{"id":2856,"date":"2023-09-08T14:29:34","date_gmt":"2023-09-08T14:29:34","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/13381jun\/"},"modified":"2023-09-08T14:29:34","modified_gmt":"2023-09-08T14:29:34","slug":"13381jun","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/13381jun\/","title":{"rendered":"13381jun"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 13381 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado \u00a0 \u00a0Acta \u00a0 \u00a0No.092 \u00a0 \u00a0(junio \u00a02\/2000) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Santa \u00a0Fe \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0junio \u00a0veintid\u00f3s \u00a0(22) \u00a0de dos mil \u00a0(2000) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Decide \u00a0la Corte el recurso extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0LUIS \u00a0ENRIQUE \u00a0GUERRERO \u00a0JIMENEZ \u00a0contra \u00a0la sentencia de \u00a0diciembre \u00a04 \u00a0de 1996, mediante la cual el entonces Tribunal Nacional conden\u00f3 a \u00a0dicho \u00a0procesado \u00a0a \u00a042 a\u00f1os de prisi\u00f3n por los delitos de homicidio con fines \u00a0terroristas \u00a0y \u00a0conservaci\u00f3n \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas de uso privativo de las Fuerzas \u00a0Armadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.-\u00a0 \u00a0El \u00a023 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01993 \u00a0los \u00a0agentes de la Polic\u00eda \u00a0Nacional \u00a0Luis \u00a0Alfonso \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Orteg\u00f3n \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Vicente \u00a0S\u00e1nchez Moscoso \u00a0compart\u00edan \u00a0con \u00a0el \u00a0Cabo \u00a0Segundo \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0instituci\u00f3n Abelardo Zabala \u00a0Zabala, \u00a0 en \u00a0 el \u00a0\u201cAsadero \u00a0Las \u00a0Pampas\u201d \u00a0de \u00a0Aguachica, \u00a0Departamento \u00a0del \u00a0Cesar.\u00a0 \u00a0Aproximadamente \u00a0a \u00a0las \u00a09 \u00a0y \u00a0media de la noche abandonaron dicho \u00a0sitio \u00a0y se dirigieron hacia un veh\u00edculo marca Renault 4.\u00a0 Se dispon\u00edan a \u00a0abordar \u00a0el \u00a0mismo \u00a0cuando irrumpieron LUIS ENRIQUE GUERRERO JIMENEZ y otros dos \u00a0individuos \u00a0y \u00a0comenzaron \u00a0a \u00a0disparar \u00a0pistolas \u00a0calibre 9 mm, causando as\u00ed la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Orteg\u00f3n y lesiones en los otros dos policiales.\u00a0 Los \u00a0agresores huyeron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0informaciones \u00a0an\u00f3nimas \u00a0se \u00a0supo que uno de los agresores se \u00a0encontraba \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 residencia \u00a0 de \u00a0la \u00a0calle \u00a08a, \u00a0n\u00famero \u00a03-50 \u00a0de \u00a0dicho \u00a0municipio.\u00a0 \u00a0Al \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente \u00a0-24 \u00a0de \u00a0enero- \u00a0la Polic\u00eda allan\u00f3 este \u00a0inmueble \u00a0y \u00a0captur\u00f3 \u00a0al \u00a0referido \u00a0GUERRERO JIMENEZ, quien portaba una pistola \u00a0marca Browing 9 mm y una granada de fragmentaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.-\u00a0 \u00a0La \u00a0Fiscal\u00eda 21 de Aguachica abri\u00f3 investigaci\u00f3n (fl. \u00a05), \u00a0indag\u00f3 \u00a0al \u00a0aprehendido, \u00a0quien \u00a0neg\u00f3 totalmente su participaci\u00f3n en los \u00a0hechos, \u00a0afirmando que durante toda la noche del 23 se dedic\u00f3 a ver televisi\u00f3n \u00a0(fl. 53). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Practicadas \u00a0otras \u00a0pruebas \u00a0y \u00a0decidida \u00a0la \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0del \u00a0sindicado, \u00a0se \u00a0cerr\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0julio \u00a013 \u00a0de \u00a01994 \u00a0(fl. 244) GUERRERO JIMENEZ fue acusado por \u00a0homicidios \u00a0y \u00a0lesiones personales con fines terroristas (arts. 29 y 31 dto. 180 \u00a0de \u00a01988) y conservaci\u00f3n de armas de uso privativo de las Fuerzas Armadas (art. \u00a02o. \u00a0dto. \u00a03664 \u00a0de \u00a01986), prove\u00eddo que, apelado por el defensor de aqu\u00e9l (el \u00a0mismo \u00a0 que \u00a0 cumple \u00a0de \u00a0casacionista \u00a0aqu\u00ed), \u00a0fue \u00a0aprobado \u00a0enteramente \u00a0por \u00a0resoluci\u00f3n de junio 2 de 1995 (fl. 4 cdno. No. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03.-\u00a0 \u00a0Un Juzgado Regional de Barranquilla asumi\u00f3 el juicio y, \u00a0entre \u00a0otras \u00a0pruebas, \u00a0oy\u00f3 en ampliaci\u00f3n de indagatoria al acusado (fl. 369), \u00a0quien \u00a0dijo \u00a0pertenecer \u00a0a \u00a0la \u00a0Uni\u00f3n \u00a0Camilista \u00a0del \u00a0Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n \u00a0Nacional \u00a0-UCELN-, \u00a0\u201cFrente \u00a0Camilo \u00a0Torres Restrepo\u201d, y que a \u00e9l y\u00a0 a \u00a0sus \u00a0dos \u00a0acompa\u00f1antes \u00a0les encomendaron la tarea de hablar \u201ccon un se\u00f1or\u201d \u00a0que \u00a0estaba \u00a0en \u00a0el \u00a0\u201cAsadero \u00a0Las \u00a0Pampas\u201d y que presumiblemente financiaba \u00a0grupos \u00a0paramilitares.\u00a0 \u00a0Dice que ya se iban acercando a donde dicho se\u00f1or \u00a0estaba, \u00a0 \u00a0cuando \u00a0 \u00a0les \u00a0comenzaron \u00a0a \u00a0disparar, \u00a0vi\u00e9ndose ellos obligados a responder tambi\u00e9n con sus \u00a0armas \u00a0de fuego.\u00a0 Afirma que result\u00f3 levemente herido en el hombro, que no \u00a0le \u00a0encontr\u00f3 \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0nada \u00a0(ni \u00a0pistola \u00a0ni \u00a0granada), y que no supieron \u00a0finalmente \u00a0 si \u00a0 quienes \u00a0 abrieron \u00a0 fuego \u00a0 contra \u00a0ellos \u00a0eran \u00a0polic\u00edas \u00a0o \u00a0paramilitares. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a04.-\u00a0 \u00a0Se \u00a0concedi\u00f3 \u00a0la \u00a0libertad \u00a0provisional al procesado de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el art\u00edculo 415-2 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, la cual \u00a0no \u00a0pudo \u00a0hacerse efectiva por el tiempo que tom\u00f3 notificar dicha providencia y \u00a0consignar \u00a0el \u00a0dinero \u00a0fijado \u00a0como \u00a0cauci\u00f3n, \u00a0y \u00a0porque, \u00a0luego \u00a0de citar para \u00a0sentencia, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Regional, \u00a0mediante \u00a0sentencia de julio 31 de 1996 (fl. \u00a0479), \u00a0en \u00a0armon\u00eda \u00a0con \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado a 18 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0 revocando \u00a0 la \u00a0 libertad \u00a0 provisional \u00a0concedida \u00a0y \u00a0ordenando \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 copias \u00a0 para \u00a0investigar \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0rebeli\u00f3n \u00a0en \u00a0que \u00a0probablemente estaba incurso GUERRERO JIMENEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a05.-\u00a0 \u00a0Al \u00a0revisar por apelaci\u00f3n dicho fallo, el Tribunal, por \u00a0medio \u00a0del \u00a0que \u00a0ahora \u00a0es objeto de la impugnaci\u00f3n extraordinaria (fl. 3 cdno. \u00a0Trib.), decidi\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0a.-\u00a0 \u00a0 Las \u00a0heridas \u00a0que \u00a0sufrieron \u00a0los \u00a0policiales \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Moscoso \u00a0y \u00a0Zabala \u00a0Zabala \u00a0no constituyen lesiones personales sino tentativa de \u00a0homicidio, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual declar\u00f3 la nulidad parcial de lo actuado por err\u00f3nea \u00a0calificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0b.-\u00a0 \u00a0Cuando sucedieron los hechos ya estaba vigente la ley 40 \u00a0de \u00a01993, \u00a0cuyos \u00a0art\u00edculos 29 y 30 (mod. arts. 323 y 324 C.P.), tipificaban el \u00a0delito \u00a0de homicidio agravado con fines terroristas, de manera id\u00e9ntica a\u00a0 \u00a0sus \u00a0hom\u00f3logos \u00a0del decreto 180 de 1998, diferenci\u00e1ndose \u00fanicamente en cuanto \u00a0a \u00a0la pena, mayor en aqu\u00e9llos y que lo llev\u00f3 a modificar el fallo para imponer \u00a0al \u00a0acusado \u00a042 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0por \u00a0los \u00a0referidos delitos de homicidio y \u00a0conservaci\u00f3n \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas, considerando que al proceder agravando la pena \u00a0como \u00a0lo \u00a0hizo, \u00a0estaba \u00a0facultado \u00a0porque, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0ser \u00a0el \u00a0defensor del \u00a0procesado apelante \u00fanico, la sentencia era consultable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0c.-\u00a0 \u00a0Para que se investigara la posible mora que se dio en el \u00a0proceso \u00a0y que condujo a liberar provisionalmente al acusado, por vencimiento de \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos, \u00a0orden\u00f3 \u00a0el Tribunal expedir las respectivas copias con destino \u00a0al Consejo Seccional de la Judicatura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0d.-\u00a0 \u00a0Confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0lo dem\u00e1s el fallo, el cual fue recurrido \u00a0en casaci\u00f3n por el acusado y su defensor (fls. 35 y ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a06.- \u00a0La Fiscal\u00eda, bas\u00e1ndose en una documentaci\u00f3n aportada por la \u00a0Penitenciar\u00eda \u00a0La \u00a0Picota, \u00a0inform\u00f3 \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado GUERRERO \u00a0JIMENEZ, \u00a0fue \u00a0\u201crescatado\u201d \u00a0por \u00a0un \u00a0\u201ccomando \u00a0del ELN\u201d, cuando el 24 de \u00a0abril \u00a0de \u00a01997 \u00a0cumpl\u00eda \u00a0una \u00a0cita \u00a0m\u00e9dica \u00a0en \u00a0la \u201cCl\u00ednica Profamilia\u201d, \u00a0ubicada \u00a0en la calle 23 con Avenida Caracas de esta capital (fls. 82 y ss. cdno. \u00a0Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El Tribunal no se pronunci\u00f3 al respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primer cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0amparo del art\u00edculo 220-1 se aduce la violaci\u00f3n directa de la \u00a0ley, \u00a0error \u00a0cometido \u00a0\u201csobre la EXISTENCIA, en la medida en que el juzgado NO \u00a0APLICO \u00a0EL \u00a0PRECEPTO \u00a0QUE CORRESPONDIA APLICAR\u201d (fl. 51 infra. may\u00fasculas del \u00a0original), \u00a0que \u00a0era \u00a0el art\u00edculo 125 del C\u00f3digo Penal, en concordancia con el \u00a0art\u00edculo \u00a0127 \u00a0ib\u00eddem \u00a0(delito \u00a0de \u00a0rebeli\u00f3n), \u00a0aplicando \u00a0err\u00f3neamente \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0 29 \u00a0 y \u00a0 31 \u00a0 del \u00a0 decreto \u00a0 180 \u00a0de \u00a01988: \u00a0homicidio \u00a0con \u00a0fines \u00a0terroristas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Hace \u00a0unas \u00a0referencias \u00a0a la violaci\u00f3n directa de la ley, cita la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0proferida \u00a0por \u00a0esta \u00a0Sala \u00a0el 20 de febrero de 1985 y \u00a0recuerda \u00a0que \u00a0el proceso \u201cAcept\u00f3 el delito de rebeli\u00f3n en la fase final del \u00a0proceso\u201d, \u00a0y que dicha confesi\u00f3n la hizo \u201cporque se ten\u00eda la intenci\u00f3n de \u00a0explicar \u00a0 \u00a0los \u00a0 m\u00f3viles \u00a0 eminentemente \u00a0 pol\u00edticos \u00a0 que \u00a0 determinaron \u00a0 y \u00a0caracterizaron \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0armada \u00a0de \u00a0aquel \u00a0entonces.\u00a0 \u00a0No se ten\u00eda la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0justificar \u00a0un \u00a0hecho, porque como nos pudimos dar cuenta con la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0indagatoria, mi defendido LUIS ENRIQUE GUERRERO JIMENEZ asumi\u00f3 \u00a0la \u00a0 responsabilidad \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos \u00a0al \u00a0confesar \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0los \u00a0mismos.\u00a0 \u00a0Lo \u00a0\u00fanico que el quer\u00eda, y fue lo que se hizo, era explicar las \u00a0razones \u00a0de dicha acci\u00f3n, para que no se viera con el simplismo que hasta ahora \u00a0se \u00a0ha \u00a0observado \u00a0el \u00a0hecho:\u00a0 \u00a0como \u00a0una \u00a0ACCION \u00a0TERRORISTA, \u00a0en la que desafortunadamente resultaron, \u00a0muerto un polic\u00eda, y herido otro\u201d (fl. 52). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Le \u00a0critica \u00a0al \u00a0sentenciador haber incurrido en el \u201csimplismo\u201d \u00a0de \u00a0considerar \u00a0que \u00a0como \u00a0en la conducta imputada se dispararon armas, la misma \u00a0\u201cconstituye TERRORISMO\u201d, y agrega (fls. 53 y 54): \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cLo \u00a0anterior nos pone de presente que para que un rebelde no sea \u00a0juzgado \u00a0 y \u00a0 condenado \u00a0 por \u00a0TERRORISMO, \u00a0 debe \u00a0estar \u00a0desprovisto \u00a0de \u00a0toda \u00a0arma \u00a0dirigida \u00a0contra \u00a0las \u00a0instituciones \u00a0del \u00a0Estado \u00a0y \u00a0contra \u00a0sus \u00a0funcionarios \u00a0pertenecientes \u00a0a \u00a0las \u00a0instituciones \u00a0armadas.\u00a0 \u00a0Es \u00a0decir, \u00a0para \u00a0que sea juzgado y condenado por \u00a0rebeli\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 las \u00a0 \u00a0 \u00a0 armas \u00a0 \u00a0 \u00a0 deben \u00a0 \u00a0 \u00a0 permanecer \u00a0 \u00a0 \u00a0 INACTIVAS desde el punto de vista de los \u00a0ataques \u00a0que realizar\u00edan contra las instituciones del gobierno, o el Estado que \u00a0pretenden \u00a0derrocar, \u00a0suprimir, modificar.\u00a0 \u00a0Como quien dice, la conducta de rebeli\u00f3n solo se entiende \u00a0en \u00a0 la \u00a0 actualidad \u00a0 sin \u00a0 armas \u00a0disparadas \u00a0contra \u00a0el \u00a0r\u00e9gimen \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 ataca \u00a0 o \u00a0se \u00a0 quiere \u00a0 sustituir \u00a0por \u00a0otro.\u00a0 \u00a0Entonces \u00a0valdr\u00eda \u00a0la \u00a0pena que como quiera que el delito o conducta rebelde ya \u00a0no \u00a0se entiende, sino solo sin armas disparadas contra las instituciones armadas \u00a0del \u00a0Estado, \u00a0tendr\u00eda \u00a0que crearse un nuevo tipo de rebeli\u00f3n, o modificarse la \u00a0actual \u00a0norma \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0125 \u00a0del C\u00f3digo Penal, en donde desapareciera la \u00a0parte \u00a0 que \u00a0 dice \u00a0 \u201cmediante \u00a0el \u00a0empleo \u00a0de \u00a0las \u00a0armas\u201d \u00a0para \u00a0que entonces s\u00ed pudiera entenderse y \u00a0comprender \u00a0que \u00a0los \u00a0rebeldes \u00a0son \u00a0todos \u00a0aquellos \u00a0que \u00a0pretenden \u00a0 derrocar, \u00a0suprimir \u00a0o \u00a0modificar \u00a0el \u00a0Estado.\u00a0 \u00a0 Entonces \u00a0 la \u00a0 norma \u00a0ya \u00a0no \u00a0dir\u00eda \u00a0\u201cLos \u00a0que \u00a0mediante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 empleo \u00a0&#8230;condenarla\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Estima \u00a0que \u00a0se \u00a0desconocieron los m\u00f3viles pol\u00edticos, \u201cnobles y \u00a0altruistas\u201d, \u00a0predicables \u00a0del \u00a0comportamiento \u00a0del \u00a0procesado, y que no puede \u00a0desconocerse \u00a0que \u00a0\u201cen \u00a0la zona donde ocurrieron los hechos\u201d, al lado de las \u00a0organizaciones \u00a0 armadas \u00a0\u201ccon \u00a0car\u00e1cter \u00a0netamente \u00a0pol\u00edtico \u00a0operan \u00a0otras \u00a0carentes \u00a0de \u00a0tales \u00a0m\u00f3viles, \u00a0como \u201clas organizaciones paramilitares\u201d (fl. \u00a055), \u00a0acciones \u00a0unas \u00a0y \u00a0otras \u00a0que \u00a0\u201cno podemos confundir\u201d.\u00a0 Hace unas \u00a0consideraciones al respecto y concluye a folio 57: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cNo \u00a0nos \u00a0queda \u00a0entonces, \u00a0sino entender, que como quiera que la \u00a0acci\u00f3n \u00a0militar \u00a0de LUIS ENRIQUE GUERRERO JIMENEZ la realiz\u00f3 en el marco de la \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0armada \u00a0de su organizaci\u00f3n (UC-ELN) contra la institucionalidad \u00a0oficial, \u00a0se \u00a0conciba \u00a0que su conducta se enmarca en el punible de REBELION y no \u00a0en \u00a0otra \u00a0como \u00a0err\u00f3neamente \u00a0lo \u00a0consideraron \u00a0desde \u00a0la Fiscal\u00eda Regional de \u00a0Barranquilla, \u00a0hasta \u00a0el \u00a0Honorable \u00a0Tribunal \u00a0Nacional al desatar el recurso de \u00a0apelaci\u00f3n interpuesto contra la sentencia condenatoria\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dice \u00a0que tambi\u00e9n se dej\u00f3 de aplicar el art\u00edculo 127 del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0refiri\u00e9ndose \u00a0luego \u00a0a consideraciones doctrinales y jurisprudenciales, \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0a \u00a0la \u00a0Academia \u00a0de la Lengua, sobre los t\u00e9rminos \u201cferocidad, \u00a0barbarie \u00a0y \u00a0terrorismo\u201d \u00a0que trae dicha norma como excepci\u00f3n de la impunidad \u00a0\u201cpara \u00a0los \u00a0hechos \u00a0cometidos \u00a0en \u00a0combate\u201d \u00a0por \u00a0los \u00a0rebeldes \u00a0(fls. \u00a058 a \u00a065). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se \u00a0queja, \u00a0pues, \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0\u201cconfirma \u00a0la sentencia \u00a0condenatoria \u00a0respecto de los delitos de Homicidio con fines Terroristas y porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0uso \u00a0privativo \u00a0de \u00a0las \u00a0Fuerzas \u00a0Armadas, \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0guerrillera, \u00a0configurada \u00a0en \u00a0el \u00a0ataque armado a los \u00a0policiales \u00a0en \u00a0el \u00a0marco \u00a0del conflicto armado que se desarrolla en Colombia, y \u00a0por \u00a0ende \u00a0siguen \u00a0aplicando una norma que no corresponde con la realidad de los \u00a0hechos.\u00a0 \u00a0Es \u00a0decir no da aplicaci\u00f3n a la norma de rebeli\u00f3n (Art. 125 del \u00a0C.P.) \u00a0y \u00a0127 \u00a0del \u00a0mismo estatuto, sino que desconoce intencionalmente, para el \u00a0caso \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0concretos \u00a0dicha conducta, y la enmarca en una norma que, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0no \u00a0corresponder \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0realmente \u00a0se \u00a0persegu\u00eda \u00a0por \u00a0los \u00a0insurgentes, \u00a0y \u00a0particularmente por LUIS ENRIQUE GUERRERO JIMENEZ, lo perjudica \u00a0ostensiblemente \u00a0 al \u00a0 momento \u00a0 de \u00a0 confirmar \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 condenatoria, \u00a0modific\u00e1ndola \u00a0solo \u00a0en la parte cuantitativa al imponer una pena de cuarenta y \u00a0dos (42) a\u00f1os y seis (6) meses\u201d (fl. 66). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Reconoce \u00a0que \u00a0los policiales v\u00edctimas fueron sorprendidos por los \u00a0subversivos, \u00a0mas \u00a0se \u00a0pregunta:\u00a0 \u00a0\u201c?Acaso la SORPRESA est\u00e1 desligada de \u00a0cualquier \u00a0combate?\u201c \u00a0(fl. \u00a067), y advierte que precisamente los \u201cej\u00e9rcitos \u00a0regulares\u201d \u00a0 \u00a0utilizan \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0 \u201cen \u00a0 los \u00a0 denominados \u00a0 golpes \u00a0 de \u00a0mano\u201d \u00a0(id. \u00a0subrayas \u00a0del \u00a0original), y a\u00f1ade: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cEs \u00a0decir, \u00a0en \u00a0un \u00a0combate, \u00a0o \u00a0enfrentamiento \u00a0como \u00a0el \u00a0aqu\u00ed \u00a0se\u00f1alado, \u00a0las \u00a0circustancias \u00a0de tiempo, modo y lugar no son sino factores que \u00a0favorecen \u00a0a \u00a0unos \u00a0y \u00a0desfavorecen \u00a0a otros.\u00a0 No podemos afirmar que en un \u00a0combate \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0arriba \u00a0se\u00f1aladas \u00a0sean determinantes para que se \u00a0configurara \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0de \u00a0terrorismo \u00a0con \u00a0fines \u00a0terroristas \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0endilga \u00a0a \u00a0mi patrocinado, \u00a0puesto \u00a0que entonces tendr\u00edamos que afirmar tambi\u00e9n que en todo enfrentamiento \u00a0entre \u00a0bandos \u00a0en \u00a0conflicto se configura el homicidio \u00a0con \u00a0fines \u00a0terroristas, \u00a0cuando \u00a0uno \u00a0de \u00a0los grupos \u00a0enfrentados \u00a0se \u00a0aprovecha \u00a0de cualquier circunstancia \u00a0para \u00a0 \u00a0asestarle \u00a0 \u00a0duros \u00a0 golpes \u00a0 a \u00a0 su \u00a0enemigo.\u00a0 \u00a0Y \u00a0esa \u00a0conducta, \u00a0obviamente \u00a0y sin excepci\u00f3n alguna, estar\u00eda siendo cometida por los oficiales, \u00a0suboficiales, \u00a0soldados \u00a0y \u00a0miembros \u00a0armados \u00a0de \u00a0todas las instituciones de la \u00a0Fuerza \u00a0 P\u00fablica \u00a0 (incluidos \u00a0los \u00a0agentes \u00a0de \u00a0inteligencia \u00a0de \u00a0todas \u00a0estas \u00a0instituciones \u00a0y \u00a0los miembros del DAS, etc), cuando se aprovechan de las mismas \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0tiempo, \u00a0modo \u00a0y \u00a0lugar \u00a0en \u00a0cada \u00a0una \u00a0de \u00a0sus \u00a0operaciones \u00a0militares, \u00a0para \u00a0darle duros golpes a sus enemigos\u201d \u00a0(fls. 68 y 69). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Efect\u00faa \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0unas \u00a0consideraciones \u00a0\u201crespecto \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0con \u00a0fines \u00a0terroristas\u201d, alude a la \u201cdefinici\u00f3n del \u00a0delito \u00a0de \u00a0terrorismo\u201d \u00a0hecha \u00a0por \u00a0el \u00a0Defensor \u00a0del Pueblo en comunicaci\u00f3n \u00a0enviada \u00a0al presidente del Senado el 8 de junio de 1993 (fls. 69 infra. y 70), y \u00a0precisa \u00a0que, as\u00ed, \u201cPara el Defensor del Pueblo es claro que el art\u00edculo 1o. \u00a0del \u00a0decreto \u00a0180 \u00a0de \u00a01.988 \u00a0abre \u00a0las \u00a0puertas a interpretaciones equivocadas, \u00a0caprichosas \u00a0y \u00a0aun \u00a0arbitrarias, ya que carece de los elementos necesarios para \u00a0concretar \u00a0acertadamente \u00a0los \u00a0alcances \u00a0de la figura delictiva en \u00e9l creada\u201d \u00a0(fl. 72 supra.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Considera en seguida el demandante (fls. 72 y 73): \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cEl \u00a0acto terrorista es un acto de violencia planeado y realizado \u00a0con \u00a0la deliberada intenci\u00f3n de empavorecer a las v\u00edctimas, a los testigos y a \u00a0los \u00a0miembros \u00a0de \u00a0la \u00a0poblaci\u00f3n por \u00e9l afectada.\u00a0 No todo lo violento es \u00a0terrorista.\u00a0 \u00a0No \u00a0todo \u00a0lo \u00a0que \u00a0aterra \u00a0es terrorismo.\u00a0 Para que haya \u00a0terrorismo \u00a0es \u00a0preciso \u00a0que la violencia se aplique con la finalidad primordial \u00a0de \u00a0infundir \u00a0un sentimiento de pavor respecto de un mal amenazante o un peligro \u00a0temido.\u00a0 \u00a0El secuestro y el asesinato de un ni\u00f1o por un delincuente sexual \u00a0es \u00a0un \u00a0acto \u00a0de violencia que a muchos aterra, pero mal puede considerarse como \u00a0terrorista \u00a0a \u00a0su \u00a0autor.\u00a0 \u00a0Las \u00a0operaciones \u00a0b\u00e9licas \u00a0dirigidas contra un \u00a0objetivo \u00a0leg\u00edtimo \u00a0situado \u00a0en \u00a0las vecindades de una zona residencial, causan \u00a0terror \u00a0en \u00a0los \u00a0civiles, \u00a0pero \u00a0no \u00a0constituyen \u00a0actos \u00a0de terrorismo.\u00a0 El \u00a0terrorismo \u00a0es el empleo de la violencia con el prop\u00f3sito espec\u00edfico de causar \u00a0terror, \u00a0conducta que no puede ser confundida con otras cuya realizaci\u00f3n afecta \u00a0el \u00a0r\u00e9gimen \u00a0constitucional, la tranquilidad p\u00fablica, la libertad de trabajo o \u00a0el patrimonio econ\u00f3mico\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Habla \u00a0sobre \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de permanente violencia que vive este \u00a0pa\u00eds \u00a0y \u00a0anota \u00a0que \u00a0la \u00a0misma \u00a0obliga \u00a0a \u00a0que \u00a0\u201ctodos \u00a0los \u00a0miembros \u00a0de las \u00a0instituciones \u00a0armadas, \u00a0sobre \u00a0todo \u00a0en Colombia, deben estar alerta, porque de \u00a0una \u00a0u \u00a0otra manera ellos hacen parte de la confrontaci\u00f3n armada, sobre todo si \u00a0est\u00e1n \u00a0armados, tal como se demostr\u00f3 que s\u00ed estaban los policiales que fueron \u00a0atacados \u00a0por \u00a0los \u00a0rebeldes \u00a0en el caso que nos ocupa\u201d (fl. 75), y recuerda a \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0las \u00a0reflexiones \u00a0que \u00a0al respecto hace el tratadista doctor LUIS \u00a0CARLOS PEREZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Termina \u00a0 \u00a0este \u00a0 \u00a0reproche \u00a0 \u00a0sin \u00a0 \u00a0hacer \u00a0 \u00a0ninguna \u00a0 \u00a0petici\u00f3n \u00a0concreta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Segundo cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Lo \u00a0 \u00a0 enuncia \u00a0 \u00a0 as\u00ed \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 censor:\u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cVIOLACI\u00d3N \u00a0 DIRECTA \u00a0DE \u00a0LA \u00a0LEY \u00a0SUSTANCIAL:\u00a0 \u00a0VIOLACION \u00a0DEL \u00a0ARTICULO \u00a029 \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CONSTITUCION \u00a0POLITICA \u00a0(FAVORABILIDAD \u00a0Y NO REFORMATIO IN \u00a0PEJUS:\u00a0 \u00a0Art\u00edculos \u00a010 \u00a0y 17 del C.P.P.)\u201d, fl. \u00a078 y 79, y agrega en seguida: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cConsidero \u00a0que \u00a0el \u00a0H. Tribunal nacional al darle aplicaci\u00f3n al \u00a0art\u00edculo \u00a0206 \u00a0del C.P.P., modificado por el art\u00edculo 29 de la ley 81 del 2 de \u00a0Noviembre \u00a0de \u00a01.993 \u00a0(Providencias \u00a0Consultables), viol\u00f3 de manera directa una \u00a0norma \u00a0constitucional \u00a0y \u00a0de procedimiento penal con car\u00e1cter sustantivo, en la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que no seleccion\u00f3 de todas las normas procedimentales que regularon \u00a0el \u00a0instituto \u00a0de la consulta -desde la comisi\u00f3n del il\u00edcito a su juzgamiento- \u00a0la \u00a0m\u00e1s \u00a0favorable \u00a0al \u00a0justiciable, \u00a0sino \u00a0que \u00a0aplic\u00f3 \u00a0la \u00a0m\u00e1s \u00a0lesiva, \u00a0la \u00a0introducida \u00a0por la ley 81 del 2 de noviembre de 1.993, regla que se aplic\u00f3 por \u00a0parte \u00a0del \u00a0Honorable Tribunal Nacional para agravar la situaci\u00f3n sancionatoria \u00a0de LUIS ENRIQUE GUERRERO JIMENEZ\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Estima \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0la \u00a0consulta del fallo condenatorio no \u00a0proced\u00eda, \u00a0\u201cpor \u00a0la \u00a0sencilla raz\u00f3n de que si bien para la fecha en el (sic) \u00a0que \u00a0el expediente lleg\u00f3 al tribunal, la consulta era procedente porque as\u00ed lo \u00a0admit\u00eda \u00a0el \u00a0C. de P.P. (art. 204, 217, etc.), no se puede olvidar que ello fue \u00a0gracias \u00a0a \u00a0la \u00a0ley \u00a081 \u00a0de \u00a01993, que entr\u00f3 a regir el 2 de noviembre de 1993, \u00a0porque \u00a0antes, \u00a0con \u00a0la \u00a0norma \u00a0sobre \u00a0consultas \u00a0contenido en el primigenio del \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0la \u00a0consulta \u00a0no \u00a0era procedente para casos como el de \u00a0GUERRERO \u00a0JIMENEZ, ya que esa figura o grado jurisdiccional de consulta s\u00f3lo se \u00a0admit\u00eda \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0sentencias \u00a0 \u00a0absolutorias \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0las \u00a0condenatorias\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Reitera \u00a0 \u00a0\u201cla \u00a0 favorabilidad\u201d \u00a0 que \u00a0 debi\u00f3 \u00a0 reconocer \u00a0 el \u00a0sentenciador, \u00a0\u201craz\u00f3n por la cual deb\u00eda dar aplicaci\u00f3n al aplicaci\u00f3n (sic) \u00a0no \u00a0reformatio \u00a0in pejus\u201d, y afirma que, en tales condiciones, se viol\u00f3 \u201cla \u00a0norma \u00a0 constitucional \u00a0 que \u00a0 lo \u00a0 obligaba \u00a0 a \u00a0 respetar \u00a0 el \u00a0 principio \u00a0de \u00a0favorabilidad\u201d (fl. 80). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cPor todo \u00a0lo \u00a0 anterior \u00a0 -culmina-, \u00a0solicito \u00a0 a \u00a0este \u00a0honorable \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0Magistrados, \u00a0se \u00a0sirva \u00a0Casar \u00a0la providencia de fecha Diciembre \u00a04 \u00a0de \u00a01.996, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0honorable \u00a0Tribunal \u00a0Nacional confirm\u00f3 y \u00a0modific\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0agravando \u00a0la \u00a0pena contra LUIS ENRIQUE \u00a0GUERRERO \u00a0JIMENEZ, \u00a0reconociendo \u00a0que es aplicable el principio de favorabilidad \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0que la norma aplicable es el primigenio art\u00edculo 206 del Decreto \u00a02700, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la cual la sentencia de primer grado por ser condenatoria no \u00a0era \u00a0consultable, \u00a0hecho por el cual al desatar la apelaci\u00f3n se deb\u00eda respetar \u00a0el \u00a0principio \u00a0constitucional \u00a0de \u00a0la \u00a0no \u00a0 \u00a0reformatio \u00a0 in \u00a0 pejus\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DE LA PROCURADURIA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cA)\u00a0 \u00a0 \u00a0Inaplicaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 una \u00a0norma\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador Segundo Delegado en lo Penal observa que, no \u00a0obstante \u00a0 haber \u00a0aducido \u00a0el \u00a0censor \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0directa, \u00a0lo \u00a0que hizo al desarrollar el cargo fue \u201cla \u00a0personal \u00a0y \u00a0subjetiva \u00a0apreciaci\u00f3n de la prueba, poniendo de relieve a tal fin \u00a0apartes \u00a0de \u00a0las \u00a0manifestaciones \u00a0hechas \u00a0por el procesado en la ampliaci\u00f3n de \u00a0indagatoria, \u00a0para \u00a0posteriormente, y a partir de all\u00ed, entrar a discutir en el \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n probatoria el alcance y contenido que debe d\u00e1rsele \u00a0al \u00a0m\u00f3vil \u00a0que \u00a0gui\u00f3 la conducta de portar un arma de fuego y quitar la vida a \u00a0un \u00a0agente \u00a0de \u00a0la polic\u00eda (fls. 46 infra. y 47 cdno. Corte), falencia t\u00e9cnica \u00a0que \u00a0apoya en la sentencia de casaci\u00f3n de diciembre 4 de 1994, con ponencia del \u00a0Honorable \u00a0 Magistrado \u00a0 doctor \u00a0 Nilson \u00a0Pinilla \u00a0Pinilla \u00a0(fl. \u00a048), \u00a0anotando \u00a0luego: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cLa \u00a0 Rebeli\u00f3n \u00a0jam\u00e1s \u00a0puede \u00a0proponerse \u00a0al \u00a0margen \u00a0de \u00a0c\u00f3mo \u00a0sucedieron \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0ni \u00a0mucho menos propender a su tipificaci\u00f3n de manera \u00a0forzada, \u00a0como \u00a0la casacionista lo hace\u201d (fl. 49), y advierte que el homicidio \u00a0del \u00a0policial \u00a0\u201ctampoco \u00a0fue resultado de un enfrentamiento armado\u201d, citando \u00a0en \u00a0su \u00a0apoyo la manera como ocurrieron los hechos y parte de la versi\u00f3n que al \u00a0respecto dio el procesado (fl. 50). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cB)\u00a0 \u00a0Err\u00f3nea \u00a0selecci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dice la Delegada (fls. 51 y 52 cdno. Corte): \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cCotejada \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0de \u00a0cara \u00a0a \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0formulada por la parte actora se encuentra que no fue acudiendo a la \u00a0viabilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0consulta, \u00a0como \u00a0se \u00a0produjo \u00a0el \u00a0aumento de la pena, sino a \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0un \u00a0acto \u00a0de \u00a0readecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0o \u00a0selecci\u00f3n \u00a0de la ley \u00a0aplicable al caso que se investig\u00f3 y juzg\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cNatural \u00a0resulta \u00a0que \u00a0si el tribunal, so pretexto de ajustes de \u00a0legalidad \u00a0(aunque \u00a0violando el debido proceso, y de lo cual se har\u00e1 precisi\u00f3n \u00a0m\u00e1s \u00a0adelante) \u00a0hizo \u00a0el \u00a0ajuste \u00a0de \u00a0una ley no acoplable a otra aplicable, en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a su vigencia al momento de ocurrir el il\u00edcito (23 de enero de 1993), y \u00a0en \u00a0la \u00a0primera \u00a0aparece \u00a0una \u00a0determinada \u00a0cantidad de pena, mientras que en la \u00a0seleccionada \u00a0con \u00a0posterioridad \u00a0existe \u00a0una mayor cifra, el resultado fuera el \u00a0aumento de la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cIndiscutiblemente \u00a0el \u00a0aumento \u00a0se \u00a0produjo a consecuencia de la \u00a0readecuaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0selecci\u00f3n \u00a0normativa.\u00a0 \u00a0Es decir, como \u00a0resultado \u00a0de \u00a0la \u00a0inserci\u00f3n \u00a0del \u00a0acto \u00a0imputado \u00a0en\u00a0 \u00a0el \u00a0nuevo supuesto \u00a0tipificador penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cPareciera \u00a0un contrasentido de nuestra parte, el plantear que la \u00a0correcci\u00f3n \u00a0que \u00a0se hiciera a efectos de ajustes de legalidad de la adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0vigente \u00a0y \u00a0por \u00a0ende de la pena, se torn\u00f3 en una violaci\u00f3n al debido \u00a0proceso, \u00a0en \u00a0tanto, \u00a0en cuanto se podr\u00e1 replicar con s\u00f3lidos argumentos y por \u00a0ende \u00a0respetables, \u00a0que \u00a0en \u00a0manera alguna el efectuar correcciones &#8211; ajustes de \u00a0legalidad \u00a0tipificante \u00a0y \u00a0de \u00a0penalidad \u00a0legal \u00a0aplicable, \u00a0antes que violar el \u00a0debido \u00a0proceso, implica es ser fiel al mismo, y que para dicho evento no opera, \u00a0ni \u00a0ha \u00a0lugar \u00a0a la violaci\u00f3n de la limitante constitucional de la reformatio \u00a0 \u00a0 in \u00a0 \u00a0 pejus, \u00a0 \u00a0 como \u00a0jurisprudencialmente se ha afirmado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Empero, \u00a0dice no compartir tal criterio jurisprudencial, y advierte \u00a0que \u00a0lo \u00a0procedente era \u201chaber declarado la nulidad a partir de la resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0ilegaldad \u00a0en la misma, al haberse imputado efectuando una \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0una \u00a0normativa \u00a0que \u00a0para \u00a0la fecha de la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0il\u00edcito \u00a0ya \u00a0no \u00a0estaba en vigencia; procedimiento con el que a \u00a0criterio \u00a0de la delegada, no hubo rep\u00edtase violaci\u00f3n a la reformatio en pejus, \u00a0mas si violaci\u00f3n al debido proceso\u201d (fl. 53). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sin \u00a0perjuicio \u00a0de \u00a0lo \u00a0dicho, \u00a0estima que, as\u00ed el fallo impugnado \u00a0estuviera \u00a0sometido \u00a0a \u00a0consulta, \u00a0como \u00a0el \u00a0defensor fue el apelante \u00fanico del \u00a0mismo, \u00a0no \u00a0se \u00a0pod\u00eda agravar la pena, ya que al respecto el art\u00edculo 31 de la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica \u00a0es \u00a0imperativo y no admite excepci\u00f3n alguna a la prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0en \u00a0tal \u00a0caso \u00a0modificar \u00a0en \u00a0lo peor la sentencia (fls. 54 y 55), y sin que \u00a0pueda \u00a0admitirse \u00a0la tesis de esta Sala (por ej. en sent. de octubre 28 de 1.997 \u00a0M.P. \u00a0Dr. \u00a0Carlos E. Mej\u00eda E.) de que en estos eventos de ilegalidad de la pena \u00a0impuesta \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, la operaci\u00f3n de la segunda instancia no es agravatoria \u00a0sino \u00a0 que \u00a0 \u201cobecede \u00a0al \u00a0postulado \u00a0de \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0pena\u201d \u00a0(fl. \u00a055). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Insiste \u00a0entonces \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0ha \u00a0debido \u00a0por \u00a0parte del Tribunal \u00a0decretar \u00a0nulo \u00a0lo \u00a0actuado \u00a0a \u00a0partir, inclusive, de la resoluci\u00f3n acusatoria, \u00a0desde \u00a0de \u00a0donde \u00a0ven\u00eda \u00a0la \u00a0ilegal \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0(fls. \u00a059 \u00a0y \u00a060), y a\u00f1ade a \u00a0continuaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cCuando \u00a0se \u00a0sucede \u00a0la conducta que se judicializ\u00f3 (enero 23 de \u00a01993), \u00a0estaba \u00a0en plena vigencia la ley 40 de 1993, que entr\u00f3 a regir el 20 de \u00a0enero \u00a0de \u00a0ese \u00a0a\u00f1o \u00a0de \u00a01993, \u00a0lo \u00a0que \u00a0equivale a decir que cuando el injusto \u00a0culpable \u00a0tiene su acontecer fenomenol\u00f3gico, ya ten\u00eda tres d\u00edas de vigente la \u00a0citada \u00a0 ley.\u00a0 \u00a0 Situaci\u00f3n \u00a0\u00e9sta \u00a0que \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0sola \u00a0excluye \u00a0cualquier \u00a0probabilidad, \u00a0 por \u00a0remota \u00a0que \u00a0ella \u00a0sea, \u00a0de \u00a0introducir \u00a0la \u00a0figura \u00a0de \u00a0la \u00a0favorabilidad \u00a0penal, \u00a0pues \u00a0la \u00a0pena \u00a0se \u00a0alter\u00f3 \u00a0de acuerdo con la ley que se \u00a0escogi\u00f3 \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador de segunda instancia (naturalmente, contrariando \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso), \u00a0y \u00a0no \u00a0porque \u00a0se \u00a0abrogara \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0revisar \u00a0la \u00a0dosificaci\u00f3n \u00a0punitiva, \u00a0dejando \u00a0intacto \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0hecho \u00a0del cual se \u00a0deriva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cNo \u00a0es \u00a0pues \u00a0como lo afirma la casacionista que se ha vulnerado \u00a0directamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0en su doble cargo de inaplicaci\u00f3n y err\u00f3nea \u00a0selecci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 norma. \u00a0 Raz\u00f3n \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 el \u00a0 cargo \u00a0 no \u00a0debe \u00a0prosperar\u201d. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Y m\u00e1s adelante: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cEn \u00a0suma, \u00a0la \u00a0Delegada, \u00a0considera \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0caso no hubo \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 al \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0 la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus, ni violaci\u00f3n al principio de la favorabilidad \u00a0en \u00a0los t\u00e9rminos a que hace referencia la demanda de casaci\u00f3n; favorabilidad a \u00a0la \u00a0que \u00a0no es dable acudir, debido a que no se trat\u00f3 de una decisi\u00f3n en punto \u00a0de \u00a0transici\u00f3n \u00a0de \u00a0leyes, sino de norma aplicable al momento de ocurrencia del \u00a0il\u00edcito.\u00a0 \u00a0 \u00a0 Luego \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 cargo, \u00a0 \u00a0est\u00e1 \u00a0 \u00a0llamado \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0no \u00a0prosperidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Opina, \u00a0pues, \u00a0que \u00a0la \u00a0censura \u00a0no tiene \u00e9xito alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Casaci\u00f3n oficiosa \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Recuerda \u00a0c\u00f3mo \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u201creform\u00f3 la sentencia de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0en \u00a0lo \u00a0concerniente \u00a0al tipo penal imputado\u201d, tarea en la \u00a0cual \u00a0\u201cdesbord\u00f3 los l\u00edmites de la normativa procesal en punto de la facultad \u00a0oficiosa \u00a0de \u00a0correcci\u00f3n \u00a0de los actos errados y se coloc\u00f3 al margen de lo que \u00a0debe \u00a0ser un acto legalmente \u00a0producido, \u00a0 que \u00a0es \u00a0el \u00a0requisito \u00a0de \u00a0validez \u00a0y \u00a0eficacia \u00a0de \u00a0toda \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0judicial\u201d (fl. 61), \u00a0llev\u00e1ndolo \u00a0a \u201cincursionar los atajos propuestos por las v\u00edas de hecho, como \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional, \u00a0cuando \u00a0resultado de la apelaci\u00f3n produce la \u00a0sentencia ahora motivo de examen\u201d (fl. 62 supra.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Transcribe \u00a0lo \u00a0que \u00a0dicen \u00a0la resoluci\u00f3n acusatoria y el fallo de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0sobre \u00a0la \u00a0norma \u00a0que tipifica el comportamiento del procesado, y \u00a0advierte \u00a0que \u00a0\u201cla \u00a0v\u00eda \u00a0empleada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal no fue la id\u00f3nea, a tal \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0se \u00a0llega \u00a0al \u00a0hacer \u00a0un cotejo entre la resoluci\u00f3n acusatoria, en \u00a0donde \u00a0se \u00a0le \u00a0imputa la infracci\u00f3n (seg\u00fan la fiscal\u00eda en los decretos 180 de \u00a01988, \u00a03664 \u00a0de 1986 y 2266 de 1991) y el Tribunal condena con base en la ley 40 \u00a0de 1993\u201d (fl. 65). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0respaldo \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por esta Sala el 31 de \u00a0junio \u00a0de \u00a01996 \u00a0(M.P. \u00a0Dr. \u00a0Jorge \u00a0C\u00f3rdoba \u00a0Poveda), \u00a0reitera que el camino de \u00a0\u201ccorrecci\u00f3n\u201d \u00a0que \u00a0ha \u00a0debido \u00a0tomar \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0era \u00a0la declaratoria de \u00a0nulidad \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la resoluci\u00f3n acusatoria, inclusive, sentido en el cual \u00a0pide a la Corte que case el fallo atacado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Nulidad sugerida por la Delegada \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0fundamento \u00a0en el principio de prioridad la Sala examinar\u00e1 en \u00a0primer \u00a0t\u00e9rmino \u00a0dicha \u00a0nulidad (C.P.P. art. 220-3), pues de prosperar la misma \u00a0resultar\u00eda \u00a0superfluo \u00a0el \u00a0examen \u00a0de \u00a0los dos cargos de violaci\u00f3n directa que \u00a0hace el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0se \u00a0vio \u00a0en su oportunidad la Procuradur\u00eda concept\u00faa que el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0incurri\u00f3 en \u201cv\u00eda de hecho\u201d cuando, con el argumento de \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0principio \u00a0de legalidad de la pena, modific\u00f3 el fallo que conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0por \u00a0homicidio \u00a0con fines terroristas previsto en el art\u00edculo 29 \u00a0del \u00a0decreto \u00a0180 \u00a0de \u00a01988, \u00a0considerando, \u00a0en \u00a0cambio, que eran aplicables los \u00a0art\u00edculos \u00a029 \u00a0y \u00a030-8 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a040 de 1993, vigente para el momento de los \u00a0hechos.\u00a0 \u00a0Considera que, en esas condiciones, la sentencia no es congruente \u00a0con \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n y que \u201cse modific\u00f3 la adecuaci\u00f3n t\u00edpica\u201d precisada en \u00a0\u00e9sta.\u00a0 \u00a0Opina la Delegada, pues, que la v\u00eda legal a tomar por el Tribunal \u00a0era \u00a0la \u00a0declaratoria de nulidad a partir del prove\u00eddo calificatorio, mas no la \u00a0\u201ccorrecci\u00f3n\u201d que en dichos t\u00e9rminos hizo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pues \u00a0bien:\u00a0 \u00a0para sustentar la criticada \u201ccorrecci\u00f3n\u201d el \u00a0Tribunal \u00a0 compar\u00f3 \u00a0 las \u00a0 mencionadas \u00a0 disposiciones \u00a0 y \u00a0 dedujo \u00a0 a \u00a0 folio \u00a011: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cComo \u00a0no \u00a0existe \u00a0ninguna variaci\u00f3n en la adecuaci\u00f3n t\u00edpica y \u00a0el \u00a0error \u00a0consiste \u00a0en \u00a0la cita de la norma y solo tiene incidencia frente a la \u00a0pena, \u00a0no \u00a0se \u00a0presenta \u00a0ninguna \u00a0irregularidad \u00a0sustancial que pueda afectar de \u00a0nulidad \u00a0lo \u00a0actuado, \u00a0esto es, que puede v\u00e1lidamente esta instancia aplicar la \u00a0norma \u00a0vigente \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha de los hechos, en acatamiento al principio de la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la pena, que impone la aplicaci\u00f3n de las normas preexistentes al \u00a0hecho que se imputa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Luego \u00a0de \u00a0establecer que el homicidio en el agente ORTEGON SANCHEZ \u00a0se cometi\u00f3 con fines terroristas, dijo a folio 15: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cComo \u00a0puede \u00a0observarse, \u00a0los \u00a0hechos \u00a0se adec\u00faan perfectamente \u00a0tanto \u00a0en \u00a0la \u00a0norma \u00a0derogada \u00a0citada en el pliego de cargos y en la sentencia, \u00a0como \u00a0en las vigentes para la fecha de los hechos, raz\u00f3n para corregir el yerro \u00a0en \u00a0esta \u00a0instancia sin que se incurra en variaci\u00f3n de la adecuaci\u00f3n t\u00edpica o \u00a0inconsonancia \u00a0entre \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0tal como se desprende de la \u00a0comparaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0dos \u00a0textos, \u00a0el \u00a0derogado y el\u00a0 vigente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Luego, \u00a0 para \u00a0sustentar \u00a0la \u00a0dosificaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0insisti\u00f3 \u00a0en \u00a0que \u00a0con \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0fallo de primera instancia \u201cse \u00a0vulner\u00f3 \u00a0 el \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0 legalidad \u00a0 que \u00a0se \u00a0detect\u00f3\u201d \u00a0(fl. \u00a020), \u00a0y \u00a0que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cLa \u00a0imposici\u00f3n de la pena conforme a la norma en cita, tal como \u00a0se \u00a0explic\u00f3 \u00a0con \u00a0antelaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0comporta \u00a0ninguna \u00a0irregularidad \u00a0que pueda \u00a0invalidar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia.\u00a0 \u00a0En sustento de esta afirmaci\u00f3n, cabe como anillo \u00a0al \u00a0dedo \u00a0transcribir \u00a0apartes de la sentencia proferida por la H. Corte Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0el \u00a06 de Octubre de 1,994, con ponencia del Doctor Ricardo Calvete \u00a0Rangel)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pues \u00a0bien:\u00a0 \u00a0a \u00a0LUIS \u00a0ENRIQUE GUERRERO JIMENEZ se le acus\u00f3 y \u00a0conden\u00f3 \u00a0en \u00a0primera instancia por haber tipificado su accionar en el art\u00edculo \u00a029 \u00a0del \u00a0decreto 180 de 1988 (acogido como legislaci\u00f3n permanente en el decreto \u00a02266 \u00a0 de \u00a0 1991, \u00a0 art. \u00a0 4o.), \u00a0 que \u00a0tipificaba \u00a0el \u00a0\u201chomicidio \u00a0con \u00a0fines \u00a0terroristas\u201d \u00a0en \u00a0miembros \u00a0de \u00a0la Polic\u00eda Nacional, y que traer\u00eda como pena \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a015 a 25 a\u00f1os.\u00a0 Por su parte el Tribunal Nacional, al revisar \u00a0por \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0y \u00a0consulta \u00a0dicho \u00a0fallo, \u00a0estim\u00f3 \u00a0que \u00a0como el policial Luis \u00a0Alfonso \u00a0S\u00e1nchez Orteg\u00f3n fue objeto de dicho delito el 23 de enero de 1993, la \u00a0ley \u00a0preexistencia \u00a0y, \u00a0por tanto aplicable, era la 40 de 1993, vigente a partir \u00a0del \u00a020 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a0tal \u00a0a\u00f1o \u00a0y que en su art\u00edculo 29 sanciona el referido \u00a0delito \u00a0con \u00a0pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de 25 a 40 a\u00f1os, en este caso con el agravante \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a030-8 ib\u00eddem, esto es cuando el homicidio se cometa \u00a0\u201ccon \u00a0fines terroristas\u201d o en miembro de la Fuerza P\u00fablica, caso en el cual \u00a0la pena ser\u00e1 de 40 a 60 a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0se ve, ambas normatividades tipifican en id\u00e9nticos t\u00e9rminos \u00a0el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 homicidio \u00a0con \u00a0fines \u00a0terroristas, \u00a0diferenci\u00e1ndose \u00a0entre \u00a0s\u00ed \u00fanicamente por lo que ata\u00f1e a la pena, evidentemente mayor en la \u00faltima de ellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0dicho \u00a0evento \u00a0de \u00a0conservaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la tipicidad y diversidad \u00a0s\u00f3lo \u00a0del \u00a0aspecto \u00a0punitivo, \u00a0esta \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0venido sosteniendo que no existe \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0ni \u00a0al \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, ni a ninguna otra \u00a0garant\u00eda \u00a0constitucional o legal, debiendo en tales casos corregirse el error y \u00a0hacer el ajuste respectivo a la legalidad de la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0ejemplo, \u00a0en sentencia de casaci\u00f3n de febrero 26 de 1996, con \u00a0ponencia \u00a0del \u00a0Honorable \u00a0Magistrado \u00a0Nilson \u00a0Pinilla Pinilla, se dijo que si se \u00a0acus\u00f3 \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0previsto \u00a0en el art\u00edculo 323 del C\u00f3digo Penal, siendo \u00a0evidente \u00a0que la norma preexistente era el art\u00edculo 29 de la ley 40 de 1993, la \u00a0soluci\u00f3n \u00a0que \u00a0debe \u00a0darse \u00a0es \u00a0la \u00a0mencionada \u00a0en \u00a0el \u00a0p\u00e1rrafo inmediatamente \u00a0anterior \u00a0sobre \u00a0\u201cajuste\u201d \u00a0a \u00a0la \u00a0legalidad de la pena, advirti\u00e9ndose all\u00ed \u00a0expresamente \u00a0que \u00a0ello \u00a0es procedente salvo que para el proferimiento del fallo \u00a0haya \u00a0mediado \u00a0el \u00a0acuerdo \u00a0o audiencia especial contemplada en el art\u00edculo 37A \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0ratificada \u00a0en \u00a0sentencia de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0fecha \u00a0en \u00a0que \u00a0fue \u00a0ponente precisamente el Honorable \u00a0Magistrado Jorge C\u00f3rdoba Poveda (rad. 9124). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0decisi\u00f3n se apoya la Delegada para solicitar la \u00a0nulidad \u00a0que \u00a0se \u00a0examina, \u00a0mas resulta palpable que la cita que de ella hace es \u00a0incompleta y, por tanto desorientadora: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cEn \u00a0el \u00a0caso \u00a0concreto \u00a0no se est\u00e1 en presencia, como aparece a \u00a0simple \u00a0vista, \u00a0de \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n directa de la ley sustancial por aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del art\u00edculo 324 del decreto 100 de 1980 e inaplicaci\u00f3n de la ley 40 \u00a0de \u00a0 1993, \u00a0 sino \u00a0del \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0&#8230; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cPor \u00a0tal \u00a0raz\u00f3n resultar\u00eda improcedente ajustar la sanci\u00f3n en \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0actuales, \u00a0a las previsiones de la ley 40 de 1993, debi\u00e9ndose \u00a0en \u00a0cambio, \u00a0invalidar \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0desde \u00a0que \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0la \u00a0causal de \u00a0nulidad\u201d (fl. 68 cdno. Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0veraz \u00a0y \u00a0completa \u00a0que \u00a0hizo \u00a0la Sala en dicha \u00a0ocasi\u00f3n es del siguiente tenor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cEn \u00a0el \u00a0caso \u00a0concreto \u00a0no se est\u00e1 en presencia, como aparece a \u00a0simple \u00a0vista, \u00a0de \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n directa de la ley sustancial por aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del art\u00edculo 324 del decreto 100 de 1980 e inaplicaci\u00f3n de la ley 40 \u00a0de \u00a0 1993, \u00a0sino \u00a0del \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0porque \u00a0hubo \u00a0un \u00a0acuerdo, \u00a0presupuesto \u00a0del fallo, entre el fiscal y el acusado, en el que se infringi\u00f3 el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0que \u00a0prohibe \u00a0imponer sanci\u00f3n que no se \u00a0encuentre \u00a0 establecida \u00a0 en \u00a0 norma \u00a0 vigente \u00a0 (art. \u00a0 29 \u00a0 C.N. \u00a0 y \u00a01o. \u00a0del \u00a0C.P.) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cPor \u00a0tal raz\u00f3n resultar\u00eda improcedente ajustar la sanci\u00f3n, en \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0actuales, \u00a0a las previsiones de la ley 40 de 1993, debi\u00e9ndose \u00a0en \u00a0cambio, invalidar la actuaci\u00f3n desde que se present\u00f3 la causal de nulidad, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia de audiencia \u00a0especial \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0 terminaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 anticipada \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0proceso\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0(subrayas \u00a0 \u00a0 fuera \u00a0 \u00a0 del \u00a0original). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 Ministerio \u00a0 P\u00fablico, \u00a0 pues, \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto \u00a0omite \u00a0 \u00a0 precisamente \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 expresada \u00a0 \u00a0 salvedad:\u00a0 \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia se haya dictado con base en el referido \u00a0acuerdo, \u00a0 omisi\u00f3n \u00a0 que \u00a0 cambia \u00a0sustancialmente \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0a \u00a0estudiar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Y \u00a0m\u00e1s recientemente esta Sala, en sentencia de casaci\u00f3n de marzo \u00a025 \u00a0de \u00a01999 \u00a0(rad. \u00a012.683), \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0fue \u00a0ponente \u00a0de \u00a0nuevo el Honorable \u00a0Magistrado \u00a0doctor \u00a0C\u00f3rdoba \u00a0Poveda, \u00a0se \u00a0ratific\u00f3 \u00a0el \u00a0criterio \u00a0inicialmente \u00a0anunciado, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cPor \u00a0consiguiente, \u00a0y \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0en el presente caso se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el principio de legalidad de la sanci\u00f3n, al aplicar una menor a la \u00a0vigente \u00a0en \u00a0la \u00e9poca en que se cometi\u00f3 el hecho, al tenor de lo dispuesto por \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0228 \u00a0y \u00a0229-1 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, proceder\u00e1 la \u00a0Corte a corregir oficiosamente el anotado desatino. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cEn \u00a0efecto, \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0concierne con el punible de secuestro, \u00a0realizado \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de obtener un provecho econ\u00f3mico, la preceptiva \u00a0aplicable, \u00a0como \u00a0se analiz\u00f3, no era la del Decreto 180\/88, sino los art\u00edculos \u00a0268 \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 270 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0C\u00f3digo \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0con \u00a0la \u00a0modificaci\u00f3n introducida por el art\u00edculo 6o. del \u00a0Decreto 2790\/90, que consagr\u00f3 una pena mayor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cAhora \u00a0bien, podr\u00eda pensarse, como lo estimaron las instancias, \u00a0que \u00a0si \u00a0al \u00a0procesado \u00a0se \u00a0le \u00a0imput\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0180 \u00a0de \u00a01988, \u00a0al \u00a0condenarlo \u00a0conforme a la segunda \u00a0preceptiva \u00a0citada, \u00a0se \u00a0desconocer\u00edan \u00a0las garant\u00edas de la favorabilidad y la \u00a0defensa, lo que obliga a la Sala a hacer algunas precisiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cEn \u00a0primer \u00a0lugar, \u00a0no \u00a0se afecta la favorabilidad, la que opera \u00a0cuando \u00a0hay conflicto de leyes en el tiempo, que aqu\u00ed no se presenta, ya que la \u00a0conducta se cometi\u00f3 bajo la vigencia del Decreto 2790 de 1990. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cEn \u00a0segundo \u00a0lugar, tampoco se vulnera el derecho de defensa del \u00a0procesado, \u00a0pues \u00a0los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0le \u00a0fueron \u00a0imputados \u00a0y \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales se \u00a0defendi\u00f3, \u00a0 son \u00a0 id\u00e9nticos \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 atribuidos \u00a0 al \u00a0 tenor \u00a0de \u00a0la \u00a0nueva \u00a0preceptiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cPor \u00a0otra \u00a0parte, si la consonancia se refiere a la armon\u00eda que \u00a0debe \u00a0existir \u00a0entre los cargos contenidos en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n y los \u00a0resueltos \u00a0en la sentencia, pero no a la sanci\u00f3n que corresponda, tendremos que \u00a0concluir \u00a0que \u00a0al \u00a0adecuar el comportamiento a la normatividad vigente cuando se \u00a0cometi\u00f3 \u00a0el \u00a0hecho, \u00a0no \u00a0se \u00a0vulnera, pues no se est\u00e1n introduciendo hechos no \u00a0comprendidos \u00a0en ella, ni agregando agravantes, ni suprimiendo atenuantes, salvo \u00a0aumentando \u00a0la \u00a0pena, \u00a0en obedecimiento al principio constitucional de legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n, que ordena imponer la que se encuentre establecida en la norma \u00a0vigente \u00a0(art. \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0C.P. \u00a0y 1o. del C.P.), ni cambiando la denominaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0manteni\u00e9ndose \u00a0inc\u00f3lume \u00a0el \u00a0g\u00e9nero delictivo (secuestro), siendo \u00a0preciso \u00a0observar \u00a0que \u00a0la \u00a0figura \u00a0b\u00e1sica \u00a0estaba \u00a0prevista \u00a0en el art. 22 del \u00a0Decreto \u00a0180\/88 y las agravantes en los literales \u201cC\u201d, \u201cF\u201d y \u201cG\u201d del \u00a0art\u00edculo \u00a023 \u00a0ib\u00eddem, \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0en el art\u00edculo 268, con la \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0introducida \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0punibilidad \u00a0por el art\u00edculo 6o. del \u00a0Decreto 2790\/90, y en los numerales 3o. y 6o. del 270. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0casar\u00e1, \u00a0oficiosamente \u00a0y \u00a0de \u00a0manera \u00a0parcial, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada para ajustar el \u00a0quantum \u00a0 \u00a0 \u00a0punitivo \u00a0 \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0 \u00a0previsto \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0ley\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Justamente \u00a0dicho \u00a0\u201cajuste\u201d, \u00a0al que arrib\u00f3 la Sala fue el que \u00a0oportunamente \u00a0realiz\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0como se vio al \u00a0comienzo \u00a0de \u00a0este \u00a0cargo que se aborda, procedimiento que, por todo lo dicho en \u00a0precedencia, no constituye irregularidad de ninguna clase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0no \u00a0se \u00a0acceder\u00e1 \u00a0a la petici\u00f3n de nulidad que \u00a0hace la Delegada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primer cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.-\u00a0 \u00a0Alega el actor la violaci\u00f3n directa de la ley porque el \u00a0sentenciador \u00a0\u201cno \u00a0aplic\u00f3 \u00a0el \u00a0precepto \u00a0que correspond\u00eda aplicar\u201d (fl. 51 \u00a0infra. \u00a0cdno. Trib.), error \u201cde existencia\u201d que se arguye con respecto a los \u00a0art\u00edculos \u00a0125 y 127 del C\u00f3digo Penal (delito de rebeli\u00f3n en donde los hechos \u00a0punibles \u00a0cometidos en combate quedan excluidos de pena, salvo que los mismos no \u00a0constituyan \u00a0actos \u00a0de ferocidad, barbarie o terrorismo), pero debe anotarse, en \u00a0primer \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0que \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0no \u00a0ser\u00eda \u00a0la falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0dicha \u00a0normatividad, \u00a0sino \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a029 \u00a0y \u00a030-8 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a040 de 1993, en los cuales se ancl\u00f3 por el \u00a0Tribunal \u00a0la \u00a0conducta \u00a0homicida desarrollada por el acusado, con su correlativa \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n de los mencionados art\u00edculos del C\u00f3digo Penal.\u00a0 La \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0o \u00a0exclusi\u00f3n evidente se da, en cambio, cuando por v\u00eda \u00a0directa, \u00a0el sentenciador admite un hecho y omite aplicar la norma que contempla \u00a0el \u00a0mismo, como cuando, por ejemplo, se reconoce que el procesado a condenar por \u00a0una \u00a0pena \u00a0que \u00a0no \u00a0exceda \u00a0los \u00a0tres \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n no requiere tratamiento \u00a0penitenciario, \u00a0y, \u00a0no \u00a0obstante, se le deja de otorgar el subrogado penal de la \u00a0condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional \u00a0(art. \u00a068 \u00a0C.P,), \u00a0o \u00a0cuando \u00a0un procesado \u00a0confiesa \u00a0 y \u00a0 tal \u00a0 admisi\u00f3n \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0es \u00a0fundamento \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0omiti\u00e9ndose \u00a0concederle \u00a0la rebaja para tal efecto prevista en el art\u00edculo 299 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (mod. art. 38 ley 81 de 1993). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.-\u00a0 \u00a0En \u00a0segundo \u00a0lugar, \u00a0aparece claro que para sustentar la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0dicho \u00a0delito \u00a0de rebeli\u00f3n el casacionista se aplica a reiterar \u00a0que \u00a0se debe aceptar la \u201cconfesi\u00f3n\u201d que hizo el acusado y, en consecuencia, \u00a0admitir \u00a0\u201clos \u00a0m\u00f3viles \u00a0eminentemente \u00a0pol\u00edticos\u201d \u00a0de su conducta homicida \u00a0(fl. \u00a052), \u00a0reproch\u00e1ndole al Tribunal \u201cel simplismo\u201d de considerar la misma \u00a0como \u00a0\u201cacci\u00f3n terrorista\u201d, pues as\u00ed \u201cse pone de presente que para que un \u00a0rebelde \u00a0no \u00a0sea \u00a0juzgado \u00a0y condenado por TERRORISMO, debe estar desprovisto de \u00a0toda \u00a0 arma \u00a0 dirigida \u00a0 contra \u00a0las \u00a0instituciones \u00a0del \u00a0Estado \u00a0y \u00a0contra \u00a0sus \u00a0funcionarios \u00a0 \u00a0pertenecientes \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0instituciones \u00a0 \u00a0armadas\u201d \u00a0 (fl. \u00a053). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Opina, \u00a0igualmente, \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0rebeli\u00f3n \u00a0no puede \u00a0exigirse \u00a0\u201cque las armas deben permanecer INACTIVAS\u201d, y reitera que desde el \u00a0comienzo \u00a0del \u00a0proceso \u00a0\u201cse \u00a0desconocieron \u00a0los \u00a0reales m\u00f3viles de la acci\u00f3n \u00a0insurgente\u201d \u00a0(fl. \u00a055), \u00a0m\u00f3viles \u00a0que \u00a0trata \u00a0de \u00a0sustentar \u00a0en seguida, como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0 hace \u00a0con \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0\u201cferocidad, \u00a0barbarie \u00a0o \u00a0terrorismo\u201d, \u00a0previstos \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 127 del C\u00f3digo Penal y para hacer ver que \u00e9stos se \u00a0encuentran \u00a0ausentes en la acci\u00f3n reprochada a GUERRERO JIMENEZ, afirmando que, \u00a0en \u00a0cambio, \u00a0la \u201csorpresa\u201d es inherente a la confrontaci\u00f3n armada, y que si \u00a0aqu\u00ed \u00a0la misma fue utilizada por el procesado y sus acompa\u00f1antes en la acci\u00f3n \u00a0contra \u00a0los policiales, ello, por tanto, no excluye que \u00e9sta se enmarque dentro \u00a0del t\u00e9rmino \u201ccombate\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Afirma \u00a0que \u00a0no se ha podido precisar con exactitud \u201clo que es el \u00a0terrorismo\u201d \u00a0(fl. \u00a069) \u00a0y, \u00a0por \u00a0ende, \u00a0existe semejante imprecisi\u00f3n sobre el \u00a0homicidio \u00a0con \u00a0fines \u00a0terroristas, \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0sostiene que para que pueda \u00a0predicarse \u00a0dicho \u00a0\u201ccombate\u201d \u00a0no \u00a0es \u00a0necesario que \u201clas tropas armadas se \u00a0encuentren \u00a0dentro \u00a0de \u00a0un \u00a0operativo\u201d \u00a0ni \u00a0que \u00a0\u201cse encuentren vestidas con \u00a0uniformes\u201d (fls. 76 y 77). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0inadmiti\u00f3 \u00a0en \u00a0los siguientes t\u00e9rminos la propuesta \u00a0del \u00a0 \u00a0defensor \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0tipificar \u00a0 \u00a0el \u00a0 comportamiento \u00a0 del \u00a0 acusado \u00a0 como \u00a0rebeli\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cEn \u00a0primer \u00a0lugar, \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0en \u00a0que se encontraban los \u00a0polic\u00edas \u00a0y \u00a0su acompa\u00f1ante no eran siquiera las de por lo menos un operativo; \u00a0al \u00a0contrario \u00a0el \u00a0desenvolvimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos se encarga de desvirtuar el \u00a0alegado \u00a0combate.\u00a0 \u00a0Recu\u00e9rdese \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraban de civil, acababan de \u00a0cenar \u00a0y \u00a0se \u00a0dispon\u00edan \u00a0a \u00a0marcharse \u00a0para lo cual iban a abordar el veh\u00edculo \u00a0Renault, \u00a0cuando \u00a0fueron sorprendidos por los disparos de los insurgentes.\u00a0 \u00a0Lo \u00a0que \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0fue \u00a0una \u00a0aleve emboscada fr\u00edamente calculada, en tanto \u00a0desde \u00a0que llegaron al establecimiento buscaron ocupar una mesa contigua a la de \u00a0los \u00a0agentes \u00a0y \u00a0cuando \u00e9stos se retiraron, los mismos fingieron marcharse para \u00a0disparar \u00a0contra \u00a0los \u00a0desprevenidos \u00a0agentes, \u00a0lo \u00a0que \u00a0implica, \u00a0reforzando el \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Henry \u00a0N\u00fa\u00f1ez \u00a0Quintero la ausencia de un combate y la \u00a0existencia de una emboscada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cAdem\u00e1s \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0el hecho que los policiales portaran \u00a0armas \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0ajusta a la tesis del profesional del derecho, ya que \u00e9stas \u00a0no \u00a0se encontraban en sus manos sino en las correspondientes cartucheras, y como \u00a0si \u00a0lo anterior fuera poco, el que hubieran repelido el ataque es una acci\u00f3n de \u00a0defensa \u00a0 sin \u00a0 que \u00a0ello \u00a0implique \u00a0un \u00a0combate \u00a0entre \u00a0subversivos \u00a0y \u00a0fuerzas \u00a0armadas.\u00a0 \u00a0Vale \u00a0la \u00a0pena \u00a0anotar \u00a0como referencia al tema, que la H. Corte \u00a0Constitucional \u00a0al \u00a0momento de pronunciarse sobre la exequibilidad de las normas \u00a0que \u00a0regulan \u00a0la \u00a0rebeli\u00f3n, \u00a0sedici\u00f3n, \u00a0asonada, \u00a0conspiraci\u00f3n \u00a0y seducci\u00f3n, \u00a0usurpaci\u00f3n \u00a0y \u00a0retenci\u00f3n \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0mando, \u00a0se\u00f1al\u00f3:\u00a0 \u00a0\u201cEn \u00a0aras \u00a0del \u00a0orden \u00a0no \u00a0puede introducirse su antinomia:\u00a0 el \u00a0desorden.\u00a0 \u00a0En \u00a0aras de la paz no puede legitimarse la violencia, porque el \u00a0fin \u00a0 \u00a0 siempre \u00a0 \u00a0 exige \u00a0 \u00a0 medios \u00a0 \u00a0 proporcionados \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0\u00e9l\u201d.\u00a0 \u00a0(Sentencia \u00a0C-009 \u00a0de \u00a0Enero 17\/5 (sic). M.P. Vladimiro \u00a0Naranjo \u00a0Mesa.).\u00a0 \u00a0Es por ello que, volviendo al caso motivo de debate, mal \u00a0puede \u00a0 \u00a0justificarse, \u00a0mediante \u00a0la subsunci\u00f3n, un atentado en las condiciones de tiempo, modo y lugar \u00a0anotadas, \u00a0simplemente \u00a0por ser miembro de una organizaci\u00f3n guerrillera, ya que \u00a0si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto \u00a0la lucha subversiva tiene como fundamento el ataque contra \u00a0todo \u00a0lo \u00a0que \u00a0represente \u00a0el Estado, el hecho cometido, por cierto aleve, no se \u00a0enmarca \u00a0dentro \u00a0del \u00a0reato \u00a0de \u00a0rebeli\u00f3n.\u00a0 \u00a0Por consiguiente, las figuras \u00a0jur\u00eddicas \u00a0que \u00a0se \u00a0ajustan a la responsabilidad del procesado no son otras que \u00a0las \u00a0 fundamentadas \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0que \u00a0antecedi\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado\u201d (fls. 17 y 18). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03.-\u00a0 \u00a0Pues \u00a0bien:\u00a0 \u00a0como se acaba de ver, el casacionista \u00a0insiste \u00a0en que, en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 125 del C\u00f3digo Penal (mod. dto. \u00a0leg. \u00a01857\/88), \u00a0el \u00a0procesado GUERRERO JIMENEZ es un rebelde y que pertenece al \u00a0autodenominado \u00a0Ej\u00e9rcito \u00a0de \u00a0Liberaci\u00f3n \u00a0Nacional \u00a0(ELN).\u00a0 \u00a0Para \u00a0que se \u00a0investigue \u00a0tal \u00a0cosa \u00a0precisamente el sentenciador orden\u00f3 lo pertinente.\u00a0 \u00a0Tal \u00a0aserto no es, pues, en rigor, el objeto de discusi\u00f3n en este proceso, sino \u00a0si, \u00a0rebelde \u00a0o \u00a0no, \u00a0el \u00a0homicidio cometido por \u00e9l en el agente de la Polic\u00eda \u00a0Nacional, \u00a0LUIS \u00a0ALFONSO \u00a0SANCHEZ \u00a0ORTEGON, \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0\u201cen combate\u201d, como lo \u00a0dec\u00eda \u00a0el \u00a0art\u00edculo 127 de dicho C\u00f3digo, el cual fue posteriormente declarado \u00a0inconstitucional \u00a0 por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0seg\u00fan \u00a0sentencia \u00a0C-456 \u00a0de \u00a0septiembre de 1997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se \u00a0 afirma \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0porque \u00a0no \u00a0todos \u00a0los \u00a0hechos \u00a0punibles \u00a0realizados \u00a0por \u00a0un \u00a0rebelde \u00a0siguen \u00a0fatalmente \u00a0esta \u00a0condici\u00f3n, sino que los \u00a0mismos \u00a0deb\u00edan \u00a0darse \u00a0\u201cen \u00a0combate\u201d \u00a0y no ser predicables la ferocidad, la \u00a0barbarie o el terrorismo, seg\u00fan dicho art\u00edculo 127. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el presente caso, seg\u00fan transcripci\u00f3n hecha p\u00e1rrafos atr\u00e1s, \u00a0el \u00a0Tribunal argument\u00f3 por qu\u00e9 la muerte del citado policial no ocurri\u00f3 \u201cen \u00a0combate\u201d, \u00a0y, \u00a0sin controvertir los hechos en que se sustenta tal afirmaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0casacionista extrae de los mismos conclusi\u00f3n diversa (que s\u00ed es predicable \u00a0el \u00a0\u201ccombate\u201d), \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0por \u00a0este \u00a0aspecto aparece correcto que haya \u00a0acudido a la violaci\u00f3n directa de la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pero \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0evidente \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 est\u00e1 \u00a0 al \u00a0 lado \u00a0 del \u00a0fallador, \u00a0ya \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0discute la desatenci\u00f3n e \u00a0inermidad \u00a0de \u00a0los \u00a0policiales atacados, quienes, vestidos de civil, compart\u00edan \u00a0en \u00a0un \u00a0establecimiento p\u00fablico, del cual sal\u00edan cuando fueron baleados.\u00a0 \u00a0Es \u00a0posible, \u00a0como lo reitera el casacionista, que el m\u00f3vil de este ataque haya \u00a0sido \u00a0\u201cpol\u00edtico\u201d, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0rebeldes tienen entre sus \u00a0objetivos \u00a0eliminar \u00a0o \u00a0reducir \u00a0a \u00a0los \u00a0miembros de la Fuerza P\u00fablica, sost\u00e9n \u00a0material \u00a0del \u00a0Estado \u00a0o \u00a0Gobierno \u00a0Nacional que pretenden derrocar o modificar, \u00a0pero \u00a0se \u00a0insiste \u00a0en \u00a0que si, como en este caso, no existe \u201cenfrentamiento\u201d \u00a0alguno, \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0se \u00a0sali\u00f3 \u00a0del \u00a0referido \u00a0camino \u00a0pol\u00edtico o rebelde e \u00a0ingres\u00f3 \u00a0al \u00a0camino \u00a0ordinario o corriente, que marcaba legalmente el art\u00edculo \u00a029 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0 40 \u00a0 de \u00a0 1993, \u00a0 vigente \u00a0 para \u00a0entonces. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0dichos \u00a0t\u00e9rminos, \u00a0ni siquiera cabe hablar de \u201cemboscada\u201d, \u00a0pues \u00a0\u00e9sta \u00a0ser\u00eda \u00a0predicable si aqu\u00ed los policiales, estuvieran, por decirlo \u00a0as\u00ed, \u00a0patrullando \u00a0en \u00a0espera \u00a0de \u00a0encontrar \u00a0a \u00a0sus coyunturales enemigos, los \u00a0rebeldes, mas, como se vio, ello dist\u00f3 mucho de ocurrir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ahora \u00a0bien la \u201csorpresa\u201d es una de las t\u00e1cticas empleadas por \u00a0los \u00a0combatientes, una herramienta de lucha utilizada razonablemente para lograr \u00a0el \u00a0\u00e9xito o victoria, pero se insiste en que en este caso ORTEGON SANCHEZ y sus \u00a0compa\u00f1eros \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0 eran \u00a0 \u00a0\u201ccombatientes\u201d \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0respecto \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0sus \u00a0agresores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sobre \u00a0los \u00a0fines \u00a0\u201cterroristas\u201d \u00a0de \u00a0dicho \u00a0homicidio, dijo el \u00a0Tribunal (fls. 14 y 15): \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cY \u00a0ciertamente, \u00a0la \u00a0finalidad fue terrorista, pues ninguna otra \u00a0se \u00a0demostr\u00f3; \u00a0en \u00a0efecto, \u00a0qu\u00e9 \u00a0prop\u00f3sito \u00a0distinto \u00a0puede tener un atentado \u00a0contra \u00a0miembros \u00a0de \u00a0las \u00a0mencionadas \u00a0instituciones \u00a0y \u00a0espec\u00edficamente de la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional, \u00a0sino \u00a0el \u00a0causar \u00a0p\u00e1nico \u00a0en la poblaci\u00f3n civil que ve en \u00a0ellos \u00a0a \u00a0los \u00a0representantes del orden p\u00fablico, en especial dada la situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0violencia \u00a0que vive nuestra patria en la actualidad, y siendo m\u00e1s concretos \u00a0en \u00a0la \u00a0regi\u00f3n \u00a0donde \u00a0ocurrieron \u00a0los hechos cuestionados.\u00a0 La calidad de \u00a0miembro \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0(sic) \u00a0estableci\u00f3 \u00a0con \u00a0los diferentes \u00a0testimonios allegados a los autos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Disparar \u00a0 contra \u00a0 miembros \u00a0de \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0p\u00fablica \u00a0que \u00a0est\u00e1n \u00a0desprevenidos, \u00a0produce \u00a0en \u00a0efecto \u00a0zozobra \u00a0en \u00a0los miembros de la comunidad e \u00a0incuestionablemente \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0genera \u00a0en \u00a0\u00e9stos \u00a0perplejidad, \u00a0inseguridad \u00a0e \u00a0incertidumbre, \u00a0lo \u00a0que constituye \u201cterrorismo\u201d.\u00a0 Con esos fines, pues, \u00a0fue \u00a0v\u00edctima \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0el \u00a0agente \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Orteg\u00f3n, presupuestos de la \u00a0agravante \u00a0prevista en el art\u00edculo 30 de la ley 40 de 1993 y que, rep\u00edtese, se \u00a0refund\u00edan \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0del decreto 180 de 1988, norma con base en la \u00a0cual se acus\u00f3 al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0la razonada reflexi\u00f3n del fallador que se acaba de transcribir, \u00a0el \u00a0censor \u00a0antepone \u00a0la \u00a0tesis \u00a0de los \u201cm\u00f3viles pol\u00edticos\u201d y la de que el \u00a0homicidio \u00a0en \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0se cometi\u00f3 \u201cen combate\u201d, pero ya anteriormente se \u00a0precis\u00f3 \u00a0por \u00a0qu\u00e9, \u00a0de \u00a0suyo, \u00a0dichos \u00a0m\u00f3viles no cambian la tipicidad de ese \u00a0hecho \u00a0no \u00a0llevado \u00a0a cabo \u201cen combate\u201d, aserto \u00e9ste que, de entrada, torna \u00a0superfluo \u00a0examinar \u00a0si \u00a0aqu\u00e9l \u00a0no \u00a0constituy\u00f3 \u00a0acto \u00a0de ferocidad o barbarie, \u00a0eventos \u00a0en \u00a0los \u00a0cuales \u00a0el homicidio quedar\u00eda por mandato de la ley exento de \u00a0pena (art. 127 cit.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Directamente, \u00a0entonces, \u00a0no \u00a0se \u00a0viol\u00f3 disposici\u00f3n alguna y este \u00a0cargo, por tanto, no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0es \u00a0curioso observar que como toda la alegaci\u00f3n del \u00a0casacionista \u00a0se \u00a0centra \u00a0en \u00a0querer \u00a0demostrar \u00a0que el rebelde GUERRERO JIMENEZ \u00a0mat\u00f3 \u00a0al \u00a0agente \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Orteg\u00f3n \u00a0\u201cen combate\u201d y sin exhibir ferocidad, \u00a0barbarie \u00a0o \u00a0terrorismo, \u00a0l\u00f3gico \u00a0resulta \u00a0que, \u00a0como prosperidad del reproche, \u00a0pidiera \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del fallo y que no se impusiera pena de ninguna clase al \u00a0procesado, \u00a0 pero \u00a0 no \u00a0 hace \u00a0 solicitud \u00a0 alguna \u00a0 como \u00a0 corolario \u00a0 de \u00a0este \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Segundo cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aqu\u00ed \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0se \u00a0aduce \u00a0por \u00a0dos \u00a0motivos:\u00a0 \u00a0\u201cviolaci\u00f3n \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a029 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica (favorabilidad) y \u00a0no reformatio in pejus (arts. 10 y 17 del C.P.P.)\u201d &#8211; fl. 78. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Es \u00a0cierto \u00a0lo que afirma el casacionista en cuanto a que, antes de \u00a0la \u00a0ley \u00a081 \u00a0de 1993 s\u00f3lo se consultaban las sentencias que fueran de car\u00e1cter \u00a0absolutorio \u00a0(art. 206 C.P.P., dto. 2700 de 1991, Nov. 30), pero el art\u00edculo 29 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a081 de 1993 (vigente cuando se dict\u00f3 el fallo impugnado) dispuso la \u00a0consulta \u00a0para \u00a0\u201clas \u00a0sentencias \u00a0que \u00a0no \u00a0sean \u00a0anticipadas\u201d, dentro de las \u00a0cuales \u00a0est\u00e1 \u00a0la \u00a0que \u00a0revis\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional.\u00a0 \u00a0Dicho \u00a0mecanismo \u00a0procesal, \u00a0 \u00a0 pues, \u00a0 \u00a0 era \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 inmediata \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 sin \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0materia \u00a0del proceso, \u00a0no \u00a0cabiendo, \u00a0pues, \u00a0aqu\u00ed, el argumento de \u201cfavorabilidad\u201d \u00a0que \u00a0esgrime \u00a0el \u00a0actor, \u00a0quien, \u00a0en consecuencia, advierte que como \u00fanicamente \u00a0apel\u00f3 \u00a0el defensor, ante la ausencia de tal grado jurisdiccional de consulta el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0agravar \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0impuesta en primera instancia, como \u00a0efectivamente \u00a0lo \u00a0hizo.\u00a0 \u00a0Rep\u00edtese que la procedencia de la consulta debe \u00a0establecerse \u00a0en \u00a0la \u00a0fecha \u00a0en \u00a0que se emita la respectiva providencia, y aqu\u00ed \u00a0como \u00a0el \u00a0fallo \u00a0lo fue el 31 de julio de 1996, es evidente que s\u00ed proced\u00eda la \u00a0misma, \u00a0de \u00a0donde no es cierta la afirmaci\u00f3n del demandante de que se viol\u00f3 la \u00a0\u201cno reformatio in pejus\u201d (fl. 80). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No prospera entonces el cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Finalmente, \u00a0 y \u00a0 como \u00a0 la \u00a0Delegada \u00a0retoma \u00a0el \u00a0criterio \u00a0de \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que, \u00a0a\u00fan estando de por medio la consulta, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0defensor \u00a0es apelante \u00fanico el superior no puede, constitucional ni \u00a0legalmente, \u00a0agravar \u00a0la \u00a0pena, \u00a0es dable reiterar el criterio que al respecto e \u00a0invariablemente ha tenido y sigue teniendo esta Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0efecto \u00a0es \u00a0el \u00a0mismo art\u00edculo 31 de la Carta Pol\u00edtica el que \u00a0deslinda \u00a0primeramente \u00a0la apelaci\u00f3n y la consulta, expresando en su inciso 2o. \u00a0que \u00a0cuando \u00a0el \u00a0condenado \u00a0sea \u00a0apelante \u00fanico el superior no puede agravar la \u00a0pena, \u00a0veto que, por tanto, se refiere con exclusividad \u00a0a \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0lo \u00a0repite \u00a0el \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Preocedimiento Penal en su art\u00edculo 17. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Adem\u00e1s, \u00a0dicho \u00a0C\u00f3digo \u00a0relaciona \u00a0las \u00a0providencias consultables \u00a0(art. \u00a0206) \u00a0y dice en su art\u00edculo 217 (mod. Art. 34 Ley 81 de 1.993) que \u201cla \u00a0consulta \u00a0permite \u00a0al \u00a0superior decidir sin limitaci\u00f3n sobre la providencia\u201d, \u00a0consagrando \u00a0a \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido, \u00a0PARA \u00a0LA \u00a0APELACION, la vista prohibici\u00f3n o \u00a0\u201creformatio \u00a0in \u00a0pejus\u201d \u00a0que \u00a0consagra la Carta Pol\u00edtica y la norma rectora \u00a0del Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Son \u00a0n\u00edtidas entonces las diferentes regulaciones constitucionales \u00a0y \u00a0legales que exhiben las referidas v\u00edas de apelaci\u00f3n y consulta, por lo cual \u00a0las \u00a0jurisprudencias \u00a0constitucionales y legales no han hecho sino ratificar las \u00a0mismas, \u00a0sin \u00a0que \u00a0en \u00a0esa \u00a0tarea \u00a0est\u00e9n creando o inventando, como se queja el \u00a0aqu\u00ed accionante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0dicho \u00a0sentido \u00a0pueden \u00a0consultarse \u00a0las sentencias de la Corte \u00a0Constitucional \u00a0T-289 \u00a0de junio 21 de 1.994 y C-055 de 1.993 (M.P. Drs. Hernando \u00a0Herrera \u00a0Vergara \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 Gregorio Hern\u00e1ndez G.), como las proferidas por esta \u00a0Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Penal en agosto 2 de 1.994, noviembre 5 de 1.996 y octubre 22 \u00a0de \u00a0 \u00a01.997 \u00a0 (M.P. \u00a0 Drs. \u00a0 Saavedra \u00a0 Rojas, \u00a0 Arboleda \u00a0 Ripoll \u00a0 y \u00a0 Calvete \u00a0Rangel). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0\u00faltimo, vale la pena recordar:\u00a0 el legislador consider\u00f3 \u00a0que \u00a0 la \u00a0 gravedad \u00a0de \u00a0determinados \u00a0delitos, \u00a0hac\u00eda \u00a0necesario \u00a0siempre, que el juzgador de segundo grado \u00a0revisara \u00a0ciertas \u00a0decisiones tomadas por su inferior jer\u00e1rquico, y, repitiese, \u00a0que \u00a0 debido \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 trascendencia \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 mismas, \u00a0para \u00a0esa \u00a0revisi\u00f3n \u00a0\u201cilimitada\u201d, \u00a0es \u00a0desde \u00a0luego \u00a0indiferente que el procesado sea el apelante \u00a0\u00fanico, \u00a0y \u00a0resulta \u00a0cierto que a veces las razones que d\u00e9 este apelante pueden \u00a0servir \u00a0para que el juzgador de segunda instancia pueda hacer m\u00e1s legal y justa \u00a0su referida revisi\u00f3n \u201cplena\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Y, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0en sentencia de casaci\u00f3n de octubre 21 de 1.998 \u00a0se \u00a0precis\u00f3 \u00a0con \u00a0ponencia \u00a0del \u00a0Honorable \u00a0Magistrado doctor Fernando Arboleda \u00a0Ripoll: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cRepetidamente \u00a0ha sido sostenido que el instituto procesal de la \u00a0consulta \u00a0no \u00a0es medio de impugnaci\u00f3n o recurso, sino un mecanismo de revisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0de ciertas decisiones judiciales, que opera por ministerio de \u00a0la \u00a0 ley, \u00a0 que \u00a0 debe \u00a0 cumplir \u00a0 el \u00a0 superior \u00a0jer\u00e1rquico \u00a0de \u00a0quien \u00a0la \u00a0ha \u00a0proferido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0diferencia \u00a0de \u00a0los \u00a0recursos, \u00a0que \u00a0son \u00a0potestativos \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0y \u00a0se \u00a0fundan en razones de inter\u00e9s \u00a0particular, \u00a0la \u00a0consulta \u00a0opera \u00a0por \u00a0mandato \u00a0legal, \u00a0se \u00a0apoya \u00a0en razones de \u00a0inter\u00e9s \u00a0general, \u00a0y es de car\u00e1cter imperativo, particularidades que hacen que \u00a0su \u00a0cumplimiento \u00a0no \u00a0pueda dejarse al arbitrio de las partes, ni siquiera de la \u00a0voluntad del funcionario judicial que ha proferido la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A estas diferencias habr\u00eda que agregar las \u00a0no \u00a0menos importantes que en el \u00e1mbito de la competencia funcional del superior \u00a0se \u00a0presentan, \u00a0acorde \u00a0con \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0de \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de estos institutos. \u00a0Mientras \u00a0 en \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0competencia \u00a0del \u00a0superior \u00a0tiene \u00a0car\u00e1cter \u00a0limitado, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0solo \u00a0puede \u00a0revisar \u00a0aquellos aspectos que son objeto de \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 consulta \u00a0 la \u00a0competencia \u00a0es \u00a0de \u00a0plena \u00a0justicia \u00a0e \u00a0ilimitada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0plena \u00a0justicia, porque est\u00e1 facultado \u00a0para \u00a0examinar \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0consultada \u00a0en \u00a0sus distintos aspectos; ilimitada \u00a0porque \u00a0 \u00a0puede \u00a0 \u00a0revocarla \u00a0 o \u00a0 modificarla \u00a0 en \u00a0 cualquier \u00a0 sentido, \u00a0 sin \u00a0condicionamientos \u00a0de \u00a0\u00edndole alguna, a\u00fan en disfavor del procesado, seg\u00fan lo \u00a0establece \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a034 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a081 de 1993, modificatorio del 217 del \u00a0estatuto \u00a0procesal, y ha sido declarado en pronunciamientos de exequibilidad por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0(Cfr. C-583\/97, Mg. Pte. Doctor Carlos Gaviria D\u00edaz, \u00a0entre otras). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0 a \u00a0 estas \u00a0premisas, \u00a0mal \u00a0puede \u00a0compartirse \u00a0la postura de la abogada demandante, en el sentido de que la simple \u00a0interposici\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0una decisi\u00f3n consultable, \u00a0cualquiera \u00a0sea \u00a0el \u00a0aspecto impugnado, enerva la posibilidad de que el superior \u00a0pueda \u00a0entrar \u00a0a \u00a0considerar los aspectos que no han sido objeto de tacha por el \u00a0apelante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se \u00a0discute \u00a0que \u00a0el \u00a0art\u00edculo 206 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el 29 de la ley 81 de 1993, \u00a0adolece \u00a0de \u00a0graves \u00a0falencias \u00a0en su redacci\u00f3n, y que si el ex\u00e9geta aprehende \u00a0literalmente \u00a0su \u00a0texto, \u00a0necesariamente, \u00a0habr\u00eda \u00a0de \u00a0concluir \u00a0que \u00a0cuando se \u00a0interpone \u00a0 alg\u00fan \u00a0 recurso \u00a0 contra \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0consultable, \u00a0tr\u00e1tese \u00a0de \u00a0reposici\u00f3n \u00a0o \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0-la \u00a0norma no hace distinciones-, no habr\u00eda lugar a \u00a0este \u00a0grado \u00a0jurisdiccional. Recu\u00e9rdese el texto de la disposici\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cProvidencias consultables. En los delitos \u00a0de \u00a0 conocimiento \u00a0 de \u00a0los \u00a0fiscales \u00a0y \u00a0jueces \u00a0regionales, \u00a0son \u00a0consultables \u00a0cuando \u00a0no \u00a0se \u00a0interponga recurso alguno, \u00a0la \u00a0providencia \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0ordena \u00a0la cesaci\u00f3n de \u00a0procedimiento, \u00a0la \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0de la investigaci\u00f3n, la providencia que ordena \u00a0la \u00a0devoluci\u00f3n \u00a0a particulares de bienes del imputado o sindicado presuntamente \u00a0provenientes \u00a0de \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n del hecho punible o que sea objeto material del \u00a0mismo \u00a0 y \u00a0 las \u00a0sentencias \u00a0que \u00a0no \u00a0sean \u00a0anticipadas\u201d \u00a0(negrilla \u00a0fuera \u00a0de \u00a0texto)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>L\u00f3gicamente\u00a0 \u00a0el \u00a0aspecto \u00a0puramente \u00a0literal \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser el \u00fanico norte en el proceso de \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0norma. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0ha de auscultarse la teleolog\u00eda del \u00a0precepto \u00a0y \u00a0el \u00a0sistema \u00a0al \u00a0cual \u00a0se integra, y en esta medida es claro que la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0propuesta \u00a0por \u00a0la actora contraviene la naturaleza y raz\u00f3n de \u00a0ser del instituto de la consulta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ya ha sido dicho, en doctrina reiterada, que \u00a0este \u00a0nivel \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0opera por mandato legal, y que su operancia no puede \u00a0depender \u00a0de \u00a0la \u00a0voluntad \u00a0de las partes, de suerte que baste la interposici\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0alzada \u00a0para \u00a0que \u00a0el \u00a0superior \u00a0deba inhibirse de revisar los \u00a0aspectos \u00a0no \u00a0atacados, quedando circunscrita su competencia funcional al examen \u00a0de \u00a0los \u00a0que \u00a0lo fueron. Admitirlo, ser\u00eda entronizar un mecanismo de burla a la \u00a0ley, \u00a0y permitir que el inter\u00e9s general que fundamenta la consulta ceda paso al \u00a0particular \u00a0de \u00a0los sujetos procesales (Cfr. oct.22\/97) Pte. Dr. Ricardo Calvete \u00a0Rangel). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0expresi\u00f3n \u00a0\u201cson \u00a0consultables cuando \u00a0contra \u00a0ellas \u00a0no \u00a0se hubiere interpuesto el recurso de apelaci\u00f3n\u201d, utilizada \u00a0en \u00a0normatividades \u00a0anteriores (ley 17 de 1975, art. 1\u00ba. Y Decreto 050 de 1987, \u00a0art.210), \u00a0e \u00a0incorporada hoy con algunas variantes en el texto del art\u00edculo 29 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a081 \u00a0de \u00a01993, \u00a0ten\u00eda \u00a0entonces \u00a0raz\u00f3n de ser porque el recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0otorgaba \u00a0competencia al ad quem para conocer sin limitaciones de la \u00a0providencia \u00a0impugnada \u00a0(Ley \u00a017 \u00a0de \u00a01975, art. 3\u00ba y Decreto 050 de 1987, art. \u00a0538), \u00a0tornando por contera innecesaria la consulta, e imprimi\u00e9ndole a \u00e9sta un \u00a0verdadero car\u00e1cter subsidiario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a la normatividad actual, en que el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0otorga competencia al superior para decidir \u00fanicamente \u00a0sobre \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0impugnados, \u00a0una \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0de \u00a0esta \u00a0\u00edndole pierde \u00a0vigencia, \u00a0no \u00a0siendo \u00a0posible \u00a0postular \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta es subsidiaria de la \u00a0apelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0supletoriedad \u00a0del \u00a0instituto \u00a0de \u00a0la \u00a0consulta \u00a0ha \u00a0de \u00a0ser \u00a0entendida \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con los aspectos que no han sido \u00a0objeto \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0sin \u00a0que la interposici\u00f3n del recurso comprometa la \u00a0potestad \u00a0del \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0derivada \u00a0de la ley, de poder reformar sin limitaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n consultada, a\u00fan en los aspectos impugnados y en perjuicio \u00a0del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Totalmente \u00a0 equivocado \u00a0 resulta, \u00a0 por \u00a0consiguiente, \u00a0impugnar \u00a0un \u00a0determinado aspecto de la decisi\u00f3n consultable, en \u00a0el \u00a0entendido de que as\u00ed se impide su examen integral por la segunda instancia, \u00a0o \u00a0que \u00a0de \u00a0esta \u00a0manera \u00a0el \u00a0procesado \u00a0en cuyo nombre se apela amparado por el \u00a0principio de no reformatio in pejus\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0este aspecto, entonces, tampoco es dable casar el fallo, como, \u00a0por el contrario, lo consider\u00f3 la Delegada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0en \u00a0fin, \u00a0ni \u00a0la \u00a0demanda \u00a0ni \u00a0lo pedido por la Procuradur\u00eda \u00a0prospera, el fallo no se casar\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0a \u00a0quo no hizo pronunciamiento ninguno sobre la \u00a0denuncia \u00a0que la Fiscal\u00eda le hizo por la fuga del procesado, la Corte ordenar\u00e1 \u00a0al \u00a0respecto \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0de \u00a0copias \u00a0pertinente para que se investigue tal \u00a0hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 Penal, \u00a0 de \u00a0 acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0concepto \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad \u00a0de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.-\u00a0 \u00a0 \u00a0 NO \u00a0 \u00a0 CASAR el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.-\u00a0 \u00a0Con \u00a0destino \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Seccional de esta ciudad \u00a0exp\u00eddanse \u00a0las \u00a0copias \u00a0a \u00a0las \u00a0cuales se hace referencia al finalizar la parte \u00a0considerativa \u00a0de \u00a0esta \u00a0providencia.\u00a0 Por Secretar\u00eda de la Sala prov\u00e9ase \u00a0al respecto. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese \u00a0y devu\u00e9lvase al Tribunal de origen.\u00a0 \u00a0C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0ANIBAL \u00a0 \u00a0GOMEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 MANTILLA \u00a0 NOUGUES \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS E.\u00a0 MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0ORLANDO \u00a0PEREZ \u00a0PINZON \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON E. PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Salvamento de voto \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00dc\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>SALVAMENTO \u00a0 \u00a0DE \u00a0VOTO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>( Casaci\u00f3n 13. 381 ). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Se\u00f1ores Magistrados: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0el \u00a0asunto \u00a0de la referencia he salvado el voto, pues considero \u00a0que \u00a0se \u00a0ha \u00a0debido casar la sentencia impugnada con fundamento en el 2do. cargo \u00a0propuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante, o a\u00fan de oficio,\u00a0 para proteger el derecho \u00a0fundamental \u00a0a \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la Reformatio in \u00a0pejus. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Las razones son las siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01. \u00a0El \u00a0art\u00edculo \u00a031-2 \u00a0de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica establece la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0reformatio in pejus, \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0uno \u00a0 \u00a0de \u00a0 los \u00a0 derechos \u00a0fundamentales, \u00a0 reconocido \u00a0 a \u00a0 t\u00edtulo \u00a0 de\u00a0 \u00a0principio. \u00a0Expresamente \u00a0dice: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201c \u00a0El \u00a0superior \u00a0no \u00a0podr\u00e1 \u00a0agravar \u00a0la \u00a0pena impuesta cuando el \u00a0condenado sea apelante \u00fanico\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0C. \u00a0de \u00a0P.P. \u00a0en \u00a0una \u00a0de \u00a0sus normas \u00a0rectoras, el art\u00edculo 17, dispone: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cEl \u00a0superior \u00a0no \u00a0podr\u00e1 agravar la \u00a0pena impuesta cuando el condenado sea apelante \u00fanico\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0materia \u00a0de casaci\u00f3n, el art\u00edculo 227 del C. de P.P., adhiere \u00a0al \u00a0importante \u00a0principio \u00a0y \u00a0acude \u00a0a \u00a0la \u00a0r\u00fabrica \u00a0o \u00a0r\u00f3tulo de principio \u00a0de \u00a0no agravaci\u00f3n, que define \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cCuando \u00a0 se \u00a0trate \u00a0de \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0no \u00a0se \u00a0podr\u00e1 \u00a0agravar \u00a0la pena impuesta, salvo que el fiscal, el \u00a0ministerio \u00a0p\u00fablico \u00a0o \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0cuando tuvieren inter\u00e9s, la hubiera \u00a0recurrido\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Es \u00a0 claro, \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus,\u00a0 \u00a0cuando \u00a0el \u00a0condenado \u00a0es \u00a0recurrente \u00a0\u00fanico \u00a0con miras al debate en segunda instancia o en \u00a0sede \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0es \u00a0 derecho, \u00a0 principio \u00a0 fundamental, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0constitucional,\u00a0 \u00a0norma superior legal \u00a0 \u00a0que \u00a0 rige \u00a0 el \u00a0 procedimiento,\u00a0 \u00a0 y\u00a0 \u00a0 regla \u00a0 que \u00a0 reitera \u00a0el \u00a0principio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derecho \u00a0 constitucional. \u00a0 Desde \u00a0este \u00a0punto, \u00a0por \u00a0donde \u00a0o \u00a0desde \u00a0donde \u00a0sea vista, la prohibici\u00f3n limita cualquier \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0en \u00a0su \u00a0contra.\u00a0 Y si se act\u00faa en contra de ella, como lo hizo \u00a0el \u00a0Ad-Quem \u00a0al \u00a0aumentar \u00a0la \u00a0pena, \u00a0compete \u00a0a la Sala recuperar la alteza del \u00a0axioma, \u00a0acudiendo \u00a0a la casaci\u00f3n oficiosa, como emana del art\u00edculo 228 del C. \u00a0de. P. P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0El \u00a0principio \u00a0constitucional \u00a0con rango de derecho fundamental \u00a0conocido \u00a0 como \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus \u00a0(art\u00edculo 31-2), no permite excepciones, como \u00a0se \u00a0desprende \u00a0de \u00a0su \u00a0simple \u00a0literalidad. \u00a0Y \u00a0si no las permite, porque ni las \u00a0expresa \u00a0ni \u00a0las \u00a0insin\u00faa, \u00a0se revitaliza la m\u00e1xima antiqu\u00edsima: Ubi \u00a0lex \u00a0non \u00a0distinguit, nec nos distinguere debemus: \u00a0 \u00a0cuando \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0ley \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0distingue, \u00a0 \u00a0tampoco \u00a0 \u00a0debemos \u00a0distinguir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a03. \u00a0La \u00a0Sala\u00a0 \u00a0mayoritaria \u00a0da \u00a0preferencia \u00a0al \u00a0principio de \u00a0legalidad \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0parangona \u00a0con \u00a0el \u00a0de la prohibici\u00f3n de la reformatio \u00a0in \u00a0pejus.\u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0pensamiento\u00a0\u00a0 \u00a0 del\u00a0\u00a0 \u00a0 suscrito\u00a0\u00a0 \u00a0es\u00a0\u00a0 \u00a0que\u00a0\u00a0 \u00a0los \u00a0principios constitucionales no se encuentran jerarquizados \u00a0ni se repelen por opuestos o antag\u00f3nicos, por esto: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a03.1. \u00a0Los \u00a0principios \u00a0se \u00a0pueden complementar y robustecer, vgr., \u00a0como \u00a0ocurre con presunci\u00f3n de inocencia, defensa, cosa juzgada, debido proceso \u00a0concreto \u00a0etc., \u00a0que \u00a0se \u00a0auxilian \u00a0y, \u00a0entre todos ellos, y otros, conforman el \u00a0amplio principio conocido como debido proceso.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a03.2. \u00a0Salvo \u00a0muy \u00a0contadas hip\u00f3tesis, una caracter\u00edstica general \u00a0de \u00a0los \u00a0principios es que admiten excepciones. As\u00ed se dice de la cosa juzgada, \u00a0del \u00a0non \u00a0bis in idem, de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0letrada, del proceso p\u00fablico, etc. Bien puede afirmarse, entonces, \u00a0que \u00a0una \u00a0excepci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0como \u00a0principio es la prohibici\u00f3n de la \u00a0reformatio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0in \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pejus,\u00a0 \u00a0salvedad \u00a0tan \u00a0alta \u00a0que \u00a0ha \u00a0recibido \u00a0la \u00a0categor\u00eda de \u00a0derecho \u00a0y \u00a0principio \u00a0constitucional.\u00a0 \u00a0Esto \u00a0no \u00a0es \u00a0extra\u00f1o \u00a0a \u00a0nuestra \u00a0normatividad \u00a0pues, \u00a0por ejemplo, el principio de favorabilidad -retroactividad, \u00a0ley \u00a0intermedia, \u00a0lex \u00a0tertia- es una excepci\u00f3n al principio de legalidad en su \u00a0forma de ley\u00a0 irretroactiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a04. \u00a0La \u00a0situaci\u00f3n \u00a0es \u00a0similar cuando se acude a la consulta para \u00a0decir \u00a0que \u00a0a \u00a0pesar \u00a0del \u00a0apelante \u00a0\u00fanico \u00a0es \u00a0posible \u00a0el empeoramiento de la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0tal \u00a0grado \u00a0jurisdiccional. \u00a0Tampoco \u00a0es aceptable la \u00a0afirmaci\u00f3n, porque. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a04.1. \u00a0Como \u00a0es \u00a0obvio, \u00a0la din\u00e1mica de las jerarqu\u00edas obedece al \u00a0inter\u00e9s \u00a0mostrado \u00a0por \u00a0los sujetos procesales frente a una decisi\u00f3n anterior. \u00a0Si \u00a0es \u00a0as\u00ed, \u00a0la \u00a02\u00aa. \u00a0instancia \u00a0y \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n se hallan limitadas por las \u00a0finalidades \u00a0de quien impugna, de tal manera que si alguien recurre, la consulta \u00a0es \u00a0desplazada \u00a0pues \u00a0que esta ha sido prevista justamente para aquellos eventos \u00a0en \u00a0los \u00a0cuales \u00a0no existe inter\u00e9s de las \u201cpartes\u201d por impugnar. Si son dos \u00a0institutos \u00a0que obedecen a razones diversas, la m\u00e1s importante hace a un lado a \u00a0la \u00a0otra. \u00a0Y \u00a0no hay duda, por el origen de los recursos, que la utilizaci\u00f3n de \u00a0estos obstaculiza totalmente la aplicaci\u00f3n de la consulta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a04.2. \u00a0Se \u00a0suele \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0no obstante la interposici\u00f3n de la \u00a0alzada \u00a0por \u00a0un \u00a0condenado \u00a0\u00fanico, el Ad-quem puede empeorar situaciones en los \u00a0eventos \u00a0de \u00a0consulta \u00a0pues que esta ha sido creada en pro del inter\u00e9s general. \u00a0Bien \u00a0discutible \u00a0el \u00a0punto \u00a0y, \u00a0frente \u00a0a \u00a0\u00e9l, basta recordar que en un Estado \u00a0Social \u00a0y Democr\u00e1tico de Derecho lo m\u00e1s importante sigue siendo el individuo y \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0Estado, \u00a0 \u00a0incluso \u00a0 \u00a0despu\u00e9s \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 sociedad \u00a0 \u2013que ocupa el 2do. lugar-, se sit\u00faa \u00a0al \u00a0final de las prioridades. De modo que comparando intereses individuales como \u00a0el \u00a0aqu\u00ed \u00a0resaltado con intereses sociales, no hay duda sobre la prevalencia de \u00a0aquellos, \u00a0como \u00a0emana, \u00a0por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0del propio art\u00edculo 5\u00ba. del C. P. Y \u00a0ser\u00eda \u00a0suficiente, \u00a0para \u00a0terminar, \u00a0preguntarse \u00a0sobre \u00a0lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00bf \u00a0en \u00a0concreto, \u00a0frente \u00a0a la realidad, cu\u00e1l es el inter\u00e9s general que en materia de \u00a0penas \u00a0resulta \u00a0m\u00e1s importante que el inter\u00e9s del impugnante \u00fanico, como para \u00a0afirmar \u00a0que el grupo social resulta desprotegido porque no se aumenta la pena a \u00a0un \u00a0condenado, \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0consulta?. En este tema, como en muchos otros \u00a0-surge \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n- \u00a0es de mayor trascendencia la importancia del ser \u00a0humano, \u00a0 de \u00a0 carne \u00a0 y \u00a0 hueso, \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 et\u00e9reo \u00a0 e \u00a0 inasible \u00a0 inter\u00e9s \u00a0general. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a04.3. \u00a0El \u00a0art\u00edculo \u00a031 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica dispone: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cToda \u00a0sentencia \u00a0judicial \u00a0podr\u00e1 \u00a0ser \u00a0apelada \u00a0o consultada, salvo las excepciones que consagre la ley\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0superior \u00a0no podr\u00e1 agravar la pena \u00a0impuesta cuando el condenado sea apelante \u00fanico\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De aqu\u00ed resulta: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0a) \u00a0Por \u00a0la \u00a0\u201cO\u201d, \u00a0son \u00a0fen\u00f3menos diferentes y oponibles. Por \u00a0tanto, \u00a0si \u00a0se \u00a0apela o se acude a la casaci\u00f3n, no procede la consulta; y si se \u00a0sigue la ruta de la consulta es porque no existe impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0b) \u00a0 Cuando \u00a0 el \u00a0inciso \u00a02\u00ba. \u00a0hace \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0transcrita, \u00a0tajantemente \u00a0 est\u00e1 \u00a0 diciendo \u00a0 que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0relega \u00a0toda \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0consulta. \u00a0Ese \u00a0es el mensaje l\u00f3gico si se mira el origen y la \u00a0historia \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0principio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0doble \u00a0 \u00a0instancia, \u00a0 \u00a0regido, \u00a0como dec\u00edamos atr\u00e1s, por el \u00a0inter\u00e9s \u00a0de \u00a0quien \u00a0se siente afectado y no por el \u00e1nimo o \u201cinter\u00e9s general\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0resumen, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0debido casar parcialmente la sentencia \u00a0para retornar al condenado sus derechos constitucionales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De los se\u00f1ores Magistrados \u00a0<\/p>\n<p>Seguro Servidor \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Alvaro Orlando P\u00e9rez Pinz\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CASACION No. 13.381 \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASA (EN DESACUERDO CON EL CONCEPTO DEL \u00a0MINISTERIO PUBLICO) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 \u00a0DESPACHO \u00a0 \u00a0PARA \u00a0 \u00a0FALLO: \u00a0 ABRIL \u00a08\/1999 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PROYECTO:\u00a0 MAYO 22 DEL 2000 \u00a0<\/p>\n<p>PRESCRIBE \u00a0 PORTE:\u00a0 \u00a0 JUNIO \u00a02 \u00a0DEL \u00a02000 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DR. GUILLERMO CRUZ CRUZ \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 13381 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-2856","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-8"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2856","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2856"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2856\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2856"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2856"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2856"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}