{"id":32450,"date":"2023-09-13T17:39:58","date_gmt":"2023-09-13T17:39:58","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/sp6916-201545997\/"},"modified":"2023-09-13T17:39:58","modified_gmt":"2023-09-13T17:39:58","slug":"sp6916-201545997","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/sp6916-201545997\/","title":{"rendered":"SP6916-2015(45997)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0ALBERTO \u00a0CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>SP6916-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicado No. 45997 \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado \u00a0 Acta \u00a0 N\u00b0 \u00a0198 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., tres (03) de junio de dos mil \u00a0quince (2015). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Decide la Sala acerca de la admisibilidad de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n presentada por el defensor del procesado Eliseo Miguel \u00a0Echeverry \u00a0contra \u00a0la sentencia proferida el dieciocho (18) de diciembre de 2014 \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Monter\u00eda que lo declar\u00f3 responsable como autor \u00a0del delito de homicidio agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0narrados \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0de \u00a0segunda instancia as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0originaron \u00a0la \u00a0presente \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0dan \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a028 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02007, \u00a0siendo \u00a0aproximadamente \u00a0las \u00a02:30 \u00a0horas \u00a0en \u00a0el Hospital San Jer\u00f3nimo de Monter\u00eda se \u00a0practic\u00f3 \u00a0 una \u00a0 diligencia \u00a0 de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0a \u00a0cad\u00e1ver \u00a0de \u00a0quien \u00a0en \u00a0vida \u00a0correspond\u00eda \u00a0al nombre de Rames Majal Hern\u00e1ndez Naranjo, quien fuera ultimado \u00a0con \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego en el barrio Rancho Grande de esta ciudad, m\u00e1s exactamente \u00a0en \u00a0la \u00a0residencia \u00a0de \u00a0la \u00a0joven \u00a0Luz \u00c1ngela Ayala Mesa, cuando la v\u00edctima se \u00a0encontraba \u00a0 en \u00a0 una \u00a0hamaca \u00a0en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0su \u00a0novia, \u00a0la \u00a0anteriormente \u00a0mencionada, \u00a0cuando \u00a0de \u00a0manera \u00a0intempestiva \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0una persona con el \u00a0rostro \u00a0 cubierto, \u00a0disparando \u00a0contra \u00a0la \u00a0humanidad \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0siendo \u00a0identificado \u00a0por \u00a0las \u00a0hermanas Luz \u00c1ngela Ayala Mesa y Adriana Mesa Mora como \u00a0ELISEO \u00a0MIGUEL \u00a0ECHEVERRI \u00a0SOTO, en el mismo momento y quien una vez cometido el \u00a0crimen \u00a0 sali\u00f3 \u00a0de \u00a0la \u00a0residencia \u00a0huyendo \u00a0del \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES PROCESALES RELVANTES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Iniciada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y luego de practicadas varias pruebas, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0General \u00a0de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n declar\u00f3 persona ausente a Eliseo Miguel \u00a0Echeverry, mediante resoluci\u00f3n de 19 de junio de 2008. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a02 de diciembre de 2009, la Fiscal\u00eda \u00a0profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n contra el sindicado como presunto autor del \u00a0delito \u00a0de homicidio agravado, art\u00edculo104 numeral 7\u00ba del C\u00f3digo Penal por la \u00a0indefensi\u00f3n \u00a0en la que se encontraba la v\u00edctima, junto con la circunstancia de \u00a0mayor \u00a0punibilidad\u00a0 \u00a0prevista \u00a0en el numeral 5\u00ba del art\u00edculo 58 del mismo \u00a0estatuto.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. El pliego acusatorio cobr\u00f3 ejecutoria el \u00a021 \u00a0de enero de 2010, motivo por el que la actuaci\u00f3n fue remitida al reparto de \u00a0los \u00a0jueces penales del circuito para que se adelantara la epata de juicio, cuyo \u00a0conocimiento \u00a0 correspondi\u00f3 \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a0Tercero \u00a0de \u00a0esa \u00a0especialidad.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Dicha \u00a0autoridad, \u00a0el 3 de septiembre de \u00a02014 \u00a0profiri\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0en \u00a0la que conden\u00f3 a Eliseo \u00a0Miguel \u00a0Echeverry \u00a0a \u00a0la pena de 25 a\u00f1os e inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas por el mismo t\u00e9rmino de la sanci\u00f3n principal \u00a0de prisi\u00f3n como autor del delito de homicidio agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0su \u00a0turno \u00a0se \u00a0le \u00a0impuso \u00a0el \u00a0pago de 30 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos legales mensuales vigentes por concepto de perjuicios morales \u00a0y \u00a0se \u00a0orden\u00f3 su captura para que cumpliera la pena de prisi\u00f3n en un centro de \u00a0reclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. El fallo del juez de primera instancia fue \u00a0objeto \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n por parte de la defensa del acusado, siendo confirmado en \u00a0su \u00a0integridad \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Monter\u00eda en decisi\u00f3n de 18 de \u00a0diciembre de 2014. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Contra \u00a0la \u00a0anterior \u00a0determinaci\u00f3n, el \u00a0defensor \u00a0del acusado interpuso y sustent\u00f3 recurso extraordinario de casaci\u00f3n, \u00a0siendo \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda el objeto del actual pronunciamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. \u00a0Seleccionando \u00a0como causal la prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a01\u00ba cuerpo segundo del art. 207 de la Ley 600 de 2000, acusa al \u00a0sentenciador \u00a0de segundo grado de haber incurrido en un error de hecho por falso \u00a0raciocinio, \u00a0el \u00a0cual \u00a0condujo \u00a0a \u00a0la falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 7\u00ba del \u00a0mismo estatuto que consagra el principio del in dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0mencionado \u00a0yerro \u00a0lo \u00a0hace \u00a0recaer \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de los \u00a0testimonios \u00a0de Luz Angela Ayala Mesa y Adriana Mar\u00eda Mesa Mora, transcribiendo \u00a0algunos \u00a0apartes de los mismos, para luego manifestar su desacuerdo con el poder \u00a0demostrativo \u00a0que \u00a0les \u00a0otorg\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0para lo cual cita algunas de las \u00a0consideraciones que sobre el particular expuso el ad quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0recurrente critica el razonamiento del fallador de segundo grado \u00a0acerca \u00a0de \u00a0que \u00a0deb\u00eda \u00a0creerse \u00a0el \u00a0dicho \u00a0de estas dos testigos por cuanto no \u00a0emerge \u00a0motivo \u00a0que \u00a0las \u00a0llevara \u00a0a \u00a0faltar a la verdad, debiendo presumirse su \u00a0buena \u00a0fe, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0censor \u00a0un \u00a0principio constitucional no puede \u00a0convertirse \u00a0en \u00a0una \u00a0regla de la experiencia, pues de ser as\u00ed, obligado ser\u00eda \u00a0concluir \u00a0que \u00a0como \u00a0la \u00a0buena fe se presume, todas las personas que declaran en \u00a0juicio \u00a0dicen \u00a0la verdad lo que conllevar\u00eda a que el delito de falso testimonio \u00a0desapareciera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0muchas \u00a0reglas \u00a0de la \u00a0experiencia \u00a0y \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica, como por ejemplo cuando no tuvo en cuenta que la \u00a0testigo \u00a0Luz \u00c1ngela Ayala no mencion\u00f3 en su primera versi\u00f3n que su hermana le \u00a0hab\u00eda \u00a0quitado \u00a0la \u00a0capucha \u00a0al \u00a0agresor, \u00a0como \u00a0s\u00ed \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0en \u00a0la \u00a0segunda \u00a0declaraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Resalta \u00a0el \u00a0recurrente que el testimonio de Luz \u00c1ngela Ayala entra \u00a0en \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0de \u00a0su \u00a0hermana \u00a0Adriana Mar\u00eda Mesa, dado que esta \u00a0\u00faltima \u00a0ninguna \u00a0alusi\u00f3n hizo a que le hubiera intentado retirar la capucha al \u00a0homicida \u00a0cuando \u00a0rindi\u00f3 \u00a0su \u00a0primera declaraci\u00f3n, pero s\u00ed lo mencion\u00f3 en la \u00a0segunda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Luego \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0plantea \u00a0varios \u00a0interrogantes \u00a0en \u00a0orden a \u00a0mostrar \u00a0que \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0en \u00a0menci\u00f3n \u00a0son contradictorios y por tanto no \u00a0pueden \u00a0gozar \u00a0de \u00a0credibilidad. \u00a0Se refiere concretamente a que lo indicado por \u00a0las \u00a0declarantes \u00a0no puede ser conteste con la realidad, habida cuenta que no es \u00a0l\u00f3gico \u00a0que una de ellas confrontara el agresor para quitarle el pasamonta\u00f1as, \u00a0sabiendo \u00a0que \u00a0estaba \u00a0armado, \u00a0ya que la reacci\u00f3n l\u00f3gica es la de alejarse de \u00a0\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0tal \u00a0medida, \u00a0considera que se transgredi\u00f3 el principio l\u00f3gico \u00a0de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0se\u00f1alando \u00a0que \u00a0como el homicida adem\u00e1s de la capucha \u00a0tambi\u00e9n \u00a0llevaba consigo una gorra negra \u00e9sta necesariamente debi\u00f3 ca\u00e9rsele, \u00a0pero \u00a0esa \u00a0circunstancia \u00a0no \u00a0es narrada por ninguna de las deponentes. Entonces \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0una \u00a0cosa \u00a0no puede ser y no ser al mismo tiempo, en palabras del \u00a0censor: \u00a0\u00ab \u00bfle quit\u00f3 o no le quit\u00f3 la capucha?, no \u00a0se \u00a0puede \u00a0afirmar \u00a0en sana l\u00f3gica le quit\u00f3 la capucha y al mismo tiempo se la \u00a0intent\u00f3 \u00a0quitar. \u00a0De \u00a0ser as\u00ed debe desaparecer el dispositivo amplificador del \u00a0tipo \u00a0 \u00a0previsto \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0art. \u00a0 \u00a027 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0C\u00f3digo \u00a0 Penal\u00bb \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0infracci\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0sostiene que \u00a0una\u00a0 \u00a0persona \u00a0cuando \u00a0se \u00a0dirige \u00a0a \u00a0cometer un homicidio y lo hace con el \u00a0rostro \u00a0cubierto, \u00a0le \u00a0dispara \u00a0inmediatamente \u00a0a \u00a0quien \u00a0intenta \u00a0descubrir \u00a0su \u00a0identidad \u00a0y \u00a0no \u00a0despu\u00e9s \u00a0cuando se da la fuga, como s\u00ed lo se\u00f1alo una de las \u00a0declarantes. \u00a0Bajo \u00a0este \u00a0mismo razonamiento sustenta una presunta infracci\u00f3n a \u00a0las leyes de la l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Critica \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Luz Angela Ayala, en \u00a0tanto \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0reconocer \u00a0a \u00a0una personal por las piernas y la espalda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0que el falso raciocino se sustenta \u00a0en \u00a0 \u00abque \u00a0 analizadas \u00a0conjuntamente \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0anteriores, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica, dado que la \u00a0experiencia \u00a0nos indica que cuando una persona se contradice y m\u00e1s a\u00fan, refuta \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0de \u00a0otra en aspectos fundamentales, est\u00e1 mintiendo, consideramos que \u00a0se \u00a0 incurri\u00f3 \u00a0 en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0el \u00a0cual \u00a0es \u00a0trascendente, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Luz \u00a0Angela y Adriana Mar\u00eda \u00a0fueron \u00a0las \u00a0\u00fanicas \u00a0tenidas en cuenta por parte del Tribunal para sustentar su \u00a0decisi\u00f3n \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto \u00a0tuvo \u00a0tal \u00a0yerro \u00a0incidencia en la decisi\u00f3n del fallo \u00a0(sic)\u00bb \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0el \u00a0censor \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0las hermanas Mesa mintieron con el \u00a0\u00fanico \u00a0inter\u00e9s \u00a0de \u00a0perjudicar \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0y \u00a0lo que surge de las pruebas \u00a0practicada \u00a0es \u00a0la duda sobre la responsabilidad de Eliseo Miguel Echeverry, por \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal debi\u00f3 aplicar el principio consagrado en el art\u00edculo 7\u00ba \u00a0del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pasa \u00a0a \u00a0referirse \u00a0a \u00a0la inexistencia de m\u00f3vil para que el acusado \u00a0acabara \u00a0con \u00a0la \u00a0vida \u00a0de \u00a0Rames Hern\u00e1ndez, pues seg\u00fan el dicho de las mismas \u00a0testigos, \u00a0Eliseo \u00a0Echeverry \u00a0no \u00a0era \u00a0un apersona celosa, ni tampoco manifest\u00f3 \u00a0molestia \u00a0alguna \u00a0por \u00a0la \u00a0nueva \u00a0relaci\u00f3n \u00a0que \u00a0hab\u00eda establecido Luz \u00c1ngela \u00a0Ayala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0Como segunda censura, plantea un error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de existencia, para lo cual acude a la causal\u00a0 \u00a0primera cuerpo seguno del art\u00edculo 207 de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Agrega \u00a0que \u00a0dicha violaci\u00f3n indirecta de la ley condujo a la falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a07\u00ba de la misma normatividad y a la aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos 232, 238 y 277 del estatuto procesal penal y 103 y \u00a0104 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sostiene \u00a0que \u00a0el ad quem supuso un medio de convicci\u00f3n inexistente \u00a0cuando \u00a0\u00abafirm\u00f3 que las declaraciones de Luz \u00c1ngela \u00a0y \u00a0Adriana \u00a0Mar\u00eda son contundentes al afirmar que luego de acaecido el luctuoso \u00a0hecho, \u00a0 Eliseo \u00a0las \u00a0llamaba \u00a0para \u00a0amenazarlas, \u00a0t\u00f3pico \u00a0al \u00a0cual \u00a0le \u00a0otorga \u00a0credibilidad, \u00a0por no existir una sola prueba que las desvirt\u00fae, pero olvida el \u00a0Tribunal \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0existe \u00a0prueba \u00a0alguna \u00a0que \u00a0confirme \u00a0los dichos de las \u00a0declarantes\u00bb. \u00a0Tal afirmaci\u00f3n la sustenta en que pese \u00a0a \u00a0que \u00a0la fiscal\u00eda ofici\u00f3 a la empresa operadora para que informara si de los \u00a0n\u00fameros \u00a0que \u00a0utilizaba \u00a0el \u00a0procesado para comunicarse, existi\u00f3 alguno de los \u00a0registros \u00a0 de \u00a0los \u00a0que \u00a0dieron \u00a0cuenta \u00a0las \u00a0hermanas \u00a0Mesa, \u00a0dicho \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n no se alleg\u00f3 al expediente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Y \u00a0agrega: \u00a0\u00abEn las condiciones anotadas, \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0parte \u00a0del supuesto que los dichos de Luz Angela y \u00a0Adriana \u00a0fueron corroborados, al se\u00f1alar negativamente que no existe prueba que \u00a0las \u00a0desmienta, pero es que t\u00e1citamente deja entrever que existe prueba que las \u00a0confirma \u00a0y \u00a0ello no es as\u00ed, pues se itera,\u00a0 no se sabe qu\u00e9 pas\u00f3 con los \u00a0oficios \u00a0remitidos \u00a0a \u00a0Tigo, \u00a0a \u00a0fin \u00a0de \u00a0indagar \u00a0por \u00a0el \u00a0reporte \u00a0de llamadas \u00a0supuestamente hechas por Eliseo a las declarantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. \u00a0Por \u00a0\u00faltimo \u00a0y como cargo subsidiario \u00a0propone \u00a0una \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0al \u00a0derecho de defensa, para lo cual elige la causal \u00a0tercera de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0supuesta \u00a0irregularidad \u00a0la \u00a0funda \u00a0en que la defensa no tuvo la \u00a0posibilidad \u00a0de confrontar los testimonios de Luz \u00c1ngela Ayala y Adriana Mar\u00eda \u00a0Mesa, \u00a0pues \u00a0en \u00a0la \u00a0fase \u00a0de \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0los \u00a0mismos \u00a0se \u00a0practicaron sin la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0defensor, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0en el juicio, si bien su pr\u00e1ctica fue \u00a0decretada \u00a0de \u00a0oficio \u00a0por \u00a0el \u00a0juez \u00a0de \u00a0la causa, en \u00faltimas la juez a la que \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0agotar \u00a0la fase de juzgamiento, sin motivaci\u00f3n alguna consider\u00f3 \u00a0innecesario \u00a0volver \u00a0a \u00a0escuchar a las testigos, puesto que ya hab\u00edan declarado \u00a0en dos oportunidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Estima \u00a0 el \u00a0recurrente \u00a0que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0funcionaria \u00a0es \u00a0arbitraria \u00a0e \u00a0inmotivada \u00a0y \u00a0violatoria del precedente fijado en la sentencia C \u00a0641 \u00a0de \u00a02002, acerca de que las providencias judiciales surten efectos a partir \u00a0de \u00a0su \u00a0notificaci\u00f3n, puesto que esa determinaci\u00f3n se adopt\u00f3 en la sesi\u00f3n de \u00a010 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02012, sin que se informara a las partes que contra la misma \u00a0proced\u00edan recursos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Esta \u00a0situaci\u00f3n, se\u00f1ala, conllev\u00f3 a que se impidiera a la defensa \u00a0ejercer \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0\u00abcontradictorio\u00bb, \u00a0 respecto \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0de \u00a0cargo, \u00a0tal \u00a0y como en su momento se \u00a0expuso \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias \u00a0a \u00a0efecto \u00a0de que se decretara la nulidad procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0petici\u00f3n principal solicita que se case la sentencia para que \u00a0se \u00a0absuelva \u00a0a \u00a0Eliseo \u00a0Miguel \u00a0Echeverry del delito de homicidio agravado y de \u00a0manera \u00a0subsidiaria \u00a0que se decrete la nulidad a partir de la audiencia p\u00fablica \u00a0con \u00a0 el \u00a0 fin \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0defensa \u00a0pueda \u00a0contrainterrogar \u00a0a \u00a0los \u00a0testigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Calificaci\u00f3n de la demanda \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Son \u00a0tres los reparos que plantea el defensor del procesado contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Monter\u00eda, dos de ellos por violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la norma sustancial por errores de hecho y uno por nulidad. En tal \u00a0medida, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0se \u00a0ocupar\u00e1 \u00a0en \u00a0primer \u00a0lugar \u00a0de \u00a0analizar si las censuras \u00a0relacionadas \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 transgresi\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0norma, \u00a0cumplen \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0de \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0adecuada \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0para su admisi\u00f3n, para \u00a0luego estudiar el reparo de nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0norma sustancial por errores de hecho \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala ha precisado reiteradamente, en punto \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial por errores de hecho que la \u00a0misma \u00a0puede \u00a0presentarse \u00a0en \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0casos, \u00a0a saber, falso juicio de \u00a0existencia, \u00a0falso juicio de identidad y falso raciocinio. En el primer caso, el \u00a0juzgador \u00a0se \u00a0equivoca \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0bien sea porque obrando en el \u00a0proceso \u00a0omite \u00a0valorarla, \u00a0o \u00a0porque \u00a0sin \u00a0figurar en la actuaci\u00f3n, supone que \u00a0all\u00ed \u00a0aparece y la tiene en cuenta en su decisi\u00f3n; el segundo error alude a la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0 del \u00a0 contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0cercen\u00e1ndola, \u00a0adicion\u00e1ndola \u00a0o \u00a0tergivers\u00e1ndola; \u00a0y \u00a0el \u00a0tercero, \u00a0trata \u00a0de \u00a0que \u00a0el juzgador deriva del medio \u00a0probatorio \u00a0deducciones \u00a0que \u00a0contravienen \u00a0los \u00a0principios de la sana cr\u00edtica, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0los postulados de la l\u00f3gica, las leyes de la ciencia o las reglas de \u00a0la experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Falso raciocinio \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0primer reparo frente al fallo de segunda \u00a0instancia \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver \u00a0con \u00a0la \u00a0indebida valoraci\u00f3n de dos testimonios por \u00a0haber \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0de raciocinio por la presunta infracci\u00f3n a las \u00a0reglas de la experiencia y a las leyes de la l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este tipo de yerro exige de quien lo invoca, \u00a0indicar \u00a0en \u00a0forma \u00a0objetiva \u00a0qu\u00e9 \u00a0dice \u00a0el \u00a0medio \u00a0probatorio, \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0a la que equivocadamente arrib\u00f3 el juzgador y cu\u00e1l es la correcta, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0persuasivo \u00a0otorgado \u00a0y \u00a0el \u00a0postulado \u00a0l\u00f3gico, la ley \u00a0cient\u00edfica \u00a0o \u00a0la m\u00e1xima de experiencia\u00a0 que fue desconocida en el fallo. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0corresponde \u00a0al \u00a0recurrente identificar la norma de derecho sustancial \u00a0que \u00a0 indirectamente \u00a0 result\u00f3 \u00a0 excluida \u00a0 o \u00a0 indebidamente \u00a0 aplicada \u00a0y \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del error en aras de establecer que de no haberse incurrido en el \u00a0yerro \u00a0aludido, \u00a0el sentido de la sentencia habr\u00eda sido sustancialmente opuesto \u00a0a \u00a0aquel \u00a0contenido en la decisi\u00f3n atacada por v\u00eda del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0se \u00a0concreta \u00a0en \u00a0una \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de valoraci\u00f3n cr\u00edtica del medio de convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0funda la sentencia, por lo cual entra en contradicci\u00f3n con un razonamiento \u00a0l\u00f3gico \u00a0y\/o \u00a0cient\u00edfico que conlleva a una conclusi\u00f3n errada. De all\u00ed que se \u00a0atribuya \u00a0al demandante, no la mera enunciaci\u00f3n de la trasgresi\u00f3n a las reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0sino \u00a0la \u00a0carga \u00a0de \u00a0identificar \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0regla \u00a0de \u00a0experiencia, \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0de \u00a0la ciencia que se desconoci\u00f3, y c\u00f3mo tal \u00a0desconocimiento \u00a0trascendi\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0resultado \u00a0de la sentencia, es decir, debe \u00a0hacer \u00a0ver \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0la conclusi\u00f3n absurda a la que arrib\u00f3 el juez de \u00a0segundo grado como resultado de un equivocado razonamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 el \u00a0asunto \u00a0objeto \u00a0de \u00a0estudio, \u00a0sin \u00a0dificultad \u00a0observa la Sala que la defensa presenta el cargo sin sujeci\u00f3n a las \u00a0obligaciones \u00a0anotadas \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0dedica \u00a0a atacar la credibilidad de las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Luz \u00a0\u00c1ngela Ayala y Adriana Mesa, quienes desde el inicio de \u00a0la \u00a0indagaci\u00f3n \u00a0se\u00f1alaron \u00a0al \u00a0acusado \u00a0como \u00a0el autor del homicidio, pero sin \u00a0demostrar la regla de la experiencia trasgredida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0bien es cierto, expone que el Tribunal utiliz\u00f3 como regla de la \u00a0experiencia \u00a0el principio de la buena f\u00e9 para dar por cierto el relato de estas \u00a0dos \u00a0testigos, \u00a0su \u00a0intento \u00a0de \u00a0acreditar el desconocimiento de una regla de la \u00a0experiencia, \u00a0resulta \u00a0fallido, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que \u00a0no demuestra que en la \u00a0generalidad \u00a0de \u00a0los casos, los testigos faltan a la verdad con el prop\u00f3sito de \u00a0perjudicar \u00a0a \u00a0determinada \u00a0persona, \u00a0como insistentemente lo sostiene el censor \u00a0para \u00a0 poner \u00a0 en \u00a0entredicho \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0de \u00a0las \u00a0mencionadas \u00a0testigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0premisa \u00a0de \u00a0la que la parte el recurrente no puede considerarse \u00a0como \u00a0un \u00a0comportamiento habitual que sucede en la mayor\u00eda de los casos, que se \u00a0imponga \u00a0como \u00a0regla \u00a0por \u00a0ser \u00a0la \u00a0probabilidad que se espera se concrete en la \u00a0realidad, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0no \u00a0siempre \u00a0o casi siempre las personas \u00a0mienten \u00a0ante \u00a0la administraci\u00f3n de justicia, como lo sostiene el demandante en \u00a0su \u00a0intento \u00a0por \u00a0argumentar \u00a0la infracci\u00f3n a las reglas de la experiencia como \u00a0sustento del falso raciocinio que invoca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0reciente decisi\u00f3n, la Corte reiter\u00f3 lo que debe entenderse por \u00a0regla de la experiencia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El punto de partida formal para analizar la \u00a0incursi\u00f3n \u00a0en \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0por \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las m\u00e1ximas de la \u00a0experiencia, \u00a0es \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de una proposici\u00f3n con estructura de regla, \u00a0apta \u00a0para \u00a0ser aplicada con pretensi\u00f3n de universalidad. S\u00f3lo a partir de tal \u00a0referente \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0es dable verificar si, al analizar el m\u00e9rito de las \u00a0pruebas, \u00a0el \u00a0razonamiento \u00a0del juzgador deviene falso por oponerse al ordinario \u00a0acontecer \u00a0de \u00a0la \u00a0vida \u00a0en \u00a0sociedad. \u00a0(CSJ AP, 25 mar \u00a02015, rad. 45457). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 censor \u00a0 se \u00a0 conforma \u00a0con \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0fueron \u00a0\u00abmuchas \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0reglas \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0experiencia \u00a0 \u00a0y \u00a0 de \u00a0 la \u00a0l\u00f3gica\u00bb \u00a0desconocidas, pero sin precisar cu\u00e1les son \u00a0ellas, \u00a0ajustando \u00a0err\u00f3neamente dicha carga argumentativa, al poner de presente \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0en \u00a0las \u00a0que \u00a0a \u00a0su \u00a0juicio \u00a0incurrieron \u00a0las declarantes, \u00a0concretamente \u00a0de \u00a0su \u00a0omisi\u00f3n \u00a0en \u00a0mencionar \u00a0detalles que no informaron en su \u00a0primera \u00a0versi\u00f3n, \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0evidentemente \u00a0corresponden a la apreciaci\u00f3n \u00a0personal \u00a0de \u00a0los medios de convicci\u00f3n por parte del defensor del acusado, pero \u00a0nunca a la demostraci\u00f3n de un falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0respecto \u00a0oportuno \u00a0es \u00a0citar el siguiente pronunciamiento de la \u00a0Sala (CSJ 03, dic 2009, rad. 27.264): \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0mismo \u00a0modo, \u00a0tiene configuraci\u00f3n [el \u00a0falso \u00a0raciocinio] \u00a0siempre \u00a0que \u00a0la \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0sea \u00a0ostensible \u00a0y \u00a0manifiesta, de \u00a0manera \u00a0tal \u00a0que \u00a0para \u00a0reemplazar \u00a0la \u00a0sentencia sea necesario \u00a0\u201ccomprobar \u00a0que el juez abandon\u00f3 la raz\u00f3n, convirti\u00f3 su arbitrio en escueta \u00a0liberalidad, \u00a0se alej\u00f3 del diario discurrir, de la l\u00f3gica o de las directrices \u00a0que, \u00a0 aun \u00a0cuando \u00a0eventualmente \u00a0relativas, \u00a0ha \u00a0signado \u00a0una \u00a0ciencia \u00a0o \u00a0una \u00a0disciplina. \u00a0Y, a rengl\u00f3n seguido, es\u00a0 imprescindible se\u00f1alar con pruebas \u00a0cu\u00e1l \u00a0 \u00a0ha \u00a0 \u00a0debido \u00a0 \u00a0ser \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u2018raz\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0aplicable\u2019, \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la ciencia o la experiencia a las que se ha debido \u00a0acudir \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0caso \u00a0 \u00a0 concreto\u201d1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tanto, no hay \u00a0lugar \u00a0 a \u00a0 predicar \u00a0 falso \u00a0raciocinio \u00a0cuando \u00a0simplemente \u00a0se \u00a0presenta \u00a0una \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0no se comparte. La simple disparidad de criterios \u00a0en \u00a0 ese \u00a0 aspecto, \u00a0 por \u00a0 consiguiente, \u00a0no \u00a0habilita \u00a0acudir \u00a0al \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0Para \u00a0ello, es necesario demostrar que en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0desconocieron \u00a0ostensiblemente \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0de \u00a0la sana \u00a0cr\u00edtica2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0justamente la cr\u00edtica a los testimonios \u00a0de \u00a0Luz \u00a0\u00c1ngela \u00a0Ayala y Adriana Mesa lo que compone el discurso del censor con \u00a0el \u00a0 que \u00a0 busca \u00a0 acreditar \u00a0 un \u00a0 falso \u00a0raciocinio \u00a0al \u00a0hacer \u00a0una \u00a0serie \u00a0de \u00a0consideraciones \u00a0en \u00a0torno \u00a0a las presuntas contradicciones que se encuentran al \u00a0confrontar \u00a0lo \u00a0que \u00a0dijo \u00a0una \u00a0de \u00a0ellas \u00a0frente \u00a0a la otra respecto de ciertas \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0rodearon \u00a0el \u00a0hecho, \u00a0pero \u00a0que \u00a0finalmente \u00a0no derruyen la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0que \u00a0hacen \u00a0acerca de que el procesado fue el hombre que acab\u00f3 con \u00a0la vida de Rames Hern\u00e1ndez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0una \u00a0confusa \u00a0exposici\u00f3n, afirma que se \u00a0trasgredi\u00f3 \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0pero sin especificar cu\u00e1l principio dej\u00f3 de tenerse \u00a0en \u00a0cuenta, simplemente porque para el censor no resulta cre\u00edble que una de las \u00a0testigos \u00a0del \u00a0hecho se enfrentara a un hombre armado para descubrirle la cara e \u00a0intentar \u00a0 identificarlo. \u00a0 Esta \u00a0 cuesti\u00f3n \u00a0 obedece \u00a0 m\u00e1s \u00a0bien \u00a0al \u00a0posible \u00a0apartamiento \u00a0de \u00a0una \u00a0regla \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia; \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0nuevamente el \u00a0libelista \u00a0deja \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0que el comportamiento de la testigo no es acorde \u00a0con \u00a0la \u00a0conducta que en iguales circunstancias casi siempre asumen las personas \u00a0en \u00a0la gran mayor\u00eda de los casos, siendo pr\u00e1cticamente improbable la reacci\u00f3n \u00a0que en su momento tuvo la testigo Adriana Mesa.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0al \u00a0aludir al principio l\u00f3gico de no \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0hace \u00a0evidente \u00a0su \u00a0desconocimiento \u00a0sobre dicho postulado y la \u00a0forma \u00a0como el juez puede infringirlo, toda vez que el fallador en manera alguna \u00a0sostuvo \u00a0que \u00a0la \u00a0se\u00f1orita \u00a0Adriana Mesa le retir\u00f3 la capucha al agresor, y al \u00a0mismo \u00a0tiempo que no, es decir no hizo afirmaciones excluyentes entre s\u00ed que lo \u00a0hicieran \u00a0incurrir \u00a0en \u00a0un \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0por infracci\u00f3n a dicho principio \u00a0l\u00f3gico.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0mismo \u00a0debe \u00a0decirse \u00a0respecto \u00a0de \u00a0su \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0acerca de que no es l\u00f3gico que el agresor disparara a una de las \u00a0testigos \u00a0al momento en el que logr\u00f3 evadirse, y no cuando forcejeaba con ella, \u00a0habida \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0deja \u00a0de demostrar que esa sea una regla de la experiencia, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0que \u00a0siempre \u00a0que acontece una situaci\u00f3n como la descrita, siempre o \u00a0casi \u00a0siempre \u00a0el \u00a0que \u00a0lleva \u00a0el \u00a0arma \u00a0reacciona \u00a0de \u00a0la forma indicada por el \u00a0casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00faltimas, lo que advierte la Corte es que \u00a0el \u00a0 censor \u00a0 fallidamente \u00a0 utiliza \u00a0 el \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0para \u00a0plantear \u00a0su \u00a0inconformidad \u00a0con \u00a0que \u00a0el sentenciador otorgara cr\u00e9dito a los testimonios que \u00a0responsabilizan \u00a0a Eliseo Echeverry del delito de homicidio, acudiendo adem\u00e1s a \u00a0argumentos \u00a0como \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0m\u00f3vil, \u00a0las presuntas contradicciones entre lo \u00a0dicho \u00a0 por \u00a0 las \u00a0declarantes, \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0de \u00a0\u00e9stas \u00a0en \u00a0incriminarlo, \u00a0la \u00a0imposibilidad \u00a0de que pudieran identificar a una persona que llevaba cubierto su \u00a0rostro, \u00a0 aspectos \u00a0que \u00a0se \u00a0apartan \u00a0por \u00a0completo \u00a0del \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0que \u00a0denuncia.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Falso juicio de existencia \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, respecto del error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0falta \u00a0a \u00a0los \u00a0m\u00ednimos \u00a0l\u00f3gicos y de \u00a0coherencia, \u00a0al \u00a0sostener \u00a0que \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0supuso un medio de convicci\u00f3n, al \u00a0otorgar \u00a0credibilidad \u00a0al \u00a0se\u00f1alamiento de las declarantes cuando afirmaron que \u00a0despu\u00e9s \u00a0del \u00a0crimen \u00a0recibieron \u00a0varias \u00a0llamadas \u00a0amenazantes del celular del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aqu\u00ed no se trata de que el Tribunal hubiera \u00a0tenido \u00a0en \u00a0cuente \u00a0una \u00a0prueba \u00a0ordenada pero no practicada por el acusador, en \u00a0orden \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0empresa \u00a0de telefon\u00eda celular certificara la realizaci\u00f3n de \u00a0dichas \u00a0llamadas \u00a0desde \u00a0el n\u00famero celular asignado a Eliseo Echeverry, sino de \u00a0restar \u00a0poder \u00a0demostrativo \u00a0a \u00a0lo \u00a0atestado \u00a0por \u00a0las hermanas Mesa, lo cual en \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0corresponde al falso juicio de existencia por suposici\u00f3n al que \u00a0alude el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, citando una reciente decisi\u00f3n de \u00a0la Sala, sobre el falso juicio de existencia, se ha reiterado que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0dogm\u00e1tica del recurso por infracci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0por \u00a0haber incurrido el juzgador en errores de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia (numeral 3 del art\u00edculo \u00a0181 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004), refiere en t\u00e9rminos \u00a0generales \u00a0que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0esta \u00a0clase \u00a0de \u00a0yerros, al demandante le \u00a0corresponde \u00a0acreditar \u00a0que \u00a0el juez supuso una prueba que no obra en el proceso \u00a0(falso \u00a0 \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 existencia \u00a0 \u00a0 por \u00a0suposici\u00f3n), \u00a0 o \u00a0 no \u00a0apreci\u00f3 \u00a0otra \u00a0que \u00a0si \u00a0fue \u00a0incorporada \u00a0v\u00e1lidamente \u00a0al expediente (falso juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n), se\u00f1alando, seg\u00fan sea \u00a0el \u00a0caso, \u00a0su \u00a0contenido y lo que el medio expresa, o cu\u00e1l supuso y que dijo el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0\u00e9l, \u00a0y en ambos casos, realizar un nuevo an\u00e1lisis de las pruebas \u00a0que \u00a0obran \u00a0en el proceso, con el fin de acreditar la trascendencia e incidencia \u00a0del \u00a0yerro denunciado en el sentido de acreditar que ese error condujo a aplicar \u00a0una \u00a0norma \u00a0extra\u00f1a al debate o a excluir otra que resultaba pertinente con los \u00a0hechos \u00a0objeto \u00a0de \u00a0controversia. (CSJ AP, 25 mar 2015, \u00a0rad. 44553) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y cuando el recurrente se queja de la falta \u00a0de \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0dicha \u00a0probanza, \u00a0tal \u00a0inconformidad debi\u00f3 postularla por la \u00a0senda \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 nulidad, \u00a0acreditando \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral, \u00a0demostrando \u00a0la \u00a0trascendencia de la prueba dejada de \u00a0practicar \u00a0 y \u00a0 su \u00a0idoneidad \u00a0para \u00a0desacreditar \u00a0aquellas \u00a0que \u00a0apuntan \u00a0a \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del acusado, prop\u00f3sito para el cual debi\u00f3 poner de manifiesto \u00a0su \u00a0contenido. \u00a0No \u00a0obstante, el propio censor desconociendo la informaci\u00f3n que \u00a0habr\u00eda \u00a0suministrado \u00a0la \u00a0empresa \u00a0de \u00a0telefon\u00eda, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0tal medio de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0desvirtuar\u00eda \u00a0los testimonios tantas veces mencionados, lo cual no \u00a0deja de ser m\u00e1s que una hip\u00f3tesis carente de demostraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Nulidad por violaci\u00f3n al derecho de defensa \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, en cuanto al reparo de nulidad \u00a0lo \u00a0primero \u00a0que se advierte es que por raz\u00f3n del principio de prioridad, \u00e9ste \u00a0debi\u00f3 \u00a0proponerse \u00a0como \u00a0principal \u00a0y \u00a0no \u00a0como \u00a0subsidiario \u00a0como \u00a0lo \u00a0hizo el \u00a0demandante, \u00a0pues \u00a0de \u00a0los cargos propuestos como principales, seg\u00fan se indic\u00f3 \u00a0en precedencia, no se impone la absoluci\u00f3n de Eliseo Echeverry. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto, valga recordar las razones que \u00a0ha \u00a0desarrollado \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0para \u00a0exigir \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0del cargo de \u00a0nulidad \u00a0como \u00a0principal en CSJ AP, 11 dic 2013, rad.42438, reiterada en CSJ AP, \u00a010 dic 2014, rad. 44843: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0postula dos \u00a0cargos, \u00a0el primero bajo el amparo de la causal tercera por violaci\u00f3n indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0y el segundo, subsidiario, bajo la \u00e9gida de la causal \u00a0segunda, \u00a0por \u00a0nulidad, desconociendo as\u00ed el principio de prioridad que rige el \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0que \u00a0impone, \u00a0en \u00a0caso \u00a0de ser varias las censuras, su \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0y demostraci\u00f3n de acuerdo a su mayor trascendencia procesal, pues \u00a0la \u00a0anulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0har\u00eda \u00a0inane el pronunciamiento de la Corte \u00a0sobre \u00a0otras \u00a0causales de casaci\u00f3n postuladas por el demandante; de modo que el \u00a0cargo \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0debi\u00f3 \u00a0ser \u00a0propuesto como principal y previo al reparo por \u00a0violaci\u00f3n indirecta.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 bien \u00a0 el \u00a0 casacionista \u00a0 refiere \u00a0expresamente \u00a0que \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de los cargos en el orden anotado obedece a \u00a0que \u00a0seg\u00fan \u00a0criterio \u00a0de \u00a0esta \u00a0Sala \u00a0prevalece \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0debe precisarse que ello acontece cuando habi\u00e9ndose \u00a0postulado \u00a0censura \u00a0diversa a la que comporta la invalidaci\u00f3n de la actuaci\u00f3n, \u00a0aquella \u00a0est\u00e1 \u00a0llamada a prosperar, frente a lo cual se impone la decisi\u00f3n que \u00a0mayor \u00a0beneficio \u00a0reporta \u00a0al \u00a0acusado, que en un tal caso no ser\u00eda otra que la \u00a0absoluci\u00f3n, \u00a0por erigirse como la mejor garant\u00eda de protecci\u00f3n del derecho de \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0se \u00a0desprende de la sentencia citada \u00a0por el demandante en apoyo de su tesis, donde la Corte dijo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0doctrina \u00a0reciente \u00a0de la Corte ha venido sosteniendo, en forma pac\u00edfica, que la tensi\u00f3n \u00a0que \u00a0pueda \u00a0llegar \u00a0a presentarse entre las alternativas de declarar una nulidad \u00a0por \u00a0vicios \u00a0que \u00a0afectan \u00a0exclusivamente \u00a0los \u00a0derechos \u00a0del procesado, y la de \u00a0eximirlo \u00a0de responsabilidad, debe resolverse a favor de la que le reporte mayor \u00a0significaci\u00f3n \u00a0sustancial, que no es otra que el derecho a la absoluci\u00f3n, como \u00a0finalidad \u00a0suprema \u00a0perseguida por la garant\u00eda fundamental de defensa. Sobre el \u00a0particular, ha dicho: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi el derecho de defensa tiene como fin \u00a0brindar \u00a0al \u00a0sujeto \u00a0pasivo \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal herramientas jur\u00eddicas para \u00a0oponerse \u00a0a \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n punitiva estatal y buscar, de esa forma y por regla \u00a0general, \u00a0desvirtuar \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0de \u00a0cargo \u00a0y, \u00a0por \u00a0consiguiente, obtener la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0de \u00a0su \u00a0inocencia, \u00a0ninguna \u00a0raz\u00f3n \u00a0tiene \u00a0invalidar la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0garantizar \u00a0el adecuado ejercicio del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa \u00a0cuando \u00a0las \u00a0pruebas recaudadas \u00a0imponen \u00a0el \u00a0proferimiento de una absoluci\u00f3n. En este \u00a0caso, \u00a0la \u00a0mejor garant\u00eda de protecci\u00f3n del derecho de defensa es la adopci\u00f3n \u00a0en \u00a0 este \u00a0 momento \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0 favorable \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 intereses \u00a0del \u00a0acusado\u201d.3 (Resalta la Sala) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0reconocimiento \u00a0de la absoluci\u00f3n como \u00a0expresi\u00f3n \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0garant\u00eda del derecho de defensa del procesado y su \u00a0elevaci\u00f3n \u00a0a \u00a0objeto \u00a0de \u00a0protecci\u00f3n \u00a0prevalente, \u00a0implica que frente a varios \u00a0planteamientos \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0debe preferirse el que propone la absoluci\u00f3n, \u00a0por \u00a0encima \u00a0de los que plantean nulidades que s\u00f3lo afectan garant\u00edas de quien \u00a0las \u00a0propone,\u00a0 es decir, de vicios que no aparejan vulneraci\u00f3n simult\u00e1nea \u00a0de \u00a0 derechos \u00a0de \u00a0las \u00a0otras \u00a0partes \u00a0o \u00a0comprometan \u00a0situaciones \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0general.\u201d4 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Adicional \u00a0a \u00a0que \u00a0el libelista se equivoca al postular el reparo de \u00a0nulidad \u00a0como \u00a0subsidiario, tampoco lo ajusta a los otros principios que regulan \u00a0las nulidades, a saber:\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00f3lo \u00a0es posible solicitar la nulidad por \u00a0los \u00a0 \u00a0 motivos \u00a0 \u00a0 expresamente \u00a0 \u00a0previstos \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0ley \u00a0 \u00a0(principio \u00a0de \u00a0taxatividad); quien alega \u00a0la \u00a0configuraci\u00f3n de un vicio enervante debe especificar la causal que invoca y \u00a0se\u00f1alar \u00a0los fundamentos de hecho y de derecho en los que se apoya (principio \u00a0de \u00a0acreditaci\u00f3n); no puede \u00a0deprecarla \u00a0en \u00a0su \u00a0beneficio \u00a0el \u00a0sujeto procesal que con su conducta haya dado \u00a0lugar \u00a0a \u00a0la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0del \u00a0yerro, \u00a0salvo \u00a0el caso de ausencia de defensa \u00a0t\u00e9cnica \u00a0 (principio \u00a0 de \u00a0protecci\u00f3n); \u00a0aunque \u00a0se \u00a0configure \u00a0la irregularidad, ella puede ser redimida \u00a0con \u00a0el consentimiento expreso o t\u00e1cito del sujeto perjudicado, a condici\u00f3n de \u00a0ser \u00a0 \u00a0 \u00a0observadas \u00a0 \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0 \u00a0garant\u00edas \u00a0 \u00a0 \u00a0fundamentales \u00a0 \u00a0 (principio \u00a0 de \u00a0 convalidaci\u00f3n); \u00a0 no \u00a0procede \u00a0la \u00a0rescisi\u00f3n \u00a0cuando \u00a0el \u00a0acto \u00a0tachado \u00a0de \u00a0irregular ha cumplido el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0para el cual estaba destinado, siempre que no se viole el derecho de \u00a0defensa \u00a0(principio \u00a0de instrumentalidad); \u00a0 quien \u00a0 pretenda \u00a0 la \u00a0 invalidaci\u00f3n \u00a0 tiene \u00a0 la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0indeclinable \u00a0 de \u00a0 demostrar \u00a0 no \u00a0s\u00f3lo \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0la \u00a0incorrecci\u00f3n \u00a0denunciada, \u00a0 sino \u00a0 que \u00a0\u00e9sta \u00a0afecta \u00a0de \u00a0manera \u00a0real \u00a0y \u00a0cierta \u00a0las \u00a0bases \u00a0fundamentales \u00a0del debido proceso o las garant\u00edas constitucionales (principio \u00a0de trascendencia) y, adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0para \u00a0enmendar \u00a0el \u00a0agravio \u00a0no \u00a0existe \u00a0remedio \u00a0procesal \u00a0distinto \u00a0a \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 nulidad \u00a0 \u00a0(principio \u00a0 \u00a0de \u00a0residualidad). (CSJ \u00a0 \u00a0AP, \u00a0 \u00a021 \u00a0 ene \u00a0 2015, \u00a0 rad. \u00a035423) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el presente caso, la nulidad se funda \u00a0en \u00a0que la defensa no tuvo la oportunidad de confrontar a las testigos de cargo, \u00a0ni \u00a0en \u00a0la \u00a0fase \u00a0de instrucci\u00f3n ni en la de juzgamiento, sin embargo olvida el \u00a0censor \u00a0informar \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que pr\u00e1cticamente desde el inicio del proceso el \u00a0acusado \u00a0otorg\u00f3 \u00a0poder \u00a0a \u00a0un \u00a0defensor \u00a0de \u00a0confianza, profesional que en tres \u00a0oportunidades \u00a0solicit\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0declara \u00a0persona \u00a0ausente \u00a0a \u00a0su cliente y al \u00a0quejarse \u00a0porque \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0hab\u00eda \u00a0escuchado en declaraci\u00f3n a Luz \u00c1ngela \u00a0Ayala \u00a0y \u00a0Adriana Mesa sin contar con su participaci\u00f3n, la Fiscal\u00eda nuevamente \u00a0cit\u00f3 \u00a0a \u00a0las \u00a0deponentes, \u00a0cuando \u00a0ya \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0confianza \u00a0hab\u00eda sido \u00a0reconocido \u00a0y \u00a0notificado \u00a0de la resoluci\u00f3n de declaratoria de persona ausente, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0citado \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0enterara \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0en \u00a0la misma fecha en la que se emiti\u00f3 la citaci\u00f3n a las testigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tal medida, no puede ahora la defensa en \u00a0sede \u00a0extraordinaria \u00a0manifestar su inconformidad y solicitar que se retrotraiga \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0una situaci\u00f3n en la que \u00e9l tuvo total incidencia, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0debi\u00f3 \u00a0estar atento al desarrollo de la actuaci\u00f3n advirtiendo que \u00a0el \u00a0instructor, \u00a0hab\u00eda citado nuevamente a declarar a las hermanas Mesa quienes \u00a0en \u00a0efecto \u00a0atendieron el llamado de la justicia, o solicitar que se las llamara \u00a0otra vez a declarar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0en lo que respecta a lo acontecido en la \u00a0fase \u00a0de \u00a0juicio, \u00a0el mismo profesional dej\u00f3 de hacer uso del traslado previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0400 de la Ley 600 de 2000, en el que estaba en posibilidad de \u00a0reiterar \u00a0su \u00a0inter\u00e9s \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0volviera \u00a0a escuchar dichos testimonios, no \u00a0obstante \u00a0guard\u00f3 \u00a0silencio, \u00a0debiendo \u00a0el juez decretar de oficio su pr\u00e1ctica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco manifest\u00f3 oposici\u00f3n alguna cuando \u00a0finalmente \u00a0el \u00a0juez \u00a0de \u00a0primer grado decidi\u00f3 no insistir en las declaraciones \u00a0ordenadas, \u00a0circunstancias \u00a0todas \u00e9stas indicativas de que la defensa dio lugar \u00a0a \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio \u00a0no se practicaran los testimonios de Luz \u00c1ngela Ayala y \u00a0Adriana \u00a0Mesa, as\u00ed como que el abogado de confianza del acusado no tomara parte \u00a0en \u00a0las declaraciones que se acopiaron en la fase de instrucci\u00f3n, motivo por el \u00a0que \u00a0ahora \u00a0no \u00a0le \u00a0es \u00a0permitido \u00a0alegar en su beneficio una situaci\u00f3n que fue \u00a0producto de\u00a0 la propia actividad de la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0 tampoco \u00a0 acredita \u00a0 la \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0la \u00a0irregularidad que presenta, pues se limita a se\u00f1alar que \u00a0no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0 \u00a0 ejerci\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 derecho \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00abcontradicci\u00f3n\u00bb \u00a0 \u00a0respecto \u00a0 de \u00a0 los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0cargo, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0demostrar \u00a0como \u00a0la \u00a0defensa \u00a0al realizar el \u00a0contrainterrogatorio \u00a0 habr\u00eda \u00a0 derruido \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0que \u00a0les \u00a0otorgaron \u00a0los \u00a0falladores \u00a0de \u00a0instancia para dar por demostrada la responsabilidad del acusado \u00a0al \u00a0haberlo \u00a0se\u00f1alado desde el inicio y de manera contundente como el autor del \u00a0homicidio de Rames Hern\u00e1ndez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0expuesto, siendo evidentes los defectos de \u00a0los \u00a0que \u00a0adolece \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor del \u00a0procesado, la misma ser\u00e1 inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Casaci\u00f3n oficiosa \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Habida \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0la \u00a0Sala \u00a0advierte una \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0tasaci\u00f3n de la pena accesoria de inhabilitaci\u00f3n para el \u00a0ejercicio \u00a0 de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas, \u00a0proceder\u00e1 \u00a0oficiosamente \u00a0a \u00a0ajustarla en garant\u00eda del principio de legalidad de la sanci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0en \u00a0concordancia \u00a0con el art\u00edculo 6\u00ba, tanto del C\u00f3digo Penal como \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de 2000, consagra el principio de legalidad, de acuerdo con el \u00a0cual \u00a0\u00abNadie \u00a0podr\u00e1 ser juzgado sino conforme a las \u00a0leyes \u00a0preexistentes al acto que se le imputa, ante juez o tribunal competente y \u00a0con \u00a0observancia de la plenitud de las formas propias de cada juicio\u00bb. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0contenido de este postulado se concreta \u00a0en \u00a0(i) \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0los delitos, pues a nadie se le puede juzgar por una \u00a0conducta \u00a0que \u00a0previamente \u00a0no \u00a0se \u00a0haya establecido como tal en el ordenamiento \u00a0jur\u00eddico; \u00a0(ii) \u00a0el \u00a0agotamiento del tr\u00e1mite respectivo debe estar previamente \u00a0definido, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0el o los funcionarios encargados de adelantarlo; y, (iii) \u00a0la \u00a0pena \u00a0correspondiente \u00a0a \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0ha \u00a0de \u00a0determinarse \u00a0antes de la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0comportamiento, a efectos de que se imponga en el monto indicado \u00a0en la norma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a \u00a0este \u00a0\u00faltimo \u00a0aspecto, conviene \u00a0advertir \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0legalidad \u00a0no \u00a0solo \u00a0involucra \u00a0las \u00a0penas \u00a0\u00abprincipales\u00bb de prisi\u00f3n, \u00a0multa \u00a0y \u00ablas dem\u00e1s privativas de otros derechos que \u00a0como \u00a0tal \u00a0se \u00a0consagren \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0especial\u00bb del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0seg\u00fan lo dispone su art\u00edculo 35, sino que tambi\u00e9n abarca las \u00a0\u00abaccesorias\u00bb. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese orden, se observa que el art\u00edculo \u00a0104\u00a0 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0que \u00a0consagra \u00a0el \u00a0delito \u00a0de homicidio agravado \u00a0establece \u00a0como \u00a0pena principal la prisi\u00f3n de 25 a 40 a\u00f1os y como accesoria la \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas por el \u00a0mismo \u00a0t\u00e9rmino de la sanci\u00f3n principal siempre que no supere el m\u00e1ximo fijado \u00a0en \u00a0la \u00a0ley, \u00a0seg\u00fan \u00a0as\u00ed \u00a0lo indica el inciso 3\u00ba del art\u00edculo 52 de la norma \u00a0penal sustantiva \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su \u00a0parte \u00a0el \u00a0canon \u00a051 \u00a0del Estatuto \u00a0Punitivo, \u00a0dispone \u00a0que \u00a0la \u00a0duraci\u00f3n m\u00e1xima de dicha pena, ya sea principal o \u00a0accesoria, \u00a0 puesto \u00a0 que \u00a0 la \u00a0norma \u00a0no \u00a0distingue, \u00a0ser\u00e1 \u00a0de \u00a0\u00abveinte (20) a\u00f1os\u00bb. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe \u00a0anotar, \u00a0que \u00a0la \u00a0regla en comento no \u00a0cobija \u00a0 el \u00a0supuesto \u00a0normado \u00a0en \u00a0el \u00a0inciso \u00a05\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0122 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0vale \u00a0decir, \u00a0cuando \u00a0el penalmente responsable es un \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico condenado por delito contra el patrimonio del Estado, en cuyo \u00a0caso \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n es intemporal, en cuanto hace a los \u00a0derechos \u00a0 pol\u00edticos \u00a0 relacionados \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 referido \u00a0 precepto5 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>, pues en relaci\u00f3n con otras prerrogativas \u00a0de \u00a0esa \u00edndole, distintas a \u00e9stas, la inhabilitaci\u00f3n para su ejercicio es por \u00a0el mismo t\u00e9rmino de la pena de privativa de la libertad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso por tratarse de un \u00a0sujeto \u00a0 y \u00a0 delito \u00a0diferente \u00a0a \u00a0los \u00a0indicados \u00a0en \u00a0precedencia \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de derechos y funciones p\u00fablicas no puede \u00a0superar \u00a0los \u00a020 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, as\u00ed la sanci\u00f3n principal de prisi\u00f3n se \u00a0hubiese \u00a0fijado \u00a0en \u00a025 a\u00f1os, como s\u00ed lo hizo el juez de primera instancia sin \u00a0que \u00a0el Tribunal advirtiera el yerro al confirmar integralmente la decisi\u00f3n del \u00a0a quo, por lo que mantuvo inalterable la situaci\u00f3n descrita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa medida, es claro que al rebasarse el \u00a0l\u00edmite \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0veinte \u00a0(20) \u00a0a\u00f1os \u00a0de la pena de inhabilitaci\u00f3n para el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas, previsto en el inciso primero del \u00a0art\u00edculo \u00a051 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, sin que, sea oportuno resaltar, se verifique \u00a0alguna \u00a0de \u00a0las \u00a0excepciones \u00a0previstas \u00a0en \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0o la ley, fuerza \u00a0concluir \u00a0que \u00a0se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el principio de legalidad, garant\u00eda fundamental \u00a0que debe ser restablecida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo tanto, la sentencia de segundo grado \u00a0se \u00a0casar\u00e1 \u00a0parcialmente, declar\u00e1ndose que el t\u00e9rmino de duraci\u00f3n de la pena \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas es de 20 \u00a0a\u00f1os. En lo dem\u00e1s el fallo se mantiene inc\u00f3lume. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Como \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0final \u00a0la \u00a0Sala \u00a0observa \u00a0que pese a que en la acusaci\u00f3n se endilg\u00f3 \u00a0f\u00e1ctica \u00a0y \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0gen\u00e9rica \u00a0de \u00a0mayor punibilidad \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a05\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a058 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal, esto es, \u00a0ejecutar \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0aprovechando \u00a0circunstancias \u00a0que dificulten la \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0autor \u00a0o part\u00edcipe, toda vez que el procesado utiliz\u00f3 un \u00a0elemento \u00a0que \u00a0le cubr\u00eda el rostro y guantes, dicha circunstancia no fue tenida \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0en \u00a0la sentencia, la cual hubiera impuesto que la sanci\u00f3n se fijara \u00a0dentro \u00a0 de \u00a0 los \u00a0cuartos \u00a0medios \u00a0y \u00a0no \u00a0dentro \u00a0del \u00a0primero, \u00a0generando \u00a0una \u00a0consecuencia punitiva mayor para el acusado. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, no puede la Corte corregir el \u00a0mentado \u00a0error, puesto que el defensor es recurrente \u00fanico y en esa medida debe \u00a0darse \u00a0prevalencia \u00a0al \u00a0principio \u00a0de no reforma en peor, frente al principio de \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la pena, por lo que la sanci\u00f3n privativa de la libertad impuesta \u00a0en las instancia se mantendr\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. CASAR oficiosa y parcialmente el fallo de \u00a0segundo \u00a0grado. En consecuencia, fijar la pena principal de inhabilitaci\u00f3n para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0en \u00a0veinte \u00a0(20) \u00a0a\u00f1os al \u00a0procesado Eliseo Miguel Echeverry. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0 \u00a0PRECISAR \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 lo \u00a0 dem\u00e1s \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 se \u00a0 mantiene \u00a0inc\u00f3lume. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03. \u00a0INADMITIR \u00a0la demanda de casaci\u00f3n promovida por el defensor del \u00a0acusado Eliseo Miguel Echeverry. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase al Tribunal de \u00a0origen. C\u00famplase \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOSE LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0ALBERTO \u00a0 \u00a0 \u00a0CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>EYDER PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 CSJ \u00a0SP 19.072006, rad. N\u00b0 23.191. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 CSJ \u00a0SP \u00a016.05.2007, rad. N\u00b0 22.224. En la misma direcci\u00f3n, CSJ AP 16.06.2010, rad. \u00a033.697. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0C.S.J. \u00a0Casaci\u00f3n \u00a028693 de 10 de junio de 2008 y casaci\u00f3n 27816 de 17 de junio \u00a0de 2009, entre otras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Sentencia de casaci\u00f3n Rdo. 30948 del 5 de mayo de 2010. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Ser \u00a0inscritos \u00a0como \u00a0candidatos \u00a0a cargos de elecci\u00f3n popular, elegidos, designados \u00a0como \u00a0servidores \u00a0p\u00fablicos o celebrar personalmente, o por interpuesta persona, \u00a0contratos con el Estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 FERNANDO \u00a0ALBERTO \u00a0CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 SP6916-2015 \u00a0 Radicado No. 45997 \u00a0 Aprobado \u00a0 Acta \u00a0 N\u00b0 \u00a0198 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, D. 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