{"id":31784,"date":"2023-09-13T17:39:31","date_gmt":"2023-09-13T17:39:31","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap6890-201546163\/"},"modified":"2023-09-13T17:39:31","modified_gmt":"2023-09-13T17:39:31","slug":"ap6890-201546163","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap6890-201546163\/","title":{"rendered":"AP6890-2015(46163)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3\u00a0 \u00a0CAMACHO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente \u00a0<\/p>\n<p>AP6890-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n n\u00b0 46163 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado \u00a0Acta No. \u00a0424) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C., veinticinco (25) de noviembre de \u00a0dos mil quince (2015). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Examina la Sala lo relativo a los presupuestos \u00a0de \u00a0l\u00f3gica \u00a0y debida sustentaci\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n presentada por la \u00a0defensora \u00a0de \u00a0JOSU\u00c9 \u00a0TAMAYO \u00a0MOSQUERA \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del\u00a0 6 de marzo de 2015, a trav\u00e9s de la \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Bucaramanga revoc\u00f3 parcialmente la proferida el \u00a014 \u00a0de \u00a0enero \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0D\u00e9cimo Penal del Circuito de \u00a0id\u00e9ntica \u00a0 sede, \u00a0para \u00a0condenar \u00a0al \u00a0procesado \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0constre\u00f1imiento \u00a0ilegal sino tambi\u00e9n por los punibles de porte ilegal de armas \u00a0y \u00a0acto \u00a0sexual \u00a0violento, \u00a0por \u00a0cuya \u00a0virtud \u00a0le \u00a0impuso, \u00a0finalmente, \u00a0la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0158 \u00a0meses \u00a0de prisi\u00f3n y la accesoria de inhabilitaci\u00f3n para el \u00a0ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas por igual t\u00e9rmino. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0los \u00a0relat\u00f3 \u00a0de \u00a0la siguiente \u00a0forma: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cConforme \u00a0a \u00a0los \u00a0hechos \u00a0narrados en el \u00a0escrito \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, la v\u00edctima Mayerling Camargo Rangel interpuso denuncia \u00a0en \u00a0contra \u00a0de Josu\u00e9 Tamayo Mosquera, como quiera que a partir del mes de marzo \u00a0de \u00a02009 \u2013fecha en la cual \u00a0termin\u00f3 \u00a0su \u00a0relaci\u00f3n sentimental con el acusado- \u00e9ste despleg\u00f3 una serie de \u00a0actos \u00a0 persecutorios \u00a0 e \u00a0intimidatorios \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0ella \u00a0y \u00a0su \u00a0familia, \u00a0haci\u00e9ndose \u00a0pasar \u00a0por \u00a0miembro de una organizaci\u00f3n armada ilegal, envi\u00e1ndole \u00a0cartas \u00a0con \u00a0amenazas \u00a0y abord\u00e1ndola en diferentes partes de la ciudad, ante lo \u00a0cual \u00a0tuvo que trasladarse primero al municipio de Fundaci\u00f3n, Magdalena y luego \u00a0a Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0refiri\u00f3 que en dos oportunidades \u00a0Tamayo \u00a0Mosquera \u00a0la \u00a0abord\u00f3 en sitios p\u00fablicos, intimid\u00e1ndola con un arma de \u00a0fuego \u00a0y \u00a0dici\u00e9ndole \u00a0que \u00a0la \u00a0iba \u00a0a \u00a0matar \u00a0si no volv\u00eda con \u00e9l, se\u00f1alando \u00a0incluso \u00a0que \u00a0en \u00a0uno \u00a0de \u00a0estos \u00a0episodios, en el mes de septiembre de 2011, el \u00a0acusado le toc\u00f3 los senos y le puso el pene en la pierna\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Concretada \u00a0la \u00a0captura \u00a0de JOSU\u00c9 \u00a0TAMAYO MOSQUERA, el 14 de marzo de \u00a02012 \u00a0el Juzgado Veinte Penal Municipal de Bucaramanga, con funciones de control \u00a0de \u00a0garant\u00edas, \u00a0realiz\u00f3 \u00a0audiencia \u00a0preliminar, \u00a0en \u00a0cuyo desarrollo aval\u00f3 la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0aprensi\u00f3n. \u00a0En la misma diligencia, la Fiscal\u00eda le formul\u00f3 \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0por los delitos de acto sexual violento agravado, porte de armas de \u00a0fuego \u00a0y \u00a0constre\u00f1imiento \u00a0ilegal. \u00a0Acto \u00a0seguido, \u00a0el juez le impuso medida de \u00a0aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Oportunamente, \u00a0el \u00a0ente \u00a0investigador \u00a0present\u00f3 \u00a0el \u00a0respectivo escrito de acusaci\u00f3n, con fundamento en el cual el 11 \u00a0de \u00a0mayo del precitado a\u00f1o el Juzgado D\u00e9cimo Penal del Circuito de Bucaramanga \u00a0llev\u00f3 a cabo la consiguiente audiencia de formulaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Realizadas las audiencias preparatoria y \u00a0de \u00a0juicio \u00a0oral, \u00a0el \u00a0juez \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0anunci\u00f3 \u00a0el \u00a0sentido del fallo, \u00a0advirtiendo \u00a0 que \u00a0 ser\u00eda \u00a0 de \u00a0 car\u00e1cter \u00a0 condenatorio \u00a0para \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0constre\u00f1imiento \u00a0ilegal, \u00a0en \u00a0tanto absolutorio para los dem\u00e1s punibles objeto \u00a0de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El fallo anunciado lo profiri\u00f3 el 14 de \u00a0enero \u00a0de \u00a02015, contra el cual se alz\u00f3 en apelaci\u00f3n la Fiscal\u00eda, recurso con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0del \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0el \u00a06 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0siguiente revoc\u00f3 \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0para condenar al procesado tambi\u00e9n por los delitos \u00a0de porte ilegal de armas y acto sexual violento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Atendido \u00a0el \u00a0sentido de la decisi\u00f3n de \u00a0segunda \u00a0 instancia, \u00a0 la \u00a0 defensa \u00a0 acudi\u00f3 \u00a0 al \u00a0 recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0 impugnante \u00a0formula \u00a0cuatro \u00a0cargos \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0los \u00a0dos \u00a0primeros \u00a0al amparo de la causal primera de casaci\u00f3n de la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004 \u00a0y \u00a0los dos restantes con apoyo en la causal tercera ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0primer \u00a0 \u00a0cargo \u00a0 denuncia \u00a0 la \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0206 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0que \u00a0llev\u00f3 al \u00a0Tribunal \u00a0a \u00a0condenar \u00a0al \u00a0procesado \u00a0por \u00a0el delito de acto sexual violento y a \u00a0inaplicar los art\u00edculos 12 y 22 ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0respecto, \u00a0se\u00f1ala \u00a0que la conducta desplegada por el acusado no \u00a0se \u00a0adecua \u00a0en \u00a0el \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0en \u00a0menci\u00f3n, pues \u00e9ste actu\u00f3 sin dolo cuando \u00a0\u201ctoc\u00f3 los senos y le restreg\u00f3 el miembro viril en \u00a0una \u00a0pierna\u201d \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima. \u00a0En \u00a0su criterio, esa \u00a0situaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica, \u00a0por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0se \u00a0acomoda en realidad a la hip\u00f3tesis \u00a0descriptiva del delito de constre\u00f1imiento ilegal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Considera \u00a0que \u00a0de \u00a0no \u00a0haberse \u00a0aplicado \u00a0indebidamente \u00a0el \u00a0citado \u00a0art\u00edculo \u00a0206, \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0confirmado \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n pronunciada en primera \u00a0instancia \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 \u00a0el \u00a0 segundo \u00a0 cargo \u00a0 acusa \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 al \u00a0 Tribunal \u00a0por \u00a0violar \u00a0directamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0esta \u00a0vez \u00a0por \u00a0falta \u00a0de aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 12 y 22 del \u00a0estatuto \u00a0 \u00a0punitivo, \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0definen \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0culpabilidad \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0el \u00a0 dolo, \u00a0respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Seg\u00fan \u00a0la \u00a0demandante, \u00a0de \u00a0haber \u00a0observado \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de las \u00a0mencionadas \u00a0disposiciones, \u00a0el \u00a0ad quem habr\u00eda \u00a0concluido que el prop\u00f3sito del procesado no era satisfacer \u00a0su \u00a0l\u00edbido, \u00a0sino \u00a0que \u00a0su \u00a0conducta \u00a0era \u00a0propia \u00a0de las recriminaciones y, en \u00a0general, \u00a0de \u00a0la \u00a0pelea \u00a0del momento suscitada entre \u00e9l y la v\u00edctima. Sobre el \u00a0particular, \u00a0resalta \u00a0c\u00f3mo los hechos ocurrieron en lugar p\u00fablico, exactamente \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0c\u00e9ntrica \u00a0de \u00a0Bucaramanga \u00a0con la concurrencia de espectadores y \u00a0transe\u00fantes, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0dar\u00eda \u00a0lugar \u00a0a \u00a0pensar que se trat\u00f3 m\u00e1s bien de una \u00a0\u201cinjuria de hecho\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Considera \u00a0que \u00a0la mera afirmaci\u00f3n de la ex amante del acusado, que \u00a0se \u00a0constituye \u00a0as\u00ed en testigo \u00fanico, no es suficiente para inferir m\u00e1s all\u00e1 \u00a0de toda duda la lujuria del acto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Insiste, \u00a0de esa manera, en que el juzgador de segundo grado aplic\u00f3 \u00a0indebidamente \u00a0el \u00a0art\u00edculo 206 del C\u00f3digo Penal y, consecuentemente, dej\u00f3 de \u00a0aplicar los art\u00edculos 12 y 22 ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0tercer \u00a0 cargo \u00a0 predica \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial, derivada de \u00a0error de hecho por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Lo \u00a0 anterior, \u00a0 precisa \u00a0 la \u00a0 censora, \u00a0 por \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0desobedeci\u00f3 \u00a0\u201clas \u00a0reglas de la libre persuasi\u00f3n, \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0del \u00a0razonamiento y la sana cr\u00edtica\u201d al \u00a0valorar \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la v\u00edctima del constre\u00f1imiento ilegal, en el cual \u00a0\u201cno \u00a0se \u00a0asoma un tinte de connotaci\u00f3n sexual dado \u00a0el \u00a0contexto \u00a0de \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0de \u00a0pareja\u201d. De lo \u00a0contrario, \u00a0dice, se hubiera buscado un sitio despoblado y sin testigos, mas no, \u00a0como \u00a0 \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0 \u00a0aqu\u00ed, \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0lugar \u00a0 \u00a0c\u00e9ntrico, \u00a0 con \u00a0 transe\u00fantes \u00a0 y \u00a0espectadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0la l\u00f3gica y las reglas de la experiencia indican \u00a0que \u00a0\u201ccuando \u00a0una \u00a0persona \u00a0quiere \u00a0tener \u00a0actos de \u00a0connotaci\u00f3n \u00a0sexual \u00a0trata \u00a0de \u00a0no ser vista y por ello los delitos sexuales no \u00a0suelen \u00a0cometerse \u00a0a \u00a0la vista p\u00fablica y el agresor se cuida que otras personas \u00a0observen o detecten sus actos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Estima \u00a0que \u00a0el error del Tribunal llev\u00f3 a calificar la conducta de \u00a0JOSU\u00c9 \u00a0TAMAYO MOSQUERA como \u00a0acto \u00a0sexual \u00a0violento, \u00a0cuando \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n estaba encaminada \u00fanicamente a \u00a0obligar a la afectada a reanudar la relaci\u00f3n sentimental. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0cuarto \u00a0 cargo \u00a0 aduce, \u00a0igualmente, \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial \u00a0proveniente \u00a0de \u00a0error \u00a0de hecho por falso raciocinio, dada la violaci\u00f3n de los \u00a0principios \u00a0de la l\u00f3gica y la experiencia en lo que respecta al delito de porte \u00a0ilegal de armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sustenta \u00a0el reproche recordando c\u00f3mo el fallador, con ocasi\u00f3n del \u00a0contenido \u00a0de \u00a0un \u00a0oficio, declar\u00f3 probado que el procesado carec\u00eda de permiso \u00a0para \u00a0portar \u00a0armas. \u00a0En \u00a0su \u00a0opini\u00f3n, \u00a0empero, \u00a0esa circunstancia no prueba la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0delito, \u00a0pues \u00a0aqu\u00e9l no fue capturado en flagrancia ni portando \u00a0arma \u00a0 alguna. \u00a0 En \u00a0 ese \u00a0 sentido, \u00a0considera \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0\u201cle \u00a0hace \u00a0decir \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0dice\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0la \u00a0impugnante, \u00a0de \u00a0otra parte, el testimonio de Mayerling \u00a0Camargo \u00a0no sirve \u201cpara \u00a0 configurar \u00a0 la \u00a0 responsabilidad \u00a0penal\u201d \u00a0del \u00a0procesado, porque aun cuando la prenombrada identific\u00f3 el arma \u00a0con \u00a0el \u00a0cual \u00a0el \u00a0procesado \u00a0la \u00a0constri\u00f1\u00f3, \u00a0precisando que se trataba de una \u00a0pistola \u00a0color \u00a0negro, lo cierto es que se trata de una mujer de apenas 23 a\u00f1os \u00a0y \u00a0quien \u00a0tiene \u00a0como oficio el de promotora dermatol\u00f3gica. Al respecto, estima \u00a0que, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la l\u00f3gica y la experiencia, quienes conocen de armas de \u00a0fuego \u00a0son \u00a0los \u00a0expertos \u00a0en \u00a0bal\u00edstica, \u00a0mas \u00a0no \u00a0alguien \u00a0como \u00a0Camargo \u00a0Rangel, m\u00e1xime cuando al momento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0estaba \u00a0siendo \u00a0acosada \u00a0sexualmente y adem\u00e1s amenazada con un \u00a0artefacto de esa naturaleza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Adicionalmente, \u00a0 cuestiona \u00a0 al \u00a0 Tribunal \u00a0 por \u00a0 distorsionar \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0Mayerling \u00a0Camargo \u00a0Rangel \u00a0cuando \u00a0edific\u00f3 en contra del acusado, con fundamento \u00a0en \u00a0esa \u00a0prueba, \u00a0el \u00a0indicio \u00a0de \u00a0capacidad \u00a0para delinquir por el hecho de ser \u00a0miembro \u00a0retirado \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda Nacional, lo cual le brindaba disposici\u00f3n y \u00a0conocimiento en el manejo de armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Finalmente, \u00a0le \u00a0reprocha \u00a0incurrir en falso juicio de existencia al \u00a0omitir \u00a0 apreciar \u00a0 el \u00a0 testimonio \u00a0 de \u00a0 Luz \u00a0Dary \u00a0Rivera, \u00a0quien \u00a0manifest\u00f3 en forma contundente que su \u00a0esposo, \u00a0el aqu\u00ed procesado, nunca hab\u00eda llevado artefactos b\u00e9licos a su casa, \u00a0y \u00a0mientras \u00a0perteneci\u00f3 a la Polic\u00eda Nacional siempre los dej\u00f3 en el trabajo, \u00a0porque \u00a0 \u00a0adem\u00e1s \u00a0 \u00a0\u201cno \u00a0 \u00a0le \u00a0 \u00a0gustaban \u00a0 \u00a0las \u00a0armas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Estima \u00a0 trascendente \u00a0 el \u00a0 yerro, \u00a0 porque \u00a0 de \u00a0haberse \u00a0valorado \u00a0correctamente \u00a0la prueba, sin alterarse o distorsionarse su contenido objetivo y \u00a0con \u00a0sujeci\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la experiencia y de la l\u00f3gica, no se hubiera \u00a0concluido \u00a0 \u00a0en \u00a0 la \u00a0 responsabilidad \u00a0 de \u00a0 TAMAYO \u00a0MOSQUERA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0los \u00a0cuatro \u00a0cargos \u00a0formulados, \u00a0la \u00a0actora \u00a0solicita \u00a0casar \u00a0la sentencia impugnada para, en su lugar, absolver al procesado \u00a0respecto \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 delitos \u00a0 de \u00a0acto \u00a0sexual \u00a0violento \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PARA \u00a0 RESOLVER \u00a0 SE \u00a0CONSIDERA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El estatuto procesal penal expedido mediante \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004, \u00a0conforme \u00a0ocurre con el previsto en la Ley 600 de 2000, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0exige, \u00a0como \u00a0condici\u00f3n para la admisi\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0satisfacci\u00f3n \u00a0de \u00a0exigencias de l\u00f3gica y adecuada argumentaci\u00f3n, cuyo fin \u00a0es \u00a0permitirle a la Corte, a partir de la coherencia y precisi\u00f3n conceptual del \u00a0libelo, \u00a0establecer \u00a0sin dificultad cu\u00e1l es el error atribuido al sentenciador, \u00a0causante \u00a0de \u00a0la violaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n o la ley o la afectaci\u00f3n de las \u00a0garant\u00edas fundamentales de las partes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esos \u00a0presupuestos \u00a0de sustentaci\u00f3n, acorde \u00a0con \u00a0lo \u00a0establecido en los art\u00edculos 183 y 184, inciso segundo de la precitada \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de 2004, giran en torno a la correcta selecci\u00f3n de la causal invocada \u00a0y \u00a0al \u00a0adecuado desarrollo de los cargos formulados a la sentencia atacada, para \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se requiere que cada reproche se sustente de manera separada y que las \u00a0razones \u00a0aducidas \u00a0se \u00a0correspondan \u00a0con \u00a0el yerro denunciado, sin que sea dable \u00a0entonces \u00a0incluir \u00a0en \u00a0una \u00a0misma \u00a0censura conceptos que se opongan entre s\u00ed ni \u00a0incurrir \u00a0en \u00a0inconsistencias de argumentaci\u00f3n, pues ello atentar\u00eda contra los \u00a0principios \u00a0de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0y \u00a0autonom\u00eda \u00a0que son inherentes al recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el \u00a0caso \u00a0objeto de examen, advierte la Sala que el libelista no \u00a0cumple dichos requisitos de fundamentaci\u00f3n de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 efecto, \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 cargos \u00a0primero \u00a0y \u00a0 segundo \u00a0 la \u00a0demandante \u00a0acusa \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0violar \u00a0directamente la ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0aplicar en forma indebida el art\u00edculo 206 del C\u00f3digo Penal y, \u00a0consecuentemente, \u00a0por \u00a0inaplicar \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a012 \u00a0y 22 ib\u00eddem1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Conforme \u00a0lo \u00a0tiene \u00a0decantado \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0acude \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley sustancial corresponde al actor aceptar los hechos \u00a0tal \u00a0como \u00a0los \u00a0declar\u00f3 probados el fallador, sin que le sea dable controvertir \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0asignado \u00a0por \u00a0\u00e9ste \u00a0a los medios de convicci\u00f3n incorporados a la \u00a0actuaci\u00f3n. \u00a0Su \u00a0labor \u00a0debe \u00a0estar dirigida a plantear una discusi\u00f3n netamente \u00a0jur\u00eddica, \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0la aplicaci\u00f3n \u00a0indebida o la interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de una norma sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tal \u00a0presupuesto de sustentaci\u00f3n no lo satisfizo la libelista, pues \u00a0se \u00a0dedic\u00f3 \u00a0a \u00a0predicar \u00a0la \u00a0no \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0prop\u00f3sito \u00a0libidinoso del \u00a0procesado, \u00a0al \u00a0punto \u00a0de \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0no es \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0inferir \u00a0m\u00e1s \u00a0all\u00e1 de toda duda la lujuria del acto. Ello, a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0el ad quem, a \u00a0partir \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 medios \u00a0 probatorios \u00a0 recaudados, \u00a0 arrib\u00f3 \u00a0a \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0distinta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ciertamente, \u00a0para \u00a0confeccionar \u00a0adecuadamente \u00a0reproches \u00a0como los \u00a0examinados, \u00a0le \u00a0era \u00a0necesario \u00a0a \u00a0la \u00a0impugnante acreditar que el sentenciador \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0dolo \u00a0en \u00a0el \u00a0proceder del acusado, pese a lo cual lo \u00a0fulmin\u00f3 con fallo condenatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0no \u00a0cumpli\u00f3 esa carga argumentativa sino que, conforme qued\u00f3 \u00a0visto, \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0controvertir \u00a0las conclusiones probatorias del juzgador, \u00a0imperioso \u00a0resulta \u00a0inadmitir \u00a0los cargos objeto de an\u00e1lisis, y as\u00ed proceder\u00e1 \u00a0la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0tercer \u00a0 cargo \u00a0 denuncia \u00a0 la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0como \u00a0consecuencia de incurrirse en error de hecho por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0concreto, \u00a0aduce \u00a0el \u00a0quebranto de los postulados l\u00f3gicos y las \u00a0reglas \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0experiencia \u00a0 \u00a0porque, \u00a0 \u00a0seg\u00fan \u00a0 \u00a0dice, \u00a0 \u00a0\u201ccuando \u00a0una \u00a0persona \u00a0quiere \u00a0tener actos de connotaci\u00f3n sexual \u00a0trata \u00a0de \u00a0no ser vista y por ello los delitos sexuales no suelen cometerse a la \u00a0vista \u00a0p\u00fablica y el agresor se cuida que otras personas observen o detecten sus \u00a0actos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Lo \u00a0primero a destacar es la falta de claridad en el ataque, pues la \u00a0demandante \u00a0alude a los postulados de la l\u00f3gica y las reglas de la experiencia, \u00a0como \u00a0si \u00a0se \u00a0trataran de conceptos similares, cuando en realidad no lo son. Los \u00a0postulados \u00a0l\u00f3gicos, \u00a0en \u00a0efecto, \u00abson proposiciones \u00a0que \u00a0responden \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0conocimiento y que, por lo tanto, representan \u00a0adecuadamente \u00a0la \u00a0realidad \u00a0y \u00a0la \u00a0verdad \u00a0a \u00a0partir de la verificaci\u00f3n de las \u00a0alternativas \u00a0posibles \u00a0de \u00a0inferencia racional\u00bb. (CSJ \u00a0SP, 5 Jun 2013 rad, 34134). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia son todas aquellas \u00a0\u201cgeneralizaciones \u00a0 que \u00a0se \u00a0hacen \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0cumplimiento \u00a0 establece \u00a0 e \u00a0 hist\u00f3rico \u00a0 de \u00a0ciertas \u00a0conductas \u00a0similares\u201d \u00a0(CSJ SP, 19 de nov. de 2003, rad. 18787). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0como \u00a0lo \u00a0ha expresado esta Corporaci\u00f3n, \u201cla \u00a0 sola \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0de \u00a0m\u00e1ximas \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0hechos \u00a0no \u00a0admitidos \u00a0por \u00a0las \u00a0instancias \u00a0carece de idoneidad para desvirtuar el valor de \u00a0verdad \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 conclusiones \u00a0 f\u00e1cticas \u00a0 de \u00a0 los \u00a0fallos\u201d \u00a0(CSJ SP, 12 de sept. de 2012, rad.36824). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tal \u00a0situaci\u00f3n \u00a0es \u00a0lo \u00a0que \u00a0acontece \u00a0en este caso, pues la actora \u00a0construye \u00a0la \u00a0m\u00e1xima \u00a0cuya \u00a0violaci\u00f3n \u00a0aduce, \u00a0argumentando \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0ocurrieron \u00a0a plena vista p\u00fablica \u201ccon transe\u00fantes \u00a0y espectadores\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, pasa por alto que el Tribunal \u00a0arrib\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0libidinoso lo \u00a0realiz\u00f3 \u00a0el \u00a0procesado \u00a0de \u00a0manera \u00a0sigilosa al punto de pasar inadvertido, sin \u00a0que, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0exista \u00a0en \u00a0el proceso prueba demostrativa de que en ese momento \u00a0transitara \u00a0 \u201cpor \u00a0el \u00a0lugar \u00a0un \u00a0buen \u00a0n\u00famero \u00a0de \u00a0personas\u201d2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Baste \u00a0lo \u00a0anterior, por tanto, para que la Sala anuncie la tambi\u00e9n \u00a0inadmisi\u00f3n del tercer reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0cuarto \u00a0 cargo \u00a0 atribuye \u00a0al \u00a0sentenciador, as\u00ed mismo, violar indirectamente la ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0error de hecho derivado de falso raciocinio, esta vez en raz\u00f3n \u00a0al \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0los principios de la l\u00f3gica y la experiencia en lo que \u00a0respecta al delito de porte ilegal de armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Al \u00a0desarrollar \u00a0la \u00a0censura, \u00a0empero, \u00a0quebranta en forma palmar el \u00a0principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda que gobierna el recurso de casaci\u00f3n, conforme al cual \u00a0el \u00a0sustento \u00a0del \u00a0ataque \u00a0se debe corresponder con su enunciaci\u00f3n. Ello porque \u00a0desv\u00eda \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n hacia los terrenos del error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0al \u00a0cuestionar \u00a0al \u00a0Tribunal por dar por probada la ausencia del \u00a0permiso \u00a0para \u00a0portar \u00a0armas con fundamento en un oficio que, en su criterio, no \u00a0prueba ese hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese que el falso juicio de identidad \u00a0se \u00a0estructura \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0distorsiona su \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico \u00a0para \u00a0hacerle \u00a0decir \u00a0lo \u00a0que \u00a0ella \u00a0no \u00a0expresa, \u00a0bien por \u00a0agregarle \u00a0aspectos \u00a0ajenos \u00a0a \u00a0la misma o por suprimirlos. Se trata, como lo ha \u00a0dicho \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0de \u00a0un yerro de contemplaci\u00f3n objetiva de la prueba \u00a0que \u00a0surge \u00a0luego \u00a0de \u00a0confrontar \u00a0su expresi\u00f3n material con lo que consigna el \u00a0sentenciador acerca de ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De todas maneras, la censora omite sustentar \u00a0el \u00a0mencionado yerro, pues no precisa el contenido de la prueba, como tampoco el \u00a0que \u00a0le \u00a0atribuy\u00f3 \u00a0el sentenciador, carga argumentativa que corresponde cumplir \u00a0cuando se acude a la citada senda casacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Es \u00a0ya \u00a0posteriormente \u00a0cuando la libelista sostiene que, de acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0quienes conocen de armas de fuego son los \u00a0expertos \u00a0en \u00a0bal\u00edstica, \u00a0mas no alguien como Camargo \u00a0Rangel, que cuenta con apenas 23 a\u00f1os de edad y tiene \u00a0como \u00a0oficio el de promotora dermatol\u00f3gica, m\u00e1xime si al momento de los hechos \u00a0estaba \u00a0siendo \u00a0acosada \u00a0sexualmente y adem\u00e1s amenazada con un artefacto de esa \u00a0naturaleza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Una \u00a0 vez \u00a0m\u00e1s \u00a0incurre \u00a0en \u00a0la \u00a0inconsistencia \u00a0de \u00a0confundir \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica con las reglas de la experiencia. Ahora bien, como se \u00a0consign\u00f3 \u00a0en \u00a0precedencia, \u00a0estas \u00a0\u00faltimas \u00a0son todas aquellas \u201cgeneralizaciones \u00a0que \u00a0se hacen a partir del cumplimiento establece \u00a0e \u00a0hist\u00f3rico \u00a0de \u00a0ciertas \u00a0conductas \u00a0similares\u201d, de \u00a0modo \u00a0que \u00a0para que ofrezca fiabilidad una premisa elaborada a partir de un dato \u00a0o \u00a0regla de la experiencia ha de ser expuesta, a modo de operador l\u00f3gico, as\u00ed: \u00a0siempre \u00a0o \u00a0casi \u00a0siempre \u00a0que se da A, entonces sucede B (CSJ SP, 21 de nov. de \u00a02002, radicaci\u00f3n 16472). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0el \u00a0caso \u00a0materia de an\u00e1lisis, no resulta apropiado afirmar que \u00a0esa \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0universalidad \u00a0se \u00a0concrete \u00a0en \u00a0la regla expresada por la \u00a0censora, \u00a0pues \u00a0no \u00a0aparece \u00a0verificado que solamente los expertos en bal\u00edstica \u00a0tienen \u00a0la capacidad de determinar el color de un arma, as\u00ed como su naturaleza, \u00a0concretamente, \u00a0si \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0una pistola o un rev\u00f3lver. Es claro que esos \u00a0datos, \u00a0con un m\u00ednimo de observaci\u00f3n y conocimiento sobre esos artefactos, los \u00a0puede determinar cualquier persona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Como \u00a0si \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0fuera \u00a0poco, \u00a0al \u00a0terminar el sustento de la \u00a0censura \u00a0la actora nuevamente vulnera el principio de autonom\u00eda, al endilgar al \u00a0juzgador \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0del testimonio de Mayerling \u00a0Camargo \u00a0Rangel \u00a0por dar por demostrado con esa prueba \u00a0el \u00a0indicio \u00a0de \u00a0capacidad \u00a0para delinquir. De esa manera, plantea nuevamente un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad, a cuya postulaci\u00f3n suma luego otro error de hecho, \u00a0esta \u00a0vez \u00a0por falso juicio de existencia, en cuanto le reprocha omitir apreciar \u00a0el \u00a0 testimonio \u00a0 de \u00a0 Luz \u00a0Dary \u00a0Rivera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Pero, \u00a0igualmente, \u00a0tampoco \u00a0sustenta \u00a0adecuadamente esos inopinados \u00a0yerros, \u00a0pues, \u00a0de \u00a0una parte, no identifica el aparte de la prueba objeto de la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0aducida, \u00a0ni \u00a0explica su trascendencia, desacierto este \u00faltimo \u00a0que, \u00a0as\u00ed \u00a0mismo, \u00a0caracteriza \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia adicionalmente \u00a0denunciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Atendidas, \u00a0 por \u00a0 tanto, \u00a0las \u00a0falencias \u00a0advertidas \u00a0en \u00a0los \u00a0cargos formulados, la Sala inadmitir\u00e1 la demanda objeto de \u00a0examen, \u00a0considerando adem\u00e1s la no concurrencia de circunstancia vulneradora de \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0que \u00a0imponga \u00a0superar \u00a0los desaciertos t\u00e9cnicos para \u00a0decidir de fondo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0precisar\u00e1, \u00a0finalmente, \u00a0que contra la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0inadmisoria \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0s\u00f3lo \u00a0cabe el mecanismo de \u00a0insistencia, \u00a0conforme \u00a0lo \u00a0tiene \u00a0establecido el art\u00edculo 184 de la Ley 906 de \u00a02004, \u00a0cuya \u00a0interposici\u00f3n \u00a0procede \u00a0bajo \u00a0las reglas fijadas en jurisprudencia \u00a0reiterada de la Sala (CSJ AP, 12 dic 2005, Rad. 24322). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesta por el defensor de \u00a0JOSU\u00c9 TAMAYO MOSQUERA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0conformidad \u00a0con lo dispuesto en el inciso segundo del art\u00edculo \u00a0184 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de\u00a0 2004 y en los t\u00e9rminos referidos en el ac\u00e1pite \u00a0final \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0esta \u00a0 \u00a0determinaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0contra \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0misma \u00a0 \u00a0procede \u00a0 \u00a0la \u00a0insistencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0<\/p>\n<p>EYDER PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 En el \u00a0segundo \u00a0cargo, \u00a0aun \u00a0cuando \u00a0con \u00a0algunas \u00a0variantes \u00a0argumentativas, la actora \u00a0propone, en \u00faltimas, similar ataque al expuesto en el primero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0P\u00e1gina 19 del fallo de segunda instancia. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3\u00a0 \u00a0CAMACHO \u00a0\u00a0 Magistrado ponente \u00a0 AP6890-2015 \u00a0 Radicaci\u00f3n n\u00b0 46163 \u00a0 (Aprobado \u00a0Acta No. \u00a0424) \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D.C., veinticinco (25) de noviembre de \u00a0dos mil quince (2015). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Examina la Sala lo relativo a los presupuestos \u00a0de \u00a0l\u00f3gica [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-31784","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-23"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31784","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31784"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31784\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31784"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31784"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31784"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}