{"id":37479,"date":"2023-09-13T21:46:04","date_gmt":"2023-09-13T21:46:04","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/sp438-201843815\/"},"modified":"2023-09-13T21:46:04","modified_gmt":"2023-09-13T21:46:04","slug":"sp438-201843815","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/sp438-201843815\/","title":{"rendered":"SP438-2018(43815)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0Ponente \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0FRANCISCO ACU\u00d1A VIZCAYA \u00a0<\/p>\n<p>SP438-2018 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0N\u00b0 43815 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado \u00a0Acta N\u00ba 65) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., veintiocho (28) de febrero de dos mil dieciocho (2018) \u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>Procede \u00a0la Corte a resolver el recurso de \u00a0apelaci\u00f3n interpuesto por la Fiscal\u00eda 38 Delegada ante \u00a0el Tribunal Superior de Bogot\u00e1, contra la sentencia proferida \u00a0el 11 de marzo de 2014, por medio de la cual la Sala Penal del \u00a0Tribunal Superior de Barranquilla absolvi\u00f3 a MILADYS SOF\u00cdA \u00a0PAREJO BLANCO, del delito de peculado por apropiaci\u00f3n en favor \u00a0de terceros en grado de tentativa. \u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. En decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fechada 7 de marzo de 19951, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el Juzgado Primero Laboral del Circuito de Barranquilla, como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0autoridad responsable de resolver la disputa laboral de mayor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuant\u00eda promovida por el apoderado del se\u00f1or FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ANDRADE ROMERO contra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Empresa Puertos de Colombia Terminal Mar\u00edtimo y Fluvial de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Barranquilla, fall\u00f3 a favor del primero e impuso a la entidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandada, entre otras condenas, la de pagarle \u201cla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0diferencia del recargo del 35%, en la suma de $240.051.79\u201d. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurso de apelaci\u00f3n invocado contra tal sentencia fue \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inadmitido por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla el 1\u00b0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0noviembre de 1995, al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0considerar que adolec\u00eda de defectos formales en su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presentaci\u00f3n2. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Con base en lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anterior, el se\u00f1or ANDRADE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ROMERO acudi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0nuevamente ante la jurisdicci\u00f3n laboral e instaur\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demanda ordinaria de mayor cuant\u00eda en contra del Fondo Pasivo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Social de la Empresa Puertos de Colombia en Liquidaci\u00f3n, en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adelante FONCOLPUERTOS, la cual correspondi\u00f3 conocer al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Barranquilla. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Cumplidas las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fases procesales pertinentes, la doctora MILADYS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SOF\u00cdA PAREJO BLANCO, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en calidad de Juez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Quinta Laboral del Circuito de Barranquilla en encargo, suscribi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la providencia de 20 de agosto de 19983, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mediante la cual conden\u00f3 a FONCOLPUERTOS a pagar al actor la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reliquidaci\u00f3n correspondiente a primas de antig\u00fcedad y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de servicios en las sumas de $18.624.00 y $40.008.63, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0respectivamente, cesant\u00edas por valor de $330.766.14, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0diferencia de pensi\u00f3n de jubilaci\u00f3n a partir del 1\u00b0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de junio de 1993 en el orden de $17.968.35 mensuales, con sus \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0respectivos reajustes de ley para cada a\u00f1o y $29.765.17 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0diarios por concepto de indemnizaci\u00f3n moratoria del 12 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0agosto de 1993, hasta la cancelaci\u00f3n de lo adeudado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. Posteriormente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1 D.C., \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala Laboral de Descongesti\u00f3n, en determinaci\u00f3n del 15 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de abril de 20024 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resolvi\u00f3 el recurso de apelaci\u00f3n interpuesto contra el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fallo signado por dicha funcionaria, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0revoc\u00e1ndolo en su integridad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. Por su parte, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ministerio de la Protecci\u00f3n Social Grupo Pasivo Social de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Puertos de Colombia, expidi\u00f3 la Resoluci\u00f3n No. 000870 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de 31 de agosto de 20055, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en la que adem\u00e1s de dar cumplimiento a la sentencia de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0segunda instancia antes referida, orden\u00f3 el env\u00edo del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acto administrativo a los organismos de control y judiciales, para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adelantar las investigaciones de rigor por las irregularidades que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se hubiesen podido presentar. \u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>6. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a05 de octubre de 2005, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fiscal\u00eda 20 Delegada ante el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dispuso abrir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0investigaci\u00f3n previa6 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contra MILADYS SOF\u00cdA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PAREJO BLANCO, al t\u00e9rmino de la cual, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a029 de agosto de 2011, el despacho 38 adscrito a esa misma entidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0orden\u00f3 la apertura formal de instrucci\u00f3n bajo la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0calificaci\u00f3n jur\u00eddica provisional de peculado por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apropiaci\u00f3n en favor de terceros y declar\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal por la conducta de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prevaricato por acci\u00f3n7. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>7. Tras la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0diligencia de indagatoria llevada a cabo el 26 de enero de 20128, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la imposici\u00f3n de medida de aseguramiento efectuada el 24 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0febrero siguiente9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y el cierre de investigaci\u00f3n decretado el 21 de septiembre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del mismo a\u00f1o10, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el ente persecutor profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en contra de la procesada el 15 de enero de 201311, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como probable autora del delito de peculado por apropiaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en favor de terceros agravado por la cuant\u00eda, al superar los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0doscientos (200) salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en grado de tentativa. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>8. El 21 de mayo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02013 la Fiscal\u00eda 12 de la Unidad Delegada ante la Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia, confirm\u00f3 la acusaci\u00f3n frente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a los cuestionamientos planteados por la defensa12. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>9. Una vez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0celebradas las audiencias preparatoria13 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y p\u00fablica de juzgamiento14, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla absolvi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a MILADYS SOF\u00cdA PAREJO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0BLANCO de los cargos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0objeto de acusaci\u00f3n, a trav\u00e9s de sentencia datada 11 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de marzo de 201415. \u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0SENTENCIA RECURRIDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>10. Para arribar a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tal veredicto, el a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quo se remont\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al an\u00e1lisis de la decisi\u00f3n que en segunda instancia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dict\u00f3 la Sala de Descongesti\u00f3n Laboral del Tribunal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1 el 15 de abril de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02002, misma que revoc\u00f3 el fallo originalmente emitido por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MILADYS SOF\u00cdA PAREJO BLANCO y sirvi\u00f3 de sustento para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la acusaci\u00f3n desarrollada por la Fiscal\u00eda, con el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00e1nimo de verificar si dicha servidora p\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0efectivamente incurri\u00f3 en alg\u00fan comportamiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0irregular dirigido a enriquecer injustificadamente a un tercero con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dineros p\u00fablicos que se encontraban formalmente en su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0custodia, esto es, cuyo destino le correspond\u00eda dirimir en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0funci\u00f3n de la labor judicial que desempe\u00f1aba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0transitoriamente. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>11. En primer lugar, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Sala Penal del Tribunal Superior de Barranquilla se mostr\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en desacuerdo con lo argumentado por sus hom\u00f3logos de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jurisdicci\u00f3n Laboral en Bogot\u00e1, quienes consideraron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que la sentencia expedida por el Juzgado Primero Laboral del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Circuito de Barranquilla el 7 de marzo de 1995 y tomada en cuenta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por la procesada como elemento valorativo, hab\u00eda sido anexada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incorrectamente a la demanda, esto es, carec\u00eda de ejecutoria \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al tratarse de una condena contra la naci\u00f3n que no fue sujeta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a consulta, omisi\u00f3n que a su juicio le imped\u00eda ser \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0objeto de estudio en el plenario y mucho menos cumpl\u00eda con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los requisitos legales para fundamentar la condena a la postre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0irrogada por la doctora PAREJO BLANCO. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>12. Contrario a ello, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el fallador cuyo dictamen absolutorio aqu\u00ed se debate, expres\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que la providencia allegada al proceso laboral ya hab\u00eda sido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurrida ante el Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Barranquilla y \u00e9ste, con providencia de 1\u00b0 de noviembre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de 1995, declar\u00f3 inadmisible la alzada y se abstuvo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0disponer el tr\u00e1mite del asunto en el grado jurisdiccional de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consulta, suceso demostrativo del car\u00e1cter discrecional, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0opuesto a la obligatoriedad, con la que para esa \u00e9poca se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entend\u00eda en los diferentes despachos judiciales del pa\u00eds \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la asunci\u00f3n de ese \u00faltimo estudio de cara a la firmeza \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del pronunciamiento, la cual no resultaba enervada por su falta de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ejercicio16. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>13. Sopes\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adem\u00e1s la existencia de una constancia ubicada en el anverso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la p\u00e1gina 7 de la sentencia anexada al proceso resuelto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por MILADYS PAREJO17, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0suscrita por el Secretario del Juzgado Primero Laboral del Circuito, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en la cual refer\u00eda la identidad de esas copias con la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0providencia original, su calidad de primer duplicado, la advertencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de no prestar m\u00e9rito ejecutivo y la vocaci\u00f3n de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0misma para perseguir el pago de la condena, ante FONCOLPUERTOS en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Bogot\u00e1. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. En ese sentido, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0evidenci\u00f3 como incuestionable el tr\u00e1nsito a cosa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juzgada de la sentencia proferida por el Juzgado Primero Laboral del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Circuito de Barranquilla, y bajo ese presupuesto, tanto su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incorporaci\u00f3n como apreciaci\u00f3n por parte de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0encausada dentro del caudal probatorio sujeto a su consideraci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se hallaban plenamente justificadas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>15. Adicionalmente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en concepto del a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quo, tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se equivoc\u00f3 la Sala de Descongesti\u00f3n Laboral al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dilucidar que la Juez MILADYS SOF\u00cdA PAREJO BLANCO reconoci\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indebidamente emolumentos en el orden del 35% por recargo nocturno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al demandante, puesto que tal adjudicaci\u00f3n realmente hab\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sido avalada por el Juez Primero Laboral al condenar a la empresa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por la suma de $240.051.79, y lo \u00fanico que concedi\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0funcionaria fue la aplicaci\u00f3n de esa cantidad en armon\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con el art\u00edculo 89 de la Convenci\u00f3n Colectiva del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Trabajo que cobijaba al se\u00f1or \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ANDRADE ROMERO18. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>16. De hecho, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reflexion\u00f3 favorablemente sobre el valor suasorio inherente a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aqu\u00e9l documento aportado por el trabajador, como quiera que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contiene las constancias de dep\u00f3sito y autenticidad suscritas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por un funcionario del Ministerio del Trabajo, sede Atl\u00e1ntico, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entidad del orden nacional, encargada de certificar ambas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0condiciones; en consecuencia, no cuestion\u00f3 su capacidad para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ser leg\u00edtimamente examinada al interior del proceso19. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>17. En virtud de lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anterior, advirti\u00f3 el fallo recurrido, la Sala de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Descongesti\u00f3n Laboral del Tribunal Superior del Distrito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Judicial de Bogot\u00e1 se limit\u00f3 al estudio eminentemente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0formal de los elementos de convicci\u00f3n, concretamente la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia y la convenci\u00f3n colectiva allegadas como soporte de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la demanda conocida por el Juzgado Quinto Laboral del Circuito de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Barranquilla y no se ocup\u00f3 de su evaluaci\u00f3n sustancial \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en contraposici\u00f3n al fallo dimanado de tal Despacho, para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0determinar si era v\u00e1lido reconocer el derecho a las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prestaciones reclamadas por el se\u00f1or ANDRADE ROMERO, tal como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo realiz\u00f3 la doctora MILADYS PAREJO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a020. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>18. Incluso, en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0criterio de la Sala Penal del Tribunal Superior del Barranquilla, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0propia resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n dictada por la Fiscal\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en primera instancia, al igual que su confirmaci\u00f3n en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0segunda, contienen una motivaci\u00f3n abstracta y general, sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0capacidad de puntualizar la responsabilidad penal de la encausada, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al extremo que omiti\u00f3 vislumbrar que uno de sus principales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0argumentos tendr\u00eda exclusiva cabida para el Juez Primero \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Laboral del Circuito, quien conden\u00f3 a pagar el valor de las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0labores nocturnas, pero en ning\u00fan caso podr\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0afirmarse respecto de la operadora judicial acusada, quien se limit\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a encauzar dicha obligaci\u00f3n a los par\u00e1metros de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Convenci\u00f3n Colectiva vigente. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>19. Concluy\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entonces el juez colegiado, que no se tipificaba el delito por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cual fue incriminada MILADYS SOF\u00cdA PAREJO BLANCO, al no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resultar su decisi\u00f3n ostensiblemente transgresora del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ordenamiento legal, ni tampoco de la jurisprudencia emanada de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala de Casaci\u00f3n Laboral de la Corte Suprema de Justicia &#8211; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como lo suger\u00eda la providencia que la revoc\u00f3 -, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0situaci\u00f3n que descarta de plano un actuar doloso de su parte, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0orientada a beneficiar il\u00edcitamente los intereses econ\u00f3micos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de una tercera persona. \u00a0<\/p>\n<p>FUNDAMENTOS \u00a0DE LA IMPUGNACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>20. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fiscal 38 Delegada ante el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 apel\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la premencionada absoluci\u00f3n21 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y manifest\u00f3 que en realidad, el an\u00e1lisis \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contextualizado de los medios de conocimiento obrantes en la causa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0permite satisfacer los presupuestos del art\u00edculo 232 de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ley 600 de 2000, para proferir, en cambio, una sentencia de car\u00e1cter \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0condenatorio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>21. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0efecto, tild\u00f3 como contrario a la ley el fallo emanado del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0despacho a cargo de la entonces Juez MILADYS SOF\u00cdA PAREJO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0BLANCO, por cuanto se fund\u00f3 en documentos allegados al l\u00edbelo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sin el lleno de los requisitos legales exigibles, como es el caso de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la sentencia de 7 de marzo de 1995. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>22. Sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0embargo, teoriz\u00f3 que a\u00fan en el evento de aceptarse su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0m\u00e9rito ejecutivo, aquella providencia se refer\u00eda a una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0condena del 35% por recargo correspondiente a los a\u00f1os \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0transcurridos desde 1986 hasta 1989, la cual no pod\u00eda afectar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la liquidaci\u00f3n final realizada cuando el se\u00f1or \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0FERNANDO ANDRADE dej\u00f3 de laborar en la empresa demandada en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el a\u00f1o 1993, pues tanto la norma como la convenci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vigentes para dicha fecha, refieren que para tal efecto se deb\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tener en cuenta el salario promedio percibido durante los \u00faltimos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0doce meses. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>23. Agreg\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que la ausencia de m\u00e9rito probatorio predicada por la Sala de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Descongesti\u00f3n Laboral del Tribunal Superior del Distrito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Judicial de Bogot\u00e1 frente a la Convenci\u00f3n Colectiva \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del Trabajo analizada por la doctora PAREJO BLANCO, al no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0encontrarse su autenticaci\u00f3n y correcto dep\u00f3sito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0certificados por el funcionario competente, es concordante con lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0establecido actualmente en la materia por la jurisprudencia de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Corte Suprema de Justicia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>24. Cuestion\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tambi\u00e9n la improcedencia de los ajustes por sanci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0moratoria efectuados por MILADYS PAREJO BLANCO, en tanto lo adecuado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hubiera sido realizar un examen previo sobre la buena o mala fe \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0patronal, el cual fue pretermitido por la titular del despacho. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>25. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esa medida, al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resaltar la exigencia de un mayor conocimiento de los precedentes y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reglas jur\u00eddicas aplicables al caso concreto, derivado de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0calidad de Juez Laboral que la enjuiciada ostentaba para la \u00e9poca \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de presunta comisi\u00f3n de los hechos, la censura expres\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que tal actuar es claramente lesivo del bien jur\u00eddico de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0administraci\u00f3n p\u00fablica y ante la posible inexistencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de una afectaci\u00f3n efectiva del patrimonio del Estado, en todo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0caso se violentaron los principios propios de la funci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estatal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>26. Finalmente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0respecto al dolo, destac\u00f3 su notoriedad en el comportamiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0irregular exhibido por la Juez, que a su vez suscit\u00f3 una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n en contrav\u00eda del orden jur\u00eddico, y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pese a contar con la ilustraci\u00f3n y experiencia necesarias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para ejercer el cargo, en forma consciente expidi\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0providencia posteriormente revocada, estando al tanto del compromiso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de dineros oficiales que hubiese derivado de su hipot\u00e9tico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acatamiento. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>27. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0todo lo anterior, solicit\u00f3 la revocatoria del fallo proferido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Barranquilla y en su lugar la emisi\u00f3n de una sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0condenatoria. \u00a0<\/p>\n<p>INTERVENCI\u00d3N \u00a0DEL NO RECURRENTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>28. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0representante de la parte civil alleg\u00f3 memorial a trav\u00e9s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del cual recalc\u00f3 el yerro, que desde su \u00f3ptica, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cometi\u00f3 la funcionaria PAREJO BLANCO al adoptar una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0determinaci\u00f3n basada en la providencia emitida por el Juzgado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Primero Laboral del Circuito de Barranquilla, sin que la misma se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hallara ejecutoriada, pues se encontraba anexada al proceso laboral \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en copia simple y carente de auto por medio del cual se ordenara la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0autenticaci\u00f3n de tales reproducciones, hecho que asimil\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vulneratorio del debido proceso que ampara a las partes. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>29. Calific\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de indebida la decisi\u00f3n emitida por la procesada, de estar en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contra del Estado y favorecer ileg\u00edtimamente a un tercero con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dineros p\u00fablicos; adicionalmente, manifest\u00f3 que con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dicho fallo, la entonces Juez PAREJO BLANCO incurri\u00f3 en una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falta a la \u00e9tica, la responsabilidad jur\u00eddica y a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probidad que debe guiar el actuar del operador p\u00fablico. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>30. Finalmente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adujo que la sentencia proferida por la encausada se fund\u00f3 en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el reajuste del 35% de los recargos por los a\u00f1os 1986 a 1989 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que orden\u00f3 otro operador judicial, pero dicha reforma no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0deb\u00eda incidir en el c\u00e1lculo final de los emolumentos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0debidos al ex trabajador, ello teniendo en cuenta lo contenido tanto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en la ley como en la Convenci\u00f3n Colectiva del Trabajo, sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el fundamento de la liquidaci\u00f3n laboral, llamada a realizarse \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con base en el salario promedio del \u00faltimo a\u00f1o. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>31. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tales t\u00e9rminos, al igual que el \u00f3rgano persecutor, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0solicit\u00f3 aplicar la sanci\u00f3n penal correspondiente al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0delito que presuntamente materializ\u00f3 MILADYS SOF\u00cdA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PAREJO BLANCO. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>32. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0defensa y la encausada guardaron silencio respecto al recurso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0interpuesto. \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la competencia \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>33. La Sala es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0competente para resolver este asunto de conformidad con lo dispuesto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en el art\u00edculo 75, numeral 3\u00b0, del C\u00f3digo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000, por tratarse de la apelaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contra sentencia proferida en primera instancia por un Tribunal de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Distrito. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>34. Cabe aclarar, que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de acuerdo con lo se\u00f1alado en el art\u00edculo 204 de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0misma codificaci\u00f3n, la competencia de la Corte frente al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurso de alzada, se restringe al objeto apelaci\u00f3n y lo que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resulte inescindiblemente vinculado a \u00e9ste. \u00a0<\/p>\n<p>Del problema \u00a0jur\u00eddico \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>35. No requiere de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mayor esfuerzo interpretativo vislumbrar que las inconformidades \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0planteadas por la censura se centran esencialmente en dos aspectos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0necesariamente eslabonados: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>36. El primero, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0relacionado con la potencial existencia de un actuar contrario a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derecho por parte de MILADYS SOF\u00cdA PAREJO BLANCO, quien al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fungir como Juez Quinta Laboral del Circuito de Barranquilla, el 20 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de agosto de 1998 profiri\u00f3 sentencia mediante la cual conden\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a FONCOLPUERTOS a pagar la reliquidaci\u00f3n de prestaciones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0laborales a FERNANDO ANDRADE, sin presuntamente observar los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0postulados del ordenamiento jur\u00eddico para ese momento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aplicables, espec\u00edficamente los relativos a las exigencias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0formales para la incorporaci\u00f3n y apreciaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probatoria de elementos allegados a la demanda laboral, tales como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fallos judiciales y convenciones colectivas, as\u00ed como la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incorrecta liquidaci\u00f3n de recargos nocturnos e inter\u00e9s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0moratorios. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>37. De confirmarse \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esa hip\u00f3tesis, el segundo cuestionamiento tiene que ver el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con dolo atribuido a la doctora PAREJO BLANCO, quien a criterio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la recurrente, sab\u00eda que su providencia era violatoria de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ley, que la misma desencadenar\u00eda el favorecimiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0patrimonial ileg\u00edtimo del demandante, y sin embargo, trat\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de materializar el punible al proferir dicho dictamen viciado, sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0perjuicio de que aqu\u00e9l hubiese sido posteriormente revocado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en sede de apelaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>38. As\u00ed las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cosas, los problemas jur\u00eddicos llamados a ser resueltos por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Sala, ser\u00e1n en su orden: 1) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0establecer si la providencia del 20 de agosto de 1998 emitida por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entonces Juez MILADYS SOF\u00cdA PAREJO BLANCO constituy\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0un acto transgresor de la norma o el precedente jurisprudencial, y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en caso afirmativo, 2) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 determinar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0si ella incurri\u00f3 en dicho yerro con el convencimiento e \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0intenci\u00f3n inequ\u00edvoca de obrar irregularmente, para de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esa forma intentar beneficiar a un tercero con dineros de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procedencia p\u00fablica, cuya destinaci\u00f3n se encontraba a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su arbitrio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>* CUESTIONES \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PREVIAS \u00a0<\/p>\n<p>Del estudio del \u00a0prevaricato por acci\u00f3n como delito medio \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>39. Antes de abordar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cualquier otra consideraci\u00f3n, la Sala aclara que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0si bien la acci\u00f3n penal inherente al delito de prevaricato \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por acci\u00f3n fue declarada prescrita por la Fiscal\u00eda, y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en esos t\u00e9rminos no cabe deducir responsabilidad alguna en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cabeza de la procesada como consecuencia de dicho punible, ello \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tampoco impide estudiar las caracter\u00edsticas estructurales del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tipo, ejercicio que aqu\u00ed se torna indispensable en la medida \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en que la materialidad de la conducta de peculado por apropiaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en favor de terceros, tema del presente pronunciamiento, estriba en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el presunto car\u00e1cter antijur\u00eddico de la sentencia que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0orden\u00f3 los pagos en favor del demandante con cargo al gasto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0p\u00fablico. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>40. Para entender la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manera c\u00f3mo se determina la contrariedad manifiesta de una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n con la ley, elemento esencial del prevaricato, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es conveniente consultar la posici\u00f3n que al respecto ha \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ostentado la Sala en decantada directriz jurisprudencial: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n, dictamen o concepto que es contrario a la ley de \u00a0manera manifiesta, es aquella que de su contenido se infiere sin \u00a0dificultad alguna la falta de sind\u00e9resis y de todo fundamento \u00a0para juzgar los supuestos f\u00e1cticos y jur\u00eddicos de un \u00a0asunto sometido a su conocimiento, no por la incapacidad del servidor \u00a0p\u00fablico y si por la evidente, ostensible y notoria actitud \u00a0suya por apartarse de la norma jur\u00eddica que lo regula.\u201d \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0conceptualizaci\u00f3n de la contrariedad manifiesta de la \u00a0resoluci\u00f3n con la ley hace relaci\u00f3n entonces a las \u00a0decisiones que sin ninguna reflexi\u00f3n o con ellas ofrecen \u00a0conclusiones opuestas a lo que muestran las pruebas o al derecho bajo \u00a0el cual debe resolverse el asunto, \u00a0de tal suerte que el reconocimiento que se haga resulta arbitrario y \u00a0caprichoso al provenir de una deliberada y mal intencionada voluntad \u00a0del servidor p\u00fablico por contravenir el ordenamiento jur\u00eddico. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, no \u00a0caben en ella las simples diferencias de criterios respecto de un \u00a0determinado punto de derecho, \u00a0especialmente frente a materias que por su enorme complejidad o por \u00a0su misma ambig\u00fcedad admiten diversas interpretaciones u \u00a0opiniones, pues no puede ignorarse que en el universo jur\u00eddico \u00a0suelen ser comunes las discrepancias a\u00fan en temas que \u00a0aparentemente no ofrecer\u00edan dificultad alguna en su \u00a0resoluci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0tampoco \u00a0la disparidad o controversia en la apreciaci\u00f3n de los medios \u00a0de convicci\u00f3n puede ser erigida en motivo de contrariedad, \u00a0mientras su valoraci\u00f3n no desconozca de manera grave y \u00a0manifiesta las reglas que nutren la sana cr\u00edtica, \u00a0pues no debe olvidarse que la persuasi\u00f3n racional elemento \u00a0esencial de ella permite al juzgador una libertad relativa en esa \u00a0labor, contraria e inexistente en un sistema de tarifa legal.\u201d22. \u00a0(Resaltado \u00a0por la Sala) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>41. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0efecto, para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0precisar si el prop\u00f3sito de MILADYS SOF\u00cdA PAREJO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0BLANCO era reconocer de forma ilegal emolumentos oficiales en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0provecho del demandante, primero debe confirmarse si en realidad le \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acompa\u00f1aba un accionar prevaricador como veh\u00edculo para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0efectivizar su veredicto, pues de lo contrario, si la orden de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apropiaci\u00f3n de los recursos se estima normativamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0justificable, aun bajo el tamiz f\u00e1ctico innegable de su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0revocatoria en segunda instancia laboral, no habr\u00eda lugar a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuestionar en el \u00e1mbito penal los eventuales efectos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0patrimoniales atribuibles a tal determinaci\u00f3n adoptada por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acusada. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>42. Sobre este \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0particular en un asunto semejante al presente, la Corte ha \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sostenido: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor \u00a0lo tanto, el reconocimiento de la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal por el delito de prevaricato por acci\u00f3n en manera alguna \u00a0inhibe al juez de pronunciarse respecto del delito de peculado por \u00a0apropiaci\u00f3n, tal y como lo plantea erradamente el defensor \u00a0recurrente. \u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0una tan evidente relaci\u00f3n de medio a fin ata esas conductas \u00a0definidas prescritas, con el resultado que afecta el erario p\u00fablico, \u00a0incontrastable surge la necesidad de auscultar lo primero, pues, ni \u00a0ontol\u00f3gica, ni jur\u00eddica, ni probatoriamente puede \u00a0hacerse tabla rasa de ellas. \u00a0<\/p>\n<p>Huelga \u00a0decir, por efecto contrario, que si se dejara de lado analizar la \u00a0justeza o apartamiento de la ley de las decisiones tomadas por el \u00a0acusado, simplemente, se tornar\u00eda inane cualquier posibilidad \u00a0de verificar c\u00f3mo se logr\u00f3 esa il\u00edcita \u00a0afectaci\u00f3n patrimonial a favor de terceros (\u2026)\u201d23 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>43. No hay lugar a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0confusi\u00f3n entonces, sobre la relevancia que reviste el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estudio de\u00f3ntico de la decisi\u00f3n adoptada por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0doctora PAREJO BLANCO, en funci\u00f3n de la estructura legal y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jurisprudencial que habr\u00edan de guiar su actuar. \u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0momento en que se configura el peculado por apropiaci\u00f3n \u00a0derivado de una providencia judicial viciada \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>44. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0otra parte, no ha sido escasa la producci\u00f3n jurisprudencial \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mediante la cual esta Corporaci\u00f3n se ha esforzado por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ilustrar la fase consumativa del peculado por apropiaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuando el verbo rector se funda en la disponibilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jur\u00eddica, mas no material, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de los recursos p\u00fablicos objeto del reato, como sucede cuando \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el agente, en raz\u00f3n de sus funciones, est\u00e1 en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0capacidad de darles una destinaci\u00f3n espec\u00edfica. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>45. Sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el particular, en reiteradas oportunidades24 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el criterio mayoritario de esta Sala se ha inclinado por entender \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que la consumaci\u00f3n del delito ya referido ocurre a partir del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0momento en que se profiere la sentencia que reconoce y ordena \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ilegalmente el pago de prestaciones, independientemente de una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apropiaci\u00f3n material posterior, en la medida en que tal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n por s\u00ed misma cuenta con vocaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0id\u00f3nea para sustraer elementos de la \u00f3rbita de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0custodia del Estado, y bajo ese iter \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0criminis, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el juez efectivamente ha ejercido una disposici\u00f3n jur\u00eddica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sobre bienes que funcionalmente depend\u00edan de su veredicto. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>46. Ahora \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bien, sin perjuicio de lo expuesto y en funci\u00f3n de entender \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el porqu\u00e9 de la calificaci\u00f3n jur\u00eddica obrante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en el expediente bajo an\u00e1lisis, para la \u00a0Sala es importante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hacer una precisi\u00f3n dogm\u00e1tica en el sentido de que si \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bien el otorgamiento de recursos oficiales por v\u00eda judicial \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se reprocha penalmente desde la emisi\u00f3n del respectivo fallo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tal suceso debe forzosamente asimilarse al momento en que la orden \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del funcionario se vuelve vinculante para las partes, esto es, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuando cobra fuerza ejecutoria, ya sea despu\u00e9s de superar los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0respectivos recursos de ley o en ausencia de interposici\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aquellos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>47. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ese orden, mal podr\u00eda afirmarse que una providencia laboral \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sujeta a recursos ostenta desde su expedici\u00f3n la entidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0suficiente para disponer de bienes p\u00fablicos y de contera, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0configurar un potencial peculado por apropiaci\u00f3n, si en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0realidad, su posibilidad de generar efectos jur\u00eddicos se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0halla suspendida por expresa remisi\u00f3n legal25 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hasta tanto se desarrolle el examen correspondiente por parte de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0segunda instancia o quienes se encuentran legitimados para acudir a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la alzada no lo hagan. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>48. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0caso de quedar indemne, el mandato judicial viciado consuma el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0delito a partir de la providencia que certifica su firmeza, pues \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0solo desde ese punto cronol\u00f3gico es posible concluir que le \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0asiste la verdadera potestad jur\u00eddica de destinar el caudal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0p\u00fablico en la forma en que determin\u00f3 hacerlo, de otra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0forma siempre se encontrar\u00e1 supeditado al parecer de su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0superior. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>49. Obviamente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de comprobarse que el juez actu\u00f3 con dolo y a pesar de ello, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por motivos ajenos a su control y voluntad, el pronunciamiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ilegal que suscribi\u00f3 es revocado por ad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quem, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no es dable aseverar que el peculado por apropiaci\u00f3n alguna \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vez lleg\u00f3 a consumarse, pues el fallo que le serv\u00eda de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conducto nunca adquiri\u00f3 eficacia ni potestad coercitiva, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contexto que ubica la infracci\u00f3n en un mero grado de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tentativa, tal y como se avizora en el presente asunto bajo estudio. \u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0fallo del Tribunal Superior de Bogot\u00e1 D.C., Sala Laboral de \u00a0Descongesti\u00f3n y su tr\u00e1nsito a cosa juzgada \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>50. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00faltimo, se muestra imprescindible enfatizar que el examen de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apego o alejamiento del Derecho, atinente al pronunciamiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0efectuado por la entonces Juez PAREJO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0BLANCO, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que se dirige exclusivamente a desentra\u00f1ar las posibles \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0implicaciones penales de su actuar, en ning\u00fan momento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0habilita la realizaci\u00f3n de juicios de valor frente al fallo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de segunda instancia que revoc\u00f3 dicha sentencia, en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entendido que con su ejecutoria, aqu\u00e9l documento goza de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presunci\u00f3n de legalidad y acierto, sin que ning\u00fan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estamento diferente a la jurisdicci\u00f3n laboral sea competente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para revisar los argumentos all\u00ed esbozados. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>51. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posici\u00f3n de salvaguarda incuestionable frente a los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pronunciamientos que han hecho tr\u00e1nsito a cosa juzgada, salvo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0singulares eventos en los que sean procedentes los recursos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0extraordinarios de casaci\u00f3n o revisi\u00f3n al interior de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su respectivo \u00e1mbito, se mantiene como una constante pac\u00edfica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en la jurisprudencia de las distintas corporaciones judiciales, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hall\u00e1ndose un puntual acercamiento a su naturaleza y alcance \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en sentencia de constitucionalidad C-622 de 200726, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tambi\u00e9n tra\u00edda a colaci\u00f3n por esta Colegiatura \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en providencia de radicaci\u00f3n 45072, fechada 23 de marzo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02017. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>52. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tales motivos, aprovechar\u00e1 la Corte esta oportunidad para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0llamar la atenci\u00f3n al a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en cuanto sus reiterados cuestionamientos al fallo de apelaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de 15 de abril \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de 200227 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se muestran diametralmente alejados del respeto que debe guardar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0frente a pronunciamientos en firme de otras jurisdicciones, cuya \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0evaluaci\u00f3n no es ni ser\u00e1 parte de su \u00f3rbita \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0funcional. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>53. Sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0embargo, cabe precisar que la observancia del principio de la cosa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juzgada en el espectro laboral no tiene por qu\u00e9 entrar en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contradicci\u00f3n con el esquema de resoluci\u00f3n aqu\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0propuesto, dado que no se discutir\u00e1 si la condena a \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0FONCOLPUERTOS inicialmente proferida por MILADYS SOF\u00cdA PAREJO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0BLANCO fue correcta o incorrectamente invalidada por la Sala Laboral \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Descongesti\u00f3n del Tribunal Superior de Bogot\u00e1 D.C., \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al ser potestativo de aquella corporaci\u00f3n \u00a0tomar la decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0final en el tr\u00e1mite ordinario de su jurisdicci\u00f3n -como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en efecto lo hizo-. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>54. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cambio, desde una perspectiva netamente penal, la Corte habr\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de definir si a la encausada le asist\u00edan o no motivos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jur\u00eddicamente leg\u00edtimos para inclinarse por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0alternativa hermen\u00e9utica que sustent\u00f3 el sentido de su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dictamen, as\u00ed el mismo no haya sido posteriormente respaldado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por su superior jer\u00e1rquico. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>55. Acorde \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con lo anterior, la prohibici\u00f3n de debate frente a lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decidido en segunda instancia por el juez natural en una materia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ex\u00f3gena (obligaciones laborales), conlleva la garant\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0rec\u00edproca de que \u00fanicamente la jurisdicci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0penal se encontrar\u00e1 facultada para establecer si la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0providencia revocada es manifiestamente contraria a Derecho, si \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0facilit\u00f3 con ello la comisi\u00f3n voluntaria en grado de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tentativa de un delito contra la administraci\u00f3n p\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(peculado en favor de terceros) y si consecuentemente, se aviene \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0necesaria la activaci\u00f3n del reproche punitivo previsto en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estatuto aplicable. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>56. Naturalmente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bajo dicha prerrogativa anal\u00edtica, tambi\u00e9n resulta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0plausible arribar a la tesis contraria, seg\u00fan la cual, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0problema jur\u00eddico se subsume en una simple divergencia de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0criterios, igualmente v\u00e1lidos, entre a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y ad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quem, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0evento en el cual, aunque siempre prevalezca la opini\u00f3n del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0segundo, no implica de suyo un acto prevaricador del primero. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>57. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tal virtud, conforme se anunci\u00f3, para discernir cu\u00e1l \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de los escenarios procesales trazados enmarca la conducta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0materializada por MILADYS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SOF\u00cdA PAREJO BLANCO, procede \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Sala a evaluar de fondo el \u00e1mbito de contradicci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con el orden jur\u00eddico vigente para la \u00e9poca, que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pudiera predicarse de la motivaci\u00f3n probatoria que utiliz\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la funcionaria para explicar su decisi\u00f3n proferida en calidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Juez Quinta Laboral del Circuito de Barranquilla, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a020 de agosto de 1998. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>* SOBRE LA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SENTENCIA DEL JUZGADO PRIMERO LABORAL DEL CIRCUITO DE BARRANQUILLA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>58. Los argumentos de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0censura se centran de inicio en un alegato correlativo a la supuesta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0equivocaci\u00f3n de la doctora PAREJO BLANCO en su labor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0judicial, al haber tenido en cuenta la sentencia emitida por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Juzgado Primero Laboral del Circuito de Barranquilla el 7 de marzo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de 1995, en la medida que aquella no fue allegada a la demanda de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mayor cuant\u00eda conforme a las disposiciones legales que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0regulaban la materia, es decir, no estaba ejecutoriada y consist\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en una copia simple, carente de auto por medio del cual se ordenara \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la autenticaci\u00f3n de tales reproducciones. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>59. Para desatar tal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0debate, debe recordarse que en efecto, el art\u00edculo 331 de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0codificaci\u00f3n procesal civil modificado por el Decreto 2282 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01989, norma vigente para la \u00e9poca de los hechos, dispon\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u201clas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencias sujetas a consulta no quedar\u00e1n en firme sino luego \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de surtida \u00e9sta&#8221;, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por lo cual se torna necesario analizar la obligatoriedad de ese \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tr\u00e1mite en el caso sub \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0examine. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>60. Se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tiene entonces lo establecido en el C\u00f3digo Procesal del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Trabajo, en relaci\u00f3n con el grado jurisdiccional de consulta, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al se\u00f1alar lo siguiente: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cArt\u00edculo \u00a069: Procedencia de la consulta.\u00a0Adem\u00e1s \u00a0de estos recursos existir\u00e1 un grado de jurisdicci\u00f3n \u00a0denominado de &#8220;consulta&#8221;. Las sentencias de primera \u00a0instancia, cuando fueren totalmente adversas a las pretensiones del \u00a0trabajador, ser\u00e1n necesariamente consultadas con el respectivo \u00a0tribunal del trabajo, si no fueren apeladas. Tambi\u00e9n ser\u00e1n \u00a0consultadas las sentencias de primera instancia cuando fueren \u00a0adversas a la Naci\u00f3n, al departamento o al municipio\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>56. \u00a0Sin embargo, pese a la finalidad descrita por el legislador en la \u00a0citada norma, para el a\u00f1o 1995 no hab\u00eda consenso sobre \u00a0dicho tema entre los funcionarios judiciales del \u00e1mbito \u00a0laboral, tal como se desprende del testimonio del ex \u00a0magistrado de la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito \u00a0Judicial de Barranquilla, EFRAIN \u00a0RICARDO ARG\u00dcELLO PATI\u00d1O, \u00a0quien fue preguntado sobre si la Sala que conformaba se absten\u00eda \u00a0de conocer en consulta las sentencias condenatorias proferidas en \u00a0primera instancia contra FONCOLPUERTOS, a lo que respondi\u00f3: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cEfectivamente \u00a0antes del a\u00f1o 1999 la Sala Laboral del Tribunal Superior del \u00a0Distrito Judicial de Barranquilla, de la cual hacia parte como \u00a0Magistrado ten\u00eda el concepto de que las sentencias dictadas en \u00a0procesos ordinarios laborales adelantados contra el FONDO PASIVO DE \u00a0LA EMPRESA PUERTOS DE COLOMBIA \u201cFONCOLPUERTOS\u201d, no eran \u00a0susceptibles del grado jurisdiccional de consulta, criterio que se \u00a0mantuvo hasta que las Honorables Cortes Suprema de Justicia, Sala \u00a0Laboral y Constitucional produjeron sentencias se\u00f1alando que \u00a0dichas providencias deb\u00edan ser consultadas. \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0para \u00a0finales del a\u00f1o 1999 la Sala Laboral de la H. Corte Suprema de \u00a0Justicia, sento (sic) la tesis jurisprudencial de que s\u00ed \u00a0proced\u00eda la consulta cuando las sentencias le fueran adversas \u00a0total o parcialmente a dicha entidad, tesis esta que luego, tambi\u00e9n \u00a0a finales de 1999, fue reiterada por la Honorable Corte \u00a0Constitucional en sentencia, bajo la consideraci\u00f3n de que la \u00a0cancelaci\u00f3n de las respectivas condenas se tornar\u00edan a \u00a0cargo de la Naci\u00f3n, por ser tal entidad la que ven\u00eda a \u00a0ser responsable de la soluci\u00f3n de las mismas, lo que conllev\u00f3 \u00a0que la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0Barranquilla, acogiendo tal precedente jurisprudencial estimar\u00e1 \u00a0en tal caso, a partir de la expedici\u00f3n de las nombradas \u00a0sentencias de dichas altas cortes, viable la consulta en relaci\u00f3n \u00a0con sentencias de primera instancia dictadas contra FONCOLPUERTOS, \u00a0procediendo \u00a0a avocar el conocimiento de los respectivos procesos y a darle a los \u00a0mismos el tr\u00e1mite se\u00f1alado en el C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Laboral\u201d \u00a028. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>61. La esencia de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dicha declaraci\u00f3n encuentra respaldo en la sentencia SU-962 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del 1\u00b0 de diciembre de 1999, fecha en la que reci\u00e9n la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Corte Constitucional unific\u00f3 criterio respecto de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0obligatoriedad de dar cumplimiento al art\u00edculo 69 del C\u00f3digo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Procedimiento Laboral, y de manera especial en los casos de las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencias parcial o totalmente adversas a la EMPRESA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PUERTOS DE COLOMBIA \u2013 COLPUERTOS \u2013 o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al Fondo Social de la Empresa Puertos de Colombia \u2013FONCOLPUERTOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>62. Con id\u00e9ntica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0orientaci\u00f3n se ha pronunciado esta Sala, al indicar: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cDiferentes \u00a0entre s\u00ed, aunque con id\u00e9nticos efectos, dos temas \u00a0plantea el impugnante en el primer cap\u00edtulo de su libelo: uno \u00a0referido a la no obligaci\u00f3n de consultar las sentencias que en \u00a0primera instancia condenan a la Empresa Puertos de Colombia y otro al \u00a0desbordamiento de las funciones por parte de la Sala Administrativa \u00a0del Consejo Superior de la Judicatura, a la que acusa de desconocer \u00a0normas constitucionales y legales sobre la competencia. \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0relaci\u00f3n al primer t\u00f3pico, le asiste la raz\u00f3n al \u00a0sindicado cuando, con sustento en decisiones de la Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Laboral de la Corte, la Sala Penal de la misma y la Corte \u00a0Constitucional, advera que el tema de la consulta no era pac\u00edfico \u00a0para la \u00e9poca \u2013a\u00f1o 1995- en la cual se emitieron \u00a0los fallos laborales que se predican prevaricadores, pues, en efecto, \u00a0en atenci\u00f3n a la naturaleza de la entidad demandada no surg\u00eda \u00a0claro que se tratase en s\u00ed misma de \u201cLa Naci\u00f3n\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>Precisamente, \u00a0por reconocer esa realidad, la Sala Penal de la Corte ha se\u00f1alado \u00a0reiterada y pac\u00edficamente que con \u00a0anterioridad a la Sentencia SU-962 de 1999, era perfectamente \u00a0posible, sin que siquiera se entendiera error judicial, omitir el \u00a0grado jurisdiccional de consulta en los casos en los cuales era \u00a0condenada la Empresa Puertos de Colombia. \u00a0<\/p>\n<p>Ya \u00a0el apelante cit\u00f3 con amplitud esa postura de la Sala, que no \u00a0se entiende necesario transcribir de nuevo, no s\u00f3lo por la \u00a0claridad que encierra, sino en atenci\u00f3n a que de ninguna \u00a0manera ha variado la percepci\u00f3n jur\u00eddica que all\u00ed \u00a0se contiene\u201d \u00a029. \u00a0(Resaltado \u00a0y subrayado por la Sala) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>63. De aquellos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0precedentes, sumados al testimonio del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ex magistrado de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Barranquilla, EFRAIN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0RICARDO ARG\u00dcELLO PATI\u00d1O, se percibe que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para el tiempo de expedici\u00f3n de la sentencia firmada por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MILADYS PAREJO, es decir el 20 de agosto de 1998, no hab\u00edan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0par\u00e1metros un\u00edvocos sobre si deb\u00eda surtirse o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no el grado jurisdiccional de consulta en los casos en que resultara \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0condenado FONCOLPUERTOS, para que tales pronunciamientos hicieran \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tr\u00e1nsito a cosa juzgada. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>64. Adem\u00e1s, se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0avizora menos reprochable la valoraci\u00f3n realizada por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0citada juez sobre el fallo proferido por el Juzgado Primero Laboral \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del Circuito de Barranquilla, al tomar en cuenta que en la audiencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0p\u00fablica de cumplimiento de sentencia30, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0celebrada el 26 de enero de 1996 por \u00e9ste \u00faltimo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estrado judicial, se hizo menci\u00f3n expresa a la ejecutoria de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la misma y se libr\u00f3 mandamiento de pago, atendiendo a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inadmisibilidad sobre el recurso de apelaci\u00f3n declarada por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Barranquilla el 1\u00b0 de noviembre de 199531; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de tal suerte que agotado el tr\u00e1mite de alzada y no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consultada la providencia, en el \u00e1mbito de ambig\u00fcedad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hermen\u00e9utica sobre el art\u00edculo 69 ya referido, esta se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consider\u00f3 en firme. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>65. Puntualizados \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estos aspectos del primer disenso, puede concluir esta Sala que para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el momento en el cual se aport\u00f3 la sentencia del Juzgado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Primero Laboral del Circuito de Barranquilla a la demanda conocida \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por el Juzgado Quinto de la misma especialidad, era jur\u00eddicamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0v\u00e1lido considerar la firmeza alcanzada por dicha providencia, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y por lo tanto, no deven\u00eda en irregular reconocerle fuerza \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probatoria para ser fundamento de las pretensiones, como en efecto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo manifest\u00f3 en ese entonces la titular del despacho judicial \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el 22 de agosto de 1996, en auto admisorio del l\u00edbelo32, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del cual corri\u00f3 traslado a la entidad demandada, sin que esta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hubiese refutado tal aspecto a lo largo de la actividad procesal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>66. Ahora bien, en lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0relacionado con la ausencia de decisi\u00f3n que ordenara la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0autenticaci\u00f3n de las copias en las que se present\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0providencia de 7 de marzo de 1995 y la eventual suficiencia de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anotaci\u00f3n consignada por el secretario del Juzgado Primero \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Laboral sobre la identidad de las reproducciones con las piezas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0originales, se advierte que el pilar normativo regente de dicho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0escenario se halla en los art\u00edculos 115 numeral 7\u00b0 y 254 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0numeral 1\u00b0 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil vigente en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00e9poca; el primero dispon\u00eda que \u201clas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0copias aut\u00e9nticas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0requerir\u00e1n auto que las ordene y la firma del secretario\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y el segundo le asignaba a las copias el mismo valor probatorio del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0original, cuando hayan sido autorizadas entre otros \u201cpor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el secretario de oficina judicial, previa orden del juez\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>67. A juicio de esta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Corporaci\u00f3n, las normas citadas impon\u00edan como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0requisitos para reconocerles valor probatorio a las copias de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia arrimada, contener la respectiva autenticaci\u00f3n por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0parte del secretario, y la providencia por medio de la cual el juez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ordenaba dichos duplicados. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>68. Ante ello surge \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0di\u00e1fano que, tal como advirti\u00f3 la Sala de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Descongesti\u00f3n Laboral, la fotocopia de la sentencia dictada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por el Juzgado Primero Laboral del Circuito de Barranquilla, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0allegada al Despacho Quinto hom\u00f3logo en el cual fue encargada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como Juez MILADYS PAREJO, carec\u00eda del auto decret\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0respectiva autenticaci\u00f3n, pero a la vez, tambi\u00e9n le \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0asiste raz\u00f3n a la primera instancia al reparar en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anotaci\u00f3n obrante en tales reproducciones, a trav\u00e9s de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la cual, el secretario refiri\u00f3 su identidad con la sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0obrante en el proceso ordinario adelantado en el primer estrado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0judicial, suceso que impide revelar una intenci\u00f3n maliciosa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la encausada, encaminada a contrariar el orden jur\u00eddico. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>69. En otras \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0palabras, ante el cumplimiento parcial de la disposici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0legal aplicable, aunque no se desconoce la desatenci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cometida por la doctora PAREJO BLANCO, al no corroborar la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0existencia del mandato que dispon\u00eda la acreditaci\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las copias de la sentencia, tambi\u00e9n es cierto que la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anotaci\u00f3n realizada por el secretario del Juzgado Primero \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Laboral del Circuito, sobre la autenticidad de tales reproducciones, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0brindaba una relativa confianza a la operadora judicial, quien no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ten\u00eda por qu\u00e9 dudar de la buena fe de ese empleado, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0frente a la capacidad probatoria de la determinaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0allegada. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>70. En consecuencia, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la falta de diligencia imputable \u00a0a la funcionaria se aten\u00faa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en contraste con las dem\u00e1s circunstancias que rodearon la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aducci\u00f3n del documento judicial al proceso, y por ende, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desvanecen la valoraci\u00f3n dirigida a calificar la actuaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de MILADYS PAREJO como abiertamente alejada del Derecho, conclusi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que no tiene otro significado que el de resaltar la improcedencia de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0predicar su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0responsabilidad penal por el delito endilgado, independientemente de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que exista un eventual compromiso en materia disciplinaria, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hip\u00f3tesis que escapa a la competencia de esta Corporaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>* SOBRE LA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0VALIDEZ DE LA CONVENCI\u00d3N COLECTIVA DE TRABAJO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>71. Otra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inconformidad manifestada por el recurrente, versa sobre la presunta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falta de capacidad probatoria imputable a la Convenci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Colectiva del Trabajo allegada al proceso laboral y erigida como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0elemento fundamental de la decisi\u00f3n adoptada por MILADYS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PAREJO BLANCO, en punto de que su autenticaci\u00f3n no se efectu\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por el funcionario competente. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>72. Conviene entonces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recordar lo previsto en el art\u00edculo 469 del C\u00f3digo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sustantivo del Trabajo, el cual exige como presupuesto de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0efectividad sobre la convenci\u00f3n colectiva, su extensi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por escrito y deposito ante el Departamento Nacional del Trabajo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dentro de los 15 d\u00edas; y por su parte, el art\u00edculo 35 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del Decreto 2145 de 1992, que asignaba a la Divisi\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Reglamentaci\u00f3n y Registro Sindical del entonces Ministerio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del Trabajo y Seguridad Social, el deber de mantener actualizado el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0archivo de las convenciones colectivas y otros documentos, as\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como expedir las certificaciones y fotocopias aut\u00e9nticas de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los documentos all\u00ed confiados. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>73. Teniendo en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuenta la discusi\u00f3n de este apartado, centrada exclusivamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en establecer si la persona que autentic\u00f3 las fotocopias de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la convenci\u00f3n colectiva fuera la competente para hacerlo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vale la pena realizar un an\u00e1lisis sobre dicho factor en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0caso concreto y de conformidad con lo establecido por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jurisprudencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>74. Al respecto, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Convenci\u00f3n Colectiva del Trabajo objeto del debate, en cada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una de sus p\u00e1ginas33 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contiene el sello del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Seccional Atl\u00e1ntico, de igual forma, en el anverso de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00faltima p\u00e1gina se consign\u00f3 el r\u00f3tulo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la misma dependencia, en el que se da cuenta de su autenticidad y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fecha de dep\u00f3sito en la ciudad de Bogot\u00e1. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>75. Al advertir tal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0circunstancia, el a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quo direccion\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su criterio al de la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0seg\u00fan el cual, es irrelevante si la copia de la Convenci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Colectiva porta la marca de autenticaci\u00f3n correspondiente a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Secretar\u00eda General con Sede en Barranquilla, aunque el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dep\u00f3sito de dicha documentaci\u00f3n se hubiere realizado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en Bogot\u00e1. Al respecto cit\u00f334: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe \u00a0equivoc\u00f3 el tribunal al no haberle dado validez a la \u00a0Convenci\u00f3n Colectiva del Trabajo, puesto que si \u00e9sta \u00a0conten\u00eda la nota de haber sido depositada ante el ministerio \u00a0del trabajo, dentro del t\u00e9rmino legal, de ninguna manera \u00a0importaba que el sello de autenticaci\u00f3n certificara la \u00a0Secretar\u00eda General con Sede en Barranquilla que el aludido \u00a0deposito se hubiera surtido en Bogot\u00e1\u201d35. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>76. Cabe resaltar que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tal posici\u00f3n viene de tiempo atr\u00e1s y ha sido mantenida \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por el mencionado \u00f3rgano de cierre en otras ocasiones para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decidir casos similares al aqu\u00ed ventilado36. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>77. De modo que en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0este aspecto, el precedente jurisprudencial es claro en que, una vez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cumplido el rito de las solemnidades establecidas en el art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0469 del C\u00f3digo Sustantivo del Trabajo, no puede desestimarse \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la validez ni el m\u00e9rito probatorio de la convenci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0colectiva, cuando esta se allegue en fotocopia de la constancia del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dep\u00f3sito realizado oportunamente, al margen de haberse \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0autenticado por otra sede del Ministerio del Trabajo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>78. Empero, es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0necesario advertir sobre la existencia de una postura de la Sala, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0expresada a trav\u00e9s de la sentencia SP9094-2015 con radicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a043839 del 15 de julio de 2015, en la cual, para ese caso particular \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se manifest\u00f3 que al ser posterior el criterio jurisprudencial \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0seg\u00fan el cual las convenciones colectivas surten plenos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0efectos probatorios aun cuando el sello de autenticaci\u00f3n lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0certificara la Secretar\u00eda General del Ministerio con una sede \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0regional, lo cierto es que para la \u00e9poca de los hechos la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0normatividad vigente negaba efectos probatorios a las que no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tuviesen nota de dep\u00f3sito estampada por la autoridad nacional \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del trabajo, lo cual fue desconocido por quien estaba siendo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesado en esa oportunidad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>79. En raz\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de ello, se cuestion\u00f3 al all\u00ed sentenciado por haberle \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dado valor probatorio a una convenci\u00f3n colectiva de la cual \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no se acredit\u00f3 su oportuno dep\u00f3sito en los t\u00e9rminos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0legales, esto como quiera que tal archivo le correspond\u00eda de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0forma privativa al Departamento Nacional del Trabajo, conforme lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0establecido en el art\u00edculo 469 del C\u00f3digo Sustantivo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0laboral, y fue solamente por medio del art\u00edculo 2\u00b0 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Decreto 1953 de 2000, cuando se asign\u00f3 dicha competencia a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las direcciones territoriales y oficinas especiales de trabajo y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0seguridad social. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>80. Hecha esa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0salvedad, no resulta dif\u00edcil colegir que la situaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0f\u00e1ctica descrita en tal veredicto difiere significativamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del asunto objeto de la actual controversia, el cual nada tiene que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ver con el dep\u00f3sito de la Convenci\u00f3n Colectiva, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procedimiento que las partes no aludieron que se hiciera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incorrectamente, sino que se circunscribe exclusivamente a si para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0efectos de autenticar las copias del documento debidamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0archivado, tambi\u00e9n estaba facultado el funcionario del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ministerio del Trabajo y Seguridad Social con una sede distinta a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0donde ocurri\u00f3 su archivo (Barranquilla), prerrogativa no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abordada por el dictamen premencionado y que tampoco se advierte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0limitada por la ley, siendo posteriormente la jurisprudencia de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala de Casaci\u00f3n Laboral la que resolvi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0favorablemente dicha indeterminaci\u00f3n a trav\u00e9s de las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decisiones ya citadas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>81. Es oportuno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se\u00f1alar que la Convenci\u00f3n Colectiva que analiz\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la encausada fue firmada el 9 de agosto de 199137 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y seg\u00fan la correspondiente constancia, su dep\u00f3sito se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0realiz\u00f3 el 16 del mismo mes y a\u00f1o, es decir, dentro de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los 15 d\u00edas siguientes a la suscripci\u00f3n, hall\u00e1ndose \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0satisfecho el t\u00e9rmino previsto en el Art. 469 ejusdem; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por lo tanto, el cumplimiento de tales exigencias condujeron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0naturalmente a la juez titular del Juzgado Quinto Laboral del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Circuito de Barranquilla, a reconocerla como prueba en \u201cSegunda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Audiencia de Tr\u00e1mite. (Inspecci\u00f3n Judicial)\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el 28 de octubre de 199738. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>82. En ese orden de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ideas, ya que para el momento de expedici\u00f3n de la sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por parte de la funcionaria PAREJO BLANCO, la norma y la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jurisprudencia no determinaban que la autenticaci\u00f3n de copias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la Convenci\u00f3n Colectiva del Trabajo, ya depositada, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0compet\u00eda singularmente al Ministerio del Trabajo y Seguridad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Social en su sede nacional, tambi\u00e9n se echaba de menos una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n con fuerza de precedente que brindara claridad sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ese t\u00f3pico y posteriormente la Sala de Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Laboral de esta Corporaci\u00f3n acogi\u00f3 un razonamiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0similar al exhibido por la encausada, no se evidencian elementos que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lleven a dilucidar una manifiesta contrariedad con el ordenamiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jur\u00eddico de su parte, al haber decidido aceptar las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reproducciones del documento, con la certificaci\u00f3n realizada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por un funcionario de la misma entidad, pero ubicado en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Barranquilla. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>83. Corolario de lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0antedicho, tampoco tiene vocaci\u00f3n de prosperar la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inconformidad que sobre este tema fue planteada en contra de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n impugnada. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>* SOBRE LAS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DEM\u00c1S MOTIVACIONES DE LA SENTENCIA DE 20 DE AGOSTO DE 1998 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>84. En cuanto al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contenido adicional de la providencia suscrita por MILADYS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SOF\u00cdA PAREJO BLANCO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en condici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Juez Quinta Laboral del Circuito de Barranquilla, la impugnaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuestion\u00f3 que se hubiera servido del fallo de 7 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de marzo de 1995 para afectar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la liquidaci\u00f3n final realizada al se\u00f1or FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ANDRADE, teniendo en cuenta que la tasaci\u00f3n en la condena \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0deb\u00eda realizarse con base en el salario promedio percibido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por el trabajador durante el \u00faltimo a\u00f1o laborado, esto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es 1993, y no con los incrementos del 35% por recargo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0correspondientes al per\u00edodo comprendido entre 1986 y 1989, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como en efecto termin\u00f3 haciendo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>85. Por su parte, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Barranquilla consider\u00f3 que la juez procesada en realidad no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reconoci\u00f3 el 35% por recargo nocturno, en tanto tal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adjudicaci\u00f3n fue otorgada en un primer momento por el Juzgado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Primero Laboral del Circuito de Barranquilla y ella solamente se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0limit\u00f3 a aplicar esa cantidad en armon\u00eda con el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculo 89 de la Convenci\u00f3n Colectiva del Trabajo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>86. Al revisar la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0actuaci\u00f3n suscrita por la doctora PAREJO BLANCO, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Colegiatura advierte que el ac\u00e1pite considerativo es enf\u00e1tico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en se\u00f1alar que se demostr\u00f3 el v\u00ednculo laboral \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del actor con la entidad demandada desde el 18 de enero de 1980 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hasta el 1\u00b0 de junio de 1993 y que en virtud de la orden emitida \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por el Juzgado Primero Laboral del Circuito de Barranquilla, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consistente en cancelar una suma por concepto de la diferencia en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reliquidaci\u00f3n del recargo del 35%, correspondiente a los a\u00f1os \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0transcurridos de 1986 a 1989, ello deb\u00eda constituir factor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0salarial aplicable a las dem\u00e1s prestaciones que se derivaran \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a futuro, de acuerdo al art\u00edculo 89 de la Convenci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Colectiva del Trabajo vigente al momento del retiro, obligaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que fue omitida de lleno por el empleador; por tales causas, dicha \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juez manifest\u00f3 lo siguiente: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cTeniendo \u00a0en cuenta la anterior norma transcrita y siendo que efectivamente la \u00a0suma materia de condena proferida por el Juzgado Primero laboral del \u00a0Circuito de esta ciudad en la suma de $240.051,79 constituye salario, \u00a0el Juzgado proceder\u00e1 a lasa (sic) reliquidaciones solicitadas, \u00a0entrando al estudio de la reliquidaci\u00f3n de la prima de \u00a0antig\u00fcedad proporcional (\u2026) igualmente la reliquidaci\u00f3n \u00a0de la prima de servicio proporcional, ya que no se incluyeron todos \u00a0los factores salariales devengados y siendo que la entidad demandada \u00a0no le incluy\u00f3 la suma materia de condena y teniendo en cuenta \u00a0el art\u00edculo 89 y 102 de la Convenci\u00f3n Colectiva del \u00a0Trabajo (\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0el accionante solicita la reliquidaci\u00f3n del auxilio de \u00a0cesant\u00eda por la no inclusi\u00f3n de algunos factores \u00a0salariales cancelados por la demandada, como tambi\u00e9n las \u00a0reliquidaciones que se dieran, el Juzgado acceder\u00e1 a la \u00a0reliquidaci\u00f3n (\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>Igualmente \u00a0solicita la pensi\u00f3n de jubilaci\u00f3n, para lo cual el \u00a0Juzgado condenar\u00e1 a la demandada, ya que se dio un nuevo \u00a0promedio mensual (\u2026) suma por la cual se condenar\u00e1 a la \u00a0demandada por este concepto y sus respectivos ajustes para cada a\u00f1o \u00a0subsiguiente y a partir de la citada fecha. \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0Siendo que en el proceso no se ha justificado por parte de la \u00a0demandada, el no pago de los reajustes solicitados, se deber\u00e1 \u00a0condenar a la misma al pago de la indemnizaci\u00f3n moratoria, tal \u00a0como lo establece el art\u00edculo 100 de la Convenci\u00f3n \u00a0Colectiva del Trabajo, arrimada a los autos, la cual establece un \u00a0t\u00e9rmino de 70 d\u00edas, los cuales comienzan a partir del \u00a012 de agosto de 1993 (\u2026)\u201d39 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>87. De esta manera, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo encontrado en el fondo de la decisi\u00f3n proferida por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entonces Juez MILADYS PAREJO BLANCO, es que no pretendi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desarrollar una segunda liquidaci\u00f3n del 35% por el recargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0nocturno, como quiera que ello fue objeto de la condena impuesta por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el Juzgado Primero Laboral del Circuito de Barranquilla. Contrario \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sensu, lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pretendido por la acusada en su decisi\u00f3n, era el c\u00e1lculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de los dem\u00e1s rubros objeto de litigio en funci\u00f3n del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0citado aumento que orden\u00f3 su hom\u00f3logo, el cual \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ostentaba la calidad de factor salarial y que no hab\u00eda sido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tenido en cuenta por FONCOLPUERTOS; es decir, la reliquidaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ordenada por la encausada se limitaba exclusivamente a aplicar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0complementariamente aquella ya realizada mediante fallo del 7 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de marzo de 1995. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>88. Demuestra todo lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anterior, un atinado razonamiento del a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quo al encontrar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que la providencia suscrita por MILADYS SOF\u00cdA PAREJO BLANCO, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en calidad de Juez Quinta Laboral del Circuito, no puede estimarse \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como manifiestamente contraria a Derecho, en tanto efectivamente la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Convenci\u00f3n Colectiva del Trabajo obrante en el expediente40 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en su art\u00edculo 89 admit\u00eda como componentes del salario \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los \u201crecargos por trabajos nocturnos\u201d, para este caso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0concreto aumentados en el orden del 35%. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>89. En ese entendido, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la remuneraci\u00f3n vigente para el a\u00f1o 1993, sobre el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cual la censura afirm\u00f3 debi\u00f3 haberse hecho el c\u00e1lculo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0necesariamente debi\u00f3 verse afectada por los incrementos a los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0factores salariales que el empleador dej\u00f3 de efectuar en los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a\u00f1os anteriores, al desconocer injustificadamente el 35% de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recargo ordenado por el Juzgado Primero Laboral del Circuito de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Barranquilla, lo cual evidencia su mala fe generadora de intereses \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0moratorios y pone de presente la asertividad con la que la doctora \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PAREJO BLANCO reconcili\u00f3 dicha problem\u00e1tica en su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dictamen, mismo que no fue tomado en cuenta por su superior \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jer\u00e1rquico exclusivamente a ra\u00edz de presuntos vicios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probatorios de naturaleza formal, ya abordados en renglones previos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>90. Basten los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0argumentos precedentes para rechazar la conducta prevaricadora \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0atribuida por la censura y la parte civil a la enjuiciada, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0justificaciones que libran al pronunciamiento por ella expedido de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tacha alguna relacionada con ser manifiestamente contradictorio del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0orden jur\u00eddico vigente para la \u00e9poca de los hechos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>* SOBRE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0EL DOLO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>91. N\u00f3tese \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entonces que todos los senderos de an\u00e1lisis recorridos por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presente disertaci\u00f3n convergen en determinar que la decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de 20 de agosto de 1998 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no desconoce de forma \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0oprobiosa los c\u00e1nones normativos y jurisprudenciales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aplicables en ese margen cronol\u00f3gico, como en un principio lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0planteaba el recurso que aqu\u00ed se resuelve, y por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contrario, se observ\u00f3 jur\u00eddicamente justificable la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0destinaci\u00f3n de recursos p\u00fablicos ordenada en favor del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandante, lo cual descarta de plano una intenci\u00f3n \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuestionable por parte de MILADYS SOF\u00cdA PAREJO BLANCO, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dirigida a actuar ilegalmente, con el fin de favorecer a un tercero \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con recursos oficiales. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>92. En l\u00f3gica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conexidad, la inexistencia de premisas de convicci\u00f3n que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adviertan un alejamiento manifiesto del Derecho respecto del mandato \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0suscrito por la procesada, releva a esta Corte de realizar un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estudio m\u00e1s profundo sobre el segundo problema jur\u00eddico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esbozado, mismo que ya no tiene raz\u00f3n de ser, en cuanto mal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0podr\u00eda advertirse un \u00e1nimo delictuoso en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0correspondencia con un comportamiento que ab \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0initio estaba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sustentado en posturas jur\u00eddicas v\u00e1lidas, de acuerdo a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la indeterminaci\u00f3n de la hermen\u00e9utica predominante en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aquella \u00e9poca sobre el t\u00f3pico a solucionar. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>93. Dicho de otra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manera, la enjuiciada no evidenci\u00f3 voluntad alguna dirigida a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contrariar con conocimiento de causa las disposiciones normativas \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aplicables al caso que le correspondi\u00f3 resolver, simplemente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se inclin\u00f3 por una alternativa de interpretaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jur\u00eddica, que aunque no coincidi\u00f3 con la opini\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del superior jer\u00e1rquico encargado de confirmar o revocar su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fallo, tampoco resultaba abiertamente inv\u00e1lida; en tal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0virtud, es claro que a la doctora PAREJO BLANCO nunca le asisti\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la intenci\u00f3n de prevaricar, ni mucho menos su postura \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0judicial reflej\u00f3 alg\u00fan exabrupto argumentativo que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0merezca ser abiertamente cuestionado en funci\u00f3n de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consecuencia patrimonial derivada del mismo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>94. Todo lo hasta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aqu\u00ed dicho, revela una carencia insalvable de elementos para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0concluir que el actuar de la juez estuvo viciado de una ilegalidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manifiesta o que en manera alguna le asisti\u00f3 el dolo para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pretender lucrar a un sujeto procesal con ese proceder reprochable, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por lo tanto, no existe \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0raz\u00f3n suficiente para edificar un juicio de responsabilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0penal en su contra por el delito de peculado por apropiaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en favor de terceros. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>95. En consecuencia, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se ha de confirmar la decisi\u00f3n proferida por la Sala de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Decisi\u00f3n Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Barranquilla el 11 de marzo de 2014 por medio de la cual se absolvi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a MILADYS SOF\u00cdA PAREJO BLANCO. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, LA SALA DE CASACI\u00d3N PENAL DE LA \u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, administrando \u00a0justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO. \u00a0CONFIRMAR \u00a0la \u00a0sentencia de fecha y origen indicados por medio de la cual el \u00a0Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla absolvi\u00f3 \u00a0a MILADYS SOF\u00cdA PAREJO BLANCO del delito de peculado por \u00a0apropiaci\u00f3n en favor de terceros. \u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO. \u00a0Contra esta decisi\u00f3n no procede ning\u00fan recurso. \u00a0<\/p>\n<p>Devu\u00e9lvase \u00a0el expediente al Tribunal de origen. \u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0ANTONIO HERN\u00c1NDEZ BARBOSA \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0FRANCISCO ACU\u00d1A VIZCAYA \u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO \u00a0FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0LE\u00d3N BOLA\u00d1OS PALACIOS \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>EYDER \u00a0PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA \u00a0SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA \u00a0YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folios 10 a 16. Cuaderno original de apelaci\u00f3n &#8211; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal Superior de Bogot\u00e1 D.C., Sala Laboral de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Descongesti\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folios 17 a 19. Ib\u00eddem. \u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folios 156 a 165. Ib\u00eddem. \u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folios 187 a 207. Ib\u00eddem. \u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folios 2 a 6. Cuaderno Original No. 1. Fiscal\u00eda Delegada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ante el Tribunal de Bogot\u00e1. \u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folios 7 y 8. Ib\u00eddem. \u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folios 30 a 35. Ib\u00eddem. \u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folios 115 a 127. Ib\u00eddem. \u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folios 138 a 148. Ib\u00eddem. \u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folio 248. Ib\u00eddem. \u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folios 253 a 265. Ib\u00eddem. \u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folios 27 a 45. Cuaderno Segunda Instancia Fiscal\u00eda Delegada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ante la CSJ. \u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folios 173 a 175. Cuaderno Original No. 1. Sala Penal Tribunal de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Barranquilla. \u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folios 1 a 18. Cuaderno Original No. 2. Sala Penal Tribunal de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Barranquilla. \u00a0<\/p>\n<p>15 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folios 74 a 101. Ib\u00eddem. \u00a0<\/p>\n<p>16 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folio 93. Ib\u00eddem. \u00a0<\/p>\n<p>17 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Anverso Folio 16. Cuaderno original de apelaci\u00f3n &#8211; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal Superior de Bogot\u00e1 D.C., Sala Laboral de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Descongesti\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>18 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folios 94 y 95. Cuaderno Original No. 2. Sala Penal Tribunal de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Barranquilla. \u00a0<\/p>\n<p>19 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folios 95 y 96. Ib\u00eddem. \u00a0<\/p>\n<p>20 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folio 96. Ib\u00eddem. \u00a0<\/p>\n<p>21 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folios 135 a 138. Ib\u00eddem. \u00a0<\/p>\n<p>22 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ SP, 23 feb. 2006, rad. 23901. Pronunciamiento reiterado por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ SP 1 feb.2007, rad 26147; 18 jun. 2008, rad 29382; 13 may.2009, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0rad 31391; 29 sep. 2009, rad 31927; 21 sep. 2011, rad 37205; 26 feb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02014, rad 42775, entre otras providencias. \u00a0<\/p>\n<p>23 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ SP, 13 abr. 2011, rad 35854. \u00a0<\/p>\n<p>24 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ SP, 6 mar. 2003, rad. 18021; CSJ SP, 6 sep. 2007, rad. 27092; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ SP, 22 jun. 2011, rad. 36387; CSJ SP, 10 oct. 2012, rad. 38396; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ SP, 4 mar. 2015, rad. 45099 y CSJ SP, 15 jul. 2015, rad. 43839. \u00a0<\/p>\n<p>25 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Art\u00edculo 66 del C\u00f3digo de Procedimiento Laboral y de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Seguridad Social, Decreto Ley 2158 de 1948, vigente para la \u00e9poca \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de los hechos. \u00a0<\/p>\n<p>26 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cLos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0efectos de la cosa juzgada se imponen por mandamiento constitucional \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0o legal derivado de la voluntad del Estado, impidiendo al juez su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0libre determinaci\u00f3n, y su objeto consiste, entonces, en dotar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de un valor definitivo e inmutable a las providencias que determine \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el ordenamiento jur\u00eddico. Es decir, se proh\u00edbe a los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0funcionarios judiciales, a las partes y eventualmente a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0comunidad, volver a promover el mismo litigio.\u201d \u00a0<\/p>\n<p>27 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folios 91 a 96. Cuaderno Original No. 2. Sala Penal Tribunal de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Barranquilla. \u00a0<\/p>\n<p>28 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folios 37 a 39. Cuaderno Anexo No. 2. Fiscal\u00eda Delegada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ante el Tribunal de Bogot\u00e1. \u00a0<\/p>\n<p>29 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ SP, 1\u00b0 ago.2012, rad 39243. \u00a0<\/p>\n<p>30 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folios 21 y 22. Cuaderno original de apelaci\u00f3n &#8211; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal Superior de Bogot\u00e1 D.C., Sala Laboral de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Descongesti\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>31 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folios 17 a 20 Ib\u00eddem. \u00a0<\/p>\n<p>32 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folio 29 Ib\u00eddem. \u00a0<\/p>\n<p>33 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folios 56 a 122. Cuaderno original de apelaci\u00f3n &#8211; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal Superior de Bogot\u00e1 D.C., Sala Laboral de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Descongesti\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>34 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folio 95. Cuaderno Original No. 2. Sala Penal Tribunal de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Barranquilla. \u00a0<\/p>\n<p>35 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ. SL. 28 oct. 2005. Rad. 24353. \u00a0<\/p>\n<p>36 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ SL. 4 dic. 2002. Rad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a019848, cuya \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0l\u00ednea fue acogida posteriormente en las sentencias CSJ SL. 12 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dic. 2002. Rad. 19318; 5 oct. 2004. Rad. 23228; 8 jun. 2005. Rad. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a024524 y 30 mar. 2006. Rad. 27053. \u00a0<\/p>\n<p>37 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folio 121. Cuaderno original de apelaci\u00f3n &#8211; Tribunal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Superior de Bogot\u00e1 D.C., Sala Laboral de Descongesti\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>38 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folio 124 Ib\u00eddem. \u00a0<\/p>\n<p>39 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 161. Ib\u00eddem. \u00a0<\/p>\n<p>40 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 93. Ib\u00eddem. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Magistrado \u00a0Ponente \u00a0 JOS\u00c9 \u00a0FRANCISCO ACU\u00d1A VIZCAYA \u00a0 SP438-2018 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0N\u00b0 43815 \u00a0 (Aprobado \u00a0Acta N\u00ba 65) \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., veintiocho (28) de febrero de dos mil dieciocho (2018) \u00a0 ASUNTO \u00a0 Procede \u00a0la Corte a resolver el recurso de \u00a0apelaci\u00f3n interpuesto por la Fiscal\u00eda 38 Delegada ante \u00a0el Tribunal [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[27],"tags":[],"class_list":["post-37479","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-27"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37479","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37479"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37479\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37479"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37479"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37479"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}