{"id":2871,"date":"2023-09-08T14:29:35","date_gmt":"2023-09-08T14:29:35","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/13526dic\/"},"modified":"2023-09-08T14:29:35","modified_gmt":"2023-09-08T14:29:35","slug":"13526dic","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/13526dic\/","title":{"rendered":"13526dic"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 13526 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Dr. Carlos Augusto G\u00e1lvez Argote \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 211 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., diciembre dieciocho (18) de dos \u00a0mil (2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la \u00a0Sala el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0PEDRO \u00a0ENRIQUE \u00a0MORON \u00a0CARRASCAL \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia proferida por el Tribunal Superior del Distrito \u00a0Judicial \u00a0de C\u00facuta el 8 de abril de 1.997, mediante la cual confirm\u00f3 el fallo \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0dictado \u00a0por el Juzgado D\u00e9cimo Penal del Circuito de la \u00a0misma \u00a0ciudad \u00a0el \u00a013 de diciembre de 1.996, que lo conden\u00f3 a la pena principal \u00a0de \u00a050 \u00a0meses \u00a0de prisi\u00f3n como responsable de los delitos de hurto calificado y \u00a0agravado y porte ilegal de armas de fuego de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACION PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 hechos \u00a0 ac\u00e1 \u00a0investigados \u00a0tuvieron \u00a0ocurrencia \u00a0el \u00a06 \u00a0de mayo de 1.993 pasadas las 10 de la ma\u00f1ana, en la v\u00eda que \u00a0de \u00a0San \u00a0Antonio \u00a0conduce a C\u00facuta, cuando dos individuos provistos de armas de \u00a0fuego, \u00a0interceptaron \u00a0la \u00a0camioneta \u00a0Ford Bronco, color verde, modelo 1.990, de \u00a0placa \u00a0870-XDC \u00a0venezolana, \u00a0conducida \u00a0por \u00a0Jes\u00fas \u00a0Orlando \u00a0Dur\u00e1n, \u00a0quien \u00a0en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0su \u00a0primo \u00a0Gener \u00a0Dur\u00e1n \u00a0se \u00a0dirig\u00eda a la capital del norte de \u00a0Santander, \u00a0siendo \u00a0abandonados en un paraje cercano a la carretera, despu\u00e9s de \u00a0amenaz\u00e1rseles \u00a0de muerte y requerir por la devoluci\u00f3n del automotor la suma de \u00a0200 \u00a0mil \u00a0bol\u00edvares. \u00a0De \u00a0inmediato, \u00a0las \u00a0v\u00edctimas \u00a0fueron \u00a0auxiliadas por un \u00a0veh\u00edculo \u00a0repartidor \u00a0de gas que los llev\u00f3 hasta Rosario, en donde pusieron la \u00a0denuncia \u00a0correspondiente. \u00a0Una \u00a0vez \u00a0efectuado \u00a0el \u00a0reporte \u00a0policivo por estos \u00a0sucesos, \u00a0a \u00a0la \u00a0altura \u00a0de \u00a0la \u00a0Avenida Gran Colombia con Diagonal Santander de \u00a0C\u00facuta \u00a0miembros \u00a0adscritos \u00a0a \u00a0la \u00a0Regional \u00a0No. \u00a05 \u00a0de \u00a0la Polic\u00eda Judicial, \u00a0inmovilizaron \u00a0el veh\u00edculo hurtado, el cual iba ocupado por dos individuos, uno \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales, \u00a0el \u00a0que lo conduc\u00eda huy\u00f3, mientras el otro que respond\u00eda al \u00a0nombre \u00a0de \u00a0PEDRO \u00a0ENRIQUE MORON CARRASCAL fue aprehendido, encontr\u00e1ndose en su \u00a0poder un rev\u00f3lver marca Llama, calibre 38 largo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 17 de mayo posterior, tomando como sustento \u00a0los \u00a0informes \u00a0sobre la captura y recuperaci\u00f3n del carro hurtado, expedidos por \u00a0el \u00a0Comandante \u00a0de \u00a0la \u00a0Estaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Polic\u00eda \u00a0de \u00a0C\u00facuta, \u00a0la denuncia penal \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0quejoso \u00a0en \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0estima \u00a0el valor de la camioneta \u00a0superior \u00a0a \u00a0los \u00a0$12 \u00a0millones \u00a0y \u00a0los \u00a0documentos \u00a0adjuntados \u00a0por \u00a0aqu\u00e9l que \u00a0acreditan\u00a0 \u00a0su \u00a0propiedad, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0agente \u00a0Carlos \u00a0Humberto \u00a0Ib\u00e1\u00f1ez \u00a0Amaya, \u00a0quien directamente intervino en la recuperaci\u00f3n del \u00a0automotor \u00a0y la captura de MORON CARRASCAL, una Fiscal\u00eda Seccional de la Unidad \u00a0Primera \u00a0de Patrimonio Econ\u00f3mico de la referida ciudad, profiri\u00f3 la respectiva \u00a0resoluci\u00f3n de apertura instructiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 continuaci\u00f3n \u00a0 fueron \u00a0escuchados \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0la \u00a0propietaria \u00a0del \u00a0automotor \u00a0Griselda Margarita P\u00e9rez y de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Orlando Dur\u00e1n, precis\u00e1ndose el valor del autom\u00f3vil en suma superior a \u00a0los \u00a0once \u00a0millones \u00a0de \u00a0pesos \u00a0y \u00a0por \u00a0\u00e9ste \u00faltimo detalladamente los hechos, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0ser \u00a0enf\u00e1tico \u00a0en \u00a0se\u00f1alar \u00a0que el hombre capturado al momento de \u00a0recuperarse \u00a0la \u00a0camioneta \u00a0hurtada, \u00a0seg\u00fan \u00a0pudo observarlo en la Estaci\u00f3n de \u00a0Polic\u00eda \u00a0era, \u00a0en \u00a0efecto, uno de los que intervino en el asalto, vincul\u00e1ndose \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0a \u00a0MORON CARRASCAL, a quien el 13 de mayo de 1.993 le fue \u00a0resuelta \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con \u00a0medida \u00a0de aseguramiento de detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0hurto calificado y agravado y porte ilegal de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego de defensa personal, en determinaci\u00f3n que fuera confirmada por \u00a0la \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0el \u00a03 \u00a0de \u00a0junio \u00a0posterior, \u00a0al desatar la impugnaci\u00f3n \u00a0promovida por el defensor del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0solicitud \u00a0de la defensa se compilaron las \u00a0declaraciones \u00a0de Priscila Sarmiento Molano, Margarita Perilla y Mar\u00eda Cayetana \u00a0Su\u00e1rez \u00a0Merch\u00e1n, \u00a0vincul\u00e1ndose \u00a0entonces \u00a0mediante \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0persona \u00a0ausente \u00a0a \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Rodolfo \u00a0Carrascal, \u00a0a \u00a0quien \u00a0dentro \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino legal se \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0bajo la misma \u00a0imputaci\u00f3n delictiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0vez \u00a0cerrada la investigaci\u00f3n, el 29 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01.995 \u00a0fue \u00a0proferida \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0en contra de los \u00a0imputados \u00a0por los delitos de hurto calificado y agravado de conformidad con los \u00a0art\u00edculos \u00a0350.1, \u00a0351.4,6 \u00a0y \u00a010 \u00a0y \u00a0372.1 del C.P. y porte ilegal de armas de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal, \u00a0decisi\u00f3n que fue integralmente confirmada por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de C\u00facuta el 18 de diciembre \u00a0posterior, \u00a0al \u00a0desatar \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0impetrada \u00a0por \u00a0los defensores, pero en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0procesado \u00a0MORON \u00a0CARRASCAL, \u00a0mas no as\u00ed en lo atinente con \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Rodolfo \u00a0Carrascal, \u00a0pues previamente advertir la existencia de vicios en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0dado a la orden de su emplazamiento, orden\u00f3 la nulidad parcial de \u00a0lo actuado en todo lo atinente con este sujeto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tramitada \u00a0la etapa del juicio por cuenta del \u00a0Juzgado \u00a0D\u00e9cimo \u00a0Penal \u00a0del Circuito y una vez realizada la audiencia p\u00fablica, \u00a0sobrevinieron \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0primera y segunda instancia en los t\u00e9rminos \u00a0que precedentemente se dejaron expuestos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0son \u00a0los \u00a0reparos \u00a0que \u00a0el \u00a0defensor del \u00a0procesado \u00a0PEDRO \u00a0ENRIQUE \u00a0MORON \u00a0CARRASCAL \u00a0propone \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0impugnada, \u00a0el \u00a0primero, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0tercera \u00a0causal \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0segundo, \u00a0sustentado \u00a0en el primer motivo, cuerpo segundo, del \u00a0art\u00edculo 220 del C. de P.P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0el \u00a0demandante \u00a0haberse \u00a0proferido la \u00a0sentencia \u00a0dentro \u00a0de un proceso viciado de nulidad, por vulneraci\u00f3n del debido \u00a0proceso \u00a0a \u00a0partir \u00a0de la resoluci\u00f3n que calific\u00f3 el m\u00e9rito sumarial. Explica \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0obrante \u00a0en la actuaci\u00f3n, en el hecho de\u00a0 admitirse por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0\u201ccomo \u00a0prueba de cargo legalmente aportada al proceso el aval\u00fao \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0que \u00a0consider\u00f3 \u00a0la se\u00f1ora GRISELDA MARGARITA PEREZ B.\u201d en la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0rendida \u00a0el \u00a07 \u00a0de mayo de 1.993, como tambi\u00e9n el aval\u00fao que del \u00a0mismo \u00a0bien \u00a0hiciera \u00a0Jes\u00fas Orlando Dur\u00e1n, los cuales habr\u00edan sido impugnados \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa, con sustento en los art\u00edculos 295 del C. de P.P., referido al \u00a0aval\u00fao \u00a0de \u00a0bienes \u00a0en \u00a0hechos \u00a0punibles \u00a0contra el patrimonio econ\u00f3mico y 270 \u00a0ib\u00eddem sobre la contradicci\u00f3n del dictamen pericial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reitera \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0del debido proceso \u00a0\u201cporque \u00a0al \u00a0solicitar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0del \u00a0aval\u00fao, \u00a0(memorial del 12 de mayo de \u00a01.993, \u00a0visto al folio 53), se ordenado mediante prove\u00eddo del veinte de mayo de \u00a01.993, \u00a0y, no practicarse, de un lado la competencia ser\u00eda discutible y de otro \u00a0lado \u00a0el aval\u00fao sobrepasa el cuantum para la agravaci\u00f3n de la pena conforme lo \u00a0dispone \u00a0el \u00a0Art\u00edculo \u00a0372 del C. de P.P., como en efecto aconteci\u00f3, porque se \u00a0tuvo \u00a0el \u00a0aval\u00fao \u00a0como \u00a0valor \u00a0de \u00a0la \u00a0cuant\u00eda \u00a0superior \u00a0a los 18.83 salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales mensuales que ha considerado la Honorable Corte Constitucional \u00a0como m\u00ednimo valor para proceder a la agravaci\u00f3n de la pena\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 las \u00a0cosas, \u00a0para \u00a0el \u00a0actor, \u00a0queda \u00a0demostrado \u00a0el yerro en que habr\u00eda incurrido el sentenciador, raz\u00f3n suficiente \u00a0para \u00a0solicitar se decrete la nulidad a partir de la resoluci\u00f3n calendada el 24 \u00a0de agosto de 1.995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0proposici\u00f3n \u00a0que \u00a0dice es subsidiaria, \u00a0acusa \u00a0el demandante el fallo con sustento en la causal primera de casaci\u00f3n por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 indirecta \u00a0 de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0derivada \u00a0de \u00a0errores \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Priscila \u00a0Sarmiento, Margarita Perilla y \u00a0Margarita Cayetana Su\u00e1rez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Enseguida, \u00a0dentro del cap\u00edtulo que denomina \u00a0\u201cFundamento \u00a0 de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n\u201d, \u00a0explica \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0edific\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0\u201csobre \u00a0la \u00a0base de hechos que evidenciaban todo lo contrario de lo \u00a0pretendido \u00a0probar\u201d \u00a0y \u00a0que, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0\u201cfluyen, \u00a0sin esfuerzo alguno, de la \u00a0misma \u00a0fuente \u00a0estructural \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0se \u00a0dejaban de apreciar en su \u00a0contenido \u00a0real \u00a0y \u00a0material, \u00a0para \u00a0formar \u00a0un \u00a0juicio diferente de la realidad \u00a0objetiva de los hechos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0en \u00a0concreto el censor, que el fallador \u00a0\u201ccondujo \u00a0a \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad\u201d \u00a0los \u00a0referidos \u00a0testimonios, \u00a0d\u00e1ndole \u00a0un \u00a0valor que no tienen las declaraciones de Margarita P\u00e9rez, Orlando \u00a0Dur\u00e1n \u00a0y \u00a0de \u00a0los \u00a0policiales \u00a0Carlos \u00a0Arturo Ib\u00e1\u00f1ez, Armando Alvarado y Capo \u00a0El\u00edas \u00a0Alvarado, toda vez que se les dio \u201cla credibilidad que no ten\u00edan y la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no tienen o de que carecen\u201d, vulner\u00e1ndose as\u00ed los arts. 21 \u00a0del C.P. y 273 y 294 del C. de P.P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0refiere \u00a0c\u00f3mo \u00a0con \u00a0base \u00a0en el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0las se\u00f1oras Sarmiento, Perilla y Su\u00e1rez, quienes respaldan sin \u00a0dubitaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0al \u00a0procesado, logr\u00f3 saberse que el \u201cveh\u00edculo objeto de \u00a0la \u00a0litis\u201d, \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0negociado \u00a0por \u00a0aqu\u00e9l a su tenedor Jes\u00fas Orlando \u00a0Dur\u00e1n, \u00a0dej\u00e1ndose as\u00ed sin efecto lo depuesto por \u00e9ste y el policial Ib\u00e1\u00f1ez \u00a0Amaya. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0recuerda \u00a0que \u00a0al momento en que se \u00a0produjo \u00a0la intervenci\u00f3n policial, el procesado no huy\u00f3, como s\u00ed lo hizo, sin \u00a0saberse \u00a0el \u00a0motivo, \u00a0quien lo acompa\u00f1aba, conducta pasiva que debe obrar en su \u00a0favor, \u00a0no \u00a0mereciendo \u00a0en \u00a0cambio \u00a0ninguna \u00a0credibilidad \u00a0Dur\u00e1n \u00a0y \u00a0tampoco lo \u00a0afirmado \u00a0por \u00a0la deponente P\u00e9rez Br\u00ed\u00f1ez, pues \u00e9sta es una simple testigo de \u00a0o\u00eddas, \u00a0cuya \u00a0falta \u00a0de originalidad, conforme lo tiene sentado la doctrina que \u00a0sobre la materia cita, le hace perder valor probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reitera, \u00a0as\u00ed, \u00a0que los testigos de cargo se \u00a0muestran \u00a0parcializados \u00a0y \u00a0sospechosos, no mereciendo ninguna credibilidad, por \u00a0lo \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0debe \u00a0 \u00a0casar \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 y \u00a0 dictar \u00a0 la \u00a0 que \u00a0 deba \u00a0reemplazarla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL PROCURADOR SEGUNDO DELEGADO EN LO \u00a0PENAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Llama \u00a0en \u00a0primer \u00a0t\u00e9rmino \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n el \u00a0Delegado\u00a0 \u00a0sobre la absoluta falta de coherencia, claridad y puntualidad de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0por el defensor de MORON \u00a0CARRASCAL. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0primer \u00a0cargo, que en principio se dirige a \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0del testimonio rendido por la se\u00f1ora P\u00e9rez Br\u00ed\u00f1ez \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0valor \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0hurtado, \u00a0recuerda \u00a0el Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0que una proposici\u00f3n de esta clase corresponde ser alegada pero por la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0y \u00a0no \u00a0la \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, particularmente por error de \u00a0derecho por falso juicio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0tambi\u00e9n el actor cuestiona, dentro del \u00a0mismo \u00a0errado \u00a0concepto de vulneraci\u00f3n al debido proceso, la competencia de las \u00a0autoridades \u00a0que \u00a0conocieron \u00a0de \u00a0este \u00a0asunto, \u00a0en \u00a0un enunciado que finalmente \u00a0tampoco \u00a0desarrolla \u00a0en modo alguno y respecto al hecho de haberse inclu\u00eddo una \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0sin \u00a0obrar \u00a0prueba \u00a0para \u00a0ello, \u00a0una vez m\u00e1s la \u00a0confusi\u00f3n \u00a0del demandante es ostensible, pues este alegato corresponder\u00eda a la \u00a0causal primera y en momento alguno a la tercera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pese \u00a0a \u00a0lo expuesto, encuentra el Procurador \u00a0que \u00a0el \u00a0reparo \u00a0referido \u00a0al \u00a0valor \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0y \u00a0al \u00a0hecho de no haberse \u00a0practicado \u00a0la \u00a0prueba \u00a0decretada \u00a0con \u00a0miras a dilucidar este aspecto seg\u00fan la \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0pas\u00f3 a un segundo plano para el sentenciador, pues \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0la fotocopia del contrato de compraventa celebrado por la quejosa \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0adquirirlo, \u00a0se \u00a0establec\u00eda \u00a0sin \u00a0la \u00a0menor duda, que su valor \u00a0superaba \u00a0con \u00a0creces \u00a0la \u00a0cuant\u00eda \u00a0establecida \u00a0en \u00a0el \u00a0art. 372 del C.P. para \u00a0aumentar \u00a0la \u00a0pena, teniendo en cuenta el incremento que jurisprudencialmente se \u00a0indicara \u00a0 para \u00a0 actualizarla, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0destac\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 segundo \u00a0cargo \u00a0y \u00a0como \u00a0ya lo advirtiera, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0para \u00a0el \u00a0Delegado \u00a0este \u00a0resulta \u00a0incoherente, pues afirmar de manera \u00a0simult\u00e1nea \u00a0que \u00a0el sentenciador tergivers\u00f3 la evidencia probatoria y le dio a \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0un valor del cual carecen, adem\u00e1s de ser incompatible, nada tiene \u00a0que ver con el falso juicio de identidad aducido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, \u00a0 as\u00ed, \u00a0 no \u00a0 casar \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES: \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>1. Puntualmente ha se\u00f1alado la jurisprudencia \u00a0penal \u00a0que \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0como \u00a0motivo \u00a0para impugnar por v\u00eda de la casaci\u00f3n un \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0propia de este medio \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la legalidad de las sentencias, comporta \u00a0los \u00a0mismos \u00a0niveles \u00a0de exigencia que son inherentes a las dem\u00e1s causales dada \u00a0su \u00a0especial \u00a0naturaleza, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0significa \u00a0que \u00a0de \u00a0modo \u00a0insoslayable debe \u00a0especificarse \u00a0la \u00a0causal \u00a0o \u00a0motivo \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0concurrente, \u00a0demostrando \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0sustancial del vicio o la irregularidad acusados y particularmente la \u00a0etapa \u00a0o \u00a0momento procesal a partir de la cual se hace imperativa la anulaci\u00f3n, \u00a0explicando \u00a0justificativamente \u00a0las \u00a0razones por las cuales no media alternativa \u00a0diversa que la de invalidar lo actuado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Para efectos de sustentar este reproche que \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0tercera \u00a0causal \u00a0de casaci\u00f3n propuso el demandante, ha \u00a0argumentado, \u00a0de \u00a0manera \u00a0ciertamente confusa y por completo desordenada como lo \u00a0anotara \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0diversos \u00a0motivos, \u00a0que en algunos casos son \u00a0ajenos \u00a0a \u00a0la v\u00eda aducida y en otros, pese a su ostensible falta de desarrollo, \u00a0no \u00a0configuran \u00a0vicios \u00a0que \u00a0pueda \u00a0entenderse \u00a0atentatorios \u00a0contra \u00a0las formas \u00a0propias del procedimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. As\u00ed, comienza por cuestionar la legalidad \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0rendidos \u00a0por \u00a0la \u00a0propietaria \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0objeto del \u00a0il\u00edcito \u00a0apoderamiento, \u00a0Griselda \u00a0Margarita \u00a0P\u00e9rez \u00a0Br\u00ed\u00f1ez\u00a0 \u00a0y \u00a0por la \u00a0v\u00edctima \u00a0del \u00a0acto criminal, Jes\u00fas Orlando Dur\u00e1n, pero en particular referido \u00a0a \u00a0 la \u00a0 estimaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 del \u00a0 valor \u00a0 del \u00a0 automotor \u00a0 hicieran \u00a0 en \u00a0 sus \u00a0declaraciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Como \u00a0es \u00a0obvio, lo primero que emerge de \u00a0este \u00a0alegato, \u00a0es el hecho de tener que recordar, para comenzar, que los vicios \u00a0que \u00a0pueden \u00a0en \u00a0un \u00a0momento \u00a0determinado \u00a0afectar la legalidad de una prueba no \u00a0trascienden \u00a0a \u00a0la \u00a0estructura \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0ni las irregularidades que pueden \u00a0destacarse \u00a0en desarrollo de su ritual pr\u00e1ctica, se comunican a las actuaciones \u00a0procesales, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0que \u00a0si una probanza es aportada sin acatamiento de los \u00a0presupuestos \u00a0para \u00a0su \u00a0formaci\u00f3n \u00a0o incorporaci\u00f3n legalmente se\u00f1alados, esta \u00a0falencia \u00a0puede \u00a0conducir a que jur\u00eddicamente el medio se sustraiga del proceso \u00a0y \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0a \u00a0que no sea tenido en cuenta, pero en ning\u00fan momento a \u00a0interesar lo actuado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo \u00a0ello \u00a0as\u00ed, no es en manera alguna lo \u00a0t\u00e9cnicamente \u00a0adecuado \u00a0atacar \u00a0la legalidad de una prueba con fundamento en la \u00a0tercera \u00a0causal, toda vez que, ello corresponde a una de las manifestaciones del \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso juicio de legalidad, que, precisamente, es propio \u00a0del primer motivo\u00a0 casacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Adem\u00e1s, es este un planteamiento del que \u00a0si \u00a0bien \u00a0parte \u00a0el \u00a0actor, \u00a0no \u00a0guarda ninguna correspondencia con el verdadero \u00a0objeto \u00a0de \u00a0su \u00a0inconformidad. As\u00ed, la presunta ilegalidad de los testimonios y \u00a0en \u00a0concreto, \u00a0como ya se advirti\u00f3, espec\u00edficamente la estimaci\u00f3n referida al \u00a0valor \u00a0del \u00a0automotor \u00a0que aqu\u00e9llos hicieron, como tema del que entre muchos se \u00a0ocuparon \u00a0&#8211; \u00a0lo que dicho sea de paso determinar\u00eda una inconsecuente ilegalidad \u00a0parcial \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0-, no es dable confundirla, como lo ha hecho el censor, \u00a0con \u00a0 una \u00a0 te\u00f3rica \u00a0 pretermisi\u00f3n \u00a0en \u00a0la\u00a0 \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0cuyo \u00a0desconocimiento \u00a0 eventualmente \u00a0 socavar\u00eda \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral \u00a0o \u00a0atentar\u00eda contra el ejercicio del contradictorio y la defensa, que \u00a0de \u00a0todas \u00a0maneras \u00a0no \u00a0redundar\u00eda, en modo alguno, en la legalidad del aval\u00fao \u00a0del bien calculado por los testimoniantes.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Es \u00a0que, \u00a0en \u00a0efecto, \u00a0pese \u00a0a la notable \u00a0abstracci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0propuesta \u00a0del \u00a0libelista, \u00a0puede entenderse que el reparo \u00a0est\u00e1 \u00a0referido al hecho de que no obstante\u00a0 haber impugnado la estimaci\u00f3n \u00a0que \u00a0la \u00a0propietaria \u00a0del \u00a0automotor \u00a0hizo \u00a0sobre \u00a0el valor pecuniario del carro \u00a0objeto \u00a0del delito y no d\u00e1rsele tr\u00e1mite alguno a la misma, esa fue la cuant\u00eda \u00a0que \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0de \u00a0base \u00a0para \u00a0establecer \u00a0la \u00a0competencia y la imputaci\u00f3n de la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0372.1 \u00a0del \u00a0C.P. a su defendido, \u00a0desconociendo \u00a0que, en esas condiciones, no pod\u00eda tenerse en cuenta por mandato \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u2026. del C. de P.P., pues seg\u00fan esta disposici\u00f3n, ello s\u00f3lo es \u00a0posible \u00a0cuando \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiese impugnado, ya que cuando esto sucede, se impone \u00a0practicar \u00a0el \u00a0aval\u00fao \u00a0pericial \u00a0correspondiente, \u00a0conforme \u00a0\u00e9l lo solicit\u00f3 a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0memorial \u00a0fechado \u00a0el 12 de mayo de 1.993, el cual a pesar de haber \u00a0sido \u00a0decretado \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0como \u00a0consta \u00a0en \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del d\u00eda 20 \u00a0posterior \u00a0(fl.89), \u00a0no se practic\u00f3, desconoci\u00e9ndose, por ende, y hasta ahora, \u00a0cu\u00e1les \u00a0eran \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0competentes para conocer de este proceso, y de \u00a0contera, \u00a0la \u00a0fuente probatoria en que se fundament\u00f3\u00a0 la imposici\u00f3n de la \u00a0referida agravante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0 Sin \u00a0 embargo, \u00a0 y \u00a0 a\u00fan \u00a0bajo \u00a0dicha \u00a0comprensi\u00f3n, \u00a0imperativo \u00a0es \u00a0precisar, que si bien en el mismo memorial en que \u00a0el \u00a0entonces \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0solicit\u00f3 \u00a0la pr\u00e1ctica de unas pruebas, \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que impugnaba el estimativo que hiciera la propietaria del veh\u00edculo \u00a0en \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el cual val\u00eda m\u00e1s de once millones de \u00a0pesos, \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n lo corrobor\u00f3 el denunciante Jes\u00fas Orlando Dur\u00e1n, es lo \u00a0cierto \u00a0que, \u00a0la \u00a0simple \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0inconformidad \u00a0\u201cen raz\u00f3n de ser \u00a0excesivo\u201d \u00a0(fl.54, \u00a0cdno. \u00a0No.1), no\u00a0 puede entenderse como una verdadera \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ese \u00a0aval\u00fao, \u00a0m\u00e1s \u00a0a\u00fan \u00a0cuando confunde el valor del objeto \u00a0material \u00a0del \u00a0delito \u00a0con \u00a0la acci\u00f3n indemnizatoria, al afirmar, acto seguido, \u00a0que \u00a0es \u00a0excesivo \u00a0porque \u00a0no \u00a0se tuvo en cuenta que en este caso no se causaron \u00a0\u201cda\u00f1os \u00a0materiales al veh\u00edculo\u201d y los morales no existen por \u201cno haberse \u00a0extraviado \u00a0el veh\u00edculo\u201d, ya que, cuando menos, debi\u00f3 exponer las razones de \u00a0orden \u00a0f\u00e1ctico y jur\u00eddico necesarias para cuestionar la cuant\u00eda precisada por \u00a0la \u00a0ofendida con el delito; de ah\u00ed que, quiz\u00e1, esa pudo ser la raz\u00f3n para que \u00a0el \u00a0instructor\u00a0 no se le haya dado tal connotaci\u00f3n a la \u201cimpugnaci\u00f3n\u201d \u00a0a \u00a0que \u00a0ahora \u00a0alude \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0y, \u00a0contrario \u00a0sensu, dar aplicaci\u00f3n al \u00a0art\u00edculo \u00a0&#8212;&#8212;del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P.P., \u00a0tomando \u00a0como \u00a0base para la fijaci\u00f3n de la \u00a0cuant\u00eda \u00a0 y \u00a0la \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0referida \u00a0agravante \u00a0espec\u00edficamente \u00a0imputada \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0(fl. 359, cdno. orig.), el precio del \u00a0automotor \u00a0estimado \u00a0por \u00a0la\u00a0 \u00a0perjudicada \u00a0con el delito, determin\u00e1ndose, \u00a0as\u00ed, \u00a0la \u00a0competencia \u00a0del \u00a0funcionario \u00a0que deb\u00eda conocer del asunto, que por \u00a0raz\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0concurrente \u00a0contra \u00a0la \u00a0seguridad p\u00fablica ning\u00fan \u00a0reparo en todo caso amerita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. Pero adem\u00e1s, es que \u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0aun \u00a0cuando es verdad que la \u00a0prueba \u00a0fue \u00a0solicitada \u00a0y \u00a0la \u00a0orden \u00a0de \u00a0su \u00a0pr\u00e1ctica emitida, el hecho de no \u00a0haberse \u00a0aportado \u00a0al \u00a0proceso no constituye irregularidad sustancial alguna, ni \u00a0conlleva \u00a0un \u00a0real, \u00a0ostensible \u00a0y \u00a0grave \u00a0deterioro para la defensa, menos a\u00fan \u00a0cuando \u00a0 nada \u00a0 permite \u00a0 considerar \u00a0 que \u00a0 tuviera \u00a0 en \u00a0 verdad \u00a0determinante \u00a0significaci\u00f3n \u00a0en \u00a0procura \u00a0de \u00a0salvaguardar los intereses del imputado, siendo \u00a0este \u00a0un aspecto que de la misma forma como es omitido por el actor en esta sede \u00a0fundamentar, \u00a0tampoco \u00a0le \u00a0mereci\u00f3, \u00a0pese \u00a0a tratarse del mismo defensor que la \u00a0impetr\u00f3 \u00a0en su oportunidad, perseverar en su incorporaci\u00f3n al proceso, aspecto \u00a0muy a las claras indicativo de su m\u00ednima relevancia probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. D\u00edgase, por \u00faltimo y aun cuando se trata \u00a0de \u00a0 un \u00a0 aspecto \u00a0confusamente \u00a0enunciado, \u00a0que \u00a0ning\u00fan \u00a0eco \u00a0puede \u00a0tener \u00a0la \u00a0inconformidad \u00a0referida \u00a0al hecho de haberse aceptado el aval\u00fao del bien objeto \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0hurto en suma superior a los once millones de pesos, atendiendo \u00a0al \u00a0estimativo \u00a0que \u00a0sobre \u00a0el \u00a0particular hicieran los quejosos, que a su turno \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0para incrementar la sanci\u00f3n punitiva de MORON CARRASCAL por constituir \u00a0una \u00a0gen\u00e9rica \u00a0circunstancia \u00a0de agravaci\u00f3n acorde con el art. 372.1 del C.P., \u00a0que \u00a0de \u00a0haberse \u00a0practicado \u00a0el dictamen pericial dicha agravante no se hubiese \u00a0podido \u00a0deducir, \u00a0pues \u00a0tr\u00e1tase \u00a0de un argumento esencialmente hipot\u00e9tico, que \u00a0comporta \u00a0la pretensi\u00f3n injustificada de atribuirle a ese hecho el car\u00e1cter de \u00a0supuesta \u00a0causa de la pena mayor, cuando la verdad es que a\u00fan tomando en cuenta \u00a0los \u00a0par\u00e1metros que la sentencia C-070\/96 fij\u00f3 al declarar la exequibilidad de \u00a0la \u00a0norma \u00a0en comento, a condici\u00f3n de que la expresi\u00f3n \u201ccien mil pesos\u201d se \u00a0entendiese \u00a0en t\u00e9rminos de valor constante del a\u00f1o 1.981, esto es, equivalente \u00a0a \u00a0 18.83 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales \u00a0vigentes \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho, \u00a0dicha \u00a0equivalencia \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0concreto \u00a0y \u00a0en el \u00a0entendido \u00a0de \u00a0que el salario m\u00ednimo legal vigente para el a\u00f1o de 1.993 era de \u00a0$81.510.oo, \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0traducir\u00eda \u00a0en \u00a0que \u00a0la \u00a0referida \u00a0circunstancia para \u00a0aumentar \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0penal para dicho per\u00edodo lo ser\u00eda en relaci\u00f3n con una \u00a0cosa \u00a0mueble \u00a0de \u00a0valor \u00a0superior \u00a0a \u00a0$1\u2019534.833.33, \u00a0es \u00a0en \u00a0verdad absolutamente indiscutible que dadas las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0del \u00a0automotor \u00a0sobre \u00a0el \u00a0cual recay\u00f3 la censurada conducta, \u00a0superaba dicho monto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo, no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Aun \u00a0cuando \u00a0en \u00a0esta censura el reparo a la sentencia se encamina \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda indirecta acusando errores de apreciaci\u00f3n probatoria derivados de \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0y \u00a0espec\u00edficamente \u00a0se alude a los testimonios de \u00a0Priscila \u00a0Sarmiento, \u00a0Margarita \u00a0Perilla \u00a0y \u00a0Margarita \u00a0Su\u00e1rez, \u00a0es \u00a0por manera \u00a0evidente \u00a0que \u00a0el \u00a0real \u00a0cometido \u00a0del \u00a0ataque est\u00e1 en reprochar el hecho de no \u00a0hab\u00e9rseles \u00a0dado \u00a0credibilidad \u00a0a las deponentes en sus afirmaciones de acuerdo \u00a0con \u00a0las \u00a0cuales \u00a0la \u00a0camioneta \u00a0que \u00a0se \u00a0supone \u00a0il\u00edcitamente apoderada por el \u00a0procesado, \u00a0 \u00a0en \u00a0 realidad \u00a0 hab\u00eda \u00a0 sido \u00a0 negociada \u00a0 con \u00a0 Jes\u00fas \u00a0 Orlando \u00a0Dur\u00e1n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0por \u00a0tanto, nada tiene que ver con el \u00a0falso \u00a0juicio enunciado, no se trata de evidenciar yerros del fallador derivados \u00a0de \u00a0 la \u00a0 tergiversaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0referida, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0a \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0discrepancias \u00a0en \u00a0la \u00a0reproducci\u00f3n de su objetivo contenido, \u00a0sino \u00a0de la valoraci\u00f3n a ellas dada, cuando bien se sabe que es este un aspecto \u00a0por \u00a0completo ajeno a la casaci\u00f3n, en tanto el juzgador respete en el an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica, experiencia com\u00fan, l\u00f3gica y \u00a0ciencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Elocuente \u00a0en \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito de evidenciar esta falencia de orden \u00a0t\u00e9cnico \u00a0que \u00a0da \u00a0al \u00a0traste \u00a0con \u00a0la \u00a0censura, es recordar que para refutar la \u00a0contundencia \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0por \u00a0Griselda \u00a0Margarita P\u00e9rez Br\u00ed\u00f1ez, Jes\u00fas \u00a0Orlando \u00a0Dur\u00e1n \u00a0y \u00a0de \u00a0los \u00a0agentes \u00a0del \u00a0orden Carlos Arturo Ib\u00e1\u00f1ez, Armando \u00a0Alvarado \u00a0y \u00a0Campo \u00a0El\u00edas \u00a0Alvarado, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0asegura haberse dado a los \u00a0mismos \u00a0\u201cun \u00a0valor \u00a0que \u00a0no \u00a0tienen\u201d, o lo que es igual, otorg\u00e1rseles \u201cla \u00a0credibilidad \u00a0que no ten\u00edan y la aceptaci\u00f3n que no tienen o de que carecen\u201d, \u00a0aunando \u00a0a \u00a0esta \u00a0cr\u00edtica \u00a0instancial \u00a0del \u00a0fallo otras circunstancias que dice \u00a0redundar\u00edan \u00a0en \u00a0beneficio del procesado, pero que no guardan ninguna conexidad \u00a0con la causal y sentido del yerro f\u00e1ctico escogidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Basta recordar que el Tribunal no fue ajeno \u00a0a \u00a0lo \u00a0expuesto por las referidas testigos que acudieron a declarar en pro de lo \u00a0atestado \u00a0por el imputado, pues por el contrario, derivado precisamente de tomar \u00a0sus \u00a0dichos \u00a0en \u00a0el \u00a0exacto \u00a0sentido \u00a0y \u00a0prop\u00f3sito que los encaminaba, decidi\u00f3 \u00a0descartarlos por no ofrecer la menor credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la din\u00e1mica del detallado \u00a0an\u00e1lisis \u00a0que \u00a0del caudal probatorio adelant\u00f3 el Tribunal Superior de C\u00facuta, \u00a0al \u00a0escrutar \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0las \u00a0referidas damas, en forma minuciosa, se \u00a0se\u00f1al\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLas \u00a0declaraciones \u00a0que hacen referencia a \u00a0una \u00a0supuesta \u00a0negociaci\u00f3n \u00a0del automotor, esto es, las de las mujeres Priscila \u00a0Sarmiento, \u00a0Margarita Perilla y Mar\u00eda Cayetana Su\u00e1rez o Rosa Su\u00e1rez, conducen \u00a0t\u00edmidamente \u00a0a \u00a0rese\u00f1ar \u00a0que \u00a0realmente vieron cuando cuatro sujetos entre los \u00a0que \u00a0estaba \u00a0el procesado, negociaban una camioneta y la describen de las mismas \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0de \u00a0la \u00a0hurtada, \u00a0se\u00f1alando que terminada la conversaci\u00f3n se \u00a0fueron, \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0con ello de demostrar que lo se\u00f1alado por el procesado de \u00a0que \u00a0la \u00a0camioneta \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0el producto de un negocio y no de un hurto, es \u00a0cierto, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0realidad \u00a0de \u00a0verdad, \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0de \u00a0las testigos, \u00a0conducen, \u00a0ya \u00a0se dijo, t\u00edmidamente a se\u00f1alar una negociaci\u00f3n de compraventa, \u00a0que \u00a0no \u00a0es cre\u00edble en atenci\u00f3n a que f\u00e1cilmente puede indicarse para efectos \u00a0probatorios \u00a0a \u00a0algunas \u00a0personas \u00a0con \u00a0el \u00a0objeto de buscar corroboraci\u00f3n a su \u00a0dicho, \u00a0cuando \u00a0la prueba se\u00f1ala situaciones totalmente antag\u00f3nicas como es el \u00a0hecho \u00a0cierto, \u00a0real \u00a0y \u00a0l\u00f3gico de que la v\u00edctima una vez fue interceptada por \u00a0los \u00a0autores \u00a0del \u00a0hurto \u00a0y \u00a0despojado del automotor y quedar libre, procedi\u00f3 a \u00a0avisar \u00a0a \u00a0la \u00a0autoridad \u00a0y \u00a0bien \u00a0pod\u00eda \u00a0haberse \u00a0perdido \u00a0definitivamente \u00a0el \u00a0automotor \u00a0y \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0descubierto \u00a0a uno de los autores, o suceder como \u00a0sucedi\u00f3, \u00a0para mala suerte del procesado, que fue capturado cuando ven\u00eda en el \u00a0automotor minutos despu\u00e9s del hurto\u201d&#8230;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDecir simplemente que se llev\u00f3 a cabo una \u00a0negociaci\u00f3n \u00a0y \u00a0que \u00a0unas \u00a0mujeres \u00a0lo \u00a0observaron \u00a0as\u00ed ellas declaren como lo \u00a0hicieron \u00a0en \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0implica \u00a0indiscutiblemente que revelan la \u00a0verdad \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0porque \u00a0sus \u00a0dichos ya mencionados en esta providencia, se \u00a0contradicen \u00a0con \u00a0la \u00a0realidad \u00a0existente \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo, en la medida en que el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0revela sin lugar a equ\u00edvocos que quien es v\u00edctima \u00a0narra \u00a0cuanto \u00a0aconteci\u00f3 \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0en que le fue hurtada la camioneta, sin que \u00a0pueda \u00a0afirmarse \u00a0simplemente \u00a0que \u00a0porque \u00a0se \u00a0se\u00f1ale \u00a0que \u00a0la \u00a0posesi\u00f3n \u00a0del \u00a0automotor \u00a0se justifica por la compra que menciona el procesado y que al momento \u00a0de \u00a0transportarse en el veh\u00edculo, s\u00f3lo se iba a dar una vuelta, sea suficiente \u00a0para \u00a0determinar \u00a0probatoriamente \u00a0que el denunciante miente y que quien se\u00f1ala \u00a0la verdad es el procesado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta censura, tampoco prospera. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0raz\u00f3n y m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA en SALA de CASACION PENAL, administrando justicia en nombre \u00a0de la Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR el fallo impugnado. \u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 C\u00famplase \u00a0 y \u00a0 Devu\u00e9lvase \u00a0el \u00a0expediente al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE E. CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 GALVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE A. GOMEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MANTILLA \u00a0NOUGUES\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS E. MEJIA ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 PEREZ \u00a0PINZON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teresa Ruiz N\u00fa\u00f1ez \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 13526 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Dr. Carlos Augusto G\u00e1lvez Argote \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 211 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, D.C., diciembre dieciocho (18) de dos \u00a0mil (2000). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Decide \u00a0la \u00a0Sala el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-2871","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-8"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2871","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2871"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2871\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2871"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2871"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2871"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}