{"id":32842,"date":"2023-09-13T19:41:06","date_gmt":"2023-09-13T19:41:06","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap2314-201647581\/"},"modified":"2023-09-13T19:41:06","modified_gmt":"2023-09-13T19:41:06","slug":"ap2314-201647581","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap2314-201647581\/","title":{"rendered":"AP2314-2016(47581)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS ANTONIO HERN\u00c1NDEZ BARBOSA \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>AP2314-2016 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n 47581 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado Acta No. 130) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C., veinte (20) de abril de dos mil \u00a0diecis\u00e9is (2016)\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Sala si admite o no la demanda de \u00a0casaci\u00f3n presentada por el apoderado de la parte civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Denunci\u00f3 \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Yorlando \u00a0Forero Vera \u00a0que \u00a0el \u00a017 \u00a0de \u00a0agosto de 2005 compr\u00f3 a JORGE \u00a0 \u00a0GARNICA \u00a0 REYES \u00a0 y \u00a0GLADYS \u00a0PORRAS PARRA, el 50% de la finca \u00a0\u00abSanta \u00a0Teresa\u00bb, \u00a0de \u00a017 \u00a0hect\u00e1reas, \u00a0ubicada \u00a0en \u00a0el \u00a0corregimiento de San Blas del municipio de Simit\u00ed \u00a0(Sur de Bol\u00edvar), la cual se \u00a0encontraba \u00a0hipotecada \u00a0al \u00a0Banco \u00a0Agrario \u00a0por \u00a0$10.000.000, \u00a0gravamen \u00a0que \u00a0se \u00a0obligaron \u00a0 a \u00a0cancelar. \u00a0A \u00a0pesar \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0mediante escritura p\u00fablica No. 076 del 12 de marzo de \u00a02007, \u00a0los \u00a0vendedores \u00a0enajenaron \u00a0el \u00a0100% \u00a0de la finca al se\u00f1or ORLANDO \u00a0DELGADO APARICIO por $15.000.000, \u00a0incluyendo \u00a0el \u00a050% \u00a0que estaba en su posesi\u00f3n, motivo por el que demand\u00f3 ante \u00a0el \u00a0 \u00a0Juzgado \u00a0 \u00a0Promiscuo \u00a0 del \u00a0 Circuito \u00a0 de \u00a0 Simit\u00ed \u00a0 el \u00a0 incumplimiento \u00a0contractual.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0denuncia \u00a0formulada \u00a0por \u00a0 H\u00e9ctor \u00a0 Yorlando \u00a0 Forero \u00a0 Vera1, la Fiscal\u00eda \u00a0abri\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instrucci\u00f3n2 \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0ORLANDO \u00a0DELGADO \u00a0APARICIO, \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0GARNICA \u00a0 REYES \u00a0 y \u00a0GLADYS \u00a0PORRAS \u00a0PARRA por los delitos de \u00a0fraude \u00a0 procesal \u00a0 y \u00a0 estafa, \u00a0 en \u00a0 cuyo \u00a0desarrollo \u00a0los \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante \u00a0indagatoria3. \u00a0 Clausurada \u00a0 la \u00a0 fase \u00a0instructiva4, \u00a0el sumario fue calificado el \u00a021 \u00a0de \u00a0julio de 2011 con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n respecto de delito de estafa \u00a0y \u00a0 con \u00a0 preclusi\u00f3n \u00a0 en \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 fraude \u00a0procesal5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0etapa \u00a0del \u00a0juicio \u00a0le \u00a0correspondi\u00f3 al \u00a0Juzgado \u00a0 \u00a0Promiscuo \u00a0 \u00a0del \u00a0 Circuito \u00a0 de \u00a0 Simit\u00ed \u00a0(Bol\u00edvar), \u00a0que \u00a0el 2 de febrero de 2012 adelant\u00f3 la \u00a0audiencia \u00a0preparatoria \u00a0y \u00a0en \u00a0sesiones \u00a0del \u00a016 \u00a0de \u00a0marzo, \u00a03 \u00a0y \u00a030 de julio \u00a0siguientes \u00a0realiz\u00f3 \u00a0el debate p\u00fablico. Finalmente, el 21 de septiembre de ese \u00a0a\u00f1o, \u00a0emiti\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0en \u00a0contra de los procesados, a quienes \u00a0hall\u00f3 \u00a0responsables \u00a0del delito de estafa, motivo por el cual los sancion\u00f3 con \u00a030 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n y multa de\u00a0 60 SMMLV para el a\u00f1o 2005. As\u00ed mismo, \u00a0los \u00a0 conmin\u00f3 \u00a0 a \u00a0 pagar \u00a0 a \u00a0 la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0la \u00a0suma \u00a0de \u00a0$59\u2019698.064 \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0materiales.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Impugnado \u00a0el \u00a0fallo \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0de \u00a0GLADYS \u00a0 PORRAS \u00a0 PARRA \u00a0y \u00a0JORGE \u00a0GARNICA \u00a0REYES, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado de la parte civil, respecto del no restablecimiento del \u00a0derecho \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0cuant\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios, \u00a0respectivamente, el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Cartagena la revoc\u00f3 el 20 de mayo de 2015, decisi\u00f3n contra la que \u00a0la \u00a0representaci\u00f3n \u00a0de \u00a0v\u00edctimas instaur\u00f3 y sustent\u00f3 en tiempo la respectiva \u00a0demanda de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>1. El censor advierte que el delito de estafa \u00a0tiene \u00a0una \u00a0sanci\u00f3n \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0ocho \u00a0a\u00f1os, motivo por el cual no es posible \u00a0acceder al recurso extraordinario por la v\u00eda com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, \u00a0en procura de la admisi\u00f3n de la \u00a0demanda \u00a0discrecional, \u00a0pregona la afectaci\u00f3n del debido proceso y los derechos \u00a0sustanciales \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0porque, \u00a0i) \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n contra el fallo de \u00a0primer \u00a0grado no fue sustentada por la defensa y el ad \u00a0quem \u00a0no ten\u00eda competencia para pronunciarse sobre el \u00a0fondo \u00a0del \u00a0asunto; \u00a0ii) \u00a0el \u00a0Tribunal no motiv\u00f3 la absoluci\u00f3n de ORLANDO \u00a0 DELGADO \u00a0 APARICIO, \u00a0quien \u00a0no \u00a0impugn\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo \u00a0condenatorio, \u00a0y \u00a0iii) \u00a0omiti\u00f3 \u00a0valorar el contrato verbal \u00a0celebrado entre las partes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0forma, \u00a0agrega, \u00a0es \u00a0necesaria la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte para dilucidar el inexplorado tema de la coautor\u00eda \u00a0en \u00a0la \u00a0estafa \u00a0respecto \u00a0de \u00a0los \u00a0actos \u00a0posteriores \u00a0que \u00a0permiten \u00a0 mantener \u00a0a \u00a0otro \u00a0en \u00a0enga\u00f1o.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0207 \u00a0de \u00a0la Ley 600 de 2000, por la v\u00eda excepcional, \u00a0formula \u00a0como \u00a0cargo principal \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0la sentencia por afectaci\u00f3n de los art\u00edculos 29 Superior, 76, \u00a0187 \u00a0y \u00a0194 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, en su vertiente debido proceso, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado qued\u00f3 ejecutoriado por la ausencia de \u00a0verdadera \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0de la apelaci\u00f3n propuesta por la defensa, en tanto no \u00a0suministr\u00f3 argumentos de r\u00e9plica sino razones ajenas al debate. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese orden, agrega, el Tribunal sustituy\u00f3 \u00a0al \u00a0 apelante \u00a0 al \u00a0 complementar, \u00a0 corregir \u00a0y \u00a0ampliar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0sin que pudiera hacerlo, pues la ausencia de sustentaci\u00f3n inhibe \u00a0la competencia para desatarla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, pide anular la sentencia de \u00a0segundo \u00a0grado y dejar indemne el fallo de primera instancia, pues a la v\u00edctima \u00a0le \u00a0asiste \u00a0inter\u00e9s de obtener justicia, verdad, reparaci\u00f3n, m\u00e1xime cuando no \u00a0propici\u00f3 \u00a0 la \u00a0 nulidad \u00a0 y, \u00a0 con \u00a0lealtad, \u00a0solicit\u00f3 \u00a0declarar \u00a0desierto \u00a0el \u00a0recurso.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Con apoyo en el art\u00edculo 207 numeral 3\u00ba \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0plantea \u00a0como primer cargo \u00a0subsidiario, la nulidad de la sentencia respecto de la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0ORLANDO DELGADO APARICIO \u00a0 porque \u00a0 la \u00a0 defensa, \u00a0 material \u00a0o \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0no \u00a0impugn\u00f3 \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0explic\u00f3 la raz\u00f3n por la cual extend\u00eda la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0a \u00a0quien \u00a0no \u00a0mostr\u00f3 inconformidad con la condena. En ello observa \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a029 de la Constituci\u00f3n Nacional y los c\u00e1nones 187, \u00a0194, 76, 13 y 170 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Con \u00a0base \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a01\u00ba, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0207 \u00a0de \u00a0la Ley 600 de 2000, propone como segundo \u00a0cargo \u00a0subsidiario \u00a0la violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0la \u00a0ley por falso raciocinio, el cual radica en que el Tribunal err\u00f3 \u00a0al \u00a0valorar las pruebas por cuanto el contrato de compraventa suscrito entre las \u00a0partes \u00a0recogi\u00f3 \u00a0una \u00a0negociaci\u00f3n \u00a0realizada \u00a0en forma verbal meses atr\u00e1s, lo \u00a0cual descarta que el perjuicio fuese anterior al enga\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera que el a \u00a0quo desconoci\u00f3 las reglas de cr\u00edtica racional seg\u00fan \u00a0las \u00a0cuales \u00abnadie entrega un dinero ni nadie entrega \u00a0una \u00a0posesi\u00f3n \u00a0sin \u00a0existir \u00a0antes \u00a0un \u00a0acuerdo \u00a0en \u00a0tal \u00a0sentido\u00bb, \u00a0con \u00a0mayor raz\u00f3n cuando en la estafa los perjuicios no s\u00f3lo son \u00a0dinerarios \u00a0porque \u00a0tambi\u00e9n \u00a0pueden \u00a0concretarse en la p\u00e9rdida de la posesi\u00f3n \u00a0del inmueble. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuestiona \u00a0la tesis del Tribunal, acorde con \u00a0la \u00a0cual \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n de la hipoteca no configura maniobra enga\u00f1osa por ser \u00a0posterior \u00a0al \u00a0pago \u00a0del precio, pues desconoce el principio de identidad acorde \u00a0con \u00a0el \u00a0cual, \u00a0\u00abno \u00a0se \u00a0puede ser y no ser al mismo \u00a0tiempo\u00bb \u00a0y \u00abuna cosa es lo \u00a0que \u00a0es \u00a0y \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser otra\u00bb. Ello porque el fallo \u00a0confunde \u00a0el enga\u00f1o con el descubrimiento de la v\u00edctima de la verdad que se le \u00a0oculta \u00a0y \u00a0nada \u00a0extra\u00f1o hay en que el ofendido procure remediar los perjuicios \u00a0recibidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca \u00a0que \u00a0los \u00a0procesados \u00a0admitieron la \u00a0doble \u00a0venta \u00a0de \u00a0la \u00a0finca \u00a0y que el precio del segundo negocio fue inferior al \u00a0valor \u00a0del \u00a0predio; \u00a0as\u00ed \u00a0mismo, \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0evidencia c\u00f3mo \u00a0Jaime \u00a0Sierra \u00a0Su\u00e1rez \u00a0fue \u00a0enga\u00f1ado \u00a0por \u00a0sus \u00a0familiares, \u00a0quienes se confabularon para hacerse al predio \u00a0sobre \u00a0el \u00a0que \u00a0hab\u00eda plantado mejoras millonarias.\u00a0 En ese orden, colige, \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0sostener \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0estafa, pues lo cierto es que se le \u00a0despoj\u00f3 del bien adquirido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0pide \u00a0casar la sentencia \u00a0absolutoria \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0dejar \u00a0 \u00a0en \u00a0 firme \u00a0 la \u00a0 condena \u00a0 impuesta \u00a0 en \u00a0 primera \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por el apoderado de la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0persigue \u00a0la \u00a0revocatoria \u00a0del \u00a0fallo absolutorio, la normatividad \u00a0aplicable \u00a0para \u00a0determinar la v\u00eda a trav\u00e9s de la cual se invoca el recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0es \u00a0la \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 205 de la Ley 600 de 2000, pues se \u00a0discute \u00a0un \u00a0aspecto \u00a0de \u00a0car\u00e1cter penal y no civil6. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0forma, \u00a0debe \u00a0tramitarse \u00a0por \u00a0el \u00a0sendero \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional \u00a0o \u00a0discrecional, \u00a0seg\u00fan se infiere del \u00a0contenido \u00a0de la Ley 600 de 2000, normatividad aplicable en el evento examinado, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0procede \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0estafa \u00a0que \u00a0tiene se\u00f1alada pena \u00a0privativa \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 libertad \u00a0 cuyo \u00a0 m\u00e1ximo \u00a0no \u00a0excede \u00a0de \u00a0ocho \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0el inciso 1\u00ba del art\u00edculo 205 \u00a0ib\u00eddem \u00a0consagra \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0es \u00a0viable \u00a0contra \u00a0las sentencias proferidas en segunda \u00a0instancia \u00a0por \u00a0los Tribunales Superiores de Distrito Judicial y por el Tribunal \u00a0Penal \u00a0Militar, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0proceda por \u00abdelitos que \u00a0tengan \u00a0se\u00f1alada \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad cuyo m\u00e1ximo exceda de ocho \u00a0a\u00f1os\u00bb. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0su \u00a0vez, \u00a0el \u00a0inciso \u00a03\u00ba del mismo canon \u00a0dispone \u00a0que \u00a0cuando \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0no \u00a0es \u00a0proferido \u00a0por \u00a0los \u00a0mencionados \u00a0tribunales \u00a0o el delito por el cual se procede tiene pena privativa \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0libertad \u00a0 \u00a0 \u00a0inferior \u00a0 \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0 \u00a0mencionado \u00a0 \u00a0 \u00a0quantum \u00a0o \u00a0la sanci\u00f3n no es restrictiva \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad, se concede a la Corte la facultad de admitir discrecionalmente \u00a0la \u00a0 \u00a0 demanda \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0\u00abcuando \u00a0lo \u00a0considere necesario para el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia o la garant\u00eda de los derechos fundamentales, \u00a0siempre \u00a0que \u00a0re\u00fana \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0requisitos \u00a0exigidos por la ley\u00bb. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el caso examinado el libelista escogi\u00f3 en \u00a0forma \u00a0adecuada \u00a0la v\u00eda de ataque del fallo de segundo grado, al indicar que la \u00a0demanda \u00a0se \u00a0formula \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional. \u00a0Con todo, no \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0carga \u00a0argumentativa \u00a0propia de esa especie casacional, pues, \u00a0acorde \u00a0con \u00a0lo puntualizado por la Sala, la censura debe expresar, con claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n, \u00a0el \u00a0motivo \u00a0dentro de aquellos contemplados en el inciso 3\u00ba del \u00a0art\u00edculo \u00a0205 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000 \u00a0por el cual resulta indispensable la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la Corte, en virtud de la naturaleza eminentemente rogada del \u00a0referido medio de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese orden, al actor le asiste la carga de \u00a0persuadir \u00a0a \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la \u00a0utilidad del pronunciamiento de fondo \u00a0frente \u00a0 a \u00a0 la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0o \u00a0para \u00a0salvaguardar \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0de las partes o intervinientes procesales, pues s\u00f3lo despu\u00e9s de \u00a0verificar \u00a0esa exigencia se ocupar\u00e1 del aspecto formal de la demanda, es decir, \u00a0que \u00a0cumpla \u00a0con \u00a0el \u00a0requisito de claridad y precisi\u00f3n en la presentaci\u00f3n del \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0si \u00a0lo \u00a0perseguido por el \u00a0censor \u00a0es \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de la jurisprudencia de la Corte, ha de demostrar la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0proveer \u00a0un pronunciamiento con criterio de autoridad respecto de \u00a0un \u00a0 tema \u00a0jur\u00eddico \u00a0especial, \u00a0ya \u00a0sea \u00a0para \u00a0unificar \u00a0posturas \u00a0conceptuales \u00a0encontradas \u00a0o \u00a0con \u00a0el \u00a0fin de actualizar la doctrina o para abordar un t\u00f3pico \u00a0a\u00fan \u00a0no tratado, con el deber de indicar de qu\u00e9 manera la decisi\u00f3n solicitada \u00a0tiene \u00a0la utilidad de brindar soluci\u00f3n al asunto y, a su vez, servir de gu\u00eda a \u00a0la actividad judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0si \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0es \u00a0salvaguardar \u00a0derechos \u00a0fundamentales, \u00a0el \u00a0actor \u00a0est\u00e1 obligado a comprobar la violaci\u00f3n de \u00a0garant\u00edas \u00a0e \u00a0indicar \u00a0las \u00a0normas \u00a0que \u00a0las \u00a0recogen \u00a0y protegen, as\u00ed como su \u00a0desconocimiento \u00a0en \u00a0el fallo impugnado, circunstancias que deben aflorar con la \u00a0sola referencia descriptiva hecha en la sustentaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Visto el contenido de la demanda, es evidente \u00a0que \u00a0aunque \u00a0el censor trata de ajustar el libelo a esa exigencia argumentativa, \u00a0no satisface la carga procesal, motivo suficiente para inadmitirla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, la demanda se\u00f1ala como motivo de \u00a0utilidad \u00a0del \u00a0pronunciamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de proteger los \u00a0derechos \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0supuestamente vulnerados por la decisi\u00f3n de segundo \u00a0grado \u00a0porque \u00a0trastoc\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia de condena, que le daba acceso a verdad, \u00a0justicia \u00a0y \u00a0reparaci\u00f3n, \u00a0por un fallo absolutorio, emitido sin que el Tribunal \u00a0tuviera \u00a0 competencia \u00a0 para \u00a0proferirlo \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0no \u00a0fue \u00a0sustentada. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0porque \u00a0no \u00a0motiv\u00f3 la absoluci\u00f3n de quien no impugn\u00f3 y \u00a0err\u00f3 al valorar el material probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esos \u00a0argumentos \u00a0en \u00a0realidad \u00a0reflejan \u00a0la \u00a0inconformidad \u00a0 del \u00a0 libelista \u00a0 con \u00a0 la \u00a0determinaci\u00f3n de resolver el recurso a pesar de la petici\u00f3n de \u00a0declararlo \u00a0desierto \u00a0y \u00a0con \u00a0el \u00a0sentido absolutorio del fallo del ad \u00a0 quem, \u00a0 pero \u00a0 no \u00a0 evidencian \u00a0 la \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0de las garant\u00edas fundamentales de la v\u00edctima, pues la carencia de \u00a0sustentaci\u00f3n del recurso no se compadece con la realidad.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0tema \u00a0fue \u00a0planteado \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cartagena, el cual desestim\u00f3 la cr\u00edtica y resolvi\u00f3 la petici\u00f3n \u00a0de la siguiente forma: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el sub ex\u00e1mine (sic), la fundamentaci\u00f3n \u00a0exhibida \u00a0por \u00a0el apoderado de los procesados si bien no fue la m\u00e1s concreta en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de condena, en el sentido de atacar uno a uno los \u00a0argumentos \u00a0expuestos \u00a0en la mencionada providencia, tambi\u00e9n es que someramente \u00a0ci\u00f1\u00f3 \u00a0su tesis en relaci\u00f3n con la inexistencia del tipo penal de estafa en el \u00a0actuar \u00a0de \u00a0sus \u00a0protegidos. \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0realizado \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0en la sentencia de condena, no se demostr\u00f3 por el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Primera \u00a0Instancia de qu\u00e9 forma sus defendidos mantuvieron en error a \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0lo \u00a0timaron, \u00a0entre \u00a0otros aspectos7.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 defensa \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 GLADYS \u00a0 PORRAS \u00a0 PARRA \u00a0y \u00a0JORGE \u00a0 GARNICA \u00a0 REYES \u00a0 confront\u00f3 \u00a0el \u00a0argumento \u00a0principal \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0relativo \u00a0a la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0del \u00a0punible \u00a0de \u00a0estafa, \u00a0al \u00a0se\u00f1alar la ausencia del delito y \u00a0pregonar un incumplimiento contractual rec\u00edproco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese \u00a0que \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0o pronunciamiento interlocutorio ante el superior entra\u00f1a para quien \u00a0interpone \u00a0el \u00a0recurso \u00a0concretar \u00a0el \u00a0tema \u00a0o \u00a0aspectos \u00a0de \u00a0los \u00a0que disiente, \u00a0presentando \u00a0los \u00a0argumentos f\u00e1cticos o jur\u00eddicos que lo conducen a cuestionar \u00a0la determinaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este caso, el apelante concret\u00f3 el tema \u00a0que \u00a0quer\u00eda \u00a0refutar, \u00a0centr\u00f3 \u00a0el debate en la no configuraci\u00f3n del delito de \u00a0estafa, \u00a0y aunque no se refiri\u00f3 a todos los aspectos de la providencia atacada, \u00a0censur\u00f3 \u00a0lo \u00a0esencial \u00a0de \u00a0ella \u00a0y \u00a0suministr\u00f3 \u00a0las razones de su divergencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0\u00abla \u00a0simple \u00a0creencia \u00a0de la parte no recurrente de que el recurso no fue debidamente \u00a0sustentado\u00bb \u00a0no \u00a0constituye \u00a0raz\u00f3n \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0declarar \u00a0desierta \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00abpues para ello \u00a0resulta \u00a0necesario \u00a0establecer \u00a0que \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0acudi\u00f3 \u00a0a \u00a0manifestaciones \u00a0gen\u00e9ricas \u00a0que \u00a0no \u00a0permiten \u00a0conocer los puntos de desacuerdo y las razones en \u00a0que \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0mismos \u00a0 \u00a0descansan\u00bb \u00a0 \u00a0(CSJ, 12\/09\/12, Rad. 36824). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0como la sustentaci\u00f3n del recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0no obedece a f\u00f3rmulas espec\u00edficas y predeterminadas, basta con \u00a0que \u00a0se \u00a0precise \u00a0el \u00a0tema \u00a0de \u00a0inconformidad \u00a0y \u00a0se suministren las razones del \u00a0disenso, tal como ocurri\u00f3 en el caso examinado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0cuestionamientos \u00a0por \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0ORLANDO DELGADO APARICIO \u00a0y \u00a0la \u00a0ponderaci\u00f3n \u00a0del \u00a0material \u00a0probatorio tampoco verifican la necesidad de \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0excepcional \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0pues \u00a0en \u00a0s\u00ed \u00a0mismos no se\u00f1alan la \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0sino la inconformidad con la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0imposibilita \u00a0acceder \u00a0a la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0extraordinaria, \u00a0porque \u00a0la \u00a0afrenta \u00a0no \u00a0aflora \u00a0con \u00a0la \u00a0referencia \u00a0descriptiva del libelista.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La simple emisi\u00f3n de un fallo absolutorio no \u00a0comporta \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0de la parte civil ni le da acceso a la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pues, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0debe \u00a0demostrarse la concurrencia de las exigencias \u00a0propias del recurso extraordinario.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La tesis del libelista sobre la necesidad de \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0emita \u00a0pronunciamiento \u00a0sobre \u00a0la coautor\u00eda en la estafa cuando \u00a0actos \u00a0posteriores \u00a0permiten \u00a0mantener a otro enga\u00f1ado, carece de sustentaci\u00f3n \u00a0porque \u00a0s\u00f3lo \u00a0enuncia \u00a0que \u00a0ese tema no ha sido abordado por la jurisprudencia, \u00a0pero \u00a0no \u00a0explica \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consiste \u00a0el \u00a0problema jur\u00eddico novedoso y de qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0solicitada \u00a0puede \u00a0solucionar \u00a0el asunto\u00a0 y guiar la \u00a0labor judicial.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Coautor\u00eda, \u00a0verbos \u00a0rectores e ingredientes \u00a0subjetivos \u00a0de la estafa, por dem\u00e1s,\u00a0 han sido ampliamente tratados por la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, sin que existan mayores divergencias al respecto, \u00a0de \u00a0 manera \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 sola \u00a0 afirmaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0libelista \u00a0de \u00a0requerirse \u00a0un \u00a0pronunciamiento \u00a0de la Sala no colma el requisito de debida sustentaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0sobra se\u00f1alar que la inconsistencia del \u00a0actor \u00a0no \u00a0se \u00a0supera al observar el contenido de la demanda, por cuanto de ella \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0inferir \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los \u00a0dos motivos que habilitan acudir a la \u00a0casaci\u00f3n extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A lo anterior se suma el incumplimiento en la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0tres \u00a0cargos de la demanda de la exigencia prevista en el \u00a0inciso 3\u00ba del art\u00edculo 205 de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0frente a los dos primeros cargos, uno \u00a0principal \u00a0y \u00a0otro \u00a0subsidiario, fundados en la causal tercera del art\u00edculo 207 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 600 de 2000, el defensor aduce la afectaci\u00f3n del debido proceso del \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Nacional, \u00a0porque \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no ten\u00eda \u00a0competencia \u00a0para \u00a0revocar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0absolutorio \u00a0y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0no \u00a0motiv\u00f3 la \u00a0absoluci\u00f3n de ORLANDO DELGADO APARICIO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tiene dicho la Sala que cuando se acude a esa \u00a0causal, \u00a0 corresponde \u00a0 al \u00a0impugnante \u00a0precisar \u00a0con \u00a0claridad \u00a0la \u00a0especie \u00a0de \u00a0irregularidad \u00a0 sustancial \u00a0que \u00a0determina \u00a0la \u00a0invalidaci\u00f3n, \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0f\u00e1cticos \u00a0y \u00a0las \u00a0normas \u00a0que \u00a0estima \u00a0conculcadas, \u00a0con \u00a0la indicaci\u00f3n de los \u00a0motivos \u00a0de su quebranto. Tambi\u00e9n es de su resorte especificar el l\u00edmite de la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0a \u00a0partir del cual se produjo el vicio, as\u00ed como la cobertura de la \u00a0nulidad, \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0procesalmente no existe manera diversa de restaurar el \u00a0derecho \u00a0afectado \u00a0y, \u00a0lo m\u00e1s importante, acreditar que la anomal\u00eda denunciada \u00a0tuvo \u00a0incidencia perjudicial y decisiva en la declaraci\u00f3n de justicia contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0pues este recurso extraordinario no puede apoyarse en \u00a0especulaciones, \u00a0 conjeturas, \u00a0 afirmaciones \u00a0carentes \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0o \u00a0en \u00a0situaciones ausentes de quebranto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0verificar \u00a0los argumentos del libelista, \u00a0sin \u00a0dificultad \u00a0se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0con \u00a0el \u00a0pretexto \u00a0de \u00a0denunciar la falta de \u00a0competencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0y \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0deficiente \u00a0del \u00a0fallo, ensaya a \u00a0imponer \u00a0su criterio divergente de la decisi\u00f3n de segunda instancia, acorde con \u00a0el cual s\u00ed se materializ\u00f3 el delito de estafa.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En virtud del principio de trascendencia que \u00a0rige \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de nulidad del proceso, deb\u00eda demostrar que la supuesta \u00a0irregularidad \u00a0se \u00a0concret\u00f3 \u00a0y \u00a0afect\u00f3 \u00a0de \u00a0forma \u00a0radical \u00a0los derechos de la \u00a0v\u00edctima, \u00a0 pues \u00a0 la \u00a0simple \u00a0concurrencia \u00a0de \u00a0una \u00a0incorrecci\u00f3n \u00a0no \u00a0conduce \u00a0necesariamente \u00a0a la invalidaci\u00f3n de lo actuado, en cuanto es preciso acreditar \u00a0que \u00a0aquella \u00a0produjo \u00a0unos \u00a0resultados \u00a0adversos \u00a0y \u00a0lesivos \u00a0a los intereses y \u00a0derechos \u00a0del recurrente, pues de lo contrario, el vicio carece de trascendencia \u00a0e imposibilita declarar la pretendida invalidez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 se\u00f1al\u00f3 \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0en \u00a0cap\u00edtulos \u00a0anteriores, \u00a0el demandante se aparta de la realidad procesal al afirmar la falta \u00a0de \u00a0sustentaci\u00f3n de la apelaci\u00f3n radicada oportunamente contra la sentencia de \u00a0primera \u00a0instancia, porque la defensa s\u00ed cumpli\u00f3 con esa exigencia en tanto la \u00a0present\u00f3 \u00a0y \u00a0sustent\u00f3 dentro del plazo previsto en la ley, precis\u00f3 el tema de \u00a0inconformidad \u00a0y \u00a0entreg\u00f3 \u00a0razones \u00a0para \u00a0apoyar \u00a0el disenso, por manera que el \u00a0Tribunal ten\u00eda la obligaci\u00f3n de resolverlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0 aunque \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 no \u00a0se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0espec\u00edficamente \u00a0a la situaci\u00f3n de DELGADO APARICIO, \u00a0quien \u00a0no \u00a0impugn\u00f3 \u00a0el fallo de condena, el art\u00edculo \u00a0229 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 de 2000 impone la aplicaci\u00f3n extensiva de la decisi\u00f3n de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y revisi\u00f3n: \u00abLa decisi\u00f3n de la casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n de revisi\u00f3n se extender\u00e1 a los no recurrentes y accionantes, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0caso\u00bb, circunstancia que elimina cualquier \u00a0reproche por este aspecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la \u00a0ley \u00a0ordena \u00a0la \u00a0extensi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0al \u00a0no \u00a0recurrente, no hay raz\u00f3n para no hacerlo cuando el procesado \u00a0\u00abtuvo \u00a0 la \u00a0 mala \u00a0 fortuna \u00a0de \u00a0ser \u00a0asistido \u00a0por \u00a0profesional \u00a0que \u00a0no \u00a0supo \u00a0hacer valer sus derechos en debida forma, pero est\u00e1 \u00a0exactamente \u00a0en \u00a0las \u00a0mismas \u00a0circunstancias \u00a0de aquel a quien si le prospera el \u00a0recurso.\u00a0 \u00a0Dicho \u00a0de \u00a0otro \u00a0modo, \u00a0a \u00a0igual \u00a0raz\u00f3n \u00a0igual \u00a0disposici\u00f3n, a \u00a0id\u00e9ntico \u00a0agravio id\u00e9ntica soluci\u00f3n.\u00a0 Y no hay que esperar, para obtener \u00a0justicia, \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0haga \u00a0uso de la acci\u00f3n de revisi\u00f3n, cuando la \u00a0satisfacci\u00f3n \u00a0puede \u00a0y \u00a0debe \u00a0legalmente \u00a0impartirse \u00a0dentro \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 se \u00a0surte\u00bb. \u00a0(CJS, \u00a005\/03\/93, \u00a0Rad. \u00a05849).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0segundo \u00a0cargo \u00a0subsidiario lo finca el \u00a0libelista \u00a0en \u00a0el cuerpo segundo del numeral 1\u00ba del art\u00edculo 207 de la Ley 600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0por \u00a0cuyo \u00a0medio \u00a0pregona \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta la ley por falso \u00a0raciocinio, \u00a0porque \u00a0el \u00a0Tribunal err\u00f3 al obviar que el contrato de compraventa \u00a0recogi\u00f3 una negociaci\u00f3n verbal realizada meses atr\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 ese \u00a0orden, \u00a0afirma, \u00a0el \u00a0a quo desconoci\u00f3 las reglas de cr\u00edtica \u00a0racional \u00a0acorde \u00a0con \u00a0las \u00a0cuales \u00a0\u00abnadie entrega un \u00a0dinero \u00a0ni \u00a0nadie \u00a0entrega \u00a0una \u00a0posesi\u00f3n \u00a0sin \u00a0existir antes un acuerdo en tal \u00a0sentido\u00bb, \u00a0as\u00ed como el principio de identidad en sus \u00a0vertientes, \u00a0\u00abno \u00a0se \u00a0puede \u00a0ser \u00a0y \u00a0no ser al mismo \u00a0tiempo\u00bb \u00a0y \u00abuna cosa es lo \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0 \u00a0 puede \u00a0 \u00a0 \u00a0 ser \u00a0 \u00a0 \u00a0 otra\u00bb.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues \u00a0bien, \u00a0cuando se opta por pregonar el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las reglas de producci\u00f3n y apreciaci\u00f3n de la prueba, v\u00eda \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0debe \u00a0tenerse en cuenta que este reproche se concreta cuando \u00a0el \u00a0fallador, en el proceso de valoraci\u00f3n probatoria, desatiende los principios \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, los postulados de la ciencia y las reglas de la experiencia, lo \u00a0cual \u00a0le lleva a declarar una verdad diferente a la que surge del proceso.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La demostraci\u00f3n del falso raciocinio impone \u00a0al \u00a0censor \u00a0(i) \u00a0a \u00a0identificar \u00a0la \u00a0prueba sobre la cual recae el yerro; (ii) a \u00a0establecer \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0al \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0en la \u00a0sentencia; \u00a0(iii) a se\u00f1alar cu\u00e1l es el postulado de la sana cr\u00edtica que en su \u00a0criterio \u00a0fue \u00a0vulnerado, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0el \u00a0principio \u00a0l\u00f3gico, \u00a0la \u00a0m\u00e1xima de la \u00a0experiencia, \u00a0o \u00a0la \u00a0ley \u00a0cient\u00edfica \u00a0quebrantada. \u00a0A \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0(iv) debe \u00a0vincular \u00a0esa \u00a0apreciaci\u00f3n con la regla aludida demostrando en d\u00f3nde radica el \u00a0desv\u00edo \u00a0y, \u00a0finalmente, \u00a0(v) \u00a0est\u00e1 \u00a0compelido \u00a0a precisar la trascendencia del \u00a0error \u00a0frente \u00a0a la ley sustancial, lo cual le impone exponer los argumentos que \u00a0lo \u00a0conducen a estimar que la sentencia impugnada se debe modificar en favor del \u00a0inter\u00e9s \u00a0 que \u00a0 representa \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0necesaria \u00a0del \u00a0error \u00a0alegado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A pesar de lo anterior, la cesura se dirige \u00a0contra \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0del fallador de segundo grado al ponderar el material \u00a0probatorio, \u00a0actitud con la que desconoce la carga de debida fundamentaci\u00f3n que \u00a0le \u00a0asiste, \u00a0acorde con la cual primero debe identificar la prueba sobre la cual \u00a0recae \u00a0el \u00a0yerro \u00a0y \u00a0establecer \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0al \u00a0medio de \u00a0convicci\u00f3n en la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y aunque puede presumirse que se refiere al \u00a0contrato \u00a0de \u00a0promesa \u00a0de \u00a0compraventa suscrito entre las partes y a la hipoteca \u00a0que \u00a0 \u00a0cuestiona, \u00a0 la \u00a0 correcta \u00a0 sustentaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0 impon\u00eda \u00a0individualizarlos, \u00a0precisar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito que se les otorg\u00f3 y se\u00f1alar la regla \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0el \u00a0principio l\u00f3gico o la ley cient\u00edfica desconocida por \u00a0cada \u00a0 medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0cuya \u00a0ponderaci\u00f3n \u00a0reprocha, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0su \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0 frente \u00a0 a \u00a0 la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0exigencia \u00a0que \u00a0no \u00a0cumpli\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal desestim\u00f3 la materializaci\u00f3n \u00a0del \u00a0punible de estafa porque encontr\u00f3 probado el incumplimiento rec\u00edproco del \u00a0contrato \u00a0de \u00a0promesa de compraventa, tesis no fue rebatida por las afirmaciones \u00a0del \u00a0libelista, \u00a0seg\u00fan \u00a0las cuales \u00abnadie entrega un \u00a0dinero \u00a0ni \u00a0nadie \u00a0entrega \u00a0una \u00a0posesi\u00f3n \u00a0sin \u00a0existir antes un acuerdo en tal \u00a0sentido\u00bb, pues en los casos de compraventa fallida de \u00a0inmuebles \u00a0suelen \u00a0presentarse situaciones como las que cuestiona, las cuales se \u00a0solucionan \u00a0ante jurisdicci\u00f3n civil, como coligi\u00f3 el fallo impugnado. En otras \u00a0palabras, \u00a0la \u00a0entrega \u00a0de \u00a0dinero \u00a0o \u00a0de la posesi\u00f3n generalmente obedece a la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0contrato, \u00a0no \u00a0al \u00a0despliegue \u00a0de \u00a0maniobras enga\u00f1osas, con \u00a0independencia \u00a0de \u00a0que \u00a0con \u00a0posterioridad al negocio, se susciten diferencias o \u00a0incumplimientos contractuales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El libelista tambi\u00e9n afirma, refiri\u00e9ndose \u00a0a \u00a0 la \u00a0 ampliaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0hipoteca, \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0\u00abese \u00a0enga\u00f1o \u00a0no \u00a0sirve \u00a0para acreditar la estafa ni coloc\u00e1ndolo \u00a0antes \u00a0o \u00a0despu\u00e9s \u00a0del \u00a0pago del precio\u00bb, con lo cual \u00a0habr\u00eda \u00a0 vulnerado \u00a0 el \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0 en \u00a0 tanto \u00a0\u00abno \u00a0 se \u00a0 puede \u00a0ser \u00a0y \u00a0no \u00a0ser \u00a0al \u00a0mismo \u00a0tiempo\u00bb \u00a0y \u00abuna cosa es lo que es y no puede ser \u00a0otra\u00bb. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0parte de considerar como hecho \u00a0cierto \u00a0e \u00a0incontrovertido \u00a0que \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la hipoteca fue enga\u00f1osa, \u00a0suceso \u00a0 desvirtuado \u00a0 por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0y \u00a0que \u00a0no \u00a0puede servir de base para construir la premisa l\u00f3gica \u00a0referida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con mayor raz\u00f3n cuando hace una incorrecta \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0aforismos \u00a0que \u00a0cita, \u00a0pues \u00a0los \u00a0enuncia \u00a0sin \u00a0indicar su \u00a0significado \u00a0ni \u00a0explicar \u00a0c\u00f3mo \u00a0aplican \u00a0al caso concreto. Adicionalmente, los \u00a0ubica \u00a0dentro \u00a0del \u00a0principio \u00a0l\u00f3gico de identidad, cuando el primero de ellos, \u00a0\u00abno \u00a0 se \u00a0 puede \u00a0 ser \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 ser \u00a0 al \u00a0 mismo \u00a0tiempo\u00bb, configura el postulado de no contradicci\u00f3n, \u00a0inconsistencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0que \u00a0evidencia \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0rigor \u00a0en \u00a0el \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0orden, m\u00e1s que con una demanda de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0libelo se identifica con un alegato de instancia en tanto revive \u00a0un \u00a0debate \u00a0finiquitado \u00a0y \u00a0trata \u00a0de \u00a0imponer \u00a0el \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista de quien lo \u00a0suscribe. \u00a0Es \u00a0decir, \u00a0el escrito no contiene la enunciaci\u00f3n de un falso juicio \u00a0de \u00a0raciocinio \u00a0sino la expresi\u00f3n de inconformidad del casacionista frente a la \u00a0intelecci\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0totalidad del material probatorio \u00a0acopiado \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0con \u00a0lo cual olvida que el recurso extraordinario no \u00a0est\u00e1 \u00a0instituido \u00a0para \u00a0confrontar \u00a0el \u00a0criterio personal con el plasmado en la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0pues \u00a0tal \u00a0actitud \u00a0ri\u00f1e \u00a0con la naturaleza del recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0concluye \u00a0de lo expuesto en precedencia \u00a0que \u00a0los \u00a0cargos \u00a0formulados \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia no se desarrollaron en forma \u00a0adecuada \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0no \u00a0hay \u00a0lugar \u00a0a \u00a0la \u00a0admisi\u00f3n de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0 es \u00a0oportuno \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0examinada \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0providencia \u00a0impugnada, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0no advierte \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de derechos o garant\u00edas a los sujetos procesales, como para que tal \u00a0circunstancia \u00a0imponga \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0facultad \u00a0oficiosa prevista en el \u00a0art\u00edculo 216 de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada por el apoderado de \u00a0la parte civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0 \u00a0 \u00a0esta \u00a0 \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0proceden \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 recursos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE Y C\u00daMPLASE. \u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 FRANCISCO ACU\u00d1A VIZCAYA \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ANTONIO HERN\u00c1NDEZ BARBOSA \u00a0<\/p>\n<p>EYDER PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0La \u00a0noticia criminal fue radicada el 15 de marzo de 2007. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0La \u00a0apertura \u00a0de \u00a0instrucci\u00f3n se concret\u00f3 el 24 de julio de 2007 y se complement\u00f3 \u00a0el \u00a029 \u00a0de \u00a0agosto delo mismo a\u00f1o, ver folios 39 y 45 del cuaderno original No. \u00a01. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Indagatorias \u00a0 \u00a0realizadas \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a029 \u00a0 \u00a0de \u00a0 agosto \u00a0 de \u00a0 2007 \u00a0 (ORLANDO \u00a0DELGADO \u00a0APARICIO), 21 de marzo \u00a0de \u00a0 \u00a02008 \u00a0 \u00a0(GLADYS \u00a0 \u00a0PORRAS \u00a0 PARRA y JORGE GARNICA REYES). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 El 5 \u00a0de noviembre de 2010, folio 355 cuaderno original No.1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Cfr. \u00a0Folio 365 cuaderno original No. 1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6\u00a0\u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0Sentencia del 15 de diciembre de 2000. Radicado \u00a0No 13693. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 Cfr. \u00a0Folio 17 del fallo de segundo grado. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 LUIS ANTONIO HERN\u00c1NDEZ BARBOSA \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 AP2314-2016 \u00a0 Radicaci\u00f3n 47581 \u00a0 (Aprobado Acta No. 130) \u00a0 Bogot\u00e1 D.C., veinte (20) de abril de dos mil \u00a0diecis\u00e9is (2016)\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"class_list":["post-32842","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-25"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32842","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32842"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32842\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32842"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32842"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32842"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}