{"id":34387,"date":"2023-09-13T19:43:28","date_gmt":"2023-09-13T19:43:28","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/sp2092-201647430\/"},"modified":"2023-09-13T19:43:28","modified_gmt":"2023-09-13T19:43:28","slug":"sp2092-201647430","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/sp2092-201647430\/","title":{"rendered":"SP2092-2016(47430)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO\u00a0 \u00a0 \u00a0 ALBERTO \u00a0 \u00a0 CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente \u00a0<\/p>\n<p>SP2092-2016 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n No. 47430 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado Acta No.\u00a0 046) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., veinticuatro (24) de febrero \u00a0de dos mil diecis\u00e9is (2016). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala se pronuncia sobre la admisibilidad \u00a0de \u00a0las \u00a0demandas \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentadas por los defensores de Paola Andrea \u00a0Parra \u00a0Casta\u00f1eda, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Custodia \u00a0Prieto \u00a0Moreno y Luis Javier Torres Posada \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida por el Tribunal Superior de San Gil1, \u00a0 \u00a0que \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0parte \u00a0la \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el Juzgado Segundo Penal del Circuito de \u00a0Villavicencio, \u00a0por \u00a0medio de la cual se conden\u00f3 a la citada en primer t\u00e9rmino \u00a0por \u00a0la \u00a0conducta punible de contrato sin cumplimiento de requisitos legales y a \u00a0los \u00a0 dos \u00a0 \u00faltimos \u00a0 por \u00a0 dicho \u00a0 delito \u00a0 y \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 de \u00a0 peculado \u00a0 por \u00a0apropiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 Y\u00a0\u00a0 \u00a0ACTUACI\u00d3N\u00a0\u00a0 PROCESAL\u00a0\u00a0 RELEVANTES: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0primeros \u00a0fueron \u00a0rese\u00f1ados \u00a0por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem en los siguientes \u00a0t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0hoy \u00a0occisos \u00a0Euser \u00a0Rond\u00f3n \u00a0Vargas \u00a0(excandidato \u00a0a \u00a0la Gobernaci\u00f3n del Meta) y Nubia Romero S\u00e1nchez (Diputada del \u00a0mismo \u00a0Departamento), denunciaron que en diversos contratos del Departamento del \u00a0Meta \u00a0se \u00a0presentaron \u00a0irregularidades \u00a0en \u00a0su \u00a0tr\u00e1mite, entre ellos, el 210 de \u00a02004, \u00a0cuyo objeto era la adquisici\u00f3n de 149.398 morrales para ni\u00f1as y ni\u00f1os, \u00a0denominado \u00a0\u201cmorrales \u00a0de \u00a0la alegr\u00eda\u201d, dentro del programa gratuidad de la \u00a0educaci\u00f3n, \u00a0sufragando \u00a0su \u00a0costo \u00a0con \u00a0recursos \u00a0provenientes de las regal\u00edas \u00a0petroleras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0el \u00a0anterior acontecer \u00a0f\u00e1ctico, \u00a0el \u00a024 \u00a0de \u00a0septiembre de 2007, en la Fiscal\u00eda Sexta Seccional de la \u00a0Unidad \u00a0Nacional \u00a0Anticorrupci\u00f3n, \u00a0se \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0contra \u00a0Paola \u00a0Andrea Parra Casta\u00f1eda, Mar\u00eda Custodia \u00a0Prieto \u00a0Moreno \u00a0y \u00a0Luis \u00a0Javier \u00a0Torres Posada, como coautores de los delitos de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0y \u00a0contrato sin cumplimiento de requisitos legales. \u00a0Adicionalmente, \u00a0a \u00a0la \u00a0primera \u00a0tambi\u00e9n se le llam\u00f3 a juicio por el delito de \u00a0falsedad \u00a0 ideol\u00f3gica \u00a0 en \u00a0 documento \u00a0 p\u00fablico2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelada \u00a0 esa \u00a0 determinaci\u00f3n \u00a0 por \u00a0los \u00a0defensores, \u00a0el \u00a028 \u00a0de febrero de 2008 fue confirmada en la Fiscal\u00eda Sesenta y \u00a0Dos Delegada ante el Tribunal Superior de Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 etapa \u00a0 de \u00a0la \u00a0causa \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0adelantarla \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de Villavicencio donde, \u00a0agotada \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0preparatoria y la vista p\u00fablica, el 26 de marzo de 2010 \u00a0se \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0a \u00a0Paola \u00a0Andrea \u00a0Parra \u00a0Casta\u00f1eda \u00a0por \u00a0los delitos de falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico y peculado por apropiaci\u00f3n, al paso que se \u00a0la \u00a0conden\u00f3 \u00a0como \u00a0coautora de la conducta punible de contrato sin cumplimiento \u00a0de \u00a0requisitos \u00a0legales \u00a0junto \u00a0a \u00a0Mar\u00eda \u00a0Custodia \u00a0Prieto Moreno y Luis Javier \u00a0Torres \u00a0Posada, a los que tambi\u00e9n se les sentenci\u00f3 por el il\u00edcito de peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n con el mismo grado de participaci\u00f3n, motivo por el cual se le \u00a0impuso \u00a0a \u00a0la \u00a0primera \u00a054 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y multa de 55 salarios m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales \u00a0vigentes, \u00a0mientras que a los dos restantes se les fij\u00f3 una \u00a0sanci\u00f3n \u00a0de \u00a08 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a09 \u00a0meses \u00a0de \u00a0privaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad y multa de \u00a0$529.601.033 \u00a0m\u00e1s \u00a010 \u00a0salarios \u00a0de \u00a0la \u00a0naturaleza advertida, y a todos se les \u00a0neg\u00f3 \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n de la pena y la prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria, \u00a0salvo \u00a0a \u00a0Parra Casta\u00f1eda, a quien le fue concedido este \u00faltimo \u00a0sustituto3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0sentencia fue apelada por los abogados \u00a0de \u00a0los \u00a0condenados \u00a0y la Fiscal\u00eda, as\u00ed que el 31 de julio de 2015 el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0San Gil lo confirm\u00f3 en parte, por cuanto le extingui\u00f3 la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0por \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0a \u00a0Luis \u00a0Javier \u00a0Torres Posada respecto del delito de \u00a0contrato \u00a0sin cumplimiento de requisitos legales, tras precisar que no era autor \u00a0sino \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0interviniente4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra esa determinaci\u00f3n los defensores de \u00a0Paola \u00a0Andrea \u00a0Parra \u00a0Casta\u00f1eda, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Custodia \u00a0Prieto Moreno y Luis Javier \u00a0Torres Posada presentaron recurso de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, con el fin de abordar el estudio \u00a0formal \u00a0de \u00a0las \u00a0tres \u00a0demandas \u00a0que \u00a0sustentan \u00a0dicho recurso, as\u00ed como de los \u00a0m\u00faltiples \u00a0cargos \u00a0que \u00a0en ellas se formulan, por razones metodol\u00f3gicas y para \u00a0evitar \u00a0repeticiones \u00a0innecesarias, \u00a0inicialmente se har\u00e1 referencia al alcance \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0a la manera como se deben postular las distintas \u00a0causales \u00a0 a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0es \u00a0posible \u00a0sustentar \u00a0dicho \u00a0medio \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0y \u00a0despu\u00e9s \u00a0se \u00a0entrar\u00e1 a analizar separadamente las censuras de \u00a0cada libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES\u00a0\u00a0 \u00a0DE\u00a0\u00a0 \u00a0LA\u00a0\u00a0 SALA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Sobre \u00a0el \u00a0alcance \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera \u00a0constante la Corte ha se\u00f1alado \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso extraordinario de casaci\u00f3n no es una instancia adicional a las \u00a0ordinarias \u00a0previamente \u00a0agotadas \u00a0y, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0no ha sido concebido como un \u00a0instrumento \u00a0que \u00a0permita \u00a0la \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debate \u00a0f\u00e1ctico \u00a0y jur\u00eddico \u00a0surtido \u00a0durante el proceso, sino que, por su propia naturaleza, se trata de una \u00a0sede \u00a0\u00fanica \u00a0que parte del supuesto de que la sentencia de segunda instancia se \u00a0ha \u00a0dictado \u00a0dentro \u00a0de un juicio legalmente adelantado y de forma acertada, por \u00a0lo que corresponde al impugnante desvirtuar lo anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa medida, dicho prop\u00f3sito solo puede \u00a0lograrse \u00a0mediante \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0demanda \u00a0escrita, \u00a0en \u00a0la que se \u00a0identifique \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida, se acrediten la legitimidad y el inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir, \u00a0se expresen con claridad y precisi\u00f3n los fundamentos f\u00e1cticos \u00a0y \u00a0jur\u00eddicos \u00a0de \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n, y se demuestre la objetiva configuraci\u00f3n de \u00a0uno \u00a0o \u00a0varios \u00a0de \u00a0los \u00a0motivos \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0taxativamente \u00a0previstos \u00a0en el \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, de conformidad con los principios que \u00a0gobiernan \u00a0el recurso extraordinario, en el libelo se debe demostrar \u00a0la \u00a0necesidad de la intervenci\u00f3n de la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0satisfacer \u00a0alguno \u00a0de los fines \u00a0establecidos \u00a0 \u00a0por \u00a0 el \u00a0 legislador \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 206 \u00a0 ib\u00eddem, valga decir, la efectividad del \u00a0derecho \u00a0material, \u00a0el \u00a0respeto \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas de los intervinientes en el \u00a0proceso o la reparaci\u00f3n de los agravios padecidos por estos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tal motivo, le corresponde al demandante \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0cumplir con unos m\u00ednimos requisitos de \u00a0forma \u00a0 y \u00a0 contenido \u00a0 que \u00a0 conduzcan \u00a0 a \u00a0 desquiciar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entre \u00a0los requisitos que ha de \u00a0cubrir \u00a0el \u00a0impugnante, \u00a0se \u00a0destaca \u00a0el \u00a0deber \u00a0de interponer el \u00a0recurso \u00a0dentro de la oportunidad legalmente prevista y la carga de acreditar la \u00a0existencia \u00a0 de \u00a0 inter\u00e9s \u00a0para \u00a0acudir \u00a0a \u00a0la \u00a0sede \u00a0extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 \u00a0demandante \u00a0 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0le \u00a0 corresponde \u00a0 se\u00f1alar, \u00a0 con \u00a0absoluta \u00a0precisi\u00f3n, \u00a0la \u00a0causal \u00a0 o \u00a0 causales \u00a0 que \u00a0apoyan \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n; \u00a0enunciar, \u00a0desarrollar \u00a0y \u00a0sustentar \u00a0de manera clara y exacta el cargo o cargos \u00a0que \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 amparo \u00a0 pretenda \u00a0proponer \u00a0y; \u00a0demostrar \u00a0con \u00a0nitidez \u00a0que \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en el asunto particular \u00a0resulta \u00a0necesaria \u00a0para \u00a0cumplir \u00a0alguno \u00a0o varios de los fines previstos por el recurso, valga recordar, \u00a0la \u00a0efectividad \u00a0del \u00a0derecho \u00a0material, \u00a0el respeto de las garant\u00edas \u00a0de los intervinientes en el proceso y la reparaci\u00f3n de los agravios inferidos a estos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0esa \u00a0perspectiva, en orden a predicar \u00a0una \u00a0debida \u00a0sustentaci\u00f3n, \u00a0le compete al censor exponer, de forma completa, de \u00a0conformidad \u00a0 con \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0suficiente, \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo \u00a0propuesto \u00a0en \u00a0la demanda se basta a s\u00ed mismo para lograr la infirmaci\u00f3n total \u00a0o parcial de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 \u00a0 tanto, \u00a0 \u00a0 una \u00a0 \u00a0 adecuada \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 recurso \u00a0 \u00a0 exige \u00a0que el demandante compruebe que el juzgador de segundo grado \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error \u00a0al \u00a0tomar \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0bien de actividad (vitium \u00a0 in \u00a0 procedendo) \u00a0o \u00a0de \u00a0juicio \u00a0(vitium in iudicando), para \u00a0cuyo \u00a0efecto \u00a0no basta con sostener que una determinada infracci\u00f3n se cometi\u00f3, \u00a0sino \u00a0que \u00a0es \u00a0indispensable \u00a0especificar en qu\u00e9 consisti\u00f3, qu\u00e9 repercusiones \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n recurrida, qu\u00e9 consecuencias desfavorables se derivaron \u00a0de \u00a0ella \u00a0para \u00a0la \u00a0parte impugnante, y por qu\u00e9 la intervenci\u00f3n de la Corte es \u00a0necesaria \u00a0 \u00a0para \u00a0 el \u00a0 cumplimiento \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 fines \u00a0 del \u00a0 recurso \u00a0 antes \u00a0se\u00f1alados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Sobre \u00a0las \u00a0causales de casaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. De la causal de nulidad: \u00a0<\/p>\n<p>Est\u00e1 \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a03\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0207 de la Ley 600 de 2000 y se consagr\u00f3 para alegar la existencia de \u00a0vicios \u00a0de \u00a0garant\u00eda \u00a0o \u00a0de \u00a0estructura \u00a0trascendentes, en orden a preservar el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales de las partes e intervinientes, \u00a0presupuestos necesarios para dictar la sentencia v\u00e1lidamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0si bien cuando se trata de proponer \u00a0censuras \u00a0encaminadas \u00a0a \u00a0obtener la nulidad de la actuaci\u00f3n la Corporaci\u00f3n ha \u00a0sido \u00a0flexible, \u00a0pues \u00a0no \u00a0reclama \u00a0r\u00edgidas f\u00f3rmulas para su presentaci\u00f3n, de \u00a0todas \u00a0formas, \u00a0en raz\u00f3n del car\u00e1cter extraordinario del recurso de casaci\u00f3n, \u00a0ha establecido un m\u00ednimo de exigencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tal \u00a0virtud, \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0reproche \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera, \u00a0impone al demandante el deber de \u00a0puntualizar \u00a0 la \u00a0 especie \u00a0 de \u00a0 irregularidad \u00a0 sustantiva \u00a0generadora \u00a0de \u00a0la \u00a0invalidaci\u00f3n, \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0f\u00e1cticos \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0ella se \u00a0patentiza, \u00a0la \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las normas vulneradas y el se\u00f1alamiento de \u00a0los \u00a0motivos \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0concreta \u00a0el \u00a0vicio \u00a0in procedendo denunciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0corresponde \u00a0al \u00a0libelista \u00a0determinar \u00a0el \u00a0tramo \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0cual surte efectos el \u00a0defecto, \u00a0con \u00a0indicaci\u00f3n \u00a0exacta de su cobertura, pero tambi\u00e9n ha de precisar \u00a0que \u00a0no existe procesalmente manera distinta de restaurar el debido proceso o la \u00a0garant\u00eda \u00a0afectada \u00a0y, \u00a0perentoriamente, \u00a0es \u00a0de \u00a0su \u00a0resorte \u00a0acreditar que la \u00a0irregularidad \u00a0puesta \u00a0de presente produce una secuela negativa y esencial en la \u00a0declaraci\u00f3n de justicia contenida en el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0prioridad \u00a0que gobierna el recurso de casaci\u00f3n, es preciso que los cargos donde \u00a0se \u00a0invoca \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera, \u00a0encabecen \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0demanda, pues de lo \u00a0contrario \u00a0 se \u00a0 comete \u00a0 un \u00a0error \u00a0de \u00a0l\u00f3gica \u00a0elemental \u00a0al \u00a0formular \u00a0otros \u00a0inicialmente, \u00a0pues \u00a0conforme \u00a0se \u00a0dej\u00f3 anotado, la legalidad del tr\u00e1mite y el \u00a0respecto \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales de las partes e intervinientes, es un \u00a0presupuesto necesario para dictar la sentencia v\u00e1lidamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, si la pretensi\u00f3n es denunciar \u00a0plurales \u00a0motivos \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0bien \u00a0en \u00a0punto \u00a0del desconocimiento del debido \u00a0proceso \u00a0o \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0que \u00a0les \u00a0asiste \u00a0a \u00a0quienes \u00a0participan \u00a0en la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0cada \u00a0una \u00a0de ellas debe postularse separadamente, en un orden tal, \u00a0que la de mayor cobertura sea la primera y as\u00ed sucesivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Sobre \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley sustancial: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Est\u00e1 \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a01\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0207 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de 2000 para asegurar la aplicaci\u00f3n de la ley \u00a0conforme \u00a0al \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0hecho \u00a0declarado \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, por tal motivo, \u00a0resulta \u00a0perentorio \u00a0que el recurrente se pliegue a un conjunto de requisitos de \u00a0ineludible \u00a0cumplimiento, en particular, a abandonar toda discusi\u00f3n en punto de \u00a0la \u00a0realidad f\u00e1ctica, as\u00ed como en torno a la valoraci\u00f3n probatoria consignada \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0bajo \u00a0el \u00a0entendido de que la causal aludida est\u00e1 prevista para \u00a0realizar \u00a0un juicio en derecho a la sentencia, con el cual se busca demostrar la \u00a0efectiva \u00a0presencia \u00a0de uno cualquiera de los siguientes sentidos o conceptos de \u00a0violaci\u00f3n: \u00a0 la \u00a0 exclusi\u00f3n \u00a0 evidente, \u00a0 la \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 indebida \u00a0 o \u00a0 la \u00a0interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0es \u00a0del caso precisar que cuando lo \u00a0buscado \u00a0es \u00a0constatar que en el fallo recurrido en casaci\u00f3n se incurri\u00f3 en la \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0evidente \u00a0de \u00a0una \u00a0espec\u00edfica \u00a0norma, \u00a0se impone comprobar el error \u00a0acerca \u00a0de \u00a0su \u00a0existencia, \u00a0vigencia, \u00a0validez \u00a0o falta de selecci\u00f3n. En otros \u00a0t\u00e9rminos, \u00a0el \u00a0problema \u00a0que subyace cuando se alega este sentido de violaci\u00f3n \u00a0es que un precepto no se aplic\u00f3 a pesar de que debi\u00f3 serlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0es menester indicar que si lo \u00a0deseado \u00a0es \u00a0poner \u00a0de presente que en la sentencia atacada por v\u00eda del recurso \u00a0extraordinario \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0de \u00a0una norma, \u00a0entonces \u00a0la \u00a0tarea discursiva se ha de enfocar en comprobar que a \u00e9sta (norma) \u00a0se \u00a0 le \u00a0 confiri\u00f3 \u00a0 un \u00a0 efecto \u00a0limitado \u00a0o \u00a0excedido \u00a0distinto \u00a0al \u00a0derivado \u00a0objetivamente \u00a0de \u00a0su \u00a0contenido. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0aqu\u00ed \u00a0la \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0radica \u00a0en \u00a0patentizar \u00a0que \u00a0a pesar de que la disposici\u00f3n se seleccion\u00f3 adecuadamente, no \u00a0se le dio el alcance que en realidad le corresponde. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0 si \u00a0 lo \u00a0pretendido \u00a0es \u00a0evidenciar \u00a0la aplicaci\u00f3n indebida de una determinada disposici\u00f3n, el esfuerzo \u00a0argumentativo \u00a0ha \u00a0de \u00a0encaminarse \u00a0a \u00a0constatar \u00a0la \u00a0defectuosa adecuaci\u00f3n del \u00a0supuesto \u00a0 f\u00e1ctico \u00a0dado \u00a0por \u00a0probado \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0objeto \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0contemplada \u00a0en \u00a0la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0utilizada. \u00a0En \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0lo \u00a0que \u00a0se persigue al alegar este sentido de \u00a0violaci\u00f3n, \u00a0es evidenciar que una norma distinta a la empleada es la que recoge \u00a0el aspecto f\u00e1ctico reconocido en la sentencia atacada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, es preciso mencionar que como \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0parte de la base de que la disposici\u00f3n vulnerada \u00a0es \u00a0correctamente \u00a0seleccionada, conforme se dej\u00f3 expuesto, no debe confundirse \u00a0este \u00a0concepto \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0con los eventos en donde por d\u00e1rsele un alcance \u00a0equivocado \u00a0a uno o varios de los elementos que la integran, no es aplicada o es \u00a0utilizada indebidamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0es \u00a0pertinente recordar que la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o \u00a0la exclusi\u00f3n evidente de una norma pueden concurrir a \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0la \u00a0err\u00f3nea \u00a0interpretaci\u00f3n de uno o varios de los elementos \u00a0que la componen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En estos eventos, el yerro de hermen\u00e9utica \u00a0conduce, \u00a0en \u00a0punto de la aplicaci\u00f3n indebida, a desbordar el verdadero sentido \u00a0de \u00a0uno \u00a0o \u00a0plurales \u00a0elementos \u00a0que integran la disposici\u00f3n y, por ello, se la \u00a0pone \u00a0a \u00a0gobernar \u00a0un asunto que no contempla. En cuanto hace a la exclusi\u00f3n de \u00a0su \u00a0aplicaci\u00f3n, el error en la ex\u00e9gesis de los elementos que componen la norma \u00a0lleva \u00a0 a \u00a0 restringir \u00a0 sus \u00a0 efectos \u00a0 jur\u00eddicos \u00a0 y \u00a0 por \u00a0 eso \u00a0 no \u00a0se \u00a0la \u00a0utiliza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, cuando se pregona que como resultado \u00a0de \u00a0la \u00a0err\u00f3nea \u00a0interpretaci\u00f3n de la disposici\u00f3n se cae en su exclusi\u00f3n, se \u00a0impone \u00a0que \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0(i) \u00a0indique el aspecto de derecho en que centra su \u00a0controversia, \u00a0as\u00ed \u00a0como (ii) la naturaleza del instituto jur\u00eddico recogido en \u00a0\u00e9l, \u00a0(iii) \u00a0especificando \u00a0su \u00a0ubicaci\u00f3n en el ordenamiento positivo. Adem\u00e1s, \u00a0(iv) \u00a0debe \u00a0puntualizar cu\u00e1l fue el alcance que se le concedi\u00f3 en el fallo que \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0desechar \u00a0la \u00a0norma e, igualmente, (iv) ha de ofrecer las razones por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0el entendimiento formulado en la demanda es el acertado, en orden a \u00a0demostrar \u00a0que el precepto excluido es el que debe gobernar el caso; tarea en la \u00a0que \u00a0resulta \u00a0perentorio \u00a0(v) \u00a0comprobar \u00a0la \u00a0coherencia \u00a0de \u00a0la interpretaci\u00f3n \u00a0postulada \u00a0por \u00a0el actor respecto de las categor\u00edas jur\u00eddicas relacionadas con \u00a0la \u00a0tem\u00e1tica \u00a0que \u00a0concentra \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n, \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el conjunto \u00a0regulatorio del punto de derecho que se analiza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0cuando \u00a0se alega que como \u00a0fruto \u00a0de \u00a0la \u00a0err\u00f3nea \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la norma se incurre en su indebida \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0corresponde \u00a0al \u00a0impugnante \u00a0(i) \u00a0precisar \u00a0el \u00a0aspecto de derecho \u00a0objeto \u00a0del \u00a0ataque, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0(ii) \u00a0establecer \u00a0la \u00a0naturaleza del instituto \u00a0jur\u00eddico \u00a0recogido en \u00e9l, (iii) puntualizando su ubicaci\u00f3n en el ordenamiento \u00a0positivo, \u00a0(iv) especificar cu\u00e1l fue la ex\u00e9gesis dada en la sentencia al mismo \u00a0e \u00a0indicar \u00a0las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las que ella resulta equivocada, (v) explicar por \u00a0qu\u00e9 \u00a0la comprensi\u00f3n propuesta en la demanda es la correcta, lo que impone (vi) \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0coherencia \u00a0de la interpretaci\u00f3n formulada por el actor frente a \u00a0las \u00a0categor\u00edas \u00a0jur\u00eddicas relacionadas con la tem\u00e1tica respecto del universo \u00a0regulatorio \u00a0inherente \u00a0al \u00a0punto \u00a0de \u00a0derecho \u00a0cuestionado \u00a0que \u00a0dio lugar a la \u00a0utilizaci\u00f3n incorrecta de la disposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. Sobre causal de la violaci\u00f3n indirecta \u00a0de la ley sustancial: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0encuentra contemplada en el numeral 1\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0207 de la Ley 600 de 2000 y tiene como prop\u00f3sito evidenciar que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0errores \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de la prueba, bien de \u00a0hecho: \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad, de existencia o falso raciocinio; o de \u00a0derecho: \u00a0por falso juicio de convicci\u00f3n o legalidad; lo cual puede dar lugar a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n indebida de una norma y a la correlativa falta de aplicaci\u00f3n de \u00a0otra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe se\u00f1alar que los primeros, esto es, los \u00a0errores \u00a0 de \u00a0hecho, \u00a0se \u00a0presentan \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0yerra \u00a0al \u00a0contemplar \u00a0materialmente \u00a0el \u00a0medio \u00a0de \u00a0conocimiento, \u00a0bien \u00a0porque \u00a0deja \u00a0de \u00a0apreciar un \u00a0elemento \u00a0de persuasi\u00f3n, a pesar de que fue v\u00e1lidamente allegado (falso juicio \u00a0de \u00a0existencia por omisi\u00f3n), o porque lo supone practicado sin que en efecto lo \u00a0haya \u00a0sido \u00a0y \u00a0se \u00a0le \u00a0otorga \u00a0poder \u00a0suasorio \u00a0(falso \u00a0juicio de existencia por \u00a0invenci\u00f3n); \u00a0o cuando no obstante que se incorpora legalmente, al fij\u00e1rsele su \u00a0contenido, \u00a0es \u00a0distorsionado, cercenado o adicionado en su expresi\u00f3n f\u00e1ctica, \u00a0haci\u00e9ndole \u00a0producir \u00a0efectos que objetivamente no afloran de \u00e9l (falso juicio \u00a0de \u00a0identidad); \u00a0o \u00a0porque \u00a0habiendo \u00a0sido \u00a0adecuadamente tra\u00eddo el elemento de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0en \u00a0la sentencia es apreciado en su exacta dimensi\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica, \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0al \u00a0asignarle \u00a0su \u00a0m\u00e9rito \u00a0persuasivo \u00a0se \u00a0produce un \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0postulados de la l\u00f3gica, de las leyes de la ciencia o \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas de experiencia, es decir, de los principios de la sana cr\u00edtica, \u00a0como \u00a0m\u00e9todo de valoraci\u00f3n probatoria aceptado en la ley procesal penal (falso \u00a0raciocinio). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0medida, \u00a0en \u00a0los \u00a0casos \u00a0en que la \u00a0censura \u00a0se \u00a0encamine a denunciar un falso juicio de existencia por omisi\u00f3n, es \u00a0deber \u00a0del \u00a0impugnante, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0identificar \u00a0el \u00a0elemento \u00a0de conocimiento \u00a0ignorado, \u00a0 se\u00f1alar \u00a0 en \u00a0 detalle \u00a0y \u00a0con \u00a0absoluta \u00a0objetividad, \u00a0su \u00a0alcance \u00a0demostrativo. \u00a0Igualmente \u00a0le incumbe determinar la conclusi\u00f3n que se extrae de \u00a0\u00e9l, \u00a0indicando \u00a0la \u00a0consecuencia \u00a0que \u00a0se \u00a0deriva \u00a0al \u00a0efectuar su apreciaci\u00f3n \u00a0conjunta \u00a0con \u00a0los \u00a0medios \u00a0de persuasi\u00f3n que apoyan la sentencia atacada, pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0es \u00a0del resorte del demandante, puntualizar la trascendencia del nuevo \u00a0escenario \u00a0f\u00e1ctico logrado a partir de la valoraci\u00f3n de la prueba olvidada, en \u00a0orden \u00a0a evidenciar que el error denunciado, por su entidad, da lugar a un fallo \u00a0con un sentido distinto y favorable a los intereses del actor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0en \u00a0los \u00a0casos \u00a0en que la \u00a0censura \u00a0se \u00a0dirija \u00a0a \u00a0denunciar \u00a0un falso juicio de existencia por invenci\u00f3n, \u00a0corresponde \u00a0al libelista comprobar el yerro, indicando del fallo, el sector del \u00a0mismo \u00a0en \u00a0donde \u00a0se \u00a0aluda \u00a0a \u00a0dicho medio que materialmente no fue practicado, \u00a0se\u00f1alando \u00a0qu\u00e9 \u00a0se \u00a0estableci\u00f3 \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0\u00e9l, \u00a0cu\u00e1l \u00a0el \u00a0m\u00e9rito se le \u00a0confiri\u00f3 \u00a0e \u00a0indicar \u00a0c\u00f3mo \u00a0elimin\u00e1ndolo \u00a0de \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n conjunta con el \u00a0restante \u00a0acervo \u00a0probatorio, \u00a0ello da lugar a variar las conclusiones del fallo \u00a0de \u00a0forma total o parcial y, por tanto, se hace necesario revocar o modificar la \u00a0parte \u00a0 \u00a0 resolutiva \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 sentencia \u00a0 \u00a0objeto \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0si \u00a0lo \u00a0perseguido \u00a0es \u00a0denunciar la \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falsos \u00a0juicios de identidad en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0al \u00a0demandante le corresponde especificar qu\u00e9 en \u00a0concreto \u00a0dice \u00a0el \u00a0medio \u00a0de \u00a0conocimiento; \u00a0qu\u00e9 exactamente dijo del mismo el \u00a0fallador, \u00a0c\u00f3mo \u00a0se \u00a0le \u00a0tergivers\u00f3, \u00a0cercen\u00f3 \u00a0o \u00a0adicion\u00f3 \u00a0en su expresi\u00f3n \u00a0material, \u00a0haci\u00e9ndole \u00a0producir efectos que objetivamente no surgen de \u00e9l y lo \u00a0m\u00e1s \u00a0importante, \u00a0determinar \u00a0la \u00a0repercusi\u00f3n \u00a0definitiva del desacierto en la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia \u00a0contenida \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0resolutiva de la sentencia \u00a0atacada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si \u00a0se \u00a0denuncia \u00a0la \u00a0configuraci\u00f3n de \u00a0falsos \u00a0raciocinios \u00a0por \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0se ha de indicar qu\u00e9 dice de manera objetiva el medio, qu\u00e9 infiri\u00f3 \u00a0de \u00a0\u00e9l \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0y \u00a0cu\u00e1l \u00a0m\u00e9rito persuasivo le fue otorgado. As\u00ed mismo, \u00a0corresponde \u00a0se\u00f1alar cu\u00e1l postulado de la l\u00f3gica, ley de la ciencia o m\u00e1xima \u00a0de \u00a0experiencia \u00a0fue \u00a0desconocida, \u00a0y \u00a0cu\u00e1l \u00a0el aporte cient\u00edfico correcto, la \u00a0regla \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica apropiada, la m\u00e1xima de la experiencia que debi\u00f3 tomarse \u00a0en \u00a0 consideraci\u00f3n \u00a0 y \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera. \u00a0Finalmente, \u00a0se \u00a0debe \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0error \u00a0alegado, \u00a0indicando \u00a0cu\u00e1l \u00a0ha de ser la apreciaci\u00f3n \u00a0correcta \u00a0de la prueba cuestionada, poniendo de manifiesto que ello habr\u00eda dado \u00a0lugar \u00a0a \u00a0proferir un fallo sustancialmente distinto y favorable a los intereses \u00a0representados por el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0es \u00a0preciso mencionar que \u00a0los \u00a0errores \u00a0en \u00a0punto de la valoraci\u00f3n de la prueba \u00a0no \u00a0pueden surgir de la simple disparidad de criterios \u00a0entre \u00a0la realizada por los juzgadores y la ofrecida por los sujetos procesales, \u00a0sino \u00a0de \u00a0la \u00a0evidente \u00a0contradicci\u00f3n entre aquella y \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0que gobiernan la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0 \u00a0medios \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0conocimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0perspectiva, \u00a0en sede \u00a0de casaci\u00f3n no es posible realizar una \u00a0simple \u00a0 confrontaci\u00f3n \u00a0 entre \u00a0 la \u00a0 actividad \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0realizada \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores bajo los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica y la ensayada por las \u00a0partes, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0en ese escenario prevalecer\u00e1 la \u00a0de \u00a0aquellos \u00a0y \u00a0no \u00a0la \u00a0de \u00a0estos, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n de la doble presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad \u00a0que \u00a0ampara a la sentencia de segunda \u00a0instancia cuando se acude al recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, \u00a0resulta \u00a0desacertado \u00a0tratar de imponer, a trav\u00e9s del \u00a0medio \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0extraordinario, \u00a0las \u00a0apreciaciones \u00a0personales de las partes sobre \u00a0las \u00a0de \u00a0los \u00a0juzgadores, \u00a0es decir, determinar subjetivamente el poder suasorio \u00a0que \u00a0ha \u00a0debido conced\u00e9rsele a un espec\u00edfico medio de conocimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 tanto, \u00a0 no \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0alegar \u00a0discrepancias \u00a0interpretativas \u00a0entre la apreciaci\u00f3n que de las pruebas hizo el \u00a0juzgador \u00a0y \u00a0c\u00f3mo \u00a0aspira \u00a0el demandante que se valoren, por cuanto tal postura \u00a0resulta \u00a0impertinente \u00a0en \u00a0sede del recurso extraordinario de casaci\u00f3n, dada la \u00a0presunci\u00f3n de acierto y legalidad que ampara al fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra parte, en cuanto hace relaci\u00f3n a \u00a0los \u00a0errores \u00a0de derecho cometidos en la apreciaci\u00f3n de la prueba, estos pueden \u00a0surgir, \u00a0bien \u00a0de \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n material del medio de conocimiento por parte \u00a0del \u00a0juzgador, \u00a0quien \u00a0lo acepta no obstante haber sido allegado a la actuaci\u00f3n \u00a0con \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0o \u00a0de las formalidades \u00a0legales \u00a0 para \u00a0 su \u00a0incorporaci\u00f3n \u00a0o \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0positivo); \u00a0o \u00a0lo \u00a0deja de apreciar a pesar de que aquellas fueron objetivamente \u00a0cumplidas, \u00a0pues \u00a0considera \u00a0que \u00a0no \u00a0concurren \u00a0en \u00a0un \u00a0determinado elemento de \u00a0persuasi\u00f3n (falso juicio de legalidad negativo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0errores \u00a0de \u00a0derecho \u00a0tambi\u00e9n pueden \u00a0surgir, \u00a0aun \u00a0cuando hoy en d\u00eda de manera poco frecuente al entrar en desuso el \u00a0sistema \u00a0procesal de la tarifa legal de la prueba, porque el juzgador desconozca \u00a0el \u00a0valor previamente asignado al medio de conocimiento en la ley, o la eficacia \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0le asigna (falso juicio de convicci\u00f3n), correspondiendo entonces al \u00a0actor \u00a0se\u00f1alar las normas procesales que regulan su poder suasorio, acreditando \u00a0c\u00f3mo se produjo su vulneraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0como \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de los errores de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0se \u00a0vienen \u00a0de \u00a0identificar \u00a0responden a momentos \u00a0l\u00f3gicamente \u00a0distintos \u00a0en \u00a0su valoraci\u00f3n, no resulta acertado que frente a un \u00a0mismo \u00a0elemento \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0y \u00a0dentro \u00a0de \u00a0un \u00a0mismo \u00a0cargo, \u00a0se denuncien \u00a0simult\u00e1neamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debido \u00a0a \u00a0ello, \u00a0en aras de la claridad y \u00a0precisi\u00f3n \u00a0que \u00a0debe \u00a0regir \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0del recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0compete \u00a0al actor identificar n\u00edtidamente la v\u00eda de impugnaci\u00f3n a \u00a0que \u00a0se \u00a0acoge, se\u00f1alar el sentido de trasgresi\u00f3n de la ley y, seg\u00fan el caso, \u00a0concretar \u00a0el \u00a0tipo \u00a0de \u00a0desacierto \u00a0en \u00a0que se funda, individualizar el medio o \u00a0medios \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0sobre \u00a0los \u00a0que \u00a0predica el yerro, e indicar de manera \u00a0objetiva \u00a0su \u00a0contenido, el m\u00e9rito atribuido por el juzgador, la incidencia del \u00a0desacierto \u00a0cometido \u00a0en \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0fallo, y concretar la norma de \u00a0derecho \u00a0sustancial \u00a0que mediatamente result\u00f3 excluida o indebidamente aplicada \u00a0y \u00a0acreditar \u00a0c\u00f3mo, de no haber ocurrido el yerro, el sentido del fallo habr\u00eda \u00a0sido \u00a0sustancialmente distinto y opuesto al impugnado, integrando de esta manera \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0conoce \u00a0como \u00a0la proposici\u00f3n jur\u00eddica del cargo y la formulaci\u00f3n \u00a0completa de \u00e9ste. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro lado, cabe se\u00f1alar que cuando se \u00a0cuestiona \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, ello \u00a0preliminarmente \u00a0implica \u00a0la \u00a0exigencia \u00a0de \u00a0identificar, con total claridad, el \u00a0elemento \u00a0de convicci\u00f3n de esa naturaleza sobre el cual se denuncia el error de \u00a0valoraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0igualmente \u00a0supone \u00a0la \u00a0necesidad de \u00a0precisar, \u00a0por \u00a0tratarse \u00a0la prueba inferencial de una construcci\u00f3n intelectual \u00a0del \u00a0juzgador, \u00a0en \u00a0cu\u00e1l \u00a0momento \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0el \u00a0yerro, es decir, si en la \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho indicador, en la obtenci\u00f3n de la inferencia l\u00f3gica \u00a0o, en la determinaci\u00f3n de la capacidad demostrativa del indicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, si la queja recae sobre el hecho \u00a0indicador, \u00a0como \u00a0de acuerdo con lo dispuesto en el art\u00edculo 286 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0 \u00a0Penal \u00a0 \u00a0\u00e9ste \u00a0 \u00a0\u201cdebe \u00a0 \u00a0estar \u00a0probado\u201d, \u00a0corresponde al impugnante identificar la \u00a0clase \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0respecto \u00a0del medio de persuasi\u00f3n en el cual \u00a0est\u00e1 fundado ese elemento de la prueba indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conviene \u00a0resaltar, \u00a0que \u00a0como \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0se \u00a0demuestra \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0cualquier \u00a0medio \u00a0de convicci\u00f3n, esto \u00a0implica \u00a0que \u00a0los \u00a0ataques contra \u00e9l se pueden intentar mediante la denuncia de \u00a0errores de hecho o de derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, por igual se hace necesario destacar \u00a0que, \u00a0demostrado \u00a0el \u00a0yerro de valoraci\u00f3n frente al elemento de convicci\u00f3n que \u00a0soportaba \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0se \u00a0entiende desvirtuada la prueba indiciaria, \u00a0pues \u00a0el \u00a0paso \u00a0siguiente en su estructuraci\u00f3n es eminentemente intelectual, el \u00a0cual \u00a0envuelve \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de una base material dada por el hecho indicante \u00a0que, \u00a0de \u00a0suyo, \u00a0ya \u00a0no \u00a0existir\u00eda \u00a0en \u00a0la forma concebida originalmente por el \u00a0juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0hace \u00a0a la inferencia l\u00f3gica, \u00a0como \u00a0se \u00a0trata de una labor reflexiva del fallador, su ataque en casaci\u00f3n solo \u00a0puede \u00a0intentarse alegando errores de hecho por falso raciocinio, lo cual impone \u00a0adentrarse \u00a0en \u00a0los terrenos de la violaci\u00f3n de las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0corresponde \u00a0al \u00a0censor \u00a0se\u00f1alar \u00a0c\u00f3mo \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0err\u00f3 en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de la prueba al desconocer los principios de la l\u00f3gica, las leyes \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0o \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de \u00a0la experiencia al momento de arribar a la \u00a0conclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0situaci\u00f3n \u00a0exige, por consiguiente, \u00a0dejar \u00a0de \u00a0lado \u00a0toda \u00a0discusi\u00f3n en torno de la prueba en que se fundament\u00f3 el \u00a0hecho \u00a0indicador, pues de no procederse as\u00ed se incurrir\u00eda en la contradicci\u00f3n \u00a0de \u00a0repudiar \u00a0la \u00a0base \u00a0de \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0y no \u00e9sta. No obstante, si el actor \u00a0pretende \u00a0atacar \u00a0ambas cosas, necesariamente debe hacerlo en cargos separados a \u00a0fin \u00a0de \u00a0salvaguardar \u00a0el principio de no contradicci\u00f3n que gobierna el recurso \u00a0de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0cuestiona la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0capacidad \u00a0demostrativa de la prueba indiciaria, como de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0287 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00e9sta debe \u00a0realizarse \u00a0 &#8220;en \u00a0conjunto \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0su \u00a0gravedad, \u00a0concordancia \u00a0y convergencia, y su relaci\u00f3n con los medios de prueba \u00a0que \u00a0obren \u00a0en la actuaci\u00f3n procesal\u201d, dado que tal \u00a0labor \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 es \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0intelectual, \u00a0igualmente \u00a0solo \u00a0puede \u00a0ser \u00a0reprochada \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de errores de hecho por falso raciocinio, \u00a0ataque \u00a0que \u00a0implica \u00a0aceptar \u00a0los hechos indicadores y las inferencias l\u00f3gicas \u00a0que en cada caso dedujo el funcionario judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0se \u00a0debe \u00a0concretar si el \u00a0yerro \u00a0 se \u00a0present\u00f3 \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0analizar \u00a0la \u00a0gravedad, \u00a0convergencia \u00a0y \u00a0congruencia \u00a0entre \u00a0los distintos indicios y las de \u00e9stos con los dem\u00e1s medios \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n, \u00a0o \u00a0al \u00a0asignar \u00a0su \u00a0fuerza \u00a0demostrativa \u00a0al \u00a0ocuparse \u00a0de \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0conjunta, \u00a0especificando \u00a0en \u00a0la \u00a0censura, \u00a0tanto \u00a0el tipo de error \u00a0cometido como cu\u00e1l postulado de la sana cr\u00edtica fue desconocido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acto \u00a0 seguido \u00a0 se \u00a0 debe \u00a0ense\u00f1ar \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0correcta, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0llegue \u00a0a una \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de justicia diversa a la contenida en el fallo impugnado, lo que a \u00a0la \u00a0par \u00a0supone \u00a0haber \u00a0desvirtuado \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0fundamentos \u00a0en \u00a0los cuales se \u00a0encuentre sustentada la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0lado, debe reiterar la Sala, que \u00a0cuando \u00a0el demandante decide perfilar su ataque por la v\u00eda indirecta con el fin \u00a0de \u00a0 denunciar \u00a0 la \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0normas \u00a0sustanciales \u00a0por \u00a0errores \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de los medios de conocimiento, la misma naturaleza excepcional que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0envuelve, \u00a0le \u00a0impone \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0abordar la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0c\u00f3mo habr\u00eda de corregirse el yerro probatorio que denuncia, \u00a0modificando \u00a0tanto \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0f\u00e1ctico \u00a0como \u00a0la \u00a0parte \u00a0dispositiva \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0labor encierra entonces, el deber de \u00a0realizar \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0conocimiento, valorando, de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que fueron \u00a0omitidas, \u00a0 cercenadas \u00a0o \u00a0tergiversados, \u00a0teniendo \u00a0a \u00a0su \u00a0vez \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0las \u00a0legalmente \u00a0allegadas \u00a0y \u00a0rechazadas y excluyendo las ilegalmente incorporadas o \u00a0practicadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0tarea, \u00a0desde \u00a0luego, \u00a0no \u00a0debe \u00a0ser \u00a0ejecutada \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0insular \u00a0sino \u00a0conjunta, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0entre \u00a0lo acreditado por las pruebas v\u00e1lidamente allegadas a la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0y \u00a0lo \u00a0que \u00a0resulte de la correcci\u00f3n probatoria derivada del ataque \u00a0casacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisado \u00a0el \u00a0alcance \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0forma \u00a0como se debe desarrollar el ataque por v\u00eda del recurso \u00a0extraordinario \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0causal \u00a0(nulidad, \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa o indirecta), \u00a0concepto \u00a0 de \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 (exclusi\u00f3n \u00a0 evidente, \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 indebida \u00a0o \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea) \u00a0y \u00a0modalidad \u00a0del \u00a0error \u00a0de apreciaci\u00f3n probatoria \u00a0(error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia por omisi\u00f3n o suposici\u00f3n, \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0o \u00a0falso \u00a0raciocinio; o error de derecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad o de convicci\u00f3n); conforme se anunci\u00f3 desde el comienzo, \u00a0enseguida \u00a0se \u00a0proceder\u00e1 \u00a0a examinar los requisitos formales de cada uno de los \u00a0cargos \u00a0formulados \u00a0en las demandas allegadas y para el efecto, una vez resumida \u00a0cada censura, a continuaci\u00f3n se analiza lo anotado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Demanda \u00a0allegada \u00a0a \u00a0nombre de Mar\u00eda \u00a0Custodia Prieto Moreno \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. Primer\u00a0\u00a0 cargo: \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0defensa \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia de haber \u00a0violado \u00a0de \u00a0manera indirecta la ley sustancial, tras incurrir en error de hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, lo que dio lugar a la aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo \u00a0397 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0el \u00a0censor que a pesar de que a la \u00a0procesada \u00a0Mar\u00eda \u00a0Custodia \u00a0Prieto \u00a0Moreno \u00a0se \u00a0le dedujo responsabilidad en el \u00a0delito \u00a0de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n por cuanto: (i) permiti\u00f3 que la entrega \u00a0del \u00a0objeto del contrato superara el plazo fijado, (ii) autoriz\u00f3 al contratista \u00a0a \u00a0subcontratar, \u00a0(iii) \u00a0no \u00a0verific\u00f3 el cabal cumplimiento de lo pactado, pues \u00a0los \u00a0elementos \u00a0entregados no llenaban las especificaciones t\u00e9cnicas acordadas, \u00a0y \u00a0(iv) \u00a0pag\u00f3 \u00a0con \u00a0sobrecostos \u00a0esos \u00a0elementos; \u00a0tales \u00a0conclusiones resultan \u00a0contradictorias \u00a0con lo expuesto al deducirle responsabilidad a la acusada Paola \u00a0Andrea \u00a0Parra Casta\u00f1eda en el delito de contrato sin cumplimiento de requisitos \u00a0legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0sobre \u00a0el \u00a0particular \u00a0que \u00a0en la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0dijo \u00a0que \u00a0Paola \u00a0Andrea \u00a0Parra \u00a0Casta\u00f1eda, \u00a0en \u00a0su \u00a0calidad \u00a0de \u00a0interventora, \u00a0 (i) \u00a0 no \u00a0 inform\u00f3 \u00a0 de \u00a0los \u00a0subcontratos \u00a0que \u00a0suscribi\u00f3 \u00a0el \u00a0contratista, \u00a0(ii) \u00a0comunic\u00f3 \u00a0falsamente \u00a0a \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Contrataci\u00f3n \u00a0del \u00a0Departamento \u00a0del \u00a0Meta \u2014a \u00a0cargo \u00a0de \u00a0Prieto \u00a0Moreno\u2014 \u00a0acerca \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 aquel \u00a0hab\u00eda \u00a0culminado \u00a0el \u00a0objeto \u00a0del \u00a0contrato \u00a0y, \u00a0por \u00a0consiguiente, \u00a0omiti\u00f3 \u00a0comunicar \u00a0que \u00a0no \u00a0se hab\u00eda cumplido el plazo pactado. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0(iii) \u00a0recibi\u00f3 \u00a0sin \u00a0reparos los morrales escolares a pesar de que no \u00a0satisfac\u00edan las especificaciones acordadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0medida, el censor sostiene que si \u00a0Paola \u00a0Andrea \u00a0Parra \u00a0Casta\u00f1eda, \u00a0en su condici\u00f3n de interventora, no inform\u00f3 \u00a0las \u00a0irregularidades \u00a0anotadas, \u00a0entonces \u00a0carece \u00a0de fundamento que el Tribunal \u00a0concluyera \u00a0que \u00a0la \u00a0procesada \u00a0Mar\u00eda \u00a0Custodia Prieto Moreno, dolosamente, (i) \u00a0hubiese \u00a0 autorizado \u00a0 subcontratar \u00a0 y \u00a0 (ii) \u00a0que \u00a0no \u00a0hubiera \u00a0verificado \u00a0el \u00a0cumplimiento \u00a0del \u00a0objeto \u00a0del contrato, por lo que permiti\u00f3 su incumplimiento; \u00a0pues \u00a0es \u00a0claro \u00a0que no ten\u00eda conocimiento de la conducta cometida al margen de \u00a0la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade \u00a0el \u00a0actor \u00a0que \u00a0a pesar de que, de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0Manual de Interventor\u00eda de la Unidad de Contrataci\u00f3n del \u00a0Departamento \u00a0del \u00a0Meta, a Paola Andrea Parra Casta\u00f1eda le correspond\u00eda llevar \u00a0los \u00a0controles \u00a0pertinentes \u00a0e \u00a0informar \u00a0a \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Contrataci\u00f3n si el \u00a0contratista \u00a0faltaba \u00a0a \u00a0alguna \u00a0de sus obligaciones contractuales; \u201cjam\u00e1s\u201d \u00a0 comunic\u00f3, \u00a0mientras \u00a0la \u00a0acusada \u00a0 Mar\u00eda \u00a0 Custodia \u00a0 Prieto \u00a0Moreno \u00a0estuvo \u00a0a \u00a0cargo \u00a0de \u00a0esa \u00a0unidad, \u00a0incumplimiento \u00a0alguno \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00e9ste, los sobrecostos o un desequilibrio \u00a0econ\u00f3mico en contra del departamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0el censor que seg\u00fan el mencionado \u00a0manual, \u00a0 a \u00a0 la \u00a0interventora, \u00a0entre \u00a0otras \u00a0funciones, \u00a0le \u00a0correspond\u00eda \u00a0la \u00a0liquidaci\u00f3n \u00a0del \u00a0contrato, \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0cuando la inculpada Prieto \u00a0Moreno \u00a0estaba \u00a0en \u00a0vacaciones, \u00a0as\u00ed \u00a0que \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0todo \u00a0lo \u00a0anterior el \u00a0impugnante \u00a0arriba \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de que no hubo apropiaci\u00f3n por parte de \u00a0\u00e9sta, \u00a0pues el anticipo por ella entregado se utiliz\u00f3 adecuadamente y la orden \u00a0de pago del saldo no fue emitida por ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0el recurrente asegura que \u00a0la \u00a0encausada \u00a0Mar\u00eda \u00a0Custodia \u00a0Prieto \u00a0Moreno \u00a0no \u00a0particip\u00f3 \u00a0en \u00a0la etapa de \u00a0planeaci\u00f3n, \u00a0pues el proyecto respectivo lo prepar\u00f3 el ordenador del gasto, es \u00a0decir, \u00a0la \u00a0Secretar\u00eda \u00a0de Educaci\u00f3n, tampoco intervino en la liquidaci\u00f3n del \u00a0contrato, \u00a0pues \u00a0estaba \u00a0en \u00a0vacaciones; \u00a0por tanto, no es posible endilgarle el \u00a0delito de peculado por apropiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0el \u00a0contrario, sostiene el libelista, \u00a0las \u00a0irregularidades \u00a0en \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0del \u00a0contrato \u00a0son atribuibles a Paola \u00a0Andrea \u00a0Parra \u00a0Casta\u00f1eda, de las cuales no sab\u00eda la enjuiciada Mar\u00eda Custodia \u00a0Prieto \u00a0Moreno, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0no \u00a0le fueron comunicadas por la primera, quien \u00a0incluso incurri\u00f3 en falsedades en sus informes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura el impugnante que el error de hecho \u00a0por \u00a0falso raciocinio se cometi\u00f3 sobre las pruebas documentales que obran en el \u00a0anexo \u00a0No. \u00a027, \u00a0en \u00a0las \u00a0que \u00a0Paola \u00a0Andrea \u00a0Parra \u00a0Casta\u00f1eda \u00a0da cuenta de la \u00a0ejecuci\u00f3n y del cumplimiento del contrato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0 \u00a0 entonces, \u00a0 \u00a0\u201cque \u00a0es \u00a0inadmisible, \u00a0desde \u00a0una \u00a0perspectiva \u00a0l\u00f3gica, que una \u00a0misma \u00a0prueba pueda servir para condenar a quien omiti\u00f3 un deber que claramente \u00a0estaba \u00a0en \u00a0su cabeza (la interventora Paola Andrea Parra Casta\u00f1eda) y al mismo \u00a0tiempo \u00a0permita \u00a0condenar \u00a0a \u00a0quien debi\u00f3 ser informada, pero no lo fue por esa \u00a0primera \u00a0persona, \u00a0quien \u00a0claramente \u00a0ten\u00eda \u00a0el deber funcional de advertir las \u00a0irregularidades \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0estaba \u00a0 \u00a0cometiendo \u00a0 el \u00a0 contratista\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0suma, \u00a0la \u00a0defensa \u00a0afirma que como la \u00a0procesada \u00a0Mar\u00eda \u00a0Custodia Prieto Moreno no fue enterada de las irregularidades \u00a0en \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0del \u00a0contrato, ni particip\u00f3 en su liquidaci\u00f3n por estar en \u00a0vacaciones; \u00a0no es posible deducirle el delito de peculado por apropiaci\u00f3n, por \u00a0tanto, \u00a0 \u00a0pide \u00a0 \u00a0casar \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 y \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 la \u00a0 absuelva \u00a0 de \u00a0 dicha \u00a0infracci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consideraciones\u00a0 sobre\u00a0 el\u00a0 \u00a0primer\u00a0 cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0el defensor asegura que \u00a0debido \u00a0a \u00a0que \u00a0Paola \u00a0Andrea Parra Casta\u00f1eda, en su condici\u00f3n de interventora \u00a0del \u00a0contrato \u00a0de \u00a0suministro \u00a0de \u00a0los \u00a0morrales escolares, omiti\u00f3 informar las \u00a0irregularidades \u00a0cometidas \u00a0con ocasi\u00f3n del mismo, de manera que por tal raz\u00f3n \u00a0la \u00a0procesada \u00a0Mar\u00eda \u00a0Custodia \u00a0Prieto \u00a0Moreno \u00a0no \u00a0se \u00a0enter\u00f3 \u00a0de ellas, pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0no \u00a0fue \u00a0la encargada de liquidarlo, de modo que el censor \u00a0alega \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal incurri\u00f3 en un falso raciocinio en punto del anexo No. \u00a027, \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0obraba prueba documental que demostraba que se hab\u00eda cumplido \u00a0cabalmente \u00a0con el contrato (cuando en verdad no era as\u00ed pero ello era ignorado \u00a0por \u00a0Prieto \u00a0Moreno); \u00a0de \u00a0esto \u00a0se \u00a0sigue \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0simplemente toma \u00a0insularmente \u00a0la \u00a0prueba \u00a0para \u00a0apoyar sus conclusiones acerca de la carencia de \u00a0responsabilidad \u00a0de la inculpada Prieto, pues guarda conveniente silencio frente \u00a0a \u00a0 las \u00a0 consideraciones \u00a0 del \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0el \u00a0cual, \u00a0en \u00a0esencia, dedujo que las citadas, junto con otros, \u00a0entre \u00a0ellos el contratista, actuaron mancomunadamente con el fin de afectar las \u00a0arcas del departamento del Meta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 esa \u00a0medida, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0omite \u00a0demostrar la consolidaci\u00f3n del falso raciocinio que pregona, \u00a0pues \u00a0 olvida \u00a0 el \u00a0esfuerzo \u00a0argumentativo \u00a0que \u00a0se \u00a0debe \u00a0adelantar \u00a0sobre \u00a0el \u00a0particular, \u00a0 \u00a0 tal \u00a0 \u00a0 como \u00a0 \u00a0qued\u00f3 \u00a0 \u00a0plasmado \u00a0 \u00a0inicialmente \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0esta \u00a0determinaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, limita la censura a se\u00f1alar que \u00a0en \u00a0el \u00a0anexo \u00a0No. 27 obra prueba documental en la que se pone de manifiesto que \u00a0Paola \u00a0Andrea \u00a0Parra \u00a0Casta\u00f1eda \u00a0consign\u00f3 \u00a0informaci\u00f3n alejada de la realidad \u00a0pues, \u00a0en \u00a0esencia, \u00a0expon\u00eda \u00a0que \u00a0el \u00a0contrato \u00a0se ejecut\u00f3 sin contratiempos, \u00a0cuando \u00a0lo cierto es que ocurri\u00f3 todo lo contrario, lo cual era ignorado por la \u00a0procesada \u00a0Mar\u00eda \u00a0Custodia \u00a0Prieto \u00a0Moreno, \u00a0mas, como no fue as\u00ed, pierde todo \u00a0asidero esa postura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una mirada al fallo de juzgador de segundo \u00a0grado \u00a0patentiza \u00a0lo \u00a0anterior, pues en \u00e9l se afirm\u00f3 lo siguiente sobre lo que \u00a0se viene de comentar: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, como se vislumbr\u00f3 desde un \u00a0inicio, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0proferida \u00a0contra \u00a0Mar\u00eda \u00a0Custodia Prieto \u00a0Moreno \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0contrato sin cumplimiento de requisitos legales y \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0debe \u00a0confirmarse; pues, contrario a lo expuesto en \u00a0las \u00a0censuras \u00a0promovidas \u00a0por aquella y su defensor, est\u00e1 demostrado que est\u00e1 \u00a0procesada, \u00a0en \u00a0la \u00a0etapa \u00a0precontractual \u00a0del \u00a0contrato \u00a0201 \u00a0de 2004, cometi\u00f3 \u00a0directamente \u00a0varias \u00a0irregularidades \u00a0que \u00a0atentan \u00a0contra \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0transparencia, \u00a0econom\u00eda, \u00a0responsabilidad y selecci\u00f3n objetiva consagrados en \u00a0la \u00a0Ley \u00a080 \u00a0de \u00a01993 y, adem\u00e1s, conoc\u00eda de los sobrecostos de los morrales\u2026 \u00a0materializados \u00a0por el propio contrato 210 que ella misma celebr\u00f3, todo lo cual \u00a0ocasion\u00f3 \u00a0un \u00a0beneficio \u00a0econ\u00f3mico \u00a0ilegal \u00a0a \u00a0favor del procesado Luis Javier \u00a0Torres \u00a0Posada \u00a0y \u00a0su \u00a0empresa de colchones CI Avetex; por tanto, se confirmar\u00e1 \u00a0integralmente la sentencia proferida en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0segundo lugar, suficientemente probado \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0tambi\u00e9n \u00a0y \u00a0sobre \u00a0ello \u00a0tampoco \u00a0hay lugar a discusi\u00f3n, que la \u00a0licitaci\u00f3n \u00a0001 \u00a0de \u00a02004, que culmin\u00f3 con la celebraci\u00f3n del contrato 201 de \u00a02004, \u00a0cuyo \u00a0objeto \u00a0era el suministro de 149.398 bolsos estudiantiles, desde su \u00a0propia \u00a0apertura \u00a0fue \u00a0dirigida en forma manifiestamente ilegal por la Unidad de \u00a0Contrataci\u00f3n \u00a0del \u00a0Departamento \u00a0que \u00a0regentaba \u00a0la sentenciada Mar\u00eda Custodia \u00a0Prieto \u00a0Moreno, con el \u00fanico y exclusivo prop\u00f3sito de que dicha licitaci\u00f3n se \u00a0la \u00a0ganara \u00a0Luis Javier Torres Posada a trav\u00e9s de su empresa CI Avetex, como en \u00a0efecto \u00a0ocurri\u00f3; \u00a0inclusive, \u00a0igualmente demostrado se encuentra que a\u00fan en la \u00a0etapa \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0y \u00a0liquidaci\u00f3n \u00a0del contrato estatal adjudicado en forma \u00a0ileg\u00edtima \u00a0al \u00a0contratista; \u00a0tambi\u00e9n \u00a0existieron \u00a0irregularidades \u00a0y omisiones \u00a0tendientes \u00a0a \u00a0favorecer \u00a0nuevamente \u00a0a \u00a0este \u00a0contratista, \u00a0a quien sin ning\u00fan \u00a0reparo \u00a0le \u00a0permitieron \u00a0incumplir \u00a0con \u00a0el plazo del contrato, subcontratar con \u00a0otras \u00a0personas \u00a0y \u00a0entregar los morrales estudiantiles sin que dichos elementos \u00a0cumplieran \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0que \u00a0se \u00a0exig\u00edan \u00a0y; aun as\u00ed, le \u00a0pagaron \u00a0el \u00a0contrato; \u00a0el \u00a0cual, para rematar , ostentaba elevados sobrecostos, \u00a0circunstancias plenamente demostradas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>\u2026la \u00a0capacidad \u00a0operacional de CI Avetex \u00a0fue \u00a0certificada \u00a0por \u00a0la sentenciada Paola Andrea Parra Casta\u00f1eda, quien fuera \u00a0designada \u00a0para el efecto por Mar\u00eda Custodia Prieto Moreno, ambas condenadas en \u00a0este \u00a0caso \u00a0precisamente \u00a0por \u00a0favorecer \u00a0il\u00edcitamente \u00a0a \u00a0la empresa de Torres \u00a0Posada, \u00a0que \u00a0por \u00a0dem\u00e1s \u00a0era \u00a0una \u00a0f\u00e1brica \u00a0de \u00a0colchones y no ten\u00eda ninguna \u00a0experiencia en la fabricaci\u00f3n de maletines. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0conclusi\u00f3n, tenemos entonces que Luis \u00a0Javier \u00a0Torres \u00a0Posada \u00a0fue \u00a0el \u00a0beneficiario \u00a0final \u00a0de \u00a0la \u00a0empresa \u00a0delictiva \u00a0orquestada \u00a0por \u00a0el \u00a0ex \u00a0Gobernador \u00a0del \u00a0Meta \u00a0Gilberto \u00a0Castro \u00a0Rinc\u00f3n, quien \u00a0vali\u00e9ndose \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Contrataci\u00f3n del Departamento, en cabeza de su \u00a0directora \u00a0Mar\u00eda Custodia Prieto Moreno, permiti\u00f3 el desfalco de las arcas del \u00a0departamento \u00a0en provecho de Torres Posada y su empresa CI Avetex, que fue la en \u00a0que \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0logr\u00f3 acceder a los dineros del departamento, por cuenta de \u00a0una \u00a0contrataci\u00f3n \u00a0ama\u00f1ada e ilegal y de una ejecuci\u00f3n contractual deficiente \u00a0y con sobrecostos por el orden de $529.601.033. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, lo que se advierte es que \u00a0el \u00a0defensor \u00a0sof\u00edsticamente \u00a0sectoriza \u00a0la prueba con el fin de mostrar que la \u00a0acusada \u00a0Mar\u00eda \u00a0Custodia \u00a0Prieto \u00a0Moreno no sab\u00eda de las irregularidades en la \u00a0contrataci\u00f3n \u00a0y \u00a0que, por tanto, no era posible deducirle el delito de peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n por el cual fue sentenciada, cuando lo cierto es que actu\u00f3 de \u00a0consuno \u00a0con \u00a0el \u00a0contratista \u00a0Luis \u00a0Javier \u00a0Torres \u00a0Posada y Paola Andrea Parra \u00a0Casta\u00f1eda \u00a0para \u00a0lograr \u00a0que \u00a0el \u00a0primero \u00a0obtuviera \u00a0un \u00a0provecho \u00a0ilegal \u00a0con \u00a0fundamento en un sobrecosto en el precio de los morrales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esas condiciones, como no se desarrolla \u00a0adecuadamente \u00a0la censura e, igualmente, se ignora el contenido de la sentencia, \u00a0el reparo se inadmitir\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.\u00a0 \u00a0 \u00a0 Segundo\u00a0\u00a0 \u00a0cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0recurrente \u00a0denuncia \u00a0la sentencia por \u00a0haber \u00a0violado \u00a0de \u00a0manera indirecta la ley sustancial a causa de error de hecho \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n de la prueba, lo que dice, condujo a la aplicaci\u00f3n indebida \u00a0del art\u00edculo 397 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre el particular expresa que si bien en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada \u00a0Mar\u00eda \u00a0Custodia \u00a0Prieto Moreno se le dedujo el \u00a0delito \u00a0de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0con fundamento en el sobreprecio de los \u00a0morrales, \u00a0pone \u00a0de \u00a0presente \u00a0que \u00a0el \u00a0mismo tuvo origen en la liquidaci\u00f3n del \u00a0contrato \u00a0respectivo, \u00a0labor en la que no particip\u00f3, como tampoco lo hizo en la \u00a0fijaci\u00f3n de los costos durante la etapa de planeaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, manifiesta que a pesar de \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primer grado se tuvo en cuenta el dicho de Carmen Ayde\u00e9 \u00a0Leal \u00a0Rey \u00a0para \u00a0deducirle responsabilidad a Carlos Eduardo Tob\u00f3n Borrero, pues \u00a0aquella \u00a0sostuvo que \u00e9ste fue quien indic\u00f3 el precio de los morrales, lo que a \u00a0la \u00a0citada \u00a0no \u00a0le \u00a0pareci\u00f3 \u00a0extra\u00f1o \u00a0por \u00a0cuanto el gobernador de entonces lo \u00a0encarg\u00f3 \u00a0de \u00a0esa labor; el actor aduce que a su vez tal testimonio \u201cno \u00a0fue \u00a0tenido \u00a0en \u00a0cuenta para dilucidar de manera adecuada la \u00a0responsabilidad \u00a0 que \u00a0 sobre \u00a0 los \u00a0 hechos \u00a0 tuvo \u00a0 Mar\u00eda \u00a0 Custodia \u00a0 Prieto \u00a0Moreno\u201d, \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0fue \u00a0bajo \u00a0las \u00a0circunstancias anotadas que se origin\u00f3 el sobrecosto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, una vez el libelista pone de \u00a0presente \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Contrataci\u00f3n dirigida por la procesada Prieto \u00a0Moreno, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con la normatividad de la \u00e9poca (Dec. 327 de 2002 y arts. \u00a068 \u00a0y \u00a071 de la Ley 489 de 1998), si bien le compet\u00eda adelantar el tr\u00e1mite del \u00a0proceso \u00a0de \u00a0contrataci\u00f3n, \u00a0la \u00a0etapa de planeaci\u00f3n no era de su resorte, pues \u00a0estaba \u00a0en \u00a0cabeza \u00a0del \u00a0ordenador \u00a0del gasto, as\u00ed que tras hacer referencia al \u00a0principio \u00a0de \u00a0articulaci\u00f3n, \u00a0para \u00a0denotar \u00a0que \u00a0las \u00a0diferentes \u00a0etapas de la \u00a0contrataci\u00f3n \u00a0 p\u00fablica \u00a0se \u00a0delegan \u00a0a \u00a0distintos \u00a0\u00f3rganos \u00a0con \u00a0atribuciones \u00a0separadas \u00a0pero \u00a0con \u00a0un \u00a0fin \u00a0com\u00fan; reitera que la acusada no intervino en la \u00a0planeaci\u00f3n, \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0est\u00e1 incluida la elaboraci\u00f3n del pliego de \u00a0condiciones (arts. 24-5 y 30-2 de la Ley 80 de 1993). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s \u00a0adelante, vuelve e insiste en que la \u00a0procesada \u00a0Mar\u00eda \u00a0Custodia \u00a0Prieto \u00a0Moreno \u00a0no \u00a0intervino en la planeaci\u00f3n del \u00a0contrato, \u00a0que \u00a0es \u00a0en \u00a0donde \u00a0se \u00a0determinan \u00a0los \u00a0costos \u00a0(Acuerdo \u00a0No. \u00a01 \u00a0de \u00a020025), \u00a0pues \u00a0ello \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n del \u00a0Departamento \u00a0del \u00a0Meta \u00a0por delegaci\u00f3n del gobernador (Dec. 047 de 2002), como \u00a0lo \u00a0refieren \u00a0Patricia \u00a0Alonso \u00a0Olaya, \u00a0titular \u00a0de esa secretar\u00eda antes de los \u00a0hechos, \u00a0Fern\u00e1ndez \u00a0Torres, encargado de la misma para la fecha de los sucesos, \u00a0Camilo \u00a0Torres, \u00a0Secretario \u00a0de \u00a0Planeaci\u00f3n \u00a0y \u00a0Desarrollo \u00a0en 2003, Juan Diego \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0y \u00a0Carmen Ayde\u00e9 Leal Rey, la que afirm\u00f3, junto con Malely Z\u00e1rate, que \u00a0quien indic\u00f3 el valor fue Carlos Eduardo Tob\u00f3n Borrero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0 una \u00a0 vez \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0hace \u00a0referencia \u00a0a \u00a0decisi\u00f3n de esta Corporaci\u00f3n en donde se juzg\u00f3 la conducta del \u00a0gobernador \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 \u00e9poca \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 contrataci\u00f3n \u00a0de \u00a0marras6, en donde se \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que como lo dijo la aqu\u00ed acusada, en la unidad por ella dirigida no se \u00a0desarrollaban \u00a0todas \u00a0las \u00a0etapas \u00a0de \u00a0la \u00a0contrataci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0desde \u00a0el nivel \u00a0central, \u00a0bajo \u00a0la \u00a0conducci\u00f3n \u00a0del \u00a0referido \u00a0mandatario, se hac\u00eda ver que se \u00a0actuaba \u00a0conforme a la ley y era de all\u00ed que ven\u00edan los pliegos de condiciones \u00a0y \u00a0que \u00a0en el caso del contrato que interesa, quien indic\u00f3 el precio fue Carlos \u00a0Eduardo \u00a0Tob\u00f3n \u00a0Borrero, \u00a0secretario privado del mencionado gobernante; subraya \u00a0que \u00a0aqu\u00ed \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0al \u00a0afirmar \u00a0que a aquella \u201cfuncionaria \u00a0es a la que mayor reproche le cabe, ya que ten\u00eda a \u00a0su \u00a0cargo \u00a0la importante labor de manejar con profesionalismo, responsabilidad y \u00a0honestidad \u00a0los \u00a0recursos \u00a0de \u00a0inversi\u00f3n \u00a0del Departamento del Meta\u201d, \u00a0 \u00a0cuando \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0verdad \u00a0 \u00a0ello \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0le \u00a0 \u00a0achac\u00f3 \u00a0 \u00a0al \u00a0gobernador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, el censor aduce que incluso \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado se admiti\u00f3 que la encargada de la etapa de \u00a0planeaci\u00f3n del contrato era la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expuesto lo anterior, se\u00f1ala el libelista \u00a0que \u00a0el \u00a0a \u00a0quo \u00a0por igual \u00a0indic\u00f3 \u00a0que el pliego de condiciones lo elabor\u00f3 Carlos Eduardo Tob\u00f3n Borrero, \u00a0secretario \u00a0privado \u00a0del \u00a0gobernador, \u00a0a pesar que esto era de competencia de la \u00a0Secretar\u00eda \u00a0de \u00a0Educaci\u00f3n. \u00a0As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0que \u00a0quien los llev\u00f3 a la Unidad de \u00a0Contrataci\u00f3n \u00a0a cargo de la inculpada Mar\u00eda Custodia Prieto Moreno fue William \u00a0Alfonso \u00a0Villamil Hern\u00e1ndez y que la que autoriz\u00f3 su publicaci\u00f3n por internet \u00a0fue Luz \u00c1ngela Rinc\u00f3n Escobar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0recuerda \u00a0que \u00a0el \u00a0a \u00a0quo tambi\u00e9n indic\u00f3 que el pliego de \u00a0condiciones \u00a0 estaba \u00a0 elaborado \u00a0para \u00a0adjudicar \u00a0el \u00a0contrato \u00a0a \u00a0una \u00a0persona \u00a0determinada, \u00a0que \u00a0Carlos \u00a0Eduardo \u00a0Tob\u00f3n \u00a0Borrero \u00a0era \u00a0el \u00a0abanderado de esas \u00a0licitaciones, \u00a0pues \u00a0fij\u00f3 \u00a0el \u00a0precio \u00a0de \u00a0los \u00a0morrales \u00a0y \u00a0realiz\u00f3 el pliego \u00a0anotado, \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0lleg\u00f3 \u00a0con \u00a0fundamento en los testimonios de \u00a0Carmen \u00a0Ayde\u00e9 \u00a0Leal Rey, Mar\u00eda Fernanda Pe\u00f1a Boh\u00f3rquez, Nidia Marcela Quigua \u00a0Mayorga, Luz \u00c1ngela Rinc\u00f3n Escobar y Malely Z\u00e1rate Hern\u00e1ndez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0entonces \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0que se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un falso raciocinio por parte del Tribunal, por cuanto consider\u00f3 \u00a0que \u00a0los testimonios que sirvieron para condenar a Carlos Eduardo Tob\u00f3n Borrero \u00a0en \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0no \u00a0lograban \u00a0demostrar con certeza su responsabilidad, \u00a0precisando \u00a0el \u00a0ad quem que \u00a0la \u00a0declarante \u00a0Carmen \u00a0Ayde\u00e9 Leal Rey mal interpret\u00f3 lo escrito por aqu\u00e9l en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0valores, \u00a0pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que no hab\u00eda claridad \u00a0acerca \u00a0de \u00a0si \u00a0aquel \u00a0revis\u00f3 o evalu\u00f3 el pliego de condiciones, o los hubiera \u00a0enviado \u00a0con \u00a0William \u00a0Alfonso \u00a0Villamil Hern\u00e1ndez a la Unidad de Contrataci\u00f3n \u00a0donde se afirma se publicaron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0que \u00a0por \u00a0igual \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem afirm\u00f3 que la procesada Mar\u00eda \u00a0Custodia \u00a0Prieto \u00a0Moreno no decret\u00f3 la nulidad del proceso de contrataci\u00f3n por \u00a0cuanto \u00a0ello perjudicar\u00eda la empresa criminal con el fin de obtener el provecho \u00a0con la adjudicaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicho \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0a regl\u00f3n seguido el \u00a0censor \u00a0asevera \u00a0que a pesar de que se concluy\u00f3 que no hubo dolo en la conducta \u00a0de \u00a0Carlos Eduardo Tob\u00f3n Borrero al fijar los precios, se asegur\u00f3 que el error \u00a0en \u00a0su \u00a0fijaci\u00f3n \u00a0sustenta \u00a0el \u00a0dolo \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0dedujo a la implicada Mar\u00eda \u00a0Custodia Prieto Moreno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expone \u00a0entonces \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0que \u00a0no \u00a0obstante \u00a0que \u00a0la interpretaci\u00f3n equivocada de las instrucciones dadas a Carmen \u00a0Ayde\u00e9 \u00a0Leal \u00a0Rey sirvi\u00f3 para librar de responsabilidad a Carlos Eduardo Tob\u00f3n \u00a0Borrero, \u00a0en el caso de la enjuiciada Mar\u00eda Custodia Prieto Moreno sirvi\u00f3 para \u00a0atribuirle \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el plan criminal para apropiarse en favor de \u00a0terceros de los recursos del departamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0cosas, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0actor \u00a0concluye: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0vertida \u00a0por \u00a0la doctora \u00a0Carmen \u00a0Ayde\u00e9 \u00a0Leal, \u00a0conjuntamente con los Decretos departamentales 047 y 327, \u00a0ambos \u00a0de \u00a02002, \u00a0el \u00a0Acuerdo \u00a0001\u2026 \u00a0y \u00a0los \u00a0testimonios rendidos por Patricia \u00a0Alfonso \u00a0Olaya, \u00a0Camilo \u00a0Torres, \u00a0Malely Z\u00e1rate y Juan Diego Mu\u00f1oz, fueron las \u00a0pruebas \u00a0incorrectamente valoradas por los jueces de primera y segunda instancia \u00a0incurriendo \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0que los conmin\u00f3 a sentar responsabilidad \u00a0penal \u00a0en \u00a0cabeza \u00a0de Mar\u00eda Custodia Prieto Moreno por falencias que ocurrieron \u00a0en \u00a0la \u00a0etapa \u00a0de \u00a0planeaci\u00f3n \u00a0contractual, \u00a0etapa \u00a0\u00e9sta que por raz\u00f3n de sus \u00a0funciones \u00a0le \u00a0era \u00a0totalmente \u00a0ajena\u2026 desatendiendo as\u00ed la sana cr\u00edtica, lo \u00a0cual \u00a0les \u00a0report\u00f3 \u00a0plasmar \u00a0en las correspondientes sentencias inferencias del \u00a0todo err\u00f3neas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tanto, pide casar el fallo y absolver a \u00a0la procesada por el delito de peculado por apropiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consideraciones\u00a0 sobre\u00a0 el\u00a0 \u00a0segundo\u00a0 cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si bien el defensor pone de manifiesto que \u00a0el \u00a0sobrecosto \u00a0de \u00a0los \u00a0morrales \u00a0se origin\u00f3 en la etapa de planeaci\u00f3n, en la \u00a0cual \u00a0no \u00a0particip\u00f3 \u00a0la enjuiciada Mar\u00eda Custodia Prieto Moreno, pues el valor \u00a0lo \u00a0fij\u00f3 \u00a0Carlos \u00a0Eduardo \u00a0Tob\u00f3n Borrero, secretario privado del gobernador de \u00a0entonces, \u00a0quien \u00a0le \u00a0deleg\u00f3 \u00a0esa \u00a0labor, \u00a0pero \u00a0adem\u00e1s, que con la prueba que \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0para \u00a0absolver \u00a0al \u00a0citado, a su vez se le deriv\u00f3 responsabilidad a la \u00a0inculpada \u00a0Prieto \u00a0Moreno, \u00a0motivo por el cual afirma el censor que se incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0falso \u00a0raciocinio; \u00a0es preciso advertir que en esta censura, al igual que la \u00a0anterior, \u00a0en \u00a0modo \u00a0alguno \u00a0se \u00a0adelanta la tarea argumentativa que corresponde \u00a0cuando se alega esa clase de error de hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0no indica qu\u00e9 \u00a0postulado \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0ley \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia o m\u00e1xima de la experiencia se \u00a0desconoci\u00f3 al apreciar la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente \u00a0y \u00a0como consecuencia de lo \u00a0anterior, \u00a0tampoco \u00a0atina \u00a0a exponer cu\u00e1l es la puntual trascendencia frente al \u00a0aspecto que cuestiona, es decir, la responsabilidad de la acusada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por el contrario, lo que muestra la censura \u00a0es \u00a0que \u00a0hace \u00a0una \u00a0lectura \u00a0insular \u00a0del \u00a0fallo \u00a0impugnado para sacar avante el \u00a0presunto error de apreciaci\u00f3n probatoria que alega. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0luego, \u00a0cabe \u00a0recordar que a Carlos \u00a0Eduardo \u00a0Tob\u00f3n \u00a0Borrero \u00a0se le conden\u00f3 en primera instancia por los delitos de \u00a0contrato \u00a0sin \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0requisitos legales y peculado por apropiaci\u00f3n, \u00a0porque, \u00a0de \u00a0un lado, supuestamente revis\u00f3 y aval\u00f3 el pliego de condiciones de \u00a0la \u00a0licitaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0morrales \u00a0escolares y, de otra parte, por cuanto de su \u00a0\u201cpu\u00f1o \u00a0y \u00a0letra\u201d fij\u00f3 \u00a0el \u00a0valor \u00a0unitario \u00a0de \u00a0los \u00a0mismos en un papel que le entreg\u00f3 a Carmen Ayde\u00e9 \u00a0Leal Rey. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante, el Tribunal, una vez analiz\u00f3 \u00a0lo \u00a0declarado \u00a0por \u00a0la \u00a0reci\u00e9n \u00a0citada \u00a0y por Mar\u00eda Fernanda Pe\u00f1a Boh\u00f3rquez, \u00a0Nidia \u00a0Marcela \u00a0Quigua \u00a0Mayorga, \u00a0Luz \u00a0\u00c1ngela \u00a0Rinc\u00f3n Escobar y Malely Z\u00e1rate \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0Carlos \u00a0Eduardo \u00a0Tob\u00f3n \u00a0Borrero, \u00a0contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0afirmado \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 juzgador \u00a0 a \u00a0 quo, \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0cometido \u00a0los delitos a \u00e9l imputados, por cuanto lo \u00a0que \u00a0en \u00a0verdad \u00a0observ\u00f3 \u00a0Carmen \u00a0Ayde\u00e9 Leal Rey, es que Tob\u00f3n Borrero hab\u00eda \u00a0se\u00f1alado \u00a0un valor aproximado y no espec\u00edfico, pero adem\u00e1s, que las restantes \u00a0deponentes \u00a0nunca \u00a0se\u00f1alaron \u00a0directamente \u00a0a \u00e9ste como la persona que hubiese \u00a0avalado \u00a0el \u00a0pliego \u00a0licitatorio, \u00a0pues \u00a0esa tarea se cumpli\u00f3 al interior de la \u00a0Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>N\u00f3tese \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0basta acudir a lo \u00a0transcrito \u00a0al \u00a0analizar \u00a0el \u00a0cargo \u00a0anterior, para percatarse que las razones y \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0sustentan \u00a0la responsabilidad de la acusada Mar\u00eda Custodia Prieto \u00a0Moreno \u00a0fueron \u00a0unas y las que compromet\u00edan a Carlos Eduardo Tob\u00f3n Posada eran \u00a0otras, \u00a0mas \u00a0no como lo quiere hace ver el libelista, quien pretende asimilar la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0primera \u00a0a la del \u00faltimo para sustentar un falso raciocinio \u00a0que en forma alguna se presenta o es demostrado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Am\u00e9n de lo anterior, no sobra agregar que \u00a0el \u00a0Tribunal le dedujo responsabilidad a la procesada en los delitos de contrato \u00a0sin \u00a0cumplimiento de requisitos legales y peculado por apropiaci\u00f3n, por cuanto: \u00a0(i) \u00a0el \u00a025 \u00a0de febrero de 2004 subi\u00f3 a la red virtual el pliego de condiciones \u00a0de \u00a0la \u00a0licitaci\u00f3n \u00a0sin \u00a0contar con los estudios de oportunidad y conveniencia, \u00a0pues \u00a0solo \u00a0cont\u00f3 \u00a0con \u00a0ellos hasta el d\u00eda 27 siguiente; (ii) permiti\u00f3 que el \u00a0contratista \u00a0 William \u00a0 Alfonso \u00a0 Villamil \u00a0 Hern\u00e1ndez, \u00a0 persona \u00a0ajena \u00a0a \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0departamental, \u00a0allegara el pliego licitatorio el mismo d\u00eda de \u00a0su \u00a0publicaci\u00f3n; \u00a0(iii) \u00a0adjudic\u00f3 \u00a0y \u00a0celebr\u00f3 \u00a0el \u00a0contrato con CI Avetex con \u00a0fundamento \u00a0en la licitaci\u00f3n cuyas condiciones favorec\u00edan abiertamente a dicha \u00a0empresa; \u00a0(iv) \u00a0permiti\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0aludida \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0incumpliera el plazo de \u00a0entrega \u00a0de los morrales; (v) consinti\u00f3 que tal persona jur\u00eddica subcontratara \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0indic\u00f3 \u00a0que \u00a0ten\u00eda la capacidad operativa y; (vi) no \u00a0verific\u00f3 el cumplimiento del objeto contractual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0puesto \u00a0de \u00a0manifiesto que el \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0alegado \u00a0por \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de estar precariamente \u00a0formulado, \u00a0 \u00a0carece \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0asidero, \u00a0 se \u00a0 impone \u00a0 inadmitir \u00a0 el \u00a0 presente \u00a0reparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3. Tercer\u00a0\u00a0 cargo: \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante acusa la sentencia de haber \u00a0violado \u00a0de \u00a0forma \u00a0indirecta \u00a0la ley sustancial a causa de error de hecho en la \u00a0modalidad \u00a0de falso juicio de existencia por omisi\u00f3n, lo que afirma, deriv\u00f3 en \u00a0la aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 397 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0al \u00a0respecto \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada \u00a0Mar\u00eda Custodia Prieto Moreno se le endilga que prest\u00f3 su apoyo para \u00a0que \u00a0el \u00a0contratista, la compa\u00f1\u00eda CI Avetex, pudiera incumplir el plazo que se \u00a0hab\u00eda \u00a0pactado \u00a0para ejecutar lo acordado, elaborando para el efecto un acta de \u00a0reglamentaci\u00f3n \u00a0para \u00a0la \u00a0entrega de los morrales, lo que signific\u00f3 un retraso \u00a0de \u00a033 \u00a0d\u00edas, \u00a0el \u00a0cual \u00a0se quiso justificar en que el departamento del Meta no \u00a0ten\u00eda \u00a0donde \u00a0depositarlos \u00a0a pesar de que tal eventualidad ha debido preverse; \u00a0en \u00a0concepto \u00a0del \u00a0libelista no debi\u00f3 reprocharse esa circunstancia, puesto que \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0la Ley 80 de 1993, son v\u00e1lidos los acuerdos de voluntades \u00a0que permitan el cumplimiento de los fines estatales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0una vez el censor pone de presente \u00a0que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2014 \u00a0 en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0se \u00a0critic\u00f3 que la acusada hubiese suscrito dicha acta \u00a0de \u00a0reglamentaci\u00f3n \u00a0alargando el plazo sin modificar el contrato o ampliado las \u00a0p\u00f3lizas \u00a0de \u00a0cumplimiento \u00a0bajo \u00a0la excusa balad\u00ed de la falta de un sitio para \u00a0almacenar los morrales; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2014 el juez\u00a0 \u00a0a \u00a0quo \u00a0sostuvo \u00a0que \u00a0esa \u00a0conducta \u00a0denot\u00f3 \u00a0que \u00a0no \u00a0solo \u00a0ten\u00eda el dominio funcional de la conducta que \u00a0deriv\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0delito de contrato sin cumplimiento de requisitos legales, sino \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n en aquella que dio lugar al peculado por apropiaci\u00f3n, pues evit\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0declarara \u00a0la \u00a0caducidad del contrato por incumplimiento, motivo por el \u00a0cual \u00a0no \u00a0se habr\u00eda efectuado el pago y por ende la finalidad ilegal, am\u00e9n que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0unipersonal \u00a0precis\u00f3 \u00a0que \u00a0con \u00a0su \u00a0solo \u00a0aporte no se ten\u00eda por \u00a0consumado \u00a0el \u00a0reato, \u00a0pues \u00a0se present\u00f3 una operaci\u00f3n conjunta con los dem\u00e1s \u00a0integrantes \u00a0 del \u00a0 grupo \u00a0que \u00a0hicieron \u00a0realidad \u00a0la \u00a0trasgresi\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0ley \u00a0penal; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2014 \u00a0 y, \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0adem\u00e1s de criticar la ampliaci\u00f3n del plazo puso en evidencia que el \u00a0contratista subcontrat\u00f3 como se demostr\u00f3 pericialmente; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>el \u00a0demandante \u00a0alega \u00a0que a pesar de esos \u00a0cuestionamientos, \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0obra \u00a0prueba \u00a0que no se tuvo en cuenta y que \u00a0demostraba \u00a0que \u00a0el \u00a0departamento \u00a0del \u00a0Meta, \u00a0para \u00a0la \u00e9poca de los hechos, no \u00a0ten\u00eda la infraestructura para recibir los morrales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto aduce que se omiti\u00f3 valorar la \u00a0orden \u00a0de trabajo del 23 de agosto de 2003, en donde se dispon\u00eda la demolici\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0bodega \u00a0departamental, tambi\u00e9n se ignor\u00f3 el contrato del 7 de octubre \u00a0de \u00a0 2004, \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 cual \u00a0 se \u00a0 pactaba \u00a0 la \u00a0 construcci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0bodega \u00a0departamental.\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0mismo \u00a0se \u00a0soslay\u00f3 el cronograma para la entrega de \u00a0los \u00a0morrales a las instituciones educativas, del cual dio cuenta Miriam Correal \u00a0Parra. \u00a0 Adem\u00e1s, \u00a0 se \u00a0 olvid\u00f3 \u00a0 el \u00a0acta \u00a0de \u00a0compromiso \u00a0suscrita \u00a0entre \u00a0el \u00a0representante \u00a0legal \u00a0de CI Avetex y el almacenista Wilson Fernelly Pulido, as\u00ed \u00a0como el testimonio de \u00e9ste. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0entonces \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0que si se \u00a0hubieran \u00a0apreciado \u00a0esas \u00a0pruebas, \u00a0se \u00a0habr\u00eda concluido que estaba plenamente \u00a0justificada \u00a0el \u00a0acta de reglamentaci\u00f3n de entrega de los morrales en la que se \u00a0prolong\u00f3 el plazo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, pide casar el fallo y que \u00a0se \u00a0 \u00a0absuelva \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0procesada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 peculado \u00a0 por \u00a0apropiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consideraciones\u00a0 sobre\u00a0 el\u00a0 \u00a0tercer\u00a0 cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0pesar de que el recurrente alega que el \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0falso juicio de existencia por omisi\u00f3n porque dej\u00f3 de \u00a0valorar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0demostraba \u00a0que \u00a0el \u00a0departamento \u00a0del \u00a0Meta no ten\u00eda \u00a0capacidad \u00a0de \u00a0almacenamiento \u00a0para \u00a0la \u00a0recibir \u00a0los \u00a0morrales \u00a0escolares, \u00a0tal \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0no \u00a0consulta \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal \u00a0y \u00a0de \u00a0all\u00ed \u00a0su \u00a0carencia de \u00a0trascendencia, \u00a0 am\u00e9n \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0observa \u00a0que \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0esta \u00a0censura \u00a0\u00fanicamente \u00a0se \u00a0cuestiona dicho aspecto, ignor\u00e1ndose sof\u00edsticamente que otros \u00a0cinco \u00a0contribuyeron a edificarle responsabilidad a la procesada en el delito de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0en \u00a0el \u00a0delito \u00a0medio \u00a0de contrato sin \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0requisitos \u00a0legales, \u00a0conforme \u00a0se dej\u00f3 plasmado al final del \u00a0an\u00e1lisis del reproche anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0afirma \u00a0que \u00a0el impugnante no tiene en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal \u00a0en aras de sustentar el error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0que \u00a0pregona, \u00a0por \u00a0cuanto soslaya que el \u00a0juzgador \u00a0de segundo grado s\u00ed se refiri\u00f3 a la prueba cuya apreciaci\u00f3n echa de \u00a0menos, solo que no lo hizo de manera expresa sino t\u00e1cita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, basta confrontar el contenido de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0ad quem, \u00a0para \u00a0percatarse \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0rechaz\u00f3 \u00a0la supuesta falta de capacidad de \u00a0bodegaje del departamento para recibir los morrales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ello da cuenta el siguiente pasaje del \u00a0fallo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0 una \u00a0 serie \u00a0 de \u00a0subsiguientes \u00a0actuaciones \u00a0dolosas \u00a0y reprochables continu\u00f3 realizando Prieto Moreno ya en la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0y \u00a0liquidaci\u00f3n \u00a0del \u00a0convenio \u00a0210 \u00a0de 2004, es as\u00ed que en primera \u00a0medida \u00a0prest\u00f3 su apoyo para que CI Avetex incumpliera el plazo de 30 d\u00edas que \u00a0ten\u00eda \u00a0para \u00a0ejecutar el contrato, creando junto con el referido contratista lo \u00a0que \u00a0denomin\u00f3 \u00a0un \u00a0\u201cacta de reglamentaci\u00f3n de entrega de morrales\u201d, que no \u00a0fue \u00a0nada \u00a0m\u00e1s \u00a0que un acuerdo que se utiliz\u00f3 para postergar por 33 d\u00edas m\u00e1s \u00a0la \u00a0entrega \u00a0de \u00a0los \u00a0mismos \u00a0a \u00a0la \u00a0Gobernaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Meta, vali\u00e9ndose de una \u00a0presunta \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0capacidad \u00a0en el almac\u00e9n del departamento para albergar \u00a0los \u00a0citados \u00a0elementos, \u00a0lo cual es una excusa que tampoco es de recibo para la \u00a0Colegiatura, \u00a0pues \u00a0ese \u00a0tipo \u00a0de eventualidad hab\u00eda podido ser prevista por la \u00a0propia \u00a0 Unidad \u00a0 de \u00a0 Contrataci\u00f3n \u00a0 y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0est\u00e1 \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0con \u00a0posterioridad \u00a0al \u00a014 de mayo de 2004, fecha en la que CI Avetex deb\u00eda entregar \u00a0los \u00a0morrales, \u00a0dicha empresa apenas estaba subcontratando con otras compa\u00f1\u00edas \u00a0la \u00a0elaboraci\u00f3n de los referidos bolsos estudiantiles, como se comprob\u00f3 con el \u00a0dictamen pericial No. 9-5417 del CTI de la Fiscal\u00eda\u2026 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa medida, lo que se advierte es que a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0el juzgador de segundo grado valor\u00f3 la prueba que demostraba la \u00a0presunta \u00a0falta \u00a0de \u00a0bodegaje \u00a0del departamento, no le dio credibilidad, bajo el \u00a0entendido \u00a0de \u00a0que tal contingencia se pod\u00eda superar, pero adem\u00e1s, que para la \u00a0fecha \u00a0en que el contratista deb\u00eda hacer entrega de los morrales, apenas estaba \u00a0en el proceso de su elaboraci\u00f3n a trav\u00e9s de la subcontrataci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Olvida \u00a0entonces \u00a0el recurrente, que no es \u00a0necesario \u00a0hacer \u00a0menci\u00f3n \u00a0expresa a la prueba para que se entienda que ha sido \u00a0valorada, \u00a0pues \u00a0lo \u00a0importante es que se haga menci\u00f3n a su contenido a efectos \u00a0de que se concluya que fue apreciada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tanto, ante la falta de objetividad al \u00a0edificar \u00a0el \u00a0reproche \u00a0que \u00a0se \u00a0analiza, \u00a0am\u00e9n de que no se tiene en cuenta la \u00a0totalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0sirvi\u00f3 para deducirle a la acusada el delito de \u00a0peculado \u00a0 por \u00a0 apropiaci\u00f3n, \u00a0de \u00a0esto \u00a0se \u00a0sigue \u00a0que \u00a0la \u00a0censura \u00a0debe \u00a0ser \u00a0inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.4.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuarto\u00a0\u00a0 \u00a0cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0recurrente \u00a0pregona \u00a0que \u00a0se viol\u00f3 de \u00a0manera \u00a0indirecta la ley sustancial, por cuanto se incurri\u00f3 en error de derecho \u00a0en \u00a0la modalidad de falso juicio de legalidad, lo que dio lugar a la aplicaci\u00f3n \u00a0indebida del art\u00edculo 397 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En respaldo de ese enunciado afirma que, no \u00a0obstante \u00a0que en la audiencia p\u00fablica se objet\u00f3 el dictamen del CTI, as\u00ed como \u00a0los \u00a0informes \u00a0de \u00a0la \u00a0Contralor\u00eda \u00a0y \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0que \u00a0daban cuenta del \u00a0sobreprecio \u00a0de \u00a0los \u00a0morrales, \u00a0y que al apelar la sentencia de primer grado se \u00a0cuestion\u00f3 \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0resuelto \u00a0sobre el particular; el Tribunal, al \u00a0igual \u00a0que \u00a0el a quo, le dio \u00a0credibilidad a lo consignado en tales pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1alado \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0recuerda \u00a0que \u00a0el \u00a0informe de la Contralor\u00eda se alleg\u00f3 como prueba trasladada, \u00a0del \u00a0cual \u00a0cuestiona \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0conforme se decret\u00f3 all\u00ed, pues se \u00a0practicaron \u00a0pruebas \u00a0por \u00a0fuera \u00a0del \u00a0auto que lo ordenara. Adem\u00e1s, se omiti\u00f3 \u00a0adelantarlo \u00a0conforme \u00a0se \u00a0dispuso, \u00a0pues \u00a0no \u00a0se \u00a0visit\u00f3 \u00a0la \u00a0totalidad de las \u00a0empresas \u00a0sat\u00e9lite \u00a0en \u00a0donde se estaban confeccionando los morrales y, de solo \u00a0dos \u00a0de ellas, se tuvieron en cuenta los costos de producci\u00f3n, pero adem\u00e1s, se \u00a0tom\u00f3 \u00a0 informaci\u00f3n \u00a0del \u00a0informe \u00a0de \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0y \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0del \u00a0CTI. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0entonces \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0que de \u00a0haberse \u00a0realizado \u00a0el \u00a0informe \u00a0en \u00a0la \u00a0Contralor\u00eda \u00a0como \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0dispuso, \u00a0\u201cposiblemente\u201d \u00a0 se \u00a0habr\u00eda \u00a0establecido \u00a0lo \u00a0informado \u00a0por \u00a0Paola Andrea Parra Casta\u00f1eda el 31 de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02004, es decir, que no eran 3.184 morrales los que se deb\u00edan hacer de \u00a0m\u00e1s, \u00a0sino \u00a0759, \u00a0teniendo en cuenta el costo de la lona, los que efectivamente \u00a0se \u00a0entregaron, as\u00ed que sobre esta cantidad y no respecto de 2.425, que se dijo \u00a0faltaban por entregar, es que se debi\u00f3 calcular el sobrecosto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego el censor cuestiona que en el informe \u00a0de \u00a0la \u00a0Contralor\u00eda \u00a0no se haya tenido en cuenta los aspectos m\u00e1s aceptados en \u00a0la \u00a0contabilidad de costos para establecer el valor de un bien manufacturado, de \u00a0manera \u00a0que \u00a0califica \u00a0de \u00a0arbitraria \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n a la que se arrib\u00f3 all\u00ed \u00a0acerca \u00a0de \u00a0que hubo sobrecostos en los morrales, am\u00e9n de que se calcularon los \u00a0impuestos \u00a0departamentales en algo m\u00e1s de siete millones de pesos y en realidad \u00a0se cancelaron ciento setenta y cuatro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que si bien en el dictamen del CTI y \u00a0en \u00a0los \u00a0informes \u00a0de la Contralor\u00eda y la Procuradur\u00eda se indicaron los costos \u00a0de \u00a0producci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0morrales, \u00a0los \u00a0que \u00a0incluso difieren entre s\u00ed, no se \u00a0tuvieron \u00a0en cuenta los de mercadeo y administraci\u00f3n, a partir de los cuales se \u00a0habr\u00eda establecido su valor real. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, despu\u00e9s de poner de manifiesto, una \u00a0vez \u00a0m\u00e1s, \u00a0que en la elaboraci\u00f3n del informe de la Contralor\u00eda se excedi\u00f3 en \u00a0lo \u00a0ordenado \u00a0en \u00a0esa entidad para su preparaci\u00f3n y que semejante circunstancia \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0de \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda, indica que tanto en esos \u00a0informes \u00a0como \u00a0en \u00a0el \u00a0dictamen del CTI, se hicieron juicios de responsabilidad \u00a0penal, \u00a0en \u00a0contrav\u00eda \u00a0de \u00a0lo \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 251 de la Ley 600 de \u00a02000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0critica que los mismos se \u00a0hayan \u00a0apreciado \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0\u201ccarec\u00edan \u00a0de \u00a0firmeza, \u00a0precisi\u00f3n \u00a0y calidad en sus fundamentos\u201d, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0que \u00a0se \u00a0hayan \u00a0elaborado \u00a0excediendo \u00a0lo ordenado en cada caso para \u00a0proceder \u00a0a \u00a0su \u00a0elaboraci\u00f3n, \u00a0am\u00e9n \u00a0de \u00a0que \u00a0cuestiona \u00a0la \u00a0idoneidad \u00a0de los \u00a0funcionarios encargados de efectuarlos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0critica \u00a0que \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0ordenado \u00a0que \u00a0el \u00a0CTI \u00a0presentara \u00a0un \u00a0dictamen con el fin de establecer si los \u00a0procedimientos \u00a0para \u00a0la selecci\u00f3n y adjudicaci\u00f3n del contrato de los morrales \u00a0se \u00a0ajustaban \u00a0a \u00a0las normas de la contrataci\u00f3n, pues ellos, al estar previstos \u00a0en \u00a0la \u00a0ley, \u00a0no permit\u00edan disponer la realizaci\u00f3n de una experticia, conforme \u00a0lo \u00a0precept\u00faa \u00a0el \u00a0numeral \u00a01\u00ba \u00a0del art\u00edculo 236 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Civil \u00a0e, \u00a0igualmente, \u00a0as\u00ed \u00a0lo ha se\u00f1alado la Corte Constitucional (Sentencia \u00a0T-1034 \u00a0de \u00a02006), \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0esa \u00a0clase \u00a0de \u00a0prueba est\u00e1 consagrada para \u00a0aquellos \u00a0eventos \u00a0en \u00a0que \u00a0se requieran conocimientos t\u00e9cnicos, cient\u00edficos o \u00a0art\u00edsticos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0era posible que en el \u00a0dictamen \u00a0 del \u00a0CTI \u00a0se \u00a0concluyera \u00a0que \u00a0se \u00a0ha \u00a0debido \u00a0declarar \u00a0desierta \u00a0la \u00a0licitaci\u00f3n, pues ese tambi\u00e9n en un aspecto legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0una vez el defensor hace \u00a0referencia \u00a0a \u00a0las \u00a0incidencias \u00a0que \u00a0se \u00a0presentaron \u00a0en la elaboraci\u00f3n de los \u00a0informes \u00a0de \u00a0la \u00a0Contralor\u00eda \u00a0y la Procuradur\u00eda, as\u00ed como en el dictamen del \u00a0CTI, \u00a0procede a criticarlas, pero adem\u00e1s, alude a los yerros que en su concepto \u00a0se \u00a0cometieron \u00a0en \u00a0la realizaci\u00f3n de cada uno y arriba a la conclusi\u00f3n de que \u00a0en \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0instancias \u00a0 \u00a0se \u00a0 tuvo \u00a0 en \u00a0 cuenta \u00a0 el \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 \u201cProcuradur\u00eda\u201d (sic) para derivarle \u00a0responsabilidad \u00a0a la procesada, a pesar de sus inconsistencias; afirma que como \u00a0tales \u00a0pruebas \u00a0no re\u00fanen los requisitos legales contemplados en los art\u00edculos \u00a0249 \u00a0a \u00a0257 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 600 de 2000, es claro que los juzgadores incurrieron en \u00a0error de derecho por falso juicio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0medida, pide casar la sentencia y \u00a0que \u00a0se \u00a0absuelva \u00a0a la procesada Mar\u00eda Custodia Prieto Moreno por el delito de \u00a0peculado por apropiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consideraciones\u00a0 sobre\u00a0 el\u00a0 \u00a0cuarto\u00a0 cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el fin de comprobar que en el caso de \u00a0la \u00a0especie \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 en error de derecho por falso juicio de legalidad, la \u00a0defensa \u00a0alega \u00a0varias \u00a0puntuales \u00a0situaciones \u00a0frente \u00a0a \u00a0los \u00a0informes \u00a0de \u00a0la \u00a0Contralor\u00eda \u00a0y \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0y \u00a0el \u00a0dictamen del CTI, esto es: (i) que el \u00a0juzgador \u00a0a \u00a0quo finalmente \u00a0no \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0las \u00a0objeciones que fueran planteadas por la defensa frente a los \u00a0mismos \u00a0en \u00a0la audiencia p\u00fablica; (ii) que los informes de la Contralor\u00eda y la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0se \u00a0realizaron \u00a0sin cumplir rigurosamente lo ordenado en cada una \u00a0de \u00a0esas \u00a0entidades \u00a0de \u00a0control y sin tener en cuenta la contabilidad de costos \u00a0para \u00a0determinar \u00a0el \u00a0valor real de los morrales; (iii) que en todos se hicieron \u00a0juicios \u00a0de responsabilidad penal en contra de lo consagrado en el art\u00edculo 251 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 de 2000; (iv) que los funcionarios que los elaboraron carec\u00edan \u00a0de \u00a0idoneidad \u00a0y; \u00a0(v) \u00a0que \u00a0result\u00f3 \u00a0incorrecto \u00a0que \u00a0se le pidiera al CTI que \u00a0dictaminara si el tr\u00e1mite licitatorio hab\u00eda sido legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0entrada \u00a0resulta \u00a0precaria \u00a0en \u00a0t\u00e9rminos \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n, conforme se desprende de lo \u00a0consignado \u00a0inicialmente \u00a0en \u00a0esta determinaci\u00f3n, pues conviene recordar que no \u00a0basta \u00a0con \u00a0evidenciar un supuesto yerro de apreciaci\u00f3n probatoria, sino que es \u00a0necesario \u00a0 demostrar \u00a0 su \u00a0incidencia \u00a0frente \u00a0a \u00a0las \u00a0bases \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal tarea es completamente soslayada por el \u00a0libelista, \u00a0pues \u00a0escasamente \u00a0contrae \u00a0la \u00a0censura \u00a0a \u00a0cuestionar \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0aludidas, \u00a0sin \u00a0precisar \u00a0las consecuencias que se derivar\u00edan de la prosperidad \u00a0del error que alega. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0todo, \u00a0baste \u00a0recordar, \u00a0en gracia de \u00a0discusi\u00f3n, \u00a0que \u00a0si \u00a0los \u00a0informes \u00a0de la Contralor\u00eda y la Procuradur\u00eda, as\u00ed \u00a0como \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0del \u00a0CTI, \u00a0en \u00a0esencia \u00a0demostraron \u00a0los \u00a0sobrecostos en los \u00a0morrales, \u00a0entonces \u00a0no \u00a0puede olvidarse, tal como se dej\u00f3 plasmado al analizar \u00a0el \u00a0segundo cargo, que por lo menos cinco razones m\u00e1s, que all\u00ed se enumeraron, \u00a0permitieron \u00a0concluir \u00a0que \u00a0la acusada hab\u00eda cometido el delito de peculado por \u00a0apropiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s \u00a0all\u00e1 \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior, no se puede \u00a0perder \u00a0de \u00a0vista \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0descart\u00f3 \u00a0los \u00a0valores \u00a0se\u00f1alados en los \u00a0informes \u00a0de \u00a0la \u00a0Contralor\u00eda \u00a0y \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda y acogi\u00f3 el indicado en el \u00a0dictamen \u00a0del \u00a0CTI, de tal forma que aquellos perdieron toda incidencia en dicho \u00a0aspecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0si \u00a0como \u00a0la \u00a0misma \u00a0defensa \u00a0lo \u00a0reconoce, \u00a0los \u00a0informes \u00a0de \u00a0la \u00a0Contralor\u00eda y la Procuradur\u00eda arribaron a la \u00a0presente \u00a0actuaci\u00f3n como prueba traslada, entonces no es posible que discutiera \u00a0al \u00a0interior \u00a0de \u00a0este \u00a0tr\u00e1mite \u00a0su \u00a0legalidad, \u00a0pues \u00a0si \u00a0se \u00a0presentaron \u00a0las \u00a0irregularidades \u00a0que \u00a0pregona \u00a0el libelista, ellas tuvieron lugar en cada una de \u00a0la \u00a0acciones \u00a0de responsabilidad fiscal y disciplinaria, respectivamente, por lo \u00a0que aqu\u00ed no es posible cuestionar la validez de esos informes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En lo que toca con el dictamen del CTI, el \u00a0panorama \u00a0no \u00a0es \u00a0m\u00e1s \u00a0alentador, \u00a0pues \u00a0si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto que la defensa le \u00a0present\u00f3 \u00a0objeciones \u00a0en \u00a0la audiencia p\u00fablica; de un lado, no se puede perder \u00a0de \u00a0vista \u00a0que \u00a0varias de ellas fueron resueltas por los funcionarios del CTI el \u00a015 \u00a0de \u00a0septiembre de 2005, como por ejemplo, la relativa a que se hab\u00edan hecho \u00a0juicios \u00a0de \u00a0responsabilidad penal, explic\u00e1ndose all\u00ed que tan solo se pusieron \u00a0de \u00a0presente \u00a0irregularidades \u00a0en \u00a0el tramite licitatorio, las que correspond\u00eda \u00a0calificar \u00a0a los funcionarios judiciales. Adem\u00e1s, tambi\u00e9n se aclar\u00f3 que en la \u00a0experticia \u00a0no \u00a0se \u00a0hizo \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n de las normas de la contrataci\u00f3n \u00a0p\u00fablica, \u00a0sino \u00a0que \u00a0resultaba inexorable referirse a ellas por raz\u00f3n del tema \u00a0que \u00a0planteaba \u00a0el caso concreto, de manera que incluso se corrigi\u00f3 la menci\u00f3n \u00a0que se hizo de una de ellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0 se \u00a0 ofrece \u00a0 oportuno \u00a0mencionar \u00a0que el Tribunal, en punto de la cr\u00edtica acerca de que no se tramit\u00f3 \u00a0la \u00a0objeci\u00f3n \u00a0al \u00a0dictamen \u00a0del CTI, ofreci\u00f3 las razones para no hacerlo, pues \u00a0sobre el particular sostuvo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues \u00a0bien, \u00a0debe destacar la Corporaci\u00f3n \u00a0que \u00a0 dichos \u00a0dict\u00e1menes \u00a0fueron \u00a0elaborados \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0la \u00a0orden \u00a0legalmente \u00a0expedida \u00a0por \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0del \u00a0caso \u00a0y \u00a0rendidos \u00a0por \u00a0funcionarios \u00a0debidamente \u00a0acreditados \u00a0como \u00a0miembros \u00a0del \u00a0CTI de la Fiscal\u00eda General de la \u00a0Naci\u00f3n, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0contadores \u00a0p\u00fablicos de profesi\u00f3n, quienes, en criterio de \u00a0este \u00a0Tribunal, realizaron una adecuada labor conforme a derecho, puesto que sus \u00a0conclusiones \u00a0se \u00a0amoldan \u00a0perfectamente \u00a0a \u00a0todas \u00a0y \u00a0cada \u00a0una \u00a0de las pruebas \u00a0obrantes \u00a0en \u00a0el \u00a0plenario, es decir, a cada uno de los hallazgos que realizaron \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0Juli\u00e1n \u00a0Alberto \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Galvis, \u00a0In\u00e9s \u00a0Tejada Rivera y \u00a0Carlos \u00a0Arturo \u00a0Fern\u00e1ndez \u00a0(q.e.p.d.), \u00a0encuentran \u00a0prueba \u00a0documental \u00a0que los \u00a0respalda \u00a0y \u00a0particularmente \u00a0los sobrecostos se evidencian con las cotizaciones \u00a0que \u00a0 juiciosamente \u00a0 acopiaron \u00a0 de \u00a0empresas \u00a0reconocidas \u00a0y \u00a0dedicadas \u00a0a \u00a0la \u00a0confecci\u00f3n de maletines o morrales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0as\u00ed \u00a0que \u00a0tal \u00a0labor, \u00a0contrario a lo \u00a0expuesto \u00a0por \u00a0los \u00a0recurrentes, \u00a0aflora \u00a0verdaderamente \u00a0id\u00f3nea, \u00a0toda vez que \u00a0gracias \u00a0a \u00a0esos \u00a0explicativos \u00a0y detallados dict\u00e1menes, los que adem\u00e1s fueron \u00a0debidamente \u00a0aclarados \u00a0a \u00a0las partes, se logr\u00f3 judicializar a las personas que \u00a0al \u00a0interior \u00a0de \u00a0la \u00a0Gobernaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Meta \u00a0estaban realizando contrataciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0de considerable valor con pleno desconocimiento de las normas legales \u00a0aplicables y con detrimento del patrimonio p\u00fablico de esa regi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo ese escenario, ninguna cabida ostenta \u00a0el \u00a0inmotivado \u00a0cuestionamiento \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0carencia \u00a0de \u00a0idoneidad \u00a0de los \u00a0referidos \u00a0funcionarios \u00a0del \u00a0CTI, pues adem\u00e1s de que no tiene ning\u00fan sustento \u00a0probatorio, \u00a0se \u00a0reitera, \u00a0sus \u00a0propias \u00a0actuaciones \u00a0dicen \u00a0todo \u00a0acerca de sus \u00a0capacidades \u00a0profesionales \u00a0desplegadas \u00a0en \u00a0este \u00a0asunto, \u00a0ya que los referidos \u00a0informes \u00a0son \u00a0la \u00a0piedra \u00a0angular \u00a0de \u00a0todo \u00a0este \u00a0proceso \u00a0penal; mucho menos, \u00a0resultan \u00a0atendibles \u00a0los \u00a0vagos \u00a0interrogantes acerca del presunto yerro en sus \u00a0apreciaciones, \u00a0pues \u00a0lo \u00a0relativo a los costos que debe sufragar quien contrata \u00a0con \u00a0el \u00a0Estado \u00a0es \u00a0un \u00a0aspecto debidamente resuelto en su oportunidad, como se \u00a0explic\u00f3 \u00a0al inicio y las cotizaciones que tuvieron en cuenta los miembros de la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Judicial \u00a0fueron \u00a0entregadas por empresas serias y que, contrario a lo \u00a0alegado \u00a0en \u00a0las \u00a0objeciones \u00a0de \u00a0los referidos dict\u00e1menes, s\u00ed se dedican a la \u00a0confecci\u00f3n \u00a0de \u00a0morrales, \u00a0parad\u00f3jicamente \u00a0en contraposici\u00f3n a la empresa CI \u00a0Avetex, \u00a0a \u00a0la que finalmente se le adjudic\u00f3 el referido contrato, cuyo negocio \u00a0estribaba en la elaboraci\u00f3n de colchones y forros para los mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como se puede apreciar, no solo durante el \u00a0curso \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n se resolvieron las inquietudes de la defensa en lo que \u00a0hace \u00a0referencia \u00a0al dictamen del CTI, sino que el Tribunal se ocup\u00f3 de ello en \u00a0extenso \u00a0 \u00a0ofreciendo \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0razones \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0caso \u00a0 \u00a0para \u00a0 despejarlas \u00a0 y \u00a0descartarlas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, todo lo anterior permite \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio de legalidad que alega el demandante, adem\u00e1s de \u00a0infundado, \u00a0de \u00a0suyo \u00a0carece \u00a0de \u00a0trascendencia \u00a0y, por tanto, se inadmitir\u00e1 la \u00a0censura que se viene de analizar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quinto\u00a0\u00a0 cargo: \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor denuncia la sentencia por haber \u00a0violado \u00a0de \u00a0manera \u00a0indirecta \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0pues incurri\u00f3 en error de \u00a0hecho, \u00a0 en \u00a0particular \u00a0porque \u00a0ignor\u00f3 \u00a0la \u00a0\u201csana \u00a0cr\u00edtica\u201d \u00a0al \u00a0apreciar la prueba, lo cual llev\u00f3 a \u00a0la aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 410 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0que \u00a0no \u00a0obstante Mar\u00eda Fernanda \u00a0Pe\u00f1a \u00a0Boh\u00f3rquez \u00a0declar\u00f3 \u00a0que \u00a0de la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n se remiti\u00f3 el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0oportunidad \u00a0y \u00a0conveniencia \u00a0a la Unidad de Contrataci\u00f3n antes de \u00a0iniciar \u00a0la \u00a0apertura del proceso licitatorio para la compra de los morrales, la \u00a0cual \u00a0ocurri\u00f3 el 25 de febrero de 2004 y que, adem\u00e1s, puso de presente que dos \u00a0d\u00edas \u00a0despu\u00e9s, \u00a0esto es, el d\u00eda 27 siguiente, el mismo se remiti\u00f3 nuevamente \u00a0por \u00a0cuanto hab\u00eda sido necesario corregir unos errores sobre la disponibilidad, \u00a0como \u00a0incluso lo expuso la acusada Mar\u00eda Custodia Prieto Moreno en su injurada; \u00a0en \u00a0todo \u00a0caso \u00a0se concluy\u00f3 que tal estudio hab\u00eda sido recibido despu\u00e9s de la \u00a0apertura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, aduce el recurrente, lo que \u00a0se \u00a0observa es que de la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n se remiti\u00f3 la documentaci\u00f3n \u00a0correspondiente \u00a0antes \u00a0de la apertura de la licitaci\u00f3n y que en la secretar\u00eda \u00a0en \u00a0cita \u00a0se \u00a0inform\u00f3 \u00a0sobre el cambio del valor del presupuesto, de manera que \u00a0luego, \u00a0el \u00a027 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02004, present\u00f3 a la Unidad de Contrataci\u00f3n la \u00a0disponibilidad \u00a0 presupuestal \u00a0 con \u00a0 un \u00a0 nuevo \u00a0 valor, \u00a0lo \u00a0que \u00a0\u201cimplic\u00f3 \u00a0el cambio por parte de la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0estudios \u00a0de \u00a0conveniencia \u00a0y \u00a0oportunidad, \u00a0los certificados de registro y \u00a0dem\u00e1s \u00a0documentos, \u00a0[es \u00a0decir], \u00a0la \u00a0licitaci\u00f3n se abri\u00f3 y mientras tanto la \u00a0secretar\u00eda \u00a0se \u00a0llev\u00f3 \u00a0lo \u00a0documentos \u00a0para \u00a0arreglarlos , dada la premura del \u00a0tiempo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0cual \u00a0habl\u00f3 \u00a0la \u00a0testigo \u00a0Carmen \u00a0Ayde\u00e9 \u00a0Leal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0medida, \u00a0asegura el censor, no es \u00a0posible \u00a0concluir \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Contrataci\u00f3n \u00a0se \u00a0dio apertura a la \u00a0licitaci\u00f3n \u00a0sin \u00a0contar \u00a0con \u00a0la \u00a0solicitud \u00a0previa del ordenador del gasto, es \u00a0decir, \u00a0de \u00a0la \u00a0Secretar\u00eda \u00a0de \u00a0Educaci\u00f3n, \u201cni que \u00a0[aquella \u00a0 \u00a0 unidad] \u00a0 \u00a0haya \u00a0 \u00a0adelantado \u00a0 \u00a0mal \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0tr\u00e1mite \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0le \u00a0correspond\u00eda\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista \u00a0agrega \u00a0que \u00a0es \u00a0oportuno \u00a0recordar \u00a0que \u00a0la \u00a0implicada en su indagatoria afirm\u00f3 que no hab\u00eda participado \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0costos, \u00a0ni en la liquidaci\u00f3n del contrato, pues en este \u00a0\u00faltimo caso estaba en vacaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 tanto, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0aduce \u00a0que \u00a0analizada \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de Mar\u00eda Fernanda Pe\u00f1a Boh\u00f3rquez en conjunto con \u00a0lo \u00a0 aseverado \u00a0 por \u00a0 Carmen \u00a0 Ayde\u00e9 \u00a0Leal \u00a0Rey, \u00a0se \u00a0tiene \u00a0que \u00a0\u201clos \u00a0jueces \u00a0de \u00a0primera \u00a0y \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0realizaron \u00a0una \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0equivocada \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0en s\u00ed mismos, objetivamente vistos, y \u00a0plasmaron \u00a0en \u00a0las \u00a0respectivas \u00a0sentencias \u00a0inferencias \u00a0err\u00f3neas por inexacta \u00a0observaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 elementos \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 sana \u00a0 cr\u00edtica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ende, \u00a0pide \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0absolver \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada \u00a0Mar\u00eda Custodia Prieto Moreno del delito de contrato \u00a0sin cumplimiento de requisitos legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consideraciones\u00a0 sobre\u00a0 el\u00a0 \u00a0quinto\u00a0 cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0reparo, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0en \u00a0los \u00a0anteriores, \u00a0se observa que el recurrente limita su ataque a uno de los aspectos \u00a0\u2014de \u00a0 \u00a0 \u00a0 los \u00a0m\u00faltiples\u2014 \u00a0 \u00a0que \u00a0sustentaron \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0punto del delito de contrato sin cumplimiento de \u00a0requisitos \u00a0legales, pero adem\u00e1s, se dedica a tratar de imponer su apreciaci\u00f3n \u00a0personal \u00a0para sacar avante la censura que propone, en aras de que se absuelva a \u00a0la \u00a0procesada \u00a0Mar\u00eda \u00a0Custodia \u00a0Prieto Moreno por la referida conducta punible, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0desde \u00a0ahora \u00a0se \u00a0anuncia \u00a0que \u00a0este reproche tambi\u00e9n se \u00a0inadmitir\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, basta acudir a la sentencia del \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado para percatarse que no solo fue la circunstancia de \u00a0no \u00a0contar \u00a0previamente la procesada Prieto Moreno con el estudio de oportunidad \u00a0y \u00a0conveniencia \u00a0de \u00a0la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n para proceder a la apertura de \u00a0la \u00a0licitaci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0que \u00a0permiti\u00f3 \u00a0deducirle \u00a0responsabilidad en el delito de \u00a0contrato \u00a0sin \u00a0cumplimiento de requisitos legales, sino que tambi\u00e9n contribuy\u00f3 \u00a0a \u00a0ello el hecho de que permiti\u00f3 que fuera William Alfonso Villamil Hern\u00e1ndez, \u00a0persona \u00a0que \u00a0contrataba \u00a0con \u00a0el \u00a0departamento, quien justo el 25 de febrero de \u00a02004 \u00a0entregara en la Unidad de Contrataci\u00f3n que dirig\u00eda la acusada Prieto los \u00a0pliegos \u00a0de \u00a0condiciones de la licitaci\u00f3n. Adicionalmente, se concluy\u00f3 que las \u00a0condiciones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 pliego \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 eran \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cirrazonables\u201d, \u00a0 pues \u00a0 claramente \u00a0estaban \u00a0orientadas a favorecer a la empresa CI Avetex, desconoci\u00e9ndose as\u00ed el \u00a0principio de transparencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, el error de hecho por falso \u00a0raciocinio \u00a0que plantea el defensor bajo el argumento de que del contenido de la \u00a0prueba \u00a0no \u00a0se \u00a0desprende \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0que el estudio de \u00a0oportunidad \u00a0y conveniencia arrib\u00f3 el 27 de febrero de 2004, es decir, despu\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0apertura \u00a0a \u00a0la licitaci\u00f3n, la cual ocurri\u00f3 el d\u00eda 25 del mismo mes y \u00a0a\u00f1o, \u00a0carece \u00a0de \u00a0asidero, \u00a0pues \u00a0simplemente \u00a0es \u00a0fruto de intentar imponer su \u00a0propia \u00a0 visi\u00f3n, \u00a0 por \u00a0 cuanto \u00a0 asegura \u00a0que \u00a0la \u00a0documentaci\u00f3n \u00a0se \u00a0alleg\u00f3 \u00a0oportunamente, \u00a0solo \u00a0que \u00a0se \u00a0devolvi\u00f3 \u00a0para \u00a0hacerle \u00a0unos ajustes y luego se \u00a0retorn\u00f3, \u00a0excusa \u00a0que \u00a0d\u00edgase, \u00a0fue \u00a0descartada \u00a0de \u00a0plano \u00a0por el juzgador de \u00a0segundo grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0efecto \u00a0se \u00a0ofrece \u00a0oportuno \u00a0traer \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0lo \u00a0se\u00f1alado \u00a0sobre \u00a0el \u00a0particular \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0en \u00a0orden a \u00a0evidenciar lo que se viene de afirmar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2026Prieto Moreno es culpable\u2026 por cuenta \u00a0de sus siguientes actuaciones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Haber \u00a0proferido y subido a la red virtual \u00a0habilitada \u00a0para \u00a0los \u00a0procesos contractuales del Estado, la Resoluci\u00f3n No. 059 \u00a0del \u00a025 de febrero de 2004, por medio de la cual orden\u00f3 la apertura del proceso \u00a0licitatorio \u00a0001 \u00a0de \u00a02004, \u00a0sin \u00a0que para esa fecha contara con los estudios de \u00a0oportunidad \u00a0y \u00a0conveniencia por parte de la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n del Meta, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0fueron allegados a la Unida de Contrataci\u00f3n dos d\u00edas despu\u00e9s, es \u00a0decir, el 27 de febrero de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 tal \u00a0 actuaci\u00f3n, \u00a0 Prieto \u00a0Moreno \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0flagrantemente \u00a0lo \u00a0normado en el numeral 12 del art\u00edculo 25 de la \u00a0Ley \u00a080 \u00a0de \u00a01993, \u00a0el \u00a0numeral \u00a01 \u00a0del art\u00edculo 30 ib\u00eddem, el art\u00edculo 8 del \u00a0Decreto \u00a02170 \u00a0del \u00a02002, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0el \u00a0propio \u00a0reglamento \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad de \u00a0Contrataci\u00f3n \u00a0 plasmado \u00a0en \u00a0el \u00a0Acuerdo \u00a0004 \u00a0de \u00a02002, \u00a0ya \u00a0que \u00a0la \u00a0referida \u00a0normatividad \u00a0se\u00f1ala \u00a0que no es viable dar apertura a los procesos licitatorios \u00a0sin \u00a0 contar \u00a0 previamente \u00a0con \u00a0los \u00a0respectivos \u00a0estudios \u00a0de \u00a0conveniencia \u00a0y \u00a0oportunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 esta \u00a0 reprobable \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0para \u00a0la \u00a0Sala no emergen atendibles las ingenuas y contradictorias \u00a0excusas \u00a0presentadas \u00a0tanto \u00a0por Prieto Moreno como por su defensor, quienes, de \u00a0un \u00a0lado, \u00a0aceptan \u00a0expresamente \u00a0que \u00a0los estudios de conveniencia, los que era \u00a0obligatorio \u00a0tener antes de dar apertura a la licitaci\u00f3n, de conformidad con la \u00a0ley, \u00a0en \u00a0verdad \u00a0se \u00a0allegaron \u00a0el \u00a027 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0del \u00a02004 \u00a0a \u00a0la Unidad de \u00a0Contrataci\u00f3n, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0dos d\u00edas despu\u00e9s de la citada apertura del proceso \u00a0contractual, \u00a0pero, \u00a0a \u00a0regl\u00f3n \u00a0seguido afirman, por ejemplo Prieto Moreno, que \u00a0ella \u00a0ya \u00a0contaba \u00a0con \u00a0tales \u00a0documentos \u00a0desde el 22 de enero de 2004 y que el \u00a0mencionado \u00a0oficio \u00a0remisorio \u00a0de \u00a0tales \u00a0estudios, \u00a0que \u00a0fue \u00a0recibido el 27 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02004 en su dependencia, era falso, pues no conten\u00eda anexo al mismo \u00a0los \u00a0documentos \u00a0que \u00a0relacionaba, \u00a0es decir, los estudios previos, ya que estos \u00a0los \u00a0pose\u00eda \u00a0ella \u00a0con anterioridad, lo cual\u00a0 es francamente incre\u00edble, a \u00a0m\u00e1s de anfibol\u00f3gico, como se ha dicho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y qu\u00e9 decir de la excusa del apoderado, la \u00a0cual \u00a0resulta \u00a0a\u00fan \u00a0m\u00e1s \u00a0comprometedora que la de su cliente, pues afirm\u00f3 que \u00a0para \u00a0el 25 de febrero de 2014 Prieto Moreno ya contaba con los estudios previos \u00a0y \u00a0con \u00a0base \u00a0en ellos dio apertura a la licitaci\u00f3n, pero que los mismos fueron \u00a0retirados \u00a0ese \u00a0mismo \u00a0d\u00eda por alg\u00fan funcionario desconocido de la Secretar\u00eda \u00a0de \u00a0Educaci\u00f3n \u00a0que, \u00a0a \u00a0decir del togado, se los llev\u00f3 para modificarlos y los \u00a0regres\u00f3 \u00a0modificados \u00a0el \u00a027 \u00a0de \u00a0febrero del 2004. Esta respuesta se vislumbra \u00a0tambi\u00e9n \u00a0completamente falaz, pues atenta contra la realidad procesal y adem\u00e1s \u00a0es \u00a0desafortunada, \u00a0pues \u00a0de \u00a0haber \u00a0ocurrido \u00a0tal \u00a0suceso \u00a0como \u00a0lo \u00a0afirm\u00f3 el \u00a0recurrente, \u00a0Prieto Moreno debi\u00f3 anular la apertura de la licitaci\u00f3n realizada \u00a0el \u00a025 de febrero de 2004, para volver a realizarla con base en la modificaci\u00f3n \u00a0que \u00a0presuntamente \u00a0efectu\u00f3 \u00a0la \u00a0Secretar\u00eda \u00a0de Educaci\u00f3n el 27 de febrero de \u00a02004 \u00a0y \u00a0no \u00a0actu\u00f3 \u00a0as\u00ed, \u00a0luego aunque tal respuesta no se ofrece cre\u00edble, en \u00a0todo caso se muestra igual o m\u00e1s perjudicial para Prieto Moreno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, es un hecho demostrado en el \u00a0proceso, \u00a0que la apertura del proceso licitatorio 001 de 2004 fue adelantada por \u00a0Prieto \u00a0 \u00a0Moreno \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0forma \u00a0 \u00a0il\u00edcita, \u00a0 seg\u00fan \u00a0 se \u00a0 ha \u00a0 explicado \u00a0 en \u00a0precedencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, es incontrastable que el \u00a0ataque \u00a0casacional \u00a0ensayado por la defensa de la acusada Mar\u00eda Custodia Prieto \u00a0Moreno, \u00a0encaminado a desvirtuar su responsabilidad en el delito de contrato sin \u00a0cumplimiento \u00a0 de \u00a0 requisitos \u00a0 legales, \u00a0carece, \u00a0tanto \u00a0de \u00a0asidero \u00a0como \u00a0de \u00a0transcendencia, \u00a0pues \u00a0no \u00a0logra \u00a0mostrar, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0los derroteros \u00a0se\u00f1alados \u00a0inicialmente \u00a0en \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0la \u00a0consolidaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un falso \u00a0raciocinio, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual, tal como se anunci\u00f3 desde el comienzo, esta \u00a0censura se inadmitir\u00e1 como todas las dem\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Demanda \u00a0presentada \u00a0a nombre de Paola \u00a0Andrea Parra Casta\u00f1eda: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1. Primer\u00a0\u00a0 cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Denuncia \u00a0que la sentencia se dict\u00f3 en un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0por cuanto se omiti\u00f3 dar tr\u00e1mite a la objeci\u00f3n \u00a0formulada \u00a0al \u00a0dictamen \u00a0del CTI relativo a los sobrecostos del contrato y a las \u00a0visitas \u00a0realizadas \u00a0a \u00a0los \u00a0proponentes, \u00a0lo \u00a0cual condujo a la afectaci\u00f3n del \u00a0debido proceso y el derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce que tal como lo sostuvo al apelar el \u00a0fallo, \u00a0si bien el Fiscal de primera instancia, en la resoluci\u00f3n acusatoria, le \u00a0neg\u00f3 \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0dictamen \u00a0al informe presentado por el CTI, el Fiscal \u00a0ad \u00a0 quem \u00a0le \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0aquella \u00a0calidad \u00a0y \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0que lo pod\u00edan objetar en la etapa del juicio, lo \u00a0que \u00a0en \u00a0efecto \u00a0hicieron los defensores, as\u00ed que agrega el censor, que incluso \u00a0\u00e9l, \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, constat\u00f3, al interrogar a los encargados del \u00a0mismo, \u00a0su \u00a0falta \u00a0de \u00a0idoneidad \u00a0sobre \u00a0el tema de la contrataci\u00f3n, empero, el \u00a0juzgador \u00a0a \u00a0quo \u00a0nunca se \u00a0pronunci\u00f3 frente a sus observaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que si bien el Tribunal admiti\u00f3 \u00a0que \u00a0en efecto el juzgador unipersonal dej\u00f3 de pronunciarse sobre la objeci\u00f3n, \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a analizarla bajo el entendido de que con el recurso de apelaci\u00f3n se \u00a0subsanaba \u00a0la \u00a0irregularidad, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que se\u00f1al\u00f3 que a la implicada Paola \u00a0Andrea \u00a0Parra \u00a0Casta\u00f1eda \u00a0no \u00a0la afectaba puesto que la prueba pericial del CTI \u00a0hab\u00eda \u00a0servido \u00a0para \u00a0apoyar \u00a0la \u00a0sentencia respecto del delito de peculado por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 cual \u00a0 se \u00a0la \u00a0hab\u00eda \u00a0absuelto \u00a0por \u00a0el \u00a0a \u00a0quo y el fallo adverso contra ella lo \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0por el il\u00edcito de contrato sin cumplimiento de requisito legales. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0ad quem adujo \u00a0que \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0de \u00a0los servidores del CTI acerca de los sobrecostos, se \u00a0ajustaban a los documentos que aportaron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa \u00a0entonces \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0que \u00a0la \u00a0objeci\u00f3n \u00a0ten\u00eda como prop\u00f3sito demeritar el valor probatorio del dictamen del \u00a0CTI \u00a0y, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0que \u00a0el \u00a0juez \u00a0a quo se pronunciara en punto de no darle uno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce el censor que no obstante el Tribunal \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0 despachar \u00a0desfavorablemente \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0propuesta \u00a0acudiendo \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0residualidad, \u00a0pues \u00a0exist\u00eda otro remedio como era el recurso de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0no \u00a0fue \u00a0as\u00ed, \u00a0pues \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0si bien el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0sostuvo \u00a0que \u00a0la \u00a0procesada \u00a0Paola \u00a0Andrea Parra Casta\u00f1eda no hab\u00eda sido condenada por el delito \u00a0de \u00a0peculado \u00a0y el dictamen le serv\u00eda de respaldo a \u00e9ste, lo cierto es que tal \u00a0experticia \u00a0fue utilizada por el juzgador de segundo grado para reprocharle a la \u00a0acusada \u00a0en cita sus falsedades, las cuales hizo trascender frente a la conducta \u00a0punible de contrato sin cumplimiento de requisitos legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0una \u00a0vez \u00a0el actor hace \u00a0referencia \u00a0a \u00a0los \u00a0principios \u00a0que \u00a0gobiernan las nulidades, sostiene que en el \u00a0caso \u00a0de \u00a0la \u00a0especie \u00a0se \u00a0debe \u00a0casar \u00a0la sentencia y decretar la nulidad de lo \u00a0actuado \u00a0desde \u00a0la sentencia de primera instancia para que se pronuncie sobre la \u00a0objeci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consideraciones\u00a0 sobre\u00a0 el\u00a0 \u00a0primer\u00a0 cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inicialmente debe consignarse frente a esta \u00a0censura, \u00a0que \u00a0la causal aducida por el libelista no fue la correcta, por cuanto \u00a0es \u00a0criterio \u00a0decantado de esta Sala, que las irregularidades en la ordenaci\u00f3n, \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0y \u00a0aducci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0determinado \u00a0medio \u00a0de conocimiento, no atentan \u00a0contra \u00a0la \u00a0estructura \u00a0del proceso y de all\u00ed que no se posible alegar, ante su \u00a0presencia, la nulidad de la actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe se\u00f1alar entonces, que los defectos en \u00a0la \u00a0formaci\u00f3n \u00a0e \u00a0incorporaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0en realidad deben ensayarse a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de la causal primera de casaci\u00f3n, a trav\u00e9s de la violaci\u00f3n indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por error de derecho por falso juicio de legalidad, lo \u00a0que \u00a0 \u00a0desde \u00a0 \u00a0luego, \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0lo \u00a0 dicho \u00a0 en \u00a0 precedencia, \u00a0 no \u00a0 hizo \u00a0 el \u00a0demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra parte, si en gracia de discusi\u00f3n \u00a0se \u00a0superara \u00a0la \u00a0inconsistencia \u00a0formal que se viene de mencionar, por igual se \u00a0tiene que la censura escasamente fue enunciada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ello \u00a0da \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0simplemente \u00a0se \u00a0cuestiona \u00a0la \u00a0idoneidad de los funcionarios del CTI y se alega que no ha debido \u00a0conced\u00e9rsele \u00a0poder \u00a0suasorio, sin que explique detalladamente en qu\u00e9 concreto \u00a0sentido y por qu\u00e9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0si \u00a0bien \u00a0le \u00a0asiste \u00a0la raz\u00f3n al \u00a0libelista \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0que, contrario a lo afirmado por el Tribunal, el dictamen \u00a0del \u00a0CTI \u00a0s\u00ed \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0para \u00a0demostrar la responsabilidad de la procesada Paola \u00a0Andrea \u00a0Parra Casta\u00f1eda en el delito de contrato sin cumplimiento de requisitos \u00a0legales \u00a0y \u00a0no \u00a0solo \u00a0para \u00a0apoyar \u00a0el \u00a0juicio \u00a0de \u00a0reproche frente al delito de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n, \u00a0por el que se le absolvi\u00f3 en primer instancia; se \u00a0evidencia \u00a0que \u00a0no \u00a0le \u00a0acompa\u00f1a \u00a0esa raz\u00f3n en punto de la trascendencia de la \u00a0irregularidad \u00a0que \u00a0denuncia, \u00a0pues \u00a0tal \u00a0como \u00a0se dej\u00f3 plasmado al analizar el \u00a0cuarto \u00a0cargo de la demanda presentada a nombre de Mar\u00eda Custodia Prieto Moreno \u00a0(numeral \u00a03.4 \u00a0de \u00a0este prove\u00eddo), durante las instancias se resolvieron varias \u00a0de \u00a0 las \u00a0 inquietudes \u00a0 de \u00a0 los \u00a0defensores \u00a0y, \u00a0a \u00a0su \u00a0vez, \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem mostr\u00f3 que eran infundadas, sin \u00a0que sea necesario volver a reiterar lo expuesto all\u00ed. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0todo, \u00a0por \u00a0igual \u00a0se \u00a0observa que la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada Paola Andrea Parra Casta\u00f1eda en el delito de \u00a0contrato \u00a0sin \u00a0cumplimiento de requisitos legales no se fund\u00f3 exclusivamente en \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0del CTI, lo que respalda a\u00fan m\u00e1s la conclusi\u00f3n acerca de que la \u00a0censura, \u00a0incluso salvando sus inconsistencias formales, definitivamente adolece \u00a0de incidencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa medida, la censura objeto de estudio \u00a0se inadmitir\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo\u00a0\u00a0 cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Nuevamente, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en la causal \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0libelista denuncia que la sentencia se dict\u00f3 en un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0esta vez, por cuanto el Tribunal incurri\u00f3 en una \u00a0motivaci\u00f3n anfibol\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto \u00a0afirma \u00a0que \u00a0el ad \u00a0quem, \u00a0al \u00a0resolver \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u201cviol\u00f3 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0principio \u00a0 \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n\u201d, \u00a0pues \u00a0no \u00a0obstante que en raz\u00f3n del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0solamente \u00a0pod\u00eda \u00a0revisar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del a \u00a0 quo \u00a0 en \u00a0 lo \u00a0que \u00a0fue \u00a0objeto \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0realiz\u00f3 \u00a0afirmaciones \u00a0orientadas \u00a0a \u00a0reconocer la existencia de \u00a0prueba \u00a0que \u00a0demostraba \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acusada \u00a0Paola Andrea Parra \u00a0Casta\u00f1eda \u00a0en \u00a0los \u00a0delitos de peculado por apropiaci\u00f3n y falsedad ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0por \u00a0los \u00a0que \u00a0ya \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0absuelta \u00a0en \u00a0primera \u00a0instancia, lo cual no fue impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa \u00a0que de ello da cuenta el hecho de \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0sostuvo \u00a0que, \u00a0si bien la implicada Parra \u00a0Casta\u00f1eda \u00a0no \u00a0tuvo injerencia en la fijaci\u00f3n del valor del contrato, su labor \u00a0se \u00a0redujo \u00a0a \u00a0participar como interventora dentro del plan criminal trazado, en \u00a0particular \u00a0dejando \u00a0de \u201cponer trabas\u201d \u00a0a \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0del contrato y as\u00ed conseguir su cancelaci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 hubiera \u00a0 demostrado \u00a0 que \u00a0 supiera \u00a0 de \u00a0 todo \u00a0 el \u00a0designio \u00a0delictivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0el recurrente, frente al delito de \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento p\u00fablico, que no obstante el Tribunal adujo \u00a0que \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0certeza acerca de las inconsistencias entre lo informado por la \u00a0acusada \u00a0Paola \u00a0Andrea \u00a0Parra Casta\u00f1eda y lo se\u00f1alado por los funcionarios del \u00a0CTI, \u00a0pues \u00a0una \u00a0y otros hab\u00edan realizado sus observaciones a las instalaciones \u00a0de \u00a0los proponentes en tiempos distintos y, por tanto, las cosas habr\u00edan podido \u00a0cambiar; \u00a0 \u00a0aduce \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 todo \u00a0 caso \u00a0 el \u00a0 ad \u00a0quem \u00a0 sostuvo \u00a0 que \u00a0 el \u00a0informe \u00a0de \u00a0aquella \u00a0fue \u00a0determinante \u00a0para \u00a0concretar el plan criminal, pues la otra procesada, esto es, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Custodia \u00a0Prieto Moreno, lo aprovech\u00f3 para declarar como ganadora de la \u00a0licitaci\u00f3n a la Compa\u00f1\u00eda CI Avetex. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0asegura \u00a0el \u00a0actor, \u00a0se \u00a0demuestra \u00a0que \u00a0a \u00a0pesar de que hab\u00eda quedado cancelada la discusi\u00f3n acerca de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0peculado \u00a0por apropiaci\u00f3n y falsedad ideol\u00f3gica en documento \u00a0p\u00fablico \u00a0en \u00a0la \u00a0primera \u00a0instancia, donde la implicada fue absuelta por ellos, \u00a0sin \u00a0que \u00a0tal \u00a0determinaci\u00f3n hubiese sido impugnada; el Tribunal, en contrav\u00eda \u00a0del principio de limitaci\u00f3n, volvi\u00f3 a referirse a los mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0aduce \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0la implicada Paola Andrea Parra Casta\u00f1eda tuvo una participaci\u00f3n \u00a0activa \u00a0en \u00a0el \u00a0etapa \u00a0precontractual \u00a0al \u00a0ser \u00a0designada \u00a0para que evaluara las \u00a0propuestas, \u00a0oportunidad \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0consign\u00f3 las siguientes falsedades en el \u00a0informe \u00a0que rindi\u00f3: (i) que la empresa rival no hab\u00eda demostrado su capacidad \u00a0de \u00a0almacenamiento \u00a0y \u00a0(ii) que tuviera una mesa de corte apropiada; al paso que \u00a0CI Avetex s\u00ed cumpl\u00eda con todos los requisitos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s \u00a0adelante, el censor pone de presente \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0solo sostuvo que la acusada Paola Andrea Parra Casta\u00f1eda \u00a0particip\u00f3 \u00a0en \u00a0la etapa precontractual, sino que en su calidad de interventora, \u00a0desconociendo \u00a0 los \u00a0deberes \u00a0que \u00a0le \u00a0impon\u00eda \u00a0el \u00a0Manual \u00a0de \u00a0Interventor\u00eda, \u00a0permiti\u00f3 \u00a0que \u00a0avanzara \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0del \u00a0contrato irregularmente, as\u00ed que \u00a0desde \u00a0 un \u00a0 principio \u00a0 tuvo \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0favorecer \u00a0a \u00a0la \u00a0empresa \u00a0CI \u00a0Avetex. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1alado \u00a0 lo \u00a0anterior, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0\u201cpara \u00a0sustentar la \u00a0confirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo de condena por contrato sin cumplimiento de requisitos \u00a0legales, \u00a0acude \u00a0a \u00a0una \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0anfibol\u00f3gica, partiendo de que la acusada \u00a0cometi\u00f3 \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0[y \u00a0peculado] \u00a0por los que fue absuelta en \u00a0primera \u00a0 \u00a0instancia\u201d. \u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0 indica \u00a0 que \u00a0\u201cno existe ninguna motivaci\u00f3n sobre cu\u00e1les fueron \u00a0los \u00a0 requisitos \u00a0legales \u00a0que \u00a0incumpli\u00f3, \u00a0distinto \u00a0a \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0cometi\u00f3 \u00a0comportamientos \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0afectaron \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0bien \u00a0 \u00a0jur\u00eddico \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0fe \u00a0p\u00fablica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa que la trascendencia de la censura \u00a0alegada \u00a0radica \u00a0en \u00a0que \u00a0a pesar de que en primera instancia la procesada Paola \u00a0Andrea \u00a0Parra \u00a0Casta\u00f1eda \u00a0fue \u00a0absuelta por los delitos de falsedad y peculado, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0su \u00a0conducta \u00a0frente \u00a0a \u00a0estos \u00a0fue calificada como at\u00edpica, luego \u00a0sirvi\u00f3 para confirmar la condena en segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0pide \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia de \u00a0segundo grado y decretar su nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2.\u00a0 \u00a0 \u00a0 Consideraciones\u00a0 \u00a0sobre\u00a0 el\u00a0 segundo\u00a0 cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ciertamente, como lo se\u00f1ala el demandante, \u00a0las \u00a0inconsistencias \u00a0en \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n de la sentencia conducen a su nulidad, \u00a0como \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 lo \u00a0 es \u00a0 que \u00a0 una \u00a0 de \u00a0 ellas \u00a0 es \u00a0 que \u00a0sea \u00a0equ\u00edvoca, \u00a0 \u00a0 ambigua, \u00a0 \u00a0 dil\u00f3gica, \u00a0ambivalente \u00a0o \u00a0 anfibol\u00f3gica, \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0configura \u00a0cuando \u00a0el \u00a0fallo \u00a0contiene expresiones o conceptos excluyentes entre \u00a0s\u00ed \u00a0y, \u00a0por \u00a0tal \u00a0motivo, \u00a0no es posible desentra\u00f1ar su sentido, o las razones \u00a0expuestas en la parte motiva no explican la parte resolutiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0como el recurrente manifiesta que, \u00a0no \u00a0obstante que en el caso particular, a pesar de que la procesada Paola Andrea \u00a0Parra \u00a0Casta\u00f1eda \u00a0fue \u00a0absuelta \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0falsedad ideol\u00f3gica en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0y \u00a0peculado por apropiaci\u00f3n en primera instancia, frente a \u00a0lo \u00a0cual \u00a0nadie \u00a0impugn\u00f3, \u00a0el \u00a0juzgador de segundo grado, con fundamento en que \u00a0cometi\u00f3 \u00a0esos \u00a0il\u00edcitos \u00a0y \u00a0sin \u00a0ofrecer \u00a0argumentos \u00a0adicionales, \u00a0le deriv\u00f3 \u00a0responsabilidad \u00a0en \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0contrato sin cumplimiento de los \u00a0requisitos \u00a0legales; \u00a0es \u00a0preciso \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0tal \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0solo \u00a0es el \u00a0resultado \u00a0de \u00a0descontextualizar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0del \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0por v\u00eda \u00a0extraordinaria, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0de \u00a0limitar \u00a0el \u00a0poder \u00a0demostrativo \u00a0de \u00a0la prueba \u00a0documental. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Confrontada \u00a0la \u00a0sentencia del Tribunal se \u00a0constata \u00a0que, \u00a0descartadas \u00a0las \u00a0nulidades \u00a0propuestas \u00a0por \u00a0los defensores, se \u00a0expusieron \u00a0las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales, \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0de la especie, estaba \u00a0demostrada \u00a0la ocurrencia de los delitos de peculado por apropiaci\u00f3n y contrato \u00a0sin \u00a0cumplimiento de los requisitos legales, tras lo cual se entr\u00f3 a dilucidar, \u00a0frente \u00a0 \u00a0a \u00a0 qu\u00e9 \u00a0 delitos \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 anotados \u00a0 y \u00a0 qu\u00e9 \u00a0 acusados, \u00a0 eran \u00a0responsables. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 ese \u00a0 antecedente, \u00a0 se \u00a0 asumi\u00f3 \u00a0individualmente \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0acerca \u00a0de la responsabilidad de cada uno de los \u00a0acusados, \u00a0para \u00a0la \u00a0cual \u00a0era \u00a0necesario \u00a0referirse \u00a0a \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n procesal \u00a0individual \u00a0de \u00a0ellos, \u00a0sin que en el caso de Paola Andrea Parra Casta\u00f1eda ello \u00a0fuera la excepci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tal \u00a0motivo, \u00a0al \u00a0juzgador de segundo \u00a0grado, \u00a0con el fin de establecer si la citada era o no responsable del delito de \u00a0contrato \u00a0sin \u00a0cumplimiento de requisitos legales, le result\u00f3 obligado hacer el \u00a0recuento \u00a0de los hechos a los cuales estaba vinculada y por ello hizo referencia \u00a0a \u00a0los \u00a0delitos \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0y \u00a0peculado por \u00a0apropiaci\u00f3n, \u00a0respecto de los cuales, si bien dijo que ha debido conden\u00e1rsele, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0precis\u00f3 \u00a0que \u00a0sobre \u00a0tal \u00a0aspecto \u00a0no \u00a0era \u00a0posible \u00a0pronunciarse \u00a0en \u00a0atenci\u00f3n \u00a0 al \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0 non \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo esa perspectiva, el Tribunal entr\u00f3 a \u00a0ofrecer \u00a0las \u00a0razones por las cuales la implicada deb\u00eda responder por el delito \u00a0de contrato sin cumplimiento de requisitos legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0labor, ciertamente el juzgador de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0a la prueba documental que suscribi\u00f3 Paola Andrea \u00a0Parra \u00a0Casta\u00f1eda, \u00a0relacionada con su tarea de interventora del contrato de los \u00a0morrales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, como el recurrente cuestiona que, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0acusada \u00a0Parra Casta\u00f1eda fue absuelta por los delitos de \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento p\u00fablico y peculado por apropiaci\u00f3n por el \u00a0a \u00a0quo, \u00a0para \u00a0lo \u00a0cual se \u00a0valor\u00f3 \u00a0la \u00a0prueba \u00a0documental \u00a0atr\u00e1s \u00a0aludida \u00a0y, por su parte el Tribunal, a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0misma prueba documental, le dedujo a Parra el delito de contrato \u00a0sin \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0requisitos legales, motivo por el cual aduce el actor que \u00a0se \u00a0 desconoci\u00f3 \u00a0 el \u00a0 principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n, \u00a0pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0critica \u00a0al \u00a0ad \u00a0quem por asumir que las \u00a0dos \u00a0primeras \u00a0infracciones \u00a0en \u00a0realidad se cometieron; de esto se sigue que el \u00a0censor \u00a0comete \u00a0el equ\u00edvoco de considerar que la prueba documental en el asunto \u00a0de \u00a0la \u00a0especie \u00a0y, \u00a0en \u00a0general, \u00a0en \u00a0cualquier \u00a0otro \u00a0caso, \u00a0no tiene un poder \u00a0demostrativo \u00a0m\u00e1s \u00a0all\u00e1 \u00a0del \u00a0que \u00a0ha \u00a0servido \u00a0para \u00a0descartar, \u00a0como \u00a0en \u00a0el \u00a0sub \u00a0judice, los il\u00edcitos \u00a0inicialmente mencionados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicho \u00a0en \u00a0otros t\u00e9rminos, con la visi\u00f3n \u00a0del \u00a0censor, \u00a0una vez la prueba demuestra algo, no se la puede utilizar para que \u00a0compruebe \u00a0otro \u00a0aspecto, \u00a0como \u00a0si \u00a0la \u00a0capacidad \u00a0demostrativa \u00a0del \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0se pueda fragmentar o agotar con el an\u00e1lisis inicial que de \u00e9l se \u00a0haga acerca de su poder suasorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa visi\u00f3n, del todo equivocada, es la que \u00a0subyace \u00a0en el sub lite para \u00a0afirmar \u00a0 la \u00a0 supuesta \u00a0 motivaci\u00f3n \u00a0anfibol\u00f3gica \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0pues, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0una \u00a0misma prueba documental, a juicio del actor, se declar\u00f3 la \u00a0inocencia \u00a0de la procesada Paola Andrea Parra Casta\u00f1eda frente a los delitos de \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en documento p\u00fablico y peculado por apropiaci\u00f3n, pero a \u00a0la \u00a0vez, \u00a0se \u00a0la \u00a0conden\u00f3 \u00a0por \u00a0el \u00a0de \u00a0contrato sin cumplimiento de requisitos \u00a0legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0como \u00a0nada \u00a0se \u00a0opone \u00a0a \u00a0que \u00a0cualquier \u00a0prueba demuestre pluralidad de hechos o circunstancias, en el caso de \u00a0la especie la supuesta motivaci\u00f3n anfibol\u00f3gica resulta infundada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0carencia \u00a0de \u00a0asidero \u00a0se \u00a0incrementa \u00a0porque \u00a0si \u00a0una \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0anfibol\u00f3gica \u00a0trae \u00a0consigo que el fallo contenga \u00a0expresiones \u00a0o conceptos excluyentes entre s\u00ed y, por tal motivo, no sea posible \u00a0desentra\u00f1ar \u00a0su sentido y, en el sub lite, \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0explic\u00f3, ninguna contradicci\u00f3n se deriva del hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0la prueba documental hubiese servido para demostrar la inocencia frente \u00a0a \u00a0un \u00a0delito y, a su vez, la responsabilidad ante otro, de esto se sigue que la \u00a0queja del demandante no es m\u00e1s que un argumento sof\u00edstico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, ante la carencia de fundamento de \u00a0la censura que se examina, se impone su inadmisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tercer\u00a0\u00a0 \u00a0cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0haber violado de \u00a0forma \u00a0directa \u00a0la \u00a0ley sustancial, lo que condujo a la aplicaci\u00f3n indebida del \u00a0art\u00edculo 410 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0que \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0la \u00a0implicada \u00a0Paola Andrea Parra Casta\u00f1eda fue nombrada ilegalmente \u00a0como \u00a0 interventora, \u00a0 toda \u00a0 vez \u00a0que \u00a0se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0respectivo \u00a0acto \u00a0administrativo \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0suscrito \u00a0por \u00a0el Secretario de Educaci\u00f3n del \u00a0Departamento \u00a0del \u00a0Meta, \u00a0quien \u00a0era \u00a0el competente para hacerlo, de modo que si \u00a0ello \u00a0es \u00a0as\u00ed, \u00a0es claro que la conducta de la citada es at\u00edpica, en la medida \u00a0que \u00a0no \u00a0ten\u00eda la calidad de interventora y, por ende, no se le pod\u00eda endilgar \u00a0responsabilidad por su participaci\u00f3n en esa condici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa que \u201cno \u00a0es \u00a0posible \u00a0hacerle \u00a0reproche \u00a0a \u00a0quien \u00a0no tiene la calidad exigida en el tipo \u00a0penal, \u00a0pues \u00a0para \u00a0ser \u00a0sujeto \u00a0activo \u00a0del \u00a0delito \u00a0por \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0conden\u00f3 \u00a0\u2014contrato \u00a0 \u00a0 sin \u00a0cumplimiento \u00a0 de \u00a0requisitos \u00a0legales\u2014 \u00a0se \u00a0exige \u00a0no solo ser servidor p\u00fablico, sino que por raz\u00f3n del \u00a0ejercicio \u00a0 de \u00a0sus \u00a0funciones \u00a0tramite, \u00a0celebre \u00a0o \u00a0liquide \u00a0un \u00a0contrato \u00a0sin \u00a0cumplimiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0requisitos \u00a0 \u00a0 \u00a0 legales\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una vez el libelista recuerda que el cargo \u00a0desempe\u00f1ado \u00a0por \u00a0la \u00a0procesada Paola Andrea Parra Casta\u00f1eda era el de Jefe de \u00a0Recursos \u00a0Humanos \u00a0del \u00a0Departamento \u00a0del \u00a0Meta y que dentro de sus funciones no \u00a0estaba \u00a0la \u00a0de actuar como interventora de contratos, por lo que se requer\u00eda de \u00a0un \u00a0acto \u00a0administrativo para poder asumir dicha funci\u00f3n; expresa el recurrente \u00a0que \u00a0como \u00a0a \u00a0la citada se le reproch\u00f3 haber actuado de manera ilegal asumiendo \u00a0un \u00a0rol que no le correspond\u00eda, la adecuaci\u00f3n t\u00edpica que se le debi\u00f3 imputar \u00a0fue \u00a0la \u00a0de \u00a0abuso \u00a0de \u00a0funci\u00f3n \u00a0p\u00fablica, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0con \u00a0\u00e9ste \u00a0se \u00a0sanciona \u00a0\u201cal \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico \u00a0que \u00a0abusando \u00a0de su cargo \u00a0realice \u00a0 \u00a0funciones \u00a0 \u00a0p\u00fablicas \u00a0 \u00a0diversas \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 que \u00a0 legalmente \u00a0 le \u00a0corresponden\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, concluye que en este caso \u00a0las \u00a0instancias \u00a0aplicaron \u00a0indebidamente \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0410 del C\u00f3digo Penal, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0si \u00a0es \u00a0supuesto \u00a0para \u00a0la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0del delito que all\u00ed se \u00a0describe, \u00a0\u201costentar la calidad de servidor p\u00fablico \u00a0y \u00a0ser el titular de la competencia funcional para la tramitaci\u00f3n, celebraci\u00f3n \u00a0o \u00a0liquidaci\u00f3n \u00a0del \u00a0contrato estatal y, en este caso, como se ha reiterado, no \u00a0se \u00a0ten\u00eda \u00a0esa \u00a0competencia \u00a0funcional, \u00a0se debe concluir que la conducta de mi \u00a0defendida es at\u00edpica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, pide casar la sentencia y \u00a0absolver \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada \u00a0Paola Andrea Parra Casta\u00f1eda del delito de contrato \u00a0sin cumplimiento de requisitos legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consideraciones\u00a0 sobre\u00a0 el\u00a0 \u00a0tercer\u00a0 cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conforme se dej\u00f3 planteado inicialmente en \u00a0esta \u00a0determinaci\u00f3n, \u00a0uno \u00a0de \u00a0los presupuestos para poder alegar con \u00e9xito la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la ley sustancial, radica en que el demandante abandone \u00a0toda \u00a0discusi\u00f3n \u00a0en \u00a0punto \u00a0de \u00a0la \u00a0realidad \u00a0f\u00e1ctica, as\u00ed como en torno a la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0consignada \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0bajo el entendido de que la \u00a0causal \u00a0aludida \u00a0est\u00e1 \u00a0prevista \u00a0para \u00a0realizar \u00a0un \u00a0juicio \u00a0en \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0esa \u00a0perspectiva, \u00a0se observa que si \u00a0bien \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0calific\u00f3 de falso el acto administrativo por medio del cual \u00a0se \u00a0design\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada \u00a0como \u00a0interventora \u00a0del contrato de los morrales \u00a0escolares \u00a0por el solo hecho de que no aparec\u00eda suscrito por el competente para \u00a0emitirlo, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0es \u00a0que el mismo goza de presunci\u00f3n de legalidad hasta \u00a0tanto \u00a0 no \u00a0 sea \u00a0 declarado \u00a0 nulo, \u00a0 aspecto \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0en \u00a0este \u00a0caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0medida, \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n que el \u00a0Tribunal \u00a0le \u00a0dio \u00a0al \u00a0aludido \u00a0acto \u00a0administrativo, \u00a0no tiene una connotaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica en punto de la validez del mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa pot\u00edsima raz\u00f3n, por tanto, desvirt\u00faa \u00a0el \u00a0argumento \u00a0del \u00a0libelista \u00a0acerca \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0implicada Paola Andrea Parra \u00a0Casta\u00f1eda \u00a0no realiz\u00f3 la conducta en ejercicio de sus funciones, de tal manera \u00a0que \u00a0 para \u00a0 la \u00a0 \u00e9poca \u00a0 de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0en \u00a0efecto, \u00a0aquella \u00a0fung\u00eda \u00a0como \u00a0interventora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 m\u00e1s, \u00a0 no \u00a0 sobra \u00a0 agregar \u00a0 que \u00a0\u201csolamente\u201d \u00a0la acusada desempe\u00f1\u00f3 la funci\u00f3n de interventora del contrato \u00a0de \u00a0los \u00a0morrales \u00a0estudiantiles y que \u00e9sta, a su vez, actu\u00f3 en esa condici\u00f3n \u00a0acept\u00e1ndola \u00a0sin reparo alguno, am\u00e9n de ser reconocida como tal por los dem\u00e1s \u00a0funcionarios \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0particulares \u00a0 \u00a0vinculados \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0contrataci\u00f3n \u00a0 en \u00a0cuesti\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Queda \u00a0entonces \u00a0descartada la tesis de la \u00a0defensa \u00a0acerca de que en el caso de la especie se est\u00e1 ante el delito de abuso \u00a0de \u00a0funci\u00f3n \u00a0p\u00fablica, \u00a0pues \u00a0sencillamente en el sub \u00a0judice medi\u00f3 un acto administrativo que le permiti\u00f3 \u00a0acceder \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada \u00a0a \u00a0la \u00a0funci\u00f3n \u00a0de \u00a0interventora, mientras que en la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0en \u00a0cita, \u00a0de suyo no media alguna autorizaci\u00f3n, sino que el \u00a0servidor p\u00fablico se la abroga unilateralmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se observa por tanto, que el demandante no \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0realidad f\u00e1ctica en el desarrollo de la presente censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0en \u00a0gracia \u00a0de \u00a0discusi\u00f3n, \u00a0se \u00a0observa \u00a0que equivoca su pretensi\u00f3n, pues al paso que pregona que no es posible \u00a0atribuirle \u00a0a \u00a0la implicada el delito de contrato sin cumplimiento de requisitos \u00a0legales, \u00a0aduce \u00a0que \u00a0estar\u00eda \u00a0incursa \u00a0en el de abuso de funci\u00f3n p\u00fablica, de \u00a0donde \u00a0se \u00a0sigue \u00a0que en realidad estar\u00eda alegando un error en la calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0cuya \u00a0consecuencia, \u00a0de \u00a0no \u00a0afectarse \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, es \u00a0proferir \u00a0condena \u00a0por \u00a0el \u00a0il\u00edcito \u00a0correcto y de all\u00ed que no es correcto que \u00a0pidiera la absoluci\u00f3n como en efecto lo hizo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0suma, como el impugnante no se tuvo en \u00a0cuenta la realidad f\u00e1ctica, se inadmitir\u00e1 la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. Demanda presentada en representaci\u00f3n de \u00a0Luis Javier Torres Posada: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.1.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Primer\u00a0\u00a0 \u00a0cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0impugnante acusa la sentencia de haber \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial a causa de error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de identidad, lo que sostiene, condujo a la aplicaci\u00f3n \u00a0indebida del art\u00edculo 397 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto se\u00f1ala, tras recordar tanto el \u00a0contenido \u00a0del \u00a0dictamen del CTI en el que se respondieron las objeciones de los \u00a0defensores \u00a0acerca \u00a0de \u00a0los \u00a0sobrecostos \u00a0del \u00a0contrato de los morrales, como lo \u00a0concluido \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en esa prueba, que \u00e9ste cercen\u00f3 \u00a0aspectos \u00a0importantes \u00a0de \u00a0esa experticia, as\u00ed que de no haber incurrido en ese \u00a0yerro, \u00a0habr\u00eda \u00a0concluido \u00a0que \u00a0tal \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n no era id\u00f3neo para \u00a0demostrar el referido sobrecosto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el \u00a0particular \u00a0puntualiza \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0tuvo en cuenta que los funcionarios del CTI solo solicitaron a las \u00a0empresas, \u00a0donde obtuvieron cotizaciones, si los morrales pod\u00edan ser entregados \u00a0en \u00a030 \u00a0d\u00edas y si cada una pod\u00eda incorporar recurso humano para cumplir con la \u00a0entrega \u00a0 en \u00a0 dicho \u00a0 t\u00e9rmino, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0asevera \u00a0la \u00a0actora \u00a0que \u00a0los \u00a0investigadores \u00a0del \u00a0CTI \u00a0ignoraron \u00a0que \u00a0lo \u00a0que se le cuestionaba es que no le \u00a0indagaran \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 cotizantes \u00a0 \u00a0 si \u00a0 \u00a0 ten\u00edan \u00a0 \u00a0 4.000m2 \u00a0para almacenar los morrales, conforme \u00a0se \u00a0exig\u00eda \u00a0en \u00a0el \u00a0pliego licitatorio y si hab\u00edan tenido en cuenta los costos \u00a0adicionales \u00a0cuando \u00a0se \u00a0contrata \u00a0con \u00a0el \u00a0Estado, a efectos de fijar el precio \u00a0unitario por cada morral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 otra \u00a0parte, \u00a0la \u00a0censora \u00a0tambi\u00e9n \u00a0cuestion\u00f3 \u00a0que \u00a0en el dictamen del CTI, al momento de fijar los sobrecostos, no \u00a0se \u00a0hubiera tenido en cuenta el IVA para calcular el precio de los morrales, sin \u00a0que \u00a0sea \u00a0de recibo que como se les pregunt\u00f3 por los costos al contratar con el \u00a0Estado, \u00a0all\u00ed \u00a0estuviera \u00a0incluido dicho impuesto, por tanto, el valor unitario \u00a0de cada morral habr\u00eda sido diferente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0expuso \u00a0la \u00a0impugnante \u00a0que \u00a0\u201cel \u00a0 peritazgo \u00a0 (sic) \u00a0 establece \u00a0un \u00a0monto \u00a0de \u00a0sobrecosto \u00a0y un valor diferente respecto a lo que supuestamente debe reintegrar \u00a0el \u00a0contratista, \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0calcula mal el IVA de cada \u00a0contrato, \u00a0se \u00a0mezcla el precio real del mercado obtenido con las cotizaciones y \u00a0el efectivamente pagado al contratista\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa medida, expresa que de la comentada \u00a0prueba \u00a0pericial \u00a0\u201cno se puede concluir una cuant\u00eda \u00a0certera \u00a0del \u00a0sobre precio\u201d, puesto que se omitieron \u00a0circunstancias \u00a0como \u00a0la \u00a0acreditaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0capacidad \u00a0de almacenamiento de \u00a04.000m2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa \u00a0que \u00a0al \u00a0cercenar \u00a0el Tribunal la \u00a0forma \u00a0como se aclararon las cotizaciones y valorar solo la parte donde se fij\u00f3 \u00a0el \u00a0sobrecosto, ello \u201cconlleva aquel quebrantamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0contundencia \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0si \u00a0partimos de cotizaciones \u00a0incompletas, \u00a0tendremos \u00a0un \u00a0promedio \u00a0de \u00a0precio de mercado poco cre\u00edble y por \u00a0ende \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0un \u00a0monto \u00a0de \u00a0sobrecosto \u00a0dudoso\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que igual aconteci\u00f3 en punto de la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0funcionarios del CTI no tuvieron en cuenta el costo \u00a0adicional de cada morral cuanto se contrata con el Estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0la demandante aduce que \u00a0\u201cel \u00a0error del Tribunal radic\u00f3 en cercenar apartes \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0aqu\u00ed \u00a0enunciada, \u00a0cuya \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0llevar\u00eda \u00a0al ad quem a la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0pericial \u00a0no es completa, ni exacta y que, por \u00a0tanto, \u00a0no se puede establecer con certeza la existencia de un sobrecosto, mucho \u00a0menos \u00a0 de \u00a0 una \u00a0 apropiaci\u00f3n \u00a0 il\u00edcita \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0Luis \u00a0Javier \u00a0Torres \u00a0Posada\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consideraciones\u00a0 sobre\u00a0 el\u00a0 \u00a0primer\u00a0 cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De la lectura del reparo se concluye que la \u00a0defensora \u00a0cuestiona \u00a0que del contenido del dictamen del CTI, no era posible que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0dedujera \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0sobrecosto \u00a0en el contrato de lo \u00a0morrales estudiantiles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0entonces, \u00a0ri\u00f1e en un \u00a0todo con el error que alega la libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, la demandante afirma que en el \u00a0caso \u00a0de la especie el juzgador de segundo grado incurri\u00f3 en error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0por \u00a0que \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0en cuenta que, a su vez, no se \u00a0contempl\u00f3 \u00a0dentro \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0del \u00a0CTI \u00a0una \u00a0serie \u00a0de \u00a0factores en orden a \u00a0determinar \u00a0si \u00a0en \u00a0concreto \u00a0se \u00a0verificaba \u00a0la \u00a0presencia de sobrecostos en el \u00a0contrato de los morrales estudiantiles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0enfoque lleva a afirmar que lo que en \u00a0realidad \u00a0pretend\u00eda \u00a0alegar \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0es que con fundamento en la referida \u00a0experticia, \u00a0 no \u00a0 era \u00a0 posible \u00a0arribar \u00a0a \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0que \u00a0lleg\u00f3 \u00a0el \u00a0ad quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, resulta incontrastable que \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0verdad \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0alegar la impugnante, fue un error de hecho por \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0por cuanto permanentemente sostuvo que el Tribunal no pod\u00eda \u00a0deducir \u00a0la \u00a0presencia de sobrecostos en el contrato de los morrales escolares a \u00a0partir \u00a0del \u00a0contenido \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0del \u00a0CTI, \u00a0debido \u00a0a \u00a0las inconsistencias \u00a0t\u00e9cnicas que presentaba en su elaboraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo \u00a0ello \u00a0as\u00ed, \u00a0el \u00a0trabajo \u00a0que \u00a0le \u00a0correspond\u00eda \u00a0adelantar \u00a0a \u00a0la \u00a0censora, \u00a0era el relativo a los casos en que se \u00a0denuncia \u00a0la \u00a0consolidaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0y no un falso juicio de \u00a0identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la insistencia t\u00e9cnica en la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0censura \u00a0que \u00a0es \u00a0objeto \u00a0de \u00a0an\u00e1lisis, \u00a0se tiene que el \u00a0Tribunal \u00a0razonadamente \u00a0ofreci\u00f3 \u00a0los motivos por las cuales le daba cr\u00e9dito a \u00a0lo consignado en el dictamen del CTI. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De ello da cuenta el siguiente pasaje de su \u00a0sentencia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese orden de ideas, de entrada advierte \u00a0la \u00a0Colegiatura \u00a0que \u00a0comparte \u00a0plenamente \u00a0la \u00a0posici\u00f3n \u00a0del \u00a0Juez \u00a0de primera \u00a0instancia, \u00a0en cuanto le otorg\u00f3 total credibilidad a los referidos informes y\/o \u00a0dict\u00e1menes \u00a0periciales [del CTI], que dieron cuenta del sobrecosto del contrato \u00a0de \u00a0suministro \u00a0firmado \u00a0entre \u00a0la Directora de la Unidad de Contrataci\u00f3n de la \u00a0Gobernaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Meta \u00a0y la empresa contratista CI Avetex para la adquisici\u00f3n \u00a0de los denominados \u201cmorrales de la alegr\u00eda\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, dest\u00e1quese que fueron tres \u00a0los \u00a0referidos \u00a0informes \u00a0o \u00a0dict\u00e1menes \u00a0realizados \u00a0en \u00a0el \u00a0presente caso para \u00a0detectar \u00a0los sobrecostos en la contrataci\u00f3n, todos debidamente reconocidos por \u00a0las \u00a0partes \u00a0y \u00a0realizados \u00a0por la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n, a trav\u00e9s de \u00a0sus investigadores del CTI. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0primero \u00a0de \u00a0ellos, fue el informe No. \u00a09-5417 \u00a0del 15 de octubre de 2014, seg\u00fan el cual, la Unidad de Contrataci\u00f3n de \u00a0la \u00a0Gobernaci\u00f3n \u00a0del Meta, al suscribir el contrato 210 de 2014 con la firma CI \u00a0Avetex \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 suma \u00a0de \u00a0$2.971.850.400, \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0sobrecosto \u00a0de \u00a0$814.221.494, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de que los elementos suministrados, de acuerdo con el \u00a0c\u00e1lculo \u00a0 \u00a0del \u00a0 precio \u00a0 promedio \u00a0 del \u00a0 mercado, \u00a0 ten\u00edan \u00a0 un \u00a0 valor \u00a0 de \u00a0$2.157.628.900. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El segundo experticio fue el No. 591 del 15 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02005, mediante el cual se aclar\u00f3 el informe anterior, en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0dejar \u00a0constancia \u00a0que \u00a0no \u00a0se tuvieron en cuenta \u201calgunos gastos \u00a0adicionales \u00a0en \u00a0los \u00a0que incurri\u00f3 el proveedor por efectos de la contrataci\u00f3n \u00a0con la Gobernaci\u00f3n del Meta\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 fundamento \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 experticio \u00a0anteriormente \u00a0citado, se expidi\u00f3 entonces el dictamen No. 3899 del 13 de junio \u00a0de \u00a02006, \u00a0reconociendo \u00a0el \u00a0CTI de la Fiscal\u00eda como gastos adicionales para el \u00a0contratista \u00a0CI \u00a0Avetex \u00a0un \u00a0total de $\u00b7216.534.697, que hacen referencia a los \u00a0gastos \u00a0que \u00a0tuvo \u00a0que \u00a0realizar \u00a0en \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0\u00fanica \u00a0de cumplimiento, el \u00a0impuesto \u00a0de \u00a0timbre, \u00a0la \u00a0publicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0contrato, \u00a0el \u00a0costo del pliego de \u00a0condiciones, \u00a0la \u00a0retenci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0fuente y las estampillas de Prodesarrollo, \u00a0Turismo \u00a0y \u00a0Cultura; \u00a0por lo que en definitiva, los sobrecostos del contrato No. \u00a0210 \u00a0 de \u00a0 2004 \u00a0 por \u00a0el \u00a0suministro \u00a0de \u00a0los \u00a0denominados \u00a0\u201cmorrales \u00a0de \u00a0la \u00a0alegr\u00eda\u201d\u2026 \u00a0 fueron \u00a0 tasados \u00a0 en \u00a0 forma \u00a0 definitiva \u00a0 en \u00a0 un \u00a0total \u00a0de \u00a0$529.601.033. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicional \u00a0 a \u00a0 lo \u00a0 anterior, \u00a0 otras \u00a0consideraciones \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0sobre el particular pueden verse en el punto 3.4 \u00a0de \u00a0este \u00a0prove\u00eddo, \u00a0sin \u00a0que \u00a0por \u00a0tanto \u00a0sea \u00a0necesario \u00a0volverlas a reeditar \u00a0aqu\u00ed. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa medida, se evidencia que la censora \u00a0no \u00a0solo \u00a0no atin\u00f3 a formular correctamente la censura, sino que su reproche se \u00a0encamina \u00a0a continuar la discusi\u00f3n planteada en torno a la prueba pericial, sin \u00a0que \u00a0 por \u00a0 tanto \u00a0logre \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 \u00a0tanto, \u00a0 \u00a0se \u00a0 inadmitir\u00e1 \u00a0 la \u00a0censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.2.\u00a0 \u00a0 \u00a0 Segundo\u00a0\u00a0 \u00a0Cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nuevamente \u00a0 la \u00a0defensora \u00a0denuncia \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0pero esta vez fundada en que el \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia por \u00a0omisi\u00f3n, \u00a0lo \u00a0que \u00a0dice, \u00a0dio lugar a la aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 397 \u00a0del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0afirmar \u00a0que el Tribunal, en \u00a0esencia \u00a0le \u00a0deriv\u00f3 \u00a0juicio \u00a0de reproche al acusado Luis Javier Torres Posada a \u00a0partir \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0del \u00a0CTI \u00a0en \u00a0donde \u00a0se \u00a0estableci\u00f3 el sobrecosto de los \u00a0morrales \u00a0y \u00a0que el beneficiario del mismo hab\u00eda sido el citado, sobrecosto del \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0dieron cuenta los informes de la Contralor\u00eda y la Procuradur\u00eda; \u00a0pone \u00a0de \u00a0presente \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0obran \u00a0otras \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0le \u00a0restan \u00a0credibilidad y contundencia a aquella experticia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, tras recordar que en el informe de la \u00a0Contralor\u00eda \u00a0se \u00a0determin\u00f3 \u00a0que el sobrecosto hab\u00eda sido de $779.328.968, que \u00a0en \u00a0el \u00a0de \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0el \u00a0mismo \u00a0ascendi\u00f3 a $1.151.527.838 y que en el \u00a0dictamen \u00a0 del \u00a0 CTI, \u00a0 tras \u00a0un \u00a0par \u00a0de \u00a0ajustes, \u00a0se \u00a0fij\u00f3 \u00a0en \u00a0\u201c$597.686.797\u201d \u00a0 (sic), \u00a0 trae \u00a0 a \u00a0colaci\u00f3n la prueba que en su concepto fue omitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0sentido, \u00a0expone \u00a0que \u00a0se omiti\u00f3 \u00a0valorar \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0del implicado Luis Javier Torres Posada, en donde este \u00a0expuso \u00a0\u201ccoherentemente\u201d \u00a0c\u00f3mo \u00a0se \u00a0estableci\u00f3 \u00a0el \u00a0valor \u00a0de los morrales en su empresa tras un estudio \u00a0previo \u00a0sobre \u00a0los \u00a0costos \u00a0de producci\u00f3n, tomando en consideraci\u00f3n los costos \u00a0adicionales \u00a0que \u00a0se \u00a0presentan cuando se contrata con el Estado, as\u00ed que si se \u00a0hubiera \u00a0apreciado \u00a0en conjunto con la prueba restante, se habr\u00eda concluido que \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0precio \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0 \u00a0morrales \u00a0 \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0 \u00a0fue \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cinflado\u201d \u00a0 con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0obtener un provecho il\u00edcito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma que por igual se dej\u00f3 de valorar el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Juli\u00e1n Alberto Rodr\u00edguez Galvis, funcionario del CTI, quien en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0que las empresas de donde se obtuvieron las \u00a0cotizaciones \u00a0no \u00a0se \u00a0dedicaban \u00a0a \u00a0la fabricaci\u00f3n de morrales, de manera que a \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 censora \u00a0 estas \u00a0 no \u00a0 eran \u00a0 id\u00f3neas \u00a0 para \u00a0establecer \u00a0el \u00a0precio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0medida, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0la anterior \u00a0prueba \u00a0evidencia que \u201cno hubo control acerca de las \u00a0empresas \u00a0elegidas para realizar las cotizaciones que finalmente derivaron en el \u00a0establecimiento \u00a0del \u00a0precio \u00a0medio \u00a0del mercado, los funcionarios del CTI no se \u00a0cercioraron \u00a0de \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0propias \u00a0de \u00a0cada \u00a0una \u00a0de \u00a0las empresas \u00a0cotizantes, \u00a0ni siquiera en algo tan evidente como su verdadero objeto social\u2026 \u00a0As\u00ed \u00a0mismo\u2026 \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0omitieron preguntar a los cotizantes si estos \u00a0contaban \u00a0con una capacidad de bodegaje de 4.000 metros cuadrados\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, asevera que la apreciaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0en cuesti\u00f3n \u201cdebi\u00f3 siquiera generar un \u00a0atisbo \u00a0 de \u00a0 duda \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 fallador \u00a0 acerca \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 idoneidad \u00a0 de \u00a0las \u00a0cotizaciones\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otro lado, asegura que tambi\u00e9n se dej\u00f3 \u00a0de \u00a0estimar la declaraci\u00f3n de In\u00e9s Tejada Rivera vertida en la vista p\u00fablica, \u00a0funcionaria \u00a0del \u00a0CTI respecto de la cual afirma la libelista que reconoci\u00f3 que \u00a0si \u00a0bien \u00a0firm\u00f3 \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0junto \u00a0con otros colegas, no le constaban varios \u00a0apartes \u00a0del \u00a0mismo, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0\u201cno \u00a0se \u00a0puede \u00a0constatar \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0materialidad \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0informes \u00a0 referidos\u201d, \u00a0pues \u00a0no \u00a0existe \u00a0certeza respecto de la metodolog\u00eda para la \u00a0solicitud \u00a0y \u00a0respuesta \u00a0de \u00a0las \u00a0cotizaciones, \u00a0lo \u00a0que \u00a0a \u00a0su vez genera dudas \u00a0respecto \u00a0 del \u00a0 precio \u00a0 del \u00a0 mercado \u00a0 que \u00a0 resulta \u00a0 del \u00a0promedio \u00a0de \u00a0las \u00a0mismas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0recuerda \u00a0la \u00a0censora, \u00a0a \u00a0los \u00a0cotizantes \u00a0no \u00a0se \u00a0les \u00a0interrog\u00f3 \u00a0a \u00a0efectos \u00a0de establecer los costos de los \u00a0morrales, \u00a0acerca de si ten\u00edan una capacidad de bodegaje de 4.000 m2, \u00a0 pues \u00a0 esto \u00a0 generaba \u00a0 un \u00a0valor \u00a0adicional, \u00a0como tambi\u00e9n que los morrales deb\u00edan ser entregados en 30 d\u00edas e, \u00a0igualmente, \u00a0si \u00a0pod\u00edan implementar una infraestructura humana para cumplir con \u00a0ese plazo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reitera \u00a0entonces \u00a0la \u00a0impugnante, \u00a0que de \u00a0haberse \u00a0valorado esta prueba en conjunto con las restantes, el Tribunal habr\u00eda \u00a0arribado \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0falta de veracidad contenida en el \u00a0dictamen \u00a0del CTI, pues no hubo una constataci\u00f3n de las caracter\u00edsticas de las \u00a0empresas cotizadas en los aspectos anotados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0expone que como los medios de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0dejados \u00a0de apreciar demuestran que el dictamen del CTI no tiene la \u00a0\u201ccontundencia\u201d \u00a0 y \u00a0\u201cfuerza\u201d \u00a0 que \u00a0 el \u00a0juzgador \u00a0pretende \u00a0darle, \u00a0pues no demuestra con certeza los sobrecostos de los \u00a0morrales, \u00a0pero \u00a0adem\u00e1s, tampoco se comprob\u00f3 que el acusado Luis Javier Torres \u00a0Posada \u00a0conociera \u00a0su \u00a0valor real en el mercado y a pesar de ello presentara una \u00a0propuesta \u00a0encaminada \u00a0a desfalcar las arcas del Estado, de esto se sigue que no \u00a0hay \u00a0certeza \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del citado y por tanto se le debe \u00a0favorecer \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 garant\u00eda \u00a0del \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consideraciones\u00a0 sobre\u00a0 el\u00a0 \u00a0segundo\u00a0 cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0pesar de que la recurrente alega que el \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en la violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial derivada de \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso juicio de existencia por omisi\u00f3n, por cuanto asevera \u00a0que \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0apreciar \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0del \u00a0procesado Luis Javier Posada \u00a0Torres, \u00a0as\u00ed \u00a0como los testimonios de Juli\u00e1n Alberto Rodr\u00edguez Galvis e In\u00e9s \u00a0Tejada \u00a0Rivera, \u00a0resulta \u00a0obligado \u00a0se\u00f1alar que tal postulaci\u00f3n es formalmente \u00a0desacertada, conforme pasa a explicarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde el inicio de esta decisi\u00f3n, se puso \u00a0de \u00a0presente la manera como se debe alegar la presencia de un error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio de existencia por omisi\u00f3n y se expres\u00f3 que tal yerro consiste en \u00a0que \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0obra en la actuaci\u00f3n, no es \u00a0valorado por el juzgador de segundo grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, como quiera que se observa \u00a0que \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0indagatoria del procesado la censora alega que recay\u00f3 dicho \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0y \u00a0reconociendo \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0tal \u00a0versi\u00f3n \u00a0tiene \u00a0la doble \u00a0connotaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ser \u00a0un medio de defensa pero tambi\u00e9n de prueba, es claro que \u00a0sobre ella bien puede alegarse el yerro en comento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisado \u00a0lo anterior, conviene mencionar \u00a0que \u00a0contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0afirmado por la actora, aquella versi\u00f3n s\u00ed fue valorada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0al \u00a0punto \u00a0que no le dio credibilidad y, por tanto, termin\u00f3 \u00a0profiriendo sentencia condenatoria contra el implicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, de entrada se observa que \u00a0la \u00a0demandante, \u00a0en \u00a0gracia \u00a0de \u00a0discusi\u00f3n, ha debido alegar un falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0el \u00a0cual, \u00a0de suyo, por la pot\u00edsima raz\u00f3n de que se le rest\u00f3 toda \u00a0credibilidad \u00a0 a \u00a0 las \u00a0explicaciones \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0igual \u00a0terminar\u00eda \u00a0siendo \u00a0intrascendente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, en lo que hace relaci\u00f3n al \u00a0supuesto \u00a0error de hecho por falso juicio de existencia por omisi\u00f3n en punto de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de Juli\u00e1n Alberto Rodr\u00edguez Galvis e In\u00e9s Tejada Rivera, la \u00a0situaci\u00f3n no es muy diversa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 efecto, \u00a0en \u00a0primer \u00a0t\u00e9rmino \u00a0debe \u00a0se\u00f1alarse \u00a0que \u00a0los \u00a0referidos \u00a0declarantes fueron los funcionarios del CTI que \u00a0elaboraron \u00a0el dictamen que sirvi\u00f3 para establecer los sobrecostos del contrato \u00a0de \u00a0los \u00a0morrales \u00a0escolares, \u00a0de tal forma que la versi\u00f3n que entregaron en la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0se \u00a0justific\u00f3 \u00a0porque \u00a0se \u00a0requer\u00eda \u00a0que \u00a0explicaran \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0hab\u00edan \u00a0 \u00a0arribado \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0mencionada \u00a0experticia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0medida, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0sus \u00a0declaraciones se efectuaron en raz\u00f3n de su calidad de peritos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0circunstancia lleva a concluir que la \u00a0versi\u00f3n \u00a0que \u00a0estos \u00a0ofrecieron \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia p\u00fablica no fue m\u00e1s que una \u00a0extensi\u00f3n de su informe pericial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, si en efecto el informe pericial fue \u00a0valorado \u00a0intensamente por el Tribunal, entonces no es acertado que la defensora \u00a0alegue \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por omisi\u00f3n en torno a las versiones \u00a0ofrecidas \u00a0por \u00a0los \u00a0peritos \u00a0Juli\u00e1n \u00a0Alberto \u00a0Rodr\u00edguez Galvis e In\u00e9s Tejada \u00a0Rivera \u00a0en \u00a0la vista p\u00fablica, pues en rigor ha debido alegar un falso juicio de \u00a0identidad por cercenamiento de la prueba pericial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0margen \u00a0de \u00a0la \u00a0inconsistencia \u00a0formal \u00a0advertida, \u00a0se \u00a0tiene que las puntuales quejas que la actora ensaya en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0lo \u00a0declarado \u00a0por \u00a0los \u00a0peritos, \u00a0m\u00e1s que poner de manifiesto un error de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0los t\u00e9rminos del recurso de casaci\u00f3n, lo que cuestionan es su poder \u00a0suasorio, \u00a0 en \u00a0 tanto \u00a0 que \u00a0critica \u00a0que \u00a0las \u00a0empresas \u00a0consultadas \u00a0por \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0del \u00a0CTI \u00a0no fueran fabricantes morrales, o que no se averigu\u00f3 si \u00a0ten\u00edan \u00a0 \u00a0 una \u00a0 \u00a0 capacidad \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0bodegaje \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a04.000 \u00a0 \u00a0m2, \u00a0o \u00a0si \u00a0al \u00a0tener \u00a0que \u00a0entregar \u00a0los \u00a0morrales \u00a0en \u00a030 \u00a0d\u00edas su precio variaba, tras lo cual afirma la defensa que lo \u00a0anterior, \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0 menos, \u00a0ha \u00a0debido \u00a0\u201cgenerar \u00a0duda\u201d, \u00a0 sin \u00a0 que \u00a0 precise \u00a0 en \u00a0 qu\u00e9 \u00a0concreto \u00a0sentido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0fin, la demandante, pese a su esfuerzo \u00a0argumentativo, \u00a0no \u00a0logra \u00a0evidenciar \u00a0la \u00a0trascendencia del reparo que propone, \u00a0motivo por el cual el mismo se inadmitir\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.3.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tercer\u00a0\u00a0 \u00a0cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0recurrente \u00a0denuncia \u00a0que la sentencia \u00a0viol\u00f3 \u00a0indirectamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0tras incurrir en error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por suposici\u00f3n, lo que deriv\u00f3 en la aplicaci\u00f3n \u00a0indebida del art\u00edculo 397 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el \u00a0particular \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0realiz\u00f3 un conjunto de afirmaciones sin contar con soporte probatorio \u00a0para ello. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese sentido, indica que en la sentencia \u00a0se \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u201cLuis Javier Torres Posada fue el \u00a0beneficiario \u00a0final \u00a0de la empresa delictiva orquestada por el ex Gobernador del \u00a0Meta \u00a0Gilberto \u00a0Castro \u00a0Rinc\u00f3n, quien vali\u00e9ndose de la Unidad de Contrataci\u00f3n \u00a0del \u00a0Departamento \u00a0en \u00a0cabeza \u00a0de \u00a0su \u00a0directora \u00a0Mar\u00eda Custodia Prieto Moreno, \u00a0permiti\u00f3 \u00a0el desfalco de las arcas departamentales en provecho de Torres Posada \u00a0y \u00a0su \u00a0empresa \u00a0CI \u00a0Avetex, \u00a0que fue la que en la pr\u00e1ctica logr\u00f3 acceder a los \u00a0dineros \u00a0del \u00a0departamento, \u00a0por cuenta de una contrataci\u00f3n ama\u00f1ada e ilegal y \u00a0de \u00a0una \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0contractual \u00a0deficiente \u00a0y \u00a0con sobrecostos por el orden de \u00a0$529.601.033\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa medida, la recurrente sostiene que \u00a0se \u00a0supuso \u00a0la \u00a0prueba \u00a0del \u00a0acuerdo criminal, pues con ninguno de los medios de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0obrantes \u00a0en \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0se \u00a0acredita el acuerdo de voluntades \u00a0entre \u00a0el \u00a0procesado \u00a0Luis \u00a0Javier Torres Posada y alguno de los otros supuestos \u00a0autores del delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, asevera que como no existe \u00a0prueba \u00a0del \u00a0acuerdo criminal, tampoco la hay para que se deduzca que el acusado \u00a0Torres \u00a0Posada \u00a0actu\u00f3 como interviniente en la comisi\u00f3n de la conducta punible \u00a0de peculado por apropiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consideraciones\u00a0 sobre\u00a0 el\u00a0 \u00a0tercer\u00a0 cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0incontrastable \u00a0que \u00a0el \u00a0reparo \u00a0de la \u00a0defensora \u00a0se \u00a0orienta \u00a0a patentizar que el Tribunal incurri\u00f3 en error de hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0suposici\u00f3n \u00a0en \u00a0punto de la prueba que \u00a0demostraba \u00a0que \u00a0el procesado actu\u00f3 en coparticipaci\u00f3n criminal con las dem\u00e1s \u00a0personas \u00a0vinculadas \u00a0a \u00a0este \u00a0proceso \u00a0y, por tanto, eliminado ese yerro, se le \u00a0debe absolver del delito de peculado por apropiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0tal \u00a0postura \u00a0desconoce las bases del \u00a0fallo, \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0la \u00a0prueba documental y pericial, preferentemente, sirvi\u00f3 \u00a0para \u00a0reconstruir \u00a0las \u00a0particularidades \u00a0de \u00a0la licitaci\u00f3n del contrato de los \u00a0morrales \u00a0escolares, a partir de la que, \u201cinferencialmente\u201d se concluy\u00f3 que \u00a0todo \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0licitatorio \u00a0estuvo \u00a0orientado \u00a0a \u00a0favorecer al acusado Luis \u00a0Javier Torres Posada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre el particular el Tribunal afirm\u00f3 lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2026suficientemente \u00a0probado \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0tambi\u00e9n \u00a0y \u00a0sobre \u00a0ello \u00a0tampoco hay lugar a discusi\u00f3n, que la licitaci\u00f3n 001 \u00a0del \u00a02004, \u00a0que \u00a0culmin\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0celebraci\u00f3n \u00a0del contrato 210 de 2004, cuyo \u00a0objeto \u00a0era \u00a0el \u00a0suministro \u00a0de \u00a0149.398 \u00a0bolsos \u00a0estudiantiles, desde su propia \u00a0apertura \u00a0fue \u00a0dirigida \u00a0en \u00a0forma \u00a0manifiestamente \u00a0ilegal \u00a0por \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Contrataci\u00f3n \u00a0del \u00a0Departamento \u00a0de \u00a0Meta \u00a0que \u00a0regentaba la sentenciada Mar\u00eda \u00a0Custodia \u00a0Prieto \u00a0Moreno, \u00a0con \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0y \u00a0exclusivo prop\u00f3sito de que dicha \u00a0licitaci\u00f3n \u00a0se \u00a0la \u00a0ganara Luis Javier Torres Posada a trav\u00e9s de su empresa CI \u00a0Avetex, \u00a0como \u00a0en efecto ocurri\u00f3; inclusive, igualmente demostrado se encuentra \u00a0que \u00a0aun \u00a0en la etapa de ejecuci\u00f3n y liquidaci\u00f3n del contrato estatal tambi\u00e9n \u00a0existieron \u00a0irregularidades y omisiones tendientes a favorecer nuevamente a este \u00a0contratista, \u00a0a \u00a0quien \u00a0sin ning\u00fan reparo le permitieron incumplir con el plazo \u00a0del \u00a0 contrato, \u00a0 subcontratar \u00a0con \u00a0otras \u00a0personas \u00a0y \u00a0entregar \u00a0los \u00a0morrales \u00a0estudiantiles \u00a0 sin \u00a0 que \u00a0 dichos \u00a0elementos \u00a0cumplieran \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0que \u00a0se \u00a0exig\u00edan; \u00a0y aun as\u00ed, le pagaron el contrato, el cual, para \u00a0rematar, \u00a0 \u00a0ostentaba \u00a0 \u00a0elevados \u00a0 \u00a0sobrecostos, \u00a0 \u00a0circunstancias \u00a0 plenamente \u00a0demostradas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0conclusi\u00f3n, tenemos entonces que Luis \u00a0Javier \u00a0Torres \u00a0Posada \u00a0fue \u00a0el \u00a0beneficiario \u00a0final \u00a0de \u00a0la \u00a0empresa \u00a0delictiva \u00a0orquestada \u00a0por \u00a0el \u00a0ex \u00a0Gobernador \u00a0del \u00a0Meta \u00a0Gilberto \u00a0Castro \u00a0Rinc\u00f3n, quien \u00a0vali\u00e9ndose \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Contrataci\u00f3n del departamento, en cabeza de su \u00a0directora \u00a0Mar\u00eda \u00a0Custodia \u00a0Prieto \u00a0Moreno, \u00a0permiti\u00f3 el desfalco de las arcas \u00a0departamentales \u00a0en provecho de Torres Posada y su empresa CI Avetex, que fue la \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica logr\u00f3 acceder a los dineros del departamento, por cuenta \u00a0de \u00a0una \u00a0contrataci\u00f3n \u00a0ama\u00f1ada \u00a0e \u00a0ilegal \u00a0y \u00a0de \u00a0una \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0contractual \u00a0deficiente y con sobrecostos por el orden de $529.061.033. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recordado \u00a0lo \u00a0que \u00a0el juzgador de segundo \u00a0grado \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0en punto de la responsabilidad del procesado Luis Javier Torres \u00a0Posada, \u00a0se evidencia que fue a partir de prueba indiciaria que concluy\u00f3 que el \u00a0citado, \u00a0junto \u00a0con \u00a0los \u00a0restantes \u00a0servidores p\u00fablicos all\u00ed anotados, actu\u00f3 \u00a0mancomunadamente \u00a0para \u00a0lograr la adjudicaci\u00f3n de la licitaci\u00f3n e, igualmente, \u00a0el \u00a0 provecho \u00a0 il\u00edcito \u00a0 en \u00a0 contra \u00a0 del \u00a0 erario \u00a0 del \u00a0 departamento \u00a0 del \u00a0Meta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, m\u00edrese como todo el entramado \u00a0de \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0se presentaron confluyeron a facilitarle el camino a la \u00a0empresa \u00a0 del \u00a0 acusado \u00a0para \u00a0que \u00a0resultara \u00a0favorecida \u00a0con \u00a0la \u00a0licitaci\u00f3n. \u00a0Adjudicaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 habr\u00eda \u00a0sido \u00a0imposible \u00a0si \u00a0desde \u00a0el \u00a0mismo \u00a0pliego \u00a0de \u00a0condiciones \u00a0no \u00a0se hubieran establecido unos requisitos que solo pod\u00eda cumplir \u00a0la \u00a0 \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0implicado, \u00a0 \u00a0constituye \u00a0 \u00a0as\u00ed \u00a0 \u00a0un \u00a0 indicio \u00a0 de \u00a0favorecimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0se \u00a0suma \u00a0que \u00a0lograda la \u00a0adjudicaci\u00f3n \u00a0sobrevinieron \u00a0adicionales \u00a0privilegios para el contratista, pues \u00a0no \u00a0era \u00a0suficiente \u00a0con hab\u00e9rsele favorecido con la licitaci\u00f3n, sino que como \u00a0en \u00a0realidad \u00a0no contaba con la capacidad operativa para cumplir el contrato, se \u00a0le \u00a0concedieron \u00a0todo \u00a0tipo \u00a0de gabelas por fuera de la ley contractual para que \u00a0finalmente \u00a0se \u00a0le \u00a0hiciera \u00a0el \u00a0pago, \u00a0todo \u00a0lo \u00a0cual \u00a0constituye un indicio de \u00a0obtenci\u00f3n del resultado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0hubiese \u00a0supuesto \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0que el procesado Luis Javier Torres \u00a0Posada \u00a0actu\u00f3 \u00a0en coparticipaci\u00f3n criminal con los servidores del departamento \u00a0del \u00a0 Meta, \u00a0 sino \u00a0que \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria \u00a0arrib\u00f3 \u00a0a \u00a0esa \u00a0conclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, cabe recordar que desde el \u00a0inicio \u00a0de \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n se dejaron plasmadas las bases para atacar la prueba \u00a0indiciaria \u00a0en sede de casaci\u00f3n, labor argumentativa que es totalmente ignorada \u00a0por \u00a0la libelista por la elemental raz\u00f3n de que no se percat\u00f3 de la existencia \u00a0del medio de conocimiento indirecto utilizado por el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0medida, \u00a0es \u00a0clara la carencia de \u00a0transcendencia \u00a0de \u00a0la \u00a0censura \u00a0que \u00a0propone la libelista y de all\u00ed que \u00e9sta, \u00a0como todas las dem\u00e1s, se inadmitir\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, cabe precisar que atendiendo a \u00a0los \u00a0fines \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0misma, posici\u00f3n de los \u00a0impugnantes \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0e \u00edndole de la controversia, no se encuentra \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0incidencia \u00a0sustancial ni procesal que deban ser \u00a0protegidas \u00a0oficiosamente \u00a0y \u00a0que \u00a0conduzcan \u00a0a \u00a0superar \u00a0los \u00a0defectos \u00a0de \u00a0las \u00a0demandas, \u00a0por lo que se impone su definitiva inadmisi\u00f3n, de conformidad con lo \u00a0preceptuado \u00a0 en \u00a0 los \u00a0art\u00edculos \u00a0212 \u00a0y \u00a0213 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.\u00a0 \u00a0 \u00a0 Casaci\u00f3n\u00a0\u00a0 \u00a0oficiosa: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Jairo Antonio Fern\u00e1ndez Torres fue acusado \u00a0en \u00a0la \u00a0presente \u00a0actuaci\u00f3n por el delito de peculado culposo y luego condenado \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias \u00a0por \u00a0la \u00a0misma \u00a0infracci\u00f3n, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0en su calidad de \u00a0Secretario \u00a0de \u00a0Educaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Departamento \u00a0del \u00a0Meta, \u00a0dispuso \u00a0el \u00a0pago del \u00a0contrato \u00a0de \u00a0los \u00a0morrales \u00a0escolares sin percatarse, como ordenador del gasto, \u00a0que \u00a0los mismos no cumpl\u00edan con las especificaciones pactadas y, por tanto, que \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0lugar al pago de aquel, el cual, adem\u00e1s, tuvo un sobrecosto de m\u00e1s \u00a0de \u00a0quinientos \u00a0millones \u00a0de \u00a0pesos, suma en la que a la postre se afectaron las \u00a0arcas del departamento en cita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Procesalmente \u00a0se \u00a0tiene que Jairo Antonio \u00a0Fern\u00e1ndez \u00a0Torres \u00a0fue acusado en primera instancia el 24 de septiembre de 2007 \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0previsto \u00a0en el art\u00edculo 400 el C\u00f3digo Penal y que inconforme \u00a0con \u00a0tal \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0su \u00a0defensor \u00a0la apel\u00f3, siendo confirmada el 28 de febrero de 2008. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, se observa que el juzgador de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0el \u00a026 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02010, \u00a0lo \u00a0conden\u00f3 por el delito de \u00a0peculado \u00a0culposo \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a014 \u00a0meses de prisi\u00f3n y multa de 12 salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales vigentes, concedi\u00e9ndole la suspensi\u00f3n condicional \u00a0de la ejecuci\u00f3n de la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no fue impugnada por Jairo \u00a0Antonio \u00a0Fern\u00e1ndez \u00a0Torres o su defensor, motivo por el cual el Tribunal, en su \u00a0fallo \u00a0 del \u00a0 31 \u00a0 de \u00a0 julio \u00a0 de \u00a02015, para nada se pronunci\u00f3 al respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, el delito de peculado culposo \u00a0tiene \u00a0una \u00a0sanci\u00f3n \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a03 \u00a0a\u00f1os, de conformidad con lo \u00a0preceptuado en el art\u00edculo 410 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal situaci\u00f3n permite concluir que para el \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0se dict\u00f3 el fallo de segunda instancia por parte del Tribunal \u00a0(31 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a02015) \u00a0la \u00a0acci\u00f3n penal en relaci\u00f3n con el procesado Jairo \u00a0Antonio Fern\u00e1ndez Torres se hab\u00eda extinguido por prescripci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0extrema para el \u00a0delito \u00a0de peculado por apropiaci\u00f3n por el que se acus\u00f3 a Fern\u00e1ndez Torres es \u00a0de \u00a03 \u00a0a\u00f1os, \u00a0no obstante, de acuerdo con lo preceptuado en el art\u00edculo 83 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0 en \u00a0 concordancia \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 86 \u00a0 ib\u00eddem, \u00a0la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0caso \u00a0ser\u00e1 inferior a 5 a\u00f1os. A su vez, la norma citada en primer \u00a0t\u00e9rmino \u00a0se\u00f1ala que cuando la conducta punible se comete por servidor p\u00fablico \u00a0en \u00a0ejercicio de sus funciones, de su cargo o con ocasi\u00f3n de ellos, el t\u00e9rmino \u00a0se \u00a0aumentar\u00e1 \u00a0en \u00a0una \u00a0tercera \u00a0parte, \u00a0de donde se sigue que en definitiva el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0prescriptivo \u00a0frente \u00a0a los servidores anotados, ser\u00e1 de 6 a\u00f1os y 8 \u00a0meses, \u00a0tanto \u00a0en \u00a0la \u00a0etapa \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n como en la del juzgamiento, \u00a0conforme lo tiene pac\u00edficamente decantado la Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0observa \u00a0entonces que en el caso de la \u00a0especie, \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0qued\u00f3 en firme el 28 de febrero de 2008, de tal forma \u00a0que \u00a0los \u00a06 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a08 \u00a0meses se cumplieron el 28 de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02014, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0despu\u00e9s del fallo de \u00a0primer grado, pero antes de ser proferido el de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0medida, \u00a0es \u00a0claro \u00a0que cuando el \u00a0Tribunal \u00a0dict\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0por \u00a0el delito de peculado \u00a0culposo \u00a0por \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0acus\u00f3 \u00a0a \u00a0Jairo \u00a0Antonio \u00a0Fern\u00e1ndez \u00a0Torres \u00a0hab\u00eda \u00a0prescrito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0conforme \u00a0igualmente lo tiene \u00a0decantado \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0se \u00a0proceder\u00e1 \u00a0a casar la sentencia y, en consecuencia, a \u00a0declarar la extinci\u00f3n de la acci\u00f3n penal por prescripci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es oportuno se\u00f1alar que ser\u00e1 del resorte \u00a0del \u00a0juez de primera instancia proceder a la cancelaci\u00f3n de las anotaciones que \u00a0registre \u00a0el \u00a0procesado \u00a0Jairo \u00a0Antonio \u00a0Fern\u00e1ndez \u00a0Torres \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de esta \u00a0actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7.\u00a0 Cuesti\u00f3n\u00a0 Final: \u00a0<\/p>\n<p>Como la Sala observa que entre el fallo de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0y \u00a0el \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0trascurrieron m\u00e1s de 5 a\u00f1os, se \u00a0dispone \u00a0la \u00a0compulsa \u00a0de copias ante la Sala Disciplinaria del Consejo Superior \u00a0de \u00a0la \u00a0Judicatura, con el prop\u00f3sito de que se investigue la eventual dilaci\u00f3n \u00a0injustificada \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Villavicencio, m\u00e1s no del \u00a0Tribunal \u00a0 Superior \u00a0 de \u00a0 San \u00a0Gil, \u00a0que \u00a0finalmente \u00a0profiri\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo \u00a0por \u00a0descongesti\u00f3n7 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>. \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. INADMITIR las \u00a0demandas \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentadas \u00a0por \u00a0los \u00a0defensores de Paola Andrea Parra \u00a0Casta\u00f1eda, \u00a0 \u00a0Mar\u00eda \u00a0 \u00a0Custodia \u00a0 Prieto \u00a0 Moreno \u00a0 y \u00a0 Luis \u00a0 Javier \u00a0 Torres \u00a0Posada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0 CASAR \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0 OFICIO \u00a0 \u00a0 Y \u00a0PARCIALMENTE \u00a0la sentencia, en consecuencia, decretar \u00a0la \u00a0extinci\u00f3n \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n penal derivada de la conducta punible de peculado \u00a0culposo atribuida al acusado Jairo Antonio Fern\u00e1ndez Torres. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0DISPONER que \u00a0por \u00a0el juzgado de primera instancia se realicen las anotaciones y cancelaciones \u00a0pertinentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0ORDENAR que \u00a0por \u00a0la \u00a0Secretar\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala se compulsen las copias con la finalidad y el \u00a0destino indicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra esta providencia no procede ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase al \u00a0Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0ALBERTO \u00a0 \u00a0 \u00a0CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>EYDER PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 Que \u00a0actu\u00f3 \u00a0en descongesti\u00f3n del Tribunal Superior de Villavicencio en cumplimiento \u00a0de \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0el Acuerdo PSAA11-8188 del 16 de junio de 2011 de la Sala \u00a0Administrativa \u00a0del \u00a0Consejo \u00a0Superior \u00a0de \u00a0la \u00a0Judicatura, \u00a0cuya \u00a0vigencia \u00a0fue \u00a0prorrogada \u00a0por \u00a0el \u00a0Acuerdo \u00a0PSAA15-10363 \u00a0del \u00a030 de junio de 2015 de la misma \u00a0Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Es \u00a0del \u00a0caso \u00a0mencionar que en la misma decisi\u00f3n se le precluy\u00f3 la instrucci\u00f3n a \u00a0Jairo \u00a0Antonio \u00a0Fern\u00e1ndez \u00a0Torres por el delito de contrato sin cumplimiento de \u00a0requisitos \u00a0legales \u00a0y \u00a0a \u00a0Cielo \u00a0Patricia \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Rodr\u00edguez y Arbey Navarro \u00a0Castro por el de peculado por apropiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0se acus\u00f3 a Jairo Antonio \u00a0Fern\u00e1ndez \u00a0Torres por el il\u00edcito de peculado culposo, a Arbey Navarro Castro y \u00a0Cielo \u00a0Patricia \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Rodr\u00edguez por el delito de contrato sin cumplimiento \u00a0de \u00a0requisitos \u00a0legales \u00a0y \u00a0a Carlos Eduardo Tob\u00f3n Borrero, Luz \u00c1ngela Rinc\u00f3n \u00a0Escobar \u00a0y \u00a0William \u00a0Alfonso Villamil Hern\u00e1ndez por este \u00faltimo reato y por el \u00a0de \u00a0peculado por apropiaci\u00f3n, todos como coautores salvo el \u00faltimo, a quien se \u00a0convoc\u00f3 \u00a0a juicio como interviniente. As\u00ed mismo, se acus\u00f3 a Jaime Mora G\u00f3mez \u00a0como \u00a0 \u00a0autor \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0delito \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0falsedad \u00a0 \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0 en \u00a0 documento \u00a0p\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Se \u00a0ofrece \u00a0oportuno \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0en \u00a0dicho \u00a0fallo \u00a0se absolvi\u00f3 a Cielo Patricia \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0Arbey \u00a0Navarro \u00a0Castro \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de contrato sin \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0requisitos \u00a0legales, \u00a0a \u00a0Jaime \u00a0Mora G\u00f3mez por el il\u00edcito de \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento p\u00fablico, a Luz \u00c1ngela Rinc\u00f3n Escobar por \u00a0el \u00a0de peculado por apropiaci\u00f3n, quien a su vez fue condenada como coautora del \u00a0delito \u00a0 de \u00a0 contrato \u00a0sin \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0requisitos \u00a0legales \u00a0y \u00a0por \u00a0esta \u00a0infracci\u00f3n \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0sentenci\u00f3 a William Alfonso Villamil Hern\u00e1ndez pero \u00a0en \u00a0calidad de interviniente. El fallo adverso por igual cobij\u00f3 a Jairo Antonio \u00a0Fern\u00e1ndez \u00a0Torres \u00a0por \u00a0el delito de peculado culposo y lo propio le ocurri\u00f3 a \u00a0Carlos \u00a0Eduardo \u00a0Tob\u00f3n \u00a0Borrero por su coautor\u00eda en los reatos de peculado por \u00a0apropiaci\u00f3n y contrato sin cumplimento de requisitos legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Es \u00a0necesario \u00a0puntualizar \u00a0que \u00a0en \u00a0esa decisi\u00f3n, en relaci\u00f3n con William Alfonso \u00a0Villamil \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0tambi\u00e9n se extingui\u00f3 la acci\u00f3n penal por prescripci\u00f3n \u00a0en \u00a0 cuanto \u00a0hace \u00a0referencia \u00a0al \u00a0il\u00edcito \u00a0de \u00a0contrato \u00a0sin \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0requisitos \u00a0legales \u00a0e, igualmente, se absolvi\u00f3 a Luz \u00c1ngela Rinc\u00f3n Escobar y \u00a0Carlos \u00a0Eduardo \u00a0Tob\u00f3n \u00a0Borrero \u00a0por \u00a0id\u00e9ntica \u00a0infracci\u00f3n \u00a0y a este \u00faltimo, \u00a0adem\u00e1s, por el reato de peculado por apropiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Del \u00a0Consejo \u00a0Directivo \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Administrativa \u00a0Especial \u00a0para \u00a0proyectos \u00a0y \u00a0contrataci\u00f3n p\u00fablica del departamento del Meta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 CSJ \u00a0SP, 8 nov. 2007, rad. 26450. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0En \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0Acuerdo \u00a0PSAA11-8188 \u00a0del \u00a016 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a02011 \u00a0de la Sala Administrativa del Consejo \u00a0Superior \u00a0de \u00a0la \u00a0Judicatura, \u00a0cuya \u00a0vigencia \u00a0fue \u00a0prorrogada \u00a0por \u00a0el \u00a0Acuerdo \u00a0PSAA15-10363 del 30 de junio de 2015 de la misma Sala. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 FERNANDO\u00a0 \u00a0 \u00a0 ALBERTO \u00a0 \u00a0 CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0 Magistrado ponente \u00a0 SP2092-2016 \u00a0 Radicaci\u00f3n No. 47430 \u00a0 (Aprobado Acta No.\u00a0 046) \u00a0 Bogot\u00e1, D.C., veinticuatro (24) de febrero \u00a0de dos mil diecis\u00e9is (2016). \u00a0\u00a0 La Sala se pronuncia sobre la admisibilidad [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"class_list":["post-34387","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-25"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34387","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34387"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34387\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34387"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34387"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34387"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}