00a0car\u00e1cter \u00a0rogado \u00a0del \u00a0recurso, \u00a0sino \u00a0que \u00a0no \u00a0consulta \u00a0la realidad procesal. \u00a0Bastar\u00eda \u00a0recordar \u00a0que \u00a0Prieto \u00a0Rueda \u00a0respalda \u00a0plenamente a T\u00e9llez Garc\u00eda, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0su \u00a0versi\u00f3n \u00a0inicial \u00a0asegura \u00a0que \u00a0despu\u00e9s que le dispararon a la \u00a0v\u00edctima: \u00a0\u201c\u2026m\u00e1s adelantico paramos y al conductor lo sacaron del taxi todo \u00a0herido \u00a0 pues \u00a0 todav\u00eda \u00a0 se \u00a0 quejaba \u00a0 y \u00a0ah\u00ed \u00a0lo \u00a0dejamos \u00a0al \u00a0lado \u00a0de \u00a0la \u00a0carretera\u2026\u201d. (Fl. 5 vto, C.1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0para resumir\u00a0 las inexactitudes del \u00a0letrado \u00a0 es \u00a0 suficiente \u00a0 relacionar \u00a0 su \u00a0 \u201cCausal \u00a0 invocada\u201d \u00a0 con \u00a0sus \u00a0\u201cConclusiones\u201d: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre la primera, escribi\u00f3: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa sentencia proferida&#8230;es violatoria de \u00a0la \u00a0ley sustancial por v\u00eda indirecta, conforme al cuerpo segundo&#8230;por error de \u00a0hecho, \u00a0al apreciarse err\u00f3neamente o haberse hecho un falso juicio de identidad \u00a0de \u00a0todas las pruebas tenidas en cuenta para concluir la responsabilidad de JUAN \u00a0BAUTISTA \u00a0 \u00a0 HIDALGO \u00a0 \u00a0 ANGULO \u00a0 \u00a0 como \u00a0 \u00a0 coautor \u00a0 \u00a0responsable \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0delitos&#8230;\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y sobre las segundas, apunt\u00f3: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cQueda \u00a0demostrado \u00a0as\u00ed \u00a0que \u00a0incurre el \u00a0Ad-Quem \u00a0en errores de hecho al apreciar las pruebas, por apreciaci\u00f3n arr\u00f3nea, \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad y de paso omitiendo darle el valor probatorio a las \u00a0que \u00a0coadyuvan \u00a0a \u00a0mostrar \u00a0la \u00a0inocencia, \u00a0no \u00a0responsabilidad \u00a0penal, \u00a0de JUAN \u00a0BAUTISTA \u00a0HIDALGO \u00a0ANGULO, \u00a0conllevando \u00a0con ello una violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley sustancial\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0falta \u00a0de plena conexi\u00f3n l\u00f3gica entre \u00a0propuesta \u00a0y \u00a0conclusi\u00f3n es f\u00e1cilmente perceptible, sobre todo si se repara en \u00a0que \u00a0a \u00a0\u00faltima \u00a0hora \u00a0a\u00f1ade \u00a0otro falso juicio, ya de existencia por omisi\u00f3n, \u00a0referido \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que podr\u00edan auxiliar a su poderdante. S\u00famese a ello \u00a0que \u00a0este \u00a0reproche, de por s\u00ed bien aislado, escasamente fue enunciado y carece \u00a0de contenido y desarrollo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La censura, por lo tanto, debe desestimarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0A nombre de \u00a0Juan Carlos V\u00e9lez Zuluaga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01. Le asiste \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0al \u00a0Procurador \u00a0Delegado cuando indica que el contenido y redacci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a030 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley 40 de 1993 son di\u00e1fanos y no ofrecen motivos de \u00a0interpretaci\u00f3n. \u00a0De \u00a0acuerdo con su tenor, f\u00e1cilmente se aprecia que de manera \u00a0alguna \u00a0su \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0supeditada \u00a0a \u00a0la \u00a0figura \u00a0del secuestro \u00a0exclusivamente, \u00a0como de forma equivocada lo sostiene el actor, especialmente si \u00a0se \u00a0mira \u00a0que \u00a0ello resulta n\u00edtido de la lectura desprevenida del mismo t\u00edtulo \u00a0de \u00a0la \u00a0citada \u00a0ley: \u00a0\u201cPor \u00a0la \u00a0cual \u00a0se adopta el estatuto nacional contra el \u00a0secuestro \u00a0y se dictan otras disposiciones\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sobre \u00a0la \u00a0soluci\u00f3n \u00a0de \u00a0este \u00a0aparente \u00a0problema, bastante repetida por la Corte, dijo la \u00a0Sala:3 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cNo \u00a0es \u00a0cierto que la ley 40 de 1993 se refiera exclusivamente al \u00a0tema \u00a0del \u00a0secuestro, o que el legislador haya pretendido limitar la aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0sus \u00a0art\u00edculos 29 y 30 a los casos en los cuales el homicidio guarde alg\u00fan \u00a0nexo con el citado delito contra la libertad individual\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cLa \u00a0mencionada \u00a0ley, \u00a0en \u00a0su \u00a0enunciado, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de noticiar la \u00a0adopci\u00f3n \u00a0del \u00a0estatuto nacional contra el secuestro, anuncia la expedici\u00f3n de \u00a0otras \u00a0disposiciones, \u00a0dejando de esta manera en claro que el tema del secuestro \u00a0constitu\u00eda materia dominante, pero no \u00fanica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201c3. \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0 \u00a0 \u00a0cap\u00edtulo \u00a0 \u00a0 \u00a0relativo \u00a0 \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018aumento \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0penas\u2019, \u00a0 en \u00a0 donde \u00a0 se \u00a0 establecen \u00a0los \u00a0incrementos \u00a0punitivos para los delitos de homicidio y extorsi\u00f3n, surgi\u00f3 de la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0adoptar \u00a0una \u00a0pol\u00edtica \u00a0criminal \u00a0coherente, \u00a0que armonizara las \u00a0nuevas \u00a0penas \u00a0previstas \u00a0para \u00a0el secuestro con el esquema punitivo b\u00e1sico del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0y \u00a0con \u00a0las \u00a0establecidas \u00a0para \u00a0hechos \u00a0punibles \u00a0que, como la \u00a0extorsi\u00f3n \u00a0o el homicidio,\u00a0 comprometen bienes jur\u00eddicos de igual o mayor \u00a0valor. \u00a0 Esto \u00a0explica \u00a0las \u00a0modificaciones \u00a0paralelamente \u00a0introducidas \u00a0a \u00a0los \u00a0art\u00edculos 28 y 44 del C\u00f3digo Penal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cCierto \u00a0es que el proyecto inicial ingres\u00f3 al Congreso sin estas \u00a0reformas, \u00a0pero \u00a0en \u00a0el \u00a0curso \u00a0de \u00a0los \u00a0debates \u00a0se \u00a0plante\u00f3 \u00a0la \u00a0necesidad de \u00a0incluirlas \u00a0para \u00a0darle \u00a0coherencia, \u00a0como \u00a0se \u00a0desprende \u00a0del \u00a0contenido \u00a0de la \u00a0ponencia \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 C\u00e1mara, \u00a0 \u00a0 donde \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0 dijo: \u00a0 \u00a0 \u2018En \u00a0el \u00a0curso de la fecunda discusi\u00f3n \u00a0que \u00a0esta \u00a0iniciativa \u00a0ha tenido en el Senado se plante\u00f3, no sin raz\u00f3n, que no \u00a0podr\u00eda \u00a0tratarse \u00a0punitivamente \u00a0la \u00a0conducta del secuestro con mayor severidad \u00a0que \u00a0la \u00a0del homicidio. Ello condujo a que se adoptaran decisiones legislativas, \u00a0agravando \u00a0tambi\u00e9n \u00a0las \u00a0penas \u00a0para \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0que mantuvieran principios \u00a0universales \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00b4dosimetr\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0penal\u00b4 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018\u00a0 \u00a0 (Gaceta \u00a0 del \u00a0 Congreso \u00a0de \u00a0nov.18\/92)\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201c4. \u00a0El texto de los art\u00edculos 29, 30 y 32 es de tal claridad que \u00a0cualquier \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0encaminada \u00a0a \u00a0limitar \u00a0o \u00a0ampliar su sentido resulta un \u00a0desprop\u00f3sito. \u00a0 \u00a0La \u00a0 \u00a0expresi\u00f3n \u00a0 \u2018quedar\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0as\u00ed\u2019, \u00a0utilizada \u00a0sistem\u00e1ticamente \u00a0por el legislador para anunciar las \u00a0nuevas \u00a0disposiciones, \u00a0no \u00a0permite \u00a0abrigar \u00a0dudas sobre la subrogaci\u00f3n de los \u00a0art\u00edculos \u00a0323, \u00a0324 \u00a0y \u00a0355 \u00a0del C\u00f3digo Penal, ni la autonom\u00eda de los nuevos \u00a0preceptos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201c5. \u00a0 Un \u00a0 estudio \u00a0 sistem\u00e1tico-teleol\u00f3gico \u00a0 del \u00a0citado\u00a0 \u00a0estatuto \u00a0devela \u00a0igualmente \u00a0la inconsistencia de la tesis que propugna por una \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0limitada \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a029, \u00a030 y 32, pues el numeral 11 del \u00a0art\u00edculo \u00a03\u00ba \u00a0ejusdem,\u00a0\u00a0 \u00a0recoge \u00a0como \u00a0circunstancia de agravaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0para \u00a0el\u00a0 secuestro extorsivo, la hip\u00f3tesis del concurso con los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0y lesiones, no siendo por tanto de recibo la afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0pena \u00a0prevista en los citados art\u00edculos solo puede ser aplicada en \u00a0casos \u00a0 de \u00a0 conexidad. \u00a0 Absurdo \u00a0 ser\u00eda, \u00a0 ha \u00a0dicho \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0\u2018considerar \u00a0que, \u00a0en un mismo estatuto \u00a0legal, \u00a0el \u00a0legislador \u00a0fije \u00a0dos \u00a0penas \u00a0bien diversas para unos mismos hechos, \u00a0\u00e9sta \u00a0que \u00a0acaba \u00a0de se\u00f1alarse de un m\u00e1ximo de 60 a\u00f1os, y la otra de un tope \u00a0de \u00a040 \u00a0del \u00a0art\u00edculo 29, lo que por fuerza de la raz\u00f3n conduce, fatalmente, a \u00a0la \u00a0certidumbre \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0pena \u00a0en este \u00faltimo art\u00edculo erigida, para nada \u00a0demanda \u00a0 la \u00a0 correlaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0secuestro, \u00a0sino \u00a0que \u00a0es \u00a0definitivamente \u00a0independiente \u00a0 de \u00a0tal \u00a0circunstancia\u2019 &#8220;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0Desconcertado \u00a0sobre \u00a0el principio de autonom\u00eda de los cargos y \u00a0las \u00a0causales, \u00a0el demandante en el desarrollo de la censura acusa tambi\u00e9n a la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0non bis in \u00a0\u00eddem, \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0que \u00a0una \u00a0misma \u00a0circunstancia \u00a0\u2013el \u00a0 \u00a0estado \u00a0 \u00a0de \u00a0indefensi\u00f3n- \u00a0 \u00a0fue \u00a0 \u00a0deducida \u00a0 \u00a0tanto \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 hurto \u00a0 como \u00a0 para \u00a0 el \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Error \u00a0craso \u00a0pues \u00a0se \u00a0trata, frente a lo planteado, de dos delitos \u00a0perfectamente \u00a0escindibles, \u00a0separables \u00a0e \u00a0independizables \u00a0jur\u00eddicamente. \u00a0Lo \u00a0reprobable \u00a0ser\u00eda, \u00a0eso \u00a0s\u00ed, \u00a0que \u00a0en relaci\u00f3n con el mismo hecho punible, el \u00a0juzgador \u00a0tomara \u00a0una \u00a0circunstancia \u00a0y \u00a0la \u00a0hiciera \u00a0incidir \u00a0doblemente \u00a0en la \u00a0punibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03. \u00a0Como \u00a0el \u00a0cargo \u00a0que \u00a0propone \u00a0en \u00a0forma \u00a0subsidiaria se refiere \u00a0igualmente \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de la ley sustancial por aplicaci\u00f3n indebida del \u00a0art\u00edculo \u00a030 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993, \u00a0son v\u00e1lidas las razones expuestas en \u00a0precedencia \u00a0para \u00a0desestimar \u00a0nuevamente \u00a0la \u00a0iteraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0censura. Debe \u00a0agregarse \u00a0solamente \u00a0que \u00a0es \u00a0un \u00a0desatino atacar la decisi\u00f3n del Tribunal con \u00a0fundamento \u00a0 en \u00a0 un \u00a0 supuesto \u00a0 error \u00a0que \u00a0se \u00a0atribuye \u00a0al \u00a0legislador, \u00a0por \u00a0desconocimiento del art\u00edculo 158 de la Carta Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Tampoco \u00a0es \u00a0de \u00a0recibo que se pretenda acudir a la favorabilidad de \u00a0la \u00a0ley \u00a0penal, \u00a0primero \u00a0por la mezcla que se propone, y segundo porque para la \u00a0\u00e9poca \u00a0en \u00a0que \u00a0ocurrieron \u00a0los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0se \u00a0analizan \u00a0ya se encontraba en \u00a0vigencia la ley 40 de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No prosperan las censuras contenidas en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Finalmente, \u00a0debe indicarse que el delito de porte ilegal de armas \u00a0de \u00a0fuego de defensa personal prescribi\u00f3 debido al tiempo transcurrido hasta el \u00a0momento, \u00a0contado \u00a0desde la fecha de ejecutoria de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0tuvo \u00a0lugar el 4 de noviembre de 1993, cuando la Fiscal\u00eda Delegada ante el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Ibagu\u00e9 confirm\u00f3 dicho calificatorio. El punible de porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0tiene \u00a0consagrada una pena m\u00e1xima de 4 a\u00f1os de prisi\u00f3n, de \u00a0conformidad \u00a0con el art\u00edculo 201 del C\u00f3digo Penal (modificado por los decretos \u00a03664 \u00a0de \u00a01986\u00a0 \u00a0y \u00a02266 \u00a0de \u00a01991), \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0el \u00a0per\u00edodo \u00a0legal de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0ya \u00a0transcurri\u00f3, al tenor de los art\u00edculos 80 y 84 del estatuto \u00a0punitivo, \u00a0sin \u00a0que \u00a0el \u00a0proceso \u00a0haya \u00a0fenecido, \u00a0mediante \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que haga \u00a0tr\u00e1nsito a cosa juzgada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0estas \u00a0condiciones, \u00a0habiendo \u00a0perdido \u00a0el \u00a0Estado su potestad \u00a0punitiva \u00a0en relaci\u00f3n con el delito referido, situaci\u00f3n que se consolid\u00f3 el 4 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de 1998, se impone as\u00ed declararlo de acuerdo al art\u00edculo 36 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, lo cual impide la continuaci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0por haber quedado extinguida en lo concerniente al delito de porte ilegal \u00a0de armas de fuego de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, debe la Sala efectuar la redosificaci\u00f3n punitiva, \u00a0deduciendo \u00a0de \u00a0la condena el incremento que por este punible se les infiri\u00f3 en \u00a0la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Para \u00a0la \u00a0fijaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, el juez parti\u00f3 de los 40 a\u00f1os \u00a0m\u00ednimos \u00a0previstos \u00a0para \u00a0el \u00a0homicidio, \u00a0a los cuales a\u00f1adi\u00f3 5 a\u00f1os por las \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0acompa\u00f1aron \u00a0los \u00a0hechos punibles, suma que increment\u00f3 en \u00a0otros 5 a\u00f1os en raz\u00f3n del concurso, para un total de 50 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0redujo \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n, que qued\u00f3 as\u00ed: 47 a\u00f1os para \u00a0T\u00e9llez, Prieto y V\u00e9lez, y 48 para Hidalgo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Como \u00a0ni \u00a0primera ni segunda instancias discriminaron las cantidades \u00a0por \u00a0cada uno de los hechos concursantes, la Sala estima que obviamente el mayor \u00a0incremento \u00a0obedece \u00a0al \u00a0hurto calificado-agravado y el menor al porte de armas, \u00a0motivo \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 cual \u00a0 reducir\u00e1 \u00a0 la \u00a0 pena \u00a0en \u00a0un \u00a0a\u00f1o \u00a0para \u00a0todos \u00a0los \u00a0procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0como \u00a0sin \u00a0ning\u00fan \u00a0sentido \u00a0y, \u00a0por supuesto, sin \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0alguna, \u00a0el \u00a0juzgado \u00a0impuso \u00a0como \u00a0pena \u00a0accesoria \u00a0a los tres \u00a0procesados \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n de la patria potestad, durante 15 a\u00f1os, \u201c&#8230;si la \u00a0tuvieren&#8230;\u201d \u00a0 \u2013y \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0la admiti\u00f3 al confirmar el fallo en todo lo dem\u00e1s-, la Sala, casar\u00e1 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0\u00e9ste \u00a0t\u00f3pico, de manera oficiosa, con base en el \u00a0art\u00edculo 228 del estatuto procesal penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Por \u00faltimo, la Sala debe precisar lo siguiente: en esta sentencia \u00a0se \u00a0ha decidido, de una parte, no casar el fallo impugnado; y, de la otra, cesar \u00a0procedimiento \u00a0por \u00a0razones \u00a0eminentemente \u00a0objetivas, \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas, y restar una pena \u00a0accesoria \u00a0 inmotivadamente \u00a0 impuesta, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0con \u00a0causas \u00a0objetivas. \u00a0Esto \u00a0implic\u00f3, \u00a0 naturalmente, \u00a0 redosificar \u00a0 la \u00a0pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0siguiendo \u00a0los \u00a0lineamientos \u00a0trazados \u00a0por \u00a0los \u00a0jueces. \u00a0De \u00a0aqu\u00ed se desprende que como no se \u00a0sustituye \u00a0o \u00a0reemplaza \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0con \u00a0las \u00a0palabras \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0197 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, esta decisi\u00f3n \u00a0queda \u00a0ejecutoriada \u00a0el \u00a0mismo d\u00eda de su expedici\u00f3n. Esta es postura pac\u00edfica \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0como \u00a0se percibe, por ejemplo, en sentencias del 2 de noviembre y \u00a0del \u00a018 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0del \u00a0a\u00f1o 2000 y del 31 de mayo del 2001, Ms. Ps. Nilson \u00a0Pinilla \u00a0Pinilla, Carlos Eduardo Mej\u00eda Escobar y Alvaro Orlando P\u00e9rez Pinz\u00f3n, \u00a0respectivamente.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01. \u00a0DESESTIMAR \u00a0las \u00a0demandas presentadas a nombre de EDGAR MAURICIO \u00a0T\u00c9LLEZ \u00a0GARC\u00cdA, \u00a0HERN\u00c1N \u00a0PRIETO \u00a0RUEDA \u00a0y \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0V\u00c9LEZ ZULUAGA\u00a0 \u00a0. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0CASAR la sentencia impugnada, de manera oficiosa y parcialmente, \u00a0en \u00a0 cuanto \u00a0 impon\u00eda \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 condenados \u00a0 la \u00a0 suspensi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0patria \u00a0potestad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03. \u00a0DECLARAR \u00a0PRESCRITA \u00a0LA \u00a0ACCI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0adelantada \u00a0contra JUAN \u00a0CARLOS \u00a0V\u00c9LEZ \u00a0ZULUAGA, \u00a0EDGAR MAURICIO T\u00c9LLEZ GARC\u00cdA, HERN\u00c1N PRIETO RUEDA y \u00a0JUAN \u00a0BAUTISTA \u00a0HIDALGO \u00a0ANGULO, en cuanto al delito de porte ilegal de armas de \u00a0fuego de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a04. \u00a0Como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0ORDENAR \u00a0LA CESACI\u00d3N DEL \u00a0PROCESO \u00a0seguido \u00a0contra dichos sindicados, \u00fanicamente en lo relacionado con el \u00a0delito en menci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a05. \u00a0Declarar \u00a0que la pena de prisi\u00f3n impuesta a \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0V\u00c9LEZ \u00a0ZULUAGA, \u00a0EDGAR \u00a0MAURICIO T\u00c9LLEZ GARC\u00cdA y HERN\u00c1N PRIETO \u00a0RUEDA, \u00a0queda, \u00a0finalmente, \u00a0en \u00a046 \u00a0a\u00f1os; \u00a0y \u00a0para\u00a0 JUAN BAUTISTA HIDALGO \u00a0ANGULO, \u00a0en 47,\u00a0 por los delitos de homicidio agravado y hurto calificado y \u00a0agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Notif\u00edquese, \u00a0 \u00a0c\u00famplase \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0 \u00a0al \u00a0 Tribunal \u00a0 de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 CARLOS \u00a0EDUARDO MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0 \u00a0POVEDA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS A. \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0 \u00a0 ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0E. \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 TERESA \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0NU\u00d1EZ \u00a0 Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1\u00a0 \u00a0Sentencia \u00a0 del \u00a0 28 \u00a0 de \u00a0 febrero \u00a0 de \u00a0 1985. \u00a0 M. \u00a0P. \u00a0Luis \u00a0Enrique \u00a0Aldana \u00a0Rozo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Sentencia \u00a0 del \u00a0 25 \u00a0 de \u00a0 abril \u00a0 de \u00a0 2000. \u00a0M. \u00a0P. \u00a0Jorge \u00a0Enrique \u00a0C\u00f3rdoba \u00a0Poveda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Sentencia \u00a0 del \u00a0 21 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01995. \u00a0M. \u00a0P. \u00a0Carlos \u00a0Augusto \u00a0G\u00e1lvez \u00a0Argote. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 10600 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 Aprobado Acta No. 98 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 D. \u00a0 C., \u00a0 diecis\u00e9is \u00a0(16) \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0uno \u00a0(2001).\u00a0 \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Examina \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-3905","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-9"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3905","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3905"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3905\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3905"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3905"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3905"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}