{"id":3430,"date":"2023-09-08T14:30:06","date_gmt":"2023-09-08T14:30:06","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/16405nov\/"},"modified":"2023-09-08T14:30:06","modified_gmt":"2023-09-08T14:30:06","slug":"16405nov","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/16405nov\/","title":{"rendered":"16405nov"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 16405 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>Dr. \u00a0 JORGE \u00a0E. \u00a0C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0 201 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., veintinueve (29) de noviembre \u00a0de dos mil (2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0V I S T O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte la admisibilidad formal de \u00a0la \u00a0 demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del \u00a0procesado \u00a0MARIO FIGUEROA ISAZA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A N T E C E D E N T E S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- A la media noche del 25 de mayo de 1998, \u00a0cerca \u00a0a \u00a0la \u00a0casa \u00a015 \u00a0de \u00a0la \u00a0manzana 17 del sector A del parque industrial de \u00a0Pereira, \u00a0 y \u00a0 luego \u00a0 de \u00a0haber \u00a0ingerido \u00a0bebidas \u00a0alcoh\u00f3licas, \u00a0Mario \u00a0Figueroa \u00a0Isaza agredi\u00f3 con arma \u00a0cortopunzante \u00a0a \u00a0Roberto \u00a0Sair \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Mej\u00eda, \u00a0las \u00a0cuales le causaron la \u00a0muerte \u00a0cuando \u00a0era \u00a0trasladado \u00a0al \u00a0Hospital \u00a0Universitario \u00a0San \u00a0Jorge \u00a0de esa \u00a0ciudad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.-\u00a0 \u00a0El Juzgado 1\u00b0 Penal del Circuito \u00a0de \u00a0Pereira, mediante sentencia del 26 de marzo de 1999, conden\u00f3 a Figueroa \u00a0Isaza a la pena principal de 25 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0a \u00a0las \u00a0accesorias \u00a0de \u00a0rigor, \u00a0como autor del delito de \u00a0homicidio simple. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0Apelado \u00a0el \u00a0fallo \u00a0por el defensor del \u00a0acusado, \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Pereira, mediante sentencia del 28 de mayo de \u00a01999, lo confirm\u00f3 en su integridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta sentencia su defensor interpuso \u00a0el recurso extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo \u00a0del \u00a0cuerpo segundo de la causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0que \u00a0trata el art\u00edculo 220 del C. de P.P., el defensor formula dos \u00a0cargos \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal. Sus argumentos se sintetizan de la \u00a0siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 el \u00a0primer \u00a0cargo \u00a0sostiene que la violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0derivado \u00a0de \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0la \u00a0presencia de \u201costensibles\u201d transgresiones a \u00a0las \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica, pues, en su criterio, se acogieron sin reservas \u00a0\u201clos \u00a0ambiguos \u00a0y contradictorios testimonios de cargo de MAR\u00cdA GRACIELA CRUZ \u00a0TREJOS \u00a0y \u00a0JAVIER \u00a0DE \u00a0JES\u00daS \u00a0P\u00c9REZ \u00a0CRUZ\u201d, a quienes equivocadamente se les \u00a0otorg\u00f3 plena credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0dice, \u00a0se rest\u00f3 importancia a los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0\u201cvisu \u00a0de \u00a0la defensa\u201d y se \u201cdesech\u00f3\u201d la retractaci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0testigo \u00a0de cargo Javier de Jes\u00fas P\u00e9rez Cruz hiciera en la diligencia \u00a0de \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, pues dejaba entrever que tanto la primera declaraci\u00f3n, \u00a0que \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0de \u00a0sustento \u00a0a la sentencia, como la segunda, no permit\u00edan darle \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0sus versiones. Y concluye: \u201cLo cierto es que sea \u00a0cual \u00a0sea \u00a0el argumento que se esgrima, estamos frente a un testigo mentiroso en \u00a0una \u00a0u \u00a0otra declaraci\u00f3n, y es imposible construir un fallo condenatorio, sobre \u00a0las arenas movedizas de unos testigos mendaces.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1xime, \u00a0se\u00f1ala, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0\u201cdescarta \u00a0 de \u00a0plano\u201d \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos \u00a0Mario \u00a0Torres \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0y \u00a0William \u00a0Antonio \u00a0Rivera \u00a0Ram\u00edrez \u00a0, cuando de ellos se ha debido \u00a0extraer \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0sali\u00f3 del establecimiento en el que se encontraba, \u00a0seguido \u00a0 por \u00a0el \u00a0occiso \u00a0quien \u00a0lo \u00a0insultaba \u00a0y \u00a0hasta \u00a0lo \u00a0apu\u00f1al\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0rostro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota \u00a0que se debe resaltar que el hecho fue \u00a0producto \u00a0de \u00a0una ri\u00f1a y que la intenci\u00f3n del procesado no fue la de causar la \u00a0muerte \u00a0a Rodr\u00edguez Mej\u00eda, sino que actu\u00f3 sin prever las consecuencias en que \u00a0la ri\u00f1a o altercado podr\u00eda concluir \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Rengl\u00f3n \u00a0seguido transcribe algunos apartes \u00a0de \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0los \u00a0agentes de Polic\u00eda Jos\u00e9 Primitivo L\u00f3pez M. y \u00a0Gilberto \u00a0L\u00f3pez, \u00a0quienes \u00a0declararon que cuando estaban patrullando recibieron \u00a0informes sobre una ri\u00f1a en la manzana 19 del sector A. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala como normas sustanciales violadas los \u00a0art\u00edculos \u00a0246 \u00a0y 247 del C. de P. P., por falta de aplicaci\u00f3n, y 329 y 37 del \u00a0C\u00f3digo Penal, por aplicaci\u00f3n indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0segundo \u00a0cargo, \u00a0bajo \u00a0id\u00e9ntica \u00a0invocaci\u00f3n, sostiene que la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0proviene del desconocimiento de \u201clas circunstancias que \u00a0determinan \u00a0un estado de perplejidad sobre la culpabilidad del sindicado, con lo \u00a0cual \u00a0desemboc\u00f3 \u00a0en \u00a0evidente violaci\u00f3n del In Dubio \u00a0Pro \u00a0Reo\u201d, citando como quebrantado el art\u00edculo 254 \u00a0del C. de P.P.. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0discurso de sustentaci\u00f3n lo concreta en \u00a0reprochar \u00a0al \u00a0sentenciador \u00a0la vulneraci\u00f3n de las normas de la sana cr\u00edtica y \u00a0la \u00a0 no \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0 conjunta \u00a0 del \u00a0 material \u00a0 probatorio, \u00a0 pues, \u00a0 dice, \u00a0\u201cconfrontando \u00a0entre \u00a0s\u00ed las versiones directas de los dos \u00fanicos testigos y \u00a0\u00e9stas \u00a0con \u00a0las \u00a0reediciones \u00a0del \u00a0relato \u00a0hecho \u00a0de los otros dos testigos\u201d, \u00a0debi\u00f3 \u00a0concluirse \u00a0que \u00a0era \u00a0notoria \u00a0la \u00a0presencia \u00a0en el acervo probatorio de \u00a0\u201cvac\u00edos, \u00a0ambig\u00fcedades \u00a0y \u00a0absurdidades\u201d \u00a0que \u00a0imped\u00edan que se formara un \u00a0convencimiento \u00a0pleno \u00a0y \u00a0certero \u00a0acerca de la responsabilidad del procesado y, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0ante \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0la duda, se ha debido reconocer la \u00a0comisi\u00f3n del delito de homicidio culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 \u00faltimo, \u00a0 se\u00f1ala \u00a0 que \u00a0 ante \u00a0 la \u00a0imposibilidad \u00a0de que se declarara la responsabilidad del acusado y desoyendo el \u00a0sentenciador \u00a0las \u00a0\u201cvoces de alerta\u201d que al respecto contiene el expediente, \u00a0se viol\u00f3 de manera indirecta el art\u00edculo 445 del C. de P.P.. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Termina solicitando que en caso de prosperar \u00a0cualquiera \u00a0de los cargos, se proceda a dictar el fallo correspondiente en favor \u00a0del sentenciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA CORTE CONSIDERA \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0por el defensor del \u00a0sentenciado, \u00a0no \u00a0re\u00fane los requisitos de claridad y precisi\u00f3n que estatuye el \u00a0numeral \u00a03\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0225 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal para su \u00a0admisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0debe \u00a0recordarse \u00a0que \u00a0la\u00a0 \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n no es un alegato de instancia, en el que de manera libre y \u00a0caprichosa \u00a0se \u00a0puedan \u00a0hacer toda clase de cuestionamientos a una sentencia que \u00a0por \u00a0ser \u00a0la \u00a0culminaci\u00f3n \u00a0de \u00a0todo \u00a0un \u00a0proceso, \u00a0viene \u00a0amparada por la doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad, \u00a0sino \u00a0que debe ser un escrito l\u00f3gico y \u00a0sistem\u00e1tico \u00a0que \u00a0busca \u00a0restaurar \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0del \u00a0fallo, por lo cual debe \u00a0denunciar \u00a0los \u00a0errores \u00a0cometidos \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0al tenor de las causales \u00a0expresa \u00a0y \u00a0taxativamente \u00a0se\u00f1alados \u00a0en \u00a0la \u00a0ley, demostrarlos y evidenciar su \u00a0trascendencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas \u00a0exigencias no fueron cumplidas por el \u00a0censor, \u00a0 destac\u00e1ndose\u00a0 \u00a0 entre \u00a0 los \u00a0 desatinos \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0los \u00a0siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. No tiene claridad sobre los sentidos \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0pues si el procesado fue condenado por \u00a0homicidio \u00a0simple \u00a0y lo pretendido es que ha debido serlo por homicidio culposo, \u00a0ha \u00a0debido denunciar aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 323 del C. Penal y falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 37 y 329, ibidem, y no aplicaci\u00f3n indebida de \u00a0estos \u00faltimos. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Confunde el error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de identidad con el de hecho por falso raciocinio, sin percatarse que el \u00a0primero \u00a0es \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0objetivo, \u00a0contemplativo, \u00a0versa \u00a0sobre \u00a0la realidad \u00a0material \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0y \u00a0surge \u00a0cuando al apreciarla se falsea su expresi\u00f3n \u00a0literal, \u00a0poni\u00e9ndola \u00a0a decir lo que su texto no reza. En cambio, el segundo es \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0apreciativo \u00a0y\u00a0 \u00a0ocurre cuando al analizar el m\u00e9rito de una \u00a0prueba \u00a0sujeta \u00a0a \u00a0la \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0racional \u00a0se \u00a0vulneran \u00a0manifiestamente \u00a0los \u00a0postulados de la sana cr\u00edtica. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Si \u00a0se \u00a0acepta que se opt\u00f3 por la \u00a0primera \u00a0modalidad \u00a0del error de hecho, se encuentra que el censor no indic\u00f3 en \u00a0d\u00f3nde \u00a0est\u00e1 \u00a0la falta de identidad entre lo que la prueba materialmente dice y \u00a0lo\u00a0 \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que su texto conten\u00eda, ni cu\u00e1l su \u00a0incidencia \u00a0frente a la parte conclusiva del fallo. Y si se acepta que opt\u00f3 por \u00a0el \u00a0segundo, se halla que no se\u00f1al\u00f3 cu\u00e1l fue la ley cient\u00edfica, el principio \u00a0l\u00f3gico \u00a0o \u00a0la regla de experiencia quebrantados, ni de qu\u00e9 manera lo fueron ni \u00a0cu\u00e1l su trascendencia. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 cambio, \u00a0 el \u00a0 demandante \u00a0 reduce \u00a0la \u00a0disertaci\u00f3n \u00a0a \u00a0atacar \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0otorgada \u00a0a los testimonios de Mar\u00eda \u00a0Graciela \u00a0Cruz \u00a0Tejos \u00a0y \u00a0de \u00a0Javier \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0P\u00e9rez \u00a0Cruz, \u00a0en sus primeras \u00a0versiones, \u00a0y negada a la retractaci\u00f3n de este \u00faltimo y a las declaraciones de \u00a0Mario \u00a0Torres \u00a0Ordo\u00f1ez \u00a0y William Antonio Rivera Ram\u00edrez, desconociendo que la \u00a0simple \u00a0discrepancia entre el fallador y el censor sobre el m\u00e9rito de medios de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0no \u00a0sometidos \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a su valoraci\u00f3n al m\u00e9todo de la tarifa \u00a0legal \u00a0sino \u00a0de \u00a0la \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0racional, \u00a0no \u00a0configura \u00a0yerro \u00a0demandable en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0a \u00a0menos \u00a0que \u00a0se demuestre que se infringieron los postulados de la \u00a0sana \u00a0 \u00a0cr\u00edtica, \u00a0 labor \u00a0 que, \u00a0 como \u00a0 ya \u00a0 se \u00a0 vi\u00f3, \u00a0 no \u00a0 emprendi\u00f3 \u00a0 el \u00a0libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente a los anotados desatinos de la demanda \u00a0y \u00a0dado \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0le \u00a0es \u00a0permitido, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del principio de \u00a0limitaci\u00f3n, \u00a0corregirlos, se impone su rechazo, de acuerdo con lo dispuesto por \u00a0el art\u00edculo 226 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0R E S U E L V E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RECHAZAR \u00a0 \u00a0 IN \u00a0 \u00a0LIMINE \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0MARIO \u00a0FIGUEROA ISAZA. En \u00a0consecuencia, \u00a0se \u00a0declara \u00a0desierto \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede ning\u00fan \u00a0recurso (art. 197 del C. de P.P.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Devu\u00e9lvase \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 Tribunal \u00a0 \u00a0de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS AUGUSTO G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0ANIBAL \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 MANTILLA \u00a0 NOUGU\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS E. MEJIA ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RU\u00cdZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 16405 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 Dr. \u00a0 JORGE \u00a0E. \u00a0C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0 Aprobado acta N\u00b0 201 \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., veintinueve (29) de noviembre \u00a0de dos mil (2000). \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0V I S T O S \u00a0\u00a0 Resuelve la Corte [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-3430","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-8"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3430","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3430"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3430\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3430"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3430"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3430"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}