{"id":34621,"date":"2023-09-13T21:37:58","date_gmt":"2023-09-13T21:37:58","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap129-201748564\/"},"modified":"2023-09-13T21:37:58","modified_gmt":"2023-09-13T21:37:58","slug":"ap129-201748564","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap129-201748564\/","title":{"rendered":"AP129-2017(48564)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 FRANCISCO ACU\u00d1A VIZCAYA \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>AP129-2017 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n No. 48564 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado Acta No. 007). \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., dieciocho (18) de enero de dos \u00a0mil diecisiete (2017). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se pronuncia la Sala sobre la admisi\u00f3n de la \u00a0demanda \u00a0 \u00a0de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 presentada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0 de \u00a0 MANUEL \u00a0ESTEBAN \u00a0ROJAS \u00a0JOVEN, contra la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado Cuarto Penal del \u00a0Circuito \u00a0 \u00a0de \u00a0 Palmira \u00a0de \u00a0 \u00a0 10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0junio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02016, \u00a0 mediante \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0totalidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 condenatoria \u00a0 \u00a0emitida \u00a0 \u00a0por \u00a0 el \u00a0 Juzgado \u00a0Quinto \u00a0Penal \u00a0Municipal de \u00a0Palmira \u00a0 \u00a0 &#8211; \u00a0 \u00a0 Valle \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a018 de junio de \u00a02015, \u00a0 que \u00a0lo \u00a0declar\u00f3 \u00a0penalmente \u00a0responsable del \u00a0delito \u00a0de \u00a0lesiones personales reciprocas, junto con\u00a0 Wilman Herrera Molina, \u00a0y \u00a0 lo \u00a0 conden\u00f3 \u00a0 a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0setenta \u00a0y \u00a0dos \u00a0(72) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0inhabilidad \u00a0para \u00a0ejercer \u00a0de \u00a0derechos y \u00a0funciones \u00a0 p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el mismo\u00a0 t\u00e9rmino \u00a0 de \u00a0 la \u00a0pena \u00a0principal, \u00a0y \u00a0multa \u00a0de \u00a0veinticinco (25) salarios m\u00ednimos legales \u00a0mensuales vigentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES F\u00c1CTICOS \u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 \u00a0hechos \u00a0 \u00a0probados \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0instancia1 \u00a0 dan \u00a0 cuenta \u00a0que \u00a0entre los \u00a0procesados \u00a0 \u00a0exist\u00edan \u00a0diferencias \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 originaron \u00a0 de \u00a0tiempo atr\u00e1s \u00a0cuando \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trabajaron \u00a0 \u00a0 \u00a0 juntos \u00a0 sacando \u00a0 material \u00a0 del \u00a0 rio \u00a0con \u00a0una \u00a0carretilla.\u00a0 \u00a0Estos problemas ocasionaron que no continuaran \u00a0en \u00a0sus labores, que quedaran en malos \u00a0t\u00e9rminos \u00a0y que se propinaran constantes agresiones \u00a0verbales \u00a0mutuas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 19 de febrero \u00a0de \u00a0 2005 \u00a0 en \u00a0horas \u00a0de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana, \u00a0cuando \u00a0 \u00a0los \u00a0 acusados \u00a0 se \u00a0 \u00a0 \u00a0dispon\u00edan \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 realizar \u00a0 \u00a0 otras \u00a0 \u00a0 labores, \u00a0 se \u00a0encontraron \u00a0solos \u00a0en \u00a0un lugar cerca al rio y se \u00a0provocan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 lesiones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0personales \u00a0mutuas mediante el uso de machetes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL RELEVANTE \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a019 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02005, la hermana de \u00a0Wilman \u00a0 \u00a0Herrera \u00a0 \u00a0radic\u00f3 \u00a0 \u00a0denuncia \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0delito \u00a0 \u00a0de \u00a0 lesiones \u00a0personales2 \u00a0en \u00a0contra de MANUEL ESTEBAN ROJAS. Al d\u00eda siguiente, la madre de \u00a0\u00e9ste \u00a0 \u00a0 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0 \u00a0interpuso \u00a0 \u00a0 denuncia3 \u00a0por el mismo delito en contra \u00a0de Wilman Herrera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 10 de marzo de 2005, la Fiscal\u00eda 67 Local \u00a0de \u00a0Palmira, \u00a0Valle, dio apretura a la investigaci\u00f3n por los hechos denunciados \u00a0por \u00a0 \u00a0las \u00a0 familiares \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 involucrados4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a012 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02010 \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acusaci\u00f3n5 \u00a0en \u00a0contra de los procesados; \u00a0MANUEL \u00a0ESTEBAN \u00a0ROJAS \u00a0J\u00d3VEN \u00a0fue acusado por el delito de lesiones personales \u00a0previsto \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos, \u00a0111, \u00a0112 \u00a0inciso 2\u00b0, 113 inciso 2\u00b0 y 3\u00b0, 114 \u00a0inciso \u00a02\u00b0 \u00a0y \u00a0116 \u00a0inciso 2\u00b0 del C\u00f3digo Penal, decisi\u00f3n que fue impugnada y \u00a0resuelta \u00a0por \u00a0la Fiscal\u00eda Octava Delegada ante el Tribunal Superior de Cali el \u00a013 \u00a0 \u00a0de \u00a0 abril \u00a0 de \u00a0 2012, \u00a0 confirm\u00e1ndola \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 totalidad6. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a016 \u00a0de \u00a0mayo de 2014 se llev\u00f3 a cabo la \u00a0audiencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 p\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 \u00a0juicio7, \u00a0y el 18 de junio de 2015, el \u00a0Juzgado \u00a0Quinto \u00a0Penal \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Palmira emiti\u00f3 sentencia condenatoria en \u00a0contra \u00a0MANUEL \u00a0ESTEBAN \u00a0ROJAS JOVEN y Wilman Herrera Molina por los delitos por \u00a0los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fueron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acusados8. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0anterior \u00a0decisi\u00f3n \u00a0fue apelada por los \u00a0defensores \u00a0de \u00a0los procesados, y resuelta el 10 de junio de 2016 por el Juzgado \u00a0Cuarto \u00a0Penal \u00a0del Circuito de Palmira, confirmando en su totalidad la decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0primera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 instancia9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0identificar \u00a0a \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0y la sentencia impugnada, as\u00ed como de resumir los hechos y enunciar \u00a0las \u00a0garant\u00edas fundamentales que considera violadas, esto es, la presunci\u00f3n de \u00a0inocencia \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0 in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0MANUEL \u00a0ESTEBAN \u00a0ROJAS \u00a0JOVEN \u00a0postula cuatro cargos contra la sentencia de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0 respaldo \u00a0 en \u00a0 la \u00a0primera \u00a0causal \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n10 \u00a0estipulada \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 207 de la Ley 600 de 2000, el defensor \u00a0formula \u00a0el \u00a0primer cargo por violaci\u00f3n directa de la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0y \u00a0aplicaci\u00f3n indebida, que condujo a la \u00a0inaplicaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo a favor de MANUEL ESTEBAN ROJAS JOVEN por parte de \u00a0las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0que \u00a0pese \u00a0a \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0de \u00a0medios \u00a0probatorios \u00a0que confirmaran que ROJAS JOVEN fue quien \u00a0atac\u00f3 \u00a0primero, por medio de deducciones contrarias a los principios de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0los postulados de la l\u00f3gica, las leyes de la ciencia o las reglas de \u00a0la experiencia, fue condenado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que, \u00a0si \u00a0los \u00a0falladores hubiesen \u00a0analizado \u00a0a \u00a0fondo \u00a0las \u00a0dudas \u00a0existentes en el proceso, habr\u00edan eliminado la \u00a0reciprocidad \u00a0y dolosidad de \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0endilgadas \u00a0a su asistido, lo cual no fue posible debido al falso \u00a0raciocinio \u00a0y a la interpretaci\u00f3n err\u00f3nea por aplicaci\u00f3n indebida de la norma \u00a0sustancial, \u00a0puesto \u00a0que en el testimonio de Wilman Herrera hubo contradicciones \u00a0que \u00a0no \u00a0fueron aclaradas y que aun as\u00ed la sentencia fue adversa a ROJAS JOVEN. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0 como \u00a0normas \u00a0violadas \u00a0con \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a029 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, 7 y 232 de la Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000 \u00a0y solicita que se le d\u00e9 aplicaci\u00f3n a las sentencias de la Corte \u00a0Constitucional \u00a0C-774 \u00a0de \u00a02001 \u00a0y \u00a0T-1306 \u00a0de \u00a02001. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Amparado en la existencia de un falso juicio \u00a0de \u00a0raciocinio por error de hecho, el casacionisita reitera lo argumentado en el \u00a0cargo \u00a0anterior. \u00a0Afirma que hubo una err\u00f3nea interpretaci\u00f3n y valoraci\u00f3n del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Wilman \u00a0Herrera, \u00a0en \u00a0contrav\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0principios de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0los postulados de la l\u00f3gica, las leyes de la ciencia o las reglas de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0que \u00a0conlleva a la condena de MANUEL ESTEBAN ROJAS JOVEN, como \u00a0autor \u00a0y \u00a0responsable \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0dolosas reciprocas.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indica que con la decisi\u00f3n del ad \u00a0quem \u00a0se violaron los art\u00edculos 29, \u00a0228 \u00a0y \u00a0230 \u00a0de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica y los c\u00e1nones 57 y 232 de la Ley 600 \u00a0de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Basado \u00a0en \u00a0un \u00a0falso juicio de convicci\u00f3n que llev\u00f3 a un error de \u00a0derecho, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no contaba con los medios \u00a0probatorios \u00a0id\u00f3neos \u00a0para condenar a ROJAS JOVEN. Considera que sancionar a su \u00a0asistido \u00a0 pese \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 inexistencia \u00a0 de \u00a0 pruebas \u00a0 genera \u00a0\u201cun \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de convicci\u00f3n, que se convierte en un error de \u00a0derecho\u201d11. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0esgrime \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0pruebas que demostraran las \u00a0circunstancias \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0dieron \u00a0los \u00a0hechos, condujo a que las instancias a \u00a0estuvieran \u00a0frente \u00a0a \u00a0una \u00a0\u201csituaci\u00f3n f\u00e1ctica de \u00a0falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0por \u00a0ausencia \u00a0total \u00a0de \u00a0pruebas\u201d12, \u00a0que tuvo como consecuencia \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0errada de condenar a su defendido. Se\u00f1ala que con esta decisi\u00f3n \u00a0se vulner\u00f3 el art\u00edculo 232 de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto cargo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0demandante manifiesta que en la sentencia de segundo nivel recae \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad que conduce a un error de derecho, debido a que \u00a0durante \u00a0todo el proceso, a pensar de la falta de medios probatorios, se condena \u00a0a \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0 representado \u00a0 \u00a0 \u201cincum[pliendo] \u00a0 totalmente \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0legales, \u00a0para \u00a0llamar a juicio y finalmente condenar una persona\u201d13, \u00a0a \u00a0quien \u00a0se le niega la posibilidad de ser acreedor o \u00a0beneficiario \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0a \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0al \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0ira \u00a0e \u00a0intenso \u00a0dolor, \u00a0a \u00a0la \u00a0inexistencia de lesiones \u00a0personales rec\u00edprocas y a los subrogados penales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto a la falta de reconocimiento de la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0ROJAS \u00a0JOVEN \u00a0manifest\u00f3 \u00a0cuales \u00a0fueron las \u00a0circunstancias \u00a0en que fue lesionado \u201cy \u00a0responde \u00a0a \u00a0una \u00a0agresi\u00f3n \u00a0actual \u00a0o \u00a0inminente, \u00a0 siempre \u00a0que \u00a0la \u00a0defensa \u00a0es \u00a0 proporcional \u00a0a \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n\u201d14,\u00a0 \u00a0 pese \u00a0a \u00a0lo \u00a0cual, \u00a0debido \u00a0al falso juicio de convicci\u00f3n que redunda en error de derecho, no se la \u00a0reconocieron. \u00a0Sostiene \u00a0que \u00a0con \u00a0la decisi\u00f3n se vulneraron los art\u00edculos 29, \u00a0228 \u00a0y \u00a0230 \u00a0de la Carta Pol\u00edtica; \u201c9, inciso 2\u00b0, \u00a0segunda \u00a0parte \u00a0del C\u00f3digo Penal\u201d, 32 numeral 6\u00b0 de \u00a0C\u00f3digo Penal, y 232 de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 lo \u00a0 relacionado \u00a0 a \u00a0la \u00a0negaci\u00f3n \u00a0 favorable \u00a0 de \u00a0 ira \u00a0e \u00a0intenso \u00a0dolor, \u00a0el \u00a0casacionista argumenta que con el contenido de la injurada de su \u00a0representado \u00a0se hallan demostrados sus elementos estructurales, pero que debido \u00a0al \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0en \u00a0el \u00a0que incurre el ente investigador y los \u00a0juzgadores \u00a0no \u00a0se \u00a0la \u00a0reconocen. \u00a0Por \u00a0esta \u00a0raz\u00f3n estima que se vulneran los \u00a0art\u00edculos \u00a029, \u00a0228 \u00a0y \u00a0230 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, 9 inciso 2\u00b0, 32 \u00a0numeral 6\u00b0 y 57 de C\u00f3digo Penal, y 232 de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0fundamentar \u00a0la \u00a0inexistencia de lesiones \u00a0reciprocas \u00a0dolosas \u00a0el \u00a0recurrente reconoce la materializaci\u00f3n de las lesiones \u00a0personales, \u00a0 pero \u00a0 afirma \u00a0que \u00a0\u201cnunca \u00a0podremos \u00a0considerar \u00a0 que \u00a0 sucedieron, \u00a0ocurrieron \u00a0bajo \u00a0el \u00a0nomen \u00a0juris, \u00a0equivocado, \u00a0err\u00e1tico \u00a0bajo \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0raciocinio, \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0legalidad, \u00a0del \u00a0juez \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0quien \u00a0sin \u00a0existir pruebas como \u00a0sabemos, \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0qui\u00e9n atac\u00f3 primero, y como no se pudo contradecir, \u00a0la \u00a0acci\u00f3n responsiva de Manuel, contra agresi\u00f3n injusta, e ilegal, del se\u00f1or \u00a0Herrera, \u00a0sea \u00a0considerada \u00a0su \u00a0reacci\u00f3n, \u00a0como \u00a0constitutivo \u00a0sine \u00a0quanon \u00a0de \u00a0`Reciprocidad \u00a0de \u00a0lesiones personales\u00b4, en grado de Dolosidad. Es un yerro del \u00a0juez \u00a0 de \u00a0 segunda \u00a0 instancia \u00a0 (sic).\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0 \u00a0violados \u00a0 \u00a0los \u00a0 art\u00edculos \u00a029 \u00a0y \u00a0230 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0 \u201cpor \u00a0 cuanto \u00a0desde \u00a0la \u00a0etapa \u00a0investigativa, se materializa \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de legalidad, cuando decide bajo las condiciones especiales y \u00a0suigeneris \u00a0anteriores, \u00a0llamar a juicio (sic)\u201d \u00a0a \u00a0su \u00a0representado \u00a0como autor material del delito de \u00a0lesiones personales rec\u00edprocas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0insiste \u00a0el \u00a0recurrente, una vez \u00a0m\u00e1s, \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0ocurrieron \u00a0las \u00a0lesiones personales con un resultado m\u00e1s \u00a0gravoso \u00a0para \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados, \u00a0no \u00a0por \u00a0ello \u00a0se puede calificar como \u00a0lesiones \u00a0 personales \u00a0 rec\u00edprocas \u00a0 dolosas.\u00a0 \u00a0Sostiene \u00a0que \u00a0de \u00a0haberse \u00a0analizado \u00a0los \u00a0criterios \u00a0defensivos \u00a0expuestos \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0dado v\u00eda \u00a0libre \u00a0al \u00a0reconocimiento \u00a0pro \u00a0reo, de los beneficios a los \u00a0cuales \u00a0si tiene derecho, entre ellos los subrogados penales, en t\u00e9rminos de la \u00a0ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000 (sic)\u201d, \u00a0pero \u00a0 que, \u00a0 por \u00a0 el \u00a0contrario, \u00a0en \u00a0la \u00a0etapa \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio y la segunda instancia fueron err\u00e1ticos e \u00a0inexactos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Estima \u00a0violados \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a029, 228 y 230 de la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica; \u00a09\u00ba \u00a0inciso \u00a02\u00ba, 22 y 63 a 68 del C\u00f3digo Penal y 232 de la Ley 600 \u00a0de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>El art\u00edculo 205 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a02000, \u00a0plexo \u00a0normativo \u00a0aplicable \u00a0al caso en estudio, exige para la \u00a0procedencia \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n, que la decisi\u00f3n haya sido proferida en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0por \u00a0los Tribunales Superiores de Distrito Judicial y por el \u00a0Tribunal Penal Militar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Salta \u00a0a la vista que este presupuesto no se \u00a0satisface \u00a0en \u00a0el \u00a0presente asunto, si se tiene en cuenta que quien fungi\u00f3 como \u00a0juez \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0fue \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Cuarto \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Palmira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, en el caso bajo estudio solo \u00a0resulta \u00a0viable \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional o discrecional prevista en el inciso \u00a03\u00ba \u00a0de \u00a0la norma procesal citada, frente a la cual, la Corte ha sido insistente \u00a0en \u00a0sostener \u00a0que \u00a0requiere \u00a0para \u00a0su \u00a0admisibilidad \u00a0el \u00a0cumplimiento de varias \u00a0exigencias: \u00a0 (i) \u00a0 que \u00a0 el \u00a0caso \u00a0no \u00a0tenga \u00a0casaci\u00f3n \u00a0com\u00fan; \u00a0(ii) \u00a0que \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0sea \u00a0necesaria \u00a0para \u00a0la \u00a0protecci\u00f3n de garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0o el desarrollo de la jurisprudencia y; (iii) que se presente una \u00a0demanda \u00a0que \u00a0cumpla \u00a0con las condiciones m\u00ednimas requeridas por la ley para su \u00a0estudio, en sus aspectos formal y sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0primer \u00a0presupuesto \u00a0mencionado \u00a0implica \u00a0demostrar \u00a0 que \u00a0los \u00a0requerimientos \u00a0de \u00a0procedencia \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0com\u00fan \u00a0previstos \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0205 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0por raz\u00f3n de la \u00a0naturaleza \u00a0de \u00a0la sentencia impugnada, su origen o pena prevista para el delito \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0se procede, no concurren integralmente, y que, por tanto, la v\u00eda \u00a0de ataque es la de la casaci\u00f3n discrecional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conforme \u00a0con \u00a0dicha normativa, la casaci\u00f3n \u00a0discrecional \u00a0procede contra sentencias de segunda instancia, proferidas por los \u00a0Tribunales \u00a0Superiores \u00a0de Distrito Judicial y el Tribunal Penal Militar, en los \u00a0procesos \u00a0que \u00a0se \u00a0hubieren \u00a0adelantado \u00a0por \u00a0delitos \u00a0que tengan se\u00f1alada pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0cuyo \u00a0m\u00e1ximo \u00a0no \u00a0exceda de ocho a\u00f1os y tambi\u00e9n, \u00a0contra \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0segunda instancia dictadas por los Juzgados Penales \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Circuito, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 independientemente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quantum \u00a0punitivo \u00a0establecido en la ley \u00a0para \u00a0el \u00a0delito \u00a0por \u00a0el \u00a0que se profiri\u00f3 el fallo, siempre y cuando se estime \u00a0necesario \u00a0para \u00a0el desarrollo de la jurisprudencia a partir del caso, o para la \u00a0garant\u00eda de los derechos fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0segundo requisito exige acreditar que la \u00a0sentencia \u00a0impugnada desconoci\u00f3 un derecho fundamental espec\u00edfico que requiere \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0del \u00a0m\u00e1ximo \u00a0\u00f3rgano \u00a0de \u00a0la jurisdicci\u00f3n ordinaria para su \u00a0protecci\u00f3n, \u00a0o \u00a0que \u00a0se \u00a0est\u00e1 \u00a0frente \u00a0a \u00a0un \u00a0tema que no ha tenido desarrollo \u00a0jurisprudencial, \u00a0o \u00a0que \u00a0teni\u00e9ndolo \u00a0es \u00a0necesario replantear, o que alrededor \u00a0suyo \u00a0se \u00a0presentan \u00a0posturas \u00a0interpretativas \u00a0disonantes \u00a0que es indispensable \u00a0justificar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el motivo del reparo radica en aducir la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0derecho \u00a0fundamental, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0debe \u00a0desarrollar una \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0l\u00f3gica dirigida a evidenciar el desacierto.\u00a0 En tal medida \u00a0le \u00a0compete \u00a0demostrar que el juicio se llev\u00f3 a cabo con desconocimiento de una \u00a0garant\u00eda \u00a0por \u00a0el \u00a0quebrantamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0estructura b\u00e1sica del proceso o la \u00a0actividad \u00a0 del \u00a0 juzgador, \u00a0 seg\u00fan \u00a0 sea \u00a0 el \u00a0 caso, \u00a0e \u00a0indicar \u00a0las \u00a0normas \u00a0constitucionales \u00a0que \u00a0protegen \u00a0el derecho invocado y su concreta transgresi\u00f3n \u00a0con la sentencia ameritada.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 este \u00a0 sentido, \u00a0 repetidamente \u00a0 la \u00a0jurisprudencia \u00a0ha \u00a0establecido \u00a0que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0aduce \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0se \u00a0debe \u00a0comprobar \u00a0la existencia de las irregularidades sustanciales \u00a0que \u00a0afecten \u00a0la \u00a0estructura \u00a0del sistema que lo inspira, tales como la falta de \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0del \u00a0imputado, \u00a0la \u00a0no \u00a0definici\u00f3n de situaci\u00f3n jur\u00eddica cuando \u00a0ella \u00a0era \u00a0obligatoria, \u00a0o \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0del \u00a0cierre \u00a0de \u00a0la investigaci\u00f3n; el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0etapa \u00a0investigativa o de juzgamiento y, en la fase del \u00a0juicio, \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de la fase probatoria, el debate oral, la sentencia, o la \u00a0posibilidad \u00a0de recurrir el fallo, entre otras, pero, en todo caso, sin dejar de \u00a0precisar \u00a0la definitiva incidencia del yerro en la sentencia que se impugna, por \u00a0afectar negativamente los intereses de la parte correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que \u00a0respecta \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n del \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa, es necesario que quien la alegue, determine cu\u00e1l es la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0que estima lesiva de esta garant\u00eda superior, con indicaci\u00f3n de las \u00a0normas \u00a0que \u00a0fueron \u00a0violadas, \u00a0dejando \u00a0establecido \u00a0la \u00a0forma \u00a0en que el vicio \u00a0repercute \u00a0negativamente \u00a0en \u00a0la \u00a0validez del rito llevado a cabo, y por qu\u00e9 el \u00a0encartado \u00a0fue \u00a0privado \u00a0de oportunidades que le permitir\u00edan sacar a delante de \u00a0manera favorable su situaci\u00f3n jur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0si lo que se pretende con la demanda \u00a0es \u00a0que \u00a0la Sala emita un pronunciamiento con criterio de autoridad en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0un \u00a0determinado \u00a0aspecto \u00a0jur\u00eddico \u00a0sobre \u00a0el \u00a0cual \u00a0no \u00a0exista suficiente \u00a0ilustraci\u00f3n \u00a0y \u00a0que \u00a0por confuso deba ser clarificado por v\u00eda jurisprudencial, \u00a0resulta \u00a0 indispensable \u00a0 que \u00a0 ello \u00a0 se \u00a0aduzca \u00a0expresamente \u00a0en \u00a0el \u00a0libelo, \u00a0indic\u00e1ndose \u00a0igualmente \u00a0si lo que se solicita es la unificaci\u00f3n de posiciones \u00a0encontradas \u00a0sobre \u00a0el particular, con expreso se\u00f1alamiento de las providencias \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0y \u00a0no \u00a0de \u00a0otra \u00a0autoridad \u00a0o autoridades, en las que se observen \u00a0posturas \u00a0divergentes \u00a0sobre \u00a0el mismo t\u00f3pico; la actualizaci\u00f3n de la doctrina \u00a0hasta \u00a0el \u00a0momento \u00a0vigente \u00a0por raz\u00f3n de las nuevas realidades jur\u00eddicas o de \u00a0otro \u00a0orden \u00a0que \u00a0le \u00a0compete \u00a0precisar al censor; o el pronunciamiento sobre un \u00a0tema \u00a0a\u00fan \u00a0no desarrollado por la Corte, se\u00f1alando de qu\u00e9 manera la decisi\u00f3n \u00a0demandada \u00a0presta \u00a0el \u00a0doble \u00a0servicio \u00a0de \u00a0solucionar adecuadamente el caso que \u00a0representa \u00a0y, \u00a0al \u00a0mismo \u00a0tiempo, \u00a0servir \u00a0de faro como criterio auxiliar de la \u00a0actividad judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La tercera exigencia, por su parte, impone el \u00a0cumplimiento \u00a0de los requisitos m\u00ednimos de forma y contenido se\u00f1alados para la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0212 \u00a0del \u00a0Estatuto \u00a0Procesal \u00a0Penal, a saber: (i) \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0y de la sentencia impugnada; (ii) \u00a0resumen \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y de la actuaci\u00f3n procesal; (iii) se\u00f1alamiento de la \u00a0causal \u00a0invocada y exposici\u00f3n de sus fundamentos, en la forma requerida por los \u00a0principios \u00a0 que \u00a0 rigen \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0que \u00a0se \u00a0propone. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe \u00a0resaltar \u00a0que \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0ha \u00a0indicado \u00a0 que \u00a0es \u00a0competencia \u00a0exclusiva \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0en \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0su \u00a0discrecionalidad, \u00a0ponderar \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0expuesta \u00a0en la demanda por la \u00a0parte \u00a0que \u00a0acude a dicho instrumento, y decidir si admite o rechaza el tr\u00e1mite \u00a0de la casaci\u00f3n excepcional que se propone. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0presente \u00a0asunto, \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0advierte \u00a0que \u00a0la sentencia de segunda instancia fue proferida por un Juez Penal \u00a0del \u00a0Circuito, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual no resulta procedente la casaci\u00f3n com\u00fan, \u00a0sino la discrecional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0el casacionista no fundamenta \u00a0que \u00a0esta \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0sea \u00a0necesaria \u00a0para \u00a0la \u00a0protecci\u00f3n \u00a0de las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0o \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0jurisprudencial, \u00a0de manera que no \u00a0justifica \u00a0la \u00a0discrecionalidad \u00a0para \u00a0que la Corte se ocupe de estudiar su caso \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda excepcional, lo cual impide acoger favorablemente sus aspiraciones \u00a0de que se case el fallo de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0anterior, el recurrente se \u00a0limita \u00a0a \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0se \u00a0desconocieron \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia \u00a0 \u00a0e \u00a0 in \u00a0 dubio \u00a0 pro \u00a0 reo, \u00a0pero \u00a0no \u00a0realiza \u00a0ninguna \u00a0labor \u00a0tendente \u00a0a \u00a0demostrarle \u00a0a la \u00a0Colegiatura \u00a0la \u00a0importancia \u00a0de \u00a0desarrollar \u00a0la \u00a0tem\u00e1tica y por qu\u00e9 la misma \u00a0resulta \u00a0indispensable \u00a0para \u00a0resolver \u00a0el \u00a0caso \u00a0que \u00a0litiga, \u00a0cu\u00e1les \u00a0son las \u00a0posturas \u00a0que \u00a0existen \u00a0sobre el particular y hasta d\u00f3nde es necesario extender \u00a0la discusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con todo, en el supuesto en que el demandante \u00a0hubiera \u00a0cumplido \u00a0con su deber de fundamentar la pretensi\u00f3n para dar paso a la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional por la v\u00eda discrecional, es claro que el presente asunto \u00a0no \u00a0cumple \u00a0con \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0de \u00a0admisibilidad, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0la falta de \u00a0nitidez, \u00a0claridad, \u00a0precisi\u00f3n e idoneidad sustancial saltan a la vista, raz\u00f3n \u00a0por la cual no se admitir\u00e1 el libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, aunque el demandante enuncia que \u00a0en \u00a0su \u00a0opini\u00f3n \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria de Wilman Herrera Molina y sus \u00a0posteriores \u00a0ampliaciones fueron inadecuadamente valoradas, lo cierto es que sus \u00a0consideraciones \u00a0no \u00a0encuentran \u00a0punto \u00a0de apoyo de cara a la objetividad que la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0revela, \u00a0y \u00a0que \u00a0fueron \u00a0estimadas \u00a0por \u00a0el fallador de la siguiente \u00a0forma15: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo \u00a0podemos observar estamos frente a \u00a0dos \u00a0versiones \u00a0antag\u00f3nicas entre s\u00ed, lo que resulta obvio, desde el entendido \u00a0que \u00a0 cado \u00a0 de \u00a0 los \u00a0acusados \u00a0(sic) \u00a0desea \u00a0endilgar \u00a0la responsabilidad de lo sucedido a su contrario; \u00a0sin \u00a0embargo \u00a0adentr\u00e1ndose \u00a0el Despacho en el an\u00e1lisis del material probatorio \u00a0no \u00a0es \u00a0posible tener la certeza absoluta de cu\u00e1l de los dos sujetos inici\u00f3 la \u00a0contienda, \u00a0pero \u00a0lo \u00a0que s\u00ed es un hecho notorio y no ofrece duda alguna es que \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0un \u00a0hecho violento en el cual MANUEL ESTEBAN ROJAS JOVEN y WILMAN \u00a0HERRERA \u00a0MOLINA \u00a0resultaron gravemente heridos, en este punto, no se puede dejar \u00a0de \u00a0lado \u00a0los dichos de la denunciante DUPERLI CAICEDO MOLINA, hermana de WILMAN \u00a0HERRERA \u00a0MOLINA, \u00a0quien \u00a0a pesar de no haber estado en el lugar y momento de los \u00a0hechos, \u00a0supo \u00a0por \u00a0un \u00a0vecino \u00a0que \u00a0WILMAN \u00a0Y MANUEL estaban peleando y los dos \u00a0ten\u00edan \u00a0machete.\u00a0 \u00a0Es decir, que tanto HERRERA MOLINA como ROJAS JOVEN, se \u00a0encontraban \u00a0armados \u00a0en \u00a0igualdad \u00a0de condiciones, cada uno con un machete y se \u00a0enfrentaron \u00a0en una disputa de manera voluntaria, atac\u00e1ndose uno al otro con la \u00a0mera intensi\u00f3n de hacerse da\u00f1o en su humanidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>Aunado \u00a0a \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0contamos \u00a0con la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0implicados \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad en las lesiones que \u00a0presenta \u00a0cada \u00a0uno \u00a0en \u00a0su \u00a0humanidad.\u00a0 As\u00ed, la foliatura da cuenta de la \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0fecha \u00a006 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0del \u00a02005 \u00a0de \u00a0MANUEL \u00a0ESTEBAN ROJAS JOVEN \u00a0(sic), \u00a0quien acepta que \u00a0ocasion\u00f3 \u00a0heridas \u00a0en \u00a0la \u00a0humanidad \u00a0de \u00a0WILMAN \u00a0HERRERA \u00a0MOLINA \u201c\u2026 se las \u00a0ocasion\u00e9 \u00a0yo\u201d, \u00a0de \u00a0la \u00a0misma manera, en indagatoria de fecha 06 de agosto de \u00a02010, \u00a0WILMAN \u00a0HERRERA MOLINA se\u00f1ala \u201c\u2026Entonces, yo acepto que her\u00ed a este \u00a0se\u00f1or\u201d, refiri\u00e9ndose a MANUEL ESTEBAN ROJAS JOVEN. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, probado est\u00e1 que exist\u00edan \u00a0diferencias \u00a0entre \u00a0MANUEL \u00a0ESTEBAN \u00a0ROJAS \u00a0y WILMAN HERRERA MOLINA desde tiempo \u00a0atr\u00e1s, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0los \u00a0llev\u00f3 \u00a0en \u00a0primer \u00a0lugar \u00a0al \u00a0maltrato verbal, a \u00a0insultarse \u00a0entre \u00a0s\u00ed \u00a0y \u00a0finalmente, \u00a0desencaden\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0lamentable suceso, \u00a0resultado \u00a0 heridos \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 humanidad \u00a0 de \u00a0manera \u00a0rec\u00edproca \u00a0(sic) \u00a0pues \u00a0si \u00a0bien \u00a0y \u00a0aunque en el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la investigaci\u00f3n no se pudo establecer qui\u00e9n inici\u00f3 la pelea, \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0s\u00ed \u00a0hubo un enfrentamiento voluntario, es decir, una ri\u00f1a \u00a0entre \u00a0los \u00a0incriminados, \u00a0como \u00a0acertadamente \u00a0lo \u00a0considera \u00a0el \u00a0a \u00a0quo \u00a0en la \u00a0sentencia de primera instancia;\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas \u00a0consideraciones \u00a0del \u00a0juzgador no son \u00a0objeto \u00a0de contradicci\u00f3n o controversia por el demandante, quien solo se dedica \u00a0a \u00a0sostener \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0ocurrieron \u00a0en \u00a0circunstancias \u00a0diversas \u00a0de \u00a0las \u00a0declaradas \u00a0por el fallo, lo cual se traduce en la manifiesta falta de idoneidad \u00a0sustancial \u00a0para \u00a0remover \u00a0el sentido de la decisi\u00f3n, m\u00e1s a\u00fan cuando no logra \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0tipo \u00a0de \u00a0error \u00a0cometido \u00a0y \u00a0su trascendencia pese a encontrarse \u00a0obligado a realizarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Queda \u00a0claro \u00a0para la Sala que los jueces de \u00a0instancia \u00a0le \u00a0dieron \u00a0el \u00a0alcance adecuado a las pruebas que se allegaron, como \u00a0que \u00a0se \u00a0analiz\u00f3, \u00a0valor\u00f3 \u00a0y \u00a0ponder\u00f3 adecuadamente los medios de convicci\u00f3n \u00a0obrantes en el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 su \u00a0 primer \u00a0cargo, \u00a0el libelista alega la violaci\u00f3n directa de la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0y \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida.\u00a0 \u00a0En estos \u00a0supuestos, \u00a0el censor tiene la obligaci\u00f3n de admitir la fijaci\u00f3n de los hechos \u00a0realizada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0as\u00ed como su valoraci\u00f3n probatoria, solo que, el \u00a0reproche \u00a0consiste en que la facticidad deducida fue ubicada err\u00f3neamente en la \u00a0ley.\u00a0 \u00a0Contrario \u00a0a \u00a0ello, el demandante dedica su argumentaci\u00f3n a rebatir \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0prueba incriminatoria contra su representado, se\u00f1alando que \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0que arrib\u00f3 el juez de segundo grado fue contraria a los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, los postulados de la l\u00f3gica, las leyes de la \u00a0ciencia \u00a0o \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0yerros \u00a0propios \u00a0de la violaci\u00f3n \u00a0indirecta, \u00a0que adem\u00e1s no fueron abordados con el rigor propio que esta v\u00eda de \u00a0inconformidad demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 su \u00a0segundo \u00a0cargo, \u00a0el recurrente reitera los argumentos expuestos \u00a0en \u00a0su \u00a0primera censura, pero se\u00f1alando en esta oportunidad la existencia de un \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0por \u00a0error de hecho, fundado en la err\u00f3nea interpretaci\u00f3n y \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Wilman \u00a0Herrera \u00a0Molina, \u00a0en contrav\u00eda de los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, los postulados de la l\u00f3gica, las leyes de la \u00a0ciencia \u00a0o \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la experiencia, que conllev\u00f3 a la condena de MANUEL \u00a0ESTEBAN ROJAS J\u00d3VEN. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0es \u00a0oportuno \u00a0recordar, \u00a0que el falso raciocinio tiene lugar cuando los falladores derivan del \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0deducciones \u00a0contrarias a los principios de la sana cr\u00edtica, \u00a0esto \u00a0es: \u00a0(i) \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica, (ii) las leyes de la ciencia, o \u00a0(iii) las reglas de la experiencia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estos \u00a0supuestos, \u00a0le \u00a0corresponde \u00a0al \u00a0recurrente \u00a0establecer: \u00a0(i) \u00a0qu\u00e9 \u00a0dice concretamente el medio probatorio; (ii) \u00a0qu\u00e9 \u00a0se \u00a0infiri\u00f3 \u00a0de \u00a0\u00e9l \u00a0en la sentencia atacada; (iii) cu\u00e1l fue el m\u00e9rito \u00a0persuasivo \u00a0otorgado; (iv) determinar el postulado l\u00f3gico, la ley cient\u00edfica o \u00a0la \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0experiencia \u00a0cuyo \u00a0contenido \u00a0fue \u00a0desconocido en el fallo; (v) \u00a0indicar \u00a0su \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0correcta; \u00a0(vi) \u00a0identificar \u00a0la \u00a0norma \u00a0de derecho \u00a0sustancial \u00a0indirectamente \u00a0excluida o indebidamente aplicada y; (vii) demostrar \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del error, expresando con claridad cu\u00e1l debe ser la adecuada \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0aquella \u00a0prueba, \u00a0con la indeclinable obligaci\u00f3n de acreditar \u00a0que \u00a0la \u00a0enmienda \u00a0del \u00a0yerro \u00a0dar\u00eda \u00a0lugar \u00a0a un fallo esencialmente diverso y \u00a0favorable a los intereses de su representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El anterior proceder no fue asumido en forma \u00a0alguna \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0en \u00a0este \u00a0asunto, \u00a0quien \u00a0se conform\u00f3 por afirmar la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00e1tica \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0sin \u00a0tener \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0que los errores por falso raciocinio tienen una entidad definida \u00a0y \u00a0no \u00a0corresponden \u00a0a \u00a0simples \u00a0percepciones \u00a0personales y caprichosas de quien \u00a0demanda en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0la Sala16: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLas reglas de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0se configuran a trav\u00e9s de la observaci\u00f3n e identificaci\u00f3n de \u00a0un \u00a0proceder \u00a0generalizado \u00a0y repetitivo frente a circunstancias similares en un \u00a0contexto \u00a0 temporo \u00a0 \u2013 \u00a0espacial \u00a0determinado. Por ello, tienen pretensiones de universalidad, que s\u00f3lo \u00a0se \u00a0except\u00faan \u00a0frente \u00a0a \u00a0condiciones especiales que introduzcan cambios en sus \u00a0variables \u00a0con \u00a0virtud \u00a0para \u00a0desencadenar respuestas diversas a las normalmente \u00a0esperadas y predecibles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 las \u00a0 cosas, \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 corresponden \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0postulado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018siempre \u00a0o \u00a0casi \u00a0siempre \u00a0que \u00a0se \u00a0presenta \u00a0 A, \u00a0 entonces, \u00a0 sucede \u00a0B\u2019, \u00a0 motivo \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 cual \u00a0 permiten \u00a0efectuar \u00a0pron\u00f3sticos \u00a0y \u00a0diagn\u00f3sticos. \u00a0Los primeros, referidos a predecir el acontecer que sobrevendr\u00e1 \u00a0a \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0una \u00a0causa \u00a0espec\u00edfica \u00a0(prospecci\u00f3n) \u00a0y \u00a0los segundos, \u00a0predicables \u00a0de \u00a0la \u00a0posibilidad de establecer a partir de la observaci\u00f3n de un \u00a0suceso \u00a0 \u00a0 final \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0 causa \u00a0 \u00a0 eficiente \u00a0 \u00a0 (retrospecci\u00f3n)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Conforme \u00a0con \u00a0lo \u00a0anterior, se advierte que el casacionista procede \u00a0de \u00a0manera \u00a0impropia \u00a0a \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0cargo y a enunciar de forma \u00a0abstracta \u00a0violaciones \u00a0a \u00a0los principios de la sana cr\u00edtica, los postulados de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0leyes \u00a0de la ciencia o las reglas de la experiencia, pero sin \u00a0explicar \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera fueron quebrantados en forma trascendente en el fallo \u00a0atacado, \u00a0circunstancia \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0se establece que su escrito no \u00a0guarda \u00a0el \u00a0debido \u00a0rigor \u00a0en \u00a0la \u00a0proposici\u00f3n \u00a0y \u00a0desenvolvimiento del reparo, \u00a0qued\u00e1ndose \u00a0en \u00a0la simple exposici\u00f3n de su percepci\u00f3n personal\u00edsima sobre el \u00a0asunto, \u00a0sin \u00a0identificar \u00a0los \u00a0pilares \u00a0de la sentencia y encaminar su esfuerzo \u00a0argumentativo \u00a0 demostrativo \u00a0 a \u00a0 derruirlos, \u00a0 desentendi\u00e9ndose \u00a0de \u00a0la \u00a0dual \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0encuentra revestido el \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debido \u00a0 a \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 tercer \u00a0 cargo \u00a0el \u00a0demandante \u00a0arguye \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de falso juicio de convicci\u00f3n generado en la inexistencia de prueba \u00a0id\u00f3nea \u00a0para \u00a0condenar \u00a0-aunque \u00a0en otros apartados afirma la ausencia total de \u00a0prueba-, \u00a0debe precisar la Sala, una vez m\u00e1s, que los errores de derecho pueden \u00a0presentarse \u00a0por tres motivos, (i) porque el juzgador\u00a0 desconoce las normas \u00a0que \u00a0regulan \u00a0la \u00a0producci\u00f3n \u00a0o \u00a0aducci\u00f3n de la prueba al proceso, (ii) porque \u00a0desatiende \u00a0las \u00a0normas \u00a0que tasan su valor probatorio o, (iii) porque inobserva \u00a0las normas que tarifan su eficacia probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta modalidad de error agrupa dos especies: \u00a0de \u00a0 legalidad \u00a0 y \u00a0 de \u00a0 convicci\u00f3n. \u00a0Los \u00a0primeros, \u00a0se \u00a0originan \u00a0en \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de normas que \u00a0regulan \u00a0la formaci\u00f3n, producci\u00f3n o incorporaci\u00f3n de la prueba al proceso. Y, \u00a0los \u00a0segundos, \u00a0son los correspondientes a los otros dos supuestos, esto es, los \u00a0que \u00a0provienen de la violaci\u00f3n de preceptos que tasan el valor o la eficacia de \u00a0la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0este \u00a0marco \u00a0conceptual, \u00a0existir\u00e1 \u00a0error \u00a0de derecho por falso juicio de legalidad cuando el juzgador le \u00a0otorga \u00a0validez \u00a0jur\u00eddica \u00a0a una determinada prueba porque considera que cumple \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0de \u00a0aducci\u00f3n, formaci\u00f3n o producci\u00f3n establecidas en la ley, \u00a0sin \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0sea; \u00a0o cuando la excluye del debate probatorio porque considera \u00a0que no las re\u00fane, cumpli\u00e9ndolas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, \u00a0existir\u00e1 \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por falso \u00a0juicio \u00a0de convicci\u00f3n, cuando el juzgador al apreciar una determinada prueba le \u00a0otorga \u00a0un \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0que la normatividad no le fija, o le niega el que \u00a0ella \u00a0le \u00a0asigna; \u00a0o \u00a0cuando \u00a0declara \u00a0demostrado un hecho con una prueba que la \u00a0normatividad \u00a0considera \u00a0no \u00a0apta \u00a0para acreditarlo17 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0caso \u00a0que \u00a0se analiza, el demandante \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal incurri\u00f3 en un error de derecho por falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0sin indicar puntualmente en qu\u00e9 prueba recay\u00f3 el error, olvidando \u00a0que \u00a0para \u00a0que este desacierto de apreciaci\u00f3n se estructure, es necesario, como \u00a0ya \u00a0se \u00a0indic\u00f3, \u00a0que \u00a0existan normas que preestablezcan el valor probatorio del \u00a0medio, \u00a0o \u00a0que \u00a0predeterminen \u00a0su \u00a0eficacia \u00a0probatoria, \u00a0y \u00a0que el juzgador, al \u00a0realizar \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n, \u00a0desconozca, \u00a0por \u00a0exceso \u00a0o \u00a0por \u00a0defecto, la tarifa \u00a0establecida \u00a0en \u00a0ellas, \u00a0situaciones \u00a0que \u00a0no \u00a0son \u00a0las \u00a0que se denuncian.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 su \u00a0 cuarto \u00a0cargo, \u00a0el \u00a0impugnante manifiesta que la sentencia del \u00a0Tribunal \u00a0adolece \u00a0de \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de legalidad por cuanto, a pesar de la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0medios \u00a0probatorios, \u00a0se \u00a0condena \u00a0a \u00a0su asistido incumpliendo los \u00a0requisitos \u00a0legales para llamar a juicio y, finalmente, condenarlo neg\u00e1ndole la \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0rec\u00edprocas \u00a0dolosas, \u00a0y la inaplicaci\u00f3n de los subrogados penales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0el \u00a0apartado \u00a0anterior \u00a0la \u00a0Sala \u00a0se refiri\u00f3 con suficiencia al \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la cual nos \u00a0remitimos \u00a0a \u00a0lo \u00a0all\u00ed expuesto. Baste indicar ahora, que en la postulaci\u00f3n el \u00a0demandante \u00a0no indica el medio probatorio sobre el cual recae el yerro, sino que \u00a0gen\u00e9ricamente \u00a0sostiene \u00a0que se incumplieron los requisitos legales para llamar \u00a0a juicio y condenar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0a \u00a0su \u00a0representado \u00a0se \u00a0le \u00a0vulner\u00f3 \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental \u00a0de la leg\u00edtima defensa por falso juicio de convicci\u00f3n, \u00a0por \u00a0quebrantamiento \u00a0a sus requisitos estructurales; el estado de ira e intenso \u00a0dolor; \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0rec\u00edprocas y los subrogados \u00a0penales, \u00a0olvidando \u00a0que \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y el falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0no pueden ser planteados en una misma censura, pues la consecuencia \u00a0del \u00a0primero es la inexistencia de la prueba, en tanto que en el falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0se \u00a0admite \u00a0que la prueba fue legalmente aducida, pero se cuestiona \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso de estimaci\u00f3n probatoria los jueces desconocieron el valor \u00a0establecido en la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aun \u00a0obviando \u00a0esta \u00a0circunstancia, \u00a0el \u00a0censor no explicita de qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0los \u00a0elementos \u00a0estructurales de las causales \u00a0eximentes \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0que \u00a0invoca, limit\u00e1ndose a exponer, a manera de \u00a0alegato \u00a0de instancia, su personal consideraci\u00f3n al respecto, sin informar nada \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0la \u00a0rese\u00f1a \u00a0que \u00a0se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0sobre la \u00a0totalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba incautada ni del an\u00e1lisis que sobre ellas se efectu\u00f3 \u00a0en los fallos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Finalmente, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0enunci\u00f3 en cada uno de sus reproches las \u00a0normas \u00a0 que \u00a0considera \u00a0violadas, \u00a0pero \u00a0no \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a \u00a0explicar, \u00a0en \u00a0forma \u00a0espec\u00edfica, c\u00f3mo se produjo el quebranto de cada una de ellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esta forma, la estructura de la demanda \u00a0presentada \u00a0solo \u00a0evidencia \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n del impugnante de que la Corte acoja \u00a0sin \u00a0m\u00e1s \u00a0el m\u00e9rito persuasivo que le confiere a los medios de descargo y, que \u00a0con \u00a0ello, \u00a0se \u00a0declare la inocencia de su asistido, sin confrontar siquiera sus \u00a0asertos \u00a0con \u00a0los \u00a0precisos \u00a0t\u00e9rminos \u00a0expresados \u00a0en \u00a0los \u00a0fallos de primera y \u00a0segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0mencionados equ\u00edvocos en el discurrir \u00a0del \u00a0recurrente \u00a0imposibilitan a la Sala acometer el estudio de la demanda, pues \u00a0si \u00a0no \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un alegato de libre factura, su presentaci\u00f3n con base en \u00a0an\u00e1lisis \u00a0fragmentarios e indemostrados, y sin atenerse a las reglas l\u00f3gicas y \u00a0argumentativas \u00a0que \u00a0la \u00a0gobiernan, \u00a0que \u00a0obliga a la Colegiatura a inadmitirlo, \u00a0porque \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del principio de limitaci\u00f3n propio del tr\u00e1mite casacional, \u00a0la Corte no se encuentra facultada para enmendar tales falencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, sea que se entienda que la \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0recurso \u00a0obedece \u00a0a \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0garantizar \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0del \u00a0procesado presuntamente conculcados por las instancias, o de \u00a0desarrollar \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0es \u00a0claro que el demandante no cumpli\u00f3 con el \u00a0deber \u00a0de \u00a0indicarle \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte, con la claridad y precisi\u00f3n requeridas, las \u00a0razones \u00a0por las cuales habr\u00eda de darle cabida a la casaci\u00f3n discrecional a un \u00a0asunto \u00a0 sobre \u00a0 el \u00a0 cual \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 cumplen \u00a0 los \u00a0presupuestos \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, cabe anotar que esta decisi\u00f3n \u00a0causa \u00a0ejecutoria \u00a0con \u00a0su suscripci\u00f3n y contra ella no procede recurso alguno, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que no sustituye ni reemplaza el fallo de segunda instancia, conforme \u00a0con \u00a0la \u00a0literalidad del art\u00edculo 187, inciso 2\u00ba de la Ley 600 de 2000, pese a \u00a0que los efectos jur\u00eddicos se surtan a partir de su comunicaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N PENAL,\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0 la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor del procesado MANUEL \u00a0ESTEBAN ROJAS JOVEN, por lo anotado \u00a0en la motivaci\u00f3n de este prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase al Despacho de \u00a0origen.\u00a0 C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 FRANCISCO ACU\u00d1A VIZCAYA \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ANTONIO HERN\u00c1NDEZ BARBOSA \u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0<\/p>\n<p>EYDER PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Cfr. \u00a0Folios 117 y ss y folios 163 y ss. del c.o.2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Cfr. \u00a0Folio 11 del c.o.1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Cfr. \u00a0Folio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Cfr. \u00a0Folio \u00a016. \u00a0Ib\u00eddem. Wilman \u00a0Herrera \u00a0fue \u00a0acusado \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de lesiones personales consagrado en los \u00a0art\u00edculos \u00a011, \u00a0112 \u00a0inciso \u00a02\u00ba, \u00a0113 \u00a0incisos \u00a02\u00ba \u00a0y \u00a03\u00ba \u00a0y \u00a0114 inciso 2\u00ba \u00a0ejusdem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Cfr. \u00a0Folio 194 a 205 ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 Cfr. \u00a0Folio \u00a0 \u00a0 231 \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0240. \u00a0 \u00a0Ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 Cfr. \u00a0Folio 99 a 114. del c.o.2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 Cfr. \u00a0Folio \u00a0 \u00a0 117 \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0144. \u00a0 \u00a0Ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 Cfr. \u00a0Folio 163 a 169. Ib\u00eddem \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0art\u00edculo \u00a0207: \u00a0\u2039\u20391. \u00a0Cuando la \u00a0sentencia \u00a0sea \u00a0violatoria \u00a0de una norma de derecho sustancial. Si la violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0sustancial \u00a0proviene \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o \u00a0de \u00a0derecho \u00a0en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0determinada \u00a0prueba, \u00a0es \u00a0necesario \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0alegue \u00a0el \u00a0demandante.\u203a\u203a. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0Cfr. Folio 19 reverso del cuaderno de la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0Cfr. Ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0Cfr. Folio 20 ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0\u00cddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15 \u00a0Cfr. Folio 166 anverso y reverso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>16 \u00a0Cfr. CSJ. AP. de 28 de septiembre de 2006, Rad. 19888. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>17 \u00a0Cfr. \u00a0CSJ. AP. de 4 de noviembre de 2009, Rad. 32839; de 4 de noviembre de 2010, \u00a0Rad. 35061; de 23 de febrero de 2011, Rad. 32783, entre otras. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 JOS\u00c9 FRANCISCO ACU\u00d1A VIZCAYA \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 AP129-2017 \u00a0 Radicaci\u00f3n No. 48564 \u00a0 (Aprobado Acta No. 007). \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., dieciocho (18) de enero de dos \u00a0mil diecisiete (2017). \u00a0\u00a0 Se pronuncia la Sala sobre la admisi\u00f3n de la \u00a0demanda \u00a0 \u00a0de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-34621","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-26"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34621","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34621"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34621\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34621"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34621"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34621"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}