{"id":29731,"date":"2023-09-13T14:12:31","date_gmt":"2023-09-13T14:12:31","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap874-201442173\/"},"modified":"2023-09-13T14:12:31","modified_gmt":"2023-09-13T14:12:31","slug":"ap874-201442173","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap874-201442173\/","title":{"rendered":"AP874-2014(42173)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CORTE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>EYDER PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente \u00a0<\/p>\n<p>AP874-2014 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n N\u00b0. 42173 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado acta N\u00b0. 53) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., veintis\u00e9is (26) de febrero de \u00a0dos mil catorce (2014). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte \u00a0examina los presupuestos de orden \u00a0l\u00f3gico, \u00a0jur\u00eddico y argumentativo de la demanda de casaci\u00f3n presentada por el \u00a0defensor \u00a0de Jes\u00fas Mar\u00eda Sarrias Cuellar y \u00a0Gregorio \u00a0Manrique \u00a0Cabrera \u00a0contra la sentencia del Tribunal Superior de Neiva, proferida el 9 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02013, en virtud de la cual confirm\u00f3, con alguna modificaci\u00f3n, la \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a02\u00b0 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Garz\u00f3n y conden\u00f3 a los \u00a0nombrados por el delito de fraude procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LOS HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0 sintetizados \u00a0as\u00ed \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0agosto \u00a0de \u00a02005 la se\u00f1ora Olga Salazar \u00a0Vargas \u00a0present\u00f3 \u00a0denuncia \u00a0penal \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0indic\u00f3 \u00a0que su hermano Gustavo \u00a0Salazar \u00a0Vargas \u00a0quien \u00a0sufre \u00a0de \u00a0esquizofrenia \u00a0y no es una persona capaz para \u00a0realizar \u00a0transacciones \u00a0civiles \u00a0o \u00a0comerciales, suscribi\u00f3 una letra de cambio \u00a0por \u00a0$7.200.000.oo \u00a0a favor del se\u00f1or Jes\u00fas Mar\u00eda Sarrias Cuellar, quien a su \u00a0vez, \u00a0la \u00a0endos\u00f3 \u00a0en \u00a0propiedad al se\u00f1or Gregorio Manrique Cabrera, el cual la \u00a0endos\u00f3 \u00a0en \u00a0procuraci\u00f3n \u00a0a \u00a0su \u00a0hijo \u00a0y \u00a0abogado \u00a0Eduardo Manrique Ruiz, quien \u00a0instaur\u00f3 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0ejecutiva, \u00a0que \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0por \u00a0reparto \u00a0al Juzgado \u00a0Primero \u00a0Civil \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Garz\u00f3n, \u00a0despacho \u00a0que \u00a0despu\u00e9s de adelantar el \u00a0tr\u00e1mite correspondiente emiti\u00f3 sentencia en contra del ejecutado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0la \u00a0denuncia, \u00a0el \u00a0t\u00edtulo \u00a0valor se \u00a0suscribi\u00f3 \u00a0para \u00a0garantizar \u00a0el \u00a0pago \u00a0de \u00a0unas \u00a0acreencias \u00a0originadas \u00a0en una \u00a0supuesta \u00a0relaci\u00f3n laboral entre Gustavo Salazar Vargas y Jes\u00fas Mar\u00eda Sarrias \u00a0Cuellar, \u00a0que \u00a0nunca \u00a0existi\u00f3, pues aunque aquel es propietario del predio 3 de \u00a0la \u00a0 \u00a0 finca \u00a0 \u00a0\u2018Nueva \u00a0Zelandia\u2019 \u00a0ubicada \u00a0en \u00a0el \u00a0municipio \u00a0de \u00a0El Agrado, desde el 27 de mayo de 2001 ese inmueble fue arrendado \u00a0al \u00a0 se\u00f1or \u00a0 Javier \u00a0Alexis \u00a0Delgado \u00a0Tovar, \u00a0y \u00a0que \u00a0todo \u00a0se \u00a0trat\u00f3 \u00a0de \u00a0una \u00a0confabulaci\u00f3n \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0defraudar \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0intereses \u00a0 \u00a0econ\u00f3micos \u00a0 de \u00a0 su \u00a0hermano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Jes\u00fas \u00a0Mar\u00eda \u00a0Sarrias \u00a0Cuellar \u00a0y \u00a0Gregorio \u00a0Manrique \u00a0Cabrera \u00a0fueron escuchados en indagatoria y, \u00a0mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a011 de marzo de 2009, la Fiscal\u00eda 23 Seccional de La \u00a0Plata \u00a0los \u00a0llam\u00f3 a juicio por el concurso heterog\u00e9neo de los delitos de abuso \u00a0de \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0inferioridad y fraude procesal, conforme a su tipificaci\u00f3n \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0251, \u00a0inciso \u00a02\u00b0, \u00a0y \u00a0453 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa decisi\u00f3n fue confirmada el 22 de febrero \u00a0de \u00a0 2010 \u00a0 por \u00a0 la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a02\u00aa \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Neiva2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Finalizada la audiencia p\u00fablica, el 16 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02011 \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a02\u00b0 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Garz\u00f3n profiri\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0condenatoria \u00a0 \u00a0 \u00a0contra \u00a0 \u00a0 Sarrias \u00a0Cuellar \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0Manrique \u00a0Cabrera, \u00a0tras \u00a0hallarlos \u00a0penalmente responsables, en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0coautores, \u00a0de los punibles por los que fueron acusados3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Les impuso 74 meses de prisi\u00f3n, multa de 402 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos legales mensuales vigentes y 68 meses de inhabilitaci\u00f3n para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas. As\u00ed mismo, los conden\u00f3 a \u00a0pagar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0perjuicios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 materiales4 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0morales5 \u00a0 en \u00a0forma \u00a0solidaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El \u00a0Tribunal Superior de Neiva, en fallo \u00a0del \u00a09 \u00a0de \u00a0mayo de 2013, al resolver la apelaci\u00f3n propuesta por el defensor de \u00a0los \u00a0procesados, \u00a0declar\u00f3 la extinci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0y \u00a0la \u00a0consecuente cesaci\u00f3n de procedimiento a \u00a0favor \u00a0de \u00a0los \u00a0acusados por el injusto de abuso de condiciones de inferioridad, \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 acci\u00f3n6 y, por consiguiente, modific\u00f3 \u00a0las \u00a0penas \u00a0impuestas \u00a0en primera instancia, para dejar, tanto la principal como \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 accesoria, \u00a0 \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 \u00a060 \u00a0 \u00a0 \u00a0meses7. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. El mismo profesional interpuso recurso de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0 de \u00a0 identificar \u00a0 los \u00a0 sujetos \u00a0intervinientes \u00a0y de sintetizar la situaci\u00f3n f\u00e1ctica, la actuaci\u00f3n procesal y \u00a0las \u00a0 pruebas \u00a0practicadas, \u00a0el \u00a0censor \u00a0propone \u00a0cuatro \u00a0cargos \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0\u00ablos numerales 2 y 3 del art\u00edculo 181 de la ley 906 \u00a0de \u00a02004, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley sustancial por error de hecho, por \u00a0falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0 existencia, \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0 y \u00a0 falso \u00a0raciocinio\u00bb8. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos son sus fundamentos: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Primero: \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley \u00a0sustancial \u00a0 por \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 hecho, \u00a0 consistente \u00a0 en \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0el \u00a0inicio \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0 judiciales \u00a0 han \u00a0 tenido \u00a0 una \u00a0 actitud \u00a0hostil \u00a0frente \u00a0a \u00a0sus \u00a0representados. \u00a0Como \u00a0al resolver situaci\u00f3n jur\u00eddica, el Fiscal no apreci\u00f3 la \u00a0totalidad \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, fue recusado y retirado del proceso. Luego, el Juez \u00a0del \u00a0conocimiento \u00a0neg\u00f3 \u00a0la \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0nulidad elevada por la defensa y el \u00a0Tribunal fall\u00f3 sin valorar todo el material probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El derecho a la defensa de sus prohijados se \u00a0vio \u00a0lesionado \u00a0porque \u00a0durante todo el devenir procesal ellos expresaron que no \u00a0intentaban \u00a0demostrar la incapacidad mental de Gustavo Salazar Vargas al momento \u00a0de \u00a0firmar \u00a0el \u00a0t\u00edtulo valor, sino que, a pesar de sus limitaciones ps\u00edquicas, \u00a0siempre \u00a0llev\u00f3 \u00a0una \u00a0vida activa a nivel de negocios, como se logr\u00f3 probar con \u00a0las \u00a0anotaciones \u00a0del \u00a0certificado de tradici\u00f3n y con diversos testimonios. Sin \u00a0embargo, \u00a0estos \u00a0\u00faltimos \u00a0no \u00a0fueron \u00a0evaluados \u00a0por los falladores en su justa \u00a0medida y solo se citaron ef\u00edmeramente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0los \u00a0relatos \u00a0ofrecidos por: \u00a0Genaro \u00a0Chavarro \u00a0Mosquera, \u00a0Alfonso Morales, Gabriel Chaux Campos, Felix Ramiro \u00a0Sandino \u00a0Garc\u00eda, \u00a0Hernando \u00a0Mendoza Vargas, Abraham Bastidas, Reinaldo Vargas y \u00a0Trujillo \u00a0Vargas, quienes narraron haber visto a Gustavo Salazar Vargas cargando \u00a0le\u00f1a en la finca y contratar personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0 se \u00a0 tuvieron \u00a0 en \u00a0 cuenta \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0rendidas \u00a0por Alfredo Trujillo Betancourt y Gustavo Duarte Parra, \u00a0que \u00a0daban \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0desde \u00a0el \u00a0a\u00f1o 2005 Gloria In\u00e9s y Olga Salazar Vargas \u00a0estaban \u00a0enteradas \u00a0que su hermano Gustavo hab\u00eda suscrito una letra de cambio y \u00a0que se adelantaba un proceso ejecutivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0ignor\u00f3 \u00a0lo \u00a0narrado \u00a0por Bol\u00edvar Tovar \u00a0Parra, \u00a0 \u00a0 quien \u00a0 \u00a0dio \u00a0 \u00a0fe \u00a0 \u00a0sobre \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0profesi\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0tinterillo, \u00a0 desempe\u00f1ada \u00a0por \u00a0Gustavo \u00a0durante muchos a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0mencionada \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0los juzgadores \u00a0afect\u00f3 \u00a0el derecho de defensa de sus representados y trasgredi\u00f3 los art\u00edculos \u00a05, \u00a0 7, \u00a0 15 \u00a0 y \u00a0 26 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a02004 \u00a0por \u00a0lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De los elementos probatorios referidos surge \u00a0que \u00a0Gustavo Salazar Vargas tuvo siempre una vida activa, era conductor, compr\u00f3 \u00a0y \u00a0vendi\u00f3 \u00a0tierras \u00a0y \u00a0s\u00f3lo \u00a0para \u00a0no pagar una deuda, sus hermanas decidieron \u00a0formular \u00a0la \u00a0denuncia \u00a0mentirosa \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0cobrador. \u00a0A \u00a0pesar \u00a0de \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0consignadas \u00a0en \u00a0la \u00a0querella, \u00a0los jueces decidieron otorgarle \u00a0credibilidad en desmedro de los derechos de los procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0 \u00a0 trat\u00e1ndose \u00a0 \u00a0 de \u00a0responsabilidad \u00a0por \u00a0hechos \u00a0ajenos, \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos del C\u00f3digo Civil, las \u00a0hermanas \u00a0de Gustavo debieron estar pendientes de los actos de \u00e9l e impedir que \u00a0con ellos afectara a terceros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No se pudo ejercer la defensa t\u00e9cnica ni la \u00a0material \u00a0porque tanto la fiscal\u00eda como los jueces evadieron hacer un an\u00e1lisis \u00a0serio \u00a0y \u00a0profundo sobre los argumentos del defensor. El Tribunal, en los folios \u00a015 \u00a0 a \u00a019 \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0fraccion\u00f3 \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0expuestos \u00a0en \u00a0la \u00a0alzada \u00a0\u2013no \u00a0especifica-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0desconocieron \u00a0los principios rectores y \u00a0ello vicia de nulidad todo lo actuado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 Segundo. \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0 indirecta \u00a0 de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0distorsi\u00f3n, \u00a0cercenamiento, \u00a0adici\u00f3n \u00a0y \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0del contenido de las \u00a0siguientes pruebas: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0El \u00a0primer \u00a0dictamen \u00a0m\u00e9dico \u00a0legal \u00a0practicado \u00a0a Gustavo Salazar Vargas, hecho por Medicina Legal, Seccional Huila, \u00a0donde \u00a0se le diagnostic\u00f3 esquizofrenia paranoide y se le dictamin\u00f3 incapacidad \u00a0absoluta para manejar y administrar los bienes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Segunda \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0hecha \u00a0al \u00a0mismo \u00a0individuo \u00a0por \u00a0un perito adscrito a Medicina Legal, Seccional Tolima, en el que \u00a0se \u00a0dictamin\u00f3 \u00a0que \u00a0por \u00a0momentos \u00a0es \u00a0incoherente \u00a0y \u00a0la \u00a0esquizofrenia \u00a0se le \u00a0calific\u00f3 \u00a0a\u00f1os \u00a0atr\u00e1s, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0firm\u00f3 la letra encontr\u00e1ndose \u00a0enfermo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esas pruebas se colige que hay duda, pues \u00a0no \u00a0se \u00a0sabe \u00a0si la limitaci\u00f3n de Gustavo es permanente o relativa y, por ende, \u00a0si \u00a0tiene \u00a0momentos \u00a0de \u00a0lucidez. \u00a0Tal \u00a0incertidumbre \u00a0no \u00a0fue \u00a0aclarada por los \u00a0falladores, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0pasaron \u00a0por alto aspectos importantes y, en su af\u00e1n de \u00a0condenar, \u00a0ignoraron \u00a0criterios \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica al valorar las pruebas que \u00a0favorec\u00edan \u00a0a \u00a0Gustavo, \u00a0Olga \u00a0y \u00a0Gloria \u00a0In\u00e9s Salazar Vargas y poca atenci\u00f3n \u00a0pusieron \u00a0a \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0que \u00a0beneficiaban \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados, es decir, a las \u00a0citadas \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 cargo \u00a0 anterior. \u00a0 A \u00a0 estas \u00a0 \u00faltimas \u00a0 se \u00a0 les \u00a0 rest\u00f3 \u00a0credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los dict\u00e1menes mencionados no son confiables \u00a0para \u00a0probar la condici\u00f3n mental de Gustavo y para endilgar, as\u00ed, el delito de \u00a0abuso \u00a0de \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0inferioridad. \u00a0Hay \u00a0sospecha \u00a0si \u00a0para el momento de \u00a0suscripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0letra de cambio aqu\u00e9l gozaba de capacidad para comprender \u00a0sus \u00a0 \u00a0actos, \u00a0 ya \u00a0 que \u00a0 los \u00a0 incapaces \u00a0 relativos \u00a0 tienen \u00a0 instantes \u00a0 de \u00a0sensatez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0juzgadores inaplicaron el precepto 7 de \u00a0la Ley 906 de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0rendida \u00a0por \u00a0Gustavo \u00a0fue \u00a0acogida \u00a0en \u00a0su \u00a0totalidad, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que en el proceso no se demostr\u00f3 que \u00a0padeciera \u00a0incapacidad \u00a0absoluta \u00a0o \u00a0relativa, \u00a0lo \u00a0que \u00a0era \u00a0indispensable para \u00a0valorarla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 Tercero. \u00a0Violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial por error de \u00a0hecho, \u00a0al \u00a0haber \u00a0derivado \u00a0el \u00a0juzgador, del medio probatorio, deducciones que \u00a0contravienen reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0pruebas \u00a0sobre las que recay\u00f3 el error \u00a0son \u00a0los \u00a0tres contratos de arrendamiento de dos lotes de terreno pertenecientes \u00a0al \u00a0predio \u00a0Nueva \u00a0Zelandia, \u00a0de \u00a0propiedad \u00a0de \u00a0Gustavo \u00a0y Gloria In\u00e9s Salazar \u00a0Vargas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que en dichos negocios aparece \u00a0claramente \u00a0que \u00a0los \u00a0nombrados \u00a0act\u00faan \u00a0como arrendatarios, la fiscal\u00eda y los \u00a0jueces \u00a0tergiversaron \u00a0su \u00a0contenido \u00a0para \u00a0sostener \u00a0que la firma de la \u00faltima \u00a0respalda \u00a0el \u00a0del \u00a0primero. \u00a0Adem\u00e1s, en los alegatos manifest\u00f3 que aquellos no \u00a0prueban \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0explotaci\u00f3n \u00a0del \u00a0predio \u00a0Nueva \u00a0Zelandia \u00a0por parte de \u00a0Gustavo, \u00a0motivo por el cual no es posible pensar que el aprovechamiento que del \u00a0mismo \u00a0 obtuvo \u00a0 aqu\u00e9l, \u00a0 con \u00a0la \u00a0ayuda \u00a0de \u00a0Sarrias \u00a0Cuellar, \u00a0 \u00a0haya \u00a0 \u00a0podido \u00a0 \u00a0interferir \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0estipulado \u00a0 \u00a0en \u00a0 esos \u00a0contratos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0punible \u00a0de \u00a0abuso \u00a0de \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0inferioridad \u00a0requiere, \u00a0para \u00a0su \u00a0configuraci\u00f3n, que se haya obtenido provecho \u00a0propio \u00a0o \u00a0ajeno \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0un \u00a0hecho il\u00edcito, y el cobro que Sarrias \u00a0 Cuellar \u00a0 hizo \u00a0 a \u00a0Gustavo \u00a0no \u00a0constituye \u00a0beneficio \u00a0il\u00edcito, \u00a0sino \u00a0el \u00a0producto \u00a0de \u00a0una \u00a0relaci\u00f3n laboral \u00a0existente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de la denuncia y lo \u00a0afirmado \u00a0por \u00a0Gloria \u00a0In\u00e9s \u00a0en \u00a0su testimonio e indica que con ello no se pudo \u00a0demostrar \u00a0c\u00f3mo \u00a0ella \u00a0y Olga proteg\u00edan a su hermano y menos si velaban por su \u00a0bienestar, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos resid\u00edan fuera del \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Garz\u00f3n, \u00a0de donde emerge que aqu\u00e9l viv\u00eda solo. Lo expuesto fue \u00a0corroborado \u00a0por \u00a0Hermelinda \u00a0Trujillo, \u00a0quien en su testimonio destac\u00f3 la vida \u00a0desordenada \u00a0y \u00a0solitaria \u00a0de Gustavo. No obstante, el Tribunal distorsion\u00f3 esa \u00a0prueba (cita apartes del fallo, folio 37). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0 extra\u00f1o \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0resulte contundente lo depuesto \u00a0por \u00a0las \u00a0hermanas, \u00a0porque \u00a0ellas \u00a0no \u00a0lograron \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0forma en que se \u00a0ocupaban \u00a0de \u00a0Gustavo. Es m\u00e1s, si sab\u00edan de la condici\u00f3n mental de \u00e9ste, han \u00a0debido \u00a0adoptar \u00a0medidas \u00a0para \u00a0que con su actuar no se afectara a terceros. Esa \u00a0responsabilidad, \u00a0en \u00a0los t\u00e9rminos del art\u00edculo 2347 del C\u00f3digo Civil, no fue \u00a0estudiada \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores y, seg\u00fan Genaro Chavarro Mosquera, Gloria In\u00e9s \u00a0estaba enterada de que su colateral contrataba trabajadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 \u00a0Cuarto \u00a0(subsidiario). \u00a0 Violaci\u00f3n \u00a0 indirecta \u00a0 de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n de la Ley 599 de \u00a02000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como los hechos ocurrieron en vigencia de la \u00a0normativa \u00a0referida \u00a0y \u00a0la Ley 906 de 2004 no hab\u00eda entrado a regir en el Huila \u00a0para \u00a0esa \u00e9poca, \u00abel presente caso debe ser regulado \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ley \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 anterior\u00bb9. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0las penas \u00a0principal \u00a0y \u00a0accesoria \u00a0impuestas \u00a0a sus representados deben adecuarse a la Ley \u00a0599 \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 890 \u00a0 y \u00a0 a \u00a0 la \u00a0906 \u00a0de \u00a02004, \u00a0por \u00a0ser \u00a0\u00e9stas \u00a0m\u00e1s \u00a0restrictivas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0Manrique Cabrera \u00a0no se le puede internar en centro penitenciario porque \u00a0tiene \u00a065 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0edad y se encuentra gravemente enfermo, tal como consta en \u00a0los \u00a0documentos \u00a0que \u00a0aporta \u00a0con \u00a0la \u00a0demanda. \u00a0Por \u00a0tal \u00a0raz\u00f3n, solicita que, \u00a0conforme \u00a0al art\u00edculo 1 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, en concordancia con \u00a0los \u00a0numerales \u00a01 \u00a0y \u00a03 \u00a0del \u00a0362 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de 2000, se le reconozca la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0 condicional \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ejecuci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0pena \u00a0o \u00a0la \u00a0prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0afirmando \u00a0que, \u00a0si \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0hubiese \u00a0atendido \u00a0las normas sustanciales referidas en los cargos expuestos, la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0ser\u00eda \u00a0absolutoria \u00abcon la determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0hermanas OLGA y GLORIA INES SALAZAR VARGAS como responsables civilmente \u00a0del \u00a0actuar \u00a0de \u00a0su hermano GUSTAVO SALAZAR VARGAS\u00bb10. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0\u00abcasaci\u00f3n \u00a0parcial \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia\u00bb11 \u00a0se requiere para garantizar \u00a0los \u00a0derechos \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0y \u00a0unificar \u00a0jurisprudencia \u00a0relativa \u00a0a \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0 civil \u00a0 o \u00a0penal \u00a0derivada \u00a0de \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0negocios \u00a0jur\u00eddicos \u00a0 \u00a0con \u00a0 personas \u00a0 incapaces \u00a0 cuya \u00a0 interdicci\u00f3n \u00a0 no \u00a0 ha \u00a0 sido \u00a0declarada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0que case parcialmente el \u00a0fallo para, en su reemplazo, dictar uno absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0inadmitir\u00e1 \u00a0la demanda porque no \u00a0cumple \u00a0con \u00a0los \u00a0requerimientos de orden formal y sustancial exigidos en la Ley \u00a0600 de 2000 (art\u00edculos 205 y 212). Estas son las razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0adelantado \u00a0contra \u00a0Sarrias Cuellar y \u00a0 Manrique \u00a0 Cabrera \u00a0 se \u00a0ci\u00f1\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0lineamientos \u00a0 previstos \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a02000 \u00a0\u2013dada \u00a0 la \u00a0 fecha \u00a0 de \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos-, \u00a0lo \u00a0que \u00a0impone \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n se \u00a0promueva \u00a0 \u00a0 conforme \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 las \u00a0 \u00a0 causales \u00a0 \u00a0 establecidas \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0dicho \u00a0ordenamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente, \u00a0es evidente el desatino \u00a0del \u00a0censor \u00a0cuando \u00a0propone \u00a0los \u00a0cargos \u00a0al \u00a0amparo de los numerales 2 y 3 del \u00a0art\u00edculo \u00a0181 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004 \u00a0y enuncia como normas vulneradas las \u00a0contempladas en el \u00faltimo estatuto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0De acuerdo con lo previsto en el inciso \u00a01\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0205 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 2000, el recurso \u00a0extraordinario \u00a0procede \u00a0contra \u00a0las \u00a0sentencias proferidas en segunda instancia \u00a0por \u00a0los \u00a0tribunales \u00a0superiores \u00a0de \u00a0distrito \u00a0judicial y por el Tribunal Penal \u00a0Militar \u00a0cuando se prosiga por delitos que tengan se\u00f1alada pena privativa de la \u00a0libertad cuyo m\u00e1ximo exceda de ocho (8) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0evento \u00a0de \u00a0que el fallo de segunda \u00a0instancia \u00a0no cumpla con los presupuestos descritos, el legislador facult\u00f3 a la \u00a0Corte \u00a0para que, de manera excepcional, admita las demandas que se ajusten a los \u00a0requisitos \u00a0legales \u00a0siempre que lo considere necesario para el desarrollo de la \u00a0jurisprudencia o para garantizar derechos fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, en tales casos, el actor debe \u00a0exponer \u00a0con \u00a0claridad y suficiencia los motivos por los cuales considera que la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0reclama \u00a0es necesaria para cumplir con las finalidades descritas \u00a0y, obviamente, para solucionar el asunto propuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0ocasi\u00f3n, \u00a0los \u00a0procesados fueron \u00a0llamados \u00a0a \u00a0juicio por los punibles de abuso de las condiciones de inferioridad \u00a0y \u00a0fraude \u00a0procesal, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0su \u00a0tipificaci\u00f3n \u00a0legal \u00a0hecha \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0251, inciso 2\u00ba, y 453 del C\u00f3digo Penal12, \u00a0que prev\u00e9n penas de 2 a 5 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0de 5 a 8 a\u00f1os de prisi\u00f3n, respectivamente, y con fundamento en ellas \u00a0los \u00a0falladores impusieron la sanci\u00f3n. Por consiguiente, era imperioso acudir a \u00a0la casaci\u00f3n discrecional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0impugnante \u00a0olvid\u00f3 tal requerimiento y \u00a0aunque \u00a0al \u00a0finalizar \u00a0su \u00a0escrito hace alguna menci\u00f3n al respecto, cuando dice \u00a0que \u00a0requiere \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0para \u00a0garantizar los derechos de los \u00a0procesados \u00a0y \u00a0unificar \u00a0jurisprudencia \u00a0en \u00a0punto de la responsabilidad civil o \u00a0penal \u00a0derivada \u00a0de \u00a0los \u00a0negocios \u00a0que realizar personas que tienen incapacidad \u00a0pero \u00a0no \u00a0han \u00a0sido declaradas interdictas, ello se qued\u00f3 en un mero enunciado. \u00a0Ning\u00fan desarrollo argumentativo exhibi\u00f3 para sustentar su aserto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0habilitar esta v\u00eda, con la finalidad \u00a0de \u00a0desarrollar \u00a0la jurisprudencia, es imperioso que el impugnante exponga, as\u00ed \u00a0sea \u00a0de \u00a0forma \u00a0sucinta \u00a0pero \u00a0con \u00a0precisi\u00f3n \u00a0e idoneidad, los motivos por los \u00a0cuales \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0debe intervenir en el asunto, ya sea para proveer un \u00a0pronunciamiento \u00a0con \u00a0criterio \u00a0de \u00a0autoridad \u00a0respecto \u00a0de \u00a0un \u00a0tema \u00a0jur\u00eddico \u00a0especial, \u00a0bien \u00a0para unificar posturas conceptuales o actualizar la doctrina, o \u00a0para \u00a0abordar \u00a0un \u00a0t\u00f3pico a\u00fan no desarrollado, \u00abcon \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0indicar \u00a0de qu\u00e9 manera la decisi\u00f3n solicitada tiene la utilidad \u00a0simult\u00e1nea \u00a0de \u00a0brindar \u00a0soluci\u00f3n \u00a0al \u00a0asunto \u00a0y a la par servir de gu\u00eda a la \u00a0actividad \u00a0judicial\u00bb \u00a0(CSJ \u00a0AP, \u00a026 \u00a0sep. \u00a02007, Rad. \u00a028184). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0es \u00a0admisible, \u00a0como \u00a0ocurre \u00a0en \u00a0esta \u00a0ocasi\u00f3n, \u00a0que \u00a0el \u00a0actor \u00a0haga una simple referencia a un determinado tema, sin \u00a0siquiera \u00a0plantear \u00a0el \u00a0problema jur\u00eddico que encierra ni prevenir la necesidad \u00a0de \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala. \u00a0Era \u00a0necesario \u00a0que \u00a0expusiera, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de \u00a0argumentos \u00a0 consistentes, \u00a0 si \u00a0 su \u00a0 objetivo \u00a0era \u00a0actualizarla, \u00a0unificarla, \u00a0elaborarla \u00a0 frente \u00a0 a \u00a0un \u00a0supuesto \u00a0a\u00fan \u00a0no \u00a0tratado, \u00a0o \u00a0fijar \u00a0el \u00a0alcance \u00a0interpretativo de alguna disposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0si pretend\u00eda asegurar la garant\u00eda \u00a0de \u00a0derechos \u00a0fundamentales, \u00a0debi\u00f3 \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0afectaci\u00f3n, \u00a0se\u00f1alar \u00a0los \u00a0preceptos \u00a0 \u00a0constitucionales \u00a0 correspondientes, \u00a0 e \u00a0 indicar \u00a0 c\u00f3mo \u00a0 fueron \u00a0desconocidos \u00a0por \u00a0el \u00a0fallo recurrido, sin olvidar en todo caso que sus razones \u00a0deben \u00a0guardar \u00a0correspondencia \u00a0con \u00a0los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0proponga. \u00a0Nada \u00a0de ello \u00a0hizo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Como si lo anterior fuera poco, tambi\u00e9n \u00a0fall\u00f3 al proponer y fundamentar las censuras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. \u00a0Al \u00a0inicio \u00a0del libelo el profesional \u00a0afirma \u00a0que \u00a0cuestionar\u00e1 \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0pero incluye \u00a0modalidades \u00a0propias \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n indirecta, lo que, de plano, se muestra \u00a0incorrecto. \u00a0Ello \u00a0se \u00a0refleja \u00a0con \u00a0nitidez en el cargo cuarto, pues a pesar de \u00a0encaminarlo \u00a0por \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0forma \u00a0de \u00a0infracci\u00f3n, denunciando un error de \u00a0hecho, \u00a0aduce \u00a0que \u00a0el \u00a0mismo \u00a0tuvo \u00a0lugar \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, la cual \u00a0corresponde \u00a0justamente \u00a0a \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0maneras \u00a0de trasgredir la ley por v\u00eda \u00a0directa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su \u00a0 escrito \u00a0 carece \u00a0 de \u00a0 estructura \u00a0l\u00f3gico-jur\u00eddica \u00a0y, \u00a0de manera libre, como si se tratara de un alegato m\u00e1s de \u00a0instancia, \u00a0plantea \u00a0toda \u00a0clase \u00a0de reparos sin orden, ni contenido dial\u00e9ctico \u00a0alguno. \u00a0 Lejos \u00a0 de \u00a0 proponer \u00a0 una \u00a0 verdadera \u00a0 controversia \u00a0frente \u00a0a \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0expuestas en la sentencia de segunda instancia, intenta reabrir \u00a0el \u00a0debate \u00a0probatorio \u00a0ya \u00a0agotado, \u00a0solo desde su \u00f3ptica propia y sin solidez \u00a0argumentativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2. \u00a0 Primer \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque el jurista orienta el reproche por la \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, consistente en un falso juicio de existencia, al \u00a0exhibir \u00a0sus \u00a0fundamentos, incluye propuestas ajenas a esa modalidad de censura. \u00a0Ello \u00a0se \u00a0evidencia \u00a0cuando asegura que se lesion\u00f3 el derecho de defensa de los \u00a0acusados \u00a0porque \u00a0los funcionarios que conocieron la instrucci\u00f3n y el juicio no \u00a0hicieron \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0serio \u00a0en \u00a0punto \u00a0de \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0expuestos por la \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0 \u00faltima \u00a0amonestaci\u00f3n \u00a0ha \u00a0debido \u00a0formularla \u00a0 \u00a0 con \u00a0 \u00a0 apoyo \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 causal \u00a0 \u00a0tercera \u00a0 \u00a0\u2013nulidad-, \u00a0concretamente \u00a0por defectos \u00a0en \u00a0la motivaci\u00f3n de la sentencia y atendiendo los requerimientos que para cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0ellos \u00a0exige \u00a0en sede extraordinaria. Por igual v\u00eda, pero en cap\u00edtulo \u00a0aparte, \u00a0ha \u00a0podido \u00a0increpar \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0los principios \u00a0rectores, \u00a0 \u00a0cr\u00edtica \u00a0 \u00a0\u00e9sta \u00a0 \u00a0que, \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0dem\u00e1s, \u00a0 \u00a0tan \u00a0 \u00a0solo \u00a0 qued\u00f3 \u00a0enunciada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resulta totalmente desafortunado enfilar el \u00a0cargo \u00a0por \u00a0un error de hecho y reclamar, en consecuencia, la nulidad de todo lo \u00a0actuado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n desacierta el jurista al cuestionar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0por un falso juicio de existencia por omisi\u00f3n, toda vez que esta \u00a0clase \u00a0de \u00a0infracci\u00f3n \u00a0exige \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador dej\u00f3 de valorar una \u00a0prueba \u00a0que \u00a0materialmente \u00a0se halla dentro de la actuaci\u00f3n, caso en el cual ha \u00a0de \u00a0poner \u00a0de presente la forma en que se materializ\u00f3 ese descuido valoratorio, \u00a0y \u00a0explicar \u00a0c\u00f3mo, \u00a0de no haberse incurrido en el yerro, tanto las imputaciones \u00a0f\u00e1cticas como jur\u00eddicas del fallo habr\u00edan sido distintas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Basta \u00a0una simple mirada a las providencias \u00a0condenatorias \u00a0para \u00a0constatar \u00a0que los varios testimonios que el libelista cita \u00a0para \u00a0sustentar \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, s\u00ed fueron valorados por los \u00a0juzgadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, al momento de recapitular las pruebas \u00a0practicadas, \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0en \u00a0el \u00a0folio 4 de su providencia, relacion\u00f3 tales \u00a0declaraciones \u00a0y \u00a0luego, \u00a0en \u00a0las \u00a0consideraciones, se ocup\u00f3 sobre su contenido \u00a0para \u00a0referirse a los problemas mentales de Gustavo y a las personas que hab\u00edan \u00a0laborado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 finca13. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0t\u00edmidamente el defensor admite que \u00a0esos \u00a0elementos \u00a0fueron \u00a0advertidos \u00a0por \u00a0los \u00a0jueces, \u00a0repara \u00a0en que no fueron \u00a0apreciados \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0su \u00a0 justa \u00a0 medida, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que, \u00a0sin duda, equivoc\u00f3 el camino de censura, en tanto \u00a0tal \u00a0 cr\u00edtica \u00a0no \u00a0se \u00a0ajusta \u00a0a \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0error \u00a0elegida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3. \u00a0 Segundo \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este segmento el impugnante denuncia un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, pero contrariando toda t\u00e9cnica de casaci\u00f3n sobre \u00a0esta \u00a0 forma \u00a0 de \u00a0 error, \u00a0asegura \u00a0que \u00a0el \u00a0mismo \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0por \u00a0distorsi\u00f3n, \u00a0cercenamiento, \u00a0adici\u00f3n \u00a0y \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido \u00a0de la prueba, pero \u00a0ninguna \u00a0concreci\u00f3n \u00a0hizo \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la \u00a0forma \u00a0en \u00a0que tal falla acaeci\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Importa recordarle que sobre esos yerros la \u00a0Sala ha sostenido: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El falso juicio de identidad se caracteriza \u00a0porque \u00a0el \u00a0juez \u00a0tergiversa, \u00a0desdibuja, \u00a0la \u00a0materia \u00a0objetiva \u00a0que compone la \u00a0prueba. \u00a0Esa tergiversaci\u00f3n puede suceder, por ejemplo, porque se le quite algo \u00a0al \u00a0medio; \u00a0se \u00a0le agregue; se le modifique; o, y ah\u00ed tendr\u00eda raz\u00f3n el actor, \u00a0porque se le parcele. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero al demandante le corresponde demostrar \u00a0firmemente, \u00a0sin \u00a0duda \u00a0alguna, \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consiste la falta de identidad que le \u00a0imputa \u00a0al \u00a0juez \u00a0y, \u00a0con \u00a0exactitud, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0qu\u00e9 \u00a0es \u00a0lo \u00a0que \u00a0ha sido \u00a0parcelado\u201d. \u00a0 (CSJ \u00a0 AP, \u00a0 23 \u00a0 feb. \u00a0 2006, \u00a0 Rad. \u00a024101). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estos eventos, no basta simplemente con \u00a0citar \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0sobre \u00a0los \u00a0que recay\u00f3 el error y trascribir su \u00a0contenido, \u00a0sino \u00a0que \u00a0es vital se\u00f1alar de qu\u00e9 manera el fallador tergivers\u00f3, \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0o desfigur\u00f3 el hecho que ellas revelan. Es imperioso ense\u00f1arle a \u00a0la \u00a0Sala que en efecto el sentenciador false\u00f3 las palabras o adulter\u00f3 lo dicho \u00a0por los declarantes o lo contenido en los documentos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0no \u00a0fue el proceder del demandante. Al \u00a0inicio \u00a0de \u00a0su \u00a0exposici\u00f3n \u00a0refiere \u00a0que \u00a0la \u00a0falencia \u00a0tuvo \u00a0lugar \u00a0cuando \u00a0se \u00a0apreciaron \u00a0dos \u00a0dict\u00e1menes \u00a0practicados \u00a0a \u00a0Gustavo \u00a0Salazar \u00a0Vargas, \u00a0pero su \u00a0discrepancia \u00a0no \u00a0reside \u00a0en \u00a0una \u00a0supuesta \u00a0tergiversaci\u00f3n o cercenamiento del \u00a0contenido \u00a0de \u00a0aquellos, \u00a0sino, \u00a0al \u00a0parecer, en que de los mismos no es posible \u00a0determinar \u00a0si \u00a0el \u00a0examinado \u00a0padec\u00eda \u00a0una \u00a0limitaci\u00f3n permanente o relativa, \u00a0aspecto que escapa a esta clase de censuras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0en \u00a0desacuerdo \u00a0con \u00a0las \u00a0inferencias \u00a0l\u00f3gicas \u00a0que \u00a0de \u00a0esos \u00a0medios \u00a0extract\u00f3 \u00a0el \u00a0fallador, \u00a0con \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0a \u00a0las \u00a0que \u00a0arrib\u00f3 \u00a0luego \u00a0de valorar las experticias, ha debido \u00a0proponer \u00a0un cargo por falso raciocinio. Empero, es evidente que con los escasos \u00a0y \u00a0acomodados \u00a0argumentos \u00a0que \u00a0esboza, tampoco podr\u00eda reconocerse este tipo de \u00a0error, \u00a0porque \u00a0ninguna \u00a0regla \u00a0de la experiencia, de la l\u00f3gica o de la ciencia \u00a0exhibe como desconocida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0sus \u00a0m\u00faltiples reparos no \u00a0demuestran \u00a0 m\u00e1s \u00a0que \u00a0desorden \u00a0argumentativo \u00a0e \u00a0ignorancia \u00a0de \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional. \u00a0Obs\u00e9rvese, \u00a0c\u00f3mo, \u00a0a pesar de mencionar desatinos respecto de los \u00a0dict\u00e1menes, \u00a0exhibe \u00a0cuestionamientos \u00a0frente \u00a0a lo narrado por Gustavo, Olga y \u00a0Gloria \u00a0Salazar Vargas, pero esta vez porque al ser valorados sus testimonios se \u00a0ignor\u00f3 la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0que, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0su \u00a0exposici\u00f3n, \u00a0no \u00a0podr\u00eda \u00a0concluirse \u00a0si \u00a0la \u00a0controversia \u00a0se \u00a0dirige \u00a0a \u00a0demostrar que, por los \u00a0resultados \u00a0de \u00a0uno \u00a0y \u00a0otro \u00a0dictamen, \u00a0surg\u00eda \u00a0evidente \u00a0una duda, o si ellos \u00a0carecen \u00a0de \u00a0confiabilidad. \u00a0Tampoco \u00a0se \u00a0muestra \u00a0claro el objeto sobre el cual \u00a0versa \u00a0su \u00a0discrepancia, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0si \u00a0se refiere a la prueba t\u00e9cnica o a los \u00a0testimonios de cargo o de descargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro lado, el jurista intenta convencer \u00a0\u2013sin \u00a0argumentos- que los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0m\u00e9dicos \u00a0no tienen la capacidad suasoria para probar el injusto de \u00a0abuso \u00a0de \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0inferioridad, \u00a0pero \u00a0olvida \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal ces\u00f3 \u00a0procedimiento \u00a0en \u00a0favor \u00a0de \u00a0sus \u00a0representados por prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0 derivada \u00a0 de \u00a0 ese \u00a0 punible, \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 su \u00a0 reproche \u00a0deviene \u00a0inane. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sus \u00a0 planteamientos \u00a0 son \u00a0 totalmente \u00a0desordenados \u00a0y no se acompasan, si quiera con la realidad procesal contenida en \u00a0el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0profesional \u00a0considera \u00a0imprescindible \u00a0determinar \u00a0si \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha en que Gustavo Salazar Vargas firm\u00f3 la letra de \u00a0cambio \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0incapacidad \u00a0permanente o relativa. Sin embargo, tal \u00a0circunstancia, \u00a0no \u00a0fue \u00a0relevante \u00a0para \u00a0el \u00a0ad quem, \u00a0toda \u00a0vez que, tras analizar la totalidad del material \u00a0probatorio \u00a0-no solo los dos dict\u00e1menes tra\u00eddos a colaci\u00f3n por el demandante, \u00a0sino \u00a0la \u00a0historia \u00a0m\u00e9dica emanada de la Cl\u00ednica Monserrat y los testimonios-, \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que, \u00a0si bien para el d\u00eda en que Gustavo suscribi\u00f3 el t\u00edtulo valor \u00a0a\u00fan \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0sido declarado interdicto, lo cierto es que para ese instancia \u00a0era \u00a0evidente \u00a0su \u00a0trastorno \u00a0mental \u00a0que \u00a0limitaba \u00a0su \u00a0capacidad \u00a0intelectual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dijo \u00a0 al \u00a0 respecto \u00a0 el \u00a0 ad quem: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pruebas \u00a0de \u00a0las que se extracta claramente \u00a0que \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Gustavo \u00a0Salazar \u00a0Vargas \u00a0desde \u00a0muy joven le fue diagnosticada \u00a0esquizofrenia \u00a0paranoide \u00a0y \u00a0para \u00a0el 5 de febrero de 2005, cuando suscribi\u00f3 la \u00a0letra \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 cambio \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0$7.2000.000.0014 \u00a0a \u00a0favor \u00a0del se\u00f1or Jes\u00fas \u00a0Sarrias \u00a0Cuellar, no ten\u00eda la lucidez mental suficiente para comprender el acto \u00a0que \u00a0 estaba \u00a0 realizando \u00a0 ni \u00a0 las \u00a0consecuencias \u00a0que \u00a0el \u00a0mismo \u00a0le \u00a0pudiera \u00a0generar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque es cierto que tal solo hasta el 30 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02005, \u00a0se \u00a0declar\u00f3 \u00a0la interdicci\u00f3n del se\u00f1or Gustavo Salazar \u00a0Vargas, \u00a0contrario a lo planteado por los apelantes, esa circunstancia en manera \u00a0alguna \u00a0desvirt\u00faa \u00a0el \u00a0hecho \u00a0que \u00a0para la fecha de suscripci\u00f3n de la letra de \u00a0cambio, \u00a0 presentaba \u00a0 un \u00a0 trastorno \u00a0 mental \u00a0que \u00a0le \u00a0limitaba \u00a0su \u00a0capacidad \u00a0intelectual, \u00a0siendo \u00a0precisamente \u00a0el cobro ejecutivo del t\u00edtulo valor, lo que \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0que \u00a0sus hermanas decidieran tramitar el proceso de interdicci\u00f3n por \u00a0demencia15. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.4. \u00a0 Tercer \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista \u00a0cuestiona \u00a0al juez plural de \u00a0haber \u00a0reca\u00eddo \u00a0en \u00a0un \u00a0falso \u00a0raciocinio, por desconocer la sana cr\u00edtica. Sin \u00a0embargo, \u00a0olvid\u00f3 \u00a0observar \u00a0las exigencias necesarias para una correcta censura \u00a0por esta v\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este yerro tiene lugar cuando en el momento \u00a0de \u00a0hacer \u00a0la \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0racional \u00a0del \u00a0m\u00e9rito de la prueba o al realizar la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0el funcionario se aparta de las reglas de la sana cr\u00edtica \u00a0y, \u00a0como \u00a0consecuencia, \u00a0declara una verdad f\u00e1ctica diversa de la que revela el \u00a0proceso. \u00a0Empero, una adecuada postulaci\u00f3n exige: (i) \u00a0identificar el medio de prueba sobre el que recay\u00f3 el \u00a0error; \u00a0(ii) se\u00f1alar en qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0el \u00a0equ\u00edvoco del fallador al hacer la valoraci\u00f3n cr\u00edtica, para lo \u00a0cual \u00a0debe \u00a0destacar \u00a0qu\u00e9 \u00a0fue \u00a0lo \u00a0que infiri\u00f3 o dedujo, cu\u00e1l fue el m\u00e9rito \u00a0persuasivo \u00a0otorgado y la regla de la l\u00f3gica, la ley de la ciencia o la m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0que \u00a0se \u00a0desconoci\u00f3, \u00a0y \u00a0luego \u00a0s\u00ed acreditar el postulado \u00a0l\u00f3gico, \u00a0el \u00a0aporte \u00a0cient\u00edfico \u00a0correctos \u00a0o \u00a0la \u00a0regla de la experiencia que \u00a0debi\u00f3 \u00a0tenerse \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0para \u00a0la \u00a0adecuada \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, y \u00a0(ii) \u00a0 \u00a0demostrar \u00a0 \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0 del \u00a0 equ\u00edvoco, \u00a0 esto \u00a0 es, \u00a0c\u00f3mo \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0apreciado \u00a0correctamente \u00a0el \u00a0medio de prueba, frente al resto de elementos de convicci\u00f3n, \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la decisi\u00f3n habr\u00eda sido sustancialmente opuesto, obviamente a \u00a0favor de los intereses del recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nada de ello hizo el libelista, pues aunque \u00a0inicialmente \u00a0indica que las pruebas sobre las que recay\u00f3 el error son los tres \u00a0contratos \u00a0de arrendamiento de dos lotes, ninguna menci\u00f3n hizo a la forma c\u00f3mo \u00a0se \u00a0trasgredi\u00f3 \u00a0el \u00a0sistema de persuasi\u00f3n racional y, de manera desarticulada, \u00a0se \u00a0queja \u00a0porque los mismos fueron tergiversados en su contenido, aspecto \u00e9ste \u00a0propio de un falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, sin explicaci\u00f3n, muestra su \u00a0inconformidad \u00a0con la denuncia y lo atestiguado por Gloria In\u00e9s Salazar Vargas, \u00a0pero \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0concretar \u00a0la \u00a0manera \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0materializ\u00f3 \u00a0el \u00a0error. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ser\u00e1 \u00a0tal \u00a0su \u00a0confusi\u00f3n \u00a0que \u00a0nuevamente \u00a0intenta \u00a0justificar la raz\u00f3n por la cual no se configura el punible de abuso de \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0inferioridad, \u00a0injusto \u00a0por \u00a0el \u00a0que, \u00a0como \u00a0se \u00a0expuso, \u00a0no se \u00a0profiri\u00f3 condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desfasado se muestra, adem\u00e1s, cuando busca \u00a0que \u00a0el \u00a0juez \u00a0penal \u00a0se \u00a0ocupe \u00a0de asuntos eminentemente civiles y que adelante \u00a0juicio \u00a0de \u00a0reproche \u00a0por \u00a0el \u00a0actuar de las hermanas de Gustavo Salazar Vargas, \u00a0pues \u00a0este \u00a0no \u00a0fue \u00a0el \u00a0objeto \u00a0de la investigaci\u00f3n penal iniciada, por lo que \u00a0ninguna \u00a0relevancia \u00a0para \u00a0la responsabilidad de los acusados reviste ahondar en \u00a0ese punto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.5. \u00a0 Cuarto \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Son \u00a0varias \u00a0las \u00a0falencias del defensor al \u00a0formular \u00a0 esta \u00a0 censura, \u00a0que \u00a0denomina \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n de la Ley 599 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0una \u00a0parte, \u00a0porque, \u00a0ajustados \u00a0a \u00a0la \u00a0literalidad \u00a0de \u00a0su enunciado, ha debido especificar la modalidad de infracci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 recay\u00f3 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 Tribunal \u00a0 \u00a0 \u2013de \u00a0hecho \u00a0o \u00a0de \u00a0derecho-, pero no lo \u00a0hizo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0podr\u00eda \u00a0entenderse, \u00a0ce\u00f1idos \u00a0al \u00a0inicio \u00a0de \u00a0su \u00a0escrito, que quiso proponer un cargo por violaci\u00f3n directa, por \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0evidente \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de 2000. No obstante, en esta hip\u00f3tesis \u00a0tampoco \u00a0podr\u00eda \u00a0ser \u00a0admitido porque el jurista ignora por completo el devenir \u00a0procesal, \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0proferidas \u00a0y \u00a0las \u00a0consideraciones de los jueces de \u00a0instancia, \u00a0los cuales, para una adecuada postulaci\u00f3n, ha debido aceptarlos sin \u00a0objeci\u00f3n alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala debe insistir, una vez m\u00e1s, en que \u00a0el \u00a0 proceso \u00a0 penal \u00a0 seguido \u00a0contra \u00a0sus \u00a0representados \u00a0se \u00a0rigi\u00f3 \u00a0por \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0contenidas en el C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 2000, no de la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de 2004. Adicionalmente, tal como emerge de los diferentes prove\u00eddos, \u00a0el \u00a0estatuto \u00a0penal \u00a0sustantivo \u00a0que \u00a0gobern\u00f3 la actuaci\u00f3n fue el expedido por \u00a0virtud \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000 y, conforme a la tipificaci\u00f3n punitiva all\u00ed \u00a0establecida, \u00a0 se \u00a0 impusieron \u00a0 las \u00a0penas \u00a0principal \u00a0y \u00a0accesoria16. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0en \u00a0lo \u00a0que toca con la suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de la ejecuci\u00f3n de la pena negada a ambos procesados y la prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0 reconocida \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0Manrique \u00a0Cabrera, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de advertir la Corte que el jurista \u00a0no \u00a0esgrimi\u00f3 \u00a0argumentos \u00a0suficientes para reparar el fallo de segundo grado en \u00a0tal \u00a0sentido, \u00a0se evidencia que el Tribunal siempre atendi\u00f3 las previsiones del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a02000, \u00a0sin \u00a0las \u00a0modificaciones \u00a0posteriores, \u00a0as\u00ed \u00a0como el \u00a0art\u00edculo \u00a0362 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0por lo que, de nuevo, desacierta el \u00a0defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0punto \u00a0de \u00a0la prisi\u00f3n domiciliaria, el \u00a0juzgador \u00a0verific\u00f3 \u00a0el \u00a0aspecto \u00a0subjetivo, \u00a0el \u00a0que \u00a0consider\u00f3 no superaba el \u00a0juicio \u00a0necesario \u00a0y \u00a0luego, por raz\u00f3n de la enfermedad alegada, consider\u00f3 que \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0prueba \u00a0oficial \u00a0de \u00a0ello, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que el \u00a0interesado \u00a0pod\u00eda \u00a0\u00absolicitar \u00a0a \u00a0medicina legal la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0correspondiente, \u00a0con \u00a0el \u00a0objeto \u00a0de \u00a0establecer \u00a0si \u00a0concurre \u00a0la \u00a0exigencia \u00a0antes \u00a0se\u00f1alada, \u00a0y de ser as\u00ed mirar la posibilidad de sustituir la \u00a0pena \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prisi\u00f3n\u00bb17. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Importa \u00a0anotar que en sede de casaci\u00f3n no \u00a0se \u00a0practican \u00a0pruebas, \u00a0por \u00a0consiguiente, \u00a0de \u00a0existir una situaci\u00f3n de salud \u00a0grave \u00a0que \u00a0imponga \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n de la privaci\u00f3n de libertad, habr\u00e1 de ser \u00a0alegada y demostrada ante el juez de ejecuci\u00f3n de penas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0 falencias \u00a0 advertidas \u00a0conducen \u00a0a \u00a0inadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0y \u00a0no \u00a0hay \u00a0lugar \u00a0a \u00a0penetrar \u00a0en \u00a0el \u00a0fondo del asunto \u00a0oficiosamente \u00a0porque \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha revisado \u00edntegramente la actuaci\u00f3n y no ha \u00a0encontrado \u00a0 causales \u00a0 de \u00a0 nulidad \u00a0 ni \u00a0flagrantes \u00a0violaciones \u00a0de \u00a0derechos \u00a0fundamentales, \u00a0 \u00a0por \u00a0 lo \u00a0 menos \u00a0 por \u00a0 los \u00a0 aspectos \u00a0 se\u00f1alados \u00a0 en \u00a0 la \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>Primero. INADMITIR \u00a0la \u00a0 demanda \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 presentada \u00a0 por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Mar\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sarrias \u00a0 \u00a0 \u00a0 Cuellar \u00a0 \u00a0 \u00a0 y Gregorio Manrique Cabrera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo. \u00a0DEVOLVER \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercero. \u00a0Contra \u00a0esta decisi\u00f3n no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE Y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0ALBERTO \u00a0 \u00a0 \u00a0CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 \u00a0DEL \u00a0 \u00a0ROSARIO \u00a0 \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0<\/p>\n<p>EYDER PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Folios 76 a 89 del cuaderno original 2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Folios 19 a 28 del cuaderno de segunda instancia de la fiscal\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Folios 560 a 612 del cuaderno original 3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0La \u00a0suma \u00a0de \u00a0$11.069.081, \u00a0con \u00a0la \u00a0advertencia \u00a0que \u00a0se \u00a0debe \u00a0tener \u00a0en cuenta la \u00a0diferencia \u00a0una \u00a0vez pagado el t\u00edtulo de dep\u00f3sito judicial de $10.569.081, que \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0$500.000, \u00a0a favor de Gustavo Salazar Vargas, por conducto de su \u00a0curadora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0El \u00a0valor \u00a0 \u00a0 equivalente \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a020 \u00a0 \u00a0salarios \u00a0 \u00a0m\u00ednimos \u00a0 \u00a0legales \u00a0 \u00a0mensuales \u00a0vigentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0Fen\u00f3meno ocurrido en la etapa de instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0Folios 58 a 110 del cuaderno del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0Folios 210 y 211 del cuaderno del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 Folio \u00a0237 Id. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0Folio 239 Id. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0Id. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12 Sin \u00a0el aumento punitivo introducido por la Ley 890 de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13 Ver \u00a0folios 25, 26, 27 y 35, entre otros, de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14 En \u00a0realidad el valor es $7.200.000,oo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15 \u00a0Folios 24 y 25 del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>16 Ver \u00a0folios \u00a045 \u00a0y siguientes del fallo de primera instancia y 50 y siguientes del de \u00a0segundo grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>17 \u00a0Folio 52 del fallo. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CORTE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 EYDER PATI\u00d1O CABRERA \u00a0 Magistrado ponente \u00a0 AP874-2014 \u00a0 Radicaci\u00f3n N\u00b0. 42173 \u00a0 (Aprobado acta N\u00b0. 53) \u00a0 Bogot\u00e1, D.C., veintis\u00e9is (26) de febrero de \u00a0dos mil catorce (2014). \u00a0\u00a0 MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0 La \u00a0Corte 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