{"id":3866,"date":"2023-09-08T15:13:59","date_gmt":"2023-09-08T15:13:59","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1008326-11-01\/"},"modified":"2023-09-08T15:13:59","modified_gmt":"2023-09-08T15:13:59","slug":"1008326-11-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1008326-11-01\/","title":{"rendered":"10083(26-11-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 10083 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Drs. JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0 182 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., veintis\u00e9is (26) de noviembre \u00a0de dos mil uno (2001). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0sentencia del primero de junio de 1994, \u00a0emanada \u00a0del \u00a0Juzgado \u00a0Segundo Penal del Circuito de Buenaventura, se conden\u00f3 a \u00a0Bernardo \u00a0Alonso \u00a0Mar\u00edn (a. Mand\u00edbula) a la pena principal de veinticinco (25) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de homicidio simple cometido en Juan de la \u00a0Cruz Castro Salazar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0anterior decisi\u00f3n fue confirmada, el 10 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0por \u00a0el Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0Santiago de Cali. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Interpuesto \u00a0 oportunamente \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0concedido \u00a0y \u00a0posteriormente fue admitida la \u00a0demanda, por reunir las exigencias legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>H E C H O S \u00a0<\/p>\n<p>En la ciudad de Buenaventura, en la madrugada \u00a0del \u00a0 26 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01993, \u00a0en \u00a0el \u00a0parqueadero \u00a0de \u00a0la \u00a0bomba \u00a0de \u00a0gasolina \u00a0\u201cComobuen\u201d, \u00a0se \u00a0hicieron \u00a0presentes \u00a0varias \u00a0personas, entre ellas Bernardo \u00a0Alonso \u00a0Mar\u00edn, \u00a0quienes \u00a0al \u00a0parecer \u00a0pretend\u00edan asaltar las instalaciones del \u00a0establecimiento \u00a0y \u00a0ante \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0Juan de la Cruz Castro Salazar, \u00a0quien \u00a0les \u00a0inquiri\u00f3 \u00a0sobre el motivo de su presencia all\u00ed, le contestaron con \u00a0palabras \u00a0desobligantes, \u00a0al tiempo que Mar\u00edn le propin\u00f3 un golpe en la cabeza \u00a0para luego dispararle, caus\u00e1ndole la muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0las \u00a0diligencias preliminares, el \u00a0Fiscal \u00a0129, \u00a0por \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a023 \u00a0de febrero de 1993, declar\u00f3 abierta la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0orden\u00f3 \u00a0vincular \u00a0mediante \u00a0indagatoria al imputado \u00a0Fernando \u00a0 \u00a0Alonso \u00a0 \u00a0Mar\u00edn, \u00a0 \u00a0diligencia \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0 al \u00a0 d\u00eda \u00a0siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica se le resolvi\u00f3 con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0como autor del delito de \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La instrucci\u00f3n se cerr\u00f3 el 26 de agosto de \u00a01993 \u00a0y \u00a0el \u00a022 \u00a0de septiembre siguiente se calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario con \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n contra el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El expediente pas\u00f3 al Juzgado Segundo Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de Buenaventura que, luego de dar cumplimiento a lo normado en el \u00a0art\u00edculo \u00a0446 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, a la saz\u00f3n vigente, celebr\u00f3 \u00a0la \u00a0audiencia\u00a0 de juzgamiento\u00a0 y profiri\u00f3\u00a0 sentencia, el primero \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01994, en la que conden\u00f3 a Bernardo Alonso Mar\u00edn a la pena de 25 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0como \u00a0autor \u00a0del \u00a0delito de homicidio simple. Igualmente le \u00a0impuso \u00a0como\u00a0 \u00a0sanci\u00f3n \u00a0accesoria la interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablica por un t\u00e9rmino de dos a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado \u00a0el \u00a0fallo \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Cali, al desatar el recurso, lo confirm\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LOS ARGUMENTOS DE LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0cargos \u00a0formula \u00a0el \u00a0defensor contra la \u00a0sentencia, \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0las \u00a0causales \u00a0tercera y primera de casaci\u00f3n de que \u00a0trataba el art\u00edculo 220 del C. de P. P, entonces vigente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Lo aduce con fundamento en la causal tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, al haberse dictado sentencia en un juicio viciado de nulidad, por \u00a0vulneraci\u00f3n del derecho a la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0reproche hace una \u00a0enumeraci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0diligencias procesales que, en su concepto, conllevaron a \u00a0la \u00a0invalidez de la actuaci\u00f3n. As\u00ed, se queja de que el abogado de confianza de \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0limitado \u00a0a solicitar la liberta provisional, la que no \u00a0solo \u00a0le fue negada, sino que el Fiscal 129 profiri\u00f3 medida de aseguramiento de \u00a0detenci\u00f3n preventiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n menciona la situaci\u00f3n de un testigo \u00a0que \u00a0se \u00a0neg\u00f3 \u00a0a \u00a0seguir declarando cuando not\u00f3 la presencia del defensor, sin \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0dejara ninguna constancia, ni pidiera\u00a0 que se se\u00f1alara fecha y \u00a0hora \u00a0 para \u00a0 la \u00a0 continuaci\u00f3n, \u00a0 con \u00a0 lo \u00a0que \u00a0esta \u00a0prueba \u00a0se \u00a0qued\u00f3 \u00a0sin \u00a0contradicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0se \u00a0han \u00a0debido \u00a0solicitar \u00a0los \u00a0antecedentes \u00a0judiciales y disciplinarios de este declarante, pues se trataba de \u00a0un \u00a0ex-polic\u00eda \u00a0que \u00a0atestigu\u00f3 \u00a0haber \u00a0visto \u00a0a los agresores desde temprano y \u00a0sab\u00eda que estaban armados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0posteriormente \u00a0el \u00a0abogado \u00a0de \u00a0confianza \u00a0renunci\u00f3 \u00a0al \u00a0poder y se le design\u00f3 uno de oficio, el que no estuvo \u00a0presente \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia\u00a0 \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0realizada \u00a0en \u00a0la \u00a0estaci\u00f3n \u00a0de \u00a0gasolina \u00a0donde \u00a0sucedieron\u00a0 \u00a0los hechos, sosteniendo que de \u00a0haber \u00a0 concurrido, \u00a0 habr\u00eda \u00a0solicitado \u00a0la \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0exacta \u00a0del \u00a0testigo, \u00a0Guillermo \u00a0Sosa \u00a0Neira, \u00a0y de los asaltantes y habr\u00eda interrogado a aqu\u00e9l, con \u00a0lo que se habr\u00edan aclarado las contradicciones en que incurri\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, la diligencia de reconocimiento \u00a0en \u00a0fila de personas se llev\u00f3 a cabo en las instalaciones de la c\u00e1rcel, sin la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0defensor, \u00a0por lo que no interrog\u00f3\u00a0 al testigo, con lo que \u00a0se \u00a0 \u00a0habr\u00eda \u00a0 \u00a0podido \u00a0 \u00a0determinar \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0grado \u00a0 de \u00a0 participaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0que \u00a0cerrada la investigaci\u00f3n, el \u00a0defensor no present\u00f3 alegatos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca que es el propio procesado quien hace \u00a0una \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0libertad \u00a0provisional \u00a0y \u00a0luego \u00a0pide \u00a0que \u00a0se \u00a0le cambie la \u00a0cauci\u00f3n, \u00a0siendo \u00a0quien en todo momento act\u00faa, lo que demuestra que obr\u00f3 como \u00a0si \u00a0no \u00a0tuviera \u00a0abogado, \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0hace m\u00e1s ostensible si se considera que \u00a0demand\u00f3 \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0en \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de traslado del art\u00edculo 446, entonces \u00a0vigente, \u00a0la \u00a0que \u00a0fue rechazada, por gen\u00e9rica e infundada, y que nuevamente, y \u00a0con \u00a0fundamento en el numeral 5\u00b0 del art\u00edculo 415 del C. de P. Penal, impetr\u00f3 \u00a0la \u00a0libertad \u00a0provisional, \u00a0la que le fue negada, sugiri\u00e9ndosele que se asesora \u00a0de \u00a0 la \u00a0 oficina \u00a0 jur\u00eddica \u00a0del \u00a0centro \u00a0carcelario, \u00a0para \u00a0que \u00a0interpretara \u00a0correctamente las normas procesales vigentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0que \u00a0la \u00a0defensora que actu\u00f3 en la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0audiencia p\u00fablica, en una sola hoja solicit\u00f3 el reconocimiento \u00a0de la duda a favor del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La anterior rese\u00f1a, anota, demuestra que el \u00a0procesado \u00a0estuvo \u00a0hu\u00e9rfano \u00a0de \u00a0defensa y que por lo tanto se debe decretar la \u00a0nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0formula \u00a0al amparo de la causal primera, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial, por \u201capreciaci\u00f3n err\u00f3nea de \u00a0la prueba, por manifiesto error de derecho\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0se \u00a0encuentra demostrado que el \u00a0\u00fanico \u00a0testigo \u00a0presencial \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0fue \u00a0Guillermo \u00a0Sosa \u00a0Neira, \u00a0cuya \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0es \u00a0ambigua y contradictoria, pero a pesar de ello en la sentencia \u00a0se le dio pleno valor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Realiza \u00a0algunas \u00a0transcripciones \u00a0de \u00a0las \u00a0sentencias de las instancias para respaldar su aserto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0lo sostenido en los fallos, en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0occiso \u00a0era \u00a0el \u00a0vigilante \u00a0y que, por lo mismo, ten\u00eda la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0repeler la actuaci\u00f3n de los extra\u00f1os que llegaron a la bomba, \u00a0no \u00a0corresponde a la verdad, pues de la declaraci\u00f3n de Sosa Neira se deduce que \u00a0\u00e9l \u00a0era \u00a0el \u00a0guardi\u00e1n \u00a0y, \u00a0por \u00a0ende, \u00a0quien \u00a0estaba \u00a0obligado \u00a0a \u00a0rechazar la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0victimarios \u00a0y que el occiso s\u00f3lo hab\u00eda ido ese d\u00eda a \u00a0llevarle ropa limpia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0con \u00a0respecto al aserto del mismo Sosa de \u00a0haber \u00a0visto a los cinco sospechosos cuando merodeaban por el lugar, destaca que \u00a0primero \u00a0no \u00a0dijo \u00a0que entre los mismos estuviera Bernardo Alonso Mar\u00edn, lo que \u00a0solo viene a aseverarlo en la tercera declaraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n se contradice el citado \u00a0testigo, \u00a0cuando \u00a0primero \u00a0sostuvo \u00a0que \u00a0todos dispararon \u201cy en la segunda que \u00a0solamente \u00a0tres, \u00a0como \u00a0tratando de acomodar la versi\u00f3n por el\u00a0 n\u00famero de \u00a0tiros \u00a0recibidos por su compa\u00f1ero, como tambi\u00e9n es\u00a0 bueno resaltar que en \u00a0la \u00a0primera \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0\u201cMand\u00edbula\u201d (Mar\u00edn) iba con el \u00a0arma \u00a0en \u00a0la mano, le peg\u00f3 a Ju\u00e1n y despu\u00e9s dispar\u00f3 contra su humanidad y en \u00a0la \u00a0 segunda \u00a0 afirma \u00a0que \u00a0primero \u00a0le \u00a0peg\u00f3 \u00a0y \u00a0luego \u00a0sac\u00f3 \u00a0el \u00a0arma \u00a0y \u00a0le \u00a0dispar\u00f3\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a la visibilidad, el testigo \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0el lugar estaba oscuro, hasta el punto de no poder distinguir las \u00a0armas \u00a0 que \u00a0portaban, \u00a0mientras \u00a0el \u00a0administrador \u00a0asegura \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0buena \u00a0iluminaci\u00f3n porque la farola del poste alumbraba el sitio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0anteriores \u00a0argumentos \u00a0lo \u00a0llevan \u00a0a \u00a0concluir \u00a0que \u00a0se est\u00e1 en presencia de una \u201cviolaci\u00f3n de la norma sustancial \u00a0arriba \u00a0anotada, \u00a0por \u00a0manifiesto error de hecho, ya que el fallador interpret\u00f3 \u00a0errada \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0Guillermo \u00a0Sosa Neira, ya que Sosa no fue uniforme en su \u00a0versi\u00f3n \u00a0y \u00a0al \u00a0respecto ha dicho la Corte que tres son las formas posibles del \u00a0error \u00a0de hecho y entre ellas el sentenciador distorsiona o falsea el sentido de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0en que funda su juicio de forma que su interpretaci\u00f3n por \u00e9l, vale \u00a0lo mismo que haberla supuesto o suprimido\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0respecto \u00a0al \u00a0primer \u00a0cargo solicita se \u00a0decrete \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n del derecho de defensa; y con relaci\u00f3n al \u00a0segundo \u00a0dice \u00a0que los sentenciadores distorsionaron el contenido del testimonio \u00a0de \u00a0Sosa \u00a0Neira, \u00a0el \u00a0que, adem\u00e1s, no fue controvertido, al no haber podido ser \u00a0contrainterrogado \u00a0por \u00a0el abogado de la defensa, por lo que pide que al existir \u00a0duda se case la sentencia y se absuelva al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL PROCURADOR \u00a0<\/p>\n<p>TERCERO DELEGADO EN LO PENAL \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0atinente a la primera censura estima \u00a0que \u00a0no \u00a0encuentra \u00a0fundamentos \u00a0s\u00f3lidos \u00a0para \u00a0pensar \u00a0en \u00a0una declaratoria de \u00a0nulidad, \u00a0ya \u00a0que \u00a0las \u00a0inconformidades denunciadas no obedecen a circunstancias \u00a0objetivas \u00a0de \u00a0ausencia del derecho de defensa, sino a eventuales resultados que \u00a0habr\u00edan \u00a0podido \u00a0obtenerse \u00a0con \u00a0la realizaci\u00f3n de algunas diligencias \u201ccuya \u00a0importancia \u00a0frente a la decisi\u00f3n tampoco se logra demostrar y bien resultar\u00eda \u00a0meramente hipot\u00e9tica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0inicialmente \u00a0se \u00a0increpa no \u00a0haberse \u00a0podido \u00a0realizar \u00a0la \u00a0controversia \u00a0del \u00a0testimonio de Sosa, como si la \u00a0\u00fanica \u00a0forma de contradicci\u00f3n fuera por interrogatorio directo. Sin desconocer \u00a0que \u00a0una \u00a0de las formas m\u00e1s eficaces de controversia es la directa formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0interrogantes, a veces llevan a los declarantes a cierta prevenci\u00f3n, lo que \u00a0da \u00a0lugar \u00a0a versiones inconsistentes o incompletas, raz\u00f3n por la cual se deben \u00a0buscar \u00a0 mecanismos \u00a0 diversos \u00a0 de \u00a0 contradicci\u00f3n \u00a0 que \u00a0aseguren \u00a0el \u00a0aporte \u00a0testimonial, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0controversia por parte de los \u00a0sujetos procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto anota: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cUno \u00a0de tales mecanismos bien podr\u00eda ser \u00a0el \u00a0de recibir la declaraci\u00f3n del testigo sin la presencia del defensor\u00a0 &#8211; \u00a0como \u00a0sucedi\u00f3 en este caso &#8211; , o bien el interrogatorio del mismo por parte del \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0y \u00a0previa \u00a0la \u00a0aportaci\u00f3n \u00a0de preguntas concretas que el \u00a0defensor \u00a0pueda hacer con sustento en una primera declaraci\u00f3n del testigo o con \u00a0fundamento en los hechos y pruebas hasta el momento conocidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cQue \u00a0se escoja una u otra alternativa, no \u00a0implica \u00a0ni \u00a0el \u00a0desconocimiento del derecho a la controversia probatoria, ni la \u00a0lesi\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0a\u00a0\u00a0 \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0en \u00a0tanto que lo fundamental \u00a0respecto \u00a0de ellos es que al representante judicial del inculpado no se le ponga \u00a0trabas \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0 conocer \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0discutir \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0afirmaciones \u00a0 \u00a0del\u00a0 \u00a0testigo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala el Delegado que en este caso, aunque \u00a0ante \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del defensor, el funcionario se vio obligado a suspender la \u00a0diligencia \u00a0por el temor del testigo por su seguridad personal, en manera alguna \u00a0coart\u00f3 \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de controvertir la versi\u00f3n, derecho que se efectiviz\u00f3 en \u00a0el \u00a0curso \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0exposici\u00f3n \u00a0de \u00a0cr\u00edticas \u00a0al contenido \u00a0del\u00a0 \u00a0 testimonio. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0no \u00a0se \u00a0impidi\u00f3 \u00a0al \u00a0defensor \u00a0solicitar \u00a0su \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0o \u00a0formular \u00a0por escrito los interrogantes que estimara deb\u00edan ser \u00a0absueltos por el declarante, lo que no hizo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0que \u00a0hubiera \u00a0elegido \u00a0la alternativa de \u00a0criticar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0y \u00a0hubiera \u00a0desechado \u00a0las \u00a0otras \u00a0posibilidades, \u00a0 \u00a0no \u00a0 implica \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 haya \u00a0 vulnerado \u00a0 el \u00a0 derecho \u00a0 de \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0denunciada \u00a0falta \u00a0de \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0defensores \u00a0en \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0de \u00a0la investigaci\u00f3n, \u00a0considera \u00a0que \u00a0la \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica \u00a0fue \u00a0ejercida alternativamente por varios \u00a0abogados \u00a0 que \u00a0 hicieron \u00a0manifestaciones \u00a0concretas \u00a0de \u00a0hallarse \u00a0atentos \u00a0al \u00a0desenvolvimiento \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 investigaci\u00f3n\u00a0 \u00a0 (solicitud \u00a0 de \u00a0 libertad, \u00a0notificaciones, \u00a0posesiones), \u00a0sin \u00a0que \u00a0se \u00a0advierta \u00a0limitaci\u00f3n al derecho de \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En\u00a0 cuanto a la falta de abogado en la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento, \u00a0no corresponde a la verdad, pues en ella estuvo \u00a0asistido por un defensor designado para la misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0atinente \u00a0a \u00a0la \u00a0brevedad \u00a0de \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0defensora \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia p\u00fablica, es cierto, pero se \u00a0ocup\u00f3 \u00a0de \u00a0los fundamentos de la acusaci\u00f3n y de exponer criterios y argumentos \u00a0tendientes \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 absoluci\u00f3n \u00a0 o \u00a0 a \u00a0una \u00a0condena \u00a0lo \u00a0menos \u00a0desfavorable \u00a0posible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0anterior, estima que la censura no \u00a0debe prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0concerniente \u00a0al cargo formulado al \u00a0amparo \u00a0de la causal primera, por la supuesta existencia de un error de derecho, \u00a0en \u00a0criterio \u00a0del \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio P\u00fablico no tiene vocaci\u00f3n de \u00a0prosperidad, \u00a0porque \u00a0habi\u00e9ndose \u00a0impuesto por el legislador la apreciaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0dentro de los criterios de la sana cr\u00edtica, se suprimi\u00f3 el valor \u00a0prefijado \u00a0legalmente para los diversos medios de convicci\u00f3n. Pero, adem\u00e1s, se \u00a0aparta \u00a0del \u00a0enunciado, \u00a0por cuanto en el desarrollo aparece clara la intenci\u00f3n \u00a0del \u00a0libelista de presentar errores de hecho por falsos juicios de identidad, en \u00a0cuanto \u00a0 partiendo \u00a0 de \u00a0transcripciones \u00a0de \u00a0los \u00a0fallos \u00a0cuestionados, \u00a0estima \u00a0equivocado \u00a0que se hubiera considerado en ellos al occiso como vigilante, cuando \u00a0no ten\u00eda tal condici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca c\u00f3mo dos testigos, Gilberto Fl\u00f3rez \u00a0y \u00a0Fidel \u00a0Guevara Torres, aluden a una relaci\u00f3n laboral del occiso con la bomba \u00a0de servicio, en calidad de ayudante del celador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0omite \u00a0se\u00f1alar \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0que esta situaci\u00f3n hubiera tenido en el fallo cuestionado \u201cporque \u00a0si \u00a0bien \u00a0asegura \u00a0que \u00a0no \u00a0estaba \u00a0obligado \u00a0a \u00a0repeler la intervenci\u00f3n de los \u00a0victimarios, \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0fue \u00a0que \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0y \u00a0entonces \u00a0ninguna distorsi\u00f3n o \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0 puede \u00a0deducirse \u00a0de \u00a0lo \u00a0se\u00f1alado \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte que con igual falta de t\u00e9cnica el \u00a0demandante \u00a0argumenta \u00a0que \u00a0jam\u00e1s dijo que el procesado se encontrara entre los \u00a0merodeadores, \u00a0pero \u00a0que \u00a0esta \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0carece \u00a0de \u00a0objetivad puesto que si \u00a0sostuvo haber visto dentro de los cinco individuos al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la misma forma el censor asevera que el \u00a0procesado, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0testigo, \u00a0no \u00a0golpe\u00f3 \u00a0al \u00a0occiso \u00a0antes \u00a0de dispararle, \u00a0\u201checho \u00a0que \u00a0es impreciso porque en el texto de la declaraci\u00f3n expuso todo lo \u00a0contrario\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante sostiene: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cCon esta misma impropiedad, el demandante \u00a0contin\u00faa \u00a0relacionado \u00a0una \u00a0serie de hechos y circunstancias que en su criterio \u00a0considera \u00a0contradictorias, \u00a0pero \u00a0alejados \u00a0totalmente del sentido y naturaleza \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n referente al n\u00famero de personas que \u00a0dispararon \u00a0y \u00a0la \u00a0visibilidad, \u00a0para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de Sosa es \u00a0deficiente \u00a0y \u00a0no \u00a0pod\u00eda el Tribunal darle tanta credibilidad y validez, con lo \u00a0que \u00a0hubo \u00a0violaci\u00f3n del art\u00edculo 294 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, pues \u00a0resultaba \u00a0clara \u00a0la \u00a0falta de evidencia para condenarlo, en cuyo caso ha debido \u00a0aplicar \u00a0 el \u00a0 art. \u00a0 445 \u00a0 del \u00a0 C. \u00a0 de \u00a0 P. \u00a0P, \u00a0sobre \u00a0el \u00a0beneficio \u00a0de \u00a0la \u00a0duda\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye el Procurador Delegado que se trata \u00a0de \u00a0interpretaciones \u00a0parcializadas y personales del censor y que, por lo tanto, \u00a0no \u00a0pueden \u00a0tener \u00a0prosperidad, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0solicita \u00a0se \u00a0rechace el \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA SALA \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0Dice el demandante que la sentencia se \u00a0dict\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio\u00a0 \u00a0viciado \u00a0de nulidad, por violaci\u00f3n del derecho de \u00a0defensa, \u00a0el que fundamenta en que cada uno de los abogados que alternativamente \u00a0asisti\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0a \u00a0lo largo de la actuaci\u00f3n, no fue lo suficientemente \u00a0activo, \u00a0hasta \u00a0el\u00a0 \u00a0punto \u00a0que \u00a0la \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica \u00a0no controvirti\u00f3 al \u00a0principal \u00a0testigo de cargo, no asisti\u00f3 a la diligencia de inspecci\u00f3n judicial \u00a0efectuada \u00a0en \u00a0el lugar de los hechos, ni al reconocimiento en fila de personas, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que no interrog\u00f3 al testigo en esas actuaciones, y la intervenci\u00f3n de \u00a0la abogada en la audiencia p\u00fablica fue muy breve. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- La censura no puede prosperar por falta \u00a0de t\u00e9cnica y de raz\u00f3n, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Cuando \u00a0se \u00a0alega \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de defensa por la falta de actividad del abogado, no basta enumerar las \u00a0diligencias \u00a0que a juicio del demandante no fueron solicitadas o aqu\u00e9llas a las \u00a0que \u00a0 dej\u00f3 \u00a0 de \u00a0 asistir, \u00a0para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0se \u00a0quebrant\u00f3 \u00a0esa \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental, \u00a0sino \u00a0que \u00a0es \u00a0preciso \u00a0demostrar la trascendencia de la reclamada \u00a0pasividad, \u00a0esto \u00a0es, c\u00f3mo de haber intervenido o de haberse llevado a cabo los \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0echados \u00a0de \u00a0menos, \u00a0ello hubiera redundado en beneficio del \u00a0acusado. \u00a0 En \u00a0 otros \u00a0 t\u00e9rminos, \u00a0 como \u00a0 lo \u00a0 ha \u00a0dicho \u00a0la \u00a0Sala1, \u00a0 se \u00a0debe \u00a0indicar \u00a0clara \u00a0y \u00a0precisamente \u00a0los \u00a0motivos a partir de los cuales resultar\u00eda \u00a0razonable \u00a0colegir \u00a0que \u00a0el \u00a0silencio \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0no \u00a0a una \u00a0estrategia\u00a0 \u00a0 defensiva, \u00a0sino \u00a0a \u00a0un \u00a0completo \u00a0abandono \u00a0de \u00a0la \u00a0gesti\u00f3n \u00a0encomendada, lo que aqu\u00ed no se hizo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrario sensu, aqu\u00ed aparece claro que lo \u00a0que \u00a0argumenta \u00a0el \u00a0libelista no es realmente que se haya desconocido el derecho \u00a0de \u00a0defensa, sino que la estrategia defensiva ha debido ser otra, sin percatarse \u00a0que \u00a0la \u00a0pasividad \u00a0de un profesional del derecho apreciada desde la perspectiva \u00a0de \u00a0quien \u00a0lo \u00a0sucede \u00a0en \u00a0el \u00a0encargo \u00a0no \u00a0constituye \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de que se \u00a0quebrant\u00f3 \u00a0la \u00a0garant\u00eda, pues los medios defensivos son m\u00faltiples y quedan al \u00a0criterio \u00a0y \u00a0autonom\u00eda del abogado, de acuerdo con las particularidades de cada \u00a0caso \u00a0concreto, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0no \u00a0utilizar \u00a0algunos de ellos no implica que la \u00a0defensa se desconoci\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. Por otra parte, y en lo atinente a que \u00a0no \u00a0se pudo interrogar al testigo Guillermo Sosa Neira, porque ante el temor del \u00a0declarante \u00a0por \u00a0su \u00a0seguridad, \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0fue \u00a0suspendida \u00a0cuando se hizo \u00a0presente \u00a0 el \u00a0abogado \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0no \u00a0se \u00a0pudo \u00a0controvertir, \u00a0no \u00a0le \u00a0asiste raz\u00f3n al casacionista, ya que como lo ha dicho la \u00a0Sala, \u00a0el derecho de contradicci\u00f3n no es reductivo y, por lo mismo, no se agota \u00a0en \u00a0el contrainterrogatorio del deponente, sino que tambi\u00e9n se ejerce cuando su \u00a0contenido\u00a0 \u00a0se \u00a0critica \u00a0en \u00a0si mismo y con relaci\u00f3n al resto del material \u00a0probatorio, cuando se solicitan pruebas, etc. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este caso, como lo concept\u00faa el agente \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0el defensor tuvo otras oportunidades para interrogar \u00a0el \u00a0testigo, \u00a0si \u00a0dentro \u00a0de \u00a0su estrategia defensiva quer\u00eda hacerlo, pues pudo \u00a0pedir \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n de la diligencia e, incluso, enviar el interrogatorio por \u00a0escrito. \u00a0Es \u00a0m\u00e1s, \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0fue ampliada de manera oficiosa sin que a \u00a0ella \u00a0asistiera \u00a0el defensor, no obstante haber sido notificado personalmente de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0orden\u00f3, \u00a0con \u00a0la expresa constancia de que el mismo \u00a0ten\u00eda \u00a0todo \u00a0el \u00a0derecho para interrogar, y que fue tomada en la resoluci\u00f3n en \u00a0que \u00a0 se \u00a0decret\u00f3 \u00a0la \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0fechada \u00a0el \u00a01\u00b0 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0 En \u00a0 lo \u00a0que \u00a0respecta \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0inasistencia \u00a0del \u00a0abogado \u00a0a la diligencia de inspecci\u00f3n judicial impidi\u00f3 que \u00a0se \u00a0solicitara \u00a0la \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0exacta \u00a0del \u00a0testigo \u00a0Guillermo Sosa y que se le \u00a0interrogara \u00a0para \u00a0aclarar \u00a0sus \u00a0versiones \u00a0contradictorias, \u00a0as\u00ed como el sitio \u00a0donde \u00a0permanecieron los asaltantes y donde merodearon, no dice c\u00f3mo de haberse \u00a0preguntado \u00a0al \u00a0testigo \u00a0sobre esos aspectos ello hubiera favorecido al acusado, \u00a0qued\u00e1ndose en el enunciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0En \u00a0cuanto a que el abogado no estuvo \u00a0presente \u00a0en \u00a0la diligencia de reconocimiento en fila de personas, no es exacto, \u00a0pues \u00a0para esa actuaci\u00f3n se le design\u00f3 al procesado un profesional del derecho \u00a0que lo asisti\u00f3, con lo que se garantiz\u00f3 la defensa t\u00e9cnica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0si ning\u00fan abogado hubiera estado \u00a0presente \u00a0en \u00a0ese \u00a0reconocimiento, \u00e9ste ser\u00eda inexistente, vicio que se deb\u00eda \u00a0alegar \u00a0y \u00a0desarrollar \u00a0por \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, por error de derecho por falso \u00a0juicio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.5. Finalmente, y en lo que respecta a que \u00a0la \u00a0abogada \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica fue muy breve en su exposici\u00f3n, lo que \u00a0redund\u00f3 \u00a0en \u00a0perjuicio de la defensa, adem\u00e1s de que no desarrolla el reproche, \u00a0pues \u00a0no le muestra a la Sala qu\u00e9 fue lo que dej\u00f3 de expresar y que de haberlo \u00a0dicho \u00a0otra hubiera sido la suerte del acusado, tampoco tiene raz\u00f3n, pues, como \u00a0lo \u00a0concept\u00faa \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0una adecuada defensa no depende de su \u00a0extensi\u00f3n, \u00a0sino \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0ocupe \u00a0de \u00a0los fundamentos de la acusaci\u00f3n y de \u00a0exponer \u00a0criterios \u00a0tendientes \u00a0a \u00a0demeritarlos \u00a0o, \u00a0por \u00a0lo menos, a atenuar la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0frente \u00a0a las posibilidades defensivas de cada \u00a0caso \u00a0concreto, \u00a0lo \u00a0que \u00a0aqu\u00ed \u00a0ocurri\u00f3, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0la defensa atac\u00f3 la \u00a0credibilidad \u00a0otorgada \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de Jos\u00e9 Guillermo Sosa, reclam\u00f3 por no \u00a0haber \u00a0podido, \u00a0a su juicio, ser contrainterrogado por el defensor de entonces y \u00a0pidi\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0le otorgara credibilidad a la versi\u00f3n del procesado, en cuanto \u00a0inculp\u00f3 \u00a0a sus hermanos de ser los autores del homicidio, exponiendo argumentos \u00a0para \u00a0respaldar \u00a0sus afirmaciones, para terminar solicitando la absoluci\u00f3n, con \u00a0fundamento en que exist\u00eda duda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0las \u00a0razones \u00a0expuestas, \u00a0el \u00a0cargo no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0Acusa \u00a0de \u00a0al \u00a0sentenciador \u00a0de \u00a0haber \u00a0violado \u00a0indirectamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0manifiesto \u00a0error de derecho, \u00a0cometido con relaci\u00f3n al testimonio de Jos\u00e9 Guillermo Sosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0 reproche \u00a0adolece \u00a0de \u00a0insalvables \u00a0desatinos t\u00e9cnicos que lo condenan al fracaso, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0No dice cu\u00e1l fue la norma sustancial \u00a0infringida \u00a0ni \u00a0su sentido, esto es, si fue vulnerada por falta de aplicaci\u00f3n o \u00a0por aplicaci\u00f3n indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. No se\u00f1ala, tampoco, cu\u00e1l fue el falso \u00a0juicio \u00a0que determin\u00f3 el error de derecho que acusa, es decir, si de legalidad, \u00a0al \u00a0haberse \u00a0practicado \u00a0la prueba con desconocimiento de los requisitos legales \u00a0que \u00a0condicionan su validez, o de convicci\u00f3n, al haberse quebrantado las normas \u00a0que \u00a0tarifan \u00a0su \u00a0fuerza persuasiva, en los excepcionales eventos en que ello es \u00a0posible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0El \u00a0desarrollo lo orienta a atacar la \u00a0credibilidad \u00a0otorgada \u00a0por el Tribunal al mencionado testigo, desconociendo que \u00a0la \u00a0simple discrepancia entre el fallador y el censor sobre el m\u00e9rito concedido \u00a0a \u00a0medios \u00a0de convicci\u00f3n no sometidos en cuanto su valoraci\u00f3n al m\u00e9todo de la \u00a0tarifa \u00a0legal \u00a0sino de la persuasi\u00f3n racional, no configura yerro demandable en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0prevaleciendo \u00a0el criterio del sentenciador, por llegar la sentencia \u00a0a \u00a0 \u00a0esta \u00a0 \u00a0sede \u00a0 amparada \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 doble \u00a0 presunci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 acierto \u00a0 y \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. No distingue entre el error de derecho \u00a0que \u00a0denuncia \u00a0y el de hecho por falso juicio de identidad, ya que a lo largo de \u00a0la \u00a0disertaci\u00f3n no s\u00f3lo afirma que el fallador \u201ctergivers\u00f3 el sentido de la \u00a0prueba, \u00a0d\u00e1ndole \u00a0un \u00a0alcance \u00a0que \u00a0no \u00a0ten\u00eda\u201d, sino que copia apartes de la \u00a0sentencia \u00a0 para \u00a0 intentar \u00a0demostrar, \u00a0sin \u00a0lograrlo, \u00a0que \u00a0su \u00a0contenido \u00a0fue \u00a0distorsionado \u00a0y solo evidenciando que se opone al m\u00e9rito que las instancias le \u00a0concedieron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0si \u00a0lo que quiso fue demostrar \u00a0que \u00a0al \u00a0valorar \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0persuasiva \u00a0del \u00a0testimonio del tan mentado se\u00f1or \u00a0Guillermo \u00a0Sosa, \u00a0se \u00a0vulneraron \u00a0los \u00a0postulados de la sana cr\u00edtica, ha debido \u00a0se\u00f1alar \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron \u00a0las leyes cient\u00edficas, los principios l\u00f3gicos o las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0com\u00fan vulnerados, de qu\u00e9 manera lo fueron y c\u00f3mo \u00a0ese \u00a0dislate, \u00a0considerando \u00a0los dem\u00e1s elementos de convicci\u00f3n que sustentaron \u00a0el \u00a0 fallo, \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0declarar \u00a0una \u00a0verdad \u00a0distinta \u00a0de \u00a0la \u00a0que \u00a0revela \u00a0el \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0consecuencia, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0cargo \u00a0 no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CASACI\u00d3N \u00a0 \u00a0OFICIOSA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0observa que la pena accesoria de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de derechos y funciones p\u00fablicas, hoy denominada inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio de derecho y funciones p\u00fablicas, impuesta al procesado, fue \u00a0tasada \u00a0en \u00a0dos \u00a0a\u00f1os, \u00a0cantidad \u00a0menor \u00a0a la que normativamente correspond\u00eda, \u00a0que\u00a0 \u00a0era \u00a0de \u00a0diez a\u00f1os, al tenor de los art\u00edculos 44 y 52 del C. Penal, \u00a0vigente \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca, \u00a0con \u00a0lo que se quebrant\u00f3 el principio de legalidad, \u00a0consagrado \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0art\u00edculo \u00a0 29 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 C. \u00a0 P., \u00a0 que \u00a0 debe \u00a0 ser \u00a0restablecido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo tanto, la Sala, haciendo uso de las \u00a0facultades \u00a0conferidos \u00a0por \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0216 y 217.1 de la ley 600 de 2000, \u00a0casar\u00e1 \u00a0parcial \u00a0y \u00a0oficiosamente \u00a0el \u00a0fallo para aumentar a diez (10) a\u00f1os la \u00a0pena \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas impuesta al \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0del \u00a0caso advertir, como lo ha dicho la \u00a0Sala \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 mayoritaria2, que al corregir este desatino \u00a0no \u00a0se est\u00e1 vulnerando la prohibici\u00f3n de la reformatio in pejus, consagrada en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a031 \u00a0de \u00a0la C.\u00a0 P, ya que ella parte de la base de haber sido \u00a0respetado \u00a0 el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0de \u00a0raigambre \u00a0constitucional. \u00a0\u201cAquella \u00a0garant\u00eda \u00a0adquiere \u00a0efectividad \u00a0una \u00a0vez \u00a0que ese \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0consustancial a un Estado de derecho, ha tenido cabal \u00a0observancia; \u00a0 as\u00ed \u00a0se \u00a0armonizan \u00a0las \u00a0dos \u00a0normas, \u00a0sin \u00a0que \u00a0una \u00a0inhiba \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de la otra, pues es obligaci\u00f3n del\u00a0 administrador de justicia \u00a0hacer \u00a0 \u00a0operante \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0precepto \u00a0 \u00a0superior \u00a0 \u00a0primordial \u00a0 e \u00a0 imponer \u00a0 su \u00a0acatamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cUn \u00a0Estado \u00a0de \u00a0derecho \u00a0se \u00a0caracteriza \u00a0porque \u00a0las \u00a0funciones \u00a0y \u00a0facultades \u00a0de \u00a0sus \u00a0servidores est\u00e1n regladas y, en \u00a0consecuencia, \u00a0el juzgador debe realizarlas de conformidad con lo indicado en el \u00a0texto \u00a0legal, \u00a0sin olvidar que, de acuerdo con lo dispuesto por el art\u00edculo 230 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta, \u2018los jueces, \u00a0en \u00a0 sus \u00a0 providencias, \u00a0 s\u00f3lo \u00a0 est\u00e1n\u00a0 \u00a0 sometidos \u00a0al \u00a0imperio \u00a0de \u00a0la \u00a0ley\u2019\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0de la pena \u00a0protege \u00a0al \u00a0procesado \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n a la comunidad, en cuanto el Estado \u00fanica e \u00a0indefectiblemente \u00a0impondr\u00e1 \u00a0aqu\u00e9lla establecida con antelaci\u00f3n a la conducta \u00a0punible, \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0cuantitativos \u00a0y \u00a0cualitativos \u00a0as\u00ed \u00a0mismo \u00a0consagrados \u00a0en \u00a0la \u00a0ley \u00a0previa, sin que se pueda imponer sanci\u00f3n que quede al \u00a0arbitrio \u00a0o imaginaci\u00f3n del fallador y que no respete esos par\u00e1metros legales, \u00a0con \u00a0 adicional \u00a0 quebrantamiento \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 igualdad \u00a0 y \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 seguridad \u00a0jur\u00eddica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acotaci\u00f3n \u00a0final \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que hace relaci\u00f3n a la aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de favorabilidad, por raz\u00f3n del tr\u00e1nsito de legislaci\u00f3n, toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0el \u00a0pasado 25 de julio entr\u00f3 en vigencia la Ley 599 de 2000, mediante \u00a0la \u00a0cual se expidi\u00f3 el nuevo C\u00f3digo Penal, su an\u00e1lisis le corresponde al juez \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0penas y medidas de seguridad, al tenor de lo dispuesto en el \u00a0numeral \u00a07\u00b0 \u00a0del art\u00edculo 79 del nuevo C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 600 \u00a0de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando Justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>Primero: Desestimar \u00a0la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo: \u00a0Casar \u00a0parcial \u00a0y \u00a0oficiosamente \u00a0el \u00a0fallo \u00a0para \u00a0aumentar \u00a0a \u00a0diez (10) a\u00f1os la pena \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0impuesta al \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercero: \u00a0En \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s la sentencia no se modifica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS EDUARDO MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 AUGUSTO \u00a0 GALVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Salvamento parcial de voto \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0ANIBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0LOMBANA \u00a0 \u00a0 TRUJILLO \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Salvamento parcial de voto \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RU\u00cdZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Ver, \u00a0entre \u00a0otros, \u00a0cas. 13704 mayo\/2001Dr. Jorge A. \u00a0G\u00f3mez Gallego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Ver, \u00a0entre \u00a0otras, \u00a0casaci\u00f3n \u00a010967, \u00a0octubre 10 de \u00a02000. M. P. Dr. Nilson Pinilla Pinilla \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 10083 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Drs. JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0 Aprobado acta N\u00b0 182 \u00a0 Bogot\u00e1 D. C., veintis\u00e9is (26) de noviembre \u00a0de dos mil uno (2001). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Por \u00a0sentencia del primero de junio de 1994, \u00a0emanada \u00a0del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-3866","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-9"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3866","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3866"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3866\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3866"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3866"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3866"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}