{"id":2913,"date":"2023-09-08T14:29:38","date_gmt":"2023-09-08T14:29:38","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/14000ago\/"},"modified":"2023-09-08T14:29:38","modified_gmt":"2023-09-08T14:29:38","slug":"14000ago","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/14000ago\/","title":{"rendered":"14000ago"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 14000 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>DR. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado \u00a0 \u00a0 Acta \u00a0 \u00a0No.136 \u00a0 \u00a0(agosto \u00a010\/2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santa \u00a0Fe \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 D. C.,\u00a0 catorce \u00a0(14) de agosto de dos mil (2000) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0 sobre \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0HENRY RIZO CASTA\u00d1EDA, contra la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali, el \u00a0veintid\u00f3s \u00a0(22) \u00a0de \u00a0julio de mil novecientos noventa y siete (1997), en cuanto \u00a0confirm\u00f3, \u00a0con algunas modificaciones, el fallo del treinta y uno (31) de marzo \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0proferido \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Doce Penal del Circuito de Cali, \u00a0mediante \u00a0el cual conden\u00f3 a dicho se\u00f1or a las penas principales treinta y seis \u00a0(36) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0multa \u00a0por \u00a0valor \u00a0de \u00a0cinco \u00a0mil pesos ($ 5.000), y \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0de tres (03) a\u00f1os en el ejercicio de su profesi\u00f3n de conductor, y \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones p\u00fablicas por un \u00a0periodo \u00a0igual \u00a0al de la pena principal, \u201ccomo autor penalmente responsable de \u00a0homicidio culposo.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Aproximadamente \u00a0las \u00a0cinco \u00a0y \u00a0media de la \u00a0tarde \u00a0del \u00a0viernes \u00a018 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01993, \u00a0mientras llov\u00eda, en el barrio La \u00a0Floresta \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0se \u00a0produjo \u00a0un \u00a0accidente \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1fico rodado con las \u00a0siguientes caracter\u00edsticas: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 se\u00f1or \u00a0FERNANDO \u00a0DUQUE \u00a0GALVIZ, \u00a0se \u00a0desplazaba \u00a0 en \u00a0 una \u00a0 motocicleta \u00a0marca \u00a0Suzuki, \u00a0modelo \u00a093, \u00a0llevando \u00a0como \u00a0acompa\u00f1ante \u00a0a \u00a0su \u00a0amigo \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0SANCHEZ HURTADO, por la Carrera 15, de \u00a0oriente \u00a0a occidente, v\u00eda con prelaci\u00f3n correlativa a su magnitud y al volumen \u00a0vehicular que la transita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 llegar \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 Calle \u00a031, \u00a0asom\u00f3 \u00a0intempestivamente \u00a0el \u00a0cami\u00f3n \u00a0marca \u00a0Chevrolet, \u00a0modelo \u00a053,\u00a0 \u00a0con placas \u00a0VAJ-973, \u00a0conducido por el se\u00f1or HENRY RIZO CASTA\u00d1EDA, quien en su trayectoria \u00a0de \u00a0sur \u00a0a \u00a0norte \u00a0decidi\u00f3 atravesar la Carrera 15, sin acatar adecuadamente la \u00a0se\u00f1al \u00a0reglamentaria \u00a0de \u00a0pare \u00a0que \u00a0le \u00a0correspond\u00eda, \u00a0gener\u00e1ndose \u00a0as\u00ed una \u00a0colisi\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0motocicleta, \u00a0que \u00a0golpe\u00f3 \u00a0la \u00a0parte \u00a0media \u00a0izquierda \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0de \u00a0carga, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de que quien la guiaba utilizando el pito y los \u00a0frenos \u00a0trat\u00f3 \u00a0de \u00a0evitar el choque, sin haberlo logrado, por cuanto resbal\u00f3 y \u00a0en tales condiciones se dirigi\u00f3 inevitablemente al impacto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0accidente, el se\u00f1or FERNANDO DUQUE \u00a0GALVIZ, \u00a0conductor \u00a0de \u00a0la \u00a0motocicleta, \u00a0padeci\u00f3 \u00a0traumas \u00a0en t\u00f3rax y abdomen \u00a0debido \u00a0a \u00a0los \u00a0cuales fue llevado de inmediato a la Cl\u00ednica Nuestra Se\u00f1ora de \u00a0los \u00a0Remedios \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0donde falleci\u00f3 minutos mas tarde \u201ca causa de trauma \u00a0contuso \u00a0severo \u00a0toraco \u00a0abdominal \u00a0con lesi\u00f3n pulmonar y estallido hep\u00e1tico y \u00a0hemorragia \u00a0 masiva \u00a0 consecuente\u201d, \u00a0 seg\u00fan \u00a0 lo \u00a0concluye \u00a0el \u00a0protocolo \u00a0de \u00a0necropsia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, el se\u00f1or JUAN CARLOS SANCHEZ \u00a0HURTADO, \u00a0pasajero \u00a0de la motocicleta, sufri\u00f3 lesiones leves en brazo derecho y \u00a0pierna \u00a0 izquierda, \u00a0 y \u00a0 fue \u00a0 tratado \u00a0ambulatoriamente \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0centro \u00a0asistencial. El conductor del cami\u00f3n result\u00f3 ileso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACION \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0Compa\u00f1\u00eda \u00a0Tr\u00e1nsito de la \u00a0Polic\u00eda \u00a0 Metropolitana \u00a0 de \u00a0Cali, \u00a0inform\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0Direcci\u00f3n \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Fiscal\u00edas \u00a0sobre \u00a0el \u00a0deceso del se\u00f1or FERNANDO DUQUE GALVIZ, el Fiscal Ciento \u00a0Once \u00a0Permanente, \u00a0se \u00a0desplaz\u00f3 \u00a0hasta \u00a0la \u00a0Cl\u00ednica \u00a0de Nuestra Se\u00f1ora de Los \u00a0Remedios, \u00a0en \u00a0la \u00a0que practic\u00f3 la inspecci\u00f3n del cad\u00e1ver resumida en el acta \u00a0No. \u00a0149 del 18 de julio de 1993, con especial referencia a las notorias heridas \u00a0en \u00a0t\u00f3rax \u00a0y \u00a0abdomen; \u00a0se \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante indagatoria al se\u00f1or HENRY RIZO \u00a0CASTA\u00d1EDA, \u00a0quien \u00a0asegur\u00f3 \u00a0que s\u00ed hizo el pare en la Calle 31, de suerte que \u00a0observ\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0motociclistas \u00a0a \u00a0prudente distancia, por lo cual sigui\u00f3 para \u00a0atravesar \u00a0la \u00a0Carrera \u00a015, \u00a0instante \u00a0en \u00a0que \u00a0un \u00a0taxi \u00a0que \u00a0ven\u00eda en sentido \u00a0contrario \u00a0al \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0se \u00a0movilizaba, \u00a0tom\u00f3 la misma Carrera, oblig\u00e1ndolo a \u00a0frenar \u00a0totalmente \u00a0el \u00a0cami\u00f3n, \u00a0y \u00a0fue \u00a0en \u00a0ese \u00a0momento \u00a0cuando se produjo el \u00a0choque. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas son sus palabras: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0d\u00eda 18 de junio del a\u00f1o en curso a \u00a0las \u00a05.30 \u00a0P.M., \u00a0estoy \u00a0en \u00a0velocidad 0 en la calle 31 miro hacia la carrera 15 \u00a0hacia \u00a0arriba \u00a0y \u00a0veo \u00a0a los motociclistas a cuadra y media, veo que puedo pasar \u00a0las \u00a0dos \u00a0calzadas, \u00a0paso la primera calzada y voy a continuar la segunda cuando \u00a0se \u00a0me \u00a0atraviesa \u00a0un \u00a0taxi, \u00a0tengo \u00a0que hacer el pare obligatoriamente, y en el \u00a0curso \u00a0de ese pare siento un golpe en la llanta trasera, hay fue cuando el golpe \u00a0de la persona herida.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como causas probables del accidente menciona \u00a0exceso \u00a0de \u00a0velocidad, \u00a0distracci\u00f3n \u00a0y \u00a0falta \u00a0de experiencia del motociclista. \u00a0(folio 32 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Correspondi\u00f3 \u00a0instruir \u00a0el \u00a0sumario \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Quince \u00a0Seccional, \u00a0adscrita \u00a0a \u00a0la Unidad de Delitos contra la Vida, \u00a0Despacho \u00a0que \u00a0el \u00a05 \u00a0de octubre de 1993, acept\u00f3 la demanda de constituci\u00f3n en \u00a0parte \u00a0civil \u00a0presentada \u00a0mediante \u00a0apoderado \u00a0por \u00a0la se\u00f1ora MAR\u00cdA DEL CARMEN \u00a0GALVIZ, \u00a0madre \u00a0del \u00a0occiso; \u00a0y el 24 de noviembre del mismo a\u00f1o, al definir la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 del \u00a0 sindicado \u00a0 le \u00a0impuso \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0\u201cconsistente \u00a0en \u00a0detenci\u00f3n \u00a0domiciliaria\u201d, \u00a0por \u00a0el \u00a0il\u00edcito de homicidio \u00a0culposo \u00a0y \u00a0le \u00a0concedi\u00f3 \u00a0libertad \u00a0provisional \u00a0bajo \u00a0cauci\u00f3n, estimada en un \u00a0salario m\u00ednimo legal mensual. (folios 74 y 86 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Clausurado \u00a0 el \u00a0 ciclo \u00a0instructivo, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Quince \u00a0Seccional, \u00a0a trav\u00e9s de resoluci\u00f3n del 28 de julio de 1995, \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario, afectando con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n al \u00a0se\u00f1or \u00a0HENRY \u00a0RIZO \u00a0CASTA\u00d1EDA, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0culposo, \u00a0y le \u00a0permiti\u00f3 \u00a0 \u00a0continuar \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0libertad \u00a0 \u00a0provisional \u00a0 \u00a0bajo \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0mismas \u00a0condiciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0fase del juzgamiento fue llevada a cabo \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Catorce Penal del Circuito de Cali, que avoc\u00f3 el conocimiento \u00a0del \u00a0asunto \u00a0el \u00a030 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01995, y dispuso el traslado pertinente a la \u00a0solicitud de pruebas y preparaci\u00f3n de la audiencia p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0auto \u00a0del \u00a022 \u00a0de \u00a0enero de 1996, \u00a0decret\u00f3 \u00a0varias \u00a0pruebas, \u00a0entre \u00a0ellas una inspecci\u00f3n judicial en el lugar de \u00a0los \u00a0acontecimientos, \u00a0realizada \u00a0el \u00a012 \u00a0de marzo, con presencia de los sujetos \u00a0procesales \u00a0e \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de los principales testigos, oportunidad en que se \u00a0extendi\u00f3 un cuestionario a los peritos en tr\u00e1nsito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0debate p\u00fablico, que tuvo lugar en tres \u00a0sesiones, \u00a0inici\u00f3 \u00a0el \u00a09 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01996, \u00a0continu\u00f3 \u00a0el 13 de septiembre y \u00a0finaliz\u00f3 \u00a0el \u00a016 \u00a0de \u00a0octubre del mismo a\u00f1o, y en su desarrollo se decret\u00f3 el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0los se\u00f1ores JOSE MANUEL SANCHEZ, por petici\u00f3n de la defensa, y \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0HERSON \u00a0YAHIR ALVAREZ, a solicitud del apoderado de la parte civil, \u00a0siendo recaudado solo el del primero, ya que \u00e9ste no compareci\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a031 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de 1997, el Juzgado Doce \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Cali, dict\u00f3 la sentencia de primera instancia con las \u00a0siguientes decisiones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. Condenar al se\u00f1or HENRY RIZO CASTA\u00d1EDA, \u00a0a \u00a0las \u00a0penas \u00a0principales \u00a0de \u00a0treinta \u00a0y seis (36) meses de prisi\u00f3n, multa de \u00a0cinco \u00a0mil \u00a0pesos \u00a0($ \u00a05.000), y suspensi\u00f3n de tres a\u00f1os en el ejercicio de su \u00a0profesi\u00f3n \u00a0de \u00a0conductor, \u00a0por el delito de homicidio culposo, y a la accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas por un periodo igual al de \u00a0la pena principal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0Condenar \u00a0al \u00a0mismo \u00a0se\u00f1or \u00a0al pago de \u00a0perjuicios \u00a0a \u00a0favor de la se\u00f1ora MAR\u00cdA DEL CARMEN GALVIS, discriminados as\u00ed: \u00a0materiales \u00a0por valor de quince millones ciento cuarenta y cuatro mil doscientos \u00a0setenta \u00a0y \u00a0cinco pesos con sesenta centavos ($ 15.144.275.60); y morales por el \u00a0monto \u00a0 equivalente \u00a0 en \u00a0 moneda \u00a0 nacional \u00a0 a \u00a0 setecientos \u00a0 ( \u00a0700) \u00a0gramos \u00a0oro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. Conceder al procesado el subrogado de la \u00a0condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifestando \u00a0su \u00a0inconformidad el defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0interpuso \u00a0y sustent\u00f3 el recurso de apelaci\u00f3n ante el Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Cali, Corporaci\u00f3n que en fallo del 22 de \u00a0julio \u00a0de \u00a01997, \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia impugnada, salvo en la condena por al \u00a0pago de perjuicios materiales, que fue revocada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del se\u00f1or HENRY \u00a0RIZO \u00a0 CASTA\u00d1EDA, \u00a0 interpuso \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0en \u00a0este \u00a0prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0 cargos \u00a0 eleva \u00a0el \u00a0demandante \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0consistentes en plurales \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u201coriginados en varias \u00a0omisiones, \u00a0al \u00a0no valorar medios de convicci\u00f3n oportuna y legalmente aportados \u00a0al proceso.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inicialmente se refiere al concepto de error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia y hace un an\u00e1lisis de los diversos \u00a0medios \u00a0de convicci\u00f3n desde su propia \u00f3ptica, tratando de demostrar una y otra \u00a0vez \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 estudi\u00f3 \u00a0parcial \u00a0y \u00a0sesgadamente \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0fundamentales, \u00a0de suerte que despreci\u00f3 importantes aspectos que favorec\u00edan al \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER \u00a0CARGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo enuncia de la siguiente forma : \u201cFalso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0del testimonio de JUAN CARLOS SANCHEZ \u00a0HURTADO\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Cali, \u00a0apreci\u00f3 \u00a0dicho \u00a0testimonio \u00a0de manera parcial pues se limit\u00f3 a su contenido en \u00a0cuanto \u00a0aquel \u00a0inform\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0piso \u00a0estaba \u00a0h\u00famedo \u00a0y que la motocicleta se \u00a0desplazaba \u00a0por la mitad de la v\u00eda, pero dej\u00f3 de estimar lo dicho por el mismo \u00a0en \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0observaron el cami\u00f3n a \u00a0cincuenta \u00a0metros \u00a0de distancia y en cuanto a la velocidad de marcha que calcula \u00a0entre 40 y 50 kil\u00f3metros por hora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por la influencia de ese grave error, dice, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no le dio credibilidad a la versi\u00f3n suministrada por el procesado \u00a0en \u00a0su \u00a0indagatoria \u00a0olvidando que las maniobras que realiz\u00f3 fueron l\u00edcitas, y \u00a0as\u00ed \u00a0decidi\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0del \u00a0conductor del cami\u00f3n era causa eficiente \u00a0\u00fanica \u00a0en el resultado fatal, sin reparar en la impericia de que quien manejaba \u00a0la \u00a0motocicleta, ni en la imprudencia que significaba transitar por el centro de \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0en \u00a0lugar de ir por la derecha y avanzar a una velocidad superior a la \u00a0autorizada \u00a0en \u00a0condiciones \u00a0de lluvia por el art\u00edculo 138 del C\u00f3digo Nacional \u00a0de Tr\u00e1nsito, que es de treinta (30) kil\u00f3metros por hora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0este \u00a0primer \u00a0cargo \u00a0igualmente \u00a0atribuye \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0haber \u00a0hecho \u00a0caso \u00a0omiso \u00a0a \u00a0las respuestas \u00a0suministradas \u00a0por \u00a0el \u00a0perito \u00a0en \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0al \u00a0cuestionario \u00a0propuesto en la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0especialmente \u00a0al \u00a0referirse \u00a0a la impericia que tuvo el \u00a0motociclista \u00a0para \u00a0evitar \u00a0el \u00a0obst\u00e1culo \u00a0que \u00a0comportaba \u00a0el \u00a0cami\u00f3n \u00a0y a la \u00a0imprudencia \u00a0reflejada \u00a0en \u00a0imprimir \u00a0a \u00a0la m\u00e1quina una velocidad inadecuada en \u00a0atenci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0llov\u00eda \u00a0considerablemente \u00a0y \u00a0por \u00a0ende \u00a0la \u00a0calzada \u00a0estaba \u00a0h\u00fameda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 se\u00f1or \u00a0HENRY \u00a0RIZO \u00a0CASTA\u00d1EDA, \u00a0no \u00a0falt\u00f3 \u00a0al deber objetivo de cuidado, como s\u00ed lo hizo, por las \u00a0anteriores \u00a0acciones \u00a0y \u00a0omisiones, \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0FERNANDO \u00a0DUQUE \u00a0GALVIS, \u00a0quien \u00a0lamentablemente perdi\u00f3 la vida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0indicar, \u00a0al \u00a0menos \u00a0sumariamente, \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de la violaci\u00f3n se\u00f1ala que en el fallo se infringieron los art\u00edculos \u00a01\u00b0, 246, 249, 254 y 329 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO \u00a0CARGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0segunda \u00a0censura \u00a0se hace consistir en \u00a0\u201cFalso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0en \u00a0el an\u00e1lisis del testimonio de JOSE MANUEL \u00a0SANCHEZ \u00a0en \u00a0cuanto no le dan credibilidad por la forma como aparece al proceso, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0que \u00a0el citado testigo vive a escasos 20 \u00f3 30 metros del lugar de los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0por tal raz\u00f3n se dio cuenta no s\u00f3lo del accidente, sino del d\u00eda de \u00a0la inspecci\u00f3n judicial.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el libelista el Tribunal ignor\u00f3 por \u00a0completo \u00a0el \u00a0aporte \u00a0probatorio \u00a0del \u00a0mencionado \u00a0testigo \u00a0a \u00a0quien no se le da \u00a0credibilidad \u00a0bajo \u00a0la excusa de que no es detallista en sus informaciones y por \u00a0conocerse \u00a0 su \u00a0 nombre \u00a0 de \u00a0manera \u00a0tard\u00eda \u00a0en \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0procesales, \u00a0incurriendo \u00a0as\u00ed \u00a0en \u00a0error \u00a0sustancial \u00a0al \u00a0no \u00a0percibir \u00a0que \u00a0su declaraci\u00f3n \u00a0coincide \u00a0en lo fundamental con la del se\u00f1or JUAN CARLOS SANCHEZ HURTADO, en lo \u00a0que \u00a0hace \u00a0a \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0clim\u00e1ticas \u00a0y \u00a0la \u00a0elevada velocidad con que la \u00a0motocicleta cumpl\u00eda su trayectoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0presencia \u00a0de \u00a0ese error trascendental \u00a0hizo \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0llegara \u00a0a \u00a0una convicci\u00f3n diferente, cuando el acopio \u00a0probatorio \u00a0indicaba \u00a0que \u00a0la \u00a0causa \u00a0\u00fanica \u00a0y \u00a0decisiva \u00a0para que el accidente \u00a0hubiese \u00a0ocurrido \u00a0la \u00a0constituy\u00f3 la impericia del conductor de la motocicleta, \u00a0por \u00a0ir a velocidad excesiva en la mitad de la calzada y asumiendo el riesgo que \u00a0implicaba la situaci\u00f3n clim\u00e1tica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual manera, sin explicar el sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n, \u00a0aduce \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal vulner\u00f3 por la v\u00eda indirecta los \u00a0art\u00edculos 1\u00b0, 246, 249, 254 y 329 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PETICI\u00d3N: \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento en las anteriores razones \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema de Justicia casar la sentencia impugnada y en su \u00a0lugar \u00a0absolver \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0HENRY \u00a0RIZO \u00a0CASTA\u00d1EDA, \u00a0del \u00a0delito \u00a0de homicidio \u00a0culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO PUBLICO \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0en lo Penal, de \u00a0entrada \u00a0advierte \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0incurre \u00a0en \u00a0falencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0en \u00a0la \u00a0estructura \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n \u00a0al fundamentar la demanda, con entidad \u00a0suficiente para enervar su prosperidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto a la postulaci\u00f3n de la causal \u00a0elegida \u00a0recuerda \u00a0que lo primero que debe hacerse es se\u00f1alar las normas que se \u00a0estiman \u00a0violadas \u00a0indirectamente, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de aplicaci\u00f3n o por aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, \u00a0para \u00a0luego, \u00a0a trav\u00e9s del estudio cr\u00edtico del fallo en cuanto a la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0demostrar \u00a0los \u00a0motivos \u00a0por \u00a0los cuales se produjo la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 orden \u00a0 jur\u00eddico; \u00a0 as\u00ed, \u00a0 el \u00a0razonamiento \u00a0se \u00a0verifica \u00a0indirectamente, de lo f\u00e1ctico a lo jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que en la demanda la proposici\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0deviene \u00a0incompleta \u00a0por no indicar de manera adecuada las normas que \u00a0se \u00a0 dicen \u00a0 vulneradas \u00a0 y \u00a0 en \u00a0 cada \u00a0 una \u00a0 el \u00a0 sentido \u00a0 \u00faltimo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0violaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0de los cargos \u00a0anota \u00a0que \u00a0el \u00a0defensor \u00a0se \u00a0desgasta \u00a0analizando \u00a0el universo probatorio, a la \u00a0manera \u00a0de \u00a0un \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia, tratando de anteponer su interpretaci\u00f3n \u00a0defensiva \u00a0y \u00a0subjetiva, a la de los juzgadores, pero sin demostraci\u00f3n objetiva \u00a0de \u00a0los \u00a0errores \u00a0esenciales \u00a0que denuncia sobre la estructura l\u00f3gico jur\u00eddica \u00a0del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0el \u00a0Procurador Delegado, el falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0puede \u00a0presentarse en los casos en que se omite o ignora \u00a0totalmente \u00a0una prueba legalmente incorporada, en cambio, una de las modalidades \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0suele \u00a0ocurrir \u00a0cuando se recorta o reduce el \u00a0alcance \u00a0de \u00a0una \u00a0prueba \u00a0que \u00a0s\u00ed \u00a0es valorada por el Juez, y que de haber sido \u00a0estudiada \u00a0en \u00a0su \u00a0cabal \u00a0comprensi\u00f3n \u00a0podr\u00eda \u00a0hacer \u00a0variar lo decidido en el \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concept\u00faa que al demandante no le asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0en \u00a0lo \u00a0referente a falsos juicios de existencia parciales, en tanto que \u00a0l\u00f3gicamente \u00a0no \u00a0es posible su configuraci\u00f3n, pues no se puede afirmar y negar \u00a0al \u00a0mismo \u00a0tiempo \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0medio \u00a0probatorio, sin incurrir en un \u00a0contrasentido. \u00a0Una \u00a0prueba \u00a0se valora o no se valora, acota, pero no es posible \u00a0que \u00a0se \u00a0tenga \u00a0en \u00a0cuenta y se omita a la vez como lo propone el libelista, por \u00a0ello, \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0plantea frente a los testimonios de los se\u00f1ores JUAN CARLOS \u00a0SANCHEZ \u00a0HURTADO \u00a0y \u00a0JOSE \u00a0MANUEL SANCHEZ ARIAS, son falsos juicios de identidad \u00a0por cercenamientos de contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0encuentra \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda otro \u00a0defecto \u00a0estructural, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0el censor, a pesar de alegar falsos \u00a0juicios, \u00a0que \u00a0seg\u00fan lo anotado ser\u00edan de identidad, cuestiona la credibilidad \u00a0otorgada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal a los mencionados testimonios, de una manera libre y \u00a0alejada \u00a0de \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica, como si se tratare de una instancia adicional, cuando \u00a0ha \u00a0debido \u00a0hacerlo \u00a0a partir de las reglas de la sana cr\u00edtica, demostrando que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0reflexion\u00f3 \u00a0en \u00a0contrav\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia, \u00a0la experiencia o la \u00a0l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0concluir \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0resalta \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0se hace una comparaci\u00f3n puntual entre lo expresado en el \u00a0fallo \u00a0respecto \u00a0de las pruebas sobre las que habr\u00edan reca\u00eddo los errores y el \u00a0contenido \u00a0real \u00a0que \u00a0estas \u00a0contienen, \u00a0carencias \u00a0no susceptibles de subsanar, \u00a0debido \u00a0 al \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0 limitaci\u00f3n, \u00a0 de \u00a0suerte \u00a0que \u00a0es \u00a0imposible \u00a0un \u00a0pronunciamiento de fondo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0sugiere \u00a0a la Corte no \u00a0casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA SALA \u00a0<\/p>\n<p>1-. La casaci\u00f3n, como instituto jur\u00eddico \u00a0excepcional \u00a0dirigido \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado es de alg\u00fan modo \u00a0ilegal \u00a0por \u00a0no \u00a0acomodarse \u00a0exactamente al marco normativo que deber\u00eda acatar, \u00a0exige \u00a0para su postulaci\u00f3n denunciar que lo resuelto por el tribunal transgrede \u00a0la \u00a0voluntad de la ley, y el escrito a trav\u00e9s del cual se promueve debe cumplir \u00a0rigurosos \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0forma y contenido, a fin de lograr prosperidad en las \u00a0pretensiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0 trata \u00a0 de \u00a0 verificar \u00a0 si \u00a0 los \u00a0planteamientos \u00a0jur\u00eddicos de la demanda tienen entidad para\u00a0 desvirtuar la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0acierto \u00a0que acompa\u00f1a a las sentencias de \u00a0instancia \u00a0proferidas \u00a0contra el se\u00f1or HENRY RIZO CASTA\u00d1EDA, cuyos raciocinios \u00a0se \u00a0integran \u00a0rec\u00edprocamente \u00a0conformando \u00a0una \u00a0unidad \u00a0jur\u00eddica, \u00a0m\u00e1xime \u00a0si \u00a0convergen \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0sentido, pues, a pesar de la vigencia de la Ley 553 de \u00a02000, \u00a0que \u00a0reform\u00f3 \u00a0el C\u00f3digo de Procedimiento Penal en materia de casaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0haberse impugnado el fallo con anterioridad a su vigencia, \u00e9ste a\u00fan no se \u00a0ha ejecutoriado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte, \u00a0en labor de magisterio muchas \u00a0veces \u00a0ha reiterado que la casaci\u00f3n no constituye una instancia adicional en la \u00a0que \u00a0puedan \u00a0presentarse \u00a0informalmente \u00a0argumentos \u00a0de \u00a0inconformidad contra la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda instancia, ni significa una prolongaci\u00f3n del juicio o la \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debate \u00a0f\u00e1ctico \u00a0y \u00a0jur\u00eddico \u00a0llevado \u00a0a \u00a0cabo \u00a0durante el \u00a0tr\u00e1mite ordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0rige \u00a0por \u00a0estrictos \u00a0principios \u00a0y \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0que \u00a0la \u00a0diferencian \u00a0sustancialmente \u00a0del \u00a0juicio \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0propio \u00a0de \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0con \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se hace posible \u00a0someter \u00a0a \u00a0un \u00a0examen \u00a0l\u00f3gico \u00a0y \u00a0jur\u00eddico \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0de \u00a0suerte que al \u00a0incumplirse \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0de \u00a0forma y de fondo para su adecuada demanda se \u00a0frustran \u00a0las expectativas de los promotores, pues, adem\u00e1s, por tratarse de una \u00a0especie \u00a0de la llamada \u201cjusticia rogada\u201d la Sala de Casaci\u00f3n Penal no puede \u00a0interpretar, \u00a0enmendar, corregir o complementar el libelo, para acomodarlo a los \u00a0par\u00e1metros \u00a0requeridos, \u00a0y \u00a0por el principio de limitaci\u00f3n que le es inherente \u00a0tampoco \u00a0puede \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0causales de casaci\u00f3n distintas a las que han \u00a0sido expresamente alegadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2-. \u00a0Establece \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0230 \u00a0de la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0que \u00a0la \u00a0equidad, \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0los principios \u00a0generales \u00a0del \u00a0derecho \u00a0y \u00a0la doctrina son criterios auxiliares de la actividad \u00a0judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ha sido preocupaci\u00f3n constante de la Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0como m\u00e1ximo tribunal de la jurisdicci\u00f3n ordinaria en su \u00a0especialidad, \u00a0la \u00a0de \u00a0difundir \u00a0una \u00a0y \u00a0otra \u00a0vez en sus autos y sentencias los \u00a0conceptos \u00a0 b\u00e1sicos \u00a0y \u00a0los \u00a0lineamientos \u00a0fundamentales \u00a0de \u00a0las \u00a0causales \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n en cada una de sus modalidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0como \u00a0criterio \u00a0 auxiliar \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 actividad \u00a0 judicial \u00a0que \u00a0es \u00a0por \u00a0disposici\u00f3n \u00a0constitucional, \u00a0no \u00a0siempre \u00a0puede omitirse cuando se trata de confeccionar una \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, pues en ella se materializa la interpretaci\u00f3n de la ley \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0doctrina a \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere \u00a0el \u00a0C\u00f3digo Civil en su art\u00edculo 26, cuyo objetivo central es \u00a0desentra\u00f1ar \u00a0el \u00a0sentido, \u00a0alcances y limitaciones de los preceptos sometidos a \u00a0estudio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0 aviene \u00a0 plenamente \u00a0 al \u00a0discurso \u00a0precedente \u00a0la jurisprudencia de la Sala de Casaci\u00f3n Civil, que a continuaci\u00f3n \u00a0se \u00a0cita, \u00a0pues los principios de hermen\u00e9utica son igualmente v\u00e1lidos frente a \u00a0toda clase de leyes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cInterpretar la ley es fijar su sentido \u00a0y \u00a0alcance. \u00a0La \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0interpretar \u00a0las \u00a0leyes \u00a0no \u00a0depende \u00a0solo de su \u00a0imperfecci\u00f3n, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n de su naturaleza. Aun suponiendo leyes perfectas, \u00a0siempre \u00a0existir\u00e1 \u00a0la necesidad de interpretarlas porque el legislador no puede \u00a0prever \u00a0todos los casos que ocurran; solo le es posible dar reglas generales, lo \u00a0que \u00a0requiere \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de estas, para resolver los diferentes casos \u00a0particulares \u00a0que \u00a0puedan \u00a0presentarse \u00a0en \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica. \u00a0Con referencia a las \u00a0fuentes \u00a0de donde dimana la interpretaci\u00f3n esta es: a) aut\u00e9ntica y obligatoria \u00a0para \u00a0todos, la del legislador que se vale de una ley especial, o mejor dicho de \u00a0una \u00a0ley nueva para declarar el significado de otra precedente; b) doctrinal, la \u00a0de \u00a0los \u00a0jurisconsultos que explican la ley por su propia autoridad. El valor de \u00a0esta \u00a0 interpretaci\u00f3n \u00a0 depende \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 autoridad \u00a0 del \u00a0 int\u00e9rprete; \u00a0 c) \u00a0jurisprudencial, \u00a0la \u00a0de los tribunales que, por aplicar repetidamente la ley en \u00a0casos \u00a0 semejantes, \u00a0tienen \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0de \u00a0declarar \u00a0su \u00a0alcance \u00a0en \u00a0todos \u00a0los \u00a0aspectos.\u201d \u00a0(Casaci\u00f3n del 14 de julio de 1947. M. P. Dr. Manuel Jos\u00e9 Vargas. \u00a0LXII, 611) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De suerte que la jurisprudencia de la Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0lejos \u00a0de \u00a0sustituir \u00a0la \u00a0ley \u00a0o \u00a0de \u00a0reemplazarla, \u00a0como \u00a0ligeramente \u00a0proponen \u00a0algunos, \u00a0tiene \u00a0como \u00a0destino \u00a0b\u00e1sico \u00a0desentra\u00f1ar, se \u00a0reitera, \u00a0el \u00a0sentido, \u00a0alcances \u00a0y \u00a0limitaciones \u00a0de \u00a0la ley penal sustancial y \u00a0adjetiva, \u00a0integr\u00e1ndose \u00a0a \u00a0ella \u00a0para \u00a0estructurar \u00a0un todo que hace viable su \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0en los casos concretos, en pro de la justicia material, y por ello, \u00a0desde \u00a0este punto de vista, la jurisprudencia contribuye a la cabal comprensi\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0debe \u00a0entenderse por \u201cformas propias de cada juicio\u201d, garant\u00eda \u00a0del \u00a0principio \u00a0de legalidad en orden a discernir los derechos pertinentes a los \u00a0sujetos \u00a0 procesales, \u00a0 en \u00a0tanto \u00a0la \u00a0uniformidad \u00a0interpretativa \u00a0deseable \u00a0en \u00a0b\u00fasqueda \u00a0de \u00a0la \u00a0seguridad \u00a0jur\u00eddica \u00a0encuentra \u00a0veh\u00edculo \u00a0ideal en su papel \u00a0unificador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 otra \u00a0 parte, \u00a0 la \u00a0jurisprudencia \u00a0constituye \u00a0una \u00a0de \u00a0las fuentes formales auxiliares del derecho, admitiendo que \u00a0la \u00a0actividad \u00a0judicial no se agota exclusivamente en deducciones silog\u00edsticas, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se \u00a0proyecta hacia una verdadera actividad creadora, donde quiera que \u00a0las \u00a0leyes generales necesiten su intervenci\u00f3n para adecuarlas a la casu\u00edstica \u00a0que comporta la vida cotidiana. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0anteriores, \u00a0entre \u00a0otras, \u00a0son \u00a0las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0la Sala puede esperar que la demanda est\u00e9 acorde con \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0legalmente \u00a0establecidos \u00a0y \u00a0ampliamente \u00a0desarrollados por la \u00a0jurisprudencia, \u00a0 siendo \u00a0 entonces \u00a0 principal \u00a0deber \u00a0del \u00a0actor \u00a0la \u00a0correcta \u00a0selecci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0causal \u00a0que \u00a0aduce,\u00a0 \u00a0la \u00a0proposici\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0cada uno de los cargos que tenga a bien elevar, y concluir la \u00a0censura \u00a0solicitando \u00a0de \u00a0la Corte una soluci\u00f3n que compagine con la causal que \u00a0le \u00a0sirve \u00a0de \u00a0fundamento, \u00a0pues \u00a0por \u00a0su \u00a0autonom\u00eda \u00a0cada \u00a0una \u00a0de \u00a0ellas trae \u00a0consecuencias de distinta \u00edndole para el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3-. \u00a0La \u00a0demanda presentada en nombre del \u00a0se\u00f1or \u00a0HENRY \u00a0RIZO CASTA\u00d1EDA, no alcanza la empat\u00eda m\u00ednima indispensable con \u00a0el \u00a0derrotero \u00a0legal \u00a0que \u00a0deber\u00eda reflejar y por ello los cargos propuestos no \u00a0est\u00e1n llamados a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Raz\u00f3n \u00a0 le \u00a0 asiste \u00a0al \u00a0Delegado \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0al \u00a0advertir \u00a0que \u00a0el libelista confunde los conceptos de \u00a0error \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia y error por falso juicio de identidad, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0alega \u00a0la \u00a0primera \u00a0de \u00a0estas modalidades afirmando que el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Cali, dej\u00f3 de analizar los testimonios de los se\u00f1ores JUAN CARLOS \u00a0SANCHEZ \u00a0HURTADO \u00a0y \u00a0JOSE MANUEL SANCHEZ ARIAS, y, sin embargo, sustenta como si \u00a0se \u00a0tratase \u00a0de \u00a0la \u00a0segunda, \u00a0asegurando que la falencia consisti\u00f3 en estudiar \u00a0parcialmente \u00a0estas \u00a0pruebas, lo que implic\u00f3 recortar la plenitud de su alcance \u00a0en aspectos muy relevantes que favorec\u00edan al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el falso juicio de existencia el error \u00a0de \u00a0hecho, por ser protuberante, suele descubrirse con un examen sencillo de las \u00a0actuaciones, \u00a0o \u00a0con \u00a0la confrontaci\u00f3n directa, f\u00edsica del acopio probatorio y \u00a0las \u00a0motivaciones \u00a0del \u00a0fallo. \u00a0Si \u00a0esto \u00a0ocurre, vale decir, si se demuestra la \u00a0existencia \u00a0real \u00a0del error, a continuaci\u00f3n debe el demandante acreditar que es \u00a0tan \u00a0grave, trascendental e influyente, que de no haberse producido la sentencia \u00a0habr\u00eda sido distinta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0falso juicio de identidad, en cambio, \u00a0no \u00a0es de tan sencilla verificaci\u00f3n, pues parte del supuesto de que el Juez s\u00ed \u00a0estudia \u00a0el \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0pero \u00a0distorsionando de tal manera su contenido \u00a0objetivo, \u00a0que \u00a0le quita, le agrega, parcela o sectoriza algunos elementos de su \u00a0verdadera \u00a0composici\u00f3n \u00a0material y f\u00e1ctica, formando as\u00ed raciocinios alejados \u00a0de \u00a0la \u00a0realidad \u00a0con los que arriba a una convicci\u00f3n que dicha prueba, en sana \u00a0cr\u00edtica, no ofrece. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4-. Con frecuencia, y as\u00ed ocurre en este \u00a0caso, \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0presenta \u00a0en \u00a0realidad \u00a0es \u00a0una disparidad de criterios, una \u00a0diversa \u00a0\u00f3ptica \u00a0de entendimiento entre el casacionista y el Tribunal, cr\u00edtica \u00a0v\u00e1lida \u00a0para \u00a0los \u00a0dos \u00a0cargos \u00a0propuestos, motivo adicional para que no tengan \u00a0acogida, \u00a0pues, \u00a0como \u00a0si \u00a0se tratara de ahondar en el debate, se pretende hacer \u00a0prevalecer \u00a0la \u00a0opini\u00f3n \u00a0jur\u00eddica personal del interesado sobre el pensamiento \u00a0de la Corporaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es evidente que en el fallo impugnado los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0los \u00a0se\u00f1ores JUAN CARLOS SANCHEZ HURTADO y JOSE MANUEL SANCHEZ \u00a0ARIAS, \u00a0fueron \u00a0\u00edntegramente \u00a0apreciados en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 254 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0a\u00fan en los aspectos que la demanda pretende \u00a0omitidos \u00a0y \u00a0esta \u00a0sola \u00a0observaci\u00f3n \u00a0bastar\u00eda \u00a0para concluir que el censor no \u00a0acierta al promover su alegato. Veamos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1-. \u00a0En la sentencia del 31 de marzo de \u00a01997, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Doce \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Cali, frente al testimonio del \u00a0se\u00f1or \u00a0JUAN CARLOS SANCHEZ HURTADO, acompa\u00f1ante del hoy occiso, reflexion\u00f3 de \u00a0la \u00a0 siguiente \u00a0 manera, \u00a0 en \u00a0 cuanto \u00a0hace \u00a0a \u00a0los \u00a0puntos \u00a0que \u00a0inquietan \u00a0al \u00a0casacionista: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAhora bien, es un hecho evidente que la \u00a0calzada \u00a0sobre \u00a0la \u00a0cual se present\u00f3 el accidente estaba h\u00fameda a consecuencia \u00a0de \u00a0la \u00a0lluvia, \u00a0por \u00a0que as\u00ed indica el informe de tr\u00e1nsito y lo han declarado \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0SANCHEZ \u00a0HURTADO y HENRY RIZO CASTA\u00d1EDA; igualmente es cierto que \u00a0la \u00a0motocicleta \u00a0transitaba por el lado izquierdo de la calzada, por que as\u00ed se \u00a0deduce \u00a0 del \u00a0 croquis \u00a0 y \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0admite \u00a0SANCHEZ \u00a0HURTADO; \u00a0estas \u00a0dos \u00a0circunstancias \u00a0son \u00a0utilizadas \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0para \u00a0esbozar \u00a0una \u00a0segunda \u00a0argumentaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0el sentido de que la causa del accidente fue la imprudencia \u00a0y \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de reglamentos del conductor de la motocicleta, al no observar la \u00a0velocidad \u00a0reglamentaria \u00a0cuando \u00a0est\u00e1 \u00a0lloviendo \u00a0y \u00a0no \u00a0transitar conforme lo \u00a0indica \u00a0el \u00a0art. \u00a0156 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Nacional de Tr\u00e1nsito, para concluir que el \u00a0motociclista \u00a0conduc\u00eda \u00a0a \u00a0exceso \u00a0de \u00a0velocidad \u00a0y \u00a0fue \u00a0esta vulneraci\u00f3n del \u00a0reglamento \u00a0del \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0la \u00a0que \u00a0caus\u00f3 el resultado atribuido a su cliente; \u00a0pero \u00a0al respecto, esta juzgadora observa que independientemente de la velocidad \u00a0y \u00a0del estado h\u00famedo de la v\u00eda, lo que oblig\u00f3 a frenar al motociclista fue el \u00a0obst\u00e1culo \u00a0sobre \u00a0la \u00a0calzada, \u00a0representado \u00a0en \u00a0el cami\u00f3n conducido por RIZO \u00a0CASTA\u00d1EDA, \u00a0que \u00a0en \u00a0forma \u00a0imprudente \u00a0y violando la se\u00f1al de PARE comenz\u00f3 a \u00a0atravesar \u00a0dicha \u00a0calzada \u00a0sin \u00a0percatarse \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0alcanzaba a hacerlo sin \u00a0colisionar \u00a0con la moto, dada la distancia de \u00e9sta, y precisamente por el mismo \u00a0estado \u00a0h\u00famedo \u00a0de \u00a0la calle; es decir, que as\u00ed el conductor de la motocicleta \u00a0transitara \u00a0a \u00a0exceso \u00a0de \u00a0velocidad \u00a0sobre \u00a0la \u00a0calzada \u00a0mojada, \u00a0no se hubiese \u00a0presentado \u00a0el \u00a0accidente \u00a0y \u00a0el \u00a0resultado \u00a0da\u00f1oso, \u00a0de \u00a0no haberse atravesado \u00a0imprudentemente \u00a0sobre \u00a0la \u00a0ruta del motociclista, el cami\u00f3n conducido por RIZO \u00a0CASTA\u00d1EDA; \u00a0o \u00a0lo \u00a0que es lo mismo, que la presunta culpa del sujeto pasivo, no \u00a0contribuy\u00f3 en ning\u00fan momento a la producci\u00f3n del resultado.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2-. \u00a0El \u00a0Juzgado \u00a0de \u00a0primera instancia \u00a0apreci\u00f3 \u00a0as\u00ed \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0JOSE MANUEL SANCHEZ ARIAS, luego de \u00a0transcribir los apartes m\u00e1s importantes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSea \u00a0lo \u00a0primero se\u00f1alar que sobre la \u00a0percepci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0por parte de este testigo, existen dudas, \u00a0pues \u00a0lo \u00a0de \u00a0normal \u00a0ocurrencia en accidentes de tr\u00e1nsito, es que los testigos \u00a0presenciales \u00a0se reporten a la autoridad que realiza el respectivo informe, como \u00a0en \u00a0efecto \u00a0lo \u00a0hizo JUAN CARLOS SANCHEZ, sin que en igual forma procediera JOSE \u00a0MANUEL \u00a0SANCHEZ \u00a0ARIAS; resultando adem\u00e1s, un tanto inveros\u00edmil, la forma como \u00a0hizo \u00a0su \u00a0aparici\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0para \u00a0informarle al se\u00f1or \u00a0defensor \u00a0que \u00a0hab\u00eda presenciado los hechos y estaba dispuesto a declarar sobre \u00a0los \u00a0mismos, \u00a0teniendo \u00a0en cuenta que por lo general las personas no se muestran \u00a0tan \u00a0colaboradoras \u00a0cuando \u00a0de declarar se trata, y en muchos casos hasta eluden \u00a0que se les se\u00f1ale como testigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y en cuanto al relato que hace el testigo, \u00a0consiera \u00a0 esta \u00a0 juzgadora \u00a0que \u00a0es \u00a0muy \u00a0ligero \u00a0e \u00a0indeterminado, \u00a0sin \u00a0hacer \u00a0precisiones \u00a0o \u00a0entrar en detalles, lo que hace dudar de la veracidad del mismo; \u00a0adem\u00e1s, \u00a0asegura \u00a0que \u00a0observ\u00f3 los hechos a veinte metros de distancia, cuando \u00a0se \u00a0dedicaba \u00a0en las afueras de un taller a lijar un marco; circunstancias todas \u00a0estas, \u00a0que \u00a0unidas \u00a0a \u00a0la \u00a0solides \u00a0de \u00a0la prueba de cargo contra el procesado, \u00a0demeritan el valor probatorio de este testigo.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3-. \u00a0La \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Decisi\u00f3n \u00a0Penal del \u00a0Tribunal \u00a0Superior del Distrito Judicial de Cali, en providencia del 22 de julio \u00a0de 1997, al desatar la apelaci\u00f3n contra la anterior puntualiz\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0 acuerdo \u00a0a \u00a0los \u00a0planteamientos \u00a0anteriores \u00a0es precisamente aqu\u00ed donde tenemos que buscar el nexo de causalidad \u00a0de \u00a0dicho evento, pues en sentir de la Sala s\u00f3lo es atribuible a la imprudencia \u00a0del \u00a0conductor del cami\u00f3n cuando no hizo el pare y precisamente hace colisionar \u00a0al motociclista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0no \u00a0puede \u00a0bajo ning\u00fan t\u00f3pico \u00a0aceptar \u00a0los \u00a0planteamientos que esboza el libelista, al pretender demostrar que \u00a0el \u00a0accidente \u00a0se \u00a0produjo \u00a0por \u00a0exceso \u00a0de \u00a0velocidad del motociclista y por no \u00a0transitar \u00a0por \u00a0el \u00a0carril \u00a0derecho, \u00a0pues como hemos observado a trav\u00e9s de las \u00a0probanzas \u00a0allegadas \u00a0al \u00a0plenario, \u00a0la \u00a0\u00fanica causa eficiente del accidente se \u00a0debi\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0imprudencia \u00a0del \u00a0conductor \u00a0del \u00a0cami\u00f3n, \u00a0que no obstante haber \u00a0avistado \u00a0al \u00a0motociclista, \u00a0en \u00a0forma \u00a0imprudente \u00a0cruza y por ello es la causa \u00a0eficiente, \u00a0se \u00a0reitera, de esta colisi\u00f3n que trajo como consecuencia la muerte \u00a0de \u00a0quien \u00a0en \u00a0vida \u00a0respondiese \u00a0al nombre de FERNANDO DUQUE GALVIS y en por lo \u00a0tanto \u00a0(sic) \u00a0no \u00a0le asiste raz\u00f3n jur\u00eddica al libelista, pues la sentencia que \u00a0hoy \u00a0es \u00a0objeto \u00a0de revisi\u00f3n fue proferida en los par\u00e1metros del Art\u00edculo 247 \u00a0del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0y \u00a0de \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0la \u00a0Sala \u00a0le \u00a0imparta \u00a0confirmaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto no existe prueba ni t\u00e9cnica ni \u00a0testimonial \u00a0que \u00a0permita suponer que al conductor de la moto le sean imputables \u00a0culpa \u00a0(sic), \u00a0pues por el contrario ten\u00eda la prelaci\u00f3n de la v\u00eda, transitaba \u00a0observando \u00a0las \u00a0se\u00f1ales \u00a0de tr\u00e1nsito y por tanto una vez m\u00e1s reitera la Sala \u00a0las \u00a0glosas \u00a0que \u00a0por \u00a0este \u00a0aspecto formula el libelista, son apreciaciones muy \u00a0personales y subjetivas del mismo.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5-. \u00a0Como \u00a0adecuadamente \u00a0lo \u00a0expres\u00f3 el \u00a0Procurador \u00a0Delegado en lo Penal, si la pretensi\u00f3n consist\u00eda en cuestionar las \u00a0deducciones \u00a0de \u00a0los \u00a0jueces \u00a0frente a las reglas de la sana cr\u00edtica, el camino \u00a0correcto \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no era el error de hecho por falso juicio de existencia \u00a0frente \u00a0a \u00a0aquellos \u00a0testimonios, \u00a0como tampoco lo ser\u00eda en estricto sentido la \u00a0ruta \u00a0del \u00a0error \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, sino que debi\u00f3 aducirse el \u00a0error de apreciaci\u00f3n por \u00a0falso \u00a0raciocinio, por apartarse de los postulados de la ciencia, la experiencia \u00a0y la argumentaci\u00f3n l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6-. \u00a0Am\u00e9n \u00a0los \u00a0anteriores \u00a0reparos, \u00a0la \u00a0demanda \u00a0tampoco explic\u00f3 las razones por las cuales el Tribunal vulner\u00f3 por la \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta \u00a0los \u00a0art\u00edculos 1\u00b0, 246, 249, 254 y 329 del C\u00f3digo Penal, por \u00a0manera \u00a0que ante aquella omisi\u00f3n la Corte no encuentra elementos de juicio para \u00a0deducir \u00a0si lo propuesto es falta de aplicaci\u00f3n o aplicaci\u00f3n indebida, pues el \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0punto \u00a0de \u00a0la \u00a0causal primera, impide a la Sala \u00a0extender \u00a0 \u00a0sus \u00a0 \u00a0oficios \u00a0 \u00a0hacia \u00a0 \u00a0el \u00a0 complemento \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 proposici\u00f3n \u00a0jur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7-. \u00a0No \u00a0existen \u00a0pues, los protuberantes \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0endilga a los fallos de instancia, ni \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad, ni falso juicio de existencia al sopesar la prueba \u00a0testimonial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0orden \u00a0de ideas, en tanto se ha \u00a0descartado \u00a0 la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0error \u00a0esencial, \u00a0la \u00a0controversia \u00a0acerca \u00a0del \u00a0pensamiento \u00a0jur\u00eddico plasmado en el fallo, es asunto que deviene extra\u00f1o a la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0de \u00a0donde \u00a0resta \u00a0concluir \u00a0que lo que subsiste es una disparidad de \u00a0criterios \u00a0entre el demandante y el Tribunal, pues aquel pretende la absoluci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado, tratando de demostrar, pero sin lograrlo, que se ha incurrido en \u00a0graves \u00a0yerros de apreciaci\u00f3n probatoria que llevaron a radicar la culpa por lo \u00a0ocurrido \u00a0exclusivamente \u00a0en \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0HENRY RIZO CASTA\u00d1EDA, a trav\u00e9s de un \u00a0alegato \u00a0apropiado \u00a0para \u00a0ser \u00a0debatido \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias \u00a0y \u00a0no \u00a0en \u00a0sede de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0 como \u00a0atinadamente \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0ver \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0lo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NO \u00a0 \u00a0CASAR el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0c\u00famplase \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JORGE E. \u00a0CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 A. \u00a0 GALVEZ \u00a0 ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0GOMEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 \u00a0MANTILLA \u00a0 NOUGUES \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 O. \u00a0 PEREZ \u00a0 PINZON \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 14000 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 DR. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0 Aprobado \u00a0 \u00a0 Acta \u00a0 \u00a0No.136 \u00a0 \u00a0(agosto \u00a010\/2000). \u00a0\u00a0 Santa \u00a0Fe \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 D. C.,\u00a0 catorce \u00a0(14) de agosto de dos mil (2000) \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Decide \u00a0 la \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-2913","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-8"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2913","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2913"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2913\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2913"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2913"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2913"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}