{"id":35704,"date":"2023-09-13T21:41:52","date_gmt":"2023-09-13T21:41:52","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap335-201851235\/"},"modified":"2023-09-13T21:41:52","modified_gmt":"2023-09-13T21:41:52","slug":"ap335-201851235","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap335-201851235\/","title":{"rendered":"AP335-2018(51235)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO LE\u00d3N \u00a0BOLA\u00d1OS PALACIOS \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>AP335-2018 \u00a0<\/p>\n<p>Radicado \u00a0N\u00b0 51235. \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado \u00a0acta No. 25. \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., treinta y uno \u00a0(31) enero de dos mil dieciocho (2018). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. V I S T O S \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el fin de constatar si satisface las condiciones de admisibilidad, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Corte examina la demanda de casaci\u00f3n presentada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por el defensor de Ana \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Viviana Espinosa Moya, contra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la sentencia del 14 de julio de 2017, a trav\u00e9s de la cual la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala Penal del Tribunal Superior de Distrito Judicial de Bogot\u00e1, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0revoc\u00f3 la sentencia absolutoria emitida por el Juzgado 51 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Penal del Circuito con funciones de conocimiento de esa misma \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ciudad, el 27 de marzo de 2017, par en su lugar, condenarla a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pena principal de 16 meses de prisi\u00f3n, y la accesoria de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y funciones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0p\u00fablicas por el mismo t\u00e9rmino de la pena privativa de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la libertad, luego de hallarla autora responsable de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falsedad en documento privado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>II. A \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0N T E C E D E N T E S \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0F\u00e1cticos \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En la sentencia de segunda instancia se narraron los hechos \u00a0jur\u00eddicamente relevantes, de la forma como sigue: \u00a0<\/p>\n<p>\u00abSeg\u00fan \u00a0la acusaci\u00f3n, los hechos se circunscriben a que en el mes de \u00a0agosto de 2009, en esta ciudad, ANA VIVIANA ESPINOSA MOYA \u2013 \u00a0madre de la ni\u00f1a GNIPE-, luego de haber recibido el resultado \u00a0negativo de la prueba de ADN practicada en el Instituto de Gen\u00e9tica \u00a0Yunis Turbay en orden a determinar la paternidad de ENNIO PETRICCA \u00a0respecto a la menor, contrariando la realidad cre\u00f3 un \u00a0documento similar al original seg\u00fan el cual GNIPE ser\u00eda \u00a0hija de ENNIO PETRICCA, quien a partir de dicho supuesto resultado, \u00a0reconoci\u00f3 y registr\u00f3 a la ni\u00f1a como hija suya, a \u00a0la vez que contribuy\u00f3 con lo necesario para su manutenci\u00f3n\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Procesales \u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Previa solicitud del Fiscal 96 seccional de la ciudad de Bogot\u00e1, \u00a0el 18 de junio de 2015 se celebr\u00f3 ante el Juzgado \u00a040 Penal Municipal con Funciones de Control de Garant\u00edas de \u00a0esa urbe, audiencia de formulaci\u00f3n de imputaci\u00f3n contra \u00a0Ana \u00a0Viviana Espinosa Moya, a \u00a0quien se le imput\u00f3 la comisi\u00f3n del delito de falsedad \u00a0en documento privado, en calidad de autora (art\u00edculo \u00a0289 de la Ley 599 de 2000)1, \u00a0cargos \u00a0que no fueron aceptados por la incriminada2. \u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0El \u00a07 de septiembre de 2015, el delegado de la Fiscal\u00eda General de \u00a0la Naci\u00f3n present\u00f3 escrito de acusaci\u00f3n, y le \u00a0correspondi\u00f3 adelantar la etapa del juzgamiento al Juzgado 51 \u00a0Penal del Circuito de Bogot\u00e1, con Funciones de Conocimiento, \u00a0ante quien se llev\u00f3 a cabo la audiencia de formulaci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n, el 1\u00ba de febrero de 2016, y la \u00a0preparatoria, el 15 de abril de ese mismo a\u00f1o. \u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0El juicio oral inici\u00f3 el 15 de julio de 2016, y luego de \u00a0varias sesiones, culmin\u00f3 el 14 de marzo de 2017 con el anuncio \u00a0del sentido del fallo absolutorio, y la lectura de la sentencia tuvo \u00a0lugar el 27 de marzo de ese mismo a\u00f1o. \u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0Recurrida la decisi\u00f3n por la fiscal\u00eda, la v\u00edctima \u00a0y el ministerio p\u00fablico, mediante prove\u00eddo del 14 de \u00a0julio de 2017, la Sala Penal del Tribunal Superior de Distrito \u00a0Judicial de Bogot\u00e1, revoc\u00f3 el fallo confutado, para en \u00a0su lugar, condenar a Ana \u00a0Viviana Espinosa Moya a \u00a0la pena principal de 16 meses de prisi\u00f3n, y la accesoria de \u00a0inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas por el mismo t\u00e9rmino de la pena privativa de \u00a0la libertad, luego de hallarla autora responsable de falsedad en \u00a0documento privado. \u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0Contra la anterior decisi\u00f3n el defensor de la acusada \u00a0interpuso3 \u00a0recurso extraordinario de casaci\u00f3n, demanda que fue presentada \u00a0posteriormente4, \u00a0la cual ahora se analiza en su correcci\u00f3n argumentativa y \u00a0debida fundamentaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>III. EL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0RECURSO \u00a0<\/p>\n<p>10. \u00a0Luego de identificar a los sujetos procesales, los hechos juzgados, \u00a0la actuaci\u00f3n procesal y de transliterar algunos apartes de las \u00a0sentencias de primera y segunda instancias, el \u00a0recurrente pasa a formular un \u00fanico cargo por violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial, con fundamento en el numeral 3\u00ba \u00a0del art\u00edculo 181 \u00a0de la Ley 906 de 2004 pues, en su sentir, el Tribunal desconoci\u00f3 \u00a0\u00ablas \u00a0reglas de PRODUCCI\u00d3N DE LA PRUEBA, de la experiencia, \u00a0postulados de la l\u00f3gica y leyes de la ciencia\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>11. \u00a0En orden a fundamentar su censura, \u00a0el demandante asegura que la prueba grafol\u00f3gica es un medio de \u00a0convicci\u00f3n \u00abnecesario \u00a0y obligatorio\u00bb \u00a0para demostrar la responsabilidad penal en el tipo penal de falsedad \u00a0en documento privado, la cual dentro del presente asunto no se \u00a0practic\u00f3. En consecuencia, \u00abal \u00a0omitir realizar el procedimiento para comprobar si la se\u00f1ora \u00a0ANA VIVIANA ESPINOSA MOYA, era la autora en la fabricaci\u00f3n o \u00a0falsedad del documento; lo que no se prob\u00f3, por tanto nos \u00a0encontramos antes una circunstancia de inexistencia de prueba, es \u00a0decir, no se le puede otorgar el derecho al ente acusador con una \u00a0sentencia condenatoria ya que no hizo lo que estaba obligado a \u00a0hacer\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>12. \u00a0No obstante ello, el Tribunal conden\u00f3 a Ana \u00a0Viviana Espinosa Moya exclusivamente \u00a0con la prueba de cargo, esto es, con el testimonio del se\u00f1or \u00a0Ennio Petricca, e infiri\u00f3 que la acusada era responsable \u00a0porque \u00abera \u00a0la persona que ten\u00eda inter\u00e9s en atribuirle la \u00a0paternidad al se\u00f1or ENNIO PETRICCA\u00bb, contrariando, \u00a0en su sentir, la exigencia de la prueba grafol\u00f3gica, la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de inocencia y el principio de in dubio pro reo. \u00a0<\/p>\n<p>13. \u00a0Para \u00a0finalizar, solicita a la Corte casar la sentencia impugnada, y en \u00a0consecuencia, absolver a su representada. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>IV. CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conformidad con lo previsto en el art\u00edculo 184 del C\u00f3digo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Procedimiento Penal de 2004, la Corte examina la demanda de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n interpuesta por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0defensor de Ana \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Viviana Espinosa Moya, con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el objeto de determinar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0si es admisible o no, lo cual depender\u00e1 del cumplimiento de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los requisitos establecidos en el citado estatuto para ello, que se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0refieren, b\u00e1sicamente, a la existencia de inter\u00e9s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jur\u00eddico, al se\u00f1alamiento de la causal de casaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al desarrollo de los cargos de sustentaci\u00f3n y a la necesidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del fallo para cumplir algunas de las finalidades del recurso. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. Sea \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo primero advertir que, conforme a lo establecido en el art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0181 del C.P.P.\/2004, el recurso de casaci\u00f3n interpuesto es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procedente por la \u00fanica raz\u00f3n de que se dirige contra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una sentencia de segunda instancia, como fue la proferida el 14 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de julio de 2017 por la Sala Penal del Tribunal Superior de Distrito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Judicial de Bogot\u00e1, que revoc\u00f3 la sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0absolutoria que hab\u00eda dictado el Juzgado 51 Penal del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Circuito con funciones de conocimiento de esa misma ciudad, para en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su lugar, condenar a Ana \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Viviana Espinosa Moya como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0autora del delito de falsedad en documento privado \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. De otra parte, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandante se encuentra legitimado para recurrir en casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conforme lo establece el art\u00edculo 182 del C.P.P.\/2004, pues \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es una de las partes del proceso \u2013la defensa-, y la sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0condenatoria que se impugna produce consecuencias adversas a quien \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0representa dado que le impone sanciones privativas de derechos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fundamentales. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuanto a la necesidad de la casaci\u00f3n, se advierte que el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandante no expuso un solo argumento al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0respecto a partir de uno de los taxativos fines se\u00f1alados en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el art\u00edculo 180 de la Ley 906 de 2004, esto es, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0efectividad del derecho material, el respeto de las garant\u00edas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de los intervinientes, la reparaci\u00f3n de los agravios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inferidos a las partes y la unificaci\u00f3n de la jurisprudencia, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con lo cual, desde ya, se avizora que la sustentaci\u00f3n del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurso es insuficiente. Adem\u00e1s, la Corte tampoco observa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0violaci\u00f3n alguna de garant\u00edas fundamentales por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cual deba intervenir de manera oficiosa. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. Esa falencia, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aunada a que no se cumpli\u00f3 con el deber de sustentar un cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0atendible en la sede extraordinaria de casaci\u00f3n, como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0enseguida se pasa a explicar, no puede generar sino la inadmisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del libelo, como lo prev\u00e9 el segundo inciso del art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0184 del C. Procedimiento Penal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00fanico: Violaci\u00f3n indirecta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la ley sustancial \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurrente en la demanda de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n aseguro que el Tribunal incurri\u00f3 en \u00abERRORES \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE HECHO\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0concretar jam\u00e1s la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0especie o clase de yerro en el que habr\u00eda incurrido el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal, esto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es, si fue por falso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juicio de existencia, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0identidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0o falso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0raciocinio; tampoco \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indic\u00f3 las normas infringidas ni la trascendencia del vicio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en el caso espec\u00edfico; es decir, c\u00f3mo, de no haber \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ocurrido el mismo, la decisi\u00f3n habr\u00eda sido totalmente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0diversa y favorable a los intereses de quien recurre; carga \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0argumentativa que le resultaba obligatoria. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. Ahora \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bien, al inicio de la demanda, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el recurrente acus\u00f3 al Tribunal de desconocer \u00ablas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reglas de PRODUCCI\u00d3N DE LA PRUEBA, de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la experiencia, postulados de la l\u00f3gica y leyes de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ciencia\u00bb; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que permite a la Corte inferir que quiz\u00e1, la pretensi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del actor es invocar un error por falso raciocinio, pese a que no lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manifest\u00f3 de manera expresa. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falso raciocinio constituye una modalidad de violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indirecta de la ley sustancial que consiste en el manifiesto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desconocimiento de las reglas de la sana cr\u00edtica en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proceso de apreciaci\u00f3n de la prueba sobre la cual se ha \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fundado la sentencia. En otras palabras, el juez incurre en un error \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0protuberante en el proceso inferencial mediante el cual fija el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0m\u00e9rito de una prueba, por la desatenci\u00f3n de los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0par\u00e1metros que garantizan la persuasi\u00f3n racional. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ese orden, la debida sustentaci\u00f3n de ese error de hecho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presupone el siguiente contenido: (i) la identificaci\u00f3n del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0medio de conocimiento indebidamente valorado; (ii) la especificaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la regla de la sana cr\u00edtica desconocida: un principio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la l\u00f3gica, una ley cient\u00edfica o una m\u00e1xima de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la experiencia; (iii) exponer el concepto o sentido de la violaci\u00f3n; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(iv) la propuesta de valoraci\u00f3n acertada de las pruebas; (v) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la determinaci\u00f3n de las normas constitucionales o legales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0infringidas; y, por \u00faltimo, (vi) la acreditaci\u00f3n de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0evidencia y de la trascendencia del error. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. A \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0este efecto, lo primero que advierte la Corte es que el censor se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0refiere de forma indistinta a la \u00abexperiencia\u00bb, a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abl\u00f3gica\u00bb y a las \u00ableyes de la ciencia\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como enunciados de la sana cr\u00edtica infringidos, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que se constituye en una violaci\u00f3n al principio de identidad, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dada la diferente naturaleza de cada una de esas categor\u00edas, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por lo que confunde las caracter\u00edsticas de la regla de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sana cr\u00edtica que se invoca como afectadas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. Las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reglas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la experiencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abSon \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0definiciones o juicios hipot\u00e9ticos de contenido general, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desligados de los hechos concretos que se juzgan en el proceso, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procedentes de la experiencia, pero independientes de los casos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0particulares de cuya observaci\u00f3n se han inducido y que, por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0encima de esos casos, pretenden tener validez para otros nuevos5\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0relaci\u00f3n con los principios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la l\u00f3gica, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esta Colegiatura en diversas oportunidades ha sostenido que mediante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el estudio de m\u00e9todos y principios como los de identidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0-una cosa s\u00f3lo puede ser lo que es y no otra-, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no contradicci\u00f3n -una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cosa no puede entenderse en dos dimensiones al mismo tiempo-, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tercero \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0excluido -entre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dos proposiciones en la cual una afirma y otra niega, una de ellas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0debe ser verdadera-, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y raz\u00f3n suficiente -cualquier \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0afirmaci\u00f3n que acredite la existencia o no de un hecho debe \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estar fundamentada en una raz\u00f3n que la acredite \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0suficientemente- , \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es posible \u00abdistinguir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el razonamiento bueno (correcto) del malo (incorrecto)\u00bb6\u00bb7 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y, finalmente, las leyes \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la ciencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abest\u00e1n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0constituidas por el conjunto de conocimientos obtenidos mediante la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0observaci\u00f3n y el razonamiento, sistem\u00e1ticamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por cuya raz\u00f3n, para que el sistema de conocimientos en un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00e1rea de la ciencia deduzca una ley o un principio con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0car\u00e1cter universal, requiere que los m\u00e9todos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cognoscitivos dirigidos a ese fin encuentren fundamento en conceptos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exactos, cuya veracidad sea comprobable y demostrable a trav\u00e9s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la pr\u00e1ctica social o cient\u00edfica\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a08 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. Adem\u00e1s, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tampoco \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0podr\u00eda reconocerse este tipo de error, porque el censor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ninguna regla de la experiencia, de la l\u00f3gica o de la ciencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exhibe como desconocida. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En consecuencia, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurrente no acredito alguna hip\u00f3tesis con aptitud de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0constituir un falso raciocinio, por cuanto no se\u00f1al\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0objetivamente expresa el medio probatorio sobre el cual se predica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el error, las inferencias extra\u00eddas por el juzgador ni el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0m\u00e9rito suasorio que le otorg\u00f3. Tampoco indic\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el axioma de la l\u00f3gica, el principio de la ciencia o la regla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la experiencia desconocidas o vulneradas, ni se refiri\u00f3 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la correctamente aplicable, ni mucho menos demostr\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trascendencia del error en punto de lo resuelto, significando c\u00f3mo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la exclusi\u00f3n del medio criticado, indispensablemente, dentro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del contexto general de lo aducido probatoriamente, conducir\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a sustentar la condena del imputado9, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo que da al traste con la pretensi\u00f3n casacional. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0corte advierte que, lo que en \u00faltimas cr\u00edtica el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0censor, es que se haya condenado a su defendida como autora de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falsedad en documento privado, sin que se hubiese introducido en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juicio oral la prueba grafol\u00f3gica, que, en su sentir, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resultaba necesaria y obligatoria \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para emitir condena por ese delito; por lo que, como quiera que no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se prob\u00f3 que Ana \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Viviana Espinosa Moya falsific\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el documento espurio, no le quedaba otro camino al Tribunal que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0confirmar la sentencia absolutoria emitida por el juez de primera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instancia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. Tal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reproche encuadrar\u00eda en un error de derecho por falso juicio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de convicci\u00f3n, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cual tiene ocurrencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuando el fallador no le concede a un determinado medio de prueba el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0valor asignado por el legislador o cuando desconoce las normas que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tarifan su eficacia probatoria, el cual requiere, para su debida \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acreditaci\u00f3n, que el recurrente: (i) identifique el elemento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sobre el cual recay\u00f3; (ii) indique la norma que tasa su valor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0o restringe su eficacia probatoria; (iii) exponga la raz\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su desconocimiento y (iv) ense\u00f1\u00e9 qu\u00e9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0implicaciones tuvo ese error en el fallo que se discute. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. Surge \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0equivocada la postulaci\u00f3n del reproche, pues la ley no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0establece el aserto que pregona el actor en cuanto a que la prueba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pericial es el \u00fanico medio v\u00e1lido para demostrar la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falsedad de documentos, m\u00e1s aun cuando el art\u00edculo 373 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la Ley 906 de 2004 establece que los hechos y circunstancias de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inter\u00e9s para la soluci\u00f3n correcta del caso, podr\u00e1n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demostrarse por cualquier medio probatorio, dentro de los cuales, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por supuesto, figuran los indicios y la prueba testimonial, tal como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ocurri\u00f3 en este caso. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0efecto, esto dijo el Tribunal: \u00a0<\/p>\n<p>\u00abAs\u00ed \u00a0entonces, como bien lo pregonan los apelantes, todas las actitudes \u00a0que asumi\u00f3 el se\u00f1or ENNIO PETRICCA en su supuesto rol \u00a0de padre de GNIPE son susceptibles de acreditarse a trav\u00e9s de \u00a0evidencia testimonial, de lo que se sigue que, al menos para efectos \u00a0de lo que interesa dentro del proceso penal, a partir del testimonio \u00a0de ENNIO PETRICCA cabe declarar como hechos probados que aqu\u00e9l \u00a0registr\u00f3 y bautiz\u00f3 a GNIPE en tanto hija suya, a la vez \u00a0que estuvo respondiendo con lo necesario para su manutenci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0suerte que, ciertamente, es evidente el inter\u00e9s que ten\u00eda \u00a0la acusada en atribuirle la paternidad de su hija a ENNIO PETRICCA, \u00a0lo cual permite inferir, sin la menor duda, que aqu\u00e9lla fue la \u00a0autora o determinadora de la falsificaci\u00f3n del mentado \u00a0documento, tanto m\u00e1s cuanto que f\u00e1cilmente se colige \u00a0que, a decir verdad, la persona que le entreg\u00f3 a ENNIO \u00a0PETRICCA el supuesto resultado de la prueba de ADN era un \u201ccompinche\u201d \u00a0de la enjuiciada. En efecto, a juzgar por la experiencia, lo normal \u00a0es que en un instituto como el mencionado por ENNIO PETRICCA los \u00a0resultados de las pruebas de ADN se entreguen al interesado o \u00a0interesados en una oficina de recepci\u00f3n, no de la forma \u00a0aludida por aquel. \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0supuesto, como arriba se indic\u00f3, sin el respectivo uso, a \u00a0voces del art. 289 del C.P., no se estructura el delito de falsedad \u00a0el documento privado. Empero, en este caso, seg\u00fan el \u00a0testimonio de ENNIO PETRICCA, ANA VIVIANA ESPINOSA MOYA lo demand\u00f3 \u00a0por alimentos ante una comisar\u00eda de familia, donde se pact\u00f3 \u00a0que aquel le pagar\u00eda $100.000 mensuales por ese concepto. \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera que en el presente caso el uso del documento falsificado es un \u00a0hecho incuestionable. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese orden de ideas, estando dados los requisitos que precisa la \u00a0sentencia condenatoria, habr\u00e1 que revocarse la providencia \u00a0recurrida\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consideraci\u00f3n a lo anterior, lo correcto era oponerse a las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0deducciones probatorias del juzgador por v\u00eda de la violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indirecta de la ley sustancial, debiendo demostrar que el Tribunal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incurri\u00f3 en indebida apreciaci\u00f3n probatoria por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desconocimiento de los postulados de la sana cr\u00edtica, lo cual \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0le implicaba demostrar la divergencia que existe entre las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0motivaciones del fallo en cuanto al tema debatido y las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0declaraciones a las que hubiese arribado si se hubieran acatado los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0postulados de la l\u00f3gica, las reglas de la experiencia o los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aportes de la ciencia, sin embargo los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0muy precisos argumentos presentados por el fallador, no fueron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abordados por el impugnante para hacer ver alg\u00fan exabrupto de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0raciocinio que los deslegitime. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo expuesto, la demanda de casaci\u00f3n se inadmitir\u00e1, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0m\u00e1xime cuando la Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no se observa que con ocasi\u00f3n del fallo impugnado o dentro de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la actuaci\u00f3n, se violaran derechos o garant\u00edas de los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0intervinientes, como para que tal circunstancia imponga superar los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0defectos del libelo en orden a decidir de fondo, seg\u00fan lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dispone el inciso 3\u00b0 del art\u00edculo 184 de la Ley 906 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02004. Antes, lo que se advierte es que la condena impugnada, pese \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0haberse emitido por primera vez en sede de segunda instancia, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contiene argumentos s\u00f3lidos y razonables, sustentados en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pruebas de cargo que, como se indic\u00f3 en p\u00e1rrafos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0precedentes, siendo admisibles, fueron justipreciadas por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tribunal dentro del margen de competencia que ten\u00eda para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ello. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. Finalmente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se advierte que, de conformidad con lo previsto en el inciso 2\u00ba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del art\u00edculo 184 del C.P.P.\/2004, \u00a0en contra de este prove\u00eddo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procede \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la insistencia, en los t\u00e9rminos ampliamente decantados por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jurisprudencia de la Sala10. \u00a0<\/p>\n<p>D \u00a0E C I S I \u00d3 N \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte \u00a0Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la demanda de casaci\u00f3n presentada a nombre de Ana \u00a0Viviana Espinosa Moya, \u00a0por su defensor. \u00a0<\/p>\n<p>De conformidad con \u00a0lo dispuesto en el art\u00edculo 184 de la Ley 906 de 2004, es \u00a0facultad del demandante elevar petici\u00f3n de insistencia. \u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese y devu\u00e9lvase al tribunal de origen. \u00a0C\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ANTONIO \u00a0HERN\u00c1NDEZ BARBOSA \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0FRANCISCO ACU\u00d1A VIZCAYA \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO LE\u00d3N \u00a0BOLA\u00d1OS PALACIOS \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO \u00a0FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>EYDER PATI\u00d1O \u00a0CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA \u00a0SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>LUIS GUILLERMO \u00a0SALAZAR OTERO \u00a0<\/p>\n<p>Nubia Yolanda Nova \u00a0Garc\u00eda \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A record 26:35. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A record 48:38. \u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A folio 32, carpeta del tribunal. \u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A folios 37 a 53, Ib. \u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SP9111-2016, 6 jul. 2016, rad. 46454, entre otras. \u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0respecto, cfr., entre otros, \u00eddem, pp. 125-126 y KLUG, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ulrich. L\u00f3gica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Jur\u00eddica, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Bogot\u00e1: Temis, 1990. \u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ AP de 25 de marzo 03 de 2015, Rad. 45235. \u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AP, 25 feb. 2015. Rad. 44772; CSJ AP, 5 may. 2006. Rad. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a041044 y CSJ AP, 29 abr. 2015. Rad. 45397 \u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Entre otros, en CSJ AP, 5 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0feb. 2007, Rad. 26382; CSJ AP, 11 jul. 2007, Rad. 27689; y CSJ AP, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a017 jun. 2010, Rad. 34024. \u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AP. 12 dic. 2005, rad. 24322; AP, 7 sep. 2006, rad. 25891; AP, 13 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sep. 2006, rad. 25790; AP, 24 ene. 2007; AP, 15 may. 2008, rad. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a029251; AP, 9 jun. 2008, rad. 29529; AP, 4 mar. 2009, rad. 31109; AP, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a014 sep. 2009, rad. 32256; AP, 24 mar. 2010, rad. 32730; Ap, 7 mar. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02012, rad. 37888; AP, 25 jun. 2014, rad. 42597; AP7224-2014, rad. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a039900; SP11156-2015, rad. 45305; entre otros. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 FERNANDO LE\u00d3N \u00a0BOLA\u00d1OS PALACIOS \u00a0 Magistrado \u00a0ponente \u00a0 AP335-2018 \u00a0 Radicado \u00a0N\u00b0 51235. \u00a0 Aprobado \u00a0acta No. 25. \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., treinta y uno \u00a0(31) enero de dos mil dieciocho (2018). \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 I. 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