{"id":32384,"date":"2023-09-13T17:39:55","date_gmt":"2023-09-13T17:39:55","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/sp1862-201544691\/"},"modified":"2023-09-13T17:39:55","modified_gmt":"2023-09-13T17:39:55","slug":"sp1862-201544691","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/sp1862-201544691\/","title":{"rendered":"SP1862-2015(44691)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>Magistrada ponente \u00a0<\/p>\n<p>SP-1862-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n n\u00b0 44691 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado Acta n\u00b0334) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., veintitr\u00e9s (23) de septiembre \u00a0de dos mil quince (2015). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0re\u00fane \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0que condicionan su admisi\u00f3n, bajo la ritualidad de la Ley \u00a0600 \u00a0de 2000, la Sala examina la demanda de casaci\u00f3n presentada por el defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0RAFAEL \u00a0DANDARE \u00a0GONZ\u00c1LEZ, contra el fallo del ocho de \u00a0abril \u00a0de \u00a02014,\u00a0 \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Riohacha \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia de primera instancia proferida el siete de noviembre de \u00a02013 \u00a0por el Juzgado Segundo Penal del Circuito\u00a0 de la misma ciudad, que lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0como \u00a0autor \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de peculado por apropiaci\u00f3n y falsedad \u00a0material \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0agravado, consagrados en los art\u00edculos 397 y \u00a0287, inciso segundo, de la\u00a0 Ley 599 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Han \u00a0sido \u00a0narrados \u00a0de \u00a0la \u00a0siguiente manera en la acusaci\u00f3n y los \u00a0fallos de primera y segunda instancias: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00abSe \u00a0origin\u00f3 \u00a0esta \u00a0investigaci\u00f3n penal con ocasi\u00f3n del traslado \u00a0que \u00a0hace \u00a0el \u00a0honorable \u00a0magistrado \u00a0\u00c1lvaro Rodr\u00edguez Bola\u00f1os, el d\u00eda 22 de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02003, en el que informa sobre unas irregularidades detectadas en la \u00a0copia \u00a0informal \u00a0aparentemente \u00a0expedida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal en la que la Sala le \u00a0imparte \u00a0aprobaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0conciliaci\u00f3n de fecha 29-01-03, realizada entre el \u00a0Hospital \u00a0\u201cNuestra \u00a0se\u00f1ora de los Remedios\u201d representada por el Dr. Andr\u00e9s \u00a0Dandare \u00a0 Gonz\u00e1lez \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 Dra. \u00a0 Marlene \u00a0Rovira \u00a0Arias, \u00a0quien \u00a0act\u00faa \u00a0en \u00a0representaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 firmas \u00a0 Multiservicios \u00a0 Guanaca, \u00a0Ingeintegrales, \u00a0Alimentaci\u00f3n \u00a0 Sana, \u00a0 Somedi, \u00a0Jorge \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Lastra, \u00a0Proigua, \u00a0Cardiogen, \u00a0Sinteped, \u00a0 Cohospimed, \u00a0Serviodontolog\u00eda, \u00a0Asotec \u00a0RX, \u00a0Annis \u00a0Greco, \u00a0Asenfa, \u00a0Vimelab, \u00a0Instraumed \u00a0de \u00a0la Guajira, Ginecobstreta Unidos de la Guajira, Osiris \u00a0Salas \u00a0Romero, \u00a0Dixon \u00a0Montero \u00a0Uroguajira Sociedad M\u00e9dica de Consulta Externa, \u00a0por \u00a0valor \u00a0de \u00a0$237.637.792, \u00a0m\u00e1s \u00a0$30.000.000 \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0agencias en \u00a0derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Las \u00a0presuntas \u00a0irregularidades \u00a0detectadas son: montaje de firma en \u00a0el \u00a0texto, \u00a0para \u00a0darle \u00a0apariencia \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y autenticidad; las Salas de \u00a0decisi\u00f3n \u00a0se \u00a0celebran \u00a0los \u00a0d\u00edas \u00a0jueves \u00a0de \u00a0cada semana y la providencia se \u00a0encuentra \u00a0datada \u00a0el d\u00eda viernes 29-02-03: se hace referencia a una \u201cAcci\u00f3n \u00a0de \u00a0Conciliaci\u00f3n \u00a0Prejudicial\u201d \u00a0mientras \u00a0que en los considerando se habla de \u00a0una \u00a0 Audiencia \u00a0 de \u00a0 Conciliaci\u00f3n, \u00a0 celebrada \u00a0 ante \u00a0esa \u00a0corporaci\u00f3n. \u00a0La \u00a0conciliaci\u00f3n \u00a0se \u00a0hace \u00a0ante \u00a0el \u00a0Magistrado \u00a0Jos\u00e9 Mar\u00eda Armenta Fuentes cuyo \u00a0despacho \u00a0es \u00a0el 003 y en la radicaci\u00f3n aparece 001, que identifica el despacho \u00a0del \u00a0Dr. \u00a0Fernando Gonz\u00e1lez Carrizosa; aparece como radicaci\u00f3n consecutiva No. \u00a000749 \u00a0y \u00a0por \u00a0ser \u00a0principio de a\u00f1o a penas hab\u00edan radicado el expediente No. \u00a00061; \u00a0por \u00a0\u00faltimo se concilian agencias en derecho por valor de $30.000.000, a \u00a0favor \u00a0de \u00a0la Dra. Marlene Rovira, cuando el Tribunal no acepta la conciliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las mismas puesto que ellas deben ser fijadas por el juez cuando hay lugar a \u00a0ello. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Producto \u00a0 de \u00a0este \u00a0actuar \u00a0delictivo \u00a0se \u00a0ocasion\u00f3 \u00a0 un \u00a0 presunto \u00a0 detrimento \u00a0para \u00a0el \u00a0ente \u00a0p\u00fablico \u00a0equivalente \u00a0a \u00a0$167.186.450\u00bb.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N RELEVANTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0actuaci\u00f3n penal se inici\u00f3 a ra\u00edz de la denuncia presentada el \u00a022 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02003 \u00a0por \u00a0el \u00a0doctor \u00c1lvaro Rodr\u00edguez Bola\u00f1os, donde da \u00a0cuenta \u00a0de la falsificaci\u00f3n material de una supuesta providencia emitida por el \u00a0Tribunal \u00a0 Contencioso \u00a0 Administrativo \u00a0 de \u00a0la \u00a0Guajira, \u00a0relacionada \u00a0con \u00a0la \u00a0conciliaci\u00f3n \u00a0realizada \u00a0por \u00a0el \u00a0Hospital \u00a0Nuestra Se\u00f1ora de los Remedios con \u00a0personas que supuestamente le hab\u00edan prestado servicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0estos \u00a0hechos \u00a0fueron vinculados mediante indagatoria varias de \u00a0las \u00a0personas \u00a0que aparec\u00edan relacionadas con la falsificaci\u00f3n de documentos y \u00a0con\u00a0 \u00a0la \u00a0apropiaci\u00f3n de dineros pertenecientes a la entidad hospitalaria. \u00a0Entre \u00a0los \u00a0llamados \u00a0a \u00a0rendir \u00a0indagatoria \u00a0figuraba \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0RAFAEL \u00a0DANDARE \u00a0GONZ\u00c1LEZ, \u00a0quien \u00a0sab\u00eda que estaba siendo procesado y a pesar de ello decidi\u00f3 \u00a0alejarse \u00a0de \u00a0la \u00a0regi\u00f3n, \u00a0lo \u00a0que \u00a0motiv\u00f3 \u00a0que \u00a0fue \u00a0fuera \u00a0declarado persona \u00a0ausente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Mediante \u00a0resoluci\u00f3n del 16 de abril de 2008 la Fiscal\u00eda calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario y acus\u00f3 a ANDR\u00c9S RAFAEL DANDARE GONZ\u00c1LEZ en calidad \u00a0de \u00a0autor \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de peculado por apropiaci\u00f3n y falsedad material en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, consagrados en los art\u00edculos 397 y 287, inciso segundo, de \u00a0la \u00a0Ley 906 de 2004. Esta decisi\u00f3n qued\u00f3 ejecutoriada el 29 de agosto de 2008. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0Juzgado Segundo Penal del Circuito emiti\u00f3 sentencia el siete de \u00a0noviembre \u00a0de 2013 y conden\u00f3 al procesado DANDARE GONZ\u00c1LEZ a la pena principal \u00a0de \u00a0112 meses de prisi\u00f3n y a multa equivalente a veinticinco millones de pesos. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0le \u00a0impuso \u00a0la pena de inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicos \u00a0por \u00a0el mismo t\u00e9rmino. Lo anterior, por considerar que el \u00a0procesado \u00a0es \u00a0autor \u00a0penalmente \u00a0responsable \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de peculado por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0y falsedad material en documento p\u00fablico agravado, consagrados en \u00a0los art\u00edculos 397 y 287, inciso segundo, del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0defensor \u00a0de \u00a0ANDR\u00c9S RAFAEL DANDARE GONZ\u00c1LEZ interpuso recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0que \u00a0fue \u00a0resuelto \u00a0por el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Riohacha mediante providencia del ocho de abril de 2014. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la decisi\u00f3n del ad-quo y orden\u00f3 compulsar copias para \u00a0que \u00a0se \u00a0investigara \u00a0las otras apropiaciones il\u00edcitas y falsedades en que pudo \u00a0incurrir el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor \u00a0de \u00a0DANDARE GONZ\u00c1LEZ presenta \u00a0tres cargos en contra de la decisi\u00f3n del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0cargo: \u00a0La \u00a0sentencia \u00a0se dict\u00f3 en un juicio viciado de nulidad, por violaci\u00f3n del derecho \u00a0de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista \u00a0alega \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0caso se \u00a0presentaron \u00a0varias \u00a0irregularidades \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso de citaci\u00f3n del procesado \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0RAFAEL \u00a0DANDARE \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0a \u00a0las \u00a0audiencias preparatoria y de juicio \u00a0oral, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0se afect\u00f3 gravemente el derecho de defensa al punto que su \u00a0representado \u00a0fue \u00a0\u201cinvestigado \u00a0y \u00a0juzgado \u00a0sin ser \u00a0escuchado \u00a0 ni \u00a0 una \u00a0 sola \u00a0 vez \u00a0 en \u00a0 el \u00a0proceso \u00a0en \u00a0su \u00a0contra\u201d. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0cuestiona \u00a0que \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0realiz\u00f3 \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0preparatoria \u00a0sin \u00a0la presencia de las partes y, a pesar de ello,\u00a0 decret\u00f3 \u00a0como \u00a0 prueba \u00a0 de \u00a0 oficio \u00a0 los \u00a0 antecedentes \u00a0penales \u00a0y \u00a0policiales \u00a0de \u00a0su \u00a0defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0efecto, expone que en el expediente se conoc\u00eda la direcci\u00f3n de \u00a0su \u00a0representado \u00a0y, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0ello, \u00a0el Juzgado de primera instancia no le \u00a0envi\u00f3 \u00a0las \u00a0citaciones \u00a0a \u00a0su \u00a0lugar \u00a0de residencia y en su lugar ofici\u00f3 a una \u00a0emisora \u00a0para \u00a0que \u00a0le enterara de los requerimientos judiciales, sin que exista \u00a0evidencia de que dichos anuncios efectivamente se hicieron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El libelista acepta que por regla general no \u00a0es \u00a0necesario \u00a0notificar \u00a0el auto que fija fecha para la audiencia preparatoria, \u00a0pero \u00a0cuestiona \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0que \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0le \u00a0imparti\u00f3 \u00a0a esta parte del \u00a0proceso, \u00a0porque \u00a0la \u00a0dilaci\u00f3n \u00a0de la actuaci\u00f3n hac\u00eda aconsejable realizar la \u00a0citaci\u00f3n, \u00a0y, \u00a0adem\u00e1s, si el funcionario de primera instancia decidi\u00f3 citar a \u00a0las partes debi\u00f3 garantizar que todas recibieran la informaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0ello, considera que \u201cla sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el honorable Tribunal Superior del Distrito \u00a0Judicial \u00a0de Riohacha, confirm\u00f3 un fallo del Juzgado Segundo Penal del Circuito \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0ciudad, \u00a0caracterizado \u00a0por \u00a0una sucesi\u00f3n de errores y omisiones \u00a0jur\u00eddicos \u00a0que \u00a0impidi\u00f3 \u00a0que \u00a0nuestro \u00a0defendido \u00a0pudiera \u00a0ejercer \u00a0su derecho \u00a0fundamental \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa\u2026\u201d, \u00a0lo \u00a0que \u00a0considera \u00a0raz\u00f3n \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0declarar \u00a0la nulidad de lo actuado desde que el ad-quo \u00a0asumi\u00f3 el conocimiento del caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Segundo \u00a0cargo: \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0directa de la \u00a0ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 libelista \u00a0 considera \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0condenatorio \u00a0es \u00a0producto \u00a0de \u00a0la violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0su \u00a0representado \u00a0fue \u00a0condenado \u00a0a t\u00edtulo de autor de los delitos de \u00a0peculado \u00a0y \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0a \u00a0sabiendas de que otra de las \u00a0personas \u00a0que \u00a0inicialmente \u00a0fue \u00a0vinculada \u00a0a \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, pero que fue \u00a0procesada \u00a0en \u00a0otro \u00a0tr\u00e1mite a ra\u00edz de la ruptura de la unidad procesal que se \u00a0decret\u00f3 \u00a0en \u00a0una fase intermedia de la actuaci\u00f3n, fue condenada por los mismos \u00a0delitos \u00a0a t\u00edtulo de coautora del peculado y autora de la falsedad que ahora se \u00a0le endilgan a su representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0ello, \u00a0dice, \u00a0el Tribunal gener\u00f3 una situaci\u00f3n jur\u00eddicamente \u00a0absurda, \u00a0\u201cpues preexistiendo la condena en contra de \u00a0la \u00a0 se\u00f1ora \u00a0 MARLENE \u00a0 ROVIRA \u00a0ARIAS, \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0ya \u00a0se\u00f1alados, \u00a0mi \u00a0patrocinado, \u00a0si \u00a0fuera \u00a0culpable, \u00a0s\u00f3lo \u00a0pod\u00eda ser condenado como coautor del \u00a0delito \u00a0de \u00a0peculado \u00a0por apropiaci\u00f3n y absuelto por el de falsedad material en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0con relaci\u00f3n a este delito\u00a0 la justicia \u00a0penal \u00a0colombiana \u00a0ya \u00a0hab\u00eda condenado a su autora\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0 \u00a0referirse \u00a0 \u00a0a \u00a0 las \u00a0 normas \u00a0 trasgredidas, \u00a0 resalt\u00f3 \u00a0 que \u00a0\u201cel \u00a0error del juez de segunda instancia, se enmarca \u00a0en \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0LEGALIDAD \u00a0DE \u00a0LA \u00a0PENA \u00a0y \u00a0comporta una \u00a0trasgresi\u00f3n \u00a0a \u00a0una \u00a0norma \u00a0de derecho sustancial y no a una formalidad ritual. \u00a0Dicha \u00a0falencia \u00a0tuvo \u00a0como \u00a0g\u00e9nesis \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0ni el juez de primera \u00a0instancia \u00a0ni \u00a0el \u00a0de \u00a0segunda, \u00a0se \u00a0ocuparon \u00a0de aplicar las figuras de autor y \u00a0coautor, \u00a0las cuales, de conformidad con lo establecido en el art\u00edculo 29 de la \u00a0Ley 599 de 2000, se rigen por las siguientes definiciones\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0 \u00a0amparo \u00a0 \u00a0de \u00a0 estos \u00a0 argumentos \u00a0 solicita \u00a0 \u201ccasar \u00a0la \u00a0sentencia atacada y, fallar en sustituci\u00f3n absolviendo a \u00a0mi \u00a0defendido \u00a0del \u00a0cargo \u00a0de \u00a0falsedad material en documento p\u00fablico agravado, \u00a0como autor\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tercer \u00a0cargo: \u00a0Violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley, por error de hecho derivado de un falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0impugnante considera que el Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en un falso raciocinio, que dio lugar a la violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0en \u00a0la \u00a0modalidad de error de hecho, seg\u00fan lo regulado en la segunda parte \u00a0de \u00a0la causal primera de casaci\u00f3n, consagrada en el art\u00edculo 207 de la Ley 600 \u00a0de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0su \u00a0sentir, el Tribunal desconoci\u00f3 las reglas sobre presupuesto \u00a0aplicables \u00a0al \u00a0Hospital \u00a0Nuestra \u00a0Se\u00f1ora \u00a0de \u00a0los Remedios, lo que a su vez lo \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0concluir \u00a0erradamente \u00a0que \u00a0RAFAEL \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0DANDARE GONZ\u00c1LEZ ten\u00eda \u00a0disposici\u00f3n \u00a0 \u00a0jur\u00eddica \u00a0 \u00a0sobre \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0dineros \u00a0 p\u00fablicos \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 se \u00a0apoder\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0soporte \u00a0de \u00a0su \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0trascribe \u00a0algunos \u00a0apartes \u00a0del \u00a0Acuerdo \u00a0 emanado \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Junta \u00a0 Directiva \u00a0del \u00a0Hospital, \u00a0\u201cpor \u00a0medio \u00a0del \u00a0cual se adopta el Estatuto de la Empresa Social del \u00a0Estado\u00a0 \u00a0 \u00a0Hospital \u00a0 \u00a0Nuestra \u00a0 \u00a0Se\u00f1ora \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 Remedios\u201d.\u00a0 \u00a0All\u00ed, \u00a0resalta, \u00a0se \u00a0deja \u00a0claro \u00a0que \u00a0se \u00a0trata de una \u00a0\u201centidad con categor\u00eda especial de entidad p\u00fablica \u00a0descentralizada \u00a0del \u00a0orden \u00a0departamental, \u00a0dotada \u00a0de \u00a0personer\u00eda \u00a0jur\u00eddica, \u00a0patrimonio \u00a0propio \u00a0y \u00a0autonom\u00eda administrativa\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0los \u00a0p\u00e1rrafos \u00a0siguientes \u00a0el \u00a0libelista \u00a0trae \u00a0a colaci\u00f3n las \u00a0normas \u00a0sobre \u00a0presupuesto \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0\u00e9l, \u00a0le \u00a0eran \u00a0aplicables al Hospital \u00a0afectado \u00a0con \u00a0el \u00a0desfalco \u00a0y \u00a0que \u00a0fueron \u00a0desconocidas \u00a0por los falladores de \u00a0primera \u00a0y \u00a0segunda instancias. Todo para concluir que la funci\u00f3n de ordenar el \u00a0gasto \u00a0estaba \u00a0asignada \u00a0al \u00a0gerente \u00a0del Hospital y no a su representado, quien \u00a0ostentaba la calidad de asesor jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esta l\u00ednea de argumentaci\u00f3n, a lo largo \u00a0de \u00a0su \u00a0escrito \u00a0reitera \u00a0que su representado siempre se desempe\u00f1\u00f3 como asesor \u00a0jur\u00eddico \u00a0y \u00a0no como funcionario del nivel administrativo, que en el desarrollo \u00a0de \u00a0su \u00a0cargo \u00a0se \u00a0limitaba \u00a0a\u00a0 \u00a0\u201cdar \u00a0el visto \u00a0bueno\u201d \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto \u00a0de vista legal a las actuaciones que finalmente eran \u00a0tomadas \u00a0por \u00a0quienes \u00a0ten\u00edan \u00a0la \u00a0competencia \u00a0legal, esto es, \u201cRosa Cecilia \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0de \u00a0L\u00f3pez, \u00a0auxiliar \u00a0administrativa \u00a0en el Hospital, Miguel \u00c1ngel \u00a0P\u00e9rez \u00a0Bernier, \u00a0gerente \u00a0de \u00a0la entidad y, por ello, ordenador del gasto y del \u00a0doctor \u00a0 Juan \u00a0Carlos \u00a0Saavedra \u00a0G\u00f3mez, \u00a0subgerente \u00a0administrativo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Adem\u00e1s, \u00a0trae a colaci\u00f3n una sentencia del Consejo de Estado sobre \u00a0\u201cla \u00a0 ordenaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 gasto, \u00a0su \u00a0contenido, \u00a0y \u00a0diferencia \u00a0con \u00a0la \u00a0orden de pago\u201d, para afianzar la \u00a0idea \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0por no consultar suficientemente las \u00a0reglas sobre presupuesto, pues no es discutible que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0ordenaci\u00f3n \u00a0del \u00a0gasto, como bien lo afirma nuestro honorable Consejo de Estado, consiste en \u00a0que \u00a0previo \u00a0el \u00a0cumplimiento \u00a0de los requisitos de ley\u00a0 se comprometan los \u00a0recursos \u00a0presupuestales \u00a0de \u00a0la \u00a0entidad, \u00a0para despu\u00e9s ordenar su pago. Ambas \u00a0operaciones \u00a0est\u00e1n separadas tanto por el tiempo como la capacidad jur\u00eddica de \u00a0quienes \u00a0la realizan. La primera, como se ha iterado, est\u00e1 a cargo de la cabeza \u00a0del \u00a0\u00f3rgano \u00a0presupuestal, \u00a0para \u00a0nuestro \u00a0caso el se\u00f1or gerente del hospital, \u00a0quien \u00a0como \u00a0ordenador \u00a0del gasto, y representante legal de la entidad, tiene la \u00a0disponibilidad \u00a0jur\u00eddica \u00a0sobre los bienes de \u00e9sta. La segunda, la ordenaci\u00f3n \u00a0del \u00a0pago, \u00a0radica en otro u otros funcionarios, sin disponibilidad jur\u00eddica y, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0sin \u00a0capacidad \u00a0para \u00a0comprometer a la entidad\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n cuestiona el raciocinio del Tribunal \u00a0al \u00a0valorar \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0toda \u00a0vez que la auxiliar administrativa del hospital, \u00a0\u201cencargada \u00a0de \u00a0llevar \u00a0el \u00a0presupuesto\u201d, \u00a0declar\u00f3 \u00a0que era \u201cimposible \u00a0disponer \u00a0de los recursos sin una resoluci\u00f3n firmada por \u00a0el \u00a0gerente, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0sin \u00a0un \u00a0acto \u00a0administrativo \u00a0de \u00a0quien \u00a0s\u00ed ten\u00eda la \u00a0disponibilidad \u00a0jur\u00eddica de dichos recursos: el ordenador del gasto\u201d. \u00a0Agrega \u00a0que \u00a0el \u00a0error \u00a0en la valoraci\u00f3n de la prueba se hace \u00a0evidente \u00a0si \u00a0se \u00a0considera que \u201csi la disponibilidad \u00a0jur\u00eddica \u00a0sobre \u00a0tales recursos presupuestales hubiera estado en cabeza de otra \u00a0persona, \u00a0distinta al se\u00f1or Gerente, quienes cometieron el il\u00edcito no habr\u00edan \u00a0tenido \u00a0que \u00a0falsificar \u00a0la \u00a0firma \u00a0de dicho funcionario, falsificaci\u00f3n que fue \u00a0demostrada \u00a0 \u00a0mediante \u00a0 prueba \u00a0 pericial \u00a0 allegada \u00a0 al \u00a0 proceso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Basado \u00a0en lo anterior,\u00a0 concluye que a \u00a0su \u00a0representado \u00a0se le atribuy\u00f3 la disponibilidad jur\u00eddica sobre los recursos \u00a0del \u00a0hospital, \u00a0a \u00a0sabiendas \u00a0de que la naturaleza de su cargo permite descartar \u00a0que \u00a0tuviera \u00a0administraci\u00f3n \u00a0o \u00a0custodia de los mismos, m\u00e1xime si se tiene en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0no \u00a0existe \u00a0prueba \u00a0de \u00a0que \u00a0se le haya delegado expresamente dicha \u00a0funci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0que \u00a0dio \u00a0lugar \u00a0a \u00a0la \u00a0errada \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0porque \u00a0\u201csus calidades y funciones imped\u00edan que pudiera ser \u00a0autor del peculado por apropiaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 tanto, \u00a0 solicita \u00a0 \u201ccasar \u00a0la \u00a0sentencia atacada y, fallar en sustituci\u00f3n calificando a \u00a0nuestro \u00a0mandante \u00a0como \u00a0alguien que actu\u00f3 como un particular en el il\u00edcito de \u00a0la \u00a0 referencia. \u00a0 Esto \u00a0 es \u00a0 tratarlo \u00a0 como \u00a0interviniente, \u00a0en \u00a0el \u00a0il\u00edcito \u00a0mencionado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA SALA \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0art\u00edculo \u00a0213 de la Ley 600 de 2000 \u00a0establece \u00a0que \u00a0se \u00a0inadmitir\u00e1 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0cuando \u00a0el \u00a0libelo \u00a0no \u00a0re\u00fana los \u00a0requisitos establecidos en el art\u00edculo 212, ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos presupuestos, en su orden, corresponden \u00a0a \u00a0la identificaci\u00f3n de los sujetos procesales y de la sentencia demandada, una \u00a0s\u00edntesis \u00a0de \u00a0los hechos materia de juzgamiento y de la actuaci\u00f3n procesal, la \u00a0enunciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0normas que se estiman infringidas, la correcta selecci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0causal invocada y el adecuado desarrollo de los cargos formulados contra \u00a0la sentencia atacada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0se \u00a0debe \u00a0tener \u00a0claro \u00a0que \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la demanda de casaci\u00f3n no constituye una instancia adicional \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0contin\u00faa \u00a0discutiendo \u00a0posturas \u00a0que \u00a0ya \u00a0fueron \u00a0debatidas \u00a0y \u00a0derrotadas \u00a0al \u00a0estudiar \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de apelaci\u00f3n, bajo similares par\u00e1metros \u00a0argumentales, como si de un alegato ordinario se tratase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, la Sala ha puntualizado de tiempo \u00a0atr\u00e1s \u00a0que \u00a0al \u00a0impugnante le es exigible conjugar la sustentaci\u00f3n del recurso \u00a0extraordinario \u00a0con \u00a0sus \u00a0precisos \u00a0fines, \u00a0por \u00a0lo que los reproches formulados \u00a0deben \u00a0estar \u00a0encaminados \u00a0a \u00a0obtener \u00a0la efectividad del derecho material y las \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0los \u00a0intervinientes \u00a0en \u00a0el proceso penal, la unificaci\u00f3n de la \u00a0jurisprudencia \u00a0nacional \u00a0y\/o \u00a0la \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los agravios inferidos a las \u00a0partes \u00a0con la sentencia demandada, conforme lo establece el art\u00edculo 206 de la \u00a0Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0 \u00a0La demanda de casaci\u00f3n presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor del procesado\u00a0 DANDARE GONZ\u00c1LEZ no re\u00fane los requisitos \u00a0para \u00a0su \u00a0admisi\u00f3n, \u00a0porque \u00a0ninguno \u00a0de los cargos fue debidamente sustentado. \u00a0Para \u00a0dar \u00a0respuesta \u00a0a \u00a0los \u00a0diferentes \u00a0planteamientos \u00a0del impugnante, ser\u00e1n \u00a0abordados en el mismo orden propuesto en el libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0 Primer \u00a0cargo: \u00a0La sentencia se dict\u00f3 en un juicio viciado de \u00a0nulidad, por violaci\u00f3n del derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente a este primer cargo, encuentra la Sala \u00a0que \u00a0el \u00a0defensor de ANDR\u00c9S RAFAEL DANDARE GONZ\u00c1LEZ no sustent\u00f3 adecuadamente \u00a0la \u00a0causal invocada. En primer t\u00e9rmino,\u00a0 porque no demostr\u00f3 las supuestas \u00a0irregularidades \u00a0 que, \u00a0seg\u00fan \u00a0\u00e9l,\u00a0 \u00a0dieron \u00a0lugar \u00a0a \u00a0que \u00a0su \u00a0defendido \u00a0\u201cfuera \u00a0investigado \u00a0y \u00a0juzgado sin ser escuchado ni \u00a0una \u00a0sola \u00a0vez \u00a0en el proceso en su contra\u201d. Adem\u00e1s, \u00a0porque \u00a0no explic\u00f3 la trascendencia de los errores que le atribuy\u00f3 al fallador \u00a0de primera instancia en relaci\u00f3n con la audiencia preparatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0errores \u00a0en \u00a0las \u00a0citaciones, \u00a0la Sala pudo constatar en el expediente que la Fiscal\u00eda General de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n utiliz\u00f3 diversos mecanismos para lograr la comparecencia de ANDR\u00c9S \u00a0RAFAEL \u00a0DANDARE \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0a \u00a0efectos \u00a0de escucharlo en indagatoria: primero lo \u00a0cit\u00f3 \u00a0y \u00a0luego\u00a0 \u00a0orden\u00f3 \u00a0su \u00a0captura. \u00a0Los \u00a0investigadores \u00a0encargados de \u00a0realizar \u00a0la \u00a0aprehensi\u00f3n \u00a0informaron \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0direcci\u00f3n donde deb\u00eda ser \u00a0localizado \u00a0el \u00a0procesado \u00a0se les dijo que \u00e9ste se fue a vivir a Canad\u00e1, y que \u00a0los \u00a0 vecinos \u00a0 mencionaron \u00a0 que \u00a0 hac\u00eda \u00a0varios \u00a0meses\u00a0 \u00a0no \u00a0lo \u00a0ve\u00edan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0 est\u00e1 \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0DANDARE \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0ten\u00eda \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la existencia de este proceso, de lo que da \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0poder \u00a0que \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0a \u00a0un \u00a0abogado para que asumiera su defensa \u00a0t\u00e9cnica \u00a0en \u00a0la \u00a0primera \u00a0parte \u00a0de la actuaci\u00f3n y, luego, el escrito que hizo \u00a0llegar \u00a0anunciando \u00a0el \u00a0nombre \u00a0del \u00a0profesional \u00a0del \u00a0derecho \u00a0que asumir\u00eda su \u00a0defensa \u00a0 despu\u00e9s \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 emitiera \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0consta \u00a0en \u00a0la foliatura que en \u00a0diversas \u00a0ocasiones la Fiscal\u00eda y el Juzgado de primera instancia le remitieron \u00a0citaciones\u00a0 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0al \u00a0inmueble \u00a0donde resid\u00eda hasta antes de que \u00a0fuera \u00a0buscado por los investigadores que ten\u00edan a cargo su captura, pero nunca \u00a0compareci\u00f3 \u00a0a \u00a0notificarse \u00a0de \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0proferidas \u00a0a \u00a0lo \u00a0largo de lo \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0ni \u00a0a las audiencias programadas dentro del tr\u00e1mite. As\u00ed sucedi\u00f3, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0para la audiencia de juicio oral programada para el 20 de febrero \u00a0de \u00a02013, \u00a0que \u00a0finalmente \u00a0no pudo realizarse por inasistencia del fiscal y del \u00a0defensor de otro de los procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0la \u00a0audiencia programada para el 20 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02013 se vio truncada por las razones atr\u00e1s referidas, se program\u00f3 \u00a0como \u00a0nueva \u00a0fecha \u00a0el 23 de julio de 2013 y, seg\u00fan consta en el expediente, en \u00a0esta \u00a0oportunidad \u00a0al \u00a0procesado ANDR\u00c9S RAFAEL DANDARE se le cit\u00f3 a trav\u00e9s de \u00a0la \u00a0emisora \u00a0radial \u00a0a \u00a0cargo \u00a0del \u00a0Comandante de Polic\u00eda de Riohacha. Para esa \u00a0fecha \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0su \u00a0defensor \u00a0de confianza, pero aqu\u00e9l, tal y como ven\u00eda \u00a0sucediendo,\u00a0 no compareci\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Durante \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0de \u00a0juicio \u00a0oral \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0RAFAEL \u00a0DANDARE \u00a0no hizo ninguna anotaci\u00f3n en torno a la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0\u00e9ste, \u00a0ni reclam\u00f3 por alguna irregularidad en las citaciones, ni \u00a0solicit\u00f3 \u00a0un \u00a0espacio \u00a0o aplazamiento para que su representado pudiera entregar \u00a0su \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0los hechos, lo que reafirma la idea de que el procesado no fue \u00a0escuchado \u00a0a \u00a0lo largo de la actuaci\u00f3n por su decisi\u00f3n de alejarse del proceso \u00a0y no porque se le haya negado la oportunidad de hacerlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0igual \u00a0manera, DANDARE GONZ\u00c1LEZ o su defensor nunca le hicieron \u00a0saber \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda o al Juzgado que aqu\u00e9l hab\u00eda regresado a la regi\u00f3n ni \u00a0indicaron \u00a0la \u00a0direcci\u00f3n \u00a0donde \u00a0pod\u00eda \u00a0ser \u00a0ubicado, \u00a0a pesar de que exist\u00eda \u00a0constancia \u00a0en \u00a0el \u00a0plenario \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0hab\u00eda ido para otro pa\u00eds, seg\u00fan lo \u00a0inform\u00f3 \u00a0su \u00a0progenitora \u00a0a los policiales que fueron a hacer efectiva la orden \u00a0de \u00a0captura, \u00a0lo \u00a0que de alguna manera fue corroborado por sus vecinos en cuanto \u00a0le informaron a los agentes que hac\u00eda varios meses no lo ve\u00edan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Es claro que DANDARE GONZ\u00c1LEZ segu\u00eda desde \u00a0lejos \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0proceso. \u00a0En \u00a0efecto, una vez resuelto el recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0el Tribunal le envi\u00f3 un oficio a la \u00a0direcci\u00f3n \u00a0varias \u00a0veces referida por el libelista, cit\u00e1ndolo para notificarle \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de segunda instancia. En este caso tampoco se cont\u00f3 con su\u00a0 \u00a0presencia \u00a0en \u00a0los \u00a0estrados \u00a0judiciales. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0una \u00a0vez \u00a0conocida \u00a0la \u00a0dimisi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 su \u00a0defensor \u00a0de \u00a0confianza, \u00a0hizo \u00a0llegar \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0escrito, \u00a0autenticado \u00a0en \u00a0la ciudad de Barranquilla,\u00a0 a trav\u00e9s del cual inform\u00f3 el \u00a0nombre \u00a0del togado que en adelante tendr\u00eda a cargo su representaci\u00f3n judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0la \u00a0citaci\u00f3n a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0emisora \u00a0local, a la que acudi\u00f3 el juzgado, resultaba un medio \u00a0razonable, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0por encajar en lo dispuesto en el art\u00edculo 151 de la Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0sino \u00a0adem\u00e1s \u00a0por las verificaciones que previamente se hab\u00edan \u00a0hecho \u00a0sobre \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n del procesado de no comparecer a ninguna citaci\u00f3n o \u00a0audiencia a lo largo de la actuaci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, el libelista no demostr\u00f3 que a \u00a0su \u00a0representado \u00a0se \u00a0le \u00a0haya \u00a0truncado \u00a0la \u00a0posibilidad de ser escuchado en el \u00a0proceso, \u00a0debido \u00a0a \u00a0las \u00a0deficiencias \u00a0en \u00a0las notificaciones realizadas por el \u00a0juzgado \u00a0que \u00a0tuvo \u00a0a cargo la primera instancia. Lo que indica el expediente es \u00a0que \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0RAFAEL \u00a0DANDARE \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0siempre \u00a0tuvo conocimiento del proceso \u00a0seguido \u00a0en \u00a0su \u00a0contra \u00a0y, \u00a0a pesar de ello, tom\u00f3 la decisi\u00f3n de alejarse del \u00a0mismo, \u00a0cuid\u00e1ndose \u00a0s\u00ed \u00a0de \u00a0asignar \u00a0abogados \u00a0de \u00a0su \u00a0confianza \u00a0para \u00a0que lo \u00a0representaran en las audiencias y dem\u00e1s actuaciones relevantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo expresado hasta ahora sobre la citaci\u00f3n a \u00a0la \u00a0audiencia de juicio oral es aplicable a las cr\u00edticas que hace el impugnante \u00a0en \u00a0 torno \u00a0a \u00a0la \u00a0manera \u00a0como \u00a0su \u00a0representado \u00a0fue \u00a0citado \u00a0a \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0preparatoria. \u00a0As\u00ed, \u00a0frente \u00a0al \u00a0primer \u00a0cargo \u00a0s\u00f3lo \u00a0queda \u00a0por \u00a0analizar \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0yerro \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0le \u00a0atribuye \u00a0al \u00a0juez de primera \u00a0instancia, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0celebrar la audiencia preparatoria sin la presencia \u00a0de \u00a0 las \u00a0 partes \u00a0y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0haber \u00a0decretado \u00a0como \u00a0prueba \u00a0de \u00a0oficio \u00a0los \u00a0antecedentes \u00a0 penales \u00a0y \u00a0policiales \u00a0del \u00a0procesado \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0RAFAEL \u00a0DANDARE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aun \u00a0bajo \u00a0el entendido de que el Juzgado se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0al \u00a0realizar \u00a0una \u00a0audiencia \u00a0preparatoria \u00a0sin \u00a0la \u00a0presencia de las \u00a0partes, \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0omiti\u00f3 \u00a0el \u00a0deber de demostrar la trascendencia de esa \u00a0equivocaci\u00f3n, \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0estaba \u00a0obligado porque ello hace parte de\u00a0 las \u00a0cargas \u00a0 argumentativas \u00a0inherentes \u00a0al \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0porque \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0ha \u00a0emitido diversos pronunciamientos sobre el tema, aclarando que \u00a0ese \u00a0tipo \u00a0de \u00a0irregularidades \u00a0no \u00a0acarrea \u00a0necesariamente \u00a0la \u00a0anulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0efecto, la Sala ha precisado que en el contexto de la Ley 600 de \u00a02000 \u00a0 el \u00a0 hecho \u00a0 de \u00a0 pretermitir \u00a0 la \u00a0 audiencia \u00a0preparatoria \u00a0no \u00a0conduce \u00a0irremediablemente \u00a0a \u00a0la \u00a0anulaci\u00f3n \u00a0de la actuaci\u00f3n, m\u00e1xime si, como en este \u00a0caso, \u00a0durante \u00a0el \u00a0traslado \u00a0de \u00a0que trata el art\u00edculo 400 \u00eddem las partes no \u00a0presentaron \u00a0solicitudes \u00a0de nulidad o de cualquier otro orden (CSJ SC,\u00a0 11 \u00a0Abr 2012, Rad. 33085). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0 se \u00a0 ha \u00a0 establecido \u00a0 que \u00a0la \u00a0celebraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0preparatoria \u00a0sin \u00a0la presencia del defensor no \u00a0acarrea \u00a0la nulidad de lo actuado si no se demuestra la trascendencia del error, \u00a0principalmente \u00a0si las partes no hab\u00edan hecho solicitudes y el juez no decret\u00f3 \u00a0pruebas de oficio (CSJ ST,\u00a0 02 Feb 2012, Rad. 58122). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Verificada \u00a0la \u00a0analog\u00eda \u00a0f\u00e1ctica \u00a0entre los casos tratados por la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0las decisiones citadas y el asunto que ahora se resuelve, se advierte \u00a0que \u00a0existe \u00a0coincidencia \u00a0en \u00a0que \u00a0ninguna \u00a0de las partes present\u00f3 solicitudes \u00a0durante \u00a0el \u00a0traslado regulado en el art\u00edculo 400, pero se diferencian en\u00a0 \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0el \u00a0juez s\u00ed decret\u00f3 pruebas de oficio. Esta situaci\u00f3n no \u00a0impide \u00a0la aplicaci\u00f3n de las reglas establecidas en las decisiones en cita, por \u00a0las razones que se exponen a continuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado decret\u00f3 de oficio la obtenci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0antecedentes\u00a0 \u00a0penales \u00a0y policivos de los acusados. Frente a este \u00a0aspecto, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0no explic\u00f3 c\u00f3mo esa decisi\u00f3n afect\u00f3 los derechos de \u00a0su \u00a0representado, \u00a0lo \u00a0que \u00a0impide realizar un an\u00e1lisis de fondo de este punto, \u00a0m\u00e1xime \u00a0si se tiene en cuenta\u00a0 que en la sentencia de primera instancia se \u00a0consider\u00f3 \u00a0la falta de antecedentes de DANDARE GONZ\u00c1LEZ como una circunstancia \u00a0de \u00a0menor \u00a0punibilidad, \u00a0que incidi\u00f3 favorablemente en la tasaci\u00f3n de la pena, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0parti\u00f3 \u00a0del \u00a0primero \u00a0de \u00a0los \u00a0cuartos \u00a0a \u00a0que hace alusi\u00f3n el \u00a0art\u00edculo \u00a061 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal. As\u00ed, es claro que si el Juzgado incurri\u00f3 en \u00a0alguna \u00a0irregularidad, \u00a0la misma, adem\u00e1s de poco trascendente,\u00a0 benefici\u00f3 \u00a0al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0estas \u00a0razones, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0no \u00a0puede \u00a0admitirse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.2. \u00a0 \u00a0 \u00a0Segundo \u00a0 \u00a0 cargo: \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la ley, consistente en haber condenado a \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0RAFAEL DANDARE GONZ\u00c1LEZ en calidad de autor de los delitos de peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n\u00a0 \u00a0y \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0cuando \u00a0ya \u00a0otra \u00a0persona, \u00a0en \u00a0otro \u00a0proceso, \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0condenada \u00a0por los mismos hechos, en \u00a0calidad de coautora de peculado y autora de delito de falsedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Lo \u00a0primero que debe advertirse es que el impugnante no cumpli\u00f3 con \u00a0las \u00a0cargas argumentativas b\u00e1sicas cuando se invoca como causal de casaci\u00f3n la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, pues se limit\u00f3 a hacer expresiones gen\u00e9ricas \u00a0sobre \u00a0el principio de legalidad de la pena y las normas que regulan la autor\u00eda \u00a0y \u00a0la \u00a0coautor\u00eda, \u00a0pero no indic\u00f3 con precisi\u00f3n las\u00a0 normas violadas, ni \u00a0explic\u00f3 \u00a0si \u00a0su \u00a0reproche \u00a0se \u00a0orienta a demostrar la aplicaci\u00f3n indebida o la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0 err\u00f3nea \u00a0 de \u00a0 unos \u00a0 determinados \u00a0 preceptos \u00a0 legales. \u00a0La \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0m\u00e1s \u00a0generosa \u00a0de \u00a0su \u00a0escrito \u00a0permitir\u00eda concluir que quiso \u00a0orientar\u00a0 \u00a0su \u00a0reproche \u00a0a \u00a0la \u00a0inaplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0normas \u00a0que debieron ser \u00a0tenidas \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0para \u00a0resolver \u00a0el \u00a0caso, \u00a0pero \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0decir \u00a0que \u00a0\u201cni \u00a0el \u00a0juez de primera instancia ni el de segunda, \u00a0se \u00a0ocuparon \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0las \u00a0figuras de autor y de coautor\u2026\u201d, \u00a0lo que bajo ninguna circunstancia puede tenerse como sustentaci\u00f3n \u00a0suficiente del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0cambio \u00a0de \u00a0la sustentaci\u00f3n a que estaba \u00a0obligado, \u00a0se limit\u00f3 a decir que el hecho de que otra procesada, en un tr\u00e1mite \u00a0diferente, \u00a0haya sido condenada por estos mismos hechos como coautora del delito \u00a0de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0y \u00a0autora \u00a0del \u00a0delito \u00a0de falsedad material en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, imped\u00eda que su representado fuera condenado por los mismos \u00a0delitos \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0autor. \u00a0Este \u00a0argumento es insuficiente para tener por \u00a0debidamente \u00a0sustentado \u00a0el \u00a0cargo \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la ley, por las \u00a0razones \u00a0expuestas \u00a0en el p\u00e1rrafo anterior y porque el libelista no explica por \u00a0qu\u00e9 \u00a0las decisiones tomadas en otro proceso eran determinantes para analizar la \u00a0responsabilidad \u00a0penal de su defendido.\u00a0 Adem\u00e1s, la realidad procesal a la \u00a0que alude no coincide con los datos consagrados en el plenario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0efecto, \u00a0en \u00a0el \u00a0auto \u00a0del primero de agosto de 2012, el Juzgado \u00a0Segundo \u00a0 Penal \u00a0 del \u00a0 Circuito \u00a0 de \u00a0 Riohacha \u00a0 decret\u00f3 \u00a0la \u00a0\u201cpreclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n en favor de la procesada MARLENE \u00a0ROVIRA \u00a0ARIAS\u201d, \u00a0tras \u00a0constatar que \u00e9sta ya hab\u00eda \u00a0sido \u00a0juzgada \u00a0por \u00a0los \u00a0mismos \u00a0hechos. \u00a0En dicho prove\u00eddo se hizo constar que \u00a0ROVIRA \u00a0 ARIAS \u00a0 fue \u00a0 condenada \u00a0 el \u00a028 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a02009, \u00a0\u201ccomo \u00a0autora \u00a0material \u00a0y \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito \u00a0de peculado por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0en \u00a0grado de interviniente en concurso sucesivo y heterog\u00e9neo por \u00a0acci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0punible de falsedad material en documento p\u00fablico, en calidad \u00a0de autor\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0la \u00a0misma decisi\u00f3n se lee que la condena proferida en contra de \u00a0ROVIRA \u00a0ARIAS \u00a0fue apelada y que al decidir el recurso de apelaci\u00f3n el Tribunal \u00a0Superior \u00a0 de \u00a0 Riohacha \u00a0 \u201cresolvi\u00f3 \u00a0declarar \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0derivada \u00a0de \u00a0los delitos de peculado por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0interviniente \u00a0y \u00a0falsedad \u00a0material en documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0por \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0formul\u00f3 acusaci\u00f3n en contra de MARLENE ROVIRA \u00a0ARIAS. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con el art\u00edculo 39 de la Ley 600 de \u00a02000, \u00a0orden\u00f3 a favor de la antes mencionada la cesaci\u00f3n de todo procedimiento \u00a0por \u00a0 \u00a0raz\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0tales \u00a0 \u00a0infracciones \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0 penal\u201d. \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0simple \u00a0vista \u00a0puede \u00a0apreciarse \u00a0que \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal que \u00a0expresa \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0es \u00a0muy \u00a0diferente \u00a0a \u00a0lo relacionado por el Juzgado al \u00a0decidir \u00a0sobre \u00a0la \u00a0preclusi\u00f3n, \u00a0pues si el Tribunal orden\u00f3 la \u201ccesaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 todo \u00a0 procedimiento \u00a0 a \u00a0favor \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0ROVIRA \u00a0 \u00a0 \u00a0ARIAS\u201d,\u00a0 \u00a0 por \u00a0 haber \u00a0 operado \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n, \u00a0no puede afirmarse que dicha procesada haya sido condenada, como \u00a0lo afirma el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0impugnante \u00a0omite \u00a0considerar \u00a0que \u00a0las \u00a0conductas reprochadas a \u00a0ROVIRA \u00a0ARIAS \u00a0y \u00a0DANDARE \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0fueron delimitadas desde el comienzo de la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0a \u00a0\u00e9ste \u00a0se \u00a0le \u00a0atribuye haber aprovechado su condici\u00f3n de \u00a0asesor \u00a0jur\u00eddico \u00a0del \u00a0Hospital \u00a0para \u00a0adelantar un tr\u00e1mite que dio lugar a la \u00a0millonaria \u00a0 defraudaci\u00f3n, \u00a0 para \u00a0lo \u00a0que \u00a0fue \u00a0necesario \u00a0falsificar \u00a0algunos \u00a0documentos, \u00a0 mientras \u00a0que\u00a0 \u00a0aqu\u00e9lla \u00a0fue \u00a0llamada \u00a0a \u00a0responder \u00a0por \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0estos hechos en calidad de particular, porque simul\u00f3 ser la \u00a0apoderada \u00a0de varios contratistas del centro hospitalario y reclam\u00f3 los cheques \u00a0expedidos \u00a0de \u00a0manera \u00a0irregular. \u00a0As\u00ed, \u00a0es \u00a0ostensible \u00a0la diferencia entre la \u00a0conducta \u00a0por la que fue llamada a responder ROVIRA ARIAS y la que se le endilga \u00a0a DANDARE GONZ\u00c1LEZ, as\u00ed se relacionen con los mismos hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por dem\u00e1s, la calificaci\u00f3n jur\u00eddica que se \u00a0haga \u00a0en \u00a0un \u00a0proceso \u00a0no incide en las decisiones que deban tomarse en otro, ya \u00a0que\u00a0 \u00a0en \u00a0cada \u00a0escenario judicial las partes pueden presentar los alegatos \u00a0de \u00a0orden \u00a0jur\u00eddico \u00a0y \u00a0f\u00e1ctico \u00a0que \u00a0consideren \u00a0procedentes \u00a0y el juez tiene \u00a0autonom\u00eda para tomar las decisiones a que haya lugar.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Las \u00a0diferencias \u00a0en \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0unos \u00a0mismos \u00a0hechos, \u00a0cuando ocurre la ruptura de la unidad procesal, puede obedecer a muchas \u00a0razones. \u00a0A \u00a0manera \u00a0de ejemplo, es posible que se cometan errores en uno de los \u00a0procesos, \u00a0que \u00a0no \u00a0incidan \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad de otros \u00a0procesados \u00a0en \u00a0tr\u00e1mites \u00a0diferentes. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0es \u00a0que \u00a0una \u00a0persona \u00a0sea \u00a0condenada \u00a0 en \u00a0una \u00a0determinada \u00a0calidad \u00a0(autora, \u00a0por \u00a0ejemplo) \u00a0y \u00a0luego \u00a0se \u00a0establezca \u00a0que hubo participaci\u00f3n de otros sujetos y ello abra la puerta a una \u00a0hip\u00f3tesis de coautor\u00eda o de otras formas de participaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0todo \u00a0caso, \u00a0quien \u00a0alegue \u00a0ese \u00a0tipo de circunstancias tiene la \u00a0carga \u00a0de \u00a0demostrar por qu\u00e9 lo acaecido en otro proceso puede\u00a0 incidir de \u00a0manera \u00a0determinante \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0en \u00a0otro \u00a0tr\u00e1mite, \u00a0al punto de llevar a \u00a0concluir \u00a0que una decisi\u00f3n judicial, amparada por la presunci\u00f3n de legalidad y \u00a0acierto, \u00a0entra\u00f1a \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley. En el escrito presentado \u00a0por el impugnante no aparece ninguna explicaci\u00f3n en este sentido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0las razones principales para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0debidamente sustentado son: (i) la falta de \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0lo \u00a0resuelto \u00a0en \u00a0otra actuaci\u00f3n, frente a otra \u00a0procesada, \u00a0ten\u00eda \u00a0incidencia \u00a0en la soluci\u00f3n del caso objeto de estudio; (ii) \u00a0la \u00a0falta \u00a0de concreci\u00f3n sobre las normas jur\u00eddicas supuestamente violadas por \u00a0los \u00a0falladores \u00a0de \u00a0primera \u00a0y \u00a0segunda \u00a0instancias, \u00a0y \u00a0(iii) \u00a0la \u00a0carencia de \u00a0argumentos \u00a0sobre \u00a0la \u00a0modalidad de la supuesta violaci\u00f3n de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.3. \u00a0 \u00a0 \u00a0Tercer \u00a0 \u00a0 cargo: \u00a0Violaci\u00f3n indirecta de la ley, por error de hecho derivado de un \u00a0falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0tercer \u00a0cargo \u00a0tampoco fue sustentado de manera adecuada, porque \u00a0el \u00a0libelista \u00a0no se ocupa de demostrar de qu\u00e9 manera los falladores de primera \u00a0y \u00a0segunda \u00a0instancias \u00a0trasgredieron \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica. No indica \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, las expresiones del sentido \u00a0com\u00fan, \u00a0las \u00a0reglas t\u00e9cnico cient\u00edficas o las reglas de la l\u00f3gica que fueron \u00a0desconocidas \u00a0o \u00a0indebidamente \u00a0utilizadas \u00a0al \u00a0valorar \u00a0las \u00a0pruebas, lo que de \u00a0entrada \u00a0conspira \u00a0contra \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de que la demanda fuera admitida por \u00a0este cargo en particular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Adem\u00e1s, \u00a0 bajo \u00a0 la \u00a0 \u00e9gida \u00a0 de \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio,\u00a0 \u00a0entremezcla cuestionamientos incipientes sobre la valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0 la \u00a0 prueba \u00a0 y \u00a0argumentos \u00a0orientados \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0los \u00a0falladores \u00a0desconocieron \u00a0algunos apartes del ordenamiento jur\u00eddico, esto \u00faltimo atacable \u00a0por \u00a0la \u00a0senda \u00a0de la violaci\u00f3n directa de la ley sustancial. En efecto, dedica \u00a0una \u00a0parte \u00a0considerable \u00a0de \u00a0su escrito a analizar las reglas sobre presupuesto \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0\u00e9l, \u00a0fueron \u00a0desconocidas \u00a0o \u00a0indebidamente \u00a0interpretadas por el \u00a0Juzgado y el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0el libelista estructura su ataque bajo presupuestos \u00a0que \u00a0no \u00a0corresponden \u00a0al desarrollo de la Jurisprudencia de esta Corte sobre lo \u00a0que \u00a0 \u00a0debe \u00a0 \u00a0entenderse \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0\u201cdisponibilidad \u00a0jur\u00eddica\u201d \u00a0de \u00a0los \u00a0bienes p\u00fablicos en el contexto \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0que \u00a0dio \u00a0lugar \u00a0a \u00a0una clara \u00a0desviaci\u00f3n del objeto de debate. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tiempo \u00a0atr\u00e1s \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0ha \u00a0aclarado \u00a0que la determinaci\u00f3n de la disponibilidad jur\u00eddica de los bienes, en \u00a0el \u00a0contexto \u00a0del \u00a0delito \u00a0de peculado, no depende de que la administraci\u00f3n del \u00a0patrimonio \u00a0p\u00fablico \u00a0le \u00a0haya \u00a0sido \u00a0expresamente \u00a0confiada \u00a0a un funcionario a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de una ley o cualquier otro tipo de norma. Lo fundamental es determinar \u00a0si \u00a0\u201cel cumplimiento de sus atribuciones es id\u00f3neo e \u00a0incide \u00a0en \u00a0la \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0del \u00a0patrimonio estatal\u201d \u00a0(entre otras, CSJ SC,\u00a0 11 Dic 2013, Rad. 40935). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed, \u00a0la \u00a0ruta \u00a0argumentativa elegida por el recurrente le impon\u00eda \u00a0la \u00a0carga de explicar por qu\u00e9 no son aceptables los planteamientos expuestos en \u00a0los \u00a0fallos \u00a0impugnados \u00a0en torno al v\u00ednculo que existe entre las funciones del \u00a0procesado \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0RAFAEL \u00a0DANDARE \u00a0GONZ\u00c1LEZ en su calidad de asesor jur\u00eddico \u00a0del\u00a0 \u00a0Hospital \u00a0y\u00a0 \u00a0la \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0il\u00edcita \u00a0del \u00a0dinero \u00a0p\u00fablico, \u00a0m\u00e1xime \u00a0si \u00a0se \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0en primera y segunda instancias se hizo \u00a0\u00e9nfasis \u00a0en \u00a0que \u00a0DANDARE GONZ\u00c1LEZ no era el ordenador del gasto, pero s\u00ed era \u00a0el \u00a0encargado \u00a0de realizar las conciliaciones e impulsar parte del tr\u00e1mite para \u00a0que \u00a0la \u00a0entidad \u00a0hospitalaria le pagara a los acreedores, y fue precisamente en \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0esas \u00a0funciones \u00a0que \u00a0falsific\u00f3 \u00a0documentos \u00a0para simular una \u00a0conciliaci\u00f3n \u00a0inexistente \u00a0y \u00a0realiz\u00f3 \u00a0lo \u00a0que ordinariamente le correspond\u00eda \u00a0para \u00a0lograr \u00a0la \u00a0emisi\u00f3n \u00a0de los cheques que a la postre\u00a0 fueron cobrados \u00a0por MARLENE ROVIRA ARIAS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0claro entonces que la condena emitida en \u00a0contra \u00a0de \u00a0DANDARE \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0no \u00a0se \u00a0basa \u00a0en \u00a0que \u00e9ste ten\u00eda a su cargo la \u00a0ordenaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 gasto \u00a0 ni \u00a0las \u00a0otras \u00a0funciones \u00a0asignadas \u00a0a \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0funcionarios administrativos del hospital. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ante \u00a0esta realidad, el impugnante dedic\u00f3 sus esfuerzos a demostrar \u00a0que \u00a0su \u00a0representado no era el ordenador del gasto y, desde esa perspectiva, no \u00a0ten\u00eda \u00a0la \u00a0disponibilidad \u00a0jur\u00eddica de los dineros del hospital. Hizo \u00e9nfasis \u00a0en \u00a0que \u00a0la \u00a0funci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0representado \u00a0se reduc\u00eda a lograr conciliaciones \u00a0extrajudiciales \u00a0con \u00a0los \u00a0acreedores, que luego eran presentadas a la Gerencia, \u00a0lo \u00a0que, seg\u00fan \u00e9l, no implica disponibilidad jur\u00eddica, porque \u201cse \u00a0trataba \u00a0de \u00a0alcanzar \u00a0acuerdos \u00a0de \u00a0pago, sobre obligaciones ya \u00a0contra\u00eddas \u00a0por \u00a0la \u00a0Empresa \u00a0Social \u00a0del Estado en referencia y, por lo tanto, \u00a0sobre \u00a0compromisos \u00a0sobre \u00a0los \u00a0que \u00a0ya \u00a0se \u00a0hab\u00eda cristalizado la capacidad de \u00a0ordenaci\u00f3n \u00a0del \u00a0gasto y sobre los cuales se hab\u00edan cumplido los requisitos de \u00a0ley: \u00a0 el \u00a0 certificado \u00a0 de \u00a0 disponibilidad \u00a0 presupuestal \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 registro \u00a0presupuestal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Lo \u00a0expuesto \u00a0por \u00a0el libelista no entra\u00f1a un ataque verdaderamente \u00a0sustentado \u00a0al \u00a0fallo \u00a0condenatorio,\u00a0 \u00a0porque \u00a0precisamente \u00a0lo \u00a0que \u00a0se le \u00a0reprocha \u00a0a DANDARE GONZ\u00c1LEZ es haber intervenido, en ejercicio de su funci\u00f3n, \u00a0para \u00a0que \u00a0esos \u00a0dineros dispuestos por las directivas del Hospital para el pago \u00a0de \u00a0las \u00a0acreencias \u00a0no \u00a0fueran utilizados para los fines previstos y terminaran \u00a0engrosando \u00a0su \u00a0patrimonio \u00a0econ\u00f3mico. As\u00ed, se insiste, la carga argumentativa \u00a0del \u00a0impugnante \u00a0no consist\u00eda en demostrar que el procesado no era el ordenador \u00a0del \u00a0gasto, \u00a0sino \u00a0en \u00a0desvirtuar \u00a0lo \u00a0expresado por el Juzgado y el Tribunal en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la \u00a0evidente \u00a0conexi\u00f3n entre el cargo que ostentaba y la apropiaci\u00f3n \u00a0il\u00edcita \u00a0del \u00a0dinero, seg\u00fan los lineamientos jurisprudenciales relacionados en \u00a0la primera parte de este apartado.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de varias falsedades para lograr el \u00a0apoderamiento \u00a0del dinero, el libelista se limita a decir que ello es indicativo \u00a0de \u00a0que \u00a0su \u00a0representado \u00a0no \u00a0ten\u00eda la disponibilidad jur\u00eddica de los dineros \u00a0del\u00a0 \u00a0hospital. \u00a0Con \u00a0esta \u00a0aseveraci\u00f3n \u00a0tampoco se cumple el requisito de \u00a0debida \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la demanda, porque el impugnante, seg\u00fan se ha dicho, \u00a0ten\u00eda \u00a0la \u00a0carga \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0desconexi\u00f3n \u00a0entre la funci\u00f3n asignada a \u00a0DANDARE \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0y \u00a0el \u00a0apoderamiento \u00a0il\u00edcito \u00a0de los dineros p\u00fablicos. La \u00a0falsificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0documentos \u00a0simplemente \u00a0le \u00a0permiti\u00f3 \u00a0simular \u00a0que la \u00a0conciliaci\u00f3n \u00a0ficticia \u00a0era \u00a0una \u00a0m\u00e1s \u00a0de las que deb\u00eda realizar en su rol de \u00a0asesor \u00a0jur\u00eddico \u00a0y \u00a0que \u00a0se \u00a0hab\u00edan \u00a0agotado \u00a0todos \u00a0los \u00a0tr\u00e1mites \u00a0para \u00a0el \u00a0desembolso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0s\u00edntesis, frente al primer cargo el impugnante no demostr\u00f3 las \u00a0irregularidades \u00a0en \u00a0las \u00a0citaciones \u00a0que le hicieron a su representado para las \u00a0audiencias \u00a0preparatoria \u00a0y \u00a0de juicio oral, ni explic\u00f3 la trascendencia de las \u00a0equivocaciones \u00a0que \u00a0le atribuye al fallador de primera instancia en el tr\u00e1mite \u00a0de \u00a0la audiencia preparatoria; no sustent\u00f3 adecuadamente el segundo cargo, pues \u00a0no \u00a0precis\u00f3 en qu\u00e9 consisti\u00f3 la violaci\u00f3n directa de la ley sustancial; y no \u00a0explic\u00f3 \u00a0las \u00a0razones \u00a0que \u00a0lo \u00a0llevan \u00a0a \u00a0presentar, \u00a0como \u00a0cargo \u00a0tercero, la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0derivado \u00a0de un falso \u00a0raciocinio.\u00a0 Por ello, la demanda ser\u00e1 inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Casaci\u00f3n de oficio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el \u00a0contexto \u00a0del recurso de casaci\u00f3n a la Corte le corresponde \u00a0salvaguardar \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0cuando \u00a0advierta \u00a0alguna \u00a0trasgresi\u00f3n \u00a0sustancial \u00a0de \u00a0los mismos, as\u00ed el censor no lo \u00a0advierta \u00a0en \u00a0su \u00a0libelo, tal y como lo ordena el art\u00edculo 216 de la Ley 600 de \u00a02000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0este \u00a0caso, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0trasgredi\u00f3 el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0frente al delito de falsedad material en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0regulado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 287, inciso segundo del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0porque tuvo en cuenta una pena diferente a la consagrada en la ley penal \u00a0vigente para la fecha de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como quiera que el error no fue corregido por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0que tuvo a cargo la segunda instancia, corresponde a la Sala tomar \u00a0los \u00a0correctivos \u00a0necesarios \u00a0en orden a salvaguardar el derecho del procesado a \u00a0ser \u00a0juzgado\u00a0 \u201cconforme a leyes preexistentes al \u00a0acto \u00a0que \u00a0se \u00a0le imputa\u201d, consagrado en el art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica y reiterado en el art\u00edculo 6\u00ba del C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0primer \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0constat\u00f3 \u00a0que\u00a0 \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0RAFAEL \u00a0DANDARE \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0fue \u00a0acusado y condenado por los \u00a0delitos \u00a0de peculado por apropiaci\u00f3n y falsedad material en documento p\u00fablico. \u00a0En \u00a0lo \u00a0referente al atentado contra la fe p\u00fablica, tanto en la acusaci\u00f3n como \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0hizo \u00a0\u00e9nfasis en que la norma aplicable era el art\u00edculo \u00a0287, inciso segundo, del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, en el escrito de acusaci\u00f3n, en el \u00a0ac\u00e1pite \u00a0destinado \u00a0a \u00a0la \u00a0\u201ccalificaci\u00f3n jur\u00eddica \u00a0provisional\u201d, \u00a0frente \u00a0al delito de falsedad se lee: \u00a0\u201cel t\u00edtulo IX que trata de los delitos contra la fe \u00a0p\u00fablica, \u00a0Cap\u00edtulo \u00a0Tercero, \u00a0que \u00a0nos habla de falsedad material en documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0art\u00edculo 287 numeral segundo\u2026\u201d; y en la \u00a0parte \u00a0resolutiva \u00a0se \u00a0anot\u00f3: \u201cconforme al art\u00edculo \u00a0397 \u00a0del \u00a0C.P.P., \u00a0calificar \u00a0el m\u00e9rito del presente sumario con resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0RAFAEL \u00a0DANDARE \u00a0GONZ\u00c1LEZ como \u00a0probable \u00a0autor del concurso de punibles de peculado por apropiaci\u00f3n y falsedad \u00a0material \u00a0 en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0agravado \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0autor\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0en \u00a0el \u00a0apartado de las normas del C\u00f3digo Penal aplicables al caso, \u00a0se anot\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Art\u00edculo 287. FALSEDAD MATERIAL EN DOCUMENTO \u00a0P\u00daBLICO. \u00a0(penas aumentadas por el art\u00edculo 14 de la Ley 890 de 2004, a partir \u00a0del \u00a01\u00ba \u00a0de enero de 2005. El texto de las penas aumentadas es el siguiente: el \u00a0que \u00a0falsifique \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0que \u00a0pueda servir de prueba, incurrir\u00e1 en \u00a0prisi\u00f3n de 48 y 108 meses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la \u00a0conducta \u00a0fuere \u00a0realizada \u00a0por \u00a0un \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico \u00a0en \u00a0ejercicio \u00a0de sus funciones, la pena ser\u00e1 de 64 meses a \u00a0144 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0e \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de derechos y \u00a0funciones p\u00fablicas de ochenta meses a 180 meses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0la \u00a0parte \u00a0resolutiva \u00a0de la sentencia, el ad-quo dej\u00f3 clara su \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0\u201ccondenar \u00a0a \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0RAFAEL DANDARE \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0(\u2026) \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a0112 \u00a0meses de prisi\u00f3n, como autor penalmente \u00a0responsable \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 delitos \u00a0de \u00a0PECULADO \u00a0POR \u00a0APROPIACI\u00d3N, \u00a0en \u00a0concurso \u00a0heterog\u00e9neo \u00a0con el delito de falsedad material en documento p\u00fablico agravado, \u00a0de que trata la Ley 599 de 2000, Art. 397 y 287-2\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0art\u00edculo 287 del C\u00f3digo Penal, antes de la reforma introducida \u00a0por la Ley 890 de 2004, era del siguiente tenor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Falsedad \u00a0material en documento p\u00fablico. El \u00a0que \u00a0falsifique \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0que \u00a0pueda servir de prueba, incurrir\u00e1 en \u00a0prisi\u00f3n de tres (3) a seis (6) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la \u00a0conducta \u00a0fuere \u00a0realizada \u00a0por \u00a0un \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico \u00a0en ejercicio de sus funciones, la pena ser\u00e1 de cuatro (4) a \u00a0ocho \u00a0(8) \u00a0a\u00f1os \u00a0e \u00a0inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de funciones p\u00fablicas de \u00a0cinco (5) a diez (10) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0ad-quo \u00a0ten\u00eda \u00a0plena \u00a0consciencia \u00a0de la \u00a0imposibilidad \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0en \u00a0este caso los incrementos de la Ley 890 de 2004, \u00a0tal y como se infiere de la constancia dejada en la sentencia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Previo al proceso de individualizaci\u00f3n de la \u00a0pena \u00a0debe \u00a0aclararse \u00a0que \u00a0teniendo en cuenta la fecha de ocurrencia del hecho, \u00a0los \u00a0meses \u00a0de \u00a0octubre, \u00a0noviembre \u00a0y\u00a0 \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02003, \u00a0no \u00a0opera el \u00a0incremento \u00a0punitivo \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 890 de 2004, toda vez que, como lo defini\u00f3 la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia en decisi\u00f3n del 23 de febrero de 2006, s\u00f3lo ser\u00eda \u00a0aplicable \u00a0en \u00a0los \u00a0distritos judiciales donde opera la Ley 906 de 2004, lo cual \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0 para \u00a0la \u00a0Costa \u00a0Atl\u00e1ntica \u00a0el \u00a01\u00ba \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a02008. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0al \u00a0tasar la pena para el delito de falsedad material \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0indic\u00f3 \u00a0que \u00a0\u201c\u201del \u00a0marco \u00a0punitivo \u00a0por este delito se ubica entre 48 meses de prisi\u00f3n como m\u00ednimo y 144 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0como \u00a0m\u00e1ximo. El \u00e1mbito de movilidad es de 96 meses, que \u00a0dividido \u00a0por \u00a04 \u00a0dan \u00a024 \u00a0meses, \u00a0o sea que la diferencia entre cada uno de los \u00a0cuartos ser\u00e1 de 24 meses\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 incremento \u00a0 injustificado \u00a0del \u00a0extremo \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0consagrada \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 287, inciso segundo, del C\u00f3digo Penal, incidi\u00f3 en \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0cuartos \u00a0de \u00a0movilidad de que trata el art\u00edculo 61 \u00a0\u00eddem, \u00a0por \u00a0razones obvias, y, en consecuencia, en la determinaci\u00f3n de la pena \u00a0prevista \u00a0para el delito de falsedad material en documento p\u00fablico (66 meses de \u00a0prisi\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0juez de aplicar una pena mayor a la vigente para \u00a0la \u00a0fecha de ocurrencia de los hechos\u00a0 no tiene justificaci\u00f3n, bien porque \u00a0se \u00a0haya tratado de un error generado\u00a0 por la trascripci\u00f3n de la norma que \u00a0se \u00a0hizo \u00a0en \u00a0el \u00a0ac\u00e1pite \u00a0de la calificaci\u00f3n jur\u00eddica, pues no se tom\u00f3 como \u00a0referente \u00a0la pena aplicable sino la que ten\u00eda el incremento ordenado en la Ley \u00a0890 \u00a0de \u00a02004; \u00a0porque \u00a0decidi\u00f3 \u00a0aplicar \u00a0esta normatividad, aunque previamente \u00a0hab\u00eda \u00a0expresado \u00a0la \u00a0improcedencia \u00a0de \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0en \u00a0tal \u00a0sentido; haya \u00a0considerado \u00a0alguna \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0no incluida en la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0ni \u00a0en \u00a0las \u00a0partes \u00a0motiva \u00a0y \u00a0resolutiva \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, o por \u00a0cualquier otro motivo no explicitado en el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Lo \u00a0 cierto \u00a0 es \u00a0 que \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0RAFAEL \u00a0DANDARE \u00a0GONZ\u00c1LEZ, \u00a0en \u00a0lo \u00a0concerniente \u00a0al \u00a0atentado contra la fe p\u00fablica, fue acusado y condenado por el \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0material en documento p\u00fablico, consagrado en el art\u00edculo \u00a0287, \u00a0inciso \u00a0segundo, \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal; que para la fecha de los hechos ese \u00a0delito \u00a0ten\u00eda \u00a0asignada \u00a0la \u00a0pena \u00a0de prisi\u00f3n de cuatro a ocho a\u00f1os; y que el \u00a0juez \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0consider\u00f3 \u00a0que la pena a imponer por este punible \u00a0oscilaba \u00a0entre \u00a0cuatro y doce a\u00f1os, o lo que es lo mismo, entre 48 meses y 144 \u00a0meses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed, \u00a0para \u00a0salvaguardar \u00a0el \u00a0principio de legalidad de la pena, la \u00a0Sala \u00a0casar\u00e1 \u00a0de \u00a0oficio \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00fanicamente en lo que ata\u00f1e al \u00a0delito \u00a0de falsedad material en documento p\u00fablico regulado en el art\u00edculo 287, \u00a0inciso \u00a0segundo, \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0en el sentido de aplicar la pena vigente \u00a0para \u00a0cuando \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0el \u00a0hecho \u00a0(4 \u00a0a \u00a08 \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n) y en ese sentido \u00a0corregir el error analizado en los p\u00e1rrafos precedentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0consecuencia de lo anterior deber\u00eda ser que la Sala hiciera una \u00a0nueva \u00a0dosificaci\u00f3n de la pena para el delito de falsedad documental por el que \u00a0fue \u00a0condenado \u00a0DANDARE \u00a0GONZ\u00c1LEZ,\u00a0 \u00a0pero no hay lugar a\u00a0 ello porque \u00a0una \u00a0vez \u00a0corregido \u00a0el \u00a0error en que incurri\u00f3 el Juzgado de primera instancia, \u00a0que \u00a0pas\u00f3\u00a0 \u00a0inadvertido \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal que resolvi\u00f3 la apelaci\u00f3n, se \u00a0hace \u00a0evidente \u00a0que ha operado el fen\u00f3meno jur\u00eddico de la prescripci\u00f3n frente \u00a0a ese delito en particular, seg\u00fan se explica a continuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 atenci\u00f3n \u00a0 a \u00a0 la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0la \u00a0reglamentaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 prescripci\u00f3n \u00a0 aplicable \u00a0 a \u00a0 este \u00a0 caso \u00a0 es \u00a0la \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0art\u00edculo \u00a083 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal establece que \u201cla \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0prescribir\u00e1 en un tiempo igual al m\u00e1ximo de la \u00a0pena \u00a0fijada \u00a0en la ley, si fuera privativa de la libertad, pero en ning\u00fan caso \u00a0ser\u00e1 \u00a0inferior a cinco (5 a\u00f1os, ni exceder\u00e1 de veinte (20)\u2026\u201d. \u00a0 M\u00e1s \u00a0 adelante, \u00a0la \u00a0misma \u00a0norma \u00a0precisa \u00a0que \u00a0\u201cal \u00a0servidor p\u00fablico que en ejercicio de sus funciones, de su cargo \u00a0o \u00a0con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0de \u00a0ellos realice una conducta punible o participe en ella, el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0se \u00a0aumentar\u00e1 \u00a0en \u00a0una \u00a0tercera \u00a0parte\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a086 \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0obra \u00a0dispone que \u00a0\u201cla \u00a0prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal se interrumpe \u00a0con \u00a0la resoluci\u00f3n acusatoria o su equivalente debidamente ejecutoriada\u201d, y a \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido \u00a0establece \u00a0que \u00a0\u201cproducida \u00a0la \u00a0interrupci\u00f3n \u00a0del t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo, \u00a0\u00e9ste comenzar\u00e1 a correr de nuevo por un tiempo igual a la mitad \u00a0del \u00a0se\u00f1alado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a083. \u00a0En este evento el t\u00e9rmino no podr\u00e1 ser \u00a0inferior \u00a0 a \u00a0 cinco \u00a0 (5), \u00a0ni \u00a0superior \u00a0a \u00a0diez\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Esta \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0ha \u00a0analizado la manera como deben interpretarse \u00a0las \u00a0normas en cita, y ha precisado que la prescripci\u00f3n en los casos de delitos \u00a0cometidos \u00a0 por \u00a0 servidores \u00a0p\u00fablicos \u00a0en \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0su \u00a0cargo, \u00a0una \u00a0vez \u00a0ejecutoriada \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0est\u00e1 \u00a0sometida a las siguientes \u00a0reglas: \u00a0(i) \u00a0si \u00a0la \u00a0mitad \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0consagrada \u00a0para el delito es igual o \u00a0superior \u00a0a \u00a0cinco \u00a0a\u00f1os, a ese t\u00e9rmino debe sum\u00e1rsele la tercera parte; (ii) \u00a0si \u00a0la mitad de la pena dispuesta para el delito es inferior a cinco a\u00f1os, debe \u00a0ajustarse \u00a0a\u00a0 \u00a0este \u00a0t\u00e9rmino y, luego, hacerse el incremento de la tercera \u00a0parte, \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, (iii) en ning\u00fan caso la prescripci\u00f3n luego de la \u00a0ejecutoria \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n podr\u00e1 ser inferior a seis a\u00f1os y \u00a0ocho meses (CSJ SC, 25 Agos. 2004, Rad. 20.673). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0la pena m\u00e1xima prevista para el delito de \u00a0falsedad \u00a0material en documento p\u00fablico, consagrado en el art\u00edculo 287, inciso \u00a0segundo, \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal, es de ocho a\u00f1os, el tiempo de prescripci\u00f3n luego \u00a0de \u00a0ejecutoriada \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n es de seis a\u00f1os y ocho meses, \u00a0producto \u00a0de tomar como referencia el t\u00e9rmino de cinco a\u00f1os e incrementarlo en \u00a0una tercera parte, seg\u00fan lo indicado en los p\u00e1rrafos precedentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el caso objeto de an\u00e1lisis, la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n qued\u00f3 \u00a0ejecutoriada \u00a0el \u00a029 de agosto de 2008, seg\u00fan consta en los primeros folios del \u00a0cuaderno \u00a0n\u00famero \u00a0cuatro. En la sentencia de primera instancia se anot\u00f3 que la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n qued\u00f3 ejecutoriada el 28 de agosto de 2008. Para los \u00a0efectos \u00a0de \u00a0la \u00a0presente \u00a0decisi\u00f3n \u00a0la \u00a0diferencia es irrelevante, porque bajo \u00a0cualquiera de los dos presupuestos ha operado la prescripci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Seg\u00fan \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0la prescripci\u00f3n frente al delito de falsedad \u00a0en \u00a0documento p\u00fablico ocurri\u00f3 el 29 de abril de 2015, si se tiene en cuenta el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0ejecutoria \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n establecido por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0(29 \u00a0de agosto de 2008) y se le suman los seis a\u00f1os y ocho meses que \u00a0corresponden \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0dispuesto en los art\u00edculos 83 y 86 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una vez verificado lo anterior, debe tenerse \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el\u00a0 \u00a0derrotero \u00a0que \u00a0ha fijado la Sala para cuando el fen\u00f3meno \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0opera \u00a0luego \u00a0de \u00a0proferido \u00a0el\u00a0 fallo de \u00a0segunda \u00a0 \u00a0instancia \u00a0 \u00a0y \u00a0 antes \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 resuelva \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0prescripci\u00f3n desde la perspectiva de la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0puede \u00a0producirse: a) antes de la sentencia de segunda instancia; b) \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0alguna decisi\u00f3n adoptada en ella con repercusi\u00f3n en la \u00a0punibilidad; \u00a0o, \u00a0c) \u00a0con posterioridad a la misma, vale decir, entre el d\u00eda de \u00a0su proferimiento y el de su ejecutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si en las dos primeras hip\u00f3tesis se dicta el \u00a0fallo, \u00a0su \u00a0ilegalidad \u00a0es demandable a trav\u00e9s del recurso de casaci\u00f3n, porque \u00a0el \u00a0mismo \u00a0no \u00a0se \u00a0pod\u00eda \u00a0dictar en consideraci\u00f3n a la p\u00e9rdida de la potestad \u00a0punitiva del Estado originada en el transcurso del tiempo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente a la tercera hip\u00f3tesis la situaci\u00f3n \u00a0es \u00a0diferente. \u00a0En \u00a0tal \u00a0evento \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal estaba vigente al momento de \u00a0producirse \u00a0el fallo y su legalidad en esa medida resulta indiscutible a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0la \u00a0misma \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0instituida \u00a0para juzgar la \u00a0correcci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia y eso no incluye eventualidades posteriores, como \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0dentro \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de ejecutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando as\u00ed sucede, es deber del funcionario \u00a0judicial \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0o de la Corte si el fen\u00f3meno se produce en el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0del recurso de casaci\u00f3n, declarar extinguida la acci\u00f3n en el momento \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0cumpla \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo, de oficio o a petici\u00f3n de \u00a0parte. \u00a0Pero \u00a0si \u00a0no \u00a0se \u00a0advierte \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0y la sentencia alcanza la \u00a0categor\u00eda \u00a0 de \u00a0cosa \u00a0juzgada, \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0forma \u00a0de \u00a0remover \u00a0sus \u00a0efectos \u00a0e \u00a0invalidarla \u00a0es \u00a0acudiendo \u00a0a la segunda de las causales que hacen procedente la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de revisi\u00f3n.\u00a0 \u00a0(CSJ \u00a0SP, \u00a030 \u00a0Jun. 2004,RAD. 18368. Ratificada, entre \u00a0otras, en el auto CSJ SC, 98 Jul. 2015, Rad. 46115). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0declarar\u00e1 \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n penal, \u00fanicamente en lo que respecta al delito de \u00a0falsedad \u00a0material en documento p\u00fablico, consagrado en el art\u00edculo 287, inciso \u00a0segundo, \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0por \u00a0el \u00a0que \u00a0fue condenado el procesado ANDR\u00c9S \u00a0RAFAEL \u00a0DANDARE \u00a0GONZ\u00c1LEZ. \u00a0De esta decisi\u00f3n se sigue inexorablemente cesar el \u00a0procedimiento \u00a0adelantado \u00a0en \u00a0contra de DANDARE GONZ\u00c1LEZ, \u00fanicamente frente a \u00a0esta \u00a0conducta \u00a0punible, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0dispuesto en los art\u00edculos 82, numeral 4, \u00a0y\u00a0 \u00a0 39 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 Penal \u00a0 y \u00a0 de\u00a0 \u00a0 la \u00a0 Ley \u00a0 600 \u00a0 de \u00a02000, \u00a0respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior implica recalcular la pena que le \u00a0fue \u00a0impuesta \u00a0a \u00a0DANDARE \u00a0GONZ\u00c1LEZ. \u00a0Al \u00a0efecto, \u00a0la Sala considera ajustada a \u00a0derecho \u00a0la \u00a0tasaci\u00f3n \u00a0que hizo el Juzgado\u00a0 para el delito de peculado (90 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n), de tal suerte que basta suprimir el incremento de 22 meses \u00a0que \u00a0hizo \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de falsedad. As\u00ed, la pena a imponer a este procesado \u00a0ser\u00e1 \u00a0de \u00a090 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n. La pena de multa se mantiene inc\u00f3lume en la \u00a0medida que se impuso frente al delito de peculado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0funciones \u00a0ser\u00e1, \u00a0como \u00a0se \u00a0dijo \u00a0en \u00a0la sentencia de primera instancia, por el \u00a0mismo \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n. Ajustada \u00e9sta a 90 meses, la misma \u00a0suerte \u00a0debe correr la inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0procede \u00a0ninguna \u00a0modificaci\u00f3n a lo resuelto por el fallador de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0frente \u00a0a los mecanismos sustitutivos de la prisi\u00f3n, por lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0cambio \u00a0en \u00a0el \u00a0monto \u00a0de \u00a0la pena no afecta lo concluido por el \u00a0ad-quo \u00a0sobre la improcedencia de la suspensi\u00f3n condicional de la ejecuci\u00f3n de \u00a0la \u00a0misma. \u00a0En \u00a0primer \u00a0t\u00e9rmino, porque la sanci\u00f3n impuesta supera ampliamente \u00a0los \u00a0tres \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0a \u00a0que hac\u00eda\u00a0 alusi\u00f3n el art\u00edculo 63 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0(vigente \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de la sentencia), antes de la reforma \u00a0introducida \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de la Ley 1709 de 2014. Adem\u00e1s,\u00a0 este \u00a0beneficio \u00a0tampoco \u00a0procede \u00a0a \u00a0la \u00a0luz \u00a0de \u00a0la \u00a0nueva \u00a0normatividad, \u00a0porque el \u00a0requisito \u00a0objetivo \u00a0asociado \u00a0al \u00a0monto \u00a0de la pena impuesta se increment\u00f3 a 4 \u00a0a\u00f1os, \u00a0y \u00a0porque \u00a0est\u00e1 \u00a0expresamente \u00a0prohibido \u00a0en \u00a0los \u00a0casos de condena por \u00a0delitos dolosos contra la administraci\u00f3n p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tampoco \u00a0procede \u00a0el beneficio de la prisi\u00f3n domiciliaria. Primero, \u00a0porque \u00a0a \u00a0luz \u00a0de la normatividad vigente para cuando se emiti\u00f3 el fallo (Art. \u00a038 \u00a0del C\u00f3digo Penal), este benefici\u00f3 estaba supeditado, en el plano objetivo, \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0pena no supere los cinco a\u00f1os de prisi\u00f3n, y en este caso se impuso \u00a0pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a090 \u00a0meses.\u00a0 \u00a0Segundo, \u00a0porque \u00a0si bien es cierto el \u00a0art\u00edculo \u00a038B \u00a0del C\u00f3digo Penal, adicionado por el art\u00edculo 23 de la Ley 1709 \u00a0de \u00a02014, \u00a0ampli\u00f3 \u00a0a ocho a\u00f1os el requisito objetivo para la procedencia de la \u00a0prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria, \u00a0tambi\u00e9n lo es que la misma norma excluy\u00f3 expresamente \u00a0de \u00a0este \u00a0beneficio \u00a0a \u00a0las \u00a0personas condenadas \u201cpor \u00a0delitos \u00a0dolosos contra la administraci\u00f3n p\u00fablica\u201d, \u00a0entre \u00a0los \u00a0que \u00a0se cuenta el delito de peculado por apropiaci\u00f3n por el que fue \u00a0condenado ANDR\u00c9S RAFAEL DANDARE GONZ\u00c1LEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0Inadmitir \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0 del \u00a0procesado \u00a0 \u00a0 \u00a0 ANDR\u00c9S \u00a0 \u00a0 \u00a0RAFAEL \u00a0 \u00a0 \u00a0DANDARE \u00a0GONZ\u00c1LEZ, \u00a0 \u00a0conforme \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0expuesto \u00a0 \u00a0en \u00a0precedencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Casar \u00a0 \u00a0 \u00a0parcialmente \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0oficio \u00a0 la \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0impugnada, \u00a0 \u00a0en \u00a0 el \u00a0 sentido \u00a0 de \u00a0 ajustar \u00a0 la \u00a0pena \u00a0a \u00a0la\u00a0 \u00a0legalmente \u00a0prevista \u00a0para \u00a0el delito de falsedad material en \u00a0documento \u00a0 p\u00fablico,\u00a0 \u00a0 de \u00a0 cuatro \u00a0a \u00a0ocho \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo dispuesto en el art\u00edculo 287, inciso segundo, del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0vigente \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0As\u00ed, en vez de los \u00a0extremos \u00a0punitivos \u00a0tenidos \u00a0en cuenta por el Juzgado de primera instancia para \u00a0tasar \u00a0la \u00a0pena \u00a0por esta conducta punible (48 meses a \u00a0144 \u00a0meses), \u00a0t\u00e9ngase lo dispuesto en la ley vigente \u00a0para ese entonces (48 meses a 96 meses de prisi\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Declarar \u00a0 \u00a0prescrita \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal,\u00a0 \u00a0\u00fanicamente frente al delito de falsedad \u00a0material \u00a0en documento p\u00fablico, consagrado en el art\u00edculo 287, inciso segundo, \u00a0del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 Penal, \u00a0 por \u00a0el \u00a0que \u00a0fue \u00a0condenado \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0RAFAEL \u00a0D\u00c1NDARE \u00a0GONZ\u00c1LEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cesar, en consecuencia, el procedimiento \u00a0adelantado \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0ANDR\u00c9S RAFAEL DANDARE GONZ\u00c1LEZ, \u00fanicamente por el \u00a0delito de falsedad material en documento p\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. Reducir\u00a0 \u00a0a \u00a090 \u00a0meses la \u00a0 \u00a0pena \u00a0 principal \u00a0 de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0impuesta al procesado DANDARE \u00a0GONZ\u00c1LEZ, \u00a0y \u00a0al \u00a0mismo \u00a0t\u00e9rmino la pena \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas, \u00a0como \u00a0autor \u00a0del \u00a0delito \u00a0de peculado por \u00a0apropiaci\u00f3n. \u00a0 La \u00a0 pena \u00a0 de \u00a0 multa \u00a0impuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia no sufre ninguna \u00a0modificaci\u00f3n, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0su \u00a0decisi\u00f3n \u00a0sobre \u00a0los \u00a0mecanismos sustitutivos de la pena de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0 esta \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0 no \u00a0 proceden \u00a0recursos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0c\u00famplase \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al Tribunal de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0ALBERTO \u00a0 \u00a0 \u00a0CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0<\/p>\n<p>EYDER PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0GUILLERMO \u00a0SALAZAR OTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0 Magistrada ponente \u00a0 SP-1862-2015 \u00a0 Radicaci\u00f3n n\u00b0 44691 \u00a0 (Aprobado Acta n\u00b0334) \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., veintitr\u00e9s (23) de septiembre \u00a0de dos mil quince (2015). \u00a0\u00a0 Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0re\u00fane \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0que condicionan su admisi\u00f3n, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-32384","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-23"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32384","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32384"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32384\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32384"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32384"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32384"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}