{"id":3898,"date":"2023-09-08T15:14:00","date_gmt":"2023-09-08T15:14:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1054619-11-01\/"},"modified":"2023-09-08T15:14:00","modified_gmt":"2023-09-08T15:14:00","slug":"1054619-11-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1054619-11-01\/","title":{"rendered":"10546(19-11-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 10546 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 176 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. \u00a0 \u00a0 FERNANDO \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., diecinueve de noviembre del \u00a0dos mil uno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra la sentencia de 19 de diciembre de 1994, mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del Distrito Judicial de Medell\u00edn conden\u00f3 al \u00a0procesado \u00a0ALVARO \u00a0DE \u00a0JESUS GARCES PEREZ a \u00a0la pena principal de 10 a\u00f1os de prisi\u00f3n, como autor responsable \u00a0del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos \u00a0y \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a020 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de 1992, en las horas de la \u00a0ma\u00f1ana, \u00a0en \u00a0el barrio Santa Cruz del Municipio de Itag\u00fc\u00ed (Antioquia), frente \u00a0a \u00a0la \u00a0residencia \u00a0de \u00a0la se\u00f1ora Olga Ruiz Botero, un sujeto atac\u00f3 con arma de \u00a0fuego \u00a0a Gildardo Antonio Tabares Hern\u00e1ndez, causando su muerte. La v\u00edctima se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0su \u00a0primo \u00a0Gustavo Adolfo Rivera (menor de edad) \u00a0quien \u00a0dio \u00a0aviso \u00a0de \u00a0lo \u00a0ocurrido \u00a0a \u00a0sus familiares Mar\u00eda Cleotilde Rivera y \u00a0Amalia \u00a0Mar\u00eda \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Rivera, se\u00f1alando a Alvaro \u00a0Garc\u00e9s\u00a0 \u00a0(a. \u00a0La \u00a0Lanza \u00a0o Kike), como autor del \u00a0hecho (fls.2, 95, 96\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0diligencias fueron repartidas al Juzgado \u00a099 \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal de Itag\u00fc\u00ed, que por auto de 22 de mayo siguiente \u00a0orden\u00f3 \u00a0iniciar \u00a0indagaci\u00f3n \u00a0preliminar, de conformidad con lo dispuesto en el \u00a0art\u00edculo \u00a0341 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal Vigente (Decreto 050 de 1987), \u00a0y \u00a0escuch\u00f3 \u00a0en \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0juramentada \u00a0a \u00a0Mar\u00eda \u00a0Cleotilde Rivera y Amalia \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Rivera, \u00a0quienes \u00a0coinciden \u00a0en se\u00f1alar que la noticia de la muerte \u00a0de\u00a0 \u00a0Gildardo \u00a0Antonio \u00a0la \u00a0recibieron \u00a0de \u00a0su \u00a0primo Gustavo Adolfo, quien \u00a0estaba \u00a0muy \u00a0asustado, \u00a0y \u00a0escasamente \u00a0lograba \u00a0precisar \u00a0que lo hab\u00edan matado \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0casa \u00a0de \u00a0las \u00a0\u201ctetonas\u201d, \u00a0y que hab\u00eda sido Alvaro (a. \u201cLa \u00a0Lanza\u201d). \u00a0 Afirman \u00a0haberse \u00a0enterado, \u00a0por \u00a0comentarios \u00a0callejeros, \u00a0que \u00a0el \u00a0problema \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0origin\u00f3 \u00a0 \u00a0porque \u00a0 \u00a0Alvaro \u00a0 \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0culp\u00f3 \u00a0a \u00a0Gildardo \u00a0Antonio \u00a0de \u00a0haberle \u00a0dado \u00a0muerte \u00a0al \u00a0perro \u00a0de \u00a0su \u00a0propiedad \u00a0la \u00a0noche \u00a0anterior, \u00a0pero \u00a0que \u00a0esto no era cierto (fls.4 vuelto y 6 \u00a0vuelto).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con motivo de la entrada en vigencia del nuevo \u00a0estatuto \u00a0procesal \u00a0penal \u00a0(Decreto \u00a02700 de 1991), la Fiscal\u00eda Cuarta Delegada \u00a0del \u00a0Grupo \u00a0de \u00a0Previas \u00a0de \u00a0Itag\u00fc\u00ed \u00a0aprehendi\u00f3 el conocimiento del asunto, y \u00a0dispuso, \u00a0mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a017 \u00a0de \u00a0septiembre de 1993, comisionar a la \u00a0Unidad \u00a0del \u00a0Cuerpo \u00a0T\u00e9cnico \u00a0de Investigaciones radicado en dicha ciudad, para \u00a0adelantar \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0averiguaciones \u00a0 pertinentes, \u00a0 orientadas \u00a0 a \u00a0 lograr \u00a0 el \u00a0esclarecimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0y \u00a0establecer \u00a0la \u00a0posible \u00a0participaci\u00f3n de \u00a0Alvaro \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Garc\u00e9s \u00a0P\u00e9rez\u00a0 en los mismos (fls.10, 10 vuelto y 11). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cumplimiento de esta comisi\u00f3n, la Unidad \u00a0del \u00a0Cuerpo \u00a0T\u00e9cnico \u00a0de \u00a0Investigaci\u00f3n escuch\u00f3 en declaraci\u00f3n juramentada a \u00a0Marleny \u00a0del \u00a0Socorro \u00a0Tabares \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0hermana \u00a0del \u00a0occiso \u00a0(fls.12) \u00a0y \u00a0Hugo \u00a0Bernardo \u00a0Estrada \u00a0Restrepo (fls.13), adjunt\u00f3 copia de \u00a0la \u00a0tarjeta \u00a0de \u00a0preparaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0c\u00e9dula \u00a0de \u00a0ciudadan\u00eda del implicado, y \u00a0rindi\u00f3 \u00a0el \u00a0informe \u00a0066 de 28 de febrero de 1994 (fls.15). La primera, asegura \u00a0que \u00a0el \u00a0autor \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte de su hermano fue Alvaro \u00a0Garc\u00e9s, \u00a0apodado \u201cLanza\u201d o \u201cKike\u201d, y que ella \u00a0pudo \u00a0ver cuando le dispar\u00f3 en el piso. Explica que Gildardo recibi\u00f3 el primer \u00a0impacto \u00a0encontr\u00e1ndose \u00a0frente a la casa de la se\u00f1ora Olga Rosa Ruiz Botero, y \u00a0que \u00a0al \u00a0salir corriendo fue perseguido hasta la cancha de f\u00fatbol, donde cay\u00f3, \u00a0siendo \u00a0rematado en el suelo. El segundo, afirma haber visto cuando Alvaro \u00a0Garc\u00e9s\u00a0 \u00a0sali\u00f3 \u00a0de \u00a0su casa \u00a0armado \u00a0con \u00a0un \u00a0rev\u00f3lver \u00a0y \u00a0empez\u00f3 \u00a0a disparar contra Gildardo Antonio en la \u00a0esquina \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 residencia \u00a0 de \u00a0 Olga \u00a0Rosa \u00a0Ruiz \u00a0Botero, \u00a0caus\u00e1ndole \u00a0la \u00a0muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Remitida \u00a0 de \u00a0nuevo \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0se \u00a0orden\u00f3 \u00a0la \u00a0apertura \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0se escuch\u00f3 en \u00a0indagatoria \u00a0al \u00a0imputado \u00a0Alvaro \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Garc\u00e9s \u00a0P\u00e9rez, \u00a0quien \u00a0manifest\u00f3 \u00a0no haber sido el autor del \u00a0homicidio, \u00a0ni \u00a0haber tenido problemas con el occiso la noche anterior. Explic\u00f3 \u00a0que \u00a0en \u00a0el\u00a0 \u00a0momento del crimen se encontraba trabajando en la procesadora \u00a0de \u00a0mondongo del barrio, y que los comentarios sobre la muerte de un perro de su \u00a0propiedad \u00a0no \u00a0son ciertos\u00a0 (fls.20, 22 y 29\/1). En el curso del sumario se \u00a0ampliaron \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de Hugo Bernardo Estrada \u00a0Restrepo, \u00a0quien \u00a0ratific\u00f3 \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0ante el Cuerpo \u00a0T\u00e9cnico \u00a0de \u00a0Investigaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda (fls.24 y 120\/1), y Marleny \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 Socorro \u00a0 \u00a0Tabares \u00a0 \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0 \u00a0(hermana \u00a0del occiso), quien se retract\u00f3 de lo all\u00ed afirmado, para \u00a0sostener \u00a0que no presenci\u00f3 los hechos, y que una se\u00f1ora, de nombre Bertha, que \u00a0ya \u00a0falleci\u00f3, \u00a0le \u00a0dijo \u00a0que se\u00f1alara a Alvaro como autor del crimen, pero que \u00a0este \u00a0se\u00f1or \u00a0es \u00a0inocente, \u00a0no \u00a0se \u00a0mete \u00a0con \u00a0nadie, \u00a0y lo \u00fanico que hace son \u00a0favores\u00a0 (fls.31 vuelto y siguiente).\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0 proceso \u00a0 hacen \u00a0tambi\u00e9n \u00a0parte \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Fernando \u00a0Garc\u00e9s P\u00e9rez (hermano \u00a0del \u00a0procesado), \u00a0Albeiro Cardona \u00a0Ruiz, \u00a0Gildardo \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Corrales Escobar, Tob\u00edas Antonio Calder\u00f3n Orozco, \u00a0Otoniel \u00a0Gonz\u00e1lez Ca\u00f1averal, Javier Estrada Giraldo, Olga Ruiz Botero y Martha \u00a0Elena \u00a0Cardona \u00a0Ruiz, \u00a0entre \u00a0otros. Los dos primeros, \u00a0aseguran \u00a0que \u00a0Alvaro \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0se \u00a0encontraba con ellos en la procesadora de \u00a0mondongo \u00a0del \u00a0barrio \u00a0cuando \u00a0ocurrieron \u00a0los \u00a0hechos (fls.102 y 103 vuelto\/1). \u00a0Gildardo \u00a0de Jes\u00fas Corrales Escobar y Tob\u00edas Antonio \u00a0Calderon \u00a0Orozco \u00a0, \u00a0afirman \u00a0haber \u00a0visto \u00a0cuando una \u00a0persona \u00a0distinta \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0desconocida \u00a0para \u00a0ellos, \u00a0persegu\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0y luego cuando la \u201cremat\u00f3 en el suelo\u201d. Estos testigos, al igual \u00a0que \u00a0 Otoniel \u00a0 Gonz\u00e1lez \u00a0 Ca\u00f1averal, \u00a0declaran \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0sobre \u00a0la \u00a0buena \u00a0conducta \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0l\u00edder \u00a0comunitario, y de miembro de la Junta de Acci\u00f3n Comunal \u00a0del \u00a0 barrio \u00a0(fls.54, \u00a057, \u00a077). \u00a0Olga \u00a0Ruiz \u00a0Botero, \u00a0afirm\u00f3 \u00a0no haber presenciado los hechos (fls.79 vto), \u00a0y \u00a0su \u00a0hija \u00a0Martha \u00a0Elena \u00a0Cardona \u00a0Ruiz asegur\u00f3 \u00a0haber \u00a0o\u00eddo un disparo, y haber visto un sujeto, distinto \u00a0de Alvaro, que corr\u00eda detr\u00e1s de otro\u00a0 (fls.81). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0 practic\u00f3 \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 diligencia \u00a0 de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0en el lugar de los hechos (fls.110), en cuyo desarrollo se escuch\u00f3 \u00a0en \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0 al \u00a0 menor \u00a0 Gustavo \u00a0 Hern\u00e1ndez \u00a0V\u00e9lez\u00a0 \u00a0(17 a\u00f1os de edad), quien asegur\u00f3 ser la \u00a0persona \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 proceso \u00a0 ven\u00eda \u00a0 siendo \u00a0 citado \u00a0como \u00a0Gustavo \u00a0Adolfo \u00a0Rivera. \u00a0Preguntado sobre \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0precis\u00f3 \u00a0que \u00a0encontr\u00e1ndose \u00a0sentado \u00a0en \u00a0compa\u00f1\u00eda de su primo \u00a0Gildardo, \u00a0cerca \u00a0de la casa de \u201clas tetonas\u201d, apareci\u00f3 un tipo y empez\u00f3 a \u00a0disparar, \u00a0pero \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0precisar de qui\u00e9n se trataba. Agrega que a sus \u00a0familiares \u00a0no \u00a0les \u00a0dijo \u00a0que \u00a0\u201cAlvaro \u00a0lo \u00a0hab\u00eda \u00a0matado\u201d, sino que \u201clo \u00a0hab\u00edan \u00a0 \u00a0matado \u00a0 \u00a0en \u00a0 la \u00a0 cuadra \u00a0 donde \u00a0 vive \u00a0 Alvaro\u201d \u00a0 (fls.110-115, \u00a0153-157). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cerrada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0la Fiscal\u00eda la \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a025 \u00a0de \u00a0julio de 1994 con resoluci\u00f3n acusatoria por el delito de \u00a0homicidio \u00a0agravado, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0lo dispuesto en los art\u00edculos 323 y \u00a0324.7 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal (fls.161-174\/1). Esta decisi\u00f3n qued\u00f3 ejecutoriada el \u00a04 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0siguiente \u00a0(fls.174 \u00a0y \u00a0178\/1). \u00a0El \u00a027 \u00a0octubre, \u00a0el \u00a0Juzgado de \u00a0conocimiento \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado de los cargos imputados en la resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0(fls.213-227\/1). \u00a0Apelado \u00a0este \u00a0fallo por el Fiscal del proceso \u00a0(fls.230, \u00a0231, \u00a0243\/1), \u00a0el Tribunal Superior de Medell\u00edn, mediante el suyo de \u00a019 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0siguiente, \u00a0que \u00a0ahora \u00a0recurre \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n la defensa, lo \u00a0revoc\u00f3, \u00a0y \u00a0en su lugar conden\u00f3 al imputado a la pena principal de 10 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0y la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por \u00a0un \u00a0per\u00edodo igual al de la pena principal, como autor responsable del delito de \u00a0homicidio simple (fls.244-256\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tres cargos, todos con fundamento en la causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0presenta el actor contra la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0primero: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial, \u00a0derivada \u00a0de \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de existencia, por falta de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los\u00a0 \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Olga Ruiz \u00a0Botero, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Helena \u00a0Cordona \u00a0Ruiz, \u00a0Albeiro Cardona Ruiz y Fernando Garc\u00e9s \u00a0P\u00e9rez, \u00a0de cuyo contenido\u00a0 surge que el procesado \u00a0no \u00a0 \u00a0particip\u00f3 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0homicidio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Gildardo \u00a0 \u00a0Antonio \u00a0 Tabares \u00a0Hern\u00e1ndez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0 de \u00a0 transcribir \u00a0 los \u00a0 apartes \u00a0pertinentes \u00a0de estos testimonios, sostiene que la trascendencia del error en la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0impugnada \u00a0resulta \u00a0indubitable, \u00a0\u201cya \u00a0que \u00a0en ellos se expresa con \u00a0claridad \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0y \u00a0lugar \u00a0en \u00a0que \u00a0falleci\u00f3 \u00a0el \u00a0se\u00f1or Tabares \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0no \u00a0estaba \u00a0Alvaro \u00a0Garc\u00e9s P\u00e9rez\u201d. Este error, determin\u00f3 que el \u00a0Tribunal \u00a0aplicara \u00a0indebidamente \u00a0el art\u00edculo 247 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0y \u00a0dejara de aplicar el art\u00edculo 445 ejusdem, que consagra el principio \u00a0\u201cin dubio pro reo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0segundo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial, \u00a0debido \u00a0a \u00a0un \u00a0error de derecho por falso juicio de legalidad en la apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las pruebas recibidas por la Unidad del Cuerpo T\u00e9cnico de Investigaci\u00f3n de \u00a0Itag\u00fc\u00ed \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0fase \u00a0de \u00a0indagaci\u00f3n preliminar, concretamente de los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Marleny del Socorro Tabares Hern\u00e1ndez \u00a0y \u00a0 Hugo \u00a0 Bernardo \u00a0 Estrada \u00a0Restrepo, \u00a0la \u00a0tarjeta \u00a0de \u00a0preparaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0c\u00e9dula \u00a0de \u00a0ciudadan\u00eda \u00a0del \u00a0imputado, \u00a0 \u00a0y \u00a0 el \u00a0 informe \u00a0 No.066 \u00a0 suscrito por el Jefe de la Unidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0 que \u00a0el \u00a022 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01992, \u00a0encontr\u00e1ndose \u00a0vigente \u00a0el \u00a0Decreto \u00a0050 \u00a0de \u00a01987, \u00a0el Juzgado de Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0 de \u00a0 Itag\u00fc\u00ed \u00a0 dict\u00f3 \u00a0 auto \u00a0de \u00a0sustanciaci\u00f3n \u00a0ordenando \u00a0iniciar \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0preliminar, \u00a0acorde \u00a0con \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en los art\u00edculos 341 y \u00a0siguientes \u00a0del referido estatuto. Con motivo de la entrada en rigor del Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0pasaron \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0donde \u00a0se dispuso \u00a0continuar \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0preliminar \u00a0el \u00a01\u00ba \u00a0de diciembre de 1992. Varios \u00a0meses \u00a0despu\u00e9s (17 de septiembre de 1993), el Fiscal instructor comision\u00f3 a la \u00a0Unidad \u00a0del \u00a0Cuerpo T\u00e9cnico de Investigaci\u00f3n para adelantar las averiguaciones \u00a0pertinentes, \u00a0orientadas \u00a0a esclarecer los hechos y establecer la participaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Alvaro \u00a0Garc\u00e9s \u00a0en los mismos, siendo facultados para practicar pruebas. La \u00a0Unidad \u00a0del Cuerpo T\u00e9cnico dispuso dar cumplimiento a la comisi\u00f3n invocando al \u00a0efecto \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0313 del nuevo estatuto,\u00a0 y procedi\u00f3 a practicar las \u00a0pruebas ya relacionadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa \u00a0que \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n ordenada por el \u00a0fiscal \u00a0resulta \u00a0ilegal, \u00a0puesto \u00a0que en la fase de la indagaci\u00f3n preliminar la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Judicial \u00a0solo tiene competencia para practicar pruebas en situaciones \u00a0de \u00a0flagrancia, \u00a0y en el lugar de los hechos, y que el art\u00edculo 82 ejusdem solo \u00a0permite \u00a0 comisionar \u00a0 a \u00a0otras \u00a0autoridades \u00a0judiciales \u00a0de \u00a0igual \u00a0o \u00a0inferior \u00a0categor\u00eda, \u00a0fuera de su sede. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0algunas \u00a0actuaciones \u00a0judiciales, \u00a0desprendidas \u00a0de \u00a0las \u00a0atribuciones \u00a0constitucionales \u00a0encomendadas \u00a0a la Fiscal\u00eda, solo la facultan para comisionar \u00a0para \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0pruebas, \u00a0durante \u00a0las \u00a0fases de la investigaci\u00f3n y el \u00a0juzgamiento.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Podr\u00eda \u00a0pensarse \u00a0que \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u201cpor \u00a0iniciativa \u00a0propia\u201d, \u00a0que \u00a0utiliza el art\u00edculo 312, permite a los miembros de \u00a0la \u00a0polic\u00eda \u00a0judicial \u00a0ordenar y practicar pruebas sin \u00a0providencia \u00a0previa en los casos de flagrancia, y en el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0y \u00a0contrario \u00a0sensu, \u00a0que existiendo providencia previa \u00a0proferida \u00a0 por \u00a0 un \u00a0 Fiscal, \u00a0podr\u00edan \u00a0ordenar \u00a0y \u00a0practicar \u00a0pruebas \u00a0en \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0preliminar. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0un \u00a0principio \u00a0que \u00a0informa \u00a0nuestro \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico establece que la legitimidad de los actos realizados por \u00a0cualquier \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico \u00a0requiere \u00a0autorizaci\u00f3n \u00a0legal expresa, y as\u00ed lo \u00a0entendi\u00f3 \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0en \u00a0sentencia de 19 de agosto de 1993, con \u00a0ponencia del Magistrado doctor Vladimiro Naranjo Mesa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0es atinado insinuar que el art\u00edculo \u00a0315 \u00a0del \u00a0referido \u00a0estatuto \u00a0autoriza a los funcionarios de Polic\u00eda Judicial a \u00a0iniciar \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n previa y remitir lo actuado a la Unidad de Fiscal\u00eda \u00a0en \u00a0la \u00a0primera \u00a0hora \u00a0h\u00e1bil \u00a0del d\u00eda siguiente, porque dicha potestad solo la \u00a0tienen \u00a0en \u00a0casos de flagrancia. Una comprensi\u00f3n sistem\u00e1tica del texto conduce \u00a0por \u00a0tanto \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0no puede comisionar a la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Judicial \u00a0para \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0las pruebas dentro de la fase de la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0previa, \u00a0y \u00a0que en la fase de la instrucci\u00f3n solo puede hacerlo \u00a0cuando deban ser realizadas fuera de su sede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0se \u00a0tiene \u00a0que las pruebas \u00a0practicadas \u00a0por la Unidad del Cuerpo T\u00e9cnico de Investigaci\u00f3n de Itag\u00fc\u00ed son \u00a0nulas, \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal, al apreciarlas, vulner\u00f3 el principio de legalidad \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0246 \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0procesal penal. Igualmente se \u00a0violaron \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a032, \u00a0312 \u00a0y \u00a0315, \u00a0lleg\u00e1ndose, \u00a0por \u00a0esta v\u00eda, a la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo 247, siendo lo correcto dar aplicaci\u00f3n al \u00a0art\u00edculo \u00a0245 \u00a0ejusdem. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0solicita \u00a0a la Corte casar el fallo \u00a0impugnado, y en su lugar, proferir decisi\u00f3n \u201cinhibitoria\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera \u00a0subsidiaria, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0recepcionadas\u00a0 por la Unidad del Cuerpo T\u00e9cnico de Investigaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Itag\u00fc\u00ed, \u00a0son tambi\u00e9n nulas por haber sido practicadas por \u00a0fuera \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0legalmente \u00a0establecido \u00a0para \u00a0adelantar la investigaci\u00f3n \u00a0previa. \u00a0En la sustentaci\u00f3n del cargo, precisa que al momento de ocurrencia del \u00a0hecho \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0vigente \u00a0el \u00a0Decreto \u00a0050 de 1987, que establec\u00eda que la \u00a0indagaci\u00f3n \u00a0preliminar, \u00a0cuando \u00a0exist\u00eda \u00a0persona \u00a0identificada \u00a0como presunto \u00a0autor \u00a0o \u00a0part\u00edcipe, \u00a0ten\u00eda \u00a0un \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0quince \u00a0(15) d\u00edas. Y cuando no \u00a0exist\u00eda \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0o \u00a0individualizaci\u00f3n, \u00a0contaba \u00a0con \u00a060 \u00a0d\u00edas \u00a0para \u00a0ordenar las pruebas del caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0que \u00a0entr\u00f3 \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0el \u00a0primero de julio de 1992, estableci\u00f3 que la investigaci\u00f3n previa \u00a0pod\u00eda \u00a0desarrollarse \u00a0mientras \u00a0no \u00a0existiera \u00a0prueba \u00a0para \u00a0dictar resoluci\u00f3n \u00a0inhibitoria \u00a0o \u00a0m\u00e9rito para vincular al imputado, consagrando, de este modo, un \u00a0t\u00e9rmino \u00a0indefinido \u00a0para \u00a0tales \u00a0efectos. \u00a0Juzgado y Fiscal\u00eda entendieron que \u00a0pod\u00edan \u00a0aplicar \u00a0esta \u00a0nueva \u00a0disposici\u00f3n, \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0hicieron, \u00a0pero \u00a0esta \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0resulta \u00a0contraria \u00a0a \u00a0lo normado por el art\u00edculo 40 de la ley \u00a0153 \u00a0de \u00a01887, que establece que los t\u00e9rminos que hubiesen empezado a correr, y \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0y \u00a0diligencias que hubiesen sido empezadas, se regir\u00e1n por la \u00a0ley vigente al tiempo de su iniciaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0las \u00a0anotadas condiciones, la indagaci\u00f3n \u00a0preliminar \u00a0ordenada \u00a0en \u00a0auto \u00a0de \u00a022 \u00a0de mayo de 1992, no pod\u00eda exceder de 15 \u00a0d\u00edas, \u00a0 si \u00a0 se \u00a0parte \u00a0de \u00a0reconocer \u00a0que \u00a0las \u00a0primeras \u00a0pesquisas \u00a0recibidas \u00a0permitieron \u00a0la \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0plena \u00a0de \u00a0Alvaro \u00a0Garc\u00e9s. No obstante fue \u00a0prolongada \u00a0en \u00a0forma \u00a0indebida, \u00a0inicialmente por el Juez Instructor y despu\u00e9s \u00a0por \u00a0el \u00a0Fiscal, \u00a0quien, \u00a0como \u00a0ya \u00a0se \u00a0dijo, \u00a0comision\u00f3 a la Unidad del Cuerpo \u00a0T\u00e9cnico \u00a0el \u00a017 de septiembre de 1993 para la pr\u00e1ctica de pruebas.\u00a0 El 28 \u00a0del \u00a0 mismo \u00a0mes, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0declar\u00f3 \u00a0la \u00a0inexequibilidad \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0324, \u00a0restableci\u00e9ndose, \u00a0desde el d\u00eda siguiente, y hasta el primero \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01993, cuando fue expedida la ley 81, el t\u00e9rmino de duraci\u00f3n \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0346 \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0procesal \u00a0anterior \u00a0(15 d\u00edas), \u00a0atendiendo \u00a0al \u00a0criterio \u00a0de \u00a0la misma Corte que reconoce que la declaraci\u00f3n de \u00a0inexequibilidad \u00a0restaura \u00a0de \u00a0plano \u00a0la vigencia de las disposiciones derogadas \u00a0por la norma declarada inconstitucional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0entrar \u00a0en \u00a0vigencia el 2 de noviembre de \u00a01993 \u00a0la ley 81, qued\u00f3 derogado el art\u00edculo 346, y se dej\u00f3 establecido que la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0previa \u00a0no pod\u00eda tener un t\u00e9rmino de duraci\u00f3n superior de dos \u00a0meses \u00a0cuando \u00a0exist\u00eda \u00a0imputado conocido. Tambi\u00e9n, que las comisiones deb\u00edan \u00a0establecer \u00a0con \u00a0precisi\u00f3n las diligencias a practicar y el t\u00e9rmino dentro del \u00a0cual \u00a0deb\u00edan \u00a0realizarse. \u00a0De \u00a0all\u00ed que deba concluirse que los testimonios de \u00a0Marleny \u00a0del \u00a0Socorro \u00a0Tabares Hern\u00e1ndez y Hugo Bernardo Estrada Restrepo, y el \u00a0informe \u00a0No.066, \u00a0se \u00a0practicaron \u00a0por \u00a0fuera \u00a0del \u00a0per\u00edodo \u00a0de duraci\u00f3n de la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0previa \u00a0establecido \u00a0en \u00a0la \u00a0nueva \u00a0ley, puesto que tienen fecha \u00a0enero \u00a0 \u00a0 \u00a06, \u00a0 \u00a0 \u00a0febrero \u00a0 \u00a0 \u00a07 \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0febrero \u00a0 \u00a0 \u00a028 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a01994, \u00a0respectivamente.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0las \u00a0diligencias, \u00a0entonces, \u00a0deb\u00edan ser \u00a0estrictamente \u00a0precisadas \u00a0y no responder a una resoluci\u00f3n abierta e ilimitada, \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0proferida \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0sustra\u00eda \u00a0de la \u00a0averiguaci\u00f3n \u00a0previa al conceder una licencia ilimitada para \u201clograr el total \u00a0esclarecimiento \u00a0de los hechos en que perdi\u00f3 la vida el se\u00f1or GILDARDO ANTONIO \u00a0TABARES \u00a0HERNANDEZ, \u00a0y \u00a0la \u00a0presunta \u00a0participaci\u00f3n que hubiera podido tener el \u00a0individuo \u00a0ALVARO \u00a0GARCES\u201d, \u00a0debi\u00f3 \u00a0ser \u00a0modificada \u00a0a \u00a0la \u00a0luz de las nuevas \u00a0disposiciones \u00a0legales, \u00a0sin \u00a0que por ello se contrariara el contenido y alcance \u00a0del art\u00edculo 40 de la ley 153 de 1887. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 excesivo \u00a0 retardo \u00a0para \u00a0proferir \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de apertura de instrucci\u00f3n, aunque no extingu\u00eda por prescripci\u00f3n \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0se \u00a0torn\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0postre \u00a0en \u00a0una vulneraci\u00f3n del derecho \u00a0fundamental \u00a0 a \u00a0un \u00a0proceso \u00a0sin \u00a0dilaciones \u00a0injustificadas, \u00a0que \u00a0protege \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n, \u00a0ya \u00a0que \u00a0se \u00a0priv\u00f3 al imputado de solicitar una versi\u00f3n libre, \u00a0as\u00ed \u00a0 como \u00a0de \u00a0pedir \u00a0pruebas, \u00a0y \u00a0controvertir \u00a0en \u00a0su \u00a0momento \u00a0las \u00a0que \u00a0lo \u00a0incriminaban, \u00a0es decir, desarrollar las garant\u00edas consagradas en la ley. Tanto \u00a0afect\u00f3 \u00a0 \u00a0esto \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Garc\u00e9s \u00a0P\u00e9rez, \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo grado al entrar a \u00a0valorar \u00a0las \u00a0argumentaciones \u00a0de \u00a0la defensa, precis\u00f3: \u201cas\u00ed aparezcan en la \u00a0cartilla \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0introducidos \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0su \u00a0captura, como los de \u00a0TOBIAS \u00a0CALDERON \u00a0OROZCO Y GILDARDO DE JESUS CORRALES (\u2026) quienes involucran a \u00a0un \u00a0forastero en el vecindario como quien efectu\u00f3 los disparos mortales, dichos \u00a0estos \u00a0que, \u00a0indudablemente, \u00a0son \u00a0prefabricados \u00a0y \u00a0llevan a concluir que ambos \u00a0testigos \u00a0o \u00a0no \u00a0presenciaron \u00a0lo \u00a0ocurrido o le han mentido descaradamente a la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de justicia\u201d. Como puede verse, el \u00fanico razonamiento que se \u00a0advierte \u00a0para \u00a0descartar \u00a0dichos testimonios, es que se presentaron despu\u00e9s de \u00a0la \u00a0captura \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0pero, \u00a0por \u00a0qu\u00e9 raz\u00f3n la Fiscal\u00eda no los llam\u00f3 \u00a0durante la investigaci\u00f3n previa? . \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los razonamientos expuestos, permiten precisar \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0al \u00a0proferir \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0condena, \u00a0dej\u00f3 de observar los \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0oportunidad procesal, competencia, y capacidad para recaudar las \u00a0pruebas, \u00a0vulnerando, \u00a0de \u00a0este \u00a0modo, \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0246 del estatuto procesal \u00a0penal. \u00a0Esto \u00a0implic\u00f3, \u00a0a su vez, la aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 247 del \u00a0estatuto \u00a0procesal, \u00a0y \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del 445 ejusdem, pues si las \u00a0pruebas \u00a0 hubiesen \u00a0sido \u00a0declaradas \u00a0nulas, \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0presentado \u00a0una \u00a0duda \u00a0razonable \u00a0 en \u00a0 torno \u00a0 a \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tercero: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial, \u00a0producto \u00a0de \u00a0un error de hecho por falso juicio de identidad en la apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios de Hugo Bernardo Estrada Restrepo, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Cleotilde \u00a0Rivera, \u00a0Amalia \u00a0Mar\u00eda \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Rivera, \u00a0Tob\u00edas Antonio \u00a0Calder\u00f3n \u00a0Orozco, \u00a0Otoniel \u00a0Gonz\u00e1lez Ca\u00f1averal y Gildardo de Jes\u00fas Corrales, \u00a0que \u00a0condujo \u00a0a \u00a0la aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo \u00a0147 \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0procesal \u00a0penal, y la falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 445 \u00a0ejusdem, \u00a0pues \u00a0el \u00a0Tribunal, en el fallo impugnado, hizo solo un examen parcial \u00a0de \u00a0ellas, \u00a0dejando \u00a0de \u00a0lado \u00a0aspectos importantes, como los m\u00f3viles del hecho \u00a0punible, y la conducta social del occiso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que los tres primeros al referirse al \u00a0m\u00f3vil \u00a0del \u00a0delito, \u00a0precisan \u00a0que \u00a0se \u00a0debi\u00f3 a un incidente la noche anterior \u00a0donde \u00a0result\u00f3 \u00a0muerto \u00a0un \u00a0perro \u00a0de \u00a0propiedad del imputado, y que de ello se \u00a0culp\u00f3 \u00a0a \u00a0la v\u00edctima, quien de acuerdo con lo narrado por el primero de dichos \u00a0testigos, \u00a0y\u00a0 \u00a0Tob\u00edas \u00a0Antonio Calder\u00f3n Orozco, \u00a0Otoniel \u00a0 Gonz\u00e1lez \u00a0 Ca\u00f1averal \u00a0y \u00a0Gildardo \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Corrales, \u00a0era \u00a0una \u00a0persona \u00a0indeseable, un ladr\u00f3n, de p\u00e9sima conducta, el \u00a0terror del barrio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta que sus afirmaciones, cuyo contenido \u00a0transcribe, \u00a0no \u00a0hicieron \u00a0parte del sustento f\u00e1ctico ni jur\u00eddico del fallo, y \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0se circunscribi\u00f3 a explorar la acci\u00f3n t\u00edpica homicida, sin \u00a0adentrarse \u00a0en los dem\u00e1s factores relevantes para estructurar el hecho punible. \u00a0El \u00a0error \u00a0es \u00a0patente, \u00a0cuando \u00a0sostiene: \u201cas\u00ed la encuesta no hubiese podido \u00a0acreditar \u00a0de manera cabal el m\u00f3vil de la conducta sangrienta, lo cual no obsta \u00a0para \u00a0indicar \u00a0que \u00a0s\u00ed \u00a0existe patente demostraci\u00f3n de qui\u00e9n fue el autor del \u00a0hecho \u00a0y \u00a0de \u00a0que el mismo es penalmente responsable de su acci\u00f3n; no concurren \u00a0circunstancias de justificaci\u00f3n, inculpabilidad o atenuaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al expresar el Tribunal que\u00a0 los m\u00f3viles \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0homicida \u00a0se \u00a0desconoc\u00edan, \u00a0realiza un examen parcelado de las \u00a0mencionadas \u00a0pruebas, \u00a0reconociendo \u00a0que \u00a0el \u00a0deber \u00a0legal \u00a0de \u00a0averiguar \u201clos \u00a0motivos \u00a0determinantes \u00a0y \u00a0dem\u00e1s factores que influyeron en la violaci\u00f3n de la \u00a0ley \u00a0penal \u00a0(art\u00edculo 334 numeral 3\u00ba del C\u00f3digo de Procedimiento Penal) no se \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0a \u00a0cabalidad\u201d, y dejando en evidencia la configuraci\u00f3n del error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad, que resulta trascendente, si se toma en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0el m\u00f3vil puede conducir al reconocimiento de una justificante, que \u00a0elimina la responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso \u00a0no \u00a0es \u00a0desatinado \u00a0insinuar, \u00a0frente \u00a0al \u00a0acervo \u00a0probatorio \u00a0allegado al proceso. y el \u00a0marco \u00a0social \u00a0y \u00a0cultural en el cual tuvo ocurrencia el il\u00edcito, una leg\u00edtima \u00a0defensa. \u00a0Las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0fueron \u00a0objeto \u00a0de \u00a0cercenamiento, \u00a0indican \u00a0que el \u00a0comportamiento \u00a0social \u00a0y \u00a0familiar \u00a0del \u00a0occiso dejaba mucho que desear. Hab\u00eda \u00a0sido \u00a0puesto \u00a0en varias oportunidades a recaudo de las autoridades, y era dejado \u00a0libre, \u00a0e \u00a0inclusive se obstinaba en la idea de vengarse de sus denunciantes. La \u00a0comunidad \u00a0\u201csent\u00eda \u00a0aterrorizada \u00a0los \u00a0efectos \u00a0de \u00a0los actos devastadores de \u00a0TABARES \u00a0y \u00a0sus \u00a0amigos, \u00a0que \u00a0no \u00a0ten\u00edan \u00a0reductos de conciencia recta que les \u00a0impidiera \u00a0atacar \u00a0a \u00a0sus \u00a0propios \u00a0vecinos de una manera cruel y despiadada. La \u00a0gente \u00a0ve\u00eda \u00a0con horror el encuentro con estas personas que creaban un ambiente \u00a0de \u00a0miedo \u00a0dentro \u00a0del vecindario. Ni siquiera la hermana del occiso se escapaba \u00a0de tan lamentable situaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0llev\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado, hombre honrado y \u00a0trabajador, \u00a0dirigente \u00a0comunitario, \u00a0a \u00a0llenarse \u00a0de \u00a0p\u00e1nico \u00a0terrible \u00a0al ser \u00a0informado \u00a0por \u00a0ROSALBA \u00a0que \u00a0iba \u00a0a \u00a0ser \u00a0lesionado, \u00a0circunstancia a la que se \u00a0agreg\u00f3, \u00a0como \u00a0una \u00a0premonici\u00f3n \u00a0lapidaria, \u00a0que \u00a0mataran su perro, y luego lo \u00a0tiraran \u00a0a \u00a0la \u00a0puerta \u00a0de \u00a0su \u00a0casa, y que Gildardo Antonio lo atacara la noche \u00a0anterior, \u00a0y \u00a0pusiera en peligro la vida de su hijo, como lo sostiene el testigo \u00a0Hugo \u00a0 \u00a0Bernardo \u00a0 \u00a0Estrada \u00a0 \u00a0Restrepo. \u00a0Frente a tales circunstancias, el estado emocional de una persona \u00a0cuya \u00a0 actividad \u00a0 comunitaria \u00a0 no \u00a0suscita \u00a0ning\u00fan \u00a0reproche, \u00a0se \u00a0trastorna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0defensa \u00a0de \u00a0un derecho propio o ajeno no \u00a0constituye \u00a0un mecanismo subsidiario. Por el contrario pertenece a la esencia de \u00a0un \u00a0Estado \u00a0Social \u00a0de \u00a0Derecho, \u00a0\u201cya \u00a0que \u00a0el \u00a0particular \u00a0debe \u00a0defender \u00a0el \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico, y las autoridades siempre tendr\u00e1n raz\u00f3n para reclamar \u00a0por \u00a0su insolidaridad y falta de colaboraci\u00f3n con sus cong\u00e9neres, cuando elude \u00a0el \u00a0compromiso c\u00edvico. A nadie se le exige actos heroicos, pero si los realiza, \u00a0para \u00a0evitar un peligro o da\u00f1o contra la comunidad o contra un derecho propio o \u00a0ajeno, no podr\u00e1 sancionarle por ello. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de esa noche de pesadilla, perseguido \u00a0por \u00a0quien \u00a0goza \u00a0de \u00a0fama \u00a0de \u00a0temerario \u00a0y que no se detendr\u00e1 para cometer su \u00a0oscura \u00a0y \u00a0torcida intenci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 pod\u00eda esperarse del procesado? Que huyera \u00a0con \u00a0los \u00a0suyos \u00a0a una zona m\u00e1s tranquila despu\u00e9s de haber ayudado a construir \u00a0el \u00a0barrio, \u00a0y ganarse cada d\u00eda una disputa con la vida subsistiendo con decoro \u00a0y \u00a0dignidad \u00a0a pesar del abandono oficial? El Estado esperaba su huida?\u00a0 Es \u00a0de \u00a0anotarse \u00a0que \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa no exige para su configuraci\u00f3n de una \u00a0acci\u00f3n \u00a0violenta. Basta la exteriorizaci\u00f3n del prop\u00f3sito de lesionar mediante \u00a0actos \u00a0que \u00a0aparezcan \u00a0id\u00f3neos: \u00a0\u201cla \u00a0muerte de un perro no representa por si \u00a0misma \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0un da\u00f1o en cosa ajena, pero el hecho de tirarlo muerto contra \u00a0la \u00a0puerta \u00a0de la casa de alguien, luego de haberle disparado con arma de fuego, \u00a0es \u00a0la \u00a0representaci\u00f3n \u00a0n\u00edtida \u00a0de \u00a0un \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0agresi\u00f3n que desde su \u00a0consumaci\u00f3n \u00a0deja en peligro inminente a la v\u00edctima inicial; y qu\u00e9 decir si a \u00a0esto \u00a0se \u00a0agrega \u00a0el atentado dirigido momentos antes contra la integridad de un \u00a0hijo de esta \u00faltima? \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A rengl\u00f3n seguido alude a la actualidad de la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0como elemento estructural de la justificante para sostener, con apoyo \u00a0en \u00a0criterios \u00a0doctrinales, \u00a0que \u00a0para su existencia no es necesario una acci\u00f3n \u00a0durable \u00a0y \u00a0permanente \u00a0del \u00a0agresor, \u00a0sino \u00a0\u201cel \u00a0riesgo inmediato de un da\u00f1o \u00a0contra \u00a0un \u00a0derecho \u00a0propio \u00a0y \u00a0ajeno\u201d. \u00a0Esto, \u00a0para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0el \u00a0error \u00a0denunciado \u00a0\u201cdetermin\u00f3 \u00a0la omisi\u00f3n de circunstancias relievantes que generan \u00a0una \u00a0duda \u00a0razonable acerca de la existencia de una leg\u00edtima defensa (art\u00edculo \u00a029.4), \u00a0o \u00a0un \u00a0error acerca de la causal de justificaci\u00f3n (art\u00edculo 40.3), que \u00a0represent\u00f3 \u00a0la \u00a0indebida \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo 247 del estatuto procesal \u00a0penal, y la falta de aplicaci\u00f3n del 445 ejusdem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concepto \u00a0del Ministerio P\u00fablico: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Primero \u00a0Delegado en lo Penal \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0desestimar \u00a0los \u00a0cargos \u00a0presentados contra la sentencia \u00a0impugnada, por siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 primero: \u00a0Sostiene \u00a0que \u00a0si \u00a0bien en cierto la sentencia de segunda instancia no mencion\u00f3 \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Olga \u00a0Ruiz \u00a0Botero, Mar\u00eda Elena \u00a0Cardona \u00a0Ruiz, \u00a0Albeiro \u00a0Cardona \u00a0Ruiz \u00a0y \u00a0Fernando \u00a0Garc\u00e9s \u00a0P\u00e9rez, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0es \u00a0que \u00a0tom\u00f3 \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0otras \u00a0pruebas, como la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Mar\u00eda Cleotilde Rivera, Marleny del \u00a0Socorro \u00a0Tabares \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0y \u00a0Hugo \u00a0Bernardo \u00a0Estrada \u00a0Restrepo, que \u00a0comprometen \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado en los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta, \u00a0 complementariamente, \u00a0 que \u00a0la \u00a0retractaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Marleny \u00a0del \u00a0Socorro \u00a0no \u00a0destruye per se su testimonio inicial, y que el Tribunal acierta \u00a0cuando \u00a0sostiene que ello se debi\u00f3 al temor de la testigo, o a la circunstancia \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido amedrentada, sobre todo si se toma en cuenta que su presencia en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de los hechos al momento del crimen no alberga dudas, y que de alguna \u00a0manera debi\u00f3 haber apreciado lo acontecido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0segundo: \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0primer \u00a0reproche, \u00a0relativo \u00a0a la falta de competencia de la \u00a0Unidad \u00a0del \u00a0Cuerpo T\u00e9cnico para practicar pruebas en la fase de la indagaci\u00f3n \u00a0preliminar, \u00a0argumenta \u00a0que \u00a0el censor incurre en un evidente error de t\u00e9cnica, \u00a0porque \u00a0en \u00a0vez \u00a0de demostrar que los funcionarios omitieron requisitos formales \u00a0en \u00a0su \u00a0producci\u00f3n, \u00a0se \u00a0limita a cuestionar la competencia del funcionario que \u00a0las practic\u00f3, desplazando el ataque hacia una posible nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0margen \u00a0de \u00a0esta inconsistencia t\u00e9cnica, \u00a0agrega \u00a0que el censor no tiene raz\u00f3n, porque de acuerdo con lo dispuesto en los \u00a0art\u00edculos \u00a0319 \u00a0y \u00a0320 del Decreto 2700 de 1991, en la investigaci\u00f3n previa la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Judicial \u00a0puede \u00a0practicar \u00a0pruebas por iniciativa propia (en casos de \u00a0flagrancia), \u00a0o por comisi\u00f3n, orientadas a hacer claridad sobre los hechos, con \u00a0excepci\u00f3n \u00a0de \u00a0aquellas \u00a0cuya \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0ha \u00a0sido \u00a0reservada a una determinada \u00a0autoridad judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la etapa de indagaci\u00f3n preliminar el medio \u00a0probatorio \u00a0debe \u00a0cumplir \u00a0los \u00a0mismos \u00a0requisitos de aducci\u00f3n requeridos en la \u00a0fase \u00a0instructiva. \u00a0Es\u00a0 \u00a0decir, \u00a0que \u00a0exista \u00a0una providencia que ordene su \u00a0producci\u00f3n, \u00a0que \u00a0sean \u00a0citados \u00a0los \u00a0sujeto \u00a0procesales cuando sea obligatorio \u00a0hacerlo, \u00a0que \u00a0se \u00a0observen \u00a0las \u00a0formalidades ad substantiam actus, y todas las \u00a0necesarias \u00a0para \u00a0la validez jur\u00eddica del medio, presupuestos que se cumplieron \u00a0a cabalidad en el caso objeto de estudio.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0del segundo ataque, relacionado con \u00a0la \u00a0prolongaci\u00f3n \u00a0indebida\u00a0 \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0duraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0fase de \u00a0indagaci\u00f3n \u00a0preliminar, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0incurre nuevamente en \u00a0errores \u00a0de \u00a0car\u00e1cter t\u00e9cnico, como quiera que los desaciertos que comprometen \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0una \u00a0prueba \u00a0son de derecho, no de hecho, y adem\u00e1s, que esta \u00a0clase \u00a0de error se presenta cuando el medio no cumple las exigencias formales de \u00a0aducci\u00f3n, no cuando lo alegado es en el fondo una nulidad.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aparte \u00a0de las mencionadas incorrecciones, el \u00a0cargo \u00a0tampoco \u00a0estar\u00eda llamado a prosperar, porque el tr\u00e1mite de los procesos \u00a0penales \u00a0a \u00a0partir \u00a0del 1\u00ba de julio de 1992 deb\u00eda regirse bajo los par\u00e1metros \u00a0de \u00a0la \u00a0nueva \u00a0normatividad, \u00a0acorde con lo dispuesto en los art\u00edculos 40 de la \u00a0ley \u00a0153 \u00a0de \u00a01887 \u00a0(que el casacionista parcialmente cita), y el 13 transitorio \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0se \u00a0dispuso en el caso sub judice, no en \u00a0detrimento \u00a0del procesado, sino en procura de asegurar sus garant\u00edas, ya que se \u00a0estaban \u00a0practicando \u00a0las pruebas necesarias orientadas a determinar si hab\u00eda o \u00a0no lugar al ejercicio de la acci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 tercero: \u00a0Argumenta \u00a0que \u00a0este \u00a0reproche \u00a0tambi\u00e9n \u00a0presenta \u00a0incorrecciones \u00a0de car\u00e1cter \u00a0t\u00e9cnico, \u00a0por desconocimiento de los principios de autonom\u00eda de las causales y \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso extraordinario de casaci\u00f3n, porque se invoca un falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0pero \u00a0lo desarrollado realmente es \u201cun falso juicio de \u00a0existencia \u00a0 por \u00a0 omisi\u00f3n \u00a0 parcial\u201d, \u00a0pues \u00a0se \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0\u201cel \u00a0fallo \u00a0condenatorio \u00a0 hizo \u00a0 un \u00a0examen \u00a0parcial \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0incorporadas \u00a0a \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n\u201d. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0entremezcla \u00a0reparos \u00a0propios \u00a0\u201cde \u00a0ser formulados a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de un falso juicio de convicci\u00f3n al manifestar su inconformidad con la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 les \u00a0dio \u00a0el \u00a0juzgador\u201d, \u00a0cuando \u00a0sostiene: \u00a0\u201cno \u00a0siendo \u00a0desatinado \u00a0estimar \u00a0que \u00a0dicho \u00a0acervo \u00a0probatorio puede insinuar una leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0 al \u00a0 restringirse \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0a \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0del \u00a0hecho \u00a0y \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0t\u00edpica\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0actor \u00a0estima \u00a0que existi\u00f3 una leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0que ni siquiera fue considerada por el juzgador, y ello resulta apenas \u00a0obvio, \u00a0pues \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n no demostr\u00f3 que hubiese existido una agresi\u00f3n \u00a0actual \u00a0e \u00a0inminente, \u00a0y \u00a0en \u00a0tales \u00a0condiciones, \u00a0mal \u00a0pod\u00eda \u00a0el ad quem hacer \u00a0pronunciamiento \u00a0favorable \u00a0al \u00a0respecto, \u00a0pues \u00a0es \u00a0requisito \u00a0esencial para el \u00a0reconocimiento \u00a0de la eximente, que existe agresi\u00f3n, y que sea actual, esto es, \u00a0inminente, \u00a0presupuesto \u00a0que no habr\u00eda tenido cumplimiento en el presente caso, \u00a0a juzgar por el contenido de las alegaciones de la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuente con estos planteamientos, solicita \u00a0a la Corte no casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0primero: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial. \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n. \u00a0Falta \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de lo testimonios de Olga Ruiz Botero, Mar\u00eda Helena Cardona Ruiz, \u00a0Albeiro Cardona Ruiz, y Fernando Garc\u00e9s P\u00e9rez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista tiene raz\u00f3n cuando sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior, \u00a0al valorar la prueba, no hizo referencia expresa a \u00a0los \u00a0citados \u00a0testimonios, pero ello, por s\u00ed solo, no implica que el error haya \u00a0existido, \u00a0ni \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0deba \u00a0casarse. \u00a0Para \u00a0que esto \u00faltimo ocurra, es \u00a0necesario \u00a0demostrar, \u00a0adem\u00e1s, que el error es trascendente, es decir, que tuvo \u00a0implicaciones \u00a0sustanciales \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n impugnada, y por tanto, que de no \u00a0haberse \u00a0presentado, \u00a0el \u00a0sentido, o sus consecuencias jur\u00eddicas, habr\u00edan sido \u00a0distintas. \u00a0Si \u00a0ello \u00a0no \u00a0es \u00a0acreditado, la censura carecer\u00e1 de idoneidad para \u00a0remover los fundamentos del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00bfPero \u00a0c\u00f3mo \u00a0demostrar \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria? \u00a0La \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0sido \u00a0reiterativa \u00a0en \u00a0sostener \u00a0que\u00a0 \u00a0realizando \u00a0una \u00a0nueva \u00a0valoraci\u00f3n de las \u00a0pruebas, \u00a0con \u00a0inclusi\u00f3n \u00a0o \u00a0exclusi\u00f3n, \u00a0seg\u00fan \u00a0el caso, del medio probatorio \u00a0ignorado \u00a0o \u00a0supuesto,\u00a0 \u00a0si se trata de errores de hecho por falsos juicios \u00a0de \u00a0existencia; \u00a0o con\u00a0\u00a0 exclusi\u00f3n del medio que fue tenido en cuenta \u00a0no \u00a0obstante \u00a0haber \u00a0sido \u00a0irregularmente aportado, o con inclusi\u00f3n del que fue \u00a0desestimado \u00a0habiendo \u00a0sido \u00a0legalmente \u00a0aportado, \u00a0si el error denunciado es de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad; \u00a0o con apego a las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0si se est\u00e1 en presencia de un error de hecho por falso raciocinio; o \u00a0ajustando \u00a0la \u00a0lectura \u00a0del \u00a0contenido \u00a0material \u00a0de la prueba a su texto, si lo \u00a0planteado es un error de hecho por falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0caso \u00a0sub \u00a0judice, el casacionista se \u00a0limita \u00a0a \u00a0sostener \u00a0que el Tribunal omiti\u00f3 apreciar los referidos testimonios, \u00a0pero \u00a0no \u00a0explica \u00a0qu\u00e9 \u00a0implicaciones \u00a0reales \u00a0tuvo \u00a0el error denunciado en las \u00a0conclusiones \u00a0probatorias \u00a0del \u00a0fallo. Se sabe, por las transcripciones que hace \u00a0de \u00a0algunos \u00a0de \u00a0ellos (el testimonio de Olga Ruiz Botero no es analizado por el \u00a0casacionista), \u00a0que \u00a0Albeiro \u00a0Cardona \u00a0Ruiz y Fernando \u00a0Garc\u00e9s \u00a0P\u00e9rez \u00a0ubican al implicado en la procesadora \u00a0de \u00a0mondongo \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0del crimen, y que Mar\u00eda \u00a0Helena \u00a0Cardona Ruiz asegura que la persona que corr\u00eda \u00a0detr\u00e1s \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0no \u00a0era \u00a0Alvaro \u00a0de Jes\u00fas, \u00a0pero \u00a0el \u00a0actor \u00a0no \u00a0se \u00a0esfuerza \u00a0en \u00a0confrontar \u00a0sus \u00a0versiones \u00a0con la prueba que sirvi\u00f3 de sustento a la decisi\u00f3n de condena\u00a0 \u00a0(testimonios \u00a0de\u00a0 Mar\u00eda Cleotilde Rivera, Amalia Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Rivera, \u00a0Marleny \u00a0del \u00a0Socorro Tabares Hern\u00e1ndez y Hugo Bernardo Estrada Restrepo), como \u00a0correspond\u00eda \u00a0hacerlo, \u00a0ni \u00a0explica \u00a0los \u00a0motivos \u00a0por \u00a0los \u00a0cuales \u00a0habr\u00eda de \u00a0acogerse \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0afirma \u00a0ignorada, \u00a0y \u00a0desestimarse \u00a0la acogida por el \u00a0Tribunal, \u00a0o \u00a0el \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el cual su an\u00e1lisis conjunto generar\u00eda una duda \u00a0probatoria \u00a0en \u00a0torno a la responsabilidad de Alvaro de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Garc\u00e9s \u00a0P\u00e9rez\u00a0 en los hechos que amerite \u00a0la aplicaci\u00f3n del principio in dubio pro reo.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al margen de esta inconsistencia de car\u00e1cter \u00a0t\u00e9cnico, \u00a0se \u00a0tiene \u00a0que \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de Albeiro \u00a0 Cardona \u00a0 Ruiz \u00a0y \u00a0Fernando \u00a0Garc\u00e9s \u00a0P\u00e9rez \u00a0no \u00a0existi\u00f3 \u00a0realmente el error denunciado, pues estos declarantes, \u00a0como \u00a0viene \u00a0de ser visto, afirman la presencia del acusado en la \u201cprocesadora \u00a0de \u00a0mondongo\u201d \u00a0la ma\u00f1ana de los hechos, y esta circunstancia fue analizada en \u00a0el \u00a0fallo, por lo que se concluye que su\u00a0\u00a0 contenido s\u00ed fue tenido en \u00a0cuenta \u00a0por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, como surge de los siguientes apartes: \u201cLa presencia \u00a0del \u00a0procesado \u00a0GARCES \u00a0PEREZ \u00a0en el \u00e1rea donde se agot\u00f3 el crimen y la franca \u00a0probabilidad \u00a0 que \u00a0 tuvo \u00a0 \u00e9l \u00a0de \u00a0ejecutarlo, \u00a0a\u00fan \u00a0admitiendo \u00a0que \u00a0esa \u00a0ma\u00f1ana se dedicaba a su labor de procesar desperdicios de \u00a0res \u00a0 a \u00a0 14.70 \u00a0 metros \u00a0 del \u00a0lugar \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0el \u00a0occiso \u00a0(ver \u00a0fls.159), \u00a0 constituye \u00a0 un \u00a0 indicio \u00a0 grave \u00a0en \u00a0su \u00a0contra\u2026\u201d \u00a0 \u00a0(p\u00e1gina \u00a0 \u00a06 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0sentencia. \u00a0 Negrillas \u00a0 fuera \u00a0 de \u00a0texto).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se desestima la censura. \u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0segundo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial. \u00a0Error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por falso juicio de legalidad. Inexistencia jur\u00eddica de las \u00a0pruebas \u00a0aportadas \u00a0en \u00a0la \u00a0fase \u00a0de la indagaci\u00f3n preliminar por la Unidad del \u00a0Cuerpo \u00a0T\u00e9cnico \u00a0de \u00a0Investigaci\u00f3n de la Fiscal\u00eda (Testimonios de Marleny del \u00a0Socorro \u00a0Tab\u00e1res \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0y \u00a0Hugo \u00a0Bernardo \u00a0Estrada \u00a0Restrepo; \u00a0tarjeta de \u00a0preparaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0c\u00e9dula \u00a0de \u00a0ciudadan\u00eda \u00a0del procesado; e informe No.066, \u00a0suscrito por el Jefe de la Unidad).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos ataques presenta el demandante al interior \u00a0de \u00a0este \u00a0reparo: \u00a0Primero, \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0fase \u00a0de la indagaci\u00f3n preliminar los \u00a0\u00f3rganos \u00a0de \u00a0Polic\u00eda Judicial solo pueden practicar pruebas cuando se trata de \u00a0situaciones \u00a0de \u00a0flagrancia, \u00a0en cuyo caso pueden hacerlo por iniciativa propia, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en el art\u00edculo 312 del estatuto procesal penal \u00a0(Decreto \u00a02700 de 1991, vigente cuando se practicaron las diligencias). Segundo, \u00a0que \u00a0 las \u00a0 pruebas \u00a0fueron \u00a0incorporadas \u00a0por \u00a0fuera \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0legalmente \u00a0establecido \u00a0para \u00a0hacerlo. \u00a0Separadamente \u00a0la \u00a0Corte se referir\u00e1 a cada uno de \u00a0estos reparos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Facultades \u00a0de \u00a0las \u00a0Unidades de Polic\u00eda \u00a0Judicial \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0practicar \u00a0 pruebas \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 fase \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 indagaci\u00f3n \u00a0preliminar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0aprehensi\u00f3n que el casacionista hace del \u00a0contenido \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos 312 y 313 del Decreto 2700 de 1991, en el sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0la facultad de intervenci\u00f3n de los \u00f3rganos de polic\u00eda judicial en la \u00a0fase \u00a0de \u00a0la investigaci\u00f3n previa quedaba reducida a los casos de flagrancia, y \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0que la Unidad del Cuerpo T\u00e9cnico de Investigaci\u00f3n de la Fiscal\u00eda \u00a0carec\u00eda \u00a0de competencia para atender la comisi\u00f3n impartida en el presente caso \u00a0por \u00a0el \u00a0Fiscal Delegado en el curso de este estadio procesal,\u00a0 resulta sin \u00a0fundamento.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0art\u00edculo \u00a0312, que sirve de referente al \u00a0actor, \u00a0y \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraba vigente cuando fueron practicadas las diligencias \u00a0cuya \u00a0legalidad \u00a0se \u00a0cuestiona, regulaba los casos en los cuales los \u00f3rganos de \u00a0polic\u00eda \u00a0judicial \u00a0pod\u00edan \u00a0actuar directamente, sin que mediara resoluci\u00f3n de \u00a0apertura \u00a0de \u00a0indagaci\u00f3n \u00a0preliminar. \u00a0Es decir, a los eventos en los cuales la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Judicial \u00a0pod\u00eda \u00a0aprehender \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0del asunto, sin previa \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del Fiscal. Pero si la Fiscal\u00eda hab\u00eda ya asumido su conocimiento, y \u00a0dictado, \u00a0como \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de apertura de indagaci\u00f3n \u00a0preliminar, \u00a0deviene \u00a0obvio \u00a0entender \u00a0que \u00a0los \u00a0\u00f3rganos \u00a0de \u00a0Polic\u00eda Judicial \u00a0pod\u00edan \u00a0 ser \u00a0 comisionados \u00a0 para \u00a0 la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0orientadas \u00a0al \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0fines \u00a0de \u00a0la \u00a0indagaci\u00f3n \u00a0previa,\u00a0 \u00a0acorde \u00a0con lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0320, cuyo contenido el actor interesadamente omite \u00a0analizar.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente el casacionista sostiene que el \u00a0Fiscal \u00a0Delegado \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0comisionar \u00a0dentro \u00a0de \u00a0su \u00a0propia \u00a0sede al Cuerpo \u00a0T\u00e9cnico \u00a0de \u00a0Investigaci\u00f3n \u00a0para \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0pruebas, por prohibici\u00f3n \u00a0expresa \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a082, \u00a0inciso segundo ejusdem, modificado por el 12 de la \u00a0ley \u00a081 \u00a0de \u00a01993. \u00a0Esta \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0es \u00a0tambi\u00e9n equivocada. La norma que el \u00a0impugnante \u00a0cita, \u00a0alude a las comisiones impartidas por los Tribunales y Jueces \u00a0a \u00a0otras autoridades judiciales, no a las ordenadas por los Fiscales Delegados a \u00a0los \u00a0\u00f3rganos \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0judicial para la pr\u00e1ctica de pruebas tendientes al \u00a0esclarecimiento \u00a0 de \u00a0 los \u00a0hechos, \u00a0que \u00a0no \u00a0tienen \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0territorial, \u00a0y \u00a0que se reg\u00edan por lo dispuesto en el inciso cuarto de la norma \u00a0citada, \u00a0en \u00a0armon\u00eda \u00a0con \u00a0lo \u00a0establecido en los art\u00edculos 313 y 320 ejusdem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entender, \u00a0como lo propone el impugnante, que \u00a0los \u00a0Fiscales Delegados no pueden acudir al Cuerpo T\u00e9cnico de Investigaci\u00f3n de \u00a0su \u00a0propia \u00a0sede \u00a0para \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0pruebas, \u00a0resulta \u00a0absurdo, pues ello \u00a0equivaldr\u00eda \u00a0a dejar a las Unidades de Fiscal\u00eda sin su apoyo en el lugar donde \u00a0operan,\u00a0 \u00a0y \u00a0desconocer \u00a0que \u00a0el \u00a0Cuerpo T\u00e9cnico es un \u00f3rgano auxiliar al \u00a0servicio \u00a0de \u00a0la funci\u00f3n investigativa de la Fiscal\u00eda, que act\u00faa a trav\u00e9s de \u00a0unidades \u00a0distribuidas \u00a0en el todo el territorio nacional, y que su estructura y \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0geogr\u00e1fica \u00a0obedecen \u00a0a \u00a0la necesidad de que su intervenci\u00f3n pueda \u00a0ser \u00a0inmediata \u00a0y \u00a0eficiente \u00a0(art\u00edculos \u00a040 \u00a0y \u00a0siguientes del Decreto 261 del \u00a02000).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aparte de que el ataque carece de fundamento, \u00a0el \u00a0 casacionista \u00a0 omiti\u00f3 \u00a0 demostrar, \u00a0 al \u00a0igual \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0anterior, \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0yerro, \u00a0dejando la censura incompleta, pues en manera alguna \u00a0precisa \u00a0 qu\u00e9 \u00a0 implicaciones \u00a0 probatorias \u00a0 tendr\u00eda \u00a0la \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0cuya \u00a0legalidad \u00a0cuestiona, \u00a0labor que resultaba imprescindible, no \u00a0solo \u00a0porque \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0del \u00a0ataque \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0exig\u00eda, \u00a0sino \u00a0porque \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0 practicados \u00a0por \u00a0el \u00a0Cuerpo \u00a0T\u00e9cnico \u00a0de \u00a0Investigaci\u00f3n \u00a0fueron \u00a0recibidos \u00a0de nuevo por el Fiscal del proceso en el curso del sumario, de suerte \u00a0que, \u00a0de \u00a0llegar \u00a0a \u00a0ser \u00a0declarada \u00a0la ilegalidad de los primeros, mantendr\u00edan \u00a0validez \u00a0los \u00a0\u00faltimos, \u00a0siendo \u00a0necesario, \u00a0por \u00a0ende, \u00a0entrar \u00a0a \u00a0analizar \u00a0su \u00a0contenido\u00a0 (fls.24, 31 vuelto y 120).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D\u00edgase finalmente, con el fin de responder a \u00a0las \u00a0cr\u00edticas \u00a0de la Delegada en punto a la naturaleza del error planteado, que \u00a0la \u00a0 ilegalidad \u00a0 de \u00a0 una \u00a0 determinada \u00a0 prueba \u00a0puede \u00a0derivar \u00a0no \u00a0solo \u00a0del \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0esenciales \u00a0que \u00a0deben ser cumplidos en el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0formaci\u00f3n \u00a0(antecedentes, concomitantes o subsiguientes). Tambi\u00e9n \u00a0puede \u00a0derivar \u00a0de \u00a0su incorporaci\u00f3n por fuera de las oportunidades probatorias \u00a0legalmente \u00a0establecidas \u00a0para \u00a0hacerlo, \u00a0o \u00a0de \u00a0su realizaci\u00f3n o aducci\u00f3n por \u00a0parte \u00a0de \u00a0funcionarios \u00a0que no tienen facultades legales para ello, entre otras \u00a0eventualidades. \u00a0Por tanto, cuando uno cualquiera de estos \u00faltimos supuestos se \u00a0presenta, \u00a0el ataque debe ser orientado por la v\u00eda de la causal primera, cuerpo \u00a0segundo, \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de legalidad, y no de la tercera como lo postula el \u00a0Procurador.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Prolongaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0 preliminar. \u00a0Aducci\u00f3n \u00a0extempor\u00e1nea \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Marleny \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0Socorro \u00a0 Tabares \u00a0 Hern\u00e1ndez \u00a0 y \u00a0 Hugo \u00a0 Bernardo \u00a0 Estrada \u00a0Restrepo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Varias son las falencias de car\u00e1cter t\u00e9cnico \u00a0y \u00a0de fundamentaci\u00f3n que presenta este reproche. Al igual que en los cargos que \u00a0vienen \u00a0se \u00a0ser analizados, el actor omite acreditar la trascendencia del yerro, \u00a0dejando \u00a0la \u00a0censura \u00a0incompleta. \u00a0Adicionalmente, \u00a0refunde \u00a0dentro \u00a0de un mismo \u00a0contexto \u00a0argumentativo \u00a0consideraciones propias de la causal primera y tercera, \u00a0haciendo \u00a0que \u00a0la propuesta de ataque se torne confusa, y que no resulte posible \u00a0concretar su verdadero alcance. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inicialmente \u00a0alega \u00a0que \u00a0las \u00a0pruebas fueron \u00a0aducidas \u00a0tard\u00edamente, y que esta circunstancia afecta su existencia jur\u00eddica, \u00a0planteamiento \u00a0que \u00a0devendr\u00eda correcto dentro del \u00e1mbito de la causal primera, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, como error de derecho por falso juicio de legalidad,\u00a0 pero \u00a0mas \u00a0adelante \u00a0sostiene \u00a0que la prolongaci\u00f3n indebida de la fase de indagaci\u00f3n \u00a0preliminar \u00a0viol\u00f3 \u00a0el \u00a0debido proceso, y el derecho de defensa, por tratarse de \u00a0una \u00a0 dilaci\u00f3n \u00a0 injustificada, \u00a0y \u00a0porque \u00a0no \u00a0se \u00a0le \u00a0permiti\u00f3 \u00a0al \u00a0imputado \u00a0controvertir \u00a0en su momento las pruebas que lo incriminaban, ataque que vendr\u00eda \u00a0a \u00a0ser \u00a0constitutivo \u00a0de un error in procedendo, susceptible de ser propuesto al \u00a0amparo de la causal tercera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de estas inconsistencias t\u00e9cnicas, de \u00a0suyo \u00a0 suficientes \u00a0 para \u00a0 desestimar \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0carece \u00a0de \u00a0fundamento. \u00a0El \u00a0art\u00edculo \u00a0346 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0050 \u00a0de \u00a01987, vigente cuando fue \u00a0dictado \u00a0el \u00a0auto \u00a0de \u00a0iniciaci\u00f3n \u00a0de investigaci\u00f3n preliminar, establec\u00eda un \u00a0termino \u00a0de \u00a015 \u00a0d\u00edas \u00a0para \u00a0adelantar la investigaci\u00f3n previa cuando exist\u00eda \u00a0imputado \u00a0identificado, \u00a0y \u00a0de \u00a0sesenta \u00a0cuando no obraba en el diligenciamiento \u00a0prueba \u00a0de \u00a0su \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0o \u00a0individualizaci\u00f3n, \u00a0sin perjuicio de que el \u00a0Cuerpo \u00a0T\u00e9cnico \u00a0de \u00a0Investigaci\u00f3n \u00a0de Polic\u00eda Judicial pudiera continuar las \u00a0pesquisas \u00a0en \u00a0procura \u00a0de \u00a0establecerla, cuando dentro del t\u00e9rmino previsto no \u00a0hab\u00eda sido posible lograrlo\u00a0 (art\u00edculo 347 ejusdem). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0la iniciaci\u00f3n de la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0preliminar \u00a0se \u00a0enmarc\u00f3 \u00a0dentro \u00a0de la segunda hip\u00f3tesis, pues \u00a0para \u00a0entonces, contrario a lo afirmado por el actor, no se contaba todav\u00eda con \u00a0la \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0completa \u00a0del \u00a0imputado, \u00a0y en dicho sentido se orient\u00f3 la \u00a0actividad \u00a0investigativa, \u00a0como \u00a0se desprende del contenido del auto respectivo: \u00a0\u201cDe \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0341 \u00a0y \u00a0siguientes \u00a0del C\u00f3digo de\u00a0 \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0se \u00a0ordena \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0diligencias de indagaci\u00f3n \u00a0preliminar \u00a0con \u00a0el fin de, entre otros, identificar o \u00a0individualizar \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 autor \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 hecho \u00a0 \u00a0 punible\u201d \u00a0 \u00a0(fls.4\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0partir \u00a0del \u00a0primero \u00a0de julio de 1992, el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0del asunto deb\u00eda sujetarse a lo dispuesto en el Decreto 2700 de 1991, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0establecido \u00a0en \u00a0su \u00a0art\u00edculo 13 transitorio, y 40 de la ley 153 de \u00a01887, \u00a0estatuto en el cual la investigaci\u00f3n previa no ten\u00eda t\u00e9rmino, pudiendo \u00a0prolongarse \u00a0indefinidamente \u00a0en \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0(art\u00edculo \u00a0324). \u00a0Esta norma tuvo \u00a0vigencia \u00a0hasta \u00a0el \u00a028 \u00a0de septiembre de 1993, cuando fue declarada inexequible \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0(Sentencia \u00a0C-411). \u00a0A partir del 2 de noviembre \u00a0siguiente, \u00a0entr\u00f3 \u00a0en rigor la ley 81, que en su art\u00edculo 41 fij\u00f3 un t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0dos \u00a0(2 \u00a0meses) para adelantar la investigaci\u00f3n preliminar cuando existiera \u00a0imputado \u00a0 conocido, \u00a0 e \u00a0 indefinido, \u00a0 cuando \u00a0no \u00a0hubiese \u00a0sido \u00a0determinado, \u00a0erigi\u00e9ndose \u00a0la \u00a0obtenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0identidad, \u00a0en \u00a0su \u00a0\u00fanico \u00a0l\u00edmite.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista arguye que el nuevo t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0dos \u00a0meses previsto por la ley 81 de 1993 fue desconocido, puesto que la ley \u00a0entr\u00f3 \u00a0en vigencia el 2 de noviembre, y las pruebas fueron practicadas a partir \u00a0del \u00a06 \u00a0de \u00a0enero del a\u00f1o siguiente, pero esta apreciaci\u00f3n resulta equivocada, \u00a0ya \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 el \u00a0presente \u00a0caso \u00a0el \u00a0imputado \u00a0no \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0cabalmente \u00a0identificado, \u00a0y \u00a0esta \u00a0circunstancia \u00a0autorizaba continuar la indagaci\u00f3n hasta \u00a0lograrlo, \u00a0objetivo \u00a0que solo vino a cumplirse con la aportaci\u00f3n de las pruebas \u00a0cuya \u00a0 legalidad \u00a0 se \u00a0 cuestiona \u00a0 (fls.12,13,15,19,20). \u00a0 Adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0simple \u00a0incumplimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos, no genera, de suyo, nulidad de la actuaci\u00f3n \u00a0procesal, \u00a0ni \u00a0torna ineficaz las pruebas practicadas, como parece entenderlo el \u00a0casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se desestima la censura. \u00a0<\/p>\n<p>Cargo tercero: \u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0indirecta \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 ley \u00a0sustancial.\u00a0 \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de identidad. Apreciaci\u00f3n \u00a0parcial \u00a0de \u00a0los testimonios de Hugo Bernardo Estrada Restrepo, Mar\u00eda Cleotilde \u00a0Rivera, \u00a0Amalia \u00a0Mar\u00eda \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Rivera, \u00a0Tob\u00edas \u00a0Antonio Calder\u00f3n Orozco, \u00a0Otoniel Gonz\u00e1lez Ca\u00f1averal y Gildardo de Jes\u00fas Corrales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante todo debe ser precisado que las cr\u00edticas \u00a0de \u00a0la \u00a0Delegada, \u00a0referidas a la falta de consonancia entre el error denunciado \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad) \u00a0y el realmente desarrollado en la censura (falso \u00a0juicio \u00a0de existencia por omisi\u00f3n parcial), resultan desafortunadas. Cuando una \u00a0determinada \u00a0prueba \u00a0es \u00a0apreciada \u00a0solo \u00a0en \u00a0parte, se est\u00e1 en presencia de un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de identidad, no frente a uno de existencia, \u00a0pues \u00a0para \u00a0que \u00a0esta \u00a0segunda clase de error se estructure, es necesario que la \u00a0prueba \u00a0 sea \u00a0 ignorada \u00a0o \u00a0supuesta \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0en \u00a0forma \u00a0absoluta.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0inconsistencia \u00a0del \u00a0cargo \u00a0no \u00a0deriva, \u00a0entonces, \u00a0de \u00a0equivocaciones \u00a0en su planteamiento, sino de su absoluta falta de \u00a0demostraci\u00f3n. \u00a0El \u00a0casacionista \u00a0construye \u00a0la \u00a0censura sobre la base de que el \u00a0Tribunal \u00a0omiti\u00f3 \u00a0tener en cuenta las afirmaciones que los testigos hacen sobre \u00a0el \u00a0p\u00e9simo \u00a0comportamiento \u00a0social del occiso, y su actitud hacia el acusado la \u00a0noche \u00a0anterior (haberlo atacado poniendo en peligro la vida de su hijo, y haber \u00a0matado \u00a0su \u00a0perro \u00a0para \u00a0despu\u00e9s \u00a0arrojarlo \u00a0en \u00a0la puerta de su casa), pero no \u00a0demuestra \u00a0por \u00a0qu\u00e9, \u00a0de \u00a0haber sido tenidos en cuenta las aspectos relativos a \u00a0los \u00a0posibles \u00a0m\u00f3viles \u00a0del \u00a0crimen, \u00a0la \u00a0visi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos habr\u00eda sido \u00a0distinta, \u00a0al \u00a0punto \u00a0de \u00a0tornar \u00a0deleznables \u00a0los \u00a0fundamentos del fallo.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sus \u00a0 conclusiones, \u00a0 se \u00a0 fundamentan \u00a0 en \u00a0apreciaciones \u00a0 muy \u00a0 particulares,\u00a0\u00a0 \u00a0 cargadas \u00a0 de \u00a0suposiciones \u00a0y \u00a0conjeturas, \u00a0que \u00a0desarrolla \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0que los testigos \u00a0Hugo \u00a0Bernardo \u00a0Estrada \u00a0Restrepo, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Cleotilde \u00a0Rivera \u00a0y \u00a0Amalia \u00a0Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Rivera hacen sobre \u00a0los \u00a0comentarios \u00a0que \u00a0se \u00a0tej\u00edan \u00a0en torno a los incidentes ocurridos la noche \u00a0anterior, \u00a0que toma por ciertos, sin detenerse a analizar las pruebas que niegan \u00a0el \u00a0acaecimiento de tales hechos, entre las que se cuenta la versi\u00f3n del propio \u00a0procesado, \u00a0 ni \u00a0 las \u00a0 argumentaciones \u00a0 del \u00a0 Tribunal \u00a0 sobre \u00a0 su \u00a0falta \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas breves consideraciones, y las expresadas \u00a0por \u00a0el \u00a0Procurador Delegado en su concepto, en el sentido de que los requisitos \u00a0exigidos \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 reconocimiento \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 justificante \u00a0alegada \u00a0tampoco \u00a0concurrir\u00edan, \u00a0puesto \u00a0que, \u00a0si \u00a0se \u00a0aceptara \u00a0en \u00a0gracia de discusi\u00f3n que los \u00a0hechos \u00a0sucedieron \u00a0como lo relata el casacionista, habr\u00eda de concluirse que la \u00a0acci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado estuvo determinada por un deseo de venganza, y no de por \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0una \u00a0agresi\u00f3n \u00a0actual e inminente, resultan suficientes para \u00a0desestimar el reproche.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, \u00a0o\u00eddo \u00a0el concepto del Procurador Primero \u00a0Delegado, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la rep\u00fablica y por autoridad de \u00a0la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 \u00a0E \u00a0 \u00a0SU \u00a0 \u00a0E \u00a0 L \u00a0 V \u00a0 E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n no proceden recursos. \u00a0Devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. CUMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS E. MEJIA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALAN \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALVEZ\u00a0 \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 O. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 PEREZ \u00a0PINZON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Teresa Ruiz\u00a0 Nu\u00f1ez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 SECRETARIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 10546 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 176 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-3898","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-9"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3898","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3898"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3898\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3898"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3898"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3898"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}