{"id":3871,"date":"2023-09-08T15:13:59","date_gmt":"2023-09-08T15:13:59","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1020919-11-01\/"},"modified":"2023-09-08T15:13:59","modified_gmt":"2023-09-08T15:13:59","slug":"1020919-11-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1020919-11-01\/","title":{"rendered":"10209(19-11-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 10209 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Dr. CARLOS AUGUSTO G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.\u00a0 176 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C., diecinueve (19) de noviembre de \u00a0dos mil uno (2.001). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Decide la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0DIONISIO \u00a0LUIS \u00a0CAMINO, contra la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0Cundinamarca que modific\u00f3 la proferida en primera \u00a0instancia \u00a0el \u00a027 de mayo de 1994 por el juzgado \u00fanico de Ubat\u00e9, en el sentido \u00a0de \u00a0reducir de 26 a 25 a\u00f1os y 2 meses la pena principal de prisi\u00f3n a la que se \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0dicho \u00a0procesado \u00a0como \u00a0autor \u00a0de \u00a0los delitos de homicidio y porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0arma \u00a0para la defensa personal, habi\u00e9ndola confirmado en lo dem\u00e1s, \u00a0esto \u00a0es, en cuanto a la pena accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0fijada \u00a0en \u00a0un \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a010 a\u00f1os, a la suspensi\u00f3n de la patria \u00a0potestad \u00a0&#8220;si \u00a0la \u00a0tuviere por un lapso de 15 a\u00f1os&#8221; y al pago de los perjuicios \u00a0morales \u00a0y \u00a0materiales \u00a0en \u00a0cantidad \u00a0de &#8220;SEIS (6) MILLONES de pesos que deber\u00e1 \u00a0cancelar por un t\u00e9rmino de seis (6) meses&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS YACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>Aproximadamente a las ocho de la noche del 13 \u00a0de \u00a0 marzo \u00a0 de \u00a0 1.993, \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 vereda \u00a0 Rasgata \u00a0 de \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Tausa \u00a0(Cundinamarca),\u00a0 \u00a0 Luis \u00a0 Alarc\u00f3n \u00a0 y \u00a0 John \u00a0Jairo \u00a0Villegas \u00a0Villarreal, \u00a0ingresaron \u00a0a \u00a0una \u00a0tienda de propiedad de DIONISIO LUIS CAMINO, pero como \u00e9ste \u00a0hacia \u00a0varios meses hab\u00eda tenido inconvenientes con el \u00faltimo de los nombrados \u00a0por \u00a0el \u00a0cobro \u00a0de \u00a0un \u00a0dinero, \u00a0aprovechando \u00a0que \u00a0Alarc\u00f3n \u00a0entr\u00f3 al ba\u00f1o le \u00a0propin\u00f3 \u00a0dos \u00a0disparos, uno de los cuales le impact\u00f3 en la cabeza y le produjo \u00a0la muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acto seguido, DIONISIO huy\u00f3 en la camioneta \u00a0de \u00a0su \u00a0propiedad, siendo capturado horas m\u00e1s tarde en la vereda de Concubita y \u00a0se \u00a0 hall\u00f3 \u00a0 en \u00a0 su \u00a0poder \u00a0un \u00a0revolver \u00a0Smith \u00a0Wesson \u00a0calibre \u00a038, \u00a0sin \u00a0el \u00a0correspondiente permiso para su porte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conocidos \u00a0inicialmente \u00a0estos hechos por la \u00a0Inspecci\u00f3n \u00a0 Municipal \u00a0 de \u00a0 Tausa \u00a0 (Cundinamarca), \u00a0 se \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0cabo \u00a0el \u00a0levantamiento \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver \u00a0de \u00a0John \u00a0Jairo \u00a0Villarreal \u00a0y \u00a0se \u00a0recaudaron los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Luis \u00a0Alberto \u00a0Alarc\u00f3n \u00a0Alarc\u00f3n \u00a0y \u00a0Alejandro Calvo Monta\u00f1o, \u00a0diligencias \u00a0que \u00a0junto con el informe rendido por el Comandante de la estaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Polic\u00eda \u00a0de \u00a0Sutatausa, \u00a0el 15 de marzo de 1.993 la Fiscal\u00eda Seccional No. \u00a0313 \u00a0de \u00a0Ubat\u00e9 \u00a0inci\u00f3 \u00a0la \u00a0presente \u00a0investigaci\u00f3n, procediendo a vincular al \u00a0aprehendido \u00a0mediante \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria, \u00a0acto \u00a0en \u00a0el que, por haber \u00a0manifestado \u00a0expresamente \u00a0que \u00a0carec\u00eda de abogado de confianza, se le design\u00f3 \u00a0una \u00a0abogada \u00a0de \u00a0la \u00a0defensor\u00eda \u00a0P\u00fablica para que lo asistiera en su defensa, \u00a0resolvi\u00e9ndosele \u00a0posteriormente\u00a0 \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con medida de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0por \u00a0los delitos de homicidio y porte \u00a0ilegal de armas para la defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recopilada \u00a0abundante \u00a0prueba \u00a0testimonial y \u00a0practicada \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar de los hechos, el 6 de julio siguiente se \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio del sumario con resoluci\u00f3n acusatoria contra \u00a0DIONISIO \u00a0 LUIS \u00a0 CAMINO, \u00a0 por \u00a0 los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0por \u00a0el \u00a0aprovechamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0indefensi\u00f3n de la v\u00edctima y porte ilegal de arma para \u00a0la \u00a0defensa personal, neg\u00e1ndose en la misma decisi\u00f3n la libertad provisional y \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0impetradas \u00a0por \u00a0la defensa por no haberse decidido la solicitud de \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0oportunamente \u00a0elev\u00f3\u00a0 el procesado y por la falta de defensa \u00a0t\u00e9cnica \u00a0con \u00a0que \u00a0se \u00a0ritu\u00f3 \u00a0la indagatoria, pues cuanto abogada oficiosa que \u00a0represent\u00f3 \u00a0a \u00a0dicho procesado en dicha diligencia solo estuvo presente para el \u00a0momento \u00a0de \u00a0su \u00a0firma, decisi\u00f3n que no fue modificada al resolverse el recurso \u00a0de \u00a0reposici\u00f3n, \u00a0lo \u00a0que \u00a0si \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0al \u00a0desatarse \u00a0la impugnaci\u00f3n, pues la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cundinamarca, excluy\u00f3 la \u00a0circunstancia \u00a0 espec\u00edfica \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0deducida \u00a0al \u00a0il\u00edcito \u00a0contra \u00a0la \u00a0vida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0etapa \u00a0del \u00a0juicio \u00a0se \u00a0decretaron y \u00a0practicaron \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0solicitadas \u00a0por \u00a0las \u00a0partes, y una vez realizada la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condentaria, que apelada, fue \u00a0confirmada \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0Tribunal, \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0 \u00a0rese\u00f1ada \u00a0anteriormente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Fraccionando los ataques a la sentencia entre \u00a0los \u00a0que \u00a0discrimina \u00a0como \u00a0causales \u00a0de nulidad y subsidiarias, cinco reproches \u00a0propone el demandante contra el fallo de segunda instancia as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0Cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;POR \u00a0 ILEGALIDAD \u00a0 DE \u00a0LA \u00a0DILIGENCIA \u00a0DE \u00a0INDAGATORIA&#8221;, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0acusa \u00a0el \u00a0fallo impugnado de estar \u00a0viciado de nulidad, por violaci\u00f3n al derecho a la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Transcribe \u00a0doctrina \u00a0nacional \u00a0sobre \u00a0los \u00a0derechos \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0y \u00a0precisa \u00a0que \u00a0si bien en este asunto se ha discutido \u00a0bastante \u00a0sobre \u00a0el \u00a0derecho a la defensa de LUIS CAMINO a ra\u00edz de las diversas \u00a0peticiones \u00a0que \u00a0en \u00a0tal \u00a0sentido \u00a0elevara \u00a0en \u00a0la instrucci\u00f3n y en la causa su \u00a0abogado, \u00a0resultando \u00a0de \u00a0ah\u00ed \u00a0solamente \u00a0un &#8220;enfrentamiento inocuo&#8221; que &#8220;trajo \u00a0como \u00a0 consecuencia \u00a0 que \u00a0 se \u00a0desligara \u00a0el \u00a0mismo \u00a0fin \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0juzgamiento&#8221;, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0y \u00a0en \u00a0general la doctrina \u00a0consideran \u00a0la \u00a0procedencia \u00a0de \u00a0la nulidad por este motivo cuando el abogado ha \u00a0sido \u00a0&#8220;un espectador m\u00e1s&#8221; en el proceso, el Juzgado y el Tribunal desconocieron \u00a0los \u00a0&#8220;valiosos&#8221; \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Agust\u00edn \u00a0Ramos, Fausto de los Santos Asencio, \u00a0Angel \u00a0Parmenio \u00a0Torres \u00a0Su\u00e1rez y Jos\u00e9 Eliseo Mart\u00edn Moreno que demuestran la \u00a0ilegalidad \u00a0de la injurada, con el argumento de que se trat\u00f3 de una coartada de \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0cuando \u00a0los \u00a0dos \u00a0\u00faltimos, \u00a0quienes \u00a0son \u00a0agentes de la polic\u00eda, \u00a0manifestaron \u00a0procesal \u00a0y \u00a0extraprocesamente, \u00a0que \u00a0&#8220;cuando \u00a0condujeron \u00a0a\u00a0 \u00a0DIONISIO \u00a0LUIS \u00a0CAMINO \u00a0observaron \u00a0a \u00a0los otros dos testigos arriba anotados, y \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0la \u00a0defensora p\u00fablica lleg\u00f3 con un atraso considerable despu\u00e9s \u00a0de iniciada la diligencia de indagatoria.&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0agrega, \u00a0que el \u00a0juzgador \u00a0 desvirtu\u00f3 \u00a0la \u00a0prueba \u00a0aduciendo \u00a0que \u00a0en \u00a0dicha \u00a0diligencia \u00a0no \u00a0se \u00a0encuentran \u00a0espacios \u00a0dobles \u00a0o faltantes que permitan establecer superposici\u00f3n \u00a0de \u00a0nombres, \u00a0o \u00a0la \u00a0inasistencia \u00a0del \u00a0defensor, adem\u00e1s de que el procesado no \u00a0dej\u00f3 \u00a0ninguna \u00a0constancia al final de la misma en la que hubiera manifestado su \u00a0inconformidad \u00a0al \u00a0respecto, \u00a0argumentos, \u00a0que \u00a0en \u00a0criterio \u00a0del \u00a0demandante no \u00a0resultan \u00a0suficientemente \u00a0concisos, \u00a0m\u00e1s \u00a0a\u00fan \u00a0cuando \u00a0esta \u00a0pr\u00e1ctica en los \u00a0despachos \u00a0judiciales \u00a0es \u00a0frecuente \u00a0bien \u00a0por \u00a0desidia \u00a0de \u00a0los funcionarios o \u00a0amistad \u00a0 con \u00a0 los \u00a0abogados, \u00a0pero \u00a0en \u00a0todo \u00a0caso \u00a0en \u00a0desmedro \u00a0del \u00a0mandato \u00a0constitucional \u00a0del \u00a0art\u00edculo 29, am\u00e9n de que en este caso, el juez de primera \u00a0instancia \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que las condiciones personales y familiares del \u00a0procesado \u00a0son demostrativas de que a pesar de no tener conocimientos jur\u00eddicos \u00a0su defendido advirti\u00f3 la ilegalidad de la indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0irregularidad existi\u00f3, enfatiza, y si \u00a0bien \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n no es la de cuestionar la actividad de quien lo antecedi\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0tarea \u00a0defensiva, lo cierto es que dicho profesional &#8220;se qued\u00f3 corto en \u00a0sus \u00a0alegatos \u00a0al \u00a0tratar \u00a0procesalmente \u00a0de invocar una defensa apartada de los \u00a0aspectos \u00a0f\u00e1cticos \u00a0y \u00a0probatorios \u00a0que \u00a0podr\u00edan \u00a0haber \u00a0determinado \u00a0un fallo \u00a0totalmente diferente al que se cuestiona.&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, \u00a0as\u00ed, \u00a0el estudio de las pruebas, \u00a0que en su sentir, demuestran la ilegalidad de la indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0Cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0por \u00a0considerar \u00a0que \u00a0se \u00a0dict\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0&#8220;POR VIOLACION DEL DERECHO A LA \u00a0DEFENSA, \u00a0EN \u00a0RAZON A LA ERRONEA RESOLUCION DE ACUSACION&#8221;, propone el actor esta \u00a0censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0resaltar \u00a0la \u00a0importancia \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n, cuestiona las apreciaciones del Tribunal para avalar \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0que \u00a0hiciera \u00a0el Juez de los l\u00edmites punitivos previstos en la \u00a0Ley \u00a040 \u00a0de \u00a01.993 \u00a0para \u00a0el delito de homicidio, no obstante que la resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria cit\u00f3 el art\u00edculo 323 del Decreto 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0y junto a este \u201cc\u00famulo de \u00a0errores\u201d, \u00a0agrega, no puede desconocerse que fuera del yerro sobre la vigencia \u00a0de \u00a0la ley penal, se hacen afirmaciones que no se encuentran probadas, aparte de \u00a0sospechas \u00a0y \u00a0conjeturas, -las cuales no identifica- desconoci\u00e9ndose el derecho \u00a0del procesado de saber los cargos que se le formularon. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer \u00a0Cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0acusa \u00a0el \u00a0demandante el fallo del Tribunal, por considerar que es violatorio de \u00a0una \u00a0norma \u00a0de derecho sustancial, por &#8220;CARENCIA DE CERTEZA HISTORICA Y JURIDICA \u00a0EN LOS FUNDAMENTOS DE LA SENTENCIA&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Centra la argumentaci\u00f3n demostrativa de esta \u00a0censura, \u00a0en \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n de que no hay delito sin m\u00f3vil, circunstancia que \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0concreto no se investig\u00f3, pues las m\u00faltiples pruebas practicadas \u00a0no \u00a0fueron \u00a0tendientes \u00a0a establecer las circunstancias temporo espaciales de lo \u00a0acontecido, \u00a0y \u00a0aunque \u00a0en ello la sentencia de primera instancia es tajante, lo \u00a0es \u00a0&#8220;sin \u00a0motivaci\u00f3n clara alguna respecto de las circunstancias modales&#8221;, pues \u00a0en \u00a0&#8220;grandes \u00a0apartes \u00a0defiende \u00a0la posici\u00f3n de la legalidad de la indagatoria, \u00a0pero \u00a0en \u00a0apenas \u00a0medio \u00a0p\u00e1rrafo \u00a0analiza \u00a0las \u00a0causales \u00a0de \u00a0inculpabilidad \u00a0o \u00a0justificaci\u00f3n del caso que nos ocupa&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca a continuaci\u00f3n que en la diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria, \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0manifest\u00f3 m\u00f3vil diferente al de salvar su \u00a0vida, \u00a0aparte \u00a0de \u00a0la \u00a0referencia \u00a0somera \u00a0sobre \u00a0una &#8220;ligera enemistad con LUIS \u00a0ALARCON \u00a0(sic) \u00a0por \u00a0haber disuelto una sociedad de una gallera&#8221;, para referirse \u00a0luego \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de Luis Alberto Alarc\u00f3n y concluir, que de las versiones \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos \u00a0presenciales \u00a0del hecho, tampoco se puede deducir el &#8220;aspecto \u00a0subjetivo&#8221;, \u00a0pues \u00a0mientras \u00a0Joaqu\u00edn \u00a0Bello \u00a0y \u00a0Teodolina \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0&#8220;no \u00a0dan \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0esta \u00a0circunstancia&#8221;, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Hercilia Rodr\u00edguez Cano, Jos\u00e9 \u00a0Lubin \u00a0Urrea \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 El\u00ed Espinosa &#8220;dejan entrever que si existi\u00f3 alg\u00fan tipo \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0instant\u00e1nea \u00a0que \u00a0desencaden\u00f3 \u00a0la reacci\u00f3n de mi defendido&#8221;, \u00a0como \u00a0dice \u00a0demostrarlo \u00a0con \u00a0la \u00a0transcripci\u00f3n \u00a0de \u00a0algunos \u00a0apartes de dichas \u00a0declaraciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hace referencia a alguna doctrina extranjera \u00a0sobre \u00a0 la \u00a0 certeza \u00a0 y \u00a0 afirma \u00a0que \u00a0los \u00a0falladores \u00a0incurrieron \u00a0en \u00a0graves \u00a0irregularidades \u00a0 &#8220;al \u00a0no \u00a0verificar \u00a0e \u00a0investigar \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0instrumentos \u00a0probatorios \u00a0legalmente \u00a0aportados \u00a0la motivaci\u00f3n de lo ocurrido el 13 de marzo \u00a0de 1993&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto \u00a0Cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Formula \u00a0 este \u00a0 reproche \u00a0el \u00a0actor, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n indebida e interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0de \u00a0las pruebas, haciendo recaer el yerro en la valoraci\u00f3n probatoria \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Fausto \u00a0de \u00a0los \u00a0Santos \u00a0Asencio, Agust\u00edn Ramos y los \u00a0agentes \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Eliseo \u00a0Mart\u00edn \u00a0Moreno \u00a0y \u00a0Angel \u00a0Parmenio Torres \u00a0Su\u00e1rez, \u00a0con \u00a0los \u00a0cuales, \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0&#8220;se \u00a0prueba que la diligencia de \u00a0indagatoria \u00a0estaba \u00a0viciada \u00a0de nulidad&#8221;, pues fueron desechados por el Juzgado \u00a0argumentando \u00a0que \u00a0se \u00a0trata de una coartada de la defensa con el fin de obtener \u00a0la nulidad de la indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Muestra su desacuerdo con la afirmaci\u00f3n del \u00a0a \u00a0quo \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0que \u00a0dichos \u00a0testigos \u00a0carecen de respaldo, ya que, en su \u00a0concepto, \u00a0estos \u00a0&#8220;concuerdan \u00a0objetivamente&#8221; \u00a0con \u00a0la versi\u00f3n de Fausto de los \u00a0Santos Asencio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pasa, entonces, a exponer algunos comentarios \u00a0sobre \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0para \u00a0solicitar \u00a0que se haga un &#8220;estudio detallado y \u00a0concienzudo \u00a0de estas pruebas testimoniales con miras a que en conjunto se halle \u00a0la \u00a0verdad \u00a0procesal, \u00a0que \u00a0no es otra que la que concuerda con el cargo primero \u00a0rese\u00f1ado en este libelo&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a la dem\u00e1s prueba testimonial del \u00a0proceso, \u00a0 dice \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0que \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Teodolina \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0incurre en &#8220;evidentes contradicciones&#8221;, ya que durante la diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que ten\u00eda iluminaci\u00f3n el lugar de los hechos y en la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica que no hab\u00edan bombillos en la parte exterior; que encontr\u00f3 \u00a0el \u00a0cad\u00e1ver \u00a0con \u00a0las \u00a0manos \u00a0en \u00a0el \u00a0bolsillo, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0en \u00a0el acta del \u00a0levantamiento \u00a0del \u00a0mismo, \u00a0sobre \u00a0su \u00a0posici\u00f3n \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0constancia \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0dec\u00fabito \u00a0dorsal \u00a0con \u00a0los \u00a0brazos \u00a0sobre \u00a0el cuerpo, m\u00e1xime si no \u00a0existe \u00a0constancia \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0cad\u00e1ver haya sido manipulado, \u00a0haciendo \u00a0 incurrir \u00a0 al \u00a0juzgador \u00a0en \u00a0error, \u00a0descartando \u00a0como \u00a0consecuencia, \u00a0cualquier \u00a0maniobra \u00a0agresiva, \u00a0actual o inminente de parte del hoy occiso, para \u00a0imputar \u00a0agravante \u00a0y \u00a0desestimando \u00a0la causal de justificaci\u00f3n de la leg\u00edtima \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 lo \u00a0 anterior, \u00a0 considera, \u00a0 debe \u00a0&#8220;desestimarse el generoso valor probatorio&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>otorgado \u00a0a \u00a0tales \u00a0medios, \u00a0para que, en su \u00a0lugar, \u00a0se \u00a0de \u00a0la \u00a0&#8220;trascendencia a las dem\u00e1s pruebas testimoniales aportadas, \u00a0las \u00a0cuales \u00a0s\u00ed \u00a0est\u00e1n \u00a0en \u00a0concordancia \u00a0con \u00a0la \u00a0prueba \u00a0objetiva o material \u00a0obrante&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quinto \u00a0Cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De manera excluyente y subsidiaria propone el \u00a0libelista \u00a0esta tacha a la sentencia, acus\u00e1ndola de ser violatoria de una norma \u00a0de \u00a0derecho \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0error \u00a0de hecho, por apreciaci\u00f3n err\u00f3nea de los \u00a0testimonios, \u00a0 que, \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 modo \u00a0 de \u00a0 ver, \u00a0demuestran \u00a0el \u00a0exceso \u00a0en \u00a0una \u00a0justificante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comienza \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0de la censura \u00a0reproduciendo \u00a0integralmente \u00a0el \u00a0contenido \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a030 \u00a0de \u00a0la anterior \u00a0codificaci\u00f3n \u00a0sustantiva \u00a0sobre \u00a0el exceso en las causales de justificaci\u00f3n, y \u00a0pasa \u00a0a \u00a0resaltar \u00a0el \u00a0da\u00f1o \u00a0que \u00a0el hoy occiso y su acompa\u00f1ante le hac\u00edan al \u00a0procesado, \u00a0cuando llegaban &#8220;borrachos&#8221; a su tienda, de acuerdo a lo narrado por \u00a0Oswaldo Pach\u00f3n y Luis Antonio Castillo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, aduce que no fueron valoradas en \u00a0su \u00a0oportunidad las versiones de Jos\u00e9 El\u00ed Espinosa, Mar\u00eda Hercilia Rodr\u00edguez \u00a0Cano \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Lubin \u00a0Urrea, \u00a0que &#8220;demuestran la forma alevosa como la v\u00edctima \u00a0irrumpi\u00f3 \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0esfera patrimonial, con claras intenciones de atentar \u00a0contra \u00a0la \u00a0integridad f\u00edsica de DIONISIO LUIS CAMINO&#8221;, destacando tambi\u00e9n que \u00a0\u00e9ste \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0sac\u00f3 el rev\u00f3lver para defenderse, \u00a0siendo \u00a0&#8220;aqu\u00ed donde s\u00ed encontramos realmente la que no encontr\u00f3 el Juzgado de \u00a0conocimiento \u00a0para \u00a0proferir \u00a0sentencia&#8221;, \u00a0ya \u00a0que \u00a0el miedo y la ira de que fue \u00a0objeto \u00a0 \u00a0el \u00a0 procesado \u00a0 le \u00a0 permiten\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 colegir\u00a0\u00a0 \u00a0que,\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;se\u00a0\u00a0 \u00a0le\u00a0 fue\u00a0 la\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0mano\u00a0 \u00a0o \u00a0le\u00a0\u00a0 \u00a0falt\u00f3\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0moderaci\u00f3n \u00a0 \u00a0en\u00a0 \u00a0 su\u00a0 \u00a0 conducta&#8221;,\u00a0\u00a0 \u00a0 pues\u00a0\u00a0 \u00a0de\u00a0\u00a0 \u00a0 lo\u00a0\u00a0 \u00a0 contrario,\u00a0\u00a0 \u00a0 alegar\u00eda\u00a0\u00a0 \u00a0la\u00a0 \u00a0leg\u00edtima\u00a0\u00a0 \u00a0defensa \u00a0&#8220;como \u00a0err\u00f3neamente&#8221; \u00a0lo \u00a0plante\u00f3 el \u00a0anterior \u00a0defensor, pues, los derechos a la vida y a la propiedad de LUIS CAMINO \u00a0se \u00a0 encontraban \u00a0 en \u00a0 conflicto \u00a0 en \u00a0 el \u00a0de \u00a0la \u00a0vida \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0del \u00a0delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0hace las siguientes peticiones, \u00a0respecto \u00a0 \u00a0de \u00a0 cada \u00a0 una \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 causales \u00a0 invocadas \u00a0 y \u00a0 los \u00a0 cargos \u00a0planteados: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a. \u00a0Se \u00a0Case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y se decrete la \u00a0nulidad de lo actuado a partir del &#8220;surgimiento del vicio&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b. \u00a0Se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia y se decrete la \u00a0nulidad \u00a0 \u00a0&#8220;a \u00a0 \u00a0partir \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0momento \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0 profiri\u00f3 \u00a0 dicha \u00a0providencia&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c. \u00a0Se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0revaloren \u00a0las pruebas y se dicte el fallo que en derecho corresponda, petici\u00f3n \u00a0que tambi\u00e9n predica del cuarto cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>d. \u00a0Se \u00a0case la sentencia, se revaloren las \u00a0pruebas \u00a0y \u00a0se \u00a0dicte \u00a0el \u00a0fallo \u00a0que \u00a0en derecho corresponda, concedi\u00e9ndole al \u00a0procesado \u00a0&#8220;el \u00a0beneficio \u00a0de \u00a0rebaja de pena contemplado en el art\u00edculo 30 del \u00a0C.P.&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CONCEPTO DEL PROCURADOR PRIMERO DELEGADO EN LO PENAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0Cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado no existe la \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al derecho a la defensa planteado por el casacionista, \u00a0pues \u00a0si \u00a0bien \u00a0la \u00a0diligencia en comento constituye un medio de defensa para el \u00a0ciudadano \u00a0que \u00a0se \u00a0vincula \u00a0a un proceso penal, la funci\u00f3n que all\u00ed cumple el \u00a0defensor \u00a0es \u00a0pasiva, \u00a0pues \u00a0no \u00a0puede \u00a0intervenir interrogando, ni mucho menos, \u00a0sugerir \u00a0las \u00a0respuestas \u00a0del \u00a0indagado, debiendo solamente evitar las preguntas \u00a0capciosas, sugestivas o las presiones indebidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0caso \u00a0concreto, afirma que DIONISIO \u00a0LUIS \u00a0CAMINO \u00a0se \u00a0le \u00a0enter\u00f3 \u00a0del derecho que ten\u00eda para nombrar un defensor y \u00a0como \u00a0manifest\u00f3 no tenerlo, se le design\u00f3 uno de oficio, &#8220;quien se identific\u00f3 \u00a0y \u00a0acept\u00f3 \u00a0el \u00a0cargo, \u00a0cont\u00e1ndose \u00a0con \u00a0su \u00a0presencia \u00a0en \u00a0el transcurso de la \u00a0indagatoria. \u00a0En \u00a0el desarrollo de esta diligencia, el sindicado no fue sometido \u00a0a \u00a0ning\u00fan \u00a0tipo de coacci\u00f3n, las preguntas fueron normales frente a esta clase \u00a0de \u00a0actuaci\u00f3n y el procesado hizo toda una disertaci\u00f3n de justificaci\u00f3n de su \u00a0conducta. \u00a0Conclu\u00edda \u00a0la \u00a0misma, \u00a0se dej\u00f3 constancia que fue le\u00edda y aprobada \u00a0por \u00a0los que en ella interviniron; fue suscrita por el se\u00f1or Fiscal Instructor, \u00a0el \u00a0indagado, \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0defensora \u00a0y \u00a0la \u00a0secretaria. \u00a0De no haber estado de \u00a0acuerdo \u00a0el \u00a0indagado \u00a0con \u00a0su contenido o de haberse sentido afectado en alg\u00fan \u00a0derecho, \u00a0ten\u00eda \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0manifestarlo \u00a0en \u00a0ese \u00a0momento, \u00a0y \u00a0no lo \u00a0hizo&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0inmediato reproduce las consideraciones \u00a0expuestas \u00a0en la sentencia de primer grado sobre esta circunstancia, concluyendo \u00a0que \u00a0el \u00a0acta \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0es \u00a0un \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0&#8220;constitutivo \u00a0de \u00a0plena prueba&#8221; del cual el funcionario que la practic\u00f3 da fe, \u00a0&#8220;salvo que se demuestre su falsedad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, para el Ministerio P\u00fablico, los \u00a0cuestionamientos \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0a la legalidad de la indagatoria carecen de \u00a0respaldo \u00a0probatorio, pues se apoya en los testimonios de Agust\u00edn Ramos, Fausto \u00a0de \u00a0los \u00a0Santos \u00a0Asencio, \u00a0Angel \u00a0Parmenio Torres Su\u00e1rez y Jos\u00e9 Eliseo Mart\u00edn \u00a0Moreno, \u00a0quienes \u00a0declararon \u00a0sobre \u00a0la \u00a0forma como dicha diligencia se llev\u00f3 a \u00a0cabo \u00a0y a los que no les di\u00f3 credibilidad el juzgador, pretendiendo en \u00faltimas \u00a0hacer \u00a0prevalecer \u00a0su \u00a0criterio \u00a0frente \u00a0al \u00a0del fallador, posici\u00f3n que resulta \u00a0inadmisible \u00a0en \u00a0esta sede, dada la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad que \u00a0ampara \u00a0los \u00a0fallos \u00a0judiciales, \u00a0y \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que en materia probatoria rige el \u00a0sistema de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0Cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Partiendo \u00a0de \u00a0los \u00a0requisitos a los que se \u00a0refiere \u00a0el \u00a0art\u00edculo 442 del C\u00f3digo de Procedimiento de Penal, respecto de la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, \u00a0advierte \u00a0el Delegado, que si bien la Fiscal Seccional \u00a0No. \u00a0313 \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0agravante \u00a0a \u00a0que se refer\u00eda el numeral 7o. del \u00a0art\u00edculo \u00a0324 del C\u00f3digo Penal vigente para cuando se cometieron los hechos, y \u00a0otros \u00a0de car\u00e1cter gen\u00e9rico, ellos &#8220;fueron desestimados por el Fiscal Delegado \u00a0ante \u00a0los \u00a0Tribunales \u00a0de \u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 y Cundinamarca al conocer de la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0este \u00a0prove\u00eddo, \u00a0advirtiendo que la circunstancia agravante \u00a0que \u00a0trata \u00a0la \u00a0disposici\u00f3n en cita no se estructura pues no est\u00e1 demostrada y \u00a0las gen\u00e9ricas de agravaci\u00f3n solo se deducen en el fallo&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que tiene que ver con la alusi\u00f3n a \u00a0las \u00a0penas \u00a0previstas en los art\u00edculos 323 y 324 del Decreto 100 de 1980, hecha \u00a0en \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0sin considerar los incrementos establecidos en la Ley 40 de \u00a01.993, \u00a0no \u00a0constituye \u00a0sino \u00a0una irregularidad insustancial para el colaborador \u00a0del \u00a0 Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0pues \u00a0las \u00a0conductas \u00a0punibles \u00a0se \u00a0describ\u00edan \u00a0en \u00a0id\u00e9ntica \u00a0forma, \u00a0&#8220;solo \u00a0que \u00a0en ambos eventos aquellos art\u00edculos de la Ley 40 \u00a0-29 \u00a0y \u00a030-, \u00a0incrementaron el quantum punitivo cuya graduaci\u00f3n est\u00e1 atribuida \u00a0de \u00a0manera \u00a0exclusiva al juzgador al momento de tasar la pena, como en efecto se \u00a0hizo&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer \u00a0Cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se \u00a0dan \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0de claridad, \u00a0t\u00e9cnica \u00a0y \u00a0l\u00f3gica del recurso, como que no indica el sentido de la violaci\u00f3n \u00a0ni \u00a0la \u00a0categor\u00eda del yerro que atribuye al sentenciador, ni mucho se sabe qu\u00e9 \u00a0es \u00a0lo \u00a0que \u00a0pretende \u00a0el \u00a0actor, \u00a0impidiendo \u00a0que pueda la Corte interpretar la \u00a0demanda \u00a0&#8220;m\u00e1s all\u00e1 de lo que expresa&#8221;, son los primeros reparos que destaca el \u00a0Ministerio P\u00fablico para solicitar la desestimaci\u00f3n del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0tampoco tiene raz\u00f3n el libelista \u00a0en \u00a0su planteamiento puesto que el Juez si analiz\u00f3 lo concerniente a la nulidad \u00a0planteada \u00a0y \u00a0en \u00a0extenso se ocup\u00f3 de explicar razonadamente los motivos que le \u00a0permit\u00edan \u00a0restarle \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0las versiones de los testigos Jos\u00e9 Lubin \u00a0Urrea \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0El\u00ed \u00a0Espinoza \u00a0y \u00a0asimismo, \u00a0demostrada la responsabilidad del \u00a0procesado, \u00a0para \u00a0lo cual recuerda que al haberse confirmado el fallo de primera \u00a0instancia, \u00a0\u00e9ste \u00a0se \u00a0integra \u00a0en \u00a0un \u00a0solo \u00a0con el de segunda, am\u00e9n de que el \u00a0Tribunal \u00a0 se \u00a0 ocup\u00f3 \u00a0 unicamente \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 aspectos \u00a0 planteados \u00a0 en \u00a0 la \u00a0apelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto \u00a0Cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de resaltar los desaciertos de orden \u00a0t\u00e9cnico \u00a0que tambi\u00e9n, en criterio del Procurador Delegado, adolece la censura, \u00a0concluye \u00a0que el libelista pretende oponer su criterio al del fallador, el cual, \u00a0conforme \u00a0con \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica descart\u00f3 la veracidad de los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Fausto \u00a0de \u00a0los \u00a0Santos \u00a0Asencio, \u00a0Agust\u00edn Ramos, Jos\u00e9 Eliseo \u00a0Mart\u00edn \u00a0Moreno \u00a0y \u00a0Angel \u00a0Parmenio \u00a0Torres \u00a0y \u00a0concluy\u00f3 \u00a0a \u00a0partir de all\u00ed la \u00a0improsperidad \u00a0de \u00a0la nulidad planteada por la defensa, analiz\u00e1ndolos de manera \u00a0detallada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reitera, \u00a0as\u00ed, \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0respecto del \u00a0primer \u00a0cargo, \u00a0y afirma que no se presentan contradicciones en el testimonio de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Teodolinda \u00a0Rodr\u00edguez, como lo aduce el defensor, y transcribe los \u00a0apartes pertinentes de dicha prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quinto \u00a0Cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0planteamiento \u00a0de \u00a0esta censura, parte, \u00a0para \u00a0el Ministerio P\u00fablico de la apreciaci\u00f3n subjetiva del casacionista, cuyo \u00a0prop\u00f3sito \u00a0es \u00a0hacerla prevalecer ante la del juzgador, que adem\u00e1s, advera, es \u00a0&#8220;muy \u00a0l\u00f3gica, \u00a0coherente \u00a0y \u00a0bien \u00a0fundamentada&#8221;, siendo por tanto inadmisible, \u00a0debido \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad \u00a0que \u00a0cobija \u00a0al \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 30 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0aplicado \u00a0al \u00a0caso, \u00a0procede \u00a0cuando \u00a0se \u00a0exceden \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0impuestos \u00a0por \u00a0la \u00a0ley, la autoridad o la necesidad y son los jueces quienes en \u00a0cada caso concreto los que deciden sobre dicho exceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, no es cierto que el fallador \u00a0no \u00a0hubiera \u00a0considerado \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 El\u00ed Espinosa y Jo\u00e9 Lubin \u00a0Urrea, \u00a0pues \u00a0estos fueron analizados y desestimados por encontrarlos disonantes \u00a0frente \u00a0a \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0testigos; el de Mar\u00eda Hercilia Rodr\u00edguez fue tenido en \u00a0cuenta \u00a0y \u00a0se \u00a0acept\u00f3 \u00a0su \u00a0versi\u00f3n de que el hoy occiso no portaba cuchillo el \u00a0d\u00eda \u00a0de los hechos; y aunque, los de Oswaldo Pach\u00f3n y Luis Antonio Castillo no \u00a0fueron \u00a0valorados, &#8220;ello obedece a que el Juez no est\u00e1 obligado a valorar todas \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0y \u00a0puede omitir en su estudio de aquellas que no le aportan nada a \u00a0los hechos o sean, a su juicio, intrascendentes&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, finalmente, no casar la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal Tercera. \u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sea \u00a0esta \u00a0la oportunidad para reiterar una \u00a0vez \u00a0m\u00e1s que la formulaci\u00f3n de nulidades en casaci\u00f3n, no debe entenderse como \u00a0un \u00a0escrito \u00a0de \u00a0libre \u00a0formulaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0donde \u00a0el demandante, por el hecho de \u00a0invocar \u00a0la \u00a0causal tercera, se considere relevado de su obligaci\u00f3n de precisar \u00a0la \u00a0clase \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0que \u00a0invoca, \u00a0los motivos que la sustentan, as\u00ed como la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0bases \u00a0fundamentales \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0y \u00a0el juzgamiento o la vulneraci\u00f3n de garant\u00edas fundamentales de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales, \u00a0pues \u00a0precisamente, \u00a0su \u00a0car\u00e1cter residual y extremo \u00a0dentro \u00a0de la din\u00e1mica procesal, pretende la prevalencia de lo sustancial sobre \u00a0lo formal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todo lo anterior implica necesariamente, que \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0o \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos procesales se \u00a0encuentren \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0y \u00a0sean \u00a0perceptibles \u00a0dentro de la actuaci\u00f3n \u00a0surtida \u00a0a \u00a0lo \u00a0largo \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, pues de lo contrario, el vicio no \u00a0podr\u00e1 \u00a0alegarse dentro el curso ordinario y mucho menos dentro de este recurso, \u00a0pues \u00a0 si \u00a0 para \u00a0ello \u00a0se \u00a0hace \u00a0necesario \u00a0acudir \u00a0a \u00a0la \u00a0iniciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0por \u00a0separado, \u00a0tendiente a demostrar la causal invocada como de \u00a0nulidad, \u00a0entonces \u00a0ser\u00e1 \u00a0por medio de la acci\u00f3n de revisi\u00f3n, como quiera que \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0situaciones \u00a0extraprocesales que ser\u00edan debatibles en un proceso \u00a0diferente al objeto de estudio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0por \u00a0cuanto, \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0concreto, \u00a0aduciendo \u00a0la existencia de una nulidad por violaci\u00f3n al derecho de defensa, el \u00a0demandante \u00a0ataca \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0por \u00a0considerar, \u00a0que \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0es \u00a0ilegal, \u00a0tal \u00a0y \u00a0como aparece demostrado, en su \u00a0criterio, \u00a0con \u00a0los \u00a0tesimonios de Agust\u00edn Ramos, Fausto de los Santos Asencio, \u00a0Angel \u00a0Parmenio Torres Su\u00e1rez y Eliseo Mart\u00edn Moreno, quienes declararon en el \u00a0proceso \u00a0que \u00a0la \u00a0Defensora de P\u00fablica que asisti\u00f3 al procesado en la injurada \u00a0lleg\u00f3 \u00a045 minutos despu\u00e9s de haberse iniciado la misma, y adem\u00e1s, en el mismo \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0se le interrogaba, tanto el Fiscal como la defensora de oficio \u00a0se \u00a0 \u00a0encontraban \u00a0 \u00a0atendiendo \u00a0 \u00a0id\u00e9ntica \u00a0 \u00a0diligencia, \u00a0 \u00a0pero \u00a0 con \u00a0 otra \u00a0persona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 efecto, \u00a0 como \u00a0lo \u00a0sostuvieron \u00a0los \u00a0falladores \u00a0de instancia, en el acta contentiva de la indagatoria recepcionada a \u00a0DIONISIO \u00a0LUIS \u00a0CAMINO \u00a0no \u00a0se \u00a0observa el desconocimiento de las reglas para su \u00a0recepci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0se \u00a0hicieron \u00a0las \u00a0advertencias \u00a0legales al indagado sobre la \u00a0libertad \u00a0y voluntariedad de la misma, la ausencia de juramento, el derecho a no \u00a0autoincriminarse \u00a0y \u00a0a nombrar un defensor de su confianza, design\u00e1ndole uno de \u00a0oficio \u00a0ante \u00a0su \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0de no tener quien lo representara, habi\u00e9ndose \u00a0suscrito \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 misma, \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0quienes \u00a0 \u00a0figuran \u00a0 \u00a0all\u00ed \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0sus \u00a0intervinientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo \u00a0ello \u00a0as\u00ed, \u00a0debe entonces la Corte \u00a0afirmar \u00a0que el documento visible en el proceso al folio 18 y siguientes, cuenta \u00a0con \u00a0todos \u00a0los \u00a0requisitos de validez exigidos por la ley, que no son otros que \u00a0la \u00a0constancia \u00a0respecto \u00a0a \u00a0que \u00a0las explicaciones pedidas al indagado sobre su \u00a0comportamiento \u00a0delictivo \u00a0se \u00a0hicieron respetando sus derechos como ciudadano y \u00a0como \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0en \u00a0concreto, \u00a0debiendo \u00a0entonces \u00a0imperar \u00a0el principio \u00a0constitucional \u00a0de \u00a0la \u00a0buena \u00a0fe, consagrado en el art\u00edculo 83, de conformidad \u00a0con \u00a0el cual &#8220;las actuaciones de los particulares y de las autoridades p\u00fablicas \u00a0deber\u00e1n \u00a0ce\u00f1irse \u00a0a \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de la buena fe, la cual se presumir\u00e1 en \u00a0todas \u00a0las \u00a0gestiones \u00a0que \u00a0aquellos \u00a0adelanten \u00a0ante \u00a0\u00e9stas&#8221;, que por lo mismo \u00a0impone presumir la legalidad de la actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, si es que la tesis de la defensa apunta a \u00a0poner \u00a0en \u00a0evidencia \u00a0que \u00a0el \u00a0acta \u00a0de \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0contiene \u00a0afirmaciones \u00a0mentirosas \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0tiene que ver a la asistencia del procesado por parte de \u00a0la \u00a0defensora \u00a0p\u00fablica, \u00a0sin \u00a0corresponder ello a la verdad por las razones que \u00a0expone \u00a0en la censura, esto es, que solo se present\u00f3 para firmar la diligencia, \u00a0entonces \u00a0lo \u00a0que \u00a0eventualmente \u00a0quiere \u00a0significar \u00a0y \u00a0probar \u00a0con base en los \u00a0testimonios \u00a0aludidos \u00a0es \u00a0que \u00a0el \u00a0funcionario instructor cometi\u00f3 el delito de \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento p\u00fablico, lo cual corresponder\u00eda debatirse \u00a0en \u00a0un proceso penal por separado y si este culminara con sentencia condenatoria \u00a0una \u00a0vez se encuentre ejecutoriada, podr\u00eda constituir la prueba que le sirva de \u00a0soporte para acudir a la acci\u00f3n de revisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al efecto, no puede desconocerse, entonces, \u00a0que \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0expres\u00f3 \u00a0el \u00a0propio \u00a0defensor que asisti\u00f3 a LUIS CAMINO en la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0que la aludida investigaci\u00f3n penal ya se adelanta, siendo \u00a0ese, \u00a0pues \u00a0el \u00a0espacio \u00a0propicio \u00a0para \u00a0ponderar \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0o no de los \u00a0testimonios en los cuales se apoya para demostrar este cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta es precisamente la raz\u00f3n por la cual, \u00a0imposible \u00a0es para el defensor demostrar como yerro imputado al fallo de segunda \u00a0instancia, la nulidad originada en la diligencia de indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0Cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n por motivo de la nulidad, ataca en \u00a0este \u00a0evento \u00a0el \u00a0demandante \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0pues en su \u00a0criterio, \u00a0 se \u00a0 encuentra \u00a0viciada \u00a0de \u00a0una \u00a0nulidad \u00a0originada \u00a0en \u00a0el \u00a0pliego \u00a0acusatorio, \u00a0consistente en que al procesado se le conden\u00f3 dentro de los marcos \u00a0punitivos \u00a0consagrados en la Ley 40 de 1.993, vigente\u00a0 para\u00a0 ese\u00a0 \u00a0entonces,\u00a0 \u00a0cuando \u00a0en la mencionada decisi\u00f3n se refirieron los art\u00edculos \u00a0323 \u00a0y \u00a0324 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01.980, y adem\u00e1s, se &#8220;rese\u00f1an presunciones, \u00a0sospechas \u00a0y \u00a0conjeturas que a la postre son tomadas como agravantes que tampoco \u00a0existen probatoriamente&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo \u00a0este \u00a0el \u00a0sustento y desarrollo del \u00a0cargo, \u00a0debe destacarse en primer lugar que tampoco cumpli\u00f3 el defensor con los \u00a0presupuestos \u00a0m\u00ednimos \u00a0que \u00a0de \u00a0orden \u00a0t\u00e9cnico debe cumplir la formulaci\u00f3n de \u00a0nulidades \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0en \u00a0manera alguna concreta la causal de nulidad \u00a0invocada, \u00a0ni \u00a0mucho menos logra demostrar en qu\u00e9 consisti\u00f3 el desconocimiento \u00a0de \u00a0las bases fundamentales de la instrucci\u00f3n y el juzgamiento o de qu\u00e9 manera \u00a0se \u00a0vulneraron \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0del procesado, ni su incidencia en el \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0desacertado \u00a0como \u00a0confuso \u00a0es el \u00a0planteamiento \u00a0del casacionista, en la medida en que apoya la pretendida nulidad \u00a0en \u00a0aspectos \u00a0meramente formales y ya superados por la jurisprudencia, como que, \u00a0el \u00a0cuestionamiento \u00a0que \u00a0hace \u00a0a \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n lo cifra en la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0al derecho a la defensa, haciendo consistir el yerro en el quantum \u00a0punitivo \u00a0impuesto \u00a0al \u00a0procesado en la sentencia con base en las modificaciones \u00a0que en tal sentido introdujo el denominado Estatuto Antisecuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0desconoce \u00a0el \u00a0recurrente, que \u00a0reiterada \u00a0y \u00a0pac\u00edficamente \u00a0esta Sala ha venido sosteniendo que la nulidad por \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0debido proceso en cuanto a la err\u00f3nea calificaci\u00f3n de la \u00a0conducta \u00a0en \u00a0el pliego acusatorio, hace referencia a la denominaci\u00f3n gen\u00e9rica \u00a0del \u00a0tipo objetivo, esto es, cuando el delito a imputar se encuentra descrito en \u00a0cap\u00edtulo \u00a0 y \u00a0t\u00edtulo \u00a0diferente \u00a0a \u00a0aqu\u00e9l \u00a0en \u00a0donde \u00a0se \u00a0ubicaba \u00a0el \u00a0delito \u00a0err\u00f3neamente \u00a0atribu\u00eddo, \u00a0situaci\u00f3n bien diversa a la que pretende la defensa \u00a0con \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0expuesto \u00a0en este reproche, pues resulta evidente que su \u00a0inconformidad \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0dirigida a cuestionar la selecci\u00f3n del tipo objetivo, \u00a0porque \u00a0al \u00a0fin y al cabo no est\u00e1 en desacuerdo con la calificaci\u00f3n dada a los \u00a0hechos \u00a0imputados \u00a0su representado, sino a la normatividad aplicable al caso, lo \u00a0cual \u00a0pone \u00a0en \u00a0evidencia \u00a0que \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0ataque, \u00a0ya que en esos \u00a0t\u00e9rminos, \u00a0ha \u00a0debido \u00a0plantear una violaci\u00f3n directa de la ley por exclusi\u00f3n \u00a0evidente \u00a0de \u00a0la \u00a0que \u00a0regula \u00a0el asunto e indebida aplicaci\u00f3n de que la que le \u00a0sirvi\u00f3 de soporte a los falladores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No siendo ese entonces el caso presente, el \u00a0argumento \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0se cae por su propio peso, pues ninguna incidencia \u00a0tiene \u00a0en \u00a0la \u00a0legalidad de la actuaci\u00f3n el hecho de que a DIONISIO LUIS CAMINO \u00a0se \u00a0le \u00a0haya \u00a0acusado de homicidio, tomando como sustento normativo el art\u00edculo \u00a0324 \u00a0del Decreto 100 de 1.980, pues el hecho de que en la sentencia el Juez haya \u00a0tomado \u00a0como pena base para dosificar la sanci\u00f3n a imponer los marcos punitivos \u00a0introducidos \u00a0en \u00a0la \u00a0ley 40 de 1.993, no implica, de ninguna manera que se este \u00a0variando \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0a \u00a0la postre, esta normatividad lo que hizo fue \u00a0modificar \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0norma \u00a0 \u00a0anterior, \u00a0 es \u00a0 decir, \u00a0 que \u00a0 ella \u00a0 qued\u00f3 \u00a0 as\u00ed \u00a0modificada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0este punto de vista, entonces, no es \u00a0cierto, \u00a0como \u00a0lo \u00a0afirma \u00a0el censor, que se est\u00e9 desconociendo &#8220;el derecho que \u00a0tiene \u00a0el procesado a saber en concreto en qu\u00e9 consiste el pliego de cargos que \u00a0se \u00a0 le \u00a0 hace, \u00a0 qu\u00e9 \u00a0infracci\u00f3n \u00a0se \u00a0le \u00a0imputa \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0qu\u00e9 \u00a0procedimiento \u00a0ser\u00e1 \u00a0aplicado \u00a0en \u00a0su juzgamiento&#8221;, pues la Ley 40 de 1.993, en \u00a0nada \u00a0vari\u00f3 \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0que \u00a0del \u00a0delito de homicidio tra\u00eda el \u00a0art\u00edculo \u00a0323 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01.980, y como lo advierte el Delegado, la \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0introducida \u00a0por \u00a0esta \u00a0normativad \u00a0a este tipo penal, consisti\u00f3 \u00a0\u00fanicamente \u00a0en \u00a0el \u00a0incremento \u00a0del \u00a0quantum \u00a0punitivo respecto de los l\u00edmites \u00a0m\u00ednimo y m\u00e1ximo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por ello, al imponerse al procesado una pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de conformidad con los limites punitivos establecidos en la ley 40 \u00a0de \u00a01.993, \u00a0no \u00a0se hizo nada diferente a darle aplicaci\u00f3n al referido art\u00edculo \u00a0323 \u00a0del C\u00f3digo Penal, con la correspondiente modificaci\u00f3n que en tal sentido, \u00a0introdujo el referido Estatuto Antisecuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 otra \u00a0 parte, \u00a0extra\u00f1a \u00a0resulta \u00a0la \u00a0referencia \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0al \u00a0procedimiento \u00a0que \u00a0ser\u00eda \u00a0aplicable \u00a0en \u00a0el \u00a0juzgamiento, \u00a0como \u00a0integrante \u00a0del derecho del procesado a saber qu\u00e9 cargos se \u00a0le \u00a0imputan, \u00a0ya \u00a0que, \u00a0por \u00a0un lado, la aplicaci\u00f3n de la Ley 40 de 1.993, para \u00a0efectos \u00a0de la dosificaci\u00f3n punitiva no implicaba de ninguna manera un tr\u00e1mite \u00a0especial, \u00a0y \u00a0de \u00a0otro, \u00a0el \u00a0sistema \u00a0procesal \u00a0contenido en el Decreto 2.700 de \u00a01.991, \u00a0vigente parala \u00e9poca en que se ritu\u00f3 este asunto\u00a0 solo consagraba \u00a0un \u00a0procedimiento \u00a0ordinario \u00a0para \u00a0juzgar \u00a0los \u00a0delitos, \u00a0sin \u00a0perjuicio \u00a0de la \u00a0potestad \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0decidiera \u00a0acogerse \u00a0a \u00a0los \u00a0mecanismos \u00a0de la \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 anticipada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2013tambi\u00e9n \u00a0previsto \u00a0en \u00a0la Ley 600 de 2.00-, o audiencia especial, \u00a0cuya \u00a0consecuencia \u00a0es \u00a0abreviar \u00a0el \u00a0resto \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite \u00a0procesal, aspecto no \u00a0sucedi\u00f3 en este caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, es necesario agregar, que las \u00a0afirmaciones \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0en cuanto a que en la acusaci\u00f3n se tuvieron en \u00a0cuenta \u00a0sospechas \u00a0y \u00a0conjeturas \u00a0que fueron tomadas como agravantes, denotan su \u00a0desconocimiento \u00a0 de \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal, \u00a0ya \u00a0que, \u00a0como \u00a0lo \u00a0advirti\u00f3 \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, si bien inicialmente se le hab\u00eda imputado al procesado el \u00a0delito \u00a0de homicidio agravado por la indefensi\u00f3n, lo cierto es que al desatarse \u00a0la \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0recurso de apelaci\u00f3n que contra dicha \u00a0providencia \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0entonces \u00a0defensor, \u00a0tal \u00a0agravante fue desestimado, \u00a0quedando, \u00a0por \u00a0ende, \u00a0la imputaci\u00f3n por el homicidio, como simple, de ah\u00ed que \u00a0la \u00a0pena \u00a0impuesta corresponda a la m\u00ednima establecida en el art\u00edculo 29 de la \u00a0ley 40 de 1.993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0Primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0Cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nuevamente \u00a0 reitera \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0que \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0cargos al amparo de la causal primera, exige, como las dem\u00e1s, \u00a0imprescindiblemente \u00a0el cumplimiento de los requisitos de precisi\u00f3n y claridad, \u00a0debi\u00e9ndose \u00a0por tanto indicar el motivo de la violaci\u00f3n, esto es, si directa o \u00a0indirecta, \u00a0y \u00a0dependiendo \u00a0de \u00a0ello, si el yerro que la contiene se debi\u00f3 a la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0aplicaci\u00f3n indebida o interpretci\u00f3n err\u00f3nea, o si se \u00a0trata \u00a0de \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0bien \u00a0por omisi\u00f3n o suposici\u00f3n de \u00a0pruebas, \u00a0o de falsos juicios de identidad, o si estos obedecen a falsos juicios \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0o \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0en estos casos, entonces, de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial, as\u00ed como si su quebranto lo es por \u00a0aplicaci\u00f3n indebida o falta de aplicaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0caso \u00a0que \u00a0ocupa la atenci\u00f3n de la \u00a0Sala, \u00a0es \u00a0evidente, \u00a0que tanto la proposici\u00f3n como el desarrollo de la censura \u00a0se \u00a0encuentran por completo ajenos al cumplimiento de estos requisitos m\u00ednimos, \u00a0pues \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0precisa \u00a0el actor cu\u00e1les fueron las normas quebrantadas, ni \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0su sentido, dado que solo se limita a reproducir el cuerpo primero \u00a0de \u00a0la causal primera de casaci\u00f3n, que si bien permitir\u00eda en principio colegir \u00a0que \u00a0el \u00a0yerro \u00a0denunciado \u00a0es por motivo de la violaci\u00f3n directa, de inmediato \u00a0obliga \u00a0a \u00a0su descarte porque no respeta los hechos ni la valoraci\u00f3n probatoria \u00a0de \u00a0las \u00a0instancias \u00a0ni \u00a0propone \u00a0una discusi\u00f3n jur\u00eddica, sino que plantea una \u00a0discusi\u00f3n \u00a0sobre el m\u00e9rito de los medios de convicci\u00f3n cuyos yerros se atacan \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0dispuesto en el cuerpo segundo de la causal primera de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, de manera confusa y desordenada, \u00a0el \u00a0censor, partiendo de su peculiar forma de valorar la prueba, aspira a que se \u00a0crean \u00a0las \u00a0explicaciones \u00a0dadas \u00a0por \u00a0DIONISIO \u00a0LUIS \u00a0CAMINO en la indagatoria, \u00a0respecto \u00a0a \u00a0que \u00a0le \u00a0hizo \u00a0los \u00a0disparos \u00a0al \u00a0hoy \u00a0occiso \u00a0ante la necesidad de \u00a0defenderse, \u00a0ya \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0se \u00a0le \u00a0abalanz\u00f3 \u00a0con \u00a0un \u00a0cuchillo, \u00a0cuestionando \u00a0simult\u00e1neamente \u00a0lo que denomina falta de investigaci\u00f3n sobre los m\u00f3viles del \u00a0delito \u00a0y \u00a0el \u00a0reducido \u00a0an\u00e1lisis \u00a0que \u00a0hizo \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de las causales de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0e \u00a0inculpabilidad, sin que con ello demuestre yerro alguno en el \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, sugiere la existencia de la \u00a0duda \u00a0sobre \u00a0las \u00a0verdaderas \u00a0razones \u00a0por las cuales el incriminado cometi\u00f3 el \u00a0delito, \u00a0aduciendo \u00a0que \u00a0mientras \u00a0Joaqu\u00edn \u00a0Bello \u00a0y \u00a0Teodiolina Rodr\u00edguez &#8220;no \u00a0explican \u00a0esta circunstancia&#8221;, Mar\u00eda Rodr\u00edguez Cano, Jos\u00e9 Lubin Urrea y Jos\u00e9 \u00a0El\u00ed \u00a0Espinosa \u00a0s\u00ed \u00a0expresan \u00a0una \u00a0circunstancia que pudo haber generado alg\u00fan \u00a0&#8220;tipo \u00a0de reacci\u00f3n instant\u00e1nea que desencaden\u00f3 la reacci\u00f3n de mi defendido&#8221;, \u00a0aspectos \u00a0 que \u00a0se \u00a0quedan \u00a0en \u00a0la \u00a0mera \u00a0enunciaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0no \u00a0les \u00a0prosigue \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0alguna, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual, \u00a0y \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0principio de \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0que \u00a0orienta \u00a0este \u00a0recurso \u00a0impedida \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0la Corte para \u00a0desentra\u00f1ar \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la censura, y con mayor raz\u00f3n, para corregir las \u00a0fallas que presenta la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 otra \u00a0parte, \u00a0atendiendo \u00a0la \u00a0causal \u00a0invocada, \u00a0impertinentes \u00a0resultan las referencias hechas por el actor en cuanto \u00a0a \u00a0las \u00a0irregularidades \u00a0que \u00a0denuncia \u00a0por no haberse verificado ni investigado \u00a0&#8220;con \u00a0base en instrumentos probatorios legalmente aportados la motivaci\u00f3n de lo \u00a0ocurrido \u00a0el 13 de marzo de 1993&#8221;, as\u00ed como la presunta falta de motivaci\u00f3n en \u00a0la \u00a0sentencia sobre este mismo t\u00f3pico, pues una tal afirmaci\u00f3n comportar\u00eda el \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n integral, y una falta de \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0respectivamente, que como es sabido, los yerros de esta naturaleza \u00a0deben \u00a0 formularse \u00a0 al \u00a0 amparo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0desconocimiento \u00a0 del \u00a0 debido \u00a0 proceso \u00a0 y \u00a0 paralelamente \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0Cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0censura, formulada tambi\u00e9n con apoyo \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de casaci\u00f3n por aplicaci\u00f3n indebida e interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea, \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios, \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto, \u00a0&#8220;demuestran&#8221; \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0predicada de la \u00a0indagatoria, \u00a0no es m\u00e1s que la reiteraci\u00f3n de lo planteado en el primer cargo, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal tercera, con el \u00edtem de que en esta oportunidad \u00a0presenta \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0su \u00a0propio \u00a0an\u00e1lisis \u00a0probatorio, que como se dijo, \u00a0competer\u00eda \u00a0hacer \u00a0en \u00a0un \u00a0proceso diferente a este, con el fin de demostrar la \u00a0falsedad \u00a0de \u00a0las \u00a0constancias \u00a0dejadas \u00a0en \u00a0el \u00a0acta \u00a0contentiva de la versi\u00f3n \u00a0injurada, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por la cual se impone el rechazo de la censura en lo que toca \u00a0a este aspecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 otro \u00a0 lado, \u00a0 el \u00a0 censor \u00a0hace \u00a0un \u00a0cuestionamiento \u00a0 del \u00a0 testimonio \u00a0 de \u00a0 Teodolina \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0que \u00a0tacha \u00a0de \u00a0contradictorio \u00a0y \u00a0lo \u00a0compara con la diligencia de inspecci\u00f3n practicada en el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0el \u00a0acta de levantamiento del cad\u00e1ver, y a partir de \u00a0all\u00ed \u00a0afirma \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0en \u00a0error al descartar la leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0 e \u00a0 imputarle \u00a0 un \u00a0agravante \u00a0a \u00a0la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0Dicho \u00a0planteamiento \u00a0ri\u00f1e con la l\u00f3gica si se tiene en cuenta que el petente insiste \u00a0en \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de indagatoria, adem\u00e1s, ninguna \u00a0concreci\u00f3n \u00a0hace \u00a0de \u00a0la \u00a0clase \u00a0de yerro alegado, ni mucho menos de las normas \u00a0quebrantadas \u00a0y el sentido de la misma, como que tampoco evidencia su incidencia \u00a0en la decisi\u00f3n final. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo ello as\u00ed, es claro que si de errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0se \u00a0trata, \u00a0no demostr\u00f3 el actor en qu\u00e9 consisti\u00f3 el mismo, habida \u00a0cuenta \u00a0que su esfuerzo argumentativo pone en evidencia el af\u00e1n de anteponer su \u00a0criterio \u00a0al \u00a0del \u00a0fallador, \u00a0incurriendo as\u00ed en falsos juicios de convicci\u00f3n, \u00a0que \u00a0como en este caso, resultan est\u00e9riles, pues para la valoraci\u00f3n probatoria \u00a0el \u00a0Juez \u00a0no \u00a0tiene \u00a0m\u00e1s \u00a0l\u00edmites que los que le imponen la sana cr\u00edtica y la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual, cuando es as\u00ed, los fallos judiciales arriban a \u00a0esta \u00a0 \u00a0sede \u00a0 \u00a0amparados \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0doble \u00a0 presunci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 acierto \u00a0 y \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cosa bien distinta ser\u00eda, si la intenci\u00f3n \u00a0del \u00a0actor \u00a0fuera \u00a0la \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0las \u00a0sentencias de \u00a0instancias \u00a0se \u00a0apart\u00f3 \u00a0por \u00a0completo \u00a0de \u00a0dichas \u00a0reglas, \u00a0caso en cual, dicha \u00a0valoraci\u00f3n, \u00a0bien puede atacarse, como ya lo ha sostenido la Sala, acudiendo al \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0lo que supone la demostraci\u00f3n de que \u00a0el\u00a0 \u00a0juzgador \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n probatoria las reglas de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la ciencia o la experiencia com\u00fan, que, por supuesto, no se satisface \u00a0con \u00a0meros \u00a0criterios personales, lejos de los presupuestos t\u00e9cnicos que impone \u00a0este \u00a0recurso \u00a0para \u00a0ello, pues de lo contrario ser\u00eda desconocer, que la Corte, \u00a0como Juez de casaci\u00f3n no cumple funciones de tercera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Tercer \u00a0Cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0reparo \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0formulado \u00a0tambi\u00e9n \u00a0al \u00a0amparo de la causal primera de casaci\u00f3n, lo hace el libelista por \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0que \u00a0hace \u00a0consistir \u00a0en \u00a0la \u00a0err\u00f3nea \u00a0valoraci\u00f3n de los \u00a0testimonios, \u00a0que \u00a0en \u00a0su parecer, demuestran el exceso en la leg\u00edtima defensa, \u00a0padece \u00a0de los mismos defectos t\u00e9cnicos destacados en el primer cargo formulado \u00a0al amparo de esta causal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguna vocaci\u00f3n de \u00e9xito puede tener este \u00a0ataque, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que, \u00a0fundamenta \u00a0el \u00a0demandante \u00a0su \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0particular \u00a0que \u00a0hace \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de Oswaldo Pach\u00f3n, Luis \u00a0Antonio \u00a0Castillo, \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0que \u00a0los \u00a0de Jos\u00e9 El\u00ed Espinosa, Mar\u00eda Hercilia \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0cano \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Lubin \u00a0Urrea, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0quienes dice, no fueron \u00a0valorados, \u00a0pese a que no es cierto, destacando que \u00e9stas personas manifestaron \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0fue \u00a0agredido \u00a0por \u00a0John \u00a0Jairo \u00a0Villarreal con un cuchillo, \u00a0constituy\u00e9ndose \u00a0esta \u00a0en \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0que en su criterio, &#8220;no vieron los \u00a0juzgadores&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues \u00a0bien, \u00a0aparte \u00a0de \u00a0que no se ocupa el \u00a0libelista \u00a0por \u00a0desquiciar \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0f\u00e1ctico de la sentencia con el fin de \u00a0demostrar \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0los diferentes sentidos del error de hecho, la fuerza \u00a0probatoria \u00a0vinculante \u00a0de \u00a0tales \u00a0versiones \u00a0sobre \u00a0el \u00a0exceso \u00a0en la leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0tampoco \u00a0aduce \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0c\u00f3mo \u00a0podr\u00edan haberse cumplido los \u00a0requisitos \u00a0necesarios \u00a0para \u00a0la \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0del exceso en la justificante \u00a0mencionada, \u00a0 pues \u00a0considera \u00a0suficiente \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0\u00e9stas, \u00a0corroboran \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0en \u00a0el sentido de que sac\u00f3 el arma y la dispar\u00f3 para \u00a0defenderse, \u00a0olvidando que tales testimonios fueron detalladamente sopesados por \u00a0el \u00a0fallador \u00a0con \u00a0estricto ce\u00f1imiento a las reglas de la sana cr\u00edtica, siendo \u00a0desestimados \u00a0por \u00a0las \u00a0inconsistencias \u00a0y \u00a0contradicciones \u00a0que \u00a0en \u00a0si \u00a0mismos \u00a0presentaban. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como se ve, en esta oportunidad, igualmente \u00a0pretende \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0proponer \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte una alternativa valorativa de \u00a0dichas \u00a0pruebas, con el \u00e1nimo de suscitar una tercera instancia y olvidando que \u00a0esa \u00a0labor \u00a0se agota en las sentencias de primer y segundo grado, y que, en sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, solamente se ocupa la Corte de los juicios, que de manera seria y \u00a0met\u00f3dica, \u00a0se \u00a0hacen \u00a0sobre \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la sentencia, precisamente para \u00a0desvirtuar \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto y legalidad con que arriban a esta sede \u00a0los fallos judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Casaci\u00f3n \u00a0Oficiosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0virtud \u00a0de \u00a0las \u00a0facultades \u00a0oficiosas \u00a0conferidas \u00a0a la Corte, por el art\u00edculo 216 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0debe \u00a0en \u00a0este caso, proceder a casar oficiosa y parcialmente el fallo impugnado \u00a0por \u00a0encontrar que la sentencia, respecto de la pena accesoria de suspensi\u00f3n de \u00a0la \u00a0patria \u00a0potestad, \u00a0se \u00a0ha \u00a0vulnerado la garant\u00eda fundamental del procesado, \u00a0referente \u00a0a \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la pena y de la que no se ocup\u00f3 el fallador de \u00a0segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0pese a que en la diligencia de \u00a0indagatoria, \u00a0manifest\u00f3 \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no tener hijos (f. 18), sin motivaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0se \u00a0le \u00a0impuso \u00a0como \u00a0pena \u00a0accesoria \u00a0la \u00a0de \u00a0la \u00a0p\u00e9rdida de la patria \u00a0potestad, \u00a0siendo \u00a0que, \u00a0como \u00a0es \u00a0obvio, \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0ha venido sosteniendo la \u00a0jurisprudencia \u00a0 de \u00a0esta \u00a0Sala, \u00a0si \u00a0bien \u00a0su \u00a0imposici\u00f3n \u00a0hace \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0discrecionalidad \u00a0del Juez al momento de dictar el fallo definitivo, es su deber \u00a0fundamentar \u00a0razonadamente \u00a0la \u00a0procedencia \u00a0y pertinencia de la misma frente al \u00a0delito objeto de la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0mayor \u00a0raz\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0concreto, \u00a0necesario \u00a0resulta la supresi\u00f3n de esta pena accesoria, pues, es apenas l\u00f3gico \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0puede condenar a una persona a perder lo que no tiene, quedando sin \u00a0sentido alguno la imposici\u00f3n de esta sanci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La prescripci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 quiera \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0proceso \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0cobr\u00f3 ejecutoria el 6 de septiembre de 1.993, habiendo \u00a0transcurrido \u00a0desde \u00a0esa \u00a0fecha \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a0cinco \u00a0a\u00f1os, \u00a0de \u00a0conformidad con lo \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0inciso \u00a0segundo \u00a0del art\u00edculo 86 del actual C\u00f3digo Penal, se \u00a0impone \u00a0declarar \u00a0prescrita \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal por el delito de porte ilegal de \u00a0armas \u00a0para \u00a0la \u00a0defensa \u00a0personal y en consecuencia cesar a favor del procesado \u00a0todo \u00a0procedimiento \u00a0al \u00a0respecto, \u00a0pues \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0primero Decreto 3664 de \u00a01.986, \u00a0 adoptado \u00a0como \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0por \u00a0el \u00a02266 \u00a0de \u00a01.991, \u00a0lo \u00a0reprim\u00eda, \u00a0al \u00a0igual que lo hace ahora el art\u00edculo 365 de la Ley 599 de 2.000, \u00a0con \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de uno a cuatro a\u00f1os, lo que significa que tiempo m\u00e1ximo con el \u00a0que \u00a0contaba \u00a0el Estado para la persecuci\u00f3n de este delito se cumpli\u00f3 desde el \u00a07 de septiembre de 1.998. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0consecuencia \u00a0de lo anterior, la pena \u00a0impuesta \u00a0en \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia \u00a0se \u00a0reducir\u00e1 en dos meses, los cuales \u00a0equivalen \u00a0al \u00a0incremento tenido en cuenta por dicho il\u00edcito, quedando entonces \u00a0la sanci\u00f3n principal en 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0importa \u00a0precisar \u00a0que \u00a0las \u00a0redosificaciones \u00a0a que haya lugar por motivo de la favorabilidad que implica la \u00a0entrada \u00a0en \u00a0vigencia del nuevo estatuto sustantivo, son de competencia del Juez \u00a0de \u00a0 Ejecuci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 penas, \u00a0 a \u00a0 quien \u00a0 le \u00a0 corresponda \u00a0hacer \u00a0cumplir \u00a0el \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION PENAL, administrando justicia, en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1. Desestimar la demanda. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Declarar \u00a0prescrita la acci\u00f3n respecto \u00a0del \u00a0delito de porte ilegal de armas para la defensa personal y en consecuencia, \u00a0cesar todo procedimiento por ese concepto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Como consecuencia de lo anterior la pena \u00a0impuesta \u00a0en \u00a0los \u00a0fallos de instancia queda reducida a 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, debi\u00e9ndose tener en cuenta las precisiones hechas en \u00a0la parte motiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Casar \u00a0oficiosa y parcialmente el fallo \u00a0impugnado, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0suprimir \u00a0de \u00a0\u00e9ste \u00a0la \u00a0pena \u00a0accesoria \u00a0de la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0patria \u00a0potestad \u00a0que \u00a0por el t\u00e9rmino de 15 a\u00f1os le fuera \u00a0impuesta \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0procesado \u00a0 en \u00a0 las \u00a0 sentencias \u00a0 de \u00a0 primera \u00a0 y \u00a0 segunda \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0En \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s queda inc\u00f3lume el fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Notif\u00edquese, \u00a0 \u00a0c\u00famplase \u00a0 \u00a0y \u00a0 devu\u00e9lvase \u00a0 al \u00a0 Tribunal \u00a0 de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS EDUARDO MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teresa \u00a0 \u00a0Ruiz \u00a0N\u00fa\u00f1ez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 10209 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Dr. CARLOS AUGUSTO G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.\u00a0 176 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D.C., diecinueve (19) de noviembre de \u00a0dos mil uno (2.001). \u00a0\u00a0 VISTOS: 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