{"id":31977,"date":"2023-09-13T17:32:01","date_gmt":"2023-09-13T17:32:01","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap894-201544869\/"},"modified":"2023-09-13T17:32:01","modified_gmt":"2023-09-13T17:32:01","slug":"ap894-201544869","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap894-201544869\/","title":{"rendered":"AP894-2015(44869)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente \u00a0<\/p>\n<p>AP894-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n N\u00ba 44869 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado acta N\u00b0 \u00a077) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., veinticinco (25) de febrero de \u00a0dos mil quince (2015). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I. \u00a0 V \u00a0 I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0O \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala se pronuncia sobre los presupuestos \u00a0de \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0debida fundamentaci\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n presentada por \u00a0la \u00a0defensora \u00a0del \u00a0procesado \u00a0Jorge \u00a0William \u00a0Salazar \u00a0Graciano contra el fallo del 11 de agosto de 2014, por \u00a0medio \u00a0del cual el Tribunal Superior de Medell\u00edn confirm\u00f3 la condena impartida \u00a0en \u00a0 su \u00a0 contra \u00a0 en \u00a0 primera \u00a0 instancia \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 homicidio \u00a0agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0H \u00a0E \u00a0C \u00a0H \u00a0O \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a012 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a02012, \u00a0Jorge \u00a0 William \u00a0Salazar \u00a0Graciano \u00a0atac\u00f3 \u00a0inadvertidamente \u00a0con \u00a0arma \u00a0blanca al se\u00f1or Robert Andr\u00e9s Arango, en momentos \u00a0en \u00a0que \u00a0este \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0realizando \u00a0una \u00a0diligencia personal en el centro \u00a0comercial \u00a0 Cisneros, \u00a0 ubicado \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 carrera \u00a0 52 \u00a0 con \u00a0 calle \u00a0 44 \u00a0 de \u00a0Medell\u00edn.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0agresor fue interceptado en el mismo lugar por \u00a0los \u00a0vigilantes \u00a0del centro comercial y capturado por la polic\u00eda del sector. La \u00a0v\u00edctima \u00a0fue \u00a0trasladada \u00a0al \u00a0hospital \u00a0San \u00a0Vicente de Paul donde falleci\u00f3 11 \u00a0d\u00edas \u00a0 m\u00e1s \u00a0 tarde, \u00a0 como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0las \u00a0graves \u00a0lesiones \u00a0sufridas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0sabe \u00a0que, algunos minutos antes de este \u00a0episodio, \u00a0aquellos \u00a0sostuvieron \u00a0una reyerta en el parque de las Luces y que de \u00a0largo \u00a0tiempo \u00a0atr\u00e1s \u00a0los \u00a0dos manten\u00edan constantes disputas, originadas en la \u00a0repartici\u00f3n \u00a0 del \u00a0 producto \u00a0 de \u00a0un \u00a0il\u00edcito \u00a0y \u00a0en \u00a0asuntos \u00a0sentimentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>III.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ANTECEDENTES \u00a0PROCESALES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. El 13 de julio de 2012, la Juez 10\u00aa Penal \u00a0Municipal \u00a0con \u00a0funci\u00f3n \u00a0de \u00a0control \u00a0de \u00a0garant\u00edas \u00a0de Medell\u00edn legaliz\u00f3 la \u00a0captura \u00a0de \u00a0Jorge William Salazar Graciano \u00a0aval\u00f3 la imputaci\u00f3n que les formulara la fiscal\u00eda por el delito \u00a0de \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0cargo \u00a0que \u00a0aquel \u00a0no \u00a0acept\u00f3; \u00a0seguidamente, el \u00a0imputado \u00a0fue \u00a0afectado \u00a0con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva \u00a0intramural.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El escrito de acusaci\u00f3n por el delito de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0(art\u00edculos \u00a0103 y 104-7 del C\u00f3digo Penal, modificados por \u00a0la \u00a0Ley 890 de 2004) fue radicado el 11 de septiembre siguiente; la audiencia de \u00a0su \u00a0formulaci\u00f3n tuvo lugar, con la presencia de la apoderada de las v\u00edctimas y \u00a0luego \u00a0de \u00a0tres \u00a0aplazamientos, \u00a0ante \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a05\u00ba \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de \u00a0Medell\u00edn \u00a0el \u00a018 \u00a0de diciembre de 2012. La audiencia preparatoria fue celebrada \u00a0el 7 de junio y 1\u00ba de agosto de 2013. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El juicio oral, en el que se presentaron las \u00a0estipulaciones \u00a0probatorias \u00a0celebradas \u00a0entre \u00a0la \u00a0defensa \u00a0y \u00a0la fiscal\u00eda, se \u00a0desarroll\u00f3 \u00a0entre \u00a0el \u00a027 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0y \u00a0el \u00a018 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02013; a su \u00a0culminaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0juez \u00a0de \u00a0conocimiento anunci\u00f3 el sentido condenatorio de la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0corri\u00f3 el traslado del art\u00edculo 447 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Cumplido lo anterior, en decisi\u00f3n del 7 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02014, conden\u00f3 a Jorge William Salazar \u00a0Graciano \u00a0a la pena principal de 400 meses de prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria de inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a020 \u00a0a\u00f1os, \u00a0como \u00a0autor \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado, \u00a0al \u00a0tiempo que le neg\u00f3 el subrogado de la suspensi\u00f3n condicional de \u00a0la \u00a0 \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0pena \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0el \u00a0 sustituto \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n del \u00a0a \u00a0quo, \u00a0fue \u00a0confirmada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de \u00a0Medell\u00edn en fallo del 11 de agosto de 2014. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En contra de los resuelto por el Tribunal, la \u00a0defensora \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0 formul\u00f3 \u00a0y \u00a0sustent\u00f3 \u00a0oportunamente \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>IV.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0impugnante, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0ocho cargos \u00a0separados \u00a0orientados \u00a0por \u00a0la causal de tercera de casaci\u00f3n (art\u00edculo 181 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0P. \u00a0Penal), \u00a0formula \u00a0siete \u00a0reproches \u00a0de \u00a0error \u00a0de hecho, en las \u00a0modalidades \u00a0de \u00a0falso \u00a0juicio de existencia, de identidad y falso raciocinio, y \u00a0uno \u00a0de error de derecho, en su arista de falso juicio de convicci\u00f3n. Con ellos \u00a0aspira \u00a0 a \u00a0 que \u00a0se \u00a0haga \u00a0efectivo \u00a0el \u00a0derecho \u00a0material \u00a0y \u00a0se \u00a0unifique \u00a0la \u00a0jurisprudencia sobre el estado de ira e intenso dolor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>La recurrente alega que el sentenciador neg\u00f3 \u00a0el \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira \u00a0e \u00a0intenso dolor, como consecuencia de incurrir en un falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0por \u00a0cercenamiento del testimonio de Eliana Lizeth Arango \u00a0Vargas. \u00a0De \u00a0dicha \u00a0prueba, el fallador omiti\u00f3 aquella parte donde aquella dijo \u00a0haber \u00a0conocido de a\u00f1os atr\u00e1s al hoy occiso y al procesado, que este la celaba \u00a0con \u00a0aquel \u00a0porque \u00a0cre\u00eda que aun manten\u00edan una relaci\u00f3n sentimental y que en \u00a0una \u00a0oportunidad \u00a0en \u00a0que \u00a0Salazar Graciano \u00a0 la \u00a0 escuch\u00f3 \u00a0 hablando \u00a0 telef\u00f3nicamente \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 v\u00edctima \u00a0\u201crevent\u00f3 contra el suelo un vaso que ten\u00eda en sus \u00a0manos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por no considerar lo anterior, el juzgador no \u00a0apreci\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00fanico problema entre el ofendido y el hoy procesado proven\u00eda \u00a0de \u00a0motivos \u00a0pasionales, \u00a0y no de una deuda originada en una actividad il\u00edcita; \u00a0tampoco \u00a0advirti\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0personalidad \u00a0de \u00a0Salazar \u00a0Graciano \u00a0era positiva, mientras que la de la v\u00edctima \u00a0era \u00a0prepotente. \u00a0La \u00a0sentencia tampoco tuvo en cuenta que la deponente dijo que \u00a0\u201cRobert\u201d \u00a0fue \u00a0hasta la \u00a0casa \u00a0 de \u00a0 \u201cWilliam\u201d, \u00a0aseveraci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 \u201cest\u00e1 \u00a0 de \u00a0 alguna \u00a0 manera \u00a0corroborando\u201d \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0Mar\u00eda Amparo Trejos, \u00a0compa\u00f1era \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0Salazar \u00a0 \u00a0Graciano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La impugnante concluye que como no hay en el \u00a0proceso \u00a0prueba \u00a0de \u00a0la \u00a0personalidad del hoy procesado y del ofendido, entonces \u00a0\u201cno \u00a0le \u00a0queda \u00a0otro \u00a0remedio \u00a0a \u00a0la \u00a0H. Corte, que \u00a0admitir \u00a0que \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Milena Liseth Arango Vargas es suficiente para \u00a0modificar \u00a0el \u00a0fallo\u2026 \u00a0porque \u00a0adem\u00e1s \u00a0durante el juicio el testimonio no fue \u00a0impugnado en su credibilidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0origen \u00a0de \u00a0la reyerta entre \u00a0Jorge \u00a0 \u00a0William \u00a0 \u00a0Salazar \u00a0 \u00a0Graciano \u00a0y \u00a0Robert Arango por la repartici\u00f3n de un dinero, aduce que no se \u00a0le \u00a0puede \u00a0creer \u00a0dicha \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0a \u00a0Nora \u00a0Milena \u00a0Guti\u00e9rrez, \u00a0esposa \u00a0del \u00a0ofendido, \u00a0pues \u00a0es \u00a0un \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0referencia \u00a0que no se puede apreciar de \u00a0manera adversa a los intereses de aquel. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Alega, \u00a0por \u00a0\u00faltimo, \u00a0que \u00a0se \u00a0debe admitir \u00a0\u201cel \u00a0elemento \u00a0de \u00a0la \u00a0gravedad \u00a0de la provocaci\u00f3n \u00a0grave\u201d, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0que el pleito no tuvo origen un \u00a0una deuda, como lo asegur\u00f3 la esposa del agredido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0impugnante \u00a0pregona \u00a0un \u00a0falso juicio de \u00a0identidad \u00a0por cercenamiento del testimonio del procesado: este dijo haber huido \u00a0frente \u00a0a \u00a0una \u00a0provocaci\u00f3n de parte de Arango en un enfrentamiento anterior en \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0de Villavicencio; as\u00ed mismo, que el origen de la deuda fue el da\u00f1o \u00a0de \u00a0un \u00a0veh\u00edculo, que el hoy occiso lo amenaz\u00f3 con secuestrar a su familia, le \u00a0propin\u00f3 \u00a0una \u00a0pu\u00f1alada \u00a0en \u00a0la \u00a0pierna \u00a0izquierda \u00a0y \u00a0que unos 10 a 15 minutos \u00a0despu\u00e9s \u00a0se \u00a0vio \u00a0ensangrentado \u00a0y \u00a0fue \u00a0cuando \u00a0se \u00a0encegueci\u00f3 \u00a0y entonces lo \u00a0lesion\u00f3.\u00a0 \u00a0Agrega \u00a0que \u00a0la \u00a0inmediatez \u00a0entre \u00a0el \u00a0encuentro inicial en el \u00a0Parque \u00a0de \u00a0las \u00a0Luces \u00a0y la muerte acaecida en el centro comercial Cisneros fue \u00a0corroborado \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 fotograf\u00eda \u00a0incorporada \u00a0por \u00a0el \u00a0investigador \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0no \u00a0haber \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0los anteriores \u00a0errores, \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0habr\u00eda \u00a0deducido \u00a0la \u00a0gravedad de la provocaci\u00f3n y los \u00a0requisitos del estado de ira e intenso dolor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por no haber considerado toda la informaci\u00f3n \u00a0vertida \u00a0por \u00a0Salazar Graciano \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0dedujo \u00a0que \u00a0\u00e9l fue el provocador de las peleas acaecidas con \u00a0Robert \u00a0Arango \u00a0en \u00a0Medell\u00edn \u00a0y \u00a0Villavicencio, \u00a0cuando lo cierto es que fue el \u00a0provocador \u00a0fue \u00a0el \u00a0\u00faltimo \u00a0de \u00a0los \u00a0mencionados, tal como as\u00ed lo refiri\u00f3 la \u00a0declarante \u00a0Arango \u00a0Vargas. Agrega la censora que el fallo dej\u00f3 de apreciar que \u00a0el \u00a0verdadero \u00a0origen \u00a0de \u00a0la \u00a0deuda \u00a0fue el da\u00f1o de un veh\u00edculo que en alguna \u00a0oportunidad el hoy procesado le conduc\u00eda al ofendido y a su madre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0no \u00a0haber \u00a0incurrdido en el yerro, el ad \u00a0quem \u00a0habr\u00eda \u00a0admitido los presupuestos del estado de ira e intenso dolor, esto \u00a0es, la gravedad, al injusticia y la inmediatez de la provocaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0impugnante denuncia el falso juicio de \u00a0identidad \u00a0por \u00a0adici\u00f3n del testimonio del patrullero Jaime Potes R\u00faa, pues el \u00a0Tribunal \u00a0le \u00a0hizo decir que Arango fue llevado al CAI; de all\u00ed la Corporaci\u00f3n \u00a0dedujo \u00a0que el tiempo transcurrido entre el encuentro sostenido entre el agresor \u00a0y \u00a0el \u00a0agredido \u00a0en el Parque de las Luces y la posterior muerte fue mayor de 15 \u00a0minutos, \u00a0lo \u00a0que \u00a0supuso una ruptura de la unidad de tiempo y, en consecuencia, \u00a0le negaci\u00f3n del estado de ira e intenso dolor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicha \u00a0conclusi\u00f3n desconoce lo dicho por el \u00a0propio \u00a0procesado \u00a0y el plano a\u00e9reo allegado por el investigador de la defensa. \u00a0Esta \u00a0adici\u00f3n, \u00a0asegura, \u00a0le \u00a0permiti\u00f3 \u00a0al sentenciador rechazar la inmediatez \u00a0como componente del estado de ira e intenso dolor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto cargo \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0casacionista \u00a0indica \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en falso juicio de identidad por cercenamiento del testimonio rendido \u00a0por \u00a0el \u00a0investigador \u00a0de la defensa; este incorpor\u00f3 evidencia sobre mediciones \u00a0planim\u00e9tricas \u00a0efectuadas entre los lugares donde ocurrieron los dos eventos en \u00a0los \u00a0 que \u00a0 resultaron \u00a0 lesionados \u00a0 Jorge \u00a0 William \u00a0Salazar y Robert Arango. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicha evidencia estableci\u00f3 que la distancia \u00a0entre \u00a0ambos \u00a0puntos \u00a0fue de 82,40 metros, distancia que se recorrer\u00eda a pie en \u00a0m\u00e1ximo \u00a04 minutos. De haber sido tenida en cuenta, el juzgador habr\u00eda admitido \u00a0la \u00a0proximidad entre los dos lugares y, por lo tanto, la inmediatez en el estado \u00a0de ira e intenso dolor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quinto cargo \u00a0<\/p>\n<p>La censora acusa a la sentencia por incurrir \u00a0en \u00a0\u201cfalso juicio de convicci\u00f3n por interpretaci\u00f3n \u00a0falsa\u201d. \u00a0Lo \u00a0anterior, \u00a0dice, \u00a0porque \u00a0le \u00a0concedi\u00f3 \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0la declarante Nora Milena Guti\u00e9rrez cuando dijo que, seg\u00fan se \u00a0lo \u00a0narro \u00a0su \u00a0compa\u00f1ero \u00a0Robert \u00a0Arango, la disputa que condujo a la muerte de \u00a0este \u00a0tuvo \u00a0su \u00a0origen \u00a0en \u00a0la \u00a0repartici\u00f3n \u00a0del \u00a0producto \u00a0de un delito.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0concordancia con lo anterior, agrega, la \u00a0deponente \u00a0Arango \u00a0Vargas \u00a0asegur\u00f3 \u00a0que se trataba de una disputa entre los dos \u00a0hombres \u00a0por \u00a0ella, \u00a0y \u00a0nada \u00a0dijo \u00a0de \u00a0la repartici\u00f3n del bot\u00edn de un delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0aduce \u00a0la \u00a0impugnante, \u00a0no \u00a0existe \u00a0prueba \u00a0que corrobore el dicho de Nora Milena Garc\u00eda, cuyo dicho carece \u00a0de \u00a0fuerza \u00a0probatoria \u00a0por \u00a0ser de referencia. Por tanto, el Tribunal no pod\u00eda \u00a0concluir \u00a0de \u00a0la \u00a0manera \u00a0en \u00a0que \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0sobre \u00a0el origen de las actividades \u00a0delincuenciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sexto cargo \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0libelista \u00a0reprocha \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0falso \u00a0raciocinio, por falta de aplicaci\u00f3n del principio l\u00f3gico \u00a0de \u00a0raz\u00f3n \u00a0suficiente; \u00a0dicho \u00a0yerro \u00a0se \u00a0configur\u00f3 cuando le concedi\u00f3 escaso \u00a0valor probatorio al testimonio de Mar\u00eda Amparo Trejos Linero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0luego \u00a0de \u00a0trascribir \u00a0una \u00a0parte del \u00a0testimonio, \u00a0critica \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0este \u00a0no \u00a0fuera \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0establecer \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0hoy \u00a0occiso \u00a0en \u00a0la \u00a0residencia \u00a0de Salazar \u00a0Graciano, \u00a0con el fin de reclamar \u00a0violentamente \u00a0un \u00a0dinero \u00a0que \u00a0el \u00a0\u00faltimo \u00a0le \u00a0adeudaba.\u00a0 \u00a0Indica \u00a0que la \u00a0deponente \u00a0fue \u00a0precisa \u00a0al \u00a0declarar que Robert Arango busc\u00f3 en su casa al hoy \u00a0procesado \u00a0 \u00a0porque \u00a0 \u00a0este \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0hab\u00eda \u00a0 \u00a0robado, \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0\u201crebuj\u00f3 \u00a0la ropa\u201d e hizo manifestaciones \u00a0vulgares. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica que el yerro se configur\u00f3 cuando el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0analiz\u00f3 \u00a0esta \u00a0prueba \u00a0conforme \u00a0\u201clos \u00a0criterios \u00a0del testimonio\u201d y, en consecuencia, no dio \u00a0por \u00a0 \u00a0demostrado \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0hecho \u00a0 \u00a0mencionado \u00a0 \u00a0tuvo \u00a0 caracter\u00edsticas \u00a0provocadoras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00e9ptimo cargo \u00a0<\/p>\n<p>La censora asegura que el fallador incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0falso \u00a0juicio de existencia por omisi\u00f3n, toda vez que dej\u00f3 de lado aquella \u00a0parte \u00a0 del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Marinela \u00a0Cardona \u00a0Valencia \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0dijo \u00a0que \u00a0\u201cen \u00a0 el \u00a0 local \u00a0 no \u00a0 se \u00a0encontraba\u201d, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0corrobora \u00a0el \u00a0video \u00a0y \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0investigadora. \u00a0 \u00a0Por \u00a0 \u00a0tanto, \u00a0 \u00a0asegura \u00a0 \u00a0la \u00a0 impugnante, \u00a0 \u201cla \u00a0conclusi\u00f3n a que lleg\u00f3 el Tribunal no es cierta, es decir, no \u00a0existi\u00f3 la tal distracci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0no haber omitido la prueba, el juzgador \u00a0no \u00a0 habr\u00eda \u00a0 deducido \u00a0 el \u00a0 estado \u00a0 de \u00a0 indefensi\u00f3n, \u00a0como \u00a0agravante \u00a0del \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Enseguida sostiene que la norma violada, por \u00a0no \u00a0haber \u00a0sido \u00a0aplicada, fue el art\u00edculo 57 del C\u00f3digo Penal sobre el estado \u00a0de \u00a0ira \u00a0e \u00a0intenso dolor, el cual no admitir\u00eda una agravante como la deducida, \u00a0pues, \u00a0seg\u00fan dice, \u201cquien padece la reacci\u00f3n de la \u00a0ira \u00a0no \u00a0tiene \u00a0la frialdad de poner en condici\u00f3n de indefensi\u00f3n ni aprovechar \u00a0esa \u00a0 \u00a0condici\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 indefensi\u00f3n \u00a0 para \u00a0 desahogar \u00a0 su \u00a0 ira\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Octavo cargo \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0la \u00a0casacionista \u00a0alega \u00a0un \u00a0\u201cfalso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0raciocinio\u201d \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n al principio l\u00f3gico de raz\u00f3n suficiente, toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0Tribunal \u00a0admiti\u00f3 que no exist\u00eda una prueba directa que indicara que \u00a0el \u00a0hoy \u00a0procesado \u00a0acech\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0pero de todos modos la infiri\u00f3 a \u00a0partir \u00a0del \u00a0curso \u00a0ordinario \u00a0de \u00a0las cosas y del hecho de que el aquel hubiera \u00a0comprado \u00a0el \u00a0cuchillo que utilizar\u00eda contra su enemigo en un almac\u00e9n cercano, \u00a0y \u00a0luego \u00a0ingresara al mismo lugar donde su v\u00edctima se encontraba desprevenida, \u00a0en momentos en que hac\u00eda arreglar un tel\u00e9fono celular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0sentenciador \u00a0err\u00f3 \u00a0al establecer como \u00a0hecho \u00a0indicante \u00a0del ocultamiento la compra del cuchillo, pues lo que la prueba \u00a0arroja \u00a0fue \u00a0que \u00a0lo \u00a0recogi\u00f3 de un almac\u00e9n. Adem\u00e1s, esa premisa no demuestra \u00a0ocultamiento, \u00a0\u201cpues \u00a0quien \u00a0compra \u00a0un cuchillo lo \u00a0hace \u00a0para lesionar la integridad f\u00edsica, pero eso de por s\u00ed no indica que sea \u00a0para \u00a0acecharlo \u00a0o \u00a0ponerlo \u00a0o \u00a0aprovechar un estado de indefensi\u00f3n\u201d. \u00a0Tampoco \u00a0es cierto que la v\u00edctima se encontraba desprevenido, \u00a0pues \u00a0como \u00a0se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0en \u00a0otro \u00a0cargo aquel \u201cno \u00a0ten\u00eda \u00a0con \u00a0quien \u00a0hablar \u00a0para \u00a0estar \u00a0desprevenido, \u00a0pues \u00a0la propietaria del \u00a0establecimiento estaba fuera del lugar\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprecia, \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0no \u00a0existi\u00f3 \u00a0el \u00a0ocultamiento \u00a0 ni \u00a0 la \u00a0 acechanza, \u00a0 pues \u00a0 la \u00a0 unidad \u00a0de \u00a0tiempo \u00a0y \u00a0espacio \u00a0\u201cno \u00a0daba para ello\u201d, ni \u00a0hay \u00a0prueba \u00a0que as\u00ed lo diga, y la compra del cuchillo se hizo para lesionar al \u00a0hoy \u00a0occiso. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0del video se establece que este \u00faltimo no se encontraba \u00a0desprevenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0que \u00a0se \u00a0viol\u00f3 \u00a0el \u00a0principio de \u00a0raz\u00f3n \u00a0suficiente \u00a0\u201ccuando \u00a0el \u00a0Tribunal arguyendo \u00a0respuestas \u00a0monosil\u00e1bicas \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0testigo desech\u00f3 ese testimonio por \u00a0carencia \u00a0de \u00a0credibilidad\u201d; \u00a0dicho \u00a0testimonio \u00a0fue \u00a0claro \u00a0en \u00a0referir \u00a0la \u00a0provocaci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0ofendido \u00a0le \u00a0hizo a Salazar Graciano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con sustento en las anteriores reflexiones, \u00a0la \u00a0recurrente \u00a0le \u00a0pide \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0que case la sentencia recurrida y, en su \u00a0lugar, \u00a0\u201chaga \u00a0el \u00a0descuento \u00a0punitivo que la norma \u00a0consagra\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES \u00a0DE LA CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Corporaci\u00f3n anticipa su decisi\u00f3n en el \u00a0sentido \u00a0 de \u00a0 inadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0toda vez que evidentemente incumple los presupuestos de \u00a0una \u00a0debida \u00a0postulaci\u00f3n y fundamentaci\u00f3n, en particular porque no es m\u00e1s que \u00a0una \u00a0sumatoria de confusas y descontextualizadas\u00a0 apreciaciones probatorias \u00a0de \u00a0instancia, apenas distintas a la del juzgador. Las razones de la inadmisi\u00f3n \u00a0se precisan as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Al \u00a0formular \u00a0la demandante ocho cargos \u00a0separados, \u00a0todo \u00a0ellos \u00a0encaminados \u00a0a que se reconozca la falta de aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a057 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0como \u00a0consecuencia de igual n\u00famero de \u00a0errores \u00a0probatorios, incurre una equivocada postulaci\u00f3n. Lo anterior encuentra \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0en \u00a0que como es en conjunto como el juzgador aprecia las pruebas \u00a0para \u00a0llegar \u00a0al \u00a0convencimiento de la materializaci\u00f3n de la conducta punible y \u00a0la \u00a0 responsabilidad \u00a0 del \u00a0 procesado, \u00a0 es, \u00a0entonces, \u00a0en \u00a0conjunto \u00a0como \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0prueba \u00a0debe \u00a0ser \u00a0atacada \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0naturalmente \u00a0respetando \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0y jerarqu\u00eda de las causales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tanto, si la pretensi\u00f3n de la libelista \u00a0era \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0cometi\u00f3 \u00a0numerosos \u00a0errores \u00a0de apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0lo condujeron a no advertir el estado de ira e intenso \u00a0dolor \u00a0y \u00a0la \u00a0consecuente \u00a0rebaja \u00a0punitiva, entonces ha debido proponer un solo \u00a0cargo \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a057 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de 2000, \u00a0desarrollado \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0cuantos \u00a0errores \u00a0probatorios \u00a0pretenda denunciar, \u00a0cuid\u00e1ndose \u00a0de \u00a0no \u00a0entremezclar las diferentes modalidades de error de hecho o \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0o \u00a0denunciar \u00a0de \u00a0la \u00a0misma prueba yerros naturalmente excluyentes \u00a0entre s\u00ed. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0 anterior \u00a0 es \u00a0 evidente, \u00a0 pues \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un cargo por cada error probatorio conduce casi necesariamente \u00a0a \u00a0su \u00a0inadmisi\u00f3n por falta de idoneidad sustancial, pues dif\u00edcilmente un solo \u00a0cargo \u00a0ser\u00e1 \u00a0por \u00a0s\u00ed solo id\u00f3neo para mutar el fallo, por la pot\u00edsima raz\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0los presupuestos de la diminuente punitiva rara vez no se derivan de un \u00a0solo medio de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Dicho lo anterior, y en consideraci\u00f3n a \u00a0la \u00a0falta \u00a0de rigor argumentativo que caracteriza los 8 cargos de la demanda, la \u00a0Corte \u00a0estima \u00a0necesario \u00a0insistir \u00a0en \u00a0la naturaleza del recurso extraordinario \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0en \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0que \u00a0invoca \u00a0la impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de \u00a0lo \u00a0primero, \u00a0d\u00edgase \u00a0que la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por el juzgador de instancia llega a esta sede amparada en \u00a0la \u00a0doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad, la cual no puede ser desvirtuada a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0cualquier \u00a0discurso de libre elaboraci\u00f3n -como el que aqu\u00ed ensaya \u00a0la \u00a0recurrente-, \u00a0sino \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0uno \u00a0ajustado \u00a0a una debida y suficiente \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0demuestre \u00a0la \u00a0utilidad \u00a0del recurso para hacer efectivo el \u00a0derecho \u00a0material y las garant\u00edas debidas a los intervinientes, la unificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0y \u00a0la \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0agravios \u00a0inferidos \u00a0a \u00a0las \u00a0partes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0lo anterior, el \u00a0recurrente \u00a0debe \u00a0identificar claramente, y no entremezclar con otras, la causal \u00a0que \u00a0 selecciona, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0precisar \u00a0su \u00a0modalidad \u00a0y \u00a0sentido, \u00a0seg\u00fan \u00a0los \u00a0lineamientos decantados por la jurisprudencia de la Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es as\u00ed como al libelista le es exigible, si \u00a0como \u00a0en este caso lo que alega es la violaci\u00f3n de la ley sustancial, demostrar \u00a0claramente \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0el juzgador la viol\u00f3, porque la aplic\u00f3 sin estar \u00a0demostrados \u00a0sus \u00a0presupuestos (aplicaci\u00f3n indebida), o bien dej\u00f3 de emplearla \u00a0cuando \u00a0en realidad estaba llamada a ser aplicada al caso (exclusi\u00f3n evidente), \u00a0o \u00a0porque siendo la norma que deb\u00eda aplicar le dio un alcance o interpretaci\u00f3n \u00a0que no correspond\u00eda (interpretaci\u00f3n err\u00f3nea). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El juzgador ha podido incurrir, entonces, en \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0evidente \u00a0o \u00a0interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de una \u00a0norma \u00a0de manera directa (causal 1\u00aa de casaci\u00f3n, art\u00edculo 181-1 de la Ley 906 \u00a0de \u00a02004), \u00a0o \u00a0de \u00a0forma \u00a0indirecta \u00a0(causal \u00a03\u00aa \u00a0de casaci\u00f3n), es decir, como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0una \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0contemplaci\u00f3n \u00a0material \u00a0o \u00a0en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba (errores de hecho), o debido a una ilegalidad en la \u00a0pr\u00e1ctica, \u00a0aducci\u00f3n \u00a0o \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0(errores \u00a0de \u00a0derecho), \u00a0 todo \u00a0ello \u00a0con \u00a0clara \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0el \u00a0resultado \u00a0del \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los errores probatorios que pueden concurrir \u00a0a \u00a0 configurar \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0de \u00a0diversa especie. As\u00ed, la \u00a0jurisprudencia \u00a0 \u00a0 \u00a0ha \u00a0 \u00a0 distinguido \u00a0 \u00a0 dos \u00a0 \u00a0 modalidades: \u00a0 \u00a0 i) \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0los \u00a0que tienen que ver con los \u00a0yerros \u00a0en \u00a0que incurre el juzgador en la contemplaci\u00f3n material o apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0y \u00a0ii)\u00a0 \u00a0los \u00a0errores de hecho, que se \u00a0refieren a la ilegalidad en su pr\u00e1ctica, aducci\u00f3n o valoraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0 \u00ad\u00ad-que, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0los de derecho, pueden conducir al juzgador a \u00a0aplicar \u00a0indebidamente, \u00a0excluir o interpretar err\u00f3neamente la ley sustancial-, \u00a0se \u00a0 \u00a0concretan \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0falso juicio de \u00a0identidad \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0acudir a cualquiera de ellos, al censor \u00a0le \u00a0corresponde \u00a0acreditar \u00a0su \u00a0materialidad \u00a0en \u00a0la sentencia, es decir, que el \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0omiti\u00f3 \u00a0una \u00a0prueba que exist\u00eda en el proceso (o lo que \u00a0ella \u00a0demostraba) \u00a0o supuso la existencia de una que en realidad no obraba en el \u00a0expediente, \u00a0si \u00a0lo \u00a0que denuncia es el falso juicio de \u00a0existencia; \u00a0 la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0(por \u00a0distorsi\u00f3n, \u00a0cercenamiento \u00a0o \u00a0agregaci\u00f3n) del medio de convicci\u00f3n, si lo que pregona es un \u00a0falso \u00a0juicio de identidad, o \u00a0bien \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n de las m\u00e1ximas de la experiencia, la l\u00f3gica o la ciencia, \u00a0si \u00a0 \u00a0denuncia \u00a0 \u00a0un \u00a0 falso \u00a0 raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0errores \u00a0de \u00a0derecho -que, al igual que los de hecho, pueden mediar \u00a0para \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0no aplique, excluya o interprete erradamente la ley \u00a0sustancial- \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0 concretan \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 dos \u00a0 \u00a0 modalidades: \u00a0 \u00a0i) \u00a0 el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0legalidad \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0Cuando el \u00a0impugnante \u00a0acude \u00a0a \u00a0estos le corresponde acreditar una ilegalidad trascendente \u00a0en \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0o en su aducci\u00f3n al proceso (falso juicio de \u00a0legalidad), \u00a0o \u00a0bien \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0tarifa \u00a0fijada \u00a0por el \u00a0legislador para su valoraci\u00f3n (falso juicio de convicci\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tanto \u00a0o \u00a0m\u00e1s \u00a0importante que demostrar la \u00a0materialidad \u00a0del \u00a0yerro probatorio es la demostraci\u00f3n de su trascendencia para \u00a0modificar \u00a0la \u00a0parte resolutiva de la sentencia, lo cual solamente se logra tras \u00a0ense\u00f1ar \u00a0de \u00a0qu\u00e9 manera la decisi\u00f3n impugnada no puede l\u00f3gicamente subsistir \u00a0al \u00a0lado \u00a0del \u00a0vicio, \u00a0en \u00a0el \u00a0entendido \u00a0de que nada obsta para que el fallo se \u00a0mantenga \u00a0a\u00fan \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0errores \u00a0probatorios \u00a0o vicios de \u00a0garant\u00eda \u00a0 o \u00a0 estructura \u00a0 que \u00a0carezcan \u00a0de \u00a0relevancia. \u00a0Para \u00a0cumplir \u00a0este \u00a0prop\u00f3sito, \u00a0es \u00a0preciso \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0verifique \u00a0el \u00a0restante soporte \u00a0probatorio \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0constatar \u00a0que \u00a0este \u00a0no puede \u00a0naturalmente mantenerse frente al yerro demostrado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todas \u00a0las \u00a0anteriores exigencias, lejos de \u00a0obedecer \u00a0al capricho del legislador o a la inflexibilidad de la jurisprudencia, \u00a0encuentran \u00a0raz\u00f3n de ser en que, como ya se ha dicho, la sentencia llega a esta \u00a0sede \u00a0amparada \u00a0por \u00a0la \u00a0doble presunci\u00f3n, por manera que solamente un riguroso \u00a0discurso \u00a0apegado \u00a0a \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0a \u00a0los \u00a0fines \u00a0de la casaci\u00f3n y a la debida \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0puede \u00a0ser \u00a0id\u00f3neo \u00a0para \u00a0acreditar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del yerro \u00a0judicial y su incidencia en el sentido de la decisi\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0esta \u00a0raz\u00f3n, \u00a0no \u00a0es \u00a0procedente \u00a0el \u00a0sustento \u00a0argumentativo \u00a0que, \u00a0como \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0discurren \u00a0de \u00a0espaldas al \u00a0contenido \u00a0material \u00a0del \u00a0fallo \u00a0o \u00a0se \u00a0encaminan a que la Sala elabore un nuevo \u00a0an\u00e1lisis \u00a0probatorio \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0o \u00a0bien \u00a0incurren \u00a0en \u00a0el error com\u00fan de \u00a0reclamar \u00a0la \u00a0prevalencia \u00a0de la personal apreciaci\u00f3n del censor frente a la de \u00a0sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Vistos \u00a0los \u00a0lineamientos \u00a0anteriores, \u00a0surgen \u00a0n\u00edtidos \u00a0sin \u00a0dificultad \u00a0los errores en el desarrollo de los 8 cargos, \u00a0pues \u00a0de \u00a0entrada \u00a0todos \u00a0ellos \u00a0se \u00a0orientan \u00a0a \u00a0convencer a la Corte de que la \u00a0personal \u00a0apreciaci\u00f3n de la impugnante es mejor o m\u00e1s plausible, sin demostrar \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0una \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0evidente y trascendente para \u00a0cumplir alguno de los fines de la casaci\u00f3n.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, el cargo \u00a0primero \u00a0no \u00a0demuestra la materialidad del yerro, pues \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0no \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0considerar \u00a0lo \u00a0que, seg\u00fan la \u00a0demandante, \u00a0demuestra \u00a0la \u00a0prueba: \u00a0que \u00a0la \u00a0disputa \u00a0entre \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y el \u00a0victimario \u00a0se \u00a0origin\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0asunto \u00a0sentimental. \u00a0Cosa \u00a0distinta \u00a0fue \u00a0que \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que, \u00a0junto \u00a0a \u00a0ese \u00a0motivo, \u00a0concurr\u00eda \u00a0otro: \u00a0la \u00a0disputa \u00a0por \u00a0la \u00a0repartici\u00f3n \u00a0del \u00a0producto \u00a0de \u00a0un \u00a0il\u00edcito, que vino a ser determinante en el \u00a0enfrentamiento previo a la muerte de Robert Arango. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Que para la demandante el \u00fanico motivo del \u00a0enfrentamiento \u00a0entre \u00a0los dos hombres fuera el sentimental, es una apreciaci\u00f3n \u00a0personal, \u00a0apenas \u00a0distinta \u00a0a la del juzgador, pero que, por plausible que sea, \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0misma \u00a0no \u00a0acredita \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0el \u00a0juzgador se equivoc\u00f3 en no \u00a0reconocer el estado de ira e intenso dolor.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Similar deficiencia presentan la mayor\u00eda de \u00a0los restantes cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 \u00a0 trav\u00e9s \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0segundo, \u00a0la \u00a0casacionista reprocha que el \u00a0juzgador \u00a0cercen\u00f3 \u00a0el testimonio del procesado, en particular sus explicaciones \u00a0sobre \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0El \u00a0yerro \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0atribuye \u00a0a \u00a0la sentencia carece de \u00a0materialidad, \u00a0pues no es cierto que aquella hubiera hecho decir al deponente lo \u00a0que \u00a0no \u00a0dijo; \u00a0lo \u00a0que \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0fue \u00a0que \u00a0la \u00a0providencia, con sustento en el \u00a0conjunto \u00a0probatorio, \u00a0dedujo \u00a0una \u00a0verdad \u00a0muy \u00a0distinta \u00a0a \u00a0la \u00a0vertida por el \u00a0entonces \u00a0 acusado. \u00a0A \u00a0dicha \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0la \u00a0censora \u00a0le \u00a0opone \u00a0su \u00a0personal \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0atestaciones \u00a0del \u00a0enjuiciado, \u00a0lo \u00a0que \u00a0por s\u00ed mismo no \u00a0demuestra el yerro judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por otra parte, que, seg\u00fan la libelista, el \u00a0dicho \u00a0de \u00a0su \u00a0asistido \u00a0encuentre \u00a0corroboraci\u00f3n \u00a0en \u00a0las fotograf\u00edas a\u00e9reas \u00a0allegadas \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 investigador \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0no \u00a0es \u00a0sino \u00a0\u2013una \u00a0vez \u00a0m\u00e1s- \u00a0otra \u00a0apreciaci\u00f3n de \u00a0instancia \u00a0que en nada contribuye a demostrar una equivocaci\u00f3n probatoria en la \u00a0providencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0se \u00a0configura \u00a0el \u00a0falso juicio de \u00a0identidad \u00a0 por \u00a0 adici\u00f3n \u00a0 del \u00a0 testimonio \u00a0del \u00a0polic\u00eda \u00a0Jaime \u00a0Potes \u00a0R\u00faa \u00a0(tercer \u00a0cargo); lo anterior, \u00a0porque \u00a0el \u00a0Tribunal dedujo que el lapso transcurrido entre la inicial agresi\u00f3n \u00a0de \u00a0Arango hacia Salazar y la muerte del primero fue de m\u00e1s de 15 minutos, pues \u00a0el \u00a0 \u00faltimo \u00a0 habr\u00eda \u00a0 sido \u00a0 conducido \u00a0 al \u00a0 CAI \u00a0en \u00a0donde \u00a0\u201caparentemente\u201d \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0tomaron \u00a0 las \u00a0anotaciones \u00a0del \u00a0caso, \u201cpero no existe prueba sobre \u00a0este \u00a0aspecto espec\u00edfico\u201d. As\u00ed, lo cierto es que el \u00a0juzgador, \u00a0tras \u00a0advertir \u00a0el \u00a0vac\u00edo \u00a0probatorio, \u00a0no \u00a0adicion\u00f3 \u00a0el \u00a0dicho del \u00a0polic\u00eda, \u00a0sino \u00a0que \u00a0a partir de \u00e9l infiri\u00f3 la ocurrencia de unos hechos y su \u00a0posible duraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0fue \u00a0cercenado \u00a0el \u00a0testimonio del \u00a0investigador \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa (cuarto cargo), \u00a0quien \u00a0introdujo \u00a0unas \u00a0fotograf\u00edas \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0censora, \u00a0demostraban \u00a0la \u00a0proximidad \u00a0entre \u00a0el \u00a0lugar de la pelea inicial (Parque de las \u00a0Luces) y el lugar de la muerte (centro comercial Cisneros).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues \u00a0bien, no cabe duda que el error no se \u00a0configura \u00a0porque \u00a0el \u00a0fallador \u00a0admiti\u00f3, \u00a0como lo pide la defensa, que los dos \u00a0lugares \u00a0 eran \u00a0 cercanos. \u00a0 No \u00a0obstante, \u00a0por \u00a0no \u00a0encontrar \u00a0acreditados \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0de \u00a0inmediatez \u00a0y gravedad de la provocaci\u00f3n no hall\u00f3 demostrado \u00a0el \u00a0estado \u00a0de ira e intenso dolor. As\u00ed las cosas, el hecho de que la sentencia \u00a0no \u00a0hubiera \u00a0reparado \u00a0en que entre las dos ubicaciones mediaba una distancia de \u00a0cerca \u00a0de \u00a082 \u00a0metros, poco o nada incidi\u00f3 para negar la rebaja punitiva de que \u00a0trata el art\u00edculo 57 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, la demandante no explica en qu\u00e9 \u00a0consiste \u00a0 lo \u00a0que, \u00a0en \u00a0el \u00a0quinto \u00a0cargo, \u00a0 \u00a0denomina \u00a0 \u00a0falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 convicci\u00f3n \u00a0 \u201cpor \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0falsa\u201d, lo que de \u00a0entrada \u00a0hace \u00a0confuso el r\u00f3tulo del reproche. En todo caso, el argumento de la \u00a0libelista \u00a0parte \u00a0de un equ\u00edvoco, pues no es cierto que la prueba de referencia \u00a0(condici\u00f3n \u00a0que \u00a0predica \u00a0del testimonio de Nora Milena Guti\u00e9rrez, pero que no \u00a0acredita \u00a0con \u00a0suficiencia) \u00a0tenga un escaso valor probatorio o carezca de este, \u00a0como \u00a0aquella lo pregona; lo que proh\u00edbe la ley es que sea el \u00fanico fundamento \u00a0de la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0caso \u00a0presente, \u00a0la \u00a0recurrente \u00a0no \u00a0demuestra \u00a0que \u00a0ese \u00a0testimonio \u00a0haya \u00a0sido el \u00fanico fundamento de la decisi\u00f3n \u00a0recurrida. \u00a0 Por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0admite \u00a0que \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0encontr\u00f3 que los hechos narrados por la testigo \u00a0fueron \u00a0reconocidos \u00a0por \u00a0el propio acusado, lo que descarta el empleo irregular \u00a0de \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0prueba \u00a0de \u00a0referencia. \u00a0En \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0elaboradas \u00a0en \u00a0el \u00a0escrito, \u00a0encaminadas \u00a0a \u00a0que al dicho de la testigo Eliseth \u00a0Arango \u00a0Vargas \u00a0se \u00a0le \u00a0otorgue \u00a0un m\u00e9rito acorde con los intereses defensivos, \u00a0carecen \u00a0 de \u00a0 toda \u00a0idoneidad \u00a0para \u00a0mostrar \u00a0un \u00a0dislate \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A trav\u00e9s del sexto \u00a0cargo, \u00a0la recurrente denuncia un falso raciocinio por \u00a0v\u00eda \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 principio \u00a0 l\u00f3gico \u00a0de \u00a0raz\u00f3n \u00a0suficiente, \u00a0\u201cal \u00a0haberle \u00a0dado \u00a0un \u00a0escaso \u00a0valor probatorio al \u00a0testimonio \u00a0 de \u00a0 Mar\u00eda \u00a0 Amparo \u00a0Trejos \u00a0Librero\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 reproche \u00a0 as\u00ed \u00a0 anunciado \u00a0resulta \u00a0desfasado, \u00a0pues \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0raz\u00f3n suficiente nada tiene que ver con el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0asignado \u00a0a una u otra prueba. El principio que se presente \u00a0como \u00a0vulnerado \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a la capacidad de una afirmaci\u00f3n de sustentarse a \u00a0s\u00ed \u00a0misma \u00a0en \u00a0t\u00e9rminos de l\u00f3gica formal (CSJ, SP, 26 de octubre de 2011, Rad \u00a034491); \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0si \u00a0la \u00a0censura \u00a0se \u00a0funda en que una cierta prueba s\u00ed es \u00a0id\u00f3nea \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0un \u00a0hecho \u00a0en \u00a0particular, \u00a0el reproche se aleja de un \u00a0cuestionamiento \u00a0a la l\u00f3gica del argumento e incurre, en cambio, en una in\u00fatil \u00a0discrepancia con la apreciaci\u00f3n del contenido de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0posible admitir que la demandante tiene \u00a0raz\u00f3n \u00a0 al \u00a0 pregonar, \u00a0 a \u00a0 trav\u00e9s \u00a0 del \u00a0 s\u00e9ptimo \u00a0cargo, \u00a0un falso juicio de existencia por omisi\u00f3n del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Marinela \u00a0Cardona, \u00a0pues \u00a0en verdad las decisiones de instancia, \u00a0aparte \u00a0de \u00a0rese\u00f1ar \u00a0el contenido de sus atestaciones, no las incluyeron en sus \u00a0consideraciones \u00a0 para \u00a0 apoyar \u00a0o \u00a0descartar \u00a0el \u00a0estado \u00a0de \u00a0indefensi\u00f3n \u00a0del \u00a0ofendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 obstante, \u00a0 el \u00a0reproche \u00a0carece \u00a0de \u00a0trascendencia \u00a0porque \u00a0el estado de indefensi\u00f3n del ofendido fue demostrado por \u00a0el \u00a0fallador \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0un \u00a0video \u00a0en \u00a0el que se muestra la ocurrencia del \u00a0crimen, \u00a0as\u00ed como con los testimonios de Johan Camilo Espinosa Orrego y Gustavo \u00a0Adolfo \u00a0Garc\u00eda \u00a0Jim\u00e9nez, \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0todos \u00a0estos de los cuales la \u00a0censora \u00a0no \u00a0se \u00a0ocupa \u00a0de \u00a0demostrar un error en su apreciaci\u00f3n. As\u00ed pues, la \u00a0cr\u00edtica es manifiestamente irrelevante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00faltimo (octavo \u00a0cargo) \u00a0, la impugnante critica que el fallador viol\u00f3 \u00a0el \u00a0principio \u00a0l\u00f3gico \u00a0de \u00a0raz\u00f3n suficiente, por cuanto admiti\u00f3 que no hab\u00eda \u00a0prueba \u00a0de \u00a0la \u00a0acechanza \u00a0del victimario hacia su v\u00edctima, no obstante lo cual \u00a0dedujo \u00a0esa \u00a0circunstancia \u00a0a \u00a0partir \u00a0de un razonamiento razonable y l\u00f3gico, y \u00a0desde \u00a0\u201clo que se deriva del curso ordinario de las \u00a0cosas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0vez \u00a0m\u00e1s se equivoca la impugnante al \u00a0formular \u00a0el \u00a0cargo, pues lo que en realidad censura es el razonamiento judicial \u00a0derivado \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0un hecho indicador: aquella pregona, al contrario de lo \u00a0que \u00a0concluy\u00f3 \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0que \u00a0la \u00a0compra \u00a0por \u00a0el \u00a0hoy procesado de un \u00a0cuchillo \u00a0para \u00a0dar muerte al ofendido no demuestra la acechanza; alega tambi\u00e9n \u00a0que \u00a0no es cierto que este \u00faltimo se hallara desprevenido al momento de recibir \u00a0el \u00a0ataque, \u00a0pues \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0y \u00a0documental as\u00ed lo demuestran. El \u00a0argumento \u00a0as\u00ed \u00a0plasmado \u00a0no \u00a0es sino la personal apreciaci\u00f3n probatoria de la \u00a0recurrente, \u00a0apenas \u00a0distinta \u00a0a \u00a0la contenida en el fallo, que por s\u00ed misma no \u00a0acredita \u00a0que \u00a0el \u00a0razonamiento \u00a0judicial \u00a0no se baste a s\u00ed mismo, o desconozca \u00a0frontalmente principios de l\u00f3gica formal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 \u00a0En \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0como \u00a0as\u00ed lo \u00a0anticip\u00f3 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0Sala, \u00a0 \u00a0debido \u00a0 \u00a0a\u00a0 \u00a0las \u00a0deficiencias de postulaci\u00f3n \u00a0y \u00a0 fundamentaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 cargos, \u00a0su \u00a0ineptitud para demostrar la necesidad de satisfacer alguna de \u00a0las \u00a0 \u00a0finalidades \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0o \u00a0derribar \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad \u00a0que \u00a0ampara \u00a0la \u00a0sentencia, el \u00a0libelo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ser\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inadmitido, sin \u00a0que, \u00a0por \u00a0otra \u00a0parte, del estudio de las diligencias la Corte encuentre motivo \u00a0que \u00a0amerite \u00a0superar sus falencias para asegurar, de oficio, el cumplimiento de \u00a0las garant\u00edas fundamentales o los fines del recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En contra de esta determinaci\u00f3n procede el \u00a0mecanismo \u00a0de \u00a0insistencia, \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos en que la jurisprudencia de esta \u00a0Colegiatura \u00a0 lo \u00a0 ha \u00a0 decantado \u00a0(CSJ \u00a0SP, \u00a012 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02005, \u00a0Rad. \u00a025322). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VI.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 R \u00a0E \u00a0S \u00a0U \u00a0E \u00a0L \u00a0V \u00a0E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n presentada por la defensora del \u00a0procesado \u00a0Jorge William Salazar Graciano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta decisi\u00f3n procede el mecanismo \u00a0de insistencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0 c\u00famplase \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>Presidente \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 \u00a0DEL \u00a0 \u00a0ROSARIO \u00a0 \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0<\/p>\n<p>EYDER PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0 Magistrado ponente \u00a0 AP894-2015 \u00a0 Radicaci\u00f3n N\u00ba 44869 \u00a0 (Aprobado acta N\u00b0 \u00a077) \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, D.C., veinticinco (25) de febrero de \u00a0dos mil quince (2015). \u00a0\u00a0 I. \u00a0 V \u00a0 I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0O \u00a0S \u00a0\u00a0 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