{"id":32883,"date":"2023-09-13T19:41:08","date_gmt":"2023-09-13T19:41:08","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap2516-201643194\/"},"modified":"2023-09-13T19:41:08","modified_gmt":"2023-09-13T19:41:08","slug":"ap2516-201643194","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap2516-201643194\/","title":{"rendered":"AP2516-2016(43194)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>Magistrada ponente \u00a0<\/p>\n<p>AP-2516- 2016 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n n\u00b0 43194 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado Acta n\u00b0 135) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C.,\u00a0 veintisiete (27) de abril \u00a0de dos mil diecis\u00e9is (2016) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0re\u00fane \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0que condicionan su admisi\u00f3n, bajo la ritualidad de la Ley \u00a0906 \u00a0de 2004, la Sala examina la demanda de casaci\u00f3n presentada por el defensor \u00a0de \u00a0HNAM \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0fallo proferido el por la Sala de Decisi\u00f3n Penal del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Cundinamarca, que confirm\u00f3 la sentencia emitida el 19 de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02013 \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado Primero Penal del Circuito de Soacha, donde se \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0a \u00a0las \u00a0penas de 19 a\u00f1os de prisi\u00f3n e inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas por el miso tiempo, tras \u00a0hallarlo \u00a0penalmente responsable de los delitos de acceso carnal violento y acto \u00a0sexual \u00a0violento, \u00a0consagrados \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0205, \u00a0206 y\u00a0\u00a0 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0respectivamente, \u00a0agravados por las circunstancias previstas en \u00a0los numerales 4 y 5 del art\u00edculo 211 \u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0fueron \u00a0relacionados de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Durante \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0que \u00a0convivieron CNM y \u00a0HNAM, \u00a0entre \u00a0los \u00a0a\u00f1os \u00a02008 \u00a0a \u00a02011, \u00a0el \u00faltimo aprovech\u00f3 la condici\u00f3n de \u00a0padrastro \u00a0de \u00a0la menor KDGM, para someterla a una serie de vej\u00e1menes sexuales, \u00a0cuando \u00a0aqu\u00e9lla quedaba sola con \u00e9l en la casa, como tocamientos, besos en sus \u00a0genitales y acceso carnal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dichas \u00a0agresiones \u00a0ven\u00edan \u00a0repiti\u00e9ndose, \u00a0hasta \u00a0un \u00a0momento que la ni\u00f1a no resisti\u00f3 m\u00e1s y a\u00fan a pesar de las amenazas \u00a0y \u00a0advertencias \u00a0de \u00a0su agresor para que guardara silencio, decidi\u00f3 comentar lo \u00a0que \u00a0ocurr\u00eda \u00a0a \u00a0la trabajadora social y a la psic\u00f3loga de la Fundaci\u00f3n Hogar \u00a0Nuevo Amanecer, donde para ese entonces se encontraba interna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N RELEVANTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a029 \u00a0de septiembre de 2011 la Fiscal\u00eda le formul\u00f3 imputaci\u00f3n a \u00a0HNAM \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0acceso \u00a0carnal \u00a0violento \u00a0y \u00a0acto \u00a0sexual violento, \u00a0consagrados \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0205 \u00a0y 206 del C\u00f3digo Penal, respectivamente, \u00a0ambos \u00a0agravados \u00a0por \u00a0las circunstancias consagradas en los numerales 4 y 5 del \u00a0art\u00edculo 211 \u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a030 \u00a0de \u00a0enero de 2012 la Fiscal\u00eda formul\u00f3 acusaci\u00f3n en contra \u00a0de AM, por los mismos delitos incluidos en la imputaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Agotados \u00a0los \u00a0tr\u00e1mites previstos en la Ley 906 de 2004, el Juzgado \u00a0Primero \u00a0Penal del Circuito de Soacha conden\u00f3 a HNAM a las penas de 19 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0e \u00a0inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0tiempo, \u00a0tras hallarlo penalmente responsable de los delitos por \u00a0los cuales fue acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0 sentencia \u00a0 condenatoria \u00a0fue \u00a0impugnada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0y \u00a0a \u00a0la postre confirmada por el Tribunal Superior de Cundinamarca, \u00a0mediante prove\u00eddo del 13 de noviembre de 2013. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 defensor \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0 AM \u00a0 incluye \u00a0 dos \u00a0cargos \u00a0en \u00a0su \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0 cargo: \u00a0\u201cViolaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial por \u00a0error \u00a0de hecho por aplicaci\u00f3n indebida de normas e inaplicaci\u00f3n del principio \u00a0universal del in dubio pro reo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0impugnante \u00a0considera \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un error de hecho \u201cal no reconocer la \u00a0existencia \u00a0de duda razonable que obligaban (sic) a dar aplicaci\u00f3n al principio \u00a0universal \u00a0del \u00a0in dubio pro reo\u201d, lo que dio lugar a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial, \u201cpor \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de los art\u00edculos 208 y 211 del C\u00f3digo Penal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0fuera \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0que \u00a0rigen el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0censor \u00a0expone sus puntos de vista sobre la forma como la prueba \u00a0debe \u00a0 ser \u00a0 valorada. \u00a0 Considera \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 (i) \u00a0 \u201cpresupuso\u201d, \u00a0 a \u00a0 partir \u00a0 del \u00a0examen \u00a0sexol\u00f3gico \u00a0practicado \u00a0a la v\u00edctima, que \u00e9sta fue accedida carnalmente; (ii) \u00a0valor\u00f3, \u00a0en \u00a0contra \u00a0del acusado, el hecho de que \u00e9ste haya optado por guardar \u00a0silencio; \u00a0 (iii) \u00a0 desconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0prueba \u00a0documental \u00a0que \u00a0da \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0la \u00a0imposibilidad \u00a0de diferenciar a simple vista un desgarro y una escotadura; (iii) \u00a0acept\u00f3 \u00a0lo expuesto por la psic\u00f3loga que atendi\u00f3 a la v\u00edctima, en el sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0evidenciaba angustia, ansiedad y llanto compatibles con el abuso \u00a0sexual, \u00a0cuando \u00a0es claro que la ni\u00f1a no presentaba estos s\u00edntomas antes de la \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0psicol\u00f3gica; \u00a0(iv) \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0la \u00a0profesional que \u00a0atendi\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0menor \u00a0desconoce \u00a0\u201cla ciencia de la \u00a0sinergolog\u00eda\u201d, \u00a0lo \u00a0que \u00a0le impidi\u00f3 interpretar el \u00a0lenguaje \u00a0no \u00a0verbal \u00a0de la v\u00edctima; y (v) el Tribunal le rest\u00f3 importancia al \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0se \u00a0retract\u00f3 durante la audiencia de juicio oral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Basado \u00a0en lo anterior, solicita a la Corte casar el fallo impugnado \u00a0y emitir uno de reemplazo, de car\u00e1cter absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0 cargo \u00a0(subsidiario): \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial, por error de hecho \u00a0derivado de un falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bajo \u00a0la \u00e9gida de la causal de casaci\u00f3n consagrada en el art\u00edculo \u00a0181, \u00a0numeral \u00a03\u00ba, \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004, \u00a0el impugnante considera que el \u00a0Tribunal \u00a0 trasgredi\u00f3 \u00a0 las \u00a0 reglas \u00a0 de \u00a0 la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0\u201cal \u00a0desconocer \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0leyes de la \u00a0ciencia \u00a0 y \u00a0 las \u00a0 m\u00e1ximas \u00a0 de \u00a0la \u00a0experiencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 su \u00a0 opini\u00f3n, \u00a0el \u00a0fallador \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0no \u00a0hizo \u00a0una \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0conjunta \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas y, en especial, desconoci\u00f3 el documento \u00a0emitido \u00a0por \u00a0el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, donde \u00a0se \u00a0concept\u00faa sobre la imposibilidad de \u201cdistinguir \u00a0a \u00a0 simple \u00a0 vista \u00a0 un \u00a0 desgarro \u00a0 antiguo \u00a0 de \u00a0 una \u00a0 escotadura\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0nuevo, \u00a0hace \u00a0\u00e9nfasis \u00a0en \u00a0que el Tribunal utiliz\u00f3 el t\u00e9rmino \u00a0\u201cpresuponer\u201d \u00a0 \u00a0al \u00a0referirse \u00a0a \u00a0los \u00a0hallazgos \u00a0del \u00a0m\u00e9dico \u00a0legista \u00a0y a la inferencia que puede \u00a0hacerse \u00a0a \u00a0partir de los mismos. Resalta que de esta manera se concluy\u00f3 que la \u00a0v\u00edctima \u00a0fue \u00a0accedida carnalmente, sin considerar lo expuesto por el Instituto \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0Medicina Legal sobre la imposibilidad de distinguir un desgarro de \u00a0una escotadura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Apoyado \u00a0en \u00a0varias \u00a0citas \u00a0doctrinarias, \u00a0concluye \u00a0que el Tribunal \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0varias \u00a0reglas t\u00e9cnico-cient\u00edficas desarrolladas en las \u00e1reas de \u00a0la \u00a0medicina, \u00a0la sinergolog\u00eda y la psicolog\u00eda. Lo primero, en lo que ata\u00f1e a \u00a0las \u00a0diferencias \u00a0y \u00a0semejanzas \u00a0entre un desgarro y una escotadura; lo segundo, \u00a0porque \u00a0del \u00a0lenguaje no verbal de la v\u00edctima f\u00e1cilmente se infiere que estaba \u00a0mintiendo, \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0detect\u00f3 \u00a0la \u00a0psic\u00f3loga por su desconocimiento de esta \u00a0disciplina; \u00a0y, finalmente, que una agresi\u00f3n sexual genera efectos y reacciones \u00a0inmediatas \u00a0en la v\u00edctima, por lo que no es cre\u00edble que la afectaci\u00f3n de KDGM \u00a0a \u00a0ra\u00edz \u00a0del \u00a0supuesto \u00a0abuso \u00a0sexual \u00a0se haya hecho evidente mucho despu\u00e9s de \u00a0ocurridos los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0continuaci\u00f3n, \u00a0reitera \u00a0sus \u00a0opiniones \u00a0sobre \u00a0la \u00a0forma como la \u00a0prueba \u00a0debe \u00a0ser \u00a0valorada, y resalta que el Tribunal (i) incurri\u00f3 en un error \u00a0de \u00a0hecho al concluir que la ni\u00f1a minti\u00f3 en el juicio cuando dijo que nadie la \u00a0hab\u00eda \u00a0tocado, \u00a0y \u00a0(ii) \u00a0incurri\u00f3 en error de hecho al valorar los testimonios \u00a0presentados \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa, que dan cuenta de que el procesado no estaba en su \u00a0residencia para cuando ocurrieron los abusos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, expone que el fallador de segundo \u00a0grado \u00a0trasgredi\u00f3 \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la l\u00f3gica, porque: (i) es de sentido com\u00fan \u00a0que \u00a0si \u00a0una ni\u00f1a es accedida carnalmente por un adulto, se deben generar mucho \u00a0m\u00e1s \u00a0da\u00f1o que el hallado por el m\u00e9dico legista; y (ii) la experiencia ense\u00f1a \u00a0que \u00a0 quien \u00a0 ha \u00a0 realizado \u00a0 una \u00a0 conducta \u00a0 punible \u00a0 huye \u00a0 \u201cdel \u00a0sitio \u00a0y \u00a0ciudad\u201d, \u00a0y \u00a0las pruebas \u00a0demuestran \u00a0que \u00a0su defendido se present\u00f3 voluntariamente ante las autoridades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA SALA \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La Corte encuentra oportuno reiterar que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0los \u00a0lineamientos \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0181 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de 2004, procede como un \u00a0control \u00a0 constitucional \u00a0y \u00a0legal \u00a0de \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0proferidas \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0en \u00a0los \u00a0procesos \u00a0adelantados por delitos, cuando afectan derechos y \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales, \u00a0por los motivos se\u00f1alados en las causales previstas \u00a0por el legislador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la misma manera, recalca c\u00f3mo el inciso \u00a0segundo \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 184, \u00a0ib\u00eddem, \u00a0establece \u00a0que \u00a0no ser\u00e1 seleccionada la demanda que se encuentre \u00a0en \u00a0cualquiera de los siguientes supuestos: si el demandante carece de inter\u00e9s, \u00a0prescinde \u00a0de \u00a0se\u00f1alar \u00a0la \u00a0causal, no desarrolla los cargos de sustentaci\u00f3n o \u00a0cuando \u00a0de su contexto se advierta fundadamente que no se precisa del fallo para \u00a0cumplir algunas de las finalidades del recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Bajo \u00a0las \u00a0anteriores pautas, la demanda \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el defensor no re\u00fane los requisitos para su admisi\u00f3n, por las \u00a0siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque el libelista incluy\u00f3 dos cargos en su \u00a0escrito, \u00a0es evidente que present\u00f3 una \u00fanica censura, atinente a la forma como \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0fueron \u00a0valoradas \u00a0en \u00a0los fallos de primera y segunda instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el\u00a0 primer cargo, donde plante\u00f3 la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0del \u00a0art\u00edculo 7\u00ba de la Ley 906 de 2004, que consagra el \u00a0principio \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo \u00a0(correlato \u00a0del \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia), \u00a0hizo \u00a0alusi\u00f3n \u00a0a \u00a0los \u00a0yerros \u00a0que \u00a0le \u00a0atribuye al Tribunal en lo \u00a0atinente \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0materialidad \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0y \u00a0la \u00a0responsabilidad penal de su defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0sustentar el segundo cargo, el libelista \u00a0trascribe \u00a0buena \u00a0parte \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0en \u00a0el primer ac\u00e1pite de la demanda, \u00a0aunque \u00a0lo hace bajo el ropaje de una censura por violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la modalidad de falso raciocinio. A ello \u00a0agrega \u00a0algunas \u00a0consideraciones sobre el conocimiento t\u00e9cnico cient\u00edfico que, \u00a0en su sentir, fue desconocido por los falladores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante esta realidad, la Sala analizar\u00e1 en un \u00a0solo \u00a0ac\u00e1pite \u00a0los \u00a0planteamientos \u00a0del \u00a0recurrente, \u00a0para \u00a0evitar repeticiones \u00a0in\u00fatiles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0buena \u00a0medida, \u00a0el \u00a0impugnante se limita a exponer sus puntos de \u00a0vista \u00a0sobre \u00a0la \u00a0forma \u00a0como la prueba debe ser valorada, pero no estructura un \u00a0reproche \u00a0acorde \u00a0al \u00a0sentido \u00a0y \u00a0reglamentaci\u00f3n \u00a0del recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0Ello se ve reflejado en las tem\u00e1ticas que aborda en la demanda: (i) \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n de que la v\u00edctima fue accedida carnalmente, (ii) el an\u00e1lisis \u00a0sobre \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0del testimonio de la ni\u00f1a KDGM, (iii) la retractaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima durante la audiencia de juicio oral, y (iv) la imposibilidad de \u00a0que \u00a0 su \u00a0 representado \u00a0haya \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0las \u00a0conductas \u00a0por \u00a0las \u00a0que \u00a0fue \u00a0condenado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Frente \u00a0al \u00a0primer tema, hace \u00e9nfasis en que el Tribunal no tuvo en \u00a0cuenta \u00a0un \u00a0\u201cdocumento\u201d \u00a0presentado \u00a0por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, que \u00a0da \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0la dificultad para distinguir un desgarro de una escotadura. Por \u00a0ello \u00a0\u2013agrega- se equivoc\u00f3 \u00a0al \u00a0 dar \u00a0 por \u00a0probado \u00a0que \u00a0la \u00a0ni\u00f1a \u00a0KDGM \u00a0fue \u00a0accedida \u00a0carnalmente.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0libelista \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0en los fallos de primera y \u00a0segunda \u00a0instancias, que conforman una unidad, se hizo \u00e9nfasis en que el acceso \u00a0carnal \u00a0se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0con \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0emitido \u00a0por \u00a0el \u00a0m\u00e9dico legista y la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ni\u00f1a, sin perjuicio del respaldo que la versi\u00f3n de \u00e9sta \u00a0encuentra \u00a0en \u00a0otros \u00a0testimonios \u00a0practicados \u00a0durante el juicio oral. Sobre el \u00a0particular, el Juzgado dijo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del dictamen sexol\u00f3gico se debe rescatar la \u00a0anamnesis, \u00a0que \u00a0es el relato espont\u00e1neo que la paciente realiza al examinador, \u00a0pues \u00a0la \u00a0ni\u00f1a \u00a0aqu\u00ed \u00a0se \u00a0mantiene \u00a0una vez m\u00e1s en la versi\u00f3n que conocemos, \u00a0aseverando \u00a0que \u00a0cuando su mam\u00e1 la dejaba en la casa su padrastro le bajaba los \u00a0pantis \u00a0y \u00a0despu\u00e9s \u00a0\u00e9l \u00a0se \u00a0bajaba \u00a0los \u00a0pantis \u00a0de \u00e9l y le mostraba la parte \u00a0\u00edntima \u00a0de \u00a0\u00e9l \u00a0y \u00a0le \u00a0abr\u00eda la vagina y le met\u00eda la parte \u00edntima de \u00e9l, y \u00a0sal\u00eda \u00a0como \u00a0una ag\u00fcita del pene de \u00e9l. Que le daba besos en la vagina y esto \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0varias \u00a0veces el a\u00f1o pasado, dici\u00e9ndole que no le contara a su mam\u00e1 \u00a0o le pegaba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces \u00a0tenemos \u00a0que la misma versi\u00f3n se \u00a0repite \u00a0una \u00a0y \u00a0otra \u00a0vez, \u00a0y se trata del mismo relato que la ni\u00f1a brinda a la \u00a0entrevistadora, \u00a0al \u00a0m\u00e9dico, \u00a0a su madre, coincidente \u00a0por \u00a0completo \u00a0con \u00a0los \u00a0hallazgos \u00a0encontrados \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0su valoraci\u00f3n \u00a0f\u00edsica1; \u00a0y \u00a0con el testimonio de las se\u00f1oras SNFB y DMMC se refuerza que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0realmente \u00a0ocurrieron, \u00a0y \u00a0que \u00a0KDGM \u00a0fue \u00a0forzada a realizar actos \u00a0sexuales \u00a0 y \u00a0 se \u00a0le \u00a0accedi\u00f3 \u00a0carnalmente \u00a0por \u00a0su \u00a0padrasto \u00a0HN. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed, \u00a0el \u00a0impugnante trasgrede el principio de correcci\u00f3n material \u00a0cuando \u00a0plantea \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal, basado \u00fanicamente en el examen sexol\u00f3gico, \u00a0\u201cpresupone\u201d \u00a0 que \u00a0el \u00a0acceso \u00a0carnal \u00a0existi\u00f3, \u00a0cuando es evidente que esa conclusi\u00f3n tambi\u00e9n est\u00e1 \u00a0fundamentada en la declaraci\u00f3n de la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Adem\u00e1s, \u00a0aun \u00a0si se aceptara lo que plantea el libelista en torno a \u00a0la \u00a0imposibilidad \u00a0de diferenciar un desgarro de una escotadura, su disertaci\u00f3n \u00a0no \u00a0 puede \u00a0tenerse \u00a0como \u00a0soporte \u00a0suficiente \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida en que no explica la trascendencia del supuesto error \u00a0que le atribuye al Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, aunque es cierto que de aceptarse \u00a0su \u00a0tesis \u00a0no \u00a0podr\u00eda \u00a0afirmarse \u00a0que \u00a0de \u00a0los hallazgos del m\u00e9dico legista se \u00a0deduce \u00a0irremediablemente \u00a0que la ni\u00f1a fue accedida carnalmente, tambi\u00e9n lo es \u00a0que \u00a0bajo \u00a0esos \u00a0mismos \u00a0presupuestos \u00a0la argumentaci\u00f3n expuesta en el fallo se \u00a0mantiene \u00a0inc\u00f3lume, \u00a0porque \u00a0los \u00a0hallazgos \u00a0del \u00a0perito son compatibles con el \u00a0relato \u00a0de \u00a0la ni\u00f1a, conforme lo resalt\u00f3 el juzgado de primera instancia en el \u00a0ac\u00e1pite trascrito en precedencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0todo \u00a0ello \u00a0debe \u00a0sumarse \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista pretende refutar la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del m\u00e9dico legista con los conceptos de otros expertos, que no fueron \u00a0incorporados \u00a0en \u00a0debida \u00a0forma: \u00a0(i) \u00a0el \u00a0documento \u00a0expedido \u00a0por el Instituto \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal \u00a0y \u00a0Ciencias \u00a0Forenses sobre las dificultades para \u00a0diferenciar \u00a0un \u00a0desgarro de una escotadura; y (ii) la opini\u00f3n de un tratadista \u00a0sobre el mismo tema. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el \u00a0primer caso, lo que se presenta como prueba documental no es \u00a0otra \u00a0 cosa \u00a0 que \u00a0 un \u00a0 concepto \u00a0t\u00e9cnico \u00a0sobre \u00a0una \u00a0determinada \u00a0\u00e1rea \u00a0del \u00a0conocimiento, \u00a0que \u00a0debi\u00f3 someterse a las reglas de la prueba pericial (CSJ SP, \u00a017 Sep. 2008, Rad. 30214). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0censor \u00a0no explica por qu\u00e9 lo \u00a0expuesto \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 ese \u00a0 \u00a0\u201cdocumento\u201d \u00a0desvirt\u00faa \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0perito que s\u00ed estuvo en el \u00a0juicio, \u00a0sujeto \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0del \u00a0interrogatorio \u00a0cruzado, \u00a0con lo que se le \u00a0garantiz\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos de contradicci\u00f3n y \u00a0confrontaci\u00f3n. \u00a0Ello por cuanto la dificultad de diferenciar un desgarro de una \u00a0escotadura \u00a0no \u00a0descarta \u00a0que lo observado en la ni\u00f1a haya sido un desgarro, lo \u00a0que \u00a0coincide \u00a0con \u00a0lo \u00a0planteado \u00a0por \u00a0\u00e9sta \u00a0en el sentido de que fue accedida \u00a0carnalmente por su padrastro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0otro lado, no es admisible que el impugnante pretenda introducir \u00a0conocimiento \u00a0t\u00e9cnico cient\u00edfico a trav\u00e9s de las citas que hace en el libelo, \u00a0porque \u00a0ello \u00a0trasgrede \u00a0lo expuesto en la Ley 906 de 2004 sobre el tr\u00e1mite que \u00a0debe \u00a0surtirse \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba pericial (arts. 405 y ss). Con ese tipo de \u00a0pr\u00e1cticas \u00a0 no \u00a0 s\u00f3lo \u00a0 se \u00a0 impide \u00a0a \u00a0la \u00a0otra \u00a0parte \u00a0la \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0y \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0del \u00a0experto, \u00a0sino \u00a0que \u00a0adem\u00e1s \u00a0se \u00a0dejan \u00a0por fuera aspectos \u00a0determinantes \u00a0de \u00a0este \u00a0tipo de prueba, a los que alude el art\u00edculo 417 \u00eddem, \u00a0entre \u00a0otros, los antecedentes que acrediten el conocimiento te\u00f3rico del perito \u00a0sobre \u00a0 la \u00a0 ciencia, \u00a0t\u00e9cnica \u00a0o \u00a0arte \u00a0en \u00a0que \u00a0es \u00a0experto; \u00a0los \u00a0principios \u00a0cient\u00edficos, \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0o \u00a0art\u00edsticos \u00a0en que se fundamenta; los antecedentes \u00a0que \u00a0acrediten su conocimiento pr\u00e1ctico en la ciencia, t\u00e9cnica, arte, oficio o \u00a0afici\u00f3n aplicables; etc. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Lo \u00a0anterior \u00a0se \u00a0hace \u00a0palmario \u00a0en \u00a0la \u00a0utilizaci\u00f3n \u00a0que \u00a0hace el \u00a0libelista \u00a0de \u00a0los conceptos de los expertos citados en la demanda. Verbigracia, \u00a0resalta \u00a0que \u00a0seg\u00fan \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0tratadistas, \u201cla \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de una ni\u00f1a que no ha completado su madurez y la de una anciana con \u00a0signos \u00a0de \u00a0insuficiencia \u00a0genital \u00a0acentuado, \u00a0puede ocasionar extensas heridas \u00a0vulvovaginales \u00a0y \u00a0perineales\u201d, \u00a0y \u00a0partir \u00a0de \u00a0ello \u00a0concluye \u00a0que como la ni\u00f1a KDGM no presentaba ese tipo de lesiones, entonces no \u00a0fue accedida carnalmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0esta \u00a0forma de traer a colaci\u00f3n informaci\u00f3n cient\u00edfica no es \u00a0posible: \u00a0(i) \u00a0rebatir \u00a0las \u00a0aseveraciones \u00a0del \u00a0experto, \u00a0(ii) \u00a0aclarar \u00a0si \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0ese \u00a0tipo \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0depende \u00a0de \u00a0algunos \u00a0factores que deban \u00a0considerarse \u00a0en \u00a0cada caso en particular, (iii) definir si esos factores fueron \u00a0considerados \u00a0en este caso en particular, sin perjuicio de los dem\u00e1s aspectos a \u00a0que alude el art\u00edculo 417 atr\u00e1s citado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Del \u00a0mismo \u00a0nivel \u00a0son \u00a0sus \u00a0razonamientos \u00a0cuando \u00a0plantea \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal desconoci\u00f3 las m\u00e1ximas de la experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0primer t\u00e9rmino, plantea que \u201clo que \u00a0ocurre \u00a0a diario y como m\u00e1xima de experiencia es que el sujeto huya del sitio y \u00a0ciudad \u00a0en el cual ha cometido un il\u00edcito\u201d. A la luz \u00a0de \u00a0 este \u00a0enunciado \u00a0y \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0voluntariamente \u00a0ante \u00a0las autoridades, deduce que \u00e9ste no realiz\u00f3 la conducta \u00a0por la que fue condenado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Este \u00a0enunciado no puede tenerse como una m\u00e1xima de la experiencia, \u00a0porque \u00a0carece \u00a0de \u00a0la \u00a0generalidad o universalidad que caracteriza este tipo de \u00a0reglas. \u00a0En t\u00e9rminos simples, no puede afirmarse que lo que casi siempre sucede \u00a0es \u00a0que \u00a0\u201cel \u00a0sujeto \u00a0huya del sitio o ciudad en el \u00a0cual \u00a0ha \u00a0cometido \u00a0el il\u00edcito\u201d. Es razonable pensar \u00a0que \u00a0una persona que ha delinquido no abandone su domicilio por un sinn\u00famero de \u00a0razones: \u00a0 (i) \u00a0 conf\u00ede \u00a0 en \u00a0que \u00a0no \u00a0ser\u00e1 \u00a0descubierta; \u00a0(ii) \u00a0crea \u00a0que \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0ante \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0pueda \u00a0mejorar su imagen ante las mismas; \u00a0(iii) \u00a0no \u00a0tenga recursos para trasladarse a otro lugar; (iv) no est\u00e9 dispuesta \u00a0a sacrificar su arraigo;\u00a0 entre muchas otras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Es \u00a0m\u00e1s, \u00a0ese \u00a0tipo \u00a0de \u00a0enunciados \u00a0compiten con otros, igualmente \u00a0inaceptables \u00a0como \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, orientados a demostrar que la \u00a0permanencia \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 sitio \u00a0 de \u00a0 los \u00a0hechos \u00a0puede \u00a0ser \u00a0indicativo \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0 \u00a0penal, \u00a0 \u00a0como \u00a0 cuando \u00a0 se \u00a0 afirma \u00a0 que \u00a0 \u201clos \u00a0homicidas \u00a0siempre regresan a la escena del crimen\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0frente \u00a0al da\u00f1o que supuestamente debi\u00f3 sufrir la \u00a0ni\u00f1a \u00a0en \u00a0su \u00a0corporeidad \u00a0a \u00a0ra\u00edz \u00a0del \u00a0acceso \u00a0carnal \u00a0de que fue objeto, el \u00a0impugnante \u00a0no \u00a0s\u00f3lo incurre en la imprecisi\u00f3n de presentar como m\u00e1xima de la \u00a0experiencia \u00a0lo \u00a0que \u00a0antes \u00a0adujo \u00a0como \u00a0expresi\u00f3n \u00a0del \u00a0conocimiento t\u00e9cnico \u00a0cient\u00edfico \u00a0(para \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0limit\u00f3 a trascribir \u00a0apartes \u00a0de la obra de un tratadista), sino que adem\u00e1s \u00a0present\u00f3, \u00a0de la manera m\u00e1s burda y desconsiderada para con la v\u00edctima,\u00a0 \u00a0el \u00a0supuesto enunciado general y abstracto que, seg\u00fan su tesis, permite el paso \u00a0de los datos a la conclusi\u00f3n. Dijo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo que la menor KDGM al decir del galeno \u00a0David \u00a0Hernando \u00a0L\u00f3pez Orozco, s\u00f3lo presentaba un desgarro al meridiano de las \u00a0ocho \u00a0y \u00a0el \u00a0presunto victimario\u00a0 es un hombre adulto se deduce por l\u00f3gica \u00a0que \u00a0la \u00a0menor \u00a0deb\u00eda presentar mayores da\u00f1os debido a la desproporci\u00f3n en la \u00a0cavidad \u00a0vaginal \u00a0y \u00a0el grosor o tama\u00f1o del victimario, y es que un tornillo de \u00a0mayor \u00a0grosor \u00a0que \u00a0el \u00a0de \u00a0una \u00a0tuerca no puede entrar en \u00e9sta sin romperla en \u00a0varias partes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0otros \u00a0p\u00e1rrafos se explic\u00f3 por qu\u00e9 este tipo de enunciados (o \u00a0sus \u00a0equivalentes \u00a0en un lenguaje m\u00e1s adecuado y respetuoso), no pueden tenerse \u00a0en \u00a0este \u00a0caso como expresiones del conocimiento t\u00e9cnico cient\u00edfico. Con mucha \u00a0m\u00e1s \u00a0raz\u00f3n \u00a0cabe \u00a0afirmar \u00a0que no constituyen m\u00e1ximas de la experiencia, bien \u00a0porque \u00a0no \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0reglas \u00a0que \u00a0puedan \u00a0deducirse \u00a0de la observaci\u00f3n de \u00a0fen\u00f3menos \u00a0que \u00a0ocurren \u00a0en \u00a0la \u00a0cotidianidad, ora porque carecen totalmente de \u00a0universalidad \u00a0toda vez que no puede asegurarse que dan cuenta de la manera como \u00a0casi siempre suceden ese tipo de cosas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Del \u00a0mismo \u00a0jaez \u00a0son sus planteamientos frente a la valoraci\u00f3n del \u00a0testimonio de la ni\u00f1a KDGM. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0impugnante \u00a0construye \u00a0su argumentaci\u00f3n sobre la base de que el \u00a0Tribunal \u00a0(i) incurri\u00f3 en un error de hecho al valorar lo expuesto por la ni\u00f1a \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio \u00a0en el sentido de que no fue abusada sexualmente; (ii) no tuvo en \u00a0cuenta \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0reglas \u00a0 \u00a0t\u00e9cnico \u00a0 \u00a0cient\u00edficas \u00a0 \u00a0desarrolladas \u00a0 \u00a0por \u00a0 la \u00a0\u201csinergolog\u00eda\u201d; \u00a0y \u00a0(iii) dej\u00f3 de considerar lo que ense\u00f1a la psicolog\u00eda \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la \u00a0reacci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0personas \u00a0que \u00a0han \u00a0sido \u00a0objeto \u00a0de abuso \u00a0sexual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Estos \u00a0 planteamientos \u00a0 son, \u00a0 a \u00a0todas \u00a0luces, \u00a0inadmisibles \u00a0como \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0recurso \u00a0 \u00a0extraordinario \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primero, \u00a0 porque \u00a0 el \u00a0libelista \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0copiosa \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 juzgadores \u00a0 de \u00a0primer \u00a0y \u00a0segundo\u00a0 \u00a0sobre \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0de \u00a0las \u00a0versiones \u00a0entregadas \u00a0por \u00a0la ni\u00f1a por fuera del juicio \u00a0oral2, \u00a0y \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0mencionar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0\u201cerror de \u00a0hecho\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Luego, \u00a0hace \u00a0alusi\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0en cuenta el \u00a0conocimiento \u00a0t\u00e9cnico \u00a0cient\u00edfico \u00a0en los \u00e1mbitos de la \u201csinergolog\u00eda\u201d y \u00a0la \u00a0psicolog\u00eda, lo que le impidi\u00f3 percatarse de que la ni\u00f1a minti\u00f3 cuando se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0al \u00a0abuso \u00a0sexual, \u00a0porque: (i)\u00a0 su lenguaje no verbal durante la \u00a0entrevista \u00a0 hac\u00eda \u00a0 evidente \u00a0 que \u00a0 estaba \u00a0faltando \u00a0a \u00a0la \u00a0verdad, \u00a0y \u00a0(ii) \u00a0\u201cla \u00a0 angustia, \u00a0 la \u00a0 ansiedad \u00a0 y \u00a0 la \u00a0emoci\u00f3n \u00a0negativa\u201d \u00a0de la ni\u00f1a al entregar dicha versi\u00f3n no \u00a0son \u00a0 indicativos \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 haya \u00a0sido \u00a0abusada \u00a0sexualmente, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0\u201cla \u00a0psicolog\u00eda \u00a0ense\u00f1a \u00a0que \u00a0los \u00a0efectos de una \u00a0agresi\u00f3n \u00a0de \u00a0esta \u00a0naturaleza \u00a0al \u00a0igual \u00a0que cualquier otra agresi\u00f3n produce \u00a0efectos \u00a0 \u00a0inmediatos \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0no \u00a0 mediatos\u201d.\u00a0 \u00a0Dijo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El error de hecho en que incurre el Tribunal \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0se \u00a0concreta \u00a0en \u00a0el desconocimiento de la ciencia de la \u00a0comunicaci\u00f3n \u00a0no \u00a0verbal \u00a0conocida \u00a0como \u00a0SINERGOLOG\u00cdA \u00a0de \u00a0la \u00a0cual la perito \u00a0psic\u00f3loga \u00a0no \u00a0ten\u00eda idea al momento de realizar la entrevista a la menor, que \u00a0de \u00a0haber \u00a0tenido el conocimiento el juez de segundo grado de esta ciencia (sic) \u00a0f\u00e1cilmente \u00a0y sin mayor esfuerzo pod\u00eda haber llegado a la conclusi\u00f3n de estar \u00a0ante \u00a0una clara actitud de angustia a causa de la mentira que estaba diciendo la \u00a0menor ante la psic\u00f3loga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Lo \u00a0 anterior \u00a0 es \u00a0 inadmisible \u00a0porque: \u00a0(i) \u00a0el \u00a0censor \u00a0pretende \u00a0introducir \u00a0conocimiento \u00a0t\u00e9cnico \u00a0cient\u00edfico \u00a0en la sustentaci\u00f3n del recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0contrav\u00eda \u00a0de los tr\u00e1mites previstos en el \u00a0ordenamiento \u00a0procesal \u00a0penal; (ii) sin perjuicio de las trasgresiones al debido \u00a0proceso \u00a0que ello entra\u00f1a, se elimina cualquier posibilidad de conocer aspectos \u00a0centrales \u00a0para \u00a0valorar \u00a0ese tipo de informaci\u00f3n, entre otros, \u201clos \u00a0principios cient\u00edficos, t\u00e9cnicos o art\u00edsticos en los que se \u00a0fundamenta\u201d, \u00a0o \u00a0sobre \u00a0si \u00a0se \u00a0trata de \u00a0 \u201ct\u00e9cnicas\u00a0 \u00a0 de \u00a0 orientaci\u00f3n, \u00a0de \u00a0probabilidad \u00a0o \u00a0de \u00a0certeza\u201d \u00a0(Art. \u00a0417);\u00a0 (iii)\u00a0 no se tiene \u00a0ninguna \u00a0informaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de esos conceptos a este \u00a0caso \u00a0en \u00a0particular; \u00a0y \u00a0(iv) \u00a0da \u00a0por \u00a0sentado, \u00a0sin \u00a0brindar \u00a0alg\u00fan \u00a0tipo de \u00a0explicaci\u00f3n,\u00a0 \u00a0que \u00a0de \u00a0esas \u00a0\u201creglas t\u00e9cnico cient\u00edficas\u201d se deduce \u00a0que \u00a0la \u00a0ni\u00f1a \u00a0KDGM \u00a0minti\u00f3 \u00a0cuando hizo alusi\u00f3n al abuso sexual. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0dem\u00e1s, \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0se \u00a0limita \u00a0a \u00a0emitir \u00a0sus \u00a0opiniones, \u00a0escuetas \u00a0y \u00a0deshilvanadas, sobre algunos aspectos de la valoraci\u00f3n probatoria, \u00a0sin \u00a0estructurar \u00a0una \u00a0censura que habilite a la Sala a analizar este caso en su \u00a0fondo. \u00a0Verbigracia \u00a0dijo \u00a0que \u00a0(i) \u00a0a la Directora del Centro Nuevo Amanecer se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0expresar \u00a0lo \u00a0que le contaron sobre el comportamiento anterior de la \u00a0ni\u00f1a; \u00a0(ii) a la psic\u00f3loga Moreno \u201cnada le consta sobre en relaci\u00f3n o no de \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0los hechos, y aunque replic\u00f3 lo dicho por la ni\u00f1a sobre el \u00a0abuso \u00a0sexual, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0indic\u00f3 que despu\u00e9s de la declaraci\u00f3n la peque\u00f1a se \u00a0torn\u00f3 \u00a0agresiva y desobediente; y (iii) no valor\u00f3 en \u201csu real sentido\u201d los \u00a0testimonios \u00a0presentados \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa. \u00a0Frente \u00a0a \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0estos temas \u00a0desarroll\u00f3 \u00a0 una \u00a0 argumentaci\u00f3n \u00a0acorde \u00a0a \u00a0la \u00a0reglamentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Finalmente, \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0incurre en una flagrante violaci\u00f3n del \u00a0principio \u00a0de \u00a0correcci\u00f3n \u00a0material \u00a0cuando \u00a0afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0valor\u00f3 \u00a0negativamente \u00a0el \u00a0silencio \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0Para \u00a0ello, \u00a0trascribe \u00a0un \u00a0aparte \u00a0descontextualizado \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0expuesto \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 Tribunal: \u00a0 \u201c\u2026m\u00e1s \u00a0cuando el procesado no ofreci\u00f3 su testimonio para as\u00ed \u00a0restar \u00a0 \u00a0 \u00a0credibilidad \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 dicho \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 menor\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0se \u00a0consultan \u00a0en \u00a0su integridad los fallos de primera y segunda \u00a0instancias, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0la \u00a0condena del procesado no se fundamenta en el \u00a0silencio \u00a0del \u00a0acusado. Cuando el Tribunal se refiri\u00f3 a este tema, lo hizo para \u00a0darle \u00a0respuesta \u00a0al \u00a0planteamiento \u00a0del \u00a0defensor \u00a0sobre \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0debe \u00a0valorarse \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0hecho \u00a0 \u00a0de \u00a0 que \u00a0 AM \u00a0 se \u00a0 haya \u00a0 presentado \u00a0 antes \u00a0 las \u00a0autoridades: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sumado a ello, aunque el defensor aduce que \u00a0su \u00a0defendido \u00a0por su propia voluntad acudi\u00f3 ante las autoridades con el fin de \u00a0aclarar \u00a0los hechos, ello de por s\u00ed no es una situaci\u00f3n por la cual se le deba \u00a0exonerar \u00a0de \u00a0responsabilidad, \u00a0puesto que ello s\u00f3lo es viable a trav\u00e9s de las \u00a0pruebas \u00a0practicadas \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio \u00a0oral, \u00a0lo cual no ocurri\u00f3, m\u00e1s cuando el \u00a0acusado \u00a0no \u00a0ofreci\u00f3 su testimonio para as\u00ed restar credibilidad al dicho de la \u00a0menor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0la \u00a0demanda presentada por el representante judicial \u00a0de \u00a0HNAM debe ser inadmitida porque: (i) bajo el ropaje de dos cargos diferentes \u00a0presente \u00a0la \u00a0misma \u00a0censura \u00a0sobre \u00a0la forma como la prueba fue valorada en las \u00a0instancias; \u00a0(ii) \u00a0pretende \u00a0introducir \u00a0en \u00a0la demanda conceptos de expertos en \u00a0determinadas \u00a0 \u00e1reas \u00a0 del \u00a0conocimiento, \u00a0en \u00a0contrav\u00eda \u00a0de \u00a0las \u00a0normas \u00a0del \u00a0ordenamiento \u00a0 procesal \u00a0 penal \u00a0 que \u00a0 regulan \u00a0el \u00a0ingreso \u00a0de \u00a0este \u00a0tipo \u00a0de \u00a0informaci\u00f3n; \u00a0(iii) \u00a0aun \u00a0si \u00a0se aceptara que esa informaci\u00f3n es admisible, no \u00a0explica \u00a0de \u00a0qu\u00e9 manera la misma puede cambiar el sentido de la decisi\u00f3n; (iv) \u00a0alega \u00a0que el Tribunal dej\u00f3 de considerar supuestas m\u00e1ximas de la experiencia, \u00a0cuando \u00a0es claro que esos enunciados no pueden ser catalogados como tales; y (v) \u00a0hizo \u00a0comentarios \u00a0aislados e inconclusos sobre la valoraci\u00f3n de la prueba, que \u00a0bajo \u00a0ninguna \u00a0circunstancia \u00a0pueden \u00a0tenerse \u00a0como \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0adecuada del \u00a0recurso extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0de \u00a0la \u00a0revisi\u00f3n \u00a0del \u00a0expediente \u00a0no \u00a0se \u00a0advierte la vulneraci\u00f3n de alguna garant\u00eda fundamental que \u00a0amerite \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0las \u00a0facultades \u00a0oficiosas \u00a0de la Corte y la lleve a \u00a0pronunciarse en camino a su protecci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. De conformidad con el \u00a0art\u00edculo \u00a0184 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004, \u00a0contra \u00a0el presente auto procede el \u00a0mecanismo \u00a0 especial \u00a0 de \u00a0insistencia, \u00a0dentro \u00a0de los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0 y \u00a0 par\u00e1metros \u00a0 desarrollados \u00a0 por \u00a0 la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0(CSJ \u00a0SP, \u00a05 \u00a0Sep 2012, Rad. 36578; 17 Feb 2013, Rad. 37948, entre \u00a0otros). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0Inadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por el defensor de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 HNAM. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02.- \u00a0De \u00a0conformidad con lo dispuesto en el art\u00edculo 184 de la Ley \u00a0906 \u00a0de 2004, es facultad del demandante elevar petici\u00f3n de insistencia, seg\u00fan \u00a0lo indicado en la parte motiva de este auto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0c\u00famplase \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al Tribunal de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 FRANCISCO ACU\u00d1A VIZCAYA \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ANTONIO HERN\u00c1NDEZ BARBOSA \u00a0<\/p>\n<p>EYDER PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0<\/p>\n<p>Nubia Yolanda Nova Garc\u00eda \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Negrillas fuera del texto original. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 En el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0se \u00a0destinaron cinco p\u00e1ginas a este punto. Estos \u00a0argumentos fueron retomados y ampliados por el Tribunal. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0 Magistrada ponente \u00a0 AP-2516- 2016 \u00a0 Radicaci\u00f3n n\u00b0 43194 \u00a0 (Aprobado Acta n\u00b0 135) \u00a0 Bogot\u00e1 D.C.,\u00a0 veintisiete (27) de abril \u00a0de dos mil diecis\u00e9is (2016) \u00a0\u00a0 Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0re\u00fane \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"class_list":["post-32883","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-25"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32883","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32883"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32883\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32883"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32883"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32883"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}