{"id":2956,"date":"2023-09-08T14:29:41","date_gmt":"2023-09-08T14:29:41","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/14415mar1\/"},"modified":"2023-09-08T14:29:41","modified_gmt":"2023-09-08T14:29:41","slug":"14415mar1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/14415mar1\/","title":{"rendered":"14415mar1"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 14415 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0 037 \u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0trece \u00a0(13) \u00a0de\u00a0 marzo de dos mil (2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0V I S T O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad \u00a0formal \u00a0de \u00a0las \u00a0demandas \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentadas a nombre de los procesados \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0ERNESTO \u00a0 RIVAS \u00a0 ESPARRAGOZA \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 JHON \u00a0 \u00a0 JAIRO \u00a0 \u00a0 CABRERA \u00a0RODR\u00cdGUEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0A N T E C E D E N T E S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Los \u00a0hechos \u00a0los \u00a0sintetiz\u00f3 el Tribunal \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;En \u00a0la \u00a0madrugada del 6 de Agosto de 1.994, dentro del lavadero de \u00a0carros \u00a0&#8216;Alcor&#8217; \u00a0de \u00a0la \u00a0Avenida \u00a0Primero \u00a0de Mayo con Carrera 29 de esta ciudad \u00a0capital, \u00a0como \u00a0culminaci\u00f3n \u00a0del \u00a0reproche \u00a0que \u00a0hiciera \u00a0Luis Eduardo S\u00e1nchez \u00a0Quintero \u00a0a \u00a0su \u00a0hermano Jos\u00e9 Antonio por sus desv\u00edos homosexuales, aqu\u00e9l fue \u00a0privado \u00a0de la vida de trece pu\u00f1aladas que le propin\u00f3 Daniel Romero L\u00f3pez, la \u00a0mayor \u00a0parte \u00a0en \u00a0la \u00a0espalda \u00a0y para cuyo cometido cont\u00f3 con la contribuci\u00f3n, \u00a0entre \u00a0 otros, \u00a0de \u00a0Carlos \u00a0Ernesto \u00a0Rivas \u00a0Esparragoza \u00a0y \u00a0Jhon \u00a0Jairo \u00a0Cabrera \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0quienes \u00a0persiguieron, \u00a0acorralaron \u00a0y \u00a0golpearon \u00a0a \u00a0Luis Eduardo, \u00a0facilitando \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de Daniel y sabiendo que \u00e9ste siempre llevaba consigo \u00a0navaja \u00a0 patecabra \u00a0 y \u00a0 era \u00a0 dado \u00a0 a \u00a0 atentar \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0 vida \u00a0 de \u00a0las \u00a0personas&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2.-\u00a0 El Juzgado 69 Penal del Circuito de \u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0del 30 de abril de 1997, conden\u00f3 a \u00a0CARLOS \u00a0ERNESTO\u00a0 \u00a0RIVAS ESPARRAGOZA y JHON JAIRO \u00a0CABRERA \u00a0RODR\u00cdGUEZ\u00a0 \u00a0a \u00a0la pena principal de 20 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0a las accesorias de rigor, como c\u00f3mplices del delito de \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inconformes \u00a0con \u00a0la anterior decisi\u00f3n, los \u00a0defensores \u00a0de los procesados interpusieron el recurso de apelaci\u00f3n, el cual al \u00a0ser \u00a0desatado por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de la misma ciudad, \u00a0el 12 de septiembre del mismo a\u00f1o, la confirm\u00f3 en su integridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la sentencia de segunda instancia se \u00a0interpuso el recurso extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0LAS\u00a0 DEMANDAS\u00a0 DE\u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0 Demanda \u00a0presentada a nombre de CARLOS ERNESTO RIVAS ESPARRAGOZA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0defensor formula cuatro (4) cargos contra la sentencia de segunda instancia, \u00a0cuyos argumentos se sintetizan de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0primero: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0el \u00a0fallo de ser violatorio de la ley \u00a0sustancial, \u00a0de \u00a0manera \u00a0directa, \u00a0por aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 24 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0 Penal, \u00a0 &#8220;pues \u00a0 no \u00a0 existe \u00a0correspondencia \u00a0entre \u00a0la \u00a0norma \u00a0y \u00a0lo \u00a0probado&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el ac\u00e1pite que denomin\u00f3 &#8220;DEMOSTRACI\u00d3N&#8221;, \u00a0luego \u00a0de \u00a0criticar \u00a0al \u00a0fallador \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0por \u00a0haber \u00a0desconocido lo \u00a0preceptuado \u00a0en el art\u00edculo 24 del C.P., sostiene que &#8220;qued\u00f3 demostrado que la \u00a0presencia \u00a0de los condenados fue mec\u00e1nica, no dolosa, entonces mal se les puede \u00a0tildar \u00a0de \u00a0c\u00f3mplices \u00a0cuando \u00a0no hubo en realidad de verdad ning\u00fan acuerdo de \u00a0voluntades para acabar con la vida del interfecto&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0afirmando \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0mencionada \u00a0sentencia \u00a0existe, \u00a0sobre \u00a0el tema, una incongruencia entre la parte motiva y la \u00a0resolutiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo expuesto, solicita a la Corte dictar \u00a0la sentencia de reemplazo, absolviendo al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo segundo \u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0reproche \u00a0y \u00a0los siguientes los invoca \u00a0como \u00a0subsidiarios \u00a0del \u00a0anterior \u00a0y acusa, igualmente, al sentenciador de haber \u00a0transgredido \u00a0directamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de aplicaci\u00f3n del \u00a0art\u00edculo \u00a0247 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0\u201cnorma \u00a0de \u00a0contenido \u00a0sustancial\u201d, \u00a0en raz\u00f3n a que en el proceso no existe prueba que conduzca a la \u00a0certeza \u00a0 sobre \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0defendido \u00a0a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0autor \u00a0o \u00a0c\u00f3mplice. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que \u00a0considera \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de la \u00a0censura \u00a0sostiene \u00a0que la conducta del procesado &#8220;fue inane con el resultado que \u00a0al \u00a0momento \u00a0de arribar al sitio de los hechos no llevaba en su mente la idea de \u00a0matar, tal como lo hacen aparecer las dos instancias&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0dictar \u00a0el \u00a0fallo de \u00a0reemplazo, absolviendo al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo Tercero \u00a0<\/p>\n<p>Igualmente al amparo del cuerpo primero de la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de casaci\u00f3n, acusa al fallador de haber vulnerado directamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 299 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Arguye que su prohijado al momento de rendir \u00a0indagatoria \u00a0confes\u00f3 \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n en todos los hechos por los cuales fue \u00a0condenado, \u00a0&#8220;tanto \u00a0fue \u00a0as\u00ed \u00a0que \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a045 \u00a0al \u00a0momento de resolverle su \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica acepta que ciertamente hubo confesi\u00f3n&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita a la Corte que se profiera el fallo \u00a0de reemplazo, &#8220;donde se le reconozca al condenado dicha garant\u00eda&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo cuarto \u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0al \u00a0fallador \u00a0de \u00a0haber \u00a0transgredido \u00a0indirectamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho generado en un falso \u00a0juicio \u00a0de existencia, que lo llev\u00f3 a aplicar indebidamente el art\u00edculo 24 del \u00a0C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0juez \u00a0hizo \u00a0un \u00a0esfuerzo \u00a0especulativo \u00a0al \u00a0suponer \u00a0que \u00a0existe prueba &#8220;sobre el acuerdo previo o promesa \u00a0anterior \u00a0a los hechos, realizado entre mi patrocinado y las dem\u00e1s personas que \u00a0participaron en los hechos&#8230;&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A rengl\u00f3n seguido dice: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;Al \u00a0respecto huelga anotar que el Juez a quo, ha cometido error de \u00a0magna \u00a0trascendencia, \u00a0pues \u00a0antes \u00a0de emitir sentencia ya se hab\u00eda pronunciado \u00a0sobre \u00a0el \u00a0meollo del asunto, pues como ya lo advert\u00ed, conceptu\u00f3 que la prueba \u00a0sobre \u00a0el \u00a0acuerdo previo brillaba por su ausencia, pero al recibir la orden del \u00a0ad \u00a0quem \u00a0para \u00a0que \u00a0se pronunciara acorde con la resoluci\u00f3n acusatoria, dict\u00f3 \u00a0condena, \u00a0 adaptando \u00a0 la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica-jur\u00eddica \u00a0a \u00a0la \u00a0figura \u00a0de \u00a0la \u00a0complicidad, \u00a0otorg\u00e1ndome de esta manera la raz\u00f3n sobre este t\u00f3pico. Sobre el \u00a0particular \u00a0es \u00a0menester \u00a0decir \u00a0que las autoridades deben ser ecu\u00e1nimes cuando \u00a0imparten \u00a0justicia \u00a0y no deben ser apasionadas ni radicales en sus ideas, porque \u00a0sucede \u00a0lo \u00a0que \u00a0en este caso han creado inseguridad jur\u00eddica, que en un Estado \u00a0Social \u00a0y \u00a0Democr\u00e1tico de Derecho es absurdo encontrar: Por lo anterior depreco \u00a0a \u00a0los \u00a0se\u00f1ores \u00a0Magistrados \u00a0darle a mis palabras la fuerza irresistible de la \u00a0verdad&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recalca \u00a0que \u00a0del caudal probatorio no surge \u00a0prueba \u00a0para condenar al procesado en calidad de c\u00f3mplice, as\u00ed como tampoco de \u00a0la \u00a0comunicabilidad \u00a0de las circunstancias del autor, &#8220;m\u00e1s exactamente sobre el \u00a0agravante de la indefensi\u00f3n&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo expuesto, solicita a la Corte aplicar \u00a0justicia \u00a0material &#8220;que tanta falta nos hace en nuestra querida Colombia, no por \u00a0condenar \u00a0 un \u00a0 inocente \u00a0se \u00a0puede \u00a0predicar \u00a0que \u00a0se \u00a0est\u00e1 \u00a0acabando \u00a0con \u00a0la \u00a0impunidad&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0 Demanda \u00a0presentada \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0nombre \u00a0 de \u00a0 Jhon \u00a0 Jairo \u00a0 Cabrera \u00a0 Rodr\u00edguez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo \u00a0del \u00a0cuerpo segundo de la causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, acusa al sentenciador de haber violado indirectamente la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0error \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n de la prueba, al tergiversar o \u00a0distorsionar \u00a0su \u00a0sentido, \u00a0&#8220;pues \u00a0les \u00a0hizo \u00a0producir \u00a0a las pruebas recaudadas \u00a0efectos \u00a0probatorios \u00a0que \u00a0no se derivan de su texto. Vulnerando el art\u00edculo 29 \u00a0de \u00a0la \u00a0C.N., el art\u00edculo 294\u00a0 del C.P.P., y los art\u00edculos 247, 249, 254, \u00a0300 y 303 del C.P.P.&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inicialmente \u00a0referencia el contenido de sus \u00a0alegaciones \u00a0durante \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite del recurso de apelaci\u00f3n contra la sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0para \u00a0quejarse \u00a0de que a pesar de su esfuerzo\u00a0 por \u00a0presentar \u00a0la \u00a0verdad \u00a0real \u00a0de \u00a0lo \u00a0sucedido, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0le \u00a0dio \u00a0al acervo \u00a0probatorio un alcance que no tiene, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El hecho de que la v\u00edctima presente heridas \u00a0en \u00a0la \u00a0espalda, \u00a0no quiere decir, como lo considera el Tribunal \u201cque mientras \u00a0que \u00a0el \u00a0occiso \u00a0trataba \u00a0de repeler el ataque a patadas y puntapi\u00e9s, el se\u00f1or \u00a0DANIEL \u00a0ROMERO, \u00a0se ocupaba de darle por la espalda, INFERENCIA NO PROBADA EN EL \u00a0EXPEDIENTE \u00a0Y \u00a0QUE SE CONSTITUYEN EN APROXIMACIONES DEL COLEGIADO QUE PREPARAN O \u00a0ALLANAN EL CAMINO PARA DEMOSTRAR LA COPARTICIPACI\u00d3N&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Increpa \u00a0igualmente \u00a0que el fallador hubiese \u00a0inferido \u00a0que \u00a0el tropel y la &#8220;acometividad para con la v\u00edctima&#8221;, alert\u00f3 a los \u00a0testigos \u00a0que \u00a0estaban \u00a0durmiendo, \u00a0ya que tal circunstancia no est\u00e1 probada &#8220;y \u00a0que \u00a0se encuentra por encima del examen l\u00f3gico y cr\u00edtico de la prueba, pues lo \u00a0afirmado pudo o no acontecer&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual manera se\u00f1ala que los sindicados \u00a0no \u00a0sab\u00edan \u00a0que \u00a0Daniel \u00a0portaba \u00a0la \u00a0patecabra. \u00a0Sin \u00a0embargo, que el Tribunal \u00a0hubiese \u00a0afirmado \u00a0todo \u00a0lo \u00a0contrario \u00a0respecto \u00a0de su defendido y que, por tal \u00a0motivo, &#8220;sabia de la peligrosidad de Daniel&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n agrega: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Mi \u00a0defendido \u00a0ignoraba \u00a0que \u00a0Daniel lo segu\u00eda para matar al hoy \u00a0occiso, \u00a0m\u00e1s \u00a0bien \u00a0supon\u00eda \u00a0que \u00a0lo \u00a0golpear\u00eda \u00a0sin \u00a0llegar \u00a0al \u00a0extremo \u00a0de \u00a0suprimirle \u00a0la \u00a0vida. \u00a0Bajo \u00a0este postulado est\u00e1 ausente el iter cr\u00edminis y la \u00a0unidad \u00a0de voluntad criminosa, pues si se analizan las circunstancias de tiempo, \u00a0modo \u00a0y \u00a0lugar, \u00a0no existi\u00f3 tiempo para planear y sincronizar voluntades en pos \u00a0de \u00a0un \u00a0objetivo, \u00a0cual \u00a0era \u00a0matar \u00a0para \u00a0DANIEL, \u00a0y \u00a0para \u00a0CABRERA RODR\u00cdGUEZ, \u00a0participar en una ri\u00f1a&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura que la presunta ayuda que prest\u00f3 su \u00a0prohijado \u00a0 para \u00a0perpetrar \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0fue \u00a0ineficaz, \u00a0&#8220;m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0mi \u00a0defendido afirma que no sabe si alcanz\u00f3 a golpear o no al occiso&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo expuesto, dice que har\u00e1 un an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0las pruebas allegadas, de conformidad con las reglas de la sana cr\u00edtica, el \u00a0que \u00a0realiza \u00a0bajo \u00a0dos \u00a0t\u00edtulos \u00a0que \u00a0llam\u00f3 &#8220;La realidad procesal antes de la \u00a0reconstrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0en \u00a0el \u00a0escenario \u00a0del \u00a0crimen \u00a0y \u00a0antes de la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0del \u00a0autor material del punible&#8221; y &#8220;La realidad procesal despu\u00e9s de \u00a0la \u00a0reconstrucci\u00f3n \u00a0del \u00a0crimen y la confesi\u00f3n del se\u00f1or DANIEL ROMERO, autor \u00a0material del punible&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0primera \u00a0parte \u00a0expone, \u00a0seg\u00fan \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0la \u00a0manera como ocurrieron los hechos y c\u00f3mo debi\u00f3 ser apreciada la \u00a0prueba \u00a0comenzando \u00a0por el acta de levantamiento del cad\u00e1ver, de la que infiere \u00a0que \u00a0el \u00a0occiso muri\u00f3 como consecuencia de las trece pu\u00f1aladas que le propin\u00f3 \u00a0Romero \u00a0L\u00f3pez \u00a0y \u00a0no \u00a0por \u00a0los \u00a0golpes dados por los dem\u00e1s agresores que s\u00f3lo \u00a0dejaron \u00a0una escoriaci\u00f3n en el dorso de la nariz y un hematoma con escoriaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0interna \u00a0del labio superior, lo que indica \u201cque mientras que la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0mis \u00a0defendidos \u00a0era \u00a0pelear, dentro del desarrollo normal de la \u00a0ri\u00f1a, \u00a0la \u00a0del \u00a0agente \u00a0material del homicidio a la luz de los hechos era matar \u00a0logrando su cometido\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n expresa que del informe del \u00a0DAS \u00a0y \u00a0de \u00a0las \u00a0declaraciones de los testigos se deduce que lo que hubo fue una \u00a0ri\u00f1a, \u00a0en \u00a0la \u00a0calle, \u00a0a \u00a0pu\u00f1o limpio, todos contra todos y que no hubo tiempo \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0planeara \u00a0por los sindicados matar a Luis Eduardo, sino que \u00e9sta \u00a0fue una decisi\u00f3n unilateral e inconsulta del autor material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0refiere \u00a0luego a las indagatorias, para \u00a0argumentar \u00a0que \u00a0todos \u00a0confesaron \u00a0lo que les constaba de los hechos, de manera \u00a0abierta \u00a0y \u00a0sincera, expresando que se trat\u00f3 de un ri\u00f1a, que su intenci\u00f3n fue \u00a0golpear \u00a0pero nunca matar a Luis Eduardo S\u00e1nchez y que Daniel Romero, de manera \u00a0intempestiva, \u00a0le \u00a0propin\u00f3 las heridas que lo condujeron a la muerte, de lo que \u00a0se \u00a0colige \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0fue \u00a0producto \u00a0de la decisi\u00f3n unilateral de aqu\u00e9l, que \u00a0aconteci\u00f3 \u00a0en \u00a0segundos \u00a0y \u00a0que \u00a0los \u00a0procesados no merecen la calificaci\u00f3n de \u00a0coautores del punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la segunda parte que titula \u201cRealidad \u00a0procesal \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0reconstrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0en \u00a0el \u00a0teatro del \u00a0homicidio, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0la confesi\u00f3n del autor material del crimen y despu\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0del delito de hurto por parte de los encartados\u201d, hace \u00a0comentarios \u00a0sobre \u00a0el \u00a0testimonio de Jos\u00e9 Antonio S\u00e1nchez Quintero, el oficio \u00a027740 \u00a0sobre \u00a0las \u00a0actividades \u00a0de \u00a0inteligencia \u00a0desarrolladas \u00a0por la Polic\u00eda \u00a0Judicial \u00a0y \u00a0el protocolo de necropsia, para concluir que se trat\u00f3 de una ri\u00f1a \u00a0circunstancial, \u00a0sin \u00a0ning\u00fan acuerdo previo o concurso de voluntades para matar \u00a0y \u00a0que \u00a0\u201cel \u00a0examen interno no arroja resultado de equimosis o alteraciones en \u00a0cuello, \u00a0 t\u00f3rax \u00a0 o \u00a0abdomen, \u00a0excepto \u00a0las \u00a0heridas \u00a0producidas \u00a0por \u00a0el \u00a0arma \u00a0cortopunzante \u00a0de \u00a0Daniel \u00a0Romero \u00a0L\u00f3pez, \u00a0quien \u00a0era \u00a0la \u00fanica persona que se \u00a0encontraba \u00a0armada \u00a0\u2026 \u00a0lo \u00a0que corrobora que Daniel Romero le di\u00f3 muerte casi \u00a0inmediata \u00a0al \u00a0occiso, \u00a0sin \u00a0esperar \u00a0que \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0lo pusieran en estado de \u00a0indefensi\u00f3n, \u00a0pues \u00a0su clara intenci\u00f3n era matar\u201d, a los que en consecuencia \u00a0no se les puede endilgar coautor\u00eda ni mucho menos complicidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota \u00a0que \u00a0en la diligencia de inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0con \u00a0reconstrucci\u00f3n de los hechos, en la que declararon Matilde Pardo \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Antonio \u00a0S\u00e1nchez, se comprob\u00f3 que el motivo del homicidio fue por la \u00a0ri\u00f1a \u00a0presentada \u00a0al \u00a0interior \u00a0de \u00a0la \u00a0taberna, \u00a0&#8220;en \u00a0donde por lo r\u00e1pido que \u00a0ocurrieron \u00a0 los \u00a0 hechos \u00a0NO \u00a0EXISTI\u00d3 \u00a0COMUNICABILIDAD \u00a0DE \u00a0CIRCUNSTANCIAS \u00a0NI \u00a0CONCERTACI\u00d3N PARA PLANEAR EL HOMICIDIO&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera que el testimonio de Jeiner Ovidio \u00a0Calder\u00f3n \u00a0Ram\u00edrez no merece credibilidad, en cuanto afirm\u00f3 que la visibilidad \u00a0era mala, pues se comprob\u00f3 que era m\u00e1xima \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de evaluar brevemente las versiones \u00a0de \u00a0Alexander \u00a0Borda, Carlos Ernesto\u00a0 y Julio C\u00e9sar Rivas Esparragoza y la \u00a0de \u00a0Jhon \u00a0Jairo \u00a0Cabrera \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0todos ellos informaron que \u00a0hab\u00edan \u00a0entrado \u00a0por un mismo lado, esto es, por la Avenida Primero de Mayo, lo \u00a0que \u00a0deja \u00a0sin piso la afirmaci\u00f3n seg\u00fan la cual \u201cel occiso fue encerrado por \u00a0ambas \u00a0entradas \u00a0y\u00a0 \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0opci\u00f3n \u00a0de escape\u201d. As\u00ed mismo, dice, que \u00a0todos \u00a0enf\u00e1ticamente \u00a0afirmaron \u00a0que \u00a0las \u00a0pu\u00f1aladas \u00a0de Daniel fueron las que \u00a0colocaron \u00a0en \u00a0estado \u00a0de \u00a0indefensi\u00f3n \u00a0a \u00a0la v\u00edctima y le causaron la muerte, \u00a0\u201clo \u00a0que hace ver que el grado de participaci\u00f3n y de eficacia en el homicidio \u00a0no \u00a0existi\u00f3 \u00a0\u2026 \u00a0es \u00a0por \u00a0eso \u00a0que \u00a0el Protocolo de Necropsia no revela que la \u00a0v\u00edctima \u00a0haya \u00a0sido golpeada salvajemente y es por ello que s\u00f3lo aparecen tres \u00a0golpes \u00a0diferentes \u00a0a \u00a0arma cortopunzante en la cara de la v\u00edctima, descartando \u00a0la ayuda eficaz en la comisi\u00f3n del punible\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo anterior, sostiene que su defendido \u00a0no puede ser autor o c\u00f3mplice del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0continuaci\u00f3n resalta algunos apartes de \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0Daniel \u00a0Romero L\u00f3pez, la cual, a su juicio, fue confirmada \u00a0por \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0que \u00a0realiz\u00f3 \u00a0al \u00a0acogerse \u00a0al \u00a0instituto \u00a0de la sentencia \u00a0anticipada \u00a0e \u00a0&#8220;indica \u00a0con \u00a0plena credibilidad que los golpes propinados por mi \u00a0defendido \u00a0fueron \u00a0m\u00ednimos \u00a0y leves y as\u00ed lo confirma el protocolo de medicina \u00a0legal&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el ac\u00e1pite que denomin\u00f3 &#8220;FUNDAMENTACI\u00d3N \u00a0JUR\u00cdDICA \u00a0DEL CARGO&#8221;, \u00a0reitera \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0distorsion\u00f3 el contenido de la prueba, &#8220;en cuanto a \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0familiares \u00a0y \u00a0amigos \u00a0deb\u00edan ser examinados con especial \u00a0cuidado, \u00a0PORQUE \u00a0EL \u00a0JUEGO \u00a0DE \u00a0LOS SENTIMIENTOS LES PUEDE RESTAR INCAPACIDAD E \u00a0IMPARCIALIDAD.SIN \u00a0EMBARGO, LA DEFENSA NO PRETENDE CONTRAPONER LA VALORACI\u00d3N DE \u00a0LA \u00a0DEFENSA FRENTE A LAS APRECIACIONES DEL JUZGADOR, por no ser procedente al no \u00a0existir \u00a0tarifa \u00a0legal, sino demostrar c\u00f3mo no existi\u00f3 el an\u00e1lisis l\u00f3gico de \u00a0la prueba&#8230;&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En otro cap\u00edtulo asegura que la ilegalidad \u00a0que \u00a0se \u00a0imputa \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0consiste \u00a0en que pas\u00f3 por alto &#8220;gran cantidad de \u00a0contradicciones&#8221; \u00a0en \u00a0los \u00a0testigos \u00a0de cargo referentes a las circunstancias de \u00a0tiempo, \u00a0modo \u00a0y \u00a0lugar \u00a0en \u00a0que \u00a0ocurrieron los hechos&#8230; que necesariamente no \u00a0debieron \u00a0inducir \u00a0a \u00a0LA \u00a0CERTEZA \u00a0Y \u00a0RESPONSABILIDAD \u00a0EN LA COMISI\u00d3N DEL HECHO \u00a0PUNIBLE, \u00a0TENIENDO \u00a0QUE OTORGAR EN FAVOR DEL REO EL BENEFICIO DE LA DUDA&#8230; . De \u00a0tal \u00a0manera \u00a0que \u00a0bajo \u00a0el \u00a0correcto \u00a0an\u00e1lisis \u00a0dial\u00e9ctico \u00a0de \u00a0la prueba, sin \u00a0distorsi\u00f3n alguna, la decisi\u00f3n debi\u00f3 haber sido absolutoria\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal absurdo, dice, provoc\u00f3 desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la experiencia, la l\u00f3gica, el sentido com\u00fan y la ciencia, \u00a0pues \u00a0la \u00a0inferencias \u00a0fueron \u00a0subjetivas, \u00a0ya \u00a0que la labor del sentenciador de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0consisti\u00f3 \u00a0en \u00a0destruir \u00a0los testimonios de &#8220;descargo&#8221; y de \u00a0aceptar \u00a0sin \u00a0mediar \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0l\u00f3gico \u00a0y juicioso\u00a0 de las pruebas de \u00a0cargo, \u00a0vulnerando \u00a0as\u00ed \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0249 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0Reitera \u00a0que \u00a0no acata la valoraci\u00f3n de la prueba en s\u00ed hecha por el Tribunal, \u00a0sino \u00a0 la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0que \u00a0de \u00a0ella \u00a0se \u00a0hace \u00a0y \u00a0que \u00a0culmina \u00a0en \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente \u00a0agrega, \u00a0una vez rese\u00f1adas \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0del \u00a0indicio, \u00a0que \u00a0a su juicio opera el de mentira, &#8220;que \u00a0compromete \u00a0los \u00a0dichos \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos \u00a0de \u00a0cargo \u00a0y \u00a0que \u00a0de \u00a0no haber sido \u00a0distorsionados \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 fallador, \u00a0 otro \u00a0 hubiese \u00a0sido \u00a0el \u00a0resultado \u00a0del \u00a0proceso&#8230;&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0diferenciar \u00a0entre la coautor\u00eda \u00a0propia \u00a0e \u00a0impropia \u00a0y \u00a0de \u00a0cotejarla \u00a0con \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0asegura \u00a0que todos los \u00a0procesados, \u00a0excepto \u00a0Daniel, se encontraban desarmados, &#8220;lo que no permiti\u00f3 la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0agentes \u00a0por \u00a0el riesgo que ello ameritaba, m\u00e1s \u00a0teniendo \u00a0 en \u00a0 cuenta \u00a0 la \u00a0 personalidad \u00a0 peligrosa \u00a0 de \u00a0 quien \u00a0 lo \u00a0estaba \u00a0cometiendo&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reitera \u00a0que \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la confesi\u00f3n de \u00a0Daniel \u00a0Romero \u00a0&#8220;al \u00a0llegar \u00a0primero, \u00a0procedi\u00f3 a ejecutar el acto de matar, es \u00a0DECIR \u00a0MI \u00a0DEFENDIDO \u00a0NO \u00a0TEN\u00cdA SE\u00d1OR\u00cdO O CONTROL SOBRE LO QUE ESTABA PASANDO \u00a0FRENTE \u00a0A \u00a0SUS \u00a0HOJOS \u00a0(sic) \u00a0ASUTADISOS \u00a0(sic) \u00a0y as\u00ed lo reconoci\u00f3 la Juez de \u00a0instancia \u00a0y \u00a0sin \u00a0embargo lo conden\u00f3 como c\u00f3mplice sin tener en cuenta que no \u00a0se llenaron ninguno de los requisitos&#8230;&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recalca que si se estudian detenidamente las \u00a0escenas \u00a0de \u00a0c\u00f3mo \u00a0ocurrieron lo hechos, se\u00a0 llega a la conclusi\u00f3n que no \u00a0hubo tiempo para planear la muerte de la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que \u00a0la \u00a0funcionaria \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0siempre \u00a0fue \u00a0&#8220;subjetiva&#8221; en el an\u00e1lisis de la prueba, &#8220;y casada con \u00a0una \u00a0posici\u00f3n \u00a0jur\u00eddica&#8221; \u00a0desech\u00f3 \u00a0la \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0que \u00a0calific\u00f3 \u00a0de \u00a0&#8220;ama\u00f1ada&#8221;, \u00a0sometiendo \u00a0igualmente \u00a0al \u00a0reo \u00a0&#8220;a \u00a0un \u00a0tratamiento irrespetuoso e \u00a0inhumano, \u00a0tach\u00e1ndolos \u00a0como pandilleros, ignorando el principio fundamental de \u00a0presunci\u00f3n de inocencia&#8230;&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cita \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0247 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0y \u00a0asegura \u00a0que \u00a0no \u00a0hay \u00a0certeza \u00a0para proferir sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0pues en las indagatorias los procesados &#8220;contaron la verdad de lo \u00a0sucedido y colaboraron en el decurso del proceso&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota que el Tribunal conden\u00f3 al procesado, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de no tener dominio sobre el hecho, porque no demostr\u00f3 &#8220;respeto sobre \u00a0la \u00a0significaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0vida, \u00a0sin \u00a0detenerse \u00a0a analizar que en el hecho mi \u00a0cliente \u00a0qued\u00f3 \u00a0paralizado \u00a0y \u00a0que \u00a0luego \u00a0fueron\u00a0 \u00a0objeto de amenaza y de \u00a0amedrantamiento por parte del homicida&#8230;&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta que el sentenciador da a entender \u00a0que \u00a0es \u00a0l\u00f3gico \u00a0y \u00a0necesario pensar que la indefensi\u00f3n hubiera sido provocada \u00a0por \u00a0todos \u00a0con \u00a0el \u00a0fin de acorralar para agredir, afirmaci\u00f3n que no comparte, \u00a0pues \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0hubiera \u00a0podido \u00a0huir &#8220;por la otra salida&#8221;, desvirtuando &#8220;lo \u00a0dicho por el se\u00f1or DANIEL ROMERO&#8230;&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0reitera \u00a0que \u00a0no existe \u00a0certeza \u00a0&#8220;sobre \u00a0la \u00a0ayuda \u00a0eficaz \u00a0e \u00a0id\u00f3nea de mi cliente en la comisi\u00f3n del \u00a0homicidio del se\u00f1or S\u00c1NCHEZ QUINTERO&#8230;&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Califica como deshumanizado que se tenga el \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0tutelado \u00a0como \u00fanico criterio &#8220;para establecer la oponibilidad \u00a0de \u00a0una \u00a0conducta \u00a0realizada \u00a0por \u00a0una persona determinada&#8230;&#8221;, pues ello ser\u00eda \u00a0desconocer \u00a0la \u00a0vulnerabilidad \u00a0del \u00a0hombre, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0fue \u00a0avasallado \u00a0por los \u00a0falladores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que de conformidad con el art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, en nuestro sistema rige un derecho penal de \u00a0acto, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0cual \u00a0 \u00a0supone \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0adopci\u00f3n\u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0principio \u00a0 \u00a0de \u00a0culpabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la sentencia \u00a0recurrida, &#8220;emanando la correspondiente jurisprudencia&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nuevamente \u00a0debe \u00a0reiterar \u00a0la \u00a0Sala que la \u00a0demanda \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 no \u00a0 es \u00a0 una \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0contentiva \u00a0de \u00a0subjetivas \u00a0apreciaciones \u00a0personales, sino que debe ser un escrito sistem\u00e1tico que indique \u00a0y \u00a0demuestre, \u00a0l\u00f3gica y jur\u00eddicamente, los errores cometidos en la sentencia y \u00a0que \u00a0son \u00a0violatorios \u00a0de \u00a0una norma sustancial o de una garant\u00eda judicial. Por \u00a0ello, \u00a0su construcci\u00f3n debe ce\u00f1irse a las exigencias m\u00ednimas que establece el \u00a0art\u00edculo \u00a0225 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, pues su inobservancia impide \u00a0su estudio de fondo, por lo que el rechazo se impone. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Planteadas as\u00ed las cosas, se colige que los \u00a0libelos \u00a0presentados \u00a0por \u00a0los \u00a0defensores \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados, \u00a0no re\u00fanen las \u00a0m\u00ednimas formalidades legales para que puedan ser admitidos, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0Demanda \u00a0presentada a nombre de Carlos \u00a0Ernesto Rivas Esparragoza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo primero: \u00a0<\/p>\n<p>El censor desconoce los par\u00e1metros legales \u00a0y \u00a0doctrinales \u00a0que \u00a0rigen \u00a0el \u00a0cuerpo primero de la causal primera, esto es, la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la sustancial, en la que se deben aceptar los hechos tal \u00a0como \u00a0fueron \u00a0plasmados \u00a0y \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0tal \u00a0como \u00a0fueron \u00a0apreciadas \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador, siendo el cuestionamiento exclusivamente jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0el \u00a0enunciado \u00a0el \u00a0actor \u00a0desv\u00eda el \u00a0ataque \u00a0a \u00a0los \u00a0senderos \u00a0de \u00a0la violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, pues \u00a0acusa \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0haber \u00a0aplicado \u00a0indebidamente \u00a0lo \u00a0preceptuado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a024 \u00a0del C\u00f3digo Penal, pues no existe &#8220;correspondencia entre la norma \u00a0y lo probado&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0a\u00fan \u00a0aceptando \u00a0que escogi\u00f3 la v\u00eda \u00a0indirecta, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0lo deja en el simple enunciado, pues no se\u00f1ala cu\u00e1l fue \u00a0el \u00a0desatino cometido por el sentenciador, si de hecho o de derecho, ni el falso \u00a0juicio \u00a0que \u00a0lo \u00a0determin\u00f3, \u00a0ni cu\u00e1l su trascendencia, limit\u00e1ndose a aseverar \u00a0que \u00a0en el expediente qued\u00f3 demostrado que la presencia de los procesados en el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0no \u00a0fue \u00a0dolosa, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que, a su juicio, no se puede \u00a0predicar \u00a0 que \u00a0hubo \u00a0&#8220;acuerdo \u00a0de \u00a0voluntades \u00a0para \u00a0acabar \u00a0con \u00a0la \u00a0vida \u00a0del \u00a0interfecto&#8221; \u00a0 y \u00a0 que, \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0 tanto, \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 les \u00a0 puede \u00a0 tildar \u00a0 de \u00a0c\u00f3mplices. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 segundo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al igual que en la censura anterior, incurre \u00a0en protuberantes yerros t\u00e9cnicos, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) Escoge la v\u00eda directa y se desv\u00eda a la \u00a0indirecta, \u00a0cuando \u00a0ataca \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria al afirmar que no existe \u00a0prueba \u00a0que \u00a0conduzca \u00a0a \u00a0la \u00a0certeza \u00a0sobre la participaci\u00f3n de su defendido a \u00a0t\u00edtulo de autor o c\u00f3mplice. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>a. Da, err\u00f3neamente, al art\u00edculo 247 \u00a0del \u00a0 \u00a0C\u00f3digo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Procedimiento \u00a0 \u00a0Penal \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0car\u00e1cter \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0norma \u00a0sustancial. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>a. No \u00a0indica \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0la \u00a0forma \u00a0sustancial \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0especial del C\u00f3digo que se conculc\u00f3 y si lo fue por \u00a0falta de aplicaci\u00f3n o por aplicaci\u00f3n indebida. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>a. La censura la deja en el enunciado, \u00a0pues \u00a0no \u00a0se\u00f1ala \u00a0ni \u00a0demuestra \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron las fallas, en la apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, cometidas por el sentenciador. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 tercero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al igual que en las censuras anteriores, el \u00a0libelista \u00a0dej\u00f3 \u00a0el \u00a0reproche \u00a0en \u00a0un \u00a0simple \u00a0enunciado, sin el menor esfuerzo \u00a0argumentativo \u00a0por \u00a0demostrarlo, \u00a0habi\u00e9ndose \u00a0limitado a sostener que se viol\u00f3 \u00a0directamente \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0299 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, pues el \u00a0instructor \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0resolverle \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica al procesado, \u00a0acept\u00f3 \u00a0 que \u00a0\u00e9ste \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0hab\u00eda \u00a0confesado \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n en los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo cuarto \u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0formula \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la causal \u00a0primera \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del C. de P. Penal, por violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de existencia, que lo \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0aplicar \u00a0indebidamente \u00a0el art\u00edculo 24 del C\u00f3digo Penal, al suponer \u00a0que \u00a0existe \u00a0prueba \u00a0&#8220;sobre \u00a0el \u00a0acuerdo previo o promesa anterior a los hechos, \u00a0realizado \u00a0entre \u00a0mi \u00a0patrocinado \u00a0y las dem\u00e1s personas que participaron en los \u00a0hechos&#8230;&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0el \u00a0reproche \u00a0est\u00e1 \u00a0correctamente \u00a0formulado, \u00a0 se \u00a0 queda \u00a0en \u00a0el \u00a0enunciado, \u00a0pues \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0no \u00a0evidencia \u00a0dial\u00e9cticamente \u00a0en qu\u00e9 consisti\u00f3 el desatino del juzgador, es decir, cu\u00e1les \u00a0fueron \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0supuestas y de qu\u00e9 manera este yerro incidi\u00f3 en la parte \u00a0dispositiva del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0otra \u00a0parte olvidando que la casaci\u00f3n \u00a0procede \u00a0contra \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de segunda instancia que reunan los requisitos \u00a0que \u00a0para \u00a0el efecto se\u00f1ala la ley, afirma que el juzgador de primera instancia \u00a0cometi\u00f3 \u00a0un \u00a0yerro de &#8220;magna transcendencia&#8221;, pues se pronunci\u00f3 en providencia \u00a0anterior \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0&#8220;sobre \u00a0el \u00a0meollo \u00a0del asunto&#8221;, reconociendo que la \u00a0prueba \u00a0sobre \u00a0el \u00a0acuerdo previo brillaba por su ausencia, no obstante lo cual, \u00a0en \u00a0obedecimiento a una orden del Tribunal para que se pronunciara acorde con la \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria, opt\u00f3 por condenar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante los desaciertos de la demanda y como la \u00a0Corte, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del principio de limitaci\u00f3n, no puede entrar a corregirlos, \u00a0se impone su rechazo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0Demanda \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre de Jhon \u00a0Jairo Cabrera Rodr\u00edguez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0cargo que el censor formula \u00a0bajo \u00a0el cuerpo segundo de la causal primera de casaci\u00f3n, acusa al sentenciador \u00a0de \u00a0haber \u00a0vulnerado \u00a0indirectamente \u00a0la \u00a0ley sustancial, por error de hecho, al \u00a0distorsionar \u00a0el \u00a0sentido de la prueba, \u201cpues les hizo producir efectos que no \u00a0se derivan de su contexto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta que la anomal\u00eda en el proceso de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0radic\u00f3 \u00a0en \u00a0que el sentenciador pas\u00f3 por encima de la \u00a0gran \u00a0cantidad \u00a0de \u00a0contradicciones en que incurrieron los testigos de cargo, lo \u00a0que \u00a0\u201cprovoc\u00f3 \u00a0un \u00a0absurdo \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0m\u00ednimas \u00a0reglas \u00a0de la \u00a0experiencia, \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0el \u00a0sentido com\u00fan y la ciencia\u201d, en forma tal que \u00a0bajo \u00a0un correcto an\u00e1lisis dial\u00e9ctico de la prueba, sin distorsi\u00f3n alguna, la \u00a0decisi\u00f3n debi\u00f3 ser absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0libelo \u00a0tampoco re\u00fane los requisitos \u00a0se\u00f1alados \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0ley \u00a0 para \u00a0 su \u00a0 admisi\u00f3n, \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 ser\u00e1 \u00a0rechazado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En primer lugar, no indic\u00f3 el casacionista \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0la \u00a0norma \u00a0sustancial \u00a0infringida, ni el sentido de la vulneraci\u00f3n, \u00a0esto es, falta de aplicaci\u00f3n o aplicaci\u00f3n indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por otra parte, no obstante la extensi\u00f3n de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0lo \u00a0dej\u00f3 \u00a0sin desarrollar, pues se limit\u00f3, como si se \u00a0tratara \u00a0 de \u00a0 un \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0a \u00a0efectuar \u00a0dilatadas, \u00a0confusas \u00a0y \u00a0reiterativas \u00a0explicaciones \u00a0sobre la manera como, en su criterio, ha debido ser \u00a0apreciada \u00a0la \u00a0prueba, para concluir que su poderdante debi\u00f3 ser absuelto, pues \u00a0nunca \u00a0tuvo \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0matar, no pudiendo ser calificado de c\u00f3mplice, \u00a0siendo \u00a0que \u00a0el \u00fanico y exclusivo autor del homicidio fue Daniel Romero L\u00f3pez, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0indicar cu\u00e1l fue la ley cient\u00edfica, el principio l\u00f3gico o la regla \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0conculcada, \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0se \u00a0quebrant\u00f3 \u00a0y \u00a0cu\u00e1l \u00a0su \u00a0trascendencia, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0lo \u00a0\u00fanico que emerge claro del discurso es que \u00a0pretende \u00a0oponer \u00a0sus \u00a0conclusiones \u00a0probatorias a las del fallador, para que la \u00a0Sala \u00a0escoja \u00a0entre ellas, desconociendo que no es posible, pues tal valoraci\u00f3n \u00a0es \u00a0propia \u00a0de \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0y \u00a0que el criterio del juzgador prevalece, por \u00a0venir \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0amparada \u00a0por la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad, \u00a0sin \u00a0que sobre la simple disparidad apreciativa sobre los medios de convicci\u00f3n, \u00a0se pueda estructurar un error para edificar un cargo en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como en m\u00faltiples ocasiones lo ha dicho la \u00a0Sala, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0censor \u00a0opta \u00a0por \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de \u00a0raciocinio, \u00a0 es \u00a0 preciso \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0efectuada \u00a0por \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales \u00a0quebranta \u00a0ostensiblemente \u00a0los \u00a0postulados \u00a0l\u00f3gicos, \u00a0cient\u00edficos \u00a0o \u00a0emp\u00edricos, \u00a0pues \u00a0el \u00a0desacierto surge de la abierta y grosera \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0entre \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n realizada por el fallador y las reglas de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0y \u00a0no de la discrepancia entre la estimaci\u00f3n de aqu\u00e9l y la \u00a0del censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, con relaci\u00f3n a algunos medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0ataca la credibilidad otorgada a unos y negada a otros, dentro \u00a0del \u00a0an\u00e1lisis \u00a0mancomunado \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0sin \u00a0demostrar \u00a0ninguna falla, por \u00a0ejemplo, \u00a0cuando \u00a0asevera que debi\u00f3 creerse a Cabrera Rodr\u00edguez y a los dem\u00e1s \u00a0acusados, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0afirmaron \u00a0que \u00a0eran \u00a0inocentes \u00a0y \u00a0que nunca tuvieron la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de matar, as\u00ed como a Alexander Borda, Carlos Ernesto y Julio C\u00e9sar \u00a0Rivas \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 mismo \u00a0 Cabrera, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0dijeron \u00a0que \u00a0todos \u00a0entraron \u00a0al \u00a0establecimiento \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0lado, no siendo, por ende, cierto que el occiso \u00a0fue \u00a0encerrado por ambas entradas no dej\u00e1ndole opci\u00f3n de escape, desconociendo \u00a0que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0medios \u00a0no \u00a0sometidos \u00a0en cuanto a su valoraci\u00f3n al \u00a0m\u00e9todo \u00a0de \u00a0la \u00a0tarifa \u00a0legal \u00a0sino \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, el juzgador goza de \u00a0libertad \u00a0para \u00a0apreciarlos, \u00a0solo limitada por los postulados de la ciencia, la \u00a0l\u00f3gica y la experiencia, cuyo conculcamiento tampoco demuestra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0otorgarle m\u00e9rito a unos \u00a0testigos \u00a0y \u00a0neg\u00e1rselo \u00a0a otros no constituye ninguna equivocaci\u00f3n sino que es \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0un \u00a0poder \u00a0discrecional conferido al juez por la propia ley y \u00a0s\u00f3lo limitado por la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente a los anotados yerros de la demanda y \u00a0dado \u00a0 que \u00a0 la \u00a0Corte, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0puede \u00a0subsanarlos, \u00a0se \u00a0impone \u00a0su \u00a0rechazo, al tenor de lo dispuesto por el art\u00edculo \u00a0226 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, LA \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E L V E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RECHAZAR \u00a0 \u00a0 IN \u00a0 \u00a0LIMINE \u00a0las \u00a0demandas de casaci\u00f3n presentadas por los defensores de los \u00a0procesados \u00a0 \u00a0 \u00a0 CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0ERNESTO \u00a0 \u00a0 \u00a0RIVAS \u00a0ESPARRAGOZA \u00a0y JHON JAIRO \u00a0CABRERA \u00a0RODR\u00cdGUEZ. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0se \u00a0declara \u00a0desierto el recurso extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta providencia no procede recurso \u00a0alguno (arts. 197 y 226 del C. de P.P.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Devu\u00e9lvase \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 Tribunal \u00a0 \u00a0de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS AUGUSTO G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0ANIBAL \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 MANTILLA \u00a0 NOUGU\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS E. MEJIA ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RU\u00cdZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 14415 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Aprobado acta N\u00b0 037 \u00a0 Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0trece \u00a0(13) \u00a0de\u00a0 marzo de dos mil (2000). \u00a0\u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-2956","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-8"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2956","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2956"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2956\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2956"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2956"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2956"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}