{"id":29313,"date":"2023-09-13T14:19:07","date_gmt":"2023-09-13T14:19:07","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap6437-201442451\/"},"modified":"2023-09-13T14:19:07","modified_gmt":"2023-09-13T14:19:07","slug":"ap6437-201442451","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap6437-201442451\/","title":{"rendered":"AP6437-2014(42451)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente \u00a0<\/p>\n<p>AP6437-2014 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n N\u00ba 42451 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado acta N\u00b0 \u00a0349) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., veintid\u00f3s (22) de octubre de \u00a0dos mil catorce (2014). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I. \u00a0 V \u00a0 I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0O \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala se pronuncia sobre los presupuestos \u00a0de \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0debida fundamentaci\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n presentada por \u00a0el \u00a0defensor de Jorge Eli\u00e9cer Le\u00f3n Ayala contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a015 \u00a0de agosto de 2013, por medio del cual el \u00a0Tribunal \u00a0 Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0condena \u00a0impartida \u00a0en \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0contra \u00a0aquel \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0aprovechamiento de condiciones de \u00a0inferioridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II. H E C H O S \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0a\u00f1o 2005, el se\u00f1or F\u00e9lix Arroyo \u00a0Restrepo, \u00a0entonces de 77 a\u00f1os de edad, viv\u00eda con su c\u00f3nyuge Mar\u00eda Ver\u00f3nica \u00a0Coronado \u00a0Camargo, de 99, en el inmueble ubicado en la carrera 25 No. 39-24 sur, \u00a0Berrio \u00a0Ingl\u00e9s, \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1; \u00a0en \u00a0aquel entonces, le solicit\u00f3 a Jorge Enrique \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Pe\u00f1a \u00a0un \u00a0pr\u00e9stamo \u00a0de \u00a0$12.000.000, \u00a0el \u00a0cual \u00a0garantiz\u00f3 \u00a0con la \u00a0constituci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0hipoteca \u00a0sobre \u00a0el \u00a0predio \u00a0mencionado. Arroyo Restrepo \u00a0incumpli\u00f3 con el pago de las mensualidades e intereses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El primer piso del inmueble mencionado estaba \u00a0arrendado \u00a0a \u00a0Jorge \u00a0Eli\u00e9cer \u00a0Le\u00f3n Ayala, \u00a0quien \u00a0gozaba \u00a0de \u00a0la \u00a0amistad \u00a0y confianza del arrendador Arroyo \u00a0Restrepo. \u00a0El \u00a0primero \u00a0de \u00a0los \u00a0mencionados, \u00a0viendo la necesidad y apremio del \u00a0\u00faltimo \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0deuda \u00a0incumplida, \u00a0y \u00a0aprovechando \u00a0su \u00a0inexperiencia y \u00a0precarias \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0entendimiento \u00a0dada \u00a0su avanzada edad, lo convenci\u00f3 \u00a0para \u00a0que \u00a0le \u00a0vendiera \u00a0el inmueble de manera simulada, con el fin de evitar su \u00a0p\u00e9rdida \u00a0en \u00a0manos \u00a0del acreedor y, a la vez, solicitar un pr\u00e9stamo con el fin \u00a0de \u00a0satisfacer \u00a0la \u00a0deuda \u00a0hipotecaria, \u00a0la \u00a0cual \u00a0efectivamente fue saldada. La \u00a0compraventa \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cde \u00a0 \u00a0 \u00a0confianza\u201d \u00a0de \u00a0la \u00a0casa \u00a0se \u00a0concret\u00f3 el 28 de abril de 2005, mediante la \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica \u00a0No. \u00a01180, \u00a0corrida \u00a0ante \u00a0la \u00a0Notar\u00eda \u00a056 de esta ciudad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fue \u00a0 as\u00ed \u00a0como \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0comprador, \u00a0Jorge \u00a0Eli\u00e9cer \u00a0Le\u00f3n Ayala, \u00a0se \u00a0apropi\u00f3 \u00a0del \u00a0inmueble \u00a0e hizo suscribir comprobantes de pago del negocio a \u00a0Arroyo \u00a0Restrepo \u00a0y \u00a0algunos \u00a0de \u00a0sus \u00a0hijos \u00a0y nietos, quienes, sin conocer los \u00a0pormenores \u00a0de la operaci\u00f3n, entre los a\u00f1os 2006 y 2008 recibieron los dineros \u00a0entregados, \u00a0en \u00a0el \u00a0entendido \u00a0de \u00a0que se trataba del pago del arriendo, o bien \u00a0aceptaron sumas muy distintas a las que constaban en los recibos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 Le\u00f3n \u00a0Ayala, mediante enga\u00f1os, logr\u00f3 que \u00a0Restrepo \u00a0Arroyo \u00a0suscribiera un contrato de arrendamiento que lo relegaba a una \u00a0de \u00a0las \u00a0habitaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0casa, le suspendi\u00f3 algunos servicios p\u00fablicos e \u00a0inici\u00f3, \u00a0 sin \u00a0 autorizaci\u00f3n, \u00a0 una \u00a0 construcci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0tercer \u00a0piso \u00a0del \u00a0inmueble. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los hechos fueron denunciados por el ofendido \u00a0F\u00e9lix Arroyo Restrepo el 25 de septiembre de 2009. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>III. ANTECEDENTES PROCESALES \u00a0<\/p>\n<p>1. El 28 de febrero de 2011, ante el Juez 27 \u00a0Penal \u00a0Municipal \u00a0con funci\u00f3n de control de garant\u00edas de Bogot\u00e1, la Fiscal\u00eda \u00a0147 \u00a0 Local \u00a0 le \u00a0 imput\u00f3 \u00a0 a \u00a0Jorge \u00a0Eli\u00e9cer \u00a0Le\u00f3n \u00a0Ayala \u00a0 los \u00a0 delitos \u00a0de \u00a0abuso \u00a0de \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0inferioridad \u00a0en \u00a0concurso \u00a0con estafa (art\u00edculos 251 y 246 del C\u00f3digo Penal), \u00a0cargo que aquel no acept\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0escrito \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0por los delitos \u00a0antes \u00a0mencionados \u00a0fue \u00a0radicado \u00a0el \u00a028 de marzo de 2011; la audiencia para su \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0tuvo \u00a0lugar, \u00a0con la presencia del apoderado de la v\u00edctima, el 28 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0siguiente \u00a0ante \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a015 \u00a0Penal \u00a0Municipal \u00a0con \u00a0funci\u00f3n de \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1. \u00a0El \u00a07 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o \u00a0se celebr\u00f3 la \u00a0audiencia \u00a0preparatoria, \u00a0en \u00a0la \u00a0cual \u00a0la fiscal\u00eda y la defensa estipularon la \u00a0plena \u00a0identidad \u00a0del procesado, as\u00ed como la Escritura P\u00fablica No. 1180 del 28 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a02005; \u00a0la audiencia del juicio oral se desarroll\u00f3 entre el 30 de \u00a0noviembre \u00a0siguiente y el 10 de febrero de 2012; en ella, la fiscal\u00eda solicit\u00f3 \u00a0la \u00a0condena \u00a0solamente \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de abuso de condiciones de inferioridad, \u00a0tras considerar que el concurso con la estafa era apenas aparente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la fecha \u00faltimamente mencionada, la juez \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0anunci\u00f3 \u00a0el sentido condenatorio de la sentencia y corri\u00f3 el \u00a0traslado del art\u00edculo 447 de la Ley 906 de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Cumplido lo anterior, en providencia del \u00a014 \u00a0de \u00a0mayo de 2012, la funcionaria a quo \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0Jorge \u00a0Eli\u00e9cer Le\u00f3n Ayala \u00a0a \u00a0las \u00a0penas \u00a0principales de \u00a016 meses de prisi\u00f3n y multa de 6,66 salarios m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales vigentes, as\u00ed como a la accesoria de inhabilitaci\u00f3n para el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas por t\u00e9rmino semejante al de la \u00a0pena \u00a0principal, \u00a0como autor del delito de abuso de condiciones de inferioridad. \u00a0As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0le concedi\u00f3 el subrogado de la ejecuci\u00f3n condicional de la pena, \u00a0orden\u00f3 \u00a0la \u00a0cancelaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la escritura p\u00fablica No. 1180 del 28 de abril de \u00a02005, \u00a0corrida ante la Notar\u00eda 56 de Bogot\u00e1, y la compulsa de copias contra la \u00a0testigo \u00a0Martha \u00a0Ruiz \u00a0Silva, \u00a0por \u00a0posible \u00a0conducta \u00a0contra \u00a0la eficaz y recta \u00a0impartici\u00f3n de justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelada \u00a0 por \u00a0 la \u00a0defensa \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0condenatoria \u00a0del \u00a0juzgado, \u00a0fue confirmada por el Tribunal Superior de Bogot\u00e1, \u00a0en fallo del 15 de agosto de 2013. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En contra de lo resuelto por el Tribunal, el \u00a0defensor \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0 formul\u00f3 \u00a0 y \u00a0sustent\u00f3 \u00a0oportunamente \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>IV. LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo de la causal 3\u00aa de casaci\u00f3n que \u00a0consagra \u00a0el art\u00edculo 181 de la Ley 906 de 2004, el demandante formula un cargo \u00a0\u00fanico \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial, por v\u00eda del error de \u00a0hecho, \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 modalidad \u00a0de \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0yerro \u00a0que \u00a0condujo \u00a0a \u00a0la \u00a0inaplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 8\u00ba del C\u00f3digo Penal y 29 de la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0 \u00a0(debido \u00a0 \u00a0proceso, \u00a0 legalidad \u00a0 y \u00a0 tipicidad), \u00a0 \u201cal \u00a0condenar \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0Jorge \u00a0Eli\u00e9cer Le\u00f3n Ayala por el delito \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0151 del C\u00f3digo Penal\u201d \u00a0(sic). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0\u201cel \u00a0juicio \u00a0de \u00a0valor \u00a0y \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba sobre la cual se ha fundado la \u00a0sentencia \u00a0fue interpretado de manera sesgada, en el entendido que no se valor\u00f3 \u00a0integralmente \u00a0y \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto no se configura los elementos estructurales del \u00a0tipo \u00a0penal, \u00a0por cuanto no hubo el provecho il\u00edcito, no se estructura el abuso \u00a0de \u00a0la \u00a0necesidad, de la pasi\u00f3n o del trastorno mental de la presunta v\u00edctima, \u00a0o \u00a0de la inexperiencia, que la llevara o la indujera a realizar un acto capaz de \u00a0producir \u00a0 \u00a0 \u00a0efectos \u00a0 \u00a0 jur\u00eddicos \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 perjudiquen.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reprocha, en medio de la trascripci\u00f3n de los \u00a0apartes \u00a0pertinentes del fallo, que el Tribunal concluyera en la tipicidad de la \u00a0conducta \u00a0y, \u00a0sin \u00a0explicar \u00a0por qu\u00e9, desechara la tesis de la defensa sobre el \u00a0car\u00e1cter \u00a0civil \u00a0del \u00a0negocio, \u00a0y \u00a0omitiera \u00a0realizar \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0sobre los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0la \u00a0compraventa, \u00a0esto \u00a0es, la capacidad, consentimiento y objeto \u00a0l\u00edcito. \u00a0 \u00a0Alega \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 ad \u00a0 quem \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado se aprovech\u00f3 de las circunstancias de \u00a0inferioridad \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0pero \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0en cuenta que, seg\u00fan la prueba \u00a0documental, \u00a0este \u00a0\u00faltimo hab\u00eda participado en la constituci\u00f3n de hipotecas y \u00a0en \u00a0compraventas por poder otorgado por la due\u00f1a del inmueble, su esposa Mar\u00eda \u00a0Ver\u00f3nica Coronado Camargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente a los argumentos del Tribunal sobre la \u00a0tipicidad \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta, el censor alega que se prob\u00f3 que el denunciante en \u00a0verdad \u00a0ten\u00eda \u00a0la necesidad de dinero para cancelar la hipoteca del inmueble de \u00a0propiedad \u00a0de \u00a0la se\u00f1ora Coronado Camargo; que recibi\u00f3 $23.500.000 y, adem\u00e1s, \u00a0tiene \u00a0un pagar\u00e9 de $10.000.000; dichas sumas, agrega, se acreditan con el pago \u00a0de \u00a0la \u00a0hipoteca y los dineros recibidos por los parientes de la v\u00edctima. As\u00ed, \u00a0el \u00a0Tribunal err\u00f3 en su conclusi\u00f3n porque de los elementos de juicio lo que se \u00a0desprende \u00a0es \u00a0que \u00a0no \u00a0hubo \u00a0enga\u00f1o, \u00a0sino que el denunciante y sus familiares \u00a0recibieron unos abonos por la venta a plazos del inmueble. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice, entonces, que el juzgador, al llamar la \u00a0atenci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0de \u00a0una \u00a0promesa \u00a0de compraventa escrita que \u00a0antecediera \u00a0 al \u00a0 negocio, \u00a0 viol\u00f3 \u00a0 las \u00a0 reglas \u00a0 de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0pues \u00a0\u201ces \u00a0palmario \u00a0que \u00a0la \u00a0costumbre \u00a0civil \u00a0y \u00a0en las \u00a0negociaciones \u00a0civiles \u00a0no \u00a0exige \u00a0que esta clase de negocios tenga realmente un \u00a0documento \u00a0anterior \u00a0de \u00a0promesa escrita\u2026 lo cierto es que de las deposiciones \u00a0surge \u00a0la \u00a0pluralidad \u00a0de pagos, surge la promesa de compraventa y establece que \u00a0es \u00a0un \u00a0error \u00a0pretender \u00a0indicar \u00a0que \u00a0estas \u00a0tres \u00a0personas, \u00a0incluso \u00a0hay uno \u00a0profesional, \u00a0 que \u00a0dif\u00edcil \u00a0ser\u00eda \u00a0haber \u00a0podido \u00a0enga\u00f1arlos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0concluye, \u00a0no \u00a0se acreditan los \u00a0elementos \u00a0del delito porque no existe prueba de que el hoy procesado se hubiera \u00a0aprovechado \u00a0de \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, con el argumento de que con el \u00a0negocio \u00a0 salvaguardaba \u00a0 el \u00a0 predio \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 pretensiones \u00a0 del \u00a0 acreedor \u00a0hipotecario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0caber \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0Le\u00f3n \u00a0Ayala \u00a0se hubiera aprovechado de la \u00a0falta \u00a0de \u00a0experiencia \u00a0del \u00a0ofendido, \u00a0su \u00a0baja \u00a0escolaridad, \u00a0su condici\u00f3n de \u00a0carpintero \u00a0y, \u00a0como lo concluy\u00f3 la siquiatra forense en el estudio practicado, \u00a0sus \u00a0falencias \u00a0en \u00a0la memoria y en la capacidad de resolver problemas, toda vez \u00a0que \u00a0dicho \u00a0estudio \u00a0fue \u00a0realizado \u00a0en \u00a0el \u00a0a\u00f1o \u00a02010, lo que hac\u00eda imposible \u00a0conocer \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0del \u00a0ofendido \u00a0para los a\u00f1os 2004 y 2005. Por tanto, \u00a0concluye, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a \u00a0una \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0equivocada \u00a0a partir de un \u00a0an\u00e1lisis sesgado del mencionado estudio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en un \u00a0errado \u00a0juicio \u00a0de \u00a0valor \u00a0al \u00a0decir \u00a0que \u00a0el \u00a0ofendido \u00a0no pretend\u00eda vender la \u00a0totalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0casa \u00a0donde \u00a0resid\u00eda \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0hoy procesado abus\u00f3 de su \u00a0necesidad \u00a0e inexperiencia en negocios similares, pues aquel ya hab\u00eda realizado \u00a0esa \u00a0clase \u00a0de \u00a0operaciones. \u00a0Y \u00a0aun \u00a0cuando es cierto que la v\u00edctima ten\u00eda la \u00a0necesidad \u00a0de cancelar la hipoteca, tambi\u00e9n lo es que la venta del inmueble era \u00a0una \u00a0soluci\u00f3n viable para ello y para obtener ingresos para su manutenci\u00f3n; en \u00a0todo \u00a0caso, \u00a0el \u00a0ofendido \u00a0y \u00a0sus parientes recibieron una contraprestaci\u00f3n, la \u00a0cual \u00a0se \u00a0plasm\u00f3 \u00a0en las sumas y el pagar\u00e9 entregados. Por tanto, de lo que se \u00a0trata \u00a0aqu\u00ed \u00a0es de un negocio civil que no permite habilitar la v\u00eda penal para \u00a0su soluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0haberse valorado la prueba \u00edntegramente \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a05\u00ba \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, no se hubiera \u00a0despojado al procesado de su capital de trabajo y propiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en las anteriores reflexiones, \u00a0el \u00a0demandante le pide a la Sala que case el fallo impugnado y, en consecuencia, \u00a0absuelva al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V. CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corporaci\u00f3n anticipa su decisi\u00f3n en el \u00a0sentido \u00a0 de \u00a0 inadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0toda \u00a0vez que los argumentos que la sustentan incumplen \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0de \u00a0trascendencia \u00a0y \u00a0debida \u00a0fundamentaci\u00f3n. Lo anterior, por \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0libelo \u00a0se \u00a0contrae \u00a0a \u00a0proponer \u00a0un \u00a0argumento \u00a0de instancia que no \u00a0demuestra \u00a0la ilegalidad de lo decidido en la sentencia.\u00a0 Las razones de la \u00a0inadmisi\u00f3n se concretan as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0casacionista alega, en s\u00edntesis: i) \u00a0que \u00a0el aprovechamiento no se materializ\u00f3 porque el ofendido en realidad ten\u00eda \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0dinero \u00a0para \u00a0pagar \u00a0una \u00a0obligaci\u00f3n hipotecaria, ii) que Arroyo \u00a0Restrepo \u00a0no \u00a0adolec\u00eda \u00a0de \u00a0inexperiencia \u00a0toda \u00a0vez que, en virtud de un poder \u00a0conferido \u00a0por su esposa, realiz\u00f3 operaciones similares en ocasiones anteriores \u00a0y, \u00a0en \u00a0fin, iii) que se trat\u00f3 de un negocio civil por el que la v\u00edctima y sus \u00a0familiares recibieron una contraprestaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed plasmada la cuesti\u00f3n, surge n\u00edtido que \u00a0el \u00a0razonamiento casacional resulta ser un t\u00edpico alegato de instancia, pues el \u00a0demandante \u00a0discurre \u00a0por \u00a0su \u00a0personal \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de los hechos y de las \u00a0pruebas, \u00a0sin \u00a0demostrar \u00a0de \u00a0manera \u00a0fehaciente \u00a0de \u00a0qu\u00e9 manera el juzgador se \u00a0equivoc\u00f3 a la hora de apreciarlas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0ocup\u00f3 \u00a0ampliamente \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 cuestiones \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 censar \u00a0 trae \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>i) Se\u00f1al\u00f3 que aun cuando fue cierto que el \u00a0ofendido \u00a0contrajo \u00a0una \u00a0deuda \u00a0hipotecaria \u00a0y no logr\u00f3 ponerse al d\u00eda con los \u00a0pagos, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo fue que la necesidad de no perder el inmueble le fue creada \u00a0por \u00a0el hoy procesado, quien lo convenci\u00f3 de que con una escritura de \u00a0 confianza \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 favor \u00a0 pod\u00eda \u00a0salvaguardar \u00a0la \u00a0casa. \u00a0Para \u00a0sustentar \u00a0dicha \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0se \u00a0apoy\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0 del \u00a0 acreedor \u00a0hipotecario, \u00a0quien \u00a0declar\u00f3 \u00a0que \u00a0jam\u00e1s \u00a0fue \u00a0su \u00a0intenci\u00f3n \u00a0ejecutar a su acreedor, que lo sorprendi\u00f3 que su deudor pagara toda \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0en \u00a0una \u00a0sola \u00a0operaci\u00f3n \u00a0y que bien hubiera podido concederle \u00a0plazos para el pago de la acreencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ii) De la supuesta experiencia que ten\u00eda la \u00a0v\u00edctima \u00a0en celebrar este tipo de negocios, el fallador apreci\u00f3 que si bien es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0en \u00a0el pasado aquel suscribi\u00f3 escrituras similares, de todos modos \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0qued\u00f3 \u00a0evidenciado fue \u201cla \u00a0confusi\u00f3n \u00a0que \u00a0siempre \u00a0exhibi\u00f3 \u00a0frente \u00a0a \u00a0la naturaleza y consecuencias del \u00a0documento \u00a0que \u00a0suscribi\u00f3 \u00a0con \u00a0el \u00a0procesado\u201d. As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0advirti\u00f3 que el examen siqui\u00e1trico realizado al anciano fue practicado \u00a0algunos \u00a0 a\u00f1os \u00a0 despu\u00e9s \u00a0 de \u00a0 los \u00a0hechos, \u00a0pero \u00a0aun \u00a0as\u00ed \u00a0\u201cno \u00a0resulta \u00a0in\u00fatil, pues aunque hab\u00eda transcurrido alg\u00fan tiempo \u00a0desde \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0es \u00a0indicativa \u00a0de \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de vulnerabilidad de la \u00a0v\u00edctima, \u00a0 que \u00a0 sin \u00a0 duda \u00a0 fue \u00a0 aprovechada \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>iii) \u00a0Por \u00faltimo, de las contraprestaciones \u00a0que \u00a0supuestamente recibi\u00f3 el ofendido y sus familiares por la celebraci\u00f3n del \u00a0negocio, \u00a0el \u00a0sentenciador apreci\u00f3 que, si bien es cierto existen en el proceso \u00a0recibos \u00a0y se acredit\u00f3 la entrega por el procesado de unos dineros, tambi\u00e9n lo \u00a0es \u00a0que las v\u00edctimas unas veces no recibieron la cantidad indicada en aquellos, \u00a0no \u00a0supieron \u00a0con \u00a0exactitud \u00a0a \u00a0qu\u00e9 \u00a0correspond\u00eda \u00a0el \u00a0pago, \u00a0y \u00a0otras \u00a0veces \u00a0entendieron \u00a0que \u00a0la \u00a0entrega de dinero era parte de un arriendo y no del precio \u00a0de la supuesta compraventa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed resolvi\u00f3 el fallo los puntos que a esta \u00a0sede \u00a0trae \u00a0el \u00a0casacionista, sin que este logre ahora demostrar con su discurso \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0al \u00a0adoptar \u00a0dicha soluci\u00f3n el juzgador incurri\u00f3 en un error \u00a0evidente \u00a0y, \u00a0sobre \u00a0todo, \u00a0trascendente, \u00a0pues, \u00a0se \u00a0insiste, \u00a0el \u00a0razonamiento \u00a0casacional \u00a0no \u00a0pasa \u00a0de \u00a0reclamar una apreciaci\u00f3n de las pruebas que satisfaga \u00a0los intereses defensivos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Ahora bien, la ilegalidad que propone el \u00a0casacionista \u00a0consiste \u00a0en \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0viol\u00f3 \u00a0la regla de experiencia, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual en los negocios civiles no se exige una escritura de promesa de \u00a0compraventa \u00a0que \u00a0anteceda \u00a0al \u00a0negocio, m\u00e1xima que, aparte de cuestionable, el \u00a0libelista \u00a0no \u00a0demuestra. \u00a0Y \u00a0aun \u00a0cuando \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0hubiera hecho, tal yerro no \u00a0alcanza \u00a0a \u00a0derribar \u00a0las \u00a0restantes \u00a0y \u00a0contundentes \u00a0bases \u00a0probatorias \u00a0de la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0(inconsistencias \u00a0 \u00a0en \u00a0 la \u00a0 contabilidad \u00a0 del \u00a0 hoy \u00a0 procesado, \u00a0contradicciones \u00a0graves \u00a0en \u00a0los \u00a0testimonios de descargos, entre otras), por lo \u00a0que el reproche deviene en intrascendente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0un muy escaso desarrollo, el demandante \u00a0intenta \u00a0identificar \u00a0otra \u00a0regla \u00a0de la experiencia que, en su sentir, tambi\u00e9n \u00a0fue \u00a0violada \u00a0por \u00a0el fallador: que un individuo con formaci\u00f3n profesional -sin \u00a0especificar \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0campo \u00a0del \u00a0conocimiento- \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser enga\u00f1ado en la \u00a0celebraci\u00f3n de negocios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicho aserto no pasa de ser una apreciaci\u00f3n \u00a0subjetiva \u00a0del \u00a0impugnante carente de demostraci\u00f3n y cuestionable en su validez \u00a0como \u00a0una \u00a0verdadera m\u00e1xima de la experiencia. Adem\u00e1s, dicha regla resulta del \u00a0todo \u00a0impertinente \u00a0frente \u00a0a \u00a0los fundamentos judiciales, si se tiene en cuenta \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0los familiares del ofendido, uno de ellos con estudios \u00a0profesionales, \u00a0no \u00a0conocieron \u00a0los \u00a0detalles \u00a0del negocio sino hasta cuando fue \u00a0evidente \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0hab\u00eda sido despose\u00edda del inmueble y, adem\u00e1s, el \u00a0hoy \u00a0procesado \u00a0fue \u00a0cuidadoso \u00a0en \u00a0ocultar \u00a0de \u00a0la familia del anciano (hijos y \u00a0nietos) la celebraci\u00f3n del negocio.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0discurre \u00a0de \u00a0espaldas \u00a0a \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0del juzgador, porque evidentemente resulta l\u00f3gico \u00a0que \u00a0si \u00a0la \u00a0mayor \u00a0parte \u00a0del tiempo los familiares del anciano fueron del todo \u00a0ajenos \u00a0a la celebraci\u00f3n del fraudulento negocio, ninguna incidencia tiene para \u00a0desestimar \u00a0el \u00a0enga\u00f1o \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0profesional \u00a0de \u00a0sus \u00a0hijos \u00a0y \u00a0nietos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0suerte \u00a0que la regla que el censor alega \u00a0como \u00a0violada \u00a0carece \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n, \u00a0es \u00a0manifiestamente impertinente y no \u00a0tiene relevancia para mutar el fundamento de la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Frente al razonamiento planteado por el \u00a0recurrente, \u00a0es \u00a0preciso \u00a0recordar \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia dictada en las instancias \u00a0llega \u00a0a \u00a0esta \u00a0sede \u00a0amparada \u00a0por la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad. \u00a0Dicha \u00a0presunci\u00f3n \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0desvirtuada \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n solamente con una \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0-por \u00a0muy \u00a0plausible que sea- apenas distinta a la \u00a0plasmada \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0pues, \u00a0se \u00a0insiste, \u00a0ante \u00a0las distintas apreciaciones \u00a0probatorias, \u00a0todas \u00a0ellas \u00a0razonables \u00a0y \u00a0v\u00e1lidas, \u00a0la que prevalece es la que \u00a0adopte el juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se \u00a0trata, \u00a0entonces, de convencer a la \u00a0Corte \u00a0de \u00a0que una distinta apreciaci\u00f3n de los elementos de juicio es mejor que \u00a0la \u00a0del \u00a0sentenciador, \u00a0sino \u00a0de \u00a0acreditar \u00a0que \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0probatorias \u00a0contenidas \u00a0en el fallo son el producto de alguna de las ilegalidades fijadas en \u00a0la ley y desarrolladas ampliamente por la jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0si \u00a0lo que se pretende, como en este \u00a0caso, \u00a0es \u00a0tratar de demostrar que la decisi\u00f3n impugnada fue el resultado de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de normas sustanciales, por v\u00eda del error de hecho, en la modalidad \u00a0de \u00a0falso raciocinio, esto es, \u00a0por \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas de la sana cr\u00edtica, al censor le es \u00a0exigible \u00a0no \u00a0solamente \u00a0enunciar la regla de la experiencia, de la l\u00f3gica o de \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0que \u00a0estima \u00a0desconocida, \u00a0sino \u00a0indicar \u00a0cu\u00e1l era la regla que el \u00a0juzgador \u00a0ha \u00a0debido \u00a0implementar, \u00a0acreditar \u00a0su validez y, lo m\u00e1s importante, \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0los \u00a0restantes fundamentos probatorios de la sentencia no pueden \u00a0pervivir l\u00f3gicamente al lado del yerro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nada \u00a0 de \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0lo \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0pues, \u00a0sin \u00a0mayor \u00a0desarrollo \u00a0y \u00a0de manera insular, apenas dej\u00f3 \u00a0enunciadas \u00a0dos \u00a0cuestionables \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0y, en lo dem\u00e1s, se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0discrepar \u00a0de la apreciaci\u00f3n judicial de la prueba y a pretender la \u00a0prevalencia de la suya propia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, por adolecer de una \u00a0indabida \u00a0 \u00a0fundamentaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0la \u00a0 demanda \u00a0 ser\u00e1 \u00a0inadmitida, \u00a0sin \u00a0que, \u00a0por otra parte, del estudio de \u00a0las \u00a0diligencias la Sala de Casaci\u00f3n Penal encuentre motivo que amerite superar \u00a0sus \u00a0defectos \u00a0para \u00a0asegurar, \u00a0de \u00a0oficio, \u00a0el \u00a0cumplimiento \u00a0de las garant\u00edas \u00a0fundamentales o los fines del recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En contra de esta determinaci\u00f3n procede el \u00a0mecanismo \u00a0de \u00a0insistencia, \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos en que la jurisprudencia de esta \u00a0Colegiatura \u00a0 lo \u00a0 ha \u00a0 decantado \u00a0(CSJ \u00a0SP, \u00a012 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02005, \u00a0Rad. \u00a025322). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VI. R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0 \u00a0de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 presentada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0 de \u00a0 Jorge Eli\u00e9cer Le\u00f3n Ayala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta decisi\u00f3n procede el mecanismo \u00a0de insistencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0 c\u00famplase \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>Presidente \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 \u00a0DEL \u00a0 \u00a0ROSARIO \u00a0 \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0<\/p>\n<p>EYDER PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0 Magistrado ponente \u00a0 AP6437-2014 \u00a0 Radicaci\u00f3n N\u00ba 42451 \u00a0 (Aprobado acta N\u00b0 \u00a0349) \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, D.C., veintid\u00f3s (22) de octubre de \u00a0dos mil catorce (2014). \u00a0\u00a0 I. \u00a0 V \u00a0 I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0O \u00a0S \u00a0\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[],"class_list":["post-29313","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-22"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29313","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29313"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29313\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29313"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29313"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29313"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}