{"id":31339,"date":"2023-09-13T17:37:55","date_gmt":"2023-09-13T17:37:55","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap4893-201545320\/"},"modified":"2023-09-13T17:37:55","modified_gmt":"2023-09-13T17:37:55","slug":"ap4893-201545320","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap4893-201545320\/","title":{"rendered":"AP4893-2015(45320)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>EYDER PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente \u00a0<\/p>\n<p>AP4893-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n N\u00b0. 45.320 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado Acta No. \u00a0294) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., veintis\u00e9is (26) de agosto de \u00a0dos mil quince (2015). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la Corte si es procedente admitir la \u00a0demanda \u00a0 \u00a0de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 presentada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0 de \u00a0 Guillermo \u00a0Le\u00f3n \u00a0Reyes \u00a0Acevedo \u00a0contra la \u00a0sentencia \u00a0dictada \u00a0el \u00a023 \u00a0de septiembre de 2014 por la Sala Penal del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Buga, \u00a0que \u00a0revoc\u00f3 la de car\u00e1cter absolutorio proferida el 25 de \u00a0junio \u00a0de \u00a02013 \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0Municipal \u00a0con \u00a0funciones \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0ciudad \u00a0y, en su lugar, lo conden\u00f3 por la conducta \u00a0punible \u00a0 de \u00a0 extorsi\u00f3n \u00a0agravada, \u00a0en \u00a0grado \u00a0de \u00a0tentativa, \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0autor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0 \u00a0Y \u00a0 \u00a0ACTUACI\u00d3N \u00a0 \u00a0PROCESAL \u00a0RELEVANTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Fueron sintetizados por el Tribunal de la \u00a0siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hacia \u00a0finales del mes de junio de 2011, la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Diana \u00a0G\u00f3mez \u00a0Molina recibi\u00f3 de manos de su mayordomo Guillermo Le\u00f3n \u00a0Reyes \u00a0Acevedo, \u00a0quien \u00a0adujo \u00a0que \u00a0unos \u00a0hombres \u00a0armados \u00a0se \u00a0lo \u00a0dejaron para \u00a0entreg\u00e1rselo \u00a0a \u00a0ella, \u00a0un \u00a0panfleto \u00a0alusivo \u00a0a \u00a0las \u00a0FARC en cuyo interior le \u00a0exig\u00eda \u00a0la \u00a0suma de cinco millones de pesos para no hacerle da\u00f1o a ella o a su \u00a0familia. \u00a0Posteriormente \u00a0en \u00a0los \u00a0d\u00edas sucesivos la v\u00edctima recibi\u00f3 llamadas \u00a0extorsivas \u00a0en \u00a0donde insist\u00edan en la entrega de la suma de dinero y reiteraban \u00a0las amenazas letales en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 operativo \u00a0 policial \u00a0desplegado \u00a0en \u00a0protecci\u00f3n \u00a0de la v\u00edctima y a fin de capturar a los implicados, finalmente, el \u00a019 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a02011, llev\u00f3 a la retenci\u00f3n de Guillermo Le\u00f3n Reyes Acevedo \u00a0quien \u00a0conforme \u00a0a los t\u00e9rminos de la negociaci\u00f3n con los extorsionadores, fue \u00a0la \u00a0persona \u00a0designada \u00a0para recibir el dinero en la casa de la v\u00edctima y luego \u00a0llev\u00e1rsele \u00a0 \u00a0(sic) \u00a0 a \u00a0aquellos \u00a0a \u00a0sitio monta\u00f1oso conocido por \u00e9l, seg\u00fan aseveraba el interlocutor \u00a0de \u00a0 la \u00a0 ofendida \u00a0 en \u00a0las \u00a0llamadas \u00a0extorsivas.1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a020 de julio de 2011, ante el Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal \u00a0Municipal \u00a0con \u00a0funciones \u00a0de \u00a0control de garant\u00edas de Buga, se \u00a0legaliz\u00f3 \u00a0la \u00a0captura \u00a0de \u00a0Reyes \u00a0Acevedo, \u00a0oportunidad \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda 11 Seccional del lugar le \u00a0imput\u00f3 \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0extorsi\u00f3n agravada, en grado de tentativa, prevista en \u00a0los \u00a0art\u00edculos 244, 245, numerales 1 y 3, y 27 de la Ley 599 de 2000; cargo que \u00a0no \u00a0fue \u00a0aceptado \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0imponi\u00e9ndosele, \u00a0al \u00a0final, \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0detenci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0preventiva \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 establecimiento \u00a0carcelario2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. El 14 de octubre siguiente se present\u00f3 el \u00a0escrito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 acusaci\u00f3n3 y la audiencia de formulaci\u00f3n \u00a0correspondiente \u00a0se \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0cabo el 25 de esa anualidad ante el Juez Segundo \u00a0Penal \u00a0 \u00a0Municipal \u00a0 con \u00a0 funciones \u00a0 de \u00a0 conocimiento \u00a0 de \u00a0 Buga4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. La audiencia preparatoria se surti\u00f3 el 12 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 diciembre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 posterior5 \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 juicio \u00a0 oral \u00a0 se \u00a0desarroll\u00f3 \u00a0en \u00a0varias \u00a0sesiones: \u00a020 \u00a0de \u00a0febrero6, \u00a0 9 \u00a0 de \u00a0 marzo7, \u00a0 20 \u00a0 de \u00a0abril8, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a019 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0junio9, \u00a017 de septiembre10, \u00a0 4 \u00a0 de \u00a0diciembre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 201211 \u00a0y \u00a05 de febrero12, 4 de junio \u00a0de \u00a0 \u00a0201313. \u00a0Al \u00a0cabo \u00a0de la \u00faltima, se anunci\u00f3 que el sentido del fallo era \u00a0absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a025 de junio de \u00a02013, \u00a0la \u00a0Juez \u00a0de \u00a0conocimiento absolvi\u00f3 a Guillermo \u00a0Le\u00f3n \u00a0Reyes \u00a0Acevedo \u00a0del \u00a0cargo imputado14. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Recurrido el fallo por el delegado de la \u00a0Fiscal\u00eda15, \u00a0el \u00a023 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de igual a\u00f1o, la Sala Penal del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Buga conden\u00f3 a Reyes Acevedo, \u00a0en calidad de \u00a0autor \u00a0del \u00a0injusto \u00a0de \u00a0extorsi\u00f3n agravada, en grado de tentativa, a las penas \u00a0principales \u00a0de \u00a0noventa \u00a0y \u00a0seis \u00a0(96) meses de prisi\u00f3n y multa en cuant\u00eda de \u00a0tres \u00a0mil \u00a0(3000) \u00a0salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes y a la accesoria \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas por \u00a0id\u00e9ntico \u00a0t\u00e9rmino \u00a0que la sanci\u00f3n aflictiva de la libertad. Adem\u00e1s, le neg\u00f3 \u00a0la \u00a0 suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0y \u00a0la \u00a0prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria16. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0El \u00a0defensor \u00a0interpuso oportunamente el \u00a0recurso \u00a0 \u00a0 \u00a0extraordinario \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 casaci\u00f3n17 \u00a0y \u00a0present\u00f3, en tiempo, el \u00a0libelo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 respectivo18. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Previa \u00a0 referencia \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 partes \u00a0 e \u00a0intervinientes \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0el actor se\u00f1ala que el recurso \u00a0tiene \u00a0por \u00a0fin \u00a0el \u00a0restablecimiento de la presunci\u00f3n de inocencia a favor del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Enseguida, \u00a0 sintetiza \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0y en lo que denomina \u00abCAP\u00cdTULO \u00a0PRELIMINAR: \u00a0LA \u00a0VIOLACI\u00d3N \u00a0DE \u00a0UNA \u00a0GARANT\u00cdA \u00a0FUNDAMENTAL: \u00a0LA PRESUNCI\u00d3N DE \u00a0INOCENCIA: \u00a0EL \u00a0MAYORDOMO \u00a0FUE CONDENADO EN SEGUNDA INSTANCIA CUANDO EN SU FAVOR \u00a0DEB\u00cdA \u00a0 \u00a0 APLICARSE \u00a0 \u00a0EL \u00a0 \u00a0PRINCIPIO \u00a0 \u00a0IN \u00a0 \u00a0DUBIO \u00a0 \u00a0PRO \u00a0 \u00a0REO\u00bb19, reproduce los art\u00edculos 29 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0y \u00a07\u00ba del C\u00f3digo de Procedimiento Penal as\u00ed \u00a0como \u00a0doctrina \u00a0extranjera \u00a0(Joan \u00a0Pic\u00f3 \u00a0I \u00a0Junoy, \u00a0Enrique Bacigalupo Zapater, \u00a0Manuel \u00a0Miranda \u00a0Estrampes) \u00a0y \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la Corte Constitucional y la \u00a0Corte \u00a0Suprema de Justicia (CC C-774\/01, CSJ SP, 9 mar. 2006, rad. 22.179) sobre \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia, para destacar que esta garant\u00eda est\u00e1 vinculada \u00a0al \u00a0 \u00a0principio \u00a0 in \u00a0 dubio \u00a0 pro \u00a0 reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00fanico \u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por desconocimiento de la presunci\u00f3n de inocencia, consagrada en el \u00a0canon \u00a0 29 \u00a0 Superior, \u00a0 que \u00a0 conllev\u00f3 \u00a0 a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0los \u00a0\u00abart\u00edculos \u00a0245 \u00a0(sic) \u00a0del \u00a0c\u00f3digo \u00a0penal con sus \u00a0agravantes \u00a0 \u00a0 1 \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 3 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 art\u00edculo \u00a0 \u00a0245 \u00a0 \u00a0ib\u00eddem\u00bb20. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0manera \u00a0de \u00a0prenotando, \u00a0advera \u00a0que como \u00a0\u00abse ha aceptado por el fallador de primera instancia \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad penal del \u00a0acusado\u00bb21, \u00a0el ataque lo desarrollar\u00e1 \u00a0\u00abal \u00a0amparo de la causal primera prevista en el art. \u00a07 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P, \u00a0Penal Ley 906 de 2004\u00bb22, adem\u00e1s que \u00a0no \u00a0 cuestionar\u00e1 \u00a0 la \u00a0 valoraci\u00f3n \u00a0 f\u00e1ctico \u00a0 probatoria \u00a0del \u00a0juez \u00a0plural, \u00a0limit\u00e1ndose \u00a0a \u00a0\u00abpartir de un hecho aceptado, por el \u00a0se\u00f1or \u00a0 juez \u00a0 A-quo \u00a0 de \u00a0 absolver \u00a0 al \u00a0 acusado, \u00a0 mas \u00a0 no \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0Tribunal\u00bb23. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisa, \u00a0en \u00a0este \u00a0punto, \u00a0que lo reprobado \u00a0\u00abson \u00a0las consecuencias jur\u00eddicas extra\u00eddas por el \u00a0Tribunal\u00bb24 \u00a0de \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de los \u00a0medios \u00a0cognoscitivos, realizada por su inferior, dejando de aplicar el referido \u00a0canon 7\u00ba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0censura, \u00a0vuelve \u00a0a \u00a0transcribir \u00a0todo \u00a0el segmento de la demanda, relativo a su ac\u00e1pite preliminar, \u00a0a \u00a0lo \u00a0que adiciona otras citas doctrinales acerca del alcance de la presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia, \u00a0luego \u00a0de \u00a0lo \u00a0cual \u00a0cuestiona \u00a0al \u00a0ad \u00a0quem \u00a0por \u00a0no \u00a0advertir \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0de \u00a0prueba \u00a0contundente \u00a0de \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n de su asistido en la extorsi\u00f3n y desconocer \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0es \u00a0una \u00a0v\u00edctima \u00a0por \u00a0cuanto, \u00a0un \u00a0d\u00eda \u00a0antes de la captura en \u00a0flagrancia, fue retenido por los extorsionistas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0el defensor, no se logr\u00f3 probar que \u00a0las \u00a0voces \u00a0de \u00a0las llamadas realizadas eran de Barney Camacho y la relaci\u00f3n de \u00a0\u00e9ste \u00a0con \u00a0el \u00a0acusado, \u00a0ni la participaci\u00f3n de su cliente en la planeaci\u00f3n y \u00a0ejecuci\u00f3n del punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto, se\u00f1ala que: \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) queda demostrado que fue utilizado por \u00a0los \u00a0extorsionistas \u00a0e \u00a0inclusive ultrajado y vilipendiado por estos y utilizado \u00a0por \u00a0la misma victima (sic) su patrona, para el env\u00edo de mensajes; que el (sic) \u00a0por \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0campesina, \u00a0de ignorancia e ingenuidad, ya que ni si quiera \u00a0sabia \u00a0(sic) \u00a0donde \u00a0(sic) viv\u00eda su patrona, tuvo que valerse de su hija Mar\u00eda \u00a0Fernanda \u00a0para \u00a0llegar \u00a0hasta \u00a0all\u00e1, \u00a0le \u00a0fuera \u00a0tendida una trampa; pues no se \u00a0evidencia \u00a0en material f\u00edlmico como video o fotogr\u00e1fico el momento en que este \u00a0recibe \u00a0el \u00a0dinero que supuestamente le entrega la se\u00f1ora Diana, para que se lo \u00a0lleve \u00a0a \u00a0los \u00a0extorsionistas \u00a0con \u00a0que se configura la flagrancia; pues como lo \u00a0reconoce \u00a0la \u00a0misma \u00a0v\u00edctima \u00a0como testigo de la defensa, fue asesorada por los \u00a0miembros \u00a0del \u00a0Gaula \u00a0para que hiciera bajar al se\u00f1or Guillermo con el pretexto \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 firmar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contrato.25 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade \u00a0que \u00a0Jorge \u00a0Alfredo \u00a0Molina \u00a0y Diana \u00a0Patricia \u00a0G\u00f3mez \u00a0se \u00a0contradijeron \u00a0al \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0Barney Camacho era quien \u00a0hac\u00eda \u00a0los \u00a0reemplazos \u00a0de \u00a0su mayordomo, pues Jes\u00fas Antonio Ot\u00e1lvaro afirm\u00f3 \u00a0que era \u00e9l quien cumpl\u00eda esa labor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0el censor, conforme con lo anterior, \u00a0surgen \u00a0serias \u00a0dudas \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0su prohijado en el delito \u00a0endilgado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 normas \u00a0vulneradas, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0invoca \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a029 \u00a0Constitucional \u00a0y \u00a07 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0y, \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, \u00a0los \u00a0c\u00e1nones \u00a0244, \u00a0245, \u00a0numerales 2 y 3, 35, 37, 43 y 44 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0cerrar, \u00a0se\u00f1ala que como consecuencia \u00a0del \u00a0 error \u00a0 in \u00a0iudicando \u00a0denunciado, \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 acusada \u00a0ha \u00a0de \u00a0calificarse \u00a0como \u00a0injusta. \u00a0Por \u00a0consiguiente, \u00a0solicita \u00a0casarla \u00a0y \u00a0declarar \u00a0que deb\u00eda aplicarse el principio \u00a0in \u00a0dubio pro reo y absolver \u00a0al inculpado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Al tenor de lo dispuesto en el art\u00edculo \u00a0180 \u00a0del \u00a0Estatuto Adjetivo actual, el recurso extraordinario de casaci\u00f3n tiene \u00a0como \u00a0finalidad \u00abla efectividad del derecho material, \u00a0el \u00a0respeto \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0los \u00a0intervinientes, la reparaci\u00f3n de los \u00a0agravios \u00a0inferidos \u00a0a estos, y la unificaci\u00f3n de la jurisprudencia\u00bb. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0tal \u00a0prop\u00f3sito, \u00a0el \u00a0inciso \u00a02\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0184 ejusdem fij\u00f3 \u00a0las \u00a0reglas \u00a0m\u00ednimas \u00a0de admisi\u00f3n de la correspondiente demanda, estableciendo \u00a0que \u00a0no \u00a0se seleccionar\u00e1 aquella en la que i) el impugnante carezca de inter\u00e9s \u00a0para \u00a0acceder \u00a0al \u00a0recurso, \u00a0ii) \u00a0no \u00a0se invoque la causal conforme a la cual se \u00a0edifica \u00a0el \u00a0reproche \u00a0de \u00a0las \u00a0contempladas \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 181 ibidem, \u00a0iii) \u00a0se \u00a0omita desarrollar los \u00a0cargos \u00a0correspondientes \u00a0o, \u00a0iv) \u00a0fundadamente \u00a0se \u00a0logre \u00a0establecer que no se \u00a0requiere \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia para cumplir los prop\u00f3sitos previstos en el aludido \u00a0art\u00edculo \u00a0180; \u00a0lo \u00a0anterior, salvo que el cumplimiento de alguno de esos fines \u00a0permita \u00a0superar \u00a0los \u00a0defectos \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0que \u00a0exhiba \u00a0el \u00a0libelo y decidir de \u00a0fondo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0tiene decantado la jurisprudencia \u00a0que, \u00a0la demanda debe ser \u00edntegra en su formulaci\u00f3n, \u00a0suficiente, \u00a0en \u00a0su \u00a0desarrollo y eficaz en la pretensi\u00f3n, de tal suerte que se \u00a0debe \u00a0soportar \u00a0en \u00a0los \u00a0principios \u00a0que \u00a0rigen \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario, en \u00a0especial, \u00a0 los \u00a0 de \u00a0 claridad,\u00a0 \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0debida, \u00a0prioridad, \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0 correcci\u00f3n \u00a0 material \u00a0 y \u00a0autonom\u00eda, \u00a0sin \u00a0que \u00a0sea \u00a0viable \u00a0argumentar \u00a0a la manera de un alegato de instancia.\u00a0 La proposici\u00f3n de los \u00a0cargos \u00a0exige \u00a0escoger \u00a0adecuadamente \u00a0la causal y el sentido de la violaci\u00f3n y \u00a0concretar el disenso en t\u00e9rminos de trascendencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El libelo que nos ocupa, no satisface los \u00a0requisitos \u00a0m\u00ednimos \u00a0que \u00a0exige el canon 184 para su admisi\u00f3n y, por lo tanto, \u00a0no puede ser seleccionado. Las razones son las siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Para empezar, aunque en el introito de \u00a0su \u00a0 escrito, \u00a0 el \u00a0 censor \u00a0aduce \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0tiene \u00a0por fin el restablecimiento de la presunci\u00f3n de \u00a0inocencia, \u00a0tal \u00a0expresi\u00f3n se qued\u00f3 en el mero enunciado, habida cuenta que no \u00a0explic\u00f3 \u00a0si \u00a0ello \u00a0apuntaba \u00a0a \u00a0lograr \u00a0la efectividad del derecho material, el \u00a0respeto \u00a0de \u00a0dicha garant\u00eda, la reparaci\u00f3n de alg\u00fan agravio o la unificaci\u00f3n \u00a0de la jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0As\u00ed mismo, \u00a0cuando se intenta la postulaci\u00f3n de la censura por la \u00a0ruta \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley sustancial, el recurrente debe hacer \u00a0completa \u00a0abstracci\u00f3n de lo f\u00e1ctico y lo probatorio y, en ese sentido, admitir \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de convicci\u00f3n fijados por el \u00a0sentenciador, \u00a0de manera tal que le corresponde desarrollar el reproche a partir \u00a0de \u00a0un \u00a0ejercicio \u00a0estrictamente jur\u00eddico, en el que establezca la vulneraci\u00f3n \u00a0del \u00a0precepto normativo en el caso concreto, por medio de cualquiera de sus tres \u00a0modalidades: \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0y, seguidamente, demuestre la trascendencia del yerro en el sentido de \u00a0la decisi\u00f3n impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mientras \u00a0que \u00a0la falta de aplicaci\u00f3n opera \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0deja \u00a0de \u00a0emplear \u00a0el \u00a0precepto \u00a0que \u00a0regula el asunto, la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, deviene de la equivocada elecci\u00f3n por el fallador de una \u00a0disposici\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0se ajusta al caso, con la consecuente inaplicaci\u00f3n de la \u00a0norma \u00a0que \u00a0recoge \u00a0de \u00a0forma \u00a0correcta el supuesto f\u00e1ctico. La interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea, \u00a0en \u00a0cambio, \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0acertada \u00a0selecci\u00f3n \u00a0de \u00a0la disposici\u00f3n \u00a0aplicable \u00a0al \u00a0asunto \u00a0debatido, pero conlleva un entendimiento equivocado de la \u00a0misma, \u00a0 que \u00a0 le \u00a0 hace \u00a0producir \u00a0efectos \u00a0jur\u00eddicos \u00a0que \u00a0no \u00a0emanan \u00a0de \u00a0su \u00a0contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0invoca alg\u00fan defecto de \u00a0selecci\u00f3n \u00a0o interpretaci\u00f3n de la disposici\u00f3n, en punto de la declaraci\u00f3n de \u00a0la \u00a0duda, \u00a0el \u00a0demandante debe demostrar que, pese al expreso reconocimiento, en \u00a0la \u00a0parte \u00a0motiva \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0de \u00a0la incertidumbre sobre la materialidad de la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0y\/o \u00a0la responsabilidad penal del enjuiciado, el sentenciador \u00a0no \u00a0le confiri\u00f3 la consecuencia jur\u00eddica del caso, conden\u00e1ndolo cuando hab\u00eda \u00a0de \u00a0 absolverlo \u00a0 porque \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 logr\u00f3 \u00a0 desvirtuar \u00a0 la \u00a0 presunci\u00f3n \u00a0 de \u00a0inocencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cambio, \u00a0se \u00a0debe \u00a0acudir \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta, \u00a0 en \u00a0 sus \u00a0 aristas \u00a0 de \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 existencia \u00a0\u2013por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0o \u00a0suposici\u00f3n-, \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0\u2013por \u00a0adici\u00f3n, \u00a0 tergiversaci\u00f3n \u00a0 o \u00a0 cercenamiento- \u00a0 o \u00a0 raciocinio \u00a0 \u2013por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas de la \u00a0experiencia, \u00a0de \u00a0las \u00a0pautas de la l\u00f3gica o las leyes de la ciencia- cuando la \u00a0falta \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0duda \u00a0se \u00a0produce \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0la \u00a0desacertada valoraci\u00f3n de los hechos y la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. En ese orden, como el censor escogi\u00f3 la \u00a0ruta \u00a0de la infracci\u00f3n directa consagrada en la causal primera, ten\u00eda la carga \u00a0de \u00a0acreditar \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 al tener por establecida, en sus \u00a0consideraciones, \u00a0la existencia de la duda probatoria para condenar al procesado \u00a0e \u00a0ignorar \u00a0la \u00a0consecuente \u00a0necesidad de declararlo as\u00ed en la parte resolutiva \u00a0correspondiente, \u00a0excluyendo, \u00a0con \u00a0ello, \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 7\u00ba del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. No fue esta la metodolog\u00eda seguida por \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0empezando porque indica que el motivo primero de casaci\u00f3n est\u00e1 \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0el canon 7\u00ba de la Ley 906 de 2004, cuando en verdad lo est\u00e1 en \u00a0el \u00a0numeral \u00a01\u00ba del art\u00edculo 181 ejusdem \u00a0y, \u00a0luego, \u00a0le \u00a0brinda \u00a0un \u00a0alcance \u00a0inapropiado \u00a0al \u00a0principio de \u00a0inescindibilidad \u00a0 de \u00a0 decisiones \u00a0que \u00a0torna \u00a0equivocada \u00a0su \u00a0propuesta, \u00a0pues \u00a0desconoce \u00a0que \u00a0este axioma no opera cuando se trata de decisiones antag\u00f3nicas, \u00a0sino \u00a0\u00fanicamente en la medida que una \u2013la \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0segundo \u00a0 \u00a0nivel- \u00a0 \u00a0confirme \u00a0 la \u00a0 otra \u00a0 \u2013de primer grado-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0la confusi\u00f3n argumentativa del \u00a0actor \u00a0estriba \u00a0en \u00a0estimar \u00a0que, \u00a0por \u00a0el hecho de la absoluci\u00f3n emitida en la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0con \u00a0fundamento en el principio in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, ella se extrapola al \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0para \u00a0acreditar \u00a0la infracci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a029 Superior y 7\u00ba \u00a0Adjetivo, \u00a0 siendo \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 prosperidad \u00a0del \u00a0reproche \u00a0estaba \u00a0atada \u00a0a \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0que en el fallo de segundo nivel, contra el que, en \u00faltimas, \u00a0se \u00a0 alza \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0se \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0la \u00a0materialidad \u00a0de \u00a0la conducta punible y\/o la responsabilidad del procesado y, no \u00a0obstante, \u00a0no \u00a0se \u00a0declar\u00f3 \u00a0la \u00a0consecuencia jur\u00eddica respectiva, que no es el \u00a0caso, \u00a0pues \u00a0el \u00a0juez \u00a0plural, \u00a0a lo largo de su providencia, fue categ\u00f3rico en \u00a0establecer \u00a0el \u00a0conocimiento, m\u00e1s all\u00e1 de toda duda razonable, acerca de tales \u00a0aspectos. \u00a0As\u00ed \u00a0se \u00a0pronunci\u00f3 el ad quem: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Todo este conjunto de circunstancias que \u00a0viene \u00a0resaltando el Tribunal, permite afirmar que los medios probatorios que le \u00a0sirve \u00a0de \u00a0sustento \u00a0ofrecen \u00a0conocimiento \u00a0suficiente \u00a0m\u00e1s all\u00e1 de toda duda, \u00a0sobre \u00a0 la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0del \u00a0acusado \u00a0en \u00a0las \u00a0acciones \u00a0extorsivas \u00a0que \u00a0se \u00a0realizaban \u00a0contra \u00a0su \u00a0empleadora y su familia, pues durante el tiempo y en los \u00a0episodios \u00a0con \u00a0los \u00a0que \u00a0se \u00a0manifestaban \u00a0los \u00a0actos \u00a0constrictivos \u00a0contra la \u00a0v\u00edctima, \u00a0el \u00a0mayordomo \u00a0Reyes \u00a0Acevedo \u00a0se muestra cercano al se\u00f1alado Barney \u00a0Camacho \u00a0en \u00a0los \u00a0momentos \u00a0en \u00a0que \u00a0realiza \u00a0llamadas \u00a0para \u00a0constre\u00f1ir \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 esa \u00a0 condici\u00f3n, \u00a0 su \u00a0 cercan\u00eda, \u00a0comunicaci\u00f3n \u00a0y \u00a0su \u00a0accionar \u00a0fluido \u00a0y \u00a0armonioso \u00a0con \u00a0el \u00a0extorsionista que \u00a0protagoniza \u00a0las llamadas constrictivas, se expresa con claridad de la siguiente \u00a0manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>i) \u00a0Reyes \u00a0es quien funge como interlocutor \u00a0permanente \u00a0con \u00a0los extorsionadores y se encarga de transmitirle a la v\u00edctima, \u00a0a \u00a0quien \u00a0incomunican, los reparos de \u00e9stos por su resistencia a entregarles el \u00a0dinero; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ii) igualmente Reyes es quien le hace saber \u00a0que \u00a0los \u00a0extorsionistas \u00a0la \u00a0observaron cuando en una ocasi\u00f3n ella subi\u00f3 a su \u00a0finca; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>iii) \u00a0asimismo, Reyes es quien le expresa a \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0el \u00a0disgusto de los extorsionistas por la condici\u00f3n que ella pone \u00a0de que el dinero lo entrega en Buga y no en la finca; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>iv) tambi\u00e9n es Reyes quien resulta propicio \u00a0para \u00a0en \u00a0el \u00a0curso \u00a0de \u00a0la \u00a0negociaci\u00f3n \u00a0extorsiva \u00a0sea \u00a0el \u00a0individuo \u00a0que el \u00a0extorsionista \u00a0admite \u00a0como \u00a0la \u00a0persona que acudir\u00e1 a la casa de la v\u00edctima a \u00a0recoger \u00a0 el \u00a0 dinero \u00a0 para \u00a0 luego \u00a0 llev\u00e1rselo \u00a0 a \u00a0\u00e9l, \u00a0pues \u00a0sabe \u00a0d\u00f3nde \u00a0hacerlo; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>v) e igualmente, por ese motivo de recoger \u00a0el \u00a0bot\u00edn \u00a0extorsivo, \u00a0es por el que Reyes llega a la casa de la v\u00edctima el 19 \u00a0de \u00a0julio de 2011 antes del medio d\u00eda, y no la excusa expuesta infructuosamente \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0de \u00a0que \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0enga\u00f1ado \u00a0para firmar un contrato laboral. \u00a0Asimismo, \u00a0dentro del contexto de lo demostrado, el aducido secuestro del que se \u00a0dice \u00a0v\u00edctima \u00a0Reyes \u00a0Acevedo, la realidad probatoria muestra que fue aparente, \u00a0que \u00a0fue una forma ideada por los extorsionadores para presionar a la v\u00edctima a \u00a0la \u00a0entrega \u00a0del dinero a partir de las condiciones que pretend\u00edan imponerle de \u00a0que \u00a0la \u00a0suma exigida deb\u00eda ser entregada en su finca, y no en su casa en Buga, \u00a0pues \u00a0como \u00a0lo \u00a0ense\u00f1an \u00a0las \u00a0llamadas \u00a0extorsivas \u00a0y lo replica el mismo Reyes \u00a0cuando \u00a0dialoga \u00a0sobre \u00a0ese \u00a0tema con la v\u00edctima, ellos, los extorsionistas, no \u00a0son tan bobos ni pendejos para meterse en la boca del lobo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>En efecto, contrario a lo dicho por la juez \u00a0a \u00a0quo la realidad probatoria muestra que el reconocimiento por las v\u00edctimas de \u00a0Barney \u00a0Camacho como la voz de la persona que realizaba las llamadas extorsivas, \u00a0el \u00a0 v\u00ednculo \u00a0 de \u00a0 \u00e9sta \u00a0 persona \u00a0 con \u00a0el \u00a0mayordomo \u00a0Guillermo \u00a0Reyes, \u00a0la \u00a0intermediaci\u00f3n \u00a0de \u00a0\u00e9ste \u00a0entre los supuestos guerrilleros y la v\u00edctima Diana \u00a0G\u00f3mez \u00a0 al \u00a0 punto \u00a0 de \u00a0 proclamarse \u00a0 secuestrado \u00a0transitoriamente \u00a0por \u00a0los \u00a0extorsionistas \u00a0para \u00a0presionar \u00a0el pago, y el proceso de negociaci\u00f3n en el que \u00a0finalmente \u00a0Guillermo \u00a0Reyes \u00a0termina \u00a0siendo \u00a0autorizado por los extorsionistas \u00a0para \u00a0concurrir a la casa de la v\u00edctima a recoger el dinero, constituyen hechos \u00a0probados \u00a0que \u00a0ofrecen \u00a0conocimiento m\u00e1s all\u00e1 de toda duda acerca del delito y \u00a0de \u00a0 la \u00a0 responsabilidad \u00a0 penal \u00a0 del \u00a0 acusado \u00a0 Reyes \u00a0 Acevedo.26 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0claro, \u00a0pues, \u00a0que \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0no \u00a0desarroll\u00f3 \u00a0el \u00a0cargo \u00a0de acuerdo a su pretensi\u00f3n, ya que, se recaba, el yerro \u00a0atribuido \u00a0al \u00a0juez \u00a0pluripersonal \u00a0deb\u00eda \u00a0partir de la base objetiva que en el \u00a0contexto \u00a0de \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0de la sentencia condenatoria, se aceptara la \u00a0duda \u00a0en \u00a0beneficio \u00a0del \u00a0reo \u00a0y, \u00a0contrario \u00a0a ello, en la parte resolutiva, se \u00a0hubiera \u00a0omitido \u00a0su \u00a0aplicaci\u00f3n al caso, lo cual, no se acredit\u00f3 en el asunto \u00a0de \u00a0la \u00a0especie, \u00a0justamente, \u00a0porque \u00a0el \u00a0juez \u00a0colegiado \u00a0jam\u00e1s \u00a0dudo \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de la conducta extorsiva ni de la participaci\u00f3n del procesado en la \u00a0misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.5. Adem\u00e1s, la metodolog\u00eda impl\u00edcita en \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0sostiene que, si se selecciona la v\u00eda directa, los hechos y \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la valoraci\u00f3n que de ellos se realice en la decisi\u00f3n \u00a0acusada, \u00a0no \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0cambiados, revalorados, rechazados, descalificados ya \u00a0que \u00a0de \u00a0su \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0depende el potencial \u00e9xito de la pretensi\u00f3n. Como el \u00a0casacionista \u00a0cae \u00a0precisamente \u00a0en \u00a0dichas \u00a0falencias, \u00a0es \u00a0inviable atender el \u00a0reparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, el censor no ci\u00f1e el disenso a \u00a0un \u00a0raciocinio \u00a0estrictamente \u00a0jur\u00eddico \u00a0sino \u00a0que \u00a0alude \u00a0a supuestos de hecho \u00a0probatorios \u00a0que \u00a0intentan \u00a0derruir \u00a0el \u00a0soporte \u00a0f\u00e1ctico \u00a0del fallo de segundo \u00a0grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0as\u00ed como, en lo que no constituye m\u00e1s \u00a0que \u00a0un \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0ajeno al recurso extraordinario, reprocha a la \u00a0colegiatura \u00a0por \u00a0i) \u00a0ignorar \u00a0que \u00a0su asistido tambi\u00e9n ser\u00eda una v\u00edctima por \u00a0cuanto, \u00a0un \u00a0d\u00eda \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0captura \u00a0en \u00a0flagrancia \u00a0fue \u00a0retenido por los \u00a0extorsionistas, \u00a0ii) \u00a0inferir \u00a0la relaci\u00f3n del procesado con Barney Camacho, de \u00a0quien \u00a0ni siquiera expresa qui\u00e9n es, pero que por las providencias se comprende \u00a0que \u00a0es el que hac\u00eda las llamadas extorsivas y fue recomendado por el procesado \u00a0para \u00a0que \u00a0lo \u00a0sustituyera \u00a0los \u00a0domingos \u00a0en \u00a0la \u00a0celadur\u00eda \u00a0de la finca de la \u00a0v\u00edctima, \u00a0iii) \u00a0no \u00a0probar que las voces que aparec\u00edan en las grabaciones eran \u00a0de \u00a0Barney \u00a0Camacho, as\u00ed como la participaci\u00f3n de su cliente en la planeaci\u00f3n \u00a0y ejecuci\u00f3n del punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0mismo \u00a0modo, \u00a0abandonando \u00a0las \u00a0pautas \u00a0jurisprudenciales \u00a0 de \u00a0 demostraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0pretende \u00a0demeritar, \u00a0desde una postura eminentemente subjetiva, el dicho de Jorge Alfredo \u00a0Molina \u00a0y \u00a0Diana \u00a0Patricia \u00a0G\u00f3mez, bajo la pr\u00e9dica que era otra persona la que \u00a0prestaba \u00a0dicho \u00a0servicio de relevo: Jes\u00fas Ot\u00e1lvaro, cuando se sabe, seg\u00fan lo \u00a0encontr\u00f3 \u00a0acreditado \u00a0el \u00a0fallador \u00a0plural, que Barney Camacho s\u00ed fungi\u00f3 como \u00a0tal \u00a0durante \u00a0pr\u00e1cticamente un a\u00f1o y que el desempe\u00f1o alterno del otro sujeto \u00a0en ese rol no descarta, de ninguna manera, lo anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y es que, el jurista no hace m\u00e1s que oponer \u00a0su \u00a0criterio \u00a0particular \u00a0sobre \u00a0el \u00a0de \u00a0la \u00a0instancia \u00a0que \u00a0censura, dejando de \u00a0acreditar \u00a0cu\u00e1l \u00a0es \u00a0el \u00a0yerro \u00a0que \u00a0le \u00a0atribuye \u00a0a la colegiatura; esto, como \u00a0cuando, \u00a0de \u00a0espaldas \u00a0a \u00a0los \u00a0razonamientos \u00a0consignados en el fallo de segundo \u00a0grado, \u00a0arguye \u00a0que \u00a0para el momento de la aprehensi\u00f3n del enjuiciado, \u00e9ste no \u00a0acudi\u00f3 \u00a0a \u00a0recoger \u00a0el \u00a0dinero de la extorsi\u00f3n sino a suscribir un contrato de \u00a0trabajo, \u00a0mientras, \u00a0en \u00a0cambio, \u00abel contenido de las \u00a0diferentes \u00a0llamadas \u00a0transliteradas, indica que los extorsionistas consideraron \u00a0y \u00a0designaron \u00a0a \u00a0Reyes \u00a0Acevedo \u00a0como el mensajero para recoger el dinero en la \u00a0casa \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima y llev\u00e1rselo luego a ellos, am\u00e9n de que en las llamadas \u00a0realizadas \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0esa \u00a0ma\u00f1ana \u00a0para \u00a0que Reyes acudiera a su casa, \u00a0convinieron \u00a0 que \u00a0 era \u00a0para \u00a0recoger \u00a0el \u00a0aludido \u00a0alijo \u00a0con \u00a0destino \u00a0a \u00a0los \u00a0extorsionistas.\u00bb27 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0bien \u00a0se \u00a0evidencia, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0propone \u00a0una \u00a0nueva \u00a0valoraci\u00f3n probatoria, lo cual va en contra del sentido de \u00a0ataque \u00a0enunciado, \u00a0pues, \u00a0se \u00a0itera, en la v\u00eda directa los cuestionamientos se \u00a0elevan \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0aceptar, \u00a0en su integridad, los contenidos demostrativos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Claramente, \u00a0se trata de una disputa frente \u00a0al \u00a0m\u00e9rito \u00a0suasorio \u00a0conferido \u00a0por los falladores a la prueba incriminatoria, \u00a0cr\u00edtica \u00a0que, \u00a0de \u00a0modo alguno se ajusta, siquiera, al error de hecho por falso \u00a0raciocinio, \u00a0propio \u00a0de la infracci\u00f3n indirecta, en la medida que no discrimina \u00a0cu\u00e1l \u00a0es \u00a0la \u00a0regla \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0el \u00a0postulado l\u00f3gico o la ley de la \u00a0ciencia \u00a0inadecuadamente \u00a0empleada \u00a0por los jueces de conocimiento y se limita a \u00a0anunciar \u00a0 la \u00a0 existencia \u00a0 de \u00a0algunas \u00a0contradicciones, \u00a0sin \u00a0especificar \u00a0su \u00a0trascendencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, es palmario que, si lo reprobado, \u00a0como \u00a0lo \u00a0advera \u00a0el \u00a0censor, \u00a0\u00abson las consecuencias \u00a0jur\u00eddicas \u00a0extra\u00eddas \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal\u00bb28 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctico probatoria de su inferior, al dejar de aplicar el referido \u00a0canon \u00a07\u00ba, \u00a0el \u00a0libelista ten\u00eda la carga de acudir a la ruta de la infracci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial, en cualquiera de sus tres vertientes, seg\u00fan se \u00a0tratara \u00a0de \u00a0la exclusi\u00f3n o suposici\u00f3n de alg\u00fan medio de prueba (falso juicio \u00a0de \u00a0existencia), \u00a0de \u00a0la \u00a0adici\u00f3n, \u00a0sustracci\u00f3n o distorsi\u00f3n del mismo (falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad) \u00a0o \u00a0de \u00a0la ruptura de las leyes de la sana cr\u00edtica en el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n racional (falso raciocinio) y acreditar la incidencia \u00a0del \u00a0error \u00a0en \u00a0el sentido de la decisi\u00f3n confutada, cometido no emprendido por \u00a0el letrado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0si \u00a0lo pretendido por el recurrente \u00a0era \u00a0vincular \u00a0su \u00a0discurso \u00a0a \u00a0la \u00a0teor\u00eda \u00a0del \u00a0error, como consecuencia de la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0ignorancia e ingenuidad derivada de la extracci\u00f3n campesina del \u00a0acusado \u00a0que \u00a0lo \u00a0habr\u00eda hecho caer en una trampa, estaba obligado a acreditar, \u00a0bien \u00a0por la v\u00eda directa que los supuestos del error de tipo o de prohibici\u00f3n, \u00a0seg\u00fan \u00a0fuera \u00a0el \u00a0caso, \u00a0fueron \u00a0reconocidos \u00a0en \u00a0el fallo de segunda instancia \u00a0\u2013cuesti\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0refleja \u00a0as\u00ed \u00a0en dicho prove\u00eddo- y que no se les dio el alcance debido, seg\u00fan \u00a0fueran \u00a0vencibles \u00a0o \u00a0invencibles \u00a0o \u00a0por la indirecta si es que en el ejercicio \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba o en el de su posterior escrutinio se \u00a0incurri\u00f3 en un yerro apreciativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0es \u00a0n\u00edtido el desconocimiento \u00a0del \u00a0principio \u00a0de libertad probatoria, al sugerir que la \u00fanica forma de probar \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0del \u00a0acusado \u00a0en \u00a0la \u00a0conducta \u00a0extorsiva es a trav\u00e9s de un \u00a0registro \u00a0f\u00edlmico \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0apareciera recibiendo el bot\u00edn, cuando existen \u00a0otros \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba, en esencia, testimonial e indiciaria que lo vinculan, \u00a0de manera determinante con la comisi\u00f3n de la infracci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0si \u00a0el \u00a0defensor no demuestra el \u00a0supuesto yerro del Tribunal, el cargo debe ser inadmitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Es indispensable recordar que al amparo \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0184 de la Ley 906 de 2004, cuando la Corte decide no darle curso \u00a0a \u00a0una \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0es \u00a0procedente la insistencia, cuyas reglas, en \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0disposici\u00f3n legal, fueron definidas por la Sala desde el auto del \u00a012 \u00a0de \u00a0diciembre de 2005, radicaci\u00f3n 24.322 y precisadas recientemente en auto \u00a0CSJ AP, 25 jun. 2014, rad. 42.597. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Agr\u00e9guese \u00a0que \u00a0no se observan flagrantes violaciones de derechos \u00a0fundamentales, \u00a0causales \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0ni motivos distintos al que enseguida se \u00a0mencionar\u00e1 \u00a0que \u00a0conduzcan a la necesidad de un pronunciamiento profundo frente \u00a0al expediente en raz\u00f3n de las finalidades de la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n se ve \u00a0impelida \u00a0a \u00a0precisar \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0el \u00a0recurso extraordinario de casaci\u00f3n no \u00a0constituye \u00a0una \u00a0oportunidad \u00a0para \u00a0rebatir \u00a0el criterio del juzgador como si se \u00a0tratara \u00a0de \u00a0una \u00a0instancia \u00a0adicional, \u00a0s\u00ed \u00a0comporta un control de legalidad y \u00a0constitucionalidad \u00a0concreto \u00a0frente \u00a0al \u00a0fallo \u00a0recurrido, \u00a0que propende por la \u00a0eficacia \u00a0de \u00a0los \u00a0fines previstos en el art\u00edculo 180 del ordenamiento procesal \u00a0penal \u00a0vigente, estos son, la guarda de las garant\u00edas de los intervinientes, la \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0agravios, \u00a0la unificaci\u00f3n de la jurisprudencia y\u00a0 la \u00a0realizaci\u00f3n del derecho material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese orden, el art\u00edculo 184, inciso 3\u00ba \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de 2004, faculta a la Corte a actuar oficiosamente, cuando aun \u00a0inadmitiendo \u00a0la demanda de casaci\u00f3n advierta la necesidad de hacer efectivo el \u00a0derecho \u00a0material, \u00a0preservar \u00a0o restaurar las garant\u00edas de los intervinientes, \u00a0reparar \u00a0los \u00a0agravios \u00a0inferidos \u00a0a \u00a0\u00e9stos \u00a0o \u00a0unificar \u00a0la jurisprudencia por \u00a0razones distintas a las planteadas en el libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0es la ocasi\u00f3n, pues se advierte que, \u00a0al \u00a0parecer, \u00a0el Tribunal vulner\u00f3 el principio de legalidad en relaci\u00f3n con la \u00a0tasaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena de multa, lo que de manera eventual amerita la casaci\u00f3n \u00a0oficiosa \u00a0y parcial del fallo, a fin de restablecer las garant\u00edas probablemente \u00a0trasgredidas al enjuiciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 \u00a0 \u00a0manera \u00a0 \u00a0 que, cumplido el rito de la insistencia, el \u00a0expediente \u00a0 regresar\u00e1 \u00a0 al \u00a0 despacho \u00a0 del \u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito de que la Sala se pronuncie oficiosamente acerca \u00a0de \u00a0 la \u00a0 posible \u00a0 vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0fundamentales, \u00a0conforme \u00a0se \u00a0ha \u00a0indicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>Primero. Inadmitir \u00a0la \u00a0 demanda \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 presentada \u00a0 por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0Guillermo \u00a0Le\u00f3n \u00a0Reyes \u00a0Acevedo \u00a0contra la \u00a0sentencia \u00a0dictada \u00a0el \u00a023 \u00a0de septiembre de 2014 por la Sala Penal del Tribunal \u00a0Superior de Buga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo. Conforme \u00a0al \u00a0inciso \u00a02\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0184 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 2004, \u00a0procede la insistencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercero. \u00a0En \u00a0firme \u00a0la \u00a0anterior \u00a0decisi\u00f3n \u00a0y \u00a0cumplido \u00a0con \u00a0el \u00a0referido \u00a0tr\u00e1mite, \u00a0regresar \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n al despacho del \u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0Sala \u00a0se pronuncie \u00a0oficiosamente \u00a0 \u00a0acerca \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0posible \u00a0 \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 garant\u00edas \u00a0fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>Presidente \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0ALBERTO \u00a0 \u00a0 \u00a0CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0<\/p>\n<p>EYDER PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Cfr. folios 70 del cuaderno \u00a03. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Cfr. \u00a0 folios \u00a09-10 \u00a0del \u00a0cuaderno de la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Cfr. \u00a0folios \u00a013-19 \u00a0del \u00a0cuaderno original 1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0folios \u00a0 48-50 \u00a0ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0Cfr. \u00a0 folios \u00a0 107-109 \u00a0ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0Cfr. \u00a0 folios \u00a0 132-134 \u00a0ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0Cfr. \u00a0 folios \u00a0 1-3 \u00a0del \u00a0cuaderno original 2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0folios \u00a0 85-86 \u00a0ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0Cfr. \u00a0 folios \u00a0 141-142 \u00a0ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0Cfr. \u00a0 folios \u00a0 194-195 \u00a0ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0Cfr. \u00a0 folios \u00a0 216-217 \u00a0ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0Cfr. \u00a0 folios \u00a0 258-259 \u00a0ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0Cfr. \u00a0folios \u00a016-17 \u00a0del \u00a0cuaderno 3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0folios \u00a0 26-40 \u00a0ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0folios \u00a0 42-54 \u00a0ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>16 \u00a0Cfr. \u00a0 folios \u00a0 69-122 \u00a0ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>17 \u00a0Cfr. folio 132 ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>18 \u00a0Cfr. \u00a0 folios \u00a0 137-172 \u00a0ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>19 \u00a0Cfr. folio 143 ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>20 \u00a0Cfr. folio 152 ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>21 \u00a0Cfr. \u00a0 folios \u00a0 152-153 \u00a0ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>22 \u00a0Cfr. \u00a0 folios \u00a0 152-153 \u00a0ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>23 \u00a0Cfr. folio 154 ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>24 \u00a0Cfr. folio 154 ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>25 \u00a0Cfr. folio 168 ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>26 \u00a0Cfr. \u00a0folios \u00a0109-110 \u00a0y \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>27 \u00a0Cfr. \u00a0 folios \u00a0 113-114 \u00a0ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>28 \u00a0Cfr. folio 154 ibidem. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 EYDER PATI\u00d1O CABRERA \u00a0 Magistrado ponente \u00a0 AP4893-2015 \u00a0 Radicaci\u00f3n N\u00b0. 45.320 \u00a0 (Aprobado Acta No. \u00a0294) \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., veintis\u00e9is (26) de agosto de \u00a0dos mil quince (2015). \u00a0\u00a0 MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0 Decide \u00a0la Corte si es procedente admitir la 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