{"id":32937,"date":"2023-09-13T19:40:52","date_gmt":"2023-09-13T19:40:52","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap297-201647337\/"},"modified":"2023-09-13T19:40:52","modified_gmt":"2023-09-13T19:40:52","slug":"ap297-201647337","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap297-201647337\/","title":{"rendered":"AP297-2016(47337)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente \u00a0<\/p>\n<p>AP297-2016 \u00a0<\/p>\n<p>Radicado N\u00b0 47337. \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta No. 19. \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0veintisiete (27) de enero de \u00a0dos mil diecis\u00e9is (2016). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V I S T O S \u00a0<\/p>\n<p>Se pronuncia la Sala sobre la admisibilidad de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n presentada por el defensor del procesado CAMPO EL\u00cdAS \u00a0TIMAR\u00c1N \u00a0CASTILLO, \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia que profiriera el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Bogot\u00e1, fechado el 23 de julio de 2015, mediante el cual \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0emitida \u00a0por \u00a0el Juzgado Segundo Penal del Circuito de \u00a0Descongesti\u00f3n \u00a0de \u00a0esta \u00a0ciudad \u00a0el 9 de febrero de 2015, a trav\u00e9s del cual se \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0como autor del delito de fraude procesal, a la pena de \u00a052 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0multa \u00a0en \u00a0cuant\u00eda \u00a0de \u00a0230 salarios m\u00ednimos legales \u00a0mensuales \u00a0e inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas \u00a0por \u00a0un \u00a0lapso \u00a0de \u00a063 \u00a0meses; \u00a0adem\u00e1s \u00a0se \u00a0orden\u00f3 el pago\u00a0 de la suma de \u00a0$50.184.101, \u00a0a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0materiales, \u00a0y \u00a0se neg\u00f3 al acusado el \u00a0subrogado \u00a0de \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n de la pena, pero \u00a0accedi\u00f3 \u00e9l al mecanismo sustitutivo de prisi\u00f3n domiciliaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LOS HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0narrados \u00a0en la sentencia de segundo \u00a0grado, \u00a0transcribiendo \u00a0en gran parte lo determinado por el A quo, del siguiente \u00a0tenor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSeg\u00fan lo denunciado por la Secretar\u00eda de \u00a0Educaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Alcald\u00eda \u00a0Mayor de Bogot\u00e1 a trav\u00e9s del se\u00f1or LUIS CARLOS \u00a0RINC\u00d3N \u00a0LAMPREA, \u00a0funcionario \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Escalaf\u00f3n Docente, luego de \u00a0realizar \u00a0un proceso de verificaci\u00f3n sobre los documentos que sirvieron de base \u00a0para \u00a0aprobar \u00a0solicitudes \u00a0de \u00a0inscripci\u00f3n \u00a0y ascenso en el Escalaf\u00f3n Docente \u00a0encontr\u00f3 \u00a0inconsistencias \u00a0respecto \u00a0a los aportados por el se\u00f1or CAMPO EL\u00cdAS \u00a0TIMAR\u00c1N \u00a0CASTILLO, \u00a0quien \u00a0el \u00a024 de marzo de 1999 present\u00f3 ante la Oficina de \u00a0escalaf\u00f3n \u00a0de la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n de Bogot\u00e1, solicitud de ascenso del \u00a0grado \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0al \u00a0grado \u00a0doce \u00a0(12), \u00a0anexando \u00a0como \u00a0prueba para ello, los \u00a0certificados\u00a0 \u00a0n\u00famero 1841 del 22 de abril de 1998 y 2549 del 18 de agosto \u00a0de \u00a01998, \u00a0expedidos \u00a0aparentemente \u00a0por \u00a0la \u00a0Fundaci\u00f3n \u00a0de Educaci\u00f3n Superior \u00a0CEDINPRO, \u00a0en \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0consign\u00f3 \u00a0que curs\u00f3 y aprob\u00f3 por los periodos \u00a0all\u00ed \u00a0se\u00f1alados el primero y segundo nivel de la capacitaci\u00f3n correspondiente \u00a0al \u00e1rea de Educaci\u00f3n ambiental. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el primer documento se le reconoci\u00f3 al \u00a0educador \u00a0dos \u00a0cr\u00e9ditos, ascendi\u00e9ndosele del grado diez al grado doce mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a004175 \u00a0del \u00a028 \u00a0de \u00a0mayo de 1999 expedida por la Junta Seccional de \u00a0Escalaf\u00f3n \u00a0nacional \u00a0Docente. \u00a0Dej\u00e1ndose \u00a0los otros dos cr\u00e9ditos certificados \u00a0por \u00a0el \u00a0segundo \u00a0documento \u00a0como \u00a0susceptibles de ser reconocidos para ascensos \u00a0posteriores, \u00a0lo cual se hizo mediante resoluci\u00f3n 3909 del 29 de mayo de 2001 y \u00a008320 \u00a0del \u00a019 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02001 \u00a0ascendi\u00e9ndose \u00a0a \u00a0los \u00a0grados \u00a013 \u00a0y \u00a014 \u00a0respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0al momento de ser verificados \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0documentos \u00a0aportados \u00a0por \u00a0el \u00a0se\u00f1or CAMPO EL\u00cdAS TIMAR\u00c1N \u00a0CASTILLO, \u00a0para \u00a0ascender \u00a0en \u00a0el \u00a0escalaf\u00f3n docente se pudo establecer que los \u00a0mismos \u00a0eran \u00a0ap\u00f3crifos \u00a0de acuerdo con la certificaci\u00f3n expedida por CEDINPRO \u00a0quien \u00a0inform\u00f3 \u00a0que \u00a0aquel \u00a0no \u00a0realiz\u00f3 \u00a0ni el primero ni el segundo nivel del \u00a0curso \u00a0de educaci\u00f3n ambiental por cuanto no figura dentro de los archivos de la \u00a0instituci\u00f3n.\u201d\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAdicionalmente, \u00a0se tiene que mediante la \u00a0Resoluci\u00f3n \u00a00323 del 2 de marzo de 2005, la Secretar\u00eda Distrital de Educaci\u00f3n \u00a0revoc\u00f3 \u00a0los ascensos de los grados 12, 13 y 14, novedad que ingres\u00f3 al sistema \u00a0de n\u00f3minas a partir del 1\u00b0 de junio de 2005\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DECURSO PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>La denuncia fue presentada de manera escrita \u00a0por el representante judicial de la entidad afectada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fiscal \u00a0asignado \u00a0al \u00a0caso \u00a0decidi\u00f3, en \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a04 de abril de 2005, adelantar investigaci\u00f3n previa, dentro de \u00a0la \u00a0cual \u00a0se escuch\u00f3 en versi\u00f3n libre, el 10 de agosto de 2005, a CAMPO EL\u00cdAS \u00a0TIMAR\u00c1N CASTILLO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acorde \u00a0con ello, el 4 de diciembre de 2006, \u00a0fue \u00a0abierta formal instrucci\u00f3n, disponi\u00e9ndose vincular mediante indagatoria a \u00a0TIMAR\u00c1N \u00a0CASTILLO, a quien se declar\u00f3 persona ausente en resoluci\u00f3n del 26 de \u00a0octubre de 2009. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0una primera ocasi\u00f3n, el 28 de diciembre \u00a0de \u00a02009, \u00a0se \u00a0cerr\u00f3 la investigaci\u00f3n y, consecuentemente, el 19 de febrero de \u00a02010, \u00a0se \u00a0calific\u00f3 el m\u00e9rito de la instrucci\u00f3n con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0de CAMPO EL\u00cdAS TIMAR\u00c1N CASTILLO, en calidad de autor del delito de \u00a0fraude procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a022 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito, \u00a0al \u00a0cual \u00a0correspondi\u00f3 por reparto adelantar la etapa del juicio, en \u00a0auto \u00a0del \u00a012 \u00a0de julio de 2011 dispuso decretar la nulidad de todo lo actuado a \u00a0partir, inclusive, de la declaratoria de persona ausente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0conformidad con ello, el 24 de noviembre \u00a0de \u00a02011, fue recogida la indagatoria de TIMAR\u00c1N CASTILLO, a quien se atribuy\u00f3 \u00a0all\u00ed el delito de fraude procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De nuevo, el 8 de enero de 2013, la Fiscal\u00eda \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario \u00a0profiriendo \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n en \u00a0contra \u00a0de \u00a0CAMPO \u00a0EL\u00cdAS \u00a0TIMAR\u00c1N \u00a0CASTILLO, \u00a0a t\u00edtulo de autor del delito de \u00a0fraude procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0contra \u00a0de \u00a0lo \u00a0decidido \u00a0interpuso \u00a0y \u00a0sustent\u00f3 \u00a0los \u00a0recursos \u00a0de reposici\u00f3n y apelaci\u00f3n el defensor del procesado. \u00a0El \u00a0primero \u00a0fue \u00a0resuelto \u00a0negativamente el 14 de febrero de 2013; y el segundo \u00a0fue \u00a0decidido \u00a0el 11 de abril de 2013 por el Fiscal Delegado ante el Tribunal de \u00a0Bogot\u00e1, quien confirm\u00f3 la acusaci\u00f3n formulada por el A quo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0tr\u00e1mite le fue asignado, para seguir la \u00a0etapa \u00a0enjuiciatoria, \u00a0al Juzgado 22 penal del Circuito de Bogot\u00e1, despacho que \u00a0realiz\u00f3 la audiencia preparatoria el 20 de enero de 2014. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conforme \u00a0 lo \u00a0 dispuesto \u00a0 por \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0Administrativa \u00a0del \u00a0Consejo \u00a0Superior \u00a0de \u00a0la \u00a0Judicatura, \u00a0el \u00a0asunto \u00a0le \u00a0fue \u00a0entregado \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Segundo Penal del Circuito de Descongesti\u00f3n de Bogot\u00e1, \u00a0oficina \u00a0que adelant\u00f3 la audiencia p\u00fablica de juzgamiento los d\u00edas 7 de junio \u00a0y \u00a016 \u00a0de diciembre de 2014 y, finalmente, emiti\u00f3 fallo condenatorio de segundo \u00a0grado el 9 de febrero de 2015. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado el fallo por la defensa del acusado, \u00a0con \u00a0fecha del 23 de julio de 2015, el Tribunal de Bogot\u00e1 confirm\u00f3 en todas su \u00a0apartes lo resuelto por el A quo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 defensor \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0present\u00f3 \u00a0oportunamente \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0ahora \u00a0se \u00a0verifica en su debida \u00a0argumentaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Cargo Primero \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la causal dispuesta en el numeral \u00a0primero, \u00a0cuerpo primero, del art\u00edculo 205 de la Ley 600 de 2000, el demandante \u00a0postula la violaci\u00f3n directa de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0En desarrollo \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0se \u00a0ocupa \u00a0de \u00a0destacar \u00a0c\u00f3mo \u00a0el delito de fraude \u00a0procesal \u00a0atribuido \u00a0a \u00a0su representado judicial es de aquellos que se denominan \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0inmediata \u00a0y \u00a0por ello, entiende, cuando el acusado present\u00f3 la \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0cambio \u00a0de escalaf\u00f3n aportando los documentos espurios, esto es, \u00a0en el a\u00f1o 1999, consum\u00f3 la ilicitud. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 Esa \u00a0consumaci\u00f3n, \u00a0agrega, \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0en \u00a0vigencia del Decreto Ley 100 de 1980 y por \u00a0ello \u00a0 ha \u00a0 de \u00a0 acudirse \u00a0 al \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0para \u00a0realizar \u00a0la \u00a0correspondiente adecuaci\u00f3n t\u00edpica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0A\u00f1ade que la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la ley estriba en que se pas\u00f3 por alto el art\u00edculo 10 \u00a0del \u00a0 Decreto \u00a0 2700 \u00a0 de \u00a0 1991, \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0delimita \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Ya \u00a0luego, en \u00a0confusa \u00a0redacci\u00f3n trata de explicar que el delito no se cometi\u00f3, esto es, que \u00a0no \u00a0se \u00a0indujo \u00a0en error a alg\u00fan funcionario, ni se obtuvo provecho de ello, en \u00a0atenci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0una \u00a0vez \u00a0determinados espurios los documentos aportados para \u00a0obtener \u00a0el \u00a0ascenso \u00a0en \u00a0el \u00a0escalaf\u00f3n \u00a0y \u00a0consecuente \u00a0aumento de salario, la \u00a0entidad \u00a0afectada \u00a0comenz\u00f3 \u00a0a \u00a0efectuar \u00a0los \u00a0descuentos \u00a0de \u00a0los \u00a0dineros \u00a0que \u00a0determin\u00f3 pagados en exceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0A \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido, \u00a0transcribe \u00a0apartados \u00a0de \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte referida a la \u00a0naturaleza \u00a0t\u00e9cnica \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de casaci\u00f3n y de all\u00ed, sin \u00a0m\u00e1s, \u00a0extracta \u00a0que \u00a0ello \u00a0se \u00a0corresponde \u00a0con \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n del \u00a0principio de favorabilidad alegada en el cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Cargo segundo (subsidiario) \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Ahora \u00a0dentro \u00a0de los par\u00e1metros de la causal tercera \u00a0contemplada \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0207 de la Ley 600 de 2000, el demandante asevera \u00a0que \u00a0se \u00a0violaron \u00a0garant\u00edas \u00a0procesales del acusado, fruto de la desidia de la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0que, \u00a0en \u00a0su \u00a0sentir, no alleg\u00f3 pruebas necesarias para demostrar lo \u00a0afirmado \u00a0por \u00a0el funcionario de CEDINPRO, acerca de la inexistencia de archivos \u00a0que \u00a0 certifiquen \u00a0 al \u00a0procesado \u00a0cursando \u00a0alg\u00fan \u00a0tipo \u00a0de \u00a0estudios \u00a0en \u00a0esa \u00a0instituci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entiende, as\u00ed, \u00a0que \u00a0ante \u00a0el \u00a0A \u00a0quo \u00a0no \u00a0se demostr\u00f3 la materializaci\u00f3n del delito objeto de \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Pero \u00a0 adem\u00e1s, \u00a0significa \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal prescribi\u00f3 durante la fase instructiva, dado \u00a0que \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0fraude \u00a0procesal contemplaba en el Decreto Ley 100 de 1980, \u00a0art\u00edculo \u00a0182, \u00a0pena \u00a0que \u00a0oscilaba \u00a0entre 1 y 5 a\u00f1os, de lo cual se sigue que \u00a0hasta \u00a0el \u00a0momento \u00a0de operar la vinculaci\u00f3n penal, 8 de enero de 2013, hab\u00edan \u00a0discurrido \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a013 a\u00f1os \u201cdesde la \u00e9poca de la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los documentos para la obtenci\u00f3n de los ascensos\u201d, \u00a0 operando \u00a0 all\u00ed \u00a0 el \u00a0 fen\u00f3meno \u00a0 prescriptivo \u00a0 propuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Acude \u00a0despu\u00e9s \u00a0a \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0refiere \u00a0c\u00f3mo \u00a0opera \u00a0la prescripci\u00f3n en el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004, \u00a0para \u00a0de \u00a0all\u00ed concluir que \u201cen \u00a0el \u00a0presente \u00a0asunto cuando se formul\u00f3 la imputaci\u00f3n hab\u00eda \u00a0operado \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal por lo cual en \u00a0este \u00a0 \u00a0asunto \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0present\u00f3 \u00a0 una \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 directa \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 norma \u00a0sustancial\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 De \u00a0manera \u00a0gen\u00e9rica \u00a0pide \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0ambos \u00a0cargos, \u00a0que se case la \u00a0sentencia, sin se\u00f1alar ning\u00fan efecto en concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Cargo Primero \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Dada \u00a0 la \u00a0naturaleza \u00a0excepcional del recurso extraordinario de casaci\u00f3n, la postulaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0haga \u00a0de determinado cargo y el yerro que lo materializa obliga, cuando \u00a0menos, \u00a0de \u00a0precisi\u00f3n, \u00a0claridad \u00a0y \u00a0soporte suficiente, pues, cabe recordar al \u00a0demandante, \u00a0lo \u00a0alegado debe superar con mucho el simple alegato de instancia y \u00a0reclama \u00a0indispensable \u00a0demostrar \u00a0que, en efecto, se present\u00f3 un vicio no solo \u00a0ostensible, \u00a0sino \u00a0trascendente, \u00a0a cuyo amparo se obliga revocar o modificar la \u00a0sentencia atacada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Solo cuando el \u00a0recurrente \u00a0efectivamente \u00a0referencia en el escrito la existencia de ese error y \u00a0su \u00a0efecto, \u00a0es posible que la Corte aborde de fondo el examen del proceso y las \u00a0decisiones \u00a0all\u00ed \u00a0contenidas, pues, no es posible que sin m\u00ednimos elementos de \u00a0juicio \u00a0la \u00a0Sala asuma el estudio indiscriminado del asunto, so pena de vulnerar \u00a0el principio de imparcialidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Para el caso, \u00a0no \u00a0se hace factible que la Corte haga alg\u00fan tipo de pronunciamiento, en lo que \u00a0al \u00a0primer \u00a0cargo \u00a0respecta, \u00a0por \u00a0simple \u00a0sustracci\u00f3n de materia, en tanto, lo \u00a0alegado \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0se \u00a0ofrece deshilvanado, ca\u00f3tico y por completo \u00a0carente \u00a0de \u00a0sustento \u00a0f\u00e1ctico, jur\u00eddico o probatorio, limit\u00e1ndose a realizar \u00a0afirmaciones \u00a0inconexas, \u00a0con \u00a0citaci\u00f3n \u00a0de \u00a0normas \u00a0cuyo \u00a0efecto \u00a0concreto \u00a0se \u00a0desconoce. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Si \u00a0de \u00a0verdad \u00a0las \u00a0instancias \u00a0acudieron \u00a0a lo contemplado, en cuanto a la tipificaci\u00f3n del delito \u00a0de \u00a0fraude \u00a0procesal, \u00a0por \u00a0la \u00a0Ley 599 de 2000, era menester que el recurrente, \u00a0cuando \u00a0menos, \u00a0determinara \u00a0el \u00a0da\u00f1o \u00a0que \u00a0eso \u00a0produce para la condici\u00f3n sub \u00a0iudice \u00a0de \u00a0su representado judicial, en cuyo caso debi\u00f3 demostrar por qu\u00e9 los \u00a0hechos \u00a0deben examinarse a la luz del Decreto Ley 100 de 1980 y qu\u00e9 de lo all\u00ed \u00a0consagrado representa mayor beneficio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0lugar \u00a0de ello, \u00a0inexplicablemente \u00a0desvi\u00f3 \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n hacia lo consagrado en el art\u00edculo 10 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0que consagraba el principio de favorabilidad, sin \u00a0establecer su pertinencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0en \u00a0absoluto \u00a0desprecio \u00a0por lo alegado inicialmente, busca probar el cargo a partir \u00a0de \u00a0se\u00f1alar, sin nada que lo respalde, que el delito atribuido al acusado no se \u00a0perfeccion\u00f3, \u00a0dado \u00a0que, aduce, no hubo inducci\u00f3n en error, ni aprovechamiento \u00a0de ello. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 Las \u00a0afirmaciones \u00a0del recurrente no solo descontextualizan el cargo, como quiera que \u00a0se \u00a0refieren \u00a0a \u00a0un \u00a0tema \u00a0completamente ajeno a lo aducido como base del mismo, \u00a0sino \u00a0que \u00a0ni \u00a0siquiera alegato de instancia pueden estimarse, pues, representan \u00a0la \u00a0simple manifestaci\u00f3n de parte hu\u00e9rfana de argumentos, pruebas o hechos que \u00a0la a\u00fapen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por lo dem\u00e1s, \u00a0si \u00a0se \u00a0trata de controvertir la prueba y sus efectos, en aras de determinar que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0en su examen o valoraci\u00f3n, el cargo necesariamente \u00a0debi\u00f3 \u00a0presentarse a la luz del cuerpo segundo de la causal primera, dentro del \u00a0espectro \u00a0de \u00a0los errores de hecho por falso juicio de existencia o identidad, o \u00a0falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Huelga anotar \u00a0que \u00a0ni los m\u00ednimos rudimentos exigidos para establecer la materialidad de este \u00a0tipo \u00a0de \u00a0vicios, \u00a0fueron \u00a0esbozados por el casacionista quien, debe reiterarse, \u00a0apenas \u00a0dijo \u00a0como \u00a0al \u00a0desgaire \u00a0que no hubo inducci\u00f3n en error, aunque jam\u00e1s \u00a0explic\u00f3 \u00a0por \u00a0qu\u00e9, \u00a0y que tampoco se efectiviz\u00f3 el provecho, pese a que aqu\u00ed \u00a0se \u00a0arriesg\u00f3 \u00a0a \u00a0sostener que ello deriva producto de que despu\u00e9s de detectado \u00a0el \u00a0 fraude \u00a0 la \u00a0 entidad \u00a0 comenz\u00f3 \u00a0 a \u00a0 descontar \u00a0 las \u00a0 sumas \u00a0pagadas \u00a0en \u00a0exceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00faltimo, emerge \u00a0evidente \u00a0que \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala referida a la naturaleza del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0se \u00a0sigue, \u00a0como \u00a0pretende el impugnante, que en el \u00a0presente \u00a0caso no haya habido \u201cuna debida valoraci\u00f3n \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0penal\u201d, \u00a0observ\u00e1ndose, por ello, completamente impertinente la citaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La precariedad \u00a0de \u00a0lo \u00a0alegado \u00a0impide \u00a0mayores \u00a0profundizaciones \u00a0y \u00a0obliga la inadmisi\u00f3n del \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Cargo segundo \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0similar \u00a0factura err\u00e1tica a como sucedi\u00f3 en el cargo anterior, \u00a0se \u00a0ofrece la argumentaci\u00f3n aqu\u00ed presentada por el recurrente, como quiera que \u00a0pasando \u00a0por \u00a0alto los principios de autonom\u00eda y claridad, confunde en un mismo \u00a0plexo \u00a0de \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0y final\u00edstico, circunstancias dis\u00edmiles, al punto de \u00a0partir \u00a0por \u00a0sostener \u00a0que \u00a0no \u00a0se present\u00f3 por parte de la Fiscal\u00eda la prueba \u00a0necesaria \u00a0para determinar que, en efecto, el acusado no curs\u00f3 los estudios que \u00a0habilitaban \u00a0su \u00a0ascenso \u00a0en el escalaf\u00f3n docente, para despu\u00e9s significar que \u00a0lo \u00a0ocurrido \u00a0refiere \u00a0a \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0norma sustancial, \u00a0art\u00edculo \u00a0182 \u00a0del \u00a0Decreto Ley 100 de 1980, a partir de la cual debi\u00f3 haberse \u00a0decretado la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Desde \u00a0luego, \u00a0lo \u00a0correspondiente \u00a0a \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0inexistencia de prueba de soporte del fallo se \u00a0qued\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0mero \u00a0enunciado, \u00a0dado \u00a0que \u00a0el impugnante soslay\u00f3 demostrar, o \u00a0siquiera \u00a0alegar, \u00a0en \u00a0d\u00f3nde \u00a0radica el yerro de los falladores al condenar con \u00a0insuficiencia \u00a0 probatoria, \u00a0asunto \u00a0que, \u00a0cabe \u00a0destacar, \u00a0implicaba \u00a0necesario \u00a0incursionar en el \u00e1mbito de los errores de hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero adem\u00e1s, cuando \u00a0ya \u00a0decanta \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0hacia el fen\u00f3meno de la prescripci\u00f3n, incurre en \u00a0ostensible \u00a0desaguisado \u00a0al \u00a0recopilar \u00a0como \u00a0soporte \u00a0de \u00a0su \u00a0tesis una postura \u00a0jurisprudencial \u00a0que \u00a0en \u00a0nada se emparenta con lo alegado, dado que remite a la \u00a0forma \u00a0de contabilizar t\u00e9rminos para ese efecto en el sistema acusatorio y toma \u00a0como \u00a0punto \u00a0de \u00a0partida \u00a0la audiencia de formulaci\u00f3n de imputaci\u00f3n, ajena por \u00a0completo \u00a0 al \u00a0procedimiento \u00a0aqu\u00ed \u00a0seguido, \u00a0contemplado \u00a0en \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por lo dem\u00e1s, \u00a0nunca \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0precisa \u00a0por \u00a0qu\u00e9, \u00a0como \u00a0lo\u00a0 asume por sentado, el \u00a0delito \u00a0debe \u00a0examinarse \u00a0a \u00a0la \u00a0luz \u00a0de \u00a0lo \u00a0consignado en el art\u00edculo 182 del \u00a0decreto \u00a0Ley \u00a0100 de 1980, desconociendo lo que ampliamente dilucidaron sobre el \u00a0particular \u00a0ambas \u00a0instancias \u00a0ordinarias, \u00a0cuando \u00a0advirtieron \u00a0que \u00a0el punible \u00a0ejecutado \u00a0 oper\u00f3 \u00a0permanente \u00a0y \u00a0se \u00a0prolong\u00f3 \u00a0hasta \u00a0el \u00a0a\u00f1o \u00a02005, \u00a0cuando \u00a0finalmente \u00a0pudo \u00a0darse la orden al departamento de n\u00f3mina para que no siguiera \u00a0incluyendo \u00a0en \u00a0el \u00a0sueldo del acusado, el incremento correspondiente al ascenso \u00a0ilegal en el escalaf\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 En \u00a0 este \u00a0sentido, \u00a0por \u00a0su \u00a0absoluta \u00a0identidad \u00a0f\u00e1ctica \u00a0con \u00a0el asunto examinado, cabe \u00a0transcribir \u00a0lo \u00a0pertinente de auto del 4 de febrero de 2015, radicado 41641, en \u00a0el cual anot\u00f3 la Corte:\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u201cDe acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0discurso \u00a0contenido \u00a0en \u00a0el \u00a0libelo, \u00a0es claro inferir que el debate se \u00a0centra \u00a0en \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho, \u00a0con \u00a0el objeto de establecer cu\u00e1ndo \u00a0empieza \u00a0a \u00a0contarse el t\u00e9rmino de extinci\u00f3n de la acci\u00f3n penal por raz\u00f3n de \u00a0la prescripci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque esto, tornar\u00eda la demanda formalmente \u00a0inepta \u00a0para \u00a0buscar \u00a0la \u00a0rescisi\u00f3n del fallo, por falta de demostraci\u00f3n de la \u00a0causal, \u00a0es \u00a0importante \u00a0precisar \u00a0que \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0del \u00a0accionante \u00a0en los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0por \u00e9l aducidos tampoco ser\u00edan aptos para los fines que se propone, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0que la Sala ha revisado la l\u00ednea jurisprudencial y ha concluido \u00a0que \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0permanente \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0fraude \u00a0procesal implica que la \u00a0lesi\u00f3n \u00a0del \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0tutelado se prolonga durante todo el tiempo en el \u00a0que \u00a0la \u00a0autoridad \u00a0se \u00a0mantenga \u00a0en \u00a0el \u00a0error \u00a0y aun \u00a0despu\u00e9s \u00a0si \u00a0se \u00a0llevan \u00a0a \u00a0cabo \u00a0actos \u00a0de ejecuci\u00f3n \u00a0y \u00a0 \u00a0consumativos \u00a0 de \u00a0 ese \u00a0 proceder, precisando la Corporaci\u00f3n que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00abHabida \u00a0cuenta \u00a0que el fraude procesal es \u00a0una \u00a0conducta \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0permanente -aspecto sobre el cual el censor no ha \u00a0hecho \u00a0reparo alguno-, es preciso recordar, previo a analizar lo correspondiente \u00a0a \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n, \u00a0cu\u00e1l \u00a0era \u00a0la norma vigente para el instante del \u00faltimo \u00a0acto, \u00a0toda \u00a0vez que, como con acierto lo explic\u00f3 el ad quem, la jurisprudencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0precisado \u00a0que \u00a0es \u00a0la \u00a0ley que rige ese momento, durante la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0del \u00a0delito permanente, la que debe ser tenida en cuenta por el juez \u00a0para \u00a0fijar \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0a \u00a0imponer \u00a0y, por contera, determinar el t\u00e9rmino de \u00a0prescripci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El libelista se equivoca cuando asegura que \u00a0la \u00a0fecha \u00a0del \u00a0\u00faltimo \u00a0acto \u00a0est\u00e1 determinada por la de la inscripci\u00f3n en la \u00a0oficina \u00a0de \u00a0registro de instrumentos p\u00fablicos de la escritura 366, esto es, el \u00a010 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a02003, \u00a0pues, \u00a0en \u00a0su \u00a0sentir, \u00a0all\u00ed \u00a0se consum\u00f3 la conducta \u00a0punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su \u00a0 desatino \u00a0 es \u00a0 ostensible \u00a0 por \u00a0lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0que se configure esa conducta punible \u00a0es \u00a0imperioso \u00a0que \u00a0exista una actuaci\u00f3n judicial o administrativa en la que se \u00a0deba \u00a0resolver \u00a0un \u00a0asunto \u00a0jur\u00eddico, \u00a0y \u00a0que, por ende, sea adelantada por las \u00a0autoridades \u00a0judiciales \u00a0o \u00a0administrativas. \u00a0Incurre en ella el sujeto que, por \u00a0cualquier \u00a0medio fraudulento, induzca en error al servidor p\u00fablico para obtener \u00a0sentencia, resoluci\u00f3n o acto administrativo contrario a la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0no \u00a0se \u00a0exige \u00a0la producci\u00f3n del \u00a0resultado \u00a0perseguido, \u00a0se \u00a0entiende \u00a0consumada \u00a0cuando \u00a0el \u00a0agente, \u00a0de \u00a0manera \u00a0fraudulenta, \u00a0 induce \u00a0 en \u00a0 error \u00a0al \u00a0servidor. \u00a0No \u00a0obstante, \u00a0perdura \u00a0mientras \u00a0dura el estado de ilicitud y aun con posterioridad \u00a0si \u00a0 se \u00a0 requiere \u00a0 de \u00a0 pasos \u00a0 finales \u00a0 para \u00a0 su \u00a0 cumplimiento1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El car\u00e1cter permanente del delito implica, \u00a0entonces, \u00a0que la lesi\u00f3n al bien jur\u00eddico tutelado se prolonga durante todo el \u00a0tiempo \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0la \u00a0autoridad \u00a0se mantenga en el error y aun despu\u00e9s si se \u00a0requiere de actos de ejecuci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, en lo que toca con la prescripci\u00f3n, \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0ha \u00a0aclarado \u00a0que \u00a0ese \u00a0t\u00e9rmino no empieza a contarse, no a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0firmeza \u00a0del acto administrativo, este caso, sino \u201cdel \u00faltimo \u00a0acto \u00a0de inducci\u00f3n en error, entendiendo \u00e9ste no como aquel momento hist\u00f3rico \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0el servidor p\u00fablico dict\u00f3 el acto contrario a la ley -cuando ello \u00a0alcanza \u00a0a \u00a0materializarse- \u00a0sino hasta cuando la il\u00edcita conducta ha dejado de \u00a0producir \u00a0sus \u00a0consecuencias \u00a0y \u00a0cese, \u00a0en \u00a0consecuencia, la lesi\u00f3n que por ese \u00a0medio \u00a0se ven\u00eda ocasionando a la administraci\u00f3n\u201d2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, por su connotaci\u00f3n permanente, \u00a0es \u00a0posible \u00a0que, \u00a0incluso, \u00a0iniciado \u00a0el \u00a0proceso \u00a0penal, \u00a0la \u00a0misma \u00a0contin\u00fae \u00a0produciendo \u00a0efectos \u00a0porque el funcionario se perpet\u00faa o mantiene en el error. \u00a0En \u00a0este \u00a0evento, \u00a0la imputaci\u00f3n f\u00e1ctica se cuenta hasta que quede en firme el \u00a0cierre del ciclo instructivo. Se hace un corte de cuentas ficticio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese sentido, para efectos de contabilizar \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n, \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0ha \u00a0manifestado \u00a0que \u201cdebe \u00a0tenerse \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0fecha hasta la cual los efectos del acto fraudulento se \u00a0extendieron \u00a0o la del cierre de investigaci\u00f3n si fueron m\u00e1s all\u00e1 de \u00e9l, como \u00a0l\u00edmite \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 comisi\u00f3n \u00a0 del \u00a0 punible\u201d3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0Justamente \u00a0ese \u00a0fue \u00a0el proceder del \u00a0Tribunal, \u00a0al \u00a0sostener \u00a0que \u00a0en \u00a0esta \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0los \u00a0efectos \u00a0del \u00a0acto \u00a0fraudulento \u00a0continuaron con posterioridad al 10 de julio de \u00a02003, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a012 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de 2006, cuando se escuch\u00f3 en \u00a0indagatoria \u00a0al \u00a0acusado, \u00a0a\u00fan no se hab\u00eda aclarado la irregularidad contenida \u00a0en \u00a0la escritura 366 y la misma continuaba inscrita en el registro de la oficina \u00a0de \u00a0 instrumentos \u00a0p\u00fablicos. \u00a0Aclar\u00f3, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0la \u00a0Colegiatura, \u00a0que para ese d\u00eda ya hab\u00eda entrado en vigencia el art\u00edculo 11 de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0890 \u00a0de \u00a02004 \u2013lo \u00a0que \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0el \u00a07 de julio de ese a\u00f1o-.\u00bb (CSJ AP, 4 Dic. 2012, Rad. 42552). \u00a0Negrillas y subrayado de la Sala.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lo referenciado \u00a0en \u00a0precedencia \u00a0emerge \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0desvirtuar \u00a0que, \u00a0como lo pretende el \u00a0demandante, \u00a0el \u00a0hecho \u00a0apenas \u00a0se \u00a0remonte \u00a0al \u00a0momento en el cual el procesado \u00a0present\u00f3 \u00a0los \u00a0documentos \u00a0espurios que permitieron su ascenso en el escalaf\u00f3n \u00a0docente, \u00a0en \u00a0tanto, \u00a0sus \u00a0efectos \u00a0se \u00a0prolongaron hasta el 1 de junio de 2005, \u00a0fecha \u00a0en la cual se implant\u00f3 en el sistema de n\u00f3mina la novedad que permiti\u00f3 \u00a0dejar de pagar el exceso injustificado de salario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0 dado \u00a0 que \u00a0 el \u00a0delito \u00a0se \u00a0ejecut\u00f3 \u00a0durante \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0dos \u00a0normatividades sustanciales \u00a0distintas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 -Decreto \u00a0 Ley \u00a0100 \u00a0de 1980 y Ley 599 de 2000-, es preciso advertir al impugnante que la raz\u00f3n \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0de \u00a0su \u00a0parte \u00a0cuando \u00a0reclama \u00a0hacer uso de la m\u00e1s antigua, no solo \u00a0porque, \u00a0como \u00a0se \u00a0anot\u00f3 antes, el delito se represent\u00f3 permanente y prolong\u00f3 \u00a0hasta \u00a0el \u00a02005, \u00a0sino \u00a0en \u00a0atenci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0ya la Sala tiene establecido como \u00a0postura \u00a0jurisprudencial actual que en estos casos la normatividad aplicable, en \u00a0punto \u00a0 de \u00a0tipicidad \u00a0y \u00a0sanci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0es \u00a0la \u00a0vigente \u00a0cuando \u00a0se \u00a0agot\u00f3 \u00a0la \u00a0delincuencia, vale decir, la Ley 599 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Esto se \u00a0anot\u00f3, \u00a0sobre \u00a0el \u00a0particular, en reciente decisi\u00f3n (radicado 41641, del 17 de \u00a0julio de 2015): \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo los efectos \u00a0del \u00a0acto \u00a0fraudulento \u00a0se \u00a0extendieron \u00a0hasta \u00a0el \u00a0momento en que se emiti\u00f3 la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior, \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0se \u00a0entiende \u00a0cometida \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0del Decreto 100 de 1980, pues all\u00ed inici\u00f3 su \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0demanda ejecutiva con t\u00edtulo hipotecario el 28 de enero de \u00a01993, \u00a0y \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000 porque los efectos de los actos fraudulentos se \u00a0mantuvieron \u00a0hasta \u00a0el \u00a04 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02011 momento en que se emiti\u00f3 el fallo \u00a0condenatorio, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0resulta \u00a0admisible aplicar la postura de la Corte a \u00a0partir \u00a0de la providencia del 25 de agosto de 2010, reafirmada en el AP del 2 de \u00a0abril \u00a0de \u00a02011, \u00a0radicado \u00a036227, \u00a0en \u00a0la \u00a0que se sostuvo que en los delitos de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0cuya \u00a0comisi\u00f3n comenz\u00f3 en vigencia de una Ley, pero se \u00a0posterg\u00f3 \u00a0hasta \u00a0el \u00a0advenimiento de una legislaci\u00f3n posterior que resulta ser \u00a0m\u00e1s \u00a0gravosa, \u00a0se \u00a0impone \u00a0aplicar \u00a0la \u00a0norma \u00a0que \u00a0rige \u00a0para el momento de la \u00a0ejecuci\u00f3n del \u00faltimo acto del tr\u00e1mite legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por esta raz\u00f3n es dable aplicar el art\u00edculo \u00a0453 \u00a0de \u00a0la Ley 599 de 2000 que establece para el delito de fraude procesal pena \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a08 a\u00f1os, t\u00e9rmino que deber\u00e1 aplicarse conforme a lo \u00a0establecido \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a083 \u00a0ib\u00eddem \u00a0que \u00a0dispone \u00a0que \u00a0la acci\u00f3n penal \u00a0prescribe \u00a0en un tiempo igual al m\u00e1ximo de la pena fijada en la Ley sin exceder \u00a0de \u00a020 \u00a0a\u00f1os, \u00a0tiempo \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0para \u00a0el momento de producirse la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 m\u00e9rito \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0sumario \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0En este orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0asiste \u00a0la raz\u00f3n a los falladores de instancias cuando tomaron como \u00a0\u00faltimo \u00a0acto \u00a0del \u00a0delito \u00a0permanente \u00a0el \u00a0correspondiente \u00a0a \u00a0la modificaci\u00f3n \u00a0ordenada \u00a0de \u00a0la n\u00f3mina -1 de junio de 2005-, con lo cual la ilicitud se ubic\u00f3 \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0t\u00edpicos \u00a0del art\u00edculo 453 de la Ley 599 de 2000, \u00a0esto \u00a0es, con un m\u00e1ximo de pena de 8 a\u00f1os, que no discurrieron entre esa fecha \u00a0y \u00a0 la \u00a0 de \u00a0ejecutoria \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0-11 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a02013-.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0son \u00a0necesarias \u00a0mayores \u00a0precisiones \u00a0para inadmitir el segundo cargo presentado por \u00a0el demandante, dada su inconsonancia f\u00e1ctica y jur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0 Sala, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0inadmitir\u00e1 \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0dado \u00a0que, adem\u00e1s de la impropiedad de los cargos planteados, no \u00a0observa \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de circunstancias violatorias de derechos fundamentales \u00a0que hagan imperiosa su intervenci\u00f3n oficiosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0 \u00a0 defensor \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0CAMPO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0EL\u00cdAS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 TIMAR\u00c1N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 CASTILLO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 \u00a0 \u00a0notif\u00edquese \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>EYDER PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0<\/p>\n<p>Nubia Yolanda Nova Garc\u00eda \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Cfr. \u00a0Providencia del 17 de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01995 \u00a0(radicado \u00a08968), \u00a0reiterada en la sentencia de 18 de junio de \u00a02008 (radicado 28.562). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Ver, \u00a0entre \u00a0otros, \u00a0la \u00a0providencia del 4 de julio de 1989 (radicado 3268) y el fallo \u00a0del 18 de junio de 2008, ya citado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Cfr. Auto del 23 de mayo de \u00a02012 (radicado 38.681). \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0 Magistrado ponente \u00a0 AP297-2016 \u00a0 Radicado N\u00b0 47337. \u00a0 Aprobado acta No. 19. \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0veintisiete (27) de enero de \u00a0dos mil diecis\u00e9is (2016). \u00a0\u00a0 V I S T O S \u00a0 Se pronuncia la Sala sobre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"class_list":["post-32937","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-25"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32937","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32937"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32937\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32937"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32937"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32937"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}