{"id":30891,"date":"2023-09-13T17:36:55","date_gmt":"2023-09-13T17:36:55","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap2813-201545982\/"},"modified":"2023-09-13T17:36:55","modified_gmt":"2023-09-13T17:36:55","slug":"ap2813-201545982","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap2813-201545982\/","title":{"rendered":"AP2813-2015(45982)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>AP2813-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n N\u00ba 45982 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado mediante Acta No. 184) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1 \u00a0 D.C., \u00a0 veinticinco \u00a0 (25) \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0quince \u00a0(2015). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala examina la admisibilidad de la demanda \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0judicial \u00a0de FARID ELIGIO PAYARES \u00a0VALERA, \u00a0DONALDO \u00a0ENRIQUE \u00a0VALERA \u00a0RICO y JUAN FRANCISCO AYALA GUEVARA contra la \u00a0sentencia \u00a0de 31 de agosto de 2012, por medio de la cual el Tribunal Superior de \u00a0Valledupar \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la proferida por el Juzgado 3\u00b0 Penal del Circuito de esa \u00a0ciudad \u00a0el 2 de diciembre de 2011, que conden\u00f3 al primero como autor del delito \u00a0de \u00a0 fraude \u00a0 procesal, \u00a0 y \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 dos \u00a0restantes \u00a0como \u00a0autores \u00a0de \u00a0falso \u00a0testimonio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0situaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0fue sintetizada en la sentencia de primera instancia como se rese\u00f1a a \u00a0continuaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00abAducen \u00a0los \u00a0denunciantes que su difunto padre LUIS HERNANDO ROJAS \u00a0ESPITIA, \u00a0el \u00a07 de febrero de 1972, compr\u00f3 a ABELARDO G\u00d3MEZ A, un predio rural \u00a0denominado \u00a0Paz del R\u00edo, ubicado en Caracol\u00ed, Cesar, regi\u00f3n de las Sierritas, \u00a0lo \u00a0que antes se llamaba las Tres Pullas y que hoy se denomina Paz del R\u00edo, con \u00a0una extensi\u00f3n superficiaria de 150 hect\u00e1reas aproximadamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Que \u00a0en \u00a0esa \u00a0finca \u00a0su \u00a0padre LUIS HERNANDO \u00a0ROJAS, \u00a0form\u00f3 \u00a0un \u00a0hogar \u00a0con la se\u00f1ora ISABEL ESTRADA CARRILLO, de esa uni\u00f3n \u00a0hay \u00a08 \u00a0hijos, \u00a0la \u00a0mayor\u00eda \u00a0nacieron en ese lugar, donde han venido ejerciendo \u00a0desde hace 38 a\u00f1os la posesi\u00f3n pac\u00edfica y tranquila. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Que \u00a0su \u00a0se\u00f1or \u00a0padre \u00a0falleci\u00f3 \u00a0el \u00a016 de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01997, como consecuencia de ello iniciaron un proceso de sucesi\u00f3n \u00a0intestada, \u00a0la \u00a0cual declar\u00f3 abierta la Jueza Segunda de Familia de esta ciudad \u00a0mediante \u00a0auto \u00a0de \u00a030 \u00a0de \u00a0julio de 2001. Este tr\u00e1mite se paraliz\u00f3 porque los \u00a0herederos \u00a0realmente \u00a0reconocidos \u00a0carec\u00edan \u00a0de \u00a0los \u00a0recursos \u00a0necesarios para \u00a0sufragar los gastos que genera dicho proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a02 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02006, FARID ELIGIO \u00a0PALLARES \u00a0VALERA \u00a0(sic), \u00a0les \u00a0hizo \u00a0llegar \u00a0a la finca Paz del R\u00edo unas copias \u00a0informales \u00a0de \u00a0la \u00a0escritura p\u00fablica No. 0513 del 14 de julio del citado a\u00f1o, \u00a0otorgada \u00a0y \u00a0protocolizada \u00a0ante la Notar\u00eda Tercera del Circuito de Valledupar, \u00a0en \u00a0donde \u00a0aparece \u00a0adquiriendo \u00a0el citado bien por prescripci\u00f3n extraordinaria \u00a0adquisitiva \u00a0de \u00a0dominio, \u00a0lo cual se hizo a trav\u00e9s de sentencia del 6 de marzo \u00a0de \u00a0 2006, \u00a0 emanada \u00a0 del \u00a0 Juzgado \u00a0 Tercero \u00a0 Civil \u00a0 del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0esta \u00a0ciudad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Que \u00a0 \u00a0en \u00a0 demanda \u00a0 de \u00a0 prescripci\u00f3n \u00a0extraordinaria \u00a0adquisitiva de dominio, se dice que PALLARES VALERA (sic), desde \u00a0hace \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a020 \u00a0a\u00f1os \u00a0ha \u00a0tenido \u00a0la \u00a0posesi\u00f3n \u00a0del \u00a0citado bien de manera \u00a0tranquila, \u00a0pac\u00edfica \u00a0e ininterrumpida, que ha ejecutado actos que solo permite \u00a0el \u00a0dominio de las cosas y que durante ese per\u00edodo no ha reconocido due\u00f1o, por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0se \u00a0ha \u00a0comportado \u00a0como \u00a0tal, \u00a0siendo \u00a0reconocido \u00a0por \u00a0todo el \u00a0vecindario, \u00a0lo \u00a0que seg\u00fan los denunciantes es totalmente falso. As\u00ed mismo, se \u00a0indica \u00a0en \u00a0la \u00a0denuncia, \u00a0que \u00a0se\u00f1or \u00a0(sic) \u00a0PAYARES \u00a0VALERA (sic) dirigi\u00f3 la \u00a0demanda contra personas indeterminadas e inciertas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Que \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0adquirir \u00a0las \u00a0tierras, \u00a0el \u00a0denunciado \u00a0hizo las precedentes afirmaciones y utiliz\u00f3 a DONALDO \u00a0ENRIQUE \u00a0 VALERA \u00a0RICO \u00a0y \u00a0JUAN \u00a0FRANCISCO \u00a0AYALA \u00a0GUEVARA, \u00a0quienes \u00a0declararon \u00a0falsamente \u00a0ante el Juez Tercero Civil del Circuito, induci\u00e9ndolo de esa manera \u00a0en error para obtener sentencia favorable a sus intereses\u00bb. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. En raz\u00f3n de los \u00a0hechos \u00a0rese\u00f1ados, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a03\u00b0 Penal del Circuito de Valledupar, mediante \u00a0sentencia \u00a0de \u00a02 \u00a0de diciembre de 2011, conden\u00f3 a PAYARES VALERA como autor del \u00a0delito \u00a0de \u00a0fraude \u00a0procesal \u00a0y \u00a0a \u00a0VALERA RICO y AYALA GUEVARA como autores del \u00a0punible \u00a0de \u00a0falso \u00a0testimonio. Al primero le impuso las penas principales de 78 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y multa de 220 salarios m\u00ednimos mensuales legales vigentes \u00a0y, a los segundos, la de 78 meses de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0providencia \u00a0fue \u00a0apelada \u00a0y confirmada \u00a0\u00edntegramente \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Superior del Distrito Judicial Valledupar el 31 \u00a0de agosto de 2012. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0escrito de mayo 7 \u00faltimo, el mandatario \u00a0judicial \u00a0de \u00a0los \u00a0condenados \u00a0PAYARES \u00a0VALERA, \u00a0VALERA \u00a0RICO \u00a0y \u00a0AYALA GUEVARA, \u00a0present\u00f3 \u00a0demanda \u00a0de revisi\u00f3n contra los fallos de condena, con fundamento en \u00a0la \u00a0causal \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a03\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0192 de la Ley 906 de \u00a02004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Indic\u00f3 \u00a0que \u00a0en \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0condenatorias \u00a0no se hizo ninguna \u00a0alusi\u00f3n \u00a0a los testimonios que rindieron Pedro Herrera Batista y Alfonso Manuel \u00a0Guzm\u00e1n \u00a0M\u00e1rquez, \u00a0quienes \u00a0declararon \u00a0que PAYARES VALERA s\u00ed era poseedor del \u00a0fundo, \u00a0como tampoco a la inspecci\u00f3n judicial del inmueble que llev\u00f3 a cabo el \u00a0Juzgado \u00a03\u00b0 \u00a0Civil \u00a0del \u00a0Circuito el 30 de septiembre de 2005; medios de prueba \u00a0que, \u00a0de \u00a0haber sido valorados, habr\u00edan determinado la absoluci\u00f3n del nombrado \u00a0y \u00a0que \u00a0entonces \u00a0deben \u00a0tenerse \u00a0como \u00a0\u00abpruebas \u00a0no \u00a0conocidas al tiempo de los debates\u00bb. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Se\u00f1al\u00f3 \u00a0que \u00a0en \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0jurada \u00a0rendida \u00a0ante una Notar\u00eda el 22 de octubre de 2004, Paulina Mar\u00eda Acosta Vence \u00a0y \u00a0Tob\u00edas \u00a0Enrique \u00a0Valera \u00a0dieron cuenta de la inocencia de los procesados. Lo \u00a0propio \u00a0hizo \u00a0el \u00a016 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 2015 Ciro Ra\u00fal Pupo Morales, quien seg\u00fan \u00a0consta \u00a0en \u00a0el certificado de libertad y tradici\u00f3n que acompa\u00f1a la demanda, es \u00a0vecino del predio Paz del R\u00edo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Adujo \u00a0que \u00a0esos \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0llevan \u00a0a \u00a0concluir que sus \u00a0mandantes \u00a0 \u00a0\u00abfueron \u00a0 procesados \u00a0 injustamente\u00bb, \u00a0de modo que mantener los fallos de condena implicar\u00eda \u00a0\u00abnegar \u00a0el \u00a0resplandor que irradian los testimonios, \u00a0pruebas \u00a0 y \u00a0 evidencias \u00a0 no \u00a0 conocidas \u00a0 al \u00a0 tiempo \u00a0de \u00a0los \u00a0debates \u00a0o \u00a0no \u00a0debatidas\u00bb. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Insisti\u00f3 \u00a0en \u00a0que \u00a0dichos \u00a0medios \u00a0de \u00a0conocimiento, \u00a0 \u00absin \u00a0mayores \u00a0elucubraciones, \u00a0nos \u00a0ubican \u00a0en \u00a0la \u00a0certeza \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la posesi\u00f3n que PAYARES VALERA \u00a0ostentaba \u00a0sobre \u00a0el fundo rural\u00bb, no s\u00f3lo porque las \u00a0declaraciones \u00a0y \u00a0testimonios \u00a0aludidos \u00a0son \u00a0claros, \u00a0precisos y concisos, sino \u00a0tambi\u00e9n \u00a0porque \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0\u00abdespeja \u00a0cualquier duda\u00bb sobre la materia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0De conformidad \u00a0con \u00a0lo establecido en el numeral 2\u00ba del art\u00edculo 75 de la Ley 600 de 2000, la \u00a0Corte \u00a0es \u00a0competente \u00a0para conocer de la demanda de revisi\u00f3n presentada por el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0PAYARES \u00a0VALERA, \u00a0VALERA RICO y AYALA GUEVARA, como quiera que se \u00a0promueve \u00a0 contra \u00a0sentencia \u00a0dictada \u00a0por \u00a0un \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Distrito \u00a0Judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0 Debe \u00a0decirse \u00a0inicialmente \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0sustenta \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0en \u00a0lo \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral 3\u00b0 del \u00a0art\u00edculo \u00a0192 de la Ley 906 de 2004; codificaci\u00f3n \u00e9sta que no es aplicable al \u00a0asunto \u00a0que \u00a0se \u00a0examina, \u00a0pues \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n en que resultaron condenados sus \u00a0representados \u00a0se \u00a0rigi\u00f3 por el sistema de enjuiciamiento criminal de tendencia \u00a0inquisitiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese yerro, sin embargo, es simplemente formal \u00a0y \u00a0puede \u00a0ser \u00a0superado, \u00a0como \u00a0quiera que la causal de revisi\u00f3n all\u00ed definida \u00a0est\u00e1 \u00a0consagrada \u00a0tambi\u00e9n, \u00a0en \u00a0id\u00e9nticos \u00a0t\u00e9rminos, \u00a0en \u00a0el numeral 3\u00b0 del \u00a0art\u00edculo 220 de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0esa \u00a0perspectiva, \u00a0entonces, \u00a0la Sala \u00a0examinar\u00e1 la admisibilidad del libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La Corte tiene \u00a0dicho \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n no ha sido concebida como una herramienta \u00a0procesal \u00a0para \u00a0discutir los fundamentos de las sentencias de las instancias, ni \u00a0para \u00a0revivir \u00a0debates \u00a0jur\u00eddicos o probatorios agotados a los que se ha puesto \u00a0fin \u00a0mediante \u00a0una \u00a0o \u00a0m\u00e1s \u00a0sentencias \u00a0ejecutoriadas, \u00a0sino \u00a0como un mecanismo \u00a0excepcional \u00a0para \u00a0remover \u00a0los \u00a0efectos \u00a0de \u00a0la \u00a0cosa juzgada de las sentencias \u00a0judiciales, \u00a0lo cual s\u00f3lo resulta posible al hallarse configurada alguna de las \u00a0causales \u00a0que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0ha \u00a0establecido \u00a0taxativamente \u00a0para \u00a0ese efecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tal \u00a0raz\u00f3n, \u00a0en \u00a0esta \u00a0sede \u00a0resultan \u00a0inadmisibles, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0in\u00fatiles, las alegaciones dirigidas a cuestionar la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0efectuada \u00a0por \u00a0los sentenciadores, las consideraciones \u00a0jur\u00eddicas \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0fundamentan \u00a0los fallos censurados o la legalidad de la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0que \u00a0les \u00a0brinda soporte, pues al Juez de la acci\u00f3n de revisi\u00f3n le \u00a0est\u00e1 vedado examinar el acierto de las providencias atacadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0la naturaleza excepcional de dicha acci\u00f3n reclama \u00a0de \u00a0quien \u00a0la \u00a0promueve \u00a0la carga de demostrar, mediante un escrito que no es de \u00a0libre \u00a0confecci\u00f3n sino que debe atender a las condiciones formales y materiales \u00a0establecidas \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0220 \u00a0y \u00a0siguientes \u00a0de la Ley 600 de 2000, la \u00a0configuraci\u00f3n cierta e inequ\u00edvoca de la causal invocada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0cuya \u00a0satisfacci\u00f3n \u00a0es presupuesto de la \u00a0admisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0son \u00a0los \u00a0se\u00f1alados \u00a0en el art\u00edculo 222 ib\u00eddem, y \u00a0tienen \u00a0que \u00a0ver \u00a0con \u00a0i) \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal cuya \u00a0revisi\u00f3n \u00a0 se \u00a0 demanda; \u00a0ii) \u00a0la \u00a0conducta \u00a0o \u00a0conductas \u00a0punibles \u00a0objeto \u00a0de \u00a0juzgamiento; \u00a0iii) la causal invocada y los fundamentos de hecho y de derecho en \u00a0que \u00a0se apoya; iv) la relaci\u00f3n de las pruebas que se aportan para demostrar las \u00a0alegaciones; \u00a0v) \u00a0el \u00a0aporte de copia o fotocopia de las sentencias de primera y \u00a0segunda \u00a0 \u00a0instancia, \u00a0 \u00a0seg\u00fan \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0caso, \u00a0 \u00a0y \u00a0 vi) \u00a0 constancia \u00a0 de \u00a0 su \u00a0ejecutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0materiales \u00a0de \u00a0la demanda est\u00e1n \u00a0vinculados \u00a0con la efectiva acreditaci\u00f3n de la causal de revisi\u00f3n invocada, en \u00a0este \u00a0 caso, \u00a0 que \u00a0 \u00abdespu\u00e9s \u00a0 de \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0aparezcan \u00a0hechos \u00a0nuevos o surjan pruebas, no conocidas al tiempo \u00a0de \u00a0 los \u00a0 debates, \u00a0 que \u00a0 establezcan \u00a0 la \u00a0 inocencia \u00a0del \u00a0condenado, \u00a0o \u00a0su \u00a0inimputabilidad\u00bb. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0materia, la Sala ha sostenido que la \u00a0prueba \u00a0 \u00a0nueva \u00a0 \u00a0es \u00a0 aqu\u00e9l \u00a0 medio \u00a0 suasorio, \u00a0 cualquiera \u00a0 que \u00a0 sea \u00a0 su \u00a0naturaleza\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013 \u00a0 \u00a0documental, \u00a0 \u00a0pericial, \u00a0 testimonial \u00a0 u \u00a0 otro \u00a0 \u2013, que no se conoc\u00eda al momento en que \u00a0se \u00a0dict\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia cuya revisi\u00f3n se pretende o que, aunque exist\u00eda para \u00a0entonces, \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0fue \u00a0 \u00a0allegado \u00a0 \u00a0a \u00a0 la \u00a0 actuaci\u00f3n \u00a0 por \u00a0 alguna \u00a0 causa \u00a0atendible1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0la \u00a0novedad \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba no resulta \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0dar \u00a0tr\u00e1mite \u00a0a \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de revisi\u00f3n, pues se requiere, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de ello, que la misma sea trascendente, esto es, que tenga la capacidad \u00a0suasoria \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0derruir \u00a0los \u00a0soportes probatorios de las sentencias \u00a0atacadas \u00a0y, con ello, la convicci\u00f3n en punto a la materialidad del delito o la \u00a0responsabilidad \u00a0 del \u00a0 condenado \u00a0por \u00a0su \u00a0comisi\u00f3n, \u00a0o \u00a0a \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0imputable2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. En el caso objeto \u00a0de \u00a0examen, \u00a0el \u00a0accionante \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0con \u00a0los \u00a0requisitos formales previamente \u00a0aludidos, \u00a0pues \u00a0en \u00a0el texto de la demanda identific\u00f3 la actuaci\u00f3n censurada, \u00a0los \u00a0delitos \u00a0que la motivaron, la causal invocada y la relaci\u00f3n de las pruebas \u00a0que \u00a0afirma \u00a0novedosas; \u00a0adem\u00e1s, \u00a0aport\u00f3 \u00a0copia de las sentencias de primera y \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0(fs. 11 y siguientes) y constancia de su ejecutoria (f. 44). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0No \u00a0obstante, \u00a0distinto \u00a0ocurre \u00a0con \u00a0la \u00a0satisfacci\u00f3n \u00a0de la exigencia material atinente a la \u00a0demostraci\u00f3n de la configuraci\u00f3n de la causal impetrada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.1 Inicialmente, en \u00a0lo \u00a0que \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver \u00a0con \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n judicial que se realiz\u00f3 sobre el \u00a0predio \u00a0Paz \u00a0del \u00a0R\u00edo en el tr\u00e1mite del proceso de pertenencia que curs\u00f3 ante \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a03\u00b0 \u00a0Civil \u00a0del \u00a0Circuito de Valledupar, la simple revisi\u00f3n de las \u00a0sentencias \u00a0judiciales \u00a0cuya revisi\u00f3n se reclama, concretamente de la de primer \u00a0grado, \u00a0conduce a afirmar que no le asiste raz\u00f3n al demandante al alegar que no \u00a0fue tenida en cuenta por parte de los Juzgadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, en la providencia proferida por el \u00a0Juzgado \u00a03\u00b0 Penal del Circuito de Valledupar se advierte que fueron allegadas a \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0a modo de prueba documental, \u00abcopias \u00a0del \u00a0proceso \u00a0ordinario \u00a0de \u00a0pertenencia tramitado ante el Juzgado Tercero Civil \u00a0del \u00a0Circuito\u00bb \u00a0(f. 22), dentro del cual naturalmente \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0el \u00a0acta \u00a0de \u00a0esa diligencia, pues \u00e9sta, al tenor del art\u00edculo \u00a0407, \u00a0numeral \u00a010\u00b0, \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, era prueba obligada en \u00a0los procesos de esa naturaleza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello, \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0es admitido por el propio \u00a0libelista, \u00a0quien \u00a0aduce \u00a0que \u00a0ese \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0aun \u00a0cuando obraba en el \u00a0expediente, \u00a0no \u00a0fue \u00a0objeto \u00a0de \u00a0alusi\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgador ni por los sujetos \u00a0procesales, \u00a0 a \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0agrega \u00a0que \u00a0de \u00a0haberse \u00a0apreciado, \u00a0\u00abel \u00a0 \u00a0 despacho \u00a0 \u00a0jam\u00e1s \u00a0 \u00a0hubiera \u00a0 \u00a0condenado\u00bb \u00a0 \u00a0(f. 5). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Que \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0censurado \u00a0no \u00a0aparezca \u00a0consignado \u00a0de \u00a0manera \u00a0expresa \u00a0el m\u00e9rito suasorio que el Juez atribuy\u00f3 a ese \u00a0elemento \u00a0de conocimiento no significa que se trate de una prueba \u00abno \u00a0 \u00a0conocida \u00a0 \u00a0al \u00a0 tiempo \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 debates\u00bb \u00a0 (f. \u00a05), \u00a0sino \u00a0\u00fanicamente \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0no la consider\u00f3 \u00a0relevante \u00a0 ni \u00a0para \u00a0cimentar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0condena, \u00a0ni \u00a0para \u00a0descartar \u00a0la \u00a0materialidad del delito y la responsabilidad de los acusados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0que \u00a0en \u00a0\u00faltimas \u00a0pretende \u00a0entonces el \u00a0accionante \u00a0es cuestionar el nulo valor que los sentenciadores atribuyeron a esa \u00a0prueba, \u00a0o lo que es igual, controvertir el sustento probatorio de los fallos de \u00a0instancia, \u00a0no \u00a0a partir de un elemento cognoscitivo novedoso o desconocido para \u00a0entonces, \u00a0sino \u00a0de uno que obraba en las diligencias y fue apreciado, aunque de \u00a0modo desfavorable a sus intereses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.2 Igual ocurre con \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Pedro \u00a0Herrera \u00a0Batista y Alfonso Manuel Guzm\u00e1n M\u00e1rquez, \u00a0respecto \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 cuales \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0se \u00a0dijo \u00a0lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00ab\u2026fue escuchado \u00a0en \u00a0declaraci\u00f3n jurada PEDRO HERRERA BATISTA, quien dice fue testigo presencial \u00a0de \u00a0la \u00a0venta \u00a0de \u00a0las \u00a0tierras \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0ROJAS \u00a0al \u00a0se\u00f1or PAYARES\u2026que la \u00a0guerrilla \u00a0los \u00a0hizo \u00a0salir \u00a0de \u00a0la \u00a0finca \u00a0y \u00a0le \u00a0quemaron \u00a0el \u00a0carro al se\u00f1or \u00a0PAYARES\u2026fue \u00a0testigo que FARID ELIGIO PAYARES, compr\u00f3 el inmueble\u2026le consta \u00a0que hizo cercas, corrales, fue quien la organiz\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFONSO \u00a0MANUEL \u00a0GUZM\u00c1N \u00a0M\u00c1RQUEZ dice que \u00a0labor\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0finca \u00a0Paz \u00a0del \u00a0R\u00edo \u00a0desde \u00a0el \u00a085 \u00a0hasta \u00a0el \u00a098 \u00a0con \u00a0FARID \u00a0ELIGIO\u2026estuvo \u00a0presente \u00a0el d\u00eda que la guerrilla lleg\u00f3 a la finca\u2026quemaron \u00a0el \u00a0carro \u00a0por \u00a0Villa \u00a0Germania y desde entonces el se\u00f1or FARID ELIGIO abandono \u00a0(sic) la finca\u2026\u00bb (f. 26). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esas \u00a0son precisamente las declaraciones que \u00a0el \u00a0accionante \u00a0allega \u00a0junto \u00a0con la demanda (fs. 46 y siguientes), de modo que \u00a0ninguna \u00a0raz\u00f3n le asiste al calificarlas como pruebas novedosas, al punto que a \u00a0ellas \u00a0se \u00a0refiri\u00f3 en los alegatos conclusivos presentados en la vista p\u00fablica \u00a0el \u00a0profesional \u00a0del \u00a0derecho que para entonces represent\u00f3 a los encausados (f. \u00a020), \u00a0 ni \u00a0 al \u00a0 sostener \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 fueron \u00a0objeto \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.3 Es cierto que la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0jurada \u00a0rendida \u00a0por \u00a0Paula \u00a0Mar\u00eda Acosta Vence y Tob\u00edas Enrique \u00a0Valera \u00a0ante la Notar\u00eda 2\u00aa del C\u00edrculo de Valledupar (f. 56), aunque anterior \u00a0a \u00a0las sentencias censuradas, no se aport\u00f3 al expediente, o cuando menos, que a \u00a0ellas no se hace ninguna alusi\u00f3n en las sentencias atacadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0es que la declaraci\u00f3n rendida \u00a0por \u00a0Ciro \u00a0Ra\u00fal \u00a0Pupo \u00a0Morales el 18 de febrero de 2015 ante la Notar\u00eda 3\u00b0 de \u00a0ese \u00a0C\u00edrculo \u00a0Notarial \u00a0es \u00a0evidentemente \u00a0posterior \u00a0a \u00a0la \u00a0emisi\u00f3n de dichas \u00a0providencias (f. 53). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese orden, dichas manifestaciones re\u00fanen, \u00a0en \u00a0principio, los requisitos \u00a0para ser consideradas pruebas novedosas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, \u00a0el \u00a0accionante \u00a0soslaya \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0tiene dicho de anta\u00f1o la Sala, \u00absi de lo \u00a0que \u00a0se \u00a0trata \u00a0en un evento dado es que las pruebas nuevas son declaraciones de \u00a0testigos \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, se exige del actor una carga argumentativa mayor para \u00a0establecer \u00a0 la \u00a0 procedencia \u00a0 de \u00a0la \u00a0revisi\u00f3n\u00bb3, \u00a0entre \u00a0otras, \u00a0\u00abexplicar \u00a0qui\u00e9nes \u00a0son, sus relaciones pasadas y actuales con el \u00a0condenado, \u00a0con la v\u00edctima, con sus familias y allegados, si fueron mencionados \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0el \u00a0por \u00a0qu\u00e9 no declararon, o en el caso contrario el por \u00a0qu\u00e9 \u00a0nadie \u00a0los \u00a0cit\u00f3 \u00a0ni \u00a0hicieron contacto con el fiscal investigador, c\u00f3mo \u00a0surgen \u00a0ahora, cu\u00e1l fue el medio para contactarlos y saber del conocimiento que \u00a0ten\u00edan \u00a0sobre \u00a0lo \u00a0sucedido \u00a0e \u00a0igualmente \u00a0los \u00a0intereses \u00a0en concreto que los \u00a0motivan \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0a \u00a0prestar declaraci\u00f3n\u00bb4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior, \u00a0a \u00a0efectos \u00a0de \u00a0\u00abposibilitar \u00a0el \u00a0juicio \u00a0sobre \u00a0la \u00a0procedencia de la acci\u00f3n que \u00a0depende, \u00a0como \u00a0lo \u00a0establece \u00a0la \u00a0ley, \u00a0de \u00a0la naturaleza novedosa del medio de \u00a0prueba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0respectivo\u00bb5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ning\u00fan \u00a0esfuerzo argumentativo despleg\u00f3 en \u00a0ese \u00a0sentido \u00a0el interesado, de modo que en realidad resulta imposible discernir \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0asunto \u00a0si los aludidos elementos de conocimiento tienen dicha \u00a0connotaci\u00f3n, \u00a0o si por el contrario, dejaron de ser aportados al expediente por \u00a0circunstancias atribuibles al accionante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0perjuicio de lo anterior y para abundar \u00a0en \u00a0consideraciones, \u00a0la Corte considera que esos medios suasorios carecen de la \u00a0entidad \u00a0para controvertir las bases probatorias de las sentencias de instancia, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0que \u00a0no est\u00e1n revestidos de la trascendencia que, seg\u00fan se esboz\u00f3 \u00a0en \u00a0precedencia, \u00a0es \u00a0exigida \u00a0para \u00a0habilitar \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n de \u00a0revisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0una parte y, principalmente, porque esos \u00a0deponentes \u00a0se \u00a0limitaron \u00a0a \u00a0reiterar \u00a0lo \u00a0que otros, que s\u00ed concurrieron a la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0seguida \u00a0contra \u00a0PAYARES \u00a0VALERA, \u00a0VALERA \u00a0RICO y AYALA GUEVARA, \u00a0atestaron \u00a0en \u00a0similares t\u00e9rminos, esto es, que el primero ten\u00eda la condici\u00f3n \u00a0de \u00a0poseedor \u00a0del \u00a0predio \u00a0Paz \u00a0del \u00a0R\u00edo, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0sus dichos carecen de \u00a0significado \u00a0 suficiente \u00a0 para \u00a0 derruir \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0de \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0condenatorias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, los nombrados Paula Mar\u00eda Acosta \u00a0Vence y Tob\u00edas Enrique Valera aseveraron: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00ab\u2026FARID ELIGIO \u00a0PAYARES \u00a0VALERA\u2026desde \u00a0hace \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a0veinte \u00a0a\u00f1os, \u00a0ha venido ejerciendo la \u00a0posesi\u00f3n \u00a0material \u00a0en \u00a0forma quieta, p\u00fablica, pac\u00edfica y no interrumpida del \u00a0precio \u00a0 rural \u00a0 denominado \u00a0\u201cPAZ \u00a0DEL \u00a0R\u00cdO\u2026ha \u00a0ejecutado \u00a0actos\u2026como \u00a0el \u00a0cerramiento \u00a0de \u00a0la \u00a0totalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0finca con cercos\u2026corrales\u2026siembra de \u00a0pastos\u2026explotando \u00a0dicho \u00a0inmueble \u00a0en \u00a0ganado \u00a0de \u00a0vacunos, equinos y aves de \u00a0corrales\u00bb (f. 56). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0su vez, Ciro \u00a0Ra\u00fal Pupo Morales explic\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00ab\u2026FARID ELIGIO \u00a0PAYARES \u00a0 VALERA\u2026viene \u00a0ejerciendo \u00a0la \u00a0tenencia \u00a0y \u00a0posesi\u00f3n \u00a0material\u2026sin \u00a0perturbaci\u00f3n \u00a0de \u00a0terceros\u2026de \u00a0un predio rural junto con las mejoras sobre el \u00a0construidas \u00a0con \u00a0recursos \u00a0propios\u2026de \u00a0un \u00a0predio \u00a0rural\u2026denominado PAZ DEL \u00a0R\u00cdO\u2026el \u00a0 cual \u00a0viene \u00a0explotando \u00a0en \u00a0actividades \u00a0Ganaderas \u00a0y \u00a0Agr\u00edcolas\u00bb \u00a0(f. 53). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa versi\u00f3n de los hechos, aunque vertida al \u00a0expediente \u00a0por otras personas, fue objeto de debate en t\u00e9rminos similares ante \u00a0la \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0y \u00a0descartada \u00a0por el sentenciador, que luego de valorar \u00a0conjuntamente \u00a0el \u00a0acervo \u00a0probatorio concluy\u00f3 que PAYARES VALERA nunca tuvo la \u00a0condici\u00f3n de poseedor de la referida finca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pedro \u00a0Herrera \u00a0Batista \u00a0declar\u00f3 que aqu\u00e9l \u00a0ocupaba \u00a0ese \u00a0predio \u00a0e \u00a0\u00abhizo cercas, corrales, fue \u00a0quien \u00a0la \u00a0organiz\u00f3\u00bb, con lo cual coincidi\u00f3 Alfonso \u00a0Manuel \u00a0Guzm\u00e1n \u00a0M\u00e1rquez, \u00a0quien\u00a0 indic\u00f3 que incluso ten\u00eda ganado en ese \u00a0predio (f. 26). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juez \u00a0no \u00a0admiti\u00f3 \u00a0la \u00a0realidad de esas \u00a0declaraciones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00abTan \u00a0evidente es que FARID PAYARES VALERA \u00a0nunca \u00a0tuvo \u00a0la \u00a0posesi\u00f3n \u00a0del bien, ni fue propietario o titular del inmueble, \u00a0cuya \u00a0 posesi\u00f3n \u00a0 aleg\u00f3, \u00a0 que \u00a0 se \u00a0allegaron \u00a0a \u00a0este \u00a0proceso \u00a0adem\u00e1s \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0ZULMA \u00a0LONDO\u00d1O \u00a0DE CARDONA, ROSA AMELIA G\u00d3MEZ, FRANCISCO DE \u00a0PAULA \u00a0 FREYLE \u00a0 ESCOBAR, \u00a0ALCIDES \u00a0ARREGONCES \u00a0ATENCIO \u00a0y \u00a0ADALBERTO \u00a0CALDER\u00d3N \u00a0ARZUAGA\u2026de \u00a0manera \u00a0clara \u00a0manifiestan \u00a0que s\u00ed bien conocen a PAYARES VALERA, \u00a0nunca \u00a0lo \u00a0conocieron \u00a0como \u00a0propietario \u00a0de \u00a0la finca\u2026sino como celador en un \u00a0colegio \u00a0y \u00a0antes \u00a0dedicado \u00a0a \u00a0la compra y venta de ganado; y qui\u00e9nes m\u00e1s que \u00a0estos \u00a0declarantes \u00a0para \u00a0saber \u00a0y \u00a0conocer \u00a0a \u00a0ciencia \u00a0cierta qui\u00e9nes son los \u00a0vecinos \u00a0 con \u00a0 quienes \u00a0 colindan, \u00a0 y \u00a0 qui\u00e9n \u00a0 tiene \u00a0la \u00a0posesi\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0fincas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>\u2026ADALBERTO CALDER\u00d3N, bajo la gravedad del \u00a0juramento, \u00a0si \u00a0bien \u00a0admite \u00a0ser amigo de FARID PAYARES desde hace unos treinta \u00a0a\u00f1os, \u00a0nunca \u00a0ha \u00a0tenido \u00a0conocimiento \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0haya sido propietario de la \u00a0finca\u2026\u00bb (f. 27). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Claro, \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0las cuales el accionante pretende la revisi\u00f3n de las sentencias \u00a0condenatorias, \u00a0incluso \u00a0de \u00a0admitirse novedosas, son cualitativamente iguales a \u00a0las \u00a0conocidas \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0de \u00a0las \u00a0sentencias, \u00a0pues refieren a una hip\u00f3tesis \u00a0debatida \u00a0 en \u00a0 el \u00a0juzgamiento \u00a0que \u00a0no \u00a0fue \u00a0acogida \u00a0por \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0de \u00a0conocimiento, \u00a0quien \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0la valoraci\u00f3n conjunta del acervo \u00a0probatorio coligi\u00f3 la irrealidad de la misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 Sala \u00a0insiste \u00a0en \u00a0que \u00a0\u00abla \u00a0prueba \u00a0nueva \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0invocada, \u00a0debe \u00a0ser \u00a0de \u00a0tal \u00a0forma contundente que haga surgir de inmediato la \u00a0idea \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 conden\u00f3 \u00a0 a \u00a0 un \u00a0 inocente \u00a0o \u00a0a \u00a0un \u00a0inimputable \u00a0como \u00a0imputable\u00bb6, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0ciertamente \u00a0no ocurre en el \u00a0presente \u00a0asunto, \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0acude \u00a0a \u00a0medios \u00a0de conocimiento \u00a0incapaces \u00a0de \u00a0desvirtuar los soportes de los fallos de instancia, pues aluden a \u00a0una \u00a0verdad \u00a0hist\u00f3rica \u00a0que \u00a0fue \u00a0presentada \u00a0en \u00a0el proceso a trav\u00e9s de otros \u00a0declarantes, \u00a0pero \u00a0que \u00a0contradice lo que las pruebas practicadas objetivamente \u00a0dicen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0esa \u00a0conclusi\u00f3n se llegar\u00eda incluso de \u00a0aceptarse \u00a0que \u00a0las declaraciones de Mar\u00eda Acosta Vence, Tob\u00edas Enrique Valera \u00a0y \u00a0Pupo \u00a0Morales introducen una variable f\u00e1ctica desconocida por los juzgadores \u00a0de \u00a0primera \u00a0y segunda instancia, pues se trata de pruebas que tienen menos peso \u00a0probatorio, \u00a0tanto \u00a0cuantitativo \u00a0como cualitativo, de las que dieron lugar a la \u00a0condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0a \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n concurrieron \u00a0Zulma \u00a0Londo\u00f1o \u00a0de \u00a0Cardona, \u00a0Rosa \u00a0Amelia \u00a0G\u00f3mez, \u00a0Francisco \u00a0de Paula Freyle \u00a0Escobar, \u00a0Alcides \u00a0Arregonces \u00a0Atencio y Adalberto Calder\u00f3n Arzuaga quienes, en \u00a0condici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 \u00abvecinos \u00a0con \u00a0quienes \u00a0colindan\u00bb \u00a0los \u00a0terrenos \u00a0del \u00a0predio Paz del R\u00edo, atestaron que \u00a0\u00abconocen \u00a0a \u00a0PAYARES \u00a0VALERA\u2026como \u00a0celador \u00a0en \u00a0un \u00a0colegio \u00a0y \u00a0antes \u00a0de \u00a0dedicado \u00a0a \u00a0la \u00a0compra y venta de ganado\u00bb, pero \u00a0 nunca \u00a0como \u00a0\u00abpropietario \u00a0de \u00a0la \u00a0finca\u00bb (f. 27). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Atest\u00f3 tambi\u00e9n Adalberto Calder\u00f3n, quien \u00a0dijo \u00a0ser \u00a0amigo \u00a0del \u00a0nombrado \u00a0PAYARES \u00a0VALERA \u00a0y, \u00a0aun as\u00ed, controvirti\u00f3 su \u00a0versi\u00f3n \u00a0de los hechos, aduciendo que el verdadero propietario del predio se lo \u00a0ofreci\u00f3 \u00a0en \u00a0venta \u00a0en \u00a0presencia \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l, \u00a0pero desconoc\u00eda \u00abque \u00a0 \u00a0hubieran \u00a0 \u00a0realizado \u00a0 \u00a0negocio \u00a0 \u00a0alguno\u00bb \u00a0 \u00a0(f. 27). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante \u00a0no explic\u00f3 por qu\u00e9 raz\u00f3n \u00a0deben \u00a0privilegiarse \u00a0las \u00a0pruebas presentadas en esta sede sobre las que fueron \u00a0acopiadas \u00a0 con \u00a0respeto \u00a0de \u00a0las \u00a0formas \u00a0previstas \u00a0para \u00a0ello, \u00a0ni \u00a0present\u00f3 \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0dirigida a demostrar que aqu\u00e9llas resultan suficientes para \u00a0desmentirlas, \u00a0 por \u00a0 ende, \u00a0 para \u00a0 derruir \u00a0 el \u00a0 sustento \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 fallos \u00a0censurados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0suma, \u00a0insatisfechas \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0m\u00ednimas \u00a0previstas \u00a0en \u00a0la \u00a0Ley para dar tr\u00e1mite a la acci\u00f3n de revisi\u00f3n, la \u00a0demanda deber\u00e1 necesariamente ser inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0INADMITIR \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0 de \u00a0 revisi\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0FARID ELIGIO PAYARES VALERA, DONALDO ENRIQUE \u00a0VALERA \u00a0RICO \u00a0y \u00a0JUAN \u00a0FRANCISCO AYALA GUEVARA, conforme lo expuesto en la parte \u00a0motiva de esta providencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n procede el recurso de reposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE Y C\u00daMPLASE, \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 ALBERTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA DEL ROSARIO GONZ\u00c1LEZ MU\u00d1OZ \u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0<\/p>\n<p>EYDER PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Cfr. \u00a0CSJ AP, 25 mar. 2015, rad. 45.202. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Cfr. \u00a0CSJ AP, 25 feb. 2015, rad. 45.319. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 CSJ \u00a0AP, 25 mar. 2015, rad. 45.263. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 CSJ \u00a0AP, 5 dic. 1997, rad. 13.776. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0Ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 CSJ \u00a0AP, 25 feb. 2015, rad. 45.319. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 EUGENIO FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 AP2813-2015 \u00a0 Radicaci\u00f3n N\u00ba 45982 \u00a0 (Aprobado mediante Acta No. 184) \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1 \u00a0 D.C., \u00a0 veinticinco \u00a0 (25) \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0quince \u00a0(2015). \u00a0\u00a0 La Sala examina la admisibilidad 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