{"id":30056,"date":"2023-09-13T14:23:22","date_gmt":"2023-09-13T14:23:22","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/sp15519-201442617\/"},"modified":"2023-09-13T14:23:22","modified_gmt":"2023-09-13T14:23:22","slug":"sp15519-201442617","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/sp15519-201442617\/","title":{"rendered":"SP15519-2014(42617)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>SP15519-2014 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n N\u00b0 42617. \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta No. 385. \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., doce (12) de noviembre de dos \u00a0mil catorce (2014). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V I S T O S \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0Corte \u00a0dicta \u00a0el fallo mediante el cual decide la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0instaurada \u00a0por \u00a0el \u00a0Fiscal 48 Seccional de \u00a0Bello \u00a0(Antioquia) \u00a0en contra de la sentencia proferida por el Tribunal Superior \u00a0de \u00a0Medell\u00edn el 12 de agosto de 2013, mediante la cual confirm\u00f3 la absoluci\u00f3n \u00a0decretada \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Segundo Penal del Circuito de Bello a favor de JOHN \u00a0HENRY \u00a0MONTOYA \u00a0BUSTAMANTE, por el delito de Tr\u00e1fico, \u00a0fabricaci\u00f3n o porte de estupefacientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A N T E C E D E N T E S \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. F\u00e1cticos \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la sentencia \u00a0impugnada, \u00a0 se \u00a0enunciaron \u00a0como \u00a0hechos \u00a0penalmente \u00a0relevantes los siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 6 de febrero de 2012, a eso de las 12:38 \u00a0horas, \u00a0 en \u00a0 una \u00a0zona \u00a0boscosa \u00a0del \u00a0barrio \u00a0Paris \u00a0del \u00a0Municipio \u00a0de \u00a0Bello, \u00a0espec\u00edficamente \u00a0en la carrera 80 con calle 21, agentes de la Polic\u00eda Nacional \u00a0que \u00a0realizaban \u00a0labores \u00a0de \u00a0patrullaje \u00a0en \u00a0el sector, cuando se desplazaban a \u00a0realizar \u00a0una \u00a0requisa \u00a0a \u00a0dos \u00a0personas \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0en \u00a0este \u00a0lugar, \u00a0observaron \u00a0cuando una de ellas, quien posteriormente fue identificado como John \u00a0Henry \u00a0Montoya \u00a0Bustamante, \u00a0arroj\u00f3 \u00a0una \u00a0bolsa transparente al suelo, y al ser \u00a0revisada \u00a0se \u00a0hall\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0interior \u00a052 \u00a0gramos \u00a0de marihuana y 0,8 gramos de \u00a0coca\u00edna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Procesales \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0audiencias \u00a0preliminares \u00a0 celebradas \u00a0 el \u00a0 7 \u00a0 de \u00a0 febrero \u00a0 de \u00a0 2012 \u00a0ante \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal Municipal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Bello \u00a0(Antioquia), \u00a0 (i) \u00a0 se \u00a0legaliz\u00f3 \u00a0 la \u00a0 captura \u00a0 de \u00a0 JOHN \u00a0HENRY \u00a0MONTOYA \u00a0BUSTAMANTE, \u00a0y (ii) se le formul\u00f3 imputaci\u00f3n como presunto autor del delito de \u00a0Tr\u00e1fico, \u00a0fabricaci\u00f3n \u00a0o \u00a0porte \u00a0de estupefacientes \u00a0(verbos: \u00a0portar \u00a0o \u00a0llevar \u00a0consigo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una vez la Fiscal\u00eda present\u00f3 el escrito de \u00a0acusaci\u00f3n1 \u00a0por \u00a0el mismo \u00a0delito \u00a0que \u00a0inicialmente \u00a0imput\u00f3, el Juzgado Segundo \u00a0Penal \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 Circuito \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 Bello asumi\u00f3 su conocimiento y realiz\u00f3 \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0de \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0y la \u00a0preparatoria \u00a0los \u00a0d\u00edas 3 y \u00a031 \u00a0 de \u00a0 julio \u00a0de \u00a02012, \u00a0respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juicio \u00a0Oral \u00a0se \u00a0llev\u00f3 a cabo en dos sesiones: el 16 de octubre y \u00a0el \u00a021 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02012. En esta \u00faltima, el juzgado anunci\u00f3 sentido de \u00a0fallo \u00a0absolutorio, \u00a0del \u00a0cual \u00a0se \u00a0hizo lectura en audiencia celebrada el 10 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a0ese \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o. \u00a0Contra \u00a0esa \u00a0decisi\u00f3n, la Fiscal\u00eda interpuso \u00a0recurso de apelaci\u00f3n que sustent\u00f3 oralmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal Superior de Medell\u00edn resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0el \u00a016 de agosto de 2013 confirmando la sentencia absolutoria. A \u00a0su \u00a0vez, \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0fue \u00a0objeto del recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por el delegado de la Fiscal\u00eda, \u00a0quien present\u00f3 la respectiva demanda \u00a0el 6 de septiembre siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0admitida \u00a0mediante \u00a0auto \u00a0del \u00a025 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02013 y la audiencia de sustentaci\u00f3n \u00a0se celebr\u00f3 el 15 de julio de 2014. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA\u00a0 DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Luego de identificar los sujetos procesales, \u00a0los \u00a0hechos \u00a0juzgados, \u00a0la actuaci\u00f3n procesal relevante y los fundamentos de la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0manifest\u00f3 que esta \u00faltima afect\u00f3 derechos o garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0(salud \u00a0p\u00fablica) \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la ley sustancial \u00a0(art. \u00a0181-1 \u00a0C.P.P.\/2004) \u00a0en \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea del \u00a0art\u00edculo 11 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0primer \u00a0lugar, \u00a0trae \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0SU-047 \u00a0de \u00a01999 para advertir sobre la obligatoriedad del precedente \u00a0judicial \u00a0en \u00a0Colombia. \u00a0Luego, \u00a0cita \u00a0y trascribe parcialmente\u00a0 sentencias \u00a0dictadas \u00a0por \u00a0esta Corporaci\u00f3n en relaci\u00f3n al valor de la jurisprudencia como \u00a0fuente \u00a0de \u00a0derecho: 1) la del 16 de septiembre de 2010, Rad. 26680; 2) la del 1 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 2012, Rad. 34853; 3) la del 14 de noviembre de 2012, Rad. 34015; \u00a0y 4) la del 21 de noviembre de 2012, Rad. 39858. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0vez \u00a0realiza \u00a0tales \u00a0precisiones, \u00a0se \u00a0pregunta \u00a0si \u00a0existi\u00f3 \u00a0un \u00a0cambio \u00a0de \u00a0perspectiva jurisprudencial debido a las \u00a0disposiciones \u00a0contenidas \u00a0en \u00a0el Acto Legislativo No 002 de 2009, tal y como lo \u00a0afirm\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Medell\u00edn. \u00a0Luego, \u00a0estima \u00a0errado que este \u00a0\u00faltimo \u00a0manifieste \u00a0que \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0reforma constitucional se inhibe al \u00a0Estado \u00a0de \u00a0perseguir \u00a0penalmente \u00a0al \u00a0consumidor, aun cuando a rengl\u00f3n seguido \u00a0reconozca \u00a0\u201cque en tanto se porte el estupefaciente \u00a0para \u00a0 \u00a0ese \u00a0 fin \u00a0 y \u00a0 en \u00a0 cantidad \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 obligue \u00a0 a \u00a0 descartar \u00a0 ese \u00a0prop\u00f3sito\u201d, \u00a0pues \u00a0bajo \u00a0tal \u00a0entendimiento \u00a0aqu\u00e9l \u00a0siempre \u00a0resultar\u00eda \u00a0impune \u00a0al \u00a0porte \u00a0y \u00a0a la conservaci\u00f3n de las sustancias \u00a0il\u00edcitas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0que muy a pesar que en la sentencia \u00a0se \u00a0admite que m\u00e1s all\u00e1 de la prueba de la condici\u00f3n de adicto es la cantidad \u00a0hallada \u00a0en \u00a0su \u00a0poder \u00a0la \u00a0que obliga a confirmar o descartar el prop\u00f3sito del \u00a0consumo; \u00a0tambi\u00e9n \u00a0asegur\u00f3 \u00a0alej\u00e1ndose del precedente jurisprudencial, que el \u00a0nuevo \u00a0 marco \u00a0 normativo \u00a0 obligaba \u00a0a \u00a0replantear \u00a0el \u00a0concepto \u00a0de \u00a0dosis \u00a0de \u00a0aprovisionamiento \u00a0y, \u00a0lo \u00a0que \u00a0considera \u00a0m\u00e1s \u00a0grave a\u00fan, que en la sentencia \u00a0C-491 \u00a0de \u00a02012 \u00a0se aval\u00f3 \u201cla ausencia de punici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0dosis \u00a0personal \u00a0de estupefacientes, as\u00ed como la sanci\u00f3n de cantidades \u00a0menores \u00a0destinadas \u00a0al \u00a0tr\u00e1fico\u201d, \u00a0tesis seg\u00fan la \u00a0cual ahora estar\u00eda permitido el microtr\u00e1fico de estupefacientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que la misma Corte \u00a0Constitucional \u00a0en \u00a0dicha sentencia reconoci\u00f3 que la Sala de Casaci\u00f3n Penal ha \u00a0desarrollado \u00a0un \u00a0precedente \u00a0en \u00a0materia \u00a0de tratamiento pol\u00edtico-criminal del \u00a0porte \u00a0de \u00a0dosis \u00a0personal \u00a0de \u00a0sustancia \u00a0estupefaciente, \u00a0el cual se encuentra \u00a0consignado \u00a0fundamentalmente \u00a0en las sentencias proferidas en los procesos 23609 \u00a0de \u00a02007, \u00a028195 \u00a0de \u00a02008, \u00a031531 \u00a0de \u00a02009 y 35978 de 2011, y se desarroll\u00f3 a \u00a0trav\u00e9s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cinco \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reglas2. En este contexto concluye que \u00a0\u201c\u2026, \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a049 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n, \u00a0no ampara la penalizaci\u00f3n del porte y consumo de estupefaciente \u00a0en dosis m\u00ednima.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Insiste \u00a0en \u00a0que el asunto de las cantidades \u00a0que \u00a0ligeramente \u00a0sobrepasan \u00a0lo dispuesto por la ley como dosis para el consumo \u00a0personal, \u00a0contin\u00faan \u00a0su \u00a0desarrollo \u00a0en la sentencia del 17 de agosto de 2011, \u00a0Rad. \u00a035978, \u00a0que \u00a0examin\u00f3 \u00a0los efectos del Acto Legislativo No 002 de 2009, la \u00a0cual \u00a0cita \u00a0en \u00a0extenso \u00a0para \u00a0advertir que antes y despu\u00e9s de esta reforma, es \u00a0posible \u00a0no \u00a0sancionar \u00a0penalmente al consumidor que es sorprendido en posesi\u00f3n \u00a0de \u00a0estupefacientes \u00a0en las cantidades definidas en la ley o las que ligeramente \u00a0las superen, siempre y cuando se demuestre esa destinaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el caso concreto, contin\u00faa, el defensor \u00a0prob\u00f3 \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0adicto \u00a0a \u00a0la \u00a0marihuana del procesado; sin embargo, \u00a0estima \u00a0 el \u00a0impugnante \u00a0que \u00a0ese \u00a0argumento \u00a0no \u00a0puede \u00a0disculpar \u00a0la \u00a0conducta \u00a0investigada \u00a0seg\u00fan \u00a0la cual aqu\u00e9l portaba marihuana en una cantidad superior a \u00a0dos \u00a0veces \u00a0la dosis tolerada (52 gramos), pues claramente esa cuant\u00eda desborda \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0de \u00a0razonabilidad \u00a0y tal evento permite presumir una destinaci\u00f3n \u00a0il\u00edcita \u00a0de \u00a0la \u00a0droga incautada con peligro para el bien jur\u00eddico de la salud \u00a0p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0advierte \u00a0que \u00a0la \u00a0tesis \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Medell\u00edn implica que los adictos por su sola condici\u00f3n, \u00a0no \u00a0solo deben ser impunes a las conductas de portar o conservar estupefaciente, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n a la de comprar o adquirir. En virtud de lo anterior, solicita se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0para \u00a0que, \u00a0en su lugar, se condene al procesado como autor \u00a0material \u00a0del delito de Tr\u00e1fico, fabricaci\u00f3n o porte \u00a0de \u00a0estupefacientes, \u00a0en \u00a0la modalidad de llevar consigo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUDIENCIA\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE\u00a0 \u00a0SUSTENTACI\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la audiencia, la delegada de la Fiscal\u00eda \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0estaba \u00a0conforme con los argumentos de la demanda, mientras que \u00a0el \u00a0defensor \u00a0solicit\u00f3 \u00a0no \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada y, en su lugar, sea \u00a0confirmada, pues no se estructura el cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C O N S I D E R A C I O N E S \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0delegado \u00a0de la Fiscal\u00eda General de la \u00a0Naci\u00f3n \u00a0fund\u00f3 \u00a0su demanda de casaci\u00f3n en la presunta violaci\u00f3n directa de la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0toda vez que por una interpretaci\u00f3n err\u00f3nea del art\u00edculo 11 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00ednea jurisprudencial vigente en relaci\u00f3n a la \u00a0antijuridicidad \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 Tr\u00e1fico, \u00a0 fabricaci\u00f3n \u00a0y \u00a0porte \u00a0de \u00a0estupefacientes, \u00a0especialmente lo relativo a la conducta de llevar consigo para \u00a0el \u00a0consumo, \u00a0decidi\u00f3 \u00a0absolver a JHON HENRY MONTOYA \u00a0BUSTAMANTE \u00a0cuando \u00a0el \u00a0entendimiento \u00a0adecuado \u00a0de tales par\u00e1metros normativos \u00a0debi\u00f3 derivar en la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Consideraciones \u00a0 preliminares \u00a0acerca \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0\u201cTr\u00e1fico, fabricaci\u00f3n y porte de estupefacientes\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00abArt\u00edculo 376. \u00a0Modificado. \u00a0 L. \u00a0 1453\/2011, \u00a0 art. \u00a011. \u00a0Tr\u00e1fico, \u00a0fabricaci\u00f3n \u00a0o \u00a0porte \u00a0de \u00a0estupefacientes. \u00a0El \u00a0que \u00a0sin \u00a0permiso \u00a0de autoridad \u00a0competente, \u00a0introduzca \u00a0al \u00a0pa\u00eds, \u00a0as\u00ed \u00a0sea \u00a0en \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0o \u00a0saque \u00a0de \u00e9l, \u00a0transporte, \u00a0 lleve \u00a0 consigo, \u00a0almacene, \u00a0conserve, \u00a0elabore, \u00a0venda, \u00a0ofrezca, \u00a0adquiera, \u00a0financie \u00a0o \u00a0suministre a cualquier t\u00edtulo sustancia estupefaciente, \u00a0sicotr\u00f3pica \u00a0o drogas sint\u00e9ticas que se encuentren contempladas en los cuadros \u00a0uno, \u00a0dos, \u00a0tres \u00a0y \u00a0cuatro del Convenio de las Naciones Unidas sobre Sustancias \u00a0Sicotr\u00f3picas, \u00a0incurrir\u00e1 \u00a0en prisi\u00f3n de ciento veintiocho (128) a trescientos \u00a0sesenta \u00a0(360) \u00a0meses \u00a0y \u00a0multa \u00a0de \u00a0mil \u00a0trescientos treinta y cuatro (1.334) a \u00a0cincuenta \u00a0 \u00a0 mil \u00a0 \u00a0 (50.000) \u00a0 \u00a0 salarios \u00a0 \u00a0 m\u00ednimos \u00a0 \u00a0legales \u00a0 \u00a0mensuales \u00a0vigentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la \u00a0cantidad \u00a0de droga no excede de mil \u00a0(1.000) \u00a0gramos \u00a0de \u00a0marihuana, \u00a0doscientos \u00a0(200) gramos de hach\u00eds, cien (100) \u00a0gramos \u00a0de \u00a0coca\u00edna \u00a0o \u00a0de sustancia estupefaciente a base de coca\u00edna o veinte \u00a0(20) \u00a0gramos \u00a0de \u00a0derivados \u00a0de \u00a0la \u00a0amapola, \u00a0doscientos \u00a0(200) gramos de droga \u00a0sint\u00e9tica, \u00a0sesenta \u00a0(60) \u00a0gramos \u00a0de \u00a0nitrato de amilo, sesenta (60) gramos de \u00a0ketamina \u00a0y \u00a0GHB, \u00a0la \u00a0pena \u00a0ser\u00e1 \u00a0de sesenta y cuatro (64) a ciento ocho (108) \u00a0meses \u00a0de prisi\u00f3n y multa de dos (2) a ciento cincuenta (150) salarios m\u00ednimos \u00a0legales mensuales vigentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si la cantidad de droga excede los l\u00edmites \u00a0m\u00e1ximos \u00a0previstos \u00a0en el inciso anterior sin pasar de diez mil (10.000) gramos \u00a0de \u00a0marihuana, \u00a0tres \u00a0mil \u00a0(3.000) \u00a0gramos de hach\u00eds, dos mil (2.000) gramos de \u00a0coca\u00edna \u00a0o de sustancia estupefaciente a base de coca\u00edna o sesenta (60) gramos \u00a0de \u00a0derivados \u00a0de \u00a0la \u00a0amapola, \u00a0cuatro \u00a0mil (4.000) gramos de droga sint\u00e9tica, \u00a0quinientos \u00a0(500) \u00a0gramos \u00a0de \u00a0nitrato \u00a0de \u00a0amilo, \u00a0quinientos \u00a0(500) \u00a0gramos de \u00a0ketamina \u00a0y GHB, la pena ser\u00e1 de noventa y seis (96) a ciento cuarenta y cuatro \u00a0(144) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n y multa de ciento veinticuatro (124) a mil quinientos \u00a0(1.500) salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes.\u00bb. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 puede \u00a0observarse, \u00a0el \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0transcrito \u00a0es \u00a0compuesto \u00a0o \u00a0alternativo \u00a0porque \u00a0proh\u00edbe un n\u00famero plural de \u00a0conductas \u00a0 (introducir \u00a0al \u00a0pa\u00eds, \u00a0sacar \u00a0de \u00a0\u00e9l, \u00a0transportar, \u00a0llevar \u00a0consigo, \u00a0almacenar, conservar, elaborar, vender, ofrecer, \u00a0adquirir, \u00a0financiar \u00a0o \u00a0suministrar), cada una de las \u00a0cuales \u00a0de manera aut\u00f3noma puede configurar el delito de Tr\u00e1fico, fabricaci\u00f3n \u00a0y \u00a0porte \u00a0de \u00a0estupefacientes. \u00a0Ante tal situaci\u00f3n, se advierte desde ya que el \u00a0presente \u00a0an\u00e1lisis versar\u00e1 exclusivamente sobre la conducta de portar o llevar \u00a0consigo \u00a0sustancias \u00a0estupefacientes \u00a0o \u00a0sicotr\u00f3picas, pues es esta la conducta \u00a0concreta \u00a0por \u00a0la \u00a0que se investig\u00f3 y juzg\u00f3 al procesado, especialmente cuando \u00a0el destino de tales drogas es el consumo personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otro comentario inicial que es posible hacer \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0sola \u00a0redacci\u00f3n \u00a0del \u00a0tipo \u00a0penal en cuesti\u00f3n, es que en la \u00a0conducta \u00a0consistente \u00a0en portar o llevar consigo estupefacientes para el propio \u00a0consumo, \u00a0el \u00a0factor \u00a0cuantitativo \u00a0juega \u00a0varios roles: 1) Es un elemento\u00a0 \u00a0determinante \u00a0 de \u00a0 tipicidad, \u00a0pues \u00a0s\u00f3lo \u00a0un \u00a0exceso \u00a0de \u00a0la \u00a0dosis \u00a0personal \u00a0establecida \u00a0en el art\u00edculo 2, literal j), de la Ley 30 de 1986, permite ubicar \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0en \u00a0el \u00a0espectro t\u00edpico; 2) En consecuencia, la cantidad de \u00a0droga \u00a0es \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0t\u00edpicos \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0cual se presume la \u00a0existencia \u00a0de riesgo para los bienes jur\u00eddicos protegidos; y 3) Es criterio de \u00a0graduaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0punibilidad, \u00a0al \u00a0igual que\u00a0 para las dem\u00e1s conductas \u00a0prohibidas \u00a0en \u00a0el \u00a0tipo, pues la pena imponible ser\u00e1 mayor en la medida en que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0sea \u00a0la \u00a0cantidad \u00a0de \u00a0estupefacientes \u00a0que \u00a0constituya \u00a0el objeto \u00a0material del delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 \u00faltimo, \u00a0 debe \u00a0advertirse \u00a0que \u00a0la \u00a0exequibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0del \u00a0porte \u00a0de \u00a0estupefacientes en \u00a0cantidad \u00a0que \u00a0exceda \u00a0la \u00a0dosis \u00a0legal de uso personal, independiente de que su \u00a0finalidad \u00a0 sea \u00a0 el \u00a0 tr\u00e1fico \u00a0 o \u00a0el \u00a0consumo; \u00a0ha \u00a0sido \u00a0avalada \u00a0directa \u00a0o \u00a0indirectamente \u00a0en sede de control de constitucionalidad, en la sentencias C-221 \u00a0de \u00a01994 \u00a0y la C-491 de 2012. Por ende, las consideraciones que se expondr\u00e1n se \u00a0referir\u00e1n \u00a0al \u00e1mbito de la antijuridicidad, adem\u00e1s porque el debate planteado \u00a0por \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0gira \u00a0en torno a la lesividad de la conducta de \u00a0llevar consigo estupefaciente para el uso personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Jurisprudencia \u00a0penal \u00a0sobre el porte de \u00a0estupefacientes para el consumo personal \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En providencia del 8 de agosto de 2005, Rad. \u00a018609, \u00a0con fundamento en los principios de lesividad y de intervenci\u00f3n m\u00ednima \u00a0(fragmentariedad, \u00a0\u00faltima \u00a0ratio \u00a0y \u00a0subsidiariedad), \u00a0la \u00a0Sala \u00a0consider\u00f3 que \u00a0\u201c\u2026 \u00a0las cantidades que \u00a0se \u00a0acercan \u00a0al l\u00edmite de lo permitido para consumidores, se ubica en una sutil \u00a0franja \u00a0de \u00a0lo \u00a0importante a lo insignificante. Empero, si bien el legislador no \u00a0le \u00a0ha \u00a0otorgado discrecionalidad al juez para modificar las cantidades en orden \u00a0a \u00a0su \u00a0punibilidad, \u00a0debe \u00a0tenerse \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0lo \u00a0dispuesto para la dosis \u00a0personal \u00a0marca \u00a0una \u00a0pauta \u00a0importante \u00a0para \u00a0fijar \u00a0la \u00a0ponderaci\u00f3n \u00a0del bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0en \u00a0orden a su protecci\u00f3n\u201d. En \u00a0esa \u00a0ocasi\u00f3n, \u00a0se \u00a0examin\u00f3 \u00a0la \u00a0punibilidad \u00a0de \u00a0una \u00a0conducta \u00a0consistente \u00a0en \u00a0portar para el consumo una cantidad de 1.24 gramos de coca\u00edna, \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0permitido \u00a0para \u00a0tal \u00a0fin \u00a0es \u00a0de \u00a01 gramo. De manera contundente se \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u201cresultar\u00eda sof\u00edstico afirmar que los \u00a00.24 \u00a0gramos \u00a0convierten \u00a0al \u00a0consumidor \u00a0en \u00a0portador \u00a0punible, \u00a0potencialmente \u00a0expendedor, deja de ser consumidor.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego, \u00a0en el auto del 8 de octubre de 2008, \u00a0Rad. \u00a028195, \u00a0se \u00a0reiter\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0porte de estupefacientes en cantidad que no \u00a0supere \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 manera \u00a0 \u00a0 excesiva \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0dosis \u00a0 \u00a0m\u00ednima, \u00a0 \u00a0\u201ccarecer\u00e1 \u00a0desde \u00a0el punto de vista objetivo de relevancia penal \u00a0seg\u00fan lo estipulado en el art\u00edculo 11 de la ley 599 \u00a0de \u00a02000 \u00a0(principio \u00a0de \u00a0antijuridicidad \u00a0material), \u00a0siempre \u00a0y cuando se haya \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0s\u00f3lo pod\u00eda repercutir en el \u00e1mbito de la privacidad de quien \u00a0la \u00a0consume. \u00a0Pero \u00a0si la conducta ata\u00f1e a la venta, \u00a0distribuci\u00f3n, \u00a0tr\u00e1fico \u00a0o \u00a0cualquier \u00a0otro \u00a0comportamiento \u00a0relacionado con el \u00a0\u00e1nimo \u00a0de lucro del sujeto activo, ser\u00e1 punible en la medida en que representa \u00a0una \u00a0efectiva puesta en peligro de los bienes e intereses de orden colectivo que \u00a0el \u00a0 \u00a0Estado \u00a0 \u00a0pretende \u00a0 \u00a0tutelar. \u00a0 En \u00a0el \u00a0proceso \u00a0que se examin\u00f3, la Sala \u00a0estim\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta del sujeto que portaba \u00a038.7 \u00a0gramos \u00a0 de \u00a0marihuana, \u00a0era \u00a0antijur\u00eddica \u00a0porque \u00a0la \u00a0finalidad \u00a0de \u00a0 esa \u00a0tenencia \u00a0era \u00a0el \u00a0expendio \u00a0o \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0distribuci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Poco \u00a0tiempo despu\u00e9s, el 18 de noviembre de \u00a02008, \u00a0en \u00a0el proceso radicado con el No 29183 se absolvi\u00f3 al enjuiciado porque \u00a0se \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0los \u00a029.9 \u00a0gramos \u00a0de \u00a0marihuana \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0en \u00a0su poder \u00a0constitu\u00edan \u00a0un \u00a0exceso \u00a0ligero \u00a0de la dosis personal y estaban destinados a su \u00a0propio \u00a0consumo. \u00a0En \u00a0esa ocasi\u00f3n se expusieron las siguientes premisas: 1) Que \u00a0el \u00a0delito \u00a0de Tr\u00e1fico, fabricaci\u00f3n y porte de estupefacientes (art. 376 C.P.) \u00a0es \u00a0de \u00a0peligro \u00a0abstracto; \u00a02) \u00a0Que \u00a0el \u00a0concepto \u00a0de \u00a0dosis \u00a0personal \u00a0permite \u00a0diferenciar \u00a0si \u00a0el agente tiene la sustancia para su \u00a0propio \u00a0consumo, \u00a0o \u00a0si \u00a0la situaci\u00f3n en que se encuentra involucra \u00a0o \u00a0insin\u00faa el tr\u00e1fico de drogas; 3) \u00a0Que \u00a0la \u00a0antijuridicidad de la conducta del consumidor depende de que trascienda \u00a0su \u00a0fuero interno y llegue a afectar derechos ajenos; y, 4) Se exhort\u00f3 a jueces \u00a0y \u00a0 fiscales \u00a0 para \u00a0 que, \u00a0en \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0alcance \u00a0del \u00a0Estado \u00a0social \u00a0y \u00a0democr\u00e1tico, \u00a0se \u00a0discriminara \u00a0positivamente a las \u00a0personas \u00a0que \u00a0como \u00a0los \u00a0consumidores \u00a0requieren \u00a0de \u00a0atenci\u00f3n \u00a0diferente a la \u00a0pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0prove\u00eddo \u00a0del \u00a08 de julio de 2009, Rad. \u00a031531, \u00a0la \u00a0Corte\u00a0 absolvi\u00f3 al procesado por la conducta de llevar consigo \u00a01.3 \u00a0gramos \u00a0de \u00a0coca\u00edna \u00a0para \u00a0su consumo, luego de reconocer que 1) el uso de \u00a0sustancias \u00a0estupefacientes \u00a0y \u00a0psicotr\u00f3picas genera problemas de adicci\u00f3n que \u00a0convierten \u00a0a \u00a0la \u00a0persona \u201cen un enfermo compulsivo \u00a0(en \u00a0variedad \u00a0de \u00a0intensidades) \u00a0merecedor \u00a0de \u00a0recibir \u00a0tratamientos \u00a0m\u00e9dicos \u00a0terap\u00e9uticos \u00a0antes \u00a0que \u00a0un \u00a0castigo, \u00a0pena \u00a0o reducci\u00f3n a un establecimiento \u00a0carcelario.\u201d; y \u00a0 que \u00a02) \u00a0en \u00a0tales \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0psicof\u00edsica, \u00a0cuando detecta una fuente de \u00a0abastecimiento \u00a0 opta \u00a0 muchas \u00a0 veces \u00a0 por \u00a0adquirir \u00a0cantidades \u00a0\u201cun\u00a0 \u00a0 \u00a0poco \u00a0 mayores \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 permitidas\u201d \u00a0 que \u00a0le \u00a0sirvan \u00a0para \u00a0el \u00a0consumo \u00a0no \u00a0en \u00a0una \u00a0sino \u00a0en \u00a0varias \u00a0oportunidades \u00a0(dosis de aprovisionamiento); conducta \u00e9sta que no representa ni \u00a0siquiera un peligro para el bien jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, en la providencia se citaron fuentes \u00a0doctrinales \u00a0y \u00a0se \u00a0invocaron \u00a0argumentos \u00a0propios \u00a0de \u00a0la Sala que respaldan la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0lesividad \u00a0en \u00a0el consumo de estupefacientes y en la tenencia para \u00a0tal fin exclusivo, as\u00ed:\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cHay \u00a0que \u00a0poner \u00a0de manifiesto que en el \u00a0C\u00f3digo \u00a0 penal \u00a0 de \u00a0 1995 \u00a0 (se \u00a0 refiere \u00a0al \u00a0estatuto \u00a0espa\u00f1ol), \u00a0se \u00a0sigue \u00a0despenalizando \u00a0la \u00a0posesi\u00f3n \u00a0de \u00a0estupefacientes \u00a0encaminada \u00a0al \u00a0consumo, sin \u00a0exigir \u00a0legalmente \u00a0ninguna \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0\u00edndole cuantitativa (v. gr. que se \u00a0trate \u00a0de \u00a0m\u00f3dicas \u00a0cantidades \u00a0etc.), \u00a0o \u00a0de \u00a0\u00edndole temporal (v. gr. que las \u00a0cantidades \u00a0pose\u00eddas no superen las necesidades de consumo de una semana, etc), \u00a0lo \u00a0que \u00a0a \u00a0mi \u00a0parecer, \u00a0es \u00a0digno \u00a0de \u00a0todo elogio, pues semejantes l\u00edmites o \u00a0condiciones \u00a0no \u00a0hace \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0crear \u00a0un \u00a0sistema \u00a0de \u00a0presunciones absolutas \u00a0\u201cmusir \u00a0et \u00a0de \u00a0iure\u201d \u00a0de \u00a0destino \u00a0al tr\u00e1fico de la sustancia cuando no se \u00a0cumplen \u00a0los requisitos legales, no prestando atenci\u00f3n entonces a la intenci\u00f3n \u00a0del \u00a0sujeto, \u00a0que \u00a0es \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0todo \u00a0caso debe prevalecer, dando lugar a un \u00a0Derecho \u00a0penal \u00a0de \u00a0mera \u00a0sospecha \u00a0que \u00a0entra \u00a0en abierta contradicci\u00f3n con el \u00a0principio \u00a0de \u00a0culpabilidad \u00a0que \u00a0debe \u00a0imperar \u00a0en \u00a0todo Estado democr\u00e1tico de \u00a0derecho\u201d.3 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0lesividad \u00a0encuentra \u00a0correspondencia \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 postulado \u00a0 del \u00a0 harm \u00a0principle: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0\u00e9nfasis \u00a0en \u00a0la \u00a0lesi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0intereses \u00a0de \u00a0terceros, \u00a0central \u00a0para \u00a0el \u00a0harm \u00a0principle, puede contribuir a \u00a0demarcar \u00a0la \u00a0diferencia \u00a0entre \u00a0el menoscabo de los intereses de terceros y los \u00a0intereses \u00a0del \u00a0propio \u00a0agente, \u00a0diferencia \u00a0tambi\u00e9n \u00a0reconocida \u00a0dentro \u00a0de la \u00a0teor\u00eda \u00a0del \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0aunque \u00a0no \u00a0suficientemente \u00a0atendida. Ello puede \u00a0mostrarse \u00a0de \u00a0la \u00a0mano \u00a0de \u00a0la discusi\u00f3n sobre la penalizaci\u00f3n del consumo de \u00a0drogas \u00a0(\u2026) \u00a0No \u00a0hay \u00a0duda de que hay ciertas drogas nocivas para la salud, al \u00a0menos \u00a0para \u00a0la salud de aquellos que las consumen. Es decir, los da\u00f1os para la \u00a0salud \u00a0 resultantes \u00a0 de \u00a0 consumo \u00a0 de \u00a0drogas \u00a0son \u00a0auto \u00a0infligidos \u00a0por \u00a0los \u00a0consumidores. \u00a0Y \u00a0los da\u00f1os que uno mismo se inflige tienen poco o nada que ver \u00a0con \u00a0el \u00a0menoscabo \u00a0de intereses de terceros. Es indudable que tengo un inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0merecedor \u00a0de protecci\u00f3n en que mi salud no sea menoscabada por \u00a0acciones \u00a0de \u00a0tercero. \u00a0Pero, \u00bftengo una pretensi\u00f3n semejante hacia m\u00ed mismo? \u00a0La \u00a0idea \u00a0de la amenaza de un bien propio resulta forzada. Si se quiere sostener \u00a0la \u00a0legitimaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0tipos \u00a0penales del derecho penal de las drogas en un \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0vinculado \u00a0a \u00a0la salud, deber\u00eda configurarse \u00e9ste de modo que \u00a0s\u00f3lo \u00a0quedar\u00edan abarcados da\u00f1os a la salud causados por terceras personas, lo \u00a0que \u00a0sin \u00a0embargo \u00a0vendr\u00eda \u00a0a \u00a0restringir \u00a0de \u00a0modo \u00a0considerable el \u00e1mbito de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0dichos \u00a0tipos legales, los cuales, no obstante, s\u00f3lo a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0esa \u00a0v\u00eda \u00a0ser\u00edan \u00a0susceptibles \u00a0de \u00a0legitimaci\u00f3n. En todo caso, desde esa \u00a0perspectiva \u00a0 no \u00a0puede \u00a0justificarse \u00a0la \u00a0reacci\u00f3n \u00a0penal \u00a0frente \u00a0al \u00a0consumo \u00a0voluntario \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0drogas.\u201d4 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 17 de agosto de 2011, Rad. 35978,\u00a0 en \u00a0posici\u00f3n \u00a0que \u00a0fue citada luego el 18 de abril de 2012, Rad. 38516, se reiter\u00f3 \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0lesividad de conductas de porte de estupefacientes encaminadas \u00a0al \u00a0consumo \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0de \u00a0la \u00a0dosis \u00a0personal, \u00a0pues \u00e9stas no \u00a0trascienden \u00a0a \u00a0la \u00a0afectaci\u00f3n, \u00a0siquiera \u00a0abstracta, \u00a0del bien jur\u00eddico de la \u00a0salud \u00a0p\u00fablica. \u00a0Sin \u00a0embargo, en la primera ocasi\u00f3n tambi\u00e9n se advirti\u00f3 que \u00a0a\u00fan \u00a0con \u00a0las modificaciones introducidas por el Acto Legislativo No 02 de 2009 \u00a0y \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a011 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a01453 de 2011, \u201ces \u00a0posible \u00a0tener \u00a0por impunes las conductas de los individuos dirigidas al consumo \u00a0de \u00a0estupefacientes \u00a0en \u00a0las dosis fijadas en el literal j) del art\u00edculo 2\u00ba de \u00a0la \u00a0 Ley \u00a0 30 \u00a0 de \u00a0 1986, \u00a0 o \u00a0en \u00a0cantidades \u00a0ligeramente \u00a0superiores \u00a0a \u00a0esos \u00a0topes,\u2026\u201d. \u00a0 De \u00a0igual \u00a0forma, \u00a0se dedicaron algunas \u00a0l\u00edneas \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 fundamentos \u00a0 que \u00a0legitiman \u00a0la \u00a0punici\u00f3n \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0Fabricaci\u00f3n, \u00a0tr\u00e1fico y porte de estupefacientes, entre los cuales se resaltan \u00a0los que determinan un tratamiento diferencial para el consumidor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es claro c\u00f3mo la prohibici\u00f3n del art\u00edculo \u00a049 \u00a0superior \u00a0se ve materializada y encuentra su desarrollo en la sanci\u00f3n penal \u00a0para \u00a0todo tipo de porte de sustancias alucin\u00f3genas prohibidas, sin distinci\u00f3n \u00a0de \u00a0si \u00a0su destino es para el propio consumo o para el tr\u00e1fico y distribuci\u00f3n. \u00a0Aceptar \u00a0 dicha \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0ser\u00eda \u00a0tanto \u00a0como \u00a0avalar \u00a0un \u00a0procedimiento \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0sancionatorio \u00a0para \u00a0el \u00a0enfermo que padece de adicci\u00f3n a sustancias \u00a0alucin\u00f3genas, \u00a0y \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, \u00a0el \u00a0Estado exigirle al individuo el \u00a0cuidado \u00a0de \u00a0su \u00a0propia \u00a0salud, \u00a0priv\u00e1ndolo \u00a0de \u00a0su \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la libertad de \u00a0locomoci\u00f3n \u00a0cuando ha decidido abandonar la preservaci\u00f3n de su salud f\u00edsica y \u00a0mental, optando por el consumo de drogas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026). \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0puede \u00a0pasarse por alto que la sanci\u00f3n \u00a0penal \u00a0contenida \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0376 \u00a0y \u00a0siguientes \u00a0de dicho estatuto, es \u00a0producto \u00a0del \u00a0compromiso \u00a0adquirido por Colombia a trav\u00e9s de la Convenci\u00f3n de \u00a0las \u00a0Naciones Unidas contra el Tr\u00e1fico Il\u00edcito de Estupefacientes y Sustancias \u00a0Sicotr\u00f3picas \u00a0aprobada \u00a0mediante \u00a0Ley \u00a067 de agosto 23 de 1993, cuyo proceso de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0constitucional \u00a0se \u00a0hizo en sentencia C-176 de 1994, la cual impone a \u00a0los \u00a0Estados \u00a0parte, \u00a0la tipificaci\u00f3n de comportamientos que tengan que ver con \u00a0el \u00a0comercio de estas sustancias, siendo esta su principal finalidad, m\u00e1s no la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0consumidor, \u00a0pues dicha cuesti\u00f3n se dej\u00f3 a reserva de cada \u00a0Estado \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0acuerdo \u00a0 \u00a0con \u00a0 sus \u00a0 principios \u00a0 constitucionales5, \u00a0siendo lo \u00a0que \u00a0se ajusta a nuestro orden interno, aquella posici\u00f3n que propende por la no \u00a0sanci\u00f3n \u00a0del \u00a0porte \u00a0de \u00a0sustancias por parte del adicto para su consumo en las \u00a0cantidades \u00a0fijadas \u00a0por \u00a0nuestro legislador, postura sentada desde el a\u00f1o 1994 \u00a0en la tantas veces mencionada sentencia C 221. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0(\u2026). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0 c\u00f3mo \u00a0 la \u00a0 orientaci\u00f3n \u00a0del \u00a0legislador \u00a0interno \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0comunidad \u00a0internacional, \u00a0no se dirige hacia el \u00a0ataque \u00a0y \u00a0criminalizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0consumidor, \u00a0sino \u00a0hacia la neutralizaci\u00f3n de \u00a0conductas \u00a0que \u00a0trascienden \u00a0la \u00a0esfera \u00a0individual, \u00a0para \u00a0constituirse \u00a0en \u00a0un \u00a0verdadero \u00a0peligro para la comunidad que de ninguna manera pueden ser toleradas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0obstante, \u00a0al \u00a0analizar \u00a0el \u00a0caso \u00a0concreto en el cual se hab\u00eda \u00a0enjuiciado \u00a0y \u00a0condenado a un individuo porque portaba 79.9 gramos de marihuana, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0determin\u00f3 \u00a0que a pesar que no se hab\u00eda acreditado la finalidad de la \u00a0distribuci\u00f3n \u00a0onerosa \u00a0o gratuita de la sustancia, la sola cantidad, al superar \u00a0casi \u00a0en 4 veces el tope legal permitido, hac\u00eda presumir la puesta en riesgo de \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos \u00a0como \u00a0la salud p\u00fablica, el orden econ\u00f3mico y social, entre \u00a0otros \u00a0intereses \u00a0o, \u00a0en otras palabras, \u201c\u2026, no es \u00a0posible \u00a0concluir \u00a0que \u00a0est\u00e9 \u00a0destinada \u00a0al \u00a0consumo, \u00a0sino a cualquiera de las \u00a0conductas \u00a0consideradas \u00a0lesivas \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0objeto \u00a0de sanci\u00f3n penal.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Hace muy poco, en sentencia de casaci\u00f3n del \u00a03 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de 2014, Rad. 33409, la Corte reiter\u00f3 la posici\u00f3n seg\u00fan la \u00a0cual \u00a0la \u00a0posesi\u00f3n \u00a0de \u00a0cantidades \u00a0ligeramente \u00a0superiores a la dosis personal \u00a0legal \u00a0no \u00a0alcanza \u00a0a \u00a0lesionar \u00a0los \u00a0bienes jur\u00eddicos tutelados, por lo que no \u00a0genera \u00a0responsabilidad \u00a0penal. Adem\u00e1s, de manera expresa se reconoci\u00f3 que tal \u00a0tesis \u00a0ya \u00a0constitu\u00eda \u00a0una l\u00ednea jurisprudencial pac\u00edfica. Sin embargo, en el \u00a0caso \u00a0puntual \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado fue capturado cuando portaba 2.2 gramos de \u00a0coca\u00edna \u00a0y \u00a051.8 \u00a0gramos \u00a0de \u00a0marihuana, \u00a0se \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta era \u00a0antijur\u00eddica \u00a0porque \u00a0ning\u00fan \u00a0medio \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0alleg\u00f3 la defensa para \u00a0acreditar \u00a0 la \u00a0 condici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 adicto \u00a0 de \u00a0 aqu\u00e9l \u00a0 ni \u00a0 su \u00a0finalidad \u00a0de \u00a0consumo6. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n provisional \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0posici\u00f3n \u00a0uniforme \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0al \u00a0porte de estupefacientes destinado al consumo se puede sintetizar \u00a0as\u00ed: \u00a0si \u00a0la cantidad que se lleva consigo sobrepasa ligeramente la dosis legal \u00a0de \u00a0uso \u00a0personal \u00a0carecer\u00e1 \u00a0de \u00a0lesividad \u00a0por \u00a0su \u00a0insignificancia. Un exceso \u00a0superior, \u00a0aun \u00a0cuando \u00a0sea \u00a0para el propio consumo, siempre ser\u00e1 antijur\u00eddico \u00a0porque \u00a0hace \u00a0presumir \u2013de \u00a0derecho- \u00a0el \u00a0riesgo \u00a0para \u00a0la \u00a0salud \u00a0p\u00fablica, \u00a0el \u00a0orden socioecon\u00f3mico y la \u00a0seguridad \u00a0p\u00fablica, \u00a0tal \u00a0y \u00a0como se afirm\u00f3 en la decisi\u00f3n proferida el 17 de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02011, \u00a0Rad. 35978. En ese orden, se tendr\u00eda que cuando el exceso es \u00a0m\u00ednimo \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0antijuridicidad es iuris \u00a0tantum \u00a0porque admite prueba en contrario, como la del \u00a0fin \u00a0de \u00a0consumo, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0cuando \u00a0el \u00a0exceso \u00a0es mayor la presunci\u00f3n es \u00a0iuris \u00a0et \u00a0de iure porque no \u00a0admite controversia probatoria alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0ocasi\u00f3n se considera que la tesis \u00a0principal \u00a0que se ha erigido en l\u00ednea jurisprudencial debe revisarse por cuatro \u00a0razones fundamentales: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1) \u00a0Porque, \u00a0como \u00a0se vio, en muchas de las \u00a0decisiones \u00a0 de \u00a0 esta \u00a0Corte \u00a0ya \u00a0se \u00a0contemplan \u00a0argumentos \u00a0constitucionales, \u00a0doctrinales \u00a0y \u00a0de \u00a0derecho \u00a0comparado, \u00a0que \u00a0permiten \u00a0vislumbrar \u00a0la \u00a0falta de \u00a0lesividad del porte de estupefacientes para el consumo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2) \u00a0Porque proh\u00edja una doble naturaleza de \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0antijuridicidad \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0fundan los delitos de peligro \u00a0abstracto: \u00a0es \u00a0iuris tantum \u00a0para \u00a0los \u00a0eventos \u00a0de \u00a0exceso \u00a0m\u00ednimo \u00a0de \u00a0la dosis personal y es iuris \u00a0 et \u00a0 de \u00a0 iure \u00a0para \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0hip\u00f3tesis, \u00a0sin \u00a0que \u00a0exista \u00a0una \u00a0raz\u00f3n \u00a0v\u00e1lida \u00a0para \u00a0una \u00a0tal \u00a0distinci\u00f3n \u00a0generalizada \u00a0y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0es inconsecuente con la jurisprudencia que sobre ese \u00a0punto se ha sostenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3) \u00a0Porque a partir del Acto Legislativo No \u00a002 \u00a0 de \u00a0 2009 \u00a0 se \u00a0erigi\u00f3 \u00a0al \u00a0consumidor \u00a0de \u00a0sustancias \u00a0estupefacientes \u00a0y \u00a0psicotr\u00f3picas, \u00a0 especialmente \u00a0 al \u00a0 adicto, \u00a0 como \u00a0 sujeto \u00a0 de \u00a0protecci\u00f3n \u00a0constitucional \u00a0reforzada, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0impide que la misma condici\u00f3n que le hace \u00a0merecedor \u00a0de \u00a0una \u00a0discriminaci\u00f3n \u00a0positiva, \u00a0a \u00a0la \u00a0vez, \u00a0pueda constituir el \u00a0contenido de injusticia de un delito. Y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4) Porque la tendencia contempor\u00e1nea hacia \u00a0la \u00a0despenalizaci\u00f3n \u00a0de las conductas de porte y conservaci\u00f3n relacionadas con \u00a0el \u00a0consumo \u00a0de drogas, la cual predomina en distintos sectores de los gobiernos \u00a0locales, \u00a0de \u00a0los organismos internacionales, de la academia y de la sociedad en \u00a0general; \u00a0obliga \u00a0a \u00a0la judicatura a una reflexi\u00f3n permanente, por lo menos, en \u00a0lo \u00a0que \u00a0hace \u00a0a \u00a0efectiva antijuridicidad de tales comportamientos.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 Delitos \u00a0de \u00a0peligro \u00a0abstracto: \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n del riesgo es iuris tantum \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tanto la jurisprudencia constitucional como \u00a0la \u00a0ordinaria tienen definido que el delito de Tr\u00e1fico, fabricaci\u00f3n y porte de \u00a0estupefacientes, \u00a0puede \u00a0afectar no s\u00f3lo el bien jur\u00eddico de la salud p\u00fablica \u00a0sino \u00a0 \u00a0otros \u00a0 como \u00a0 el \u00a0 orden \u00a0 econ\u00f3mico \u00a0 y \u00a0 social \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 seguridad \u00a0p\u00fablica7. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0desde \u00a0el punto de vista del grado de afectaci\u00f3n que a \u00a0tales \u00a0intereses puede causar dicha conducta punible, la misma se ha clasificado \u00a0como \u00a0\u201cde peligro\u201d por cuanto la mayor\u00eda de las veces no supone una lesi\u00f3n \u00a0efectiva \u00a0sino \u00a0s\u00f3lo \u00a0un \u00a0riesgo \u00a0para la incolumidad de aqu\u00e9llos. Ahora bien, \u00a0recu\u00e9rdese \u00a0que \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0mayor \u00a0o \u00a0menor \u00a0proximidad a la producci\u00f3n de un \u00a0da\u00f1o, \u00a0los delitos de peligro se han subclasificado, respectivamente, en (i) de \u00a0peligro \u00a0concreto, \u00a0demostrable o directo, y (ii) de peligro abstracto, presunto \u00a0o indirecto.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En todo caso, la pluralidad y la diversidad \u00a0tanto \u00a0de \u00a0conductas que se proh\u00edben en el art\u00edculo 376 del C\u00f3digo Penal que, \u00a0por \u00a0lo menos, se reconducen a 3 categor\u00edas distintas (Tr\u00e1fico, Fabricaci\u00f3n o \u00a0Porte), \u00a0como \u00a0de \u00a0los \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos \u00a0que con tales restricciones se busca \u00a0proteger; \u00a0obligan \u00a0a \u00a0un examen particularizado en cuanto a la naturaleza de la \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0que cada una de aqu\u00e9llas representa para los variopintos intereses \u00a0tutelados. \u00a0As\u00ed, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0las \u00a0conductas \u00a0de \u00a0fabricaci\u00f3n y tr\u00e1fico de \u00a0estupefacientes \u00a0pueden \u00a0suponer \u00a0una lesi\u00f3n efectiva a la econom\u00eda nacional y \u00a0un \u00a0riesgo \u00a0muy \u00a0pr\u00f3ximo \u00a0(concreto, directo, demostrable) a la salud p\u00fablica. \u00a0Mientras \u00a0que, \u00a0la sola tenencia de drogas especialmente aquella destinada no al \u00a0tr\u00e1fico \u00a0sino \u00a0al \u00a0consumo \u00a0personal, \u00a0a \u00a0lo \u00a0sumo \u00a0puede significar un peligro \u00a0abstracto, presunto o indirecto para tales bienes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues \u00a0 bien, \u00a0el \u00a0presente \u00a0an\u00e1lisis \u00a0se \u00a0circunscribir\u00e1 \u00a0a \u00a0la antijuridicidad del porte de estupefacientes destinado al \u00a0consumo \u00a0personal, \u00a0pues \u00a0es \u00a0\u00e9ste \u00a0el \u00a0punto m\u00e1s problem\u00e1tico hoy d\u00eda en la \u00a0penalizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0narcotr\u00e1fico, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0en \u00a0nuestro \u00a0pa\u00eds \u00a0sino \u00a0a nivel \u00a0internacional, \u00a0como ya se vio en el ac\u00e1pite anterior. Espec\u00edficamente, habr\u00e1 \u00a0de \u00a0determinarse \u00a0si \u00a0la presunci\u00f3n de peligro que configura la lesividad de la \u00a0tenencia \u00a0de \u00a0estupefacientes \u00a0es de aquellas iuris et \u00a0de \u00a0iure por venir prefijada por el legislador, caso en \u00a0el \u00a0 cual \u00a0 la \u00a0 verificaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 tipicidad \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0apareja, \u00a0autom\u00e1ticamente, \u00a0su antijuridicidad. O si, por el contrario, dicha presunci\u00f3n \u00a0es \u00a0 iuris \u00a0tantum \u00a0y, \u00a0por \u00a0tanto, siempre ser\u00edan admisibles pruebas que la desvirt\u00faen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0trascendencia \u00a0del asunto es tal que de \u00a0concluirse \u00a0que \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0lesividad \u00a0es \u00a0de \u00a0derecho, en el porte de \u00a0estupefacientes \u00a0en \u00a0cuant\u00eda \u00a0que exceda las dosis establecidas en el art\u00edculo \u00a02, \u00a0literal \u00a0j), \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 30 de 1986, aun cuando su destino exclusivo sea el \u00a0consumo \u00a0personal; \u00a0inexorablemente \u00a0la tipicidad acarrear\u00e1 la antijuridicidad. \u00a0Mientras \u00a0que, \u00a0si la conclusi\u00f3n es la opuesta, es decir, que la presunci\u00f3n es \u00a0legal, \u00a0la \u00a0conducta \u00a0ser\u00e1 \u00a0t\u00edpica \u00a0pero \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n de que no existi\u00f3 \u00a0interferencia \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0remota \u00a0en \u00a0los \u00a0derechos \u00a0de terceros, sean \u00e9stos \u00a0individuales \u00a0o \u00a0colectivos, \u00a0excluye \u00a0la \u00a0da\u00f1osidad \u00a0del comportamiento y, por \u00a0ende, \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 responsabilidad \u00a0 \u00a0 penal.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 al \u00a0 problema \u00a0jur\u00eddico \u00a0planteado, \u00a0dos \u00a0han \u00a0sido \u00a0las \u00a0posiciones \u00a0hist\u00f3ricas \u00a0de la Corte. Seg\u00fan la \u00a0primera, \u00a0en \u00a0los delitos de peligro abstracto la presunci\u00f3n de antijuridicidad \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0es \u00a0iuris \u00a0et \u00a0de \u00a0iure, \u00a0criterio \u00a0\u00e9ste \u00a0que \u00a0se \u00a0sostuvo \u00a0principalmente al amparo de la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0de \u00a01886 \u00a0y \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980 \u00a0(art. \u00a04) \u00a08. \u00a0Y, \u00a0en \u00a0la \u00a0segunda, \u00a0se \u00a0ha \u00a0considerado que la naturaleza de la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0es iuris tantum, \u00a0la \u00a0cual resulta m\u00e1s acorde con el esp\u00edritu de la Carta Pol\u00edtica de 1991 y de \u00a0la \u00a0 \u00a0 Ley \u00a0 \u00a0 599 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a02000 \u00a0 \u00a0(art. \u00a0 \u00a011)9. \u00a0Especialmente, \u00a0esta \u00faltima \u00a0disposici\u00f3n \u00a0normativa \u00a0introdujo una modificaci\u00f3n sustancial en la categor\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0cuando \u00a0exigi\u00f3 \u00a0de \u00a0manera expresa que la lesi\u00f3n o la \u00a0puesta \u00a0 en \u00a0 peligro \u00a0 del \u00a0 bien \u00a0 jur\u00eddico \u00a0 tutelado \u00a0 fuese \u00a0 efectiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(i) \u00a0La \u00a0tesis inicial puede encontrarse en \u00a0decisiones \u00a0como el fallo del 22 de septiembre de 1982 y el auto del 25 de marzo \u00a0de 1998, Rad. 13141. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la providencia de 1982, la Corte, luego \u00a0de \u00a0precisar \u00a0las \u00a0dos \u00a0modalidades \u00a0de \u00a0los delitos de peligro y las diferentes \u00a0denominaciones \u00a0que \u00a0las mismas han recibido, define las implicaciones que una y \u00a0otra \u00a0conllevan en sede de la demostraci\u00f3n de la antijuridicidad. Veamos:\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0todo, puede afirmarse que existen dos \u00a0clases \u00a0de \u00a0delitos \u00a0de \u00a0peligro, \u00a0cuya \u00a0diferencia \u00a0obedece \u00a0a \u00a0la proximidad y \u00a0gravedad \u00a0del \u00a0riesgo \u00a0respecto \u00a0al \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico tutelado y que unos autores \u00a0llaman \u00a0de &#8220;peligro abstracto&#8221; y &#8220;de peligro concreto&#8221;, denominaciones que otros \u00a0califican \u00a0de \u00a0impropias, \u00a0porque, como dice alguno de los \u00faltimos, &#8220;el peligro \u00a0es \u00a0siempre \u00a0una \u00a0abstracci\u00f3n&#8221;, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el cual prefieren calificarlos de \u00a0&#8220;peligro \u00a0directo&#8221; \u00a0y \u00a0&#8220;peligro \u00a0indirecto&#8221;, \u00a0para \u00a0indicar que el riesgo en los \u00a0primeros \u00a0amenaza \u00a0en \u00a0forma \u00a0inmediata el bien y en los segundos, s\u00f3lo de modo \u00a0indirecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s \u00a0importancia tiene la que los dividen \u00a0en \u00a0delitos \u00a0&#8220;de \u00a0peligro \u00a0presunto&#8221; \u00a0y \u00a0&#8220;de peligro demostrable&#8221;, porque en los \u00a0primeros \u00a0la \u00a0ley \u00a0presume \u00a0de \u00a0modo absoluto la posibilidad de un da\u00f1o para el \u00a0bien \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0tutelado \u00a0y \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0no \u00a0requieren, \u00a0sino \u00a0que, \u00a0por el \u00a0contrario, \u00a0excluyen \u00a0cualquier \u00a0indagaci\u00f3n sobre si se da o no la probabilidad \u00a0del perjuicio o lesi\u00f3n de \u00e9ste. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tanto \u00a0que \u00a0los otros requieran que se \u00a0demuestre \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0da\u00f1o, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0comprobaci\u00f3n \u00a0de que hay un \u00a0peligro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos \u00a0\u00faltimos se conocen porque el texto \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0contiene, \u00a0en \u00a0forma \u00a0expresa \u00a0o \u00a0t\u00e1cita, \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0de esa \u00a0demostraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Implica esta distinci\u00f3n la consecuencia de \u00a0que \u00a0en los delitos de peligro presunto una determinada situaci\u00f3n subsumible en \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0descripci\u00f3n \u00a0legal, \u00a0debe \u00a0ser \u00a0sancionada \u00a0aun \u00a0cuando no haya \u00a0determinado el peligro que constituye la raz\u00f3n de la norma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Luego, \u00a0el auto del 25 de marzo de 1998 que \u00a0reprodujo \u00a0parcialmente \u00a0el fallo del 22 de septiembre de 1982, se concluy\u00f3 que \u00a0ninguna \u00a0 pol\u00e9mica \u00a0 deb\u00eda \u00a0generar \u00a0la \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0irremediable \u00a0antijuridicidad presunta. As\u00ed se manifest\u00f3 en esa oportunidad: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, \u00a0pese \u00a0a reconocerse que en la doctrina \u00a0son \u00a0m\u00faltiples \u00a0las \u00a0discrepancias \u00a0en torno a la clasificaci\u00f3n de los delitos \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0del \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0tutelado \u00a0respecto \u00a0de \u00a0su\u00a0 \u00a0efectiva \u00a0o \u00a0potencial \u00a0vulneraci\u00f3n, \u00a0pol\u00e9mica \u00a0ninguna \u00a0amerita \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0si la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0per se no exige una efectiva o concreta amenaza, \u00a0basta \u00a0con \u00a0que ella sea abstracta o presunta por ministerio de la ley, para que \u00a0en esos casos pueda recaer un juicio de desvalor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(ii) \u00a0La segunda tesis se ha materializado, \u00a0principalmente, \u00a0en las providencias del 15 de septiembre de 2004, Rad. 21064, y \u00a0del 12 de octubre de 2006, Rad. 25465. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0primera \u00a0decisi\u00f3n \u00a0resulta \u00a0de \u00a0gran \u00a0trascendencia \u00a0porque \u00a0abord\u00f3 \u00a0el estudio del fondo de una demanda de casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0hab\u00eda admitido con el prop\u00f3sito expreso de desarrollar jurisprudencia \u00a0en \u00a0torno \u00a0a la aplicaci\u00f3n del principio de lesividad en los delitos de peligro \u00a0abstracto \u00a0y \u00a0al \u00a0alcance \u00a0de \u00a0la \u00a0efectiva \u00a0creaci\u00f3n de riesgos que exig\u00eda el \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a011 \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 Ley \u00a0 599 \u00a0 de \u00a0 200010. \u00a0 Bajo \u00a0 ese \u00a0entendido \u00a0se \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0peligro \u00a0en \u00a0los \u00a0delitos que adoptaran tal \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0legal \u00a0no \u00a0pod\u00eda ser iuris et de iure \u00a0porque \u00a0 ello \u00a0 supondr\u00eda \u00a0 un \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0car\u00e1cter \u00a0social \u00a0y \u00a0democr\u00e1tico \u00a0de \u00a0nuestro \u00a0Estado de derecho que se funda, \u00a0esencialmente, \u00a0en \u00a0la dignidad humana, as\u00ed como una vulneraci\u00f3n de garant\u00edas \u00a0constitucionales \u00a0fundamentales como son la presunci\u00f3n de inocencia, la defensa \u00a0y \u00a0la contradicci\u00f3n. Por ende, \u201cfrente a un delito \u00a0de \u00a0peligro \u00a0debe \u00a0partirse \u00a0de \u00a0la \u00a0base \u00a0de que la presunci\u00f3n contenida en la \u00a0respectiva \u00a0norma \u00a0es \u00a0iuris tantum, es decir, que se admite prueba en contrario \u00a0acerca \u00a0de la potencialidad de la conducta para crear un riesgo efectivo al bien \u00a0jur\u00eddico objeto de tutela.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0premisas de tal conclusi\u00f3n fueron las \u00a0siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Es leg\u00edtima la consagraci\u00f3n legislativa \u00a0de \u00a0delitos \u00a0de peligro abstracto como lo dej\u00f3 entrever la Corte Constitucional \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0C-430 del 12 de septiembre de 1996; sin embargo, en ese mismo \u00a0precedente \u00a0 \u00a0se \u00a0 advirti\u00f3 \u00a0 que \u00a0 \u201cCuando \u00a0el \u00a0peligro \u00a0es \u00a0remoto, \u00a0el \u00a0bien no se halla amenazado en \u00a0forma \u00a0concreta, \u00a0y \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0se \u00a0castiga es la mera desobediencia \u00a0o\u00a0 \u00a0violaci\u00f3n \u00a0formal \u00a0de la ley con la realizaci\u00f3n de una acci\u00f3n inocua \u00a0en \u00a0si \u00a0(sic) misma\u201d ; por \u00a0ende, \u00a0en la determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0relaci\u00f3n \u00a0de causalidad entre la conducta t\u00edpica y la amenaza o da\u00f1o \u00a0al \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico, \u00a0concurren \u00a0el \u00a0legislador \u00a0cuando \u00a0realiza \u00a0una selecci\u00f3n \u00a0anticipada \u00a0 de \u00a0 prohibiciones \u00a0 y \u00a0el \u00a0juez \u00a0que \u00a0analiza \u00a0y \u00a0valora \u00a0el \u00a0caso \u00a0concreto11. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Entonces, \u00a0si \u00a0bien el legislador es el \u00a0competente \u00a0para \u00a0seleccionar \u00a0las conductas que estima indeseables con tan solo \u00a0generar \u00a0riesgos \u00a0a \u00a0los \u00a0intereses \u00a0jur\u00eddicos \u00a0tutelados, \u00a0es decir, establece \u00a0anticipadamente \u00a0una \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0peligro; \u00a0es \u00a0al \u00a0juez \u00a0al \u00a0que le ata\u00f1e \u00a0verificar \u00a0que \u00a0un \u00a0espec\u00edfico comportamiento represent\u00f3 la efectiva creaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ese \u00a0peligro. \u00a0As\u00ed, se advierte que no se pueden confundir la \u00f3rbita de la \u00a0abstracta \u00a0libertad \u00a0de \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0del \u00a0legislador \u00a0con \u00a0la de la concreta \u00a0valoraci\u00f3n judicial de la relevancia social de una conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El derogado art\u00edculo 4 del Decreto-Ley \u00a00100 \u00a0de 1980 que defin\u00eda la antijuridicidad, no preve\u00eda ning\u00fan requerimiento \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0al grado de afectaci\u00f3n a los intereses que se proteg\u00edan. En ese \u00a0orden, \u00a0 \u00a0\u201c\u2026 \u00a0 \u00a0con \u00a0abstracci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0valores que respecto de la dignidad humana y el respeto a \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0se desprenden de la Constituci\u00f3n, pod\u00eda aducirse \u00a0que \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0peligro \u00a0abstracto \u00a0o indirecto, como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0los \u00a0conoce \u00a0la \u00a0doctrina, \u00a0nada \u00a0diferente \u00a0importaba \u00a0a constatar la \u00a0conducta supuestamente generadora de riesgo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0la \u00a0previsi\u00f3n del \u00a0art\u00edculo \u00a011 \u00a0de \u00a0la Ley 599 de 2000, al exigir la efectiva lesi\u00f3n o puesta en \u00a0peligro \u00a0del \u00a0bien jur\u00eddico, \u201carmoniza la necesidad \u00a0abstracta \u00a0de \u00a0protecci\u00f3n \u00a0satisfecha \u00a0con \u00a0la \u00a0creaci\u00f3n \u00a0del \u00a0tipo penal y la \u00a0garant\u00eda \u00a0de \u00a0protecci\u00f3n \u00a0al \u00a0justiciable, \u00a0bajo \u00a0el entendido que su conducta \u00a0s\u00f3lo \u00a0ser\u00e1 punible en cuanto con ella cree situaciones de riesgo inadmisibles, \u00a0efectivas, al se\u00f1alado inter\u00e9s\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Ese \u00a0antecedente \u00a0consignado \u00a0en \u00a0las \u00a0providencias \u00a0del \u00a022 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01982 \u00a0y del 25 de marzo de 1998, Rad. \u00a013141, \u00a0expresamente \u00a0se \u00a0consider\u00f3 \u00a0inaplicable \u00a0en \u00a0el \u00a0marco jur\u00eddico de la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0de \u00a01991 \u00a0y \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a02000, \u00a0porque \u00a0\u201crespond\u00eda \u00a0 a \u00a0 una \u00a0 sistem\u00e1tica \u00a0interpretativa \u00a0diferente \u00a0basada \u00a0en \u00a0puros \u00a0criterios \u00a0intrasistem\u00e1ticos, sin \u00a0referencia \u00a0al orden constitucional imperante, el de la Carta de 1886 y que, por \u00a0consiguiente, \u00a0no repel\u00eda el juzgamiento de delitos sin da\u00f1o o sin creaci\u00f3n o \u00a0incremento efectivo de peligro.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la\u00a0 sentencia del 12 de octubre de \u00a02006, \u00a0Rad. 25465, la Sala reiter\u00f3 que la presunci\u00f3n en los delitos de peligro \u00a0abstracto \u00a0admit\u00eda \u00a0prueba \u00a0en \u00a0contrario \u00a0y para tal efecto cit\u00f3 un argumento \u00a0adicional \u00a0de \u00a0mucha \u00a0solidez. \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0se \u00a0adujo \u00a0que en la exposici\u00f3n de \u00a0motivos \u00a0del \u00a0entonces \u00a0proyecto \u00a0de \u00a0ley \u00a0se explic\u00f3 que la incorporaci\u00f3n del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0\u201cefectivamente\u201d \u00a0en \u00a0la \u00a0definici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0antijuridicidad\u00a0 \u00a0obedec\u00eda \u00a0a la necesidad de \u00a0\u201cabandonar \u00a0la llamada presunci\u00f3n iuris et de iure \u00a0de \u00a0peligro consagrada en algunos tipos penales.\u201d. En \u00a0fin, se manifest\u00f3 que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026), \u00a0contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0por la \u00a0doctrina \u00a0tradicional \u00a0que \u00a0entend\u00eda \u00a0que en los delitos de peligro presunto se \u00a0supon\u00eda \u00a0de \u00a0derecho la antijuridicidad de la conducta, lo cierto es que ahora, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0tales comportamientos no basta con realizar simple y llanamente el \u00a0proceso \u00a0de adecuaci\u00f3n t\u00edpica de la conducta para luego dar por presupuesta su \u00a0antijuridicidad, \u00a0pues \u00a0siempre \u00a0se \u00a0impone verificar si en el caso concreto tal \u00a0presunci\u00f3n \u00a0legal \u00a0es \u00a0desvirtuada \u00a0por alguna prueba en contrario, dado que de \u00a0ser \u00a0ello \u00a0as\u00ed, el comportamiento no deviene antijur\u00eddico y sin tal categor\u00eda \u00a0dogm\u00e1tica, la conducta no configurar\u00eda delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0es \u00a0de \u00a0resaltar \u00a0que \u00a0con \u00a0posterioridad, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional en sentencia C-491 de 2012 mediante la \u00a0cual \u00a0analiz\u00f3 \u00a0la \u00a0exequibilidad del art\u00edculo 376 del C\u00f3digo Penal modificado \u00a0por \u00a0la \u00a0Ley \u00a01453 \u00a0de \u00a02011, \u00a0acogi\u00f3 \u00a0la \u00a0tesis\u00a0 \u00a0seg\u00fan la cual la dosis \u00a0personal \u00a0para \u00a0el \u00a0consumo \u00a0es \u00a0una presunci\u00f3n legal (iuris tantum) y como tal \u00a0admitir\u00eda \u00a0prueba \u00a0en contrario la antijuridicidad de una conducta de porte que \u00a0exceda \u00a0el \u00a0l\u00edmite cuantitativo prefijado por el legislador. As\u00ed lo manifest\u00f3 \u00a0la jurisprudencia constitucional: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es preciso aclarar que la dosis personal es \u00a0un \u00a0 concepto \u00a0 objetivo \u00a0 que \u00a0hace \u00a0referencia \u00a0a \u00a0la \u00a0cantidad \u00a0de \u00a0sustancia \u00a0estupefaciente \u00a0 \u00a0 \u00a0que, \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 conformidad \u00a0 \u00a0 con \u00a0 \u00a0 una \u00a0 \u00a0 presunci\u00f3n \u00a0legal, \u00a0es \u00a0la que resulta \u00a0compatible \u00a0con \u00a0el \u00a0consumo \u00a0personal, \u00a0y \u00a0por \u00a0ende \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0destinada a la \u00a0comercializaci\u00f3n o distribuci\u00f3n. (\u2026). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n provisional \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica, sistem\u00e1tica, exeg\u00e9tica, pero sobre \u00a0todo \u00a0la \u00a0de \u00a0car\u00e1cter constitucional que realiz\u00f3 la Corte en las providencias \u00a0que \u00a0se \u00a0acaban \u00a0de citar, permite afirmar que la legitimidad de la facultad del \u00a0legislador \u00a0para \u00a0configurar delitos de peligro abstracto, especialmente hoy por \u00a0el \u00a0nivel \u00a0exagerado \u00a0de \u00a0riesgo \u00a0en las sociedades modernas, no conlleva que la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0antijuridicidad \u00a0en que se fundan sea \u00a0iuris \u00a0et \u00a0de iure; por el contrario, necesariamente el \u00a0concepto \u00a0actual de la antijuridicidad como efectiva lesi\u00f3n o puesta en peligro \u00a0de \u00a0bienes \u00a0protegidos, \u00a0implica \u00a0que la presunci\u00f3n de estas afectaciones pueda \u00a0ser \u00a0revisada \u00a0e \u00a0inclusive \u00a0desvirtuada \u00a0por \u00a0la judicatura en los casos que se \u00a0sometan \u00a0a \u00a0su \u00a0conocimiento (iuris tantum).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Marco \u00a0constitucional \u00a0del \u00a0porte \u00a0de \u00a0estupefacientes para el consumo personal \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1 \u00a0Antes \u00a0del Acto Legislativo No 02 de \u00a02009 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Convenci\u00f3n de Viena impuso a los Estados \u00a0partes \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0incondicional \u00a0de tipificar las conductas que directa o \u00a0indirectamente \u00a0 \u00a0configuraran \u00a0 \u00a0el \u00a0 fen\u00f3meno \u00a0 de \u00a0 tr\u00e1fico \u00a0 il\u00edcito \u00a0 de \u00a0estupefacientes, \u00a0tales como son: la producci\u00f3n, la fabricaci\u00f3n, la oferta, la \u00a0venta, \u00a0la \u00a0distribuci\u00f3n, \u00a0el \u00a0env\u00edo, \u00a0el \u00a0transporte, \u00a0la \u00a0importaci\u00f3n \u00a0o la \u00a0exportaci\u00f3n. \u00a0 En \u00a0 cuanto \u00a0 al \u00a0 consumo \u00a0 personal \u00a0 de \u00a0estupefacientes, \u00a0su \u00a0tipificaci\u00f3n \u00a0s\u00f3lo \u00a0se consider\u00f3 imperativa cuando ello se correspondiera con \u00a0los \u00a0principios \u00a0constitucionales \u00a0y \u00a0con los conceptos jur\u00eddicos fundamentales \u00a0del \u00a0Estado. As\u00ed lo consider\u00f3 la Corte Constitucional en la sentencia C-176 de \u00a01994 \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0estudi\u00f3 la exequibilidad de la Ley 67 de 1993 por \u00a0medio de la cual se aprob\u00f3 dicho tratado internacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia C-221 de \u00a01994 \u00a0se \u00a0estableci\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0penalizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0consumo de la dosis para uso \u00a0personal \u00a0contemplada \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a051 \u00a0de la Ley 30 de 1986 (llevar \u00a0 \u00a0consigo, \u00a0 \u00a0conservar \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0propio \u00a0 \u00a0uso \u00a0 \u00a0o \u00a0consumir), \u00a0vulneraba \u00a0la \u00a0dignidad \u00a0humana y el libre \u00a0desarrollo \u00a0de la personalidad, raz\u00f3n por la cual esa disposici\u00f3n normativa se \u00a0declar\u00f3 \u00a0inexequible. \u00a0Sin embargo, consider\u00f3 ajustada a la Carta Pol\u00edtica la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0legislativa de la dosis para consumo personal, toda vez que fija \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0de \u00a0una \u00a0actividad l\u00edcita frente a la il\u00edcita del narcotr\u00e1fico \u00a0que, \u00a0en \u00a0funci\u00f3n \u00a0de \u00a0lucro, \u00a0estimula \u00a0tendencias socialmente indeseables. La \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0inexequibilidad \u00a0parti\u00f3 \u00a0de \u00a0las siguientes premisas b\u00e1sicas: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1) \u00a0El \u00a0consumo \u00a0personal \u00a0de \u00a0sustancias \u00a0estupefacientes \u00a0es una \u201cconducta que, en s\u00ed misma, \u00a0s\u00f3lo \u00a0incumbe \u00a0a \u00a0quien \u00a0la \u00a0observa \u00a0y, en consecuencia, est\u00e1 sustra\u00edda a la \u00a0forma \u00a0de \u00a0control \u00a0normativo \u00a0que \u00a0llamamos \u00a0derecho \u00a0y \u00a0m\u00e1s a\u00fan a un sistema \u00a0jur\u00eddico \u00a0respetuoso \u00a0de la libertad y de la dignidad humana, como sin duda, lo \u00a0es el nuestro\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a02) La \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0y \u00a0sanci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0del consumo de la dosis personal vulnera la \u00a0dignidad \u00a0humana \u00a0al \u00a0desconocer \u00a0la condici\u00f3n de sujeto \u00e9tico del consumidor, \u00a0pues \u00a0lo \u00a0releva \u00a0de la decisi\u00f3n de asuntos en \u00e1mbitos que solo a \u00e9l ata\u00f1en. \u00a0Asimismo, \u00a0 desconoce \u00a0el \u00a0libre \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0personalidad \u00a0al \u00a0regular, \u00a0prohibiendo \u00a0y \u00a0sancionando, \u00a0una \u00a0conducta que no interfiere en los derechos de \u00a0los dem\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3) \u00a0Un \u00a0Estado \u00a0respetuoso \u00a0de \u00a0la dignidad \u00a0humana, \u00a0de la autonom\u00eda personal y del libre desarrollo de la personalidad, no \u00a0puede \u00a0renunciar \u00a0a \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0educar \u00a0para \u00a0prevenir \u00a0conductas \u00a0que \u00a0considere \u00a0 indeseables, \u00a0 reemplaz\u00e1ndola \u00a0por \u00a0la \u00a0represi\u00f3n \u00a0como \u00a0forma \u00a0de \u00a0controlar \u00a0el \u00a0consumo \u00a0de \u00a0sustancias \u00a0que se juzgan nocivas para la persona y, \u00a0eventualmente, para la comunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4) \u00a0A \u00a0semejanza \u00a0de \u00a0lo \u00a0que ocurre con el \u00a0alcohol \u00a0y \u00a0el \u00a0tabaco, \u00a0el \u00a0Estado \u00a0puede regular mediante normas policivas las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0lugar, de edad, de ejercicio temporal de actividades y otras \u00a0an\u00e1logas, \u00a0dentro \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0el \u00a0consumo \u00a0de drogas resulte inadecuado o \u00a0socialmente \u00a0nocivo, \u00a0sin \u00a0que en todo caso se desconozca el n\u00facleo esencial de \u00a0los derechos a la libertad y a la igualdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, tanto en la sentencia C-221 de \u00a01994 \u00a0como \u00a0en \u00a0la C-420 y en la C-689, ambas de 2002, en torno a la legitimidad \u00a0de \u00a0la \u00a0punici\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0conductas \u00a0relacionadas \u00a0con \u00a0el \u00a0narcotr\u00e1fico, \u00a0se \u00a0advirti\u00f3 \u00a0que \u00a0\u201cdeb\u00eda distinguirse entre el porte, \u00a0conservaci\u00f3n \u00a0o \u00a0consumo \u00a0de sustancias estupefacientes en cantidad considerada \u00a0como \u00a0dosis \u00a0de uso personal y el narcotr\u00e1fico como actividad il\u00edcita alentada \u00a0por \u00a0el \u00a0af\u00e1n \u00a0de \u00a0lucro pues los efectos del fallo \u00fanicamente se extend\u00edan a \u00a0aquella \u00a0actividad \u00a0y \u00a0no a \u00e9sta\u201d. Obs\u00e9rvese que la \u00a0delimitaci\u00f3n \u00a0 estricta \u00a0entre \u00a0los \u00a0comportamientos \u00a0permitidos \u00a0de \u00a0aqu\u00e9llos \u00a0reprimidos \u00a0en \u00a0el \u00a0complejo \u00a0mundo \u00a0de las drogas, conlleva la caracterizaci\u00f3n \u00a0exclusiva \u00a0y excluyente de dos clases de sujetos: de una parte, el consumidor de \u00a0estupefacientes \u00a0que respetaba los l\u00edmites de la dosis legal admisible y, de la \u00a0otra, el traficante de dicha sustancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0contexto, \u00a0una persona que llevara \u00a0consigo \u00a0o conservara alucin\u00f3genos en cantidad superior al monto permitido para \u00a0su \u00a0consumo, \u00a0sin \u00a0ser \u00a0distribuidor \u00a0o \u00a0expendedor, \u00a0carec\u00eda de una ubicaci\u00f3n \u00a0categorial \u00a0expl\u00edcita \u00a0tanto \u00a0en la Constituci\u00f3n como en la jurisprudencia que \u00a0la \u00a0desarrollaba. Tal vac\u00edo se cubri\u00f3, entonces, a partir de la naturaleza que \u00a0para \u00a0ese \u00a0momento \u00a0se adscrib\u00eda a la antijuridicidad del delito, por lo que se \u00a0presum\u00eda \u00a0 \u00a0iuris \u00a0 \u00a0et \u00a0 de \u00a0 iure \u00a0 que \u00a0ese \u00a0consumidor \u00a0era \u00a0narcotraficante, aun cuando ello no fuese \u00a0cierto \u00a0y, \u00a0peor, \u00a0aun \u00a0cuando \u00a0existiera prueba en el proceso que acreditara la \u00a0realidad contraria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2 A partir del Acto legislativo No 02 de \u00a02009 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Acto Legislativo No 02 de 2009 modific\u00f3 \u00a0el \u00a0contenido \u00a0del \u00a0art\u00edculo 49 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica que, en adelante, \u00a0quedar\u00eda as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0atenci\u00f3n de la salud y el saneamiento \u00a0ambiental \u00a0son \u00a0servicios p\u00fablicos a cargo del Estado. Se garantiza a todas las \u00a0personas \u00a0el \u00a0acceso \u00a0a los servicios de promoci\u00f3n, protecci\u00f3n y recuperaci\u00f3n \u00a0de la salud. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corresponde al Estado organizar, dirigir y \u00a0reglamentar \u00a0la \u00a0prestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0servicios \u00a0de \u00a0salud \u00a0a \u00a0los \u00a0habitantes \u00a0y de \u00a0saneamiento \u00a0ambiental \u00a0conforme a los principios de eficiencia, universalidad y \u00a0solidaridad. \u00a0 Tambi\u00e9n, \u00a0establecer \u00a0las \u00a0pol\u00edticas \u00a0para \u00a0la \u00a0prestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0servicios \u00a0de \u00a0salud \u00a0por entidades privadas, y ejercer su vigilancia y control. \u00a0As\u00ed \u00a0 mismo, \u00a0 establecer \u00a0 las \u00a0competencias \u00a0de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n, \u00a0las \u00a0entidades \u00a0territoriales \u00a0y \u00a0los \u00a0particulares \u00a0y \u00a0determinar los aportes a su cargo en los \u00a0t\u00e9rminos y condiciones se\u00f1alados en la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0servicios de salud se organizar\u00e1n en \u00a0forma \u00a0descentralizada, \u00a0por \u00a0niveles \u00a0de \u00a0atenci\u00f3n \u00a0y con participaci\u00f3n de la \u00a0comunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0ley \u00a0se\u00f1alar\u00e1 \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos en los \u00a0cuales \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n \u00a0b\u00e1sica \u00a0para \u00a0todos \u00a0los \u00a0habitantes \u00a0ser\u00e1 \u00a0gratuita \u00a0y \u00a0obligatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Toda persona tiene el deber de procurar el \u00a0cuidado integral de su salud y de su comunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0porte \u00a0y \u00a0el \u00a0consumo \u00a0de \u00a0sustancias \u00a0estupefacientes \u00a0o \u00a0sicotr\u00f3picas \u00a0est\u00e1 prohibido, salvo prescripci\u00f3n m\u00e9dica. \u00a0Con \u00a0 fines \u00a0 preventivos \u00a0y \u00a0rehabilitadores \u00a0la \u00a0ley \u00a0establecer\u00e1 \u00a0medidas \u00a0y \u00a0tratamientos \u00a0administrativos de orden pedag\u00f3gico, profil\u00e1ctico o terap\u00e9utico \u00a0para \u00a0las \u00a0personas \u00a0que \u00a0consuman \u00a0dichas \u00a0sustancias. \u00a0El \u00a0sometimiento a esas \u00a0medidas \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0tratamientos \u00a0 \u00a0requiere \u00a0 el \u00a0 consentimiento \u00a0 informado \u00a0 del \u00a0adicto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo \u00a0el Estado dedicar\u00e1 especial \u00a0atenci\u00f3n \u00a0al \u00a0enfermo \u00a0dependiente o adicto y a su familia para fortalecerla en \u00a0valores \u00a0y \u00a0principios que contribuyan a prevenir comportamientos que afecten el \u00a0cuidado \u00a0integral \u00a0de \u00a0la \u00a0salud \u00a0de \u00a0las \u00a0personas \u00a0y, \u00a0por consiguiente, de la \u00a0comunidad, \u00a0y \u00a0desarrollar\u00e1 en forma permanente campa\u00f1as de prevenci\u00f3n contra \u00a0el \u00a0 consumo \u00a0 de \u00a0 drogas \u00a0o \u00a0sustancias \u00a0estupefacientes \u00a0y \u00a0en \u00a0favor \u00a0de \u00a0la \u00a0recuperaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0adictos. \u00a0(Subrayas fuera del \u00a0texto original) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese \u00a0que \u00a0los dos \u00faltimos p\u00e1rrafos \u00a0contemplan \u00a0el \u00a0consumo \u00a0de \u00a0sustancias estupefacientes o psicotr\u00f3picas como un \u00a0problema \u00a0de \u00a0salud \u00a0p\u00fablica, \u00a0siendo \u00a0\u00e9sta una novedad constitucional. En ese \u00a0orden, \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la reforma permite atisbar unos criterios rectores en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 a \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0problem\u00e1tica \u00a0que \u00a0por \u00a0vez \u00a0primera \u00a0se \u00a0regula \u00a0expresamente \u00a0en \u00a0el \u00a0texto \u00a0superior, los cuales, entre otras cosas, encuentran \u00a0pleno \u00a0respaldo \u00a0en \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0interpretativos expuestos en la sentencia \u00a0C-574 \u00a0de \u00a02011, los cuales fueron reiterados en la C-882 del mismo a\u00f1o y en la \u00a0C-491 de 2012. Tales criterios son: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0porte \u00a0y \u00a0el \u00a0consumo \u00a0de \u00a0drogas \u00a0contin\u00faan \u00a0siendo \u00a0conductas desvaloradas por el ordenamiento jur\u00eddico, por lo \u00a0que \u00a0se \u00a0restringen \u00a0en \u00a0el \u00a0grado \u00a0de \u00a0prohibici\u00f3n. \u00a0Ante tal medida, la Corte \u00a0Constitucional \u00a0advirti\u00f3 \u00a0que prohibir no implicaba penalizar y que la enmienda \u00a0s\u00f3lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0persigui\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 primero12. \u00a0 En \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 a \u00a0 la \u00a0teleolog\u00eda \u00a0final \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0en \u00a0la sentencia precitada se manifest\u00f3 que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.3.6. \u00a0La \u00a0finalidad \u00a0del \u00a0precepto, como \u00a0qued\u00f3 \u00a0expuesto \u00a0en un primer momento, buscaba acompa\u00f1ar a la prohibici\u00f3n con \u00a0medidas \u00a0temporales \u00a0restrictivas \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad, \u00a0que no fueran de car\u00e1cter \u00a0penal \u00a0y \u00a0que dichas medidas fueran dadas por un Tribunal mixto o de tratamiento \u00a0conformado \u00a0por \u00a0entes \u00a0judiciales \u00a0y de salud. En las discusiones de la reforma \u00a0este \u00a0tipo \u00a0de \u00a0medidas \u00a0fueron \u00a0suprimidas \u00a0dando \u00a0lugar a que solo se pudieran \u00a0establecer \u00a0medidas \u00a0preventivas \u00a0y \u00a0rehabilitadoras \u00a0de \u00a0car\u00e1cter pedag\u00f3gico, \u00a0profil\u00e1ctico \u00a0y terap\u00e9utico, y siempre y cuando se haya dado el consentimiento \u00a0informado del adicto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 El \u00a0 \u00e1mbito \u00a0 de \u00a0 la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0constitucional \u00a0no \u00a0cobija \u00a0el \u00a0porte \u00a0y \u00a0el \u00a0consumo \u00a0de drogas cuando el mismo \u00a0obedece \u00a0 a \u00a0 una \u00a0 prescripci\u00f3n \u00a0m\u00e9dica. \u00a0Ello \u00a0implica \u00a0que \u00a0ning\u00fan \u00a0efecto \u00a0jur\u00eddico\u00a0 \u00a0 adverso \u00a0 puede \u00a0 producir \u00a0 la \u00a0 conducta \u00a0 exceptuada.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Se \u00a0determin\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0consecuencia \u00a0jur\u00eddica \u00a0 de \u00a0 incurrir \u00a0 en \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0restringido \u00a0son \u00a0medidas \u00a0y \u00a0tratamientos \u00a0administrativos de orden pedag\u00f3gico, terap\u00e9utico y profil\u00e1ctico \u00a0que, \u00a0en \u00a0todo \u00a0caso, \u00a0deben \u00a0ser \u00a0consentidas \u00a0por \u00a0el \u00a0consumidor. Al respecto \u00a0concluy\u00f3 el Tribunal Constitucional: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.5.1. \u00a0Una \u00a0vez \u00a0analizado \u00a0el \u00a0apartado \u00a0demandado \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0sistem\u00e1tico, teleol\u00f3gico y literal, se \u00a0puede \u00a0concluir \u00a0que \u00a0la prohibici\u00f3n que se establece, que en un primer momento \u00a0parece \u00a0de car\u00e1cter absoluto, se limitar\u00eda o restringir\u00eda, ya que las medidas \u00a0administrativas \u00a0de \u00a0car\u00e1cter pedag\u00f3gico, terap\u00e9utico y profil\u00e1ctico solo se \u00a0podr\u00edan dar con el consentimiento informado del adicto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Se declara al consumidor y en grado sumo \u00a0al \u00a0adicto como sujeto de especial atenci\u00f3n y protecci\u00f3n estatal, lo cual crea \u00a0en \u00a0su \u00a0favor \u00a0una \u00a0discriminaci\u00f3n \u00a0positiva \u00a0orientada \u00a0a \u00a0la \u00a0prevenci\u00f3n \u00a0de \u00a0comportamientos \u00a0da\u00f1inos \u00a0para \u00a0su \u00a0salud \u00a0y \u00a0para \u00a0la \u00a0de \u00a0la \u00a0comunidad. \u00a0Esa \u00a0protecci\u00f3n \u00a0reforzada se funda en que \u201cla \u00a0drogadicci\u00f3n \u00a0cr\u00f3nica \u00a0es \u00a0una \u00a0enfermedad \u00a0psiqui\u00e1trica que \u00a0requiere \u00a0tratamiento m\u00e9dico en tanto afecta la autodeterminaci\u00f3n y autonom\u00eda \u00a0de \u00a0quien \u00a0la \u00a0padece, \u00a0dej\u00e1ndola \u00a0en un estado de debilidad e indefensi\u00f3n que \u00a0hace \u00a0necesaria \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n del Estado en aras de mantener inc\u00f3lumes los \u00a0derechos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fundamentales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0afectado\u2026\u201d, \u00a0tal y \u00a0como \u00a0lo \u00a0hab\u00eda \u00a0dicho la Corte Constitucional en las sentencias T-1116 y T-814 \u00a0de \u00a02008. \u00a0En esta \u00faltima, inclusive, ya se hab\u00eda anticipado la idea seg\u00fan la \u00a0cual: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0es dable afirmar que quien sufre de \u00a0f\u00e1rmacodependencia \u00a0 es \u00a0 un \u00a0 sujeto \u00a0de \u00a0especial \u00a0protecci\u00f3n \u00a0estatal, \u00a0pues \u00a0a \u00a0la \u00a0luz \u00a0de \u00a0la Carta \u00a0Pol\u00edtica \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia constitucional, se trata de una persona que \u00a0padece \u00a0una \u00a0enfermedad \u00a0que \u00a0afecta su autonom\u00eda y autodeterminaci\u00f3n, pone en \u00a0riesgo \u00a0su \u00a0integridad \u00a0personal \u00a0y \u00a0perturba su convivencia familiar, laboral y \u00a0social. \u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n \u00a0en \u00a0salud \u00a0que se requiera para tratar \u00a0efectivamente \u00a0un \u00a0problema \u00a0de drogadicci\u00f3n cr\u00f3nica, debe ser atendida por el \u00a0Sistema \u00a0integral \u00a0de \u00a0seguridad social en salud, bien a trav\u00e9s de las empresas \u00a0promotoras \u00a0de \u00a0salud \u00a0de \u00a0los \u00a0reg\u00edmenes \u00a0contributivo y subsidiado o mediante \u00a0instituciones \u00a0 p\u00fablicas \u00a0 o \u00a0privadas \u00a0que \u00a0tengan \u00a0convenio \u00a0con \u00a0el \u00a0Estado. \u00a0(Negritas por fuera del texto original). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. Se obliga al Estado a adelantar campa\u00f1as \u00a0de \u00a0prevenci\u00f3n \u00a0contra \u00a0el \u00a0consumo de drogas y en favor de la recuperaci\u00f3n de \u00a0los adictos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n provisional \u00a0<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, a partir del Acto Legislativo \u00a0No \u00a002 \u00a0de \u00a02009 \u00a0puede \u00a0concluirse: \u00a01) \u00a0Que \u00a0si \u00a0bien \u00a0se \u00a0prohibi\u00f3 \u00a0a \u00a0nivel \u00a0constitucional \u00a0 el \u00a0 porte \u00a0 y \u00a0el \u00a0consumo \u00a0de \u00a0sustancias \u00a0estupefacientes \u00a0y \u00a0sicotr\u00f3picas, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0es \u00a0que \u00a0se \u00a0limit\u00f3 la respuesta estatal ante las \u00a0conductas \u00a0que violen la prohibici\u00f3n, a medidas de car\u00e1cter administrativo; 2) \u00a0Que \u00a0 la \u00a0 finalidad \u00a0 de \u00a0 la \u00a0respuesta \u00a0estatal \u00a0ser\u00e1 \u00a0siempre \u00a0pedag\u00f3gica, \u00a0profil\u00e1ctica \u00a0y \u00a0terap\u00e9utica, \u00a0nunca \u00a0la represiva; y, 3) Que el consumidor de \u00a0drogas \u00a0y \u00a0especialmente el adicto o farmacodependiente, fue erigido como sujeto \u00a0de una protecci\u00f3n estatal reforzada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. Tendencia internacional: despenalizaci\u00f3n \u00a0del consumo de estupefacientes y de las conductas previas \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0una \u00a0tendencia \u00a0contempor\u00e1nea que se impone a nivel internacional y que propugna por \u00a0la \u00a0despenalizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0porte \u00a0o \u00a0la \u00a0tenencia \u00a0para \u00a0el consumo, no por mero \u00a0capricho \u00a0o \u00a0por \u00a0moda \u00a0sino por los comprobados beneficios de una medida de tal \u00a0naturaleza; \u00a0se \u00a0cita \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0la \u00a0completa y actual referencia que al \u00a0respecto \u00a0incluy\u00f3 \u00a0la \u00a0Sala \u00a0en \u00a0la \u00a0reciente \u00a0sentencia \u00a0de casaci\u00f3n del 3 de \u00a0septiembre de 2014, Rad. 33409:\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0escapa a la Corte que en la actualidad \u00a0existe \u00a0una \u00a0tendencia \u00a0mundial hacia la despenalizaci\u00f3n del porte y consumo de \u00a0dosis \u00a0personal \u00a0de \u00a0sustancias estupefacientes, a tal punto que el pasado 13 de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02014, un Grupo de Trabajo de la Oficina de las Naciones Unidas contra \u00a0la \u00a0 \u00a0 Droga \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 Delito \u00a0 \u00a0 (UNODC)13, \u00a0present\u00f3 \u00a0en \u00a0Viena \u00a0un \u00a0informe \u00a0 contentivo \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 conjunto \u00a0 de \u00a0 recomendaciones \u00a0encaminadas \u00a0a \u00a0desincentivar \u00a0 el \u00a0 empleo \u00a0 de \u00a0 medidas \u00a0penales \u00a0para \u00a0los \u00a0consumidores \u00a0de \u00a0drogas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0recomendaciones \u00a0de la ONU concuerdan \u00a0con \u00a0los informes elaborados por la \u201cAmerican Public Health Association\u201d, la \u00a0Federaci\u00f3n \u00a0Internacional \u00a0de \u00a0la \u00a0Cruz \u00a0Roja, \u00a0la \u00a0Organizaci\u00f3n Mundial de la \u00a0Salud, \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0igual \u00a0 que \u00a0 un \u00a0 grupo \u00a0 importante \u00a0 de \u00a0 Organizaciones \u00a0 no \u00a0Gubernamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0palabras \u00a0del \u00a0mencionado \u00a0Informe, la \u00a0despenalizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0posesi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0dosis \u00a0personal, \u00a0comporta \u00a0mayores \u00a0beneficios \u00a0en \u00a0t\u00e9rminos \u00a0de \u00a0seguridad \u00a0ciudadana \u00a0y \u00a0de salud p\u00fablica, tales \u00a0como: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Reducci\u00f3n significativa del n\u00famero de \u00a0personas arrestadas y encarceladas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Aumento \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 eficacia \u00a0de \u00a0los \u00a0tratamientos contra las drogas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Reducci\u00f3n \u00a0de los gastos en justicia y \u00a0redireccionamiento \u00a0de \u00a0los recursos p\u00fablicos hacia programas de salud para los \u00a0drogadictos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Reducci\u00f3n de los recursos destinados a \u00a0la \u00a0polic\u00eda \u00a0y \u00a0prevenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0delitos relacionados con el \u00a0consumo de drogas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Minimizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los estigmas creados \u00a0contra las personas que usan drogas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Mejoramiento de los programas dirigidos \u00a0contra la prevenci\u00f3n del VIH-SIDA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Evitarle a los consumidores los traumas \u00a0que implican la privaci\u00f3n de la libertad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s recientemente, en el mes de julio del \u00a0presente \u00a0 \u00a0a\u00f1o, \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0informe \u00a0 \u00a0publicado \u00a0 \u00a0por \u00a0 la \u00a0 Organizaci\u00f3n \u00a0Mundial de la Salud (OMS) \u00a014, \u00a0la Entidad manifest\u00f3 su apoyo a la despenalizaci\u00f3n del consumo \u00a0personal \u00a0 de \u00a0 psicoactivos.\u00a0 \u00a0El \u00a0reporte \u00a0de \u00a0159 \u00a0p\u00e1ginas \u00a0se \u00a0centr\u00f3 \u00a0principalmente \u00a0en la prevenci\u00f3n y atenci\u00f3n del VIH en el mundo e incluy\u00f3 una \u00a0breve \u00a0secci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0\u201crecomendaciones \u00a0de \u00a0buenas pr\u00e1cticas relativas a la \u00a0despenalizaci\u00f3n\u201d. La OMS ofreci\u00f3 las siguientes sugerencias: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Los \u00a0pa\u00edses \u00a0deben \u00a0trabajar \u00a0hacia el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0pol\u00edticas \u00a0y \u00a0leyes \u00a0que despenalicen la inyecci\u00f3n de drogas y \u00a0otros usos y, por lo tanto, reducir el encarcelamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Los \u00a0pa\u00edses \u00a0deben \u00a0trabajar hacia las \u00a0pol\u00edticas \u00a0y \u00a0leyes \u00a0de desarrollo que despenalicen el uso de agujas y jeringas \u00a0est\u00e9riles, \u00a0y \u00a0la \u00a0legalizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0terapia \u00a0de sustituci\u00f3n de opi\u00e1ceos \u00a0(analg\u00e9sicos \u00a0 potentes \u00a0 como \u00a0 la \u00a0 morfina) \u00a0 para \u00a0 las \u00a0personas \u00a0que \u00a0son \u00a0dependientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Los \u00a0pa\u00edses \u00a0deber\u00edan \u00a0prohibir \u00a0el \u00a0tratamiento \u00a0 obligatorio \u00a0para \u00a0las \u00a0personas \u00a0que \u00a0utilizan \u00a0y\/o \u00a0se \u00a0inyectan \u00a0drogas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0pasado \u00a013 \u00a0de \u00a0julio \u00a0del \u00a0a\u00f1o \u00a0que \u00a0transcurre, \u00a0se \u00a0conocieron \u00a0los \u00a0resultados \u00a0del Estudio Nacional de Consumo de \u00a0Sustancias \u00a0 \u00a0Psicoactivas \u00a0 en \u00a0 Colombia \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 a\u00f1o \u00a0 201315, \u00a0realizado \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0gobierno \u00a0 nacional \u00a0 a \u00a0 trav\u00e9s \u00a0 del \u00a0 Ministerio \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0y del Derecho \u00a0\u2013Observatorio de Drogas \u00a0en \u00a0Colombia-, y el Ministerio de Salud y Protecci\u00f3n \u00a0Social, \u00a0con \u00a0el \u00a0apoyo \u00a0de \u00a0la \u00a0Oficina de Naciones \u00a0Unidas \u00a0contra \u00a0la \u00a0Droga y el Delito \u2013UNODC-, \u00a0la \u00a0Comisi\u00f3n Interamericana para el Control del Abuso de \u00a0Drogas \u00a0\u2013CICAD- \u00a0de la \u00a0Organizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Estados Americanos -OEA- y la Embajada de los Estados Unidos, \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0determin\u00f3 que el 3.3% de los colombianos consume marihuana con \u00a0cierta \u00a0frecuencia, \u00a0el \u00a011.5% \u00a0la \u00a0ha \u00a0probado \u00a0alguna vez en su vida y 439.630 \u00a0compatriotas son dependientes de esta sustancia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante estas reveladoras cifras, el Ministro \u00a0de \u00a0Salud \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0aumento \u00a0en \u00a0el \u00a0consumo \u00a0de \u00a0coca\u00edna, hero\u00edna y \u00a0marihuana \u00a0 constituye \u00a0 un \u00a0 problema \u00a0 de \u00a0 salud \u00a0p\u00fablica \u00a0 \u00a0que \u00a0 debe \u00a0 ser \u00a0 atendido \u00a0 por \u00a0 el \u00a0gobierno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas declaraciones resultan concordantes \u00a0con \u00a0 las \u00a0 expresadas \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 Secretario \u00a0 Ejecutivo \u00a0de \u00a0la \u00a0Comisi\u00f3n \u00a0 Interamericana \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 Control \u00a0 del \u00a0 Abuso \u00a0de \u00a0Drogas \u00a0\u2013CICAD-, \u00a0 para \u00a0 la \u00a0Organizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Estados \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Americanos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0-OEA16, \u00a0quien \u00a0el \u00a0pasado \u00a04 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0destac\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0problema de la droga \u00abdeb\u00eda ser tratado desde el \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0de \u00a0la \u00a0salud \u00a0p\u00fablica\u00bb \u00a0porque \u00a0\u201cla \u00a0drogodependencia \u00a0es \u00a0realmente \u00a0una \u00a0enfermedad\u201d, \u00a0raz\u00f3n por la cual \u00abdoce pa\u00edses americanos han \u00a0optado \u00a0por \u00a0despenalizar \u00a0el \u00a0consumo \u00a0personal \u00a0de \u00a0drogas \u00a0y pese a eso no ha \u00a0aumentado \u00a0su \u00a0consumo\u00bb, y que \u00abesta forma de abordar el problema contribuye a \u00a0evitar \u00a0la \u00a0sobrepoblaci\u00f3n de las c\u00e1rceles con personas que consumen peque\u00f1as \u00a0cantidades\u00bb. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Conclusiones generales \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base en el anterior an\u00e1lisis se puede \u00a0concluir: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Que el consumo de estupefacientes es una \u00a0conducta \u00a0que \u00a0no tiene la potencialidad de afectar bienes jur\u00eddicos ajenos (la \u00a0salud o la seguridad p\u00fablica, o el orden econ\u00f3mico y social). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Que \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n de antijuridicidad \u00a0para \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0peligro abstracto como es el de Fabricaci\u00f3n, tr\u00e1fico y \u00a0porte \u00a0de estupefacientes, es iuris tantum \u00a0siempre, \u00a0y no s\u00f3lo cuando se trate de excesos ligeros a la dosis \u00a0de uso personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Que \u00a0el drogadicto, incluido su entorno \u00a0familiar, \u00a0es \u00a0sujeto \u00a0de \u00a0una \u00a0especial \u00a0protecci\u00f3n \u00a0constitucional \u00a0porque es \u00a0concebido \u00a0como \u00a0una \u00a0persona \u00a0enferma. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0consumidor \u00a0en general es \u00a0tambi\u00e9n \u00a0sujeto \u00a0de \u00a0una \u00a0discriminaci\u00f3n \u00a0positiva \u00a0porque se establecen en su \u00a0favor \u00a0 \u00a0medidas \u00a0 curativas \u00a0 y \u00a0 rehabilitadoras \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 nivel \u00a0 normativo \u00a0superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Que el consumo de drogas no podr\u00eda ser \u00a0factor \u00a0 constitucional \u00a0 de \u00a0 discriminaci\u00f3n \u00a0 positiva \u00a0 y, \u00a0al \u00a0tiempo, \u00a0una \u00a0circunstancia \u00a0 antijur\u00eddica, \u00a0 mucho \u00a0 menos \u00a0 desde \u00a0 el \u00a0 punto \u00a0 de \u00a0 vista \u00a0punitivo.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, el porte de estupefacientes \u00a0en \u00a0una \u00a0cantidad \u00a0superior \u00a0a \u00a0la \u00a0establecida \u00a0legalmente \u00a0como \u00a0dosis \u00a0de uso \u00a0personal, \u00a0es \u00a0una \u00a0conducta \u00a0t\u00edpica que se presume antijur\u00eddica. Sin embargo, \u00a0como \u00a0 quiera \u00a0 que \u00a0 tal \u00a0 presunci\u00f3n \u00a0 ostenta \u00a0car\u00e1cter\u00a0 \u00a0iuris \u00a0tantum, la prueba de que su destino \u00a0es \u00a0el \u00a0consumo estrictamente personal sin que apareje interferencia en derechos \u00a0ajenos \u00a0 (orden \u00a0socio-econ\u00f3mico \u00a0o \u00a0la \u00a0seguridad \u00a0p\u00fablica), \u00a0desvirt\u00faa \u00a0tal \u00a0suposici\u00f3n \u00a0 legal \u00a0 y, \u00a0 por \u00a0 ende, \u00a0excluye \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0la \u00a0cantidad \u00a0de \u00a0estupefaciente \u00a0que \u00a0se \u00a0lleve consigo no es el \u00a0\u00fanico \u00a0elemento \u00a0definitorio \u00a0de la antijuridicidad, sino s\u00f3lo uno m\u00e1s de los \u00a0que \u00a0habr\u00e1n \u00a0de \u00a0valorar \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0a fin de determinar la licitud de la \u00a0finalidad del porte.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0tesis no implica un cambio rotundo en \u00a0la \u00a0l\u00ednea \u00a0jurisprudencial que se tra\u00eda, por cuanto, como se vio al principio, \u00a0\u00e9sta \u00a0ya \u00a0hab\u00eda \u00a0despejado el camino para admitir que el porte para el consumo \u00a0no \u00a0vulnera \u00a0los \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos \u00a0protegidos y que (en algunas ocasiones) la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0tal circunstancia exclu\u00eda la antijuridicidad de la conducta. Por el \u00a0contrario, \u00a0al \u00a0argumento \u00a0medular \u00a0que se ven\u00eda sosteniendo hace casi 10 a\u00f1os \u00a0(falta \u00a0de \u00a0antijuridicidad del porte de estupefacientes en algunos eventos), se \u00a0le \u00a0hacen \u00a0producir todos los efectos que conlleva de manera plena y no parcial, \u00a0como \u00a0antes. Adem\u00e1s, la tesis se ajusta de mejor manera al esp\u00edritu y al tenor \u00a0del \u00a0panorama \u00a0constitucional \u00a0que \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n al consumidor de drogas rige a \u00a0partir del a\u00f1o 2009. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Caso bajo examen \u00a0<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese que en el asunto que se analiza, \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n fue interpuesta por un delegado de la Fiscal\u00eda General \u00a0de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n \u00a0que impugn\u00f3 la sentencia absolutoria proferida a favor de JOHN \u00a0HENRY \u00a0MONTOYA \u00a0BUSTAMANTE \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de Tr\u00e1fico, fabricaci\u00f3n y porte de \u00a0estupefaciente \u00a0en \u00a0la modalidad de \u201cportar o llevar \u00a0consigo\u201d. \u00a0 La \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 fundamental \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0 es \u00a0 la \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 directa \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0 err\u00f3nea \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 4 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Ley \u00a0 599 \u00a0de \u00a02000 \u00a0(Antijuridicidad), \u00a0la cual habr\u00eda tenido lugar cuando los falladores estimaron \u00a0que \u00a0el \u00a0porte \u00a0de 52 gramos de marihuana destinados al consumo, si bien era una \u00a0conducta \u00a0t\u00edpica \u00a0no pon\u00eda en peligro concreto los bienes jur\u00eddicos tutelados \u00a0(salud p\u00fablica, seguridad p\u00fablica y orden econ\u00f3mico). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues \u00a0bien, la sola naturaleza de la \u00fanica \u00a0censura \u00a0que \u00a0formula \u00a0el \u00a0demandante \u00a0(infracci\u00f3n directa) permite suponer que \u00a0admite \u00a0las \u00a0conclusiones probatorias que en relaci\u00f3n a los hechos investigados \u00a0expuso \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0Ello \u00a0no \u00a0admite duda alguna porque la sustentaci\u00f3n del \u00a0recurso \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a desarrollar una cuesti\u00f3n de puro derecho seg\u00fan la cual \u00a0el \u00a0fallador \u00a0habr\u00eda desconocido l\u00ednea jurisprudencial de esta Corporaci\u00f3n en \u00a0cuanto \u00a0 a \u00a0 que \u00a0 s\u00f3lo \u00a0los \u00a0excesos \u00a0insignificantes \u00a0pod\u00edan \u00a0desvirtuar \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0porte \u00a0de \u00a0estupefacientes. \u00a0A m\u00e1s de eso, de \u00a0manera \u00a0expresa \u00a0en \u00a0el \u00a0libelo se reconoci\u00f3 uno de los fundamentos probatorios \u00a0m\u00e1s esenciales de la decisi\u00f3n impugnada: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026), \u00a0para el caso de JOHN HENRY MONTOYA \u00a0BUSTAMANTE, \u00a0la \u00a0defensa \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0carga de demostrar su condici\u00f3n de \u00a0adicto \u00a0a \u00a0la marihuana que fue una de las sustancias con la que fue sorprendido \u00a0(tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0le incaut\u00f3 0.8 gramos de coca\u00edna y sus derivados), a trav\u00e9s de \u00a0su \u00a0 \u00a0propia \u00a0 \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 de \u00a0 testimonios \u00a0 rendidos \u00a0 por \u00a0 algunos \u00a0familiares. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, a continuaci\u00f3n se exponen \u00a0esos \u00a0m\u00ednimos \u00a0f\u00e1cticos fundamentales para la resoluci\u00f3n del caso y sobre los \u00a0cuales no existe discusi\u00f3n alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sentencia de primera instancia: \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0todo \u00a0lo cual se debe concluir que las \u00a0citadas \u00a0 pruebas, \u00a0analizadas \u00a0individual \u00a0y \u00a0en \u00a0conjunto \u00a0permiten \u00a0demostrar \u00a0fehacientemente la adicci\u00f3n del procesado. (\u2026). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Restan \u00a0por \u00a0verificar \u00a0lo \u00a0atinente \u00a0a la \u00a0finalidad \u00a0de \u00a0consumo de la droga incautada (\u2026). Y al efecto, encontramos que \u00a0los \u00a0polic\u00edas, \u00a0testigos \u00a0presenciales de los hechos, manifestaron que el lugar \u00a0donde \u00a0fue capturado John Henry es reconocido por ser utilizado por fumadores de \u00a0marihuana, \u00a0y \u00a0que al capturado no lo vieron vendiendo o distribuyendo esa droga \u00a0a \u00a0t\u00edtulo \u00a0alguno \u00a0y s\u00ed fum\u00e1ndola. Y adicionado a ello, se tiene que la droga \u00a0incautada \u00a0estaba \u00a0en su estado original, es decir, no hab\u00eda sido dosificada en \u00a0cigarrillos \u00a0o \u00a0porcionada \u00a0en \u00a0forma \u00a0alguna; \u00a0el \u00a0procesado es una persona con \u00a0arraigo \u00a0familiar, \u00a0social \u00a0y \u00a0laboral, \u00a0no tiene antecedentes judiciales (\u2026). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego, en segunda instancia: \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026), \u00a0debe \u00a0advertirse \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0considerarse \u00a0que \u00a0obre ning\u00fan elemento de juicio que ubique al procesado en un \u00a0contexto \u00a0de \u00a0tr\u00e1fico, \u00a0comercializaci\u00f3n \u00a0o suministro de los estupefacientes; \u00a0que \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0establecida \u00a0es \u00a0compatible con que sea un consumidor, como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0en \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0los \u00a0agentes \u00a0de la Polic\u00eda Nacional que \u00a0realizaron \u00a0la \u00a0captura, \u00a0Lisandro Ib\u00e1\u00f1ez Hern\u00e1ndez y V\u00edctor Alfonso Cadavid \u00a0Sierra, \u00a0fueron \u00a0contestes \u00a0en \u00a0indicar \u00a0que observaron al procesado consumiendo \u00a0marihuana \u00a0en \u00a0un \u00a0lugar \u00a0boscoso \u00a0donde \u00a0habitualmente \u00a0se consume este tipo de \u00a0sustancias \u00a0y \u00a0que \u00a0lo \u00a0vieron \u00a0cuando \u00a0arroj\u00f3 \u00a0una \u00a0bolsa \u00a0pl\u00e1stica \u00a0donde se \u00a0encontraba \u00a0 el \u00a0estupefaciente; \u00a0adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0ex \u00a0agente \u00a0Ib\u00e1\u00f1ez \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0advirti\u00f3 \u00a0que \u00a0en \u00a0el lugar donde fue capturado el acusado se consume marihuana \u00a0pero \u00a0no \u00a0se \u00a0expende. \u00a0Adicionalmente, \u00a0de \u00a0modo \u00a0objetivo \u00a0se encuentra que la \u00a0sustancia \u00a0estaba \u00a0en un solo volumen de modo que ser\u00eda dispendioso dedicarla a \u00a0la \u00a0 microventa \u00a0pues \u00a0las \u00a0dosis \u00a0no \u00a0estar\u00edan \u00a0debidamente \u00a0separadas. \u00a0Estas \u00a0circunstancias \u00a0son \u00a0indicativas \u00a0de \u00a0que \u00a0la cantidad de alucin\u00f3geno se ten\u00eda \u00a0como \u00a0dosis \u00a0de \u00a0aprovisionamiento \u00a0para \u00a0el \u00a0consumo \u00a0del \u00a0acusado, quien en su \u00a0testimonio \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0trabaja \u00a0como maestro de construcci\u00f3n, vive con su \u00a0madre, \u00a0dos \u00a0hermanos \u00a0y \u00a0dos \u00a0sobrinas, \u00a0es adicto a la marihuana desde que era \u00a0ni\u00f1o \u00a0y \u00a0su \u00a0adicci\u00f3n \u00a0es \u00a0constante \u00a0por lo que ha ido a varias instituciones \u00a0buscando \u00a0 ayuda; \u00a0pero \u00a0no \u00a0ha \u00a0sido \u00a0posible \u00a0superar \u00a0su \u00a0padecimiento. \u00a0Esta \u00a0situaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0ratificada \u00a0por \u00a0sus \u00a0hermanas \u00a0Luz \u00a0\u00c1ngela y Luz Mery Montoya \u00a0Bustamante, \u00a0 \u00a0y \u00a0 su \u00a0 se\u00f1ora \u00a0 madre \u00a0 Teresa \u00a0 de \u00a0 Jes\u00fas \u00a0 Bustamante \u00a0 de \u00a0Montoya. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0partir \u00a0de \u00a0los \u00a0pasajes \u00a0transcritos se \u00a0pueden relievar como supuestos f\u00e1cticos probados los siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Que JOHN HENRY MONTOYA BUSTAMANTE\u00a0 \u00a0realiz\u00f3 \u00a0la \u00a0conducta \u00a0t\u00edpica \u00a0de \u00a0portar \u00a0o \u00a0llevar \u00a0consigo \u00a0estupefacientes \u00a0(marihuana) \u00a0en \u00a0cantidad \u00a0de 52 gramos, la cual es superior al tope establecido \u00a0en la Ley 30 de 1986 como dosis personal que es de 20 gramos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Que \u00a0la \u00a0droga \u00a0que \u00a0llevaba consigo el \u00a0procesado \u00a0era \u00a0para \u00a0su \u00a0propio \u00a0consumo, lo cual se infiri\u00f3 a partir de otros \u00a0hechos \u00a0probados \u00a0como \u00a0fueron: \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0personal de consumidor habitual \u00a0(adicto), \u00a0el \u00a0lugar \u00a0en donde fue capturado es reconocido por esa actividad (no \u00a0como \u00a0punto de expendio o venta), la pr\u00e1ctica efectiva de consumo en la que fue \u00a0sorprendido \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 autoridad \u00a0 policiva, \u00a0la \u00a0cantidad \u00a0de \u00a0droga \u00a0no \u00a0fue \u00a0significativa \u00a0atendiendo \u00a0su \u00a0condici\u00f3n de farmacodependiente (no super\u00f3 en 2 \u00a0veces \u00a0la \u00a0dosis \u00a0permitida) \u00a0y \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la droga en una porci\u00f3n \u00a0individualizada (no fraccionada o dividida). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 las \u00a0cosas, \u00a0la \u00a0conducta \u00a0t\u00edpica \u00a0realizada \u00a0por \u00a0JOHN \u00a0JAIRO \u00a0MONTOYA \u00a0BUSTAMANTE al portar marihuana en cantidad \u00a0superior \u00a0a \u00a0la \u00a0prefijada \u00a0por \u00a0el \u00a0legislador \u00a0como dosis personal, no tuvo la \u00a0potencialidad \u00a0de \u00a0generar \u00a0riesgo \u00a0de \u00a0lesi\u00f3n \u00a0ni a la salud ni a la seguridad \u00a0p\u00fablicas \u00a0ni \u00a0mucho \u00a0menos al orden econ\u00f3mico y social, por cuanto la conducta \u00a0indudablemente \u00a0persegu\u00eda \u00a0satisfacer \u00a0su \u00a0propia \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0consumo \u00a0y no \u00a0finalidades \u00a0de \u00a0tr\u00e1fico. \u00a0Es m\u00e1s, en la sentencia y en la misma sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso, \u00a0se \u00a0reconoci\u00f3 no solo la condici\u00f3n de consumidor del procesado, \u00a0pues \u00a0inclusive era esa la actividad que desarrollaba cuando fue capturado, sino \u00a0la \u00a0de \u00a0adicto, la cual demanda no la respuesta punitiva del Estado sino, por el \u00a0contrario, \u00a0la \u00a0protecci\u00f3n \u00a0especial de la que es merecedor seg\u00fan el art\u00edculo \u00a049 \u00a0de \u00a0la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica a trav\u00e9s de medidas administrativas de orden \u00a0profil\u00e1ctico, terap\u00e9uticas y pedag\u00f3gicas.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0la sentencia impugnada no \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0en cuanto a la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0para \u00a0la \u00a0conducta \u00a0juzgada; \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0se \u00a0ajust\u00f3 \u00a0plenamente \u00a0al \u00a0entendimiento \u00a0que \u00a0en esa materia debe \u00a0prevalecer, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo ya expuesto. Por tal raz\u00f3n, la providencia impugnada no \u00a0ser\u00e1 objeto de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. Reflexi\u00f3n final \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0adelante, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0General de la \u00a0Naci\u00f3n, \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional \u00a0y \u00a0los \u00a0\u00f3rganos de polic\u00eda judicial deber\u00e1n \u00a0dirigir \u00a0su persecuci\u00f3n hacia los verdaderos traficantes de narc\u00f3ticos que son \u00a0quienes \u00a0lesionan \u00a0o \u00a0ponen \u00a0en \u00a0peligro \u00a0efectivamente \u00a0los \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos \u00a0tutelados. \u00a0En \u00a0cambio, \u00a0a los consumidores habr\u00e1n de brindarles la protecci\u00f3n \u00a0reforzada \u00a0a \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0est\u00e1n \u00a0obligados \u00a0por \u00a0ser todas ellas autoridades \u00a0estatales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0lo anterior no implica que el \u00a0consumidor \u00a0que incurra en conductas de tr\u00e1fico il\u00edcito de estupefacientes, no \u00a0pueda \u00a0ser judicializado, porque en ese proceder s\u00ed trasciende su fuero interno \u00a0afectando \u00a0los \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos de la salud p\u00fablica, la seguridad p\u00fablica y \u00a0el orden socioecon\u00f3mico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0si bien la Fiscal\u00eda a la hora de \u00a0demostrar, \u00a0como le corresponde por ostentar la carga de la prueba en el proceso \u00a0penal, \u00a0cada \u00a0uno de los presupuestos de la conducta punible, se beneficia de la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0legal de antijuridicidad propia de los delitos de peligro abstracto \u00a0como \u00a0es \u00a0el \u00a0Tr\u00e1fico, fabricaci\u00f3n y porte de estupefaciente; lo cierto es que \u00a0el \u00a0tratamiento \u00a0diferenciador \u00a0impuesto \u00a0a \u00a0nivel \u00a0constitucional, as\u00ed como la \u00a0racionalizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0poder \u00a0punitivo \u00a0y \u00a0de \u00a0la actividad judicial, imponen un \u00a0mayor \u00a0rigor \u00a0en el acopio de elementos de conocimiento previo a la formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0imputaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0permitan \u00a0o ratificar o desvirtuar la presunci\u00f3n de \u00a0lesividad \u00a0de \u00a0conductas \u00a0como el porte o la tenencia, pues lo contrario implica \u00a0el \u00a0irrazonable y desproporcionado inicio de causas cuya prosperidad depender\u00eda \u00a0casi \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0exclusivamente \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0capacidad \u00a0 \u00a0probatoria \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0contraparte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0todo \u00a0caso, \u00a0con base en la valoraci\u00f3n \u00a0razonada \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas o medios de conocimiento legalmente aportados por las \u00a0partes, \u00a0ser\u00e1 \u00a0al \u00a0juez a quien corresponder\u00e1 decidir si en evento de porte de \u00a0estupefaciente \u00a0se \u00a0acredit\u00f3, \u00a0o \u00a0la \u00a0antijur\u00eddica \u00a0finalidad de tr\u00e1fico o la \u00a0leg\u00edtima \u00a0de \u00a0consumo, \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0que \u00a0adopte \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n que \u00a0corresponda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D E C I S I \u00d3 N \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la \u00a0 Corte \u00a0 Suprema \u00a0 de \u00a0 Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica \u00a0y por autoridad de ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 CASAR \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0 impugnada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 delegado \u00a0 de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0General \u00a0de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 \u00a0 \u00a0notif\u00edquese \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA DEL ROSARIO GONZ\u00c1LEZ MU\u00d1OZ \u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0<\/p>\n<p>EYDER PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0<\/p>\n<p>Nubia Yolanda Nova Garc\u00eda \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado: \u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO FERNANDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>Radicado: Cas. 42.617 \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0respeto \u00a0que \u00a0me merece el criterio \u00a0mayoritario, \u00a0expreso \u00a0las \u00a0razones por las cuales salvo parcialmente el voto en \u00a0la decisi\u00f3n adoptada en el proceso con radicaci\u00f3n 42.617. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0porte \u00a0de \u00a0droga \u00a0o \u00a0sustancias \u00a0alucin\u00f3genas \u00a0para \u00a0el \u00a0consumo, \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de la Sala ha \u00a0venido \u00a0declarando \u00a0que la conducta es at\u00edpica cuando la cantidad no supera los \u00a0montos \u00a0se\u00f1alados \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a02, \u00a0literal \u00a0k) \u00a0de la Ley 30 de 1986; es \u00a0t\u00edpica \u00a0pero \u00a0no \u00a0antijur\u00eddica si hay un exceso insignificante y en los dem\u00e1s \u00a0casos es antijur\u00eddica y procede el juicio de culpabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0comparto \u00a0la soluci\u00f3n dogm\u00e1tica que se \u00a0ofrece \u00a0en \u00a0la \u00a0l\u00ednea \u00a0jurisprudencial \u00a0citada, \u00a0dadas \u00a0las \u00a0modificaciones que \u00a0introdujo \u00a0al \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico el Acto Legislativo 02 de 2009, que en lo \u00a0pertinente dispuso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0porte \u00a0y \u00a0el \u00a0consumo \u00a0de \u00a0sustancias \u00a0estupefacientes \u00a0 o \u00a0 sicotr\u00f3picas \u00a0 est\u00e1 \u00a0 prohibido, \u00a0 salvo \u00a0 prescripci\u00f3n \u00a0m\u00e9dica. \u00a0Con \u00a0fines \u00a0preventivos y rehabilitadores la \u00a0ley \u00a0establecer\u00e1 \u00a0medidas \u00a0y tratamientos administrativos de orden pedag\u00f3gico, \u00a0profil\u00e1ctico \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0terap\u00e9utico \u00a0 \u00a0para \u00a0 las \u00a0 personas \u00a0 que \u00a0 consuman \u00a0 \u00a0dichas \u00a0 \u00a0sustancias. \u00a0 El \u00a0sometimiento \u00a0a esas medidas y tratamientos requiere el consentimiento informado \u00a0del adicto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conforme al mandato constitucional citado el \u00a0porte \u00a0de \u00a0una \u00a0cantidad de droga compatible exclusivamente con el prop\u00f3sito de \u00a0consumo \u00a0es \u00a0una conducta penalmente at\u00edpica, mientras que si se desvirt\u00faa ese \u00a0ingrediente \u00a0subjetivo \u00a0o \u00a0finalidad \u00a0espec\u00edfica, \u00a0la \u00a0acci\u00f3n corresponde a la \u00a0ilicitud \u00a0descrita \u00a0en el art\u00edculo 376 del C.P., modificado por el art\u00edculo 11 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 1453 de 2011, pues sin ese \u00e1nimo de ingesta tal proceder pasa a ser \u00a0propio \u00a0del \u00a0tr\u00e1fico, distribuci\u00f3n o fabricaci\u00f3n de la sustancia il\u00edcita que \u00a0se lleve consigo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 antecedentes \u00a0 jur\u00eddicos \u00a0de \u00a0orden \u00a0internacional \u00a0e \u00a0interno referidos, el argumento hist\u00f3rico que sirvi\u00f3 para la \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0se \u00a0introdujo \u00a0con \u00a0el \u00a0acto \u00a0legislativo \u00a02 \u00a0de \u00a02009, \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0gramatical, \u00a0sistem\u00e1tica \u00a0y \u00a0final\u00edsima \u00a0de \u00a0las \u00a0normas \u00a0que \u00a0regulan \u00a0el tr\u00e1fico de drogas o sustancias que producen dependencia conllevan a \u00a0la \u00a0ineludible \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta de los consumidores o adictos que \u00a0porten \u00a0o \u00a0lleven \u00a0consigo sustancias con esa espec\u00edfica finalidad (ingrediente \u00a0subjetivo \u00a0t\u00e1cito \u00a0del tipo penal) no pueden ser judicializados por la justicia \u00a0penal, \u00a0su \u00a0proceder \u00a0es de competencia de las autoridades administrativas de la \u00a0Salud \u00a0y \u00a0los \u00a0Gobiernos \u00a0Municipales, \u00a0Departamentales \u00a0y Nacional, dado que el \u00a0art\u00edculo \u00a049 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta Pol\u00edtica que modific\u00f3 el acto legislativo en cita \u00a0solamente autoriz\u00f3 para que en esos casos se obrara as\u00ed. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0consumidor \u00a0ocasional o permanente y el \u00a0adicto \u00a0a \u00a0las \u00a0drogas \u00a0no \u00a0son \u00a0delincuentes, \u00a0son \u00a0enfermos. A partir del acto \u00a0legislativo \u00a002 \u00a0de \u00a02009, \u00a0dado el ingrediente subjetivo t\u00e1cito establecido en \u00a0esta \u00a0normatividad, \u00a0la \u00a0sustancia \u00a0portada \u00a0para \u00a0el \u00a0consumo \u00a0personal \u00a0no \u00a0es \u00a0delictiva, \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0y autoridad competente para adelantar el tr\u00e1mite \u00a0administrativo \u00a0en \u00a0esos casos es el Ministerio de Salud y solamente podr\u00e1n ser \u00a0sometidos a medidas educativas, profil\u00e1cticas o terap\u00e9uticas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cualquier \u00a0cantidad de droga portada con un \u00a0fin \u00a0distinto \u00a0al \u00a0consumo \u00a0corresponde \u00a0a la descripci\u00f3n t\u00edpica del delito de \u00a0tr\u00e1fico, \u00a0fabricaci\u00f3n \u00a0o \u00a0tenencia \u00a0de \u00a0sustancias de que trata la Ley 1453 de \u00a02011 \u00a0y \u00a0por ley de los contrarios la sustancia portada con el \u00fanico prop\u00f3sito \u00a0del \u00a0consumo personal es una conducta que no tiene reproche criminal, de ella se \u00a0ocupan las autoridades de la salud. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0cantidad \u00a0de \u00a0sustancia \u00a0la determina la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0consumidor, si dadas las circunstancias del caso estos conceptos \u00a0no \u00a0son \u00a0compatibles \u00a0no \u00a0se \u00a0est\u00e1 \u00a0frente \u00a0a un consumidor en la forma como lo \u00a0regula \u00a0con \u00a0car\u00e1cter \u00a0administrativo \u00a0el \u00a0Acto \u00a0Legislativo \u00a002 \u00a0de \u00a02009 para \u00a0aqu\u00e9llos, \u00a0por ello la cantidad de sustancia debe ser para la ingesta personal, \u00a0pues solamente as\u00ed no se afecta el derecho ajeno a la salud. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La \u00a0dosis \u00a0personal \u00a0comprende \u00a0la \u00a0de \u00a0aprovisionamiento, \u00a0la \u00a0prevista en Colombia en la Ley 30 de 1986 no excluye una \u00a0cantidad \u00a0mayor. La porci\u00f3n que no se opone al prop\u00f3sito de consumo depende de \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n personal y el grado de dependencia del consumidor o adicto que se \u00a0logre \u00a0 demostrar \u00a0 con \u00a0diferentes \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0(pericial, \u00a0documental, \u00a0testimonial, ectra). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 la \u00a0 anterior \u00a0 consideraci\u00f3n \u00a0tiene \u00a0importante \u00a0incidencia los criterios actualizados de la ciencia y que conforme a \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0posibiliten \u00a0determinar que la cantidad que se lleva consigo es \u00a0para \u00a0el \u00a0consumo \u00a0y \u00a0no \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0una \u00a0finalidad \u00a0distinta. Por citar un \u00a0ejemplo, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Supremo \u00a0de Espa\u00f1a en la sentencia 1778 del 1\u00b0 y 21 de \u00a0noviembre \u00a0de 2003 asumi\u00f3 los criterios del Instituto Nacional de Toxicolog\u00eda, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual \u00a0un \u00a0consumidor \u00a0habitual \u00a0adquiere \u00a0cantidades para el consumo \u00a0personal \u00a0 para \u00a05 \u00a0d\u00edas \u00a0en \u00a0las \u00a0siguientes \u00a0proporciones: \u00a0Hero\u00edna \u00a03 \u00a0grs, \u00a0Coca\u00edna7,5 \u00a0grs., \u00a0Marihuana 100 grs., Hach\u00eds 25 grs., LSD 3 mgrs., Anfetamina \u00a0900 mgrs., MDMA\u00a0 1.440 mgrs. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0pol\u00edtica criminal que sustent\u00f3 la Ley \u00a030 \u00a0de \u00a01986 \u00a0no fue prohijada integralmente por el Acto Legislativo 02 de 2009. \u00a0En \u00a0la \u00a0primera \u00a0el consumo era sancionado penalmente (art\u00edculo 51 \u00eddem) y con \u00a0el \u00a0segundo \u00a0se \u00a0despenaliz\u00f3 \u00a0y \u00a0la prohibici\u00f3n pas\u00f3 a ser competencia de las \u00a0autoridades \u00a0de \u00a0Salud \u00a0mediante procedimientos administrativos, en la que no se \u00a0pueden \u00a0imponer \u00a0sanciones \u00a0penales \u00a0sino \u00a0medias \u00a0que ayuden al paciente y a su \u00a0familia a superar o tratar la situaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0comprender \u00a0el cambio anunciado baste \u00a0referir \u00a0el \u00a0criterio \u00a0hist\u00f3rico \u00a0de \u00a0interpretaci\u00f3n de la ley penal que est\u00e1 \u00a0contenido \u00a0en \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0expresadas \u00a0por el legislador colombiano al \u00a0aprobar el ordenamiento jur\u00eddico vigente en la materia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 el \u00a0 examen \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 normatividad \u00a0correspondiente al Acto Legislativo 02 de 2009 y se dijo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se \u00a0puede \u00a0apreciar, \u00a0la \u00a0parte \u00a0que \u00a0hemos \u00a0 \u00a0 subrayado\u00a0 \u00a0 \u00a0pone \u00a0 \u00a0claros\u00a0 \u00a0l\u00edmites\u00a0 \u00a0al legislador\u00a0 en el sentido\u00a0 de\u00a0 que las medidas \u00a0que\u00a0 \u00a0se \u00a0llegaren a imponer ser\u00e1n de car\u00e1cter pedag\u00f3gico, profil\u00e1ctico \u00a0y \u00a0terap\u00e9utico\u00a0 \u00a0y \u00a0en \u00a0ning\u00fan caso\u00a0 penales, es decir que ser\u00eda la \u00a0misma \u00a0Constituci\u00f3n\u00a0 \u00a0la \u00a0que \u00a0prohibir\u00eda\u00a0 \u00a0imponer \u00a0penas\u00a0 \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0 estrictamente\u00a0 \u00a0 penal \u00a0 o \u00a0como \u00a0reproche\u00a0 \u00a0a \u00a0un \u00a0delito \u00a0consistentes\u00a0 en medidas restrictivas de la libertad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0criterio \u00a0expresado est\u00e1 avalado en la \u00a0sentencia \u00a0C-574 de 2011, as\u00ed como por la Ley 1453 de 2011 y la sentencia C-491 \u00a0de \u00a02012 \u00a0que estudi\u00f3 la asequibilidad de la citada Ley, y que en lo pertinente \u00a0puntualiz\u00f3:. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cen \u00a0el \u00a0entendido \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0porte de \u00a0sustancia \u00a0 estupefaciente, \u00a0 psicotr\u00f3pica \u00a0 o \u00a0droga \u00a0sint\u00e9tica \u00a0en \u00a0cantidad \u00a0considerada \u00a0como dosis para uso personal, no se encuentra comprendido dentro de \u00a0la \u00a0 descripci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 \u201ctr\u00e1fico, \u00a0fabricaci\u00f3n \u00a0y \u00a0porte \u00a0de \u00a0estupefaciente\u201d \u00a0previsto \u00a0en \u00a0esta \u00a0disposici\u00f3n, \u00a0y por ende no se encuentra \u00a0penalizada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el estudio de la Ley 1566 de 31 de julio \u00a0de \u00a02014 \u00a0se \u00a0distingui\u00f3 \u00a0entre \u00a0el \u00a0consumidor, \u00a0el \u00a0abusador \u00a0y \u00a0el \u00a0adicto a \u00a0estupefacientes \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0psicotr\u00f3picos, \u00a0 a \u00a0 quienes \u00a0 trata \u00a0 como \u00a0 enfermos, \u00a0indic\u00e1ndose: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0 conclusi\u00f3n \u00a0 quien \u00a0consume \u00a0sustancias \u00a0 psicoactivas \u00a0 de \u00a0 forma \u00a0 habitual \u00a0o \u00a0espor\u00e1dica, \u00a0no \u00a0 \u00a0puede \u00a0 \u00a0considerarse \u00a0 \u00a0como \u00a0 un \u00a0 delincuente \u00a0o \u00a0una \u00a0persona \u00a0que \u00a0se \u00a0debe \u00a0aislar \u00a0de la sociedad porque en \u00a0realidad \u00a0se trata es de un ser humano en situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0enfermedad con un tipo de sintomatolog\u00eda que lo \u00a0hace \u00a0ser \u00a0dependiente \u00a0a \u00a0diferentes \u00a0tipos \u00a0de \u00a0estupefacientes y que por ende \u00a0merece \u00a0de \u00a0toda \u00a0la atenci\u00f3n en salud por parte del Estado, consideraci\u00f3n que \u00a0se \u00a0 sustenta \u00a0 en \u00a0 lo \u00a0 anteriormente \u00a0 expuestos \u00a0 que \u00a0 resalta \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0Constitucional.\u201d17 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La sentencia C- 491 de 2012 cita como factor \u00a0cuantitativo \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a02\u00b0, \u00a0literal j) de la Ley 30 de 1986, alusi\u00f3n que \u00a0constituye \u00a0un \u00a0obiter \u00a0dicta \u00a0en dicha decisi\u00f3n, pues el tema de la demanda de \u00a0inconstitucionalidad \u00a0no se ce\u00f1\u00eda a determinar la cantidad que representaba la \u00a0dosis \u00a0personal, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0la \u00a0fijaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ese \u00a0criterio \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0 conforme \u00a0 a \u00a0 sus \u00a0 propias \u00a0ense\u00f1anzas \u00a0no \u00a0es \u00a0de \u00a0obligado \u00a0acatamiento, \u00a0m\u00e1xime cuando ese juicio esta sustentado en un error de pol\u00edtica \u00a0criminal \u00a0al \u00a0acoger \u00a0el \u00a0de la Ley 30 de 1986 que no es el recogido por el acto \u00a0Legislativo 02 de 2009. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0las \u00a0legislaciones \u00a0en las que el porte \u00a0para \u00a0el \u00a0consumo \u00a0es delito, los excesos de esa dosis se pueden resolver si son \u00a0m\u00ednimos \u00a0en \u00a0el campo de la antijuridicidad material. En Colombia esa soluci\u00f3n \u00a0resulta \u00a0inaplicable \u00a0a partir del Acto Legislativo 02 de 2009, que despenaliz\u00f3 \u00a0el \u00a0porte \u00a0para el consumo personal, por lo que toda cantidad que no sea con ese \u00a0prop\u00f3sito, \u00a0en cualquier cantidad pasa a ser tr\u00e1fico o fabricaci\u00f3n prohibida, \u00a0\u00e9sta \u00a0ya \u00a0no es una acci\u00f3n de bagatela y la negaci\u00f3n de la antijuridicidad de \u00a0este \u00a0\u00faltimo \u00a0obrar \u00a0depende \u00a0entonces \u00a0de \u00a0la \u00a0comprobaci\u00f3n \u00a0de alguna de las \u00a0causales de justificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las categor\u00edas que estructuran la conducta \u00a0punible \u00a0 est\u00e1n \u00a0definidas \u00a0en \u00a0nuestro \u00a0medio \u00a0en \u00a0sus \u00a0elementos, \u00a0conceptos, \u00a0contenidos \u00a0y \u00a0estructura, \u00a0de tal forma que el juicio de tipicidad positivo, no \u00a0puede \u00a0generar \u00a0juicios \u00a0concluyentes \u00a0de \u00a0antijuridicidad ni estos conllevar el \u00a0establecimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0culpabilidad. \u00a0Y, ello es as\u00ed porque la autonom\u00eda que \u00a0genera \u00a0 la \u00a0 diferente \u00a0 composici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0tipicidad, \u00a0antijuridicidad \u00a0y \u00a0culpabilidad \u00a0 no \u00a0 desnaturaliza \u00a0la \u00a0funci\u00f3n \u00a0arm\u00f3nica \u00a0que \u00a0cumplen \u00a0en \u00a0la \u00a0estructuraci\u00f3n del delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De lo que viene de decirse se colige que en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0no \u00a0se \u00a0presume \u00a0la \u00a0tipicidad, ni la antijuridicidad, ni la \u00a0culpabilidad, \u00a0 sus \u00a0 elementos \u00a0 se \u00a0 deben \u00a0 demostrar \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No se puede presumir que la conducta re\u00fane \u00a0una \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0del \u00a0delito, \u00a0porque \u00a0nuestro \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0proscribe \u00a0la responsabilidad objetiva e impone la carga de la prueba \u00a0a \u00a0la Fiscal\u00eda. Una cosa es el r\u00e9gimen probatorio en el proceso penal, del que \u00a0hacen \u00a0parte las presunciones y otra muy diferente los contenidos dogm\u00e1ticos de \u00a0las \u00a0categor\u00edas que componen conceptualmente la conducta p\u00fablica. Por ello, se \u00a0insiste, \u00a0en \u00a0cada \u00a0caso \u00a0se \u00a0deben \u00a0probar \u00a0los \u00a0elementos \u00a0que \u00a0integran \u00a0cada \u00a0categor\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respetuosamente, \u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO FERNANDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0<\/p>\n<p>Fecha ut supra \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 El 17 \u00a0de abril de 2012. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 (i) \u00a0Que \u00a0el \u00a0concepto y la regulaci\u00f3n de la dosis personal prevista en el art\u00edculo \u00a02\u00ba, \u00a0literal \u00a0j), \u00a0de \u00a0la Ley 30 de 1986 contin\u00faa vigente; (ii) Que en caso de \u00a0porte \u00a0de \u00a0sustancias \u00a0prohibidas \u00a0en cantidad de baja significaci\u00f3n es preciso \u00a0analizar \u00a0su relevancia penal a partir de la antijuridicidad material; (iii) Que \u00a0el \u00a0 porte, \u00a0 tr\u00e1fico \u00a0 o \u00a0 fabricaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0estupefacientes \u00a0para \u00a0fines \u00a0de \u00a0comercializaci\u00f3n \u00a0son \u00a0conductas antijur\u00eddicas a\u00fan si la cantidad sea igual o \u00a0inferior \u00a0a \u00a0la \u00a0dosis \u00a0personal; \u00a0(iv) \u00a0Que \u00a0cantidades \u00a0insignificantes \u00a0o \u00a0no \u00a0desproporcionadas \u00a0destinadas \u00a0al \u00a0consumo \u00a0no \u00a0afectan \u00a0el bien jur\u00eddico de la \u00a0salud \u00a0p\u00fablica; \u00a0y \u00a0(v) \u00a0Que a pesar de la prohibici\u00f3n introducida por el Acto \u00a0Legislativo \u00a002 \u00a0de \u00a02009 y de la modificaci\u00f3n dispuesta por el art\u00edculo 11 de \u00a0la \u00a0Ley \u00a01453 \u00a0de \u00a02011, \u00a0es \u00a0posible \u00a0tener \u00a0por \u00a0impune el consumo en la dosis \u00a0personal o en cantidades ligeramente superiores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Luis \u00a0Fernando Rey Huidobro, El delito\u2026, ob. cit.,\u00a0 p\u00e1gina 25. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Andrew \u00a0von \u00a0Hirsch, \u00a0El concepto de bien jur\u00eddico y el principio del da\u00f1o, en \u00a0\u201cLa \u00a0teor\u00eda \u00a0del \u00a0bien jur\u00eddico\u201d, Madrid, Marcial Pons, 2007, p\u00e1ginas 38, \u00a039, 45 y 46. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 En el \u00a0art\u00edculo \u00a03\u00ba \u00a0de \u00a0la Convenci\u00f3n, denominado Delitos y Sanciones, su art\u00edculo \u00a02\u00ba \u00a0dispone: \u00a0\u201cA reserva de sus principios constitucionales y a los conceptos \u00a0fundamentales \u00a0de \u00a0su \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico, cada una de las Partes adoptar\u00e1 \u00a0las \u00a0medidas \u00a0que sean necesarias para tipificar como delitos penales conforme a \u00a0su \u00a0derecho \u00a0interno, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0cometan \u00a0intencionalmente, \u00a0la \u00a0posesi\u00f3n, la \u00a0adquisici\u00f3n \u00a0o el cultivo de estupefacientes o sustancias sicotr\u00f3picas para el \u00a0consumo \u00a0personal \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0lo dispuesto en la Convenci\u00f3n de 1961, en la \u00a0Convenci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 1961 \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 forma \u00a0 enmendada \u00a0 o \u00a0 en \u00a0el \u00a0Convenio \u00a0de \u00a01971\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u201cAl \u00a0efecto \u00a0oportuno \u00a0resulta \u00a0se\u00f1alar que en el presente asunto no solamente no se \u00a0acredit\u00f3, \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0se \u00a0intent\u00f3 \u00a0arrimar prueba alguna sobre la pregonada \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0consumidor \u00a0habitual \u00a0de \u00a0sustancias \u00a0estupefacientes, \u00a0menos de \u00a0adicto a las mismas por parte del se\u00f1or \u2026\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0Sentencia \u00a0C-420 \u00a0de \u00a02002: \u201cEn cuanto a ello hay que decir que hay una amplia \u00a0gama \u00a0 de \u00a0 derechos \u00a0 interferidos \u00a0 por \u00a0 el \u00a0narcotr\u00e1fico. \u00a0Inicialmente \u00a0la \u00a0tipificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0tr\u00e1fico \u00a0de \u00a0estupefacientes \u00a0se \u00a0lig\u00f3 \u00a0a \u00a0la necesidad de \u00a0proteger un bien jur\u00eddico en particular, la salud p\u00fablica, (\u2026). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0luego \u00a0ese \u00a0\u00e1mbito de protecci\u00f3n se \u00a0ampli\u00f3 \u00a0al \u00a0punto \u00a0que \u00a0hoy \u00a0ya \u00a0no se trata s\u00f3lo de un tipo penal orientado a \u00a0proteger \u00a0la \u00a0salud \u00a0p\u00fablica \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0seguridad p\u00fablica y el orden \u00a0econ\u00f3mico y social.\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0\u201cPara \u00a0que una conducta t\u00edpica sea punible se requiere que lesione o ponga en \u00a0peligro, \u00a0sin \u00a0justa \u00a0causa, \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico \u00a0tutelado \u00a0por la ley.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0\u201cPara \u00a0 que \u00a0una \u00a0conducta \u00a0sea \u00a0punible \u00a0se \u00a0requiere \u00a0que \u00a0lesione \u00a0o \u00a0ponga \u00a0efectivamente en peligro, \u00a0sin \u00a0 \u00a0justa \u00a0 \u00a0causa, \u00a0 \u00a0el \u00a0 bien \u00a0 jur\u00eddicamente \u00a0 tutelado \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0penal.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 As\u00ed \u00a0se \u00a0manifest\u00f3: \u201c6. Como se recordar\u00e1, con providencia del 3 de septiembre de \u00a02003 \u00a0la Corte admiti\u00f3 de modo discrecional la demanda excepcional de casaci\u00f3n \u00a0porque \u00a0encontr\u00f3, \u00a0de \u00a0un lado, que en cuanto a la aplicaci\u00f3n del principio de \u00a0lesividad \u00a0frente \u00a0a \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0peligro \u00a0abstracto \u00a0no hab\u00eda suficiente \u00a0doctrina \u00a0jurisprudencial, \u00a0pues \u00a0el \u00a0antecedente \u00a0citado \u00a0en \u00a0la demanda hac\u00eda \u00a0referencia \u00a0a \u00a0un \u00a0presupuesto \u00a0f\u00e1ctico bien diferente al que es objeto de este \u00a0proceso \u00a0y, \u00a0de \u00a0otro, porque en el libelo se mencion\u00f3 la necesidad de fijar el \u00a0alcance \u00a0de \u00a0la \u00a0efectiva \u00a0puesta \u00a0en \u00a0peligro a que se refiere el nuevo c\u00f3digo \u00a0penal en su art\u00edculo 11.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0\u201cEn \u00a0los \u00a0tipos \u00a0de peligro debe considerarse la mayor o menor cercan\u00eda de la \u00a0conducta \u00a0peligrosa al bien jur\u00eddico protegido. Cuando el peligro es remoto, el \u00a0bien \u00a0no \u00a0se \u00a0halla amenazado en forma concreta, y lo que en realidad se castiga \u00a0es \u00a0 la \u00a0 mera \u00a0desobediencia \u00a0o\u00a0 \u00a0violaci\u00f3n \u00a0formal \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0con \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0acci\u00f3n \u00a0inocua \u00a0en \u00a0si \u00a0(sic) misma. En estos eventos la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0de causalidad entre la conducta prohibida y la actividad delictiva es \u00a0enteramente \u00a0contingente, \u00a0y \u00a0la afirmaci\u00f3n de la existencia de dicha relaci\u00f3n \u00a0s\u00f3lo \u00a0puede \u00a0corresponder a la elecci\u00f3n discrecional que realiza el legislador \u00a0en \u00a0forma \u00a0anticipada, \u00a0y \u00a0el \u00a0juez \u00a0frente \u00a0al \u00a0caso concreto, entre m\u00faltiples \u00a0opciones; \u00a0en \u00a0\u00faltima \u00a0instancia, \u00a0la \u00a0potencialidad \u00a0da\u00f1ina \u00a0que \u00a0encierra la \u00a0conducta \u00a0se \u00a0juzga \u00a0realizable a partir de consideraciones que involucran no al \u00a0acto mismo sino a su autor.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0\u201c5.4.3. \u00a0En \u00a0lo \u00a0que \u00a0respecta \u00a0a \u00a0la \u00a0definici\u00f3n \u00a0de \u00a0\u201cprohibici\u00f3n\u201d, el \u00a0Diccionario \u00a0de \u00a0la Real Academia Espa\u00f1ola lo define como \u201cel vedar o impedir \u00a0el \u00a0uso o ejecuci\u00f3n de algo\u201d. Este concepto de prohibici\u00f3n se diferenciar\u00eda \u00a0del \u00a0concepto \u00a0de \u00a0\u201cpenalizaci\u00f3n\u201d \u00a0que \u00a0se \u00a0define \u00a0desde el punto de vista \u00a0jur\u00eddico \u00a0como \u00a0\u201cel tipificar como delito o falta una determinada conducta\u201d \u00a0y \u00a0desde el uso com\u00fan como \u201cel imponer una sanci\u00f3n o castigo\u201d. Teniendo en \u00a0cuenta \u00a0lo \u00a0anterior, la norma no ir\u00eda en contra del precedente de la Sentencia \u00a0C-221 \u00a0de \u00a01994 \u00a0y \u00a0las \u00a0Sentencias \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte Suprema sobre antijuridicidad \u00a0material \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 llamada \u00a0 \u201cdosis \u00a0de \u00a0aprovisionamiento\u201d, \u00a0ya \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0tratar\u00eda \u00a0de \u00a0penalizar \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, sino de \u00a0prohibir. \u00a0(\u2026)\u201d. \u00a0(Negritas \u00a0por \u00a0fuera del texto \u00a0original). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0Cfr. \u00a0http:\/\/www.drugpolicy.org\/news\/2014\/03\/united-nations-criminal-sanctions-drug-use-are-not-beneficial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0http:\/\/apps.who.int\/iris\/bitstream\/10665\/128048\/1\/9789241507431_eng.pdf?ua=1&amp;ua=1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15http:\/\/www.unodc.org\/documents\/colombia\/2014\/Julio\/Estudio_de_Consumo_UNODC.pdf, \u00a0 b\u00fasqueda \u00a0 del \u00a08 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02014.\u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0tambi\u00e9n \u00a0resultados \u00a0en \u00a0Revista \u00a0Semana, \u00a0Edici\u00f3n \u00a01683, del 3 al 10 de agosto de 2014, \u00a0Bogot\u00e1, p\u00e1g. 44. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>16 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 http:\/\/www.elespectador.com\/noticias\/actualidad\/aumenta-america-tendencia-de-despenalizar-consumo-perso-articulo-456512.\u00a0 B\u00fasqueda de agosto 8 de 2014. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>17 \u00a0Informe\u00a0 \u00a0de ponencia para el segundo debate de proyecto de ley 279 de 2011 \u00a0C\u00e1mara y 111 de 2010 Senado. Gaceta\u00a0 214. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 SP15519-2014 \u00a0 Radicaci\u00f3n N\u00b0 42617. \u00a0 Aprobado acta No. 385. \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., doce (12) de noviembre de dos \u00a0mil catorce (2014). \u00a0\u00a0 V I S T O S \u00a0 La \u00a0 \u00a0Corte \u00a0dicta \u00a0el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[],"class_list":["post-30056","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-22"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30056","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30056"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30056\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30056"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30056"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30056"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}