{"id":34719,"date":"2023-09-13T21:38:03","date_gmt":"2023-09-13T21:38:03","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap272-201747009\/"},"modified":"2023-09-13T21:38:03","modified_gmt":"2023-09-13T21:38:03","slug":"ap272-201747009","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap272-201747009\/","title":{"rendered":"AP272-2017(47009)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fernando Alberto Castro Caballero \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente \u00a0<\/p>\n<p>AP272-2017 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n No. 47009 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado Acta No. 017) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., veinticinco (25) de enero de \u00a0dos mil diecisiete (2017). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO: \u00a0<\/p>\n<p>La Sala se pronuncia sobre la admisibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n presentada por el defensor de Yero Alexander Pe\u00f1a \u00a0Salazar \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Ibagu\u00e9, \u00a0confirmatoria \u00a0en \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0proferida por el Juzgado Penal del Circuito de \u00a0Chaparral, \u00a0que \u00a0conden\u00f3 \u00a0al citado por los delitos de acceso carnal violento y \u00a0fraude procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 Y\u00a0\u00a0 \u00a0ACTUACI\u00d3N\u00a0\u00a0 PROCESAL\u00a0\u00a0 RELEVANTES: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0primeros \u00a0fueron \u00a0rese\u00f1ados \u00a0por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem en los siguientes \u00a0t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a07 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de 2005, a eso de las \u00a012:10 \u00a0p.m., en un paraje desolado del barrio Jos\u00e9 Mar\u00eda Melo del municipio de \u00a0Chaparral, \u00a0Tolima, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0menor \u00a0A.M.V.A. \u00a0transitaba por ese sector, fue \u00a0agredida \u00a0por \u00a0un \u00a0hombre, quien amenaz\u00e1ndola e intimid\u00e1ndola con arma blanca, \u00a0la \u00a0tom\u00f3 por el cuello y la arrastr\u00f3 hacia la maleza, donde la despoj\u00f3 de sus \u00a0prendas de vestir y la accedi\u00f3 carnalmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en los datos suministrados \u00a0por \u00a0la v\u00edctima, la Fiscal\u00eda le recepcion\u00f3 indagatoria al agresor1, \u00a0quien \u00a0se \u00a0identific\u00f3 \u00a0en \u00a0esa \u00a0oportunidad \u00a0como \u00a0Wilson \u00a0Gabriel Ospina Ayala sin ser su \u00a0verdadero \u00a0nombre, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0indujo \u00a0en error al ente instructor, lo que \u00a0conllev\u00f3 \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0adelantara \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y se emitiera resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0en contra de una persona distinta, pues a la postre se demostr\u00f3 que \u00a0su verdadero nombre era Yero Alexander Pe\u00f1a Salazar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Decretada \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0Wilson Gabriel Ospina Ayala a trav\u00e9s de auto del 18 de junio de \u00a02008 \u00a0dictado \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del Circuito de Chaparral (Tolima), tras \u00a0acreditarse \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0Yero \u00a0Alexander Pe\u00f1a Salazar hab\u00eda asumido la \u00a0identidad \u00a0del citado, al que no solo se le se le priv\u00f3 de la libertad sino que \u00a0se \u00a0le \u00a0profiri\u00f3 \u00a0acusaci\u00f3n; \u00a0en \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda Cincuenta y Seis Seccional del \u00a0mismo \u00a0municipio, \u00a0el 10 de agosto de 2011, se vincul\u00f3 mediante declaratoria de \u00a0persona ausente a Pe\u00f1a Salazar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, el 6 de diciembre de 2011, a \u00a0Yero \u00a0Alexander \u00a0Pe\u00f1a \u00a0Salazar \u00a0se \u00a0le resolvi\u00f3 provisionalmente la situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0por los delitos de acceso carnal violento, fraude procesal y falsedad \u00a0personal, \u00a0tras \u00a0lo \u00a0cual, \u00a0perfeccionada \u00a0en \u00a0lo \u00a0posible la investigaci\u00f3n, se \u00a0dispuso su cierre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, el 23 de marzo de 2012 se \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito probatorio del sumario con resoluci\u00f3n acusatoria por los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0acceso \u00a0carnal violento y fraude procesal, al paso que se precluy\u00f3 \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0por \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de la acci\u00f3n penal respecto del delito de \u00a0falsedad \u00a0 personal. \u00a0 La \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0 qued\u00f3 \u00a0 en \u00a0 firme \u00a0 el \u00a0 9 \u00a0 de \u00a0abril \u00a0siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 etapa \u00a0 de \u00a0la \u00a0causa \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0adelantarla \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Chaparral, \u00a0donde agotada la \u00a0audiencia \u00a0preparatoria y la vista p\u00fablica, el 21 de mayo de 2014 se conden\u00f3 a \u00a0Yero \u00a0Alexander \u00a0Pe\u00f1a \u00a0Salazar \u00a0como \u00a0autor \u00a0de \u00a0los delitos por los cuales fue \u00a0acusado, \u00a0imponi\u00e9ndosele \u00a0las penas principales de 15 a\u00f1os de prisi\u00f3n y multa \u00a0de \u00a0250 \u00a0salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes, as\u00ed como la accesoria de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por el \u00a0mismo \u00a0t\u00e9rmino de privaci\u00f3n de la libertad, a quien se le neg\u00f3 la suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0y \u00a0el mecanismo sustitutivo de la \u00a0prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria. \u00a0Adicionalmente, \u00a0se le oblig\u00f3 a pagar el equivalente a \u00a070 \u00a0salarios \u00a0de \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0anotada, \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de perjuicios morales \u00a0subjetivados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0fallo \u00a0fue apelado por el defensor del \u00a0inculpado, \u00a0as\u00ed \u00a0que \u00a0el 25 de junio de 2015 el Tribunal Superior de Ibagu\u00e9 lo \u00a0confirm\u00f3 \u00a0 en \u00a0parte, \u00a0pues \u00a0de \u00a0oficio \u00a0fij\u00f3 \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0en \u00a0129 \u00a0meses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esa \u00a0decisi\u00f3n \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0del \u00a0enjuiciado present\u00f3 recurso de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Est\u00e1 \u00a0compuesta \u00a0por \u00a0un \u00a0solo \u00a0cargo cuyo \u00a0alcance, en s\u00edntesis, es el siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0denuncia que el Tribunal incurri\u00f3 en la violaci\u00f3n indirecta de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0haber cometido errores de hecho en las modalidades de \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0y \u00a0falso juicio de identidad en la apreciaci\u00f3n la prueba, lo \u00a0que \u00a0dio lugar a que no se aplicara el principio de in \u00a0dubio pro reo en favor del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de hacer un recuento de los argumentos \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0sustentaron \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0primer y segundo grado, aduce que los \u00a0falsos \u00a0raciocinios se consolidaron al apreciar los testimonios de Jos\u00e9 Otoniel \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0empleador \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0de Mar\u00eda Sybellis Sep\u00falveda \u00a0Berm\u00fadez, \u00a0compa\u00f1era \u00a0de labores del acusado, y de N\u00e9stor Ferrer Pineda, as\u00ed \u00a0como respecto de la menor A.M.V.A., presunta v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0Jos\u00e9 Otoniel Mart\u00ednez \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0 recuerda \u00a0 que \u00a0 afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0\u201cWilson \u00a0Gabriel\u201d, \u00a0a quien todos le dec\u00edan \u201cJuanca\u201d, \u00a0refiri\u00e9ndose \u00a0al procesado, \u00a0fue \u00a0buscado \u00a0en un par de ocasiones en el lugar de trabajo por una \u201cpelada \u00a0blanquita, \u00a0como \u00a0amonada\u201d, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0dijo \u00a0que \u00a0estaba \u00a0en capacidad de reconocerla. Adem\u00e1s, \u00a0agreg\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0acusado \u00a0ten\u00eda \u00a0un buen comportamiento y que era \u201cmuy \u00a0de \u00a0buenas \u00a0para \u00a0las mujeres\u201d, \u00a0del \u00a0que incluso sostuvo que nunca escuch\u00f3 que tuviera aberraciones como violar \u00a0una muchacha. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de \u00a0Mar\u00eda \u00a0Sibellys \u00a0Sep\u00falveda \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0el \u00a0censor \u00a0indic\u00f3 que hab\u00eda manifestado que el procesado, al que \u00a0se \u00a0refiri\u00f3 con el nombre de \u201cWilson\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 pero \u00a0 \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0le \u00a0 \u00a0 \u00a0dec\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cJuancho\u201d, \u00a0 trabajaba \u00a0 con \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Otoniel \u00a0Mart\u00ednez Mart\u00ednez, anotando al igual que \u00e9ste, que el acusado ten\u00eda \u00a0un \u00a0buen \u00a0comportamiento \u00a0y \u00a0que \u00a0\u201cera muy de buenas \u00a0para \u00a0la \u00a0muchachas\u201d. Adem\u00e1s, dio cuenta de que una \u00a0jovencita \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cgordita, \u00a0 \u00a0 \u00a0blanquita \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0monita\u201d \u00a0lo \u00a0hab\u00eda buscado el 7 de diciembre (d\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos) \u00a0entre \u00a0las \u00a0dos \u00a0y las tres de la tarde, la que a su vez antes \u00a0hab\u00eda \u00a0estado dos o tres veces all\u00ed con el mismo prop\u00f3sito, persona de la que \u00a0dijo estaba en capacidad de reconocer. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente a N\u00e9stor Ferrer Pineda, sostuvo que \u00a0hab\u00eda \u00a0relatado \u00a0que \u00a0conoci\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado porque trabaj\u00f3 con Jos\u00e9 Otoniel \u00a0Mart\u00ednez \u00a0 \u00a0 Mart\u00ednez, \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0refiri\u00f3 \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0\u201cWilson\u201d \u00a0y \u00a0del \u00a0que \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0un \u00a0comportamiento \u00a0normal \u00a0y \u00a0al que seg\u00fan le coment\u00f3 Mar\u00eda Sybellis \u00a0Sep\u00falveda \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0lo \u00a0buscaba una muchacha que no logr\u00f3 ver, pero que se \u00a0la \u00a0 describieron \u00a0 como \u00a0 \u201cblanquita \u00a0de \u00a0cabello \u00a0largo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1alado lo anterior, el libelista expresa \u00a0que \u00a0 el \u00a0 falso \u00a0raciocinio \u00a0en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0radic\u00f3 \u00a0en \u00a0que \u00a0equivocadamente, \u00a0 a \u00a0 partir \u00a0 del \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0\u201cera \u00a0de \u00a0buenas \u00a0para las mujeres\u201d y \u00a0de \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0buscado \u00a0en \u00a0el \u00a0trabajo \u00a0por la v\u00edctima, se deduc\u00eda la \u00a0responsabilidad \u00a0 de \u00a0 aquel \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 abuso; \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0que \u00a0ense\u00f1an \u00a0esas \u00a0circunstancias \u00a0es \u00a0que \u00a0no \u00a0necesitaba \u00a0acudir \u00a0a la violencia para obtener los \u00a0favores \u00a0sexuales \u00a0de \u00a0una \u00a0mujer, pero adem\u00e1s, de lo anterior se desprende que \u00a0cuando \u00a0una \u00a0mujer \u00a0busca \u00a0a \u00a0un \u00a0hombre \u00a0es \u00a0porque lo desea y est\u00e1 resuelta a \u00a0acceder \u00a0a \u00a0aquel \u00a0tipo \u00a0de \u00a0pretensiones, \u00a0am\u00e9n \u00a0de \u00a0que incluso Jos\u00e9 Otoniel \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u201cno le hab\u00eda \u00a0notado \u00a0 aberraciones\u201d \u00a0 al \u00a0implicado, \u00a0pues \u00a0era \u00a0\u201cmuy \u00a0de \u00a0buenas \u00a0para \u00a0las \u00a0mujeres\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El libelista alega que el Tribunal incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0adicional, \u00a0que \u00a0lo hace consistir en que si bien tal \u00a0juzgador \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0el procesado, al utilizar el documento de identidad de \u00a0otra \u00a0persona, \u00a0obstaculiz\u00f3 \u00a0la \u00a0justicia, \u00a0pues \u00a0hizo \u00a0incurrir \u00a0en error a la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0toda vez all\u00ed se alcanz\u00f3 a acusar a quien no era el responsable de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0aqu\u00ed \u00a0son \u00a0objeto \u00a0de \u00a0juzgamiento, as\u00ed que en efecto hab\u00eda \u00a0cometido \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 fraude \u00a0 procesal; \u00a0 aduce \u00a0 que \u00a0el \u00a0ad \u00a0 quem \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0el \u00a0implicado \u00a0hab\u00eda \u00a0usado \u00a0aquella identidad antes de ser judicializado, conforme \u00a0lo \u00a0se\u00f1alaron \u00a0los \u00a0testigos \u00a0N\u00e9stor \u00a0Ferrer \u00a0Pineda, \u00a0Jos\u00e9 Otoniel Mart\u00ednez \u00a0Mart\u00ednez y Mar\u00eda Sybellis Sep\u00falveda Hern\u00e1ndez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tanto, al respecto a\u00f1ade el demandante, \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0enjuiciado \u00a0de haber usado la c\u00e9dula de ciudadan\u00eda que \u00a0confes\u00f3 \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0encontrado, \u00a0pudo \u00a0deberse a que ten\u00eda un nombre extra\u00f1o \u00a0como es el de Yero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, el actor aduce que como el \u00a0inculpado \u00a0era \u00a0un \u00a0\u201chumilde alba\u00f1il\u201d, \u00a0no \u00a0ten\u00eda consciencia de que con su conducta estaba violando la \u00a0ley \u00a0penal, \u00a0de quien dice el censor que habitualmente usaba esa identidad en su \u00a0entorno \u00a0social, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0se pregunta: \u201cd\u00f3nde \u00a0est\u00e1 \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0obrar \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0con \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0causa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa \u00a0que \u00a0como \u00a0la doctrina se\u00f1ala que \u00a0para \u00a0que \u00a0exista dolo se requiere que la conducta se realice con conocimiento y \u00a0voluntad, \u00a0en \u00a0el caso del procesado no era posible predicarlo, toda vez que era \u00a0\u201cnormal\u201d \u00a0 que \u00a0 se \u00a0identificara con una c\u00e9dula que no le pertenec\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, el demandante edifica otro falso \u00a0raciocinio, \u00a0el \u00a0cual funda esta vez en que a pesar de que el Tribunal concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0versi\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0presunta \u00a0 \u00a0v\u00edctima \u00a0 \u00a0era \u00a0 \u00a0\u201cconsistente \u00a0y contundente\u201d, no tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la imposibilidad de que el supuesto agresor realizara el abuso de la \u00a0manera \u00a0que \u00a0lo \u00a0relat\u00f3 \u00a0aquella, es decir, que \u201cun \u00a0individuo \u00a0desconocido para ella la tom\u00f3 del cuello, la arrastr\u00f3 cinco metros, \u00a0la \u00a0amenaz\u00f3 \u00a0con una navaja, le tap\u00f3 la boca, le baj\u00f3 los short, le subi\u00f3 la \u00a0blusa \u00a0y \u00a0la \u00a0penetr\u00f3 \u00a0sin su consentimiento por 10 o 15 minutos\u201d, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u201cc\u00f3mo es posible que \u00a0el \u00a0agresor \u00a0hubiera \u00a0podido \u00a0mantenerle la \u00abboca tapada\u00bb a la menor, ocupando \u00a0as\u00ed \u00a0una \u00a0de \u00a0sus \u00a0manos \u00a0y, simult\u00e1neamente, tomarla del cuello, arrastrarla, \u00a0bajarle \u00a0los \u00a0short, \u00a0subirle la blusa y dirigir el pene a la vagina teniendo la \u00a0otra \u00a0mano ocupada esgrimiendo el arma blanca (navaja) que presuntamente portaba \u00a0para intimidarla\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade \u00a0que la experiencia ense\u00f1a que ante \u00a0un \u00a0ataque \u00a0sexual \u00a0como \u00a0el \u00a0referido por la presunta v\u00edctima, lo usual es que \u00a0\u00e9sta \u00a0tienda \u00a0a \u00a0defenderse, por lo que el agresor debe utilizar sus dos manos, \u00a0lo \u00a0 cual \u00a0 se \u00a0 dificulta \u00a0 para \u00a0 \u00e9ste \u00a0 si \u00a0en \u00a0una \u00a0de \u00a0ellas \u00a0mantiene \u00a0un \u00a0arma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0afirma \u00a0que se opone a la \u00a0experiencia \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0menor ofendida no hubiera dado cuenta en la \u00a0denuncia \u00a0de \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0que \u00a0ten\u00eda en la espalda, cuando es lo primero que \u00a0refieren \u00a0las \u00a0v\u00edctimas \u00a0en \u00a0esa \u00a0oportunidad, \u00a0pues \u00a0tan \u00a0solo lo hizo 6 d\u00edas \u00a0despu\u00e9s \u00a0al practic\u00e1rsele el examen sexol\u00f3gico, a pesar de que se le entreg\u00f3 \u00a0la orden respectiva el mismo d\u00eda de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otro \u00a0sentido, el defensor alega que se \u00a0\u201ctergivers\u00f3\u201d el examen \u00a0psicol\u00f3gico \u00a0practicado \u00a0a \u00a0la \u00a0menor \u00a0presuntamente \u00a0ofendida, \u00a0por \u00a0cuando no \u00a0obstante \u00a0 que \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0indic\u00f3 \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0\u201cno \u00a0padec\u00eda \u00a0estr\u00e9s postraum\u00e1tico\u201d, el cual es propio \u00a0de \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0versi\u00f3n de la menor era \u00a0\u201ccontundente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0el \u00a0actor \u00a0asegura \u00a0que \u00a0tal \u00a0contundencia \u00a0no \u00a0se \u00a0da \u00a0y \u00a0por \u00a0ende lo que aflora es la duda acerca de que en \u00a0realidad se hubiese presentado una violaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, el impugnante denuncia que el \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en falso juicio de identidad por adici\u00f3n de la prueba, por \u00a0cuanto \u00a0en la sentencia de segundo grado se sostuvo que en el examen sexol\u00f3gico \u00a0practicado \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0menor \u00a0 \u00a0v\u00edctima \u00a0 se \u00a0 hab\u00eda \u00a0 dejado \u00a0 \u201cconstancia \u00a0 de \u00a0su \u00a0estado \u00a0f\u00edsico, \u00a0emocional \u00a0y \u00a0condiciones \u00a0mentales\u201d, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0verdad \u00a0all\u00ed \u00a0no \u00a0se \u00a0hizo \u00a0alusi\u00f3n a estos dos \u00faltimos estados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0que \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del error de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0menci\u00f3n \u00a0estriba \u00a0en \u00a0que \u00a0de \u00a0no \u00a0haberse \u00a0cometido, el dicho de la \u00a0v\u00edctima no habr\u00eda encontrado respaldo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El recurrente denuncia otro falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0esta \u00a0vez por tergiversaci\u00f3n, el cual hace consistir en que el juez \u00a0a quo, con fundamento en lo \u00a0se\u00f1alado \u00a0en \u00a0el \u00a0examen \u00a0sexol\u00f3gico, adujo una situaci\u00f3n de violencia que en \u00a0realidad \u00a0no refleja la prueba en cita, yerro que dice el actor, fue avalado por \u00a0el Tribunal al confirmar la sentencia de primer grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0recurrente \u00a0a\u00f1ade \u00a0que \u00a0frente \u00a0a \u00a0las \u00a0valoraciones \u00a0psicol\u00f3gicas \u00a0practicadas \u00a0a \u00a0la \u00a0menor \u00a0A.M.V.A. se incurri\u00f3 en \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0pues \u00a0como \u00a0en \u00a0la \u00a0realizada \u00a0el 21 de diciembre de 2005 se \u00a0indic\u00f3 \u00a0que \u00a0aquella \u00a0\u201cse mostr\u00f3 tranquila durante \u00a0la \u00a0entrevista\u2026 \u00a0sus \u00a0procesos \u00a0no presentan alteraci\u00f3n\u2026 no se evidencia un \u00a0da\u00f1o \u00a0emocional \u00a0que \u00a0amerite la intervenci\u00f3n por psicolog\u00eda, ya que la joven \u00a0no \u00a0 presenta \u00a0 signos \u00a0de \u00a0estr\u00e9s \u00a0postraum\u00e1tico \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0la \u00a0actual \u00a0valoraci\u00f3n\u201d, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0efectuada dos \u00a0d\u00edas \u00a0despu\u00e9s \u00a0por \u00a0la \u00a0psic\u00f3loga \u00a0Ana \u00a0Mar\u00eda \u00a0D\u00edaz \u00a0Trujillo, \u00a0se dijo que \u00a0\u201cse \u00a0evidencian indicios de estr\u00e9s postraum\u00e1tico, \u00a0lo \u00a0que \u00a0incidir\u00e1 \u00a0en \u00a0la \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0percepci\u00f3n \u00a0al \u00a0identificar al \u00a0agresor\u201d \u00a0 y \u00a0 el \u00a0Tribunal, \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0estas \u00a0valoraciones, \u00a0 concluy\u00f3 \u00a0 que \u00a0 \u201ccorroboran \u00a0 la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima\u201d, de esto se sigue, a \u00a0juicio \u00a0del \u00a0actor, \u00a0que \u00a0por \u00a0ser opuestas entre s\u00ed no era posible predicar un \u00a0\u201cacierto \u00a0inequ\u00edvoco\u2026 \u00a0pues \u00a0ello \u00a0ri\u00f1e con las \u00a0reglas de la experiencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0que \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del yerro de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0viene \u00a0de \u00a0mencionar \u00a0radica \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0es \u00a0esas \u00a0valoraciones, \u00a0le otorg\u00f3 credibilidad a la versi\u00f3n de la \u00a0menor A.M.V.A. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, aduce que pese a que el superior \u00a0tambi\u00e9n \u00a0le \u00a0dio \u00a0cr\u00e9dito a la versi\u00f3n de la menor A.M.V.A., por cuanto en el \u00a0examen \u00a0sexol\u00f3gico \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0practic\u00f3 \u00a0le fue hallado semen en el introito \u00a0vaginal \u00a0y \u00a0en \u00a0la \u00a0regi\u00f3n \u00a0anal, \u00a0el \u00a0actor asevera que con tal conclusi\u00f3n el \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0falso \u00a0raciocinio, toda vez que las muestras fueron \u00a0recogidas \u00a0seis \u00a0d\u00edas \u00a0despu\u00e9s de los hechos, de manera que ese resultado bien \u00a0pudo \u00a0deberse \u00a0a \u00a0que \u00a0la ni\u00f1a tuvo otra relaci\u00f3n sexual, pues la misma, en su \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a019 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02005, \u00a0reconoci\u00f3 que antes las hab\u00eda \u00a0tenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el actor expresa que no se hizo un \u00a0cotejo \u00a0con \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0de \u00a0quien dice, neg\u00f3 en su indagatoria que hubiese \u00a0accedido \u00a0a \u00a0la menor, mas s\u00ed reconoci\u00f3 que derram\u00f3 semen en la zona er\u00f3gena \u00a0de \u00a0ella \u00a0porque \u00a0ese d\u00eda ten\u00eda la menstruaci\u00f3n, circunstancia esta que aduce \u00a0se corrobor\u00f3 con el examen sexol\u00f3gico practicado a la menor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0juicio del censor, con lo anterior no se \u00a0prueba \u00a0qui\u00e9n \u00a0o \u00a0si fue accedida A.M.V.A., o que haya sido el procesado y, sin \u00a0embargo, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0le \u00a0dio \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0\u00e9sta como tambi\u00e9n lo hizo el \u00a0juzgador de primer grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, el recurrente afirma que el \u00a0anterior \u00a0conjunto \u00a0de errores en la apreciaci\u00f3n probatoria condujeron a que el \u00a0Tribunal \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0aplicara \u00a0 la \u00a0 duda, \u00a0 llev\u00e1ndolo \u00a0 equivocadamente \u00a0 a \u00a0 la \u00a0certeza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce que la incertidumbre aflora (i) porque \u00a0no \u00a0se \u00a0estableci\u00f3 \u00a0el momento de las lesiones detectadas a la menor, pues ello \u00a0se \u00a0hizo \u00a06 \u00a0d\u00edas \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0los \u00a0presunto hechos; (ii) si bien el dictamen \u00a0sexol\u00f3gico \u00a0da \u00a0cuenta de lesiones causadas con elemento corto contundente como \u00a0un \u00a0 machete, \u00a0 el \u00a0a \u00a0quo \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0cometido \u00a0con \u00a0una \u00a0navaja \u00a0con \u00a0el fin de avalar la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ni\u00f1a; \u00a0(iii) \u00a0el \u00a0relato \u00a0de \u00a0la \u00a0presunta \u00a0ofendida \u00a0alude a \u00a0circunstancias \u00a0cuya \u00a0realizaci\u00f3n resulta imposible para una sola persona, pues \u00a0obligaban \u00a0a \u00a0que el agresor tuviera una mano ocupada con el arma y solo contara \u00a0con \u00a0otra \u00a0para hacer todo lo dem\u00e1s; (iv) la menor neg\u00f3 conocer previamente al \u00a0presunto \u00a0agresor a pesar de que no era as\u00ed; (v) la ni\u00f1a neg\u00f3 su presencia en \u00a0el \u00a0sitio \u00a0de \u00a0trabajo \u00a0del procesado, no obstante no ser as\u00ed; (vi) no exist\u00eda \u00a0m\u00f3vil \u00a0 para \u00a0 la \u00a0 conducta \u00a0 achacada \u00a0al \u00a0procesado \u00a0pues \u00a0era \u00a0\u201cmuy \u00a0de \u00a0buenas para las mujeres\u201d y; \u00a0(vii) \u00a0no \u00a0se \u00a0estableci\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0semen \u00a0encontrado \u00a0a \u00a0la \u00a0menor \u00a0fuera \u00a0del \u00a0acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa medida, solicita casar la sentencia y \u00a0absolver \u00a0 al \u00a0 procesado \u00a0 en \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 principio \u00a0de \u00a0in dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Sobre \u00a0 el \u00a0alcance \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera \u00a0constante la Corte ha se\u00f1alado \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0no es una instancia adicional a las ordinarias \u00a0previamente \u00a0agotadas y, por tanto, no ha sido concebido como un instrumento que \u00a0permita \u00a0la \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debate \u00a0f\u00e1ctico y jur\u00eddico surtido durante el \u00a0proceso, \u00a0sino \u00a0que, \u00a0por \u00a0su propia naturaleza, se trata de una sede \u00fanica que \u00a0parte \u00a0del \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de segunda instancia se ha dictado \u00a0dentro \u00a0de un juicio legalmente adelantado, pero adem\u00e1s, de forma acertada, por \u00a0lo que corresponde al impugnante desvirtuar esa doble presunci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0medida, \u00a0dicho \u00a0prop\u00f3sito solo se \u00a0logra \u00a0 mediante \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0demanda \u00a0escrita, \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0identifique \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida, se acrediten la legitimidad y el inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir, \u00a0se expresen con claridad y precisi\u00f3n los fundamentos f\u00e1cticos \u00a0y \u00a0jur\u00eddicos \u00a0de \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n, y se demuestre la objetiva configuraci\u00f3n de \u00a0uno \u00a0o \u00a0varios \u00a0de \u00a0los \u00a0motivos \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0taxativamente \u00a0previstos \u00a0en el \u00a0C\u00f3digo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Procedimiento \u00a0 \u00a0Penal (arts. 207 y 208). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, de conformidad con los principios que \u00a0gobiernan \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0en \u00a0el \u00a0libelo \u00a0se \u00a0debe \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0la intervenci\u00f3n de la Corte en orden a \u00a0satisfacer \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los fines establecidos por el \u00a0legislador \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0206 ib\u00eddem, \u00a0valga \u00a0decir, la efectividad del derecho material, el respeto de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0los \u00a0intervinientes \u00a0en \u00a0el proceso o la reparaci\u00f3n de los \u00a0agravios padecidos por estos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tal motivo, le corresponde al demandante \u00a0el \u00a0 \u00a0deber \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0cumplir \u00a0 con \u00a0 unos \u00a0 m\u00ednimos \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0forma \u00a0y \u00a0contenido \u00a0que \u00a0conduzcan a \u00a0desquiciar el fallo de segundo grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entre \u00a0los requisitos que ha de satisfacer \u00a0el \u00a0impugnante, \u00a0se \u00a0destaca \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0interponer \u00a0el recurso dentro de la \u00a0oportunidad \u00a0legalmente \u00a0prevista \u00a0y \u00a0la \u00a0carga \u00a0de \u00a0acreditar \u00a0la existencia \u00a0de \u00a0inter\u00e9s para acudir a la \u00a0sede extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 \u00a0demandante \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0le \u00a0corresponde se\u00f1alar, con absoluta \u00a0precisi\u00f3n, \u00a0la \u00a0causal \u00a0o \u00a0causales \u00a0que \u00a0apoyan \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n; \u00a0 enunciar \u00a0y \u00a0desarrollar \u00a0de \u00a0manera \u00a0clara y exacta el cargo o \u00a0cargos \u00a0que a su amparo pretenda proponer y; demostrar \u00a0de \u00a0forma \u00a0palmar \u00a0que la intervenci\u00f3n de la Corte en \u00a0el \u00a0asunto \u00a0particular \u00a0resulta necesaria para cumplir uno o varios de los fines \u00a0previstos \u00a0por \u00a0el recurso, valga reiterar, \u00a0la \u00a0efectividad del derecho material, el respeto de las \u00a0garant\u00edas de los intervinientes en \u00a0el \u00a0proceso y la reparaci\u00f3n de los agravios inferidos \u00a0a estos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0esa perspectiva, en orden a predicar \u00a0una \u00a0debida \u00a0sustentaci\u00f3n, le compete al censor exponer, de manera completa, de \u00a0conformidad \u00a0con el principio de sustentaci\u00f3n suficiente, que el cargo o cargos \u00a0propuestos \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0se \u00a0bastan a s\u00ed mismos para lograr la infirmaci\u00f3n \u00a0total o parcial de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 \u00a0 tanto, \u00a0 \u00a0 una \u00a0 \u00a0 adecuada \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 recurso \u00a0 \u00a0 exige \u00a0que el demandante compruebe que el juzgador de segundo grado \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error \u00a0al \u00a0tomar \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0bien de actividad (vitium \u00a0 in \u00a0 procedendo) \u00a0o \u00a0de \u00a0juicio \u00a0(vitium in iudicando), para \u00a0cuyo \u00a0efecto \u00a0no basta con sostener que una determinada infracci\u00f3n se cometi\u00f3, \u00a0sino \u00a0que \u00a0es \u00a0indispensable \u00a0especificar en qu\u00e9 consisti\u00f3, qu\u00e9 repercusiones \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n recurrida, qu\u00e9 consecuencias desfavorables se derivaron \u00a0de \u00a0ella \u00a0para \u00a0la \u00a0parte impugnante, y por qu\u00e9 la intervenci\u00f3n de la Corte es \u00a0necesaria \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 cumplimiento \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 fines \u00a0 del \u00a0 recurso \u00a0 atr\u00e1s \u00a0se\u00f1alados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 Sobre \u00a0la \u00a0demanda en particular: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como el recurrente denuncia que el Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0modalidad de falso raciocinio y falso \u00a0juicio \u00a0de identidad al apreciar los medios de convicci\u00f3n, lo que dice, condujo \u00a0a \u00a0dejar \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0in dubio pro \u00a0reo \u00a0en \u00a0favor del procesado, para lo cual propone su \u00a0propia \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0pero \u00a0adem\u00e1s \u00a0desconoce el principio de \u00a0correcci\u00f3n \u00a0 \u00a0material \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0objetividad2, \u00a0de \u00a0esto \u00a0se \u00a0sigue \u00a0que la \u00a0demanda ser\u00e1 inadmitida debido a su falta de trascendencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0efecto inicialmente conviene recordar, \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de evidenciar las inconsistencias formales cometidas por el \u00a0demandante, \u00a0la \u00a0manera como en sede de casaci\u00f3n se deben denunciar los errores \u00a0de hecho por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese sentido se tiene que la Sala viene \u00a0sosteniendo \u00a0de \u00a0manera \u00a0pac\u00edfica \u00a0que \u00a0ese tipo de yerros se producen cuando a \u00a0pesar \u00a0de haber sido tra\u00eddo adecuadamente el elemento de convicci\u00f3n al proceso \u00a0y \u00a0que \u00a0en \u00a0la sentencia impugnada se apreci\u00f3 en su exacta dimensi\u00f3n f\u00e1ctica, \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de asignarle su m\u00e9rito demostrativo el juzgador se aparta de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica en punto de las reglas de la l\u00f3gica, las leyes de la ciencia \u00a0o las m\u00e1ximas de la experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0 bien, \u00a0 cuando \u00a0se \u00a0denuncia \u00a0la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0un \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0inicialmente \u00a0se \u00a0debe \u00a0proceder \u00a0a \u00a0identificar \u00a0el \u00a0medio \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0e indicar qu\u00e9 dice de manera objetiva, \u00a0qu\u00e9 \u00a0infiri\u00f3 \u00a0de \u00a0\u00e9l \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0y \u00a0cu\u00e1l \u00a0el \u00a0m\u00e9rito demostrativo que le \u00a0otorg\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, corresponde al actor se\u00f1alar \u00a0cu\u00e1l \u00a0regla \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, ley de la ciencia o m\u00e1xima de la experiencia fue \u00a0ignorada \u00a0y, \u00a0correlativamente, \u00a0ha \u00a0de precisar cu\u00e1l es la regla de la l\u00f3gica \u00a0apropiada, \u00a0el \u00a0aporte \u00a0cient\u00edfico \u00a0correcto o la m\u00e1xima de la experiencia que \u00a0debi\u00f3 tenerse en consideraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, el libelista debe demostrar la \u00a0trascendencia \u00a0 del \u00a0 error \u00a0 alegado, \u00a0am\u00e9n \u00a0de \u00a0indicar \u00a0cu\u00e1l \u00a0debe \u00a0ser \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0correcta \u00a0de \u00a0la prueba cuestionada, as\u00ed como poner de manifiesto \u00a0que \u00a0ello \u00a0habr\u00eda \u00a0dado \u00a0lugar \u00a0a \u00a0proferir un fallo sustancialmente distinto y \u00a0favorable a los intereses por \u00e9l representados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0no \u00a0sobra \u00a0indicar que en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0efectuar \u00a0la \u00a0mera confrontaci\u00f3n entre la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0realizada \u00a0por los juzgadores bajo el rigor de los postulados de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0y \u00a0la \u00a0ensayada \u00a0por \u00a0el impugnante, por cuanto en ese escenario \u00a0prevalecer\u00e1 \u00a0la de aquellos y no la de \u00e9ste, en raz\u00f3n de la doble presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0legalidad y acierto que ampara a la sentencia de segunda instancia cuando se \u00a0acude al recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0resulta \u00a0desacertado \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0 trate \u00a0 de \u00a0imponer, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0sus \u00a0apreciaciones personales sobre las de los juzgadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por ende, en esta sede extraordinaria no se \u00a0trata \u00a0de \u00a0poner de presente discrepancias interpretativas entre la apreciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0hizo el juzgador y c\u00f3mo aspira el demandante que ello se \u00a0haga, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0esa \u00a0postura \u00a0resulta \u00a0improcedente \u00a0frente \u00a0al \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0reit\u00e9rese, dada la presunci\u00f3n de legalidad y acierto que ampara al \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Puesta de presente la tarea argumentativa y \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0discursivos \u00a0que \u00a0se deben satisfacer cuando se alegan errores de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0se \u00a0observa que como el censor \u00a0sustenta \u00a0un \u00a0yerro \u00a0de \u00a0ese \u00a0tipo en que a pesar de que Jos\u00e9 Otoniel Mart\u00ednez \u00a0Mart\u00ednez \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0que el procesado era buscado en su lugar de trabajo por una \u00a0\u201cpelada \u00a0 blanquita \u00a0 como \u00a0amonada\u201d; \u00a0Mar\u00eda Sibellys Sep\u00falveda Hern\u00e1ndez manifest\u00f3 que al acusado, \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0en \u00a0su \u00a0sitio \u00a0de \u00a0labores, \u00a0lo \u00a0pregunt\u00f3 una joven \u00a0\u201cgordita, \u00a0 blanquita \u00a0 y \u00a0 monita\u201d \u00a0y; \u00a0N\u00e9stor \u00a0Ferrer \u00a0Pineda \u00a0declar\u00f3 que por comentarios de esta \u00a0\u00faltima \u00a0se \u00a0enter\u00f3 \u00a0que \u00a0al \u00a0implicado \u00a0lo \u00a0visitaba una muchacha \u201cblanquita \u00a0de \u00a0cabello \u00a0largo\u201d; pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0los \u00a0dos \u00a0primeros (Jos\u00e9 Otoniel y Mar\u00eda Sybellis) expresaron que el \u00a0incriminado \u00a0 era \u00a0 \u201cmuy \u00a0 de \u00a0 buenas \u00a0 para \u00a0las \u00a0mujeres\u201d, \u00a0pues \u00a0lo \u00a0frecuentaban varias muchachas; \u00a0entonces \u00a0no \u00a0era \u00a0posible \u00a0que \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0esas \u00a0circunstancias el Tribunal \u00a0concluyera \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0hab\u00eda abusado de la v\u00edctima, por cuanto al ser \u00a0buscado \u00a0por \u00a0\u00e9sta \u00a0y \u00a0tener \u00a0varias \u00a0admiradoras \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0la \u00a0necesidad de \u00a0ultrajarla; \u00a0de \u00a0todo \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0se \u00a0sigue \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante desconoce el \u00a0contenido de la prueba para sacar avante su conclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, si bien los testigos a que alude \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0hicieron \u00a0menci\u00f3n a que al inculpado lo visitaba en el lugar de \u00a0trabajo \u00a0una \u00a0joven \u00a0de \u00a0tez \u00a0blanca \u00a0y \u00a0cabello claro, as\u00ed como otra j\u00f3venes, \u00a0jam\u00e1s \u00a0afirmaron, \u00a0como \u00a0lo \u00a0concluy\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal (fls. 27 y 28 del cno. 3), \u00a0aquella \u00a0se \u00a0tratara de la menor v\u00edctima A.M.V.A. conforme lo quiere mostrar el \u00a0actor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo esa perspectiva es incontrastable que \u00a0se \u00a0derrumba \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0que \u00a0realiza \u00a0el \u00a0libelista, am\u00e9n de que la menor \u00a0ofendida \u00a0en su denuncia afirm\u00f3 que no conoc\u00eda al agresor, a quien solo logr\u00f3 \u00a0describir \u00a0por \u00a0sus \u00a0rasgos f\u00edsicos, pues \u00fanicamente vino a saber de qui\u00e9n se \u00a0trataba \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0vio \u00a0en \u00a0la \u00a0calle \u00a0y avis\u00f3 a las autoridades de polic\u00eda, \u00a0postura \u00a0que luego ratific\u00f3 en una declaraci\u00f3n posterior, conforme lo refiri\u00f3 \u00a0el \u00a0a \u00a0quo (fls. 239 y 240 \u00a0del \u00a0cno. \u00a02) \u00a0y \u00a0luego \u00a0lo \u00a0reiter\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0(fls. \u00a024 \u00a0y \u00a025 \u00a0del \u00a0cno. \u00a03). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0como \u00a0otro de los falsos \u00a0raciocinios \u00a0que \u00a0plantea \u00a0el \u00a0libelista \u00a0lo \u00a0hace consistir en que debido a que \u00a0antes \u00a0de los hechos que aqu\u00ed concitan la atenci\u00f3n, el procesado habitualmente \u00a0se \u00a0identificaba con el nombre y la c\u00e9dula de un tercero (Wilson Gabriel Ospina \u00a0Ayala), \u00a0as\u00ed \u00a0que \u00a0por esta causa no se puede afirmar que tuviera la intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0cometer \u00a0el \u00a0delito de fraude procesal al rendir indagatoria con ese nombre; \u00a0esto obliga a realizar varias precisiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En primer lugar, es claro que frente a esta \u00a0queja \u00a0el \u00a0demandante carece de legitimaci\u00f3n, toda vez que como expresamente lo \u00a0puso \u00a0de \u00a0presente \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0al conocer de la alzada contra la sentencia de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0la \u00a0defensa \u00fanicamente impugn\u00f3 el fallo respecto del delito de \u00a0acceso \u00a0carnal \u00a0violento \u00a0y \u00a0guard\u00f3 \u00a0silencio \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el de fraude \u00a0procesal, \u00a0de \u00a0donde se sigue que el recurrente estuvo de acuerdo con la condena \u00a0por \u00a0esta \u00faltima infracci\u00f3n, as\u00ed que mal puede ahora en casaci\u00f3n objetar esa \u00a0determinaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0margen \u00a0de ese protuberante desacierto \u00a0del \u00a0libelista, \u00a0no \u00a0puede perderse de vista que en la sentencia de primer grado \u00a0se \u00a0puso \u00a0de \u00a0presente que el uso de una identidad ajena por parte del procesado \u00a0al \u00a0rendir \u00a0sus \u00a0declaraciones \u00a0oficiales \u00a0fue \u00a0un \u00a0comportamiento \u00a0abiertamente \u00a0deliberado, \u00a0pues era consciente de que no le pertenec\u00eda, lo que no solo llev\u00f3 \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0desviara \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0sino \u00a0a \u00a0que incluso se privara de la \u00a0libertad a un inocente (fls. 244 y 245 del cno. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0medida, \u00a0no es posible aceptar el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0por \u00a0ser \u00a0el \u00a0inculpado \u00a0un \u201chumilde \u00a0alba\u00f1il\u201d \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0consciencia \u00a0de \u00a0que \u00a0con su \u00a0conducta \u00a0estaba \u00a0violando \u00a0la \u00a0ley \u00a0penal, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que la realidad procesal \u00a0muestra totalmente lo contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro lado, el falso raciocinio fundado \u00a0en \u00a0que \u00a0por la forma como la menor v\u00edctima relat\u00f3 el momento del abuso no era \u00a0viable \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 concluyera \u00a0 que \u00a0su \u00a0versi\u00f3n \u00a0era \u00a0\u201cconsistente \u00a0 y \u00a0contundente\u201d, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0es \u00a0imposible \u00a0que \u00a0al \u00a0mismo tiempo el agresor la tomara del cuello, le \u00a0tapara \u00a0la boca, la amenazara con una navaja, la despojara del short y dirigiera \u00a0su \u00a0pene para accederla; es el fruto de ignorar el contenido de la declarado por \u00a0la ofendida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0tal \u00a0como \u00a0se desprende de lo \u00a0se\u00f1alado \u00a0por el Tribunal al reeditar lo manifestado por la menor abusada (fls. \u00a022 \u00a0y 23 del cno. 3), no es cierto que esas acciones fueran simult\u00e1neas como lo \u00a0quiere \u00a0presentar \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se \u00a0produjeron \u00a0en desarrollo del \u00a0ultraje, \u00a0as\u00ed \u00a0que \u00a0el \u00a0agresor \u00a0inicialmente \u00a0la \u00a0tom\u00f3 \u00a0por \u00a0el \u00a0cuello \u00a0y la \u00a0arrastr\u00f3, \u00a0luego \u00a0le \u00a0tap\u00f3 \u00a0la boca para que no gritara y le esgrimi\u00f3 el arma \u00a0corto \u00a0punzante \u00a0para que no se resistiera, tras lo cual la despoj\u00f3 del short y \u00a0la \u00a0accedi\u00f3 \u00a0aprovechando \u00a0su \u00a0mayor corpulencia, la amenaza de lesionarla y la \u00a0debilidad de la v\u00edctima, quien contaba con escasos catorce a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0pretende \u00a0edificar \u00a0con \u00a0fundamento en que de haber sido cierto el ataque sexual \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0no \u00a0hubiera \u00a0esperado seis d\u00edas para obtener atenci\u00f3n medica por \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0recibidas; \u00a0igualmente \u00a0es \u00a0el resultado de no tener en cuenta el \u00a0contenido objetivo de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0basta remitirse a la denuncia \u00a0(fl. \u00a03 \u00a0del \u00a0cno. 1) para percatarse que all\u00ed la menor expres\u00f3 que el d\u00eda de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0despu\u00e9s \u00a0del \u00a0ultraje, \u00a0se \u00a0dirigi\u00f3 a su casa y le inform\u00f3 a su \u00a0madre \u00a0lo \u00a0sucedido, tras lo cual fueron a la polic\u00eda y luego se trasladaron al \u00a0hospital \u00a0en donde le hicieron los ex\u00e1menes de rigor y posteriormente acudieron \u00a0a la Fiscal\u00eda con el fin de dar cuenta de lo acontecido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0hubiese \u00a0esperado seis d\u00edas para ser valorada por los galenos como lo \u00a0quiere \u00a0mostrar \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0y \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en ello denunciar supuestos \u00a0atentados contra la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, no puede ignorarse que las \u00a0muestras \u00a0de \u00a0fluidos \u00a0tomadas \u00a0a \u00a0la \u00a0menor y que fueron analizadas en Medicina \u00a0Legal, \u00a0como \u00a0lo evidenci\u00f3 el Tribunal, fueron recogidas el d\u00eda de los hechos, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0el \u00a07 \u00a0de diciembre de 2005 a las 13:45 (fl. 102 del cno. 1), lo cual \u00a0corrobora \u00a0lo \u00a0expresado \u00a0por la ofendida en la denuncia y, a su vez, desvirt\u00faa \u00a0la afirmaci\u00f3n del demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, como el recurrente denuncia \u00a0la \u00a0consolidaci\u00f3n \u00a0de \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0modalidad de falso juicio de \u00a0identidad \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0la \u00a0prueba, resulta necesario recordar la forma como se \u00a0deben \u00a0alegar \u00a0ese tipo de yerros, en orden a mostrar las inconsistencias en que \u00a0incurri\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el \u00a0particular es preciso mencionar \u00a0que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0alega esa modalidad de error de hecho, de lo que se trata es de \u00a0patentizar \u00a0que \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0el medio de persuasi\u00f3n fue apreciado por el \u00a0juzgador, \u00a0\u00e9ste dej\u00f3 de lado parcialmente su contenido material, lo cual puede \u00a0suceder porque adiciona, mutila o tergiversa lo se\u00f1alado en \u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, cabe puntualizar que cada una de las \u00a0anteriores \u00a0situaciones \u00a0es \u00a0diferente, \u00a0pues \u00a0cuando \u00a0se \u00a0hacen \u00a0agregados a la \u00a0prueba, \u00a0se alude al hecho de predicar expresiones que ella no contiene y de las \u00a0cuales \u00a0 se \u00a0 sirve \u00a0 el \u00a0 juzgador \u00a0para \u00a0arribar \u00a0a \u00a0sus \u00a0conclusiones \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0recorta \u00a0un \u00a0determinado \u00a0elemento \u00a0de comprobaci\u00f3n, ello supone que se ha omitido una parte \u00a0importante \u00a0 del \u00a0 mismo, \u00a0 a \u00a0 partir \u00a0 de \u00a0 lo \u00a0cual \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0adopta \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0su \u00a0vez, la distorsi\u00f3n de la prueba se \u00a0refiere \u00a0a que a pesar de tenerse en cuenta su contenido material, de ella no se \u00a0extrae \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0arriba \u00a0el \u00a0juzgador, esto es, le cambia su \u00a0sentido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, cualquiera de las situaciones antes \u00a0mencionadas \u00a0 obviamente \u00a0 demanda \u00a0del \u00a0censor, \u00a0inicialmente, \u00a0identificar \u00a0el \u00a0elemento \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0respecto del cual alega el falso juicio de identidad, \u00a0pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0es \u00a0de \u00a0su resorte acreditar la trascendencia de la mutilaci\u00f3n, \u00a0adici\u00f3n o tergiversaci\u00f3n de su contenido material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0 decir, \u00a0 debe \u00a0expresar \u00a0de \u00a0manera \u00a0argumentada, \u00a0c\u00f3mo \u00a0el cercenamiento, el agregado o la distorsi\u00f3n del medio de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0influy\u00f3 \u00a0de modo esencial en la declaraci\u00f3n de justicia se\u00f1alada \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, luego de confrontar la totalidad de las pruebas en \u00a0las cuales \u00e9sta se sustent\u00f3, obviamente con absoluta objetividad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0preciso \u00a0recordar \u00a0igualmente, que los \u00a0yerros \u00a0en \u00a0punto de la valoraci\u00f3n de la prueba que se pregonen con sustento en \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0no \u00a0pueden \u00a0surgir \u00a0de \u00a0la simple disparidad de \u00a0criterios \u00a0entre \u00a0la apreciaci\u00f3n realizada por los juzgadores y la ofrecida por \u00a0el \u00a0impugnante, \u00a0sino de la evidente contradicci\u00f3n entre aquella y el contenido \u00a0material de un determinado medio de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa perspectiva, conviene indicar que en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0efectuar la simple confrontaci\u00f3n entre la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0realizada por los juzgadores bajo el rigor de su contenido material \u00a0y \u00a0las \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica con la ensayada por el impugnante, por cuanto \u00a0en \u00a0ese \u00a0escenario prevalecer\u00e1 la de aquellos y no la de \u00e9ste, en raz\u00f3n de la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0legalidad y acierto que ampara a la sentencia de segunda \u00a0instancia, cuando se acude al recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 las \u00a0cosas, \u00a0resulta \u00a0desacertado \u00a0intentar \u00a0imponer, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0las \u00a0apreciaciones \u00a0personales \u00a0del \u00a0demandante \u00a0sobre \u00a0las del juzgador, es decir, sugerir el poder \u00a0suasorio \u00a0 que \u00a0 ha \u00a0 debido \u00a0 conced\u00e9rsele \u00a0 a \u00a0 un \u00a0 espec\u00edfico \u00a0 medio \u00a0 de \u00a0conocimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tanto, no se trata de poner de presente \u00a0discrepancias \u00a0interpretativas \u00a0entre \u00a0la valoraci\u00f3n que de las pruebas hizo el \u00a0juzgador \u00a0y \u00a0c\u00f3mo aspira el demandante que ello se haga, por cuanto tal postura \u00a0resulta \u00a0impertinente \u00a0en \u00a0sede \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n, reit\u00e9rese, dada la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 legalidad \u00a0 y \u00a0 acierto \u00a0 que \u00a0 ampara \u00a0al \u00a0fallo \u00a0objeto \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0comparada \u00a0la \u00a0rese\u00f1a \u00a0sobre \u00a0el \u00a0alcance \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de identidad y lo que se debe \u00a0demostrar \u00a0en \u00a0las \u00a0censuras \u00a0donde \u00a0se denuncia su configuraci\u00f3n, con la tarea \u00a0desarrollada \u00a0por la libelista; de esto se sigue que no adelant\u00f3 aquel esfuerzo \u00a0argumentativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior se patentiza si se mira que lo \u00a0que hace el censor es proponer su propia apreciaci\u00f3n de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto se tiene que el falso juicio de \u00a0identidad \u00a0por \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0que \u00a0denuncia el recurrente en relaci\u00f3n con el \u00a0examen \u00a0psicol\u00f3gico \u00a0practicado \u00a0a la menor ofendida, fundado en que a pesar de \u00a0que \u00a0all\u00ed se indic\u00f3 que \u00e9sta \u201cno padec\u00eda estr\u00e9s \u00a0postraum\u00e1tico\u201d, el Tribunal lo tom\u00f3 para concluir \u00a0que \u00a0en efecto se hab\u00eda presentado el abuso, pues estim\u00f3 que la versi\u00f3n de la \u00a0v\u00edctima \u00a0 \u00a0 era \u00a0 \u00a0 \u201ccontundente\u201d; \u00a0es \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0ignorar tanto el contenido de la sentencia \u00a0impugnada, as\u00ed como el de la mencionada prueba pericial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0primer \u00a0lugar, \u00a0debe \u00a0aclararse que lo \u00a0se\u00f1alado \u00a0por \u00a0el Tribunal, con fundamento en el dictamen psicol\u00f3gico, fue que \u00a0como \u00a0en \u00a0\u00e9l \u00a0la menor ratific\u00f3 los hechos que hab\u00eda denunciado inicialmente, \u00a0entonces \u00a0se \u00a0le \u00a0otorgaba credibilidad a su dicho (fl. 19 del cno. 3 en cc. con \u00a0fls. 78 y 79 del cno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, si bien en la experticia se \u00a0hizo \u00a0menci\u00f3n \u00a0a que \u201cla joven no muestra signos de \u00a0estr\u00e9s \u00a0 postraum\u00e1tico\u201d, \u00a0 all\u00ed \u00a0por \u00a0igual \u00a0se \u00a0precis\u00f3 \u00a0 que \u00a0 esto \u00a0 era \u00a0 \u201cresultado \u00a0 de \u00a0una \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0psicol\u00f3gica \u00a0anterior\u201d. Adem\u00e1s, se \u00a0dej\u00f3 \u00a0expresa \u00a0constancia de que \u201cla joven solicita \u00a0atenci\u00f3n \u00a0psicol\u00f3gica nuevamente\u201d (fl. 81 del cno. \u00a01), \u00a0 la \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 efecto \u00a0 se \u00a0 le \u00a0 prest\u00f3 \u00a0(fls. \u00a082 \u00a0y \u00a083 \u00a0\u00eddem) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como se puede apreciar, es innegable que el \u00a0falso \u00a0juicio de identidad objeto de an\u00e1lisis formal simplemente es fruto de la \u00a0visi\u00f3n \u00a0personal \u00a0del recurrente, pues se aleja por completo de la realidad que \u00a0arroja la actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0el error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0por \u00a0adici\u00f3n \u00a0que \u00a0alega el defensor, el cual sustenta en que el \u00a0Tribunal \u00a0predic\u00f3 que en el dictamen sexol\u00f3gico practicado a la menor se dej\u00f3 \u00a0constancia \u00a0 del \u00a0 \u201cestado \u00a0f\u00edsico, \u00a0emocional \u00a0y \u00a0condiciones \u00a0mentales\u201d \u00a0de \u00a0ella, \u00a0cuando en verdad \u00a0all\u00ed \u00a0\u00fanicamente \u00a0se \u00a0hizo \u00a0referencia \u00a0al primero de esos estados; si bien se \u00a0produjo, \u00a0el \u00a0mismo \u00a0es \u00a0totalmente \u00a0intrascendente, pues el juzgador de segundo \u00a0grado, \u00a0para efectos de establecer el estado emocional y condiciones mentales de \u00a0la \u00a0 v\u00edctima, \u00a0 por \u00a0igual \u00a0se \u00a0bas\u00f3 \u00a0en \u00a0lo \u00a0se\u00f1alado \u00a0en \u00a0las \u00a0valoraciones \u00a0psicol\u00f3gicas \u00a0que se le realizaron a la menor (fl. 21 del cno. 3 en cc. fls. 78 \u00a0a 84 del cno. 3). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0identidad \u00a0por \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0que \u00a0denuncia \u00a0el \u00a0libelista respecto del dictamen sexol\u00f3gico, \u00a0basado \u00a0en \u00a0que \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0su \u00a0contenido \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0adujo \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0violencia en el abuso \u00a0sexual, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0verdad \u00a0all\u00ed \u00a0no \u00a0se \u00a0hace \u00a0menci\u00f3n \u00a0a circunstancias que \u00a0permitan \u00a0afirmar \u00a0tal \u00a0cosa; nuevamente es el resultado de soslayar la realidad \u00a0que \u00a0arroja \u00a0la \u00a0prueba en cita, pues en ella se da cuenta de las lesiones de la \u00a0v\u00edctima, \u00a0las \u00a0cuales \u00a0ameritaron una incapacidad m\u00e9dico legal de 5 d\u00edas, tal \u00a0como de manera expresa lo se\u00f1al\u00f3 el Tribunal (fl. 20 del cno. 3). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0falso raciocinio que aduce el defensor \u00a0frente \u00a0a \u00a0las \u00a0valoraciones \u00a0psiqui\u00e1tricas que se le realizaron a la ofendida, \u00a0fundado \u00a0en \u00a0que como en la primera de estas se indic\u00f3 que no presentaba signos \u00a0de \u00a0estr\u00e9s \u00a0postraum\u00e1tico, mientras que en la segunda se afirm\u00f3 que s\u00ed, as\u00ed \u00a0que \u00a0por \u00a0ser \u00a0contradictorias \u00a0el Tribunal no pod\u00eda afirmar que respaldaban el \u00a0dicho \u00a0de \u00a0la menor; una vez m\u00e1s revela la intenci\u00f3n del libelista por imponer \u00a0su \u00a0visi\u00f3n \u00a0personal, \u00a0pues \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0en \u00a0ambas se dio cuenta de la \u00a0situaci\u00f3n de estr\u00e9s de la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0en \u00a0la \u00a0primer \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0psicol\u00f3gica \u00a0se \u00a0indic\u00f3 \u00a0que \u00a0si bien \u201cla joven no \u00a0muestra \u00a0 signos \u00a0de \u00a0estr\u00e9s \u00a0postraum\u00e1tico\u201d, \u00a0se \u00a0precis\u00f3 \u00a0 que \u00a0 esto \u00a0 era \u00a0 \u201cresultado \u00a0 de \u00a0una \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0 psicol\u00f3gica \u00a0anterior\u201d. \u00a0Es \u00a0m\u00e1s, \u00a0all\u00ed \u00a0se dej\u00f3 constancia de que \u201cla joven solicita \u00a0atenci\u00f3n \u00a0psicol\u00f3gica nuevamente\u201d (fl. 81 del cno. \u00a01). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0su \u00a0vez, \u00a0en \u00a0la segunda valoraci\u00f3n se \u00a0expuso \u00a0que \u00a0\u201cse \u00a0evidencian \u00a0indicios \u00a0de \u00a0estr\u00e9s \u00a0postraum\u00e1tico\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, es incontrastable que las \u00a0valoraciones \u00a0en \u00a0menci\u00f3n \u00a0dieron cuenta del estr\u00e9s de la menor y de all\u00ed que \u00a0el \u00a0Tribunal le otorg\u00f3 cr\u00e9dito al dicho de \u00e9sta, por tanto, el error de hecho \u00a0alegado \u00a0(falso raciocinio) carece de asidero debido a que no se tiene en cuenta \u00a0el contenido objetivo de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra parte, el falso raciocinio que el \u00a0censor \u00a0hace consistir en que como a la joven ofendida se le tomaron muestras de \u00a0fluidos \u00a0seis \u00a0d\u00edas despu\u00e9s de los hechos, entonces con base en tales muestras \u00a0no \u00a0era \u00a0posible \u00a0deducir \u00a0la existencia del ultraje, pues las mismas han podido \u00a0responder \u00a0a \u00a0otra \u00a0relaci\u00f3n \u00a0sexual, \u00a0ya \u00a0que la menor admiti\u00f3 que las hab\u00eda \u00a0tenido; \u00a0igualmente \u00a0es \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0dejar \u00a0de \u00a0lado \u00a0lo que la actuaci\u00f3n \u00a0revela, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0basta \u00a0recordar, como lo puso de presente el Tribunal y lo \u00a0relat\u00f3 \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0(fl. \u00a020 del cno. 3 en cc. fls. 3 y 102 del cno. 1), esas \u00a0muestras \u00a0se tomaron el mismo d\u00eda de los hechos, es decir, el 7 de diciembre de \u00a02005 \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 13:45 \u00a0 horas \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 d\u00edas \u00a0despu\u00e9s \u00a0como \u00a0lo \u00a0asegura \u00a0el \u00a0recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0m\u00e1s, \u00a0el \u00a0argumento del procesado que \u00a0trae \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0el \u00a0defensor \u00a0conforme al cual, el contacto sexual que aquel \u00a0tuvo \u00a0con \u00a0la \u00a0menor fue consentido, pierde todo sustento, pues como lo se\u00f1al\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0las pruebas pusieron de manifiesto que la joven fue ultrajada con \u00a0violencia, \u00a0no \u00a0conoc\u00eda \u00a0al \u00a0acusado \u00a0y \u00a0\u00fanicamente supo qui\u00e9n era su agresor \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0observ\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0calle \u00a0y \u00a0dio \u00a0parte \u00a0de ello a las autoridades de \u00a0polic\u00eda, \u00a0respecto del cual la ofendida inform\u00f3, desde la denuncia, que ten\u00eda \u00a0una \u00a0cicatriz \u00a0en \u00a0forma \u00a0de \u00a0letra \u00a0\u201cV\u201d \u00a0en una de sus mejillas, la cual en \u00a0efecto presenta el inculpado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0cabe \u00a0aclarar \u00a0que \u00a0no se \u00a0ajusta \u00a0a \u00a0la \u00a0realidad procesal la afirmaci\u00f3n del demandante seg\u00fan la cual el \u00a0Tribunal \u00a0acomod\u00f3 la versi\u00f3n de la menor respecto del objeto con el cual se le \u00a0causaron \u00a0las lesiones que se reportaron en el examen sexol\u00f3gico, pues en \u00e9ste \u00a0solamente \u00a0se dijo que fueron producidas por un objeto corto contundente, mas no \u00a0que \u00a0era \u00a0un \u00a0\u201cmachete\u201d \u00a0como lo asegura el libelista fue afirmado por el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0no \u00a0debe \u00a0perderse \u00a0de vista que \u00a0predicado \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de segundo grado es que la menor fue amenazada con \u00a0una \u00a0 navaja, \u00a0 mas \u00a0 no \u00a0 herida \u00a0 con \u00a0 ella \u00a0como \u00a0lo \u00a0quiere \u00a0hacer \u00a0ver \u00a0el \u00a0libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, se observa, como se dej\u00f3 \u00a0expuesto \u00a0desde \u00a0el comienzo, que el cargo materia de an\u00e1lisis formal carece de \u00a0fundamento, \u00a0pues \u00a0se basa en las apreciaciones personales del recurrente, quien \u00a0permanentemente \u00a0 desconoce \u00a0 el \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0 correcci\u00f3n \u00a0material \u00a0o \u00a0de \u00a0objetividad, motivo por el cual debe ser inadmitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para terminar, cabe precisar que atendiendo \u00a0a \u00a0los \u00a0fines \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0misma, posici\u00f3n del \u00a0impugnante \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0e \u00a0\u00edndole de la controversia, no se encuentra \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0incidencia \u00a0sustancial ni procesal que deban ser \u00a0protegidas \u00a0oficiosamente \u00a0y que conduzcan a superar los defectos de la demanda, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0impone \u00a0su \u00a0definitiva \u00a0inadmisi\u00f3n, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0preceptuado \u00a0 en \u00a0 los \u00a0art\u00edculos \u00a0212 \u00a0y \u00a0213 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0Yero \u00a0Alexander Pe\u00f1a \u00a0Salazar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra esta providencia no procede ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase al \u00a0Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 FRANCISCO ACU\u00d1A VIZCAYA \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS ANTONIO HERN\u00c1NDEZ BARBOSA \u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0<\/p>\n<p>EYDER PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Al \u00a0 que \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0en \u00a0libertad \u00a0al \u00a0resolv\u00e9rsele \u00a0provisionalmente \u00a0 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0el \u00a026 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de 2005 en la Fiscal\u00eda Veintiocho \u00a0Seccional de Chaparral (Tolima). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Conforme \u00a0al \u00a0cual \u00a0el \u00a0alegato \u00a0del \u00a0impugnante debe \u00a0ajustarse \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 un \u00a0 \u00a0 todo \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0contenido \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 actuaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 procesal. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Fernando Alberto Castro Caballero \u00a0 Magistrado ponente \u00a0 AP272-2017 \u00a0 Radicaci\u00f3n No. 47009 \u00a0 (Aprobado Acta No. 017) \u00a0 Bogot\u00e1, D.C., veinticinco (25) de enero de \u00a0dos mil diecisiete (2017). \u00a0\u00a0 ASUNTO: \u00a0 La Sala se pronuncia sobre la admisibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n presentada por el defensor de Yero Alexander [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-34719","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-26"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34719","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34719"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34719\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34719"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34719"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34719"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}