{"id":29388,"date":"2023-09-13T14:12:26","date_gmt":"2023-09-13T14:12:26","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap666-201442936\/"},"modified":"2023-09-13T14:12:26","modified_gmt":"2023-09-13T14:12:26","slug":"ap666-201442936","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap666-201442936\/","title":{"rendered":"AP666-2014(42936)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>AP666-2014 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n N\u00b0 42.936 \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0 046 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., diecinueve (19) de febrero de \u00a0dos mil catorce (2014). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Mediante sentencia del 12 de agosto de 2011, \u00a0el \u00a0 Juez \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Yarumal \u00a0(Antioquia) \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0Carlos \u00a0David \u00a0D\u00edaz V\u00e1squez \u00a0de los cargos que le hab\u00eda formulado la Fiscal\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fallo fue recurrido por los delegados de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0y \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico y el apoderado de las v\u00edctimas (con \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0condena) \u00a0y \u00a0por el defensor (reclamando que la absoluci\u00f3n fuera \u00a0reconocida \u00a0 por \u00a0 inocencia \u00a0 en \u00a0 lugar \u00a0 de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 10 de octubre de 2013 el Tribunal Superior \u00a0de \u00a0Antioquia \u00a0lo \u00a0revoc\u00f3. En \u00a0su \u00a0 lugar, \u00a0 declar\u00f3 \u00a0a \u00a0D\u00edaz \u00a0V\u00e1squez \u00a0coautor \u00a0penalmente \u00a0responsable \u00a0de \u00a0las \u00a0conductas \u00a0punibles \u00a0de \u00a0homicidio agravado y hurto calificado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Le impuso 412 meses (34,33 a\u00f1os) de prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas y le \u00a0neg\u00f3 \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n de la pena y la prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El defensor interpuso casaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>La Sala se pronuncia sobre el cumplimiento de \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0de l\u00f3gica y debida argumentaci\u00f3n, en aras de disponer o no la \u00a0admisi\u00f3n de la demanda respectiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0horas de la noche del 19 de diciembre de \u00a02009 \u00a0varias \u00a0personas \u00a0ingresaron \u00a0al \u00a0apartamento \u00a0202 de la calle 28B n\u00famero \u00a029-40 \u00a0del \u00a0barrio \u00a0La \u00a0Ronda \u00a0del \u00a0municipio de Santa Rosa de Osos (Antioquia), \u00a0donde \u00a0resid\u00eda el sacerdote Emiro de Jes\u00fas Jaramillo C\u00e1rdenas, le sustrajeron \u00a0varios \u00a0bienes y con un cuchillo le inflingieron m\u00e1s de 30 heridas en el rostro \u00a0y en el cuerpo que le causaron la muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fuentes an\u00f3nimas se\u00f1alaron que Duver (Duver \u00a0Alejandro \u00a0Medina \u00a0Ruiz) \u00a0y \u00a0\u201cEl coste\u00f1o\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0(Carlos \u00a0 \u00a0 \u00a0David \u00a0 \u00a0 \u00a0D\u00edaz \u00a0V\u00e1squez) \u00a0eran \u00a0visitantes \u00a0del religioso y presuntos \u00a0responsables del acto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la residencia del \u00faltimo fueron halladas \u00a0manchas \u00a0de \u00a0sangre \u00a0que, sometidas a prueba de ADN, resultaron coincidir con el \u00a0fluido \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 sacerdote, \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0quien \u00a0 \u00a0D\u00edaz \u00a0V\u00e1squez, \u00a0reconocido \u00a0drogadicto de la zona, visitaba \u00a0con \u00a0frecuencia para que le facilitara dinero, a lo cual aquel acced\u00eda, pero en \u00a0una \u00a0\u00faltima \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0se \u00a0neg\u00f3 \u00a0a \u00a0hacerlo, \u00a0lo \u00a0que gener\u00f3 que D\u00edaz \u00a0V\u00e1squez \u00a0lo \u00a0amenazara \u00a0de muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0d\u00eda \u00a0del suceso, previo a su desenlace, \u00a0D\u00edaz \u00a0V\u00e1squez fue visto en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0de otras personas, bien dentro del apartamento del posterior occiso, \u00a0bien timbrando en el cit\u00f3fono. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El 24 de diciembre de 2009, ante el Juez \u00a0Promiscuo \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Control \u00a0de \u00a0Garant\u00edas \u00a0de \u00a0San \u00a0Jos\u00e9 de la Monta\u00f1a \u00a0(Antioquia), \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0formul\u00f3 \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0D\u00edaz \u00a0 V\u00e1squez \u00a0 como \u00a0responsable \u00a0del \u00a0concurso \u00a0de \u00a0delitos de homicidio agravado y hurto calificado, previstos en los \u00a0art\u00edculos \u00a0103 \u00a0y\u00a0 104, numerales 6 (sevicia), 7 (colocar a la v\u00edctima en \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de indefensi\u00f3n) y 10 (se cometi\u00f3 sobre un religioso), y 239 y 240, \u00a0inciso \u00a0 2\u00ba( \u00a0 con \u00a0 violencia \u00a0 sobre \u00a0 la \u00a0 persona), \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a022 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a02010 la Fiscal\u00eda \u00a0radic\u00f3 \u00a0escrito \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0precisando que el cargo era como autor de las \u00a0conductas se\u00f1aladas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Luego \u00a0de \u00a0realizadas \u00a0las audiencias de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0 preparatoria \u00a0 y \u00a0 p\u00fablica, \u00a0 fueron \u00a0 emitidas \u00a0 las \u00a0sentencias \u00a0rese\u00f1adas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0 fueron \u00a0 proferidos \u00a0 los \u00a0 fallos \u00a0se\u00f1alados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>El defensor formula un cargo principal y uno \u00a0subsidiario, \u00a0al amparo de la causal tercera, violaci\u00f3n indirecta del principio \u00a0del in dubio pro reo, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0principal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Falso \u00a0raciocinio \u00a0en la estimaci\u00f3n del \u00a0indicio \u00a0de \u00a0presencia, \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0estructur\u00f3 a partir del hallazgo de \u00a0sangre \u00a0del \u00a0occiso \u00a0en una pared de la habitaci\u00f3n del acusado, pero sucede que \u00a0desde \u00a0un \u00a0comienzo \u00a0la \u00a0defensa \u00a0advirti\u00f3 \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de un fen\u00f3meno de \u00a0suplantaci\u00f3n \u00a0de \u00a0prueba, fruto del inter\u00e9s de las autoridades por se\u00f1alar un \u00a0culpable ante el clamor de la ciudadan\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0esa premisa, la defensa busc\u00f3 un nuevo \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0fuente de la prueba, encontrando que el material ni \u00a0siquiera \u00a0era \u00a0sangre, \u00a0a \u00a0lo \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal contest\u00f3 que las muestras del \u00a0investigador \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0fueron tomadas en abril y mayo del 2010, en tanto \u00a0que \u00a0los hechos acaecieron en diciembre del 2009 y la actuaci\u00f3n oficial fue del \u00a022 \u00a0de \u00a0este \u00a0mes, lo que restaba coetaneidad a las muestras sometidas a estudio \u00a0y, \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 tiempo \u00a0 transcurrido, \u00a0 las \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 defensa \u00a0bien \u00a0pudieron \u00a0alterarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La inferencia del juez colegiado desconoci\u00f3 \u00a0principios \u00a0cient\u00edficos, \u00a0puestos de presente por el mismo perito forense de la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0conforme \u00a0con \u00a0los \u00a0cuales \u00a0las \u00a0muestras de sangre son \u00fatiles para \u00a0an\u00e1lisis, \u00a0sin \u00a0que pueda afirmarse que el paso del tiempo las torna ineficaces \u00a0para realizar sobre ellas pruebas de gen\u00e9tica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La apreciaci\u00f3n correcta apuntaba a que, pese \u00a0al \u00a0transcurso \u00a0del \u00a0tiempo \u00a0entre \u00a0la \u00a0fijaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0mancha de sangre y su \u00a0levantamiento, \u00a0sobre \u00a0la misma se pod\u00edan realizar cotejos, contexto dentro del \u00a0cual \u00a0queda sin sustento la conclusi\u00f3n del fallo sobre la inexistencia de dudas \u00a0sobre \u00a0si el material analizado correspond\u00eda al material hallado en la casa del \u00a0sindicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Falso \u00a0raciocinio \u00a0frente \u00a0al indicio de \u00a0amenazas. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0dedujo que el sindicado amenaz\u00f3 previamente al occiso, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0que \u00a0exist\u00eda \u00a0un resquemor en aquel al verse privado de una fuente \u00a0permanente \u00a0de \u00a0ingresos, \u00a0cual \u00a0era la ayuda econ\u00f3mica que le proporcionaba el \u00a0religioso. \u00a0El argumento desatiende la regla de experiencia conforme con la cual \u00a0no \u00a0todo \u00a0quien lanza una amenaza de muerte contra otro, la ejecuta. Adem\u00e1s, la \u00a0doctrina \u00a0ha \u00a0quitado \u00a0relevancia \u00a0al indicio de las manifestaciones anteriores, \u00a0como \u00a0que \u00a0es raro que quien se propone delinquir exponga su intenci\u00f3n, cuando, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0puede \u00a0colegirse \u00a0que \u00a0se \u00a0calle \u00a0para \u00a0que el delito se le \u00a0facilite y evitar la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Repugna a la mente que por el simple hecho de \u00a0brindar \u00a0ayuda \u00a0econ\u00f3mica en una ocasi\u00f3n surja motivo razonable para quitar la \u00a0vida \u00a0a \u00a0esa \u00a0persona, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0el \u00a0acusado \u00a0ten\u00eda \u00a0un pasado judicial \u00a0di\u00e1fano, \u00a0indiscutible \u00a0\u00edndice moral, adem\u00e1s de que se desconoce la cercan\u00eda \u00a0temporal \u00a0entre la amenaza y el hecho, lo que torna d\u00e9bil la relaci\u00f3n entre el \u00a0hecho indicante y el indicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Falso juicio de existencia respecto de las \u00a0fotograf\u00edas \u00a0tomadas por el investigador de la defensa, de las que se desprende \u00a0que \u00a0no \u00a0era \u00a0posible \u00a0observar lo que suced\u00eda en el cuarto del religioso, bien \u00a0desde \u00a0la \u00a0cocina, \u00a0bien \u00a0desde \u00a0la \u00a0sala, lo cual, en contra de las razones del \u00a0Tribunal, negaba credibilidad a la menor LGVH. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si el juzgador hubiese valorado en sus justas \u00a0proporciones \u00a0esas fotos, habr\u00eda llegado a la conclusi\u00f3n de que las menores no \u00a0pudieron \u00a0 \u00a0 haber \u00a0 \u00a0observado \u00a0 \u00a0personas \u00a0 \u00a0esculcando \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0cuarto \u00a0 \u00a0del \u00a0sacerdote. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0subsidiario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Falso \u00a0raciocinio en la apreciaci\u00f3n del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0LGVH \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de haber observado varias personas, entre \u00a0ellas \u00a0el \u00a0acusado, esculcando en el cuarto de la v\u00edctima y que esta presentaba \u00a0una \u00a0 grave \u00a0 alteraci\u00f3n \u00a0 emocional. \u00a0 Conferir \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0este \u00a0relato \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0la regla de experiencia, conforme con la cual quien siendo v\u00edctima \u00a0de \u00a0un delito, teniendo los medios para evadir la acci\u00f3n criminal, lo hace. Eso \u00a0sucedi\u00f3, \u00a0pues \u00a0el sacerdote acudi\u00f3 a abrirles la puerta a las ni\u00f1as, incluso \u00a0les \u00a0ofreci\u00f3 \u00a0una fruta, es decir, tuvo la oportunidad propicia de evadir a sus \u00a0agresores, \u00a0luego \u00a0si \u00a0era \u00a0violentado \u00a0en \u00a0ese \u00a0momento \u00a0no \u00a0se entiende que no \u00a0aprovechara \u00a0para \u00a0escapar, \u00a0de \u00a0donde \u00a0surge \u00a0inveros\u00edmil \u00a0el \u00a0relato \u00a0de \u00a0las \u00a0ni\u00f1as. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Falso \u00a0juicio de identidad al valorar el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0menor \u00a0MFGC \u00a0(una \u00a0de \u00a0las \u00a0ejecutoras \u00a0del delito), el cual \u00a0trascribe \u00a0para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0de \u00a0all\u00ed surge la ajenidad del sindicado con el \u00a0delito \u00a0y que el Tribunal lo mutil\u00f3 al se\u00f1alar que la \u00fanica variaci\u00f3n en sus \u00a0diferentes \u00a0 intervenciones \u00a0 radic\u00f3 \u00a0 en \u00a0 se\u00f1alar \u00a0 en \u00a0 su \u00a0testimonio \u00a0que \u00a0\u201cEl \u00a0flaco\u201d \u00a0fue \u00a0quien \u00a0asest\u00f3 \u00a0las \u00a0pu\u00f1aladas, en tanto previamente se auto-incrimin\u00f3, pero precis\u00f3 \u00a0que \u00a0ello \u00a0obedeci\u00f3 al miedo que le ten\u00eda a ese hombre, quien desapareci\u00f3 con \u00a0su deceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo cierto es que el juez obvi\u00f3 que la ni\u00f1a \u00a0descarta \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0del \u00a0acusado \u00a0en \u00a0el \u00a0delito, a pesar de conferirle \u00a0eficacia \u00a0a \u00a0la \u00a0declarante \u00a0cuando \u00a0confiesa \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n. \u00a0Esta prueba, \u00a0valorada \u00a0integralmente, \u00a0generaba duda sobre la responsabilidad de D\u00edaz V\u00e1squez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia por omitir \u00a0apreciar \u00a0las \u00a0estipulaciones \u00a05, \u00a06 \u00a0y \u00a07, \u00a0de \u00a0las que surge que los rastros y \u00a0huellas \u00a0encontrados \u00a0en \u00a0la \u00a0escena \u00a0del crimen no corresponden con el acusado, \u00a0quien, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0no \u00a0aparece \u00a0en \u00a0las grabaciones de las c\u00e1maras de seguridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tal \u00a0forma \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0Tribunal dedujo \u00a0indicio \u00a0de \u00a0presencia \u00a0por \u00a0la \u00a0huella \u00a0de sangre encontrada en el inmueble del \u00a0acusado, \u00a0esos \u00a0elementos \u00a0tornaban \u00a0menos \u00a0probable \u00a0esa \u00a0inferencia, \u00a0como que \u00a0apuntan \u00a0 a \u00a0 descartar \u00a0su \u00a0presencia \u00a0en \u00a0el \u00a0sitio \u00a0del \u00a0homicidio, \u00a0cobrando \u00a0importancia \u00a0la \u00a0tesis \u00a0de \u00a0la \u00a0eventual \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba y adquiere \u00a0trascendencia \u00a0el argumento defensivo de que el procesado se encontraba en sitio \u00a0diverso \u00a0 de \u00a0 aquel \u00a0 en \u00a0 donde \u00a0 sucedi\u00f3 \u00a0 el \u00a0 hecho \u00a0 a \u00a0 la \u00a0hora \u00a0de \u00a0su \u00a0ocurrencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EL NO RECURRENTE \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0apoderado \u00a0de las v\u00edctimas se quej\u00f3 de \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0no \u00a0le \u00a0permita un t\u00e9rmino para conocer la demanda de casaci\u00f3n y \u00a0oponerse \u00a0a \u00a0ella, debiendo contar con un lapso, como sucede en el art\u00edculo 211 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0del \u00a02000. \u00a0No \u00a0obstante, postula se mantenga la decisi\u00f3n del \u00a0Tribunal \u00a0por cuanto est\u00e1 precedida de acierto y legalidad y porque las pruebas \u00a0practicadas \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 juicio \u00a0 convalidaron \u00a0 la \u00a0 responsabilidad \u00a0penal \u00a0del \u00a0acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0la \u00a0demanda no cumpli\u00f3 con los \u00a0presupuestos \u00a0legales, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0enunciar \u00a0los \u00a0cargos, \u00a0sin \u00a0demostrarlos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 Sala \u00a0 \u00a0 \u00a0 inadmitir\u00e1 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0presentada, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0no \u00a0re\u00fane los requisitos l\u00f3gicos y de debida argumentaci\u00f3n precisados \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0184 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal. Las razones son las \u00a0siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En principio, cabe decir que, en contra \u00a0de \u00a0lo \u00a0afirmado \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0las v\u00edctimas, no existe lesi\u00f3n a los \u00a0derechos \u00a0de \u00a0los no recurrentes, dada la circunstancia de que en el tr\u00e1mite de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0ellos \u00a0no \u00a0cuenten con un lapso para conocer la \u00a0demanda y pronunciarse sobre ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 efecto, \u00a0presentada \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el expediente se remite a la Corte. Si el magistrado ponente de esta \u00a0la \u00a0admite, \u00a0ello \u00a0no genera que se conceda la raz\u00f3n sobre el fondo del asunto, \u00a0sino \u00a0que se trata de una decisi\u00f3n de simple impulso, en el entendido de que el \u00a0escrito cumpli\u00f3 con las formalidades legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tal supuesto se convoca la audiencia de \u00a0que \u00a0trata \u00a0el \u00a0\u00faltimo \u00a0inciso \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0184 \u00a0procesal, \u00a0en donde los no \u00a0impugnantes \u00a0cuentan \u00a0con \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0controvertir \u00a0las \u00a0postulaciones del \u00a0recurrente, \u00a0de \u00a0tal \u00a0forma \u00a0que \u00a0s\u00ed \u00a0tienen \u00a0la oportunidad de controvertir el \u00a0escrito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el evento contrario, esto es, si la Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0inadmite la demanda, no se afecta ninguna garant\u00eda de los \u00a0no \u00a0recurrentes, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0esa \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0comporta \u00a0que la sentencia del \u00a0Tribunal \u00a0 contin\u00faa \u00a0 vigente \u00a0 y \u00a0 con \u00a0 esta \u00a0estuvieron \u00a0conformes \u00a0pues \u00a0no \u00a0interpusieron casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En el primer cargo, el defensor postula \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0desconocimiento \u00a0por \u00a0parte \u00a0del Tribunal de \u00a0conceptos cient\u00edficos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(I) \u00a0El \u00a0Juzgador \u00a0dedujo responsabilidad a \u00a0partir \u00a0de dar por probado que en el inmueble del acusado se encontraron rastros \u00a0de \u00a0sangre \u00a0de \u00a0la v\u00edctima, a lo cual el apoderado se opuso dada la posibilidad \u00a0de \u00a0una suplantaci\u00f3n de prueba; por ello, llev\u00f3 al juicio un experto que tom\u00f3 \u00a0una \u00a0nueva muestra de la habitaci\u00f3n del acusado y cient\u00edficamente se demostr\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0misma \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0era sangre, lo cual, en su criterio, descartaba la \u00a0conclusi\u00f3n del dictamen de la Fiscal\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(II) \u00a0La \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0neg\u00f3 \u00a0eficacia \u00a0al \u00a0postulado \u00a0defensivo, \u00a0con \u00a0el \u00a0argumento del tiempo transcurrido, olvidando que \u00a0principios \u00a0cient\u00edficos, \u00a0expuestos \u00a0por \u00a0el \u00a0propio \u00a0experto de la acusaci\u00f3n, \u00a0se\u00f1alan \u00a0que las muestras de sangre son \u00fatiles para an\u00e1lisis, sin que el paso \u00a0del tiempo las torne ineficaces. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las premisas de que parte el demandante son \u00a0equivocadas \u00a0y \u00a0sus \u00a0propios argumentos les niegan la raz\u00f3n. As\u00ed, el an\u00e1lisis \u00a0del \u00a0experto no apunta al sentido que el recurrente les proporciona, en tanto de \u00a0la \u00a0trascripci\u00f3n \u00a0que hace de sus palabras, lo que surge es que si las muestras \u00a0de \u00a0sangre \u00a0se \u00a0retienen \u201csobre un buen soporte, como \u00a0son \u00a0fibras \u00a0textiles\u201d, hay lugar a an\u00e1lisis porque \u00a0el material puede conservarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Res\u00e1ltese, \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0el \u00a0concepto \u00a0cient\u00edfico \u00a0se\u00f1alado \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0no \u00a0indic\u00f3 que en todos los casos, \u00a0siempre, \u00a0la \u00a0sangre \u00a0se \u00a0conserva \u00f3ptima para realizar estudios, sino que para \u00a0ello se requiere de unas especiales condiciones del soporte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0parte alguna el impugnante indic\u00f3 que \u00a0dentro \u00a0del \u00a0juicio \u00a0se \u00a0hubiere \u00a0demostrado que el soporte en donde estaban las \u00a0machas \u00a0fuera \u00a0de \u00a0esas caracter\u00edsticas especiales que permit\u00edan conservar los \u00a0rastros \u00a0de \u00a0sangre. Por modo, que mal pod\u00eda exigir la aplicaci\u00f3n del concepto \u00a0cient\u00edfico se\u00f1alado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Eso, \u00a0de \u00a0una \u00a0parte. \u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0aludi\u00f3 \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0paso \u00a0del \u00a0tiempo \u00a0imped\u00eda \u00a0conferir eficacia al \u00a0dictamen \u00a0presentado \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa, pues la muestra fue lograda varios meses \u00a0despu\u00e9s \u00a0del \u00a0suceso (en abril y mayo del 2010 y los hechos fueron en diciembre \u00a0del 2009). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 referencia \u00a0al \u00a0lapso \u00a0transcurrido, \u00a0contrario \u00a0a \u00a0lo que refiere el se\u00f1or defensor, no apunta a la imposibilidad de \u00a0que \u00a0un \u00a0rastro de sangre no pueda conservarse. Dijo el Tribunal que no exist\u00eda \u00a0coetaneidad \u00a0respecto \u00a0de la toma de las muestras, \u00abya \u00a0hab\u00edan \u00a0transcurrido \u00a0m\u00e1s de cuatro meses cuando se tomaron las muestras de la \u00a0defensa, \u00a0bien pod\u00edan alterarse los resultados como consecuencia del inexorable \u00a0lapso del tiempo\u00bb. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El argumento judicial, es claro, se\u00f1ala que \u00a0el \u00a0paso \u00a0del \u00a0tiempo no puede garantizar lo genuino de la muestra tomada por el \u00a0experto \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0desde \u00a0donde, igual, los resultados pueden alterarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0impugnante \u00a0no \u00a0se\u00f1ala \u00a0que dentro del \u00a0juicio \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0demostrado, \u00a0m\u00e1s \u00a0all\u00e1 \u00a0de \u00a0toda \u00a0duda \u00a0razonable, que la \u00a0actividad \u00a0ejecutada \u00a0por \u00a0su experto, m\u00e1s de cuatro meses despu\u00e9s del suceso, \u00a0se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0exactamente sobre el mismo soporte y que se trataba exactamente de \u00a0la misma mancha, del mismo rastro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>N\u00f3tese \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0el \u00a0investigador \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0asever\u00f3 que \u00abno pod\u00eda \u00a0afirmar \u00a0con \u00a0certeza \u00a0que \u00a0se \u00a0trate \u00a0de la misma mancha que tom\u00f3 la fiscal\u00eda \u00a0porque hab\u00eda pasado mucho tiempo\u00bb. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0se\u00f1or \u00a0apoderado \u00a0no se refiere a este \u00a0argumento, \u00a0ni, \u00a0menos, lo refuta, desde donde surge incontrastable lo que viene \u00a0de \u00a0decirse, \u00a0porque \u00a0es \u00a0el \u00a0propio \u00a0testigo \u00a0de \u00a0la defensa quien, al no poder \u00a0asegurar \u00a0que \u00a0se \u00a0estuviese \u00a0ante \u00a0la misma muestra, descarta la posibilidad de \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0concepto \u00a0se\u00f1alado. \u00a0El \u00a0juez \u00a0colegiado \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que, \u00a0en esas \u00a0condiciones, \u00a0la prueba de la defensa no pod\u00eda controvertir la de la acusaci\u00f3n \u00a0\u201cpues \u00a0no \u00a0se \u00a0tiene \u00a0certeza \u00a0que \u00a0se \u00a0trate de una \u00a0muestra que provenga el mismo lugar\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La com\u00fan ocurrencia de las cosas indica que \u00a0una \u00a0habitaci\u00f3n, \u00a0al \u00a0cabo \u00a0de \u00a0cuatro o cinco meses de necesidad es objeto del \u00a0paso \u00a0de \u00a0personas, \u00a0de \u00a0tareas de limpieza, y el demandante no indica que en el \u00a0debate \u00a0oral \u00a0hubiese \u00a0demostrado \u00a0que (I) el rastro encontrado en el momento de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0fuese \u00a0exactamente \u00a0el \u00a0mismo \u00a0que su experto hall\u00f3 cuatro o cinco \u00a0meses \u00a0despu\u00e9s, \u00a0(II) \u00a0c\u00f3mo \u00a0puede certificar tal cosa y (III) qu\u00e9 medidas se \u00a0tomaron \u00a0 \u00a0para \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 habitaci\u00f3n \u00a0 no \u00a0 hubiese \u00a0 sido \u00a0 \u201ccontaminada\u201d al cabo de tan considerable \u00a0periodo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0referencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0al \u00a0paso del \u00a0tiempo \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0dentro de ese contexto y como el recurrente no desarrolla \u00a0ni \u00a0demuestra \u00a0esas premisas previas, mal puede pretender se aplique el concepto \u00a0cient\u00edfico \u00a0que \u00a0trae, \u00a0el cual, por lo dem\u00e1s, como ya se dijo, tiene alcances \u00a0diversos a los se\u00f1alados en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El \u00a0recurrente \u00a0cuestiona \u00a0el \u00a0indicio \u00a0construido \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0las \u00a0amenazas \u00a0que \u00a0el \u00a0acusado \u00a0lanz\u00f3 en contra del \u00a0posterior \u00a0occiso, \u00a0con el argumento de que una regla de experiencia se\u00f1ala que \u00a0no \u00a0todo \u00a0el \u00a0que \u00a0lanza \u00a0una \u00a0amenaza la ejecuta, adem\u00e1s de que la doctrina ha \u00a0restado \u00a0 car\u00e1cter \u00a0 relevante \u00a0a \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0llamada \u00a0de \u00a0manifestaciones \u00a0anteriores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0tesis \u00a0defensiva \u00a0eventualmente podr\u00eda \u00a0resultar \u00a0de \u00a0buen recibo, pero sucede que el Tribunal no dedujo responsabilidad \u00a0a \u00a0partir del hecho aislado de las amenazas, sino que construy\u00f3 la inferencia a \u00a0partir \u00a0de \u00a0que, habiendo acostumbrado el religioso al agresor a prestarle ayuda \u00a0econ\u00f3mica, \u00a0decidi\u00f3 neg\u00e1rsela un d\u00eda, momento en que este lanz\u00f3 de viva voz \u00a0la amenaza de muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otro lado, fue insistente el Tribunal en \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0el acusado era un consumidor de estupefacientes, con antecedentes \u00a0de \u00a0violencia \u00a0intrafamiliar, \u00a0lo \u00a0cual, adem\u00e1s, niega la afirmaci\u00f3n defensiva \u00a0sobre su pasado di\u00e1fano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esos antecedentes fueron los utilizados por \u00a0el \u00a0Tribunal para conferir peso a las amenazas previas, esto es, no se trat\u00f3 de \u00a0una \u00a0simple \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0anterior, \u00a0sino \u00a0de \u00a0la \u00a0proferida \u00a0por una persona \u00a0se\u00f1alada \u00a0de drogadicta, a quien el sacerdote daba dinero regularmente y que de \u00a0un \u00a0momento \u00a0a \u00a0otro \u00a0decidi\u00f3 negarle esa fuente de ingresos. As\u00ed se lee en la \u00a0hoja 23 del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Res\u00e1ltese, entonces, que no se imput\u00f3 una \u00a0simple \u00a0 expresi\u00f3n, \u00a0 sino \u00a0 una \u00a0 amenaza \u00a0 por \u00a0parte \u00a0de \u00a0un \u00a0consumidor \u00a0de \u00a0estupefacientes \u00a0a \u00a0quien \u00a0la posterior v\u00edctima priv\u00f3 de una fuente regular de \u00a0ingresos, \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0lo \u00a0ten\u00eda \u00a0acostumbrado \u00a0y \u00a0que, \u00a0en forma v\u00e1lida puede \u00a0inferirse, \u00a0le \u00a0permit\u00eda \u00a0sostener su adicci\u00f3n. Por lo dem\u00e1s, en el suceso se \u00a0cometieron \u00a0un \u00a0hurto (que facilitaba lograr recursos) y un homicidio, tanto que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0dedujo, \u00a0sin que fuera refutado, que \u00abel \u00a0homicidio \u00a0 \u00a0efectivamente \u00a0 \u00a0tuvo \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0finalidad \u00a0 \u00a0econ\u00f3mica\u00bb. M\u00e1s a\u00fan, advirti\u00f3 que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00abel \u00a0m\u00f3vil \u00a0del homicidio\u2026. lo fue la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0dinero para consumir estupefacientes, pues el sacerdote se estaba \u00a0negando \u00a0a \u00a0darles \u00a0m\u00e1s \u00a0dinero, \u00a0y muy seguramente varias personas entraron al \u00a0apartamento, \u00a0queriendo \u00a0sacar \u00a0dinero \u00a0a \u00a0la \u00a0fuerza, y al ver que las cosas se \u00a0sal\u00edan \u00a0de \u00a0sus \u00a0manos, sumado al hecho de que posiblemente se encontraban bajo \u00a0el \u00a0 \u00a0efecto \u00a0 \u00a0de \u00a0 los \u00a0 estupefacientes, \u00a0 desencadenaron \u00a0 la \u00a0 muerte \u00a0 del \u00a0sacerdote\u00bb. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 este \u00a0 contexto, \u00a0 la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0indiciaria \u00a0surge \u00a0acertada, \u00a0sin que resulten admisibles las tesis que opone la \u00a0defensa, como que est\u00e1n dadas para circunstancias diferentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0La defensa se\u00f1ala que, en falso juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0omiti\u00f3 valorar las fotograf\u00edas aportadas por el \u00a0investigador, \u00a0las cuales acreditaban que las ni\u00f1as no pudieron observar lo que \u00a0suced\u00eda en el cuarto del religioso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0cargo \u00a0no \u00a0coincide \u00a0con \u00a0lo \u00a0sucedido. \u00a0N\u00f3tese \u00a0c\u00f3mo \u00a0el Tribunal rechaz\u00f3 en su integridad los argumentos del juez de \u00a0instancia \u00a0y, \u00a0al \u00a0rese\u00f1ar \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0este, \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0(hoja \u00a04 \u00a0de la \u00a0sentencia) \u00a0que \u00a0al decir del a quo la versi\u00f3n de la menor LGVH no era digna de \u00a0credibilidad \u00a0 pues \u00a0 se \u00a0 prob\u00f3 \u00a0que \u00a0desde \u00a0el \u00a0lugar \u00a0en \u00a0donde \u00a0estaba \u00a0era \u00a0\u00abimposible \u00a0ver \u00a0hasta \u00a0dicha habitaci\u00f3n\u00bb. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa conclusi\u00f3n del juez, necesariamente se \u00a0sustent\u00f3 \u00a0en las fotograf\u00edas aludidas y dado que el Tribunal controvirti\u00f3 las \u00a0tesis \u00a0 de \u00a0la \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0neg\u00f3 \u00a0eficacia \u00a0a \u00a0esos \u00a0documentos, \u00a0de \u00a0donde \u00a0surge \u00a0que \u00a0s\u00ed los apreci\u00f3 y que, por tanto, el asunto \u00a0deb\u00eda \u00a0ser \u00a0censurado \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0del falso juicio de identidad o del falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0en \u00a0la \u00a0hoja \u00a025 \u00a0de \u00a0su \u00a0sentencia, \u00a0expresamente \u00a0el \u00a0Tribunal alude a las dudas respecto de si la menor \u00a0LGVH \u00a0pudo \u00a0o \u00a0no presenciar lo que suced\u00eda en la habitaci\u00f3n, en tanto a veces \u00a0refiri\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0fuera \u00a0de \u00a0la \u00a0cocina \u00a0y \u00a0otras \u00a0que \u00a0en la sala, \u00a0\u00abpor \u00a0lo \u00a0tanto \u00a0la explicaci\u00f3n sobre la forma en la \u00a0que \u00a0estaba dividido el inmueble y la visibilidad hacia el cuarto del occiso, no \u00a0cobran \u00a0 relevancia \u00a0 alguna\u00bb. \u00a0Es \u00a0claro \u00a0que \u00a0este \u00a0razonamiento \u00a0parte \u00a0de lo que pretend\u00edan demostrar las tomas fotogr\u00e1ficas, lo \u00a0cual comporta que no fueron excluidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0En \u00a0el \u00a0cargo \u00a0subsidiario, \u00a0la defensa \u00a0postul\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.1. Falso raciocinio en la apreciaci\u00f3n del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0LGVH, \u00a0por cuanto contrar\u00eda la experiencia que el religioso, al \u00a0estar \u00a0siendo \u00a0v\u00edctima \u00a0de \u00a0la agresi\u00f3n, pudiera abrir la puerta a las ni\u00f1as, \u00a0conversar con ellas y no aprovechar esa ocasi\u00f3n para huir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0cometi\u00f3 \u00a0ese \u00a0yerro, por \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0trata (folio 20 del fallo), \u00a0precisamente \u00a0se \u00a0centr\u00f3 \u00a0en \u00a0que \u00a0la descripci\u00f3n de la ni\u00f1a sobre que vio al \u00a0acusado \u00a0dentro \u00a0del \u00a0apartamento \u00a0del \u00a0occiso, \u00a0resultaba dudosa, por cuanto en \u00a0entrevistas \u00a0previas \u00a0no \u00a0hizo \u00a0referencia \u00a0a \u00a0ello, desde donde el relato de la \u00a0menor generaba incertidumbre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mal \u00a0puede \u00a0existir \u00a0raciocinio \u00a0errado \u00a0al \u00a0respecto, \u00a0como \u00a0que el juzgador concluy\u00f3 en los mismos t\u00e9rminos, es decir, el \u00a0dicho \u00a0de \u00a0la \u00a0ni\u00f1a sobre la presencia del sindicado en el apartamento generaba \u00a0vacilaciones. \u00a0No \u00a0obstante, \u00a0le \u00a0confiri\u00f3 \u00a0credibilidad en cuanto adujo que la \u00a0noche \u00a0del crimen observ\u00f3 a D\u00edaz V\u00e1squez \u00a0llamando \u00a0al \u00a0cit\u00f3fono \u00a0del \u00a0sacerdote, lo cual resultaba de buen \u00a0recibo \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0que \u00a0fue ratificado por la otra ni\u00f1a. As\u00ed concluy\u00f3 el \u00a0Tribunal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00abTampoco \u00a0qued\u00f3 \u00a0claro \u00a0si la menor LGVH \u00a0observ\u00f3 \u00a0a \u00a0CARLOS \u00a0DAVID \u00a0por fuera o dentro de la residencia del occiso\u2026 No \u00a0obstante, \u00a0de la contradicci\u00f3n presentada por la menor\u2026 teniendo en cuenta la \u00a0edad \u00a0de \u00a0la misma, las entrevistas previamente realizadas a ella y a su hermana \u00a0y \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0LMVH, \u00a0no \u00a0se puede pasar por alto el hecho de que CARLOS \u00a0DAVID \u00a0haya \u00a0sido \u00a0visto \u00a0con \u00a0mal \u00a0genio \u00a0tocando \u00a0el \u00a0cit\u00f3fono de la casa del \u00a0occiso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, si el funcionario no \u00a0admiti\u00f3 \u00a0como \u00a0probado \u00a0que \u00a0la \u00a0ni\u00f1a \u00a0hubiese \u00a0visto \u00a0al sindicado dentro del \u00a0inmueble, \u00a0mal \u00a0pudo \u00a0haber \u00a0cometido \u00a0un \u00a0falso \u00a0razonamiento \u00a0por \u00a0no conferir \u00a0eficacia \u00a0al \u00a0relato \u00a0sobre \u00a0que el religioso atendi\u00f3 a la ni\u00f1a, como que este \u00a0supuesto part\u00eda de creer ese relato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.2. Falso juicio de identidad al valorar el \u00a0testimonio \u00a0de MFGC, pues -dice la defensa- el Tribunal lo mutil\u00f3 para dejar de \u00a0ver \u00a0que \u00a0la \u00a0declarante \u00a0demostraba \u00a0la \u00a0ajenidad \u00a0del \u00a0acusado \u00a0con el delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0conclusi\u00f3n defensiva no se corresponde \u00a0con \u00a0la \u00a0realidad. \u00a0En principio, el juez colegiado se ubic\u00f3 en el relato de la \u00a0menor \u00a0sobre \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en el delito para admitir como \u201cprobado \u00a0que \u00a0esta \u00a0hizo \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0los punibles \u00a0investigados\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0m\u00e1s \u00a0adelante, \u00a0luego de apreciar en \u00a0forma \u00a0integral \u00a0los elementos de juicio y concluir que hab\u00eda prueba suficiente \u00a0de \u00a0responsabilidad, \u00a0indic\u00f3 que \u00abno se acredit\u00f3 que \u00a0efectivamente \u00a0la \u00a0adolescente \u00a0MFGC \u00a0estuviera \u00a0diciendo la verdad y que por lo \u00a0mismo \u00a0solamente \u00a0ella \u00a0y el supuesto amigo ya fallecido al que solo identific\u00f3 \u00a0como \u00a0 \u00a0 Alex \u00a0 \u00a0 alias \u00a0 \u00a0\u201cFlaco\u201d \u00a0 \u00a0fueran \u00a0 \u00a0quienes \u00a0 \u00a0perpetraran \u00a0 \u00a0el \u00a0homicidio\u00bb. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0manera \u00a0que el Tribunal no cercen\u00f3 el \u00a0aparte \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0en \u00a0donde la declarante se\u00f1ala que solamente ella y un \u00a0tercero, \u00a0diverso \u00a0del \u00a0procesado, cometieron el delito. Lo que sucede es que no \u00a0le \u00a0dio \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0ese \u00a0apartado, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0es \u00a0propio de la valoraci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0y \u00a0no \u00a0constituye \u00a0tergiversaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0que \u00a0parti\u00f3 \u00a0de las reales \u00a0palabras de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.3. \u00a0La defensa censura que el Tribunal se \u00a0negase \u00a0a \u00a0estimar las pruebas que fueron estipuladas bajo los n\u00fameros 5, 6 y 7 \u00a0que \u00a0acreditaban \u00a0que \u00a0elementos \u00a0hallados \u00a0en \u00a0la \u00a0escena del crimen (cabellos, \u00a0huellas \u00a0digitales) \u00a0no \u00a0correspond\u00edan \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0como \u00a0tampoco su figura \u00a0aparec\u00eda en las grabaciones de las c\u00e1maras de seguridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Que \u00a0el juez colegiado no hubiese se\u00f1alado \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0de \u00a0que se trata con sus nombres, no significa que haya eludido su \u00a0valoraci\u00f3n. \u00a0Obs\u00e9rvese \u00a0que \u00a0en \u00a0forma reiterada el Tribunal hace referencia a \u00a0que \u00a0las \u00a0apreciaciones \u00a0del \u00a0a quo no pueden ser compartidas, en cuanto la duda \u00a0se\u00f1alada \u00a0por \u00a0este \u00a0no \u00a0surge \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado, y si se revisa la decisi\u00f3n de \u00a0primera \u00a0 instancia \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0que \u00a0esta \u00a0en \u00a0forma \u00a0detallada \u00a0indica \u00a0las \u00a0estipulaciones probatorias de que se trata. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tal \u00a0forma \u00a0que \u00a0de \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0integral \u00a0que \u00a0hizo \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0a \u00a0las razones de juez de instancia, quien en \u00a0forma \u00a0espec\u00edfica \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0esas \u00a0estipulaciones, \u00a0deriva \u00a0que la Corporaci\u00f3n \u00a0igual \u00a0las \u00a0apreci\u00f3, pero les rest\u00f3 eficacia, en cuanto suministr\u00f3 mayor peso \u00a0a \u00a0los \u00a0elementos \u00a0ya indicados: el hallazgo de rastros de sangre de la v\u00edctima \u00a0en \u00a0la \u00a0habitaci\u00f3n \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0las \u00a0amenazas \u00a0que \u00a0hab\u00eda lanzado cuando el \u00a0religioso \u00a0se \u00a0neg\u00f3 \u00a0a \u00a0seguir \u00a0suministr\u00e1ndole \u00a0dinero, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0le gener\u00f3 \u00a0resquemor \u00a0por \u00a0quedar \u00a0privado de una fuente de ingresos (el acusado era adicto \u00a0al \u00a0consumo \u00a0de estupefacientes) y haber sido visto el d\u00eda del suceso, antes de \u00a0su ocurrencia, timbrando en el cit\u00f3fono de la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0se \u00a0impone \u00a0la inadmisi\u00f3n del \u00a0escrito, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0no \u00a0demostr\u00f3 la ocurrencia de los yerros \u00a0se\u00f1alados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0 Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0procede \u00a0el \u00a0mecanismo \u00a0de \u00a0la \u00a0insistencia \u00a0en los t\u00e9rminos que la Corte ha fijado desde la \u00a0providencia del 12 de diciembre de 2005 (radicado 24.322) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0oficiosa \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0observa \u00a0que, \u00a0al parecer, en el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite \u00a0y \u00a0espec\u00edficamente \u00a0en \u00a0la sentencia de condena pudo \u00a0haberse \u00a0incurrido en irregularidades sustanciales con posible incidencia en las \u00a0garant\u00edas \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0como \u00a0que \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n para el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas, al dejarse por un lapso igual al \u00a0de \u00a0la \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0pudo \u00a0exceder \u00a0el \u00a0tope \u00a0m\u00e1ximo legal, desde donde encuentra \u00a0necesario \u00a0intervenir \u00a0oficiosamente \u00a0a \u00a0efectos \u00a0de \u00a0estudiar \u00a0el \u00a0fondo de ese \u00a0asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0ha \u00a0sido el criterio reiterado de la \u00a0Corte, \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de su intervenci\u00f3n oficiosa no hay lugar a la audiencia de \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0de que trata el art\u00edculo 184 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0como \u00a0que \u00a0la misma est\u00e1 prevista para que se realice un debate oral en torno a \u00a0la \u00a0demanda \u00a0admitida, \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0descarta \u00a0cuando, \u00a0como en este evento, el \u00a0escrito ha sido rechazado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuente con lo expuesto, la Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Inadmitir \u00a0la demanda de casaci\u00f3n presentada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0procede \u00a0la \u00a0insistencia, en los t\u00e9rminos precisados en la parte motiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Agotado \u00a0el tr\u00e1mite de la insistencia, \u00a0vuelvan \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0para el pronunciamiento oficioso respecto del aspecto \u00a0se\u00f1alado en la parte motiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 \u00a0DEL \u00a0 \u00a0ROSARIO \u00a0 \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0<\/p>\n<p>EYDER PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 AP666-2014 \u00a0 Radicaci\u00f3n N\u00b0 42.936 \u00a0 Aprobado acta N\u00b0 046 \u00a0 Bogot\u00e1, D. 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