{"id":37459,"date":"2023-09-13T21:46:03","date_gmt":"2023-09-13T21:46:03","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/sp3865-201851684\/"},"modified":"2023-09-13T21:46:03","modified_gmt":"2023-09-13T21:46:03","slug":"sp3865-201851684","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/sp3865-201851684\/","title":{"rendered":"SP3865-2018(51684)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado \u00a0Acta N. 319 \u00a0<\/p>\n<p>SP3865-2018 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0No. 51684 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., doce (12) de septiembre de dos mil dieciocho (2018). \u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la Sala los recursos de apelaci\u00f3n interpuestos por la defensa \u00a0y la apoderada de la parte civil contra la sentencia que profiri\u00f3 \u00a0el Tribunal Superior de Cartagena el 17 de junio 2015, en la cual \u00a0conden\u00f3 al exjuez Segundo Laboral del Circuito de Cartagena \u00a0JAIME \u00a0JOS\u00c9 \u00a0GARC\u00cdA \u00a0MONTES, \u00a0como autor del delito de peculado por apropiaci\u00f3n en favor de \u00a0terceros agravado por la cuant\u00eda. \u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0supuestos de hecho objeto del presente proceso penal adelantado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contra JAIME \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GARC\u00cdA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MONTES \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se contraen a la sentencia que \u00e9ste profiri\u00f3 el 24 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0marzo de 1995, en calidad de Juez Segundo Laboral del Circuito de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cartagena, con ocasi\u00f3n de la demanda ordinaria laboral \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presentada por Gustavo Enrique Camacho Barrios contra FONCOLPUERTOS, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0toda vez que con base en ese prove\u00eddo, manifiestamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contrario a la ley, se emitieron \u00f3rdenes de pago, las que al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ejecutarse causaron detrimento al erario p\u00fablico, en los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0siguientes t\u00e9rminos : \u00a0<\/p>\n<p>\u00abSEGUNDO.- \u00a0COND\u00c9NASE a la demandada, EMPRESA PUERTOS DE COLOMBIA, a pagar \u00a0al actor, se\u00f1or GUSTAVO ENRIQUE CAMACHO BARRIOS, poseedor de \u00a0la c\u00e9dula de ciudadan\u00eda 9.052.262 de Cartagena, una \u00a0adici\u00f3n en su pensi\u00f3n mensual vitalicia de jubilaci\u00f3n \u00a0de $116.236.07 y a pagar las diferencias que resulten en mesadas \u00a0causadas debidamente reajustadas en t\u00e9rminos de ley. \u00a0<\/p>\n<p>TERCERO.- \u00a0COND\u00c9NASE a la demandada a pagar al actor la indemnizaci\u00f3n \u00a0moratoria prevista en el Decreto 797 de 1949 a partir del d\u00eda \u00a091 h\u00e1bil a la del retiro del trabajador, el que tuvo lugar el \u00a0d\u00eda 30 de junio de 1992, a raz\u00f3n de $21.990.30 diarios \u00a0y hasta que le sean cubiertas las diferencias adeudadas como \u00a0obligaci\u00f3n principal. \u00a0<\/p>\n<p>CUARTO. \u00a0\u2013 COND\u00c9NASE en costas a la demandada- T\u00e1sense.- \u00a0La presente audiencia queda notificada en estrados y se firma como \u00a0aparece por los que en ella han intervenido.-\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala de Descongesti\u00f3n Laboral del Tribunal Superior del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Distrito Judicial de Bogot\u00e1, mediante fallo del 30 de abril \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de 2001, revoc\u00f3 la sentencia del 24 de marzo de 1995 por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0considerar que \u00e9sta no se hab\u00eda emitido de conformidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con las pruebas requeridas por la normatividad procesal laboral \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vigente para aquel entonces1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y, en consecuencia, absolvi\u00f3 a la entidad demandada. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Coordinadora del \u00c1rea de Pensiones del Ministerio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Protecci\u00f3n Social, en Memorando 1303 GPSPC-ASNP del 6 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0diciembre de 20042, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0precis\u00f3 que esa orden de pago contenida en la sentencia del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a024 de marzo de 1995 fue ejecutada mediante \u00abResoluci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0No.2226 de 12 de junio de 1998 y Acta de conciliaci\u00f3n No.93 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de 8 de junio de 1998 Inspecci\u00f3n Tercera, cancelada a trav\u00e9s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la resoluci\u00f3n 1502 de 19 de junio de 1998 emitida por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ministerio de Hacienda y Cr\u00e9dito P\u00fablico con bonos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0TES, por suma de $79.700.000,00 No. 152-00-2-001028-0 de la entidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ACCIONES Y VALORES a la apoderada Doctora ANGELA MARIA MENDOZA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0YANCES.\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0en ese mismo documento se orden\u00f3 compulsar copias de las \u00a0precitadas providencias, con la finalidad de que las autoridades \u00a0competentes investigaran la presunta participaci\u00f3n del Juez \u00a0GARC\u00cdA \u00a0MONTES \u00a0en las conductas delictivas de prevaricato por acci\u00f3n y \u00a0peculado por apropiaci\u00f3n a favor de terceros agravado por la \u00a0cuant\u00eda. \u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0PROCESALES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fiscal\u00eda 20 Delegada ante el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con fundamento en las rese\u00f1adas evidencias, por medio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resoluci\u00f3n del 2 de junio de 2005, decret\u00f3 la apertura \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la investigaci\u00f3n preliminar (n\u00famero 15542) contra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el Juez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Segundo Laboral del Circuito de Cartagena, JAIME \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GARC\u00cdA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MONTES, por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su presunta participaci\u00f3n en los delitos de prevaricato por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acci\u00f3n y peculado por apropiaci\u00f3n a favor de terceros \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0agravado por la cuant\u00eda. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Efectuada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la captura de GARC\u00cdA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MONTES, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de quien se hab\u00eda dispuesto su vinculaci\u00f3n mediante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0declaratoria de persona ausente3, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue escuchado en diligencia de indagatoria el 5 de octubre de 20094. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a013 de noviembre de 2009 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0le fue definida su situaci\u00f3n jur\u00eddica56, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en la que se le consider\u00f3 autor material de la conducta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0punible de peculado por apropiaci\u00f3n a favor de terceros \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0agravado por la cuant\u00eda, imponi\u00e9ndosele medida de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva en establecimiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0carcelario, al tiempo que se le precluy\u00f3 la instrucci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por el delito de prevaricato por acci\u00f3n, al haber sobrevenido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el fen\u00f3meno jur\u00eddico de la prescripci\u00f3n de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acci\u00f3n penal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a027 de mayo de 2010 se calific\u00f3 el m\u00e9rito sumarial, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0profiri\u00e9ndose resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n contra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abJAIME \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GARC\u00cdA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MONTES \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en calidad de Juez Segundo Laboral del Circuito de Cartagena, como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0autor probablemente responsable del delito de peculado por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apropiaci\u00f3n (en modalidad de favorecimiento a terceros), \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0agravado\u00bb7. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. Ejecutoriado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el vocatorio a juicio en la referida fecha8, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue asignado el conocimiento del proceso al Tribunal Superior de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cartagena, el cual se pronunci\u00f3 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0forma negativa sobre la solicitud de nulidad invocada por la defensa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en auto del 30 de septiembre de 2013, decisi\u00f3n que confirm\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esta Sala en prove\u00eddo del 4 de diciembre de ese mismo a\u00f1o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(rad. 42498). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>6. Tras \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adelantarse la audiencia preparatoria y la p\u00fablica de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juzgamiento, el 30 de septiembre de 2013 y el 4 de junio de 2014, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0respectivamente, se profiri\u00f3 fallo condenatorio el 17 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0junio de 2015. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>7. Inconforme \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la defensa con esa decisi\u00f3n, solicit\u00f3 al a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quo: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(i) corrigiera el \u00aberror \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aritm\u00e9tico\u00bb en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que incurri\u00f3 al dosificar la pena privativa de la libertad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0intra-mural; (ii) le concediera el recurso de alzada contra la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia y, seguidamente, (iii) apel\u00f3 el acto de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0notificaci\u00f3n de la misma que tuvo lugar el 21 de septiembre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de 2015. La apoderada de la parte civil tambi\u00e9n impugn\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el fallo dentro del t\u00e9rmino legal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>8. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0auto del 29 de junio de 2016, el Tribunal resolvi\u00f3 de forma \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0negativa la \u201csolicitud \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de reforma de la Sentencia\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y concedi\u00f3 el recurso de alzada a los impugnantes. Sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0embargo, el 2 de noviembre de 2016 decret\u00f3 la nulidad de ese \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prove\u00eddo al aceptar \u00abque \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hab\u00edan afectado el debido proceso\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al incurrir \u00aben \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0irregularidades sustanciales durante el tr\u00e1mite de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0notificaci\u00f3n del fallo condenatorio\u00bb9. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>9. Luego \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adelantarse el tr\u00e1mite de notificaci\u00f3n consagrado en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el art\u00edculo 194 de la Ley 600 de 2000, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se remiti\u00f3 la actuaci\u00f3n a esta Corporaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0judicial el 9 de noviembre de 2017 en orden a que se procediera a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desatar la apelaci\u00f3n presentada por la defensa t\u00e9cnica10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y la apoderada de la parte civil contra el fallo de condena. \u00a0<\/p>\n<p>SENTENCIA \u00a0DE PRIMERA INSTANCIA \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0a \u00a0quo \u00a0al rese\u00f1ar los hechos objeto de investigaci\u00f3n y las \u00a0actuaciones procesales, precis\u00f3 que \u00abla \u00a0Fiscal\u00eda Veinte Delegada ante el Tribunal Superior del \u00a0Distrito de Bogot\u00e1, mediante resoluci\u00f3n del 27 de mayo \u00a0de 2010\u00bb, \u00a0acus\u00f3 a \u00abJAIME \u00a0JOS\u00c9 GARC\u00cdA MONTES, el entonces Juez Segundo Laboral \u00a0del Circuito de Cartagena\u00bb, de \u00a0haber incurrido en el delito de peculado por apropiaci\u00f3n a \u00a0favor de terceros, agravado por la cuant\u00eda, pues le reprocha \u00a0haber proferido la sentencia calendada 24 de marzo de 1995, esto es, \u00a0una decisi\u00f3n manifiestamente contraria a \u00a0\u00ablas normas aplicables al caso, as\u00ed como a las pruebas \u00a0obrantes al interior del expediente del proceso ordinario laboral con \u00a0radicado N\u00b0 13-902, folio 506, del libro radicador N\u00b0 33\u00bb, \u00a0en la que emiti\u00f3 \u00a0la orden a FONCOLPUERTOS \u00a0de pagarle al demandante Gustavo Enrique Camacho Barrios la suma de \u00a0$58.111.62311. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal cit\u00f3 en la parte motiva del fallo la reiterada tesis \u00a0de esta Sala referente a la configuraci\u00f3n del delito de \u00a0peculado por apropiaci\u00f3n en favor de terceros cuando los \u00a0jueces toman decisiones indebidas respecto de bienes oficiales que \u00a0est\u00e1n bajo su administraci\u00f3n, en raz\u00f3n de su \u00a0deber funcional. \u00a0<\/p>\n<p>Afirm\u00f3 \u00a0al respecto el Tribunal: \u00a0<\/p>\n<p>\u00abLa \u00a0disposici\u00f3n que el servidor p\u00fablico funcionalmente \u00a0ejerci\u00f3 sobre las sumas de dinero, consisti\u00f3 en un \u00a0apropiamiento de dichos recursos econ\u00f3micos favoreciendo a un \u00a0tercero, realizando el Verbo Rector &#8220;apropiar&#8221;, en el \u00a0momento jur\u00eddico por el cual se manifiesta el accionar del \u00a0acusado, es decir en la sentencia que dio fin al Proceso Laboral \u00a0Ordinario de fecha 24 de marzo de 1995, encuadrando los hechos a la \u00a0descripci\u00f3n del tipo penal de Peculado por Apropiaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0decisi\u00f3n, en grado de consulta arriba relacionada, demuestra \u00a0una discordancia entre lo solicitado y lo decidido por el servidor \u00a0p\u00fablico, quien obviando la dis\u00edmil naturaleza entre \u00a0pensi\u00f3n y cesant\u00edas, utiliz\u00f3 la \u00faltima \u00a0para modificar la primera incrementando los montos que vitaliciamente \u00a0percibir\u00eda el demandante. \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0entonces, la diferencia entre las instituciones estudiadas por el Dr. \u00a0Garc\u00eda Montes, Pensi\u00f3n y Cesant\u00edas, coligen un \u00a0actuar conocedor y procurador del resultado final, es decir, el \u00a0apropiamiento de l\u00edquidos de las arcas de FONCOLPUERTOS en \u00a0favor del se\u00f1or Gustavo Enrique Camacho Barrios, en ese \u00a0sentido, y por ser accesorias a la determinaci\u00f3n anterior, \u00a0resultan infundadas las sanciones por indemnizaci\u00f3n moratoria \u00a0y la condena en costas impuestas a la demandada.\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0tras rese\u00f1ar las particularidades m\u00e1s relevantes del \u00a0proceso laboral en que el juez JAIME \u00a0JOS\u00c9 \u00a0GARC\u00cdA \u00a0MONTES \u00a0emiti\u00f3 \u00a0la cuestionada decisi\u00f3n, concluy\u00f3 que su conducta es \u00a0t\u00edpica, antijur\u00eddica y culpable de cara al cargo que se \u00a0le formul\u00f3 por el delito de peculado por apropiaci\u00f3n en \u00a0favor de terceros. Respecto a esos t\u00f3picos dijo: \u00a0<\/p>\n<p>\u00absi \u00a0tenemos en cuenta las decisiones adoptadas por el ex Juez Segundo \u00a0Laboral del Circuito de Cartagena en sentencia del 24 de marzo de \u00a0199512, \u00a0quien resolvi\u00f3 en primer lugar, condenar a FONCOLPUERTOS \u00a0adicionando Ciento Diecis\u00e9is Mil Doscientos Treinta y Seis ($ \u00a0111.236.07) Pesos a la pensi\u00f3n vitalicia del se\u00f1or \u00a0Gustavo Camacho Barrios y pagar las diferencias que resulten en \u00a0mesadas causadas reajustadas, la segunda determinaci\u00f3n \u00a0sancionatoria en contra de la demandada consisti\u00f3 en el pago \u00a0de indemnizaci\u00f3n moratoria en favor de aquel, y finalmente la \u00a0condena por las costas del proceso. \u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0la decisi\u00f3n de adicionar dinero a la pensi\u00f3n del se\u00f1or \u00a0Gustavo Camacho Barrios, se sustent\u00f3 en reliquidaci\u00f3n \u00a0de la cesant\u00eda definitiva del 20 de octubre de 1992 en cuant\u00eda \u00a0de Seiscientos Cincuenta y Nueve Mil Setecientos Nueve Pesos con \u00a0Veinticinco Centavos ($659.709,25), superando el monto establecido en \u00a0la resoluci\u00f3n 2038 del 18 de septiembre de 1992, que reconoci\u00f3 \u00a0pensi\u00f3n de jubilaci\u00f3n al demandante por valor de \u00a0Cuatrocientos Once Mil Quinientos Treinta y Un ($411.531.33) pesos, \u00a0asumiendo que aquella modificaba o desvirtuaba la primera, y \u00a0configur\u00f3 la pensi\u00f3n por el 80% de la \u00a0reliquidaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 Cesant\u00edas \u00a0 quedando \u00a0 en Quinientos \u00a0Veintisiete Mil Setecientos \u00a0Sesenta Y Siete ($527.767,40) Pesos. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese sentido la reliquidaci\u00f3n en menci\u00f3n, aument\u00f3 \u00a0la proporci\u00f3n pret\u00e9ritamente indicada, al incluir 59 \u00a0d\u00edas de vacaciones no disfrutadas por el trabajador como lo \u00a0indica el hoy procesado en la sentencia del 24 de marzo de 199513, \u00a0de acuerdo al documento &#8220;reliquidaci\u00f3n de Cesant\u00eda \u00a0Definitiva&#8221; ubicados a folios 5 y 6 dentro del proceso Ordinario \u00a0Laboral fuente de la causa sub examine, sin embargo, observa La Sala \u00a0que en las foliaturas del cuaderno original del referido litigio no \u00a0se encuentra el folio #5, pero del folio #6 se deja entrever que es \u00a0la segunda hoja reliquidaci\u00f3n de la cesant\u00eda definitiva \u00a0del se\u00f1or Gustavo Camacho Barrios.\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0el Tribunal explica las razones por las cuales los extremos de \u00a0punibilidad previstos en el art\u00edculo 133 del Decreto 100 de \u00a01980, modificado por la ley 190 de 1995, son las que han de ser \u00a0tenidas en cuenta para su labor de dosificaci\u00f3n punitiva. Al \u00a0respecto dijo: \u00a0<\/p>\n<p>\u00abla \u00a0Sala entra a practicar la adecuaci\u00f3n de los hechos al Tipo \u00a0Penal Objetivo de Peculado por Apropiaci\u00f3n, el cual se \u00a0encuentra consignado en el art\u00edculo 133 inciso tercero del \u00a0Decreto 100 de 1980 modificado por el art\u00edculo 19 de la Ley \u00a0190 de 1995, con pena de prisi\u00f3n de 6 a 22.5 a\u00f1os, \u00a0agravada por la circunstancia gen\u00e9rica contemplada en el \u00a0art\u00edculo 66 numeral 7 del CP. de 1980 -art\u00edculo 58-10 \u00a0del C.P. actual-, y preceptuando la conducta il\u00edcita as\u00ed \u00a0\u201cEl servidor \u00a0p\u00fablico que se apropie en provecho suyo o de un tercero de \u00a0bienes del Estado o de empresas o instituciones en que \u00e9ste \u00a0tenga parte o de bienes o fondos parafiscales, o de bienes de \u00a0particulares cuya administraci\u00f3n, tenencia o custodia se le \u00a0haya confiado por raz\u00f3n o con ocasi\u00f3n de sus \u00a0funciones\u201d\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>Conforme \u00a0a lo anteriormente rese\u00f1ado, el Tribunal resuelve declarar a \u00a0JAIME JOS\u00c9 GARC\u00cdA MONTES penalmente \u00a0responsable como autor del delito de peculado \u00a0por apropiaci\u00f3n a favor de terceros agravado por la cuant\u00eda, \u00a0imponi\u00e9ndole la pena privativa de la libertad de 99 \u00a0meses de prisi\u00f3n, \u00a0multa en cuant\u00eda de $515.000 e interdicci\u00f3n de derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por un periodo de cuatro (4) a\u00f1os. \u00a0<\/p>\n<p>RECURSOS \u00a0DE APELACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0decisi\u00f3n que viene de rese\u00f1arse, fue recurrida en \u00a0apelaci\u00f3n por la defensa t\u00e9cnica y la apoderada de la \u00a0parte civil (apoderada judicial de la Unidad de Gesti\u00f3n \u00a0Pensional y Parafiscales \u2013UGPP). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0defensa t\u00e9cnica \u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0el abogado defensor que el a \u00a0quo \u00a0\u00abno \u00a0motiv\u00f3 de modo alguno la culpabilidad\u00bb \u00a0al momento de declarar penalmente responsable a su representado, pues \u00a0en el fallo condenatorio se limit\u00f3 a analizar el elemento \u00a0doloso y \u00abnada \u00a0se dijo en cuanto al juicio personal de reproche incluyendo la \u00a0antijuridicidad\u00bb, pese \u00a0habernos \u00absacu[dido] \u00a0de un sistema cl\u00e1sico dogm\u00e1tico\u00bb \u00a0y haber adoptado uno finalista14. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa misma v\u00eda discursiva el recurrente reclama que la \u00a0Corporaci\u00f3n de primer nivel omiti\u00f3 hacer un an\u00e1lisis \u00a0de las pruebas a partir de las cuales se le censura a su defendido \u00a0haber proferido una decisi\u00f3n prevaricadora, pues en su \u00a0criterio se \u00abestar\u00eda \u00a0generando una responsabilidad objetiva por el s\u00f3lo resultado \u00a0de la equivocaci\u00f3n\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>Insiste \u00a0el apelante en que el Tribunal s\u00f3lo evidenci\u00f3 \u00abuna \u00a0equivocaci\u00f3n\u00bb \u00a0en la sentencia que el 24 de marzo de 1995 profiri\u00f3 el exjuez \u00a0GARC\u00cdA MONTES, un yerro que le parece insuficiente para \u00a0predicar la existencia de los elementos del tipo penal de prevaricato \u00a0por acci\u00f3n y, m\u00e1s a\u00fan, de la \u00abconciencia \u00a0de antijuridicidad\u00bb \u00a0con la que obr\u00f3 su representado. \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, precis\u00f3: \u00a0<\/p>\n<p>\u00abEn \u00a0este caso, bien pudo el sindicado actuar como lo ha dicho convencido \u00a0de la legalidad de su decisi\u00f3n, dado que estaba amparada por \u00a0una demanda razonable, una omisi\u00f3n de la empresa demandada y \u00a0la actuaci\u00f3n omisiva del mismo abogado representante de esta \u00a0\u00faltima\u2026 Por lo dem\u00e1s, en el derecho laboral \u00a0existe el principio en cuanto a que toda duda debe resolverse a favor \u00a0del trabajador\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0solicita se revise \u00abla \u00a0tesis o criterio\u00bb \u00a0de esta Sala referente a la configuraci\u00f3n del delito de \u00a0peculado por apropiaci\u00f3n en favor de terceros cuando los \u00a0jueces toman decisiones indebidas respecto de bienes oficiales, de \u00a0los cuales, en raz\u00f3n de su deber funcional, se predica que \u00a0est\u00e1n bajo su administraci\u00f3n. Al respecto afirm\u00f3 \u00a0lo siguiente: \u00a0<\/p>\n<p>\u00abpuesto \u00a0que con ese planteamiento el juez civil que dispone ilegalmente de \u00a0los bienes, estar\u00eda igualmente administr\u00e1ndolo, a ra\u00edz \u00a0de esa facultad, lo que desdice del t\u00e9rmino y sentido natural \u00a0de administrar. Mientras que este sea el de llevar un control directo \u00a0y dispositivo de los bienes de otro, debidamente especificados o \u00a0determinados en su especie, no ser\u00e1 posible que un juez por el \u00a0solo hecho de poder dictar sentencias vinculantes, ya pueda sin m\u00e1s \u00a0estimarse administrador de la cosa p\u00fablica\u2026 lo que \u00a0habr\u00eda ser\u00eda un delito de prevaricato y un acto de \u00a0determinaci\u00f3n y\/o autor\u00eda mediata, para longa manus, \u00a0imponerle inculpablemente la apropiaci\u00f3n por hurto a un \u00a0tercero, a favor de otro\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0reitera la defensa t\u00e9cnica su solicitud de modificar la pena \u00a0impuesta a su prohijado al \u00abtope \u00a0inferior\u00bb \u00a0que consagraba el art\u00edculo 133 del Decreto Ley 100 de 1980, \u00a0esto es, cuatro (4) a\u00f1os, argumentando que a \u00e9ste no le \u00a0fue imputada jam\u00e1s agravante alguna durante el curso del \u00a0proceso penal y, en consecuencia, que el a \u00a0quo \u00a0estaba impedido para alejarse del extremo m\u00ednimo punitivo \u00a0previsto para la referida conducta delictiva. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apoderada de la parte civil \u00a0<\/p>\n<p>Alega \u00a0la apoderada judicial de la Unidad de Gesti\u00f3n Pensional y \u00a0Parafiscales que a diferencia de lo considerado por el a \u00a0quo, \u00abJAIME JOS\u00c9 GARC\u00cdA MONTES al proferir la \u00a0sentencia del 24 marzo de 1995 \u00a0s\u00ed \u00a0caus\u00f3 un detrimento patrimonial al Estado\u00bb, \u00a0pues su decisi\u00f3n permiti\u00f3 que un tercero, en este caso \u00a0Gustavo Enrique Camacho \u00a0Barrios, \u00a0sustrajera \u00a0il\u00edcitamente cuantiosa suma de dinero que pertenec\u00eda a \u00a0la empresa estatal FONCOLPUERTOS. \u00a0<\/p>\n<p>Raz\u00f3n \u00a0por la que, con base en el referido argumento, solicita se \u00abACLARE \u00a0y se CONDENE al exjuez 2\u00ba Laboral del Circuito de Cartagena \u00a0JAIME GARC\u00cdA MONTES al pago de la indemnizaci\u00f3n de \u00a0perjuicios a favor \u00a0de \u00a0la U.G.P.P.\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Competencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la Sala. \u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0Sala, de conformidad con lo dispuesto en el numeral 3\u00ba del \u00a0art\u00edculo 75 de la Ley 600 de 2000, tiene la competencia para \u00a0conocer los recursos de apelaci\u00f3n interpuestos contra la \u00a0sentencia condenatoria que profiri\u00f3 una Sala de Decisi\u00f3n \u00a0Penal del \u00a0Tribunal Superior de Cartagena \u00a0contra el ex Juez \u00a0Segundo Laboral del Circuito de la misma ciudad, \u00a0JAIME \u00a0JOS\u00c9 \u00a0GARC\u00cdA \u00a0MONTES. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. An\u00e1lisis \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de los escritos de apelaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0impugnaciones propuestas se contraen a discutir los fundamentos \u00a0probatorios y jur\u00eddicos con base en los cuales el a \u00a0quo \u00a0consider\u00f3 probada: (i) la conducta punible de peculado por \u00a0apropiaci\u00f3n a favor de terceros agravada por la cuant\u00eda, \u00a0(ii) las agravantes endilgadas al acusado; (iii) y, no obstante ello, \u00a0resolvi\u00f3 no condenar patrimonialmente al procesado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>i. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las pruebas de la responsabilidad penal por la conducta delictiva de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0peculado por apropiaci\u00f3n a favor de terceros agravada por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuant\u00eda. \u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0claramente se advierte, los dos primeros motivos de inconformidad de \u00a0la defensa t\u00e9cnica apuntan a pregonar la licitud de la \u00a0actuaci\u00f3n a cargo del exjuez JAIME \u00a0JOS\u00c9 \u00a0GARC\u00cdA \u00a0MONTES, \u00a0oscilando sus alegaciones entre la falta de adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica por ausencia del ingrediente normativo \u201cmanifiestamente \u00a0contrario a la ley\u201d y \u00a0la \u00a0no probanza de \u00abla \u00a0conciencia de antijuridicidad\u00bb \u00a0con la que \u00e9ste actu\u00f3, tendiendo ambos argumentos a \u00a0convertir en at\u00edpico el comportamiento de su defendido frente \u00a0al delito de prevaricato por acci\u00f3n15. \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, resulta relevante para la Sala precisarle al abogado \u00a0defensor del acusado que el delito por el cual se profiri\u00f3 \u00a0condena en contra del exjuez GARC\u00cdA \u00a0MONTES \u00a0es \u00a0el de peculado por apropiaci\u00f3n en favor de terceros agravado \u00a0por la cuant\u00eda, m\u00e1s no por el de prevaricato por \u00a0acci\u00f3n, como lo sugiere en algunos apartes del recurso al \u00a0momento de cuestionar la sentencia de primera instancia, sobre la \u00a0base de no encontrar acreditada la ejecuci\u00f3n de conducta \u00a0prevaricadora, cuando lo cierto es que por raz\u00f3n de la \u00a0declaratoria de prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal, ese \u00a0cargo no fue objeto de condena. \u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0que el fen\u00f3meno extintivo que oper\u00f3 respecto del cargo \u00a0de prevaricato por acci\u00f3n sea \u00a0\u00f3bice para analizar los supuestos f\u00e1cticos que guardan \u00a0estrecha relaci\u00f3n con el punible de peculado por apropiaci\u00f3n \u00a0a favor de terceros agravado por la cuant\u00eda, que es la otra \u00a0conducta delictiva que se le endilg\u00f3 a JAIME \u00a0JOS\u00c9 \u00a0GARC\u00cdA \u00a0MONTES \u00a0durante la diligencia de indagatoria y por la cual se le formul\u00f3 \u00a0acusaci\u00f3n, pues \u00a0de conformidad con el criterio pac\u00edfico que desde anta\u00f1o \u00a0ha adoptado esta Sala: \u00abel \u00a0transcurso del tiempo de suyo no le quita el car\u00e1cter lesivo \u00a0de bienes jur\u00eddicos tutelados\u00bb16. \u00a0<\/p>\n<p>Ello \u00a0es as\u00ed, en raz\u00f3n a que el exjuez GARC\u00cdA \u00a0MONTES \u00a0al proferir \u00a0la sentencia del 24 de marzo de 1995 incurri\u00f3 en una conducta \u00a0pluriofensiva del bien jur\u00eddico administraci\u00f3n p\u00fablica, \u00a0pues su obrar ten\u00eda capacidad de configurar un \u00a0punible de \u00a0prevaricato, al proferir una decisi\u00f3n manifiestamente \u00a0contraria a la ley, como tambi\u00e9n de adecuarse al delito de \u00a0peculado por apropiaci\u00f3n al permitir que terceros se \u00a0apropiaran \u00a0de bienes de \u00a0FONCOLPUERTOS, \u00a0cuya custodia se le hab\u00eda confiado. \u00a0<\/p>\n<p>Hecha \u00a0tal precisi\u00f3n, solo resta contestarle al apelante el siguiente \u00a0motivo de inconformidad referido a \u00a0la supuesta atipicidad de la conducta de su defendido por ausencia \u00a0del elemento objetivo \u00abadministrar \u00a0bienes del Estado\u00bb \u00a0y de la prueba del \u00abdolo \u00a0peculador del procesado\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>En orden a \u00a0responder tal alegaci\u00f3n, la Sala encuentra pertinente hacer un \u00a0recuento \u00a0de la actuaci\u00f3n adelantada por JAIME \u00a0JOS\u00c9 \u00a0GARC\u00cdA \u00a0MONTES, \u00a0en aquel entonces, titular del Juzgado Segundo Laboral del Circuito \u00a0de Cartagena con motivo de la demanda que instaur\u00f3 Gustavo \u00a0Enrique Camacho Montes \u00a0contra \u00a0FONCOLPUERTOS con el objeto de evidenciar la discordancia de su obrar \u00a0con el ordenamiento jur\u00eddico vigente para aquel entonces \u00a0(marzo de 1995) y, por tanto, analizar los fundamentos probatorios a \u00a0partir de los cuales el a \u00a0quo estim\u00f3 \u00a0que la Fiscal\u00eda hab\u00eda logrado probar tanto los \u00a0elementos objetivos del tipo penal de peculado por apropiaci\u00f3n \u00a0a favor de terceros agravado, como el dolo y la conciencia de \u00a0antijuridicidad con la que obr\u00f3 el aqu\u00ed acusado. \u00a0<\/p>\n<p>Empero, \u00a0antes de realizar la anunciada rese\u00f1a f\u00e1ctica, no sobra \u00a0recordar que la \u00a0norma vigente en la \u00e9poca de los hechos es la establecida en \u00a0el art\u00edculo 133 del Decreto Ley 100 de 1980, la cual prev\u00e9: \u00a0<\/p>\n<p>\u00abEl \u00a0empleado p\u00fablico que se apropie en provecho suyo o de un \u00a0tercero de bienes del Estado o de empresas o instituciones en que \u00a0\u00e9ste tenga parte o de bienes particulares, cuya administraci\u00f3n \u00a0o custodia se le haya confiado por raz\u00f3n de sus funciones, \u00a0incurrir\u00e1 en prisi\u00f3n de dos a diez a\u00f1os, multa \u00a0de un mil a un mill\u00f3n de pesos e interdicci\u00f3n de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas de uno a cinco a\u00f1os.\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0la modificaci\u00f3n introducida por art\u00edculo 2o \u00a0de la Ley 43 de 1982, en dicha norma se se\u00f1al\u00f3: \u00a0<\/p>\n<p>\u00abCuando \u00a0el valor de lo apropiado pase de quinientos mil pesos la pena ser\u00e1 \u00a0de cuatro a quince a\u00f1os de prisi\u00f3n, multa de veinte mil \u00a0a dos millones de pesos e interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas de dos a diez a\u00f1os\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, del anexo correspondiente, se establece que: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el Juzgado Segundo Laboral del Circuito de Cartagena bajo el n\u00famero \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a013-902, folio 506 del Libro Radicador-N\u00ba 33, se constata que en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0audiencia de juzgamiento celebrada el 24 de marzo de 1995, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0titular \u00a0de ese despacho judicial, JAIME JOS\u00c9 \u00a0GARC\u00cdA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MONTES, conden\u00f3 a la demandada EMPRESA PUERTOS DE COLOMBIA a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pagar a favor del actor Gustavo Enrique Camacho Barrios una adici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en su pensi\u00f3n mensual vitalicia de jubilaci\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0$116.236.97 \u00aby \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las diferencias que resultaran en las mesadas acusadas debidamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reajustadas en t\u00e9rminos de ley\u00bb; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0as\u00ed como, al pago por indemnizaci\u00f3n moratoria \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abprevista \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en el decreto 797 de 1949 a partir del d\u00eda 91 h\u00e1bil a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la de retiro del trabajador\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo cual \u00a0tuvo lugar el 30 de junio de 1992, a raz\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0$21.990.30 diarios hasta cuando le fueran cubiertas las diferencias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adeudadas como obligaci\u00f3n principal (cuaderno anexo 1). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entonces Juez GARC\u00cdA MONTES, durante el tr\u00e1mite de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ejecuci\u00f3n de la sentencia, en auto del 20 de abril de 1995, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0declar\u00f3 en firme la liquidaci\u00f3n efectuada por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Secretar\u00eda del Juzgado en abril 7 de 1995, contenida en los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0siguientes t\u00e9rminos: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Concepto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Valor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en mesada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pensional \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0$116.236.07, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reajustada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0t\u00e9rmino \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ley, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0julio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00b0\/92 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0marzo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a030\/95. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0moratoria \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0partir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a017 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de octubre\/92 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hasta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abril \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a07\/95, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0raz\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0$21.990.30 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0diarios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(890 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0d\u00edas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0x \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a021.990.30) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Agencias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derecho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a030% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0total \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la condena. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>$ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a03.509.459.22 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>$19.637.337.90 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>$ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a07.544.039.13 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Total \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pagar: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0$32.690.836.25 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Posteriormente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exjuez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GARC\u00cdA MONTES \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0autoriza \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0expedici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0copias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0autenticadas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la sentencia del 24 de marzo de 1995 y del auto de mandamiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pago a petici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tanto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del demandante como de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apoderado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el proceso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ordinario \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0laboral, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abogada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00c1ngela Mar\u00eda Mendoza Yances. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. Ante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Inspecci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tercera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Trabajo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ministerio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Trabajo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y Seguridad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Social \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(actualmente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ministerio de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Protecci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Social) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Regional Cundinamarca. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0doctor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Juan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Bernardo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Le\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Galindo en nombre \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0representaci\u00f3n del Fondo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Pasivo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Social \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Empresa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Puertos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013FONCOLPUERTOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abogada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00c1ngela Mar\u00eda Mendoza Yances, en representaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Gustavo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Enrique \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Camacho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Barrios, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0otros \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ex \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trabajadores \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0portuarios, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acuden \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Conciliaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a024 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0marzo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01995, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Acta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0N\u00ba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a093 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a08 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0junio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01998, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0siguientes \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0t\u00e9rminos: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Factores \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0salariales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Liquidados \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y conciliados \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Valor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Adici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mesada pensional: julio 1\/92 \u2013 marzo 30 de 1995 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>$5.509.459.22 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Salarios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0moratorios (17 octubre\/92 \u2013abril 7\/95) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>$19.637.337.86 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Salarios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0moratorios (abril 8\/95- 24 de junio\/98) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>$25.420.738.80 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Agencias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en derecho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>$7.544.039.13 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>TOTAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0VALOR SENTENCIA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>$58.111.623.11 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Intereses \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0comerciales conciliados 50% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>$2.399.004.45 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Intereses \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0moratorios conciliados 50% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>$19.272.505.36 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>TOTAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0VALOR DE LA SENTENCIA + INTERESES \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>$79.783.132.92 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. Mediante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Resoluci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0n\u00famero 2226 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a012 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0junio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01998 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fondo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Pasivo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Social \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Empresa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Puertos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Colombia, suscrita por la Direcci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0General, expide \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0T\u00edtulos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tesorer\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0TES \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Clase \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0B \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pago \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del 24 de marzo de 1995 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0emitida \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Juzgado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Segundo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Laboral \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Circuito de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cartagena, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la suma de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0$79. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0700.000 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0favor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ex trabajador portuario Gustavo Enrique \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Camacho. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>6. Mediante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fallo del 30 de abril de 2001 la Sala de Descongesti\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Laboral del Tribunal Superior de Bogot\u00e1 resolvi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0revocar en su totalidad la sentencia del 24 de marzo de 1995, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0emitida por el entonces titular del Juzgado Segundo Laboral del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Circuito de Cartagena JAIME JOS\u00c9 GARC\u00cdA MONTES. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>7. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Oficio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GPSPC-AP-0438 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a012 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0febrero de 201017 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0informa que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0descuentos para el reintegro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0suma \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0$79.700.000 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dispuso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0medio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la Resoluci\u00f3n N\u00ba 00217 del primero de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abril \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02005, mismos que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fueron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0suspendidos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0partir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0septiembre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0siguiente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(a\u00f1o 2005), con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0embargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pes\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mesada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pensional \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se\u00f1or Camacho Barrios, seg\u00fan orden del Juzgado 6 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Familia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cartagena, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y que para esa fecha se continuaba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adeudando \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0administraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0suma \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0$73.843.390. \u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0an\u00e1lisis de las pruebas previamente enunciadas se debe tener \u00a0por demostrado que en el proceso ordinario laboral adelantado por \u00a0JAIME JOS\u00c9 GARC\u00cdA MONTES, a instancia de la demanda \u00a0presentada por el extrabajador portuario Gustavo Enrique Camacho \u00a0Barrios, se cometieron las siguientes irregularidades: \u00a0<\/p>\n<p>Primera. \u00a0No se aportaron al proceso los fundamentos de hecho de las \u00a0pretensiones plasmadas en la demanda, siendo las \u00fanicas \u00a0pruebas aportadas por el accionante: a) la resoluci\u00f3n que le \u00a0reconoci\u00f3 la pensi\u00f3n de jubilaci\u00f3n y b) la \u00a0convenci\u00f3n colectiva18. \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tal forma que el exjuez GARC\u00cdA MONTES no tuvo en su poder \u00a0documento alguno que le permitiera observar los conceptos devengados \u00a0por el accionante en el \u00faltimo a\u00f1o de servicio, pese a \u00a0que lo pretendido por el extrabajador portuario Camacho Barrios era \u00a0la reliquidaci\u00f3n de pretensiones sociales, siendo \u00a0indispensable para tal objetivo: \u00abla \u00a0prueba de los conceptos y valores tenidos en cuenta por la Empresa \u00a0como devengados en el \u00faltimo a\u00f1o de servicio para all\u00ed \u00a0determinar si las prestaciones sociales se pagaron conforme a lo \u00a0estipulado en la norma convencional que la que rige las relaciones \u00a0entre partes\u00bb19. \u00a0<\/p>\n<p>Segunda. \u00a0No \u00a0obstante que las vacaciones son un factor salarial, para los efectos \u00a0de la liquidaci\u00f3n de cesant\u00eda definitiva y pensi\u00f3n \u00a0de jubilaci\u00f3n, a la luz del art\u00edculo 100 de la \u00a0Convenci\u00f3n Colectiva de Trabajo, su no pago oportuno no pod\u00eda \u00a0conllevar la reliquidaci\u00f3n de estas pretensiones, toda vez que \u00a0ellas, las vacaciones compensadas que son fuentes de tales \u00a0reliquidaciones, seg\u00fan se desprende de la Resoluci\u00f3n \u00a02649 del 11 de noviembre de 1992, distan de los a\u00f1os 1984,1985 \u00a0y 1986, cuando el \u00faltimo a\u00f1o de servicio est\u00e1 \u00a0comprendido entre el 1\u00ba de julio de 1991 y el 30 de junio de \u00a01992; es decir, que estos conceptos y valores no correspond\u00edan \u00a0a los \u00faltimos 12 meses de servicio y, por ende, aun cuando se \u00a0deb\u00edan pagar no conllevaban a reliquidar las prestaciones \u00a0sociales, que fue lo que sucedi\u00f3 en la sentencia del 24 de \u00a0marzo de 1995, la cual se censura como prevaricadora por ser \u00a0manifiestamente contraria al art\u00edculo 113 par\u00e1grafo 5\u00ba \u00a0de la Convenci\u00f3n Colectiva de Trabajo de la Costa Atl\u00e1ntica \u00a0vigente para los a\u00f1os 1991 y 1993; as\u00ed como, al C\u00f3digo \u00a0Procesal del Trabajo (Decreto 3135\/68). \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra forma dicho, el \u00a0accionante fundament\u00f3 sus pretensiones en la convenci\u00f3n \u00a0colectiva de trabajo vigente para los a\u00f1os 1991-1993, en la \u00a0que si bien es cierto en su art\u00edculo 89 involucra en la \u00a0definici\u00f3n de salario lo que el trabajador perciba en dinero o \u00a0en especie, sin importar su denominaci\u00f3n, con lo cual se \u00a0podr\u00eda entender incluidas las vacaciones; tambi\u00e9n es \u00a0cierto que el par\u00e1grafo de esa misma norma (junto con los \u00a0art\u00edculos 100 y 107 ejusdem) \u00a0se especific\u00f3 que la \u00a0liquidaci\u00f3n \u00a0se \u00a0efectuar\u00eda \u00a0con base en el salario promedio devengado en el \u00faltimo a\u00f1o \u00a0de servicio prestado por \u00a0el \u00a0trabajador. \u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0de relievar que una interpretaci\u00f3n contraria a la \u00faltima \u00a0mencionada conducir\u00eda al \u00a0colapso del r\u00e9gimen de seguridad social, al generarse aquello \u00a0que la doctrina denomina: \u201cefecto \u00a0espejo reflejo\u201d, \u00a0al hacer corresponder el salario al promedio devengado20 \u00a0por la totalidad del tiempo laborado, \u00a0cuando lo correcto es basarse en el promedio mensual devengado \u00a0durante el \u00faltimo a\u00f1o de labor. \u00a0<\/p>\n<p>Tercera. \u00a0La indemnizaci\u00f3n moratoria a \u00a0la \u00a0que \u00a0conden\u00f3 \u00a0el \u00a0ex \u00a0juez \u00a0GARC\u00cdA \u00a0MONTES \u00a0a FONCOLPUERTOS se aparta, sin \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica alguna, de la norma convencional aplicada por la \u00a0prenombrada Empresa para el \u00a0reconocimiento \u00a0y \u00a0pago \u00a0de \u00a0la \u00a0pensi\u00f3n \u00a0de \u00a0jubilaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>Dicho \u00a0de otra manera, \u00a0en la medida que la \u00a0condena \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de indemnizaci\u00f3n moratoria surge de la condena principal, y \u00a0aquella adolece de las irregularidades previamente rese\u00f1adas, \u00a0\u00e9sta tambi\u00e9n contiene falencias. \u00a0<\/p>\n<p>Cuarta. \u00a0Por \u00a0las particulares caracter\u00edsticas del caso litigioso propuesto \u00a0por el extrabajador portuario Gustavo Enrique Camacho Barrios era \u00a0deber del Juez JAIME \u00a0JOS\u00c9 \u00a0GARC\u00cdA \u00a0MONTES \u00a0remitir su decisi\u00f3n al \u00a0grado Jurisdiccional de Consulta, en \u00a0aplicaci\u00f3n de \u00a0la Ley Primera de 1991, por la cual se expide el Estatuto de Puertos \u00a0Mar\u00edtimos; el \u00a0Decreto 36 de 1992, por el que se cre\u00f3 el Fondo de Pasivo \u00a0Social de la Empresa Puertos de Colombia, \u00a0y de otras normas vigentes para la \u00e9poca. \u00a0<\/p>\n<p>Quinta. \u00a0El Juez GARC\u00cdA MONTES no vincul\u00f3, notific\u00f3 o \u00a0comunic\u00f3 al \u00a0Ministerio P\u00fablico para tenerle como parte en el \u00a0proceso \u00a0laboral, pese a que el ordinal primero del art\u00edculo \u00a041 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Laboral y el art\u00edculo 35 del \u00a0Decreto-Ley 2158 de 1948 (C\u00f3digo procesal del trabajo y de la \u00a0seguridad social) as\u00ed se lo consagraban. No se evidencia que \u00a0el aqu\u00ed acusado hubiera intentado comunicaci\u00f3n con el \u00a0Ministerio P\u00fablico con el objeto de que se constituyera como \u00a0parte, en defensa de los intereses de la Naci\u00f3n en el auto \u00a0admisorio de la demanda (de agosto 12 de 1993), ni durante todo el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0procesal. \u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, la defensa t\u00e9cnica en su recurso de apelaci\u00f3n \u00a0argumenta que el exjuez GARC\u00cdA \u00a0MONTES \u00a0no realiz\u00f3 conducta delictiva alguna porque realmente no ten\u00eda \u00a0poder de disposici\u00f3n sobre los bienes de FONCOLPUERTOS. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0orden a dar respuesta a tal alegaci\u00f3n, la Corte considera \u00a0importante recordar el siguiente criterio \u00a0que desde anta\u00f1o pac\u00edficamente se ha establecido \u00a0respecto a ese t\u00f3pico21: \u00a0<\/p>\n<p>\u00abLa \u00a0expresi\u00f3n utilizada por la Ley en la definici\u00f3n de \u00a0peculado y que dice &#8220;en raz\u00f3n de sus funciones&#8221;, \u00a0hace referencia a las facultades de administrar, guardar, recaudar, \u00a0etc., no \u00a0puede entenderse en el sentido de la adscripci\u00f3n de una \u00a0competencia estrictamente legal y \u00a0determinada por una regular y formal investidura que implique una \u00a0\u00edntima relaci\u00f3n entre la funci\u00f3n y la facultad \u00a0de tener el bien del cual se dispone o se hace mal uso; no significa, \u00a0pues, que tales atribuciones deban estar antecedentemente \u00a0determinadas por una rigurosa y fija competencia legal, sino que es \u00a0suficiente que la disponibilidad sobre la cosa surja en dependencia \u00a0del ejercicio de un deber de la funci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0fuente de la atribuci\u00f3n, en otros t\u00e9rminos, no surge \u00a0exclusivamente de la ley puesto que ella puede tener su origen en un \u00a0ordenamiento jur\u00eddico diverso que fija la competencia en \u00a0estricto sentido. Lo esencial en este aspecto, es la consideraci\u00f3n \u00a0de que en el caso concreto, la relaci\u00f3n de hecho del \u00a0funcionario con la cosa, que lo \u00a0ubica en situaci\u00f3n de ejercitar un poder de disposici\u00f3n \u00a0sobre la misma y \u00a0por fuera de la inmediata vigilancia del titular de un poder jur\u00eddico \u00a0superior, se haya logrado en \u00a0ejercicio de una funci\u00f3n p\u00fablica, \u00a0as\u00ed en el caso concreto no corresponda a dicho funcionario la \u00a0competencia legal para su administraci\u00f3n. \u00a0Igual se presentar\u00e1 el delito de peculado en la hip\u00f3tesis \u00a0de que la administraci\u00f3n del bien derive del ejercicio de una \u00a0funci\u00f3n nominalmente propia de otro empleado&#8221;. (Sentencia \u00a0de 3 de agosto de 1976). \u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Las \u00a0facultades de manejo en el empleado p\u00fablico, que son las que \u00a0en este caso considera ausentes el casacionista, no solamente las \u00a0otorga la ley, el decreto, la ordenanza o el acuerdo, sino tambi\u00e9n \u00a0las resoluciones, los reglamentos y hasta la orden administrativa, \u00a0cuando los destinatarios son servidores del Estado. De suerte que por \u00a0medio del mandato, enti\u00e9ndase como contrato o como orden, se \u00a0transfieren, trasladan o delegan, total o parcialmente, esas \u00a0atribuciones al mandatario, quien por el mencionado encargo las \u00a0ejercita&#8221;. (Sentencia de septiembre 8 de 1981. M.P. Dr. Fabio \u00a0Calder\u00f3n Botero)22\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>Agr\u00e9guese \u00a0que de las pruebas precitadas emerge con claridad meridiana que el \u00a0aqu\u00ed acusado recorri\u00f3 a cabalidad con su comportamiento \u00a0todos los elementos objetivos del tipo penal de peculado por \u00a0apropiaci\u00f3n a favor de terceros agravado por la cuant\u00eda, \u00a0incluyendo el que echa de menos el apelante, esto es, el de \u00a0\u00abadministrar \u00a0o custodiar bienes del Estado o de empresas o instituciones en que \u00a0\u00e9ste tenga parte\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, \u00a0en el entendido de que la relaci\u00f3n que debe existir entre el \u00a0funcionario que es sujeto activo de la conducta de peculado por \u00a0apropiaci\u00f3n y los bienes oficiales puede no ser material sino \u00a0jur\u00eddica y que esa disponibilidad no necesariamente deriva de \u00a0una asignaci\u00f3n de competencias, sino que basta que est\u00e9 \u00a0vinculada al ejercicio de un deber funcional, forzoso es concluir que \u00a0ese v\u00ednculo surge entre un juez y los bienes oficiales \u00a0respecto de los cuales adopta decisiones, en la medida en que con ese \u00a0proceder tambi\u00e9n est\u00e1 administr\u00e1ndolos. Tanto es \u00a0as\u00ed que en sentencias judiciales como las proferidas por el \u00a0implicado en los procesos laborales que tramit\u00f3 ilegalmente, \u00a0dispuso de su titularidad, de manera que sumas de dinero que estaban \u00a0en cabeza de la Naci\u00f3n (FONCOLPUERTOS \u2013 Ministerio de \u00a0Hacienda y Cr\u00e9dito P\u00fablico), pasaron al patrimonio de \u00a0los extrabajadores de la Empresa Puertos de Colombia y del abogado \u00a0que los represent\u00f3, siendo indiscutible que el acto de \u00a0administraci\u00f3n de mayor envergadura es aquel con el cual se \u00a0afecta el derecho de dominio. \u00a0<\/p>\n<p>En esas \u00a0condiciones, la competencia funcional del Juez Segundo Laboral del \u00a0Circuito de Cartagena, la cual le permit\u00eda resolver los \u00a0conflictos laborales entre el Estado y los extrabajadores de la \u00a0Empresa Puertos de Colombia, le confirieron la disponibilidad \u00a0jur\u00eddica de las sumas cobradas por prestaciones laborales a la \u00a0Naci\u00f3n en los casos a que se refiere este proceso, por manera \u00a0que, la apropiaci\u00f3n de tales bienes a favor de terceros, se \u00a0consum\u00f3 por raz\u00f3n de las funciones oficiales que \u00a0cumpl\u00eda el procesado, de donde se debe concluir que la \u00a0extracci\u00f3n de dineros de la Naci\u00f3n no estructur\u00f3 \u00a0el delito de estafa o de hurto sino el de peculado por apropiaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto al elemento doloso del tipo penal de peculado por apropiaci\u00f3n \u00a0a favor de terceros, tambi\u00e9n son reveladoras las rese\u00f1adas \u00a0pruebas, pues de \u00e9stas surge evidente la voluntad dolosa de \u00a0JAIME JOS\u00c9 \u00a0GARC\u00cdA \u00a0MONTES \u00a0consistente en acceder a las pretensiones del demandante Gustavo \u00a0Enrique Camacho Barrios sin que se configuraran los fundamentos \u00a0sustanciales para reconocerlas. \u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0decir, tanto la sentencia del 24 de marzo de 1995 como los autos \u00a0suced\u00e1neos (prove\u00eddos) son reveladores de la voluntad \u00a0de JAIME \u00a0JOS\u00c9 \u00a0GARC\u00cdA \u00a0MONTES \u00a0de infringir la ley para favorecer las posturas procesales del \u00a0accionante, medio del cual \u00e9ste se vali\u00f3 para acceder a \u00a0recursos estatales a los que no ten\u00edan derecho, habida cuenta \u00a0que las condenas emitidas en contra de \u00a0FONCOLPUERTOS, \u00a0como era de conocimiento de los funcionarios de la \u00e9poca, las \u00a0asum\u00eda el Estado colombiano. \u00a0<\/p>\n<p>Luego, \u00a0entonces, de las actuaciones23 \u00a0desplegadas por el exjuez GARC\u00cdA \u00a0MONTES, \u00a0al interior del proceso ordinario laboral adelantado a instancia del \u00a0accionante Camacho Barrios, se observa un comportamiento consciente y \u00a0voluntario orientado a favorecer la postura del demandante en \u00a0detrimento de la parte demandada (FONCOLPUERTOS), sobre todo de los \u00a0recursos de \u00e9sta. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, en el sub judice, el dolo emerge tanto de la \u00a0sentencia del 24 de marzo de 1995 como de los autos en los que orden\u00f3 \u00a0se ejecutara la orden de pago, providencias proferidas por el acusado \u00a0JAIME \u00a0JOS\u00c9 \u00a0GARC\u00cdA \u00a0MONTES, \u00a0pues en su condici\u00f3n de Juez Segundo Laboral del Circuito de \u00a0Cartagena, sin consultar la realidad f\u00e1ctica y jur\u00eddica \u00a0de cada uno de los procesos laborales, propici\u00f3 la apropiaci\u00f3n \u00a0de recursos estatales por parte de terceros que no ten\u00edan \u00a0derecho a ellos, tal como lo fue el extrabajador portuario Gustavo \u00a0Enrique Camacho Barrios; situaci\u00f3n, por dem\u00e1s, \u00a0indicativa de la consciencia y voluntad del funcionario judicial de \u00a0vulnerar la ley al emitir decisiones manifiestamente contrarias a \u00a0derecho. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo atinente a la verificaci\u00f3n de la existencia de material \u00a0probatorio en el sub \u00a0judice \u00a0demostrativo del elemento antijur\u00eddico en el comportamiento \u00a0del procesado, debe precisar la Sala que el inter\u00e9s \u00a0expresamente tutelado por la legislaci\u00f3n24 \u00a0sustancial penal en el tipo de peculado por apropiaci\u00f3n, no es \u00a0otro distinto que el recto ejercicio de la funci\u00f3n estatal de \u00a0custodia y administraci\u00f3n de bienes que se le han confiado al \u00a0servidor p\u00fablico por motivo o con ocasi\u00f3n de sus \u00a0funciones; el cual, \u00a0lesion\u00f3 el inculpado, tal como se logra \u00a0establecer mediante el an\u00e1lisis conjunto de los precitados \u00a0documentos probatorios. \u00a0<\/p>\n<p>Y, \u00a0finalmente, contrario a lo afirmado por el \u00a0abogado de la defensa en su recurso de alzada, en la parte motiva del \u00a0fallo objeto de impugnaci\u00f3n se observa que el a \u00a0quo \u00a0s\u00ed analiz\u00f3, en sede de culpabilidad, la \u00a0conciencia de antijuridicidad \u00a0con la que obr\u00f3 JAIME \u00a0JOS\u00c9 \u00a0GARC\u00cdA \u00a0MONTES, \u00a0expresando al respecto: \u00a0<\/p>\n<p>\u00ab4. \u00a0CULPABILIDAD \u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0la estructura dogm\u00e1tica, referente a la conducta penal, \u00a0adoptada en nuestro ordenamiento jur\u00eddico, proscribe toda \u00a0forma de imputaci\u00f3n objetiva, requiriendo para su punibilidad \u00a0que sea t\u00edpica, antijur\u00eddica y culpable, \u00faltimo \u00a0concepto al cual solo llegaremos a analizar habiendo identificado \u00a0plenamente los anteriores. \u00a0<\/p>\n<p>Por culpabilidad debemos comprender la condici\u00f3n \u00a0consciente y deliberada del agente, de lo antijur\u00eddico, que da \u00a0lugar a un inevitable juicio directo de reproche que discrepa con el \u00a0deber ser esperado, determinando la conciencia objetiva de \u00a0reprochabilidad, pues se evidencia que, quien tuvo la capacidad y \u00a0poder desplegar su actuar de otro modo, seg\u00fan las \u00a0circunstancias de tiempo, espacio y modo, pero aun as\u00ed decide \u00a0omitirlas o transgredirlas se erige en necesario el reproche penal \u00a0jur\u00eddico penal \u00a0<\/p>\n<p>Aterriza \u00a0la Sala estos preceptos en el asunto debatido, y se duele que el hoy \u00a0procesado, representante del Estado a trav\u00e9s del ente \u00a0acusador, no obrase acorde a derecho, y en base a los conocimientos \u00a0que demostr\u00f3 poseer, siendo manifiesta no solo el conocimiento \u00a0de los hechos y querer de su producci\u00f3n, sino adem\u00e1s, \u00a0la comprensi\u00f3n del perjuicio real que su actuar ocasionaba al \u00a0bien jur\u00eddicamente tutelado, de la administraci\u00f3n \u00a0p\u00fablica. \u00a0<\/p>\n<p>Por lo anterior, no cabe duda a este cuerpo \u00a0colegiado, sobre la existencia de la conducta punible y la \u00a0responsabilidad penal del enjuiciado.\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>Queda \u00a0claro entonces, que carece de fundamento la alegada omisi\u00f3n en \u00a0que supuestamente incurri\u00f3 el Tribunal en el fallo objeto de \u00a0impugnaci\u00f3n por no haberse pronunciado respecto a \u00e9ste \u00a0t\u00f3pico. \u00a0<\/p>\n<p>(ii) \u00a0Las circunstancias de agravaci\u00f3n existentes al momento de \u00a0dosificar la pena. \u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, la \u00faltima manifestaci\u00f3n de inconformidad del \u00a0abogado de la defensa est\u00e1 referida a que el a \u00a0quo al \u00a0dosificar el monto de la pena privativa de la libertad imponible al \u00a0acusado GARC\u00cdA \u00a0MONTES \u00a0no parti\u00f3 del extremo m\u00ednimo del quantum \u00a0previsto en el art\u00edculo 133 del Decreto Ley 100 de 1980, como \u00a0corresponde dado que no se le hab\u00eda endilgado agravante \u00a0alguna. \u00a0<\/p>\n<p>Contrario \u00a0a lo afirmado por el apelante, el Tribunal en la sentencia hace un \u00a0estudio detallado tanto de la agravante espec\u00edfica, en raz\u00f3n \u00a0a la cuant\u00eda de la conducta de peculado por apropiaci\u00f3n \u00a0a favor de terceros, como de la gen\u00e9rica derivada de la \u00a0coparticipaci\u00f3n, que le fueron endilgadas \u00a0f\u00e1ctica y \u00a0jur\u00eddicamente desde la indagatoria, en la \u00a0definici\u00f3n \u00a0de situaci\u00f3n jur\u00eddica y en la acusaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0primera agravante que analiz\u00f3 el a \u00a0quo \u00a0en la sentencia objeto de impugnaci\u00f3n, est\u00e1 referida al \u00a0monto del detrimento al erario p\u00fablico causado por la conducta \u00a0peculadora de JAIME \u00a0JOS\u00c9 \u00a0GARC\u00cdA \u00a0MONTES, \u00a0el cual super\u00f3 los \u00abquinientos \u00a0mil pesos\u00bb estipulados \u00a0en el art\u00edculo 133 del Decreto 100 de 1980, norma vigente para \u00a0el a\u00f1o 199525, \u00a0circunstancia que impon\u00eda adecuar la conducta al inciso \u00a0segundo de la referida norma: \u00a0<\/p>\n<p>\u00abEl \u00a0empleado p\u00fablico que se apropie en provecho suyo o de un \u00a0tercero de bienes del Estado o de empresas o instituciones en que \u00a0\u00e9ste tenga parte o de bienes particulares, cuya administraci\u00f3n \u00a0o custodia se le haya confiado por raz\u00f3n de sus funciones, \u00a0incurrir\u00e1 en prisi\u00f3n de dos a diez a\u00f1os, multa \u00a0de un mil a un mill\u00f3n de pesos e interdicci\u00f3n de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas de uno a cinco a\u00f1os.\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0el valor de lo apropiado pase de quinientos mil pesos la pena ser\u00e1 \u00a0de de cuatro a quince a\u00f1os de prisi\u00f3n, multa de veinte \u00a0mil a dos millones de pesos e interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones p\u00fablicas de dos a diez a\u00f1os\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0en lo tocante a la circunstancia gen\u00e9rica de agravaci\u00f3n \u00a0referida a \u00abobrar \u00a0con complicidad de otro\u00bb, si \u00a0bien es cierto la \u00a0Corporaci\u00f3n de primer nivel descart\u00f3 su existencia al \u00a0apartarse del criterio expuesto por la Fiscal\u00eda en la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n26, \u00a0tambi\u00e9n lo es que seg\u00fan lo estipulado en el \u00a0art\u00edculo 61 del Decreto Ley 100 de 1980, se apart\u00f3 del \u00a0extremo m\u00ednimo punitivo (4 a\u00f1os), con fundamento en la \u00a0siguiente argumentaci\u00f3n: \u00a0<\/p>\n<p>\u00abvalerse \u00a0de la posici\u00f3n de Servidor P\u00fablico como juez Segundo \u00a0Laboral del Circuito, y la utilizaci\u00f3n, para la consecuci\u00f3n \u00a0de las sumas apropiadas en favor de un tercero, de una Sentencia \u00a0Judicial como medio hacia la consumaci\u00f3n del il\u00edcito de \u00a0Peculado por Apropiaci\u00f3n, repercuten en un mayor reproche por \u00a0parte del Tribunal. \u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0de este contexto, y al no haber circunstancias de atenuaci\u00f3n \u00a0no puede imponerse ni el m\u00ednimo de la pena establecida en la \u00a0norma, pero tampoco se podr\u00eda establecer el m\u00e1ximo, por \u00a0no hallarse agravantes punitivos, lo que fija los linderos de \u00a0movilidad para la asignaci\u00f3n de la pena entre un m\u00ednimo \u00a0superior a seis (6) a\u00f1os y un m\u00e1ximo inferior a quince \u00a0(15) a\u00f1os\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se observa, el fallador tuvo en cuenta para dosificar la pena a \u00a0imponer a JAIME \u00a0JOS\u00c9 \u00a0GARC\u00cdA \u00a0MONTES \u00a0la particular modalidad del hecho punible, que revela una mayor \u00a0intensidad del dolo, razones que justifican no imponer el m\u00ednimo \u00a0de 4 a\u00f1os previsto para el delito tipificado en el inciso \u00a0segundo del art\u00edculo 133 del Decreto Ley 100 de 1980, sino 6 \u00a0a\u00f1os, cantidad que en todo caso se mantiene dentro de los \u00a0l\u00edmites del primer cuarto. \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo con lo anterior, resulta infundado el cuestionamiento de la \u00a0defensa t\u00e9cnica, porque la pena irrogada al acusado est\u00e1 \u00a0debidamente motivada y se ajusta a la discreci\u00f3n judicial \u00a0ejercida dentro de los l\u00edmites legales. \u00a0<\/p>\n<p>(iii) \u00a0De las pruebas del da\u00f1o patrimonial al erario p\u00fablico. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0consider\u00f3 \u00a0en la sentencia objeto de impugnaci\u00f3n: \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Seda (sic) se abstendr\u00e1 de imponer cargas econ\u00f3micas \u00a0para la satisfacci\u00f3n de los perjuicios pues, de un lado, el \u00a0afectado es el Estado en la medida que es el titular del bien \u00a0jur\u00eddico de la administraci\u00f3n p\u00fablica, y de \u00a0otro, si bien podr\u00edan causarse perjuicios econ\u00f3micos a \u00a0terceras personas, en el caso sometido a examen de esta Colegiatura \u00a0no se observa la concurrencia y demostraci\u00f3n del detrimento \u00a0patrimonial que deba repararse. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte estima, contrario a lo afirmado por el Tribunal, que el \u00a0desmedro del erario p\u00fablico fue plenamente establecido en el \u00a0proceso por el ente acusador y la parte civil, al obtenerse la \u00a0relaci\u00f3n de los dineros indebidamente entregados a un tercero, \u00a0por orden del juez ahora acusado. \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, se tiene la siguiente consolidaci\u00f3n plasmada en el \u00a0oficio GSPSC-ASNP 222 del 9 de junio de 2009, suscrito por la \u00a0Coordinadora del Ministerio de Protecci\u00f3n Social: \u00a0<\/p>\n<p>\u00abel \u00a0pago de la sentencia de 24 de marzo de 1995 del Juzgado Segundo \u00a0Laboral del Circuito de Cartagena, se acord\u00f3 en los t\u00e9rminos \u00a0del Acta de Conciliaci\u00f3n No. 93 de 8 de junio de 1998 de la \u00a0Inspecci\u00f3n Tercera de Trabajo, y se hizo efectivo mediante la \u00a0emisi\u00f3n de t\u00edtulos de tesorer\u00eda, Bonos Tes, \u00a0clase B\u2026 por la suma de $79.700.000, seg\u00fan lo dispuesto \u00a0en la resoluci\u00f3n No 2226 de 12 de junio de 1998. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Coordinaci\u00f3n General del Grupo, con fundamento en el memorando \u00a0GPSPC ASNP 1303 de 2004 precitado, y como consecuencia de la \u00a0revocatoria de la sentencia de primera instancia pluricitada, \u00a0profiri\u00f3 la Resoluci\u00f3n No. 217 de 1 de abril de 2005, \u00a0ordenando el reintegro de $79.700.000.\u00bb (Obrante \u00a0a folio 277 del cuaderno de instrucci\u00f3n 2.) \u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0la referida prueba documental se anex\u00f3 el \u00abprinter \u00a0de pago de Telnet y n\u00f3mina\u00bb, \u00a0entre otros, en el cual se precisa que el extrabajador portuario \u00a0Gustavo Enrique Camacho Barrios hizo devoluci\u00f3n mensual de \u00a0ciertos montos de dinero, sin que en esos anexos se especificara el \u00a0motivo de dichos reintegros. Sin embargo, esa informaci\u00f3n \u00a0ambigua se esclarece en gran medida con el contenido del Oficio \u00a0GPSPC-AP-0438 del 12 de febrero de 201027, \u00a0al que hace referencia la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0(obrante a folio 354 del cuaderno 2), donde se afirma lo siguiente: \u00a0<\/p>\n<p>\u00abOficio \u00a0GPSPC-AP-0438 del 12 de febrero de 2010 inform\u00e1ndose que los \u00a0descuentos para el reintegro que por la suma de $79.700.000 \u00a0se dispuso \u00a0por medio de la Resoluci\u00f3n N\u00ba 00217 del primero de abril \u00a02005, fueron suspendidos a partir de septiembre ese mismo a\u00f1o \u00a0(2005), con ocasi\u00f3n del embargo que pes\u00f3 sobre la \u00a0mesada pensional del se\u00f1or Camacho Barrios seg\u00fan orden \u00a0del Juzgado 6 de Familia de Cartagena, y \u00a0que para esa fecha se continuaba adeudando a la administraci\u00f3n \u00a0la suma de $73.843.390\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0lo expuesto se concluye que, como acertadamente lo aleg\u00f3 la \u00a0representante de la parte civil, en el expediente existen pruebas que \u00a0demuestran que el tercero favorecido con el peculado por apropiaci\u00f3n, \u00a0esto es, Gustavo Enrique Camacho Barrios, solo devolvi\u00f3 una \u00a0peque\u00f1a parte de los dineros il\u00edcitamente sustra\u00eddos \u00a0y, en consecuencia, debe ordenarse el pago de la suma faltante. \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, se revocar\u00e1 el numeral cuarto de la parte resolutiva de \u00a0la sentencia objeto de impugnaci\u00f3n, y en su lugar se condenar\u00e1 \u00a0a JAIME \u00a0JOS\u00c9 \u00a0GARC\u00cdA \u00a0MONTES \u00a0a \u00a0pagar \u00a0a favor de la parte civil la suma de $73.843.390, \u00a0valor que deber\u00e1 ser indexado a la fecha actual. \u00a0<\/p>\n<p>Otra \u00a0determinaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0pena de inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y \u00a0funciones p\u00fablicas est\u00e1 prevista en el C\u00f3digo \u00a0Penal con un tiempo determinado de duraci\u00f3n, pero el art\u00edculo \u00a0122 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de Colombia, modificado \u00a0por el art\u00edculo 4\u00ba del acto legislativo 01 de 2009, le \u00a0otorg\u00f3, para algunas situaciones espec\u00edficas, car\u00e1cter \u00a0intemporal, cuando, entre otros, el delito objeto de condena afecta \u00a0el patrimonio del Estado. Del tema, esta Sala ha explicado: \u00a0<\/p>\n<p>\u00abEn \u00a0todos los casos de condena por la comisi\u00f3n de delitos que \u00a0afecten el patrimonio del Estado, o por delitos relacionados con la \u00a0pertenencia, promoci\u00f3n o financiaci\u00f3n de grupos armados \u00a0ilegales, delitos de lesa humanidad o por narcotr\u00e1fico, se \u00a0debe imponer la pena de inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas por el t\u00e9rmino previsto \u00a0en el C\u00f3digo Penal. \u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0deseable en la sentencia, a la vez, imponer la sanci\u00f3n \u00a0permanente del art\u00edculo 122, inciso 5\u00ba, de la \u00a0Constituci\u00f3n. Pero si no se hace, es una omisi\u00f3n \u00a0intrascendente porque, de todas formas, como lo ha reiterado la Sala, \u00a0la medida opera de pleno derecho. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0imposici\u00f3n simult\u00e1nea de las inhabilidades temporal e \u00a0intemporal no quebranta el principio non bis in \u00eddem. Y \u00a0sea que la regulada en la norma constitucional se fije exactamente en \u00a0la sentencia o no, se entender\u00e1 que en los casos aqu\u00ed \u00a0considerados el condenado queda privado a perpetuidad de los derechos \u00a0a inscribirse como candidato a cargos de elecci\u00f3n popular, a \u00a0ser elegido o designado como servidor p\u00fablico y a contratar \u00a0con el Estado directamente o por interpuesta persona. \u00a0Y temporalmente, por el t\u00e9rmino establecido en el fallo, queda \u00a0privado de la facultad de elegir, del ejercicio de cualquier otro \u00a0derecho pol\u00edtico (menos al de acceso al desempe\u00f1o de \u00a0funciones y cargos p\u00fablicos \u2013art. 40-7 de la \u00a0Constituci\u00f3n\u2013, pues su prohibici\u00f3n es intemporal) \u00a0y el de recibir las dignidades y honores que confieran las entidades \u00a0estatales, que naturalmente no comporten el ejercicio de una funci\u00f3n \u00a0p\u00fablica28. \u00a0(Resaltado ajeno al texto original). \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo anotado, la Sala aclara que la inhabilitaci\u00f3n de cuatro (4) \u00a0a\u00f1os para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas \u00a0que el a \u00a0quo \u00a0impuso a JAIME \u00a0JOS\u00c9 \u00a0GARC\u00cdA \u00a0MONTES, \u00a0le \u00a0representa la privaci\u00f3n de la facultad de elegir y de ejercer \u00a0cualquier otro derecho pol\u00edtico distinto al del numeral 7\u00ba \u00a0del art\u00edculo 40 de la Constituci\u00f3n, as\u00ed como de \u00a0la posibilidad de recibir dignidades y honores conferidos por \u00a0entidades estatales. \u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior, sin perjuicio de la coexistencia de la sanci\u00f3n de \u00a0car\u00e1cter intemporal prevista en el inciso 5\u00ba del art\u00edculo \u00a0122 de la Carta Pol\u00edtica, la cual lo inhabilita, de ahora en \u00a0adelante, del derecho a inscribirse como candidato a cargos de \u00a0elecci\u00f3n popular, a ser elegido y designado como servidor \u00a0p\u00fablico y a contratar con el Estado, ya sea de manera directa \u00a0o por interpuesta persona. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>Primero.- \u00a0Confirmar parcialmente la sentencia condenatoria proferida el 17 de \u00a0junio de 2015 por una Sala de Decisi\u00f3n Penal del Tribunal \u00a0Superior de Cartagena, contra JAIME \u00a0JOS\u00c9 \u00a0GARC\u00cdA \u00a0MONTES. \u00a0<\/p>\n<p>Segundo.- \u00a0Revocar el numeral cuarto del referido fallo, para en su lugar \u00a0condenar a JAIME \u00a0JOS\u00c9 GARC\u00cdA \u00a0MONTES \u00a0a pagar a favor de la parte civil $73.843.390 \u00a0por concepto de da\u00f1os y perjuicios, suma que deber\u00e1 \u00a0actualizarse al valor presente. \u00a0<\/p>\n<p>Tercero.- \u00a0Aclarar \u00a0que la pena de inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y \u00a0funciones p\u00fablicas es de car\u00e1cter intemporal, conforme \u00a0a lo se\u00f1alado en la parte motiva \u00a0<\/p>\n<p>Cuarto.- \u00a0Se\u00f1alar \u00a0que contra esta sentencia no procede ning\u00fan recurso y ordenar \u00a0a la secretar\u00eda que devuelva el expediente al Tribunal de \u00a0origen. \u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>Luis \u00a0Antonio Hern\u00e1ndez Barbosa \u00a0<\/p>\n<p>Jos\u00e9 \u00a0Francisco Acu\u00f1a Vizcaya \u00a0<\/p>\n<p>Jos\u00e9 \u00a0Luis Barcel\u00f3 Camacho \u00a0<\/p>\n<p>Fernando \u00a0Alberto Castro Caballero \u00a0<\/p>\n<p>Eugenio \u00a0Fern\u00e1ndez Carlier \u00a0<\/p>\n<p>Eyder \u00a0Pati\u00f1o Cabrera \u00a0<\/p>\n<p>Patricia \u00a0Salazar Cu\u00e9llar \u00a0<\/p>\n<p>Luis \u00a0Guillermo Salazar Otero \u00a0<\/p>\n<p>Nubia \u00a0Yolanda Nova Garc\u00eda \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Decreto 2158 de 1948. Ley 2663 del 5 de agosto de 1950, modificado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por la Ley 50 de 1990 y la Ley 100 de 1993 y otras. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Memorando 1303 dirigido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por la Coordinadora del \u00e1rea de sistemas de pagos, MYRIAM \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GUTIERREZ PERILLA, al Coordinador del \u00e1rea de pensiones, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0RICARDO SAAVEDRA SANDOVAL, el 6 de diciembre de 2004. Obrante a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0folio 54. \u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Por medio de la resoluci\u00f3n del 29 de mayo de 2009. \u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La diligencia de indagatoria fue adelantada a trav\u00e9s de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0funcionario comisionado (Fiscal Noveno delegado ante los Juzgados \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Promiscuos del Circuito de Corozal \u2013 Sucre. Folio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a010 del cuaderno de instrucci\u00f3n 1 rad.15542 \u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 91 a 142 del cuaderno No. 2 de instrucci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folios 135 a 145 del cuaderno No.1 de instrucci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A folio 332 a 380 se observa la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tras aceptarse el desistimiento del recurso de apelaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0interpuesto por la defensa contra la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Consider\u00f3 el Tribunal: \u00abSe \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0echa de menos el ritual establecido para el tr\u00e1mite del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0traslado por parte de la secretar\u00eda de la Sala a quienes \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apelaron por el t\u00e9rmino de cuatro d\u00edas para la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sustentaci\u00f3n respectiva. As\u00ed como a los no recurrentes \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por el mismo lapso en forma com\u00fan. No obstante la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anticipaci\u00f3n del togado de la defensa en sustentar el recurso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0interpuesto, en tanto, el t\u00e9rmino para recurrir estaba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0corriendo (recu\u00e9rdese que la \u00faltima notificaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo fue al ente fiscal el martes 13 de octubre de 2015), en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0interpretaci\u00f3n del art\u00edculo 186 de la Ley 600 de 2000, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00e9ste lapso venc\u00eda, transcurridos tres (3) d\u00edas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0despu\u00e9s; esto es, el viernes 16 de octubre de 2015; antes de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la errada notificaci\u00f3n supletoria por edicto, debi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0surtirse el traslado del art\u00edculo 194 omitido en el primer \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0d\u00eda h\u00e1bil siguiente, y no, como inexactamente se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ejecut\u00f3, pasar al Despacho ponente el proceso para proveer \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sobre la solicitud de correcci\u00f3n de la sentencia incoada por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el defensor, con la consecuente decisi\u00f3n de la Sala en tal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentido, que de contera se vici\u00f3 de nulidad, por cuanto sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el respectivo tr\u00e1mite de sustentaci\u00f3n obviado, se le \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0concedi\u00f3 la alzada promovida de manera conjunta.\u00bb Folio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0309. \u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Declar\u00f3 el Tribunal desierto por falta de sustentaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el recurso de alzada presentado por el procesado JAIME JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GARC\u00cdA MONTES, tal como se observa a folio 336. \u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 210 \u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno Proceso Ordinario Laboral, Folios 157-160 \u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 158, Cuaderno Original Proceso Ordinario Laboral Rad. 13-902 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Juzgado Segundo Laboral del Circuito de Cartagena, Sentencia de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Primera Instancia del 24 de marzo de 1995. \u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abNo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se motiv\u00f3 en modo alguno la culpabilidad. Ciertamente que nos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estamos sacudiendo del sistema cl\u00e1sico dogm\u00e1tico que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entend\u00eda el dolo como una de las tres formas de culpabilidad, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hoy bajo el sistema finalista, no basta con el an\u00e1lisis del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dolo\u2026 sino que adem\u00e1s se requiere motivar la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0culpabilidad como queda, en cuanto al juicio personal de reproche \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incluyendo justamente el elemento subjetivo de la conciencia de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0antijuridicidad. Sobre este aspecto nada se dijo.\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 263 del cuaderno de la causa. \u00a0<\/p>\n<p>15 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En el tratamiento escalonado que impera en la dogm\u00e1tica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jur\u00eddico penal finalista la regla general nos indica que la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cla conciencia de antijuridicidad\u201d es un elemento a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0examinar en sede de culpabilidad. Empero, en trat\u00e1ndose de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tipos penales como el de prevaricato por acci\u00f3n que contienen \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ingredientes normativos como el siguiente: \u00abmanifiestamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contrario a la ley\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su adecuado an\u00e1lisis provoca se anticipe su estudio en sede \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de tipicidad en aquellos casos en que la defensa t\u00e9cnica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indistintamente alega que la conducta del procesado estuvo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0determinada por un error de tipo o de prohibici\u00f3n, pese a que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el tratamiento punitivo consagrado en los numerales 10 y 11 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculo 32 de la Ley 599 de 2000 es m\u00e1s benigno para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aquel que para \u00e9ste. De manera que en orden a resolver esta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0clase de casos, huelga recordar lo afirmado por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0WELZEL al respecto: \u201cLa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0antijuridicidad no se convierte en una circunstancia del hecho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0porque est\u00e9 se\u00f1alado en la ley, la m\u00e1s de las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0veces de modo superfluo (por ejemplo, en los par\u00e1grafos 123 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\/4, 239, 240, 246,303, etc.) sino que permanece como valoraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del tipo. Las expresiones \u00absin autorizaci\u00f3n\u00bb o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00absin estar autorizado para ello\u00bb, \u00a0son \u00a0denominaciones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ling\u00fc\u00edsticas de la antijuridicidad; y \u00abv\u00e1lida \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jur\u00eddicamente \u00bb, \u00abconforme a derecho \u00bb, \u00ab \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0competente\u00bb, \u00abno autorizado\u00bb, \u00absin el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0permiso de la autoridad o bien de la polic\u00eda \u00bb, \u00ab \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sin autorizaci\u00f3n\u00bb, son caracter\u00edsticas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0especiales de la antijuridicidad, a las que el legislador \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0innecesariamente recurre al momento de configurar el tipo penal\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(WELZEL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Hans, DERECHO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PENAL ALEMAN, PARTE GENERAL, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a011\u00aa Edici\u00f3n, Editorial Jur\u00eddica Chile, P\u00e1ginas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0134 y 135.) Al respecto ver, entre otras decisiones, SP1616-2018, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia del 23 de mayo de 2018, radicado 51117. \u00a0<\/p>\n<p>16 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abindependientemente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de que la acci\u00f3n penal estatal para perseguir y sancionar una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conducta punible delictual se halla prescrita, y se imponga su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0declaraci\u00f3n por haber transcurrido ininterrumpidamente desde \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su realizaci\u00f3n el tiempo necesario para la configuraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de este fen\u00f3meno jur\u00eddico, si la prueba recaudada da \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuenta de haber sido efectivamente realizado el hecho, \u00e9ste \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no desaparece por la ocurrencia del fen\u00f3meno extintivo, pues \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el transcurso del tiempo de suyo no le quita el car\u00e1cter \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lesivo de bienes jur\u00eddicos tutelados. De donde se desprende \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que el acaecimiento f\u00e1ctico demostrado puede ser tomado como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0evidencia de la pauta de conducta asumida en relaci\u00f3n con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0otros hechos relacionados sobre los cuales la acci\u00f3n penal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mantiene vigencia\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(CSJ, \u00danica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instancia, rad. 9959, providencia del 6 de agosto de 1998.) \u00a0<\/p>\n<p>17 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Inicialmente se encuentra esa informaci\u00f3n en el Memorando \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GPSPC-ASNP-1303 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a06 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0diciembre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02004, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0allegado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ministerio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Protecci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Social \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n a trav\u00e9s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0oficio mencionado. \u00a0<\/p>\n<p>18 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0De conformidad con la sentencia del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a030 de abril de 2001 proferida con la Sala de Descongesti\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Laboral del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, obrante a folio 192 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y siguientes del cuaderno anexo 1. \u00a0<\/p>\n<p>19 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ib\u00eddem. \u00a0<\/p>\n<p>20 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0salario sobre el cual se efect\u00faa la liquidaci\u00f3n (para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pensi\u00f3n, en distintos porcentajes dependiendo de la edad y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tiempo de servicio; para cesant\u00eda, en el 100%). \u00a0<\/p>\n<p>21 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ, SP 4 oct. 1994, rad.8729, con ponencia del Magistrado Gustavo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00f3mez Vel\u00e1squez. \u00a0<\/p>\n<p>22 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En sentido similar: Sentencia, octubre 2\/97, rad. 11.657. M.P. Juan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Manuel Torres Fresneda. Sentencia noviembre 12\/97, rad. 9887. M.P. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ricardo Calvete Rangel. \u00a0Sentencia, noviembre 3\/98, rad. 10.778, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0M.P. Fernando Enrique Arboleda Ripoll. \u00a0<\/p>\n<p>23 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201c\u2026el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dolo es en la totalidad de su esencia, un acto ps\u00edquico, un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proceso interno que se desarrolla en el escenario \u00edntimo del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0delincuente, all\u00ed donde no es posible penetrar y en donde \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0todo es invisible e impalpable. No disponemos de medios para conocer \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0directamente los actos ps\u00edquicos. Todo conocimiento en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0particular es forzosamente indirecto\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GOMEZ PAVAJEAU CARLOS ARTURO, citando a CABAL, en \u201cEl \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Estado de la Cuesti\u00f3n en Nuestra Jurisprudencia y Doctrina\u201d. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ediciones Nueva Jur\u00eddica. Segunda edici\u00f3n: 2008, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0p\u00e1gina 63. \u00a0<\/p>\n<p>24 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cantijuridicidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0material debe referirse, en principio, al inter\u00e9s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0expresamente escogido y tutelado por la ley\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ, SP 19 May 1999, rad 13922. \u00a0<\/p>\n<p>25 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Con la modificaci\u00f3n introducida por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculo 2o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la Ley 43 de 1982. \u00a0<\/p>\n<p>26 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El Tribunal afirm\u00f3:\u00abDicha \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0providencia judicial es, en su integridad, producto del razonamiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y juicio del fallador, luego entonces, en su producci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0intervienen quienes facultados por ley representan al Estado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pudiendo ser en cuerpo colegiado, como es en el caso de \u00e9sta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala de decisi\u00f3n, donde intervienen varios funcionarios, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0siendo todos creadores y responsables por su contenido, sin embargo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la sentencia en comento fue realizada en un juzgado con direcci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0monocef\u00e1lica, esto quiere decir, que un solo individuo tiene \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a su cargo la obligaci\u00f3n de dirimir los conflictos que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lleguen a su conocimiento atendiendo las reglas de competencia. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el caso concreto, el Juzgado Segundo Laboral del Circuito de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cartagena, al momento de los hechos se encontraba bajo las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0directrices exclusivas del Dr. Garc\u00eda Montes, por lo tanto, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es \u00e9l el \u00fanico responsable por las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anomal\u00edas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y efectos que de connotaciones antijur\u00eddicas se develan en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esta ocasi\u00f3n. En ese sentido, no le asiste raz\u00f3n a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0representante del ente acusador, en el entendido que no se aplicara \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0circunstancia de agravaci\u00f3n punitiva, de acuerdo con las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consideraciones pret\u00e9ritamente esbozadas.\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>27 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Inicialmente se encuentra esa informaci\u00f3n en el Memorando \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GPSPC-ASNP-1303 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a06 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0diciembre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02004, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0allegado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ministerio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Protecci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Social \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n a trav\u00e9s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0oficio mencionado. \u00a0<\/p>\n<p>28<\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CSJ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SP, 19 jun. 2013, rad. 36511. \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 FERNANDO \u00a0ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0 Magistrado \u00a0ponente \u00a0 Aprobado \u00a0Acta N. 319 \u00a0 SP3865-2018 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0No. 51684 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., doce (12) de septiembre de dos mil dieciocho (2018). \u00a0 ASUNTO \u00a0 Resuelve \u00a0la Sala los recursos de apelaci\u00f3n interpuestos por la defensa \u00a0y la apoderada de la parte civil [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[27],"tags":[],"class_list":["post-37459","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-27"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37459","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37459"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37459\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37459"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37459"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37459"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}