{"id":2910,"date":"2023-09-08T14:29:38","date_gmt":"2023-09-08T14:29:38","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/13963abr\/"},"modified":"2023-09-08T14:29:38","modified_gmt":"2023-09-08T14:29:38","slug":"13963abr","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/13963abr\/","title":{"rendered":"13963abr"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 13963 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>Dr. Carlos E. Mej\u00eda Escobar \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 58\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Santa \u00a0 Fe \u00a0 de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0D.C.,\u00a0\u00a0 \u00a0once\u00a0 \u00a0 (11)\u00a0 \u00a0 de\u00a0 \u00a0 abril\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0dos\u00a0 \u00a0mil\u00a0 \u00a0(2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V\u00a0 \u00a0I\u00a0 \u00a0S\u00a0 \u00a0T\u00a0 \u00a0O\u00a0 \u00a0S\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la \u00a0Sala el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto por la defensora del procesado ALBERTO GIRALDO GIRALDO en \u00a0contra \u00a0del fallo proferido el 20 de febrero de 1997 por el Juzgado 50 Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Santa \u00a0Fe \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0D.C.,\u00a0 \u00a0por \u00a0medio del cual confirm\u00f3 \u00a0integralmente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado 50 Penal Municipal de la \u00a0misma \u00a0ciudad que lo conden\u00f3 a la pena principal de 15 meses de prisi\u00f3n, multa \u00a0de \u00a0$15000.oo \u00a0y \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0en \u00a0el oficio de conducir\u00a0 veh\u00edculos por el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a01 \u00a0a\u00f1o \u00a0al hallarlo responsable del delito de lesiones personales \u00a0culposas \u00a0agravadas \u00a0de \u00a0que \u00a0fue \u00a0v\u00edctima \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Benjamin \u00a0Emerson Pe\u00f1a \u00a0Medina. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>H\u00a0 \u00a0E\u00a0 \u00a0C\u00a0 \u00a0H\u00a0 \u00a0O\u00a0 \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0las \u00a019:00 \u00a0horas \u00a0del d\u00eda 21 de abril de \u00a01990, \u00a0proveniente \u00a0de \u00a0su labor diaria que hab\u00eda culminado en una celebraci\u00f3n \u00a0en \u00a0la que hab\u00eda ingerido licor, el se\u00f1or ALBERTO GIRALDO GIRALDO conduc\u00eda un \u00a0veh\u00edculo \u00a0Mazda, \u00a0l\u00ednea \u00a0626, \u00a0modelo 1987 de placas EM 1441, en sentido sur &#8211; \u00a0norte, \u00a0con \u00a0el \u00a0que \u00a0atropell\u00f3 \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0Benjamin \u00a0Emerson Pe\u00f1a Medina, en \u00a0momentos \u00a0en \u00a0que \u00a0\u00e9ste cruzaba la carrera 7 en sentido oriente occidente, a la \u00a0altura \u00a0de la intersecci\u00f3n con la calle 55, frente al n\u00famero 55-42 de Santa Fe \u00a0de Bogot\u00e1 D.C.. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GIRALDO \u00a0GIRALDO \u00a0sigui\u00f3 \u00a0su \u00a0camino, \u00a0sin \u00a0preocuparse \u00a0 por \u00a0la \u00a0suerte \u00a0del \u00a0peat\u00f3n \u00a0que \u00a0sufri\u00f3 \u00a0heridas \u00a0inicialmente \u00a0valoradas \u00a0con 60 d\u00edas de incapacidad, para m\u00e1s adelante chocar con un Renault \u00a04 \u00a0y \u00a0seguir huyendo hasta ser finalmente detenido en un ret\u00e9n policial ubicado \u00a0a m\u00e1s de 10 cuadras del sitio del atropellamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACION PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El Juzgado 18 Penal Municipal de Santa Fe \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0dict\u00f3 \u00a0auto \u00a0cabeza \u00a0de \u00a0proceso \u00a0el \u00a024 de abril de 1990 y \u00a0recepcion\u00f3 \u00a0 indagatoria \u00a0 el \u00a0 25 \u00a0 siguiente \u00a0al \u00a0sindicado \u00a0ALBERTO \u00a0GIRALDO \u00a0GIRALDO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El 26 de abril se recibe declaraci\u00f3n al \u00a0padre \u00a0de la v\u00edctima, quien advierte al Juzgado sobre la fuga del conductor del \u00a0veh\u00edculo \u00a0involucrado \u00a0en el atropellamiento de Benjam\u00edn Emerson Pe\u00f1a Medina, \u00a0como agravante de su conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a027 \u00a0de abril se define la situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0del indagado mediante auto en el que se abstienen de dictar medida de \u00a0aseguramiento en su contra. (folio 28, cuaderno 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El 3 de mayo se recibe en el Juzgado una \u00a0petici\u00f3n \u00a0conjunta \u00a0de \u00a0Angel \u00a0Mar\u00eda \u00a0Pe\u00f1a \u00a0Guzm\u00e1n, Fabiola Medina de Pe\u00f1a, \u00a0Benjamin \u00a0Emerson \u00a0Pe\u00f1a \u00a0Medina y ALBERTO GIRALDO GIRALDO en la que manifiestan \u00a0que \u00a0 desisten \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0en \u00a0curso \u00a0por \u00a0hab\u00e9rseles \u00a0reparado \u00a0integralmente \u00a0 el \u00a0 da\u00f1o \u00a0 ocasionado. \u00a0 Igualmente \u00a0 solicitan \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0de \u00a0procedimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0la \u00a0petici\u00f3n \u00a0se \u00a0agreg\u00f3 \u00a0copia \u00a0de \u00a0un \u00a0documento denominado contrato de transacci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a011 \u00a0de mayo de 1990 el Juzgado ces\u00f3 \u00a0procedimiento y orden\u00f3 el archivo de las diligencias. (folio 51) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a022 de mayo de 1990, la defensora del \u00a0sindicado \u00a0GIRALDO GIRALDO solicita copias del auto de cesaci\u00f3n, con constancia \u00a0de \u00a0ejecutoria.\u00a0 \u00a0El \u00a06 \u00a0de junio siguiente se ordena la expedici\u00f3n de las \u00a0copias \u00a0y \u00a0se hace entrega definitiva del veh\u00edculo involucrado en el accidente. \u00a0(folios 52 y 52 vuelto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El 13 de septiembre de 1991, el lesionado \u00a0solicita \u00a0copias \u00a0del \u00a0expediente y el 16 siguiente se le ordenan.\u00a0 (folios \u00a054 y vuelto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0partir \u00a0del \u00a02 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01992 \u00a0aparecen \u00a0solicitudes de un abogado, para reclamar una valoraci\u00f3n definitiva de \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0sufridas \u00a0por \u00a0Pe\u00f1a Medina, a efectos de hacer tr\u00e1mites ante la \u00a0aseguradora del veh\u00edculo. (folios 56 a 78). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a030 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de 1993, la Sala \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santa Fe de Bogot\u00e1 D.C., \u00a0solicita \u00a0copia del escrito de desistimiento y del auto que resolvi\u00f3 sobre \u00e9l, \u00a0dentro del tr\u00e1mite de una acci\u00f3n de tutela. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10.- \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a022 \u00a0de octubre de 1993 el Juzgado 18 \u00a0Penal \u00a0Municipal \u00a0decide \u201crealizar pronunciamiento respectivo en relaci\u00f3n con \u00a0el \u00a0desistimiento presentado por los se\u00f1ores Fabiola Medina Pe\u00f1a, Angel Mar\u00eda \u00a0Pe\u00f1a \u00a0Guzm\u00e1n, \u00a0Benjam\u00edn \u00a0E. \u00a0Pe\u00f1a \u00a0Medina\u00a0 \u00a0y aceptado por el sindicado \u00a0ALBERTO \u00a0GIRALDO \u00a0GIRALDO, \u00a0de acuerdo a lo establecido por el Tribunal de Santa \u00a0Fe \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1\u201d \u00a0(folio \u00a081).\u00a0 \u00a0En virtud de ello, neg\u00f3 la petici\u00f3n de \u00a0desistimiento \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0orden\u00f3 \u00a0 continuar \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 investigaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11.- \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0decisi\u00f3n del Tribunal a la que hace \u00a0menci\u00f3n \u00a0el \u00a0Juzgado, \u00a0es el fallo de tutela del 7 de octubre de 1993 proferido \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal \u00a0de \u00a0esa \u00a0Corporaci\u00f3n, mediante la cual tutel\u00f3 el derecho \u00a0fundamental \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0del lesionado Benjam\u00edn Emerson Pe\u00f1a Medina y \u00a0declar\u00f3 \u00a0\u201csin \u00a0valor \u00a0ni efecto alguno la providencia de mayo 11 de 1990, por \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a018 \u00a0Penal Municipal ces\u00f3 procedimiento sin consultar los \u00a0presupuestos \u00a0 legales, \u00a0 debiendo \u00a0 ocuparse \u00a0 dicho \u00a0 Despacho \u00a0Judicial\u00a0 \u00a0oportunamente \u00a0del procedimiento en torno al escrito de desistimiento que figura \u00a0en el proceso\u201d. (cuaderno anexo 4) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12-. \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Adelantado el tr\u00e1mite investigativo, se \u00a0le \u00a0impuso \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de detenci\u00f3n preventiva, se clausur\u00f3 la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0y \u00a0se \u00a0calific\u00f3 el m\u00e9rito sumarial con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0el \u00a06 de febrero de 1995 por parte de la Fiscal\u00eda 195 de la \u00a0Unidad \u00a0Local \u00a0de \u00a0Descongesti\u00f3n \u00a0y \u00a0Lesiones Personales de Santa Fe de Bogot\u00e1 \u00a0D.C. (folio 229, cuaderno 3). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13.- \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Apelada \u00a0que \u00a0fue esa providencia por la \u00a0defensora \u00a0del \u00a0procesado\u00a0 \u00a0ALBERTO GIRALDO GIRALDO, la Unidad de Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante los Tribunales Superiores de los Distritos Judiciales de Santa Fe \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 y Cundinamarca\u00a0 la confirm\u00f3 integralmente mediante la suya del \u00a019 de abril de 1995 (folio 4, cuaderno anexo 5). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14.- \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Verificada \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a050 \u00a0Penal \u00a0Municipal \u00a0de la ciudad, conden\u00f3 al acusado ALBERTO GIRALDO \u00a0GIRALDO \u00a0a \u00a0pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a015 \u00a0meses, \u00a0a \u00a0multa \u00a0de \u00a0$15.000.oo \u00a0y a la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0oficio \u00a0de \u00a0conducir veh\u00edculos por el t\u00e9rmino de 1 a\u00f1o e \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas por el mismo lapso (folios 360 \u00a0a \u00a0388, \u00a0cuaderno \u00a04), al hallarlo responsable del delito de Lesiones Personales \u00a0Culposas Agravadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelada la sentencia condenatoria por parte de \u00a0la \u00a0defensora \u00a0del \u00a0condenado, el apoderado del tercero civilmente responsable y \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la parte civil, el Juzgado 50 Penal del Circuito la confirm\u00f3 \u00a0integralmente \u00a0mediante \u00a0fallo \u00a0del \u00a020 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 1997 (folios 437 a 453, \u00a0cuaderno 4). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15.- \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0defensora \u00a0del \u00a0procesado \u00a0ALBERTO \u00a0GIRALDO \u00a0 GIRALDO \u00a0 interpuso \u00a0 recurso \u00a0 extraordinario \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n, \u00a0cuya \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0aceptada \u00a0por \u00a0la Corte para admitir el recurso de casaci\u00f3n \u00a0excepcional \u00a0mediante \u00a0auto \u00a0del \u00a031 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01997. (cuaderno anexo de la \u00a0Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>16.- \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Corridos \u00a0los traslados pertinentes para \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n, se formul\u00f3 la demanda sobre la \u00a0que aqu\u00ed se resuelve. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA\u00a0\u00a0 DEMANDA\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0amparo del numeral 3\u00b0 del art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0se acusa la sentencia de haber sido \u00a0dictada \u00a0en \u00a0un juicio viciado de nulidad por violaciones al debido proceso y al \u00a0derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0 \u00a0 Violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0Debido \u00a0Proceso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ocurri\u00f3, dice el casacionista, por cuanto se \u00a0quebrant\u00f3 \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0cosa \u00a0juzgada al \u201crevivirse\u201d mediante una \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela \u00a0el \u00a0proceso \u00a0que \u00a0hab\u00eda culminado con auto de cesaci\u00f3n de \u00a0procedimiento.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aun \u00a0aceptando la viabilidad de la acci\u00f3n de \u00a0tutela \u00a0respecto de las decisiones judiciales, estima que la decisi\u00f3n de tutela \u00a0es tambi\u00e9n violatoria del debido proceso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.- \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0una \u00a0parte porque el fallo de tutela \u00a0afirma \u00a0que \u00a0no \u00a0hab\u00eda lugar a otro mecanismo judicial de protecci\u00f3n.\u00a0 Y, \u00a0ello \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto, por cuanto el art\u00edculo 232-2 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0se\u00f1ala \u00a0que lo dispuesto en los numerales 4\u00b0 y 5\u00b0 se aplicar\u00e1 en los \u00a0casos \u00a0de \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0de \u00a0procedimiento.\u00a0 \u00a0Concluye \u00a0que \u00a0lo \u00a0jur\u00eddico era \u00a0denunciar \u00a0al \u00a0Juez \u00a0para \u00a0que lo investigaran por un posible delito al tomar la \u00a0decisi\u00f3n\u00a0 \u00a0o \u00a0a \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0las \u00a0partes \u00a0si se estimaba que se hab\u00eda \u00a0acudido \u00a0a \u00a0pruebas falsas.\u00a0 Al permitir el Tribunal el \u201csalto\u201d\u00a0 a \u00a0la tutela, quebr\u00f3 las formas propias del juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.- \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0otra parte, el Tribunal incurri\u00f3 en \u00a0\u201cv\u00edas \u00a0de \u00a0hecho\u201d al ignorar caprichosamente que el Juez 18 Penal Municipal \u00a0al\u00a0 \u00a0proferir \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0s\u00ed valor\u00f3 \u00a0expresamente \u00a0una \u00a0causal \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0e \u00a0hizo \u00a0\u201cadmisi\u00f3n \u00a0t\u00e1cita de la \u00a0negaci\u00f3n de la otra\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0Derecho \u00a0 \u00a0de \u00a0Defensa: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ocurri\u00f3 \u00a0por la falta de notificaci\u00f3n de la \u00a0\u201creapertura\u201d \u00a0del \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0al \u00a0procesado \u00a0GIRALDO \u00a0GIRALDO \u00a0o \u00a0a \u00a0su \u00a0defensora.\u00a0 \u00a0Ello \u00a0gener\u00f3 \u00a0que solo despu\u00e9s de 3 a\u00f1os de la cesaci\u00f3n de \u00a0procedimiento, \u00a0la \u00a0defensa \u00a0se enterara de la reanudaci\u00f3n del tr\u00e1mite penal y \u00a0comenzara \u00a0a \u00a0actuar, \u00a0pero el tiempo no le alcanz\u00f3 a la parte defensiva porque \u00a0los \u00a0Jueces \u00a0fundamentalmente atendieron las expresiones del Tribunal.\u00a0 Ese \u00a0largu\u00edsimo \u00a0 lapso \u00a0sin \u00a0defensa, \u00a0as\u00ed \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0brev\u00edsimo, \u00a0constituye \u00a0violaci\u00f3n al derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia \u00a0solicita \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 declar\u00e9 \u00a0 la \u00a0 nulidad \u00a0del \u00a0proceso \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0inmediatamente \u00a0siguiente a la ejecutoria del auto de cesaci\u00f3n de procedimiento \u00a0proferido \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a018 \u00a0Penal \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0el 11 de mayo de \u00a01990. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA\u00a0 PARTE\u00a0 CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>Descorri\u00f3 \u00a0el \u00a0traslado \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0para \u00a0oponerse \u00a0a \u00a0las peticiones de la misma, se\u00f1alando que no hubo \u00a0ninguna de las irregularidades denunciadas all\u00ed. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Citando \u00a0un \u00a0p\u00e1rrafo del fallo de tutela del \u00a0Tribunal \u00a0contradice \u00a0la afirmaci\u00f3n del casacionista acerca de su improcedencia \u00a0por \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de revisi\u00f3n, e insiste en las violaciones \u00a0legales \u00a0en que incurri\u00f3 el Juez 18 Penal Municipal al aceptar el desistimiento \u00a0pasando \u00a0 por \u00a0alto \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0sindicado, \u00a0lo \u00a0que vulner\u00f3 los derechos fundamentales de la v\u00edctima.\u00a0 En \u00a0consecuencia solicita no casar la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DEL \u00a0MINISTERIO PUBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0Procurador \u00a02\u00b0 Delegado en lo Penal \u00a0se\u00f1ala \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto las falencias t\u00e9cnicas de la demanda, por no formular \u00a0las \u00a0censuras \u00a0por \u00a0irregularidades sustanciales que afectan el debido proceso y \u00a0las \u00a0que \u00a0vulneran el derecho de defensa en cargos independientes, en aras de la \u00a0claridad y la l\u00f3gica que caracterizan el recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente \u00a0critica \u00a0la \u00a0demanda \u00a0por \u00a0no \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0de \u00a0las \u00a0supuestas irregularidades denunciadas en las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales del sindicado, limit\u00e1ndose a la mera enunciaci\u00f3n que \u00a0considera insuficiente para sustentar la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0pesar \u00a0de \u00a0ello concreta el concepto a los \u00a0temas \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso y del derecho de defensa que separadamente present\u00f3 \u00a0el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Al Debido Proceso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Analiza \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0tutela \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito Judicial y estima que fue dictado de conformidad con los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0de \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0C-543 \u00a0del 1 de octubre de 1992, T-079 del 26 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01993 y T-055 del 14 de febrero de 1994, de la Corte Constitucional, \u00a0sobre \u00a0la procedencia de esa acci\u00f3n en contra de providencias judiciales cuando \u00a0en ellas se ha incurrido en v\u00eda de hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0que \u00a0no \u00a0es cierto, como lo afirma el \u00a0censor, \u00a0que \u00a0hubo una \u201caceptaci\u00f3n t\u00e1cita\u201d de la inexistencia de la causal \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0por \u00a0actuar \u00a0bajo el influjo de bebida embriagante, sino que no \u00a0hubo \u00a0pronunciamiento \u00a0sobre tal agravante.\u00a0 Igualmente descarta la acci\u00f3n \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0como \u00a0mecanismo \u00a0de \u00a0protecci\u00f3n, pues se trataba de proteger los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0de la v\u00edctima de manera oportuna y eficaz para lo cual \u00a0es la acci\u00f3n de tutela. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Al Derecho de Defensa: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a02\u00b0 \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0lo \u00a0Penal \u00a0reconoce \u00a0que dentro del lapso comprendido entre el 7 de septiembre de 1993 y el \u00a017 \u00a0de \u00a0enero de 1994, la defensa no desarroll\u00f3 ning\u00fan ejercicio, pero ello no \u00a0significa \u00a0que el derecho a la defensa haya resultado vulnerado.\u00a0 En cuanto \u00a0hace \u00a0al \u00a0aspecto \u00a0formal \u00a0de la defensa, como se trataba de la continuaci\u00f3n de \u00a0una \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0en la cual se contaba con defensor debidamente posesionado, \u00a0no se presenta irregularidad alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0del \u00a0aspecto material de la defensa \u00a0advierte \u00a0que \u00a0a \u00a0partir del 22 de octubre de 1993 el Juzgado 18 Penal Municipal \u00a0ordena \u00a0continuar \u00a0con \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n y decreta una serie de pruebas.\u00a0 \u00a0Entre \u00a0estas \u00a0figuran \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0personas \u00a0que \u00a0deb\u00edan \u00a0comparecer por \u00a0intermedio \u00a0del sindicado ALBERTO GIRALDO GIRALDO, a quien se remiti\u00f3 telegrama \u00a0el \u00a024 \u00a0de noviembre siguiente, lo que evidencia su enteramiento indirecto de la \u00a0reactivaci\u00f3n del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente \u00a0 pone \u00a0 de \u00a0 presente \u00a0que \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 parte \u00a0 perjudicada \u00a0 estuvieron \u00a0 encaminadas \u00a0 a \u00a0 la \u00a0demostraci\u00f3n\u00a0 \u00a0de \u00a0la \u00a0incapacidad \u00a0definitiva \u00a0y a la constituci\u00f3n de la \u00a0parte \u00a0civil, puntos que fueron oportunamente debatidos por la defensa.\u00a0 Y, \u00a0a \u00a0partir de enero de 1994 la actuaci\u00f3n de la defensa es din\u00e1mica mediante las \u00a0solicitudes \u00a0de \u00a0pruebas, impugnaci\u00f3n de decisiones y petici\u00f3n de nulidades en \u00a0un \u00a0lapso \u00a0prolongado \u00a0que contradice la afirmaci\u00f3n de la defensa sobre que \u201c \u00a0(&#8230;) el tiempo no le alcanz\u00f3 a la parte defensiva (&#8230;)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finaliza \u00a0indicado \u00a0que \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0 relativa \u00a0 a \u00a0que \u00a0los \u00a0Jueces \u00a0fundamentalmente \u00a0atendieron \u00a0las \u00a0expresiones \u00a0del Tribunal, no es cierta por cuanto las decisiones se fundamentan \u00a0estrictamente \u00a0en \u00a0las \u00a0pruebas.\u00a0 Y que tal argumento ha debido presentarse \u00a0para \u00a0fundamentar \u00a0un \u00a0ataque \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de investigaci\u00f3n \u00a0integral, \u00a0 \u00a0 cuestionamiento \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0ni \u00a0 \u00a0plantea \u00a0 \u00a0ni \u00a0 \u00a0desarrolla \u00a0 \u00a0el \u00a0libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0no \u00a0demuestra \u00a0ninguna \u00a0irregularidad \u00a0que \u00a0incida \u00a0en \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales del sindicado, el \u00a0cargo \u00a0no \u00a0puede \u00a0prosperar \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto solicita a la Corte no casar el fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES\u00a0 \u00a0 DE\u00a0 \u00a0 LA\u00a0 \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0es \u00a0cierto, como lo afirma el se\u00f1or \u00a0Procurador \u00a02\u00b0 \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0lo \u00a0Penal, \u00a0que \u00a0la demanda no respete las reglas \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0 necesarias \u00a0para \u00a0que \u00a0sea \u00a0aceptada \u00a0como \u00a0fundamento \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0causal \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0invocada \u00a0es la de \u00a0nulidad \u00a0y, \u00a0a \u00a0su \u00a0vez, \u00a0los \u00a0motivos \u00a0invalidantes \u00a0se \u00a0hacen consistir en los \u00a0se\u00f1alados \u00a0 en \u00a0 los \u00a0numerales \u00a02 \u00a0y \u00a03 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0304 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0present\u00e1ndose de manera separada los que el casacionista \u00a0considera \u00a0 que \u00a0 corresponden \u00a0a \u00a0violaciones \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0los \u00a0que \u00a0\u00fanicamente conforman violaci\u00f3n al derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tal orden, la demanda es formalmente apta &#8211; \u00a0tal \u00a0como \u00a0se \u00a0declar\u00f3 \u00a0en \u00a0auto del 2 de marzo de 1998 -, y a ella se responde \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Violaci\u00f3n al debido Proceso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.- \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se concreta por parte del casacionista en \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0cosa \u00a0juzgada a trav\u00e9s de una acci\u00f3n de \u00a0tutela.\u00a0 \u00a0Dentro de ese prop\u00f3sito fundamenta el ataque en la improcedencia \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n de tutela y en las irregularidades que ocurrieron al interior de \u00a0tal tr\u00e1mite. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0debido proceso, considerado como cada una \u00a0de \u00a0 las \u00a0 fases \u00a0que \u00a0componen \u00a0la \u00a0estructura \u00a0ritual \u00a0de \u00a0cada \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0&#8211; \u00a0administrativa \u00a0o judicial dice la Constituci\u00f3n -, tiene una etapa de finiquito \u00a0con \u00a0car\u00e1cter \u00a0permanente \u00a0del asunto de que se trate.\u00a0 En tal t\u00e9rmino es \u00a0que \u00a0se \u00a0expresa \u00a0el \u00a0aforismo latino res iudicata pro \u00a0veritate \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 habetur1.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, ese que es principio tan caro a \u00a0la \u00a0historia jur\u00eddica universal, puede removerse porque \u201c(&#8230;) hay eventos en \u00a0que \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0justicia material de los fallos no se consigue y ello se \u00a0evidencia \u00a0una \u00a0vez \u00a0terminado \u00a0el \u00a0proceso.\u00a0 En esos casos la necesidad de \u00a0justicia \u00a0es \u00a0tan \u00a0alta \u00a0que \u00a0la \u00a0propia \u00a0ley permite la remoci\u00f3n de uno de los \u00a0pilares \u00a0de \u00a0la \u00a0cohesi\u00f3n \u00a0social, \u00a0la \u00a0cosa \u00a0juzgada \u00a0de \u00a0los fallos, elemento \u00a0indisoluble \u00a0de \u00a0la \u00a0seguridad \u00a0jur\u00eddica sobre la que se afincan las relaciones \u00a0sociales.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por principio general, dentro del ordenamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0nacional la cosa juzgada en materia penal solo puede ser invalidada a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n, \u00a0y \u00a0\u201c(&#8230;) \u00a0el procedimiento penal ha \u00a0definido \u00a0estrictamente \u00a0las causales bajo las que puede solicitarse (&#8230;) la de \u00a0una \u00a0sentencia ejecutoriada, de una resoluci\u00f3n de preclusi\u00f3n de investigaci\u00f3n \u00a0o \u00a0de \u00a0un \u00a0auto \u00a0de \u00a0cesaci\u00f3n de procedimiento, (art\u00edculo 232) y la forma como \u00a0ello \u00a0debe \u00a0impetrarse de la autoridad competente (art\u00edculo 234), requisitos de \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0estricta y restrictiva.\u00a0 No basta la mera alegaci\u00f3n de la \u00a0injusticia \u00a0material \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0pretende \u00a0removerse sino que deben \u00a0demostrarse \u00a0de \u00a0entrada \u00a0unas \u00a0circunstancias tales que creen en el funcionario \u00a0competente \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n de que ha ocurrido una real afectaci\u00f3n al contenido \u00a0de \u00a0 justicia \u00a0 del \u00a0 fallo, \u00a0 auto \u00a0 o \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0cuya \u00a0inmutabilidad \u00a0busca \u00a0derrumbarse\u201d2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0esa \u00a0que \u00a0es \u00a0la \u00a0regla \u00a0general, \u00a0es \u00a0adicionada \u00a0excepcionalmente con la acci\u00f3n de tutela que regula el art\u00edculo 86 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica y el Decreto 2591 de 1991, en los t\u00e9rminos que \u00a0ha \u00a0desarrollado la jurisprudencia constitucional a partir de la sentencia C-543 \u00a0de \u00a01992 \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0en cuanto se acepta que las decisiones \u00a0judiciales \u00a0tambi\u00e9n \u00a0pueden ser objeto de ese instrumento constitucional, si en \u00a0su \u00a0adopci\u00f3n \u00a0se \u00a0han \u00a0violado \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0y constituyen v\u00edas de \u00a0hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro de esas reglas, el Juez constitucional \u00a0es \u00a0quien \u00a0debe valorar la procedencia de la acci\u00f3n de tutela, no solo desde el \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0sustancial &#8211; violaci\u00f3n o amenaza de un derecho fundamental -, \u00a0sino \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto de vista procesal &#8211; que el accionante no disponga de otro \u00a0medio \u00a0de \u00a0defensa \u00a0judicial \u00a0-, atendiendo en este \u00faltimo punto a las reglas &#8211; \u00a0tambi\u00e9n \u00a0jurisprudenciales \u00a0&#8211; \u00a0referidas \u00a0a \u00a0la \u00a0eficacia \u00a0concreta \u00a0del \u00a0medio \u00a0judicial \u00a0ordinario \u00a0para \u00a0la protecci\u00f3n del derecho fundamental vulnerado o en \u00a0trance de serlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esas \u00a0son \u00a0partes \u00a0de \u00a0las \u00a0fases \u00a0del debido \u00a0proceso \u00a0de \u00a0tutela y sobre su desconocimiento por parte del Juez Constitucional \u00a0que \u00a0decida \u00a0una acci\u00f3n de ese tipo, debe alegarse al interior de tal tr\u00e1mite, \u00a0que \u00a0para \u00a0todos \u00a0los \u00a0efectos \u00a0es \u00a0un \u00a0proceso \u00a0judicial y por tanto sus fallos \u00a0tambi\u00e9n \u00a0hacen \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0a \u00a0cosa \u00a0juzgada y las ordenes all\u00ed emitidas son de \u00a0obligatorio \u00a0 cumplimiento \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 forma \u00a0 y \u00a0 t\u00e9rminos \u00a0 que \u00a0 hayan \u00a0sido \u00a0dispuestas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tal \u00a0sentido, \u00a0la \u00a0remoci\u00f3n \u00a0de \u00a0la cosa \u00a0juzgada \u00a0por \u00a0parte de un fallo de tutela no es ninguna irregularidad sustancial \u00a0y por tanto no es violatoria del debido proceso penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 prospera \u00a0 el \u00a0 cargo, \u00a0 por \u00a0 estas \u00a0razones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.- \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0la \u00a0segunda \u00a0parte \u00a0del \u00a0cargo \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 al \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0critica \u00a0las \u00a0razones \u00a0de \u00a0la \u00a0procedencia \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n de tutela que orden\u00f3 dejar sin efectos el auto del \u00a0Juzgado 18 Penal Municipal que hab\u00eda cesado procedimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0ya \u00a0se \u00a0dijo \u00a0atr\u00e1s, \u00a0con arreglo a la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0(art\u00edculo \u00a086) \u00a0y a la Ley (Decreto 2591 de 1991), la acci\u00f3n de \u00a0tutela \u00a0es \u00a0un \u00a0procedimiento \u00a0judicial \u00a0aut\u00f3nomo \u00a0a \u00a0cargo de la jurisdicci\u00f3n \u00a0constitucional, \u00a0 con \u00a0 sus \u00a0 propias \u00a0 reglas \u00a0 definitorias \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 debido \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tal orden de ideas, el contenido material \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0tutela \u00a0proferido \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala Penal del Tribunal Superior del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Santa \u00a0Fe \u00a0de Bogot\u00e1 D.C., el 7 de octubre de 1993, por \u00a0medio \u00a0del \u00a0cual \u00a0se \u00a0tutel\u00f3 \u00a0el \u00a0derecho \u00a0constitucional fundamental al debido \u00a0proceso \u00a0de \u00a0Benjam\u00edn Emerson Pe\u00f1a Medina,\u00a0 y se declar\u00f3 \u201csin valor ni \u00a0efecto \u00a0alguno \u00a0la \u00a0providencia \u00a0de \u00a0mayo \u00a011 de 1990, por la cual el Juzgado 18 \u00a0Penal \u00a0Municipal ces\u00f3 procedimiento sin consultar los presupuestos legales \u201c, \u00a0no \u00a0es \u00a0materia \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de casaci\u00f3n y por ende, la Corte \u00a0carece de competencia para abordar su estudio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0existe \u00a0ninguna \u00a0norma \u00a0que autorice a la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0como Juez de Casaci\u00f3n a estudiar las motivaciones \u00a0f\u00e1cticas \u00a0y \u00a0jur\u00eddicas \u00a0de un fallo de tutela, as\u00ed este haya removido la cosa \u00a0juzgada dentro de una actuaci\u00f3n penal.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resulta \u00a0evidente \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0tutela \u00a0derrumb\u00f3 \u00a0 la \u00a0 cosa \u00a0 juzgada \u00a0que \u00a0amparaba \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0y \u00a0orden\u00f3 \u00a0estudiar la petici\u00f3n de desistimiento presentada por \u00a0los \u00a0se\u00f1ores \u00a0Fabiola \u00a0Medina \u00a0de Pe\u00f1a, Angel Mar\u00eda Pe\u00f1a Guzm\u00e1n y Benjam\u00edn \u00a0Pe\u00f1a \u00a0Medina.\u00a0 \u00a0En \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0tal estudio el Juez 18 Penal Municipal \u00a0decidi\u00f3 \u00a0negar \u00a0tal \u00a0solicitud \u00a0(folio \u00a085, cuaderno 1), a partir de lo cual se \u00a0reinici\u00f3 \u00a0el \u00a0proceso penal que culmin\u00f3 con la sentencia condenatoria impuesta \u00a0al se\u00f1or ALBERTO GIRALDO GIRALDO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n que la Corte \u00a0resuelve, \u00a0aun \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0uno \u00a0de \u00a0naturaleza excepcional, versa sobre el \u00a0fallo \u00a0que puso fin al proceso penal, cualquier censura que tenga por objeto una \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0diferente \u00a0de la sentencia penal, excede la competencia de \u00a0la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0Derecho \u00a0 \u00a0de \u00a0Defensa \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0 concreta \u00a0de \u00a0manera \u00a0muy \u00a0puntual \u00a0el \u00a0demandante \u00a0a \u00a0la \u00a0falta de notificaci\u00f3n de la reiniciaci\u00f3n del proceso penal, \u00a0lo \u00a0que \u00a0produjo \u00a0que \u00a0durante un lapso el procesado GIRALDO GIRALDO haya estado \u00a0sin defensa.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La naturaleza t\u00e9cnica de la casaci\u00f3n, impone \u00a0el \u00a0deber \u00a0legal de se\u00f1alar el error y fundamentar, no solo su existencia, sino \u00a0su trascendencia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0se\u00f1ala \u00a0un \u00a0hecho \u00a0que \u00a0est\u00e1 \u00a0objetivamente \u00a0acreditado.\u00a0 \u00a0Que \u00a0entre el 22 de octubre de 1993, fecha del \u00a0auto \u00a0que \u00a0no \u00a0acepta \u00a0la \u00a0petici\u00f3n \u00a0de desistimiento y ordena proseguir con la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0(folios \u00a081 \u00a0a \u00a085, \u00a0cuaderno original) y el 14 de enero de 1994 \u00a0(folio \u00a0200), la defensora del procesado ALBERTO GIRALDO GIRALDO no tuvo ninguna \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0penal reiniciado, ni fue informada de que ello \u00a0hab\u00eda ocurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Eso \u00a0 constituye \u00a0sin \u00a0lugar \u00a0a \u00a0dudas \u00a0una \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0contraria al principio de lealtad procesal que regula como principio \u00a0rector \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a018 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal.\u00a0 Pero lo \u00a0demandable \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no \u00a0son \u00a0los \u00a0errores \u00a0per \u00a0s\u00e9, \u00a0sino \u00a0aquellos cuya \u00a0trascendencia \u00a0es \u00a0superior \u00a0a su existencia, por tener la virtualidad jur\u00eddica \u00a0de \u00a0incidir \u00a0en \u00a0la \u00a0producci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo \u00a0que \u00a0se \u00a0ataca, \u00a0y \u00a0corresponde al \u00a0demandante \u00a0la \u00a0carga \u00a0demostrativa de tales circunstancias, por cuanto el fallo \u00a0al \u00a0superar \u00a0las \u00a0instancias \u00a0ordinarias ha quedado amparado con presunciones de \u00a0legalidad y acierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello es que la ley al definir uno de los \u00a0fines \u00a0de la casaci\u00f3n (art\u00edculo 219 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal) indica \u00a0que \u00a0 los \u00a0es \u00a0\u201c(..) \u00a0la \u00a0efectividad \u00a0del \u00a0derecho \u00a0material \u00a0(&#8230;)\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Deb\u00eda \u00a0entonces el casacionista demostrar de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0esa \u00a0infracci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio de lealtad, incidi\u00f3 &#8211; material no \u00a0formalmente \u00a0&#8211; \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0del \u00a0derecho de defensa del encausado ALBERTO \u00a0GIRALDO GIRALDO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal deber lo omite la demanda, pues se limita \u00a0a \u00a0se\u00f1alar como \u00fanica consecuencia del error que \u201cel tiempo no le alcanz\u00f3 a \u00a0la \u00a0 parte \u00a0 defensiva \u00a0 porque \u00a0 los \u00a0Jueces \u00a0fundamentalmente \u00a0atendieron \u00a0las \u00a0expresiones del Tribunal\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0materialidad \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa \u00a0se \u00a0concreta \u00a0en la falta de tiempo para su ejercicio, tal \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0 no \u00a0 puede \u00a0 quedarse \u00a0 en \u00a0el \u00a0plano \u00a0abstracto, \u00a0sino \u00a0que \u00a0debe \u00a0especificarse, \u00a0por \u00a0ejemplo, se\u00f1alando cu\u00e1les fueron los medios de prueba que \u00a0no \u00a0alcanzaron \u00a0a \u00a0evacuarse \u00a0por \u00a0esa falta de tiempo, o las diligencias que se \u00a0verificaron \u00a0incorrectamente \u00a0por \u00a0ese \u00a0mismo \u00a0motivo o en fin, cualquier raz\u00f3n \u00a0espec\u00edfica \u00a0y \u00a0demostrable, que establezca una relaci\u00f3n de causalidad entre la \u00a0falta \u00a0del \u00a0tiempo \u00a0por el que reclama el demandante y el menoscabo material del \u00a0derecho \u00a0de defensa.\u00a0 Todo ello sin pasar por alto el deber de comprobar la \u00a0incidencia \u00a0de \u00a0lo \u00a0omitido \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0pues solo demostr\u00e1ndolo es posible \u00a0obtener la revocaci\u00f3n del mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 no \u00a0 acreditarse \u00a0 ninguna \u00a0 de \u00a0tales \u00a0situaciones, el cargo no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante \u00a0ello, \u00a0es importante anotar, de \u00a0consuno \u00a0con \u00a0el Procurador Delegado, que la actuaci\u00f3n procesal demuestra que a \u00a0partir \u00a0del \u00a0auto \u00a0que \u00a0ordena \u00a0la \u00a0reiniciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0proceso penal (folio 85, \u00a0cuaderno \u00a01) \u00a0y la presentaci\u00f3n de un escrito de la defensora en la secretar\u00eda \u00a0de \u00a0ese Juzgado (folio 200), hubo una comunicaci\u00f3n dirigida al procesado que le \u00a0fue \u00a0remitida \u00a0el 24 de noviembre de 1993 (folio 122) en la que se le solicitaba \u00a0hacer \u00a0comparecer \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a018 \u00a0Penal Municipal a las se\u00f1oras Dora Cuellar, \u00a0Claudia \u00a0Ort\u00edz, \u00a0Araminta \u00a0Ortiz \u00a0y \u00a0Mar\u00eda \u00a0Luc\u00eda \u00a0Giraldo, \u201cfin diligencia \u00a0dentro de proceso 23511 L.P.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0es \u00a0una \u00a0comunicaci\u00f3n que hubo de poner \u00a0sobreaviso \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0GIRALDO \u00a0GIRALDO \u00a0de \u00a0que \u00a0se estaba actuando dentro del \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0al \u00a0que \u00e9l estaba vinculado. Se trataba del mismo Juzgado en el \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0rendido \u00a0indagatoria \u00a0y era el mismo n\u00famero de radicaci\u00f3n que \u00e9l \u00a0mismo \u00a0y \u00a0su \u00a0defensora \u00a0hab\u00edan \u00a0utilizado para dirigir escritos a tal despacho \u00a0judicial (folios 23,\u00a0 42 y 46). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a014 \u00a0de diciembre de 1993, la se\u00f1ora Dora \u00a0Cecilia \u00a0Cuellar \u00a0acude \u00a0a \u00a0la \u00a0citaci\u00f3n \u00a0que \u00a0el Juzgado 18 Penal Municipal le \u00a0hab\u00eda \u00a0 hecho \u00a0 a \u00a0 trav\u00e9s \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0ALBERTO \u00a0GIRALDO \u00a0GIRALDO.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su \u00a0presencia \u00a0en el Juzgado no se explica de \u00a0otra \u00a0manera que por haber recibido la informaci\u00f3n de parte del encausado, pues \u00a0a \u00a0\u00e9ste \u00a0fue \u00a0a \u00a0quien \u00a0se \u00a0dirigi\u00f3 la citaci\u00f3n y fue a su residencia a donde \u00a0aquella \u00a0se \u00a0le \u00a0envi\u00f3.\u00a0 \u00a0Aparte \u00a0de \u00a0ello, \u00a0debe tenerse en cuenta que la \u00a0declarante \u00a0era \u00a0para la \u00e9poca de la declaraci\u00f3n, la\u00a0 jefe de personal de \u00a0la \u00a0empresa \u00a0(folio \u00a0187) en la que el procesado era el gerente (folio 204), por \u00a0lo \u00a0que resulta apenas natural concluir los informes que \u00e9ste debi\u00f3 recibir de \u00a0las \u00a0preguntas \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0hicieron \u00a0a \u00a0aquella \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0que se \u00a0trataba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0hay duda entonces del enteramiento que el \u00a0procesado \u00a0tuvo, \u00a0por \u00a0lo \u00a0menos \u00a0desde \u00a0el \u00a025 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01993 \u00a0de \u00a0la \u00a0reanudaci\u00f3n \u00a0ordenada \u00a0desde \u00a0el 22 de octubre de 1993 del proceso penal al que \u00a0estaba vinculado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente a ello, como bien lo hace notar \u00a0el \u00a0Procurador 2\u00b0 Delegado, a partir de la presencia formal de la defensora del \u00a0procesado \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0reiniciado, \u00a0\u00e9sta \u00a0actu\u00f3 \u00a0diligentemente en \u00a0defensa \u00a0de \u00a0los \u00a0intereses \u00a0de su procurado.\u00a0 Interpuso recursos contra la \u00a0imposici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0(folio \u00a0224), \u00a0la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0(folio \u00a0246, \u00a0cuaderno \u00a03), \u00a0la \u00a0sentencia (folio 392, cuaderno 4) y \u00a0algunas \u00a0otras \u00a0decisiones, \u00a0solicit\u00f3 \u00a0nulidades, objet\u00f3 dict\u00e1menes,\u00a0 en \u00a0fin, ejerci\u00f3 a plenitud el derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aparte \u00a0de \u00a0ello, incluso el propio procesado \u00a0GIRALDO \u00a0GIRALDO\u00a0 \u00a0hizo uso de la acci\u00f3n de tutela (la misma que critica a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0recurso de casaci\u00f3n) en contra del Juzgado 18 penal Municipal, la \u00a0que \u00a0le \u00a0fue \u00a0denegada \u00a0mediante fallo del 25 de abril de 1994 por la Sala Civil \u00a0del \u00a0 Tribunal \u00a0 Superior \u00a0 del \u00a0 Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Santa \u00a0Fe \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0D.C.. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0es \u00a0solo \u00a0entonces \u00a0por \u00a0las \u00a0falencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo \u00a0no \u00a0prospera, \u00a0sino por la evidencia \u00a0procesal \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0hubo afectaci\u00f3n a la efectividad del derecho material de \u00a0defensa, \u00a0ni a las garant\u00edas debidas al procesado o a su defensora como sujetos \u00a0procesales.\u00a0 \u00a0Tanto \u00a0el \u00a0uno \u00a0como \u00a0la \u00a0otra \u00a0tuvieron \u00a0oportunidades y las \u00a0utilizaron \u00a0conforme a la Constituci\u00f3n y la Ley, de ejercer la defensa material \u00a0y t\u00e9cnica.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En\u00a0 \u00a0m\u00e9rito\u00a0 de lo\u00a0 expuesto, \u00a0La Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR la sentencia impugnada. \u00a0<\/p>\n<p>CUMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JORGE E. \u00a0CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 A. \u00a0 GALVEZ \u00a0 ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE A. GOMEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 \u00a0MANTILLA \u00a0 \u00a0NOUGUES \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS E. MEJIA ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON PINILLA PINILLA \u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- La \u00a0cosa juzgada se tiene por verdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, auto del 16 \u00a0de \u00a0 diciembre \u00a0de \u00a01999,Revisi\u00f3n,Radicaci\u00f3n \u00a0No.14.271 \u00a0Actor: \u00a0Adel \u00a0Antonio \u00a0Arevalo Figueroa. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 13963 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 Dr. Carlos E. Mej\u00eda Escobar \u00a0 Aprobado Acta No. 58\u00a0 \u00a0 Santa \u00a0 Fe \u00a0 de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0D.C.,\u00a0\u00a0 \u00a0once\u00a0 \u00a0 (11)\u00a0 \u00a0 de\u00a0 \u00a0 abril\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0dos\u00a0 \u00a0mil\u00a0 \u00a0(2000). \u00a0\u00a0 V\u00a0 \u00a0I\u00a0 \u00a0S\u00a0 \u00a0T\u00a0 \u00a0O\u00a0 \u00a0S\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-2910","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-8"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2910","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2910"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2910\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2910"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2910"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2910"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}